jueves, 18 de mayo de 2017

Opinión: por un Ejército con valor cívico

ALEMANIA

Opinión: por un Ejército con valor cívico

El escándalo en torno a un oficial ultraderechista reaviva el debate sobre el tradicionalismo en el Ejército alemán. Los militares de hoy deben distanciarse más claramente de la 'Wehrmacht' hitleriana, opina Udo Bauer.
Balkan - Konflikt zwischen Kosovo und Serbien - Bundeswehreinsatz (picture alliance/dpa/V. Xhemaj)
Todos los Ejércitos de este mundo cuidan tradiciones. Canciones de soldados, símbolos, objetos de devoción e historias de arrojo y heroísmo en combate levantan la moral de los soldados en activo. Sus antecesores sirven de modelo. Aunque esto parezca extraño a los ojos de contemporáneos sin experiencia militar, es importante para reforzar tanto la unidad como la identidad de esa tropa de soldados que arriesga la vida por su país.
Sin embargo, descubrir cuántos objetos de devoción relacionados con la Wehrmacht se acumulan en los cuarteles de la actual Bundeswehr ha impactado a los alemanes. Con razón, pues el modo en que las fuerzas armadas de la Alemania nazi han sido acríticamente estilizadas como modelo es, cuando menos históricamente, irresponsable. Sí, en el Ejército de nuestros padres y abuelos hubo héroes militares. Y sí, la mayoría de los soldados rasos de la Wehrmacht permanecieron “limpios”, si algo así es posible en medio de la guerra.
Udo, DW Berlín.
Udo, DW Berlín.
Los crímenes de la ‘Wehrmacht’
Por otro lado, una parte del Ejército de Hitler sí fue responsable de graves crímenes de guerra. La Wehrmacht condujo una brutal guerra de exterminio en Europa del Este. Apoyó activamente a las Waffen-SS en la deportación de judíos y la ejecución masiva de civiles. Y dejó morir de hambre a cientos de miles de prisioneros de guerra soviéticos. Así que la Wehrmacht no puede servir de modelo a los soldados de un Estado democrático, miembro de alianzas y despliegues militares internacionales.
Imaginemos por un segundo que soldados polacos estacionados en un cuartel alemán, en el marco de la OTAN, tengan que ver allí estos objetos de devoción relacionados con el pasado nazi, entre ellos, armas con las que sus antepasados fueron asesinados. Sería un escándalo mayúsculo. Por eso, es justo que la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, exija limpiar los cuarteles de semejantes símbolos. También el llamado “Decreto de Tradición”, que regula desde 1982 a qué tradiciones puede o no recurrir la Bundeswehr, debe ser revisado.

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Los verdaderos héroes estaban en la resistencia
Aún mejor sería que el ministerio de Defensa hiciera borrón y cuenta nueva. Adiós a las tradiciones de la Wehrmacht. Adiós a los nombres de generales de esa fuerza, con los que se sigue identificando a los actuales cuarteles. Adiós a esos nombres que no tuvieron el coraje de renunciar u oponerse a los planes de exterminio de Hitler. En su lugar, esos cuarteles deberían adoptar los nombres de los miembros de la resistencia: Graf von Stauffenberg, Henning von Treskow, aquellos oficiales de la Wehrmacht que intentaron eliminar a Hitler, con un coraje que les costó la muerte y que sí sirve de modelo a nuestros modernos soldados. Lo que nuestros militares necesitan es más coraje civil. 
Autor: Udo Bauer (RML/DZC) 

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