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jueves, 13 de agosto de 2026

República Dominicana ante la hora estratégica de la integración regional


Diálogo Ministerial del BID celebrado en Ciudad de Panamá, espacio de alto nivel donde autoridades gubernamentales, líderes empresariales y representantes de organismos internacionales debatieron estrategias para fortalecer la conectividad, la integración logística y la competitividad regional.

República Dominicana ante la hora estratégica de la integración regional

La participación de Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial del BID proyecta una visión de país que procura convertir la ubicación geográfica, la seguridad jurídica, la conectividad y el crecimiento económico en instrumentos de competitividad, inversión, empleo y bienestar colectivo.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La República Dominicana se encuentra ante una oportunidad histórica que no puede interpretarse únicamente desde las estadísticas macroeconómicas ni reducirse a la colocación del país en los mapas del comercio internacional. La participación de los ministros Magín Díaz y Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial “Conectividad e integración para una región más competitiva”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Ciudad de Panamá los días 11 y 12 de agosto de 2026, representa la expresión de una política pública orientada a convertir las ventajas dominicanas en capacidades productivas, logísticas y comerciales sostenibles. [hacienda.gob.do], [mef.gob.pa]

La ubicación geográfica es, sin duda, uno de los principales activos nacionales. Sin embargo, la geografía por sí sola no garantiza desarrollo. Estar cerca de Estados Unidos, disponer de acceso privilegiado al Caribe y encontrarse en una posición estratégica respecto de Centroamérica constituye una ventaja solamente cuando esa localización está acompañada de infraestructura eficiente, seguridad jurídica, estabilidad institucional, conectividad portuaria y aeroportuaria, capital humano preparado y procedimientos comerciales previsibles. Precisamente, el planteamiento dominicano ante el BID procuró presentar esas fortalezas como componentes de una política integral de competitividad. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

La intervención del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, colocó el debate en el contexto correcto. El nearshoring, entendido como la relocalización de procesos productivos hacia territorios cercanos a los principales mercados de consumo, abre una ventana extraordinaria para Centroamérica, Panamá y la República Dominicana. No obstante, esa oportunidad se desarrolla en medio de incertidumbres comerciales, transformaciones tecnológicas y reconfiguraciones de las cadenas globales de valor. Por tanto, aprovecharla demanda políticas coherentes y una coordinación regional capaz de ofrecer conectividad, previsibilidad y eficiencia operativa. [eldia.com.do], [mef.gob.pa]

El crecimiento de 4.5 % registrado por la economía dominicana durante el primer semestre de 2026 fortalece la credibilidad del planteamiento presentado en Panamá. Ese desempeño constituye una señal favorable de dinamismo económico, pero también plantea la responsabilidad de traducir el crecimiento en una transformación productiva más profunda. Las cifras adquieren sentido social cuando se convierten en empleos formales, mejores salarios, oportunidades para las mipymes, modernización industrial, expansión de las exportaciones y mayor capacidad de participación en los mercados internacionales. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

En este punto cobra especial significado la perspectiva expresada por Yayo Sanz Lovatón. Detrás de los indicadores logísticos se encuentra el trabajador de una zona franca, el productor agropecuario, el industrial, el emprendedor y el pequeño empresario que necesita condiciones para competir. La integración no debe limitarse a conectar puertos, carreteras, aeropuertos y plataformas digitales. Tiene que conectar el esfuerzo de la gente con nuevas oportunidades económicas. Una política comercial solamente puede considerarse exitosa cuando aquello que producen las manos dominicanas llega más lejos, conquista nuevos mercados y genera prosperidad dentro del territorio nacional. [hacienda.gob.do], [cdn.com.do]

Esa visión humana de la competitividad resulta fundamental. Durante demasiado tiempo, América Latina ha discutido la integración mediante declaraciones políticas que no siempre terminan transformándose en beneficios perceptibles para sus pueblos. La nueva integración debe medirse por la reducción de los tiempos de tránsito, la disminución de los costos logísticos, la simplificación de los procedimientos, el aumento de las exportaciones, la incorporación de las mipymes a las cadenas de valor y la generación de empleos de calidad. El desafío consiste en pasar de la retórica integracionista a una arquitectura regional basada en resultados verificables. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

La propuesta de avanzar desde controles secuenciales hacia fronteras que gestionen riesgos, compartan información y faciliten el comercio legítimo constituye uno de los puntos más relevantes de la posición dominicana. Una frontera moderna no es aquella que multiplica indiscriminadamente las inspecciones, sino la que utiliza inteligencia, interoperabilidad tecnológica, trazabilidad y análisis de riesgo para distinguir entre las operaciones confiables y las que requieren una fiscalización más rigurosa. Facilitar el comercio legítimo no significa debilitar los controles. Significa hacerlos más inteligentes, coordinados y eficaces. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

La estrategia regional Cargo Pass apunta precisamente hacia la creación de un ecosistema logístico que combine tecnología, infraestructura, armonización regulatoria y modernización de los pasos fronterizos. El proyecto contempla inicialmente una inversión de US$130 millones en el Corredor Pacífico, por donde circula cerca del 70 % de la carga regional, y sus beneficios económicos potenciales han sido estimados en US$700 millones anuales. Aunque la República Dominicana posee una condición insular distinta, la interoperabilidad, la digitalización y la trazabilidad promovidas por esta iniciativa ofrecen enseñanzas relevantes para su aspiración de consolidarse como centro logístico del Caribe. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

El programa América en el Centro reconoce que ninguna nación podrá responder de manera aislada a los desafíos que afectan la movilidad de mercancías, la infraestructura sostenible, la conectividad energética, la transformación digital y la inserción en las cadenas globales de valor. La competitividad contemporánea ya no se evalúa exclusivamente por países, sino también por regiones capaces de actuar como plataformas confiables de producción y distribución. En consecuencia, la República Dominicana necesita ejercer un liderazgo cooperativo, consciente de que el progreso de sus vecinos puede ampliar las oportunidades de toda la zona. [infobae.com], [mef.gob.pa]

La integración regional, sin embargo, debe construirse sobre principios de reciprocidad, equidad y beneficio compartido. Caminar juntos no significa renunciar a los intereses nacionales, sino comprender que estos pueden fortalecerse mediante alianzas inteligentes. La cooperación con países como Costa Rica, Panamá, Honduras y las demás economías centroamericanas puede generar complementariedades productivas, ampliar mercados y atraer inversiones que difícilmente llegarían a una región fragmentada. El liderazgo dominicano tendrá mayor legitimidad si contribuye a crear riqueza y oportunidades tanto dentro del país como en su entorno regional. [infobae.com], [mef.gob.pa]

También es necesario evitar que la legítima aspiración de convertir al país en el gran centro logístico del Caribe se convierta en una consigna sin suficiente contenido institucional. Para alcanzar esa meta habrá que profundizar la modernización de puertos y aeropuertos, fortalecer la coordinación entre organismos públicos, reducir duplicidades regulatorias, mejorar la infraestructura terrestre, desarrollar talento especializado y garantizar transparencia en cada eslabón de la cadena logística. La seguridad jurídica debe manifestarse no solo en las leyes, sino también en la consistencia de las decisiones administrativas y en la confianza que inspire el Estado. [hacienda.gob.do], [mef.gob.pa]

Igualmente, la competitividad debe alcanzar a las mipymes y a los productores que todavía enfrentan dificultades para incorporarse al comercio internacional. Si la integración logística beneficia únicamente a las grandes corporaciones, su impacto social será limitado. El gran desafío de las políticas públicas consiste en democratizar el acceso a la tecnología, el financiamiento, la capacitación, las certificaciones y los canales de exportación. El país necesita que una mayor cantidad de empresas dominicanas pueda producir con calidad, escalar sus operaciones y participar en cadenas regionales y globales de valor. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

La presencia de Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón en el encuentro del BID proyecta, en definitiva, una República Dominicana consciente de sus fortalezas y dispuesta a asumir responsabilidades regionales. No basta con afirmar que el país está preparado. Es indispensable demostrarlo mediante resultados, continuidad institucional y políticas de Estado que sobrevivan a las coyunturas. La logística, la facilitación del comercio y la integración productiva deben ocupar un lugar permanente en la agenda nacional porque inciden directamente en la inversión, la productividad y la calidad del empleo. [hacienda.gob.do], [cdn.com.do]

La verdadera medida del éxito no será solamente el volumen de mercancías movilizadas ni la cantidad de inversiones anunciadas. Será la capacidad de hacer que la economía se sienta mejor en la vida cotidiana de la población. Si la ubicación estratégica, el crecimiento económico y la conectividad se traducen en más empleos, mejores ingresos y oportunidades para quienes producen, entonces el país habrá convertido sus ventajas comparativas en prosperidad compartida. Ese es el horizonte que debe guiar la política económica dominicana: integrarse para competir, competir para producir y producir para elevar el bienestar de la gente.

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Colomna de opinión

Los ministros Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón durante su participación en el Diálogo Ministerial del BID en Ciudad de Panamá, donde destacaron las condiciones estratégicas de la República Dominicana para impulsar la competitividad, la conectividad y el desarrollo regional 

República Dominicana ante la oportunidad de liderar la integración regional

La ubicación estratégica, la estabilidad jurídica y la conectividad del país representan ventajas importantes, pero convertirlas en empleos, inversiones y bienestar exige políticas sostenidas, instituciones eficientes y una integración orientada a resultados.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La participación de los ministros Magín Díaz y Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Ciudad de Panamá proyecta una República Dominicana consciente de su potencial y dispuesta a ejercer un liderazgo constructivo en la integración regional.

El país posee una ubicación geográfica privilegiada, cercanía con Estados Unidos, seguridad jurídica, conectividad aérea y marítima, estabilidad institucional y un sector privado dinámico. Estas condiciones constituyen una base favorable para aprovechar el nearshoring y avanzar hacia la consolidación de la República Dominicana como centro logístico, industrial y comercial del Caribe.

Sin embargo, la geografía no produce desarrollo por sí sola. Para convertir esa ventaja en prosperidad se requieren puertos y aeropuertos eficientes, carreteras adecuadas, procedimientos aduaneros ágiles, infraestructura tecnológica, capital humano preparado y reglas previsibles. La competitividad moderna depende tanto de la infraestructura física como de la capacidad institucional para simplificar procesos, compartir información y garantizar trazabilidad.

En ese sentido, resulta pertinente la propuesta de avanzar desde controles secuenciales hacia fronteras inteligentes, sustentadas en análisis de riesgo, interoperabilidad y cooperación entre organismos. Facilitar el comercio legítimo no significa debilitar la fiscalización, sino hacerla más precisa, eficiente y segura.

El crecimiento económico de 4.5 % registrado durante el primer semestre de 2026 fortalece la posición dominicana. No obstante, el verdadero desafío es conseguir que ese desempeño se traduzca en empleos formales, mejores ingresos, crecimiento de las mipymes, expansión de las exportaciones y nuevas oportunidades para los productores nacionales.

La integración regional tampoco debe permanecer encerrada en declaraciones diplomáticas. Tiene que medirse mediante resultados concretos: reducción de costos logísticos, menores tiempos de tránsito, simplificación de trámites, apertura de mercados y mayor participación de las empresas locales en las cadenas globales de valor.

La visión expresada por Sanz Lovatón coloca correctamente a la gente en el centro. Detrás de cada cifra logística están los trabajadores de las zonas francas, los industriales, los productores agropecuarios y los emprendedores que necesitan una cancha abierta para competir.

República Dominicana tiene condiciones para liderar, pero ese liderazgo deberá sostenerse con planificación, transparencia y continuidad institucional. La meta no puede limitarse a movilizar más mercancías. Debe consistir en transformar la conectividad, la inversión y el comercio en prosperidad compartida.

Integrarse para competir, competir para producir y producir para mejorar la vida de la gente: ese debe ser el horizonte nacional.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Peso dominicano se fortalece por fundamentos macroeconómicos sólidos y mayor entrada de divisas

Peso dominicano se fortalece por fundamentos macroeconómicos
sólidos y mayor entrada de divisas

El análisis de la economista Elisa Vilorio de Painter sostiene que la apreciación cambiaria responde a factores de mercado, al dinamismo del turismo, las remesas, la inversión extranjera directa y las exportaciones, así como a un nuevo entorno internacional marcado por la depreciación del dólar.

Santo Domingo, R.D. La reciente apreciación del peso dominicano no debe interpretarse como una señal automática de sobrevaluación cambiaria ni como una pérdida de competitividad externa, sino como el resultado de fundamentos macroeconómicos sólidos, una mayor oferta estructural de divisas y un entorno financiero internacional más favorable para las economías emergentes.

Así lo plantea la economista Elisa Vilorio de Painter, PhD, en el artículo titulado “República Dominicana: Apreciación, fundamentos de mercado y resiliencia cambiaria en el nuevo entorno internacional”, en el que analiza el comportamiento reciente del tipo de cambio dominicano desde una perspectiva técnica, apoyada en indicadores internacionales y en los principales marcos analíticos utilizados para evaluar la dinámica cambiaria.

De acuerdo con el análisis, el peso dominicano se ha apreciado un 8 % con respecto al cierre de 2025 y un 4.4 % en términos interanuales al cierre de julio, en un contexto en el que el dólar estadounidense ha registrado una depreciación de aproximadamente 5.28 % desde abril de 2025 frente a una amplia canasta de monedas.

Vilorio de Painter explica que este fenómeno no es exclusivo de República Dominicana, sino parte de una tendencia más amplia observada en diversas economías emergentes, favorecidas por la reversión del ciclo de fortalecimiento del dólar, la mejora de sus posiciones externas y el fortalecimiento de la credibilidad de sus bancos centrales.

El documento destaca que, entre 2022 y 2024, el dólar estadounidense se apreció cerca de 9.8 %, impulsado por el ciclo de aumento de tasas de interés de la Reserva Federal, la búsqueda global de activos seguros y la incertidumbre inflacionaria internacional. Sin embargo, a partir de 2025, esa tendencia comenzó a revertirse debido a cambios en la política monetaria estadounidense, mayores niveles de emisión de deuda y tensiones comerciales internacionales.

En ese contexto, la apreciación del peso dominicano debe entenderse como el resultado de la interacción entre factores externos y domésticos. Entre los factores internos, el análisis resalta la expansión simultánea de las principales fuentes de generación de divisas del país: turismo, remesas, inversión extranjera directa y exportaciones.

Según el artículo, los ingresos por turismo alcanzaron US$6,716 millones durante el primer semestre, mientras que la inversión extranjera directa aportó US$3,276.5 millones en igual período. Las exportaciones totales ascendieron a US$8,745.7 millones, para un crecimiento de 16.6 % frente al mismo período de 2025, y las remesas totalizaron US$6,291.3 millones.

Estos rubros representan alrededor de US$2,800 millones adicionales respecto al nivel de 2025, lo que ha contribuido a la estabilidad relativa del tipo de cambio, a la acumulación de reservas internacionales y a una oferta de divisas superior a la demanda en el mercado cambiario.

La economista también advierte que utilizar herramientas informales, como el Índice Big Mac, para determinar si una moneda está sobrevaluada puede conducir a conclusiones imprecisas, especialmente en economías emergentes en proceso de convergencia. En cambio, señala que el indicador técnicamente apropiado para este tipo de análisis es el Tipo de Cambio Efectivo Real (TCER), calculado por organismos como el Banco Internacional de Pagos, ya que permite medir el valor de una moneda frente a una canasta ponderada de socios comerciales y ajustada por diferenciales de inflación.

En el caso dominicano, el análisis del TCER muestra que el peso se mantiene, en términos generales, alineado con sus fundamentos económicos, en consonancia con lo señalado por el Fondo Monetario Internacional en el comunicado del Artículo IV publicado al cierre de 2025.

El documento también incorpora el llamado paradigma del dólar dominante, desarrollado por Gopinath y otros autores, según el cual una parte significativa de los precios internacionales de bienes se fija en dólares y tiende a ser rígida en el corto y mediano plazo. Bajo este enfoque, una apreciación nominal del peso no necesariamente reduce la competitividad exportadora dominicana, debido a que los precios de venta externos permanecen denominados en dólares. Por el contrario, puede reducir el costo en pesos de insumos importados y mejorar los márgenes de productores locales.

Vilorio de Painter subraya que la apreciación del peso en 2026 no responde a una intervención artificial del Banco Central de la República Dominicana, sino a condiciones de mercado derivadas de una oferta de divisas robusta. En ese sentido, indica que las ventas de dólares realizadas por la institución monetaria durante el año se han mantenido en niveles mínimos.

El análisis resalta, además, que el déficit de cuenta corriente se ha mantenido estable, proyectándose en torno a 1.3 % del producto interno bruto al cierre del año, nivel que estaría cubierto casi tres veces por la inversión extranjera directa. Esto resulta relevante en un contexto de mayores presiones sobre la factura petrolera por los precios internacionales del crudo y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

Finalmente, el artículo reafirma que la estabilidad cambiaria dominicana se apoya en un régimen de metas de inflación, acumulación de reservas internacionales, estabilidad financiera y un mercado cambiario transparente, profundo y alineado con las mejores prácticas internacionales.

El Banco Central reitera su compromiso con la estabilidad macroeconómica, el control de la inflación y el buen funcionamiento del mercado cambiario, como condiciones esenciales para preservar la confianza, apoyar el crecimiento sostenido y fortalecer la resiliencia de la economía dominicana frente a los cambios del entorno internacional.
ARTÍCULO RELACIONADO

República Dominicana: Apreciación, fundamentos de mercado y resiliencia cambiaria en el nuevo entorno internacional

Por: Elisa Vilorio de Painter, PhD

El comportamiento reciente del peso dominicano ha generado un debate sobre la evolución del tipo de cambio y su relación con la competitividad externa de la economía dominicana. Algunos economistas han planteado que la apreciación observada es el reflejo de una supuesta sobrevaluación cambiaria. Sin embargo, una evaluación rigurosa del mercado cambiario requiere considerar tanto los fundamentos internos de la economía dominicana como los cambios ocurridos en el entorno financiero internacional.
En los últimos años, la economía mundial atravesó una secuencia de choques sin precedentes: el COVID-19, las disrupciones en las cadenas globales de suministro, el endurecimiento monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) entre 2022 y 2024 y el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas y comerciales desde 2025. A diferencia de episodios anteriores, las economías emergentes atravesaron este período con mayor resiliencia. Los bancos centrales fortalecieron su credibilidad y ganaron flexibilidad en sus esquemas monetarios, mientras las posiciones externas de los países mejoraron y se redujo la vulnerabilidad ante los movimientos abruptos de capital y las presiones cambiarias.

En este nuevo contexto, el comportamiento del peso dominicano debe interpretarse como el resultado de la interacción entre factores globales y factores domésticos de oferta y demanda de divisas. Por un lado, la depreciación del dólar estadounidense de aproximadamente 5.28 % desde abril 2025 frente a una amplia canasta de monedas ha favorecido la apreciación de numerosas divisas, incluidas varias de economías emergentes. Por otro lado, República Dominicana ha registrado una expansión simultánea y sostenida de todas sus principales fuentes estructurales de divisas: turismo, remesas, inversión extranjera directa y exportaciones, y ese es, en cualquier economía de mercado, el origen de una moneda más fuerte. En ese sentido, al cierre de julio del presente año, el peso se ha apreciado un 8% con respecto al cierre del 2025 y un 4.4% en términos interanuales.

Con el objetivo de mantener debidamente informados a los agentes económicos y al público en general, el presente artículo analiza los determinantes del comportamiento cambiario reciente desde una perspectiva macroeconómica, apoyándose en los principales marcos analíticos empleados internacionalmente.

1. Un nuevo ciclo internacional: el dólar y los mercados emergentes
La evolución cambiaria reciente no puede entenderse sin considerar la transformación del entorno monetario internacional. Entre 2022 y 2024, el dólar estadounidense se apreció cerca de 9.8 %, impulsado por el rápido ciclo de alza de tasas de la Reserva Federal. Ese fortalecimiento respondió a la búsqueda global de activos seguros, al diferencial de tasas de interés frente a otras economías y a la incertidumbre asociada al proceso inflacionario internacional.

A partir de 2025, sin embargo, esta tendencia comenzó a revertirse. Diversos indicadores apuntan a que la depreciación del dólar responde a cambios en la política monetaria estadounidense, a la política comercial y por el aumento de la emisión de deuda norteamericana. La relación entre política comercial y tipo de cambio es más compleja de lo que sugieren algunos modelos. En teoría, mayores restricciones comerciales podrían apreciar la moneda del país que impone los aranceles, pero la evidencia reciente muestra que, cuando los socios afectados responden con represalias comerciales ese efecto puede invertirse. El aumento de la incertidumbre, la percepción de deterioro comercial y los consecuentes ajustes de portafolio generaron, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), una depreciación efectiva real del dólar de alrededor de 4.7 % durante el periodo 2025-2026, lo que impulsó apreciaciones en varias monedas.

Existen distintos métodos para determinar si una moneda se encuentra en su nivel de equilibrio. Recientemente, un análisis publicado en la prensa recurrió al Índice Big Mac para comparar la paridad del poder adquisitivo entre monedas. Se trata de un índice concebido por The Economist en 1986 como una guía informal y pedagógica, con limitaciones estructurales bien documentadas que lo hacen insuficiente para emitir juicios sobre la valoración de una moneda, especialmente en economías emergentes en proceso de convergencia, como la dominicana. Su principal limitación es que el precio de una hamburguesa no es el de un bien transable; los insumos no transables, como la mano de obra local, el alquiler, los costos de distribución y los servicios públicos, explican la mayor parte de ese costo.

La herramienta técnicamente apropiada para evaluar si una moneda está sobrevaluada o subvaluada no es el precio de un producto específico, sino un índice más abarcador como el Tipo de Cambio Efectivo Real (TCER). Este índice calculado por el Banco Internacional de Pagos (BIS) mide el valor de una moneda frente a una canasta ponderada de las monedas de los principales socios comerciales del país, ajustada por los diferenciales de inflación entre ellos. Un aumento (reducción) de este indicador implica una apreciación (depreciación) real de la moneda del país analizado.

La comparación regional del período 2020–2026 con este indicador (Figura 1) confirma que la apreciación real del peso dominicano no es una anomalía, sino un fenómeno generalizado entre las economías de América Latina que combinan disciplina macroeconómica con fuertes entradas de divisas.

A su vez, el análisis del tipo de cambio efectivo real para el caso dominicano frente a la canasta de las monedas de nuestros principales socios comerciales, ajustado por los diferenciales de inflación (Figura 2), muestra que el peso se mantiene, en términos generales, en línea con sus fundamentos económicos, tal como lo mencionó el FMI en el comunicado del artículo IV publicado al cierre de 2025. En consecuencia, la apreciación del peso durante el 2026 no refleja necesariamente una pérdida de competitividad, sino un ajuste natural ante el cambio en las condiciones financieras internacionales.



2. El paradigma de la moneda dominante: el tipo de cambio y la competitividad exportadora
Existe un argumento adicional para esta relación entre el tipo de cambio y la competitividad exportadora conocido como el paradigma del dólar dominante (Gopinath et al. 2020). Este paradigma argumenta que los precios internacionales de los bienes en dólares son rígidos en el corto y mediano plazo. Esto significa que cuando el peso se aprecia frente al dólar, los precios en dólares de las exportaciones dominicanas no cambian en los mercados internacionales ya que están fijados en dólares. Por tanto, el volumen de exportaciones no se ve afectado por la variación cambiaria en el horizonte relevante de política.

En este contexto, la apreciación nominal del peso dominicano durante este año no necesariamente reduce la competitividad de los exportadores dominicanos, al menos, en un plazo razonable de tiempo, ya que sus precios de venta están fijados en la moneda dominante, en este caso el dólar. Lo que sí hace dicha apreciación en principio es reducir el costo de insumos importados en pesos, mejorando los márgenes de los productores locales.

3. Consideraciones finales: Los fundamentos que explican la fortaleza del peso en 2026
Tradicionalmente, los ciclos de endurecimiento monetario en Estados Unidos han generado fuertes presiones cambiarias sobre las economías emergentes, a través de un mecanismo bien conocido: tasas más altas en Estados Unidos provocan salidas de capital desde las economías emergentes, lo que a su vez genera depreciación cambiaria y presiones inflacionarias en esos países. El episodio 2022–2024, sin embargo, fue distinto: la posterior depreciación del dólar coincidió con una mayor estabilidad de las monedas emergentes, sostenida por marcos de política monetaria más sólidos, mayor credibilidad de los bancos centrales, acumulación de reservas internacionales, menor endeudamiento externo en moneda extranjera, mayor flexibilidad cambiaria y un mejor manejo de los riesgos financieros.

Este cambio estructural resulta particularmente relevante para la República Dominicana, donde el régimen de metas de inflación, la acumulación de reservas y la estabilidad financiera han permitido que el tipo de cambio funcione como mecanismo de absorción de choques. Junto a otras economías con marcos monetarios sólidos, el país ha navegado este nuevo ciclo cambiario de manera ordenada. La apreciación del peso dominicano en 2026 no es producto de una intervención artificial del BCRD, sino el resultado de fundamentos macroeconómicos sólidos que generan una oferta de divisas superior a la demanda, lo que, en cualquier economía de mercado, se traduce en una moneda más fuerte.

Los ingresos por turismo han alcanzado niveles sin precedentes, con US$6,716 millones acumulados durante el primer semestre, lo que genera una entrada continua y sostenida de dólares que fortalece el peso. La inversión extranjera directa (IED), por su parte, es robusta y diversificada: aportó US$3,276.5 millones en el primer semestre. Las exportaciones totales, a su vez, alcanzaron US$8,745.7 millones, un incremento de 16.6 % respecto al mismo período de 2025. A estas fuentes se suman las remesas de la diáspora dominicana, una fuente estable y creciente de divisas que contribuye directamente al balance de oferta en el mercado cambiario y que alcanzaron $6,291.3 millones en el mismo periodo.

Todos estos rubros equivalen a unos US$2,800 millones adicionales al nivel de 2025, lo que ha contribuido tanto a la estabilidad relativa del tipo de cambio como a la acumulación de reservas internacionales. Gracias a estos fundamentos, el déficit de cuenta corriente como porcentaje del producto interno bruto (PIB) se ha mantenido sin grandes cambios, proyectándose para el cierre del año en torno a 1.3 % del PIB, déficit que estaría cubierto casi tres veces por la inversión extranjera directa.

Llama la atención que el déficit de cuenta corriente se mantenga estable en un momento en que la demanda de divisas para suplir la factura petrolera dominicana ha crecido como resultado de los altos precios internacionales del petróleo en el marco de la guerra en el Medio Oriente. Esto indica que la oferta de divisas sigue excediendo la demanda, aún en este escenario complejo e incierto, lo que ha sido determinante en la apreciación experimentada por el peso. Resulta errado pensar que la apreciación es el resultado de intervenciones del BCRD cuando en el presente año las ventas de dólares en el mercado por parte de la institución monetaria se han mantenido en niveles mínimos.

El BCRD reitera su compromiso con el objetivo de inflación, con la estabilidad macroeconómica y de garantizar un mercado cambiario transparente, profundo y alineado con las mejores prácticas internacionales, asegurando así un entorno propicio para el crecimiento sostenido y la estabilidad financiera.

https://bancentral.gov.do/a/d/6626


domingo, 2 de agosto de 2026

La producción récord de Vaca Muerta no logra elevar la economía más amplia de Argentina

Petróleo crudo
La producción récord de Vaca Muerta no logra elevar la economía más amplia de Argentina
Por Tsvetana Paraskova - 1 de agosto de 2026, 6:00 PM CDT
  • El juego de esquisto de Vaca Muerta de Argentina continúa batiendo récords de producción, consolidando su posición como la principal cuenca de esquisto fuera de Estados Unidos e impulsando el crecimiento energético del país.
  • El auge sigue estando limitado en gran medida a la provincia de Neuquén, mientras que gran parte de Argentina sigue luchando con un crecimiento débil, una inflación elevada y una disminución del gasto de los consumidores.
  • El gobierno espera que el éxito de Vaca Muerta se extienda a la economía en general, pero los analistas advierten que traducir las ganancias energéticas en crecimiento nacional sigue siendo un gran desafío.
Argentina Pumpjack en las pampas

La argentina Vaca Muerta está en auge ya que la provincia clave de esquisto fuera de Estados Unidos ha registrado una producción récord de petróleo y gas natural casi récord en los últimos meses.

La suerte de Vaca Muerta, sin embargo, parece estar confinada hasta ahora a la zona en la que se encuentra el parche de esquisto, la provincia de Neuquén, en la región occidental de la Patagonia.

El resto de Argentina sigue luchando con un crecimiento lento, una alta inflación, un gasto débil del consumidor y pagos de negocios e hipotecas, mientras que la segunda economía más grande de Sudamérica continúa pagando sus grandes deudas externas y préstamos que había asumido a lo largo de los años.

El éxito de Vaca Muerta ha impulsado la industria energética argentina, que se ha unido a la agricultura como motor clave del crecimiento del PIB. Pero fuera del parche de esquisto, el consumo público total y las inversiones han disminuido hasta la fecha, y el gasto de los consumidores también ha disminuido.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y su gobierno esperan que el resto del país se ponga al día con el auge de Vaca Muerta, pero hasta ahora se ha avanzado poco. La creación de empleo y el crecimiento siguen siendo una historia de dos Argentinas.

Lo que era un negocio predominantemente estadounidense hasta hace unos años, la exploración y producción de esquisto está cobrando impulso fuera de América del Norte. Y la argentina Vaca Muerta encabeza la lista de compañías de petróleo y gas, incluidos los gigantes del esquisto estadounidense, como una cuenca de riesgo con una geología probada que está lejos de tener que depender del Estrecho de Ormuz o de cualquier otro corredor en el Medio Oriente para enviar barriles.

After a slow start earlier this decade, Vaca Muerta is now booming. The latest production figures showed that crude oil output hit an all-time high of 887,227 barrels per day (bpd) in May, up by 19% from a year earlier. Natural gas output also rose to 5.5 billion cubic feet per day, which was just shy of the record 5.7 billion cubic feet daily reported for July 2025. Natural gas production rose by 5.4% in May 2026 from April and 11% from a year earlier.

Vaca Muerta has already made Argentina the fourth-largest oil producer in Latin America—a position that may improve in the future as the government prioritizes the development of the local energy industry, encouraging infrastructure projects aiming to boost the offtake capacity of the Vaca Muerta.

The shale patch has turned Neuquén into a kind of Texas, workers who moved to the province to work for the highest private-sector salary in the country have told Reuters reporter Leila Miller.

Outside the shale patch, it’s the same old Argentina.  

The average monthly salary in the oil and gas sector in Neuquén is about $5,600, three times higher than the average $1,800 salary in the capital city Buenos Aires.

“Today we have two Argentinas, one Argentina that grows and another that falls,” Guido Zack, an economist at the Fundar think-tank in Buenos Aires, told Reuters.

The government bets on Vaca Muerta and mining to prop up the overall economy, but companies are folding, and jobs are being lost outside the shale patch, amid weak demand, falling investments, and rising competition in manufacturing due to Milei’s import liberalization policies.

Argentina’s government hopes the shale boom would trickle down into the overall economy. But this will be a challenge, analysts say.

“The challenge is whether the new export sectors can generate enough spillovers for the rest of the economy, and whether they can do so quickly enough,” Fernando Garcia and Lucila Venturi wrote in an article in Economics Observatory.

“Growth is real. The question is whether it can become fast enough, broad enough and visible enough before the political clock runs out next year when elections take place,” the experts said.

Relacionado: Los perforadores de petróleo de EE.UU. se vuelven cautelosos ya que el WTI mantiene cerca de US$85 por barril

By Tsvetana Paraskova for Oilprice.com

 

jueves, 30 de julio de 2026

Exportaciones y desarrollo

Opinión 

Exportaciones y desarrollo
Por Luis Orlando Díaz Vólquez 

La caída del 28.5 % en las exportaciones desde las zonas francas dominicanas hacia Haití durante el primer semestre de 2026 no es un dato aislado: es un síntoma de fragilidades estructurales y de riesgos geopolíticos que exigen una respuesta de Estado con visión estratégica. En ese tenor, conviene leer esta contracción no solo en términos de cifras, sino en su impacto sobre empleo, encadenamientos productivos y la estabilidad regional.

Análisis económico y comercial

Las zonas francas dominicanas han sido históricamente un motor de empleo y divisas. Una reducción cercana al 30 % en ventas a un mercado vecino implica pérdidas directas para empresas exportadoras, proveedores locales y trabajadores vinculados a la cadena textil y logística. Aunque las exportaciones del régimen nacional crecieron un 39.4 %, ese dinamismo no compensa por completo la naturaleza de los empleos y la sofisticación tecnológica que generan las zonas francas. La sustitución por bienes nacionales —cemento, barras de hierro, aceites— refleja una demanda de reconstrucción y consumo en Haití, pero también evidencia la volatilidad de mercados cercanos y la necesidad de diversificar destinos y productos.

Desde la perspectiva macroeconómica, la contracción puede reducir ingresos fiscales indirectos, presionar la balanza comercial y afectar la confianza de inversionistas en sectores exportadores. Para las micro, pequeñas y medianas empresas proveedoras, la pérdida de pedidos puede traducirse en cierres o en migración de capacidades productivas hacia actividades menos productivas.

Repercusiones sociales y de seguridad

La relación comercial con Haití trasciende lo económico: es un tejido social y humano. Menos exportaciones significan menos empleo formal en zonas francas y mayor presión sobre mercados laborales locales, lo que puede agravar tensiones sociales en zonas fronterizas. Además, la inestabilidad en Haití que dificulta el tránsito de mercancías incrementa costos logísticos y riesgos de seguridad para transportistas y comerciantes, alimentando un círculo vicioso de informalidad y contrabando.

A nivel regional, la fragilidad del comercio binacional puede intensificar flujos migratorios y generar crisis humanitarias que demandarán respuestas coordinadas. La República Dominicana, por su tamaño y posición, no puede externalizar estos costos: la estabilidad del vecino es un interés nacional.

Retos a superar

1. Diversificación de mercados y productos. Es imperativo que las empresas de zonas francas aceleren la búsqueda de nuevos destinos y agreguen valor a sus cadenas productivas. El Estado debe facilitar misiones comerciales, acuerdos preferenciales y financiamiento para adaptación tecnológica.

2. Resiliencia logística y seguros comerciales. Modernizar corredores fronterizos, implementar seguros de crédito a la exportación y crear mecanismos de compensación por riesgo político reducirán la exposición de exportadores a cierres repentinos de rutas.

3. Diplomacia económica activa. La República Dominicana debe impulsar una diplomacia que combine presión por seguridad con cooperación para la reconstrucción económica de Haití. Programas binacionales de infraestructura y comercio formalizado pueden crear condiciones para la reactivación sostenida.

4. Fortalecimiento de zonas francas. Políticas fiscales y regulatorias estables, capacitación laboral y promoción de encadenamientos con la industria nacional harán a las zonas francas más competitivas y menos vulnerables a choques externos.

5. Inclusión financiera y apoyo a PYMES. Líneas de crédito, garantías y asistencia técnica permitirán a proveedores locales adaptarse a cambios en la demanda y explorar nichos de exportación.

6. Cooperación multilateral. Movilizar organismos regionales y socios internacionales para programas de estabilización y desarrollo en Haití es una inversión en seguridad y comercio para toda la región.

Propuesta de política pública

Una estrategia integral debería combinar medidas inmediatas y reformas estructurales: crear un fondo de contingencia para exportadores afectados; negociar corredores seguros y protocolos aduaneros binacionales; lanzar un programa de reconversión productiva para trabajadores desplazados; y promover un pacto regional de comercio y seguridad que incluya incentivos para la formalización del comercio transfronterizo.
En conclusión, la caída de las exportaciones a Haití es una llamada de atención. No se trata solo de recuperar volúmenes, sino de transformar la vulnerabilidad en oportunidad: diversificar mercados, fortalecer la resiliencia logística, y ejercer una diplomacia económica que reconozca la interdependencia entre seguridad y prosperidad. El desafío exige liderazgo sereno, políticas públicas coherentes y cooperación regional sostenida. Si la República Dominicana actúa con visión estratégica, podrá convertir este revés en un catalizador para una inserción internacional más sólida y un desarrollo interno más inclusivo.

Las exportaciones dominicanas de zonas francas hacia Haití caen un 28 % en el primer semestre

Las exportaciones dominicanas de zonas francas hacia Haití caen un 28 % en el primer semestre
Los artículos de origen textil empujaron la reducción
Los bienes del régimen nacional lograron contrarrestar la caída
| 3 min de lectura

Las exportaciones dominicanas de zonas francas hacia Haití caen un 28 % en el primer semestre
Un camión cargado de mercancía transita por una de las puertas fronteriza entre ambos países. (DIARIO LIBRE/ARCHIVO)

Las exportaciones de zonas francas de la República Dominicana hacia Haití cayeron un 28.5 % durante el primer semestre de 2026, con los productos de origen textil sufriendo la mayor reducción, aunque ese descenso fue contrarrestado por las ventas del régimen nacional, que creció un 39.4 %.

La baja en las ventas al mercado haitiano por parte de las zonas francas locales es atribuida a la situación de inestabilidad que sufre el vecino país, a juicio del ministro de Industria, Comercio y Mipymyes (MICM), Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón.

  • La caída estuvo impulsada por las exportaciones de t-shirts y camisetas interiores (-36.2 %), otros tejidos de algodón (-57.3 %); los trapos, cordeles, cuerdas y cordajes, de materia textil (-28.9 %), y los tejidos de algodón de peso superior a 200 gramos por metro cuadrado (-46.2 %), de acuerdo con los registros de la Dirección General de Aduanas (DGA).

En términos absolutos, las exportaciones de zonas francas hacia el vecino país sumaron 99.1 millones de dólares en los primeros seis meses de este año, un monto que implica una reducción de 39.6 millones con relación al período enero-junio de 205.

"El problema de las exportaciones a Haití es que en ese país hay problemas de seguridad que no son predecibles. El mercado en Haití actualmente es volátil, no tiene mucho que ver con HOPE/HELP, simplemente amaneces un día con una región del país por la que no se puede pasar", explicó Sanz Lovatón.

El funcionario afirmó que hasta que en el vecino país no haya un proceso viable de Gobierno y comercio "estaremos viendo estos vaivienes", aunque aclaró que estas reducciones son cíclicas.  

En cambio, productos de zonas francas como el tabaco, artículos confeccionados, los tejidos de algodón de peso inferior o igual a 200 gramos por metro cuadrado y las etiquetas de todas clases: de papel o cartón, incluso impresas, lograron crecimientos de entre un 17.3 % y 12,675 % durante el primer semestre de 2026 e igual período del año pasado.

Las nacionales crecen un 39 %

En cambio, las exportaciones nacionales hacia Haití lograron contrarrestar la caída sufrida por las de zonas francas, registrando una expansión de 39.4 % entre enero y junio de este año, según los datos de la DGA.

La venta de productos al vecino país, pertenecientes a ese régimen, alcanzaron los 521.7 millones de dólares, un aumento de 147.4 millones con relación el primer semestre del año anterior.

En términos absolutos, los artículos vinculados a la construcción: las barras de hierro y el cemento fueron los que mayor aporte realizaron al crecimiento de las exportaciones nacionales hacia Haití, con 41.4 millones de dólares y 19.2 millones, respectivamente.

El aceite de palma y sus fracciones (13.9 millones de dólares), preparaciones para salsas y salsas preparadas (7.8 millones), artículos para el transporte o envasado, de plástico; tapones, tapas (7.3 millones), harina de trigo o de morcajo (6.2 millones) figuran entre los productos nacionales que más se enviaron hacia el citado país entre enero y junio pasado.

Periodista especializado en economía y finanzas. Desde 2012, ejerce la profesión en diversos medios de comunicación.

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    martes, 28 de julio de 2026

    Endeudarse para crecer: una defensa responsable de los préstamos públicos en la actual coyuntura dominicana


    Endeudarse para crecer: una defensa responsable de los préstamos públicos en la actual coyuntura dominicana

    En la actual coyuntura fiscal, defender los préstamos públicos de la República Dominicana no significa promover un endeudamiento irresponsable ni ignorar los riesgos de la deuda. Significa entender que un país en desarrollo, con compromisos sociales, necesidades de infraestructura, presión por generar empleos, demanda de servicios públicos y aspiraciones de competitividad internacional, no puede paralizar su inversión estratégica por temor al debate político. La verdadera discusión no debe ser si el Estado debe endeudarse o no, sino para qué se endeuda, bajo qué condiciones, con qué transparencia y con cuáles retornos económicos y sociales.

    La República Dominicana enfrenta una realidad fiscal compleja: debe sostener el crecimiento, cumplir compromisos de desarrollo, mejorar infraestructura, fortalecer la seguridad, ampliar servicios públicos, modernizar instituciones y mantener la confianza de los inversionistas. Todo esto ocurre en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, mayores exigencias comerciales, costos financieros todavía relevantes y competencia entre países por atraer capitales. En ese contexto, el financiamiento público bien dirigido no es un lujo. Es una herramienta de política económica.

    Los préstamos, cuando se destinan a inversión productiva, infraestructura, logística, energía, educación, salud, agua, transporte, seguridad y modernización institucional, tienen un efecto multiplicador sobre la economía. Permiten construir carreteras, puertos, acueductos, hospitales, escuelas, sistemas digitales, redes eléctricas y obras que elevan la productividad nacional. Una economía sin inversión pública suficiente pierde competitividad, encarece sus procesos, reduce su capacidad exportadora y debilita la confianza del capital privado.

    La República Dominicana no puede darse el lujo de frenar su agenda de desarrollo. El país compite por inversión extranjera directa con economías que ofrecen mejores puertos, mejor conectividad, mayor seguridad jurídica, energía más estable, trámites más ágiles y plataformas logísticas más eficientes. En 2025, la inversión extranjera directa alcanzó un récord histórico de US$5,032.3 millones, el cuarto año consecutivo de máximo nivel, según datos divulgados por la Presidencia con base en estadísticas del Banco Central. Ese resultado confirma que la confianza internacional existe, pero también exige que el país siga invirtiendo para sostenerla. [presidencia.gob.do]

    En el primer trimestre de 2026, la República Dominicana recibió US$1,536.7 millones en inversión extranjera directa, un aumento de 6.4 % respecto al mismo período de 2025, lo que evidencia que el país sigue siendo atractivo aun en un escenario global desafiante. Esa confianza no se preserva con inmovilismo fiscal, sino con estabilidad macroeconómica, reglas claras, inversión en infraestructura, seguridad jurídica y capacidad del Estado para acompañar el crecimiento productivo. [presidencia.gob.do], [diariolibre.com]

    Por eso, en lugar de satanizar los préstamos, la pregunta central debe ser:¿están financiando gasto corriente improductivo o están construyendo capacidades permanentes para el país? Si el endeudamiento se utiliza para cubrir ineficiencias, clientelismo o gastos sin retorno, debe ser cuestionado con firmeza. Pero si se utiliza para ampliar infraestructura, sostener programas sociales estratégicos, mejorar servicios, fortalecer la seguridad ciudadana, apoyar sectores productivos y crear condiciones para generar empleos, entonces ese financiamiento debe ser evaluado con una visión de Estado.

    La coyuntura fiscal dominicana exige prudencia, pero también realismo. Fitch Ratings proyectó para 2026 un crecimiento económico de 4 % y un déficit fiscal de 3.2 % del PIB, dentro de un escenario de consolidación gradual y control del gasto. La misma calificadora indicó que la deuda del gobierno general se mantendría por debajo de la mediana de países con calificación similar, aunque advirtió sobre la importancia de manejar los riesgos asociados al endeudamiento externo. Esa lectura permite una conclusión equilibrada: hay espacio para financiar desarrollo, pero no para endeudarse sin disciplina. [eldinero.com.do] [eldinero.com.do]

    La defensa de los préstamos públicos debe ir acompañada de una exigencia clara: cada peso tomado prestado debe convertirse en valor público verificable. Eso implica proyectos con estudios técnicos, licitaciones transparentes, cronogramas de ejecución, rendición de cuentas, auditorías, medición de impacto y evaluación posterior. La deuda útil es aquella que deja activos, productividad, empleos y crecimiento. La deuda peligrosa es la que deja solo intereses, burocracia y desconfianza.

    En el caso dominicano, el financiamiento puede ser una palanca decisiva para consolidar sectores estratégicos como turismo, zonas francas, logística, energía renovable, agroindustria, manufactura, tecnología, infraestructura portuaria y comercio exterior. Estos sectores no solo atraen inversión extranjera, también generan empleos, divisas, encadenamientos productivos y oportunidades para pequeñas y medianas empresas. Si el Estado no invierte en las condiciones básicas que esos sectores necesitan, otros países ocuparán el espacio competitivo que la República Dominicana ha venido ganando.

    También hay una dimensión social que no debe minimizarse. Un Estado que renuncia a financiar políticas públicas esenciales en nombre de una austeridad mal entendida puede terminar profundizando desigualdades, deteriorando servicios y debilitando la cohesión social. La estabilidad fiscal es importante, pero la estabilidad social también lo es. Un país con crecimiento sin inclusión, infraestructura sin equidad o inversión sin empleos dignos termina acumulando tensiones que afectan su propio modelo económico.

    Defender préstamos responsables es defender la posibilidad de que el país siga creciendo sin abandonar sus compromisos con la gente. Es defender obras que conecten comunidades, programas que fortalezcan capacidades, proyectos que eleven la productividad, inversiones que ayuden a formalizar empleos y políticas que mantengan a la República Dominicana como destino confiable para el capital nacional e internacional.

    La clave está en combinar tres principios: responsabilidad fiscal, inversión estratégica y transparencia absoluta. Responsabilidad fiscal para que la deuda sea sostenible. Inversión estratégica para que el financiamiento produzca crecimiento. Transparencia absoluta para que la ciudadanía sepa en qué se usa el dinero, quién ejecuta, cuánto cuesta y qué impacto genera.

    La República Dominicana no debe endeudarse para sobrevivir políticamente. Debe financiarse para competir, producir, modernizarse y crecer. En una economía abierta, pequeña y altamente conectada al comercio internacional, quedarse atrás cuesta más caro que invertir. El verdadero riesgo no está en tomar préstamos responsables para desarrollar el país; el riesgo está en no invertir lo suficiente para sostener la competitividad, perder empleos, frenar la inversión extranjera y debilitar el futuro.

    Por eso, en esta coyuntura, la defensa de los préstamos públicos debe formularse con madurez: sí al financiamiento responsable, sí a la inversión productiva, sí a la disciplina fiscal, sí a la transparencia y sí a una visión de desarrollo que mantenga a la República Dominicana creciendo, generando empleo y atrayendo inversión extranjera directa.

    Luis Orlando Díaz Vólquez
    #GuasábaraEditor

    ......

    🇩🇴📊 Endeudarse con responsabilidad no es debilidad: es financiar el futuro de la República Dominicana.

    Luis Orlando Díaz Vólquez sostiene que, en la actual coyuntura fiscal, el país no puede paralizar su agenda de desarrollo por temor al debate político sobre los préstamos. La verdadera discusión no debe ser si la República Dominicana se financia o no, sino para qué se endeuda, bajo qué condiciones y con cuáles resultados para la gente. ⚖️💡

    Si los préstamos se orientan a infraestructura, seguridad, energía, logística, salud, educación, transporte, modernización institucional y apoyo a los sectores productivos, entonces se convierten en una herramienta legítima para generar empleos, elevar la competitividad y seguir atrayendo inversión extranjera directa. 🚢🏗️📈

    La deuda irresponsable hipoteca el futuro. Pero la deuda bien administrada, transparente y productiva construye carreteras, fortalece puertos, mejora servicios, impulsa empresas, crea oportunidades y sostiene el crecimiento económico. 🇩🇴🚀

    La República Dominicana necesita disciplina fiscal, sí. Pero también necesita inversión estratégica para no quedarse atrás en un mundo donde los países compiten por capital, empleos, tecnología y mercados. 🌎🤝

    Endeudarse para gastar mal es un error. Financiar el desarrollo con visión, transparencia y responsabilidad es una decisión de Estado.

    ✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
    👍 #GuasábaraEditor

    #LuisOrlandoDíazVólquez #RepúblicaDominicana #DeudaResponsable #CrecimientoEconómico #InversiónExtranjera #CompetitividadRD #DesarrolloNacional #Empleos #Infraestructura #FinanzasPúblicas #Gobernanza #RDCompetitiva

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    domingo, 26 de julio de 2026

    Por una República Dominicana más productiva e inclusiva


    Por una República Dominicana más productiva e inclusiva
    Editorial
    La participación en el Diálogo Regional de Política: Mujeres, productividad y crecimiento en Ciudad de Panamá reafirma una verdad ineludible: cerrar brechas de género no es solo una demanda de justicia, sino una estrategia indispensable para elevar la eficiencia y el crecimiento económico de la nación.

    Contexto y urgencia

    Nuestra economía necesita más talento en acción. Las mujeres dominicanas representan una reserva de capacidades, creatividad y liderazgo que aún no se aprovecha plenamente por barreras estructurales, culturales y regulatorias. En un mundo donde la competitividad se mide por la capacidad de incorporar talento diverso, persistir en desigualdades es renunciar a productividad y oportunidades de desarrollo.

    El argumento económico

    Cerrar brechas es una política pública con retorno medible. Cuando más mujeres participan en la fuerza laboral, acceden a financiamiento y lideran empresas, la productividad por trabajador aumenta, la innovación se acelera y la base tributaria se amplía. Por eso afirmo con convicción que la equidad es una prioridad estratégica: no un costo social aislado, sino una inversión en eficiencia y crecimiento sostenido.

    Propuestas con visión de Estado

    Necesitamos políticas integradas que combinen educación técnica y financiera, acceso a capital para emprendimientos liderados por mujeres, marcos laborales flexibles y servicios de cuidado accesibles. Es imprescindible fortalecer instituciones que midan resultados, promover incentivos fiscales y facilitar la digitalización de las micro, pequeñas y medianas empresas. Estas medidas deben diseñarse con datos, ejecutarse con transparencia y evaluarse con rigor.
    Llamado a la responsabilidad colectiva

    La transformación exige compromiso del sector público, del sector privado y de la sociedad civil. Requerimos liderazgo que trascienda ciclos políticos y que ponga la productividad nacional por encima de intereses particulares. En ese espíritu, celebro la presencia y el aporte técnico de @fabriciogm13, director general de @PromipymeRD, en el diálogo regional, y agradezco a @elBID por la invitación que permitió compartir experiencias y construir consensos.

    La República Dominicana tiene la oportunidad histórica de convertir la equidad en motor de crecimiento. Hagámoslo con políticas valientes, con alianzas efectivas y con la convicción de que un país más justo es, también, un país más próspero.

    Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor### Por una República Dominicana más productiva e inclusiva

    La participación en el Diálogo Regional de Política: Mujeres, productividad y crecimiento en Ciudad de Panamá reafirma una verdad ineludible: cerrar brechas de género no es solo una demanda de justicia, sino una estrategia indispensable para elevar la eficiencia y el crecimiento económico de la nación.


    Contexto y urgencia

    Nuestra economía necesita más talento en acción. Las mujeres dominicanas representan una reserva de capacidades, creatividad y liderazgo que aún no se aprovecha plenamente por barreras estructurales, culturales y regulatorias. En un mundo donde la competitividad se mide por la capacidad de incorporar talento diverso, persistir en desigualdades es renunciar a productividad y oportunidades de desarrollo.

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    El argumento económico

    Cerrar brechas es una política pública con retorno medible. Cuando más mujeres participan en la fuerza laboral, acceden a financiamiento y lideran empresas, la productividad por trabajador aumenta, la innovación se acelera y la base tributaria se amplía. Por eso afirmo con convicción que la equidad es una prioridad estratégica: no un costo social aislado, sino una inversión en eficiencia y crecimiento sostenido.

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    Propuestas con visión de Estado

    Necesitamos políticas integradas que combinen educación técnica y financiera, acceso a capital para emprendimientos liderados por mujeres, marcos laborales flexibles y servicios de cuidado accesibles. Es imprescindible fortalecer instituciones que midan resultados, promover incentivos fiscales y facilitar la digitalización de las micro, pequeñas y medianas empresas. Estas medidas deben diseñarse con datos, ejecutarse con transparencia y evaluarse con rigor.

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    Llamado a la responsabilidad colectiva

    La transformación exige compromiso del sector público, del sector privado y de la sociedad civil. Requerimos liderazgo que trascienda ciclos políticos y que ponga la productividad nacional por encima de intereses particulares. En ese espíritu, celebro la presencia y el aporte técnico de @fabriciogm13, director general de @PromipymeRD, en el diálogo regional, y agradezco a @elBID por la invitación que permitió compartir experiencias y construir consensos.

    La República Dominicana tiene la oportunidad histórica de convertir la equidad en motor de crecimiento. Hagámoslo con políticas valientes, con alianzas efectivas y con la convicción de que un país más justo es, también, un país más próspero.

    Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

    Noticias relacionadas:
    @fabriciogm13 Participación en el Diálogo Regional de Política: Mujeres, productividad y crecimiento en Ciudad de Panamá. El cierre de brechas no es solo un tema de equidad, sino una prioridad para mejorar la eficiencia y el crecimiento económico. Gracias a @el_BID por la invitación.
    https://x.com/i/status/2080479232782700721

    sábado, 25 de julio de 2026

    Gobierno congela combustibles

    Gobierno congela combustibles

    Aunque el conflicto en el Medio Oriente elevó el precio del petróleo por encima de los US$90 por barril, el Gobierno congela y evita alzas en los combustibles esta semana.

    25 de julio de 2026
    Santo Domingo, D.N. – EEl Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), informó que se mantendrán sin variación los precios de los principales combustibles esenciales, para la semana del 25 al 31 de julio de 2026, a pesar de que el precio del barril del petróleo de Texas, de referencia para el país, se colocó por encima de los US$92 dólares, al igual que los refinados, que continúan con tendencia al alza. 
    El retroceso en los acuerdos de paz y las nuevas posibles amenazas de ataques armados a naciones productoras, junto a la posibilidad de nuevas restricciones en el paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, han generado una escalada alcista e inestabilidad en los precios del petróleo y sus derivados, con mayor proporción en los productos terminados, incluso más que el propio crudo. 
    No obstante, el estado dominicano continúa con su política de protección a la población del choque inflacionario derivado del conflicto, destinando esta semana un subsidio de RD$1,149 millones, sumando ya RD$23,343 millones en lo que va de año.
    Con los precios de esta semana, el Estado subsidia RD$80.99 pesos por cada galón de gasoil regular que compran los consumidores, y RD$53.39 por cada galón de gasolina regular, para evitar alzas en los precios del transporte de carga y con ello en los productos de primera necesidad, así como en el transporte de pasajeros, que es el más utilizado por los sectores menos pudientes. 
    Mientras que se subsidia con RD$25.69 por cada galón de gasolina premium y RD$76.16 por galón de gasoil óptimo consumido. 
    Asimismo, se subsidia con RD$15.22 a cada galón de GLP, igualmente para evitar alzas en el trasporte público y en los hogares dominicanos. 
    Para la semana del 25 al 31 de julio de 2026, el Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes dispone que los combustibles se comercialicen a los siguientes precios:
    Gasolina Premium se venderá a RD$338.10 por galón        mantiene su precio.
    Gasolina Regular RD$302.50 por galón mantiene su precio.
    Gasoil Regular RD$254.80 por galón mantiene su precio.      
    Gasoil Óptimo RD$290.10 por galón mantiene su precio.
    Avtur RD$283.85 por galón sube RD$14.96.
    Kerosene RD$322.40 por galón  sube RD$16.00.
    Fuel Oíl #6 RD$169.54 por galón sube RD$7.74.
    Fuel Oíl 1%S RD$196.43 por galón sube RD$8.55.
    Gas Licuado de Petróleo (GLP) RD$135.20 por galón mantiene su precio.
    Gas Natural RD$43.97 por m3 mantiene su precio.

    La tasa de cambio promedio semanal es de RD$58.73, según las publicaciones diarias del Banco Central.
    24 de julio 2026
    Dirección de Comunicaciones MICM

    miércoles, 22 de julio de 2026

    El próximo movimiento de China podría determinar la evolución de los precios del petróleo este año.

    Por Tsvetana Paraskova - 21 de julio de 2026, 7:00 p.m. CDT

    El próximo movimiento de China podría determinar la evolución de los precios del petróleo este año.

    • Las importaciones de crudo de China se desplomaron un 41,3% interanual en junio, hasta un mínimo de una década de 7,12 millones de barriles diarios, el factor clave que impidió que los precios del petróleo se dispararan aún más durante la guerra de Irán.
    • Pekín ya ha comenzado a reducir sus reservas, estimadas entre 1.200 y 1.400 millones de barriles, extrayendo aproximadamente 41 millones de barriles de las reservas solo en junio, según la AIE.
    • Con el petróleo de nuevo cerca de los 90 dólares el barril y los productores del Golfo recortando los precios oficiales de venta, Goldman Sachs afirma que China podría aumentar las compras de nuevo este mismo mes.
    Paisaje urbano de Pekín al atardecer

    La demanda china de importaciones de petróleo crudo y el ritmo de sus exportaciones de productos refinados contribuirán a determinar la tendencia de los precios del petróleo hasta finales de año, junto con las interrupciones en el suministro en Oriente Medio.  

    Las importaciones chinas de crudo, que se encuentran en su nivel más bajo en una década, han aliviado la presión alcista sobre los precios del petróleo en los últimos meses, a pesar de la peor interrupción del suministro en la historia de los mercados petroleros. La drástica caída de la demanda china de importaciones de crudo fue el factor clave del lado de la demanda que limitó las subidas de precios desde el inicio de la guerra con Irán. 

    El mercado se pregunta cada vez más qué hará China a continuación y cómo las políticas inmediatas de importación de crudo y exportación de combustible del principal importador mundial de crudo influirán en los mercados regionales y mundiales de petróleo y combustible.

    China ayudó a amortiguar la crisis de suministro en el primer semestre.  

    En los últimos cuatro meses, China ha recortado drásticamente sus importaciones de petróleo crudo, en reacción al precio del petróleo, que superó los 100 dólares, y a la extrema volatilidad de las primeras semanas de la guerra. 

    Las importaciones chinas, las más débiles en años, ayudaron a limitar los picos de precios, ya que China eliminó alrededor de 4 millones de barriles por día (bpd) de la demanda de importaciones, mientras que la oferta se mantuvo restringida en el estrecho de Ormuz. 

    Por lo general, China reduce sus importaciones de petróleo crudo cuando los precios superan los 80 dólares por barril y realiza grandes compras cuando los precios se sitúan entre los 60 y los 70 dólares por barril. Pekín es reacio a los precios de compra elevados y siempre busca una buena oferta. 

    El año pasado, China implementó esta estrategia cuando el precio del petróleo, entre 60 y 70 dólares por barril, le permitió acumular más de mil millones de barriles de crudo. Algunos analistas estimaron que China afrontó el inicio de la guerra con Irán a finales de febrero con hasta 1.400 millones de barriles de crudo en reservas estratégicas y comerciales.     

    La enorme acumulación de inventarios ayudó a China a reducir significativamente sus compras de crudo en medio del fuerte aumento de los precios del petróleo en marzo y abril. 

    China es el principal importador mundial de crudo, pero también el mejor preparado para afrontar la crisis de suministro global provocada por el conflicto en Oriente Medio. Se estima que, el año anterior al inicio de la guerra con Irán, China acumuló entre 1.200 y 1.400 millones de barriles de petróleo en reservas comerciales y estratégicas. Estas cifras podrían ser incluso mayores, ya que los inventarios se mantienen en estricto secreto, al igual que los planes inminentes de China sobre el almacenamiento o la utilización de reservas. 

    Como resultado, China se ha convertido en el principal comprador de la demanda en el mercado petrolero mundial desde el comienzo de la crisis en Oriente Medio en febrero.  

    El principal importador mundial de crudo, gracias a los bajísimos volúmenes de importación de los últimos meses, evitó un repunte importante de los precios del petróleo, ya que sus compras oportunistas se desmoronaron con el aumento de los precios.  

    En junio, China redujo drásticamente sus importaciones totales de petróleo crudo a  su nivel más bajo en una década  , culminando así tres meses de niveles de importación muy bajos en medio de precios elevados y una oferta limitada procedente de Oriente Medio. Las importaciones chinas de petróleo crudo se desplomaron un 41,3% en junio con respecto al año anterior, hasta situarse en tan solo 29,27 millones de toneladas, o 7,12 millones de barriles diarios, según datos oficiales de aduanas chinas  publicados  el martes.

    Es probable que la llegada de cargamentos en junio, la más baja de la década, se haya concertado en abril y mayo, cuando los productores de Oriente Medio fijaron el precio de su cargamento de crudo para Asia con primas récord respecto a los precios de referencia.   

    ¿Repunte de la demanda en la segunda mitad del año? 

    Tras la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, que hizo caer los precios del petróleo a 70 dólares por barril a finales de junio y principios de julio, y después de que los productores de Oriente Medio recortaran los precios de los cargamentos de julio y agosto destinados a Asia, las importaciones chinas de crudo podrían repuntar este mes y el próximo, e incluso en parte de septiembre, lo que impulsaría la demanda. 

    Pero ahora que el petróleo ha vuelto a alcanzar casi los 90 dólares por barril, las refinerías chinas podrían reducir las compras de cargamentos que lleguen después de septiembre. 

    China aprovechará cualquier bajada de precios para impulsar las importaciones, ya que ha empezado a recurrir a sus enormes reservas.  

    Pekín comenzó a recurrir a sus reservas en mayo, en unos 500.000 barriles diarios, y continuó con las reducciones en junio, a un ritmo de unos 940.000 barriles diarios, según estimaciones del columnista de Reuters Clyde Russell , basadas en datos oficiales chinos sobre importaciones de crudo, producción nacional y procesamiento en refinerías. 

    Según  las estimaciones  del último informe mensual de la Agencia Internacional de Energía (AIE), China extrajo 41 millones de barriles de sus reservas el mes pasado.

    A pesar de la disminución de las reservas, China aún no tiene prisa por comprar más petróleo, ya que todavía posee importantes existencias, según indicó Goldman Sachs en una nota publicada por el  Wall Street Journal la semana pasada.

    Pero el punto de inflexión podría llegar pronto, y China podría acelerar las compras para julio y agosto, según analistas de Goldman, también porque los productores del Golfo  han recortado  sus precios oficiales de venta para este mes y el próximo.

    China también está flexibilizando las restricciones a la exportación de combustible y ha impulsado las exportaciones de petróleo refinado en las últimas semanas, obteniendo márgenes de refinación altísimos en un mercado de combustibles ajustado. Ante la débil demanda interna de combustible, Pekín podría optar por aumentar las exportaciones de combustible y la producción de sus refinerías, lo que requeriría la compra de más petróleo crudo.   

    El aumento de las exportaciones de combustible sería un factor determinante a corto plazo para la demanda de crudo en China, según afirmó la semana pasada Emma Li, analista principal del mercado petrolero chino de Vortexa.  

    A pesar de la eliminación de las restricciones a la exportación, es poco probable que las exportaciones se recuperen de inmediato. 

    “Además del tiempo que necesitan las refinerías para conseguir nominaciones de carga y organizar los envíos, Pekín ha mantenido una condición importante: las refinerías están obligadas a mantener los inventarios de productos en niveles iguales o superiores a los de finales de febrero, lo que les impide depender únicamente de la reducción de inventarios para aumentar las exportaciones”, señaló Li.  

    Por Tsvetana Paraskova para Oilprice.com 

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