viernes, 5 de mayo de 2017

Corrupción y sociedad - ADRIANO MIGUEL TEJADA

Un amigo nos envía un artículo del neurocientífico argentino Facundo Manes, sobre el tema de la corrupción, del cual extraemos los siguientes conceptos:
La corrupción podría definirse como una creencia compartida, expandida y tolerada de que el uso de la función pública es para el beneficio de uno mismo, de la familia y de amigos. Pero no es una novedad de estos tiempos.
La corrupción es una condición ya que, si bien es una decisión individual cometer actos de este tipo, en realidad no se trata solo de una conducta singular desviada. En otras palabras, no hay seres humanos corruptos sino una sociedad corrupta en la cual los seres humanos (dispuestos a la corrupción) actúan. En un estudio que realizó el investigador Dan Ariely, se observó que un pequeño soborno puede tomar una influencia dramática en el comportamiento moral de un individuo. En este experimento, los participantes que recibieron un pequeño soborno pasaron luego a engañar y robar en tareas posteriores. Todos los países tienen corrupción y seres humanos corruptos. La diferencia, en parte, radica en cuán tolerada es la corrupción en esa sociedad.
El informe Mente, Sociedad y Conducta elaborado por el Banco Mundial menciona que en países adonde la corrupción es una norma aceptada y no hay castigo ni sanción social para esta conducta, se puede llegar al extremo de que parte de la sociedad no respete e incluso se burle del funcionario honesto.
La corrupción no es un detalle ni una desviación que solo impacta en la moral social. También en la vida de las personas. (La corrupción) no es inevitable ni los seres humanos somos así fatalmente. Pero sin castigo, ejemplos y sanción social la corrupción puede convertirse en norma establecida. Debemos estar convencidos y convencer porque la corrupción también es un crimen.
atejada@diariolibre.com

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