lunes, 30 de noviembre de 2015

El joven de los patines… / Por Nolberto Luis Soto

El joven de los patines…

Por Nolberto Luis Soto. 29 de noviembre de 2015 - 12:07 am -  1
Cada día estoy más consciente de que vale la pena esforzarse por educar y sembrar semillas como lo hiciera Hostos en la Escuela Normal de aquellos tiempos
Nolberto Luis Soto

Nolberto Luis Soto

Embajador acreditado en Panamá, 86-87. Embajador acreditado en Ecuador, 2000-2002. Diputado al Parlacen, Director Gral. Biblioteca Nacional. Rector Uteco (Universidad de Cotuí). Vicedecano Facultad de Humanidades,UASD, Prof. Meritísimo UASD. Lic. en Filosofía y Letras, Posgrado en Diplomacia y Relaciones Internacionales, Maestría en Epistemología y Metodología (UNAM), México. Estudios Doctorales en Intervención Social, Universidad Oviedo, España. Escritor.
Un día  más que corre en el trajinar del afán de trabajo el lunes pasado alumbrado por el sol radiante matutino, en camino hacia la cátedra universitaria; de pronto se agudiza el ojo observador propio de un académico, de un Investigador que sabe por experiencia discriminar los detalles y elementos críticos que se manifiestan en las calles y corrillos, que pasan desapercibidos a la generalidad de los que ven acríticamente las cosas como algo normal y pasajero.
No así el que pone su ojo clínico antes lo que parece ordinario, común y sin sentido. Es lo que apreciamos tristemente en las personas que no tienen una visión de detener su mirada escrutadora en detalles que hacemos resaltar por su significado para explicarnos ciertos acontecimientos o hechos que antes nuestra presencia se comportan como vulgares e insignificantes, sin embargo  sí despertamos nuestra vital curiosidad encontramos el valor de su existencia social o de cualquier naturaleza.
El introito que acompaña esta breve disertación, me conmociona por el carácter único y digno de la mayor consideración por el paradigma que como valor espiritual y de grandeza moral que representa el comportamiento de férrea voluntad, esfuerzo y determinación acometida por aquel joven que desafiaba la pobreza y el camino hacia la Universidad para llegar oportunamente a su responsabilidad de estudiante. Desmiento que todo esté perdido.
¿Saben ustedes en que iba el joven, delgado  y de semblante pueblerino? Pues él, con la celeridad de un pequeño atleta apurado por el tiempo y su inminente compromiso, corría de la Avenida Tiradentes arriba hacia la parte baja de la zona universitaria de la UASD en unos patines como medio de transporte. Pude advertir que no hacia ejercicio, sino que su instrumento le correspondía de transporte por no poseer las facilidades económicas en su hogar. ¿Pero , que tremenda voluntad  de progresar?.
“…los sanos representan una mayoría a veces silentes , que cuando despiertan irrumpen cual volcanes de fuego que con su llamarada van cambiando la historia e imponiendo nuevos valores a la comunidad…”
Tanto llamó mi atención como el caso de la manzana a Newton, que me detuve a esperarlo antes de la calle José Contreras lo saludé, lo felicité y al interrogarlo sobre qué estudiaba, me respondió:
-Medicina..
Ocasión que aproveche para instarlo a que continúe ese esfuerzo de titán, porque el triunfo lo tendrá asegurado. Entonces, me puse a reflexionar cuantos jóvenes tuercen su vida por no pulir ese sentido y voluntad de sacrificios y luego disfrutar las exquisiteces de los logros profesionales alcanzados.
Cada día estoy más consciente de que vale la pena esforzarse por educar y sembrar semillas como lo hiciera Hostos en la Escuela Normal  de aquellos tiempos. “Seguiré a caballo” educando a la juventud dominicana con amor y entrega porque sólo así se construye el bienestar y felicidad de los pueblos. Hay que estimular muchos Sito, como me dijo se llamaba el joven montado en Patines para saborear las mieles del conocimiento que engrandece a su Patria y familia. Si nos miráramos en ese espejo, jamás osaremos saquear los dineros del pueblo, y menos cuando se trata de programa educativo.
Por el contrario, vemos como gente sin amor por los demás congéneres les cierran el camino a la juventud, no impulsan programas ni alienta su ánimo para conseguir loables propósitos y metas concretas de progreso. Los desalientan ofreciendo espectáculos de mal gusto y carentes de principios morales , tal como sucede en estos aciagos días donde el plato de la corrupción de jueces y fiscales  al servicio de amos políticos  corroe las entrañas de la sociedad dominicana, ofreciendo el triste espectáculo de que vivimos en una sociedad enferma. Pero en verdad, os digo, que los sanos representan una mayoría a veces silentes , que cuando despiertan irrumpen cual volcanes de fuego que con su llamarada van cambiando la historia e imponiendo nuevos valores a la comunidad; ese es el camino que ya se vislumbra en la política nacional para que los jóvenes, como aquel que se transporta en Patines, culminen sus metas en colaboración y respeto de los Gobernantes.
http://acento.com.do/2015/opinion/8304008-el-joven-de-los-patines/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario