SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Ni Venezuela está tan mal ni en Colombia estamos tan bien
Analisis de Andrés Gil sobre la crisis de la frontera
Por:Andrés Gil|septiembre 13, 2015
“Aquí por lo menos no tenemos que hacer fila en el supermercado” o “allá no tienen ni papel higiénico” o “en Venezuela no hay justicia, derechos humanos, ni democracia” son frases repetidas todos los días por importantes periodistas, y luego por la gente común.
Lo curioso es que aquí hemos aprendido a ver a Venezuela como un país en la ruina, donde la gente se muere de hambre, donde un presidente loco y bruto toma las decisiones, algo así como el “vecino loco” de la cuadra mientras nosotros los “vecinos bien” lo miramos con fastidio.
¿Y si les digo que en muchos aspectos Venezuela está mejor que Colombia? antes de que suspendan esta lectura indignados, les pido que vean estas cifras:
Según la UNESCO en Venezuela el 83% de los jóvenes va a la universidad mientras que en Colombia sólo lo hace el 32%.
Venezuela, siendo un país con 29 millones de habitantes, tiene 43 universidades públicas, mientras nosotros con 47 millones de habitantes (18 millones más), tenemos 32. Mientras Colombia tiene 1.106.244 estudiantes cursando educación superior pública (incluso en el SENA), Venezuela tiene 1.673.963 estudiantes estudiando en universidades públicas.
¿Sabían que en Venezuela hay un hospital público por cada 136.000 habitantes y en Colombia hay un hospital por cada 178.000? pero sobre todo, ¿sabían que en Venezuela a los hospitales no los tienen quebrados las EPS?. La salud en Venezuela tampoco es la mejor pero les recuerdo que aquí los hospitales públicos como el Universitario del Valle tampoco tienen gasas, ni jeringas ni guantes. La deuda de las EPS con los hospitales de Colombia asciende a 5,2 billones de pesos.
Pero les aseguro que con este dato van a abrir los ojos y lo tomarán por ficción, pero es real, ¿sabían que según cifras de la FAO (no del Gobierno venezolano) en Venezuela hay menos mal nutridos, es decir gente que pasa hambre, que en Colombia? Así es, según este organismo internacional, en Venezuela el 5% de la población aún pasa hambre, mientras que en Colombia es el 15%. Refresco la memoria: La Guajira, Chocó y Vaupés tienen índices de NBI similares a los de Ruanda o el Congo; todos conocemos el drama de los niños Wayú que mueren de hambre, o los de Chocó que mueren por diarrea. Hasta donde he podido averiguar, eso no pasa en Venezuela.
Pero eso no es todo, el déficit de cobertura de agua potable en Venezuela es de 5,3 %, en Colombia es de 28 % (aquí aún hay municipios sin agua comenzando por Santa Marta, y ni hablemos de la ruralidad).
Y hay más, si hablamos del sistema pensional, en Colombia es un chiste, sólo el 20 % de la gente se pensiona, y la realidad es que la gente que cotiza no sabe si algún día se pensione. En Venezuela la gente que disfruta de una pensión es el 73 %.
Como si fuéramos un país nórdico decimos en tono despectivo,“Caracas es una de las ciudades más violentas del mundo” o “en Venezuela la delincuencia es brutal”, como si en Colombia no tuviéramos a cinco ciudades entre las 100 de las que mas homicidios reportan en el mundo, como si aquí no hubiera también una desesperante inseguridad.
El Gobierno Santos lleva años sacando pecho con las 100.000 casas gratis (de Cambio Radical), durante estos cinco años, ¿saben cuantas casas gratis ha entregado el Gobierno venezolano? 735.000, de las cuales 170.000 han sido entregadas a familias Colombianas que residen en ese país.
¿Sorprendidos? ¿escépticos? Los comprendo, en un país donde el presidente de al lado tiene una aceptación del 5 %, es normal que se piense que Venezuela es la antesala del infierno… pero si así fuera, nosotros estamos un pasito adelante.
Sobre el caso Leopoldo López en Colombia se indignan,“en Venezuela no hay justicia”como si aquí no tuviéramos a un Pretelt, (presidente de la Corte Constitucional, por dios) diciendo“si me voy yo, nos vamos todos”o al magistrado Villarraga negociando impunidad para un militar condenado por los falsos positivos. Como recientemente comentó Gonzalo Guillén:“la justicia es inferior a la mafia”y no precisamente refiriéndose a Pablo Escobar.
Podríamos seguir: aquí dicen que en Venezuela no hay democracia, que es una dictadura, como si aquí no se compraran votos, jurados o hasta registradurías completas.
¿Hablamos de corrupción? ¿carrusel de la contratación de Bogotá, carteles privados, carteles públicos, reforma a la justicia, Agro Ingreso Seguro, Yidis política, Santoyo?
¿Hablamos de violaciones a derechos humanos? ¿Falsos positivos, 6 millones de desplazados, 92.0000 desaparecidos, “casas de pique”?
La verdad creo que en Colombia tenemos que ir aterrizando: ni en Venezuela están tan mal, ni aquí estamos tan bien.
Si lo que dice Santos es verdad, que el sistema venezolano se está autodestruyendo, ¿qué diremos del nuestro entonces?
No me malentiendan, no digo que Venezuela sea un país perfecto, es un país con problemas y serios, lo que cuestiono es que el debate sobre este país hermano no se ajusta a la realidad, las opiniones son descaradamente sesgadas y muchos periodistas son claramente tendenciosos. En los medios se maximizan los problemas de Venezuela y lo que allá se hace bien aquí se desconoce, se omite… o se oculta.
Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presionaShift + Enterohaz clic acápara informarnos. ¡Muchas gracias!
http://www.las2orillas.co/ni-venezuela-esta-tan-mal-ni-en-colombia-estamos-tan-bien/ Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja
exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el
pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Para muchos de los conductores de los 300 mil carros que circulan por la zona metropolitana de Cúcuta, el jueves de esta semana debió resultar un día extenuante y poco divertido, al encontrar las bombas de gasolina de la ciudad atiborradas, con doble filas de carros y motos desde la madrugada, para aprovisionarse de combustible ante los anuncios de que“el chorro de gasolina venezolana” que venden los pimpineros había mermado drásticamente.
Los habitantes de Cúcuta, que han gozado durante décadas de los precios subsidiados de la gasolina en Venezuela y del contrabando del producto a lo largo del corredor binacional, siempre contaron con el privilegio de sustraerse de tanquear sus carros a los altos costos de ese combustible en Colombia.
Es tan fuerte el impacto social de esta transición abrupta e inesperada hacia el consumo de gasolina producida en Colombia, que el alcalde de la ciudad Donamaris Ramírez–París reconoció que en la cultura del cucuteño estaba proveerse gasolina en las poblaciones venezolanas de San Cristóbal, Paso Andino, San Antonio o Ureña“y ahora debe cambiar los hábitos de tanquear y optimizar el servicio en las bombas”.
En respuesta a una posible crisis de combustible en el Norte de Santander,el Ministerio de Minas y Energía decretó un incrementó en el cupo de la gasolina subsidiado para la región en 3.2 millones de galones.http://inteligenciapetrolera.com.co/inicio/crisis-fronteriza-minminas-garantiza-abasteciemiento-de-combustibles/
El alcalde Ramírez –París se ha tomado tan en serio su reciente tarea de que los cucuteños consuman gasolina nacional que recorrió las estaciones EDS en diferentes puntos de la capital de Norte de Santander para corroborar el tiempo de aprovisionamiento del combustible y los niveles de aglomeración de vehículos.
En sus recorridos por las estaciones EDS, que ahora permanecen 24 horas abiertas, el alcalde aprovechó para recordar que quienes llenaban los tanques de gasolina en el vecino país debían someterse a largas colas y recorrer distancias superiores al trayecto en el que encuentran las gasolineras.
En este nuevo escenario, las autoridades establecieron volúmenes máximos de combustible que pueden ser vendidos para agilizar las operaciones de tanqueo de transporte público y privado y se incrementó el cupo de combustible subsidiado para el mes de septiembre.
El gobierno municipal también controló los intentos de que especuladores de la gasolina adquirieran gasolina nacional y la revendieran en el mercado a precios más altos.
El cambió también afectó a los pimpineros, vendedores informales de gasolina venezolana que llega a Cúcuta de contrabandoy que revendían en los inicios de la semana a 60 mil pesos (cerca de 20 dólares) una pimpina de gasolina (seis galones, cada galón equivale a 3,7 litros), muy por arriba del precio normal que es de 18 mil pesos (aproximadamente 6 dólares).
Las 6000 familias en Cúcuta que viven del mercado ilegal de la gasolina y los más de 30.000 vendedores informales del combustible en todo el eje fronterizo, representados en organizaciones como Sintragasolina y la Cooperativa Multiactiva de Pimpineros de Norte de Santander,creen que el combustible enviado por el gobierno no logrará abastecer la demanda.
Hasta la noche del jueves, los ministros de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, del Interior, Juan Fernando Cristo y el Viceministro Hacienda, Andrés Escobar,exploraron soluciones con voceros de las organizaciones de pimpineros para generar oportunidades de trabajo formal, sin llegar a acuerdos definitivos.
El programa de Reconversión Sociolaboral para los pimpineros estuvo en una primera etapa a cargo de la Fundación Ecopetrol en Cúcuta y su área metropolitana.
Posteriomente, fue asumido por Minminas a partir de junio de 2015 con el componente denominado formación Integral, dirigido a los vendedores informales de combustible que de forma voluntaria decidan cambiar de actividad económica por una mejor ocupación en la legalidad y oportunidades para construir proyectos productivos con un capital semilla.
Colombia cree que crisis es una oportunidad de dejar de depender de Venezuela
Deocm/joc/dmt|EFE –
Bogotá, 16 sep (EFE).- La canciller colombiana, María Ángela Holguín, dijo hoy que la crisis por la que pasa la relación entre Colombia y Venezuela por el cierre de la frontera es "la oportunidad para dejar de depender" del vecino país en aspectos comerciales.
Así lo aseguró la jefa del Ministerio de Relaciones Exteriores en una intervención en la plenaria de la Cámara de Representantes, en donde hizo un repaso de las acciones que el Gobierno ha implementado desde que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó el cierre de los primeros pasos fronterizos hace casi un mes.
"Es la oportunidad que tiene el país para dejar de depender de Venezuela", dijo la ministra quien agregó que esa situación no puede continuar porque no puede estar sujeta a que "si hay crisis no funciona y si no hay crisis funciona".
Asimismo, la ministra llamó a construir las políticas necesarias para lograr "dejar de depender de Venezuela" en algunos aspectos comerciales en la zona de frontera porque, según agregó, ese no es un trabajo solamente del Gobierno sino de los parlamentarios que representan los intereses de las regiones limítrofes.
"Es importante que miremos e identifiquemos y podamos construir esas políticas que las tenemos pendientes desde hace tanto, para que Colombia se independice definitivamente de Venezuela en aspectos comerciales, en aspectos de tránsito y en tantos otros, que están a la deriva de cómo esté la relación", apostilló Holguín.
Por lo demás, la canciller señaló que su país espera "que a Venezuela le vaya bien" y recupere su economía porque si a los países vecinos les va bien a Colombia le "va bien".
Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.219 kilómetros en la que tradicionalmente hay contrabando de gasolina y alimentos, principalmente.
Maduro anunció el pasado 19 de agosto el cierre del principal paso fronterizo, entre la ciudad colombiana de Cúcuta y las venezolanas de San Antonio y Ureña.
Posteriormente Maduro amplió el cierre a la frontera entre La Guajira (Colombia) y Zulia (Venezuela) y a los pasos entre Arauca y Apure.
Desde el inicio de la crisis fronteriza al menos 1.482 colombianos han sido expulsados de Venezuela y unos 19.952 más han abandonado el país caribeño ante el temor a ser expulsados, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunirán el próximo lunes en Quito para tratar la crisis fronteriza, según el mandatario de Ecuador, Rafael Correa.
Correa hizo este anuncio en un acto público desde la provincia de Cañar y expresó su satisfacción por la confirmación del encuentro, que se produce tras gestiones diplomáticas de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). EFE https://es-us.noticias.yahoo.com/colombia-cree-crisis-oportunidad-dejar-depender-venezuela-235900620.html
Ginebra. El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, “urgió” hoy a Caracas y Bogotá a garantizar que los colombianos deportados de Venezuela que se han separado de sus familias puedan reunificarse.
“Estoy perturbado por las recientes deportaciones colectivas de más de mil colombianos desde Venezuela”, indicó Zeid a los miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, reunidos en la ceremonia inaugural de su trigésima sesión.
Zeid recordó que entre los expulsados hay personas que necesitan protección internacional y lamentó que los derechos fundamentales de muchos de ellos hayan sido violados, incluyendo el que no se haya llevado a cabo el debido proceso, la destrucción de la propiedad o las separación familiar.
“Urjo a las autoridades que tomen medidas inmediatas para garantizar la reunificación familiar y evitar más abusos de ciudadanos colombianos”, agregó.
Al menos 1.355 colombianos han sido deportados de Venezuela y cerca de 15.000 han decidido regresar a su tierra desde que el presidente de ese país, Nicolás Maduro, cerró parte de la frontera común como parte de una guerra contra el contrabando y presuntos paramilitares.
Ambos países se han declarado abiertos al diálogo pero por ahora no han logrado establecer las bases para negociar. En su discurso, el alto comisionado también se refirió a otras situaciones en América Latina, entre ellas la de República Dominicana.
Las ministras de Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, y de Venezuela, Delcy Rodríguez, iniciaron este sábado en Quito una reunión bilateral para tratar de superar la compleja situación surgida en la frontera entre ambos países.
Holguín y Rodríguez llegaron la Cancillería ecuatoriana donde las esperaban sus colegas de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa y de Ecuador, Ricardo Patiño, en representación de los países que ejercen la presidencia temporal de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), respectivamente, informa EFE.
"Tenemos mucho optimismo, mucha esperanza en los resultados de esta reunión. Tal vez no sea la única, tal vez se necesite alguna más, no sabemos, eso dependerá de cómo avancen las conversaciones", señaló Patiño a la prensa.
El ministro de Exteriores ecuatoriano dijo tener "esperanza en que alcancemos definitivamente algunos acuerdos básicos que faciliten, que favorezcan, un nivel de mayor diálogo, de un diálogo permanente entre los dos países hermanos".
Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y Venezuela, Nicolás Maduro,aceptaron este jueves que sus cancilleres inicien una serie de diálogos para superar las tensiones que actualmente se viven entre los dos países sudamericanos a raíz del problema en la frontera.
Santos: “La revolución bolivariana se está autodestruyendo”
El presidente de Colombia subió el tono en una disputa verbal que parece no tener fin con Venezuela por la crisis fronteriza.
El tono de la discusión entre Colombia y Venezuela por la crisis fronteriza desatada por la decisión del presidente Nicolás Maduro parece subir y subir. Este miércoles (09.09.2015) fue el mandatario colombiano el que habló de “autodestrucción” y “payasadas” para referirse a las acusaciones de Maduro, quien aseguró que existe un plan para desestabilizar su gobierno y que los colombianos son responsables del desabastecimiento y la devaluación del bolívar.
“Yo no estoy destruyendo la revolución, la revolución bolivariana se está autodestruyendo, se está destruyendo a sí misma, por sus resultados, no por cuenta de los colombianos ni del presidente de Colombia”, dijo Santos en una declaración en la sede presidencial. “En este episodio tampoco me dejaré provocar”, agregó el mandatario, quien refutó que los colombianos viajen a Venezuela en busca de mejor calidad de vida, como aseguró Maduro. “Colombia crecerá este año entre el 3 y el 3,5 por ciento, Venezuela va a decrecer un 7 por ciento. Un crecimiento negativo del 7 por ciento, como los cangrejos”, manifestó.
Maduro extendió el lunes 7 de septiembre el cierre parcial de la frontera con Colombia al paso de Paraguachón, en el estado Zulia, y ordenó la movilización de 3.000 efectivos militares más a la zona para combatir el contrabando y a grupos paramilitares. El presidente venezolano ya había ordenado el cierre de una parte de la frontera común por el estado de Táchira, hace tres semanas, después de un enfrentamiento de contrabandistas con militares.
No contesta el teléfono
Santos, que también dijo que no respondería “payasadas” (en referencia a las declaraciones de Maduro), recordó que “Venezuela era un país mucho más rico que Colombia, era un país tranquilo, era un país con oportunidades para todo el mundo, para extranjeros y para venezolanos. Por el contrario, hoy son miles de venezolanos que vienen a Colombia en busca de trabajo, a hacer negocios, a estudiar”, indicó.
Si bien manifestó estar abierto a dialogar “con condiciones” con Maduro para así poder terminar con la crisis que deja más de 18.000 afectados, el tenor de sus palabras parecen sepultar dicha posibilidad. Además, Santos reveló que su homólogo uruguayo, Tabaré Vásquez, quien ofreció su mediación en un eventual diálogo entre los mandatarios de Colombia y Venezuela, le dijo que Maduro no responde a sus llamadas desde hace una semana.
Finalmente, el mandatario colombiano expresó que “el cierre de la frontera con Venezuela no es culpa de Colombia” y dijo que “cada día es más claro que (el hecho) obedece a otros intereses”.
Crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela: ¿Quiénes son los paramilitares de los que habla Nicolás Maduro?
Daniel PardoEnviado especial a la frontera colombo-venezolana, BBC Mundo
Image copyrightAFPImage captionEstos hombres, arrestados en la frontera venezolana con Colombia, ¿son paramilitares?
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el cierre de un nuevo punto de frontera con Colombia, esta vez entre el venezolano estado Zulia y el colombiano departamento de La Guajira, en el norte de ambos países.
Como en el cierre del puesto fronterizo entre San Antonio del Táchira y Cúcuta, el mandatario argumentó la necesidad de combatir al paramilitarismo colombiano.
Pero ¿quiénes son los supuestos paramilitares a los que el gobierno venezolano acusa de buena parte de los males que aquejan a su país?
Investigación de BBC Mundo.
_____________________________________________
Image copyrightAFPImage captionEl gobierno venezolano dice que la frontera se mantendrá cerrada mientras el orden no se restablezca y Colombia tome medidas.
Germán*, un contrabandista colombo-venezolano, cruza la frontera a pie como quien está en su casa a pesar del cierre fronterizo impuesto por Nicolás Maduro hace 20 días.
En una lujosa oficina en uno de los municipios venezolanos donde se vive en estado de excepción desde hace dos semanas, Germán habla con BBC Mundo en condición de anonimato sobre la actividad ilegal que reina en esta zona montañosa compartida por dos países.
El contrabandista, que aunque creció en Venezuela tiene acento colombiano, posee una finca en plena frontera, por la que cruza sin apuro no solo ahora: lo ha hecho así durante los últimos años, en los que ha acumulado una fortuna gracias al contrabando de carne, azúcar y gasolina, productos que en Colombia se venden cientos de veces más caros que en Venezuela.
"Incluso con la frontera cerrada, hoy voy a pasar unos kilitos de carne porque la conseguí barata", dice, para sorpresa de cualquiera que pase por el ahora militarizado río Táchira.
"Mira:acá todo está infectado por donde lo mires, empezando por las autoridades del Estado venezolano; acá todo tiene su precio", asegura, citando a manera de ejemplo los supuestos sobornos que él como contrabandista debe pagar a la Guardia Nacional Bolivariana o al ejército venezolano.
También, asegura, les paga vacunas y vigilancia a las bandas armadas que ejercen control sobre esta zona Andina de la frontera y son consideradas un reducto del paramilitarismo colombiano.
Los paramilitares por los que Maduro cerró la frontera.
Image copyrightAFPImage captionMuchos compartieron las fotos de niños cruzando la frontera con la pregunta "¿estos son los paramilitares de los que habla Maduro?"
Polémico cierre
El presidente venezolano justificó la medida con la necesidad de combatir los grupos paramilitares colombianos que según él generan la delincuencia y la crisis económica que se viven actualmente en toda Venezuela.
Según el gobierno venezolano, al menos 100 personas fueron arrestadas por supuestos vínculos con grupos paramilitares y miles de toneladas de productos –así como armamento– han sido incautados.
El cierre fronterizo es la nueva fase de una polémica política denominadaOperación de Liberación del Pueblo(OLP), que busca "liberar a Venezuela del paramilitarismo", en palabras de Maduro, y con la que se han allanado decenas de barrios populares que están controlados por bandas armadas.
Al menos un centenar de presuntos delincuentes han muerto en los operativos policiales, según cifras oficiales.
La arrolladora llegada de la OLP a los barrios de invasión fronterizos –donde derrumbaron casas que estaban marcada con una 'D'–generó una ola de migraciones de colombianos en Venezuela hacia el país que los vio nacer: casi 1.200 colombianos han sido deportadas y más de 10.000 personas cruzaron por su propia voluntad, según la ONU.
"Me trataron como paramilitar, como criminal, solo porque soy colombiana", le dijo a BBC Mundo Yolanda*, una madre de tres niños que fue deportada pero había vuelto ilegalmente a Venezuela a recoger sus pertenencias.
Su denuncia se agrega a muchas otras que alegan la violación por parte de autoridades venezolanas de los derechos humanos de personas humildes que hace años vivían en estas zonas; y, lejos de ser paramilitares, dicen ser desplazados de la violencia que flagela a Colombia hace más de medio siglo.
El gobierno venezolano sostiene que estos barrios de invasión eran bases de paramilitares que sometían a la gente al trabajo criminal.
"Yo, como mucha gente de acá, no te voy a negar que alguna vez compré algo en Venezuela y lo vendí en Colombia, pero lo hice porque es una forma de sobrevivir acá", dijo Yolanda, quien niega ser paramilitar, pero se siente perseguida como si fuera el más poderoso de ellos.
Para este reportaje BBC Mundo solicitó entrevistas con el ministro venezolano del Interior, Gustavo González, y con el gobernador del Táchira, el oficialista José Gregorio Vielma Mora, pero no obtuvo respuesta.
Image copyrightAFPImage captionEl proceso de desmovilización de los paramilitares en Colombia en 2003 ha sido fuertemente cuestionado, en parte porque hoy existen grupos armados incluso más violentos que los que había antes.
Paramilitarismo en Colombia
Los grupos civiles y armados que se organizaron en Colombia en los años 80 para combatir a la guerrilla –en alianza con el narcotráfico y algunas unidades militares– fueron denominados paramilitares en ese país.
En 2003, durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se inició un proceso de negociación que dio como resultado un masivo proceso de desmovilización, en el que miles de combatientes abandonaron las armas.
Sin embargo, en los último años,cientos de estos desmovilizados volvieron a organizar bandas criminales –como los Urabeños y Los Rastrojos– que operan en gran medida en la frontera y se lucran del narcotráfico, del contrabando de productos que vienen de Venezuela y la extorsión de habitantes y comerciantes.
Image copyrightAFPImage captionVarios funcionarios del gobierno de Uribe están investigados por vínculos con paramilitares, pero muchos dudan, salvo el gobierno venezolano, que el expresidente esté detrás de la crisis que vive Venezuela.
"Si antes de la desmovilización la situación de la frontera era grave, ahora es mucho peor, porque estas bandas delincuenciales ya no tienen una estructura jerárquica que los controle u organice sino que todo es un desorden, una anarquía", le dijo a BBC Mundo en condición de anonimato un funcionario de la fiscalía colombiana que ejerció en Cúcuta como fiscal de paramilitares desmovilizados.
Jorge Restrepo, director del independiente Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos en Bogotá, dice queeste "neoparamilitarismo" tiene dos facetas.
"Hay un paramilitarismo de vigilancia armada que no es ofensivo, ni antiestatal ni antiinsurgente, sino que corresponde a una seguridad privatizada, muy común en la gran mayoría del campo colombiano", dice el investigador.
"Otro paramilitarismo es el funcional al crimen organizado, de carácter ofensivo y violento, más notorio y muy cercano al poder en aquellas zonas donde se arraigó el paramilitarismo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) entre 1997 y 2003: en la costa Caribe, el norte del Valle del Cauca y el Catatumbo y Cúcuta".
"En todos los anteriores la frontera no existe", concluye Restrepo. "Son proyectos queutilizanla frontera".
Image captionEl Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos de Bogotá registró las acciones violentas de los grupos en la frontera durante los últimos cinco años: el 76% fueron de grupos posdesmovilización paramilitar (GPDP).
El paramilitarismo en Venezuela
Mientras el paramilitarismo en Colombia ha sido documentado y estudiado por todo tipo de organizaciones, en Venezuela la información se reduce a la versión oficial.
El oficialismo culpa al paramilitarismo de la crisis económica y de inseguridad que padece Venezuela en los dos años que coinciden con el gobierno de Maduro, pero hay varios casos puntuales que el gobierno usa como "prueba de la incursión paramilitar".
El más representativo es el caso del joven diputado chavistaRobert Serra, quien murió a puñaladas en su casa en Caracas en octubre de 2014.
El presunto autor material del homicidio, Leiver Padilla, alias 'El Colombia', fue extraditado desde su país y se declaró en medios colombianos "víctima de un chivo expiatorio del gobierno venezolano".
Por su parte, el presunto autor intelectual del crimen de Serra, un concejal de Cúcuta llamado Julio Vélez, fue arrestado en Venezuela después de dos años prófugo de la justicia colombiana, según anunció Maduro.
El Ministerio Público, sin embargo, no lo ha imputado por homicidio; según medios locales citando fuentes de la fiscalía, porque no tiene pruebas para dicho señalamiento.
Medios venezolanos de oposición reportaron que el móvil del asesinato de Serra fue, según fuentes policiales, un altercado entre él y su jefe de escoltas, que supuestamente decidió robarlo y matarlo.
Image copyrightEPAImage captionEl joven diputado chavista Robert Serra murió en un ataque paramilitar, según el gobierno venezolano.
Otro caso que tuvo repercusión mediática fue el deLiana Hergueta, una mujer de 53 años que apareció hace un mes descuartizada en un carro en Caracas.
El homicidio se añade a otros casos de descuartizamiento de cuerpos que fueron noticia recientemente.
Dos jóvenes venezolanos, José Pérez Venta y Carlos Trejo, son acusados por la justicia del homicidio de Hergueta.
Y el oficialismo los acusa de ser paramilitares y activistas de la oposición venezolana, después de que Maduro divulgó fotos de ellos con líderes opositores y videos en los que llamaban a derrocar al mandatario.
La oposición y la prensa opositora, sin embargo, denunciaron que eran infiltrados del gobierno en partidos opositores.
En los últimos meses el gobierno también ha acusado a los revendedores de productos básicos –conocidos como "bachaqueros"– y a los líderes de bandas criminales –o "Pranes"– de tener vínculos con paramilitares.
Personas que cumplen esos perfiles negaron ser colombianos, paramilitares o, incluso, opositores en varias conversaciones con BBC Mundo.
Image copyrightAFPImage captionMiles de colombianos se han ido de Venezuela en estas dos semanas después de que el gobierno allanó sus barrios porque eran "bases paramilitares".
"Lo mismo que crimen organizado"
Saúl Ortega es un diputado oficialista que preside una comisión parlamentaria sobre política exterior y una subcomisión de temas fronterizos.
En un receso de la cuarta campaña parlamentaria que hace, el diputado explicó a BBC Mundo que para él el cierre de la frontera se tornó necesario después de años de"negligencia" del gobierno colombiano ante la emergencia de paramilitares en la región.
"Estos paramilitares son pequeños grupos con armas y prácticas de guerra, que operan desde la frontera y entran al resto del país para delinquir", le dijo a BBC Mundo.
"Acá no los hemos visto haciendo política, aunque sí trabajando para políticos. Pero fundamentalmente se dedican a delinquir. Es crimen organizado trasnacional".
"¿Pero crimen organizado y paramilitares son lo mismo?", le preguntó BBC Mundo.
"Sí, son lo mismo", respondió Ortega.
Image copyrightAFPImage captionEl paramilitarismo en Colombia surgió como una forma de cofrontar a la guerrilla, pero muchos dudan que los paramilitares que menciona Maduro tengan esos mismos objetivos políticos.
Asimetría, impunidad y corrupción
El exgobernador del Táchira y opositor César Pérez Vivas coincide con Ortega en que Venezuela ha sido víctima de la violencia colombiana durante años, pero asegura que la profundización del problema en los últimos años se debe a las "malas políticas" del gobierno bolivariano.
Una, dice, son los controles de cambio y precios, que para él generan una distorsión cambiaria que fomenta el contrabando; la otra razón es una supuesta "orden de Hugo Chávez de permitirles actuar con salvoconducto a grupos ilegales en Venezuela".
Por un lado, estudios académicos e imágenes satelitales divulgadas por el gobierno colombiano han documentado que en Venezuela se refugian frentes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), las dos guerrillas más importantes de Colombia que comparten ideología con el gobierno bolivariano.
Por otro lado, el gobierno venezolano apoyó la creación de colectivos armados "para la defensa de la revolución" que operan como policías paralelas en algunas urbanizaciones; "son los paramilitares del chavismo", dice Pérez Vivas.
Image copyrightAFPImage captionEl fallecido Hugo Chávez denunció desde 2004 la presencia de paramilitares en Venezuela, pero según varias denuncias permitió que guerrilleros y colectivos armados se asentaran en el país.
"Ese nivel de impunidad les dio mal ejemplo a todas las fuerzas armadas, que empezaron a colaborar con las bandas criminales que controlan la frontera", dice el exgobernador.
"Aquí lo que tenemos no es paramilitarismo, sino bandas delincuenciales de colombianos y venezolanos que se aprovechan de la asimetría económica y han creado mafias para el tráfico de drogas y bienes".
"El mismo fenómeno se ve en la frontera con Brasil y en las costas, donde no hay Uribe, ni paramilitares, ni historia violenta de un país", dice Pérez Vivas.
Por eso el exgobernador, así como otros dirigentes opositores, no ve el cierre de la frontera como una medida que busca solucionar el problema de fondo:"Esto es un show para generar un enemigo común cuando estamos en campaña electoral en Venezuela y el gobierno sabe que puede perder", opina.
Extorsión y desplazamiento
Francisca* es una de las miles de personas en la frontera que se plantea irse de su país por adopción y regresar a su país natal: está empacando su casa en dos maletas para cruzar el río Táchira y volver a Colombia.
De 55 años, dice que lleva toda su vida huyendo de la extorsión de los grupos criminales que han dominado estas tierras desde que tiene uso de razón.
"Primero fueron los guerrilleros, después los 'paracos', después los 'guerrillos' otra vez y ahora son los Guardias Nacionales", dice, en medio del llanto, sentada en una mecedora de plástico al frente de una de las casas que esperan ser demolidas.
"Yo lo único que he querido siempre es que me dejen en paz; he pagado por eso con mi trabajo".
"Y mira: ahora me vuelven a sacar de donde estaba", dice, riendo, entre lágrimas.
Image copyrightAFPImage captionEsta casa en el barrio de invasión fronterizo se hizo famosa después de que fue demolida. El gobierno venezolano dijo que era un prostíbulo.
*Los nombres con asterisco son ficticios para proteger la identidad de la fuente.