miércoles, 18 de marzo de 2026

Ministro Magín Díaz asegura que el Gobierno prioriza medidas para mitigar impacto en el país por la crisis en Irán

Ministerio de Hacienda y Economia

Ministro Magín Díaz asegura que el Gobierno prioriza medidas para mitigar impacto en el país por la crisis en Irán

El funcionario aseguró que el país cuenta con una credibilidad crediticia que les facilita el acceso a fuentes de financiamiento internacional.

16 de Marzo 2026 | Economía

Santo Domingo.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, anunció hoy que el Gobierno dispone de las herramientas y la estrategia necesaria para proteger la economía nacional y el bienestar ciudadano frente a la creciente incertidumbre del panorama geopolítico global generada por la crisis en Irán que, entre otras cosas, está presionando sobre los precios del petróleo.

Durante su intervención en el programa “El Sol de la Mañana”, el titular de las finanzas públicas y la política fiscal enfatizó que la estabilidad macroeconómica es la principal defensa contra los choques externos. En ese sentido, envió un mensaje de tranquilidad a la población, al reiterar que se trabaja arduamente para mitigar el impacto del alza en los combustibles y garantizar el abastecimiento de los productos básicos.

Frente a la situación, detalló que el Gobierno está en sesión permanente, incluyendo instituciones sectoriales como el Ministerio de Agricultura, y existe una estrecha colaboración con el Banco Central para adoptar las decisiones necesarias que preserven la estabilidad económica, social y política.

El funcionario dijo que, de manera preventiva, durante el primer trimestre se completó gran parte del financiamiento establecido en el Presupuesto General del Estado 2026. Explicó que se ha creado un espacio fiscal que permitiría la redistribución de partidas menos prioritarias hacia los sectores más vulnerables, amortiguando así los efectos de la crisis.

Asimismo, resaltó la sólida credibilidad crediticia del país, lo cual facilita —en caso de ser necesario— el acceso a fuentes de financiamiento internacionales con tasas competitivas, similares a las de naciones con grado de inversión. Además, se cuenta con suficientes depósitos en el sistema financiero para disponer de recursos.

El ministro puntualizó que el aumento del petróleo arrastra alzas de otros rubros como la energía eléctrica, pero que, gracias a la diversificación de la matriz energética, se espera que el impacto sea menor que en otras crisis. 

Explicó que esta nueva situación se suma a una serie de choques externos que ha tenido que enfrentar el Gobierno, iniciando con la pandemia de la Covid-19, pasando por la guerra Rusia-Ucrania y, más recientemente, la guerra arancelaria y la temporada de tasas de interés más elevada de la historia. 

Impulso a la inversión pública

Sobre el déficit estructural del producto interno bruto (PIB), que actualmente ronda el 3 %, el ministro reconoció que esta situación ha limitado históricamente la capacidad de inversión del Estado. Sin embargo, subrayó que uno de sus objetivos principales de gestión es revertir la tendencia de baja inversión pública.

“La inversión pública es un complemento indispensable para el crecimiento económico y la inversión privada. Si no incrementamos los recursos destinados a infraestructuras básicas que necesita el sector privado para producir, podría convertirse en un cuello de botella para el desarrollo económico”, concluyó Díaz.

Adicionalmente, añadió que se buscan estrategias para adoptar medidas administrativas contra la evasión, para así incrementar los ingresos del Estado y tener recursos necesarios para seguir aumentando la inversión.

https://presidencia.gob.do/noticias/ministro-magin-diaz-asegura-que-el-gobierno-prioriza-medidas-para-mitigar-impacto-en-el

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VIDEO | El Banco Central aún analiza el impacto de la guerra del Golfo antes de tomar medidas internas

Asegura que es un tema que se debe manejar "con mucha prudencia"

La entidad monetaria inaugura la doceava Semana Económica y Financiera 2026

Irmgard De la Cruz - Santo Domingo - mar. 16, 2026 | 12:35 p. m.

Irmgard De la Cruz - Santo Domingo - mar. 16, 2026 | 12:35 p. m.
Ante los efectos de la guerra en el Golfo Pérsico en la economía –con la reciente subida de los precios de la gasolina y el gasoil y la reducción en las remesas–, el gobernador del Banco Central de la República Dominicana, Héctor Valdez Albizu, aseguró que la entidad monetaria continúa monitoreando el escenario internacional antes de tomar medidas internas.

"Primero es darle seguimiento a lo que está pasando fuera. No podemos adelantarnos a tomar medidas cuando en Estados Unidos y en Europa acaban de subir la gasolina, y no hay petróleo. Hay una escasez y va a haber problemas inflacionarios en Estados Unidos. Nosotros darle seguimiento y actuar en función de las perspectivas", manifestó el gobernador, con lo que recordó la vinculación de la economía dominicana con la estadounidense.

  • Reconoció que hay mucha incertidumbre a nivel mundial, debido a que el petróleo "ha subido más de lo que uno se esperaba".

"Yo pienso que la República Dominicana tiene que estar atenta a lo que está pasando, y manejar la situación con mucha prudencia", enfatizó Valdez Albizu al hablar con la prensa tras la inauguración de la doceava edición de la Semana Económica y Financiera 2026.

Estabilidad de precios

El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, indicó que el Gobierno hará todo lo posible para mantener la estabilidad de precios de la canasta básica familiar.

"Vamos a tratar de hacerlo, como lo hicimos en el 2021 y en el 2022. El Gobierno tuvo que subsidiar algunos alimentos básicos, se tuvo que subsidiar fertilizantes. En esa época aumentaron insumos como el trigo, la soya y el maíz, entonces vamos a ver cuál es el impacto de la crisis en los precios de la canasta básica, y tomaremos las medidas que haya que tomar. Para eso, estamos preparados", garantizó.

Recordó que solo el aumento del precio del petróleo tendrá un impacto sobre el sector eléctrico y en el transporte, así como en las cadenas de precios de los alimentos.

Sobre el reciente aumento de 5 pesos a los precios de la gasolina y el gasoil, Díaz reiteró que se trata de un aumento de solo un 1.7 %, debido a que el Gobierno ha estado subsidiadno los hidrocarburos para evitar que el impacto sea mayor.

"Actualmente, el presupuesto inicial (del Estado) que hicimos preveía unos 12,000 millones de pesos para subsidio a los combustibles. Vamos a ver cómo evoluciona en la semana, pero estamos trabajando en identificar partidas presupuestarias para reasignar recursos en caso de que sea necesario".

Proyecto tributario

Al ser preguntado sobre si la reciente situación cambiaría el enfoque de un proyecto de ley tributario que el Ministerio de Hacienda entregaría al Congreso en las próximas semanas, Díaz enfatizó que ahora mismo está concentrado en analizar la reciente crisis internacional.

"Ahora la energía del Gobierno está puesta en cómo vamos a enfrentar esta crisis y tomar las medidas  que sean necesarias. Todos los temas han pasado a ser secundarios comparados con esta crisis, que es de una magnitud también sin proporciones", subrayó.

Semana Económica y Financiera 2026

El Banco Central inauguró este lunes la doceava edición de la Semana Económica Financiera 2026, un evento que forma parte del programa de responsabilidad social institucional Aula Central para la educación económica y que se integra al programa internacional Global Economic Week.

Al presidir la inauguración del evento, Valdez Albizu destacó la relevancia del evento para impulsar la inclusión financiera en todos los segmentos, incluyendo estudiantes de todas las edades, gremios universitarios, mipymes y al público en general.

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Ministro de Hacienda: el país está preparado para enfrentar efectos de la guerra

Magín llamó a los dominicanos a estar tranquilos porque el Estado cuenta con solvencia y financiamiento

Pablo GarcíaPablo García

Santo Domingo - mar. 16, 2026 | 11:28 a. m.| 3 min de lectura

Ministro de Hacienda: el país está preparado para enfrentar efectos de la guerra
Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía. (DANIA ACEVEDO/DIARIO LIBRE)
Las finanzas del Gobierno dominicano tienen la capacidad de poder enfrentar la crisis de precios que derive del conflicto bélico en Medio Oriente y de cumplir con sus compromisos crediticios externos, según aseguró este lunes el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.

No obstante, a pesar de que Díaz comunicó que se han identificado partidas en el Presupuesto General del Estado que pudieran destinarse al subsidio a los combustibles, adelantó que se estudiarían aumentos de precios cuando sea necesario.

"Hay que entender que no podemos subsidiarlo todo. Vamos a hacerlo de manera razonable. Como es un subsidio generalizado (el de los combustibles), el 50 por ciento se lo lleva el 20 por ciento más rico de la población. Ese 20 por ciento deberá pagar un poco más", advirtió, al tiempo de señalar que ese aumento de precio debe ser gradual y razonable.

El funcionario afirmó que todos los países van a cargar con las consecuencias del conflicto armado que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán y que ha provocado daños en la infraestructura petrolera en algunas naciones productoras de crudo en el Golfo Pérsico.

"Aquí no es solo un tema de que el precio (del petróleo) está subiendo, puede haber desabastecimiento. Tenemos que ver qué pasará en el mercado mundial de los alimentos, de los fertilizantes, en insumos como el maíz, la soya y el trigo. Estamos hablando de una crisis que puede ser de proporciones gigantescas", apuntó.

Sin embargo, el responsable de las finanzas públicas del país llamó a estar tranquilos porque el Estado cuenta con solvencia y financiamiento, debido a que de manera precautoria el Ministerio de Hacienda "prácticamente financió el año completo en el primer trimestre".

"El Ministerio de Hacienda está preparado para enfrentar esta crisis. Tenemos suficientes depósitos en el sistema financiero y en el Banco Central tenemos divisas, más de 3,000 millones de dólares para hacer frente a los compromisos en dólares. El Gobierno tiene liquidez, solvencia, tenemos acceso a fuentes (de financiamiento) y si tenemos que incrementar el déficit por esto para evitar que la inflación suba lo menos posible, lo haremos", subrayó.

Impacto menor

El titular de Hacienda y Economía del país sostuvo que el impacto de la guerra el sector eléctrico dominicano sería menor que en otras crisis similares, en caso de que se produjese un aumento del gas natural y del carbón, ambas fuentes de generación de energía.

De acuerdo con Magín Díaz esto es producto de que la Central Termoeléctrica Punta Catalina aseguró el precio del carbón para el año completo y que "muchos" precios del gas natural están fijos por contratos por los próximos meses.

Concentrados en la crisis

Luego de indicar que por el momento están enfocados en atender la crisis, el ministro Magín Díaz descartó que se produzcan discusiones sobre una posible reforma fiscal.

"Estamos concentrados en esto y si hay un momento para retomar la discusión (de la reforma), lo haremos, pero todas nuestras energías están concentradas en este problema. Hacer reforma en esta época es difícil", manifestó.

El funcionario se expresó en estos términos al participar en una entrevista en el programa radial El Sol de la Mañana. https://www.diariolibre.com/economia/finanzas/2026/03/16/el-pais-esta-preparado-para-enfrentar-efectos-de-la-guerra/3471116?utm_source=relacionadas&utm_medium=nota&utm_campaign=relacionadas

Editorial @GuasabaraEditor

Prudencia con propósito: el Banco Central ante el “shock” del Golfo y la economía dominicana

La frase del gobernador Héctor Valdez Albizu —“manejar la situación con mucha prudencia”— no es un gesto retórico: es una definición de método en un momento en que la economía global vuelve a recordarnos que los choques externos no piden permiso. La guerra en el Golfo Pérsico ya está moviendo las variables que más rápido se transmiten a economías abiertas como la dominicana: combustibles, costos logísticos, expectativas inflacionarias y, de forma sensible, el pulso de los ingresos externos. En ese marco, la decisión del Banco Central de “seguir lo que pasa fuera” antes de precipitar medidas internas es, en esencia, un llamado a hacer política económica con secuencia, evidencia y coordinación. [diariolibre.com], [presidencia.gob.do]

No se trata de inmovilismo. Se trata de evitar el error clásico de responder con el instrumento equivocado al problema equivocado. Si el impacto inicial proviene de un shock de oferta —energía más cara, interrupciones de suministro, encarecimiento de fletes—, la reacción monetaria debe calibrarse para no agravar el ciclo real, pero sí contener expectativas y evitar “efectos de segunda vuelta”. El propio contexto internacional descrito por medios de referencia muestra por qué: la escalada de ataques y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz han disparado volatilidad en petróleo y gas, elevando el riesgo de inflación importada y de un reacomodo brusco de precios relativos. [elpais.com], [diariocapital.net]

Valdez Albizu puso el punto clave: República Dominicana está atada —por comercio, turismo, finanzas y remesas— al desempeño de Estados Unidos y, en general, al ciclo de las economías avanzadas. Por eso, “no adelantarse” tiene lógica: cuando los centros monetarios enfrentan presiones inflacionarias y disrupciones energéticas, la trayectoria de tasas, la disponibilidad de crédito y el apetito por riesgo pueden cambiar rápidamente, afectando flujos de capital y condiciones financieras locales. Monitorear, entonces, no es esperar: es construir un mapa de escenarios para actuar “en función de las perspectivas”, no de titulares. [diariolibre.com], [elpais.com]

En paralelo, el mensaje fiscal del ministro Magín Díaz añade una capa indispensable: el Estado asume que habrá presión sobre canasta básica, transporte y electricidad, y plantea amortiguadores —subsidios, reasignación de partidas, financiamiento precautorio— con una advertencia que merece subrayarse: “no podemos subsidiarlo todo”. Su argumento sobre el sesgo regresivo de los subsidios generalizados a combustibles (gran parte del beneficio capturado por los hogares de mayores ingresos) es una invitación a modernizar la respuesta pública: pasar del subsidio amplio a la focalización inteligente, sin perder gobernabilidad social. [diariolibre.com], [diariolibre.com]

Aquí es donde la prudencia debe convertirse en arquitectura de política. Una estrategia coherente para un shock energético-geopolítico requiere tres cosas al mismo tiempo: (1) credibilidad para anclar expectativas; (2) amortiguación para proteger a los vulnerables sin romper el balance fiscal; y (3) flexibilidad para ajustar el mix monetario-cambiario según evolucione el conflicto. El Gobierno afirma contar con liquidez, depósitos y divisas para cumplir compromisos en dólares, y plantea que el país tiene acceso a financiamiento si fuese necesario; esa “munición” debe usarse con criterio de sostenibilidad, priorizando la estabilidad de precios y la continuidad del abastecimiento. [diariolibre.com], [presidencia.gob.do]

De hecho, el propio debate sobre el aumento de RD$5 en gasolinas y gasoil —presentado como 1.7% gracias a subsidios— ilustra el dilema: contener el traspaso al consumidor reduce el golpe inmediato, pero prolongar un esquema costoso en un escenario de petróleo alto puede tensionar el presupuesto y, a la vez, distorsionar señales de consumo. La solución no es “quitar” o “poner” subsidios de forma binaria; es diseñar una ruta: subsidios temporales y focalizados, protección al transporte público y a cadenas alimentarias críticas, y mecanismos de compensación directa cuando la evidencia muestre afectación distributiva. [diariolibre.com], [diariolibre.com]

El Banco Central, por su parte, debe proteger el segundo frente: las expectativas. En shocks geopolíticos, el rumor puede ser tan inflacionario como el barril. Una comunicación clara —qué se monitorea, qué umbrales activarían decisiones, qué instrumentos están listos— evita que hogares y empresas “se adelanten” con aumentos preventivos de precios o compras de pánico. El gobernador ya dio una señal útil: seguir el afuera antes de mover el adentro, porque el canal de transmisión principal llega vía energía y condiciones financieras externas. Ese enfoque, bien explicado, reduce incertidumbre y disciplina la formación de precios. [diariolibre.com], [diariocapital.net]

Y aquí aparece una conexión estratégica que, paradójicamente, muchos subestiman: mientras el país discute el impacto de la guerra, el Banco Central inaugura la XII Semana Económica y Financiera 2026, integrada a la Global Money Week, con participación de 58 instituciones y foco en educación e inclusión financiera. Esto no es un evento paralelo: es parte del “escudo blando” de la estabilidad. Cuando los ciudadanos comprenden inflación, tasas, presupuesto familiar y riesgos del endeudamiento, la economía responde mejor a los shocks; hay menos decisiones impulsivas, menos sobreendeudamiento y más resiliencia doméstica. [bancentral.gov.do], [acento.com.do]

Que la Semana se expanda territorialmente —sumando por primera vez el Centro León y reforzando actividades en el Sur— es también una decisión de política pública, porque democratiza capacidades económicas fuera del Gran Santo Domingo. En un escenario donde los impactos del petróleo se sienten en transporte, alimentos y electricidad, la alfabetización financiera sirve para traducir incertidumbre en decisiones informadas: ahorro precautorio, consumo responsable, mejor manejo del crédito. La educación financiera, entonces, no “compensa” el shock, pero sí reduce el daño social y mejora la respuesta colectiva. [bancentral.gov.do], [acento.com.do]

La prudencia que reclama el gobernador no debe confundirse con pasividad. Prudencia, en este caso, significa tener listas decisiones de “primer día” y “día 30”: líneas de liquidez si el crédito se tensa; gestión cambiaria si la volatilidad externa acelera dolarización; coordinación con Hacienda para evitar que el esfuerzo fiscal se traduzca en más presión inflacionaria; y un monitoreo específico de remesas, turismo e importaciones energéticas, que son los canales más sensibles cuando un conflicto altera precios y rutas. Esa coordinación ya se sugiere en los mensajes públicos: Hacienda habla de trabajo estrecho con el Banco Central, y el Banco Central subraya la necesidad de observar el entorno antes de ajustar. [presidencia.gob.do], [diariolibre.com]

Finalmente, la crisis del Golfo deja una lección que conviene escribir en grande: la estabilidad no es un acto, es un sistema. Reservas, credibilidad, política fiscal responsable, diversificación energética y ciudadanía educada son piezas del mismo rompecabezas. Cuando el petróleo sube por temor a interrupciones y la economía mundial entra en modo defensivo, los países que mejor navegan son los que responden con cabeza fría y con instituciones coordinadas. Si el Banco Central y el Gobierno logran traducir “prudencia” en un plan integral —focalizar apoyos, anclar expectativas, proteger el tipo de cambio real sin sacrificar crecimiento—, la República Dominicana puede convertir este choque externo en una prueba superable, e incluso en un impulso para acelerar reformas de resiliencia. [elpais.com], [diariolibre.com]

Luis Orlando Díaz Vólquez

Estabilidad bajo presión: prudencia fiscal y coordinación monetaria ante el shock energético

La crisis geopolítica en torno a Irán y la guerra en el Golfo Pérsico vuelve a colocar a la economía dominicana frente a una prueba conocida, pero nunca idéntica: cómo absorber un shock externo severo —energético, financiero y de expectativas— sin sacrificar estabilidad macroeconómica ni cohesión social. Las declaraciones recientes del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, y del gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, configuran una narrativa de prudencia activa que, más que tranquilizadora, busca ser creíble.

No es una diferencia menor. En economías abiertas y altamente integradas como la dominicana, la credibilidad es política económica en sí misma. El alza del petróleo, la volatilidad en los mercados internacionales, el encarecimiento del crédito y el riesgo de disrupciones en suministros no son hipótesis académicas: son canales de transmisión reales que ya presionan combustibles, electricidad, transporte, precios de alimentos y, potencialmente, remesas. La pregunta no es si habrá impacto, sino cómo se gestiona.

Desde el frente fiscal, el mensaje del ministro Díaz apunta a tres pilares: preparación financiera, flexibilidad presupuestaria y focalización. El hecho de que el Gobierno haya completado gran parte del financiamiento del Presupuesto General del Estado 2026 en el primer trimestre no es un detalle técnico, sino una decisión estratégica. Anticiparse al cierre o encarecimiento de los mercados internacionales amplía el margen de maniobra cuando el contexto global se deteriora. En tiempos de incertidumbre, el “espacio fiscal” no se improvisa: se construye antes de la tormenta.

Ese espacio, según Hacienda, permitiría reasignar partidas hacia sectores vulnerables y sostener subsidios clave, especialmente en combustibles y alimentos básicos. Pero aquí aparece una advertencia que merece atención: no todo puede —ni debe— ser subsidiado de manera generalizada. La afirmación de que el 50 % del subsidio a combustibles beneficia al 20 % más rico de la población desnuda una verdad incómoda de la política pública dominicana y regional. Proteger a los más vulnerables exige pasar del subsidio amplio al subsidio inteligente, con criterios de focalización que reduzcan el sesgo regresivo sin provocar choques sociales.

La credibilidad crediticia del país, destacada por Díaz, funciona como un amortiguador adicional. El acceso a financiamiento internacional en condiciones competitivas, junto con depósitos suficientes en el sistema financiero y reservas en divisas, refuerza la capacidad del Estado para enfrentar un escenario prolongado de precios altos del petróleo. Sin embargo, esta fortaleza no debe leerse como carta blanca para relajar la disciplina: el desafío es usar la solvencia para estabilizar, no para postergar decisiones estructurales.

En paralelo, la postura del Banco Central introduce el concepto clave del momento: secuencia. Valdez Albizu ha insistido en “manejar la situación con mucha prudencia” y en observar primero la evolución internacional antes de adoptar medidas internas. Lejos de ser pasividad, esta actitud reconoce la naturaleza del shock actual: un choque de oferta externo. Subir tasas de interés de manera precipitada para responder a inflación importada podría enfriar innecesariamente la actividad económica sin resolver el origen del problema. La tarea del banco emisor es más fina: anclar expectativas, evitar efectos de segunda vuelta y preservar la estabilidad financiera, mientras calibra el momento y la magnitud de cualquier ajuste.

La coordinación entre política fiscal y monetaria emerge, entonces, como el verdadero activo estratégico. Un Estado que subsidia de forma focalizada para contener precios sensibles, combinado con un Banco Central que monitorea expectativas y flujos externos sin reaccionar en exceso, construye una respuesta más robusta que la suma de decisiones aisladas. En este contexto, la diversificación de la matriz energética —con contratos de gas natural y precios del carbón asegurados para Punta Catalina— aparece como una ventaja comparativa que reduce la vulnerabilidad inmediata del sector eléctrico frente a choques internacionales.

El trasfondo de esta crisis no es menor. Se suma a una década marcada por la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania, una escalada arancelaria global y el ciclo de tasas de interés más alto en generaciones. La economía dominicana ha mostrado resiliencia, pero esa resiliencia no es automática: se sostiene con decisiones oportunas, comunicación clara y una lectura realista del entorno. Minimizar el problema sería irresponsable; sobrerreaccionar, costoso.

En ese equilibrio delicado, la inversión pública vuelve a ocupar un lugar central. El reconocimiento del déficit estructural cercano al 3 % del PIB y su impacto histórico en la baja inversión estatal es una admisión relevante. Sin infraestructura, energía confiable y logística eficiente, la inversión privada encuentra límites. Revertir la tendencia de subinversión pública no es solo una agenda de crecimiento, sino también de competitividad y resiliencia frente a shocks externos. Combatir la evasión y fortalecer la administración tributaria aparecen aquí como vías menos traumáticas para ampliar ingresos sin cargar de inmediato a la economía formal.

Finalmente, la decisión de postergar cualquier discusión sobre reforma fiscal refleja una lectura política del momento. En medio de una crisis energética y geopolítica, la prioridad es estabilizar, no polarizar. Habrá tiempo para reformas; ahora, el foco está en amortiguar el golpe y preservar la confianza.

La economía dominicana no es inmune al “shock del Golfo”, pero tampoco llega desarmada. La combinación de previsión financiera, prudencia monetaria y coordinación institucional define una hoja de ruta razonable en un entorno global incierto. El reto será sostener esa coherencia si la crisis se prolonga. En tiempos así, la estabilidad no se declama: se administra.

Luis Orlando Díaz Vólquez

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