sábado, 15 de abril de 2017

La tesis de David Álvarez Martín acerca del concepto de democracia en Juan Bosch (1) - Diógenes Céspedes

La tesis de David Álvarez Martín acerca del concepto de democracia en Juan Bosch (1)

Álvarez Martín no incluyó las elecciones de 1994 porque consideró, así lo explicó en el panel que en torno a su tesis doctoral se celebró en el CUEPS de la PUCAMAYMA, que ya Bosch estaba complemente disminuido en sus facultades mentales, y yo agrego que otros hablaban, actuaban y escribían discursos en su nombre
Diógenes Céspedes - 15 de Abril de 2017 -
Diógenes CéspedesComo la tesis doctoral de David Álvarez Martín versa sobre El concepto de democracia en Juan Bosch (1), estimo que el mérito de ese ejercicio académico estriba en el establecimiento de tres “etapas” en la trayectoria del expresidente de la República como ensayista, político y escritor, además de los comentarios, notas y observaciones en torno a esos tres períodos.
Juan Bosch
Como la democracia es, desde Aristóteles, un concepto político, en la poética lo político es inseparable de la teoría del lenguaje, la historia, el signo, la literatura, el sujeto, el individuo, lo social, el discurso, el sentido, la ideología, la traducción y la ética. Pero Álvarez Martín no consideró –y es una pena– la dimensión literaria de la obra de Bosch para extraer de sus cuentos y novelas el concepto de democracia asumido por los personajes de ficción y compararlo con el discurso informativo-ideológico boschista. Su método no contempló esta arista y es una pena, pues desde Camino real (1933) está documentada la preocupación por la justicia en cada uno de esos cuentos. La justicia es inseparable del concepto de democracia social teorizado por Bosch.
En la primera “etapa”, de 1955 a 1964, Juan Bosch creyó, según Álvarez Martín, en la democracia representativa burguesa. Esa “etapa” incluye tres textos; Póker de espanto en el Caribe, Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo (1959) y Crisis de la democracia de América en la República Dominicana (1964). Dicha “etapa” ha sido estudiada abundantemente por cientistas sociales dominicanos y extranjeros. Propongo que el artículo “La gramática parda del golpismo”, originalmente publicado en la revista Life en español en 1963, o a inicio de 1964, forme parte de esta primera “etapa”.
Planteo dos observaciones sobre esta primera “etapa”: el libro Crisis de la democracia… fue escrito en Puerto Rico, pero fue publicado en Ciudad de México por el Centro de Estudios y Documentación Sociales en noviembre de 1964 y la segunda edición en enero de 1965, en la colección Estudios y Documentos que dirigía el publicista y exiliado español Víctor Alba, colaborador del periódico dominicano El Caribe y, además, amigo de Bosch, Figueres y Betancourt. En el Centro de Entrenamiento y Formación Política de San Isidro del Coronado, en Costa Rica, impartió docencia.
La segunda observación versa sobre el primer título de Trujillo: causas de una tiranía… y pocos han reparado en la modificación definitiva de ese título que Juan Bosch realizó en el intento de la edición de las Obras completas con motivo de su octogésimo cumpleaños, donde cambió el vocablo tiranía por el de dictadura. ¿Por qué lo hizo? Ofrecí el dato en un texto titulado “Juan Bosch: un ensayista de su tiempo”, publicado en el desaparecido periódico El Siglo el 2 de octubre de 2001, p. 6F, con el título de “Juan Bosch: un ensayista de su tiempo”, incluido luego en mi libro Ensayos sobre lingüística, poética y cultura. (Santo Domingo: UNAPEC/ Librería La Trinitaria, 2005, p. 216).
David Alvarez Martín
Hay un pequeño interregno que va desde la publicación de Crisis de la democracia… a la segunda “etapa” (2), que Álvarez Martín estudia con detenimiento.
Concluyo en que Crisis de la democracia… marca el inicio de la duda o el descreimiento de Juan Bosch en la democracia burguesa, tema que será profundizado por Álvarez Martín en la tercera “etapa” de la “evolución” política del autor de La Mañosa.
Paso a la segunda “etapa” que va desde 1966 a 1978. Álvarez Martín afirma que Bosch descubre «… que los Estados Unidos estaban involucrados en el golpe de Estado que lo sacó de la presidencia y que habían invadido el país en 1965 para impedir su retorno a la presidencia, respaldando el gobierno autoritario de Joaquín Balaguer (1966-1970), y sobre todo, por sus lecturas de textos marxistas en su estancia en Europa (1966-1970), rechaza la democracia representativa, argumentado que es un sistema (…) únicamente (…) posible en países capitalistas desarrollados y presenta su tesis de que únicamente se lograría la justicia social y la soberanía dominicana mediante una dictadura con respaldo popular. Un modelo político que nunca definió cabalmente, según mi interpretación de su obra y vida, pero que le servía para cuestionar el modelo democrático que era propagado por los Estados Unidos [a] para América Latina.» (p. 432).
Bosch lo definió cabalmente ese “modelo político”, lo que no dijo fue cuál vía utilizaría para tomar el poder e instalar esa dictadura con respaldo popular.(3)
Las obras que conforman está segunda etapa son: El pentagonismo, sustituto del imperialismo (1967), El próximo paso: dictadura con respaldo popular (1969) y Composición social dominicana: historia e interpretación (1970).
Y, por último, la tercera “etapa”, la más compleja e interesante, porque las dos primeras quedan implicadas en la última y hay que recurrir a conceptos de otras disciplinas para entender, a través del análisis multidisciplinario del discurso, las estrategias, las tácticas y las ideologías de la práctica teórica de Bosch, donde oculta a veces su razón política.
Las ocho obras que componen esta “etapa” son: Las clases sociales en la República Dominicana (1982, Capitalismo, democracia y liberación nacional (1983), El partido: concepción, organización y desarrollo (1983), La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana (1985), Capitalismo tardío en la República Dominicana (1986), El Estado, sus orígenes y desarrollo (1987), Las dictaduras latinoamericanas (1988) y El PLD: un partido nuevo en América (1989. (P. 355).
Esta tercera fue una de las más febriles en punto a actividad teórica y una de las más complejas, políticamente hablando. ¿Por qué? Álvarez Martín lo explica de este modo: «Responden estas obras a la experiencia de creación y desarrollo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la evolución política del país a partir de 1978. Es un proceso en el cual Bosch y el Partido de la Liberación Dominicana se integran a los procesos electorales del 1978, 1982, 1986 y 1990.» (Ibíd., 355).
Retrato de Juan Bosch, por Miguel Núñez Polanco
¿Por qué el autor de la tesis no incluyó en la tercera “etapa” los comicios de 1994 donde Bosch participó por última vez como candidato? Desde 1978 las elecciones dejaron de ser “un matadero electoral”. Álvarez Martín lo explica de esta manera al evocar los tres momentos donde Bosch mantiene una idea positiva sobre las elecciones: 1) la democracia representativa; 2) una segunda idea negativa donde rechaza las elecciones como expresión del concepto de democracia que solo representa «… los intereses de la burguesía y el imperialismo norteamericano, practicable únicamente en las sociedades capitalistas desarrolladas» (p. 356) y una última idea, que es vuelta al primer momento: «El tercer momento obedece a una realidad nacional y geopolítica diferente. Balaguer es derrotado en las elecciones del 1978 por el PRD y [los] Estados Unidos respalda[n] ese hecho. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) había acudido a dichas elecciones para usarlas como mecanismo de difusión de sus ideas, pero a partir de entonces acude a todas las elecciones y paulatinamente va creciendo en número de votantes. En esta tercera etapa Bosch va reconciliando su concepción del segundo período con la posibilidad de ganar la presidencia mediante elecciones democráticas. Es en gran medida una síntesis de los dos primeros períodos, el péndulo tiende al centro luego de moverse de un extremo a otro.» (Pp. 356-357).
He colocado en negritas el término reconciliando, un vocablo estrictamente religioso, pero que tiene una implicación política, como se verá luego, mientras doy un salto en el texto de Álvarez Martín: «En ese último año [1990, DC] el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) estuvo a punto de ganar las elecciones, con lo que hubiese sido el retorno de Bosch a la presidencia de la República luego del golpe de Estado del 1963. Pero no lo logró. Bosch volverá a ser candidato a la presidente por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 1994, pero estuvo ausente en casi toda la campaña, por el deterioro de su salud mental y quien hizo todo el trabajo proselitista fue Leonel Fernández Reyna, su candidato vicepresidencial, quien se presentará como candidato presidencial en 1996 y ganará la presidencia de la República, curiosamente [cursivas de DC] con el respaldo de Balaguer, en la segunda vuelta, derrotando al candidato del PRD que era José Francisco Peña Gómez.»
David Alvarez Martín
Álvarez Martín no incluyó las elecciones de 1994 porque consideró, así lo explicó en el panel que en torno a su tesis doctoral se celebró en el CUEPS de la PUCAMAYMA, que ya Bosch estaba complemente disminuido en sus facultades mentales, y yo agrego que otros hablaban, actuaban y escribían discursos en su nombre. Álvarez Martín dijo incluso que creía que ya Bosch, en las elecciones de 1990, daba notación de deterioro mental. Yo estuve muy cercano a Bosch desde un poco antes de la publicación del primer tomo hasta el tomo IX de sus Obras completas y no observé deterioro alguno, como tampoco lo noté en el viaje que, junto a doña Carmen, realizamos a México en 1982.
Es posible que Álvarez Martín tenga esa impresión debido a reminiscencias de la campaña sucia que Vincho Castillo hizo contra Bosch en 1990, donde acuñó en un anuncio publicitario la frase: “Ese hombre está loco”. Solo los sicólogos o siquiatras podrían atestiguar, si le trataron como paciente, ese deterioro mental en 1990. 
Notas
  1. Sostenida en la Universidad Complutense de Madrid en 2016 y para consultarla: www.davidalvarezmatintesisdoctoral.
  2. No le llamo “etapa” a ese lapso, pues ese vocablo implica un racionalismo historicista. ¿No es preferible otro término que no implique la ideología positivista del progreso, como, por ejemplo, en Edad Media, Moderna y Contemporánea?
  3. Ramón E. Colombo le planteó la misma pregunta a Bosch y este respondió: «…en Benidorm elaboré una tesis puramente en el terreno teórico. Pero no era un programa de acción… Yo era entonces presidente del PRD y no podía ofrecerle al partido un programa de acción que el PRD no podía cumplir… yo ya dudaba de la capacidad del PRD, a tal extremo que presenté mi renuncia de la presidencia del partido estando en Benidorm…» En Bosch. La palabra y el eco. Santo Domingo: Búho, 2016, p. 68 [2009]
http://acento.com.do/2017/opinion/8449333-la-tesis-david-alvarez-martin-acerca-del-concepto-democracia-juan-bosch-1/
Diógenes Céspedes
Archivos secretos
Crítico literario, analista de discursos, lingüista, escritor, periodista, hizo su doctorado en literatura general en la Universidad de París VIII en Francia. Galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 2007, el autor ha publicado una veintena de libros y ha colaborado en numerosas revistas nacionales y extranjeras.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario