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jueves, 25 de junio de 2026

Sanz Lovatón promueve a República Dominicana como plataforma nearshore para la industria de semiconductores en España

Yayo Sanz Lovatón promueve a República Dominicana como plataforma nearshore para la industria de semiconductores en España

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes presentó ante AESEMI las ventajas competitivas del país para atraer inversiones tecnológicas de alto valor agregado y consolidar una relación industrial de largo plazo con España.

Santo Domingo, R.D., 25 de junio de 2026.– El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón, presentó ante la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI) las condiciones estratégicas que posicionan a la República Dominicana como un socio nearshore confiable, competitivo y complementario para la industria tecnológica y de semiconductores.

Durante un encuentro celebrado en la Secretaría de Estado de Comercio de España, el funcionario expuso las capacidades del país para acoger inversiones extranjeras vinculadas a la fabricación de placas de circuito impreso (PCB), componentes electrónicos, semiconductores discretos, así como procesos de ensamblaje, pruebas y empaque (ATP), en el contexto de la reconfiguración global de las cadenas de suministro y la estrategia de diversificación promovida por Estados Unidos, Europa y sus aliados.

Sanz Lovatón destacó que la República Dominicana dispone del ecosistema de negocios necesario para integrarse con mayor fuerza a esta industria estratégica, apoyada en zonas francas de primer nivel, ubicación geográfica privilegiada, conectividad, estabilidad jurídica, incentivos fiscales y una base de talento humano calificado, elementos que, afirmó, convierten al país en una plataforma ideal para la manufactura tecnológica de última generación.

“La República Dominicana busca ser el nodo nearshore más competitivo del hemisferio para actividades específicas de la cadena de valor de los semiconductores”, puntualizó el ministro.

Explicó que el país puede ofrecer a las empresas del sector las condiciones esenciales que hoy demanda la relocalización industrial: capital humano, seguridad jurídica, incentivos fiscales, capacidad tecnológica e infraestructura confiable. En ese sentido, subrayó que la nación caribeña cuenta con las condiciones para suplir desde manufactura avanzada hasta segmentos más especializados de la cadena de valor tecnológica.

El titular del MICM también reconoció el papel de España como actor estratégico dentro del ecosistema europeo de semiconductores y expresó el interés del Gobierno dominicano en construir una relación industrial de largo plazo con esa nación, orientada a atraer inversión, promover transferencia de conocimiento y generar empleos de alta calidad para los dominicanos.

Actualmente, 25 empresas electrónicas operan en la República Dominicana, generando importantes volúmenes de exportación, principalmente hacia el mercado estadounidense. Entre las compañías instaladas en el país figuran Eaton, Rockwell, Jabil y Vishay, entre otras, lo que evidencia la capacidad productiva ya existente y la madurez del ecosistema local.

Asimismo, Sanz Lovatón explicó el marco regulatorio y los incentivos disponibles para las empresas interesadas en establecer operaciones en el país, así como el acompañamiento institucional ofrecido por entidades como el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE), ProDominicana y gremios empresariales como la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA).

El ministro resaltó además indicadores que fortalecen la propuesta de valor de la República Dominicana, entre ellos un índice de riesgo natural de 13.47, inferior al de economías competidoras como México (38.96), Filipinas (46.56) y Vietnam (25.92). Señaló igualmente que el país figura entre los principales captadores de Inversión Extranjera Directa (IED) en relación con su Producto Interno Bruto, con un 3.7 %, por encima de naciones como México (2.8 %), Filipinas (2.9 %) y Malasia (3.4 %).

En materia de capacidad exportadora, destacó que la República Dominicana registra anualmente más de US$3,000 millones en exportaciones de dispositivos tecnológicos médicos y más de US$1,200 millones en aparatos electrónicos, además de contar con una fuerza laboral superior a 40 mil trabajadores cualificados para esta industria.

“Si una empresa busca capital humano, seguridad jurídica, incentivos fiscales y capacidad tecnológica, la República Dominicana lo tiene. Contamos con el ecosistema ideal para que cualquier empresa del sector semiconductores pueda producir desde nuestro país con acceso estratégico a mercados como Estados Unidos, Canadá y Europa”, afirmó el ministro.

Añadió que la presencia en el país de importantes empresas vinculadas al ecosistema industrial y tecnológico refuerza la confianza en la capacidad nacional para atraer nuevas inversiones en manufactura avanzada e innovación.

Este encuentro forma parte de la agenda de trabajo que desarrolla Sanz Lovatón en España para promover nuevas oportunidades de inversión y fortalecer el posicionamiento internacional de la República Dominicana en sectores estratégicos de innovación, industria y tecnología.

Acompañan al ministro una delegación empresarial encabezada por el presidente y vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Marranzini y César Dargam, respectivamente.

También participaron en la reunión Amparo López Senovilla, secretaria de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España; Jimena García-Romeu, vicepresidenta de AESEMI; Juan Luis Gimeno Chocarro, director general de Comercio Internacional e Inversiones del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España; y Alfonso Gabarrón, gerente de Relaciones Institucionales de AESEMI.

Igualmente, estuvieron presentes el empresario Carlos León, el senador por la provincia La Altagracia, Rafael Barón Duluc; el senador por la provincia Duarte, Franklin Romero; y el diputado por la provincia Azua, César Beltré.

Como resultado del encuentro, se prevé la próxima visita de una misión empresarial española a la República Dominicana, con el objetivo de profundizar esta estrategia de cooperación industrial y explorar oportunidades concretas de inversión en el sector de semiconductores y tecnologías de última generación.

Desde España, la República Dominicana continúa abriendo puertas a la inversión tecnológica, posicionándose como un socio confiable para la industria global de los semiconductores. La apuesta es clara: atraer capital, generar empleos de calidad y consolidar al país en las cadenas globales de valor de la manufactura avanzada.


Semiconductores, nearshoring y República Dominicana: una oportunidad que exige visión de Estado

La conversación abierta en España sobre el potencial dominicano en la industria de semiconductores no debe leerse como un episodio aislado de promoción internacional, sino como una señal de que el país puede aspirar a un nuevo escalón en su inserción productiva global, siempre que convierta sus ventajas comparativas en una política industrial coherente, sostenida y técnicamente rigurosa.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En la economía del siglo XXI, pocas industrias concentran tanto poder estratégico como la de los semiconductores. Los microchips ya no son una pieza más del engranaje tecnológico: son la base material de la inteligencia artificial, la defensa, la automoción, los dispositivos médicos, las telecomunicaciones y la infraestructura digital que organiza la vida contemporánea. Por eso, la disputa global por relocalizar, diversificar y asegurar cadenas de suministro ha dejado de ser una cuestión puramente empresarial para convertirse en una prioridad geoeconómica de primer orden. En ese contexto, la República Dominicana intenta proyectarse como plataforma nearshore confiable para una parte de esa cadena de valor, en particular en segmentos como placas de circuito impreso, componentes electrónicos, semiconductores discretos y procesos de ensamblaje, prueba y empaque. Esa posibilidad fue planteada esta semana ante la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI), en una reunión celebrada en la Secretaría de Estado de Comercio de España. 

La relevancia de ese acercamiento no reside únicamente en el simbolismo diplomático. España intenta fortalecer su ecosistema industrial en sectores de alto valor agregado, y AESEMI se presenta precisamente como una plataforma de articulación entre empresas, instituciones y actores del sector semiconductor. Para la República Dominicana, entrar en esa conversación supone algo más importante que la búsqueda de inversión puntual: implica tratar de posicionarse dentro de una red de confianza industrial en un momento en que Europa, Estados Unidos y sus aliados buscan reducir vulnerabilidades estratégicas en sus cadenas de suministro. Dicho de otro modo, el país no está compitiendo solo por capital; está compitiendo por relevancia en una arquitectura productiva que definirá buena parte del poder económico de las próximas décadas.

Ahora bien, ninguna aspiración seria puede sostenerse únicamente sobre discurso. La pregunta decisiva no es si la República Dominicana desea entrar en esta industria, sino si posee condiciones reales para capturar una porción rentable y sostenible de ella. Y aquí aparecen datos que, al menos, justifican que el tema sea tomado en serio. Distintos reportes sobre la reunión en Madrid señalan que ya operan en el país unas 25 empresas electrónicas, con exportaciones orientadas principalmente al mercado estadounidense, entre ellas firmas como Eaton, Rockwell, Jabil y Vishay. A eso se suma una plataforma exportadora nada despreciable: más de US$3,000 millones anuales en dispositivos tecnológicos médicos y más de US$1,200 millones en aparatos electrónicos, así como una fuerza laboral superior a 40 mil trabajadores cualificados para estas actividades. 

Esos números no son menores porque sugieren que el país no partiría desde cero. De hecho, la propia Presidencia había destacado en 2025 que la República Dominicana se consolidaba como líder regional en manufactura de dispositivos médicos y productos eléctricos y electrónicos, con exportaciones de equipos médicos por US$2,800 millones en 2024 y exportaciones de aparatos eléctricos y electrónicos por US$1,164.4 millones. También subrayó que decenas de empresas ya operan en estos renglones y generan miles de empleos directos e indirectos. Ese historial importa porque la industria de semiconductores, incluso en sus fases menos complejas, demanda disciplina operativa, certificaciones, logística predecible, suplidores confiables y mano de obra entrenable: exactamente el tipo de capacidades que un ecosistema de zonas francas maduro puede escalar si existe dirección estratégica.

Sin embargo, sería un error vender la idea de que el país está a las puertas de competir en todos los eslabones de esta industria. La fabricación de microchips de frontera, aquella asociada a nodos avanzados y altísima intensidad de capital, conocimiento y propiedad intelectual, sigue concentrada en muy pocas geografías. La oportunidad dominicana parece más realista —y por tanto más inteligente— en actividades específicas de la cadena de valor: ensamblaje, pruebas, empaque, manufactura de componentes, integración electrónica y servicios industriales vinculados a manufactura avanzada. Ese enfoque, además de ser pragmático, es consistente con la lógica del nearshoring: no se trata de replicar íntegramente los polos asiáticos, sino de convertirse en un nodo confiable, cercano a grandes mercados y capaz de responder con agilidad, menores riesgos y costos competitivos.

Las ventajas comparativas dominicanas, por sí mismas, son conocidas: ubicación geográfica privilegiada, acceso a Norteamérica, zonas francas con experiencia acumulada, estabilidad macroeconómica relativa, incentivos fiscales y un marco de atracción de inversión que ha permitido al país destacarse en captación de IED en relación con su PIB. En la presentación realizada en España se citó, además, un índice de riesgo natural de 13.47, mejor que el de economías competidoras como México, Filipinas y Vietnam, así como una captación de IED equivalente a 3.7 % del PIB, por encima de varios países de referencia en manufactura. Aunque esos datos deben verse siempre con prudencia metodológica, forman parte de una narrativa país con base objetiva: República Dominicana ofrece estabilidad y previsibilidad en una época donde ambas son activos escasos. 

Pero las ventajas comparativas no bastan. El verdadero desafío es pasar de la promoción a la ejecución. Si la República Dominicana quiere tomarse en serio esta ventana histórica, necesita una política industrial más fina que combine formación técnica especializada, bilingüismo, infraestructura energética y digital robusta, articulación universidad-empresa, certificaciones internacionales, desarrollo de proveedores locales y una estrategia de inteligencia comercial enfocada por eslabones. También debe afinar su narrativa internacional: no venderse como un destino genérico de manufactura barata, sino como una plataforma de confiabilidad, proximidad, cumplimiento y sofisticación progresiva. La diferencia entre un país que atrae operaciones de bajo valor y uno que escala en complejidad no suele estar en la geografía, sino en la capacidad institucional para coordinar talento, incentivos y visión de largo plazo. 

Por eso, lo ocurrido en España merece ser leído con serenidad estratégica. La eventual visita de una misión empresarial española a la República Dominicana puede ser una oportunidad importante, pero no debe entenderse como un trofeo anticipado. Las inversiones de alto valor agregado no llegan por entusiasmo retórico, sino por consistencia regulatoria, seguridad operacional y demostración de capacidades. El país ya tiene una base relevante sobre la cual construir; la pregunta es si sabrá convertir esa base en una verdadera plataforma tecnológica y no simplemente en un eslogan coyuntural. 

En última instancia, el debate sobre semiconductores trasciende una agenda de promoción puntual. Habla de qué tipo de economía quiere ser la República Dominicana en la próxima década. Si la nación logra traducir sus fortalezas logísticas e industriales en una estrategia creíble de manufactura avanzada, podría insertarse con mayor densidad en las cadenas globales de valor y generar empleos mejor remunerados, transferencia de conocimiento y una nueva narrativa de competitividad. Pero si todo queda en presentaciones, reuniones y optimismo sin arquitectura pública-privada de largo aliento, la oportunidad pasará como tantas otras. En la nueva geografía del poder económico, no basta con estar bien ubicado en el mapa: hay que demostrar que se está listo para producir futuro.

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martes, 12 de mayo de 2026

Sanz Lovatón | La República Dominicana impulsa su visión de ‘zonas francas de nueva generación’ en congreso global en Panamá


La República Dominicana impulsa su visión de ‘zonas francas de nueva generación’ en congreso global en Panamá

En representación de la delegación dominicana, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, participa en el XII Congreso Mundial de la World FZO (12–14 de mayo) con una agenda enfocada en atraer inversión tecnológica, promover la transferencia de conocimiento, fortalecer encadenamientos productivos y desarrollar capital humano calificado, en un contexto marcado por el auge del nearshoring y la integración regional.

Ciudad de Panamá, 12 de mayo de 2026. – La República Dominicana reforzó este martes su visión de zonas francas “de nueva generación” durante su participación en el XII Congreso Mundial de la World Free Zones Organization (World FZO), un foro global que reúne en Panamá (12 al 14 de mayo) a responsables de políticas públicas, líderes empresariales y directivos del ecosistema mundial de zonas económicas. 

Con una agenda enfocada en manufactura avanzada, innovación tecnológica, transferencia de conocimiento y desarrollo de capital humano especializado, la misión dominicana destacó su apuesta por zonas francas más sofisticadas, integradas a cadenas regionales de valor y con más valor agregado local, aprovechando el impulso del nearshoring en América Latina.

En la Mesa Redonda Ministerial de América Latina, parte del programa oficial del congreso, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, abordó el giro del comercio internacional hacia cadenas de valor más regionalizadas, impulsadas por el nearshoring, así como la necesidad de que las zonas francas evolucionen desde esquemas tradicionales hacia plataformas con mayor densidad tecnológica, logística y de servicios globales. 

“Las zonas francas ya no pueden limitarse a ser regímenes fiscales o espacios de manufactura tradicional; deben evolucionar hacia plataformas de innovación, manufactura avanzada, logística y servicios globales”, declaró Sanz Lovatón durante su intervención, enfatizando que modernizar el modelo de las zonas económicas es crucial para mantener la competitividad en la nueva realidad económica.

El representante dominicano subrayó asimismo la importancia de impulsar inversiones de “mayor calidad” en el sector – proyectos asociados a innovación, transferencia tecnológica, manufactura 4.0, desarrollo de proveedores locales y generación de empleos especializados – mediante políticas que combinen incentivos, sostenibilidad y alianzas público-privadas. 

“Nos proponemos atraer inversiones de mayor calidad al régimen de zonas francas. Buscamos proyectos basados en innovación, manufactura avanzada, transferencia de tecnología y encadenamientos locales que generen empleos especializados y eleven el valor agregado de nuestras exportaciones”, afirmó Sanz Lovatón, al plantear que la inversión extranjera directa (IED) de alto valor debe servir como herramienta estratégica para el desarrollo productivo del país.

El contexto regional refuerza la relevancia de esta apuesta dominicana. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2024 Estados Unidos se consolidó como el principal origen de IED en la región, concentrando cerca del 38 % del total invertido en América Latina y el Caribe. Este escenario refleja la oportunidad del nearshoring y la relocalización de cadenas productivas hacia el hemisferio, y se suma a las ventajas estratégicas de la región (energía limpia disponible, minerales críticos, biodiversidad, población joven y cercanía al mercado estadounidense) para potenciar la atracción de proyectos tecnológicos hacia el Caribe y Centroamérica.

En su intervención, Sanz Lovatón instó a fortalecer la colaboración regional caribeña para aprovechar las oportunidades del nuevo escenario global. “En la República Dominicana estamos lanzando una iniciativa para atraer tiendas de semiconductores al país, y creemos que el Caribe debería trabajar de la mano para integrar la tecnología en sus zonas francas; juntos seremos un bloque negociador más fuerte, capaz de aprovechar nuestras virtudes y fortalezas”, expresó el ministro, citando la apuesta dominicana por insertarse en la cadena global de semiconductores como ejemplo de las nuevas áreas de alto valor que la región puede desarrollar en forma colaborativa.

La delegación dominicana, encabezada por el presidente Luis Abinader, participa en este congreso con una agenda de alto nivel orientada a captar inversión para zonas francas especializadas y consolidar alianzas estratégicas. Acompañan al mandatario el ministro Sanz Lovatón, la directora ejecutiva de ProDominicana, Biviana Riveiro, y el embajador en Panamá, Roberto Salcedo, entre otros funcionarios. Durante el evento, la delegación tiene previstas reuniones con actores clave de los sectores logístico y manufacturero, encuentros con empresarios regionales y diálogos bilaterales enfocados en promover a la República Dominicana como hub de innovación, tecnología y servicios de alto valor.

Sobre el evento: El 12.º Congreso Mundial de la World Free Zones Organization (World FZO) se celebra en Ciudad de Panamá del 12 al 14 de mayo de 2026, bajo el lema “Zonas francas en el nuevo modelo operativo global: desafíos y oportunidades”. El encuentro congrega a más de 1,000 participantes de 70 países, incluyendo jefes de Estado, unos 30 ministros y representantes de organismos multilaterales, para debatir el papel de las zonas francas en la transformación digital, la innovación, la sostenibilidad y la competitividad regional en la era del nearshoring.

Sanz Lovatón asegura es el momento de las zonas francas de la tecnología

Participa en el XII Congreso Mundial de la Organización Mundial de Zonas Francas (World FZO), en busca de inversión vinculada a innovación, transferencia tecnológica, desarrollo de proveedores y empleos especializados.

Ciudad de Panamá, 12 de mayo de 2026. – El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo "Yayo" Sanz Lovatón, participó este martes en la Mesa Redonda Ministerial Latinoamericana, en el marco del XII Congreso Mundial de la Organización Mundial de Zonas Francas (World FZO), que se realiza en Panamá, enfocando en atraer inversiones de mayor calidad para el sector. 

Allí abordó los desafíos y oportunidades de las zonas francas ante la transformación del comercio global, el nearshoring, la innovación y la digitalización. Se analizaron además el fortalecimiento de la competitividad y la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) mediante sostenibilidad y alianzas público-privadas.

También destacó las ventajas estratégicas únicas que posee la región, entre ellas: disponibilidad de energía limpia, minerales críticos, biodiversidad, población joven y cercanía al mercado estadounidense.

“Las zonas francas ya no pueden limitarse a ser regímenes fiscales o espacios de manufactura tradicional, deben evolucionar hacia plataformas de innovación, manufactura avanzada, logística y servicios globales”, declaró el ministro durante su intervención.

Planteó además la necesidad de atraer inversión de mayor calidad para el sector, vinculada a innovación, transferencia tecnológica, desarrollo de proveedores y generación de empleos especializados, así como usar la IED como herramienta estratégica dentro de las políticas de desarrollo productivo.

Resaltó las oportunidades que ofrece los Estados Unidos como socio clave en América Latina, puesto que este concentró cerca del 38 % de la IED recibida por la región en 2024, reforzando el potencial de nearshoring e integración productiva con Norteamérica.

La misión gubernamental que participa en este importante evento está encabezada por el propio presidente Luis Abinader, quien es acompañado por funcionarios vinculados al sector, entre ellos el Ministro de Industria y Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, Biviana Riveiro, directora de Prodominicana, y el embajador en Panamá, Roberto Salcedo.

Sobre el evento 

El 12.º Congreso Mundial de la World Free Zones Organization (World FZO) se celebra del 12 al 14 de mayo de 2026 en Panamá, bajo el lema “Zonas Francas en el nuevo modelo operativo global: Desafíos y Oportunidades”.

El evento reunirá a más de 1,000 participantes de más de 70 países, incluyendo jefes de Estado, más de 30 ministros, organismos multilaterales y líderes empresariales. La World FZO es la principal organización internacional de zonas francas y zonas económicas especiales.

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jueves, 7 de mayo de 2026

El Caribe en la nueva geoeconomía: por qué el Americas Investment Forum 2026 importa más de lo que parece | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Opinión | El Caribe en la nueva geoeconomía: por qué el Americas Investment Forum 2026 importa más de lo que parece

ProDominicana y WAIPA colocan a Santo Domingo en el tablero de la competencia por capital productivo en un mundo de cadenas de valor reordenadas, nearshoring, transición energética y digitalización; el desafío será traducir foro en reformas, proyectos bancables y confianza institucional sostenida. 1

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El lanzamiento del Americas Investment Forum (AIF) 2026 por ProDominicana y WAIPA, como evento afiliado a la World Investment Conference (WIC), debe leerse más allá del protocolo: es un gesto de posicionamiento geoeconómico. 1 Que el foro se realice en Santo Domingo del 1 al 3 de julio de 2026 en el Hotel JW Marriott, bajo el enfoque “Construyendo Oportunidades”, expresa una intención estratégica: insertar a la República Dominicana en la conversación hemisférica sobre inversión, innovación y reconfiguración productiva. 1 En el siglo XXI, la inversión dejó de ser un mero flujo contable: es capacidad nacional, transferencia tecnológica, densidad de encadenamientos y, con frecuencia, influencia. 4

La geopolítica contemporánea se expresa en la economía con un vocabulario que incluye friend-shoring, seguridad de suministros, políticas industriales y filtros de riesgo. En ese marco, la incertidumbre y la fragmentación regulatoria erosionan la estabilidad de los flujos globales, y por eso los países compiten por diferenciarse con instituciones ágiles, transparencia y facilitación. 4 A nivel regional, la fotografía tampoco permite complacencias: los flujos de inversión hacia América Latina y el Caribe disminuyeron en 2024, aunque con resiliencias y ganancias sectoriales en algunos países y áreas como renovables y economía digital. 5 Dicho de otra manera: hay oportunidad, sí, pero está concentrada donde existan proyectos listos, marcos creíbles y capacidad de ejecución.

De ahí que el AIF sea relevante por lo que simboliza y, sobre todo, por lo que puede catalizar. El propio diseño del evento —la convocatoria de inversionistas, gobiernos, organismos multilaterales, cámaras y agencias de promoción, con una agenda de múltiples sesiones— sugiere una aspiración de convertirse en un “mercado” de proyectos y alianzas, no solo en un escaparate. 1 Se proyecta una participación superior a 2,000 asistentes, más de 20 sesiones y más de 50 conferencistas, lo que, bien articulado, puede elevar el estándar de conversación regional sobre inversión: desde “interés” hasta “cierre” (pipeline, estructuración y financiamiento). 1

El telón de fondo que invoca el foro —nearshoring, transición energética, digitalización— no es retórico. El Banco Interamericano de Desarrollo ha estimado que el nearshoring podría añadir hasta US$78,000 millones en nuevas exportaciones para América Latina y el Caribe, pero condiciona esa promesa a una estrategia basada en inversión, infraestructura e integración. 6 Esta distinción es crucial: nearshoring no es destino, es competencia. El capital no se reubica por discursos, sino por costos logísticos, acceso a mercados, energía confiable, talento, estabilidad y capacidad de respuesta del Estado. 4 En consecuencia, el AIF será tan útil como lo sea para acelerar reformas y remover cuellos de botella que convierten oportunidades en “intentos”.

En este punto, la República Dominicana llega con credenciales que elevan la apuesta: reportes oficiales resaltan un récord histórico de IED en 2025 de US$5,032.3 millones, el cuarto consecutivo, y un crecimiento acumulado cercano al 97% en cinco años, con base en estadísticas del Banco Central citadas por el Gobierno. 2 Además, la composición sectorial señalada —turismo, energía, bienes raíces, comercio e industria, zonas francas, minería— indica que el país ha logrado atraer capital en sectores tradicionales y estratégicos, pero también que la próxima frontera es la sofisticación: manufactura avanzada, logística inteligente, servicios intensivos en conocimiento e innovación aplicada. 2 Las exportaciones totales reseñadas por la misma fuente superan los US$15,930.6 millones, lo que refuerza la narrativa de una economía que puede profundizar su inserción en cadenas regionales si fortalece proveedores y productividad. 2

No es casual, por tanto, que el AIF declare sectores como energías renovables, manufactura avanzada, inteligencia artificial, logística, tecnología, financiamiento de proyectos e inversión sostenible, además de turismo. 1 Esa selección está alineada con tendencias globales de inversión que privilegian la descarbonización, la digitalización y la resiliencia de suministros. 4 Sin embargo, la geopolítica de la inversión exige coherencia: no basta con anunciar sectores ganadores; hay que alinear educación técnica, infraestructura, normas de datos, competitividad energética, y una arquitectura institucional que reduzca incertidumbre. 4

En este sentido, el componente de facilitación es determinante. El World Investment Report 2024 enfatiza que la facilitación —apoyada en herramientas de gobierno digital— reduce fricciones, eleva la transparencia y mejora la previsibilidad del entorno de negocios, factores que inciden directamente en la decisión de inversión. 4 En un mercado global donde el tiempo de respuesta es ventaja competitiva, el Estado que tramita con trazabilidad y reglas claras “gana” proyectos; el que opera con opacidad y discrecionalidad los pierde. 4 Por eso, el AIF debería funcionar como un “acelerador” de estándares: ventanillas, plazos, interoperabilidad, y una cultura de servicio al inversionista compatible con la competencia internacional.

La presencia anunciada del Dr. James Zhan como conferencista magistral añade una capa conceptual útil: su rol en la WIC de WAIPA y su experiencia académica y profesional vinculada a inversión y desarrollo le dan densidad al debate sobre cómo convertir flujos en transformación productiva. 3 Esto importa porque el hemisferio no compite solo por capital: compite por calidad de inversión, encadenamientos, innovación y sostenibilidad. 4 Un foro serio debe ayudar a pasar de “captar” a “retener y escalar”: reinversiones, desarrollo de proveedores, transferencia tecnológica, y articulación con universidades y formación técnica.

La pregunta de fondo, entonces, no es si el AIF será grande, sino si será eficaz. Para que “mueva la aguja”, necesita tres pruebas: (1) una cartera de proyectos bancables (con permisos encaminados, estructuración y claridad regulatoria), (2) una coherencia sectorial real entre prioridades y políticas públicas, y (3) una apuesta por integración y logística que reduzca fricciones y amplíe mercado, como sugieren diagnósticos regionales sobre nearshoring. 6 Con esas condiciones, Santo Domingo puede consolidarse como un nodo creíble de diplomacia económica. Sin ellas, el foro corre el riesgo de ser una conversación brillante, pero de impacto limitado.

En la geopolítica del siglo XXI, atraer inversión es construir poder productivo: infraestructura, tecnología, reputación y redes. El AIF 2026 es una oportunidad concreta para proyectar a la República Dominicana —y a las Américas— como plataforma de negocios en un mundo más selectivo y fragmentado. 1 La tarea, sin embargo, es estrictamente práctica: convertir la narrativa en contratos, los paneles en proyectos y las intenciones en resultados medibles. 4


Notas (estilo Chicago)

  1. Presidencia de la República Dominicana, “ProDominicana lanza Americas Investment Forum (AIF) como plataforma para movilizar inversiones de la región”, 6 de mayo de 2026, https://presidencia.gob.do/noticias/prodominicana-lanza-americas-investment-forum-aif-como-plataforma-para-movilizar; Americas Investment Forum, “Americas Investment Forum 2026 – Construyendo Oportunidades”, consultado el 7 de mayo de 2026, https://americasinvestmentforum.org/. [presidencia.gob.do], [americasin...tforum.org]

  2. Presidencia de la República Dominicana, “República Dominicana registra el mayor nivel de inversión extranjera de su historia”, 5 de febrero de 2026, https://presidencia.gob.do/noticias/republica-dominicana-registra-el-mayor-nivel-de-inversion-extranjera-de-su-historia. [presidencia.gob.do]

  3. WAIPA, “World Investment Conference Executive Board”, consultado el 7 de mayo de 2026, https://waipa.org/wic-executive-board/; Chatham House, “James Zhan”, consultado el 7 de mayo de 2026, https://www.chathamhouse.org/about-us/our-people/james-zhan. [waipa.org], [chathamhouse.org]

  4. UN Trade and Development (UNCTAD), World Investment Report 2024: Investment facilitation and digital government, 20 de junio de 2024, https://unctad.org/publication/world-investment-report-2024. [unctad.org]

  5. UN Trade and Development (UNCTAD), “Latin America and the Caribbean: Foreign investment fell in 2024 but opportunities remain”, 19 de junio de 2025, https://unctad.org/press-material/latin-america-and-caribbean-foreign-investment-fell-2024-opportunities-remain. [unctad.org]

  6. Banco Interamericano de Desarrollo (BID), “Nearshoring agregaría US$78.000 millones en exportaciones de América Latina y el Caribe”, consultado el 7 de mayo de 2026, https://www.iadb.org/es/noticias/nearshoring-agregaria-us78000-millones-en-exportaciones-de-america-latina-y-caribe. [iadb.org]

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PRODOMINICANA LANZA “AMERICAS INVESTMENT FORUM (AIF)” COMO PLATAFORMA PARA MOVILIZAR INVERSIONES DE LA REGIÓN

Santo Domingo, República Dominicana. – El Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), en conjunto con la Asociación Mundial de Agencias de Promoción de Inversiones (WAIPA), por sus siglas en inglés), anunciaron la celebración del Americas Investment Forum (AIF) 2026 en Santo Domingo, República Dominicana, afiliado a la Conferencia Mundial de Inversiones (WIC), tendrá lugar del 1 al 3 de julio de 2026 en el Hotel JW Marriott.

Este foro de alto nivel, bajo el enfoque “Construyendo Oportunidades” se proyecta como una plataforma estratégica para posicionar a la República Dominicana y demás países de las Américas, como destino de inversión y, al mismo tiempo, fortalecer la región como un espacio competitivo, promoviendo la inversión, la cooperación y el intercambio de capacidades entre actores clave del ecosistema internacional.

En un contexto de creciente dinamismo en las Américas, marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de valor, el nearshoring, la transición energética y la digitalización, el AIF 2026 será un espacio clave para canalizar nuevas oportunidades de inversión hacia las Américas, así como a la República Dominicana.

Biviana Riveiro Disla, directora ejecutiva de ProDominicana, destacó que la realización de este evento representa un hito para el país y una oportunidad para proyectar sus fortalezas ante líderes empresariales y gubernamentales de la región.

“El Americas Investment Forum 2026 reafirma la confianza internacional en la República Dominicana y en nuestra capacidad para liderar iniciativas que impulsen el desarrollo económico regional. Este espacio permitirá conectar oportunidades, promover alianzas estratégicas y atraer inversiones de alto impacto para nuestro país y toda la región. Tenemos el firme compromiso de seguir impulsando el crecimiento de las inversiones y las exportaciones con un crecimiento sostenido alcanzando cifras récords en los últimos años”, expresó. 

La iniciativa forma parte de los esfuerzos del Gobierno dominicano para continuar consolidando un clima de negocios competitivo, moderno y atractivo para los inversionistas internacionales en un momento determinante. 

Durante los tres días de agenda, el Americas Investment Forum (AIF) 2026 reunirá a inversionistas, representantes gubernamentales, organismos multilaterales, cámaras de comercio, empresarios y agencias de promoción de inversiones (APIs) de distintos países, con la participación estimada de más de 2,000 asistentes, más de 20 sesiones de alto nivel y más de 50 conferencistas locales e internacionales. 

El programa incluirá una ceremonia inaugural con una conferencia magistral a cargo del Dr. James Zhan, Presidente del Consejo Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Inversiones (WIC) de la WAIPA, experto en atracción de inversiones. Además, contará con la presencia de altos mandatarios y la comunidad internacional. Asimismo, se celebrará el Reconocimiento a la Inversión en la República Dominicana 2026 para empresas que han confiado su inversión en el país. 

Durante el evento se desarrollarán paneles y sesiones de alto nivel enfocadas en oportunidades de inversión en las Américas, abarcando sectores como turismo, energías renovables,  manufactura avanzada, inteligencia artificial, logística, tecnología, financiamiento de proyectos e inversión sostenible, así como temas de cooperación interregional, incluyendo un espacio dedicado a fortalecer las relaciones de inversión con los inversionistas de las Américas, Medio Oriente, Asia, Europa y Estados Unidos. 

Con la realización de este foro, la República Dominicana se consolida como uno de los destinos más dinámicos, estables y competitivos de toda América Latina y el Caribe para la atracción de inversión extranjera directa.

Patrocinadores: Con el apoyo de Presidencia de la República Dominicana, Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes (MICM), Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), RD VIAL, Grupo Velutini, Cap Cana, Copa Airlines, SKYHigh Dominicana, Switch Havas, Caribbean Cinemas, Downtown Center, Revista Mercado, Signmaster, Pincel Digital, JCDecaux Dominicana, Revista Contacto, RC Noticias, La República, Cortés Hermanos, Café Santo Domingo, Ron Punta Cana y Ron Barceló./

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lunes, 27 de abril de 2026

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Ligia Bonetti plantea incentivos fiscales en el desarrollo del sector industrial

Argumentó que una coordinación efectiva entre sectores, con metas claras y seguimiento, definirá el camino del desarrollo industrial, asegurando continuidad en la meta.

Ligia Bonetti durante su participación en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr).
Ligia Bonetti durante su participación en el almuerzo mensual
de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr).
Leonel Matos
Nalphy Martínez Santo Domingo, RD
23/04/2026 00:00 | Actualizado a 23/04/2026

El desarrollo industrial y la relocalización cercana (nearshoring) como motor de crecimiento social es la premisa de la empresaria Ligia Bonetti al sostener que, aun cuando la existencia de políticas públicas en este sector es asimétrica en comparación con otros sectores, la manufactura local dominicana demuestra un desempeño positivo con crecimiento sostenido y capacidad exportadora.

Para reforzar su argumento, la ejecutiva dominicana comentó que tiempo atrás los incentivos fiscales selectivos crearon la industria turística y el sector de zonas francas actual; más cuestionó que este proceso no fuera considerado en la manufactura nearshoring y el desarrollo industrial.

“Si los incentivos fiscales selectivos crearon la industria turística, y los incentivos fiscales selectivos crearon el sector de zonas francas —ambos que celebramos—, ¿por qué es políticamente impensable discutir políticas fiscales selectivas diseñadas para atraer manufactura nearshoring y desarrollo industrial en 2026?”, señaló durante su participación en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr).

De esta forma, alegó que el crecimiento económico en el territorio nacional de las últimas décadas se vincula a decisiones estratégicas que dieron origen a sectores claves como el turismo y las zonas francas, exponiendo que estos no surgieron de manera espontánea, sino al resultado de políticas públicas deliberadas que facilitaron la inversión, promovieron la competitividad y generaron empleo.

En ese sentido y con un 50% de la economía operante en el sector informal que no responde a los tributos, Bonetti agregó que el resto de la economía formal, como el comercio, el sector financiero y la manufactura local, están “cargando con el peso fiscal de un país de once millones de personas”, pese a las leyes existentes que buscan impulsar el desarrollo de la industria manufacturera; mas, a su juicio, exigen umbrales de rentabilidad que pocas empresas alcanzan y pocas en la práctica utilizan.

Sin embargo, pese al panorama descrito, la presidenta del Grupo SID comentó que las exportaciones nacionales fuera de zona franca alcanzaron aproximadamente $7,405 millones de dólares en 2025 y las exportaciones de manufactura local crecieron un 36%, mientras que las exportaciones de zonas francas solo obtuvieron un 0.6% de crecimiento.

“La evidencia dice que ese ecosistema existe y está creciendo. Lo que le falta es el respaldo de políticas públicas… Las zonas francas son la puerta. El ecosistema local es la casa. Nosotros tenemos la puerta. Nos falta construir la casa”, instruyó.

Brechas estructurales

Convencida de su propuesta, enumeró tres brechas estructurales específicas que no permiten al país definir su capacidad exacta para competir en el nuevo contexto internacional y lograr posicionamiento estratégico del nearshoring.

La primera responde a la credibilidad tecnológica y su impacto en la economía nacional, donde detalló cómo el país se enfrenta a un retroceso sostenido en indicadores clave de innovación, no cuenta con una base sólida para el desarrollo tecnológico y se posiciona en los últimos lugares de las listas que clasifican la capacidad de una nación en esta área.

“Al final, mayor competitividad se traduce en crecimiento económico, empleos de calidad, mejores salarios y una sociedad con más oportunidades”, indicó.

Como segunda brecha, destacó el tema energético por el papel que juega en contra dentro del escenario descrito. Bonetti aseguró que, con las ventajas naturales evidentes, como la radiación solar, recursos eólicos y financiamiento internacional para la transición energética, es necesario utilizar reglas claras y estables, diversificar la matriz con energías limpias y la capacidad de movilizar financiamiento a escala para acelerar dicha transición.

Para la última, señaló la urgencia de acelerar la formación de capital humano técnico, bilingüe y certificado, capaz de responder a los estándares de la manufactura internacional en el corto plazo y que contribuya de manera activa a la economía nacional.

Finalizó su disertación con un llamado a la acción; la empresaria recordó que el reciente proceso de discusión de la reforma fiscal evidenció la capacidad del sector privado para incidir en la agenda pública, evidenciando que una coordinación efectiva entre sectores, con metas claras, seguimiento y una narrativa coherente, logrará definir con claridad el camino del desarrollo industrial y productivo, asegurando continuidad en la meta.

https://listindiario.com/economia/20260423/ligia-bonetti-plantea-incentivos-fiscales-desarrollo-sector-industrial_902873.html

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OPINIÓN
Disertación de presidenta del Grupo SID, Ligia Bonetti, en el almuerzo mensual
de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr)

Incentivos inteligentes para industrializar la próxima década

La República Dominicana no puede conformarse con ser “puerta” de zonas francas y turismo: el desafío de 2026 es construir la “casa” productiva del país. La propuesta de Ligia Bonetti en AMCHAMDR reabre una discusión legítima —y urgente— sobre incentivos fiscales selectivos para atraer nearshoring y fortalecer la manufactura local, pero exige reglas claras, métricas de desempeño y una visión de Estado que corrija brechas tecnológicas, energéticas y de capital humano sin debilitar la sostenibilidad fiscal.

La intervención de Ligia Bonetti en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAMDR) no fue una pieza retórica más: fue un recordatorio de que la estructura productiva dominicana, tal como la conocemos, es hija de decisiones deliberadas. Ella lo dijo sin rodeos: los incentivos selectivos contribuyeron a crear el turismo moderno y a consolidar el régimen de zonas francas; por tanto, resulta contradictorio que sea “políticamente impensable” discutir instrumentos similares para atraer manufactura de nearshoring y acelerar el desarrollo industrial en 2026. Esa provocación obliga a formular la pregunta correcta: no si debe haber política industrial, sino qué tipo de política industrial es compatible con competitividad, equidad y finanzas públicas sanas. El nearshoring, además, no es un eslogan; organismos regionales lo describen como oportunidad concreta para atraer inversión, expandir exportaciones, crear empleos y fortalecer cadenas de suministro, siempre que se resuelvan cuellos de botella de infraestructura, logística, capital humano y marco regulatorio.

Bonetti puso el dedo en la llaga fiscal: si alrededor de la mitad de la economía opera en informalidad y no tributa como debería, el resto del tejido formal termina “cargando” el peso de sostener servicios y obligaciones de un país de más de once millones de personas. Ese dato, más que una cifra, es una alerta estratégica: una nación no puede aspirar a industrializarse con una base tributaria estrecha y un contrato social tensionado. La informalidad reduce productividad, limita acceso al crédito, precariza derechos laborales y erosiona la capacidad del Estado para invertir en energía, educación técnica e innovación, que son precisamente las condiciones mínimas para competir por cadenas globales de valor. Por eso, cualquier conversación sobre incentivos debe venir acompañada de una segunda conversación —igual de seria— sobre formalización inteligente: simplificación regulatoria, digitalización de trámites, compras públicas que premien la formalidad y esquemas de transición que integren al pequeño productor y al microempresario sin asfixiarlo con costos fijos imposibles. 

Ahora bien, el argumento más potente de Bonetti fue el empírico: afirmó que las exportaciones nacionales fuera de zona franca rondaron los US$7,405 millones en 2025; que la manufactura local creció 36% en exportaciones, mientras las zonas francas avanzaron apenas 0.6%. Si la cifra exacta puede y debe contrastarse en las fuentes oficiales, el punto estructural es consistente: existe un ecosistema local exportador que está creciendo y que podría escalar si cuenta con respaldo público coherente. Su metáfora resume una política de desarrollo completa: “las zonas francas son la puerta; el ecosistema local es la casa”. La puerta ya la tenemos, con prestigio acumulado y aprendizaje institucional; la “casa” requiere densidad industrial, proveedores locales, encadenamientos, logística competitiva y capacidades tecnológicas propias para capturar mayor valor agregado en territorio dominicano. 

El dilema no es “incentivos sí” versus “incentivos no”. El dilema real es entre incentivos improvisados y regresivos, o incentivos inteligentes y evaluables. Cuando un país decide usar el fisco para orientar inversión, debe hacerlo con condiciones de desempeño, plazos y verificación. En otras palabras, el incentivo no puede ser un cheque en blanco: debe estar atado a exportaciones incrementales, empleos formales creados, transferencia tecnológica, formación certificada, inversión en I+D aplicada y encadenamientos con suplidores locales medibles. A la vez, el Estado debe publicar el costo-beneficio de esos incentivos —gasto tributario versus impacto— y revisarlos periódicamente con evidencia, evitando el riesgo de “carreras a la baja” fiscales que terminan premiando rentas y no productividad. Si el sector privado demostró, como recordó Bonetti, capacidad de incidir en la agenda durante la discusión fiscal reciente, ese músculo debe canalizarse ahora hacia un pacto de productividad: metas claras, seguimiento y narrativa coherente para sostener continuidad más allá de coyunturas.

Las tres brechas que ella enumeró —tecnología, energía y capital humano— son, en realidad, la columna vertebral del nearshoring. Primero, la credibilidad tecnológica: si el país retrocede en indicadores de innovación y carece de una base sólida para desarrollarla, no basta con atraer plantas; hay que atraer capacidades. El Índice Global de Innovación (GII) existe precisamente para comparar metodologías, métricas y perfiles de países en innovación; usarlo como brújula implica tomar en serio dónde estamos y qué políticas mueven el indicador: calidad educativa, investigación aplicada, patentes, sofisticación de negocios y absorción tecnológica. Segundo, energía: ninguna plataforma industrial es competitiva si su costo eléctrico es incierto o si las reglas cambian a mitad del juego. Bonetti planteó reglas claras y estables y acelerar la diversificación hacia energías limpias, aprovechando radiación solar, recursos eólicos y financiamiento para transición. El país cuenta con estadísticas del sector eléctrico que permiten monitorear la matriz y el desempeño del sistema; esa transparencia debe servir para planificar expansión, confiabilidad y precios competitivos, no solo para reportar datos. Tercero, capital humano: nearshoring no llega por decreto; llega cuando hay técnicos bilingües y certificados, listos para estándares internacionales. 

En este punto conviene decir lo que a veces se omite: el país ya compite. Compite por inversión con Centroamérica, México, Colombia y mercados caribeños; compite por talento; compite por logística; compite por reputación regulatoria. Por eso, el incentivo fiscal puede ser un “acelerador”, pero nunca el “motor” único. El motor es un paquete de competitividad: puertos y aduanas previsibles, ventanillas únicas, tiempo de despacho reducido, seguridad jurídica, estándares laborales modernos y una estrategia de encadenamientos para que el proveedor dominicano no sea espectador. En lenguaje llano: no basta con atraer una fábrica; hay que lograr que compre insumos locales, que forme gente local y que genere un círculo virtuoso de productividad que eleve salarios sin perder competitividad. Y eso exige coordinación público-privada, la misma que Bonetti reclamó con “metas claras, seguimiento y narrativa coherente”. 

El riesgo, por supuesto, es doble. Uno, convertir la política industrial en una bolsa de privilegios, donde gana quien mejor cabildea, no quien más produce. Dos, financiar esa bolsa debilitando la base fiscal en un contexto donde la informalidad ya estrecha los ingresos. La salida responsable es una arquitectura de incentivos con puertas estrechas y resultados amplios: selectividad basada en evidencia, transparencia total del gasto tributario, cláusulas de caducidad, auditorías de desempeño y sanciones por incumplimiento. Además, el país debería priorizar incentivos que construyan capacidades transversales: digitalización industrial, eficiencia energética, certificaciones de calidad, formación dual y laboratorios de innovación aplicada para manufactura. Eso sí crea “casa”: instituciones, talento y productividad que permanecen incluso si un inversionista se va. 

En definitiva, el planteamiento de Ligia Bonetti aporta una verdad incómoda y útil: el desarrollo no ocurre por accidente. O se diseña, o se padece. Si el país quiere convertir el nearshoring en motor de crecimiento social —empleos de calidad, mejores salarios, más oportunidades— necesita una política industrial moderna que combine incentivos con obligaciones; que premie el desempeño y no la cercanía; que amplíe la base formal y no la reduzca; que haga de la energía limpia una ventaja competitiva y no una promesa; y que transforme la educación técnica en una autopista hacia la productividad. Las zonas francas seguirán siendo una puerta valiosa; el reto histórico es construir la casa productiva dominicana con cimientos de innovación, energía confiable y capital humano competente. Y esa casa, a diferencia de los discursos, se mide: en exportaciones diversificadas, encadenamientos locales, formalidad creciente y resiliencia frente a shocks globales. 

Luis Orlando Díaz Vólquez

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De la “puerta” a la “casa”: industrializar con equidad territorial y retener el talento dominicano

La propuesta de Ligia Bonetti de debatir incentivos fiscales selectivos para atraer nearshoring y fortalecer la manufactura local reabre una discusión legítima: cómo convertir el crecimiento en desarrollo integral distribuido en todo el territorio. La respuesta exige un enfoque de Estado alineado con Meta RD 2036 —y con sus metas intermedias 2024–2028—, que conecte política industrial, frontera, MIPYMES, educación, salud y salarios competitivos para frenar la fuga de cerebros.

El planteamiento de Ligia Bonetti en AMCHAMDR no es una consigna; es una interpelación estratégica al país: si el turismo y las zonas francas fueron posibles gracias a incentivos selectivos y políticas públicas deliberadas, ¿por qué resultaría “políticamente impensable” discutir instrumentos fiscales focalizados para atraer manufactura de nearshoring y acelerar el desarrollo industrial en 2026? La pregunta no es menor, porque obliga a actualizar el consenso nacional: ya no basta con celebrar la “puerta” de acceso al comercio global; ahora toca construir la “casa” productiva dominicana, con encadenamientos, innovación y empleo de calidad. Y esa casa, para ser verdaderamente nacional, tiene que levantarse con equidad territorial, reduciendo brechas históricas entre regiones, especialmente en la frontera. [estadistic...crp.gob.pe], [limitlesslegal.com] [cnc.gob.do], [blog.estre...tupete.com]

Bonetti también puso sobre la mesa un nudo fiscal y social: cuando una parte sustancial de la economía opera en informalidad, la economía formal —comercio, finanzas, manufactura— termina sosteniendo, con su carga tributaria, las demandas de un país completo. Esa realidad limita la capacidad de invertir con continuidad en aquello que hace competitiva a una nación: energía confiable, infraestructura logística, capital humano, salud, innovación. Por eso, la discusión sobre incentivos no puede aislarse del desafío de formalización y productividad: si el objetivo es crear empleos formales, elevar salarios y mejorar servicios públicos, entonces los incentivos deben diseñarse para ensanchar la base formal y no para estrecharla. [estadistic...crp.gob.pe], [idec.edu.do] [idec.edu.do], [dgii.gov.do]

La urgencia de “construir casa” se entiende mejor cuando miramos la visión-país. Meta RD 2036 no plantea solo crecer; plantea crecer de manera que beneficie a más gente, genere empleos de mayor calidad y permita mejores servicios públicos, con un nuevo modelo de desarrollo productivo sostenido en productividad, capital humano e innovación. Y para llegar a 2036, existen metas intermedias 2024–2028 que funcionan como “Meta RD 2026” en términos de ruta y continuidad: elevar la formalidad laboral, mejorar los años efectivos de aprendizaje, reducir la pobreza rural, fortalecer la efectividad del gobierno y mejorar calidad de vida, entre otras. En otras palabras, si la política industrial no se conecta con esas metas verificables, corremos el riesgo de tener crecimiento sin desarrollo, inversión sin derrame y empleo sin movilidad social. [cnc.gob.do], [esquinard.com] [cnc.gob.do], [idec.edu.do]

Aquí entra un punto decisivo para la distribución territorial del desarrollo: el país ya tiene un instrumento diseñado precisamente para combatir rezagos regionales y frenar presiones migratorias internas mediante empleo y actividad económica. La Ley No. 12-21 creó la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo y un régimen de incentivos para Pedernales, Independencia, Elías Piña, Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y Bahoruco, subrayando como interés nacional permanente la seguridad y el desarrollo económico y social de esa franja territorial. La ley nació, además, con una lógica histórica: actualizar y prolongar un tratamiento especial que incentive inversión, genere empleos y construya cohesión nacional donde el mercado, por sí solo, no cierra brechas. Entonces, la pregunta se vuelve incómoda pero necesaria: ¿por qué el sector industrial dominicano no ha aprovechado esta herramienta con la intensidad requerida? [blog.estre...tupete.com], [acento.com.do] [blog.estre...tupete.com], [iadb.org]

Las razones suelen ser menos ideológicas y más prácticas: costos logísticos, disponibilidad energética, servicios de apoyo, conectividad, acceso a talento técnico, percepciones de riesgo y, sobre todo, ausencia de un ecosistema completo que haga rentable producir en frontera bajo estándares de exportación. El propio debate público ha reconocido que se requieren mejoras de gobernanza y planificación para que los incentivos fronterizos se conviertan en desarrollo sostenible e inclusivo, con fortalecimiento institucional y articulación entre actores. En síntesis: la ley existe, pero la competitividad territorial todavía no está empaquetada como “producto país” para el inversionista y, más importante aún, para el ciudadano que necesita empleo formal donde vive. [iadb.org], [acento.com.do] [iadb.org], [blog.estre...tupete.com]

La lección de los regímenes que sí han escalado es clara: cuando el marco institucional es predecible y el entorno acompaña, la inversión responde. En 2025, el Consejo Nacional de Zonas Francas aprobó decenas de nuevas empresas y parques, reflejando dinamismo y atractivo del régimen. Ese aprendizaje debe migrar hacia la frontera: evaluación rigurosa, ventanillas ágiles, reglas estables, infraestructura mínima garantizada y, sobre todo, encadenamientos con proveedores locales. Bonetti lo dijo con precisión: no basta con tener “puerta”; hay que construir la “casa”. Y “casa” significa que las compras, la logística, los insumos, los servicios y parte del valor agregado se queden en el territorio dominicano. [elcaribe.com.do], [cdn.com.do] [estadistic...crp.gob.pe], [elcaribe.com.do]

Ahí se vuelve imprescindible la Ley 488-08, que establece el régimen regulatorio para el desarrollo y competitividad de las MIPYMES, reconociendo su papel como fuente de empleo y como motor de crecimiento y gobernabilidad social, y promoviendo su desarrollo integral en regiones, provincias y municipios. Una industrialización que no integra MIPYMES termina siendo enclave; una industrialización que las integra se vuelve tejido productivo nacional. La frontera, en particular, necesita que la MIPYME se formalice, acceda a financiamiento, se certifique, participe en compras públicas y se convierta en suplidora del nuevo aparato productivo, para que el desarrollo sea distribuido y no concentrado. Por eso, el enfoque correcto es combinar la Zona Especial Fronteriza con una estrategia agresiva de MIPYMES: incentivos para la empresa ancla, sí, pero también instrumentos para la cadena de proveedores locales que multiplica empleo y mantiene el ingreso circulando en la región. [docs.repub...justia.com], [LEY QUE ES...DESARROLLO] [ecolex.org], [diariolibre.com]

Esta arquitectura requiere conducción institucional. El Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES (MICM) es la entidad llamada a formular y ejecutar políticas de desarrollo industrial y fomento MIPYME, además de articular regímenes especiales. Si el MICM logra “agrupar” el marco legal disperso y convertirlo en una estrategia única, entonces el país puede transitar de la sumatoria de leyes a un verdadero plan nacional de industrialización territorial: nearshoring con desempeño, frontera con competitividad y MIPYMES encadenadas. Esa articulación, además, debe conversar con el Banco Central, por su rol en el seguimiento macroeconómico y del sector externo, y con el Ministerio de Hacienda, por la necesidad de proteger sostenibilidad fiscal y transparentar el gasto tributario. [eldinero.com.do], [proinnova....ica.com.do] [diariolibre.com], [limitlesslegal.com] [bancentral.gov.do], [dgii.gov.do]

Porque hay un principio que no admite concesiones: todo incentivo debe ser medible. Hacienda publica estimaciones de gasto tributario para el Presupuesto General del Estado, cuantificando el costo fiscal de exenciones y tratamientos preferenciales, con metodología y base legal. Ese instrumento debe convertirse en regla operativa de la política industrial: incentivos con cláusulas de caducidad, metas de empleo formal, exportaciones incrementales, inversión ejecutada, transferencia tecnológica, compras a proveedores locales, formación certificada y auditoría de resultados. Incentivo sin desempeño es privilegio; incentivo con desempeño es inversión pública orientada a productividad y cohesión social. [dgii.gov.do], [hacienda.gob.do] [dgii.gov.do], [dgii.gov.do]

Ahora bien, incluso el mejor régimen fiscal fracasará si el país no enfrenta un problema silencioso que erosiona su futuro: la fuga de cerebros. Usted lo plantea con total claridad y es necesario decirlo con franqueza institucional: en la República Dominicana, muchos profesionales altamente calificados emigran porque los salarios ofrecidos —tanto en el sector privado como en el sector público— son bajos y no compensan el valor del conocimiento, la especialización y la inversión formativa acumulada. No se trata solo de dinero: es calidad de vida, trayectoria profesional, acceso a investigación, estabilidad y oportunidades de desarrollo personal. Pero el salario es el primer mensaje que una economía envía a su talento: si el mensaje es “tu valor no cabe aquí”, el talento responde buscando horizontes donde sí sea reconocido. [bing.com], [opiniondelpueblo.com]

La paradoja es todavía más dura: aun estando bien calificados, muchos no consiguen empleo en la República Dominicana, o terminan subempleados en posiciones que no aprovechan su formación. Eso convierte la inversión pública en educación avanzada en una pérdida de retorno social: formamos especialistas con recursos del contribuyente y luego el país no crea plazas, ecosistemas ni salarios para retenerlos. En abril de 2026 se ha discutido, por ejemplo, que el programa de becas ha formado miles de jóvenes en el exterior, pero el mercado local no absorbe sus competencias y se produce una “fuga diferida”, impulsada por condiciones profesionales y salariales insuficientes. Y el debate sobre retorno o reembolso, aun siendo relevante, no sustituye lo esencial: crear condiciones para que quedarse sea viable, productivo y digno. [bing.com], [opiniondelpueblo.com] [opiniondelpueblo.com], [diariolibre.com]

Este punto conecta directamente con Meta RD 2036: si la estrategia nacional busca elevar productividad y duplicar el tamaño de la economía en el horizonte, entonces no podemos perder capital humano avanzado en el camino. Retener talento exige un mercado laboral más sofisticado, con demanda real por investigación aplicada, innovación industrial, calidad, data, automatización, energía, logística y gestión avanzada. Y exige, además, que educación y salud mejoren de forma verificable, porque el talento también se mueve por entornos de bienestar. El Gobierno ha vinculado explícitamente el fortalecimiento del sistema sanitario con metas de expectativa de vida y calidad del sistema en el marco de Meta RD 2036. En educación, sectores y espacios de seguimiento han insistido en políticas sostenibles basadas en evidencia y monitoreo continuo, precisamente para elevar calidad y equidad. Una nación que quiere industria avanzada tiene que querer, a la vez, escuela efectiva y salud funcional en cada provincia: son insumos de competitividad y de cohesión social. [cnc.gob.do], [idec.edu.do] [informedes...lud.com.do], [cnc.gob.do] [ministerio...ion.gob.do], [diariohispaniola.com]

Por eso, el cierre lógico de esta discusión es un llamado a la coherencia nacional: la industrialización que necesitamos no es solo sectorial, es territorial; no es solo fiscal, es institucional; no es solo inversión, es empleo formal; no es solo exportación, es salario; no es solo atracción de empresas, es retención de talento. El país debe usar el nearshoring como palanca para construir “casa” productiva, pero esa casa debe incluir la frontera bajo la Ley 12-21, las MIPYMES bajo la Ley 488-08, y una estrategia salarial y de empleo que evite que nuestros doctorados, PhD y especialistas —formados con recursos públicos y privados— se vean obligados a irse por falta de oportunidades y remuneración justa. Meta RD 2036 ofrece un marco; lo que falta es convertirlo en continuidad de Estado: coordinación efectiva, metas claras, seguimiento y narrativa coherente, como reclamó Bonetti. Si logramos esa convergencia, la “puerta” seguirá abierta; pero, por fin, la casa dominicana —la del desarrollo integral distribuido— comenzará a construirse con cimientos de productividad, dignidad y oportunidades para todos. [blog.estre...tupete.com], [docs.repub...justia.com], [bing.com] [estadistic...crp.gob.pe], [cnc.gob.do]

Luis Orlando Díaz Vólquez

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De la “puerta” a la “casa”: industrializar con equidad territorial, justicia fiscal y retención del talento

El debate que reabre Ligia Bonetti sobre incentivos selectivos para atraer nearshoring y fortalecer la manufactura local solo será útil si se traduce en desarrollo integral distribuido en todo el país. Eso implica activar la frontera como plataforma productiva, encadenar MIPYMES, asegurar energía y tecnología competitivas, mejorar educación y salud, y sostener una reforma fiscal viable —con diálogo social, gradualidad y compensaciones creíbles— que amplíe la base, reduzca deuda y financie inversión social, sin castigar a quienes ya cumplen.

La intervención de Ligia Bonetti en AMCHAMDR es relevante porque recoloca una verdad histórica: los sectores que hoy celebramos como “motores” no nacieron por generación espontánea, sino por políticas públicas deliberadas que orientaron inversión y competitividad. De ahí su pregunta —incómoda pero legítima— sobre por qué sería políticamente impensable discutir incentivos fiscales selectivos para atraer manufactura de nearshoring y acelerar el desarrollo industrial en 2026. El país debe escuchar esa provocación con madurez: no se trata de “regalar impuestos”, sino de decidir, con métricas y responsabilidad fiscal, qué instrumentos pueden convertir oportunidades globales en empleo formal y salarios mejores aquí. [estadistic...crp.gob.pe], [elcaribe.com.do] [estadistic...crp.gob.pe], [limitlesslegal.com]

El punto neurálgico es que industrializar no es solo crecer; es desarrollar integralmente y distribuir ese desarrollo a todo el territorio. Meta RD 2036 plantea explícitamente que la meta nacional no busca solo aumentar el PIB, sino beneficiar a más gente, generar empleos de mayor calidad y permitir mejores servicios públicos, con un nuevo modelo productivo apoyado en productividad y capital humano. Esa visión tiene metas intermedias 2024–2028 —formalidad, aprendizaje efectivo, reducción de pobreza rural, efectividad del gobierno, entre otras— que funcionan como el “puente” de continuidad: si no se cumplen a tiempo, el horizonte 2036 se vuelve retórica. Por eso, una política industrial moderna debe amarrarse a resultados territoriales: más empleo formal fuera del Gran Santo Domingo, más productividad regional, más encadenamientos locales y menos brechas que empujen migración interna. [cnc.gob.do], [esquinard.com] [idec.edu.do], [cnc.gob.do]

En esa discusión, la frontera no puede seguir como nota al margen. La Ley No. 12-21 creó la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo y un régimen de incentivos para Pedernales, Independencia, Elías Piña, Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y Bahoruco, reconociendo como interés nacional el desarrollo económico y social de esa franja y su integración vial y comunicacional. Es, en esencia, una herramienta de cohesión territorial: combatir el rezago económico, reducir presiones migratorias y crear empleo donde más se necesita. Sin embargo, la realidad es que el país no la ha aprovechado con la intensidad requerida. Y aunque algunos lo expliquen como falta de “apetito empresarial”, la explicación suele ser más estructural: costos logísticos, incertidumbre energética, limitaciones de conectividad y carencias de capital humano técnico disponible en el territorio, lo que eleva el umbral de rentabilidad y frena decisiones de inversión. Si queremos nearshoring de verdad, la frontera debe entrar al mapa competitivo con un paquete integral: infraestructura mínima, reglas estables, ventanillas ágiles y un ecosistema que reduzca riesgo operativo. [blog.estre...tupete.com], [acento.com.do] [blog.estre...tupete.com], [iadb.org] [iadb.org], [acento.com.do]

Aquí se entiende mejor la metáfora de Bonetti: “las zonas francas son la puerta; el ecosistema local es la casa”. La República Dominicana ya demostró que, cuando el marco funciona y el entorno acompaña, la inversión responde: en 2025 el Consejo Nacional de Zonas Francas aprobó nuevas empresas y parques, reflejando dinamismo del régimen. La pregunta estratégica es cómo trasladar esa disciplina —evaluación, previsibilidad, rapidez— hacia la frontera, sin convertirla en un enclave aislado, sino en una plataforma territorial con derrame económico, empleo formal y encadenamientos productivos. [estadistic...crp.gob.pe], [elcaribe.com.do] [elcaribe.com.do], [cdn.com.do]

La “casa” productiva no se construye solo con grandes plantas: se construye con MIPYMES fuertes, proveedoras, formales y conectadas a las cadenas de valor. Por eso, la Ley No. 488-08 es un pilar de desarrollo integral y distribución territorial: reconoce el peso de las MIPYMES en empleo y crecimiento, y propone un marco para su desarrollo y competitividad en regiones, provincias y municipios, con acceso a instrumentos financieros y no financieros. Si la Zona Especial Fronteriza atrae inversión “ancla”, la 488-08 debe garantizar que alrededor de esa inversión nazca tejido local: suplidores, servicios, logística, mantenimiento, alimentación, transporte, innovación incremental. Esa es la diferencia entre “estar en el territorio” y “transformar el territorio”. [docs.repub...justia.com], [LEY QUE ES...DESARROLLO] [ecolex.org], [diariolibre.com]

La coordinación institucional es la otra mitad del éxito. El MICM es responsable de formular y ejecutar políticas de desarrollo industrial y fomento MIPYME, además de articular regímenes especiales; por tanto, está llamado a convertir el mosaico legal en una estrategia única, coherente y medible. Pero esa estrategia no puede operar sola: necesita al Banco Central para monitorear impacto en productividad, sector externo y exportaciones, y al Ministerio de Hacienda para asegurar sostenibilidad fiscal y transparentar el costo-beneficio de los incentivos. La política industrial del siglo XXI es interinstitucional o no es. [eldinero.com.do], [proinnova....ica.com.do] [bancentral.gov.do], [dgii.gov.do]

Y aquí llegamos al nudo que usted pide incorporar: la reforma fiscal sigue siendo necesaria, aunque la última intentona fracasara políticamente. En diciembre de 2025, el Conep advirtió que el Estado solo recauda el 34% de lo que debería captarse por ITBIS; en términos simples, “de cada peso” potencial, se captan apenas 34 centavos. Esta afirmación no es un detalle técnico; es una señal de brecha estructural: evasión, informalidad, contrabando, ineficiencias y distorsiones que impiden financiar inversión social y competitividad sin cargar cada vez más al contribuyente cumplidor. Por eso, los propósitos de una reforma fiscal —sostenibilidad fiscal, menor deuda, más inversión social, y un sistema tributario más amplio y moderno— siguen plenamente vigentes, no como capricho, sino como requisito para sostener un Estado capaz de invertir donde duele: educación, salud, infraestructura, energía y seguridad. [elnacional.com.do], [listindiario.com] [diariolibre.com], [elnacional.com.do] [diariolibre.com], [dgii.gov.do]

Esto también obliga a matizar una idea que en el debate público se simplifica: la reforma fiscal fallida no carecía de fundamentos técnicos ni de propósitos estratégicos; el problema fue su viabilidad política y social. En 2024, el retiro del proyecto dejó claro que, en República Dominicana, una reforma tributaria no se impone: se construye. Y se construye con tres ingredientes que el país ya aprendió por la vía dura: diálogo social real (no solo consulta tardía), gradualidad (para permitir adaptación y evitar choques regresivos) y compensaciones creíbles (protección a vulnerables, mejora visible del gasto, y administración tributaria más efectiva). Si el ciudadano percibe que “paga más” pero “recibe igual”, la reforma muere; si percibe que el Estado cobra mejor a quienes evaden y gasta mejor lo que cobra, el país puede abrir una ventana de legitimidad. [elnacional.com.do], [diariolibre.com] [diariolibre.com], [diariolibre.com]

La transparencia del gasto tributario es, precisamente, el puente entre incentivos y legitimidad. El Ministerio de Hacienda publica informes que estiman el gasto tributario y explican cómo tratamientos preferenciales reducen recaudación con fines de política pública. Esa práctica debe convertirse en regla de política industrial: incentivos sí, pero con metas, auditoría y caducidad; y con un pacto explícito de desempeño: empleo formal creado, exportaciones incrementales, encadenamientos con MIPYMES, transferencia tecnológica y formación certificada. Así se evita que el incentivo se perciba como privilegio y se convierte en inversión pública orientada a productividad y cohesión territorial. [dgii.gov.do], [hacienda.gob.do] [dgii.gov.do], [dgii.gov.do]

Nada de esto será sostenible si el país no enfrenta el problema que usted subraya: la fuga de cerebros por bajos salarios y falta de oportunidades. La realidad dominicana es cruda: tanto el sector privado como el sector público, en muchos segmentos, ofrecen remuneraciones que no compensan el valor del conocimiento acumulado en especialistas y profesionales altamente calificados, lo que empuja a emigrar detrás de mejor calidad de vida y desarrollo personal. Más grave aún, muchos, aun estando bien calificados, no consiguen empleo acorde en la República Dominicana y terminan subempleados o fuera del mercado formal, fenómeno que alimenta esa “fuga diferida” de talento. Es un desperdicio doble: se pierde productividad futura y se pierde retorno social de la inversión educativa, incluyendo becas financiadas con recursos del contribuyente. [bing.com], [opiniondelpueblo.com]

La solución no es moralizar al talento; es construir mercado y Estado capaces de absorberlo. En 2026, se ha discutido que el sistema de becas y retorno debe alinearse a necesidades estratégicas y que el país debe crear plazas especializadas y trayectorias profesionales para que el retorno sea viable y digno. Esa creación de oportunidades no se logra sin política industrial que demande conocimiento: laboratorios de innovación aplicada, centros tecnológicos regionales, industria 4.0, certificaciones internacionales y proyectos de investigación vinculados a cadenas productivas. En suma: si queremos nearshoring de alto valor, debemos pagar y emplear talento de alto valor; de lo contrario, atraeremos operaciones básicas y exportaremos cerebros. [opiniondelpueblo.com], [bing.com] [cnc.gob.do], [limitlesslegal.com]

Y aquí se completa el círculo del desarrollo integral: educación y salud como infraestructura de competitividad. Meta RD 2036 vincula metas de calidad de vida con mejoras institucionales y capital humano; y el propio Gobierno ha conectado el fortalecimiento del sistema sanitario con esas metas, apuntando a elevar la expectativa de vida y mejorar capacidades del sistema de salud. En educación, múltiples espacios han insistido en políticas sostenibles y basadas en evidencia para mejorar aprendizajes y equidad, condición indispensable para formar técnicos, bilingües y certificados capaces de responder a estándares industriales. Cuando sectores diversos presionan por mejor educación y salud, no es solo agenda social: es agenda económica de productividad y de retención de talento. [informedes...lud.com.do], [cnc.gob.do] [ministerio...ion.gob.do], [diariohispaniola.com]

En definitiva, la propuesta de incentivos selectivos que plantea Bonetti debe evolucionar a un contrato nacional de desarrollo territorial y productividad. La frontera, con la Ley 12-21, debe convertirse en fábrica de empleo y estabilidad regional; las MIPYMES, con la 488-08, deben ser el músculo proveedor que hace derrame; el MICM debe articular el marco legal y la estrategia; Hacienda debe blindar sostenibilidad y transparencia; el Banco Central debe medir impactos; y la reforma fiscal debe regresar, pero esta vez con legitimidad política construida: diálogo social, gradualidad y compensaciones creíbles. Solo así pasaremos de tener una “puerta” exitosa a habitar, por fin, una “casa” productiva dominicana: integrada, competitiva, justa y capaz de ofrecer oportunidades en cada provincia, para que nadie tenga que migrar por falta de empleo y para que nuestros mejores cerebros no se vayan a regalar el conocimiento que el país necesita —y que ya pagó con sus impuestos. [estadistic...crp.gob.pe], [cnc.gob.do] [blog.estre...tupete.com], [docs.repub...justia.com], [diariolibre.com], [elnacional.com.do] [estadistic...crp.gob.pe], [bing.com], [blog.estre...tupete.com]

Luis Orlando Díaz Vólquez