miércoles, 4 de noviembre de 2026

El arte de los pequeños en la era de los gigantes

COLUMNA DE OPINIÓN

El arte de los pequeños en la era de los gigantes

Mientras las potencias se desgastan entre urnas, guerras y rivalidades tecnológicas, la República Dominicana tiene una oportunidad: dejar de ser espectadora del orden internacional y actuar como un Estado pequeño que entiende el tablero mejor que muchos grandes.

Hay semanas que funcionan como radiografías del poder mundial, y la primera de noviembre de 2026 es una de ellas. En pocos días, los votantes estadounidenses entregaron a los demócratas el control de las dos cámaras del Congreso, y el propio vicepresidente JD Vance atribuyó la derrota a la impopular guerra contra Irán. Brasil reeligió a Lula con un estrecho 51,79 %, mientras su adversario se negaba a reconocer el resultado.
Rusia y Ucrania anunciaron una nueva ronda de negociaciones en Abu Dabi. Y en Madrid, una Cumbre Iberoamericana reunió apenas a 10 de 22 jefes de Estado y de Gobierno. Leídos por separado, son titulares. Leídos juntos, muestran un mundo en el que ninguna potencia logra imponer su relato sin pagar un costo interno. [chequeado.com] [es-us.noti....yahoo.com] [larepublica.pe] [efe.com] [https://p....om/p/5P43b]

Esa es la primera lección para la República Dominicana: la fragilidad de los grandes es la oportunidad de los pequeños. Durante décadas, la teoría de las relaciones internacionales trató a los Estados pequeños como objetos de la política ajena, condenados a alinearse o a ser arrastrados. La experiencia de Singapur, Irlanda, Costa Rica o los países bálticos demostró otra cosa. Un país sin tamaño puede ganar influencia si cultiva tres atributos que las potencias no pueden comprar con facilidad: credibilidad institucional, utilidad estratégica y coherencia en el tiempo. No se trata de ser neutral, sino de ser necesario.

La credibilidad dominicana tiene hoy respaldo en cifras. La economía creció 4,5 % entre enero y agosto, las exportaciones avanzaron 13,2 % y la inversión extranjera directa superaría los US$5.300 millones este año. El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento de 4,6 % para el país, frente al 2,3 % que estima para América Latina. Más allá de los números, la estabilidad política se ha vuelto un bien escaso en el hemisferio. Mientras Brasil discute la legitimidad de sus propias urnas, la República Dominicana practica la alternancia sin sobresaltos. En los fondos de inversión y los ministerios de economía del mundo, eso tiene un precio, y ese precio es una ventaja nacional. [invertix.com.do] [diariolibre.com]

La utilidad estratégica exige más imaginación. El reacomodo en Washington traerá un Congreso más activo en comercio, migración y presupuesto. La guerra con Irán y la tensión en Ormuz recordaron que la energía es geopolítica pura, y la factura petrolera dominicana, que creció 31,1 % entre enero y agosto, lo confirma de la manera más dura. A la vez, China avanza en la percepción latinoamericana. El analista Evan Ellis advierte que la valoración positiva de su influencia subió del 48 % al 65 %, mientras la de Estados Unidos retrocedió. En ese cruce de presiones, la pregunta no es a quién complacer, sino qué ofrecer que nadie más ofrezca en el Caribe: logística confiable, aduanas digitales, zonas francas integradas a cadenas de suministro cercanas, un puente cultural entre Europa y las Américas, y una diáspora que conecta a Santo Domingo con Nueva York y con Madrid. [invertix.com.do] [infobae.com]

Por eso la agenda del presidente Luis Abinader en Madrid merece una lectura más fina que la de la crónica protocolar. Reunirse con la CAF, con el Banco Europeo de Inversiones, con ONU Turismo y con Airbus es diplomacia económica en su forma más concreta: convertir la presencia política en financiamiento, conectividad y empleo. En una cumbre marcada por las ausencias y la polarización entre Milei y Sánchez, el país eligió no tomar partido en la querella ideológica, sino sentarse con quienes tienen capital para invertir. No es tibieza. Es el realismo inteligente de quien sabe que la ideología divide los foros, mientras que los proyectos los unen. [https://pr...residencia]

La tercera condición, la coherencia, es la más difícil y la más decisiva. Los Estados pequeños pierden respeto cuando cambian de libreto en cada ciclo electoral ajeno. La República Dominicana debe sostener una arquitectura estable: alianza estratégica con Estados Unidos, que es su principal mercado, su principal fuente de remesas y el hogar de su diáspora; asociación ampliada con la Unión Europea y con España; comercio pragmático con Asia, con salvaguardas claras en infraestructuras críticas, telecomunicaciones y datos; y liderazgo caribeño en seguridad, resiliencia climática y gestión de la crisis haitiana. Esa arquitectura no debe depender de quién gane una elección en Washington, Brasilia o Santo Domingo. Debe ser política de Estado, y la Meta RD 2036 ofrece el marco para anclarla.

Queda la dimensión menos visible y quizá la más profunda: el desarrollo como relato. Los países que ganan respeto en la comunidad académica y en los mercados globales no solo crecen; también explican por qué crecen. La República Dominicana necesita producir pensamiento estratégico propio, con centros de estudio, universidades y diplomáticos que publiquen, debatan y propongan en los foros donde se define la agenda mundial. Un país que exporta oro, turismo y manufactura también debe exportar ideas. La Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales, adoptada en la cumbre de Santo Domingo de 2023, demostró que el país puede aportar agenda y no solo anfitrionía. Esa línea debe continuar en inteligencia artificial, transición energética, seguridad marítima y gobernanza migratoria. [segib.org]

También hay que nombrar los riesgos. Crecer no es lo mismo que desarrollarse si la productividad no se extiende a los territorios, si la educación no prepara para la economía digital y si la dependencia energética deja a la nación expuesta a cada crisis en el golfo Pérsico. El FMI ya valoró el Plan Anticrisis como una respuesta responsable y señaló la conveniencia de desmontar de forma gradual los subsidios generalizados. Escuchar esa advertencia no es una concesión, sino una muestra de madurez. Los países que se toman en serio reconocen sus límites antes de que otros los expongan. [vivirrd.do]

El siglo XXI no premiará a los más grandes, sino a los más lúcidos. En un tablero donde las superpotencias se desgastan en guerras costosas, polarizaciones internas y rivalidades sin salida, el Estado pequeño que lee bien la jugada, cuida su reputación y negocia con método puede avanzar más de lo que su mapa sugiere. La República Dominicana tiene estabilidad, crecimiento, ubicación y diáspora. Le falta convertir esos activos en una doctrina. Cuando lo logre, dejará de ser mencionada en las cumbres como asistente puntual y será citada como ejemplo. Ese es el desafío de esta generación: pasar de la buena noticia a la gran estrategia.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

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Iberoamérica en Madrid, Washington en giro y el mundo en guerra: la hora estratégica de la República Dominicana 

La victoria demócrata en el Congreso de EE. UU., la reelección de Lula, la guerra con Irán, las negociaciones entre Rusia y Ucrania y el avance de China en la región cambian el tablero. Con una cumbre iberoamericana debilitada por las ausencias, la República Dominicana tiene la oportunidad de presentarse como un socio confiable en una región dividida.

Editorial GuasábaraEditor

Pocas veces una semana había reunido tantas señales del cambio de época. Mientras el presidente Luis Abinader llegaba a Madrid para la XXX Cumbre Iberoamericana, Estados Unidos votaba en unas elecciones de medio término que cambiaron el mapa del poder en Washington. Brasil todavía estaba digiriendo una segunda vuelta muy reñida, y Rusia y Ucrania confirmaban una nueva ronda de negociaciones en Abu Dabi. La pregunta para un país pequeño, abierto y con ambición de desarrollo es cómo aprovechar estas turbulencias. Ningún dominicano puede permitirse verlas como un espectáculo lejano.

La cumbre de Madrid muestra bien la fractura regional. Asistieron solo 10 de los 22 jefes de Estado y de Gobierno. Faltaron Lula, Claudia Sheinbaum y Delcy Rodríguez, mientras que Javier Milei y José Antonio Kast llegaron como figuras de la nueva derecha latinoamericana. En ese foro dividido, la presencia dominicana al más alto nivel tiene peso propio. Abinader no fue a hacer una foto ideológica.

Su agenda incluye reuniones con el presidente de la CAF, Sergio Díaz-Granados; con la presidenta del Banco Europeo de Inversiones, Nadia Calviño; y con ONU Turismo, además de una visita a Airbus y un encuentro empresarial. Es una diplomacia orientada a resultados: buscar financiamiento, inversión, conectividad y turismo. El país ya tiene una base en este proceso, porque la cumbre de Santo Domingo de 2023 adoptó la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales, antecedente directo de la Alianza Digital y de inteligencia artificial que ahora se discute en Madrid. [https://p....om/p/5P43b], [primicias.ec] [https://pr...residencia], [noticiassin.com] [segib.org]

El cambio en Washington es el que más afecta a la República Dominicana. Los demócratas tomaron el control de las dos cámaras del Congreso, con victorias incluso en bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas. El propio vicepresidente JD Vance atribuyó la derrota a la impopular guerra contra Irán, y el presidente Trump reconoció que el conflicto encareció los combustibles, aunque afirmó que volvería a atacar. Para Santo Domingo, esto significa dos años de un Ejecutivo con menos margen y un Congreso con más poder sobre comercio, migración, presupuesto y nombramientos. La diplomacia dominicana tendrá que trabajar con ambos partidos, porque la relación con Estados Unidos, el principal socio comercial, el origen de la mayoría de las remesas y el destino de la diáspora, no puede depender de un solo inquilino de la Casa Blanca. [elperiodico.com], [chequeado.com] [es-us.noti....yahoo.com] [elperiodico.com]

Brasil envía una señal parecida desde el sur. Lula ganó con el 51,79 % frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro, y se convirtió en el primer candidato desde el regreso de la democracia que gana después de quedar segundo en la primera vuelta. Bolsonaro, sin embargo, se niega a reconocer el resultado y pide anular la elección. Un país partido casi por la mitad, con mercados nerviosos, recuerda que la estabilidad institucional es un activo económico escaso en la región. La República Dominicana, con alternancia pacífica y reglas previsibles, puede convertir esa estabilidad en su principal argumento ante inversionistas que buscan dónde instalarse. [larepublica.pe], [lisanews.org]

La guerra también pesa directamente en el bolsillo dominicano. El enfrentamiento con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz desplazaron la atención internacional y dispararon el petróleo. Al mismo tiempo, Estados Unidos mediará entre Rusia y Ucrania en Abu Dabi el 10 y 11 de noviembre, en una ronda centrada en la seguridad de posguerra, la desescalada y la ayuda humanitaria. El canciller alemán Friedrich Merz y Volodímir Zelenski insisten en que la guerra no terminará sin Europa. Para un importador neto de combustibles, cualquier avance hacia la paz significa alivio. Los datos lo confirman: entre enero y agosto, la factura petrolera dominicana creció 31,1 %. Por eso la Ley 30-26, el llamado Plan Anticrisis, fue valorada por el FMI como una respuesta responsable que, además, abre la puerta a desmontar de forma gradual los subsidios generalizados y regresivos. [elpais.com] [efe.com] [elpais.com] [invertix.com.do] [vivirrd.do]

China completa el tablero. Evan Ellis, uno de los analistas estadounidenses más citados sobre la presencia china en el hemisferio, recuerda que la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de 2025 se propone frenar a los actores extrahemisféricos en la región. También cita el Latinobarómetro de octubre de 2026: la valoración positiva de la influencia china subió del 48 % al 65 %, mientras la de Estados Unidos bajó del 60 % al 57 %. Pekín, por su parte, afirma que su Iniciativa para la Gobernanza Global ya tiene el respaldo de cerca de 160 países y organizaciones. Para la República Dominicana, la respuesta no es elegir un bando por impulso, sino practicar un realismo inteligente. Su alianza estratégica natural es con Washington, que le da acceso a mercados, seguridad y comunidad. Desde esa base, puede comerciar con todos sin poner en riesgo la confianza de su socio principal en puertos, telecomunicaciones y tecnologías sensibles. [infobae.com] [espanol.cri.cn]

En este contexto, los números dominicanos dan margen para actuar. La economía creció 4,5 % entre enero y agosto. Las remesas subieron 6,5 %, el turismo 15,2 % en el primer semestre y las exportaciones 13,2 %, con el oro creciendo 40,5 %. La inversión extranjera directa superaría los US$5.300 millones este año. El FMI proyecta un crecimiento de 4,6 % para 2026 y de 4,4 % para 2027, muy por encima del 2,3 % que estima para América Latina. Pocos países de la región llegan a este momento con esa combinación de crecimiento, estabilidad política y credibilidad ante los organismos multilaterales. [invertix.com.do] [diariolibre.com]

La conclusión es clara: el mundo se está reorganizando, y esa reorganización abre espacio para los países que saben moverse. La República Dominicana puede convertirse en un puente entre Washington y Madrid, entre el Caribe y Europa, entre la banca multilateral y la inversión productiva. Si el Congreso estadounidense pone el acento en las cadenas de suministro cercanas, el país debe ofrecer zonas francas modernas, logística eficiente y aduanas digitales. Si Europa busca socios confiables en el hemisferio, el BEI y la CAF deben encontrar aquí proyectos de energía, agua y transformación digital listos para financiar. Y si la región sigue polarizada, la sobriedad diplomática dominicana debe consolidarse como marca país. El desarrollo no se espera: se negocia en cumbres como la de Madrid, se protege con instituciones sólidas y se construye con una visión de Estado que vaya más allá de un gobierno.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor