SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
República Dominicana y el “dividendo democrático” que sostiene el desarrollo (Meta RD 2036)
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En un mundo donde la democracia retrocede a niveles equivalentes a 1978 para el ciudadano promedio, el dato dominicano no es menor: es una señal de “calidad institucional” en medio del ruido global.
El Democracy Report 2026 del V‑Dem Institute describe un escenario en el que las autocracias superan a las democracias (92 frente a 87 al cierre de 2025) y donde 74% de la población mundial vive bajo regímenes autocráticos, con apenas 7% en democracias liberales. Ese contexto define, sin exageración, el nuevo tablero: el crecimiento ya no depende solo de mercados, sino de confianza, y la confianza se construye con instituciones.
La trascendencia del reconocimiento a la República Dominicana —ubicada entre los casos que profundizan su democracia dentro del reducido grupo de procesos de democratización en curso— debe leerse como un activo estratégico comparable a una mejora en el “rating” institucional. En términos prácticos, esto significa que el país gana margen de maniobra: más credibilidad para atraer inversión, más resiliencia para gestionar shocks externos, y mayor capacidad para sostener reformas de largo plazo sin que la incertidumbre política las descarrile.
Lo relevante aquí no es el aplauso internacional per se; es lo que ese aplauso habilita. El propio V‑Dem advierte que la democratización global lleva más de 15 años de estancamiento, con 44 países autocratizando y solo 18 democratizando. Cuando la tendencia mundial es el deterioro de libertades —en especial la libertad de expresión, uno de los componentes más atacados—, sostener y mejorar estándares democráticos deja de ser “discurso” y se convierte en infraestructura invisible del desarrollo.
Democracia como plataforma productiva: el puente hacia Meta RD 2036
Aquí es donde la noticia conecta, de forma directa, con Meta RD 2036: una visión-país que busca duplicar el PIB real, eliminar la pobreza extrema, crear 1.7 millones de empleos, triplicar el salario medio y elevar la economía hacia estándares de prosperidad comparables con los países de mayor ingreso en la región. Ese paquete de metas exige algo más difícil que crecer: exige sostener el crecimiento con productividad, innovación, capital humano e institucionalidad.
Por eso el hallazgo del V‑Dem importa tanto: porque Meta RD 2036 no es solo un programa económico; es una apuesta por coordinación, ejecución, gobernanza y continuidad. La estrategia se concibe como un esfuerzo articulado con comités sectoriales y seguimiento de resultados para convertir objetivos en acciones medibles, precisamente lo que distingue a los países que convergen hacia el desarrollo de los que se quedan atrapados en el ingreso medio.
El “dividendo democrático” y la competitividad
En un entorno internacional donde el capital busca refugio en jurisdicciones previsibles, la estabilidad democrática funciona como un multiplicador de competitividad. No es una abstracción: los inversores valoran reglas claras, justicia funcional, controles institucionales y alternancia legítima porque reducen el riesgo de arbitrariedad. Cuando V‑Dem define la democracia liberal como la combinación de elecciones competitivas con pesos y contrapesos, Estado de derecho y libertades civiles, está describiendo, en el fondo, el clima donde florecen contratos, innovación y crédito a largo plazo.
Dicho de otro modo: sin institucionalidad, la inversión sube de costo; con institucionalidad, el país puede aspirar a mejores condiciones de financiamiento, a cadenas de valor más sofisticadas y a políticas públicas con horizonte de década —exactamente el marco que requiere Meta RD 2036.
Lo que esta noticia exige: cuidar la ventaja
Ahora bien, una ventaja institucional no se administra con triunfalismo. Se administra con disciplina democrática:
Fortalecer la calidad regulatoria y la transparencia para que el Estado sea predecible y eficiente.
Proteger libertades cívicas y espacios de deliberación, porque V‑Dem identifica la libertad de expresión como el derecho que más se deteriora globalmente; quien la cuida, se diferencia.
Hacer de la rendición de cuentas una práctica cotidiana, no un evento; la medición de resultados es parte del “ADN” de Meta RD 2036.
Si el mundo vive una “gran reversión” democrática, la respuesta inteligente no es celebrar: es blindar las instituciones para que el desarrollo no dependa de coyunturas, sino de reglas.
Una lectura país: reputación democrática como activo geopolítico
Finalmente, hay una dimensión que no debemos subestimar: la reputación democrática es también un activo geopolítico. V‑Dem subraya que el “centro de gravedad” de la experiencia humana y de la gobernanza global se desplaza hacia el autoritarismo, con países grandes y poderosos capaces de reconfigurar normas y organizaciones internacionales. En ese tablero, la República Dominicana se fortalece cuando proyecta confiabilidad institucional: mejora su posición como socio, como plataforma de negocios y como actor regional con voz propia.
Meta RD 2036 —en su esencia— es la ambición de convertir crecimiento en prosperidad compartida. Y esa transformación requiere una condición previa: que el país tenga instituciones capaces de sostener políticas consistentes, resolver conflictos con legitimidad y garantizar que el progreso no sea un paréntesis, sino una trayectoria.
Ahí está la trascendencia real de la noticia: no en el titular, sino en el mensaje estructural. En tiempos de incertidumbre global, la democracia —cuando se profundiza— no es solo un valor: es una ventaja comparativa.
..........................................
Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
NOTICIAS RELACIONADAS
Presidente Abinader posiciona a República Dominicana como ejemplo democrático global, revela informe V-Dem 2026
_De ocho procesos en curso, el país figura entre las naciones que profundizan su democracia, mientras cinco lograron pasar de autocracias a democracias para 2025._
Santo Domingo, R.D., 19 de marzo de 2026.—* El presidente Luis Abinader ha posicionado a la República Dominicana como uno de los principales ejemplos de avance democrático a nivel global, según el más reciente informe del V-Dem Institute 2026, que destaca al país entre las pocas naciones que fortalecen sus instituciones en medio de un contexto mundial marcado por el retroceso de la democracia.
El estudio, titulado Democracy Report 2026, advierte que la democracia a nivel global ha caído a niveles de 1978, con más autocracias que democracias y con cerca del 74 % de la población mundial viviendo bajo regímenes no democráticos. En este escenario, la República Dominicana se posiciona como una excepción, al formar parte del reducido grupo de países que avanzan en la calidad de su sistema político.
El informe establece que solo existen ocho episodios en curso de democratización independiente en el mundo, todos en países que ya eran democráticos. Dentro de este grupo, la República Dominicana figura entre los tres casos de profundización democrática, junto a Sri Lanka y las Islas Salomón, lo que implica un fortalecimiento sostenido de sus instituciones.
De estos ocho casos, cinco países lograron hacer la transición desde regímenes autocráticos hacia democracias para 2025, mientras que tres, incluida la República Dominicana, ya eran democracias y continúan perfeccionando su sistema institucional.
En una región donde la democracia muestra señales mixtas, la República Dominicana se posiciona como uno de los casos más sólidos de estabilidad y progreso institucional.
El informe también señala que la democratización global lleva más de 15 años estancada, con solo 18 países en proceso de avance frente a 44 en autocratización, lo que resalta aún más la relevancia del caso dominicano.
En medio de este panorama, la República Dominicana emerge como un modelo de fortalecimiento institucional y compromiso con el Estado de derecho, consolidándose como un referente regional y global en materia de gobernanza democrática.
Gobierno califica como "grave" la crisis petrolera por la guerra en Medio Oriente y anuncia medidas
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, expresó: "Estamos ante una crisis que no controlamos"
Stephanie Hilario Soto - Santo Domingo - mar. 19, 2026 | 08:40 p. m.| 5 min de lectura
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, habla con los medios de comunicación tras la finalización del segundo Consejo de Gobierno en el Palacio Nacional. (DIARIO LIBRE/KEVIN RIVAS)
¿Quieres resumir esta noticia?
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó la noche de este jueves como grave la actual situación del mercado petrolero internacional, en el contexto de la guerra en Medio Oriente, advirtiendo que se trata de una crisis grave con impacto directo sobre la economía dominicana.
El funcionario ofreció estas declaraciones al término del segundo Consejo de Gobierno en lo que va de este 2026, el cual estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader, acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña.
La reunión se extendió por tres horas y en ella se pasó balance a los avances de las prioridades de crecimiento económico y la estrategia nacional Meta RD 2036.
El incremento
Magín Díaz explicó que el precio del petróleo ha experimentado un aumento significativo, al pasar de menos de 60 dólares al cierre del año pasado a niveles entre 95 y 100 dólares en la actualidad, lo que representa un incremento de entre 65 % y 70 % en lo que va de año.
Ante este escenario, Díaz indicó que el Gobierno ha definido tres objetivos fundamentales:
Preservar la estabilidad macroeconómica
Garantizar la sostenibilidad fiscal
Proteger la estabilidad social, con especial énfasis en los sectores más vulnerables
"Estamos ante una crisis que no controlamos, pero que encuentra al país en una posición fiscal y macroeconómica fuerte y resiliente", afirmó.
Subsidios de combustibles
Informó que el presupuesto nacional contempla alrededor de 12,000 millones de pesos destinados a subsidios de combustibles, calculados sobre la base de un precio del petróleo WTI de 65 dólares, y que ya se han identificado partidas adicionales por más de 10,000 millones de pesos para reasignación en caso de ser necesario.
"Los aumentos de precios que hubo en los comuns esta semana de 5 pesos representan apenas entre 1.7 % y un 2 % de aumento del precio final al consumidor. Y hay que tomar en cuenta que como es un subsidio generalizado, el 20 % más rico de la población va a pagar 50 % de este aumento. O sea que estamos tratando de proteger a los grupos más vulnerables", afirmó.
Asimismo, se resaltó que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar este escenario, incluyendo reservas internacionales cercanas a US$16,000 millones, niveles adecuados de liquidez y acceso a financiamiento tanto en mercados internacionales como domésticos.
En ese sentido, se indicó que los depósitos del sector público superan los RD$300,000 millones entre el Banco Central y el Banco de Reservas, mientras que los ingresos fiscales se sitúan aproximadamente RD$4,000 millones por encima de lo presupuestado, lo que fortalece la capacidad de respuesta del Estado.
Asimismo, anunció la implementación de un subsidio a los insumos de fertilizantes, para mitigar el impacto del alza internacional —que ha alcanzado hasta un 40 %— y evitar que esto se traduzca en aumentos en los precios de los alimentos.
Para esta iniciativa se han destinado aproximadamente 1,000 millones de pesos, con cobertura prevista para los próximos tres meses.
Otro de los ejes de acción será amortiguar el impacto del incremento de los precios internacionales en el mercado interno, especialmente en alimentos, insumos agropecuarios y combustibles.
El ministro también aseguró que las medidas se ejecutarán sin afectar la inversión pública. Por el contrario, indicó que el Gobierno buscará incrementarla como parte de una política contracíclica orientada a sostener el crecimiento económico.
"El objetivo principal es mantener la estabilidad macroeconómica, fiscal y, sobre todo, la estabilidad social, protegiendo a los grupos más vulnerables", reiteró.
El ministro concluyó señalando que, aunque persiste un alto nivel de incertidumbre sobre la duración de la crisis, las autoridades cuentan con la experiencia, la liquidez y las herramientas necesarias para enfrentar el escenario actual.
Otros temas abordados
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, manifestó que durante la reunión, en términos generales de avances, se destacó el proceso en la formación de capital humano, con la expansión de liceos técnicos y programas de becas en área STEM, alineado a las necesidades del mercado.
En turismo, informó que "se avanza una norma para el manejo del salgazo, que es una crisis regional conocida, y en la adecuación de la formación técnico-profesional del sector".
Asimismo, en construcción se registraron mejoras en la reducción de la permisología y un aumento en la inversión en infraestructura, mientras que en zonas francas se fortaleció la promoción internacional del país como hub regional y se desarrollan herramientas financieras para ampliar la capacidad de los parques industriales.
De igual forma, en el ámbito logístico se reportaron avances en los procesos de reexportación desde centros logísticos y en la implementación del plan para posicionar a la República Dominicana como hub logístico regional.
En el sector agropecuario, se destacó la ejecución de programas orientados a elevar la eficiencia y productividad, incluyendo iniciativas de capacitación para la exportación de aguacate, el fortalecimiento del sistema de sanidad e inocuidad agroalimentaria y la creación de fondos de inversión para la producción de café y cacao.
Consejo de Ministros y Directores, Consejo de Ministros, Gobierno, Institucional, Luis Abinader, José Ignacio Paliza, Magín Díaz, ECONOMIA,
COMENTARIO EDITORIAL
La crisis que no controlamos… y la política que sí debemos controlar
Que el Gobierno haya calificado como “grave” la actual tensión del mercado petrolero internacional no es retórica: es un reconocimiento necesario de que la economía dominicana vuelve a quedar expuesta a un riesgo exógeno —geopolítico, energético y financiero— que no se resuelve con voluntarismo, sino con estrategia. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, lo resumió con una frase que debería convertirse en guía de política pública: “Estamos ante una crisis que no controlamos”.
El dato duro es el que manda. En pocas semanas, el barril pasó de estar por debajo de US$60 a moverse entre US$95 y US$100, un salto de 65%–70% en lo que va de año, según explicó el propio ministro. Ese incremento no es una abstracción: se transmite —con rezagos y amortiguadores— a la factura petrolera, al costo del transporte, a la cadena logística, al precio de la electricidad y, finalmente, al bolsillo de los hogares. En países importadores netos de energía, el petróleo es una variable de inflación, de balanza de pagos y de gobernabilidad social al mismo tiempo.
Por eso el anuncio de tres objetivos —preservar estabilidad macroeconómica, garantizar sostenibilidad fiscal y proteger la estabilidad social— es correcto en su arquitectura, porque ordena prioridades en el mismo sentido en que se ordenan los choques externos: primero evitar desanclajes (inflación, tipo de cambio, expectativas), luego cuidar el espacio fiscal y, sobre todo, proteger a los vulnerables. Sin estabilidad, la política social se encarece; sin sostenibilidad, la estabilidad se vuelve frágil.
Ahora bien, el verdadero debate no es si habrá medidas, sino qué tan inteligentes serán. En el corto plazo, el Gobierno apuesta a amortiguadores conocidos: subsidios a combustibles presupuestados por unos RD$12,000 millones calculados con WTI en US$65, y partidas adicionales identificadas por más de RD$10,000 millones para reasignación si el escenario se prolonga. También se ha insistido en que el país cuenta con fundamentos para resistir: reservas internacionales cercanas a US$16,000 millones, depósitos del sector público por encima de RD$300,000 millones y un desempeño de ingresos fiscales alrededor de RD$4,000 millones por encima de lo presupuestado. Todo eso ayuda. Pero ayuda si se administra con prudencia.
Aquí aparece el primer dilema: subsidio generalizado vs. subsidio focalizado. El ministro argumenta que los ajustes recientes —RD$5 en “los combustibles comunes”— equivalen apenas a 1.7%–2% del precio final, y que al ser un subsidio generalizado el 20% más rico termina pagando una mayor parte del aumento, con lo cual se protege relativamente a los vulnerables. Es un razonamiento atendible para una semana de tensión; pero si el petróleo alto se convierte en régimen, el subsidio generalizado se vuelve un “agujero” regresivo e ineficiente: premia consumo, desincentiva ahorro energético y drena recursos que deberían ir a transferencias directas, transporte público y protección alimentaria.
Por eso, más que repetir el libreto, conviene actualizarlo: mantener amortiguación en el shock inicial —para que no explote la inflación de golpe— y transitar hacia un esquema de apoyo más focalizado. La política inteligente no es la que “congela” precios para siempre, sino la que compra tiempo para ejecutar reformas sin romper el tejido social.
El segundo dilema es agroalimentario. El Gobierno anunció un subsidio a insumos de fertilizantes ante alzas internacionales que han alcanzado hasta 40%, con unos RD$1,000 millones para cobertura estimada de tres meses. Esta medida, bien diseñada, puede ser clave: cuando sube la energía, sube el fertilizante; cuando sube el fertilizante, sube el alimento; y cuando sube el alimento, se recalienta la conflictividad social. Es el triángulo más sensible de cualquier economía abierta. Pero el subsidio debe ir amarrado a productividad y trazabilidad: que llegue al productor real, que no se filtre por intermediación, y que premie eficiencia (rendimientos, prácticas sostenibles, compras agregadas).
El tercer dilema —y el más estructural— es energético. El Gobierno, en paralelo, ha coordinado con generadores térmicos medidas preventivas y ha informado que muchas empresas reportan garantías de abastecimiento de carbón y gas natural suficientes para cubrir operaciones durante el resto del año. Esa coordinación reduce riesgo de desabastecimiento, pero no elimina el riesgo de precios. En otras palabras: podemos tener combustible, pero más caro; y el precio, tarde o temprano, entra a la economía.
De ahí que el país necesite algo más que amortiguadores: necesita una doctrina de seguridad energética acoplada a la visión de Meta RD 2036. El propio Consejo de Ministros pasó balance a prioridades de crecimiento y a avances en capital humano (liceos técnicos, becas STEM), turismo (norma para manejo de sargazo), construcción (permisología), zonas francas, logística y agropecuaria, todo dentro del marco de Meta RD 2036. Ese relato de transformación productiva es valioso, pero debe incorporar una verdad incómoda: sin resiliencia energética, la productividad se vuelve vulnerable.
La guerra en Medio Oriente —y la volatilidad asociada— nos recuerda que la globalización no se rompió: se volvió más cara, más incierta y más política. Y eso afecta el crédito. Los mercados financieros tienden a reprecificar riesgo cuando sube el petróleo: se endurecen condiciones, suben primas, y el costo de financiamiento para emergentes puede incrementarse incluso si el país “hizo la tarea”. Por eso, la sostenibilidad fiscal no es solo contabilidad; es señal. Señal a inversionistas, a calificadoras y a los propios dominicanos: el Estado no improvisa.
¿Qué sería, entonces, una respuesta de Estado a la altura del choque?
Regla de salida para los subsidios: no basta con anunciar montos; hay que anunciar criterios. Si el petróleo se mantiene en banda alta por X semanas, el subsidio generalizado debe ir migrando a focalización (bonos transporte, transferencias a hogares vulnerables, apoyo a productores clave), con cronograma y métricas.
Gestión de riesgo de precio: así como empresas cubren riesgos, el Estado puede explorar coberturas parciales y escalonadas para la factura petrolera, sin apuestas temerarias. No se trata de “jugar” con derivados, sino de reducir volatilidad presupuestaria.
Ahorro energético como política social: el kilovatio que no se consume es el más barato. Eficiencia en alumbrado público, compras gubernamentales eficientes, incentivos a flotas más eficientes, y una cruzada real contra pérdidas y cuellos logísticos. Lo social no solo es subsidio: también es productividad.
Transporte público y logística: si el petróleo sube, el país con peores congestionamientos paga doble. Reducir tiempos en carretera, mejorar transporte masivo y ordenar la distribución urbana son políticas antiinflacionarias de primera línea.
Acelerar la diversificación: gas natural, renovables y modernización de redes. La crisis debe leerse como oportunidad para empujar decisiones que en tiempos normales se postergan.
En lo inmediato, el Gobierno ha subrayado que aplicará medidas sin afectar la inversión pública e incluso con enfoque contracíclico para sostener crecimiento. Esa apuesta es defendible: cortar inversión en plena incertidumbre puede amplificar la desaceleración. Pero hay una condición: inversión pública no es sinónimo de “más gasto”, sino de mejor gasto. En tiempos de choque, la calidad del gasto decide si el país sale fortalecido o sale endeudado.
Al final, la frase “crisis que no controlamos” debe completarse con la otra mitad del diagnóstico: sí controlamos la velocidad de reacción, la focalización del apoyo, la transparencia del gasto y la agenda de reformas. Controlamos si convertimos el shock en palanca de resiliencia. Controlamos si el discurso de Meta RD 2036 se conecta con decisiones energéticas, logísticas y productivas que reduzcan dependencia y vulnerabilidad.
La historia económica dominicana enseña que los choques externos pasan; lo que queda es la arquitectura institucional con la que se enfrentaron. Hoy, más que calma, necesitamos dirección. Y más que subsidios, necesitamos estrategia.
La crisis que no controlamos… y la política que sí debemos controlar
Que el Gobierno haya calificado como “grave” la actual tensión del mercado petrolero internacional no es retórica: es un reconocimiento necesario de que la economía dominicana vuelve a quedar expuesta a un riesgo exógeno —geopolítico, energético y financiero— que no se resuelve con voluntarismo, sino con estrategia. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, lo resumió con una frase que debería convertirse en guía de política pública: “Estamos ante una crisis que no controlamos”.
El dato duro es el que manda. En pocas semanas, el barril pasó de estar por debajo de US$60 a moverse entre US$95 y US$100, un salto de 65%–70% en lo que va de año, según explicó el propio ministro. Ese incremento no es una abstracción: se transmite —con rezagos y amortiguadores— a la factura petrolera, al costo del transporte, a la cadena logística, al precio de la electricidad y, finalmente, al bolsillo de los hogares. En países importadores netos de energía, el petróleo es una variable de inflación, de balanza de pagos y de gobernabilidad social al mismo tiempo.
Por eso el anuncio de tres objetivos —preservar estabilidad macroeconómica, garantizar sostenibilidad fiscal y proteger la estabilidad social— es correcto en su arquitectura, porque ordena prioridades en el mismo sentido en que se ordenan los choques externos: primero evitar desanclajes (inflación, tipo de cambio, expectativas), luego cuidar el espacio fiscal y, sobre todo, proteger a los vulnerables. Sin estabilidad, la política social se encarece; sin sostenibilidad, la estabilidad se vuelve frágil.
Ahora bien, el verdadero debate no es si habrá medidas, sino qué tan inteligentes serán. En el corto plazo, el Gobierno apuesta a amortiguadores conocidos: subsidios a combustibles presupuestados por unos RD$12,000 millones calculados con WTI en US$65, y partidas adicionales identificadas por más de RD$10,000 millones para reasignación si el escenario se prolonga. También se ha insistido en que el país cuenta con fundamentos para resistir: reservas internacionales cercanas a US$16,000 millones, depósitos del sector público por encima de RD$300,000 millones y un desempeño de ingresos fiscales alrededor de RD$4,000 millones por encima de lo presupuestado. Todo eso ayuda. Pero ayuda si se administra con prudencia.
Aquí aparece el primer dilema: subsidio generalizado vs. subsidio focalizado. El ministro argumenta que los ajustes recientes —RD$5 en “los combustibles comunes”— equivalen apenas a 1.7%–2% del precio final, y que al ser un subsidio generalizado el 20% más rico termina pagando una mayor parte del aumento, con lo cual se protege relativamente a los vulnerables. Es un razonamiento atendible para una semana de tensión; pero si el petróleo alto se convierte en régimen, el subsidio generalizado se vuelve un “agujero” regresivo e ineficiente: premia consumo, desincentiva ahorro energético y drena recursos que deberían ir a transferencias directas, transporte público y protección alimentaria.
Por eso, más que repetir el libreto, conviene actualizarlo: mantener amortiguación en el shock inicial —para que no explote la inflación de golpe— y transitar hacia un esquema de apoyo más focalizado. La política inteligente no es la que “congela” precios para siempre, sino la que compra tiempo para ejecutar reformas sin romper el tejido social.
El segundo dilema es agroalimentario. El Gobierno anunció un subsidio a insumos de fertilizantes ante alzas internacionales que han alcanzado hasta 40%, con unos RD$1,000 millones para cobertura estimada de tres meses. Esta medida, bien diseñada, puede ser clave: cuando sube la energía, sube el fertilizante; cuando sube el fertilizante, sube el alimento; y cuando sube el alimento, se recalienta la conflictividad social. Es el triángulo más sensible de cualquier economía abierta. Pero el subsidio debe ir amarrado a productividad y trazabilidad: que llegue al productor real, que no se filtre por intermediación, y que premie eficiencia (rendimientos, prácticas sostenibles, compras agregadas).
El tercer dilema —y el más estructural— es energético. El Gobierno, en paralelo, ha coordinado con generadores térmicos medidas preventivas y ha informado que muchas empresas reportan garantías de abastecimiento de carbón y gas natural suficientes para cubrir operaciones durante el resto del año. Esa coordinación reduce riesgo de desabastecimiento, pero no elimina el riesgo de precios. En otras palabras: podemos tener combustible, pero más caro; y el precio, tarde o temprano, entra a la economía.
De ahí que el país necesite algo más que amortiguadores: necesita una doctrina de seguridad energética acoplada a la visión de Meta RD 2036. El propio Consejo de Ministros pasó balance a prioridades de crecimiento y a avances en capital humano (liceos técnicos, becas STEM), turismo (norma para manejo de sargazo), construcción (permisología), zonas francas, logística y agropecuaria, todo dentro del marco de Meta RD 2036. Ese relato de transformación productiva es valioso, pero debe incorporar una verdad incómoda: sin resiliencia energética, la productividad se vuelve vulnerable.
La guerra en Medio Oriente —y la volatilidad asociada— nos recuerda que la globalización no se rompió: se volvió más cara, más incierta y más política. Y eso afecta el crédito. Los mercados financieros tienden a reprecificar riesgo cuando sube el petróleo: se endurecen condiciones, suben primas, y el costo de financiamiento para emergentes puede incrementarse incluso si el país “hizo la tarea”. Por eso, la sostenibilidad fiscal no es solo contabilidad; es señal. Señal a inversionistas, a calificadoras y a los propios dominicanos: el Estado no improvisa.
¿Qué sería, entonces, una respuesta de Estado a la altura del choque?
Regla de salida para los subsidios: no basta con anunciar montos; hay que anunciar criterios. Si el petróleo se mantiene en banda alta por X semanas, el subsidio generalizado debe ir migrando a focalización (bonos transporte, transferencias a hogares vulnerables, apoyo a productores clave), con cronograma y métricas.
Gestión de riesgo de precio: así como empresas cubren riesgos, el Estado puede explorar coberturas parciales y escalonadas para la factura petrolera, sin apuestas temerarias. No se trata de “jugar” con derivados, sino de reducir volatilidad presupuestaria.
Ahorro energético como política social: el kilovatio que no se consume es el más barato. Eficiencia en alumbrado público, compras gubernamentales eficientes, incentivos a flotas más eficientes, y una cruzada real contra pérdidas y cuellos logísticos. Lo social no solo es subsidio: también es productividad.
Transporte público y logística: si el petróleo sube, el país con peores congestionamientos paga doble. Reducir tiempos en carretera, mejorar transporte masivo y ordenar la distribución urbana son políticas antiinflacionarias de primera línea.
Acelerar la diversificación: gas natural, renovables y modernización de redes. La crisis debe leerse como oportunidad para empujar decisiones que en tiempos normales se postergan.
En lo inmediato, el Gobierno ha subrayado que aplicará medidas sin afectar la inversión pública e incluso con enfoque contracíclico para sostener crecimiento. Esa apuesta es defendible: cortar inversión en plena incertidumbre puede amplificar la desaceleración. Pero hay una condición: inversión pública no es sinónimo de “más gasto”, sino de mejor gasto. En tiempos de choque, la calidad del gasto decide si el país sale fortalecido o sale endeudado.
Al final, la frase “crisis que no controlamos” debe completarse con la otra mitad del diagnóstico: sí controlamos la velocidad de reacción, la focalización del apoyo, la transparencia del gasto y la agenda de reformas. Controlamos si convertimos el shock en palanca de resiliencia. Controlamos si el discurso de Meta RD 2036 se conecta con decisiones energéticas, logísticas y productivas que reduzcan dependencia y vulnerabilidad.
La historia económica dominicana enseña que los choques externos pasan; lo que queda es la arquitectura institucional con la que se enfrentaron. Hoy, más que calma, necesitamos dirección. Y más que subsidios, necesitamos estrategia.
Luis Orlando Díaz Vólquez
NOTICIAS RELACIONADAS
Gobierno califica como "grave" la crisis petrolera por la guerra en Medio Oriente y anuncia medidas
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, expresó: "Estamos ante una crisis que no controlamos"
Stephanie Hilario Soto - Santo Domingo - mar. 19, 2026 | 08:40 p. m.| 5 min de lectura
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, habla con los medios de comunicación tras la finalización del segundo Consejo de Gobierno en el Palacio Nacional. (DIARIO LIBRE/KEVIN RIVAS)
¿Quieres resumir esta noticia?
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó la noche de este jueves como grave la actual situación del mercado petrolero internacional, en el contexto de la guerra en Medio Oriente, advirtiendo que se trata de una crisis grave con impacto directo sobre la economía dominicana.
El funcionario ofreció estas declaraciones al término del segundo Consejo de Gobierno en lo que va de este 2026, el cual estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader, acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña.
La reunión se extendió por tres horas y en ella se pasó balance a los avances de las prioridades de crecimiento económico y la estrategia nacional Meta RD 2036.
Magín Díaz explicó que el precio del petróleo ha experimentado un aumento significativo, al pasar de menos de 60 dólares al cierre del año pasado a niveles entre 95 y 100 dólares en la actualidad, lo que representa un incremento de entre 65 % y 70 % en lo que va de año.
Ante este escenario, Díaz indicó que el Gobierno ha definido tres objetivos fundamentales:
Preservar la estabilidad macroeconómica
Garantizar la sostenibilidad fiscal
Proteger la estabilidad social, con especial énfasis en los sectores más vulnerables
"Estamos ante una crisis que no controlamos, pero que encuentra al país en una posición fiscal y macroeconómica fuerte y resiliente", afirmó.
Subsidios de combustibles
Informó que el presupuesto nacional contempla alrededor de 12,000 millones de pesos destinados a subsidios de combustibles, calculados sobre la base de un precio del petróleo WTI de 65 dólares, y que ya se han identificado partidas adicionales por más de 10,000 millones de pesos para reasignación en caso de ser necesario.
"Los aumentos de precios que hubo en los comuns esta semana de 5 pesos representan apenas entre 1.7 % y un 2 % de aumento del precio final al consumidor. Y hay que tomar en cuenta que como es un subsidio generalizado, el 20 % más rico de la población va a pagar 50 % de este aumento. O sea que estamos tratando de proteger a los grupos más vulnerables", afirmó.
Asimismo, se resaltó que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar este escenario, incluyendo reservas internacionales cercanas a US$16,000 millones, niveles adecuados de liquidez y acceso a financiamiento tanto en mercados internacionales como domésticos.
En ese sentido, se indicó que los depósitos del sector público superan los RD$300,000 millones entre el Banco Central y el Banco de Reservas, mientras que los ingresos fiscales se sitúan aproximadamente RD$4,000 millones por encima de lo presupuestado, lo que fortalece la capacidad de respuesta del Estado.
Asimismo, anunció la implementación de un subsidio a los insumos de fertilizantes, para mitigar el impacto del alza internacional —que ha alcanzado hasta un 40 %— y evitar que esto se traduzca en aumentos en los precios de los alimentos.
Para esta iniciativa se han destinado aproximadamente 1,000 millones de pesos, con cobertura prevista para los próximos tres meses.
Otro de los ejes de acción será amortiguar el impacto del incremento de los precios internacionales en el mercado interno, especialmente en alimentos, insumos agropecuarios y combustibles.
El ministro también aseguró que las medidas se ejecutarán sin afectar la inversión pública. Por el contrario, indicó que el Gobierno buscará incrementarla como parte de una política contracíclica orientada a sostener el crecimiento económico.
"El objetivo principal es mantener la estabilidad macroeconómica, fiscal y, sobre todo, la estabilidad social, protegiendo a los grupos más vulnerables", reiteró.
El ministro concluyó señalando que, aunque persiste un alto nivel de incertidumbre sobre la duración de la crisis, las autoridades cuentan con la experiencia, la liquidez y las herramientas necesarias para enfrentar el escenario actual.
Otros temas abordados
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, manifestó que durante la reunión, en términos generales de avances, se destacó el proceso en la formación de capital humano, con la expansión de liceos técnicos y programas de becas en área STEM, alineado a las necesidades del mercado.
En turismo, informó que "se avanza una norma para el manejo del salgazo, que es una crisis regional conocida, y en la adecuación de la formación técnico-profesional del sector".
Asimismo, en construcción se registraron mejoras en la reducción de la permisología y un aumento en la inversión en infraestructura, mientras que en zonas francas se fortaleció la promoción internacional del país como hub regional y se desarrollan herramientas financieras para ampliar la capacidad de los parques industriales.
De igual forma, en el ámbito logístico se reportaron avances en los procesos de reexportación desde centros logísticos y en la implementación del plan para posicionar a la República Dominicana como hub logístico regional.
En el sector agropecuario, se destacó la ejecución de programas orientados a elevar la eficiencia y productividad, incluyendo iniciativas de capacitación para la exportación de aguacate, el fortalecimiento del sistema de sanidad e inocuidad agroalimentaria y la creación de fondos de inversión para la producción de café y cacao.
Palabras clave: Consejo de Ministros y Directores, Consejo de Ministros, Gobierno, Institucional, Luis Abinader, José Ignacio Paliza, Magín Díaz, ECONOMIA,
Director PROMIPYME presenta cuadernillo "Educación Financiera para Mipymes"
Santo Domingo, R.D., 19 de marzo de 2026.— Con el objetivo de dotar a microempresarios y emprendedores de herramientas prácticas para una mejor gestión de sus recursos, el director general de PROMIPYME, Fabricio Gómez Mazara, presentó el cuadernillo de educación financiera durante la capacitación titulada “Educación Financiera para Mipymes”, desarrollada por la Subdirección de Gestión y Desarrollo Empresarial.
Durante su intervención, Gómez Mazara explicó que este material no solo recopila evidencia empírica y resultados de investigaciones realizadas por la institución, sino que también integra hallazgos de grupos focales, en los que se identifican las principales dificultades que enfrentan los emprendedores, incluyendo los riesgos de recurrir a prestamistas informales.
El funcionario destacó la importancia de una adecuada administración del efectivo dentro de los negocios, señalando que una gestión financiera organizada es clave para la sostenibilidad y crecimiento de las micro y pequeñas empresas. Asimismo, enfatizó que emprender representa un proceso retador y profundamente personal, que requiere disciplina, visión y acompañamiento.
En ese sentido, valoró el papel de la mujer en el ecosistema emprendedor, indicando que cuando las mujeres se convierten en microempresarias no solo generan ingresos,
sino que también fortalecen su autoestima y transforman la percepción sobre sí mismas.
La presentación del cuadernillo tuvo lugar en la sucursal de PROMIPYME ubicada en la avenida Luperón, con la participación de ejecutivos, colaboradores de la institución y el personal que recibía capacitación.
EDITORIAL
Educación Financiera para Mipymes
La presentación del cuadernillo Educación Financiera para Mipymes por parte del director general de PROMIPYME, Fabricio Gómez Mazara, es una iniciativa oportuna y necesaria para fortalecer el tejido productivo dominicano. En un país donde las micro y pequeñas empresas son motor de empleo y de dinamismo local, dotar a emprendedores y microempresarios de herramientas prácticas para administrar sus recursos no es un lujo, sino una inversión en resiliencia económica.
Un recurso basado en evidencia y en la realidad del emprendedor
El cuadernillo no es un compendio teórico aislado; integra evidencia empírica, resultados de investigaciones institucionales y hallazgos de grupos focales. Ese enfoque mixto garantiza que las recomendaciones respondan a problemas reales: manejo del flujo de caja, control del efectivo, planificación de gastos y la prevención de prácticas financieras riesgosas. Al documentar las dificultades detectadas —incluido el recurso a prestamistas informales— PROMIPYME ofrece un diagnóstico que permite diseñar soluciones concretas y contextualizadas.
Administración del efectivo como eje de sostenibilidad
La insistencia del director en la gestión organizada del efectivo es acertada. Para una microempresa, la disciplina en el registro de ingresos y egresos, la previsión de liquidez y la separación de finanzas personales y del negocio son medidas que, aplicadas con constancia, reducen la vulnerabilidad frente a shocks y facilitan el acceso a financiamiento formal. La educación financiera debe traducirse en hábitos operativos sencillos y replicables que mejoren la toma de decisiones diarias.
Emprender como proceso personal y colectivo
Recordar que emprender es un proceso retador y profundamente personal ayuda a humanizar las políticas públicas y los programas de apoyo. La formación no solo transmite técnicas, también acompaña en la construcción de disciplina, visión y confianza. En este sentido, el cuadernillo puede funcionar como guía y como herramienta de acompañamiento para quienes inician o buscan formalizar y escalar sus negocios.
El papel transformador de la mujer emprendedora
El reconocimiento del rol de la mujer en el ecosistema emprendedor es un acierto estratégico. Cuando las mujeres acceden a recursos, capacitación y oportunidades productivas, los efectos trascienden el ingreso: fortalecen la autoestima, mejoran la toma de decisiones familiares y contribuyen a la cohesión social. Políticas y programas que prioricen la inclusión femenina multiplican el impacto del desarrollo económico local.
Hacia una estrategia de alcance y sostenibilidad
La presentación en la sucursal de PROMIPYME en la avenida Luperón, con la participación de ejecutivos y personal capacitado, marca un buen inicio. El siguiente paso es ampliar el alcance del cuadernillo mediante alianzas con cámaras, asociaciones de microempresarios, municipalidades y plataformas digitales. Además, sería valioso complementar el material con talleres prácticos, seguimiento personalizado y mecanismos que faciliten el acceso a crédito formal con condiciones justas.
Concluimos que el cuadernillo Educación Financiera para Mipymes es una herramienta concreta que puede contribuir a la sostenibilidad y crecimiento de las micro y pequeñas empresas dominicanas. Su valor radica en combinar investigación, experiencia y enfoque práctico. Para que su impacto sea real y duradero, debe integrarse en una estrategia amplia de capacitación, acompañamiento y acceso a servicios financieros formales, con especial atención a la inclusión de las mujeres emprendedoras. Promover la educación financiera es, en definitiva, sembrar capacidad productiva y dignidad económica.
Presidente Abinader posiciona a República Dominicana como ejemplo democrático global, revela informe V-Dem 2026
_De ocho procesos en curso, el país figura entre las naciones que profundizan su democracia, mientras cinco lograron pasar de autocracias a democracias para 2025._
Santo Domingo, R.D., 19 de marzo de 2026.—* El presidente Luis Abinader ha posicionado a la República Dominicana como uno de los principales ejemplos de avance democrático a nivel global, según el más reciente informe del V-Dem Institute 2026, que destaca al país entre las pocas naciones que fortalecen sus instituciones en medio de un contexto mundial marcado por el retroceso de la democracia.
El estudio, titulado Democracy Report 2026, advierte que la democracia a nivel global ha caído a niveles de 1978, con más autocracias que democracias y con cerca del 74 % de la población mundial viviendo bajo regímenes no democráticos. En este escenario, la República Dominicana se posiciona como una excepción, al formar parte del reducido grupo de países que avanzan en la calidad de su sistema político.
El informe establece que solo existen ocho episodios en curso de democratización independiente en el mundo, todos en países que ya eran democráticos. Dentro de este grupo, la República Dominicana figura entre los tres casos de profundización democrática, junto a Sri Lanka y las Islas Salomón, lo que implica un fortalecimiento sostenido de sus instituciones.
De estos ocho casos, cinco países lograron hacer la transición desde regímenes autocráticos hacia democracias para 2025, mientras que tres, incluida la República Dominicana, ya eran democracias y continúan perfeccionando su sistema institucional.
En una región donde la democracia muestra señales mixtas, la República Dominicana se posiciona como uno de los casos más sólidos de estabilidad y progreso institucional.
El informe también señala que la democratización global lleva más de 15 años estancada, con solo 18 países en proceso de avance frente a 44 en autocratización, lo que resalta aún más la relevancia del caso dominicano.
En medio de este panorama, la República Dominicana emerge como un modelo de fortalecimiento institucional y compromiso con el Estado de derecho, consolidándose como un referente regional y global en materia de gobernanza democrática.
República Dominicana y el “dividendo democrático” que sostiene el desarrollo (Meta RD 2036)
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En un mundo donde la democracia retrocede a niveles equivalentes a 1978 para el ciudadano promedio, el dato dominicano no es menor: es una señal de “calidad institucional” en medio del ruido global.
El Democracy Report 2026 del V‑Dem Institute describe un escenario en el que las autocracias superan a las democracias (92 frente a 87 al cierre de 2025) y donde 74% de la población mundial vive bajo regímenes autocráticos, con apenas 7% en democracias liberales. Ese contexto define, sin exageración, el nuevo tablero: el crecimiento ya no depende solo de mercados, sino de confianza, y la confianza se construye con instituciones. [v-dem.net]
La trascendencia del reconocimiento a la República Dominicana —ubicada entre los casos que profundizan su democracia dentro del reducido grupo de procesos de democratización en curso— debe leerse como un activo estratégico comparable a una mejora en el “rating” institucional. En términos prácticos, esto significa que el país gana margen de maniobra: más credibilidad para atraer inversión, más resiliencia para gestionar shocks externos, y mayor capacidad para sostener reformas de largo plazo sin que la incertidumbre política las descarrile. [prensadelp...nte.gob.do], [v-dem.net][v-dem.net]
Lo relevante aquí no es el aplauso internacional per se; es lo que ese aplauso habilita. El propio V‑Dem advierte que la democratización global lleva más de 15 años de estancamiento, con 44 países autocratizando y solo 18 democratizando. Cuando la tendencia mundial es el deterioro de libertades —en especial la libertad de expresión, uno de los componentes más atacados—, sostener y mejorar estándares democráticos deja de ser “discurso” y se convierte en infraestructura invisible del desarrollo. [v-dem.net]
Democracia como plataforma productiva: el puente hacia Meta RD 2036
Aquí es donde la noticia conecta, de forma directa, con Meta RD 2036: una visión-país que busca duplicar el PIB real, eliminar la pobreza extrema, crear 1.7 millones de empleos, triplicar el salario medio y elevar la economía hacia estándares de prosperidad comparables con los países de mayor ingreso en la región. Ese paquete de metas exige algo más difícil que crecer: exige sostener el crecimiento con productividad, innovación, capital humano e institucionalidad. [cnc.gob.do]
Por eso el hallazgo del V‑Dem importa tanto: porque Meta RD 2036 no es solo un programa económico; es una apuesta por coordinación, ejecución, gobernanza y continuidad. La estrategia se concibe como un esfuerzo articulado con comités sectoriales y seguimiento de resultados para convertir objetivos en acciones medibles, precisamente lo que distingue a los países que convergen hacia el desarrollo de los que se quedan atrapados en el ingreso medio. [cnc.gob.do], [diariolibre.com][diariolibre.com], [cnc.gob.do]
El “dividendo democrático” y la competitividad
En un entorno internacional donde el capital busca refugio en jurisdicciones previsibles, la estabilidad democrática funciona como un multiplicador de competitividad. No es una abstracción: los inversores valoran reglas claras, justicia funcional, controles institucionales y alternancia legítima porque reducen el riesgo de arbitrariedad. Cuando V‑Dem define la democracia liberal como la combinación de elecciones competitivas con pesos y contrapesos, Estado de derecho y libertades civiles, está describiendo, en el fondo, el clima donde florecen contratos, innovación y crédito a largo plazo. [v-dem.net]
Dicho de otro modo: sin institucionalidad, la inversión sube de costo; con institucionalidad, el país puede aspirar a mejores condiciones de financiamiento, a cadenas de valor más sofisticadas y a políticas públicas con horizonte de década —exactamente el marco que requiere Meta RD 2036. [v-dem.net], [cnc.gob.do]
Lo que esta noticia exige: cuidar la ventaja
Ahora bien, una ventaja institucional no se administra con triunfalismo. Se administra con disciplina democrática:
Fortalecer la calidad regulatoria y la transparencia para que el Estado sea predecible y eficiente. [diariolibre.com], [cnc.gob.do]
Proteger libertades cívicas y espacios de deliberación, porque V‑Dem identifica la libertad de expresión como el derecho que más se deteriora globalmente; quien la cuida, se diferencia. [v-dem.net]
Hacer de la rendición de cuentas una práctica cotidiana, no un evento; la medición de resultados es parte del “ADN” de Meta RD 2036. [cnc.gob.do], [diariolibre.com]
Si el mundo vive una “gran reversión” democrática, la respuesta inteligente no es celebrar: es blindar las instituciones para que el desarrollo no dependa de coyunturas, sino de reglas. [v-dem.net]
Una lectura país: reputación democrática como activo geopolítico
Finalmente, hay una dimensión que no debemos subestimar: la reputación democrática es también un activo geopolítico. V‑Dem subraya que el “centro de gravedad” de la experiencia humana y de la gobernanza global se desplaza hacia el autoritarismo, con países grandes y poderosos capaces de reconfigurar normas y organizaciones internacionales. En ese tablero, la República Dominicana se fortalece cuando proyecta confiabilidad institucional: mejora su posición como socio, como plataforma de negocios y como actor regional con voz propia. [v-dem.net]
Meta RD 2036 —en su esencia— es la ambición de convertir crecimiento en prosperidad compartida. Y esa transformación requiere una condición previa: que el país tenga instituciones capaces de sostener políticas consistentes, resolver conflictos con legitimidad y garantizar que el progreso no sea un paréntesis, sino una trayectoria. [cnc.gob.do][v-dem.net], [cnc.gob.do]
Ahí está la trascendencia real de la noticia: no en el titular, sino en el mensaje estructural. En tiempos de incertidumbre global, la democracia —cuando se profundiza— no es solo un valor: es una ventaja comparativa.
..........................................
Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.
.......................
En un mundo donde, según el Democracy Report 2026 de V‑Dem, la democracia retrocede a niveles de 1978 para el ciudadano promedio y el 74% de la población vive bajo autocracias (92 autocracias vs 87 democracias), el caso dominicano adquiere valor estratégico: el país figura entre los pocos que profundizan su democracia, fortaleciendo instituciones y Estado de derecho. [1](https://v-dem.net/documents/75/V-Dem_Institute_Democracy_Report_2026_lowres.pdf)[2](https://prensadelpresidente.gob.do/presidente-abinader-posiciona-a-republica-dominicana-como-ejemplo-democratico-global-revela-informe-v-dem-2026/) Esa consistencia institucional no es retórica: es un activo para atraer inversión, reducir incertidumbre y sostener reformas. Y es, también, condición habilitante para Meta RD 2036: transformar productividad para duplicar el PIB y erradicar la pobreza extrema con resultados medibles. [3](https://cnc.gob.do/wp-content/uploads/2025/10/Informe_Meta_RD_2036_septiembre_2025.pdf)
Luis Orlando Díaz Vólquez