sábado, 9 de mayo de 2026

¿Diplomacia o más guerra? | Los líderes iraníes están divididos | Algunos están convencidos de que el diálogo es inútil | Por The economist

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

/ Algunos están convencidos de que el diálogo es inútil

Según filtraciones de la Casa Blanca, Estados Unidos está, una vez más, más cerca que nunca de un acuerdo para poner fin a su guerra con Irán. Donald Trump habló de 24 horas de “muy buenas conversaciones”. Irán afirmó que la propuesta estadounidense estaba “en consideración”. Pero para los líderes iraníes, los hechos valen más que las palabras. En el Golfo Pérsico, Estados Unidos atacó un petrolero iraní que intentaba romper el bloqueo del estrecho de Ormuz. Israel atacó Beirut. E Irán presentó una nueva “Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico”, exigiendo el pago en su moneda, el rial, por el paso seguro. Incluso más que su programa nuclear, las reivindicaciones de Irán sobre el estrecho amenazan cualquier acuerdo y corren el riesgo de reavivar los combates.

Refugiados en sus búnkeres, los líderes iraníes se preparan tanto para una escalada como para la diplomacia. El control que los clérigos ejercían sobre los generales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) desapareció cuando Israel asesinó al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, el primer día de la guerra. Su hijo y sucesor, Mojtaba, brilla por su ausencia. La autoridad formal reside en un Consejo de Seguridad Nacional (CSN) de 12 miembros, entre los que se incluye un grupo de generales. En la práctica, los generales —todos veteranos de la guerra de ocho años de Irán contra Irak— son quienes dominan. “Es una revolución pacífica”, afirma un analista de Irán.

Inmediatamente después del alto el fuego, los pragmáticos parecían tomar la delantera. El más destacado, Mohammad Baqer Qalibaf, excomandante de la Guardia Revolucionaria Islámica y actual presidente del Parlamento, viajó a Islamabad como negociador principal. Representa a una generación de veteranos que se han afianzado en los conglomerados iraníes, se codean con oligarcas y tienen interés en preservar la base industrial del país. Como alcalde de Teherán, cerró más tratos inmobiliarios que Trump, presume un empresario iraní. Esto le valió la reputación de avaricioso corrupto. Qalibaf sigue mostrándose comprensivo con las súplicas de los empresarios que aconsejan evitar la escalada. Los bombardeos han paralizado plantas farmacéuticas, siderúrgicas y petroquímicas, y han dejado a muchos trabajadores sin empleo. El bloqueo naval agrava aún más la situación. El rial ha perdido más de la mitad de su valor desde la guerra del verano pasado. Con la disminución de las reservas, el precio de los productos básicos se ha disparado. Los economistas prevén que la inflación de bienes también afecte a los servicios.

Qalibaf prefiere sortear el bloqueo manteniendo el alto el fuego. Sus vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica y el sector comercial le dan acceso a redes de contrabando en la frontera. El comercio terrestre formal se ha disparado desde el cierre del Golfo. Irak y Turquía, que ya eran socios comerciales clave, se han vuelto aún más importantes. El comercio con China, el mayor mercado de Irán, se está redirigiendo por tierra. Pakistán ha abierto seis nuevos pasos fronterizos. Los comerciantes hablan de Gwadar, en Pakistán, como una alternativa a Jebel Ali, un vasto puerto en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Irán intenta enviar petróleo a China por ferrocarril. Pequeñas embarcaciones surcan el mar Caspio con destino a puertos de Rusia y Turkmenistán. Construir dos muros desde Nueva York hasta Los Ángeles, sugirió recientemente Qalibaf en redes sociales, aún así su longitud sería inferior a unos 1000 km de las fronteras totales de Irán: “Buena suerte bloqueando un país con esas fronteras”.

Sin embargo, se enfrenta a una fuerte oposición. “Hay una lucha de poder dentro de la Guardia Revolucionaria Islámica”, afirma otro observador de Irán. El oponente más temible del orador es Ahmad Vahidi. Militar de carrera, exministro de Defensa y actual jefe de la Guardia Revolucionaria, representa a los sectores más intransigentes. “Es un hombre del fin del mundo”, comenta un exoficial de inteligencia israelí que trabajó en asuntos iraníes, en referencia al milenarismo chií que, según algunos, lo guía. Vahidi cree que Estados Unidos solo estrechará el cerco. Irán debería resistir mientras pueda. La actual crisis económica, argumenta, podría desencadenar nuevos disturbios como los de enero. “No están seguros de poder sobrevivir a otra ronda de protestas”, afirma un fabricante. La guerra, en cambio, mantendría a la gente en sus casas y podría unir a algunos en torno al régimen.

La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, fue recibida por el jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán (COAS), Asim Munir, y el ministro de Asuntos Exteriores, Mohammad Ishaq Dar, mientras Pakistán se preparaba para acoger a Estados Unidos e Irán para conversaciones de paz en Islamabad, Pakistán, el 10 de abril de 2026. Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán/vía REUTERS
La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, fue recibida por el jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán (COAS), Asim Munir, y el ministro de Asuntos Exteriores, Mohammad Ishaq Dar, mientras Pakistán se preparaba para acoger a Estados Unidos e Irán para conversaciones de paz en Islamabad, Pakistán, el 10 de abril de 2026. Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán/vía REUTERS

Si los halcones se imponen, la escalada será inevitable. Los comandantes locales volverían a las tácticas adoptadas al inicio de la guerra, restableciendo una lista preestablecida de objetivos. Podrían reanudarse los ataques contra petroleros, manteniendo cerrado el estrecho de Ormuz. También podrían hacer lo mismo en el Mar Rojo. Buques de guerra estadounidenses y ciudades del Golfo podrían ser blanco de más ataques.

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El enemigo local más acérrimo de Irán parece ser Emiratos Árabes Unidos, que ahora alberga armamento y personal israelí. Pero Qatar sigue siendo un objetivo potencial, impulsado por el resentimiento por la extracción de gas de South Pars, un yacimiento que comparte con Irán. “La gente subestima el poder de Irán en la región”, afirma Reza Bundy, gestor de riesgos de activos iraní-estadounidense. “Apenas han comenzado a poner en marcha el sistema de escalada que han estado preparando durante los últimos 40 años”.

2026, The Economist

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COMENTARIO 

La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, fue recibida por el jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán (COAS), Asim Munir, y el ministro de Asuntos Exteriores, Mohammad Ishaq Dar, mientras Pakistán se preparaba para acoger a Estados Unidos e Irán para conversaciones de paz en Islamabad, Pakistán, el 10 de abril de 2026. Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán/vía REUTERS

República Dominicana en la encrucijada global: diplomacia y preparación frente a la crisis en Irán

Mientras en Teherán se debaten la negociación y la escalada militar, Santo Domingo debe combinar prudencia diplomática con medidas económicas y sociales que reduzcan su vulnerabilidad ante un conflicto que, aunque lejano, golpea precios, cadenas de suministro y la cohesión interna.

La guerra y la diplomacia que hoy se disputan el destino de Irán no son fenómenos aislados; sus reverberaciones llegan con rapidez a economías abiertas y dependientes del comercio mundial como la dominicana. Un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, ataques a petroleros o una escalada regional elevarían los precios de la energía y del transporte, encarecerían importaciones esenciales y presionarían la inflación, afectando directamente al turismo, la agroindustria y las pequeñas empresas que sostienen el empleo local.

Ante ese panorama, la respuesta nacional debe ser doble: por un lado, una política exterior de neutralidad activa que preserve canales de diálogo con aliados y actores regionales sin comprometer la seguridad; por otro, una agenda doméstica de resiliencia económica. Esto implica acelerar la diversificación de fuentes energéticas, fortalecer la logística portuaria y las reservas estratégicas de insumos críticos, y habilitar líneas de crédito y subsidios focalizados para amortiguar el impacto en los hogares más vulnerables.

La cohesión social es otro frente decisivo. Subidas abruptas de precios y desabastecimientos pueden encender protestas y erosionar la confianza en las instituciones. El gobierno debe priorizar comunicación transparente, medidas temporales de protección social y apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas para evitar que la incertidumbre externa se traduzca en crisis interna.

En el terreno diplomático, la República Dominicana puede y debe actuar con responsabilidad: participar en foros regionales para coordinar respuestas humanitarias y comerciales, abogar por la protección del tráfico marítimo civil y ofrecer cooperación en mecanismos de mediación cuando sea posible. La isla no tiene capacidad para influir directamente en las decisiones de Teherán o Washington, pero sí puede contribuir a un entorno hemisférico más estable que reduzca riesgos para sus ciudadanos y empresas.

La elección entre diplomacia o guerra que hoy divide a los líderes iraníes plantea una lección clara para Santo Domingo: la mejor defensa es la preparación y la prudencia. Fortalecer la economía, proteger a los más vulnerables y mantener una diplomacia mesurada no son gestos de debilidad, sino estrategias necesarias para navegar un mundo donde los conflictos lejanos se traducen en efectos inmediatos en la vida cotidiana.

Luis Orlando Díaz Vólquez

viernes, 8 de mayo de 2026

Presidente Abinader participa en la transmisión de mando presidencial de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, en el Estadio Nacional

Presidente Abinader participa en la transmisión de mando presidencial de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, en el Estadio Nacional

*San José, Costa Rica., 8 de mayo de 2026.—* El presidente Luis Abinader participó este viernes en la ceremonia de transmisión de mando presidencial de Laura Fernández Delgado, quien asumió como nueva presidenta de Costa Rica para el período constitucional 2026-2030.
El acto de investidura se llevó a cabo a las 11:00 de la mañana, hora local, en el Estadio Nacional de San José, con la presencia de jefes de Estado y de Gobierno, delegaciones oficiales y representantes de organismos internacionales.

Al inicio de la ceremonia, la diputada Yara Jiménez, presidenta de la Asamblea Legislativa, tomó el juramento constitucional a la nueva mandataria Laura Fernández Delgado. También fueron juramentados el primer vicepresidente, Francisco Gamboa Soto, y el segundo vicepresidente, Douglas Soto.
Posteriormente, la ceremonia continuó con la transmisión de mando presidencial, en la que el mandatario saliente, Rodrigo Chaves Robles, entregó la banda presidencial a Fernández Delgado.
Al finalizar la ceremonia en el Estadio Nacional, el presidente Abinader fue trasladado junto a su comitiva al Centro de Convenciones para participar en el saludo protocolario a la presidenta Fernández Delgado.
La presidenta Fernández Delgado y el primer caballero, Jeffry Mauricio Umaña Avendaño, recibieron el saludo de los jefes de Estado y de Gobierno invitados, con quienes se realizó la fotografía oficial del evento.
La asistencia del mandatario dominicano respondió a una invitación del Gobierno costarricense y reafirma el compromiso de la República Dominicana con el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y de cooperación entre ambas naciones, así como con la integración regional y el respaldo a los procesos democráticos en América Latina.
En el traspaso de mando presidencial el mandatario dominicano estuvo acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores Roberto Álvarez y la embajadora María Amelia Marranzini Grullón.

El presidente Abinader y su comitiva oficial regresarán al país la noche de este viernes.




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El presidente @LuisAbinader conversa con el rey Felipe VI de España durante la ceremonia de traspaso de mando presidencial en Costa Rica, un espacio que reúne a líderes y delegaciones internacionales. 🇩🇴🇪🇸 pic.twitter.com/LI2HJ9t1bW

— Felix Reyna (@FelixReynaE) May 8, 2026

En #CostaRica, el Pdte. @LuisAbinader participó en la cena oficial junto con los jefes de Estado y de Gobierno presentes en la transmisión de mando, ofrecida por el presidente @RodrigoChavesR.

Un encuentro que fortalece la cooperación bilateral. 🇩🇴🤝🇨🇷 pic.twitter.com/1PrgBWYexO

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 8, 2026

Este viaje oficial a 📍Costa Rica fortalece la proyección internacional de la República Dominicana. En ese marco, el presidente @LuisAbinader sostuvo encuentros clave que impulsan la cooperación y afianzan los lazos bilaterales entre ambas naciones. 🇩🇴🤝🇨🇷 pic.twitter.com/bpFZlGQvAB

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 8, 2026

En📍Costa Rica, el presidente @LuisAbinader sostuvo una reunión bilateral con la presidenta electa Laura Fernández Delgado (@LauraPresi2026), para fortalecer los lazos fraternales, comerciales y diplomáticos entre ambas naciones. pic.twitter.com/mEJrhRTVcF

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 8, 2026

El Pdte. @LuisAbinader sostuvo un encuentro con empresarios de #CostaRica, junto con el canciller Roberto Álvarez y la embajadora dominicana, para tratar oportunidades de inversión y cooperación.

Se destacó a RD como destino confiable para invertir y fortalecer la economía.🇩🇴 pic.twitter.com/vP49qR4yvq

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 7, 2026

A través de encuentros, reuniones bilaterales y la participación en actividades oficiales, fortalecemos alianzas y abrimos nuevas oportunidades de cooperación en temas estratégicos como educación, seguridad y desarrollo sostenible. 🇩🇴🤝🇨🇷 pic.twitter.com/Q9iIhy6hQW

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 7, 2026

El presidente @LuisAbinader desarrolla en 📍#CostaRica una agenda oficial de trabajo que fortalece las relaciones internacionales de la República Dominicana, con reuniones de alto nivel que impulsan la cooperación en áreas clave como educación, seguridad y desarrollo sostenible. pic.twitter.com/BJTBfGa3PU

— Presidencia de la República Dominicana (@PresidenciaRD) May 7, 2026

Gobierno congela combustibles y GLP con subsidio de RD$1,657 millones El avtur baja RD$17.42 y el kerosene RD$19.30


Gobierno congela combustibles y GLP con subsidio de RD$1,657 millones
El avtur baja RD$17.42 y el kerosene RD$19.30

Santo Domingo, D.N., 8 de mayo de 2026.El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó que el Gobierno dominicano, mediante un subsidio de RD$1,657 millones, mantendrá congelados los principales combustibles, para la semana del 9 al 15 de mayo, como parte de su plan de mitigación al impacto de la actual crisis internacional.

Para dicha semana se mantendrán sin variación la gasolina regular y premium, el gasoil óptimo y premium, así como el GLP y el gas natural. Mientras que el avtur baja RD$17.42 y el kerosene RD$6.31.

Esta semana el Gobierno subsidia a los consumidores, por cada galón que compran, con RD$19.77 en el caso del GLP, con RD$63.39 en la gasolina premium, RD$76.39 en gasolina regular, RD$88.01 en gasoil regular y RD$96.59 en el gasoil óptimo, con el objetivo de no transferir las alzas de precio internacional a los consumidores.

Con los subsidios que destina semanalmente el Gobierno para no transferir el total de los costos de los precios de los combustibles, el Estado dominicano protege de los efectos de la inflación a la población, mientras mantiene un manejo responsable de las finanzas públicas.

Para la semana del 9 al 15 de mayo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes dispone que los combustibles se comercialicen a los siguientes precios:

Gasolina Premium se venderá aRD$323.10 por galón mantiene su precio.

Gasolina Regular RD$301.50 por galón mantiene su precio.

Gasoil Regular RD$253.80 por galón mantiene su precio.

Gasoil Óptimo RD$275.10 por galón mantiene su precio.

Avtur RD$304.44 por galón baja RD$17.42.

Kerosene RD$344.70 por galón   baja RD$19.30.

Fuel Oíl #6 RD$206.03 por galón   sube RD$7.61.

Fuel Oíl 1%S RD$232.74 por galón sube RD$6.31.

Gas Licuado de Petróleo (GLP)  RD$137.20 por galón   mantiene su precio.

Gas Natural RD$43.97 por m3 mantiene su precio.

La tasa de cambio promedio semanal es de RD$60.00, según las publicaciones diarias del Banco Central.
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🇩🇴 Gobierno congela combustibles y GLP

El Gobierno dominicano destina RD$1,657 millones en subsidios para mantener congelados los principales combustibles del 9 al 15 de mayo, como medida de mitigación ante la crisis internacional 🌍📉

✅ Gasolinas, gasoil, GLP y gas natural sin variación
📉 Avtur baja RD$17.42
📉 Kerosene baja RD$19.30

💡 Con este esfuerzo, el Estado evita transferir las alzas internacionales a los consumidores, protege el poder adquisitivo y cuida la estabilidad económica 👨‍👩‍👧‍👦📊

#Combustibles #Subsidios #EconomíaDominicana #MICM #GLP #EstabilidadEconómica #RD #Inflación #GobiernoRD @MIC_RD
https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/el-gobierno-dominicano-sostiene-su.html
El Gobierno dominicano sostiene su protección a la economía familiar con un subsidio de RD$1,657.0 millones, en una semana donde el WTI supera los US$102 y el Brent registra sus precios más altos desde la guerra en Ucrania, impulsados por el conflicto Irán-Ormuz.

Se congelan la Gasolina Premium, la Gasolina Regular, el Gasoil Regular, el Gasoil Óptimo y el GLP, con el Estado dominicano absorbiendo íntegramente el impacto de un mercado internacional que acumula alzas de hasta 72% en lo que va del año.

El Gobierno dominicano sostiene su protección a la economía familiar con un subsidio de RD$1,657.0 millones, en una semana donde el WTI supera los US$102 y el Brent registra sus precios más altos desde la guerra en Ucrania, impulsados por el conflicto Irán-Ormuz.

Se congelan la… pic.twitter.com/shC1x6ct0k

— Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (@MIC_RD) May 8, 2026

En Vivo | Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes informa precios de los Combustibles, semana del 9 al 15 de mayo 2026. https://t.co/BESUGZWgnj

— Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (@MIC_RD) May 8, 2026


Comentario 

Congelar no es gratis la factura del alivio y la ruta hacia una política más inteligente

El subsidio de RD$1,657 millones para mantener sin variación los combustibles esenciales del 9 al 15 de mayo protege el bolsillo y contiene expectativas, pero abre un debate impostergable sobre focalización, reglas de salida y sostenibilidad fiscal en una coyuntura internacional todavía volátil.

La decisión del Gobierno de congelar los principales combustibles y el GLP para la semana del 9 al 15 de mayo, asumiendo un subsidio de RD$1,657 millones, vuelve a colocar a la política energética en el centro de la gobernabilidad económica. Según el MICM, se mantienen sin cambio la gasolina regular y premium, el gasoil regular y óptimo, el GLP y el gas natural, mientras el avtur baja RD$17.42 y el kerosene RD$19.30, en tanto suben los fuel oils. En lo inmediato, el mensaje es claro: evitar que el shock externo se convierta en presión inflacionaria interna y en un golpe directo al presupuesto de los hogares.

La pregunta de fondo no es si la medida alivia; lo hace. El asunto es su naturaleza: es un “amortiguador” que traslada parte del costo internacional al Estado. Y el contexto internacional explica la prudencia. Reportes recientes sobre el mercado petrolero describen cómo, ante eventos geopolíticos y disrupciones de oferta, el crudo y los derivados pueden escalar con fuerza, afectando especialmente destilados y jet fuel, con impactos en transporte y logística. En una economía importadora de combustibles, esa volatilidad se siente rápido y suele filtrarse a precios de alimentos, fletes y servicios.

Sin embargo, “congelar” no equivale a resolver: equivale a comprar tiempo. El propio anuncio transparenta el tamaño de la intervención por galón: RD$63.39 en gasolina premium, RD$76.39 en regular, RD$88.01 en gasoil regular, RD$96.59 en gasoil óptimo y RD$19.77 en GLP. Cuando estos montos se multiplican por consumo semanal, el costo fiscal se vuelve notable y, sobre todo, recurrente. El Gobierno ya había informado que en lo que iba de año se habían destinado más de RD$12 mil millones en subsidios a combustibles, lo cual muestra que no se trata de una decisión aislada, sino de una política de contención sostenida.

Los precios oficiales para la semana son una fotografía precisa de esa apuesta: gasolina premium a RD$323.10 y regular a RD$301.50; gasoil óptimo a RD$275.10 y regular a RD$253.80; GLP a RD$137.20 y gas natural a RD$43.97 por m³, todos sin variación. En el margen, dos señales importan para sectores específicos: el avtur se coloca en RD$304.44, y el kerosene en RD$344.70, ambos con reducciones relevantes. Y conviene despejar una confusión que circuló en algunas versiones: el ajuste de RD$6.31 corresponde al Fuel Oil 1%S (que sube), no al kerosene (que baja RD$19.30). 

Este cuadro no puede separarse del tipo de cambio, porque los combustibles se importan y se pagan en dólares. Para el período, se usa una tasa promedio de RD$60.00, citada a partir de las publicaciones del Banco Central, que detalla la metodología diaria de sus tasas de referencia y promedios ponderados. La estabilidad cambiaria ayuda a que el subsidio “rinda” más; una depreciación, por el contrario, encarece la factura y acorta el margen fiscal. Por eso, cada semana de congelamiento no solo es una decisión social, sino también una decisión macroeconómica.

Aquí entra la discusión de alternativas, donde el FMI ha sido consistente: los subsidios a combustibles pueden proteger en el corto plazo, pero son costosos, distorsionan la asignación de recursos y, crucialmente, suelen estar mal focalizados, beneficiando proporcionalmente más a los hogares de mayores ingresos. En su enfoque de reforma, el Fondo plantea que retirar subsidios y reasignar el ahorro hacia gasto social mejor dirigido, reducción de impuestos distorsionantes o inversión productiva puede producir resultados más equitativos y sostenibles. Y una pieza clave: proteger a los vulnerables no exige subsidiar el precio para todos; puede lograrse con transferencias focalizadas, de menor costo fiscal y con menos efectos secundarios.

La advertencia del FMI no es solo distributiva, también es de efectividad antiinflacionaria. En su análisis, la idea de que el subsidio generalizado “mata” la inflación puede fallar bajo condiciones realistas y, en mercados emergentes, el financiamiento del subsidio puede incluso volverse contraproducente si eleva la deuda externa y presiona el tipo de cambio. Dicho de otra manera: el subsidio puede ganar paz social hoy, pero si compromete la percepción de sostenibilidad fiscal o afecta expectativas, el remedio termina alimentando el problema por la vía cambiaria y de riesgo país. 

También el Banco Mundial ha advertido que los controles de precios y congelamientos prolongados tienden a acumular costos y generar distorsiones, por lo que recomienda transparencia, actualización frecuente basada en fórmulas, y claridad desde el inicio sobre condiciones de terminación y fuentes de financiamiento, además de fortalecer redes de protección social focalizadas. Esa recomendación no es una receta abstracta: es una lección de administración pública. Cuando un precio se fija por decisión política sin reglas, el Estado queda rehén de su propia promesa, y cada semana adicional encarece el costo de la salida. 

En el caso dominicano, la conversación institucional debería moverse hacia un modelo híbrido más inteligente: mantener la capacidad de amortiguar picos extremos, pero con una arquitectura clara. Eso implica una fórmula transparente de precios, ajustes graduales cuando corresponda, y compensación directa y temporal a los hogares que realmente lo necesitan. Implica además explicar el costo fiscal en términos simples, porque la legitimidad también se construye con información: cuánto se gasta en el subsidio y qué se deja de financiar por sostenerlo. Si el subsidio es una política de emergencia, debe tener “puerta de salida” y no convertirse en una normalidad presupuestaria.

Al final, congelar combustibles puede ser un acto responsable en un momento de turbulencia internacional, pero no debe ser la única herramienta ni la política permanente. La sostenibilidad se defiende con reglas, focalización y credibilidad. Los precios internacionales seguirán moviéndose, el tipo de cambio seguirá siendo una variable sensible, y la estabilidad social requiere protección efectiva, no necesariamente universal. La clave está en evolucionar desde el subsidio como reflejo automático hacia una política energética y social más precisa, que proteja sin hipotecar el futuro.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditores

✨⛽️ Congelar no es gratis: la factura del alivio y la ruta hacia una política más inteligente 🇩🇴

El Gobierno mantendrá congelados los combustibles esenciales y el GLP del 9 al 15 de mayo con un subsidio de RD$1,657 millones: una medida que protege el bolsillo y ayuda a contener expectativas, pero que también abre el debate de fondo sobre sostenibilidad fiscal, reglas de salida y focalización. [dgii.gov.do], [deultimominuto.net]

En medio de la volatilidad global, el alivio es real: avtur baja RD$17.42 y kerosene RD$19.30, mientras los principales combustibles se mantienen sin variación. Pero el mensaje institucional debe ser completo: congelar precios es comprar tiempo con recursos públicos, y por eso la conversación madura no es “subsidio sí o no”, sino cómo proteger mejor y por cuánto tiempo. [dgii.gov.do], [deultimominuto.net] [dgii.gov.do], [elnacional.com.do]

El FMI ha sido claro: los subsidios generalizados suelen ser costosos y poco focalizados, y recomienda migrar hacia transferencias dirigidas y políticas sociales mejor diseñadas, además de mecanismos que hagan la política de precios más predecible y transparente. En paralelo, variables como el tipo de cambio importan porque la factura energética se paga en dólares; esta semana se cita una tasa promedio de RD$60.00 basada en publicaciones del Banco Central. [imf.org] [bancentral.gov.do], [imf.org]

Al final, la estabilidad se defiende con credibilidad: amortiguar choques extremos cuando sea necesario, pero con arquitectura clara, protección más precisa y una salida ordenada para que el alivio de hoy no se convierta en presión mañana. [imf.org]

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditores ✍️

#Combustibles #GLP #EconomíaRD #Inflación #PolíticaFiscal #Sostenibilidad #Energía #Reformas #Gobernabilidad #RepúblicaDominicana #FinanzasPúblicas #Geopolítica 🌍📉📈https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/el-gobierno-dominicano-sostiene-su.html

Luis Abinader crea por decreto comisión para transformación de educación

En la comisión dispuesta mediante decreto estarán presentes tres ministerios y el Infotep.
En la comisión dispuesta mediante decreto estarán presentes tres ministerios y el Infotep.

Luis Abinader crea por decreto comisión para transformación de educación

Deja sin efecto intento de integrar ministerios de Educación, y de Educación Superior Ciencia y Tecnología. Posición. ADP condiciona participar apegada a sus ideas y propuestas.

Yanet Féliz | Publicado: 8/05/2026 - 12:20 AM

SANTO DOMINGO.-Con la idea de sentar las bases para la modernización integral del sistema educativo, el presidente Luis Abinader Corona emitió el decreto 309-26 que deja establecida la Comisión Ejecutiva para Transformación Educativa.

Esta se encargará de presentar al Poder Ejecutivo el proyecto de Ley de Educación y las recomendaciones derivadas del proceso, en un plazo no mayor de 6 meses, a partir de la fecha.

“Luis Abinader deja sin efecto la fusión entre Educación y Mescyt”

Con la disposición se derogó el Decreto núm. 580-24, del 7 de octubre de 2024, que crea una comisión especial para coordinar los procesos administrativos y legales relativos a la fusión de los ministerios de Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología.

“Quiénes integrarán la nueva comisión para la transformación educativa”

Dicha comisión estará integrada por los Ministerios de Educación, el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología, el ministro de Administración Pública y la directora general del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).

Abinader dispuso que la Comisión Ejecutiva conforme Comités Consultivos, integrados por expertos de distintas áreas de la educación, encargado de apoyar a la Comisión Ejecutiva en sus trabajos propiciando el diálogo, la consulta y el consenso en torno a las transformaciones requeridas por el sistema educativo y de ciencia, tecnología e innovación, en coherencia con las metas de desarrollo nacional. Igual un Comité Técnico, encargado de la redacción de las propuestas finales a partir de los concensos que surjan de los trabajos del Comité consultivo y de la Comisión Ejecutiva.

“La reforma educativa que impulsa Rafael Santos Badía hacia 2036”

Al asumir el cargo como titular del Mescyt, Rafael Santos Badía planteó la transformación del sistema educativo, dado el escenario global marcado por la acelerada transformación del mundo del trabajo, la automatización y la necesidad de competencias cada vez más especializadas. Santos Badía llamó a impulsar una reforma profunda del sistema educativo dominicano que responda de manera efectiva a las demandas actuales y futuras del mercado laboral. Igual exhortó a orientar la formación académica hacia la calidad, la pertinencia y eficiencia, como parte de una visión estratégica de país con la vista puesta en el año 2036.

“La ADP fija condiciones para participar en el debate sobre educación”

La determinación de la Asociación Dominicana de Profesores de participar en el debate planteado, trazando una ruta de acción, debe ser apegado a sus ideas y propuestas.

“Vamos a identificar de antemano en cuáles aspectos de los planteados podemos incidir desde ahora, a fin de crear las condiciones adecuadas para avanzar en esa ruta de reforma que está en debate”, adelantó Eduardo Hidalgo, presidente de la ADP.

Dijo que lo que hay ahí no es un tema de fusión o no, sino más complejo, que amerita una respuesta integral por parte de la ADP, Asociación Nacional de Profesionales y Técnicos de la Educación, Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD y otros afines.

No obstante, dijo que de alguna manera le plantea un desafío a la ADP sobre los resultados del Congreso Pedagógico, que aprobó algunas propuestas que en su momento serán presentadas y acciones por definir puntual y oportunamente.

Condiciones

— Otras ideas ADP

Además de conformar una comisión de expertos, analizar y organizar una respuesta, falta tomar una decisión respecto a ese documento y al que entregó el Mescyt y ponerlos en la agenda de la próxima reunión de CEN ADP.

https://eldia.com.do/luis-abinader-crea-por-decreto-comision-para-transformacion-de-educacion/

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📚🇩🇴 Educación en modo transformación: el presidente Luis Abinader emitió el Decreto 309-26 para crear la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa, con la meta de presentar en 6 meses el proyecto de Ley de Educación y recomendaciones para modernizar integralmente el sistema. ⏳📝 [eldia.com.do]

🔎 La nueva comisión integra a MINERD, MESCyT, MAP e INFOTEP, y además podrá conformar comités consultivos de expertos y un comité técnico para redactar las propuestas finales con diálogo y consenso. 🤝👩‍🏫👨‍💻 [eldia.com.do]

✅ También se deroga el Decreto 580-24, dejando sin efecto el intento de fusión entre Educación y MESCyT. 🏛️📌 [eldia.com.do]

👥 En el debate, la ADP ha señalado que participaría apegada a sus ideas y propuestas, subrayando que el tema requiere una respuesta integral del sector educativo. 🗣️📍 [eldia.com.do]

🔗 Más información: https://eldia.com.do/luis-abinader-crea-por-decreto-comision-para-transformacion-de-educacion/

#Educación #TransformaciónEducativa #Decreto30926 #LuisAbinader #MINERD #MESCyT #MAP #INFOTEP #ADP #CalidadEducativa #ReformaEducativa #CapitalHumano #Innovación #RepúblicaDominicana

EDITORIAL 

Abinader cambia el guion de la reforma educativa y pone a prueba la capacidad de consenso

El decreto 309-26 abandona la vía de la fusión administrativa y abre un proceso con comités, plazo y hoja de ruta hacia una nueva Ley de Educación; el reto será convertir el diálogo en resultados medibles y socialmente sostenibles, alineados con las metas nacionales.

El decreto 309-26, mediante el cual el presidente Luis Abinader crea la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa, tiene un doble significado político e institucional: por un lado, reconoce que la educación dominicana necesita una modernización integral; por el otro, admite que la solución no pasa necesariamente por la ingeniería organizacional de fusionar ministerios. Al derogar el decreto 580-24, que había establecido una comisión para coordinar la fusión entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el Gobierno cierra una discusión que se había concentrado más en el “cómo se administra” que en el “qué se aprende, para qué se aprende y con qué calidad se aprende”. Ese giro merece atención, porque desplaza el debate desde el organigrama hacia el desempeño del sistema.

Hay una idea central detrás de esta decisión: las grandes reformas educativas no se sostienen si se diseñan como meras reestructuraciones burocráticas. La educación es un ecosistema donde interactúan currículo, docentes, gestión escolar, evaluación, financiamiento, tecnología, cultura institucional y expectativas sociales. Cambiar el nombre o el tamaño de una entidad puede ayudar a ordenar procesos, pero no reemplaza la tarea de fondo: mejorar aprendizajes, reducir brechas, fortalecer la formación docente, modernizar contenidos y alinear la escuela con las competencias que demanda un mundo en transformación acelerada. En ese sentido, la creación de una comisión con mandato específico de producir un proyecto de Ley de Educación y recomendaciones, y con un plazo de seis meses, introduce un elemento de urgencia organizada: no basta con diagnosticar, hay que proponer, acordar y redactar.

La composición de la comisión también es una señal. Que participen el Minerd, el Mescyt, el Ministerio de Administración Pública e Infotep revela una lectura más amplia del problema educativo. Es un reconocimiento tácito de que la educación ya no puede pensarse como compartimentos estancos: la educación preuniversitaria debe conversar con la educación superior, la formación técnico-profesional y la reforma del Estado. Y, sobre todo, debe conversar con el mercado laboral y la productividad. Un país que aspira a competir en cadenas de valor más sofisticadas no puede darse el lujo de un sistema educativo que produzca títulos sin competencias, ni competencias sin pertinencia. La inclusión de Infotep, por ejemplo, coloca en la mesa el vínculo entre aprendizaje y empleabilidad, una discusión que será determinante si la meta es construir capital humano para un horizonte de desarrollo más ambicioso.

Aquí conviene subrayar un punto que suele quedar implícito, pero que hoy debe decirse con claridad: para alcanzar la Meta RD 2026 —y sostener cualquier agenda nacional de modernización— se requieren recursos humanos clasificados, es decir, personas con competencias verificables, formación pertinente y capacidad de adaptarse a tecnologías y procesos que cambian a gran velocidad. La competitividad, en la era moderna, no depende solo de infraestructura o inversión; depende del talento que opera esa inversión. Y ese talento exige un estándar formativo más alto y más preciso: dominio sólido de lectura, escritura y matemáticas; pensamiento crítico y científico; habilidades digitales aplicadas; manejo funcional de un segundo idioma; destrezas socioemocionales para trabajar en equipo y resolver problemas; y una formación técnico-profesional robusta que conecte con sectores productivos reales. En el nivel superior, la prioridad debe ser calidad y pertinencia: programas acreditables, investigación aplicada, vínculo empresa-universidad, y carreras alineadas con demanda futura en áreas como logística, manufactura avanzada, salud, educación, datos, ciberseguridad, energías, agroindustria y servicios globales. En otras palabras, la reforma educativa debe producir “empleabilidad con ciudadanía”: personas capaces de insertarse en el trabajo moderno sin renunciar a valores, ética pública y compromiso social.

Ahora bien, el decreto no solo crea una comisión; establece también la arquitectura del diálogo: comités consultivos integrados por expertos, encargados de promover consulta y consenso, y un comité técnico responsable de redactar propuestas finales a partir de los acuerdos. Esta estructura, si se maneja con rigor, puede servir para separar la deliberación pública del trabajo técnico de redacción, evitando el ruido que suele convertir los procesos de reforma en un conflicto permanente. Pero esa misma estructura puede fracasar si se convierte en una sumatoria de reuniones sin dirección, o si confunde “consulta” con “dilación”. El plazo de seis meses obliga a priorizar, a establecer etapas y a definir productos concretos: un anteproyecto de ley, un paquete de reformas institucionales, una propuesta de gobernanza, un sistema de evaluación, una ruta de implementación y, sobre todo, indicadores de éxito verificables.

En este punto aparece el actor más sensible del proceso: la Asociación Dominicana de Profesores. Su posición de participar condicionada a que el debate se apegue a sus ideas y propuestas no debería interpretarse como una amenaza, sino como un dato político real: ninguna reforma educativa es viable si el magisterio se siente excluido o instrumentalizado. Al mismo tiempo, la educación no puede quedar rehén de una sola voz, por legítima que sea. El desafío consiste en construir un pacto donde los docentes sean protagonistas de la transformación, pero donde también tengan cabida las familias, las universidades, los técnicos, los sectores productivos y la sociedad civil. Cuando Eduardo Hidalgo plantea que el tema es más complejo que la fusión o no, está señalando una verdad que el país ha evitado por demasiado tiempo: la reforma educativa exige decisiones difíciles sobre desempeño, carrera docente, formación continua, evaluación, gestión de centros y calidad del gasto. Ahí es donde se medirá la madurez del diálogo.

La referencia a la visión hacia 2036, expresada por el nuevo titular del Mescyt, Rafael Santos Badía, ayuda a dimensionar el momento. La acelerada transformación del mundo del trabajo, la automatización y el surgimiento de competencias especializadas obligan a que el sistema educativo forme para la vida, para la ciudadanía y para el empleo del futuro. Esto implica revisar el currículo con enfoque en habilidades fundamentales y, al mismo tiempo, integrar competencias tecnológicas y cultura científica. Implica, además, que la educación superior y la técnico-profesional se articulen con sectores productivos reales, con mapas de demanda laboral y con innovación. Si el país quiere crecer con más productividad, la educación tiene que dejar de ser un gasto defensivo y convertirse en una inversión estratégica.

Sin embargo, no hay transformación educativa sin confianza. Y la confianza se construye con transparencia, reglas claras y resultados tempranos. La comisión debe evitar la tentación de producir un documento grandilocuente sin anclaje presupuestario, o una ley llena de buenas intenciones sin mecanismos de cumplimiento. Debe hablar con el lenguaje del aula y con el lenguaje de la política pública: qué cambia, cuándo cambia, quién lo ejecuta, cuánto cuesta y cómo se mide. Si la reforma pretende ser integral, tendrá que tocar la calidad docente sin demonizar al maestro, la evaluación sin convertirla en castigo, la tecnología sin venderla como milagro, y la gobernanza sin politizar la escuela. La educación no mejora por decreto; mejora cuando el sistema logra alinear incentivos, capacidades y responsabilidades hacia aprendizajes reales.

Este decreto, por tanto, es una oportunidad y una prueba. Oportunidad, porque corrige el rumbo de una discusión que se estaba reduciendo a la fusión institucional y abre un proceso que, al menos en el diseño, incorpora técnica, consulta y visión de largo plazo. Prueba, porque la historia dominicana está llena de comisiones que nacen con ambición y mueren por falta de acuerdos, por intereses cruzados o por incapacidad de convertir diagnósticos en implementación. La diferencia, esta vez, debe estar en el método: metas claras, participación equilibrada, liderazgo político consistente y una agenda que ponga al estudiante en el centro, no a las instituciones.

Si el país logra convertir este proceso en un pacto educativo operativo —con reformas ejecutables, cronograma y métricas— el decreto 309-26 puede recordarse como el inicio de un ciclo virtuoso. Pero si se pierde en el laberinto de la negociación interminable, será otro capítulo en la larga lista de intentos. La educación dominicana no necesita más anuncios: necesita decisiones y continuidad. Y esa continuidad solo se logra cuando el consenso se traduce en políticas que sobreviven al calendario político y se miden en el aprendizaje de los niños y jóvenes, no en comunicados.

Luis Orlando Díaz Vólquez

#GuasábaraEditor

Depósitos en bancos múltiples crecen más de RD$122 mil millones entre enero y marzo

Estadísticas sobre depósitos en los bancos
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Informe | Depósitos en bancos múltiples crecen más de RD$122 mil millones entre enero y marzo

Un informe de la ABA revela que los depósitos del público pasaron de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al mes de marzo de 2026.

Depósitos Bancos Multiples

Redacción Listín Diario | 08/05/2026 00:00 | 

Los depósitos en los bancos múltiples aumentaron en RD$122.8 mil millones durante el primer trimestre del 2026, al pasar de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al cierre de marzo.

La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) afirmó que este resultado refleja la confianza de los clientes en las entidades bancarias del país y la capacidad del sector de continuar fortaleciendo sus niveles de captación.

En un informe elaborado por la dirección técnica, la ABA señaló que este crecimiento estuvo impulsado principalmente por los depósitos a la vista, cuyo saldo aumentó en RD$93.1 mil millones (20.7%), al pasar de RD$449.1 mil millones a RD$542.2 mil millones en el citado período.

Asimismo, indicó que los depósitos de ahorro registraron un incremento de RD$13.1 mil millones (1.2%), al situarse en RD$1,026.9 mil millones en marzo de 2026, frente a los RD$1,013.8 mil millones reflejados en diciembre de 2025. Mientras que, los depósitos a plazo pasaron de RD$1,034.3 mil millones a RD$1,050.6 mil millones, para un aumento de RD$16.5 mil millones (1.6%), agregó.

En línea con este comportamiento, la Asociación de Bancos precisó que, para el trimestre, el total de pasivos se incrementó en RD$112,800 millones, tras registrar RD$3.33 billones en marzo de 2026, en comparación con los RD$3.2 billones de diciembre 2025, para un crecimiento de 3.5%.

Resaltó, además, que la banca múltiple dominicana mantuvo indicadores financieros robustos al cierre del primer trimestre del año, reflejados en el crecimiento de sus activos, la cartera de crédito, así como en niveles de solvencia superiores a los establecidos por la regulación.

En ese sentido, informó que los activos de los bancos múltiples alcanzaron RD$3.7 billones al cierre de marzo, para un aumento de RD$120,300 millones, equivalente a 3.3%, crecimiento superior al 2.0% registrado en igual período de 2025.

La ABA indicó que el índice de solvencia alcanzó el 15.8%, superior en un 58% al establecido por la Ley Monetaria y Financiera, debido principalmente al aumento de reservas patrimoniales y a una adecuada distribución de sus activos.

“Estos resultados confirman a los bancos múltiples como un sector con fundamentos robustos, que continúa aportando al desarrollo de las actividades productivas del país, incluso en un contexto de tensión económica internacional asociado a conflictos bélicos y geopolíticos”, expresó.

https://listindiario.com/economia/finanzas/20260508/depositos-bancos-multiples-crecen-mas-rd-122-mil-millones-enero-marzo_904875.html

COMENTARIO

Depósitos que hablan: confianza, liquidez y el reto de convertir ahorro en desarrollo

En solo tres meses, los depósitos en la banca múltiple aumentaron en más de RD$122 mil millones. La cifra confirma solidez y credibilidad del sistema, pero también abre una conversación más exigente: cómo transformar esa liquidez en crédito productivo, inclusión financiera y estabilidad macroeconómica en un contexto internacional cargado de incertidumbre.

Que los depósitos del público en los bancos múltiples hayan crecido de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al cierre de marzo de 2026 —un incremento de RD$122.8 mil millones— no es un dato menor. Es, ante todo, una señal de confianza. En economías donde la gente sospecha de su sistema financiero, el dinero busca refugio fuera del circuito formal: se dolariza, se inmoviliza o se disfraza en activos de baja productividad. En cambio, cuando los depósitos crecen, la ciudadanía está votando con su bolsillo: prefiere la formalidad, la seguridad institucional y la trazabilidad que ofrece la banca.

El informe de la Asociación de Bancos Múltiples (ABA) atribuye el avance a la capacidad de captación del sector y al fortalecimiento de la relación cliente–entidad. Pero la lectura va más allá del relato sectorial. Depósitos al alza significan, en la práctica, un sistema con mayor músculo para intermediar recursos, administrar riesgos y respaldar el dinamismo económico. No se trata únicamente de “dinero en cuentas”; se trata de un termómetro de expectativas: la gente deposita cuando percibe estabilidad, reglas relativamente predecibles y un horizonte de consumo e inversión que aún luce posible.

Ahora bien, el componente del crecimiento es tan importante como el crecimiento mismo. La expansión estuvo impulsada principalmente por los depósitos a la vista, que aumentaron en RD$93.1 mil millones (20.7%), pasando de RD$449.1 mil millones a RD$542.2 mil millones en el período. Esta composición sugiere una preferencia por liquidez inmediata. Dicho de otro modo: las familias y empresas están acumulando recursos, pero quieren tenerlos disponibles, sin amarrarlos a plazos largos. Eso puede interpretarse como prudencia ante un entorno internacional tenso —conflictos, volatilidad en energía y logística, y señales mixtas en las tasas globales—, pero también como una oportunidad para la banca: captar recursos de bajo costo financiero que, bien gestionados, pueden traducirse en crédito competitivo.

Los depósitos de ahorro, por su parte, crecieron RD$13.1 mil millones (1.2%) hasta RD$1,026.9 mil millones, y los depósitos a plazo subieron RD$16.5 mil millones (1.6%) hasta RD$1,050.6 mil millones. Aquí hay una pista útil: el ahorro tradicional y el plazo fijo también avanzan, pero a un ritmo más moderado que la liquidez a la vista. Si la economía estuviera dominada por una visión de largo aliento, lo esperable sería un empuje más fuerte del plazo. Si, en cambio, prevalece la cautela, la gente prefiere cuentas transaccionales. Este matiz es clave para entender el estado de ánimo económico: hay confianza en el sistema, sí, pero también deseo de flexibilidad.

La discusión no puede quedarse en la foto del trimestre. El país debe preguntarse qué está haciendo con esa masa de recursos. La intermediación financiera es valiosa cuando transforma ahorro en inversión productiva, cuando reduce costos de transacción, cuando amplía el acceso al crédito formal y cuando asigna capital a actividades con mayor productividad. Una expansión de depósitos, por sí sola, puede convivir con una realidad incómoda: que el crédito no llegue con la misma intensidad a las mipymes, a los sectores emergentes o a los territorios que más lo necesitan. El reto, entonces, es de calidad, no solo de cantidad: ¿está fluyendo el dinero hacia la economía real o se está quedando en circuitos de bajo impacto?

El informe también destaca que, en línea con este comportamiento, el total de pasivos del sistema aumentó en RD$112,800 millones, ubicándose en RD$3.33 billones en marzo de 2026, frente a RD$3.2 billones en diciembre de 2025, para un crecimiento de 3.5%. Los activos alcanzaron RD$3.7 billones, con un aumento de RD$120,300 millones (3.3%). Estas cifras sostienen una narrativa de robustez: el sistema crece, se expande y mantiene ritmo superior al observado en igual período del año anterior. Pero la robustez no debe conducir a complacencia. En un mundo donde el riesgo se reconfigura —cadenas de suministro, shocks de precios, tensiones geopolíticas— la estabilidad se protege con gestión prudente, transparencia, supervisión efectiva y una cultura de cumplimiento que haga del sistema financiero un aliado del desarrollo, no un fin en sí mismo.

Un indicador resulta particularmente revelador: el índice de solvencia de 15.8%, por encima del mínimo regulatorio, atribuido al aumento de reservas patrimoniales y a una adecuada distribución de activos. La solvencia es el cinturón de seguridad del sistema. En tiempos de turbulencia, es lo que permite resistir, absorber pérdidas, mantener la confianza y evitar que una crisis de liquidez se convierta en una crisis sistémica. Pero la solvencia debe convivir con eficiencia: capital fuerte, sí, pero también innovación, digitalización responsable y productos financieros que respondan a la vida real del ciudadano.

Y aquí emerge otra conversación: depósitos creciendo no significa automáticamente bienestar creciendo. Puede ser, en parte, una consecuencia de la formalización de pagos, de mayores flujos transaccionales y del incremento del uso de canales digitales. También puede reflejar una preferencia por ahorrar más ante incertidumbre, o un comportamiento empresarial de “caja” para cubrir contingencias. Por eso, el dato debe interpretarse con equilibrio: como evidencia de estabilidad del sistema, pero también como invitación a políticas que conviertan esa estabilidad en progreso tangible: más crédito a la producción, mejores condiciones para emprender, mayor inclusión financiera, y mecanismos de educación financiera que permitan a más dominicanos aprovechar productos de ahorro e inversión.

La banca múltiple, en efecto, es un pilar del desempeño económico. Pero los pilares se evalúan por lo que sostienen. El crecimiento de depósitos debe verse como una responsabilidad compartida: de los bancos, que deben competir en mejores servicios, transparencia de costos y ampliación del acceso; del regulador, que debe anticiparse a riesgos y asegurar reglas claras; y del Estado, que debe consolidar un entorno macroeconómico estable y un marco de confianza institucional que premie el ahorro y la inversión productiva.

En última instancia, RD$122.8 mil millones más en depósitos en un trimestre es una noticia que inspira, pero también exige. Inspira porque confirma que el ciudadano confía en su sistema financiero. Exige porque el país necesita que esa confianza se traduzca en desarrollo: en productividad, empleo, innovación y oportunidades. En tiempos de tensiones globales, la mejor defensa económica no es el triunfalismo, sino la capacidad de convertir fortaleza financiera en bienestar sostenible.

Luis Orlando Díaz Vólquez

Deuda pública | Magín Díaz: Profesionalización del manejo de la deuda ha permitido a RD postergar reforma fiscal

Ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.
Ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.Fuente externa

Magín Díaz: Profesionalización del manejo de la deuda ha permitido a RD postergar reforma fiscal

La realización de una reforma fiscal en República Dominicana es una de las acciones que el gobierno y los sectores productivos mantienen en la lista de pendientes, a pesar de ser un mandato legal.

Santo Domingo, RD. | 08/05/2026 09:46 | Ángel Valdez | Deuda pública | 

La realización de una reforma fiscal en República Dominicana es una de las acciones que el gobierno y los sectores productivos mantienen en la lista de pendientes, a pesar de ser un mandato legal. Tras la última reforma fiscal realizada en 2012, el Poder Ejecutivo no ha logrado el consenso para cumplir con la Ley 1-12 que establece la Estrategia Nacional de Desarrollo para el año 2030.

Es precisamente esta pieza la que ordena la ejecución de una transformación del marco tributario del país basada en la progresividad y sostenibilidad financiera a largo plazo. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, expresó ayer lo que considera como la explicación ante el funcionamiento del sistema económico público del Estado sin una modernización fiscal: la profesionalización del manejo de la deuda.

“Eso es lo que nos ha permitido llegar, lo que nos ha permitido mantener el nivel de gasto, que ha ido aumentando, pero los ingresos no. Eso sea financiado con la profesionalización del manejo de la deuda en los últimos 15 años”, afirmó, mientras participaba en una reunión con empresarios de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).

Díaz indicó que las autoridades gubernamentales están concentradas en manejar la crisis del petróleo causada por el conflicto bélico registrado en Medio Oriente, intentando reducir el impacto en los segmentos poblacionales más expuestos. No obstante, aclaró que “no hay un momento óptimo para una reforma fiscal”.

“En el 2004, en medio de la crisis bancaria económica, hubo que hacer una, en el 2011, (el expresidente) Leonel Fernández tuvo que hacer una porque lo  importante es mantener la estabilidad macroeconómica, si eso está en juego, hay que hacer lo que hay que hacer”, dijo Díaz al analizar en un conversatorio la coyuntura económica internacional y el impacto que tiene en el territorio nacional.

El funcionario resaltó que los ingresos recaudados por el Estado dominicano “son cortos”. Es por esta razón que, según dijo, “en algún momento como sociedad tendremos que ver ese tema”.

Subirá el precio de los combustibles

El Poder Ejecutivo ha destinado miles de millones de pesos para mitigar el alza de los carburantes, causada por el conflicto bélico registrado en Oriente Medio.

Sin embargo, la decisión de las autoridades no podrá calmar el malestar provocado en quienes se transportan a través de vehículos, ya que el plan del tren gubernamental consiste en continuar estableciendo “aumentos graduales en los precios de los combustibles”.

“Los aumentos tendrán que ser graduales para que la población se vaya adaptando. Estamos ante un choque del precio del petróleo de una magnitud muy grande. El combustible ha aumentado en un 12%”, expresó.

Díaz precisó que han destinado en promedio RD$1,500 millones cada semana para subsidiar los distintos combustibles comercializados en el país.

“(A pesar del) aumento del precio, el gobierno está subsidiando con un monto considerable para evitar que haya un aumento desproporcionado de precio en la economía”, declaró.

Según detalló, el Presupuesto General del Estado contiene un margen para aumentar el déficit, el cual está situado en 3.2% del Producto Interno Bruto (PIB). No obstante, aclaró que en algún momento la cartera del Gobierno tendrá un límite para seguir subsidiando.

Para enfrentar el tope, las autoridades tendrían que recurrir a “reasignar partidas de gastos” contempladas en el presupuesto, permitiendo la continuidad de la subvención, “y combinarlo con aumentos graduales y razonables de los precios de combustibles”.

“Vamos a monitorear el precio internacional para ver hasta dónde el Gobierno puede llegar”, puntualizó.

20 % más rico de la población se queda con subsidios de la gasolina

Por otro lado, Díaz informó que el tren gubernamental optará por una estrategia más eficiente, a través de la cual sea la población vulnerable la más beneficiada: la focalización de los subsidios.

Estos serían aplicados en sectores como el transporte, fertilizantes, al igual que en productos de la canasta básica, si fuese necesario.

“Cuando aumenta el precio de los combustibles, vamos reduciendo los subsidios generalizados y parte de ese dinero podemos utilizarlo para mejorar los subsidios focalizados”, dijo.

De acuerdo con su explicación, el subsidio generalizado es más fácil, llega a todo el mundo, pero es ineficiente.

“La mitad del subsidio se lo lleva el 20% más rico de la población. Entonces lo ideal es ir desmontando lo generalizado y concentrarnos en los grupos más vulnerables de la población”, destacó.

Reducción del gasto corriente

Mientras tanto, el Gobierno apuesta por aplicar acciones que tienen el objetivo de eficientizar el gasto corriente del presupuesto.

“ (Reducir) gastos operativos, menos compras de bienes… vamos a tratar de optimizar para reasignar ese gasto a los subsidios o a la inversión”, reiteró.

“Hemos sobrellevado con éxito las crisis anteriores y ahora haremos lo propio salvaguardando la estabilidad macro y social del país”, contenía en imagen el cierre de la presentación que realizó Díaz ante un grupo de empresarios en la sede de la AIRD-

https://listindiario.com/la-republica/gobierno/20260508/magin-diaz-profesionalizacion-manejo-deuda-permitido-rd-postergar-reforma-fiscal_904889.html

💰🇩🇴 Magín Díaz: Profesionalización del manejo de la deuda ha permitido postergar la reforma fiscal

El ministro de Hacienda explica que, pese a ser un mandato legal, la reforma fiscal sigue pendiente gracias a una gestión más profesional de la deuda pública 📊. En un contexto de alza del petróleo por el conflicto en Medio Oriente 🌍🛢️, el Gobierno prioriza la estabilidad macroeconómica, subsidios focalizados y aumentos graduales de los combustibles 🚗⛽.

También advierte que los ingresos del Estado son limitados y que, como sociedad, el debate fiscal será inevitable 🤝.

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La deuda no puede seguir sustituyendo la reforma fiscal

La afirmación de Magín Díaz —que la profesionalización del manejo de la deuda ha permitido postergar la modernización tributaria— describe con crudeza una realidad: la estabilidad macro se ha defendido más con financiamiento que con reformas. Pero el crédito compra tiempo, no resuelve el problema de fondo.

La reforma fiscal en República Dominicana se ha convertido en ese pendiente que todos reconocen y casi nadie quiere tocar. Se admite en privado, se menciona en foros empresariales, se diagnostica en documentos técnicos y se posterga en la agenda política. El resultado es una paradoja: el país ha logrado sostener estabilidad, expandir gasto y atender shocks externos sin la modernización tributaria que la ley manda y que la economía demanda. Y ahí radica el valor —y el riesgo— de la frase del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz: la profesionalización del manejo de la deuda ha permitido mantener el nivel de gasto aun cuando los ingresos no han crecido al mismo ritmo.

Ese reconocimiento, por transparente, merece una lectura seria. No es un elogio automático ni una confesión impropia. Es, más bien, la descripción de un mecanismo que ha sostenido el equilibrio: ante ingresos “cortos” y la falta de consenso para una reforma, el Estado ha recurrido a financiar la diferencia de manera cada vez más ordenada, aprovechando mejores prácticas de colocación, perfilamiento de vencimientos, manejo de riesgos y reputación de mercado. En un mundo donde el crédito es también confianza, gestionar la deuda con disciplina ha sido una forma de comprar estabilidad. Pero el tiempo comprado se agota, y el costo de seguir comprándolo puede aumentar de golpe cuando la coyuntura internacional se complica.

La Ley 1-12, que establece la Estrategia Nacional de Desarrollo con horizonte 2030, no se planteó como un texto ornamental. Ordena una transformación del marco tributario con criterios de progresividad y sostenibilidad financiera de largo plazo. Sin embargo, desde la última reforma en 2012, el país no ha logrado el consenso necesario para una revisión integral. No es solo un tema de tecnicismo fiscal: es un problema de economía política. Porque cada reforma real toca intereses, modifica equilibrios y obliga a una conversación incómoda sobre quién paga, cuánto paga y qué recibe a cambio.

Por eso resulta relevante la otra idea expuesta por Díaz: “no hay un momento óptimo para una reforma fiscal”. La historia dominicana lo confirma. En 2004, en plena crisis bancaria y económica, hubo que actuar. En 2011, también se tomaron decisiones en nombre de la estabilidad. La lección es clara: cuando la estabilidad macroeconómica está en juego, las sociedades hacen lo que no querían hacer. La pregunta, entonces, no es si habrá o no reforma; es si se hará por convicción, planificación y pacto social, o por urgencia, presiones y poco margen de maniobra.

El contexto actual agrega un ingrediente explosivo: el choque petrolero derivado del conflicto bélico en Medio Oriente. El Gobierno ha reaccionado con subsidios millonarios para amortiguar el golpe, destinando —según lo explicado— alrededor de RD$1,500 millones semanales, en medio de un aumento del combustible cercano al 12%. Esa política puede ser defendible en el corto plazo como medida de contención social y de estabilidad de precios, pero no es neutra fiscalmente. Si el Presupuesto contempla un margen de déficit de 3.2% del PIB, ese margen no es infinito. Y aun cuando exista holgura momentánea, la persistencia del shock erosiona el espacio fiscal y obliga a escoger entre opciones difíciles: o se reasignan partidas, o se recorta gasto, o se suben ingresos, o se acelera el endeudamiento, o se combina todo con un costo político notable.

Aquí entra un punto medular que el ministro también puso sobre la mesa: la focalización. Los subsidios generalizados tienen una virtud operativa —son rápidos y alcanzan a todos— pero cargan un pecado de diseño: suelen beneficiar más a quienes más consumen, y quienes más consumen suelen ser quienes más ingresos tienen. Si, como se afirmó, la mitad del subsidio a la gasolina se la queda el 20% más rico, entonces estamos ante un esquema socialmente regresivo, aunque se vista de alivio colectivo. En ese escenario, la política pública inteligente no es prolongar indefinidamente el subsidio universal, sino transitar hacia apoyos focalizados: transporte, fertilizantes, canasta básica si hiciera falta, y transferencias mejor dirigidas a quienes realmente lo necesitan.

Pero focalizar no es solo mover una perilla; es mejorar el Estado. Requiere registros sociales confiables, interoperabilidad, trazabilidad, verificación y capacidad de auditoría. Requiere, también, credibilidad: que la población crea que el retiro de un subsidio generalizado no es un castigo, sino una redistribución más justa. Y esa credibilidad se construye con transparencia y con resultados, no con discursos.

El componente de gasto también es ineludible. “Reducir gasto corriente”, “menos compras”, “optimizar” para reasignar a inversión o subsidios focalizados: todo eso suena correcto y, en teoría, debería acompañar cualquier conversación fiscal. Sin embargo, el debate público dominicano suele caer en un falso dilema: o se habla solo de impuestos o se habla solo de recortes. La sostenibilidad exige un enfoque integral: ingresos suficientes, gasto eficiente y deuda administrada con prudencia. Quitar una pata de esa mesa es condenarla a tambalearse.

Lo que está en juego no es un tecnicismo contable; es el modelo de desarrollo. Un país que aspira a crecer con más productividad, atraer inversión, sostener políticas sociales y mejorar infraestructura no puede depender permanentemente del financiamiento para cubrir una brecha estructural entre gasto e ingresos. La deuda puede ser una herramienta legítima para inversión y para manejar ciclos, pero cuando se convierte en sustituto de una estructura tributaria moderna, termina imponiendo su propia agenda: mayores pagos de intereses, menor flexibilidad presupuestaria y más vulnerabilidad ante tasas internacionales y choques externos.

La profesionalización del manejo de la deuda, entonces, es una buena noticia… hasta que se usa como coartada para no hacer lo inevitable. La reforma fiscal no debe ser un “evento” traumático, sino un proceso pactado, gradual y creíble, con metas y calendarios, con protección a los más vulnerables y con compromisos verificables de eficiencia del gasto. Postergarla puede ser políticamente cómodo, pero económicamente costoso. Y si la hacemos solo cuando la estabilidad esté a punto de romperse, la haremos tarde, a la carrera y con menor justicia.

Al final, la pregunta que debemos hacernos como sociedad no es si queremos o no pagar más. La pregunta correcta es si queremos seguir pagando de la manera menos transparente —con subsidios regresivos, déficits crecientes o deuda acumulada— o si preferimos pagar de forma más justa, más eficiente y más alineada con el desarrollo. El crédito puede comprar tiempo. La reforma compra futuro. Y el futuro, a diferencia del tiempo, no se refinancia.

Luis Orlando Díaz Vólquez

Aduanas reafirma su compromiso con el crecimiento del sector exportador dominicano durante encuentro de ADOEXPO


Aduanas reafirma su compromiso con el crecimiento del sector exportador dominicano durante encuentro de ADOEXPO

La DGA destacó los avances en digitalización, facilitación del comercio y gestión de riesgos como pilares para fortalecer la competitividad, diversificar exportaciones y consolidar la confianza del sector exportador dominicano.

Santo Domingo, República Dominicana – 7 de mayo de 2026.- La Dirección General de Aduanas (DGA) reiteró su compromiso de seguir impulsando el crecimiento y la competitividad del sector exportador de la República Dominicana, en el marco de un encuentro organizado por la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), que reunió a autoridades gubernamentales, legisladores y líderes empresariales.

Durante la actividad, el director general de Aduanas, Nelson Arroyo, resaltó que el desempeño exportador del país evidencia no solo crecimiento, sino una transformación estructural respaldada por la alianza público‑privada. “No hay una República Dominicana competitiva sin exportadores fuertes y no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza”, afirmó Arroyo al valorar la relevancia estratégica del sector para la economía nacional.

Arroyo subrayó que, en poco más de una década, las exportaciones dominicanas se duplicaron, pasando de alrededor de US$7,000 millones a más de US$14,000 millones anuales, con una expansión sostenida hacia 165 destinos internacionales, lo que refleja una economía más abierta, diversificada e integrada a los mercados globales. En ese contexto, señaló que más del 60% de las exportaciones se concentra en bienes de alto valor y especialización —como dispositivos médicos, tabaco, cacao, agroindustria, manufacturas y productos farmacéuticos—, resultado de inversiones sostenidas y una clara orientación a la competitividad.

ADOEXPO: aliado clave del desempeño exportador

El director general de la DGA destacó el papel de ADOEXPO como actor determinante del avance exportador, al agrupar empresas innovadoras con visión de largo plazo y capacidad de generar empleo, divisas y reputación país. De acuerdo con las cifras presentadas, las empresas miembros de ADOEXPO representan una parte relevante del dinamismo exportador y han ampliado su huella internacional, llevando productos dominicanos a 119 mercados.

Por su parte, el presidente de ADOEXPO, Karel Castillo, valoró el desempeño reciente de las exportaciones nacionales en un entorno internacional exigente. “La presencia de productos dominicanos en más de 165 destinos confirma la capacidad del país para mantenerse competitivo en un contexto internacional desafiante”, expresó Castillo, al tiempo que resaltó la importancia de sostener la coordinación entre el sector productivo y las instituciones públicas para preservar el ritmo de crecimiento.

Aduanas como facilitador del comercio: digitalización, eficiencia y gestión de riesgos

Arroyo enfatizó que la DGA ha consolidado una transformación institucional para convertirse en un facilitador del comercio exterior, sin debilitar la función de control. “Una aduana moderna no frena el comercio, lo impulsa, lo facilita”, sostuvo, al explicar que la visión de la institución se centra en tres objetivos fundamentales para el exportador: tiempo, costos y predictibilidad.

En esa línea, indicó que la DGA ha impulsado la mayor modernización tecnológica de su historia, con énfasis en la continuidad institucional y la consolidación de reformas iniciadas en gestiones anteriores, apostando por mejoras sostenibles y medibles para el usuario. Como parte de ese proceso, la institución ha automatizado más de 90 servicios, incluyendo ocho directamente vinculados a operaciones de exportación, integrados en plataformas digitales que reducen trámites presenciales, eliminan duplicidades y aumentan la trazabilidad.

Al explicar el impacto económico de estas medidas, Arroyo fue enfático: “Digitalizar aduanas no es un discurso tecnológico para ganar like; es una decisión económica. Cada proceso que se automatiza es menos tiempo perdido, menos costo logístico y más competitividad para el exportador dominicano”.

“Aduana Virtual”: nueva arquitectura para un servicio más ágil y seguro

Como parte de la agenda de modernización, la DGA avanza en la implementación de “Aduana Virtual”, un ecosistema digital que permitirá a los usuarios realizar sus trámites en un entorno único, más ágil y seguro. Esta nueva arquitectura incorpora un API Manager, diseñado para facilitar la integración de los actores del ecosistema aduanero y habilitar transacciones en línea a lo largo de todo el ciclo de procesos.

El proyecto contempla, además, una aplicación móvil y el pago con tarjeta de crédito, ya implementado, con un lanzamiento integral previsto para junio, reforzando la orientación de la DGA hacia un servicio centrado en el ciudadano y el contribuyente.

Control inteligente: más fluidez para quien cumple y mayor foco donde hay riesgo

Arroyo precisó que facilitar el comercio no significa disminuir el control, sino hacerlo más inteligente. En ese sentido, la DGA ha fortalecido un modelo de gestión de riesgo apoyado en tecnología, logrando que el 96% de las inspecciones en puerto se realicen de forma no intrusiva, mediante el uso de rayos X y escáneres móviles. Esto, explicó, permite asegurar la carga sin detener innecesariamente la cadena logística, ofreciendo mayor agilidad a los operadores cumplidores y concentrando la acción donde realmente existe riesgo.

Confianza internacional: más empresas certificadas como OEA

Otro de los pilares destacados fue el fortalecimiento de la credibilidad internacional del país a través de la certificación de Operador Económico Autorizado (OEA). Actualmente, más de 700 empresas dominicanas cuentan con esta certificación, incluyendo empresas vinculadas a ADOEXPO, lo cual reduce fricciones, facilita acceso a mercados y mejora la percepción de la República Dominicana como socio confiable.

Resultados y proyección

Entre los resultados compartidos durante el encuentro se destacan: más de 500 exportadores registrados en el último año, más de US$36,000 millones exportados desde 2021, y más de 366,000 contenedores movilizados en el mismo período, como evidencia tangible de una alianza público‑privada que produce impactos concretos.

Arroyo concluyó reiterando la visión de futuro de la institución: profundizar la digitalización, ampliar servicios especializados para exportadores, facilitar el reconocimiento internacional y consolidar una aduana centrada en el usuario. “Cuando las aduanas son ágiles y eficientes, la competitividad se multiplica y cuando el exportador avanza, el país progresa”, finalizó.

Sobre la Dirección General de Aduanas 

La Dirección General de Aduanas es la institución responsable de la administración aduanera en la República Dominicana. Su misión es facilitar y asegurar el comercio exterior mediante procesos modernos, tecnología, gestión de riesgos y servicios orientados al ciudadano, garantizando el cumplimiento normativo y fortaleciendo la competitividad del país./

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OPINIÓN | Aduanas, exportaciones y Estado competitivo: cuando facilitar es desarrollar

En un mundo donde la geopolítica encarece el flete, multiplica los riesgos y castiga los retrasos, la competitividad de un país exportador se decide —cada vez más— en sus aduanas. El reciente encuentro entre la Dirección General de Aduanas y la Asociación Dominicana de Exportadores confirma una idea central de las políticas públicas modernas: un Estado que simplifica, digitaliza y gestiona riesgos con inteligencia no “cede control”; gana productividad nacional y crea confianza para invertir.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En la República Dominicana se habla con frecuencia de crecimiento, de inversión, de empleo y de productividad. Sin embargo, el desarrollo no ocurre por proclamación ni por inercia: ocurre cuando las instituciones convierten la estrategia en servicios concretos, medibles y previsibles. En ese sentido, el encuentro organizado por ADOEXPO —bajo el título “Aduanas como motor de competitividad exportadora”— y la reiteración del compromiso institucional de la Dirección General de Aduanas (DGA) con el sector exportador colocan en primer plano una discusión que trasciende lo sectorial: ¿cómo se construye un Estado que acompañe el comercio sin frenar su dinamismo? 

La coyuntura internacional vuelve la pregunta más urgente. Los propios actores del sector han reconocido que los conflictos bélicos y las crisis globales imponen presiones simultáneas sobre cadenas de suministro, tiempos de tránsito y costos logísticos. En ese contexto, la competitividad ya no depende únicamente de producir más, sino de mover mejor: garantizar trazabilidad, reducir incertidumbre, asegurar cumplimiento y acortar ciclos operativos. Lo expresó con claridad el liderazgo exportador al subrayar que el gran desafío no es solo “producir más o mejor”, sino sostener procesos logísticos eficientes donde los tiempos, la digitalización y la trazabilidad inciden directamente en el cumplimiento de compromisos internacionales. 

Los números, aun con matices según la fuente y el corte estadístico, describen una tendencia robusta. Solo en el primer trimestre de 2026 las exportaciones dominicanas se ubicaron alrededor de los US$3.7 mil millones, con variaciones reportadas entre US$3,738.6 millones y US$3,773 millones, una señal de resiliencia y diversificación en mercados clave. A ello se suma el dato —relevante en términos de estrategia-país— de que los productos dominicanos alcanzan más de 165 destinos, lo que confirma una inserción global más amplia y menos dependiente de un número reducido de mercados. 

Pero un artículo de opinión no puede quedarse en la contabilidad del desempeño; debe interpretar su significado. La expansión exportadora, para ser sostenible, exige un “piso institucional” que reduzca el costo país: trámites menos onerosos, reglas claras, capacidad de respuesta y un aparato público que entienda que cada hora de demora en puerto es un impuesto oculto a la productividad. Por eso el énfasis de la DGA en tres variables —tiempo, costos y predictibilidad— no es retórico: es una lectura económica correcta sobre dónde se pierden ventajas comparativas en el siglo XXI.

Aquí aparece el aporte estratégico de ADOEXPO como “arquitecto de músculo exportador”, articulando empresas con vocación de mercado, cultura de innovación y capacidad de competir. La evidencia reciente indica que el dinamismo exportador ha venido acompañado de diversificación y de una discusión más madura sobre logística y facilitación, precisamente porque el comercio internacional ya no premia únicamente el producto: premia el sistema completo que lo produce, certifica, moviliza y entrega. 

Ahora bien, si el objetivo de las políticas de desarrollo del presidente Luis Abinader es consolidar un crecimiento más sofisticado —más valor agregado, mayor productividad y mejor empleo—, entonces las aduanas se convierten en una plataforma de política pública, no solo en una institución recaudadora. De hecho, la visión-país que busca posicionar la logística como nuevo eje económico se ha apoyado en mejoras operativas y de seguridad basadas en tecnología, y ha sido presentada como parte de un “círculo virtuoso” de comercio, reputación y crecimiento. No es un detalle menor: cuando se pretende ser hub, el diferencial competitivo está en la confiabilidad del sistema. 

Ese es el punto donde el encuentro DGA–ADOEXPO adquiere valor como símbolo de continuidad institucional y de alianza público‑privada: el Estado no puede reemplazar al mercado, pero sí puede —y debe— diseñar un entorno donde competir sea más fácil para quien cumple. La facilitación moderna funciona así: se vuelve más estricta con el riesgo y más ágil con el cumplimiento. En otras palabras, el control ya no es sinónimo de freno; es sinónimo de inteligencia.

Por eso, en la agenda de modernización aduanera, la digitalización no debe entenderse como un “proyecto tecnológico”, sino como una auténtica reforma económica. Cuando un trámite migra de la ventanilla a la plataforma, el beneficio no es solo comodidad: es reducción de costos de transacción, menor discrecionalidad, mayor trazabilidad y mejores incentivos para la formalidad. En su comunicación institucional, la DGA —liderada actualmente por su director general, Nelson Arroyo— ha subrayado su orientación hacia los servicios en línea y la incorporación de medios de pago electrónicos para los impuestos aduanales como parte de esa transformación.

Esa lógica se alinea con una discusión más amplia sobre modernización del Estado: simplificar, integrar y automatizar para que el usuario no “transite” por el Estado como si fuera un laberinto. El exportador que compite en 165 destinos no puede depender de procesos analógicos; requiere un Estado interoperable, capaz de hablar con el ecosistema logístico y con los sistemas de los operadores, y de ofrecer certezas en tiempos compatibles con la economía global.

Sin embargo, la facilitación efectiva tiene una condición: confianza. Y la confianza se gana con estándares. Aquí entra el valor de programas como el Operador Económico Autorizado (OEA), que en la región se ha convertido en un lenguaje común de seguridad y cumplimiento en la cadena logística. La República Dominicana alcanzó el hito de 700 empresas certificadas bajo este esquema, una cifra que refuerza la narrativa de confiabilidad comercial y reduce fricciones en los intercambios internacionales. En el mundo real del comercio, esa certificación no es un adorno: es una ventaja competitiva porque acorta inspecciones, mejora la reputación del exportador y, sobre todo, envía un mensaje: aquí hay reglas, y se respetan.

El contexto de 2026 aporta otro matiz que conviene subrayar. Los datos desagregados para el primer trimestre muestran que el empuje exportador no se explica por un solo factor; hay componentes como el oro que pueden distorsionar el crecimiento interanual, pero también hay señales de expansión en rubros y regímenes con implicaciones estructurales, incluyendo el aumento del régimen nacional y la composición por vías (marítima, aérea y terrestre) que revela un país que se organiza, cada vez más, como nodo logístico. Si se quiere sostener esa trayectoria, la agenda pública debe cuidar el “ecosistema” completo: puertos, aeropuertos, ventanillas únicas, inspección inteligente, talento humano y financiamiento productivo.

Y aquí es donde el debate se vuelve verdaderamente político (en el sentido noble del término): ¿qué tipo de Estado necesita una economía exportadora que aspira a dar el salto hacia mayor valor agregado? La respuesta no está en más burocracia ni en menos control; está en mejor Estado. Mejor Estado es aquel que mide tiempos, estandariza procesos, integra plataformas y rinde cuentas con indicadores. Mejor Estado es aquel que entiende que cada contenedor retenido sin causa justificada no solo afecta una empresa: afecta empleo, reputación país y oportunidades futuras.

El encuentro con ADOEXPO debe leerse, entonces, como parte de una política de desarrollo que privilegia tres principios: (1) alianza público‑privada como método de gestión; (2) digitalización como reforma económica; y (3) gestión de riesgos como equilibrio entre control y fluidez. No se trata de escoger entre recaudar y facilitar; se trata de comprender que la recaudación sostenible y la seguridad real dependen de un comercio formal, eficiente y trazable. Ese es el paradigma que han adoptado los países que compiten con éxito en cadenas globales: aduanas que protegen sin paralizar.

Hay, además, un componente cultural que no conviene omitir. En sociedades donde históricamente se ha confundido servicio público con “favor”, una aduana centrada en el usuario —en el contribuyente— representa un cambio de mentalidad: el ciudadano no pide permiso para ejercer derechos; exige calidad en la prestación de servicios que ya financia. Y ese giro cultural es indispensable para reducir discrecionalidad, combatir la informalidad y elevar la productividad nacional.

Por supuesto, todavía queda camino. La diversificación exportadora exige políticas complementarias: innovación, certificaciones, cumplimiento de estándares sanitarios y técnicos, infraestructura logística, energía competitiva, formación técnica, y financiamiento que acompañe al productor que quiere convertirse en exportador. Pero sería un error subestimar el poder de la aduana como catalizador: una aduana que reduce tiempos y costos puede ser, de hecho, la política industrial más silenciosa y más efectiva.

En definitiva, lo ocurrido en el encuentro DGA–ADOEXPO confirma una tesis: cuando una institución pública se moderniza con propósito, se convierte en política de desarrollo. Y cuando el Estado se alinea con el exportador —sin renunciar a control, pero sí renunciando a fricciones innecesarias—, la competitividad deja de ser una consigna y se vuelve una práctica.

La República Dominicana está exportando más, llegando más lejos y enfrentando un entorno global más duro. El reto ahora es sostener ese impulso con instituciones que no se queden atrás. Porque al final, lo que se juega en aduanas no es un trámite: es la velocidad del desarrollo. /

Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Palabras clave: Aduanas modernas · Facilitación del comercio · Competitividad exportadora · Digitalización del Estado · Alianza público‑privada

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