viernes, 1 de mayo de 2026

Gobierno reajusta combustibles y mantiene congelado el GLP


Gobierno reajusta combustibles y mantiene congelado el GLP 

La gasolina premium y el gasoil óptimo recibirán reajustes al alza de RD$9.00 cada uno y la gasolina y el gasoil regular de RD$7.00 cada uno.

Santo Domingo, D.N., 1 de mayo de 2026. – El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó que el Gobierno dominicano destinó otros RD$1,421.4 millones en subsidios a los combustibles, para no transferir a la población el total de las alzas que deberían aplicarse como consecuencia de los aumentos registrados en los precios internacionales del petróleo durante esta semana.

Esta medida forma parte del plan gubernamental para enfrentar el impacto sobre la economía dominicana de la crisis en Medio Oriente, una variable externa que incide directamente en la estabilidad de los mercados internacionales.

Como parte de un manejo responsable de las finanzas públicas, y en coherencia con lo conversado recientemente con organismos multilaterales y agencias calificadoras de riesgo, el Gobierno ha priorizado una respuesta oportuna y equilibrada ante este escenario.

Este subsidio permite al Gobierno absorber el 100% de las alzas en el GLP y mantenerlo sin variación, debido al uso masivo de este combustible en los hogares dominicanos y en el transporte. También se mantiene sin variación el gas natural.

No obstante, la gasolina premium y el gasoil óptimo recibirán ajustes al alza de RD$9.00 cada uno, mientras que la gasolina regular y el gasoil regular aumentarán RD$7.00 por galón. Asimismo, el avtur tendrá una variación, en función de los precios internacionales, de RD$16.42 por galón; el kerosene, RD$19.10; el fuel oil #6, RD$13.96; y el fuel oil #1, RD$18.42.

En lo que va de año, el Gobierno ha destinado más de RD$12 mil millones en subsidios a los combustibles, evidenciando el esfuerzo por absorber el impacto de la crisis internacional y preservar la estabilidad de la economía nacional.


Este esfuerzo ha sido posible gracias a medidas de austeridad y eficiencia en el gasto público, que han permitido reasignaciones presupuestarias para hacer frente a esta coyuntura global sin comprometer el funcionamiento del Estado ni el crecimiento económico.

En ese sentido, el Gobierno también ha dispuesto una serie de medidas de contención y optimización del gasto público para generar una disponibilidad cercana a RD$40,000 millones, respetando los compromisos contractuales ya formalizados, mientras que las apropiaciones presupuestarias aún no comprometidas serán objeto de revisión, ajuste o reducción conforme a las prioridades nacionales.


Entre las medidas contempladas se incluyen restricciones en gastos operativos, adquisición de vehículos, servicios y contrataciones, eventos, viáticos, pasajes, combustibles y publicidad, entre otros.

Para la semana del 2 al 8 de mayo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes dispone que los combustibles se comercialicen a los siguientes precios:


Gasolina Premium se venderá a         RD$323.10 por galón                   sube RD$9.00.

Gasolina Regular                             RD$301.50 por galón                   sube RD$7.00.

Gasoil Regular                                RD$253.80 por galón                   sube RD$7.00.

Gasoil Óptimo                                RD$275.10 por galón                   sube RD$9.00.

Avtur                                            RD$321.86 por galón                   sube RD$16.42.

Kerosene                                      RD$364.00 por galón                   sube RD$19.10.

Fuel Oíl #6                                    RD$198.42 por galón                   sube RD$13.96.

Fuel Oíl 1%S                                 RD$226.43 por galón                   sube RD$18.42.

Gas Licuado de Petróleo (GLP)        RD$137.20 por galón                  mantiene su precio.

Gas Natural                                   RD$43.97 por m3                      mantiene su precio.

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La tasa de cambio promedio semanal es de RD$59.86, según las publicaciones diarias del Banco Central.

 

BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual.

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BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual. buff.ly/sSe0HNP

Aduanas presenta su hoja de ruta para modernizar y elevar la eficiencia aduanera en República Dominicana

La Dirección General de Aduanas presenta su hoja de ruta para modernizar y elevar la eficiencia aduanera en República Dominicana

En el Summit Transporte, Logística y Zonas Francas 2026, Nelson Arroyo destaca récords de recaudación, digitalización de trámites, control inteligente y nuevas soluciones tecnológicas para fortalecer la competitividad del país.
Santo Domingo, República Dominicana – 01 de mayo de 2026. – La Dirección General de Aduanas (DGA) presentó su hoja de ruta para la modernización y transformación digital de la gestión aduanera, en el marco del Transporte, Logística y Zonas Francas Summit 2026, organizado por la revista Mercado. El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, expuso la ponencia “El presente y futuro de la aduana en el desarrollo logístico de la República Dominicana”, resaltando que la aduana se consolida como un habilitador clave del comercio moderno, al equilibrar facilitación, control, seguridad y competencia.

Durante su intervención, Arroyo subrayó que el país enfrenta un escenario de comercio internacional más exigente y volátil, donde la logística se convierte en un determinante directo de la competitividad. En ese contexto, enfatizó que la eficiencia aduanera es un factor clave de desarrollo económico, considerando que el comercio exterior representa el 35% del Producto Interno Bruto (PIB) y que en 2025 el valor del comercio de mercancías superó los US$44,500 millones.

“La aduana no solo recauda; también garantiza seguridad jurídica, protege la competencia leal, resguarda la frontera económica del país y se convierte en un actor de confianza para las cadenas internacionales de suministro”, afirmó Arroyo.

Asimismo, subrayó que la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) continúa optimizando las operaciones y la coordinación entre instituciones del Estado, contribuyendo a una gestión más ágil, integrada y eficiente.

Resultados y avances destacados

Arroyo informó que, entre 2020 y 2025, la DGA alcanzó una recaudación acumulada de RD$1.2 billones, duplicando el quinquenio anterior y estableciendo un récord histórico. Indicó además que en el **primer trimestre** más reciente se recaudaron RD$62,000 millones, el monto más alto registrado en un período comparable, mientras se movilizaron más de 85,000 contenedores importados.

En cuanto a la eficiencia operativa, señaló que la DGA ha impulsado un proceso sostenido de optimización de procesos, reduciendo discrecionalidad y fortaleciendo normas claras, en línea con buenas prácticas internacionales de facilitación del comercio.
Transformación digital y facilitación
El director general destacó que:
El 82% de los trámites pagaderos ya están completamente digitalizados, lo que ha permitido reducir en un 26% los tiempos promedio de respuesta.
- La Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) canaliza el 74% de las operaciones, integrando múltiples entidades del Estado en un flujo interoperable.
- Más de 13,000 contenedores han sido despachados en 24 horas o menos, beneficiando a más de 8,000 importadores, en su mayoría MIPYMES, con ahorros superiores a RD$2,500 millones.

> “Facilitar el comercio no significa renunciar al control, sino hacerlo más inteligente y más eficiente, apoyado en tecnología”, puntualizó.
Innovaciones y próximos hitos (2026)

Como parte del plan estratégico integral de transformación digital, la DGA anunció iniciativas orientadas a mejorar la experiencia del usuario, ampliar canales y robustecer la transparencia:

Pago con tarjeta de crédito (junio 2026): disponible de forma presencial y a través de canales digitales, con impacto directo en la liquidez y facilidades de cumplimiento para MIPYMES.
Aduana Virtual: reestructuración de canales y plataformas para unificar servicios y transacciones en una interfaz más amigable y flexible, reduciendo errores y costos, y fortaleciendo el control.
Aplicación móvil (APP): con servicios esenciales para usuarios y contribuyentes.
Subasta electrónica de mercancía abandonada: mecanismo para convertir bienes en ingresos fiscales con mayor eficiencia y transparencia, conforme a la Ley de Aduanas 168-2021, reduciendo tiempos logísticos y mitigando discrecionalidad mediante trazabilidad y reglas claras.
Fortalecimiento del Programa OEA: la DGA reportó 260 empresas bajo la modalidad OEA simplificado y 714 afiliados en total; las empresas acreditadas representan más del 40% de las operaciones.
Control inteligente y ciberseguridad

En materia de control, Arroyo resaltó que la DGA ha invertido en tecnología no intrusiva, logrando inspeccionar aproximadamente el 96% de los contenedores mediante escáneres y body scanners, frente a un 40% previo a 2021. Explicó que este enfoque reduce verificaciones físicas y aumenta la efectividad del control, respaldado por un esquema robusto de control posterior y auditorías.

Asimismo, anunció el inicio de una mesa de colaboración intersectorial en ciberseguridad, para identificar brechas y vectores de ataques y fortalecer la resiliencia frente a amenazas en el ciberespacio, considerando el rol de la aduana como infraestructura crítica en un ecosistema cada vez más digital.

Visión país: República Dominicana como hub logístico regional

Arroyo reafirmó que la DGA impulsa una visión de país para consolidar a la República Dominicana como hub logístico regional, articulando de manera eficiente puertos, aeropuertos, zonas francas y plataformas de comercio, apalancada en una alianza público-privada, ejemplificada en el Comité Nacional de Facilitación de Comercio.

En ese sentido, resaltó el papel de las zonas francas como motor de exportación y empleo, indicando que en 2025 el sector generó más de US$8,600 millones en exportaciones y más de 200,000 empleos.

> “Trabajamos para que la aduana sea la puerta y el puente que conecte los bienes con los mercados internacionales, con eficiencia, confianza y competitividad”, concluyó el director general.

El Summit Transporte, Logística y Zonas Francas 2026 reunió a representantes del sector portuario, logístico, naviero y de zonas francas, así como a funcionarios públicos y especialistas nacionales e internacionales, con paneles dedicados a conectividad, logística inteligente, manufactura avanzada y tendencias del comercio global.
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Aduanas como ventaja competitiva: la hoja de ruta que puede blindar a la República Dominicana en un comercio global turbulento

La modernización aduanera ya no es un proyecto administrativo: es una política pública de productividad, seguridad y confianza. En un mundo tensionado por conflictos, disrupciones y reconfiguración de cadenas de suministro, la DGA está llamada a operar como “puerta y puente” del desarrollo logístico nacional.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Hay países que compiten por tamaño y hay países que compiten por eficiencia. La República Dominicana, por su escala y su vocación abierta al comercio, no puede darse el lujo de depender únicamente de costos laborales o de ventajas geográficas; tiene que apostar, de manera deliberada, por un atributo más difícil de copiar: la calidad institucional aplicada a la logística. En esa ecuación, la aduana es el corazón silencioso del sistema. Cuando funciona con trazabilidad, predictibilidad y controles inteligentes, acelera inversiones, reduce fricciones y convierte la ubicación estratégica en una ventaja real. Cuando se rezaga, se vuelve un cuello de botella que encarece la economía, erosiona la confianza y castiga especialmente a las pequeñas y medianas empresas.

Por eso, lo presentado por la Dirección General de Aduanas en el Summit Transporte, Logística y Zonas Francas 2026, más que un recuento de logros, debe leerse como una señal de rumbo: la decisión de convertir la gestión aduanera en un habilitador del comercio moderno sin renunciar a su mandato esencial de control, recaudación y resguardo del interés nacional. Ese equilibrio —facilitación con control, agilidad con supervisión, innovación con legalidad— es, en el siglo XXI, la medida real de una aduana de clase mundial.

El contexto no podría ser más exigente. El comercio global navega aguas agitadas: conflictos internacionales, tensiones geopolíticas, reacomodos de rutas, volatilidad de costos de transporte y primas de riesgo que cambian con cada noticia. Cuando estalla una guerra o se endurecen los corredores estratégicos, lo primero que se encarece no es el producto final: se encarece la incertidumbre. Suben los seguros marítimos, se recalculan itinerarios, se ralentiza la cadena y el costo termina filtrándose hacia el consumidor, hacia el productor y hacia el Estado. En momentos así, las aduanas se convierten en una línea de defensa económica. La eficiencia aduanera amortigua shocks, evita congestiones, reduce tiempos muertos y protege la competitividad en un entorno donde cada día de retraso es dinero que se pierde y reputación que se erosiona.

Es revelador que, en medio de esa realidad, la DGA coloque cifras sobre la mesa para sostener su narrativa institucional. Se habla de una recaudación acumulada de RD$1.2 billones entre 2020 y 2025, duplicando el quinquenio anterior, y de un trimestre reciente con RD$62,000 millones recaudados junto a la movilización de más de 85,000 contenedores importados. Más allá del impacto fiscal, estos datos sugieren algo que el país debe comprender: una aduana eficiente no es un accesorio del Estado; es un componente de estabilidad macroeconómica, porque fortalece ingresos recurrentes, reduce espacios de evasión y acompaña el crecimiento del intercambio. La recaudación, cuando proviene de procesos estandarizados y digitales, tiende a ser más sostenible porque descansa menos en la discrecionalidad y más en la consistencia del sistema.

Ahora bien, lo verdaderamente transformador no está solo en cuánto se recauda, sino en cómo se opera. La digitalización del 82% de los trámites pagaderos y la reducción de 26% en los tiempos promedio de respuesta dibujan un cambio cualitativo: el tránsito de una aduana “de ventanilla” a una aduana “de flujo”. En logística, el tiempo no es un indicador; es una mercancía. Cada hora de despacho ahorrada equivale a menos costos de almacenaje, menos demoras, menos penalidades y más rotación del capital de trabajo. Y cuando ese ahorro se concentra en las MIPYMES, el efecto es todavía más relevante, porque son las unidades más sensibles al costo financiero de la espera. Si más de 13,000 contenedores han sido despachados en 24 horas o menos, beneficiando a más de 8,000 importadores y generando ahorros superiores a RD$2,500 millones, no estamos frente a un simple “avance tecnológico”: estamos frente a una política pública de competitividad con impacto distributivo.

La VUCE, canalizando 74% de las operaciones e integrando múltiples entidades estatales, apunta en esa dirección: el Estado que no dialoga consigo mismo se vuelve caro para el ciudadano y para la empresa. Interoperabilidad es, en el fondo, una forma de justicia económica: reduce el costo de cumplimiento, reduce errores, reduce duplicidades y eleva la predictibilidad. Un país que aspira a ser hub logístico regional no puede operar con instituciones fragmentadas que obliguen a los usuarios a recorrer un laberinto de requisitos inconexos. La coordinación interinstitucional no debe ser una aspiración discursiva; debe ser una experiencia tangible para el usuario.

En ese punto entra el componente que más me interesa subrayar: la modernización no es solo “más digital”. Modernizar es rediseñar la relación entre el Estado y los contribuyentes bajo un principio simple: confianza verificable. La aduana virtual, tal como fue descrita, busca unificar servicios y transacciones en una interfaz amigable, flexible y segura. Esa unificación tiene implicaciones profundas: reduce la tasa de errores, disminuye el trabajo manual, limita la discrecionalidad y, sobre todo, estandariza expectativas. Cuando un importador sabe qué le toca, cuándo le toca y por qué le toca, el sistema gana legitimidad. Y la legitimidad institucional, en un entorno de cadenas globales de suministro, es un activo reputacional que abre puertas.

El anuncio del pago con tarjeta de crédito —presencial y digital— puede parecer menor, pero en realidad toca una de las fibras más sensibles del comercio: la liquidez. Facilitar el pago no solo mejora la experiencia; también reduce fricciones de cumplimiento, baja el costo operativo y permite a muchas empresas gestionar mejor su capital de trabajo. En economías donde la informalidad compite con lo formal, simplificar el cumplimiento es una forma inteligente de ampliar la base y mejorar la recaudación sin subir tasas ni crear nuevos costos regulatorios.

Igual de significativo es el fortalecimiento del Operador Económico Autorizado: 260 empresas en modalidad OEA simplificado y 714 afiliados en total, representando más del 40% de las operaciones. El OEA, bien ejecutado, es una política de segmentación inteligente: premia el cumplimiento, concentra recursos de control donde el riesgo es mayor y convierte la confianza en eficiencia. Es exactamente el tipo de instrumento que permite aumentar la seguridad sin ralentizar el comercio. Y aquí vale una aclaración crucial: facilitar el comercio no significa “aflojar” controles; significa controlar con mejores herramientas, con análisis de riesgo y con tecnología no intrusiva.

Los resultados en inspección no intrusiva —96% de contenedores inspeccionados con escáneres y body scanners, frente a un 40% antes de 2021— reflejan una filosofía moderna: ver más, tocar menos, decidir mejor. Reducir verificaciones físicas no debilita el control; lo hace más consistente, menos vulnerable a arbitrariedades y más enfocado en evidencia. Complementado con auditorías antes, durante y después del despacho, se construye un sistema donde el cumplimiento no se negocia, se gestiona. En tiempos donde el crimen transnacional innova, la aduana que no invierte en inteligencia se convierte en un punto ciego del Estado.

Y si la economía se digitaliza, el riesgo también. Por eso la ciberseguridad, entendida como infraestructura crítica, no puede ser un capítulo decorativo. La propuesta de abrir una mesa de colaboración con actores del ecosistema para identificar brechas y vectores de ataque es una decisión estratégica. Un incidente cibernético serio no solo paraliza servicios; afecta reputación país, encarece seguros, pone en jaque la continuidad operativa y deteriora la confianza en el comercio. En un hub logístico, la resiliencia digital es tan importante como el calado de un puerto o la capacidad de un aeropuerto.

Hay, además, un elemento de transparencia con impacto directo en costos logísticos: la subasta electrónica de mercancía abandonada. Convertir bienes en ingresos fiscales con mayor eficiencia, bajo reglas claras y trazabilidad, reduce discrecionalidad y también descongestiona. Menos contenedores retenidos por procesos opacos significa más espacio, menos demoras y mejor rotación de la infraestructura. En el comercio, la transparencia no es solo un valor; es una ventaja operativa.

Todo esto converge en una idea central: la DGA está en condiciones de impulsar una modernización que no se limite a “computarizar” lo existente, sino que reconfigure el sistema aduanero como plataforma de competitividad nacional. Esa plataforma es indispensable para sostener la promesa de República Dominicana como hub logístico regional, articulando puertos, aeropuertos, zonas francas y servicios de comercio. Pero para que esa promesa sea creíble, la modernización debe sostenerse en tres pilares silenciosos: continuidad institucional, calidad del dato y cultura organizacional. Sin continuidad, los proyectos se vuelven anuncios; sin datos confiables, la inteligencia artificial y el análisis de riesgo son espejismos; sin cultura, la tecnología se convierte en un cascarón.

La buena noticia es que el país parece haber entendido, al fin, que la logística no es un tema sectorial, sino un determinante de productividad. Y que la aduana, en ese tablero, no es un actor periférico, sino un nodo neurálgico. Si la República Dominicana quiere competir con dignidad en el mercado global, necesita una aduana que sea simultáneamente firme y eficiente; moderna y legalista; digital y humana; rápida y rigurosa. Una aduana que recaude, sí, pero que también reduzca costos país, fortalezca la seguridad jurídica y proteja la competencia leal.

En un mundo donde las rutas cambian y los riesgos se multiplican, la ventaja competitiva más segura es la institucionalidad que funciona. La hoja de ruta presentada no debe quedarse en el aplauso del evento; debe convertirse en una agenda nacional de implementación, medición y mejora continua. Porque, al final, una aduana eficiente no solo mueve contenedores: mueve confianza, mueve inversión y mueve futuro.

Luis Orlando Díaz Vólquez

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DGA resalta crecimiento en recaudaciones y avances en transformación digital

DGA resalta crecimiento en recaudaciones y avances en transformación digital

El director general de Aduanas destaca eficiencia, control, facilitación del comercio y la visión logística del país.
Santo Domingo, RD. 01 de mayo de 2026.– El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, participó en el evento “Transporte, Logística y Zonas Francas Summit 2026”, organizado por la revista Mercado, donde presentó la ponencia “El presente y futuro de la aduana en el desarrollo logístico de la República Dominicana”, resaltando los avances institucionales en eficiencia, control y transformación digital.

Durante su disertación, Arroyo informó que en el trimestre más reciente la Dirección General de Aduanas (DGA) alcanzó recaudaciones por RD$60,000 millones, una cifra récord para un período comparable, junto con la movilización de más de 85,000 contenedores, lo que ha incidido positivamente en la facilitación del comercio y el fortalecimiento de las finanzas públicas.

El funcionario explicó que estos resultados responden a la mejora continua de los procesos, el reforzamiento de los controles y la incorporación de tecnología en las operaciones. En ese sentido, destacó que la digitalización ha permitido reducir en un 26 % los tiempos de respuesta, elevando la agilidad del servicio sin comprometer los estándares de supervisión.

Asimismo, subrayó que la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) continúa optimizando las operaciones y la coordinación entre instituciones del Estado, contribuyendo a una gestión más ágil, integrada y eficiente.

Arroyo reiteró que la DGA trabaja en el fortalecimiento de servicios más rápidos, manteniendo altos niveles de control, mediante el uso de tecnología y análisis de riesgo. Facilitar el comercio no significa reducir el control, sino hacerlo más eficiente e inteligente, apoyado en tecnología, afirmó.

En cuanto a la visión país, indicó que se fortalecen las capacidades para posicionar a la República Dominicana como un punto estratégico dentro de la cadena global de suministro, consolidando una agenda logística alineada con la competitividad y la confianza.

Trabajamos para que la aduana sea la puerta y el puente que conecte los bienes con los mercados internacionales, con eficiencia, confianza y competitividad, expresó.

El “Transporte, Logística y Zonas Francas Summit 2026” contó con la participación de representantes del sector portuario, logístico, naviero y de zonas francas, así como de funcionarios públicos. En el marco del evento se presentaron exposiciones de panelistas nacionales e internacionales sobre temas como
“Zonas Francas 4.0: RD como hub manufacturero del Caribe”, “Conectividad nacional: puertos y cielos” y “La logística inteligente del comercio”
, entre otros.

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