Gracias a mis queridas y admiradas @CarolinaMejiaG @GloriaReyesG #RosanaRuiz (@aba_rd ) #LucilleHouellemont (@camarasd) y #GiannaFranjul (@MIC_RD) por su mágica participación en el Foro Promipyme Mujer. Mujeres que potencian el desarrollo🇩🇴 pic.twitter.com/6lG9Npex1d
— fabriciogm13 (@Fabriciogm13) March 6, 2026
Inclusión financiera femenina: el crédito que fortalece la economía real
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
La inclusión financiera de las mujeres dejó hace tiempo de ser un tema accesorio. Hoy es, cada vez más, un indicador de madurez económica y un componente esencial de cualquier estrategia seria de desarrollo productivo. La primera edición del Foro Promipyme Mujer, dedicada a examinar “el rol de la mujer en el crecimiento económico”, coloca sobre la mesa una realidad que el país conoce en la práctica: cuando las mujeres acceden a capital, no solo prosperan negocios, también se dinamizan comunidades, se protege el ingreso familiar y se amplía la base de la economía formal.
En un país donde las MIPYMES sostienen gran parte del empleo y la actividad comercial, hablar de financiamiento no es hablar únicamente de banca: es hablar de oportunidades, movilidad social y resiliencia. Por eso, resulta pertinente que un encuentro de esta naturaleza haya reunido a actores públicos, al sistema financiero y al sector empresarial. La inclusión financiera no se logra con discursos; se logra con diseño institucional, reglas claras, confianza y datos.
Del enfoque social al enfoque económico (y viceversa)
Uno de los puntos más relevantes del foro es el giro conceptual: el crédito dirigido a mujeres no se presenta como una concesión simbólica, sino como una decisión económica basada en evidencia. Cuando una institución afirma que allí donde algunos ven riesgo se puede observar disciplina y retorno, está defendiendo una idea poderosa: la rentabilidad social y la rentabilidad financiera pueden converger si se toman decisiones informadas.
Ese enfoque resulta especialmente importante en el microcrédito, donde la percepción de riesgo suele imponerse sobre la realidad. Si los análisis muestran que los negocios liderados por mujeres registran morosidad inferior y un desempeño consistente, el mensaje para el sistema es claro: el problema no es la capacidad de pago, sino la persistencia de barreras —información incompleta, requisitos poco realistas, sesgos en evaluación crediticia o falta de acompañamiento técnico— que limitan el acceso al capital.
Un dato que no es menor: la cartera habla
Que una proporción significativa de los desembolsos esté dirigida a emprendimientos encabezados por mujeres —con montos globales que ya superan cifras relevantes— no es solo un logro administrativo. Es un termómetro del tejido productivo: evidencia que las mujeres están en el centro de la economía cotidiana, sosteniendo comercios, servicios y pequeñas industrias que muchas veces representan el ingreso principal del hogar.
En términos de política pública, esto plantea una conclusión obvia pero frecuentemente ignorada: financiar a las mujeres es financiar estabilidad. No solo porque incrementa la producción y el empleo, sino porque el crédito, bien canalizado, reduce vulnerabilidades estructurales: mejora el flujo de caja familiar, refuerza el consumo responsable y crea márgenes para reinvertir en educación, salud y vivienda.
El efecto multiplicador: del negocio a la comunidad
El microcrédito tiene una virtud que lo distingue: su impacto rara vez se queda en la contabilidad del negocio. En contextos de economías locales, el capital recibido se transforma en inventario, herramientas, mejoras del local, contratación informal que puede evolucionar a empleo regular, y en una cadena de pagos que activa proveedores y servicios. En el caso de las mujeres, ese efecto multiplicador suele ampliarse por su rol en la administración del hogar y en la inversión en bienestar familiar.
Por eso, no es exagerado afirmar que la inclusión financiera femenina contribuye a construir clase media, fortalecer la cohesión social y reducir la pobreza de manera sostenible. No como eslogan, sino como resultado acumulativo: crédito + acompañamiento + acceso a mercado + formalización gradual.
Lo que sigue: pasar del foro a la política sostenida
El anuncio de una plataforma permanente de discusión es una buena noticia… siempre que se traduzca en acciones concretas. Para que el Foro Promipyme Mujer no sea un evento aislado, hay cuatro desafíos que deberían colocarse como agenda mínima:
- Crédito con asistencia técnica: financiamiento acompañado de capacitación en costos, inventarios, ventas, digitalización y educación financiera.
- Equidad territorial real: llevar productos financieros a provincias y municipios con menor presencia bancaria o menor conectividad.
- Mejores instrumentos de evaluación: mecanismos que reconozcan la realidad de la microempresa sin castigar la informalidad histórica, pero incentivando la formalización.
- Medición de impacto: indicadores públicos, periódicos y comparables sobre morosidad, crecimiento, empleo creado, formalización y sostenibilidad.
Si estas piezas se articulan, la inclusión financiera femenina deja de ser un capítulo en el discurso institucional y se convierte en una política de competitividad.
Conclusión: una apuesta racional y necesaria.
La discusión de fondo es sencilla: los países crecen cuando ensanchan su base productiva, y eso requiere incluir a quienes ya están produciendo, aunque no siempre sean visibles para el sistema. La mujer emprendedora es, en muchos casos, el motor silencioso de la economía local. Facilitarle acceso a capital no es un gesto; es una inversión en crecimiento con retorno medible.
La pertinencia del Foro, por tanto, no está en la foto ni en la formalidad del encuentro, sino en lo que simboliza: un reconocimiento explícito de que la inclusión financiera femenina es economía, es productividad y es desarrollo.
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PAPER DE OPINIÓN
Promipyme Mujer y la economía real: por qué financiar a las mujeres no es “agenda social”, sino política de crecimiento
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Santo Domingo, 6 de marzo de 2026. La primera edición del Foro Promipyme Mujer: “Inclusión financiera: el rol de la mujer en el crecimiento económico” —celebrada en el Hotel Sheraton— marca un hito institucional: coloca el debate del crédito femenino donde siempre debió estar, en el corazón de la política económica. No se trató de un evento ceremonial, sino de una conversación de alto nivel entre Gobierno, banca y sector empresarial para asumir una verdad incómoda: la brecha financiera de género no es un problema periférico; es un freno directo a la productividad, la formalización y la resiliencia del tejido productivo dominicano. [robertocavada.com], [aba.org.do]
En el foro, el director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara, lo dijo sin eufemismos: el crédito a las mujeres “no es una concesión social”, sino una asignación racional de capital porque allí donde se suele etiquetar “informalidad” o “riesgo”, hay disciplina, retorno y mercado. Ese planteamiento, lejos de ser retórico, abre una discusión esencial: ¿por qué el sistema financiero todavía no internaliza en escala lo que la evidencia ya confirma sobre el desempeño crediticio femenino? [robertocavada.com], [promipyme.gob.do]
1) La tesis: el crédito femenino es productividad, no filantropía
La inclusión financiera de las mujeres opera como palanca de crecimiento por tres vías simultáneas: (1) eleva la productividad de micro y pequeñas unidades, (2) acelera la transición de informalidad a formalidad, y (3) reduce vulnerabilidades sociales al estabilizar ingresos del hogar. En términos macro, el FMI ha documentado que cerrar brechas de género y aumentar la participación laboral femenina puede generar ganancias económicas mayores de las estimadas por modelos estándar, porque la diversidad de habilidades y la composición del trabajo importan para el crecimiento y la productividad agregada. [imf.org], [cgdev.org]
La discusión, por tanto, no es “si” debemos financiar a mujeres emprendedoras, sino cómo diseñar un ecosistema que convierta ese financiamiento en escalamiento empresarial (más ventas, más empleo, más formalidad) sin caer en los riesgos típicos del microcrédito mal calibrado (sobreendeudamiento, créditos de consumo disfrazados, presión por repago sin flujo suficiente). [sb.gob.do], [imf.org]
2) La evidencia local: Promipyme ya probó el caso de negocio
El dato que dominó el foro es contundente: más del 52% de los desembolsos de Promipyme —por encima de RD$17,600 millones— ha ido a negocios liderados por mujeres, confirmando su centralidad en el ecosistema productivo. A ello se sumó un resultado decisivo: los negocios liderados por mujeres presentan niveles de morosidad inferiores a los de sus pares masculinos, reforzando su valor estratégico dentro de la cartera. [robertocavada.com]
Esa fotografía de 2026 es consistente con la trazabilidad institucional previa. En su rendición de cuentas de 2024, Promipyme reportó que 52% de los créditos desembolsados (RD$5,963.5 millones) se destinó a negocios liderados por mujeres, y que ese enfoque resultó menos riesgoso, con una menor propensión a morosidad en el segmento femenino. Además, la entidad enfatizó la importancia de transparentar la cartera por sexo y territorio para ajustar políticas crediticias con datos reales. [promipyme.gob.do], [robertocavada.com]
Es decir: la institución ya está operando como laboratorio de política pública. Lo que falta no es evidencia; falta escala y articulación. [robertocavada.com], [promipyme.gob.do]
3) El argumento económico detrás del microcrédito femenino (y por qué funciona)
El microcrédito a mujeres suele funcionar mejor cuando reemplaza el “colateral duro” por tres sustitutos bien diseñados:
- Información alternativa (historial de pagos de servicios, comportamiento transaccional, reputación comunitaria) para resolver la asimetría de información.
- Acompañamiento no financiero (educación financiera, mentoría, formalización) para convertir crédito en productividad.
- Productos adecuados (plazos, cuotas, gracia, seguros) para que el repago responda a ciclos reales del negocio.
En el ecosistema dominicano, la iniciativa WE Fi CODE (coordinada por la Asociación de Bancos Múltiples) se concibió precisamente para mejorar la capacidad del sistema de medir, diseñar y ajustar financiamiento con enfoque de género mediante data desagregada y coordinación público-privada. En su fase piloto se planteó como proyecto pionero regional para comprender necesidades específicas de mipymes lideradas por mujeres y convertir esa evidencia en productos y servicios financieros más adecuados. [aba.org.do], [sb.gob.do]
Cuando estas tres piezas se alinean, el crédito deja de ser un “gasto social” y se convierte en inversión productiva: se financia inventario, equipo, capital de trabajo; se estabiliza flujo; se profesionaliza contabilidad; se habilita el salto hacia compras públicas y mercados formales. [aba.org.do], [promipyme.gob.do]
4) El punto político (y el más importante): inclusión financiera como construcción de clase media
La frase de la alcaldesa Carolina Mejía en el foro es más que inspiradora: “cada peso que llega a manos de una mujer a través del microcrédito no solo crea un negocio; crea un empleo, educa un hijo, saca una familia de la pobreza y construye la clase media…”. Ese enunciado describe una verdad de economía política: la clase media no se decreta; se financia. Y en países con fuerte presencia de microemprendimientos, se financia principalmente a través de instrumentos de capital de trabajo accesibles, masivos y bien regulados. [robertocavada.com], [sb.gob.do]
Pero hay un matiz crucial: si el crédito llega tarde, caro o con trámites imposibles, el mercado lo sustituye con informalidad financiera (prestamistas, “gota a gota”, endeudamiento de consumo). Allí aparece el círculo vicioso: pobreza → desierto bancario → crédito informal costoso → menor ingreso disponible → más pobreza. La Superintendencia de Bancos ha trabajado el concepto de puntos de acceso y barreras territoriales en su agenda de inclusión, subrayando la necesidad de habilitar infraestructura y reducir obstáculos de acceso al sistema formal. [sb.gob.do], [sb.gob.do]
5) Lo que el foro deja claro: la agenda ya está, falta convertirla en política de Estado medible
En el panel participaron figuras clave: Gloria Reyes (Ministerio de la Mujer), Rosanna Ruiz (ABA), Lucile Houellemont (Cámara de Comercio de Santo Domingo) y Gianna Franjul (MICM), lo cual revela algo estratégico: la política de inclusión financiera femenina solo funciona si se convierte en arquitectura interinstitucional (crédito + formalización + mercado + compras + capacitación). [robertocavada.com], [aba.org.do]
Ese “modelo de cuatro hélices” (Estado–banca–gremios–mujeres emprendedoras) es el camino correcto. Sin embargo, para que no quede en un evento anual, hace falta lo que las mejores prácticas llaman accountability de inclusión: metas, indicadores, tableros públicos, evaluación de impacto y corrección de diseño. [sb.gob.do], [aba.org.do]
6) Una propuesta concreta: del foro al “Plan Nacional de Escalamiento de Mipymes Mujer” (2026–2030)
A partir de lo discutido, el país podría estructurar una agenda 2026–2030 con seis componentes:
a) Crédito “escalable” (no solo microcrédito)
Si más de la mitad de los desembolsos ya favorece negocios liderados por mujeres, el siguiente paso es habilitar tramos de crecimiento: micro → pequeño → mediano, con productos puente (líneas revolventes, factoring simple, leasing de equipos, garantías parciales). La lógica es evitar que el negocio “se quede en micro para siempre”. [robertocavada.com], [promipyme.gob.do]
b) Score alternativo y datos en tiempo real
La inclusión masiva requiere ampliar la capacidad de evaluación de riesgo para mujeres sin historial formal. El WE Fi CODE nació para generar visibilidad y data accionable por género; su promesa debe traducirse en modelos de originación (scoring alternativo) que reduzcan costos y aceleren aprobaciones sin elevar mora. [aba.org.do], [sb.gob.do]
c) Territorialidad: atacar “desiertos bancarios” con presencia híbrida
No se puede hablar de equidad si el acceso depende del código postal. La estrategia debe combinar ventanillas móviles, corresponsales, canales digitales y alianzas municipales para que el crédito llegue donde no llega la infraestructura bancaria tradicional. La SB ha enfatizado el enfoque en puntos de acceso y reducción de barreras como parte de su marco de inclusión financiera. [sb.gob.do], [sb.gob.do]
d) Formalización con incentivos, no con castigo
La formalidad debe ser una ventaja (acceso a mejores tasas, compras públicas, seguros, ahorro, pensiones), no una amenaza. La Cámara de Comercio, desde su rol, puede cerrar el circuito: registro mercantil ágil, formación, redes y acompañamiento para que el crédito se convierta en empresa formal sostenible. [robertocavada.com], [sb.gob.do]
e) Educación financiera obligatoria “ligera” (nudge, no burocracia)
La educación financiera funciona cuando es práctica: separar caja del hogar y caja del negocio, fijar margen, rotación de inventario, calendario de pagos, ahorro preventivo. Debe integrarse en el proceso crediticio sin convertirlo en un laberinto. La SB incorpora explícitamente educación y protección al usuario dentro del concepto de inclusión (acceso, uso, calidad y bienestar). [sb.gob.do], [promipyme.gob.do]
f) Protección contra sobreendeudamiento y crédito informal
Una política seria necesita reglas: verificación mínima de capacidad de pago, alertas tempranas, reestructuración responsable y coordinación con protección al consumidor financiero. Sin esto, el éxito del programa puede volverse su riesgo reputacional. [sb.gob.do], [sb.gob.do]
7) El marco macro: por qué esto acelera crecimiento en un país que ya crece
República Dominicana ha sido una de las economías de crecimiento sostenido en la región en las últimas décadas, y el desafío natural de un país que crece es cómo convertir crecimiento en prosperidad extendida. En ese punto, la inclusión financiera femenina es una política de “segunda generación”: no busca solo expandir el PIB, sino ensanchar la base productiva y reducir desigualdad de oportunidades. El FMI sostiene que la inclusión de género puede elevar crecimiento al corregir subutilización de talento y mejorar asignación de recursos. [imf.org], [cgdev.org]
Además, los datos internacionales sobre producción y tamaño económico del país confirman el salto de escala de la economía dominicana en el siglo XXI, lo cual exige instituciones de crédito productivo capaces de acompañar a quienes históricamente quedaron fuera. El Banco Mundial ofrece series comparables de PIB (US$ corrientes) para el país, útiles para contextualizar esta expansión y el reto de inclusión. [data.worldbank.org], [thedocs.wo...ldbank.org]
8) Conclusión: el verdadero mensaje del foro
El Foro Promipyme Mujer deja una lección central: la mujer dominicana no es “beneficiaria”; es “actora económica”. Cuando el Estado y el sistema financiero la miran así, cambian los criterios: se discute retorno, riesgo, productividad, encadenamientos, territorio, formalización. Y entonces el crédito deja de ser “programa” para convertirse en infraestructura de movilidad social. [robertocavada.com], [promipyme.gob.do]
El reto inmediato es pasar del diagnóstico a la ejecución: metas públicas, tableros de seguimiento, alianzas operativas y productos financieros que permitan escalar. Porque si es cierto —como mostraron cifras y testimonios— que las mujeres pagan mejor, convierten el crédito en bienestar y sostienen comunidades, entonces la pregunta final es inevitable: ¿cuánto crecimiento estamos dejando sobre la mesa por no financiar, todavía más y mejor, a quienes ya demostraron ser el activo más resiliente del tejido productivo? [robertocavada.com], [imf.org]
Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez
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NOTA DE PRENSA
Promipyme impulsa la inclusión financiera femenina con el Foro Promipyme Mujer y articula agenda país con banca, Gobierno y sector empresarial
Santo Domingo, R.D. — 6 de marzo de 2026. El Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) celebró la primera edición del Foro Promipyme Mujer: “Inclusión financiera: el rol de la mujer en el crecimiento económico”, un espacio de alto nivel orientado a fortalecer políticas y alianzas que amplíen el acceso de las mujeres al crédito productivo y consoliden su liderazgo dentro del tejido productivo nacional.
El evento, realizado en el Hotel Sheraton, reunió a autoridades gubernamentales, líderes del sistema financiero, representantes del sector empresarial y organizaciones vinculadas al emprendimiento femenino, con el propósito de analizar el impacto del financiamiento a mujeres en el desarrollo económico de la República Dominicana, así como identificar rutas de trabajo conjunto para acelerar la inclusión financiera con enfoque de género.
“Asignación racional de capital”: evidencia y resultados
Durante su intervención, el director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara, afirmó que el crédito dirigido a mujeres emprendedoras constituye una decisión económica sustentada en resultados. “El crédito a las mujeres no es una concesión social ni una estrategia de imagen; es una decisión racional de asignación de capital. Allí donde algunos ven informalidad o riesgo, nosotros vemos disciplina, retorno y mercado”, expresó.
Gómez Mazara explicó que la cartera institucional confirma la participación femenina como motor del ecosistema productivo: más del 52% de los desembolsos de Promipyme —que superan los RD$17,600 millones— se han destinado a negocios liderados por mujeres, consolidando el papel del financiamiento con perspectiva de género como una palanca de estabilidad financiera y crecimiento económico.
Asimismo, el foro sirvió como escenario para presentar hallazgos de análisis económicos vinculados al desempeño de las mujeres en el sistema de microfinanzas, evidenciando que los negocios liderados por mujeres registran niveles de morosidad inferiores frente a sus pares masculinos, lo que refuerza su valor estratégico dentro del sistema financiero y su impacto directo en la sostenibilidad de la cartera crediticia.
Carolina Mejía: el microcrédito como movilidad social
La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, destacó el alcance social y productivo de la inclusión financiera femenina. “Cada peso que llega a manos de una mujer a través del microcrédito no solo crea un negocio. Crea un empleo, educa un hijo, saca una familia de la pobreza y construye la clase media que la República Dominicana necesita para las próximas décadas”, afirmó, al valorar la estrategia de Promipyme orientada a ampliar oportunidades para las emprendedoras.
Panel de alto nivel y hoja de ruta de articulación
Como parte de la agenda, se desarrolló el panel “Mujer, inclusión financiera y su desarrollo en el tejido productivo nacional”, con la participación de Gloria Reyes, ministra de la Mujer; Rosanna Ruiz, presidenta de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA); Lucile Houellemont, presidenta de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo; y Gianna Franjul, viceministra de Industria del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
El foro fue concebido como una plataforma permanente de discusión y articulación de políticas que permitan: (1) ampliar la inclusión financiera femenina; (2) fortalecer el liderazgo de las mujeres en el ecosistema de las MIPYMES; y (3) conectar el crédito con herramientas de formalización, capacitación y acceso a mercados, de manera que el financiamiento se traduzca en productividad, empleo y mejores condiciones de vida.
Promipyme y la agenda de inclusión financiera: enfoque, datos y alianzas
Promipyme reiteró que su estrategia institucional incorpora la transparencia y el uso de información desagregada —incluyendo variables por sexo y territorio— para ajustar políticas crediticias a la realidad del tejido productivo, fortalecer la focalización y aumentar el impacto económico de los desembolsos.
De igual forma, se destacó la importancia de consolidar sinergias con iniciativas del sistema bancario enfocadas en financiamiento con perspectiva de género. En ese marco, la ABA ha impulsado el WE Fi CODE, orientado a mejorar la comprensión de necesidades específicas de las mipymes lideradas por mujeres mediante data desagregada por género, y a facilitar el diseño de productos financieros y servicios de apoyo más adecuados para su crecimiento.
Cierre
Al concluir el encuentro, Gómez Mazara subrayó que el impacto del acceso a capital trasciende el negocio individual y produce efectos multiplicadores: “Cuando las mujeres acceden a capital, el impacto se traduce en más empleo, mayor producción y mejores condiciones de vida para sus familias y comunidades”.
Sobre Promipyme
El Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) es una institución orientada a impulsar el desarrollo de las MIPYMES mediante programas de financiamiento, acompañamiento y fortalecimiento institucional, con énfasis en inclusión financiera, productividad y sostenibilidad del tejido productivo.
