sábado, 11 de julio de 2026

Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional


Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional

La expansión del SENI y su nueva composición

| 13 min de lectura

Uno de los mayores desafíos estructurales de la República Dominicana continúa siendo, sin lugar a dudas, la gestión y transformación del sistema energético nacional. Se trata de un sector complejo, caracterizado por una estructura mixta público-privada, elevados costos operativos, contratos de suministro de largo plazo, subsidios recurrentes y cuantiosas inversiones públicas y privadas.

Durante décadas, el sistema eléctrico ha representado una pesada carga para las finanzas nacionales y un factor limitante para la competitividad económica y el bienestar social.

Diversos organismos multilaterales, como la Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, han señalado reiteradamente la necesidad de profundizar las reformas institucionales y regulatorias del sector eléctrico dominicanoo, debido al elevado nivel de subsidios, las pérdidas operativas y los desafíos de sostenibilidad financiera que persisten desde hace décadas.

El Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) ha experimentado una expansión considerable durante los últimos años. Al cierre de 2025, la capacidad nominal instalada del país se aproximó a los 6,000 megavatios (MW), sustentada principalmente en generación térmica a gas natural y carbón, complementada por una creciente participación de fuentes renovables como la energía solar, eólica e hidroeléctrica.

La composición aproximada de la capacidad instalada nacional presenta la siguiente estructura:

Fuente energéticaCapacidad instalada (MW)Participación (%)
Gas natural1,82531 %
Carbón1,06418 %
Solar fotovoltaica93316 %
Fuel Oil No. 690715 %
Hidroelectricidad62310 %
Energía eólica4337 %
Fuel Oil No. 21342 %
Biomasa301 %
Total5,950100 %

Dentro de la generación basada en carbón destaca la Central Termoeléctrica Punta Catalina, propiedad del Estado dominicano, integrada por dos unidades que aportan conjuntamente 720 MW y que desde 2019 constituyen uno de los principales pilares de la generación de carga base del país.

Asimismo, durante 2026 entró en operación comercial la central de ciclo combinado Manzanillo Power Land, ubicada en Pepillo Salcedo, provincia Monte Cristi, aportando alrededor de 414 MW netos alimentados con gas natural. Esta incorporación fortalece la estrategia nacional de transición hacia combustibles menos contaminantes y consolida la región noroeste como un nuevo polo energético nacional.

La red eléctrica constituye probablemente la infraestructura más grande y compleja administrada por el Estado dominicano. Su funcionamiento eficiente resulta indispensable para sostener el crecimiento económico, la actividad empresarial, el desarrollo industrial y la calidad de vida de los hogares. La demanda energética nacional continúa creciendo a una tasa promedio anual superior al crecimiento poblacional, impulsada por el aumento de la actividad económica, la urbanización y la expansión del parque industrial y comercial.

La historia moderna del sistema eléctrico dominicano comenzó en 1896 con la instalación de la primera planta generadora en Santo Domingo. Posteriormente, en 1955, fue creada la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), que operó durante décadas como monopolio estatal hasta el proceso de capitalización desarrollado entre 1997 y 2001, mediante el cual el sector fue reorganizado en actividades separadas de generación, transmisión y distribución.

Actualmente, la política energética nacional se orienta hacia la expansión de la generación basada en gas natural y energías renovables. De hecho, las fuentes renovables no convencionales, particularmente la solar y la eólica, ya aportan aproximadamente una cuarta parte de la capacidad instalada nacional y continúan aumentando su participación gracias a nuevas inversiones privadas y a incentivos regulatorios.

Uno de los aspectos más favorables del sistema corresponde a la transmisión eléctrica. Las pérdidas técnicas de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) se mantienen alrededor de 1.5 %, un indicador comparable con los estándares internacionales más eficientes. Sin embargo, el principal problema estructural continúa concentrándose en el área de distribución.

Las empresas distribuidoras estatales registran pérdidas totales que rondan el 35 % al 40 % de la energía servida, producto de pérdidas técnicas, fraude eléctrico, conexiones ilegales, insuficiencias de facturación y deficiencias administrativas. Estas pérdidas representan para el Estado dominicano un costo fiscal anual cercano a los dos mil millones de dólares, constituyendo una de las principales fuentes de presión sobre las finanzas públicas.

Este panorama impone importantes restricciones a la inversión pública. Los recursos destinados a subsidiar el sistema eléctrico limitan la capacidad del Estado para financiar áreas estratégicas como educación, salud, infraestructura, innovación tecnológica y protección social.

La gestión moderna de la demanda eléctrica constituye otro de los grandes desafíos del sector. Los sistemas eléctricos deben garantizar una capacidad suficiente para satisfacer la demanda máxima o demanda pico, que suele producirse durante las horas de mayor actividad económica y consumo residencial.

Cuando la capacidad de generación o la estabilidad de las redes resultan insuficientes, aumentan los riesgos de interrupciones y apagones, con consecuencias económicas y sociales significativas.

Tradicionalmente, la generación destinada a cubrir la demanda pico ha dependido de combustibles fósiles con elevados niveles de emisiones de carbono.

Sin embargo, la tendencia mundial apunta hacia una combinación más equilibrada entre gas natural, hidroelectricidad, almacenamiento mediante baterías y energías renovables, apoyadas por redes inteligentes y sistemas avanzados de gestión de la demanda.

La reconfiguración del sistema energético dominicano exige, por tanto, una estrategia integral basada en cinco pilares fundamentales: expansión de la generación eficiente, fortalecimiento de la transmisión, reducción drástica de las pérdidas en distribución, aceleración de la transición energética y modernización institucional.

Solo mediante estas transformaciones será posible garantizar un suministro eléctrico confiable, sostenible y competitivo, capaz de respaldar el crecimiento económico y elevar la calidad de vida de la población dominicana durante las próximas décadas.

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Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional
Punta Catalina y Manzanillo impulsan la nueva matriz energética nacional (GENERADA CON IA)
Diario Libre 

Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo

Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo 

Hasta el 27 de junio, Salud Pública confirma 153 casos en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado

Claudia Fernández
Santo Domingo - jul. 11, 2026 | 12:05 a. m.| 4 min de lectura
Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo
Se recomienda tapar los envases con agua almacenada para evitar los criaderos del mosquito que ocasiona el dengue. (FUENTE EXTERNA)
El dengue rompió la tendencia de descenso que había mantenido durante gran parte del año y acumula dos casos más que los registrados en igual período de 2025, según el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 25, divulgado por el Ministerio de Salud Pública.
Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo 
 Hasta el 27 de junio, Salud Pública confirma 153 casos en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado

Hasta el 27 de junio se habían confirmado 153 casos de dengue en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado. 

Aunque el incremento es mínimo, representa un cambio de tendencia respecto a boletines anteriores, cuando el acumulado permanecía por debajo del registro del año anterior.

Durante las últimas cuatro semanas epidemiológicas (22-25) se confirmaron 35 casos de la enfermedad. El grupo de edad más afectado continúa siendo el de 10 a 19 años y predomina el sexo masculino. El serotipo identificado con mayor frecuencia es el dengue D2.

Malaria

En contraste, la malaria mantiene una marcada tendencia descendente

Durante la semana epidemiológica 25 se confirmó un solo caso, correspondiente a un residente de un foco activo de la provincia San Juan

El acumulado nacional asciende a 101 casos, una reducción de 84 % en comparación con los 602 registrados en igual período de 2025.

El Ministerio de Salud atribuye esta disminución al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la búsqueda activa de casos, el diagnóstico oportuno, el tratamiento supervisado y las acciones de control vectorial desarrolladas en los focos de transmisión de San Juan y Azua.

Leptospirosis

En cuanto a la leptospirosis, durante la semana 25 no se notificaron casos confirmados.

Sin embargo, el acumulado nacional alcanza los 203 casos, frente a 58 registrados en las primeras 25 semanas de 2025. Las muertes asociadas a esta enfermedad se mantienen en 15.

  • Puerto Plata y Santo Domingo concentraron la mayor cantidad de casos confirmados durante las últimas cuatro semanas epidemiológicas.

Muertes maternas e infantiles

El boletín también muestra una reducción en la mortalidad materna. Durante la semana analizada se notificaron cinco defunciones (dos madres dominicanas, dos haitianas y una española), para un acumulado de 63 muertes en lo que va de año, 24 menos que las 87 registradas en el mismo período de 2025, equivalente a una disminución de 28 %. 

Las provincias con mayor número de casos acumulados son Santo Domingo, La Altagracia y el Distrito Nacional.

La mortalidad infantil también continúa en descenso

En la semana 25 se registraron 24 defunciones, 17 menos que las notificadas en la misma semana del año pasado. En el acumulado del año se contabilizan 762 muertes infantiles, frente a 839 en igual período de 2025, lo que representa una reducción de 9 %.

Virus respiratorios

En materia de virus respiratorios, la vigilancia centinela identificó al SARS-CoV-2 como el principal agente circulante durante la semana epidemiológica 25

  • También se detectó la circulación de adenovirus, virus sincitial respiratorio (VSR) e influenza A (H1N1) pdm09, aunque con menor frecuencia.

Asimismo, el informe indica que tanto la Enfermedad Tipo Influenza (ETI) como la Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) permanecen dentro de la zona de éxito del corredor endémico nacional, con una incidencia inferior a la esperada para esta época del año y sin señales de alerta epidemiológica. 

  • Durante la semana 25 solo se confirmaron dos casos de IRAG, asociados a Influenza B linaje Victoria e Influenza A(H3N2).

Editorial - 
🦟 Dengue: un repunte que exige vigilancia y conciencia ciudadana

El boletín epidemiológico de la semana 25 marca un punto de inflexión: el dengue, que había mantenido una tendencia descendente durante gran parte del año, acumula 153 casos confirmados hasta el 27 de junio, superando por primera vez los registros del mismo período de 2025 (151 casos). Aunque el incremento es mínimo, su significado es mayor: la curva comienza a revertirse y nos recuerda que la lucha contra el mosquito transmisor nunca está ganada del todo.

📊 Un repunte en cifras
- 35 casos confirmados en las últimas cuatro semanas.  
- Grupo más afectado: adolescentes de 10 a 19 años, predominando el sexo masculino.  
- Serotipo más frecuente: Dengue D2.  

Este comportamiento epidemiológico obliga a reforzar la prevención en los hogares y comunidades, pues el mosquito encuentra en el agua almacenada su principal criadero.

⚖️ Contrastes en salud pública
Mientras el dengue muestra señales de repunte, la malaria registra una caída histórica: solo 101 casos acumulados, un 84 % menos que en 2025. Este éxito se atribuye a la vigilancia activa y al control vectorial en San Juan y Azua.  
La leptospirosis, en cambio, preocupa: 203 casos y 15 muertes en lo que va de 2026, más del triple que el año anterior.  

En paralelo, la mortalidad materna e infantil desciende, reflejando avances en la atención hospitalaria y en la cobertura de salud.

🌍 El desafío colectivo
El repunte del dengue no es solo un dato técnico: es un llamado a la responsabilidad ciudadana. Tapar envases, eliminar criaderos y mantener la higiene ambiental son acciones simples, pero decisivas. La salud pública no se sostiene únicamente en boletines y estadísticas, sino en la conciencia diaria de cada familia y comunidad.

🧭 Conclusión
La República Dominicana muestra avances en varios frentes epidemiológicos, pero el dengue recuerda que la batalla contra las enfermedades transmitidas por vectores es permanente. La prevención es un deber compartido: del Estado, que debe garantizar vigilancia y control, y de la ciudadanía, que debe asumir prácticas responsables.  

El dato de dos casos más que en 2025 puede parecer menor, pero es un símbolo de alerta: la salud pública se construye día a día, y el mosquito no descansa.
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viernes, 10 de julio de 2026

Las exportaciones dominicanas crecen un 17.4 % en junio y suman US$7,897.8 MM en el primer semestre

Las exportaciones dominicanas crecen un 17.4 % en junio y suman US$7,897.8 MM en el primer semestre

El mes pasado el país envió mercancías al extranjero por un valor de US$1,498.5 millones

| 2 min de lectura
Las exportaciones dominicanas crecen un 17.4 % en junio y suman US$7,897.8 MM en el primer semestre
Un barco portacontenedores en un puerto dominicano. (ARCHIVO DIARIO LIBRE)
Las exportaciones de la República Dominicana alcanzaron los 1,498.5 millones de dólares en junio de este año, mostrando un crecimiento interanual de un 17.4 %, equivalente a un aumento absoluto de 221.7 millones de dólares. 

Así lo informó la directora del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), Biviana Riveiro, quien dijo que entre enero y junio las exportaciones sumaron 7,897.8 millones de dólares, equivalente a un alza interanual de un 14.8 % y un incremento de 1,018.4 millones de dólares.

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Infografía
Crecimiento de las exportaciones en los últimos años. (FUENTE: PRODOMINICANA.)

En el sexto mes de 2026 las zonas francas alcanzaron 819 millones de dólares, con un crecimiento interanual de un 8.0 % y concentraron el 54.6 % del total exportado.


En tanto, el régimen nacional registró exportaciones por 651.8 millones de dólares, aumentando un 35.4 % respecto a junio de 2025 y una participación de 45.4 % en el total mensual.

Sólo en junio el oro en bruto se exportó por un valor de 341.7 millones de dólares y un crecimiento interanual de 84.2 %; los instrumentos y aparatos de medicina, con 113.8 millones de dólares y un aumento de 5.9 %; los disyuntores eléctricos, con 89.3 millones de dólares y un crecimiento de 17.6 %; y los cigarros puros, cuyas exportaciones alcanzaron 88.5 millones de dólares, para un incremento interanual de 9.3 %.

Destinos y crecimiento

Estados Unidos se mantuvo como el principal socio comercial en junio de 2026, con exportaciones por 683.5 millones de dólares y un crecimiento interanual de un 8.2 %. Le siguieron Canadá, con 263.9 millones y un incremento de un 211.1 %, y Haití, con 115.9 millones de dólares y un crecimiento de un 11.8 %.

Este dinamismo exhibió una mayor diversificación geográfica, ya que 80 países registraron aumentos interanuales en las exportaciones dominicanas, según indicó ProDominicana en una nota de prensa.

En términos de crecimiento absoluto, se destacan: Canadá, con 179.1 millones de dólares adicionales; Suiza, con 75.2 millones, ambos impulsados principalmente por el aumento de las exportaciones de oro en bruto; Estados Unidos, con 52 millones, y Haití, con 12.3 millones de dólares.

Más de 700 líneas arancelarias presentaron crecimiento durante el mes.

Entre los productos de mayor dinamismo resaltaron el oro en bruto, con 156.2 millones de dólares adicionales; el tabaco total o parcialmente desvenado, con 18.3 millones; los artículos y aparatos de ortopedia, con 15.5 millones; el azúcar de caña, con 14.7 millones, y los disyuntores eléctricos, con 13.4 millones de dólares.

Gobierno baja el GLP y los combustibles regulares


Gobierno baja el GLP y los combustibles regulares

El Gobierno reduce RD$2.00 al GLP para continuar protegiendo el bolsillo de las familias dominicanas y baja RD$3.00 la gasolina regular y el gasoil regular, que acumulan una reducción de RD$8.00 por galón en las últimas dos semanas.

Santo Domingo, D.N., 10 de julio de 2026.El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), informó que se realizarán bajas de RD$3.00 pesos en los precios de la gasolina y el gasoil regular, y de RD$2.00 en el GLP, para la semana del 11 al 17 de julio de 2026.

Con esta reducción, por segunda semana consecutiva, la gasolina regular y el gasoil regular acumulan una baja de RD$8.00.

Esta disposición, está orientada a reducir la presión inflacionaria en el bolsillo de las clases sociales más vulnerables, por ser los combustibles regulares y el GLP los más utilizados por el transporte de carga y de pasajeros, así como por los hogares dominicanos. Se mantienen sin variación la gasolina premium, el gasoil óptimo, y el gas natural.

Para estas reducciones de precios, el gobierno ha destinado un subsidio de RD$523.7 millones para esta semana, habiendo destinado ya RD$21,323 millones en lo que va de año.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva fase de escalada esta semana. Los mercados internacionales respondieron de inmediato: el precio del barril subió más de 5% en un solo día. Asimismo, los productos refinados en la última semana han tenido un incremento promedio de entre 2.5 y 3.4%.

Para la semana del 11 al 17 de julio de 2026, el Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes dispone que los combustibles se comercialicen a los siguientes precios:

Gasolina Premium se venderá a RD$338.10 por galón mantiene su precio.

Gasolina Regular RD$302.50 por galón baja RD$3.00.

Gasoil Regular RD$254.80 por galón baja RD$3.00.

Gasoil Óptimo RD$290.10 por galón mantiene su precio.

Avtur RD$240.05 por galón sube RD$2.02.

Kerosene RD$275.20 por galón sube RD$2.40.

Fuel Oíl #6 RD$150.82 por galón baja RD$1.54.

Fuel Oíl 1%S RD$176.77 por galón baja RD$1.09.

Gas Licuado de Petróleo (GLP) RD$135.20 por galón baja RD$2.00.

Gas Natural RD$43.97 por m3 mantiene su precio.

La tasa de cambio promedio semanal es de RD$59.36, según las publicaciones diarias del Banco Central.

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República Dominicana y Estados Unidos: valores compartidos, soberanía respetada y diplomacia con sentido estratégico

República Dominicana y Estados Unidos: valores compartidos, soberanía respetada y diplomacia con sentido estratégico
Embajadora Leah Francis Campos
Embajada de EE.UU. en R.D.

Las declaraciones de la embajadora Leah Francis Campos abren una lectura mayor sobre la relación dominico-estadounidense: no se trata solo de cooperación, comercio o seguridad, sino de una convergencia de valores —libertad, fe, patriotismo, responsabilidad democrática y defensa de la soberanía— que puede redefinir el vínculo bilateral en una etapa de profundas tensiones hemisféricas.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez 

La afirmación de la embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos“comparto los valores de libertad y cristianos de los dominicanos”— no debe interpretarse como una simple frase diplomática para agradar al país anfitrión. En el lenguaje estratégico de las relaciones internacionales, esa expresión tiene un peso mayor: coloca la conversación bilateral en el terreno de los valores, no únicamente en el de los intereses. Y cuando una potencia como Estados Unidos procura reconstruir prioridades en su vecindad hemisférica, la República Dominicana aparece no como un punto periférico del Caribe, sino como un socio político, económico, democrático y cultural de primer orden. La propia diplomática resaltó que el país fue uno de los primeros en los que el presidente Donald Trump designó embajador, señalándolo como evidencia de la importancia que Washington concede a esta relación en la región.

La diplomacia moderna ya no se reduce al protocolo, a las recepciones oficiales ni a los comunicados cuidadosamente redactados. Hoy, la diplomacia también se libra en el terreno de la percepción pública, de las afinidades culturales, de la confianza institucional y de la lectura geopolítica de los pueblos. En ese contexto, cuando Campos identifica similitudes entre el patriotismo estadounidense y el dominicano, está reconociendo una verdad profunda: ambos países poseen sociedades que valoran intensamente su bandera, su identidad nacional, su historia y su derecho a decidir su propio destino. Esa coincidencia no es menor. En un hemisferio atravesado por presiones migratorias, crimen transnacional, vulnerabilidades económicas, competencia de potencias globales y crisis democráticas, los socios más sólidos no son solo los que firman acuerdos, sino los que comparten principios capaces de sostener esos acuerdos en tiempos difíciles.

La República Dominicana tiene una relación histórica, humana y económica con Estados Unidos que supera cualquier coyuntura gubernamental. Millones de dominicanos viven, trabajan, estudian, emprenden y construyen futuro en territorio estadounidense. A su vez, el comercio, las remesas, el turismo, la seguridad regional, la cooperación institucional y la inversión privada enlazan a ambos países con una densidad que pocos vínculos bilaterales tienen en el Caribe. Pero esa cercanía, precisamente por su profundidad, exige madurez. La amistad entre naciones no debe confundirse con subordinación, ni la cooperación con tutela. La mejor relación posible entre Santo Domingo y Washington es aquella basada en respeto mutuo, beneficios recíprocos, soberanía clara y franqueza estratégica.

Por eso resulta relevante que la embajadora haya insistido en la libertad de expresión como valor fundacional y haya observado en la República Dominicana un ambiente de debate público sano, donde la gente discrepa, opina y discute temas nacionales con apertura. Esa valoración tiene importancia institucional. En momentos en que muchas democracias enfrentan polarización, desinformación, censura encubierta o deterioro del debate público, que una representante estadounidense reconozca el clima dominicano de libertad de expresión representa una señal positiva para la reputación democrática del país. Pero también encierra una advertencia ética: la libertad no puede separarse de la responsabilidad; no es libertinaje, ni licencia para destruir reputaciones, ni permiso para sustituir la verdad por propaganda.

Ese equilibrio entre libertad y responsabilidad es esencial para una democracia como la dominicana, que ha avanzado, con tropiezos y logros, hacia una sociedad cada vez más exigente, plural y vigilante. La prensa, las redes sociales, los liderazgos comunitarios, los partidos políticos, la sociedad civil y las instituciones públicas tienen el deber de defender la libertad sin degradarla. Porque una democracia no se fortalece únicamente cuando todos pueden hablar, sino cuando el debate público se eleva por encima del odio, la mentira, la manipulación y el oportunismo. La libertad de expresión es oxígeno democrático, pero necesita pulmones institucionales sanos para no convertirse en ruido tóxico.

También merece una lectura cuidadosa su referencia a los valores cristianos. En un país cuyo lema constitucional y simbólico coloca a Dios, la Patria y la Libertad como ejes de identidad histórica, la apelación a esos valores conecta con una sensibilidad social real. Sin embargo, el desafío consiste en comprender que los valores cristianos, dentro de una sociedad democrática, deben traducirse en dignidad humana, solidaridad, justicia, responsabilidad familiar, respeto al otro, compasión hacia los vulnerables y defensa del bien común. No pueden ser usados como herramienta de exclusión, sino como fundamento ético para una república más humana, más decente y más consciente de sus deberes.

La dimensión haitiana de sus declaraciones también revela una zona crítica de la agenda bilateral. Campos sostuvo que, aunque la comunidad internacional y especialmente Estados Unidos han invertido recursos durante años en Haití sin obtener los resultados esperados, corresponde a los propios haitianos encontrar la manera de reconstruir su país, con apoyo externo orientado a estabilizar el ambiente. Esa posición coincide con una preocupación dominicana histórica: la solución de Haití no puede descansar sobre los hombros de la República Dominicana. La solidaridad internacional debe existir, pero no puede imponerse como carga unilateral al pueblo dominicano. Ayudar a Haití no significa diluir la soberanía dominicana, ni desconocer los límites institucionales, territoriales, económicos y sociales del Estado dominicano.

En materia de cooperación, la afirmación de que la asistencia estadounidense continuará, aunque ya no bajo el modelo tradicional de USAID, también plantea un giro relevante. La embajadora defendió que la cooperación debe estar alineada con la política exterior de Estados Unidos y con sus intereses nacionales, al tiempo que cuestionó programas que, según su visión, podían invadir la soberanía de otros países. Esta declaración abre una conversación necesaria para la República Dominicana: toda cooperación externa debe ser bienvenida cuando respeta las prioridades nacionales, fortalece capacidades locales y no sustituye la voluntad democrática del país receptor. La ayuda internacional no debe convertirse en una agenda paralela, administrada desde fuera, sino en un instrumento transparente, medible y soberanamente coordinado.

Otro punto sensible es su agenda de encuentros con dirigentes políticos dominicanos. Campos explicó que busca conocer cómo piensan figuras con potencial presidencial hacia 2028 y cómo una eventual gestión de cada una podría afectar los intereses de Estados Unidos. Esa franqueza puede resultar incómoda, pero no sorprendente: todas las grandes potencias observan, analizan y dialogan con los actores políticos de los países estratégicos. Lo importante es que ese intercambio se mantenga dentro de los cauces del respeto institucional, sin interferencia, sin favoritismos indebidos y sin alterar la competencia democrática interna. En una república madura, reunirse con actores políticos no debe escandalizar; lo que debe exigirse es transparencia, equilibrio y respeto absoluto al derecho soberano del pueblo dominicano a elegir su destino.

La República Dominicana debe leer esta etapa con inteligencia estratégica. Estados Unidos está mirando con renovado interés al hemisferio occidental. La competencia global, la seguridad regional, las cadenas de suministro, el nearshoring, la migración, el crimen organizado, la energía, la tecnología y la influencia de otras potencias han devuelto al Caribe un valor geopolítico que durante años fue subestimado. En esa nueva cartografía, la República Dominicana tiene ventajas evidentes: estabilidad democrática, crecimiento económico, ubicación geográfica privilegiada, vínculos humanos con Estados Unidos, liderazgo regional y una vocación cada vez mayor de inserción global.

Pero ninguna oportunidad estratégica se aprovecha desde la ingenuidad. El país debe cultivar su alianza con Estados Unidos sin renunciar a una política exterior digna, equilibrada y soberana. Debe fortalecer la cooperación en seguridad sin ceder control de sus decisiones internas. Debe ampliar el comercio sin descuidar la producción nacional. Debe atraer inversión sin hipotecar su territorio ni su institucionalidad. Debe defender valores compartidos sin convertir la diplomacia en prédica ideológica. Y debe recordar siempre que las relaciones internacionales se respetan más cuando los países pequeños actúan con claridad, unidad interna y sentido de Estado.

Leah Francis Campos ha colocado sobre la mesa una narrativa de cercanía: libertad, cristianismo, patriotismo, soberanía, democracia y responsabilidad. Corresponde ahora a la República Dominicana convertir esa cercanía en una relación de alto valor estratégico, sustentada en resultados concretos para su gente. Porque los valores compartidos son importantes, pero deben traducirse en más comercio justo, más inversión productiva, más seguridad fronteriza, más cooperación tecnológica, más oportunidades educativas, más fortalecimiento institucional y más respeto a la soberanía nacional.

La verdadera amistad entre naciones no se mide por la intensidad de los elogios, sino por la calidad de los compromisos. Y si República Dominicana y Estados Unidos comparten libertad, fe, patriotismo y visión democrática, entonces el reto no es repetir esas coincidencias en discursos, sino convertirlas en una agenda bilateral capaz de proteger la dignidad dominicana, fortalecer la democracia y abrir caminos de prosperidad compartida en un hemisferio que necesita aliados serios, pueblos libres y gobiernos responsables.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor | Ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación.

Pie de foto: Embajadora Leah Francis Campos, representante diplomática de los Estados Unidos en la República Dominicana | Foto: Embajada de EE.UU. en R. D.

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Versión en formato APA

República Dominicana y Estados Unidos: valores compartidos, soberanía respetada y diplomacia con sentido estratégico

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

Resumen

Este artículo analiza las declaraciones de la embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos, quien afirmó compartir los valores de libertad y cristianos del pueblo dominicano. A partir de esa expresión, se examina el alcance estratégico de la relación bilateral entre República Dominicana y Estados Unidos, destacando sus dimensiones democráticas, culturales, geopolíticas, económicas y de soberanía. El texto sostiene que la relación dominico-estadounidense atraviesa una etapa de renovada importancia hemisférica, en la cual los valores compartidos deben traducirse en cooperación concreta, respeto institucional, fortalecimiento democrático, seguridad regional y prosperidad compartida.

Palabras clave: República Dominicana, Estados Unidos, diplomacia, soberanía, libertad, valores cristianos, cooperación bilateral, Leah Francis Campos.

La afirmación de la embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos“comparto los valores de libertad y cristianos de los dominicanos”— no debe interpretarse como una simple frase diplomática para agradar al país anfitrión. En el lenguaje estratégico de las relaciones internacionales, esa expresión tiene un peso mayor: coloca la conversación bilateral en el terreno de los valores, no únicamente en el de los intereses. Y cuando una potencia como Estados Unidos procura reconstruir prioridades en su vecindad hemisférica, la República Dominicana aparece no como un punto periférico del Caribe, sino como un socio político, económico, democrático y cultural de primer orden. La propia diplomática resaltó que el país fue uno de los primeros en los que el presidente Donald Trump designó embajador, señalándolo como evidencia de la importancia que Washington concede a esta relación en la región (Espinal, 2026). [enterateatiempo.com]

La diplomacia moderna ya no se reduce al protocolo, a las recepciones oficiales ni a los comunicados cuidadosamente redactados. Hoy, la diplomacia también se libra en el terreno de la percepción pública, de las afinidades culturales, de la confianza institucional y de la lectura geopolítica de los pueblos. En ese contexto, cuando Campos identifica similitudes entre el patriotismo estadounidense y el dominicano, está reconociendo una verdad profunda: ambos países poseen sociedades que valoran intensamente su bandera, su identidad nacional, su historia y su derecho a decidir su propio destino. Esa coincidencia no es menor. En un hemisferio atravesado por presiones migratorias, crimen transnacional, vulnerabilidades económicas, competencia de potencias globales y crisis democráticas, los socios más sólidos no son solo los que firman acuerdos, sino los que comparten principios capaces de sostener esos acuerdos en tiempos difíciles.

La República Dominicana tiene una relación histórica, humana y económica con Estados Unidos que supera cualquier coyuntura gubernamental. Millones de dominicanos viven, trabajan, estudian, emprenden y construyen futuro en territorio estadounidense. A su vez, el comercio, las remesas, el turismo, la seguridad regional, la cooperación institucional y la inversión privada enlazan a ambos países con una densidad que pocos vínculos bilaterales tienen en el Caribe. Pero esa cercanía, precisamente por su profundidad, exige madurez. La amistad entre naciones no debe confundirse con subordinación, ni la cooperación con tutela. La mejor relación posible entre Santo Domingo y Washington es aquella basada en respeto mutuo, beneficios recíprocos, soberanía clara y franqueza estratégica.

Por eso resulta relevante que la embajadora haya insistido en la libertad de expresión como valor fundacional y haya observado en la República Dominicana un ambiente de debate público sano, donde la gente discrepa, opina y discute temas nacionales con apertura. Esa valoración tiene importancia institucional. En momentos en que muchas democracias enfrentan polarización, desinformación, censura encubierta o deterioro del debate público, que una representante estadounidense reconozca el clima dominicano de libertad de expresión representa una señal positiva para la reputación democrática del país. Pero también encierra una advertencia ética: la libertad no puede separarse de la responsabilidad; no es libertinaje, ni licencia para destruir reputaciones, ni permiso para sustituir la verdad por propaganda.

Ese equilibrio entre libertad y responsabilidad es esencial para una democracia como la dominicana, que ha avanzado, con tropiezos y logros, hacia una sociedad cada vez más exigente, plural y vigilante. La prensa, las redes sociales, los liderazgos comunitarios, los partidos políticos, la sociedad civil y las instituciones públicas tienen el deber de defender la libertad sin degradarla. Porque una democracia no se fortalece únicamente cuando todos pueden hablar, sino cuando el debate público se eleva por encima del odio, la mentira, la manipulación y el oportunismo. La libertad de expresión es oxígeno democrático, pero necesita pulmones institucionales sanos para no convertirse en ruido tóxico.

También merece una lectura cuidadosa su referencia a los valores cristianos. En un país cuyo lema constitucional y simbólico coloca a Dios, la Patria y la Libertad como ejes de identidad histórica, la apelación a esos valores conecta con una sensibilidad social real. Sin embargo, el desafío consiste en comprender que los valores cristianos, dentro de una sociedad democrática, deben traducirse en dignidad humana, solidaridad, justicia, responsabilidad familiar, respeto al otro, compasión hacia los vulnerables y defensa del bien común. No pueden ser usados como herramienta de exclusión, sino como fundamento ético para una república más humana, más decente y más consciente de sus deberes.

La dimensión haitiana de sus declaraciones también revela una zona crítica de la agenda bilateral. Campos sostuvo que, aunque la comunidad internacional y especialmente Estados Unidos han invertido recursos durante años en Haití sin obtener los resultados esperados, corresponde a los propios haitianos encontrar la manera de reconstruir su país, con apoyo externo orientado a estabilizar el ambiente. Esa posición coincide con una preocupación dominicana histórica: la solución de Haití no puede descansar sobre los hombros de la República Dominicana. La solidaridad internacional debe existir, pero no puede imponerse como carga unilateral al pueblo dominicano. Ayudar a Haití no significa diluir la soberanía dominicana, ni desconocer los límites institucionales, territoriales, económicos y sociales del Estado dominicano.

En materia de cooperación, la afirmación de que la asistencia estadounidense continuará, aunque ya no bajo el modelo tradicional de USAID, también plantea un giro relevante. La embajadora defendió que la cooperación debe estar alineada con la política exterior de Estados Unidos y con sus intereses nacionales, al tiempo que cuestionó programas que, según su visión, podían invadir la soberanía de otros países. Esta declaración abre una conversación necesaria para la República Dominicana: toda cooperación externa debe ser bienvenida cuando respeta las prioridades nacionales, fortalece capacidades locales y no sustituye la voluntad democrática del país receptor. La ayuda internacional no debe convertirse en una agenda paralela, administrada desde fuera, sino en un instrumento transparente, medible y soberanamente coordinado.

Otro punto sensible es su agenda de encuentros con dirigentes políticos dominicanos. Campos explicó que busca conocer cómo piensan figuras con potencial presidencial hacia 2028 y cómo una eventual gestión de cada una podría afectar los intereses de Estados Unidos. Esa franqueza puede resultar incómoda, pero no sorprendente: todas las grandes potencias observan, analizan y dialogan con los actores políticos de los países estratégicos. Lo importante es que ese intercambio se mantenga dentro de los cauces del respeto institucional, sin interferencia, sin favoritismos indebidos y sin alterar la competencia democrática interna. En una república madura, reunirse con actores políticos no debe escandalizar; lo que debe exigirse es transparencia, equilibrio y respeto absoluto al derecho soberano del pueblo dominicano a elegir su destino.

La República Dominicana debe leer esta etapa con inteligencia estratégica. Estados Unidos está mirando con renovado interés al hemisferio occidental. La competencia global, la seguridad regional, las cadenas de suministro, el nearshoring, la migración, el crimen organizado, la energía, la tecnología y la influencia de otras potencias han devuelto al Caribe un valor geopolítico que durante años fue subestimado. En esa nueva cartografía, la República Dominicana tiene ventajas evidentes: estabilidad democrática, crecimiento económico, ubicación geográfica privilegiada, vínculos humanos con Estados Unidos, liderazgo regional y una vocación cada vez mayor de inserción global.

Pero ninguna oportunidad estratégica se aprovecha desde la ingenuidad. El país debe cultivar su alianza con Estados Unidos sin renunciar a una política exterior digna, equilibrada y soberana. Debe fortalecer la cooperación en seguridad sin ceder control de sus decisiones internas. Debe ampliar el comercio sin descuidar la producción nacional. Debe atraer inversión sin hipotecar su territorio ni su institucionalidad. Debe defender valores compartidos sin convertir la diplomacia en prédica ideológica. Y debe recordar siempre que las relaciones internacionales se respetan más cuando los países pequeños actúan con claridad, unidad interna y sentido de Estado.

Leah Francis Campos ha colocado sobre la mesa una narrativa de cercanía: libertad, cristianismo, patriotismo, soberanía, democracia y responsabilidad. Corresponde ahora a la República Dominicana convertir esa cercanía en una relación de alto valor estratégico, sustentada en resultados concretos para su gente. Porque los valores compartidos son importantes, pero deben traducirse en más comercio justo, más inversión productiva, más seguridad fronteriza, más cooperación tecnológica, más oportunidades educativas, más fortalecimiento institucional y más respeto a la soberanía nacional.

La verdadera amistad entre naciones no se mide por la intensidad de los elogios, sino por la calidad de los compromisos. Y si República Dominicana y Estados Unidos comparten libertad, fe, patriotismo y visión democrática, entonces el reto no es repetir esas coincidencias en discursos, sino convertirlas en una agenda bilateral capaz de proteger la dignidad dominicana, fortalecer la democracia y abrir caminos de prosperidad compartida en un hemisferio que necesita aliados serios, pueblos libres y gobiernos responsables.

Referencias

Espinal, Y. (2026, 9 de julio). “Comparto los valores de libertad y cristianos de los dominicanos”. elCaribe. https://www.elcaribe.com.do/panorama/almuerzo-semanal/comparto-los-valores-de-libertad-y-cristianos-de-los-dominicanos/

“Comparto los valores de libertad y cristianos de los dominicanos” | Entrevista especial a Leah Francis Campos, embajadora de Estados Unidos en RD

“Comparto los valores de libertad y cristianos de los dominicanos” 
La embajadora Leah Francis Campos dijo que, si los dirigentes políticos lo aceptan, los vuelve a visitar para saber qué piensan sobre EE.UU. 
 Yanessi Espinal 9 julio, 2026 10 minutos de lectura
Embajadora de EE. UU. visita Multimedios del Caribe

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La embajadora de los Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, resaltó la importancia que tiene la República Dominicana para su gobierno en la región. En ese sentido, apuntó el hecho de que el país fue uno de los primeros en los que el presidente Donald Trump designó embajador.

El presidente Trump (Donald) ha entrado a la Presidencia con esa visión, de que nuestra región, nuestra vecindad, nuestros socios y amigos aquí en este hemisferio, es lo que más importa a Estados Unidos, entonces ese acercamiento que estáis viendo es en gran parte por ese cambio que el presidente Trump, y el hecho de que el priorizó poner un embajador aquí, casi como uno de los primeros países que nombró, es por ese enfoque que tiene”, valoró la diplomática.

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Campos también resaltó que en casi un año que lleva en el país ha podido constatar que los valores patrióticos entre ambas naciones son semejantes.

“Había viajado a la República Dominicana algunas veces en cortos viajes, pero nunca me quedé más de dos o tres días; al llegar lo que sí reconocí, era que el pueblo dominicano es muy cálido, la gente es muy amable y quieren mucho a mi país; entonces claro, le da mucha felicidad y alegría estar aquí por ese aspecto. Anteriormente, lo mencioné, me parece que el patriotismo que tienen los dominicanos es muy semejante a lo que tenemos nosotros; el pueblo americano ama su bandera, es muy patriota, cree que su país es lo mejor del mundo y los dominicanos son iguales, comparto mucho con el pueblo dominicano en ese sentido”, expuso.

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Campos consideró que la alta participación de personalidades de todos los sectores en el encuentro por el 250 aniversario de la fundación de su país, es una muestra de la cercanía entre ambos pueblos. “Lo que sí reconozco de la República Dominicana es que el pueblo dominicano tiene una cercanía muy especial con mi país, entonces el hecho de hayan venido tantas personas, de tantos sectores y líneas distintas, la verdad es que no me sorprendió, me pareció un hecho casi, el pueblo dominicano y los Estados Unidos tienen esa relación hecha, que ameritan ese tipo de convocatoria”, valoró.

Referencia geográfica

Sobre el clima de libertad de expresión en República Dominicana, sostuvo que le parece adecuado. “Me parece que hay un ambiente de libre expresión muy sana, la gente discrepa, habla de temas de manera sana, llevo ocho meses aquí, nueve meses, pero por lo que yo he visto me parece que sí”, expresó.

Sobre la libertad de expresión dijo que es uno de los valores fundacionales de su país y que es en ese contexto en que se ha referido al tema en el discurso del 250 aniversario.

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“Hablé de ese tema porque quise, un poco, dar un recuento histórico de una parte de lo que fue la fundación de Estados Unidos y la libre expresión fue fundamental en la creación de los Estados Unidos. Los padres fundadores estadounidenses hablaron mucho de la importancia de la libertad. La Constitución estadounidense no era adecuada para personas amorales, que la libertad tiene que ser acompañada con responsabilidad, no el libertinaje, no, la libertad, creo que es importante apreciar y proteger la libertad teniendo esa responsabilidad en mente”, expuso.

La embajadora de Estados Unidos fue entrevistada en el Almuerzo Semanal de Multimedios de elCaribe y CDN en un encuentro encabezado por el director de elCaribe y CDN, Nelson Rodríguez y los comentaristas de Despierta con CDN, Héctor Marte, también jefe de Redacción de elCaribe, Katherine Hernández, Federico Jovine y Yanessi Espinal.

Héctor Marte, Katherine Hernández, Nelson Rodríguez, Manuel Estrella, Leah Francis Campos, Félix García, Yanessi Espinal y Federico Jóvine. Foto: Danny Polanco

“Haitianos deben buscar la manera de mejorar su país”

La embajadora de Estados Unidos dijo que la misión de pacificación de Haití aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene la misión de ayudar a mejorar la situación del vecino país, pero advirtió que son los haitianos los que deben superar sus problemas.

“La realidad es que tras los años la comunidad internacional, y especialmente Estados Unidos, ha metido muchos fondos en Haití y no ha habido resultados, yo no sé si eso fue por corrupción, o por mal manejo, yo desconozco las razones de por qué, pero sí está claro que hay que buscar otra manera de ayudarlos, es un concepto muy cristiano, que es mejor enseñar a alguien a pescar que darle el pescado, entonces, yo creo que lo que está queriendo hacer ahora la comunidad internacional con el apoyo de Estados Unidos y de la República Dominicana, y de la ONU en particular con estas fuerzas que han llegado a Haití es ayudarle un poco a estabilizar el ambiente, y espero que de ahí puedan, buscar ellos, los haitianos mismos, la manera de mejorar su país”, expuso la diplomática.

Referencia geográfica

Informó que esta semana justamente viene el embajador estadounidense en la ONU a una visita a Haití y luego a la República Dominicana. “Viene a hablar con las autoridades aquí, reconociendo que es un desafío (Haití) para toda la región”, puntualizó.

Explicó que ha realizado reuniones con el sector privado de la República Dominicana y el gobierno para ayudar a resolver los problemas. Afirmó que esos encuentros se siguen haciendo.

“Entre el embajador que está en Haití y yo, hemos intentado facilitar las reuniones entre los sectores, eso ha pasado y va a seguir pasando”, afirmó Campos.

La diplomática abordó su agenda en el país en casi nueve meses que tiene de trabajo. Foto: Danny Polanco

Lucha contra la corrupción y visado

La representante diplomática de Estados Unidos dijo que su país siempre apoya la lucha contra la corrupción, pero no quiso opinar de los casos que han sido judicializados en el país.

“Estados Unidos siempre va a tener interés en que los socios tengan prácticas que no sean corruptos porque eso afecta el comercio exterior y otros temas de importancia de Estados Unidos. Yo no voy a comentar sobre casos locales de la República Dominicana, ni lo hice en esa declaración, esa declaración era simplemente para decir que nosotros no vamos a comentar sobre visados de personas en particular, bajo mi particular administración, no vamos a nombrar a la gente ni que le hemos revocado ni que lo hemos restituido, no vamos a confirmar ni negarlo”, subrayó.

Campos respondió así cuestionada sobre la opinión que emitió sobre la politización de la justicia y el “lawfare”.

Campos en multimedios de elCaribe y CDN junto a sus hijos Christian y Soledad. Foto: Danny Polanco
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Continúa cooperación, pero sin USAID

Campos aseguró que la cooperación de su país en diversos proyectos en el país continúa, pero no a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) porque, según consideró, la misión de esa agencia se desvirtuó.

“Es importante explicar que si bien se cerró USAID, las funciones de asistencia del gobierno de Estados Unidos siguen, lo que pasó es que anteriormente estaba muy desordenada y muy separada de lo que es la política exterior de Estados Unidos, USAID se convirtió en un ONG propio y entonces ahora todo está bajo el Departamento de Estado y todo está aquí, desde mi embajada hay asistencia, que ha ayudado en el huracán que afectó a Jamaica, la asistencia de Estados Unidos pasó desde mi embajada, donde tenemos un equipo que funciona desde mi asistencia”, expuso.

Defendió que originalmente el motivo de tener la USAID, pero que luego se desvirtuó. “Poco a poco, empezaron a pensar que ellos podían dirigir la asistencia y en muchos casos, yo lo había observado desde los años que trabajaba en el Congreso, que muchos de trabajos de asistencia eran una invasión a la soberanía de un país u otro”, se quejó.

“Había mucha presión para llevar a cabo programas sociales que no tenían valor para los intereses estadounidenses y eran proyectos de gente que trabajaba ahí, gente de izquierda que tenía intereses más globalistas, tenía intereses; la asistencia de Estados Unidos, si somos un país muy generoso, pero tiene que ser para el beneficio de Estados Unidos y para nuestros intereses a la vez”, aclaró.

Apoyo a los valores

La representante de los Estados Unidos, dijo que está claro que su principal misión es defender los intereses de su país en la República Dominicana, pero que si pudiera dar un sello personal a su gestión para dejarlo como legado de su paso por la República Dominicana, se enfocará en fortalecer los valores cristianos que la identifican con el pueblo dominicano. 

Referencia geográfica

“Me preocupó mucho los cambios globales y los ataques contra la civilización occidental, como cristiana y como madre, me interesa proteger esos valores, y da la casualidad que el pueblo dominicano tiene esos mismos valores, entonces, si yo puedo aportar algo para promover los valores cristianos, los valores, de libertad, lo voy a hacer”, expresó.

Los ejecutivos de CDN y elCaribe junto a la embajadora, sus hijos y miembros de su equipo. Foto: Danny Polanco

Visitas a políticos para conocer opinión

La embajadora de Estados Unidos en el país, dijo que las visitas que ha realizado a dirigentes políticos de distintos partidos tienen el objetivo de conocer su pensamiento sobre diversos temas y especialmente sobre su país.

“A mí me interesa mucho entender en cuanto a las figuras políticas, las que pueden llegar en el 2028 a ser presidente, me interesa saber cómo son y cómo la posible gestión de uno u otro podría afectar los intereses de Estados Unidos, entonces yo tengo esas conversaciones como para aprender, para escuchar, para saber quiénes son y no creo que se debería leer mucho más que eso en estas conversaciones, y quiero seguir teniéndolas si ellos me permiten”, expuso.

Desde que llegó al país, la diplomática ha visitado al expresidente Leonel Fernández, al exmandatario, Danilo Medina, al senador Omar Fernández y el excandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, Gonzalo Castillo. Campos también se ha reunido con el ministro de Turismo David Collado; la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, así como el ministro de Industria y Comercio, Eduardo (Yayo) Sanz Lovatón. La diplomática además ha visitado varias ciudades como Santiago y ha asistido a eventos diversos, especialmente religiosos.

Leah Francis Campos resalta la libertad de prensa en RD y destaca la sólida relación con EE. UU. - (Ilustración: El Nuevo Diario)

SANTO DOMINGO. – La embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos afirmó que en el país existe una «libertad muy sana» para el ejercicio del periodismo, aunque subrayó que ese derecho debe ir acompañado de responsabilidad.
Al referirse a la libertad de expresión durante una entrevista en el programa Despierta con CDN, la diplomática señaló que la prensa desempeña un papel fundamental en toda sociedad democrática, pero advirtió que ese ejercicio debe realizarse con apego a la ética y al compromiso con la verdad.
«La libertad de prensa debe ser acompañada con responsabilidad, no con libertinaje«, expresó Campos, al valorar el clima de libertad del que gozan los medios de comunicación y los ciudadanos en la República Dominicana.
Durante sus declaraciones, la embajadora también resaltó las cualidades del pueblo dominicano, al que describió como cálido, acogedor y hospitalario. Asimismo, manifestó que el sentimiento patriótico de los dominicanos guarda muchas similitudes con el de los estadounidenses.
En ese sentido, sostuvo que la relación entre Estados Unidos y la República Dominicana continúa fortaleciéndose gracias a los vínculos históricos, económicos, culturales y de cooperación que mantienen ambos países, además de los valores democráticos que comparten.
Campos reiteró el compromiso de Washington de seguir trabajando de manera conjunta con las autoridades dominicanas para profundizar la cooperación bilateral y fortalecer una relación que calificó como sólida y estratégica para ambas naciones.
Campos también se refirió a la visión del presidente Donald Trump sobre las relaciones internacionales y aseguró que su administración respeta la independencia de las naciones. En ese sentido, sostuvo que Washington reconoce el derecho de cada país a tomar sus propias decisiones y a ejercer plenamente su soberanía.
«El presidente Trump ha reconocido no solamente la importancia de la soberanía de cada país, de la nuestra y de todos los países en la región, sino también la importancia de la región para Estados Unidos», expresó la embajadora, al destacar que la relación bilateral de su país con República Dominicana se ha fortalecido aun más, reconociendo que antes era buena.

CDN en vivo | Entrevista especial a Leah Francis Campos, embajadora de Estados Unidos en RD https://www.youtube.com/live/0ajkG_UMzpc?si=f75qJbCCoLsQQ0nH a través de @YouTube

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