GUASABARAeditores
SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
jueves, 7 de mayo de 2026
Opinión | China ante las tormentas gemelas: aranceles y crisis energética
miércoles, 6 de mayo de 2026
Presidente Abinader oficializa el inicio de la ruta de la antorcha hacia los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026
Pedernales enciende la nación
La antorcha de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 no es solo un fuego ceremonial: es una invitación a la unidad, a la disciplina y a la esperanza compartida en torno al deporte como escuela de ciudadanía.
Cuando el presidente Luis Abinader recibió en el Palacio Nacional la antorcha de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, no asistimos únicamente a una escena protocolar, sino al comienzo visible de una narrativa país. En tiempos en que la conversación pública suele concentrarse en urgencias, tensiones y polarizaciones, la “Llama de los Valores” propone otro lenguaje: el de la superación, el esfuerzo colectivo y la pertenencia. Y ese giro, aunque parezca simbólico, tiene consecuencias muy concretas para la cohesión social, la formación de la juventud y la proyección internacional de la República Dominicana.
El mensaje del mandatario, al llamar a fortalecer el espíritu deportivo y subrayar su impacto en la juventud, toca un punto esencial: el deporte no es un ornamento del desarrollo, es uno de sus motores silenciosos. Lo es porque enseña reglas, refuerza hábitos, disciplina el carácter y ofrece, especialmente a las nuevas generaciones, una brújula moral y emocional para la vida en comunidad. Donde hay entrenamiento, hay método. Donde hay competencia sana, hay respeto. Donde hay equipo, hay solidaridad. Por eso, la antorcha que llega a la sede del Gobierno no se limita a anunciar fechas y sedes; anuncia, sobre todo, la posibilidad de convertir un evento regional en una experiencia nacional de valores.
La decisión de lanzar la ruta desde Pedernales, punto de partida formal este 8 de mayo, habla con fuerza sobre el país que aspiramos a ser. No es un detalle menor que el inicio se sitúe en el extremo suroeste, en una provincia que simboliza la frontera de nuestra geografía y, muchas veces, también la frontera de nuestras prioridades históricas. Pedernales como origen envía una señal de inclusión territorial, de reconocimiento a la República Dominicana completa, esa que no cabe únicamente en los mapas económicos tradicionales ni en la centralidad del Gran Santo Domingo. La llama que recorrerá las 31 provincias y el Distrito Nacional sugiere que la identidad nacional no se concentra: se distribuye, se comparte y se celebra.
Hay, además, una dimensión histórica y ética que eleva este recorrido. La ruta honra el legado de Juan Ulises “Wiche” García Saleta, figura cardinal del olimpismo y del deporte institucional dominicano. Recordarlo en esta edición es recordar que el deporte, bien entendido, es una política de Estado sostenida por visión, instituciones y cultura cívica. Wiche representa esa idea de que el país se construye también en canchas, pistas y tatamis; que la reputación nacional se forja tanto en el trabajo silencioso de la organización como en el brillo de la competencia. Nombrar la travesía como “Ruta Wiche García Saleta: la llama de los valores” coloca una vara alta: la de honrar su legado con excelencia, transparencia y eficiencia.
La ceremonia de recibimiento, marcada por el paso de la antorcha por manos de atletas y autoridades, refuerza el carácter colectivo del proyecto. Que el fuego sagrado fuese portado por Gabriel Mercedes y entregado a Bernardita García Smester, hija de Wiche, antes de continuar por la alcaldesa Carolina Mejía, el ministro Kelvin Cruz, Luisín Mejía, José Monegro, Garibaldi Bautista y finalmente la atleta Crismery Santana, convierte el trayecto en un relato humano. En esa secuencia se sintetiza una verdad: los Juegos no pertenecen a una sola institución, ni a un comité, ni a un gobierno; pertenecen a un país que se prepara para recibir a miles de visitantes y, sobre todo, para mirarse a sí mismo a través del espejo del deporte.
Las palabras de José Monegro, al afirmar que serán “los juegos más grandes de la historia” y al destacar valores como honestidad, disciplina, solidaridad y perseverancia, plantean una promesa que debe ser cuidada con rigor. La grandeza de unos juegos no se mide únicamente en el número de pruebas, sedes o delegaciones, sino en la calidad del legado: infraestructura útil después del evento, participación ciudadana real, gestión austera y transparente, y una experiencia digna para atletas y público. Si la mascota inspirada en el barrancolí busca representar identidad y espíritu nacional, el desafío es que esa identidad no sea solo estética, sino práctica: que se traduzca en organización impecable, hospitalidad memorable y orgullo sostenible.
En esa misma línea, la valoración de Luisín Mejía Oviedo sobre el involucramiento directo del presidente Abinader coloca el listón de expectativas en un punto alto. Cuando el jefe de Estado asume seguimiento constante de un evento de esta magnitud, el país gana un impulso político y administrativo relevante, pero también asume una responsabilidad mayor ante la comunidad internacional. El mundo deportivo regional mirará a Santo Domingo 2026 como vitrina de capacidad institucional. Una sede exitosa fortalece reputación; una sede improvisada la compromete. Por eso, más allá de la retórica, el compromiso debe traducirse en coordinación interinstitucional efectiva, seguridad, movilidad, servicios y una ejecución que no deje espacio a la duda.
La antorcha, cuyo ciclo comenzó el 11 de abril en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, México, añade un simbolismo regional que merece ser valorado: conecta raíces ancestrales con el presente deportivo. Esa continuidad cultural refuerza el sentido de pertenencia a una comunidad centroamericana y caribeña que comparte historias, desafíos y aspiraciones. Y ahora, al recorrer la geografía dominicana, esa llama tendrá la oportunidad de tocar escuelas, clubes, comunidades y barrios; de motivar a miles de ciudadanos; de activar, por semanas, una conversación pública distinta, centrada en lo que construye y no solo en lo que divide.
Los números del evento impresionan, y deben inspirar planificación: más de 6,200 atletas de alrededor de 36 países y territorios; decenas de disciplinas; unas 470 pruebas en múltiples sedes. Pero la verdadera cifra a cuidar es otra: la confianza ciudadana. La “Llama de los Valores” se llama así porque exige coherencia. Si el discurso exalta honestidad y perseverancia, el proceso organizativo tiene que reflejarlo con una administración responsable, contratos claros, comunicación oportuna y rendición de cuentas. En un país donde la ciudadanía demanda cada vez más transparencia, el deporte puede ser un gran punto de encuentro, pero solo si se gestiona con integridad.
La frase del presidente —“Que viva el deporte y la República Dominicana”— puede leerse como celebración, pero también como mandato. Que viva el deporte significa que viva la inversión en juventud, que viva la prevención a través de hábitos sanos, que viva la disciplina como cultura, que viva el juego limpio como ética pública. Y que viva la República Dominicana significa que esta ruta no sea un desfile aislado, sino un mecanismo de movilización nacional, de orgullo y de esperanza compartida.
La antorcha que parte desde Pedernales tiene el potencial de iluminar algo más que escenarios: puede iluminar una conversación sobre el país que queremos ser en 2026 y más allá. Si convertimos esta ruta en una escuela itinerante de ciudadanía, si acercamos el deporte a cada provincia con sentido de inclusión, si honramos a Wiche García Saleta con excelencia institucional y si hacemos de Santo Domingo 2026 un estándar de organización y transparencia, entonces la llama habrá cumplido su propósito. Porque, al final, el fuego no se apaga cuando termina la ceremonia. Se apaga cuando el país deja de creer en sí mismo. Y hoy, por fortuna, esa llama vuelve a encender una razón común para creer.
Luis Orlando Díaz Vólquez
En Vivo | Acto de entrega de la llama Centroamericana y del Caribe - Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
— Luis Abinader (@luisabinader) May 6, 2026
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🔥🇩🇴 La Llama de los Valores inicia su recorrido nacionalOpinión | Pedernales enciende la nación
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 7, 2026
*La antorcha de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 no es solo un fuego ceremonial: es una invitación a la unidad, a la disciplina y a la esperanza compartida en torno al deporte como escuela de ciudadanía.*… pic.twitter.com/cU1uTEAqIA
República Dominicana fortalece su liderazgo regional con la realización del CHEMEX GRULAC 2026 junto a la OPAQ
La realización en Santo Domingo del ejercicio CHEMEX GRULAC 2026, coordinado por el Ministerio de Defensa junto a la OPAQ, proyecta a la República Dominicana como plataforma confiable de cooperación multilateral, formación especializada y respuesta integral ante emergencias químicas en América Latina y el Caribe.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
La seguridad contemporánea ya no se mide únicamente por fronteras custodiadas o por el tamaño de los arsenales. Se mide, cada vez más, por la capacidad real de un Estado para anticipar riesgos complejos, coordinar actores diversos y proteger la vida en escenarios donde la amenaza no avisa y donde el tiempo se vuelve el recurso más escaso. En esa nueva ecuación de estabilidad, la gestión de emergencias químicas y de incidentes CBRN —químicos, biológicos, radiológicos y nucleares— ocupa un lugar central. Por eso, la realización del ejercicio regional CHEMEX GRULAC 2026 en Santo Domingo, del 27 de abril al 7 de mayo, no es un evento técnico más: es una señal estratégica de madurez institucional y de liderazgo regional con impacto directo en la seguridad humana, la confianza internacional y la competitividad del país.
Que la República Dominicana haya sido sede del primer ejercicio de esta magnitud en América Latina y el Caribe, orientado a fortalecer capacidades de respuesta ante emergencias químicas, coloca al país en una conversación donde suelen participar muy pocos. Y lo hace con hechos verificables: 90 participantes, 23 países representados, instructores locales y apoyo internacional. Detrás de esas cifras hay algo más importante que la estadística: hay interoperabilidad, procedimientos armonizados, un lenguaje común para responder a incidentes de alta complejidad y una cultura de coordinación que, si se consolida, reduce riesgos y salva vidas.
En un mundo de disrupciones, la preparación es una forma de soberanía. El país que entrena con rigor, que prueba sus protocolos y que integra a sus instituciones en un esquema de comando y control, es el país que reduce improvisaciones cuando ocurre lo impensable. La República Dominicana, al asumir este reto con la OPAQ, envía un mensaje claro: no espera a que la crisis toque la puerta para aprender. Se adelanta. Se organiza. Se conecta con estándares internacionales y fortalece su arquitectura de respuesta. Ese enfoque preventivo, que a veces parece invisible para el gran público, es en realidad el cimiento de la confianza nacional e internacional.
CHEMEX GRULAC 2026 también enseña que la seguridad es, por definición, una tarea intersectorial. La respuesta ante un incidente químico no se limita a un solo organismo ni se resuelve con una sola especialidad. Exige inteligencia y alerta temprana, exige equipos técnicos capaces de identificar agentes, exige protocolos de descontaminación, exige detección y muestreo con cadena de custodia, exige el uso correcto de equipos de protección personal, exige rutas claras de coordinación y, sobre todo, exige mando de incidentes para que cada minuto se ejecute con precisión. La complejidad del riesgo químico obliga a la claridad del método. Por eso, la dimensión formativa del ejercicio, con entrenamiento especializado en procedimientos operativos, representa una inversión real en capacidad estatal.
Es particularmente relevante que el ejercicio haya incorporado por primera vez en la región una fase médica en un evento de esta naturaleza. Ese componente no es accesorio; es la diferencia entre una respuesta incompleta y una respuesta integral. Cuando hay exposición química, el tratamiento oportuno y especializado puede determinar el desenlace de una emergencia. Integrar el eslabón sanitario al ciclo de respuesta reconoce una verdad simple: la protección civil no es solo neutralizar el riesgo, sino también atender a las personas afectadas con protocolos clínicos, triage, estabilización, traslado y continuidad asistencial. En otras palabras, el Estado no solo se entrena para “resolver el incidente”, sino para preservar la vida con un enfoque humano y profesional.
La jornada de demostración realizada este 6 de mayo, ante autoridades nacionales, países donantes, observadores internacionales y embajadas acreditadas, subraya otro aspecto crucial: la transparencia operativa y la validación externa. Simular un incidente integral, recreando desde la activación de sistemas de alerta e inteligencia hasta el despliegue de equipos especializados, los procesos de descontaminación y la atención médica con traslado a centros hospitalarios, no es únicamente un ejercicio de destreza; es un ejercicio de confianza. La presencia de observadores y cooperantes funciona como un espejo exigente: obliga a cumplir estándares, a documentar aprendizajes, a identificar brechas y a mostrar resultados con la sobriedad que requieren los temas de seguridad.
Que este esfuerzo se haya desarrollado bajo el marco de la OPAQ y con liderazgo del Ministerio de Defensa, articulado con el Ministerio de Relaciones Exteriores y con el rol clave de la Embajada dominicana en el Reino de los Países Bajos, revela una coordinación diplomático-institucional que merece destacarse. Porque los ejercicios internacionales no se improvisan: requieren negociación, logística, alineación de agendas, aseguramiento de recursos y, sobre todo, voluntad política para convertir un objetivo técnico en una prioridad nacional. Cuando la diplomacia y la defensa se alinean en torno a la prevención, el país gana reputación, gana redes y gana capacidades.
La Convención sobre las Armas Químicas no es solo un instrumento jurídico internacional. Es un marco ético y operativo que recuerda al mundo que hay límites que no deben cruzarse, y que la prevención, la verificación y la cooperación son herramientas indispensables para mantener esos límites vigentes. En este sentido, el CHEMEX GRULAC 2026 no solo refuerza el compromiso dominicano con el cumplimiento de esa Convención; también coloca a la República Dominicana como un actor activo y confiable en los esfuerzos multilaterales de preparación y respuesta. La diferencia entre “ser parte” y “ser referente” se marca precisamente en estos escenarios.
No se trata, además, de un liderazgo retórico. La cooperación con países de la Unión Europea, Canadá y España, cuyo respaldo fue clave para el fortalecimiento de capacidades en la región, demuestra que la República Dominicana está construyendo puentes de confianza operativa. En el lenguaje de la seguridad internacional, ese es un capital reputacional valioso: cuando un país es considerado apto para coordinar, hospedar y ejecutar ejercicios complejos con apoyo externo, se convierte en plataforma. Y ser plataforma —en tiempos de riesgos transnacionales— es una forma de liderazgo.
Ese liderazgo tiene también implicaciones económicas y sociales. Los riesgos químicos pueden surgir en múltiples contextos: transporte, puertos, industria, almacenamiento de sustancias, incidentes accidentales y, en escenarios extremos, amenazas deliberadas. Prepararse para responder a ellos reduce vulnerabilidades sistémicas. En términos de clima de inversión, turismo y logística, la capacidad de respuesta y la gobernanza del riesgo importan. Un país que se toma en serio la seguridad química envía una señal de institucionalidad: demuestra que su infraestructura crítica, sus servicios y su gente están protegidos por protocolos robustos y por equipos entrenados. Esa percepción, aunque pocas veces se mencione en la conversación cotidiana, suma al prestigio del destino y a la resiliencia del modelo económico.
Es importante subrayar el componente humano y social del ejercicio. La participación aproximada de 25% de mujeres —ampliada con la integración de participantes locales— es un dato que debe verse como punto de partida, no como techo. En áreas técnicas y de respuesta especializada, la inclusión no es una consigna; es una necesidad operativa. Los equipos diversos, con formación rigurosa y oportunidades reales, elevan la calidad institucional. El desafío, a partir de este hito, es consolidar trayectorias de formación, certificación y liderazgo para que más mujeres ocupen espacios críticos en la gestión de riesgos y en las operaciones CBRN, tanto en el ámbito civil como militar.
Ahora bien, toda gran iniciativa trae consigo una responsabilidad: sostener lo logrado. El verdadero valor de CHEMEX GRULAC 2026 no se mide solo por la foto institucional ni por el éxito del simulacro; se mide por lo que el país haga después. Se mide por la sistematización de lecciones aprendidas, por la actualización de protocolos, por la continuidad del entrenamiento, por la interoperabilidad con sectores productivos, por la inversión sostenida en equipos y por la capacidad de mantener redes activas de cooperación regional. En seguridad, lo excepcional no debe ser el ejercicio, sino la cultura permanente de preparación.
La República Dominicana tiene hoy una oportunidad estratégica: convertir este hito en un punto de inflexión para consolidar un ecosistema nacional de respuesta a emergencias químicas, conectado con estándares internacionales y con la región. Esto implica fortalecer doctrina, logística, formación, articulación interinstitucional y coordinación con el sistema de salud. Implica también asegurar que los aprendizajes se traduzcan en capacidades replicables en el territorio, que las instituciones civiles y militares compartan un lenguaje operativo y que la ciudadanía se beneficie, de manera tangible, de un Estado más preparado.
En definitiva, CHEMEX GRULAC 2026 confirma algo esencial: el liderazgo regional se construye con competencias, con cooperación y con responsabilidad. La República Dominicana, al abrir sus puertas y su capacidad institucional a un ejercicio regional de alto nivel junto a la OPAQ, reafirma su rol como articulador confiable en temas de seguridad, defensa y multilateralismo. En un entorno global donde las amenazas se vuelven más sofisticadas y las crisis más impredecibles, el país que entrena hoy está protegiendo el mañana. Y cuando ese entrenamiento convoca a la región, con rigor técnico y visión humana, el liderazgo deja de ser una aspiración y se convierte en evidencia.
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✅ Descontaminación
✅ Detección y muestreo
✅ Uso de EPP 🧤
✅ Gestión de incidentes CBRN 🚨
#CBRN #GestiónDeRiesgos #LiderazgoRegional #RepúblicaDominicana #SeguridadRegional
MICM y CECCOM cierran estación de combustibles en Montecristi por vender gasolina premium de baja calidad
MICM y CECCOM cierran estación de combustibles en Montecristi por vender gasolina premium de baja calidad
· La gasolina premium despachada presentaba un octanaje por debajo del mínimo establecido por las normas vigentes.
Montecristi, R.D., 6 de mayo de 2026. – El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), a través del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM), procedió al cierre de una estación de expendio de combustibles en el municipio de Castañuelas, provincia Montecristi, tras comprobarse mediante laboratorio que la gasolina que vendían como premium no cumplía con la calidad mínima requerida.La clausura de la estación se llevó a cabo durante una inspección encabezada por técnicos del MICM y miembros del CECCOM. Posterior a una inspección en la que se tomaron muestras del combustible que vendían.
Ante este incumplimiento de los estándares de calidad requeridos, las autoridades procedieron de inmediato a la suspensión de las operaciones del establecimiento, dejando constancia de la acción en las actas correspondientes para los fines legales pertinentes.
El MICM y el CECCOM mantienen un programa de supervisión continua en todo el territorio nacional, mediante el cual se realizan inspecciones periódicas. Estas acciones permiten identificar y sancionar a personas físicas y jurídicas que operan estaciones de combustibles o tanques de almacenamiento de forma irregular, con fines de comercialización.
Las autoridades reiteran su compromiso de garantizar la calidad de los combustibles y la seguridad de los consumidores, así como de combatir cualquier práctica que viole las disposiciones establecidas en el sector.
Sobre el CECCOMSe recuerda que este cuerpo militar junto al MICM tiene la finalidad de aplicar una política nacional en materia de seguridad y control en el proceso de distribución y comercialización de los combustibles, medicamentos, alcoholes, cigarrillos y productos regulados por la Ley 17-19 sobre Erradicación del Comercio Ilícito, que permita garantizar el cumplimiento de las normas, procedimientos y regulaciones sobre la materia.
..........El MICM y el CECCOM continúan reforzando la supervisión del sector combustibles en todo el territorio nacional.
— Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (@MIC_RD) May 6, 2026
Las inspecciones y controles permanentes permiten detectar incumplimientos, asegurar la calidad de los productos y proteger a los consumidores.
Lee la noticia… pic.twitter.com/jdogZ1SmCK

Gasolina premium no admite engaños
El cierre de una estación de combustibles en Castañuelas, Montecristi, por vender como “premium” un producto que no alcanzaba el octanaje mínimo permitido, no es un hecho menor ni una simple nota administrativa: es una señal clara de que la vigilancia del Estado está llamada a proteger lo más básico en una economía moderna, la confianza del ciudadano en el mercado. Cuando un conductor paga por calidad y recibe menos de lo establecido por norma, se rompe un pacto esencial: el de la transparencia comercial y la equidad entre consumidores y negocios que sí cumplen.
Lo ocurrido coloca en el centro un tema sensible: la calidad de los combustibles no solo impacta el bolsillo, sino también la seguridad y el patrimonio. Un octanaje por debajo de los estándares puede traducirse en fallas de rendimiento, daños en componentes del motor y, en casos extremos, riesgos que nadie debería asumir por una práctica irresponsable. La “trampa” en un surtidor no es un atajo comercial; es un abuso que desplaza costos hacia el ciudadano y distorsiona la competencia, castigando a los establecimientos formales que operan con apego a la ley.
Por eso, la actuación del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y del CECCOM debe leerse como una defensa del interés público y como un mensaje preventivo a todo el sector: la regulación existe para cumplirse, y el control técnico —con evidencia de laboratorio— es la herramienta correcta para evitar arbitrariedades y garantizar decisiones fundamentadas. La suspensión inmediata de operaciones, asentada en actas para los fines legales, también refuerza un principio indispensable: no hay tolerancia para prácticas que lesionen a los consumidores y comprometan la credibilidad del mercado.
Al mismo tiempo, este tipo de intervenciones recuerda que la supervisión continua no puede ser episódica ni reactiva; debe ser sostenida, estratégica y visible. En un país donde el transporte y la movilidad son pilares de la actividad productiva, la calidad del combustible se convierte en un asunto de competitividad nacional. Y cuando las autoridades combaten el comercio ilícito y las irregularidades —sea en combustibles u otros productos regulados— se fortalece la institucionalidad, se reduce el espacio para la informalidad abusiva y se protege la recaudación legítima que sostiene servicios públicos.
La lección es directa: el cumplimiento no es negociable y la calidad no es un eslogan. El consumidor, por su parte, también tiene un rol: exigir comprobantes, reportar irregularidades y respaldar a los negocios que actúan con transparencia. Y el Estado debe perseverar con inspecciones periódicas, sanciones proporcionales y comunicación clara para que cada cierre, cada corrección y cada proceso legal tengan un efecto disuasivo real. Porque al final, una “premium” que no lo es, no solo engaña: erosiona la confianza, compromete la seguridad y traiciona la ética básica del comercio.
Luis Orlando Díaz Vólquez
EDITORIAL #GuasábaraEditor
BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026
BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026Este resultado representa un aumento de US$92.2 millones (6.4 %) respecto al primer trimestre de 2025
Estos flujos reflejan la resiliencia de la República Dominicana en la captación de IED, pese a las tensiones geopolíticas y tendencias hacia la fragmentación señaladas por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) en su más reciente monitor de tendencias de inversión global. La IED que ingresa al país se sustenta en fundamentos internos sólidos: paz social sostenida, estabilidad económica y política, seguridad jurídica, incentivos fiscales, infraestructuras modernas, telecomunicaciones avanzadas y apoyo gubernamental a la inversión extranjera directa.
Al evaluar la distribución sectorial, el BCRD muestra que la mitad de los ingresos de IED se dirigieron a los sectores de turismo (22.5 %) y energía (22.2 %), los cuales mantienen su preponderancia. La minería, apoyada en una mayor producción y precios internacionales favorables, representó un 17.8 % del total. Es bueno resaltar el aporte del desarrollo inmobiliario (14.8 %), también relevante para la IED, especialmente porque su expansión está estrechamente relacionada con el crecimiento del turismo en el país.
En cuanto a las perspectivas sobre la IED durante el año 2026, se espera que los flujos se ubiquen en torno a los US$5,200 millones, a pesar de los riesgos hacia la baja identificados por la UNCTAD que se mencionaron previamente.
La institución señala que, además del aumento de los flujos de IED (6.4 %) y de remesas (1.9 %), las demás variables del sector externo también presentaron un desempeño favorable entre enero y marzo de 2026. En ese sentido, las exportaciones totales alcanzaron US$4,194.5 millones, incrementando un 17.5 % con respecto al primer trimestre de 2025. Dentro estas se destaca las exportaciones de oro, la cuales alcanzaron los US$738.1 millones, unos US$352.5 millones adicionales (91.4 %) con relación en el período, impulsadas por mejoras en la producción y por los niveles históricos de precios que registra el mineral en los mercados internacionales. Por otro lado, las exportaciones de zonas francas lograron la cifra de US$2,078.4 millones, aumentando un 4.6 % de manera interanual.
Asimismo, el BCRD resalta que los ingresos por turismo para el primer trimestre de 2026 sumaron US$3,909.7 millones, unos US$656.0 millones (20.2 %) por encima de los ingresos del primer trimestre de 2025. Este resultado se debió principalmente al aumento en las llegadas de visitantes durante el período, que superaron los 3,350,000.
Cabe destacar que, según estas cifras preliminares, los ingresos de divisas generados por concepto de IED, remesas, turismo, exportaciones de bienes y de otros servicios, superaron los US$13,400 millones entre enero y marzo de 2026, lo que implica un aumento de unos US$1,400 millones respecto al mismo período de 2025, contribuyendo a la estabilidad relativa del tipo de cambio.
El Banco Central reafirma su compromiso con la vigilancia sobre el entorno económico actual para continuar tomando las medidas necesarias para atenuar el impacto en la economía dominicana del desafiante panorama internacional, a fin de garantizar la estabilidad de precios y del mercado cambiario.
https://www.bancentral.gov.do/a/d/6560-bcrd-informa-que-la-inversion-extranjera-directa-alcanzo-los-us15367-millones-al-cierre-de-marzo-de-2026
Entrevista https://t.co/JHT7CjVheF
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 6, 2026
El presidente de República Dominicana, @luisabinader , describió los desafíos económicos, sociales y geopolíticos que enfrenta el país, y detalló las estrategias implementadas para sostener el crecimiento a pesar de las crisis internacionales y…
BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones al cierre de 2026.
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 6, 2026
Banco Central de la República Dominicana@BancoCentralRD #NotaBCRDhttps://t.co/YUNaoCndVQhttps://t.co/qLvEmjdrW3
🌎🇩🇴 República Dominicana: un oasis en la región
El presidente Luis Abinader reafirma que la inversión en el país es segura y rentable, gracias a la resiliencia de nuestra economía, el crecimiento del turismo, las exportaciones y la confianza internacional.
📈 Crecimiento… pic.twitter.com/OsKigghQzN
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 6, 2026
República Dominicana ante la geopolítica de la inversión: cuando la IED se convierte en termómetro del orden mundial
Resumen ejecutivo | El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$1,536.7 millones al cierre del primer trimestre de 2026, con un aumento interanual de 6.4% (US$92.2 millones) y con US$1,046.3 millones —más de dos terceras partes— concentrados en nuevos aportes de capital. Ese dato, por sí solo, es una cifra macroeconómica. Pero, leído en clave geopolítica, es algo más: una señal de confianza en medio de un mundo donde la inversión ya no obedece únicamente a la rentabilidad, sino también a la seguridad, la resiliencia logística, el riesgo regulatorio y la fragmentación del sistema internacional. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
Este paper sostiene una tesis central: la República Dominicana está captando IED no solo por fundamentos internos, sino porque está siendo percibida como un activo de estabilidad dentro de un hemisferio tensionado por choques externos (conflicto y energía), por una reconfiguración de cadenas de suministro y por políticas industriales y de seguridad económica en escalada. Sin embargo, esa misma condición encierra una advertencia: la estabilidad atrae capital, pero la concentración sectorial y la dependencia de corredores globales (energía, transporte marítimo, seguros) pueden convertir un éxito coyuntural en vulnerabilidad estructural si no se gobierna estratégicamente. [bancentral.gov.do], [imf.org] [bancentral.gov.do], [euronews.com]
1) La cifra del BCRD como señal: IED en tiempos de incertidumbre estratégica
El comunicado del BCRD presenta un cuadro externo notable: además de la IED, remesas (+1.9%), exportaciones totales (US$4,194.5 millones, +17.5%), ingresos por turismo (US$3,909.7 millones, +20.2%) y un total de divisas superiores a US$13,400 millones en el trimestre, contribuyendo a la estabilidad relativa del tipo de cambio. Esta combinación sugiere que la economía dominicana está sosteniendo, por varias vías, la generación de dólares en un periodo donde el mundo está revaluando riesgos. Ese matiz es crucial: en geopolítica económica, la liquidez externa es poder, y la capacidad de un país de “autoasegurarse” con flujos recurrentes reduce el costo del capital y mejora la percepción de riesgo. [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [imf.org]
Pero la clave está en la composición: el BCRD subraya que más de dos terceras partes de la IED fue capital fresco (no solo reinversión o préstamos intra-compañía). En un contexto global donde —según UNCTAD— el titular de crecimiento de la IED puede estar inflado por flujos vía centros financieros y donde la inversión “real” (proyectos y anuncios) sigue frágil, el dato dominicano merece lectura cualitativa: es IED con intención de permanencia. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
2) El mundo que “cobra peaje” a la inversión: guerra, fragmentación y el retorno del riesgo país
La inversión internacional está viviendo una mutación: de la globalización guiada por eficiencia, hacia una globalización guiada por riesgo. UNCTAD advierte que tensiones geopolíticas, escaladas arancelarias, debilitamiento de disciplinas multilaterales y preocupaciones de “seguridad económica” están alterando el modo en que las multinacionales deciden dónde invertir. Y el FMI, en su WEO de abril 2026, enmarca el panorama bajo el impacto de un conflicto en Medio Oriente que amenaza crecimiento y desinflación, elevando incertidumbre y afectando mercados de commodities, expectativas inflacionarias y condiciones financieras. [unctad.org] [imf.org], [imf.org]
En ese nuevo mapa, la pregunta ya no es solo “¿dónde se gana más?”, sino “¿dónde se pierde menos si el mundo se rompe?”. El propio FMI describe un entorno con riesgos dominantes: prolongación del conflicto, mayor fragmentación, tensiones comerciales renovadas y volatilidad financiera. En paralelo, el Banco Mundial identifica como gran viento en contra el aumento de tensiones comerciales y la incertidumbre de políticas, con un efecto directo: FDI/IED global más “subdued” (apagada), justo cuando los países emergentes necesitan inversión para empleo y productividad. [imf.org], [imf.org] [documents....ldbank.org]
3) La paradoja global: más IED en el titular, menos inversión “productiva” en el subsuelo
UNCTAD ofrece un dato que redefine la conversación: en 2025, la IED global subió 14% a US$1.6 trillones, pero una parte sustancial provino de flujos canalizados por centros financieros, lo que sobreestima la recuperación real; “neto” de esos conductos, el aumento habría sido cercano a 5%. Más importante aún: los indicadores que suelen anunciar inversión productiva a futuro —anuncios greenfield, project finance, M&A internacional— mostraron debilidad, con caída del 16% en número de anuncios greenfield y descenso de project finance. [unctad.org], [unctad.org]
Este telón de fondo vuelve más valiosa la noticia dominicana: si el planeta está “restringiendo” proyectos de largo plazo por incertidumbre y costo de capital, entonces captar IED en crecimiento interanual, con predominio de capital fresco, equivale a ganar una competencia de credibilidad. Pero también obliga a una pregunta estratégica: ¿estamos captando IED que transforma capacidad productiva, o IED que aprovecha rentas sectoriales (turismo/real estate), más sensibles al ciclo geopolítico? Esa es la diferencia entre resiliencia coyuntural y resiliencia estructural. [bancentral.gov.do], [unctad.org] [bancentral.gov.do], [unctad.org]
4) Dónde aterriza el capital: turismo, energía, minería e inmobiliario como “puertos seguros” (y sus costos)
El BCRD señala que casi la mitad de la IED se dirigió a turismo (22.5%) y energía (22.2%); luego minería (17.8%) y desarrollo inmobiliario (14.8%). Esta concentración sectorial es coherente con lo que UNCTAD describe como reorientación de la inversión hacia sectores “estratégicos” —energía, infraestructuras y, cada vez más, activos vinculados a cadenas críticas—, aunque con una fuerte competencia global por captar esos capitales. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
Ahora bien, hay una lectura geopolítica: turismo e inmobiliario no son solo “sectores”; son también percepciones. Cuando un inversionista ancla un proyecto turístico o residencial, está apostando por estabilidad social, continuidad normativa, seguridad y reputación-país. El propio BCRD enumera fundamentos: paz social, estabilidad económica y política, seguridad jurídica, incentivos, infraestructuras modernas y telecomunicaciones avanzadas, además de apoyo gubernamental a la IED. Y UNCTAD insiste en que, en esta era, la selectividad del capital aumenta: se premia previsibilidad regulatoria y reducción de incertidumbre. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
5) Turismo como geopolítica blanda: divisas, narrativa y reputación internacional
Los US$3,909.7 millones de ingresos turísticos en el trimestre (+20.2%), con llegadas que superaron 3,350,000 visitantes, explican por qué la inversión se siente cómoda en el “ecosistema turismo-inmobiliario”. En términos de poder blando, turismo es una forma de “diplomacia cotidiana”: millones de visitantes se convierten en testigos —y multiplicadores— de seguridad, infraestructura y servicios. Esa dinámica crea una retroalimentación: más turismo fortalece confianza, y la confianza atrae más inversión. [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [infobae.com]
Esa narrativa también aparece en el discurso público internacional. En una entrevista difundida por Infobae, el presidente Luis Abinader subrayó que “la inversión… es segura” y presentó al país como “oasis”, vinculando resiliencia a diversificación (turismo, exportaciones, remesas) y a esfuerzos institucionales. Más allá de la política, lo relevante para un think tank es la señal: los líderes también gestionan “riesgo-percepción”, y en una economía abierta, percepción y prima de riesgo suelen moverse juntas. El FMI recuerda que, en episodios de conflicto, el “risk-off” financiero y los shocks de commodities tienden a castigar más a los importadores de energía con fragilidades previas; por eso, sostener una narrativa de estabilidad importa. [infobae.com] [imf.org], [imf.org]
6) Energía: la gran prueba de estrés (y el efecto seguro-marítimo)
Que energía concentre 22.2% de la IED no sorprende: el sector es simultáneamente infraestructura, competitividad y seguridad nacional. Pero la energía es, también, el canal más directo por el que la geopolítica puede “entrar” a la economía. El FMI advierte que conflictos y disrupciones marítimas elevan precios de energía y fertilizantes, afectan inflación y endurecen condiciones financieras, con impactos desproporcionados en economías emergentes importadoras. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]
Aquí entra el factor que a menudo se subestima: seguros y fletes. En marzo 2026, reportes internacionales mostraron aumentos drásticos de primas de riesgo de guerra para transitar el Estrecho de Ormuz: Euronews describió saltos de 200%–300% y niveles que pasaron de fracciones (0.02%–0.05% del valor del buque) a rangos cercanos a 0.5%–1% o más. The Business Times reportó contratos alrededor de 1% del valor de casco, renovables cada siete días, con impactos de millones por viaje para VLCCs, además de récords en tarifas de fletamento. Para República Dominicana —economía dependiente de importaciones energéticas— el “precio” de la energía no es solo barril: es barril + seguro + logística + riesgo. Y si esa estructura de costos sube, afecta inflación, subsidios y competitividad, incluso si el turismo sigue fuerte. [euronews.com] [businesstimes.com.sg] [imf.org], [euronews.com]
7) Minería y oro: refugio global, oportunidad local… con gobernanza como condición
El BCRD reporta que la minería captó 17.8% de la IED, mientras las exportaciones de oro alcanzaron US$738.1 millones (+91.4%) por mejoras de producción y precios internacionales favorables. En el tablero geopolítico, el oro es activo-refugio: el FMI, en su análisis de incertidumbre y shocks, reconoce que la tensión geopolítica se asocia con volatilidad y movimientos en precios de activos, incluyendo el oro, en contextos de riesgo. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]
Pero hay un matiz estratégico: UNCTAD observa que, pese a la “carrera” por sectores estratégicos, la inversión global en extractivas y minerales críticos ha mostrado debilidad en anuncios recientes, con caídas en valor en 2025 en ciertos segmentos, reflejando cautela del inversionista. En ese escenario, el desafío dominicano no es solo atraer capital minero, sino convertir renta en capacidad: encadenamientos productivos, servicios especializados, tecnología ambiental, y reglas claras de sostenibilidad. Si la minería opera como enclave, la geopolítica la vuelve vulnerable; si opera como plataforma de aprendizaje y valor agregado, se vuelve resiliente. [unctad.org], [unctad.org] [unctad.org], [bancentral.gov.do]
8) Exportaciones y zonas francas: friendshoring, conectores y el nuevo mapa del comercio
Entre enero y marzo de 2026, el BCRD reporta exportaciones totales por US$4,194.5 millones (+17.5%) y zonas francas por US$2,078.4 millones (+4.6%). Este desempeño dialoga con una tendencia global: UNCTAD, en su actualización de comercio (abril 2026), describe un mundo donde la fragmentación geopolítica coexiste con “conectores” que estabilizan flujos, y donde se observan señales de retorno a friendshoring/nearshoring y concentración de comercio. [bancentral.gov.do] [unctad.org]
En clave think tank, la República Dominicana puede jugar el rol de “conector” regional por tres razones: ubicación, experiencia de zonas francas y estabilidad institucional relativa. Pero esa oportunidad es sensible a la volatilidad de costos logísticos y seguros, especialmente si el conflicto y disrupciones marítimas presionan rutas y precios. El FMI y UNCTAD coinciden en que choques de transporte y energía se transmiten a inflación y a costos del comercio, y que la incertidumbre puede frenar la inversión de largo plazo en infraestructura y producción. La tarea, por tanto, es doble: competir por inversión y, al mismo tiempo, blindar cadenas con logística eficiente, facilitación, digitalización y acuerdos que reduzcan fricción. [imf.org], [unctad.org] [unctad.org], [bancentral.gov.do]
9) El tipo de cambio como espejo: abundancia de divisas hoy, riesgos de concentración mañana
El BCRD subraya que las divisas por IED, remesas, turismo, exportaciones y otros servicios superaron US$13,400 millones en el trimestre, unos US$1,400 millones más que en 2025, apoyando la estabilidad cambiaria. En economía política internacional, eso equivale a un “colchón”: reduce vulnerabilidad externa y alimenta confianza del inversionista. El FMI señala que en shocks geopolíticos, los importadores de commodities pueden sufrir más por depreciación y expectativas inflacionarias; contar con flujos robustos ayuda a amortiguar. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]
Sin embargo, el propio Banco Mundial advierte que, a nivel global, la incertidumbre y las tensiones comerciales actúan como viento en contra de la inversión, con FDI mundial moderada. Esto implica que la competencia por capital será más dura y más selectiva. Si la IED dominicana se concentra en sectores sensibles a ciclos (turismo/real estate) y a shocks (energía), el país necesita una estrategia para ampliar la base: manufacturas de mayor sofisticación, servicios globales, economía digital y logística avanzada. UNCTAD destaca que la competencia por sectores estratégicos y la regionalización pueden abrir oportunidades, pero también concentrar inversión en pocos lugares; la política pública decide si un país entra o queda fuera. [documents....ldbank.org] [unctad.org], [unctad.org]
10) Escenarios 2026: entre la proyección optimista y el “riesgo de cola” geopolítico
El BCRD proyecta flujos de IED alrededor de US$5,200 millones para 2026. Esa proyección es plausible si el país mantiene su diferencial de estabilidad y si la demanda externa (turismo, exportaciones) no se descarrila. Pero el FMI, en su WEO, plantea que el escenario global está dominado por riesgos: un conflicto prolongado o ampliado puede reducir crecimiento y elevar inflación; en escenarios adversos, el crecimiento global podría desacelerarse más y la inflación subir, con efectos más duros en emergentes vulnerables. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]
El punto geopolítico es simple: la inversión odia el vacío de información. Cuando los corredores marítimos se encarecen por primas de riesgo, o cuando las reglas comerciales se vuelven contingentes, el inversionista no cancela necesariamente; pero reprograma, reduce, espera, o concentra en jurisdicciones donde puede salir rápido. Euronews y The Business Times ilustran cómo el “costo del riesgo” puede multiplicarse en semanas vía seguros y fletes, alterando costos de energía y transporte global. Para que la proyección del BCRD se materialice, la República Dominicana necesita no solo buenos números, sino una arquitectura de mitigación: previsibilidad regulatoria, facilitación, seguridad jurídica, y una estrategia de manejo de shocks de energía y logística. [euronews.com], [businesstimes.com.sg] [bancentral.gov.do], [unctad.org]
11) Agenda de política (en clave think tank): convertir la IED en resiliencia productiva
Si aceptamos que la IED actual es, en parte, un “voto” geopolítico por estabilidad, entonces la tarea del Estado y del sector privado es transformar esa confianza en capacidades. UNCTAD recomienda enfoques de promoción de inversión que reduzcan incertidumbre regulatoria y fortalezcan encadenamientos, en un mundo donde la inversión se regionaliza y se politiza. Y el Banco Mundial insiste en que, en un entorno de tensiones comerciales y FDI global débil, los países deben catalizar inversión privada con reformas y marcos creíbles. [unctad.org], [unctad.org] [documents....ldbank.org]
Una hoja de ruta realista —sin triunfalismo, pero con ambición— podría apoyarse en cinco pilares interconectados: (1) facilitación y rapidez (permisología y ventanillas), porque en la era del riesgo el tiempo es prima; (2) diversificación sectorial hacia manufacturas avanzadas, servicios globales y economía digital, para reducir dependencia; (3) infraestructura logística y aduanera como ventaja competitiva regional; (4) energía resiliente (matriz, redes, eficiencia) para amortiguar shocks externos; (5) gobernanza y transparencia como activo estratégico, porque el capital en era de “screening” y compliance premia jurisdicciones confiables. Estas no son abstracciones: son condiciones para que la IED sea sostenible cuando el mundo apriete. [unctad.org], [imf.org]
Conclusión: un “oasis” no se proclama; se administra
Los datos del BCRD confirman una realidad: la República Dominicana está captando IED en aumento y reforzando su frente externo con turismo, exportaciones y remesas. En paralelo, el contexto global descrito por UNCTAD, FMI y Banco Mundial es inequívoco: la inversión se mueve bajo incertidumbre histórica, con fragmentación, shocks de energía y reconfiguración de cadenas. Por eso, la lectura más útil no es celebratoria, sino estratégica: la IED es hoy un termómetro del orden mundial, y República Dominicana está recibiendo una señal favorable. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [imf.org]
Pero un país no puede vivir solo de señales. La entrevista citada por Infobae muestra cómo el discurso de estabilidad y seguridad de inversión se está instalando internacionalmente, y eso ayuda. Aun así, la pregunta decisiva es otra: ¿podemos convertir la IED —concentrada en turismo, energía, minería e inmobiliario— en una plataforma de productividad, innovación, empleos de calidad y soberanía económica relativa? UNCTAD advierte que la competencia por sectores estratégicos y la concentración de capital pueden aumentar desigualdades entre países; la respuesta dominicana debe ser construir capacidades internas para no depender solo del viento a favor. [infobae.com] [unctad.org], [unctad.org]
En suma: la IED del primer trimestre no es solo un dato; es un mensaje. Y el mensaje es que, en un mundo donde el riesgo se paga caro (seguros, fletes, energía, financiamiento), la República Dominicana está siendo vista como un destino donde el capital puede respirar. La responsabilidad histórica es sostener esa respiración con instituciones, diversificación y una agenda de resiliencia productiva que permita que el “oasis” sea, además, un proyecto de desarrollo. [euronews.com], [bancentral.gov.do]
Luis Orlando Díaz Vólquez
Fuentes consultadas (selección)
- Banco Central de la República Dominicana, nota oficial sobre IED 1T-2026. [bancentral.gov.do]
- UNCTAD, Global Investment Trends Monitor No. 50 (enero 2026). [unctad.org], [unctad.org]
- UNCTAD, International investment in a turbulent era… (febrero 2026). [unctad.org]
- FMI, World Economic Outlook, April 2026. [imf.org], [imf.org], [imf.org]
- Banco Mundial, Global Economic Prospects, January 2026. [documents....ldbank.org]
- Euronews, reportaje sobre primas de riesgo y seguros en Ormuz (marzo 2026). [euronews.com]
- The Business Times, reportaje sobre war risk insurance y fletes (marzo 2026). [businesstimes.com.sg]
- Infobae, entrevista al presidente Luis Abinader (mayo 2026). [infobae.com]
IED con brújula geopolítica: cuando el capital busca refugio en la República Dominicana
Bajada: El BCRD reporta US$1,536.7 millones de inversión extranjera directa en el primer trimestre de 2026. Leído junto a la entrevista del presidente Luis Abinader, el dato revela algo mayor: en un mundo de guerra, seguros marítimos disparados y fragmentación económica, la inversión está premiando la previsibilidad institucional. El reto es convertir esa confianza en productividad y resiliencia duradera.
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026, un incremento interanual de 6.4% (US$92.2 millones) frente al primer trimestre de 2025, y con un rasgo que merece subrayarse: US$1,046.3 millones corresponden a nuevos aportes de capital, es decir, dinero fresco que entra con vocación de permanencia. No estamos ante un número aislado, sino ante un indicador de confianza que se produce en el momento en que la inversión global se vuelve más cautelosa y selectiva por la tensión geopolítica y la fragmentación de reglas y cadenas. Por eso, el dato del BCRD debe leerse como termómetro de un fenómeno más amplio: la IED ya no se decide únicamente por rentabilidad; cada vez más se decide por seguridad, previsibilidad y capacidad de resistir shocks. [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
La entrevista del presidente Luis Abinader con Infobae ofrece el marco político de esa lectura. Al describir el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el mandatario fue directo: “nuestro país no tiene hidrocarburos… económicamente es un golpe importante”. Sin embargo, sostuvo que la economía dominicana ha mostrado resiliencia y diversificación, y que el crecimiento acumulado se ubicó en 4.1%, “de los más altos de la región”, apoyado en turismo, exportaciones y remesas. Esta conexión entre desempeño macro y entorno internacional no es retórica; el FMI ha advertido que los conflictos y las disrupciones logísticas elevan precios de energía, afectan expectativas inflacionarias y endurecen condiciones financieras, golpeando especialmente a importadores netos de combustibles y a economías emergentes con fragilidades previas. La República Dominicana, por tanto, está compitiendo por inversión en un tablero en el que el riesgo “cobra” y en el que la reputación de estabilidad se convierte en ventaja comparativa. [infobae.com], [imf.org] [infobae.com], [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org]
La clave de esa ventaja, en palabras del propio Abinader, está en la decisión de amortiguar el shock energético sin destruir el poder de compra: el precio del petróleo “prácticamente se ha duplicado” en el último año, pero el país solo trasladó un aumento cercano a 8% a los combustibles; el diferencial, explicó, se cubrió con subsidios y eficiencia del gasto. En la misma entrevista, recordó un precedente de gestión de crisis: durante la guerra Rusia-Ucrania se encareció la urea, insumo de fertilizantes, y el gobierno optó por subsidiarla para evitar que los pequeños productores vieran alterados sus costos, experiencia que llegó a ser “caso de estudio” en la FAO, según afirmó. Esta lógica de amortiguación importa para la IED porque reduce volatilidad doméstica: el FMI sostiene que, ante shocks de oferta en precios sensibles como energía y alimentos, la credibilidad y el anclaje de expectativas son esenciales para impedir que la inflación se vuelva persistente. En ese contexto, no sorprende que Abinader citara la inflación anual en 4.2% y que reconociera proyecciones del Banco Central en torno a 5.1%. [infobae.com] [imf.org], [imf.org] [infobae.com], [bancentral.gov.do]
El propio BCRD, al reportar la IED, colocó el dato dentro de un desempeño externo que refuerza la estabilidad: exportaciones totales por US$4,194.5 millones (+17.5%), ingresos por turismo de US$3,909.7 millones (+20.2%), remesas al alza (+1.9%) y una generación de divisas superior a US$13,400 millones en el trimestre, unos US$1,400 millones más que un año antes, apoyando la estabilidad relativa del tipo de cambio. Este “colchón” de dólares es una forma de seguro macroeconómico: reduce la percepción de vulnerabilidad externa en momentos de tensión global. Y esa protección es más valiosa cuando el comercio mundial sufre fricciones y costos crecientes por incertidumbre, conflictos y restricciones, tal como ha señalado UNCTAD al analizar la evolución reciente del comercio y el retorno de dinámicas de fragmentación. [bancentral.gov.do] [imf.org], [imf.org] [unctad.org], [unctad.org]
Ahora bien, la pregunta estratégica no es solo cuánto entra, sino hacia dónde va. El BCRD reporta que casi la mitad de la IED se dirigió a turismo (22.5%) y energía (22.2%), seguidos de minería (17.8%) y desarrollo inmobiliario (14.8%). La entrevista presidencial complementa esa radiografía con un argumento de reputación-país: Abinader subrayó el peso del turismo y llegó a proyectar 12 millones de visitantes en un año, reafirmando el lugar del país como potencia turística regional. También defendió la fuerza exportadora de las zonas francas, enumerando productos que van desde ropa hasta equipos médicos y eléctricos, además del liderazgo dominicano como exportador de cigarros, con ventas que superan US$1,400 millones anuales. En conjunto, estas señales ayudan a explicar por qué el capital entra: hay diversificación sectorial, flujos de divisas múltiples y un relato de continuidad de negocios. [bancentral.gov.do] [infobae.com], [bancentral.gov.do]
Pero la geopolítica obliga a mirar el “costo del riesgo” más allá de fronteras. En escenarios de tensión, la logística mundial se encarece por primas de seguro y fletes, y esos sobrecostos se filtran a energía, alimentos, transporte y, finalmente, a la inflación y al crecimiento. Reportes internacionales han descrito aumentos abruptos de primas de guerra en corredores estratégicos como el Estrecho de Ormuz, con saltos de cientos por ciento, elevando costos por viaje y empujando al alza los fletes. Para un país importador de hidrocarburos, ese canal es determinante: incluso con subsidios, la presión llega por múltiples vías. Por eso, cuando Abinader afirma que “la inversión en República Dominicana es una inversión segura… somos un oasis en la región”, esa frase funciona como mensaje al mercado: la estabilidad es el producto. [imf.org], [unctad.org] [euronews.com], [businesstimes.com.sg] [infobae.com], [bancentral.gov.do]
La parte más reveladora de la entrevista, sin embargo, es la forma en que el presidente vincula seguridad y clima de inversión. Abinader citó una tasa de 7.5 homicidios por cada 100,000 habitantes, comparándola con Puerto Rico (14.4), y atribuyó la mejora a una fuerza de tarea semanal que integra Ministerio Público, policía, DNCD y Migración. La seguridad pública, en el lenguaje del capital, es reducción de riesgo operativo. Y a esa ecuación añadió institucionalidad: sostuvo que el país atrajo alrededor de US$5,000 millones de IED el año anterior y lo explicó por “fortaleza institucional” y mejora de indicadores. En una época en que UNCTAD advierte que las decisiones de inversión se están politizando y regionalizando, y que la competencia por sectores estratégicos se intensifica, la estabilidad institucional se convierte en ventaja dura, no decorativa. [infobae.com] [infobae.com], [bancentral.gov.do] [unctad.org], [unctad.org]
Finalmente, hay un punto que conecta IED con futuro: Abinader destacó la inversión de US$500 millones de Google para impulsar un hub digital regional, enfatizando el valor de los data centers y su impacto en competitividad y productividad. En la lectura geopolítica contemporánea, lo digital ya no es solo tecnología: es infraestructura estratégica. Y si la República Dominicana quiere que la IED de 2026 sea más que un buen trimestre, debe convertir confianza en capacidades: energía resiliente, logística eficiente, instituciones previsibles, seguridad y capital humano para sectores del presente y del futuro. El BCRD proyecta IED en torno a US$5,200 millones en 2026; lograrlo dependerá de sostener esa narrativa con resultados, porque en tiempos de guerra el capital no busca promesas: busca consistencia. [infobae.com], [unctad.org] [bancentral.gov.do], [imf.org]
Luis Orlando Díaz Vólquez
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