viernes, 29 de mayo de 2026

Abinader explica la razón del alto costo de los combustibles

ALZAS

Abinader explica la razón del alto costo de los combustibles

El mandatario enfatizó que el actual precio final de los combustibles en República Dominicana sí es causa de la inflación producida por la guerra en medio oriente, que incluso ha provocado que el Gobierno haga cambio en su presupuesto.

La explicación del mandatario se realizó durante su participación en la conferencia–diálogo “Un Presidente Economista".
La explicación del mandatario se realizó durante su participación en la conferencia–diálogo
“Un Presidente Economista".
Jorge Martínez / LD

Santo Domingo, RD || 28/05/2026 21:38 | Javier Flores

El presidente Luis Abinader señaló que, además de la crisis producida por el conflicto bélico entre los Estados Unidos e Irán, los altos impuestos también influyen en el precio final de los combustibles debido a que la República Dominicana no produce petróleo.

"Nuestra economía tiene también un porciento alto de impuestos a los combustibles porque no producimos petróleo. Nosotros tenemos que importar todo el petróleo que consumimos, tanto el petróleo refinar, que representa el 35% del consumo nacional mientras que el restante lo importamos en líquido", expresó.

El mandatario enfatizó que el actual precio final de los combustibles en República Dominicana sí es causa de la inflación producida por la guerra en medio oriente, que incluso ha provocado que el Gobierno haga cambio en su presupuesto.

"Nosotros hicimos el presupuesto costando 65 dólares y hasta el viernes estaba en 102 dólares y ha subido incluso hasta a US$114. Mientras prácticamente se duplicó el barril de petróleo, subió en un 80%, nosotros solamente hemos subido (los precios de los combustibles) un 15%, porqué también eso afecta la inflación", expresó el mandatario.

Actualmente, el precio de la gasolina Premium es RD$331.10; el de la regular, RD$305.50; el gasoil óptimo, RD$283.10; el gasoil regular en RD$257.80; el GLP RD$137.20 y el gas natural en RD$43.97 por m3 (1,000 litros).

La explicación del mandatario se realizó durante su participación en la conferencia–diálogo “Un Presidente Economista" en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec).

https://listindiario.com/la-republica/gobierno/20260528/abinader-explica-razon-alto-costo-combustibles_907625.html

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Combustibles caros, país vulnerable

El alza de los combustibles en República Dominicana no debe leerse como una simple variación semanal de precios, sino como la expresión más visible de una fragilidad estructural: la dependencia absoluta de un mercado energético internacional cada vez más inestable, costoso y geopolíticamente condicionado.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La discusión sobre el alto costo de los combustibles en República Dominicana ha vuelto al centro del debate público en un momento particularmente delicado. Los precios vigentes al cierre de mayo —gasolina premium a RD$331.10, regular a RD$305.50, gasoil óptimo a RD$283.10, gasoil regular a RD$257.80, GLP a RD$137.20 y gas natural a RD$43.97 por metro cúbico— revelan que el impacto ya no es una percepción, sino una realidad tangible para hogares, transportistas, comercios y sectores productivos. A ello se suma que el país no produce petróleo y debe importar la totalidad de lo que consume, incluso cuando parte del abastecimiento llega ya refinado, lo que deja a la economía nacional expuesta a shocks externos que no controla. 

Lo que encarece el surtidor dominicano no nace únicamente en las estaciones de servicio, sino en el mapa convulso de la energía mundial. La tensión en Medio Oriente y la fragilidad del estrecho de Ormuz —paso por donde transita cerca del 20 % del petróleo global— han elevado la volatilidad del mercado e incrementado la prima de riesgo sobre el crudo. En mayo, el Brent llegó a superar los US$111 por barril en medio de nuevas tensiones regionales, mientras diversos reportes han advertido que la incertidumbre sobre el suministro sigue siendo el principal motor de esta escalada. En una economía importadora como la dominicana, cualquier sobresalto geopolítico se traduce, con rapidez, en presión sobre el costo del transporte, la logística, la producción y, en última instancia, el costo de vida. 

En ese contexto, el problema de los combustibles adquiere una dimensión macroeconómica que va mucho más allá del consumo individual. Informaciones recientes indican que el presupuesto nacional fue estructurado sobre una referencia de US$65 por barril, mientras el mercado llegó a moverse entre US$102 y hasta US$114, una diferencia que tensiona el gasto público y obliga a recalibrar decisiones fiscales. Si el barril sube con más velocidad que la capacidad del Estado para amortiguar el golpe, el resultado es una presión inevitable sobre la inflación, los subsidios y la sostenibilidad presupuestaria. No se trata solo de cuánto cuesta llenar un tanque; se trata de cuánto puede resistir una economía pequeña y abierta cuando la energía se convierte en una variable de inestabilidad. 

También sería un error simplificar la discusión atribuyéndolo todo a la coyuntura internacional. La estructura impositiva de los combustibles pesa en el precio final, y ese componente tributario se vuelve más visible cuando el petróleo está caro. Pero incluso esa realidad debe ser leída en un marco más amplio: el país arrastra desde hace años una matriz energética y de movilidad excesivamente dependiente de derivados importados. Cuando una nación necesita comprar afuera todo el petróleo que consume y, además, traslada buena parte de su actividad económica sobre combustibles fósiles, queda atrapada entre la volatilidad global y sus propias limitaciones internas. La factura que hoy pagan los consumidores, por tanto, no es solo geopolítica: también es estructural. 

El Gobierno ha intentado contener esa presión con subsidios millonarios. Para la semana del 23 al 29 de mayo se informó una asignación de RD$1,588.5 millones para mantener sin variación varios combustibles esenciales, y el acumulado del año ya superaba los RD$16 mil millones destinados a amortiguar el impacto de los precios internacionales. Solo por galón, los subsidios reportados alcanzaban RD$58.50 en la gasolina premium, RD$75.69 en la regular, RD$81.03 en el gasoil regular, RD$85.48 en el óptimo y RD$21.88 en el GLP. Esa política evita un golpe más severo sobre la población, pero abre otra pregunta de fondo: ¿hasta cuándo puede sostenerse una estrategia de contención fiscal frente a una crisis que no depende del país y que amenaza con prolongarse?

Ahí radica el verdadero desafío nacional. República Dominicana necesita una conversación seria sobre seguridad energética, eficiencia logística y reforma de incentivos, no solo sobre alzas semanales. La respuesta no puede limitarse a congelar precios cada viernes ni a reaccionar con medidas transitorias ante cada pico del barril. Se requiere acelerar la diversificación de la matriz, fortalecer el uso inteligente del gas natural, ampliar la incorporación de renovables, revisar los costos asociados a la cadena de importación y almacenamiento, y vincular la política de combustibles con una estrategia más ambiciosa de transporte colectivo y productividad. Un país vulnerable al petróleo caro es, al mismo tiempo, un país vulnerable a la inflación importada, a la presión fiscal y al desaliento económico. Y esa es una lección que ya no conviene postergar.

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Presidente Luis Abinader aboga por un equilibrio entre eficiencia económica y justicia social durante encuentro en Intec

Presidente Luis Abinader aboga por un equilibrio entre eficiencia económica y justicia social durante encuentro en Intec

El mandatario inauguró el espacio “Aula Abierta de Economía”.
Educación | 28 de Mayo 2026 | 20:21

INTEC

Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader destacó este jueves, al participar como orador invitado en la conferencia magistral “Un presidente economista”, que uno de los principales retos de los Gobiernos modernos consiste en mantener un equilibrio entre la eficiencia económica y la sensibilidad social, al afirmar que la estabilidad macroeconómica debe estar acompañada de justicia social, crecimiento inclusivo e inversión en la gente. 

“La economía no es solo un ejercicio abstracto reservado para especialistas, sino una herramienta práctica para comprender cómo vive la gente, cómo se distribuyen las oportunidades y cómo se construye la prosperidad”, afirmó el gobernante. 

Movilidad social y empleos dignos 

Agregó además que, “de nada sirve hablar de cifras récord si las personas no sienten esperanza. De nada sirve crecer si ese crecimiento no se traduce en movilidad social, empleos dignos, servicios públicos de calidad y oportunidades reales para las familias”. 

La actividad en la que participó el jefe de Estado fue celebrada en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), en el marco del lanzamiento del espacio “Aula Abierta de Economía”. 

La economía como brújula ética 

Ante una audiencia compuesta por académicos, estudiantes y profesionales del área, el jefe de Estado enfatizó que estudiar economía permite desarrollar el criterio necesario para distinguir entre propuestas serias y consignas vacías, entendiendo que toda política pública posee una dimensión ética y humana. 

En ese sentido, recalcó la importancia de la prudencia en el ejercicio gubernamental: “La economía nos enseña a desconfiar de las soluciones mágicas, de los atajos fáciles y de las promesas imposibles. El desarrollo verdadero no se improvisa; se construye con instituciones sólidas, confianza, responsabilidad fiscal e inversión productiva”. 

Gobernar con visión de futuro 

El mandatario puntualizó que la tarea del economista en la esfera pública es ir más allá del dato estadístico para comprender el impacto real de las decisiones en la vida de los ciudadanos.  

Exhortó a los presentes a mirar más allá de la coyuntura inmediata, asumiendo la responsabilidad de diseñar políticas que trasciendan el presente y sienten las bases del país que se desea construir. 

Un espíritu crítico y propositivo 

De igual forma, el presidente Abinader resaltó el valor del conocimiento como motor de cambio, invitando a la comunidad académica a mantener un espíritu crítico y propositivo.Los países que avanzan son aquellos que nunca dejan de pensar, que se atreven a preguntar, que escuchan a sus jóvenes y que convierten el conocimiento en acción pública”, apuntó. 

“Sigamos trabajando juntos por una República Dominicana más próspera, más justa, más innovadora y humana”, concluyó el jefe de Estado, ante un auditorio compuesto por autoridades académicas, estudiantes, economistas y representantes de la sociedad civil. 

En la actividad estuvieron presentes el rector de Intec, Arturo del Villar, y la vicerrectora académica, Shajira Nazir, así como académicos, estudiantes y profesionales del área. 

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-luis-abinader-aboga-por-un-equilibrio-entre-eficiencia-economica-y-justicia

📊🇩🇴 La economía con propósito es clave para el desarrollo.

Durante un encuentro en @intecrd , el presidente @luisabinader destacó la importancia de encontrar un equilibrio entre la eficiencia económica y la justicia social ⚖️📈, recordando que el crecimiento solo cobra sentido cuando se traduce en empleos dignos, oportunidades reales y bienestar para las familias.

🎓💡 La apertura del espacio “Aula Abierta de Economía” impulsa el pensamiento crítico y el análisis responsable de las políticas públicas, promoviendo una visión donde la economía no es solo cifras, sino una herramienta para mejorar la vida de la gente.

🌍 Apostar por instituciones sólidas, responsabilidad fiscal e inversión en las personas es la base para construir una República Dominicana más inclusiva, innovadora y sostenible.
https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/presidente-luis-abinader-aboga-por-un.html
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OPINIÓN | Economía con rostro humano

La discusión contemporánea sobre desarrollo ya no puede reducirse a balances fiscales, tasas de crecimiento o metas de inversión. La verdadera prueba de una economía sana está en su capacidad para traducir la estabilidad en bienestar, la productividad en movilidad social y la eficiencia en dignidad para la gente.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Durante años, buena parte del debate económico en América Latina se movió entre dos extremos igualmente insuficientes: por un lado, la obsesión tecnocrática por los indicadores; por otro, la tentación populista de prometer soluciones inmediatas sin sustento institucional. La madurez de una nación consiste en superar esa falsa dicotomía. No hay desarrollo perdurable sin disciplina macroeconómica, pero tampoco hay legitimidad democrática cuando el crecimiento se concentra en pocos y deja a las mayorías mirando desde la acera. La economía, cuando se ejerce con responsabilidad, no puede ser una contabilidad fría de resultados; debe ser una arquitectura de oportunidades.

Ese es, precisamente, el gran desafío de nuestro tiempo: hacer compatible la eficiencia con la justicia social. No se trata de escoger entre mercado y sensibilidad humana, entre inversión y equidad, entre competitividad y derechos. Se trata de comprender que una economía moderna fracasa cuando produce riqueza sin cohesión, y que un Estado también fracasa cuando distribuye sin crear las bases que sostienen esa distribución. El equilibrio no es una consigna romántica; es una exigencia técnica, moral y política. La estabilidad sin inclusión genera frustración. La inclusión sin productividad se vuelve insostenible.

De nada sirve anunciar cifras récord si el ciudadano común no puede asociarlas con una mejora tangible en su vida cotidiana. El crecimiento debe sentirse en el salario, en la calidad del empleo, en la escuela de los hijos, en la atención primaria, en el transporte que conecta barrios con oportunidades y en la posibilidad real de ascenso social. Cuando una economía crece, pero no ensancha el horizonte de las familias, lo que se expande no es la esperanza, sino la distancia entre los discursos oficiales y la experiencia de la calle. Y esa brecha, tarde o temprano, erosiona la confianza pública.

Por eso resulta tan pertinente reivindicar la economía como una brújula ética, no solo como una disciplina técnica. Estudiar economía no debería servir únicamente para leer gráficos o interpretar inflación, sino para entender cómo las decisiones públicas impactan la mesa de un hogar, la supervivencia de una pyme o la capacidad de un joven para imaginar futuro dentro de su propio país. Toda política fiscal, monetaria, comercial o social tiene rostro humano. Detrás de cada exención, subsidio, inversión o recorte, hay personas concretas. Gobernar bien exige precisamente no perder de vista esa dimensión humana del dato.

También conviene recordar una lección esencial: las soluciones mágicas casi siempre salen demasiado caras. Los atajos fáciles, las promesas imposibles y las fórmulas sin respaldo institucional pueden ser atractivos en el corto plazo, pero suelen desembocar en mayor fragilidad. El desarrollo verdadero se construye con confianza, reglas claras, responsabilidad fiscal, inversión productiva y una institucionalidad capaz de sostener políticas más allá del entusiasmo coyuntural. Una nación no progresa por improvisación, sino por visión estratégica. No basta administrar el presente; hay que sembrar el porvenir.

En ese contexto, las universidades y los espacios de pensamiento tienen una tarea irrenunciable. Allí se forman no solo economistas, sino ciudadanos capaces de distinguir entre el argumento serio y la consigna vacía. Una sociedad que renuncia a pensar críticamente se vuelve vulnerable al ruido, a la propaganda y al simplismo. En cambio, cuando el conocimiento se conecta con la acción pública, la democracia gana profundidad y el debate nacional se ennoblece. Escuchar a los jóvenes, abrir aulas al país y convertir la reflexión en política concreta constituye una inversión tan valiosa como cualquier obra física.

República Dominicana necesita, más que nunca, una economía con rostro humano: una que preserve la estabilidad, promueva la inversión, fortalezca la productividad y, al mismo tiempo, convierta esos logros en bienestar compartido. Esa es la diferencia entre crecer y desarrollarse. Crecer puede ser un dato; desarrollarse es un destino colectivo. Y ese destino solo será posible si entendemos que la prosperidad auténtica no consiste en acumular números brillantes, sino en construir una sociedad más justa, innovadora, confiable y verdaderamente abierta al ascenso de su gente.

#GuasábaraEditor

Presidente Abinader insta a estudiantes a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda; afirma que son las profesiones del futuro

Presidente Abinader insta a estudiantes a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda; afirma que son las profesiones del futuro

En el encuentro, los estudiantes destacaron el impacto del programa English for a Better Life

Educación | 28 de Mayo 2026 | 17:50

Presidente

Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader instó este jueves a estudiantes de liceos públicos y colegios privados del municipio Santo Domingo Oeste a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda, al asegurar que representan las profesiones del futuro y las áreas con mayores oportunidades laborales tanto en la República Dominicana como en el extranjero.

Durante el encuentro, realizado en el Polideportivo de Las Caobas, que reunió a estudiantes del Distrito Educativo 15-05, pertenecientes a distintos centros educativos públicos y colegios privados, el presidente Luis Abinader estuvo acompañado del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps.


Los estudiantes presentaron propuestas sobre calidad educativa, seguridad escolar, empleabilidad juvenil y acceso a nuevas tecnologías, además de resaltar la importancia del inglés, el pensamiento crítico y la formación técnica.

En el encuentro se abordó sobre la importancia del idioma inglés como herramienta de desarrollo y acceso a mejores oportunidades. En ese ámbito, los estudiantes participantes agradecieron programas como English for a Better Life, destacando que les ha permitido ampliar sus conocimientos y visualizar nuevas oportunidades académicas y profesionales.

Por lo que, el mandatario recomendó a los jóvenes aprender inglés como segundo idioma, asegurando que representa una ventaja importante en el mundo laboral actual. “Aprender inglés les abre otro mundo y acelera su nivel de enseñanza”, expresó.

El presidente Abinader también aprovechó el encuentro para motivar a los estudiantes a prepararse en áreas relacionadas con inteligencia artificial, drones y nuevas tecnologías, afirmando que estos sectores marcarán el futuro del desarrollo económico y laboral a nivel mundial.

Explicó que los drones ya son utilizados en áreas como agricultura, seguridad, vigilancia y defensa, mientras que la inteligencia artificial está transformando los métodos de aprendizaje y producción. “Si ustedes se montan en esas nuevas tecnologías, se montan en el futuro y en la vanguardia”, manifestó.


Otro de los puntos tocados en el encuentro fue la preocupación por la empleabilidad juvenil y las oportunidades laborales para los estudiantes una vez concluyen el bachillerato o la universidad.

En respuesta, el presidente Abinader explicó que en el país existe un desempleo estructural relacionado con carreras saturadas, mientras que otras áreas mantienen una alta demanda de profesionales.

El mandatario indicó que sectores como tecnología, ciberseguridad, ingeniería mecánica, ingeniería eléctrica, ingeniería electrónica, electricidad, mecánica automotriz y especialidades médicas presentan altos niveles de empleabilidad tanto en la República Dominicana como en el extranjero. “Un estudiante que estudie ciberseguridad encuentra empleo inmediatamente”, expresó el jefe de Estado, al destacar la creciente necesidad de especialistas tecnológicos en el mercado laboral.

Los estudiantes también propusieron incluir en la educación secundaria materias y talleres relacionados con educación financiera, inteligencia emocional, primeros auxilios, leyes y formación constitucional.

Sobre este tema, el presidente Abinader manifestó estar de acuerdo con la necesidad de integrar contenidos más prácticos dentro del sistema educativo y explicó que actualmente se trabaja en modificaciones para fortalecer la educación técnica y profesional.

El mandatario consideró que los conocimientos básicos sobre finanzas deben formar parte de la preparación de todos los estudiantes y mencionó como ejemplo el concepto del costo de oportunidad del dinero, señalando que es una herramienta fundamental para comprender el valor financiero del tiempo y los recursos.

Reforzar la seguridad en las escuelas

Asimismo, el gobernante reconoció que el tema de la seguridad representa uno de los mayores desafíos del Estado debido a la cantidad de centros educativos existentes y las limitaciones de recursos humanos.

El jefe de Estado señaló que el Gobierno evalúa la posibilidad de incorporar militares y policías retirados para reforzar la seguridad en algunos liceos y escuelas ubicadas en zonas de mayor riesgo.

En ese mismo orden, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, informó que el Gobierno evalúa distintas iniciativas para reforzar la vigilancia en los centros educativos, incluyendo proyectos tecnológicos de identificación mediante cámaras en las afueras de las escuelas y liceos.

Además, explicó que se desarrollan programas de integración comunitaria como Escuelas Abiertas, mediante los cuales los espacios educativos son utilizados para actividades deportivas, recreativas y sociales que permitan fortalecer la relación entre las escuelas y las comunidades.

El presidente Abinader reveló además que durante reuniones sostenidas con autoridades de Qatar y Emiratos Árabes Unidos recibió solicitudes de personal dominicano especializado en áreas médicas, enfermería y tecnología.


Asimismo, adelantó que solicitará al Ministerio de Trabajo realizar un estudio para identificar cuáles son las carreras con mayor demanda laboral y cuáles presentan mayores niveles de desempleo estructural, con el objetivo de orientar mejor a los estudiantes sobre las oportunidades del mercado.

Al finalizar la actividad, el presidente Abinader y el ministro De Camps, realizaron la entrega de computadoras portátiles a los estudiantes participantes en el encuentro, como parte de las iniciativas para fortalecer el acceso a herramientas digitales y apoyar la educación tecnológica en los centros educativos del país.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-insta-estudiantes-prepararse-en-ingles-inteligencia-artificial

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Educar para el futuro antes de que el futuro nos alcance

La discusión sobre inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad y carreras técnicas de alta demanda revela una verdad ineludible: la escuela dominicana ya no puede seguir formando para un mercado laboral que dejó de existir, sino para uno que cambia a gran velocidad y exige nuevas competencias, mayor adaptabilidad y visión estratégica.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La educación dominicana enfrenta una hora decisiva. Durante años, el país ha discutido la cobertura, la infraestructura y el acceso, pero ahora el centro del debate debe desplazarse hacia la pertinencia. Ya no basta con que más jóvenes lleguen a las aulas; el verdadero desafío consiste en asegurar que aquello que aprenden les sirva para insertarse con dignidad en una economía cada vez más tecnológica, bilingüe e interconectada. El reciente intercambio con estudiantes de Santo Domingo Oeste puso sobre la mesa una inquietud legítima: cómo preparar a la juventud para un mundo donde el conocimiento aplicado y las competencias técnicas pesan tanto como los títulos tradicionales.

En ese contexto, el inglés ha dejado de ser un lujo académico para convertirse en una herramienta concreta de movilidad social. Quien domina una segunda lengua amplía su acceso a empleos, becas, plataformas digitales, redes internacionales de conocimiento y mejores condiciones de negociación en el mercado de trabajo. Que los estudiantes hayan valorado positivamente programas como English for a Better Life demuestra que la juventud reconoce con claridad algo que muchas veces el sistema tarda en asumir: el idioma ya no es un complemento, sino una puerta de entrada al siglo XXI. Apostar por el inglés no es ceder a una moda, sino invertir en competitividad nacional.

A esa necesidad se suma el peso creciente de la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los drones y otras tecnologías emergentes. No se trata de conceptos lejanos ni de asuntos reservados para laboratorios sofisticados: ya están transformando la agricultura, la logística, la seguridad, los servicios y hasta los métodos de enseñanza. Por eso, incorporar estas áreas al imaginario educativo nacional no debería verse como una extravagancia futurista, sino como una obligación de política pública. Un país que no alfabetiza tecnológicamente a sus jóvenes corre el riesgo de condenarlos a ser simples consumidores del progreso ajeno, en lugar de protagonistas de su propia transformación. 

Sin embargo, el punto más sensible del debate quizá sea la empleabilidad. La preocupación estudiantil sobre qué ocurrirá después del bachillerato o la universidad conecta con una realidad estructural: existen carreras saturadas y, al mismo tiempo, sectores con vacantes persistentes por falta de personal calificado. Tecnología, ciberseguridad, ingenierías, electricidad, mecánica automotriz y varias especialidades de salud aparecen entre las áreas con mayor demanda. Esa brecha entre oferta educativa y necesidad productiva revela un problema de orientación, planificación y cultura académica. Seguir formando masivamente en profesiones con bajo nivel de absorción laboral mientras faltan técnicos y especialistas en áreas estratégicas es una contradicción que el país no puede seguir postergando. 

Por eso resulta especialmente valioso que los propios estudiantes hayan pedido más educación financiera, inteligencia emocional, primeros auxilios, formación constitucional y contenidos prácticos para la vida. Esa demanda juvenil es, en sí misma, una lección para el sistema. Los jóvenes no están reclamando una educación más fácil, sino una educación más útil. Quieren herramientas para comprender el dinero, gestionar sus emociones, convivir en democracia, cuidar la vida y tomar decisiones con criterio. En otras palabras, están pidiendo una escuela menos memorística y más conectada con la realidad. Escucharlos debería ser el punto de partida de cualquier reforma seria. 

La seguridad escolar, por su parte, no puede tratarse como un tema accesorio. Ningún proceso educativo florece plenamente en entornos inseguros, fracturados o aislados de su comunidad. Las ideas planteadas sobre reforzar la vigilancia, incorporar soluciones tecnológicas y expandir programas de integración como Escuelas Abiertas apuntan en una dirección correcta: la escuela debe ser un espacio protegido, pero también vivo, útil y cercano a su entorno social. La educación no se fortalece únicamente con más aulas o más dispositivos; también se fortalece cuando estudiantes, familias, docentes y comunidad sienten que el centro educativo les pertenece y les ofrece horizonte.

El desafío nacional consiste, en definitiva, en construir una pedagogía del porvenir. Eso implica orientar mejor a los estudiantes, revisar el mapa de carreras, fortalecer la educación técnica y profesional, ampliar el acceso a herramientas digitales y vincular la formación con las demandas reales del mercado local e internacional. Si el país logra convertir estas conversaciones en políticas sostenidas, la juventud dominicana no solo estará mejor preparada para conseguir empleo: estará en condiciones de innovar, emprender y competir con mayor confianza en una economía global. Educar para el futuro no es una consigna; es una urgencia. Y cuanto antes la asumamos con seriedad, menos distancia habrá entre el talento de nuestros jóvenes y las oportunidades que merecen. 

#GuasábaraEditor.