sábado, 11 de julio de 2026

Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional


Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional

La expansión del SENI y su nueva composición

| 13 min de lectura

Uno de los mayores desafíos estructurales de la República Dominicana continúa siendo, sin lugar a dudas, la gestión y transformación del sistema energético nacional. Se trata de un sector complejo, caracterizado por una estructura mixta público-privada, elevados costos operativos, contratos de suministro de largo plazo, subsidios recurrentes y cuantiosas inversiones públicas y privadas.

Durante décadas, el sistema eléctrico ha representado una pesada carga para las finanzas nacionales y un factor limitante para la competitividad económica y el bienestar social.

Diversos organismos multilaterales, como la Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, han señalado reiteradamente la necesidad de profundizar las reformas institucionales y regulatorias del sector eléctrico dominicanoo, debido al elevado nivel de subsidios, las pérdidas operativas y los desafíos de sostenibilidad financiera que persisten desde hace décadas.

El Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) ha experimentado una expansión considerable durante los últimos años. Al cierre de 2025, la capacidad nominal instalada del país se aproximó a los 6,000 megavatios (MW), sustentada principalmente en generación térmica a gas natural y carbón, complementada por una creciente participación de fuentes renovables como la energía solar, eólica e hidroeléctrica.

La composición aproximada de la capacidad instalada nacional presenta la siguiente estructura:

Fuente energéticaCapacidad instalada (MW)Participación (%)
Gas natural1,82531 %
Carbón1,06418 %
Solar fotovoltaica93316 %
Fuel Oil No. 690715 %
Hidroelectricidad62310 %
Energía eólica4337 %
Fuel Oil No. 21342 %
Biomasa301 %
Total5,950100 %

Dentro de la generación basada en carbón destaca la Central Termoeléctrica Punta Catalina, propiedad del Estado dominicano, integrada por dos unidades que aportan conjuntamente 720 MW y que desde 2019 constituyen uno de los principales pilares de la generación de carga base del país.

Asimismo, durante 2026 entró en operación comercial la central de ciclo combinado Manzanillo Power Land, ubicada en Pepillo Salcedo, provincia Monte Cristi, aportando alrededor de 414 MW netos alimentados con gas natural. Esta incorporación fortalece la estrategia nacional de transición hacia combustibles menos contaminantes y consolida la región noroeste como un nuevo polo energético nacional.

La red eléctrica constituye probablemente la infraestructura más grande y compleja administrada por el Estado dominicano. Su funcionamiento eficiente resulta indispensable para sostener el crecimiento económico, la actividad empresarial, el desarrollo industrial y la calidad de vida de los hogares. La demanda energética nacional continúa creciendo a una tasa promedio anual superior al crecimiento poblacional, impulsada por el aumento de la actividad económica, la urbanización y la expansión del parque industrial y comercial.

La historia moderna del sistema eléctrico dominicano comenzó en 1896 con la instalación de la primera planta generadora en Santo Domingo. Posteriormente, en 1955, fue creada la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), que operó durante décadas como monopolio estatal hasta el proceso de capitalización desarrollado entre 1997 y 2001, mediante el cual el sector fue reorganizado en actividades separadas de generación, transmisión y distribución.

Actualmente, la política energética nacional se orienta hacia la expansión de la generación basada en gas natural y energías renovables. De hecho, las fuentes renovables no convencionales, particularmente la solar y la eólica, ya aportan aproximadamente una cuarta parte de la capacidad instalada nacional y continúan aumentando su participación gracias a nuevas inversiones privadas y a incentivos regulatorios.

Uno de los aspectos más favorables del sistema corresponde a la transmisión eléctrica. Las pérdidas técnicas de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) se mantienen alrededor de 1.5 %, un indicador comparable con los estándares internacionales más eficientes. Sin embargo, el principal problema estructural continúa concentrándose en el área de distribución.

Las empresas distribuidoras estatales registran pérdidas totales que rondan el 35 % al 40 % de la energía servida, producto de pérdidas técnicas, fraude eléctrico, conexiones ilegales, insuficiencias de facturación y deficiencias administrativas. Estas pérdidas representan para el Estado dominicano un costo fiscal anual cercano a los dos mil millones de dólares, constituyendo una de las principales fuentes de presión sobre las finanzas públicas.

Este panorama impone importantes restricciones a la inversión pública. Los recursos destinados a subsidiar el sistema eléctrico limitan la capacidad del Estado para financiar áreas estratégicas como educación, salud, infraestructura, innovación tecnológica y protección social.

La gestión moderna de la demanda eléctrica constituye otro de los grandes desafíos del sector. Los sistemas eléctricos deben garantizar una capacidad suficiente para satisfacer la demanda máxima o demanda pico, que suele producirse durante las horas de mayor actividad económica y consumo residencial.

Cuando la capacidad de generación o la estabilidad de las redes resultan insuficientes, aumentan los riesgos de interrupciones y apagones, con consecuencias económicas y sociales significativas.

Tradicionalmente, la generación destinada a cubrir la demanda pico ha dependido de combustibles fósiles con elevados niveles de emisiones de carbono.

Sin embargo, la tendencia mundial apunta hacia una combinación más equilibrada entre gas natural, hidroelectricidad, almacenamiento mediante baterías y energías renovables, apoyadas por redes inteligentes y sistemas avanzados de gestión de la demanda.

La reconfiguración del sistema energético dominicano exige, por tanto, una estrategia integral basada en cinco pilares fundamentales: expansión de la generación eficiente, fortalecimiento de la transmisión, reducción drástica de las pérdidas en distribución, aceleración de la transición energética y modernización institucional.

Solo mediante estas transformaciones será posible garantizar un suministro eléctrico confiable, sostenible y competitivo, capaz de respaldar el crecimiento económico y elevar la calidad de vida de la población dominicana durante las próximas décadas.

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Gestión y reconfiguración del sistema energético nacional
Punta Catalina y Manzanillo impulsan la nueva matriz energética nacional (GENERADA CON IA)
Diario Libre 

Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo

Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo 

Hasta el 27 de junio, Salud Pública confirma 153 casos en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado

Claudia Fernández
Santo Domingo - jul. 11, 2026 | 12:05 a. m.| 4 min de lectura
Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo
Se recomienda tapar los envases con agua almacenada para evitar los criaderos del mosquito que ocasiona el dengue. (FUENTE EXTERNA)
El dengue rompió la tendencia de descenso que había mantenido durante gran parte del año y acumula dos casos más que los registrados en igual período de 2025, según el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 25, divulgado por el Ministerio de Salud Pública.
Los casos de dengue ya superan a los de 2025 en el mismo periodo 
 Hasta el 27 de junio, Salud Pública confirma 153 casos en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado

Hasta el 27 de junio se habían confirmado 153 casos de dengue en el país, frente a los 151 notificados durante las primeras 25 semanas del año pasado. 

Aunque el incremento es mínimo, representa un cambio de tendencia respecto a boletines anteriores, cuando el acumulado permanecía por debajo del registro del año anterior.

Durante las últimas cuatro semanas epidemiológicas (22-25) se confirmaron 35 casos de la enfermedad. El grupo de edad más afectado continúa siendo el de 10 a 19 años y predomina el sexo masculino. El serotipo identificado con mayor frecuencia es el dengue D2.

Malaria

En contraste, la malaria mantiene una marcada tendencia descendente

Durante la semana epidemiológica 25 se confirmó un solo caso, correspondiente a un residente de un foco activo de la provincia San Juan

El acumulado nacional asciende a 101 casos, una reducción de 84 % en comparación con los 602 registrados en igual período de 2025.

El Ministerio de Salud atribuye esta disminución al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la búsqueda activa de casos, el diagnóstico oportuno, el tratamiento supervisado y las acciones de control vectorial desarrolladas en los focos de transmisión de San Juan y Azua.

Leptospirosis

En cuanto a la leptospirosis, durante la semana 25 no se notificaron casos confirmados.

Sin embargo, el acumulado nacional alcanza los 203 casos, frente a 58 registrados en las primeras 25 semanas de 2025. Las muertes asociadas a esta enfermedad se mantienen en 15.

  • Puerto Plata y Santo Domingo concentraron la mayor cantidad de casos confirmados durante las últimas cuatro semanas epidemiológicas.

Muertes maternas e infantiles

El boletín también muestra una reducción en la mortalidad materna. Durante la semana analizada se notificaron cinco defunciones (dos madres dominicanas, dos haitianas y una española), para un acumulado de 63 muertes en lo que va de año, 24 menos que las 87 registradas en el mismo período de 2025, equivalente a una disminución de 28 %. 

Las provincias con mayor número de casos acumulados son Santo Domingo, La Altagracia y el Distrito Nacional.

La mortalidad infantil también continúa en descenso

En la semana 25 se registraron 24 defunciones, 17 menos que las notificadas en la misma semana del año pasado. En el acumulado del año se contabilizan 762 muertes infantiles, frente a 839 en igual período de 2025, lo que representa una reducción de 9 %.

Virus respiratorios

En materia de virus respiratorios, la vigilancia centinela identificó al SARS-CoV-2 como el principal agente circulante durante la semana epidemiológica 25

  • También se detectó la circulación de adenovirus, virus sincitial respiratorio (VSR) e influenza A (H1N1) pdm09, aunque con menor frecuencia.

Asimismo, el informe indica que tanto la Enfermedad Tipo Influenza (ETI) como la Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) permanecen dentro de la zona de éxito del corredor endémico nacional, con una incidencia inferior a la esperada para esta época del año y sin señales de alerta epidemiológica. 

  • Durante la semana 25 solo se confirmaron dos casos de IRAG, asociados a Influenza B linaje Victoria e Influenza A(H3N2).

Editorial - 
🦟 Dengue: un repunte que exige vigilancia y conciencia ciudadana

El boletín epidemiológico de la semana 25 marca un punto de inflexión: el dengue, que había mantenido una tendencia descendente durante gran parte del año, acumula 153 casos confirmados hasta el 27 de junio, superando por primera vez los registros del mismo período de 2025 (151 casos). Aunque el incremento es mínimo, su significado es mayor: la curva comienza a revertirse y nos recuerda que la lucha contra el mosquito transmisor nunca está ganada del todo.

📊 Un repunte en cifras
- 35 casos confirmados en las últimas cuatro semanas.  
- Grupo más afectado: adolescentes de 10 a 19 años, predominando el sexo masculino.  
- Serotipo más frecuente: Dengue D2.  

Este comportamiento epidemiológico obliga a reforzar la prevención en los hogares y comunidades, pues el mosquito encuentra en el agua almacenada su principal criadero.

⚖️ Contrastes en salud pública
Mientras el dengue muestra señales de repunte, la malaria registra una caída histórica: solo 101 casos acumulados, un 84 % menos que en 2025. Este éxito se atribuye a la vigilancia activa y al control vectorial en San Juan y Azua.  
La leptospirosis, en cambio, preocupa: 203 casos y 15 muertes en lo que va de 2026, más del triple que el año anterior.  

En paralelo, la mortalidad materna e infantil desciende, reflejando avances en la atención hospitalaria y en la cobertura de salud.

🌍 El desafío colectivo
El repunte del dengue no es solo un dato técnico: es un llamado a la responsabilidad ciudadana. Tapar envases, eliminar criaderos y mantener la higiene ambiental son acciones simples, pero decisivas. La salud pública no se sostiene únicamente en boletines y estadísticas, sino en la conciencia diaria de cada familia y comunidad.

🧭 Conclusión
La República Dominicana muestra avances en varios frentes epidemiológicos, pero el dengue recuerda que la batalla contra las enfermedades transmitidas por vectores es permanente. La prevención es un deber compartido: del Estado, que debe garantizar vigilancia y control, y de la ciudadanía, que debe asumir prácticas responsables.  

El dato de dos casos más que en 2025 puede parecer menor, pero es un símbolo de alerta: la salud pública se construye día a día, y el mosquito no descansa.
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