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lunes, 20 de julio de 2026

Messi, la dignidad de perder con la frente en alto


Messi, la dignidad de perder con la frente en alto

La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026 dejó una imagen que supera el resultado: Lionel Messi llorando, con la medalla de plata en el pecho, pero con la grandeza intacta de quien entiende que también se puede hacer historia desde el dolor.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Hay derrotas que no se explican con el marcador. Hay finales que no se cierran cuando el árbitro pita el último minuto, porque siguen jugando dentro del alma de un país. La caída de Argentina ante España, 1-0 en la final del Mundial 2026 disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, no fue simplemente la pérdida de una copa. Fue el cierre emocional de una época, la escena íntima de un capitán frente a su pueblo y el retrato más humano de Lionel Messi, ese hombre que tantas veces pareció tocar lo imposible y que esta vez debió abrazar, con lágrimas, la amarga dignidad del subcampeonato. [eleconomista.com.mx], [fifa.com]

La imagen recorrió el mundo: Messi con la medalla de plata, llorando ante la hinchada argentina, mientras España celebraba el campeonato. Pero lo verdaderamente poderoso no fue el llanto, sino la postura. La frente en alto. El rostro quebrado, sí, pero no vencido. El cuerpo cansado de una batalla final, pero sostenido por una historia que ningún resultado puede borrar. A los 39 años, en su sexta Copa del Mundo, Messi volvió a estar en el centro del fútbol mundial, no como un dios invulnerable, sino como un ser humano atravesado por la tristeza, la gratitud y el orgullo. [fifa.com], [clarin.com]

Su mensaje posterior tuvo la sobriedad de los grandes. “El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida”, escribió en sus redes, una frase que no intentó maquillar la derrota ni convertirla en consuelo fácil. Messi no buscó excusas. No culpó al azar, al árbitro, al cansancio ni al destino. Reconoció el golpe con la misma honestidad con la que ha jugado toda su vida: de frente, sin estridencias, sin teatro, sin grandilocuencia. Y en esa confesión sencilla estuvo la lección mayor: también hay grandeza en admitir que duele. [tycsports.com], [fifa.com]

Pero Messi no se quedó en la herida. Como líder de una generación que aprendió a levantarse después de demasiadas caídas, eligió mirar el camino. Recordó “los partidos que dimos vuelta dejando todo”, el esfuerzo colectivo y el apoyo de un país entero que empujó a la selección a colocarse otra vez entre las mejores del mundo. Argentina no ganó la copa, pero llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo, después de haber sido campeona en Catar 2022 y de volver a competir hasta el último día en Norteamérica 2026. Eso, cuando pase el ruido de la tristeza, será leído como una hazaña deportiva y cultural. [tycsports.com], [fifa.com]

El fútbol, como la vida pública de los pueblos, tiene una memoria extraña. A veces tarda en valorar los procesos porque se deja dominar por el resultado inmediato. Gana uno, pierde otro, y todo parece reducirse a levantar o no levantar una copa. Pero hay equipos que trascienden el trofeo porque logran algo más profundo: unir a una nación alrededor de una ilusión compartida. Messi lo escribió con claridad: “Una vez más logramos unirnos como país y estar todos juntos, compartiendo el inmenso orgullo de ser argentinos”. Esa frase explica por qué el fútbol argentino, aun en la derrota, volvió a ser una patria emocional. [fifa.com], [eluniversal.com.co]

Lo más conmovedor de esta historia es que Messi, al borde quizá de su última página mundialista, no habló desde el resentimiento, sino desde la nobleza. Felicitó a España, el país donde construyó gran parte de su leyenda con el Barcelona, y reconoció al campeón con una elegancia que también educa. En tiempos de gritos, fanatismos y victorias usadas como humillación del adversario, ese gesto tiene valor pedagógico. Enseña que competir al máximo no obliga a odiar al rival. Enseña que perder no autoriza a perder la clase. Enseña que el deporte es más grande cuando el vencido sabe reconocer la gloria ajena. [eleconomista.com.mx], [fifa.com]

La escena de Messi sentado en el césped, sin botines, con la mirada perdida, pertenece ya a la galería de imágenes eternas del fútbol. No fue la postal del fracaso, sino la del hombre que lo dio todo y necesitó unos minutos para entender que esta vez no alcanzó. Esa soledad sobre el campo recuerda que detrás de cada ídolo hay una carga invisible: la expectativa de millones, el peso de la historia, el deseo de despedirse de la manera perfecta. Pero la vida rara vez concede finales escritos a la medida de nuestros sueños. A veces entrega finales duros, incompletos, dolorosos, precisamente para revelar la verdadera estatura de los protagonistas. [fifa.com], [clarin.com]

Messi ya no necesita una copa más para ser Messi. Su legado no depende de esta derrota ni se reduce a la gloria de Catar. Su nombre está escrito en la memoria del fútbol porque supo transformar talento en constancia, presión en liderazgo y sufrimiento en redención. Lo que ocurrió en Nueva Jersey no disminuye su grandeza. La completa. Porque no hay biografía verdaderamente humana sin pérdidas. No hay mito sin caída. No hay campeón eterno que no haya tenido que mirar, alguna vez, la celebración de otro desde el silencio.

Argentina lloró con Messi porque en ese llanto se reconoció a sí misma. Vio al capitán que durante años cargó con críticas, frustraciones, comparaciones y exigencias imposibles. Vio al muchacho de Rosario que se hizo gigante sin dejar de parecer tímido. Vio al líder que aprendió, con el tiempo, que la grandeza no consiste únicamente en ganar, sino en sostener de pie a los demás cuando la derrota amenaza con quebrarlo todo. Y vio, sobre todo, a un hombre agradecido. Aun en el dolor, Messi agradeció. Agradeció los mensajes, el apoyo, la unión nacional y el esfuerzo de sus compañeros. Esa gratitud, en medio de la tristeza, es una forma superior de victoria.

El fútbol seguirá. Argentina volverá. España celebrará con justicia su campeonato. Vendrán nuevos nombres, nuevos torneos, nuevas discusiones. Pero esa imagen de Messi llorando con la frente en alto quedará como una enseñanza para cualquier generación: se puede perder una final sin perder la dignidad; se puede sufrir una herida sin renunciar al orgullo; se puede cerrar una etapa sin que el legado se apague. Porque hay derrotas que duelen como una noche interminable, pero también hay hombres que, aun derrotados, iluminan la historia.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor


Esa imagen de Messi en el césped no es solo una fotografía deportiva: es una escena simbólica sobre el límite humano, la grandeza, la nación y la memoria. Respondemos las tres preguntas:

¿Qué simboliza la imagen de Messi en el césped?

La imagen de Lionel Messi sentado sobre el césped, sin botines, con la mirada fija y el peso emocional de la derrota sobre sus hombros, simboliza el instante en que el héroe deja de ser mito y vuelve a ser hombre. No aparece allí como el genio intocable que durante años resolvió partidos imposibles, sino como un ser humano confrontado con el dolor de haber estado otra vez cerca de la gloria y no alcanzarla. Esa escena, posterior a la derrota de Argentina 1-0 ante España en la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium, concentra la dimensión más íntima del deporte: el silencio después del esfuerzo, la soledad después de la multitud y la herida después de haberlo dado todo. [eleconomista.com.mx], [fifa.com]

También simboliza una despedida emocional de una era mundialista. Messi, con 39 años y en su sexta Copa del Mundo, probablemente cerró allí su recorrido en los Mundiales, aunque no necesariamente su vínculo con la selección argentina. La imagen no habla de fracaso, sino de cierre: el cierre de una travesía que incluyó derrotas dolorosas, críticas despiadadas, redención absoluta en Catar 2022 y una última final en 2026. Sentado en el césped, Messi parece dialogar con toda su historia: la de 2014, la de 2022, la de 2026 y la de millones de argentinos que lo acompañaron en cada caída y en cada resurrección. [eleconomista.com.mx], [clarin.com]

Esa fotografía, además, representa la dignidad del vencido. Messi lloró, pero no se escondió. Recibió la medalla de plata, miró a la hinchada, agradeció el respaldo del pueblo argentino y felicitó a España por el campeonato. En un mundo deportivo muchas veces dominado por la soberbia, el reproche o la incapacidad de reconocer al rival, su conducta posterior a la derrota transmitió una enseñanza poderosa: se puede perder sin perder la grandeza. [tycsports.com], [fifa.com]

¿Cómo influyó esta final en la historia del fútbol?

Esta final influyó en la historia del fútbol porque consolidó una de las narrativas más profundas de la era moderna: la de una Argentina capaz de llegar a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo, después de haber sido campeona en Catar 2022 y subcampeona en 2026. Aunque la derrota ante España impidió el bicampeonato, el recorrido confirmó la vigencia competitiva de una generación que no fue un accidente, sino un ciclo histórico de alto rendimiento. Messi mismo lo reconoció al señalar que, aunque en el momento cuesta valorarlo, este grupo volvió a estar entre los mejores del mundo. [tycsports.com], [fifa.com]

La final también será recordada porque enfrentó simbólicamente dos legados futbolísticos. De un lado, la Argentina de Messi, emocional, resistente, marcada por la épica y la capacidad de levantarse. Del otro, España, campeona con una nueva generación y heredera de una cultura futbolística asociada al control, la técnica y la renovación. Que España haya derrotado a Argentina en una final mundialista no solo le dio otro título al fútbol español, sino que colocó a la Roja como protagonista de una nueva etapa del fútbol global. [fifa.com], [eluniversal.com.co]

Pero el impacto mayor de esta final está en que convirtió una derrota en un acontecimiento moral. No todas las finales pasan a la historia únicamente por el resultado. Algunas quedan por las imágenes que producen. La de Messi llorando con la medalla de plata, la de sus compañeros acompañándolo, la del público argentino cantando pese al dolor y la del capitán felicitando al campeón, construyen una memoria que supera el marcador. Esa final no solo decidió un campeón: dejó una escena histórica sobre cómo se pierde, cómo se agradece y cómo se honra una camiseta. [eleconomista.com.mx], [clarin.com]

¿Qué legado deja esta derrota a futuras generaciones?

Esta derrota deja como primer legado la idea de que la grandeza no se mide únicamente por ganar. Messi ya había conquistado la Copa del Mundo en 2022, pero en 2026 dejó otra lección: la grandeza también consiste en competir hasta el final, aceptar el dolor sin excusas, valorar el camino y reconocer al rival. Para las futuras generaciones, esa actitud puede ser tan formativa como cualquier título. Enseña que el deporte no es solo celebración, sino carácter. [tycsports.com], [fifa.com]

El segundo legado es el valor del proceso colectivo. Messi no habló solo de sí mismo. En su mensaje destacó el esfuerzo del grupo, los partidos que Argentina logró revertir, el apoyo de un país entero y el orgullo de haber vuelto a unir a la nación alrededor de una misma emoción. Esa mirada es fundamental para los jóvenes deportistas: ningún liderazgo verdadero se construye desde el ego, sino desde la conciencia de equipo. Messi, incluso en la derrota, eligió hablar en plural. [fifa.com], [eluniversal.com.co]

El tercer legado es una enseñanza para los pueblos: la identidad nacional también se fortalece en la adversidad. Argentina no celebró una copa, pero volvió a reconocerse unida detrás de una selección. Esa comunión emocional, expresada en estadios, calles, hogares y redes sociales, demuestra que el fútbol sigue siendo un lenguaje colectivo capaz de reunir a generaciones distintas bajo una misma bandera. En ese sentido, la derrota no rompió el vínculo entre Messi y su país; por el contrario, lo hizo más humano y más profundo. [fifa.com], [clarin.com]

Finalmente, esta derrota deja a futuras generaciones una verdad sencilla y poderosa: también se puede hacer historia con lágrimas en los ojos. Messi no levantó la copa en Nueva Jersey, pero dejó una imagen que será recordada por años: la de un campeón eterno enfrentando la tristeza con dignidad, gratitud y respeto. Esa escena enseña que perder no siempre significa caer; a veces significa cerrar una etapa de pie, con la frente en alto, sabiendo que el legado ya no depende del último resultado.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor


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La imagen de Lionel Messi sentado en el césped, vencido por el dolor pero no por la derrota, trasciende la final perdida ante España y se convierte en una lección universal sobre grandeza, nación, memoria y legado.
Foto de forbes argentina.

Messi y la dignidad de perder con la frente en alto

La imagen de Lionel Messi sentado en el césped, vencido por el dolor pero no por la derrota, trasciende la final perdida ante España y se convierte en una lección universal sobre grandeza, nación, memoria y legado.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Hay derrotas que no terminan cuando el árbitro pita el final. Hay partidos que siguen jugándose en el silencio de los vestuarios, en la memoria de los pueblos y en la mirada de quienes saben que estuvieron a un paso de la gloria. La caída de Argentina ante España, 1-0 en la final del Mundial 2026 disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, fue mucho más que la pérdida de una copa. Fue una escena de humanidad expuesta ante el mundo: Lionel Messi, con 39 años, en su sexta Copa del Mundo, llorando con la medalla de plata en el pecho, mientras una nación entera intentaba comprender que también desde el dolor se puede escribir historia.

La imagen de Messi sentado sobre el césped, sin botines, con la mirada fija y el peso de la derrota sobre los hombros, simboliza el instante en que el héroe deja de ser mito y vuelve a ser hombre. Durante años, el fútbol lo presentó como una criatura distinta, casi sobrenatural, capaz de resolver lo imposible con un toque de zurda. Pero allí, solo sobre la grama, ya no estaba el genio intocable, sino el ser humano confrontado con una verdad dura: haberlo dado todo no siempre garantiza levantar el trofeo. Esa escena resume la dimensión más íntima del deporte: la soledad después de la multitud, el silencio después del esfuerzo y la herida que queda cuando la gloria se escapa por un margen mínimo.

Lo verdaderamente poderoso de aquella postal no fue el llanto, sino la postura. Messi lloró, sí, pero no se escondió. Caminó con la medalla de plata, miró a su gente y sostuvo la frente en alto ante el país que lo acompañó en cada ilusión. En una época donde la derrota suele confundirse con fracaso y donde muchos buscan culpables antes que explicaciones, su actitud enseñó una forma superior de grandeza. Se puede caer sin romperse. Se puede perder sin degradar al rival. Se puede quedar a las puertas del campeonato y, aun así, salir del campo con la autoridad moral de quien honró la camiseta hasta el último segundo.

Su mensaje posterior tuvo la sobriedad de los grandes. “El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida”, escribió, sin esconder la tristeza ni disfrazarla de consuelo fácil. No buscó excusas. No culpó al azar, al cansancio, al árbitro ni al destino. Reconoció el golpe con la honestidad de quien entiende que el liderazgo no consiste solo en levantar copas, sino también en ponerle palabras dignas a la pérdida. En esa confesión está una de las lecciones más profundas de su legado: también hay nobleza en admitir que duele, también hay valentía en mostrarse vulnerable, también hay carácter en aceptar que no siempre se gana.

Pero Messi no se quedó atrapado en la herida. Como capitán de una generación acostumbrada a levantarse de sus propias caídas, eligió mirar el camino completo. Recordó los partidos que Argentina logró revertir, el esfuerzo del grupo, el trabajo silencioso y el apoyo de un país entero que volvió a unirse detrás de su selección. Argentina no conquistó el bicampeonato, pero llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo después de haber sido campeona en Catar 2022. Cuando pase la tristeza inmediata, esa continuidad será entendida como una hazaña deportiva y cultural. No todos los ciclos se miden por el último resultado; algunos deben medirse por la capacidad de sostener excelencia, identidad y pertenencia durante años.

Esta final también deja una marca en la historia del fútbol porque enfrentó dos legados. De un lado, la Argentina de Messi, emocional, resistente, épica, acostumbrada a sufrir para renacer. Del otro, España, campeona con autoridad, heredera de una cultura futbolística asociada al control, la técnica y la renovación generacional. Pero el impacto mayor de este partido no estará únicamente en el nombre del campeón, sino en las imágenes que dejó. Messi llorando con la medalla de plata, el público argentino cantando pese al dolor, sus compañeros acompañándolo, Lamine Yamal acercándose para abrazarlo y el propio capitán felicitando a España componen una memoria que trasciende el marcador. Esa final no solo decidió una copa; enseñó cómo se pierde, cómo se agradece y cómo se reconoce la gloria ajena.

El gesto de felicitar a España tuvo una fuerza pedagógica enorme. Messi, que construyó buena parte de su leyenda en territorio español con el Barcelona, pudo encerrarse en el silencio amargo de la derrota. No lo hizo. Eligió reconocer al campeón. En tiempos de fanatismos, agresividad verbal y celebraciones convertidas en humillación del adversario, esa actitud devuelve al deporte una dimensión civilizadora. Competir al máximo no obliga a odiar. Perder no autoriza a perder la clase. La grandeza verdadera no se demuestra únicamente cuando se gana, sino cuando se conserva la elegancia en el momento en que otro levanta el trofeo que uno soñó levantar.

El legado de esta derrota para futuras generaciones es profundo: la grandeza no se mide solo por títulos, sino por la forma en que se enfrenta el límite. Messi ya no necesita una copa más para ser Messi. Su nombre está escrito en la memoria del fútbol porque transformó talento en constancia, presión en liderazgo y sufrimiento en redención. Lo ocurrido en Nueva Jersey no reduce su historia; la completa. Porque no hay biografía verdaderamente humana sin pérdidas, no hay mito sin caída y no hay campeón eterno que no haya tenido que mirar alguna vez la celebración de otro desde el silencio. Argentina lloró con Messi porque en ese llanto vio al muchacho de Rosario, al líder de su selección y al símbolo de un país que volvió a reconocerse unido, incluso en la adversidad.

El fútbol seguirá. Argentina volverá. España celebrará con justicia su campeonato. Vendrán nuevos nombres, nuevas generaciones y nuevas discusiones. Pero la imagen de Messi en el césped quedará como una enseñanza para todos los tiempos: también se puede hacer historia con lágrimas en los ojos. Se puede perder una final sin perder la dignidad. Se puede sufrir una herida sin renunciar al orgullo. Se puede cerrar una etapa de pie, con gratitud y con la frente en alto. Porque hay derrotas que duelen como una noche interminable, pero también hay hombres que, aun derrotados, iluminan la historia.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor



jueves, 25 de junio de 2026

Sanz Lovatón promueve a República Dominicana como plataforma nearshore para la industria de semiconductores en España

Yayo Sanz Lovatón promueve a República Dominicana como plataforma nearshore para la industria de semiconductores en España

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes presentó ante AESEMI las ventajas competitivas del país para atraer inversiones tecnológicas de alto valor agregado y consolidar una relación industrial de largo plazo con España.

Santo Domingo, R.D., 25 de junio de 2026.– El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón, presentó ante la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI) las condiciones estratégicas que posicionan a la República Dominicana como un socio nearshore confiable, competitivo y complementario para la industria tecnológica y de semiconductores.

Durante un encuentro celebrado en la Secretaría de Estado de Comercio de España, el funcionario expuso las capacidades del país para acoger inversiones extranjeras vinculadas a la fabricación de placas de circuito impreso (PCB), componentes electrónicos, semiconductores discretos, así como procesos de ensamblaje, pruebas y empaque (ATP), en el contexto de la reconfiguración global de las cadenas de suministro y la estrategia de diversificación promovida por Estados Unidos, Europa y sus aliados.

Sanz Lovatón destacó que la República Dominicana dispone del ecosistema de negocios necesario para integrarse con mayor fuerza a esta industria estratégica, apoyada en zonas francas de primer nivel, ubicación geográfica privilegiada, conectividad, estabilidad jurídica, incentivos fiscales y una base de talento humano calificado, elementos que, afirmó, convierten al país en una plataforma ideal para la manufactura tecnológica de última generación.

“La República Dominicana busca ser el nodo nearshore más competitivo del hemisferio para actividades específicas de la cadena de valor de los semiconductores”, puntualizó el ministro.

Explicó que el país puede ofrecer a las empresas del sector las condiciones esenciales que hoy demanda la relocalización industrial: capital humano, seguridad jurídica, incentivos fiscales, capacidad tecnológica e infraestructura confiable. En ese sentido, subrayó que la nación caribeña cuenta con las condiciones para suplir desde manufactura avanzada hasta segmentos más especializados de la cadena de valor tecnológica.

El titular del MICM también reconoció el papel de España como actor estratégico dentro del ecosistema europeo de semiconductores y expresó el interés del Gobierno dominicano en construir una relación industrial de largo plazo con esa nación, orientada a atraer inversión, promover transferencia de conocimiento y generar empleos de alta calidad para los dominicanos.

Actualmente, 25 empresas electrónicas operan en la República Dominicana, generando importantes volúmenes de exportación, principalmente hacia el mercado estadounidense. Entre las compañías instaladas en el país figuran Eaton, Rockwell, Jabil y Vishay, entre otras, lo que evidencia la capacidad productiva ya existente y la madurez del ecosistema local.

Asimismo, Sanz Lovatón explicó el marco regulatorio y los incentivos disponibles para las empresas interesadas en establecer operaciones en el país, así como el acompañamiento institucional ofrecido por entidades como el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE), ProDominicana y gremios empresariales como la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA).

El ministro resaltó además indicadores que fortalecen la propuesta de valor de la República Dominicana, entre ellos un índice de riesgo natural de 13.47, inferior al de economías competidoras como México (38.96), Filipinas (46.56) y Vietnam (25.92). Señaló igualmente que el país figura entre los principales captadores de Inversión Extranjera Directa (IED) en relación con su Producto Interno Bruto, con un 3.7 %, por encima de naciones como México (2.8 %), Filipinas (2.9 %) y Malasia (3.4 %).

En materia de capacidad exportadora, destacó que la República Dominicana registra anualmente más de US$3,000 millones en exportaciones de dispositivos tecnológicos médicos y más de US$1,200 millones en aparatos electrónicos, además de contar con una fuerza laboral superior a 40 mil trabajadores cualificados para esta industria.

“Si una empresa busca capital humano, seguridad jurídica, incentivos fiscales y capacidad tecnológica, la República Dominicana lo tiene. Contamos con el ecosistema ideal para que cualquier empresa del sector semiconductores pueda producir desde nuestro país con acceso estratégico a mercados como Estados Unidos, Canadá y Europa”, afirmó el ministro.

Añadió que la presencia en el país de importantes empresas vinculadas al ecosistema industrial y tecnológico refuerza la confianza en la capacidad nacional para atraer nuevas inversiones en manufactura avanzada e innovación.

Este encuentro forma parte de la agenda de trabajo que desarrolla Sanz Lovatón en España para promover nuevas oportunidades de inversión y fortalecer el posicionamiento internacional de la República Dominicana en sectores estratégicos de innovación, industria y tecnología.

Acompañan al ministro una delegación empresarial encabezada por el presidente y vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Marranzini y César Dargam, respectivamente.

También participaron en la reunión Amparo López Senovilla, secretaria de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España; Jimena García-Romeu, vicepresidenta de AESEMI; Juan Luis Gimeno Chocarro, director general de Comercio Internacional e Inversiones del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España; y Alfonso Gabarrón, gerente de Relaciones Institucionales de AESEMI.

Igualmente, estuvieron presentes el empresario Carlos León, el senador por la provincia La Altagracia, Rafael Barón Duluc; el senador por la provincia Duarte, Franklin Romero; y el diputado por la provincia Azua, César Beltré.

Como resultado del encuentro, se prevé la próxima visita de una misión empresarial española a la República Dominicana, con el objetivo de profundizar esta estrategia de cooperación industrial y explorar oportunidades concretas de inversión en el sector de semiconductores y tecnologías de última generación.

Desde España, la República Dominicana continúa abriendo puertas a la inversión tecnológica, posicionándose como un socio confiable para la industria global de los semiconductores. La apuesta es clara: atraer capital, generar empleos de calidad y consolidar al país en las cadenas globales de valor de la manufactura avanzada.


Semiconductores, nearshoring y República Dominicana: una oportunidad que exige visión de Estado

La conversación abierta en España sobre el potencial dominicano en la industria de semiconductores no debe leerse como un episodio aislado de promoción internacional, sino como una señal de que el país puede aspirar a un nuevo escalón en su inserción productiva global, siempre que convierta sus ventajas comparativas en una política industrial coherente, sostenida y técnicamente rigurosa.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En la economía del siglo XXI, pocas industrias concentran tanto poder estratégico como la de los semiconductores. Los microchips ya no son una pieza más del engranaje tecnológico: son la base material de la inteligencia artificial, la defensa, la automoción, los dispositivos médicos, las telecomunicaciones y la infraestructura digital que organiza la vida contemporánea. Por eso, la disputa global por relocalizar, diversificar y asegurar cadenas de suministro ha dejado de ser una cuestión puramente empresarial para convertirse en una prioridad geoeconómica de primer orden. En ese contexto, la República Dominicana intenta proyectarse como plataforma nearshore confiable para una parte de esa cadena de valor, en particular en segmentos como placas de circuito impreso, componentes electrónicos, semiconductores discretos y procesos de ensamblaje, prueba y empaque. Esa posibilidad fue planteada esta semana ante la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI), en una reunión celebrada en la Secretaría de Estado de Comercio de España. 

La relevancia de ese acercamiento no reside únicamente en el simbolismo diplomático. España intenta fortalecer su ecosistema industrial en sectores de alto valor agregado, y AESEMI se presenta precisamente como una plataforma de articulación entre empresas, instituciones y actores del sector semiconductor. Para la República Dominicana, entrar en esa conversación supone algo más importante que la búsqueda de inversión puntual: implica tratar de posicionarse dentro de una red de confianza industrial en un momento en que Europa, Estados Unidos y sus aliados buscan reducir vulnerabilidades estratégicas en sus cadenas de suministro. Dicho de otro modo, el país no está compitiendo solo por capital; está compitiendo por relevancia en una arquitectura productiva que definirá buena parte del poder económico de las próximas décadas.

Ahora bien, ninguna aspiración seria puede sostenerse únicamente sobre discurso. La pregunta decisiva no es si la República Dominicana desea entrar en esta industria, sino si posee condiciones reales para capturar una porción rentable y sostenible de ella. Y aquí aparecen datos que, al menos, justifican que el tema sea tomado en serio. Distintos reportes sobre la reunión en Madrid señalan que ya operan en el país unas 25 empresas electrónicas, con exportaciones orientadas principalmente al mercado estadounidense, entre ellas firmas como Eaton, Rockwell, Jabil y Vishay. A eso se suma una plataforma exportadora nada despreciable: más de US$3,000 millones anuales en dispositivos tecnológicos médicos y más de US$1,200 millones en aparatos electrónicos, así como una fuerza laboral superior a 40 mil trabajadores cualificados para estas actividades. 

Esos números no son menores porque sugieren que el país no partiría desde cero. De hecho, la propia Presidencia había destacado en 2025 que la República Dominicana se consolidaba como líder regional en manufactura de dispositivos médicos y productos eléctricos y electrónicos, con exportaciones de equipos médicos por US$2,800 millones en 2024 y exportaciones de aparatos eléctricos y electrónicos por US$1,164.4 millones. También subrayó que decenas de empresas ya operan en estos renglones y generan miles de empleos directos e indirectos. Ese historial importa porque la industria de semiconductores, incluso en sus fases menos complejas, demanda disciplina operativa, certificaciones, logística predecible, suplidores confiables y mano de obra entrenable: exactamente el tipo de capacidades que un ecosistema de zonas francas maduro puede escalar si existe dirección estratégica.

Sin embargo, sería un error vender la idea de que el país está a las puertas de competir en todos los eslabones de esta industria. La fabricación de microchips de frontera, aquella asociada a nodos avanzados y altísima intensidad de capital, conocimiento y propiedad intelectual, sigue concentrada en muy pocas geografías. La oportunidad dominicana parece más realista —y por tanto más inteligente— en actividades específicas de la cadena de valor: ensamblaje, pruebas, empaque, manufactura de componentes, integración electrónica y servicios industriales vinculados a manufactura avanzada. Ese enfoque, además de ser pragmático, es consistente con la lógica del nearshoring: no se trata de replicar íntegramente los polos asiáticos, sino de convertirse en un nodo confiable, cercano a grandes mercados y capaz de responder con agilidad, menores riesgos y costos competitivos.

Las ventajas comparativas dominicanas, por sí mismas, son conocidas: ubicación geográfica privilegiada, acceso a Norteamérica, zonas francas con experiencia acumulada, estabilidad macroeconómica relativa, incentivos fiscales y un marco de atracción de inversión que ha permitido al país destacarse en captación de IED en relación con su PIB. En la presentación realizada en España se citó, además, un índice de riesgo natural de 13.47, mejor que el de economías competidoras como México, Filipinas y Vietnam, así como una captación de IED equivalente a 3.7 % del PIB, por encima de varios países de referencia en manufactura. Aunque esos datos deben verse siempre con prudencia metodológica, forman parte de una narrativa país con base objetiva: República Dominicana ofrece estabilidad y previsibilidad en una época donde ambas son activos escasos. 

Pero las ventajas comparativas no bastan. El verdadero desafío es pasar de la promoción a la ejecución. Si la República Dominicana quiere tomarse en serio esta ventana histórica, necesita una política industrial más fina que combine formación técnica especializada, bilingüismo, infraestructura energética y digital robusta, articulación universidad-empresa, certificaciones internacionales, desarrollo de proveedores locales y una estrategia de inteligencia comercial enfocada por eslabones. También debe afinar su narrativa internacional: no venderse como un destino genérico de manufactura barata, sino como una plataforma de confiabilidad, proximidad, cumplimiento y sofisticación progresiva. La diferencia entre un país que atrae operaciones de bajo valor y uno que escala en complejidad no suele estar en la geografía, sino en la capacidad institucional para coordinar talento, incentivos y visión de largo plazo. 

Por eso, lo ocurrido en España merece ser leído con serenidad estratégica. La eventual visita de una misión empresarial española a la República Dominicana puede ser una oportunidad importante, pero no debe entenderse como un trofeo anticipado. Las inversiones de alto valor agregado no llegan por entusiasmo retórico, sino por consistencia regulatoria, seguridad operacional y demostración de capacidades. El país ya tiene una base relevante sobre la cual construir; la pregunta es si sabrá convertir esa base en una verdadera plataforma tecnológica y no simplemente en un eslogan coyuntural. 

En última instancia, el debate sobre semiconductores trasciende una agenda de promoción puntual. Habla de qué tipo de economía quiere ser la República Dominicana en la próxima década. Si la nación logra traducir sus fortalezas logísticas e industriales en una estrategia creíble de manufactura avanzada, podría insertarse con mayor densidad en las cadenas globales de valor y generar empleos mejor remunerados, transferencia de conocimiento y una nueva narrativa de competitividad. Pero si todo queda en presentaciones, reuniones y optimismo sin arquitectura pública-privada de largo aliento, la oportunidad pasará como tantas otras. En la nueva geografía del poder económico, no basta con estar bien ubicado en el mapa: hay que demostrar que se está listo para producir futuro.

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martes, 9 de junio de 2026

MICM y Banco Sabadell se unen para atraer inversión española y fortalecer exportaciones


MICM y Banco Sabadell se unen para atraer inversión española y fortalecer las exportaciones

Acuerdo procura identificar nuevas oportunidades de inversión y facilitar la expansión de empresas españolas en el país mediante su conexión con cadenas globales de valor.

Santo Domingo, R.D., 9 de junio de 2026.– Con el propósito de robustecer el tejido productivo nacional y consolidar a la República Dominicana como destino regional para la inversión de empresas de capital español, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Banco de Sabadell, S.A. suscribieron un acuerdo marco de colaboración interinstitucional.

El ministro Víctor “Ito” Bisonó? No—según el texto, Yayo Sanz Lovatón y el director general adjunto del Banco Sabadell, Maurici Lladó Vila, firmaron esta alianza estratégica orientada a promover la instalación y operación en territorio dominicano de centros de producción de empresas españolas, enfocados principalmente en el mercado norteamericano.

En virtud de este acuerdo, el MICM pondrá a disposición de las empresas interesadas —en particular aquellas que busquen establecerse bajo el régimen de zonas francas— los beneficios contemplados en la legislación vigente, así como capacitaciones, asesorías y otros mecanismos de apoyo que faciliten su establecimiento en el país.


Por su parte, el Banco Sabadell facilitará financiamiento y acompañamiento financiero a empresas españolas interesadas en operar en la República Dominicana, con el objetivo de fomentar nuevas oportunidades de inversión, expansión empresarial e integración en cadenas globales de valor.

El convenio también contempla la creación de una Comisión de Seguimiento, encargada de facilitar la coordinación, programación y ejecución de los compromisos asumidos por ambas partes.

Durante la firma del acuerdo, el ministro Sanz Lovatón destacó que España se consolidó en 2025 como el principal inversionista extranjero en la República Dominicana, con un aporte de US$1,086.1 millones, equivalente al 21.5 % del total de la inversión extranjera directa (IED) recibida por el país.

Indicó, además, que la iniciativa busca que las empresas españolas aprovechen las ventajas competitivas que ofrece la República Dominicana, especialmente en materia de comercio exterior, nearshoring y su posicionamiento como hub logístico del Caribe, al tiempo que contribuyen al fortalecimiento de la industria y la economía nacional.

“El hecho de que este acuerdo nos permita seguir facilitando la entrada de estos capitales para financiar las operaciones de las empresas españolas en nuestro país es sumamente importante”, afirmó.

De su lado, Maurici Lladó Vila expresó que el Banco Sabadell mantiene una gran confianza en el futuro de la República Dominicana y en las oportunidades que ofrece para la inversión y el desarrollo empresarial.

“Esto representa un nuevo paso en la colaboración que Banco Sabadell viene desarrollando con el ministerio desde el año 2022, con el objetivo de seguir apoyando la inversión y el desarrollo empresarial”, puntualizó.


En tanto, la embajadora de España en la República Dominicana, Lorea Arribalzaga Ceballos, destacó el impacto de las empresas españolas en la economía dominicana, especialmente en la transferencia tecnológica, el know-how y su contribución a la diversificación de la oferta de productos y servicios.

Arribalzaga Ceballos resumió el aporte de la inversión española a la economía dominicana en la creación de empleos directos e indirectos, la contratación de trabajadores locales para cubrir puestos cualificados, el aumento neto en la entrada de capitales, la introducción de prácticas organizacionales y de gestión empresarial, el fortalecimiento de la competencia y el incremento del salario real.

El acto contó, además, con la presencia de Francisco Pérez, presidente de la Cámara de Comercio de España; María Pilar Serret, consejera económica y comercial de la Embajada de España; el viceministro de Comercio Exterior, Daniel Peña, así como otros representantes del MICM y del Banco Sabadell.

Banco Sabadell, constituido en 1881, es el cuarto grupo bancario español. Con más de 140 años de historia, la entidad se distingue por su cercanía, acompañamiento y compromiso con clientes y empresas en sus procesos de crecimiento e internacionalización. En la República Dominicana, Banco Sabadell mantiene una Oficina de Representación en Santo Domingo, siendo el único banco español con presencia física en el país.

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Inversión española y exportaciones: la nueva diplomacia productiva de República Dominicana

El acuerdo entre el MICM y Banco Sabadell representa mucho más que una alianza financiera: confirma la confianza del capital español en la economía dominicana y abre una ruta estratégica para convertir al país en plataforma regional de producción, nearshoring, zonas francas y conexión con cadenas globales de valor.

La firma del acuerdo marco de colaboración entre el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, encabezado por Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, y el Banco Sabadell, representado por Maurici Lladó Vila, debe interpretarse como una decisión de alto valor estratégico para la economía dominicana. No se trata simplemente de un instrumento administrativo para facilitar inversiones; se trata de una apuesta por reposicionar a la República Dominicana como centro productivo, logístico y exportador en un momento en que las empresas globales buscan mayor cercanía con los mercados, seguridad jurídica, eficiencia operativa y estabilidad macroeconómica. El acuerdo procura atraer empresas españolas, facilitar su expansión en el país y conectar sus operaciones con cadenas globales de valor, especialmente desde el régimen de zonas francas y con orientación hacia el mercado norteamericano.

La importancia de esta alianza radica en que une tres factores decisivos: política pública, financiamiento privado internacional y visión exportadora. El MICM ofrece el marco institucional, los incentivos, las asesorías, la capacitación y el acompañamiento necesarios para que las empresas interesadas encuentren una ruta clara de instalación. Banco Sabadell, por su parte, aporta financiamiento y acompañamiento financiero a compañías españolas que miran a la República Dominicana como destino de inversión y expansión empresarial. Esa combinación es clave, porque muchas oportunidades se pierden no por falta de interés, sino por ausencia de instrumentos que conviertan la intención inversora en proyectos productivos concretos. La creación de una Comisión de Seguimiento añade un componente de gobernanza indispensable para que el acuerdo no quede en la foto protocolar, sino que avance hacia resultados medibles. 

El dato ofrecido por Sanz Lovatón tiene una fuerza particular: España se consolidó en 2025 como el principal inversionista extranjero en República Dominicana, con US$1,086.1 millones, equivalentes al 21.5 % de toda la inversión extranjera directa recibida por el país. Esa cifra revela que la relación dominico-española ha entrado en una etapa superior. España ya no es solo un socio histórico, cultural o turístico; es un actor económico de primer orden en la transformación productiva nacional. Su inversión trae capital, tecnología, experiencia gerencial, redes empresariales, conocimientos industriales y estándares internacionales que pueden elevar la productividad dominicana si se integran adecuadamente al tejido local.

En ese contexto, la República Dominicana debe mirar este acuerdo como una oportunidad para profundizar su estrategia de nearshoring. La reorganización de las cadenas de suministro, las tensiones comerciales globales, los costos logísticos y la necesidad de acercar la producción a los mercados finales han creado una ventana excepcional para países con ubicación geográfica privilegiada. República Dominicana posee acceso al Caribe, cercanía con Estados Unidos, experiencia en zonas francas, conectividad portuaria y aérea, estabilidad política y una economía que ha demostrado resiliencia. El reto consiste en transformar esas ventajas en una política industrial moderna, capaz de atraer manufactura avanzada, servicios logísticos, tecnología, agroindustria, dispositivos médicos, componentes eléctricos, textiles especializados y otros sectores con mayor valor agregado.

La alianza con Banco Sabadell también debe verse como continuidad de una relación que no surge de la improvisación. Ya desde 2022 se había establecido una colaboración orientada a facilitar la inversión e instalación de empresas españolas en República Dominicana, con énfasis en zonas francas, financiamiento y asesoría para firmas interesadas en operar desde el país. Lo relevante ahora es que esa relación se actualiza en un contexto económico más favorable, con un país que exhibe mayor madurez logística, mayor ambición exportadora y una estrategia más definida para presentarse ante el mundo como plataforma de producción regional. 

Los números acompañan esa narrativa. En encuentros recientes con representantes diplomáticos, el MICM ha destacado que la inversión extranjera directa alcanzó US$5,032.8 millones en 2025, con un crecimiento de 11.3 %, mientras las exportaciones totalizaron US$14,645 millones ese mismo año; entre enero y abril de 2026, las exportaciones sumaron US$5,062.66 millones, para un incremento de 19 %. Además, el sector de zonas francas cuenta con más de 850 empresas, genera cerca de 200 mil empleos directos y supera los US$8,600 millones en exportaciones. Estas cifras explican por qué la República Dominicana resulta atractiva para empresas españolas que buscan eficiencia, acceso a mercados y una base confiable para producir y exportar. 

Pero el éxito de esta alianza dependerá de algo más que la llegada de capital. Dependerá de la capacidad del país para insertar esa inversión en una estrategia nacional de desarrollo productivo. La inversión extranjera de calidad no debe operar como una isla separada de la economía local. Debe generar encadenamientos con suplidores dominicanos, transferir conocimientos, demandar talento técnico, estimular innovación, elevar salarios, diversificar exportaciones y fortalecer pequeñas y medianas empresas nacionales. Si las compañías españolas se instalan, producen y exportan desde el país, pero además compran insumos locales, forman trabajadores dominicanos y elevan estándares empresariales, entonces el impacto será estructural.

La embajadora de España, Lorea Arribalzaga Ceballos, acertó al destacar el papel de las empresas españolas en la transferencia tecnológica, el know-how, la diversificación de bienes y servicios, la creación de empleos directos e indirectos y la contratación de trabajadores locales en posiciones cualificadas. Ese es precisamente el tipo de inversión que necesita la República Dominicana: una inversión que no solo aumente las estadísticas, sino que deje capacidades permanentes. El país debe competir no por ser el destino más barato, sino por ser el más confiable, el más eficiente, el más conectado y el más preparado para agregar valor.

Esta alianza también envía un mensaje político-económico importante: la política industrial dominicana está entendiendo que el comercio exterior del siglo XXI exige alianzas, financiamiento, diplomacia económica y visión de largo plazo. No basta con promover al país en foros internacionales; hay que crear mecanismos concretos para que los inversionistas lleguen, operen, produzcan y exporten. En ese sentido, el MICM actúa como articulador de una agenda que combina inversión, zonas francas, nearshoring, exportaciones y encadenamientos productivos. Banco Sabadell, al colocar su confianza en el futuro dominicano, contribuye a reducir incertidumbre y a abrir puertas para que más empresas españolas consideren al país como una extensión estratégica de sus operaciones internacionales.

La República Dominicana tiene ante sí una oportunidad que no debe desperdiciar. Si logra convertir este acuerdo en nuevas inversiones, empleos formales, exportaciones de mayor valor, transferencia tecnológica y más integración de empresas locales a cadenas globales, el país habrá dado un paso firme hacia una economía más sofisticada y competitiva. La verdadera medida del éxito no será la firma del convenio, sino la cantidad de proyectos que nazcan de él, la calidad de los empleos que genere y la capacidad de transformar la confianza española en desarrollo dominicano.

En tiempos de incertidumbre global, las naciones que avanzan son aquellas que entienden que la estabilidad debe convertirse en inversión, la inversión en producción, la producción en exportaciones y las exportaciones en bienestar. El acuerdo entre el MICM y Banco Sabadell apunta precisamente en esa dirección. Es una señal de confianza, pero también una prueba para la institucionalidad económica dominicana. Si se ejecuta con seguimiento, visión y responsabilidad, puede convertirse en uno de esos instrumentos silenciosos que, lejos del ruido político, ayudan a construir la economía real: la que crea empleos, conecta mercados, fortalece industrias y coloca a la República Dominicana en el mapa de las grandes decisiones productivas del siglo XXI.

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

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viernes, 5 de junio de 2026

Diáspora dominicana: del sacrificio a la fuerza organizada

 

Diáspora dominicana: del sacrificio a la fuerza organizada

La diáspora dominicana ha dejado de ser, desde hace tiempo, una historia contada únicamente en clave de sacrificio, nostalgia y remesas. Hoy constituye una realidad demográfica, económica y cultural de dimensión nacional, con una presencia que incide de manera directa tanto en la vida cotidiana de miles de hogares como en la estabilidad misma de la República Dominicana. Al cierre de 2024, el registro oficial del Estado contabilizó 2,874,124 dominicanos y dominicanas en el exterior, de los cuales 2,398,009 residen en Estados Unidos y 201,162 en España, además de comunidades importantes en Italia, Canadá, Chile, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Alemania y Suiza. Esa magnitud obliga a mirar la emigración dominicana no como un fenómeno periférico, sino como una prolongación viva de la nación. [s.giannini.ucop.edu], [graphicnews.com], [20minutos.es]

Pero esa centralidad convive con una verdad menos celebrada: nunca como ahora la diáspora había sido tan decisiva para el país y, al mismo tiempo, tan vulnerable a las nuevas condiciones de las grandes metrópolis donde construyó su arraigo. Nueva York, durante décadas capital simbólica de la dominicanidad fuera de la isla, se ha convertido también en el escenario de una presión creciente sobre la permanencia de las familias trabajadoras. Un informe del CUNY Graduate Center mostró que la población dominicana de la ciudad cayó casi 13 % entre 2021 y 2024, no por una reducción de la inmigración desde República Dominicana, sino por la salida de miles de dominicanos hacia otras zonas de Estados Unidos impulsados por el encarecimiento del costo de vida y de la vivienda. [nytimes.com], [cooking.nytimes.com], [taxfoundation.org], [cnbc.com]

Ese desplazamiento resulta aún más elocuente cuando se observa que no afecta a una comunidad inmóvil ni desconectada del progreso. El Migration Policy Institute ha documentado que el área metropolitana de Nueva York sigue siendo el principal centro de asentamiento dominicano en Estados Unidos, mientras los estudios recientes muestran avances educativos importantes en esa comunidad. Sin embargo, ese progreso convive con una persistente fragilidad material: los dominicanos continúan figurando entre los grupos latinos con menores ingresos familiares en la ciudad, en un contexto nacional donde el costo del alquiler pesa de forma cada vez más severa sobre los hogares de ingresos modestos. El trabajo duro, por sí solo, ya no garantiza ascenso. [fewaglobal.org], [nytimes.com], [gsb.stanford.edu], [aeaweb.org]

En Europa, el cuadro cambia de forma, pero no de fondo. España se ha consolidado como el segundo gran polo de la diáspora dominicana y el principal en ese continente. Un estudio del CUNY Dominican Studies Institute estimó que en 2024 había 269,356 personas de origen dominicano en España, incluyendo a quienes nacieron en República Dominicana y a sus descendientes nacidos allí. La concentración en Madrid y Cataluña confirma la profundidad de ese arraigo, pero también revela una inserción laboral desigual: aunque la participación en el mercado de trabajo es elevada, los niveles de desempleo y los salarios de la población dominicana siguen situándose por debajo de los promedios españoles, particularmente en sectores como hostelería, servicios y trabajo doméstico. El reto ya no es solamente llegar; es ascender. [lawyersand...ements.com], [s.giannini.ucop.edu], [edworkforc....house.gov]

De ahí que el gran imperativo de esta hora sea transformar la cultura migratoria de la resistencia en una cultura migratoria del desarrollo. El primer escalón de ese tránsito es la seguridad jurídica y documental. Ninguna familia puede construir estabilidad sobre trámites vencidos, estatus incierto o documentos dispersos. En Estados Unidos, USCIS mantiene mecanismos oficiales para solicitar exenciones de tarifas en ciertos procesos migratorios cuando existe incapacidad demostrada de pago. Del lado dominicano, el Portal Único de Servicios de Relaciones Exteriores y la red consular del MIREX ofrecen acceso a pasaportes, certificaciones, registros y otros servicios esenciales. La regularidad jurídica no es un detalle administrativo: es el cimiento de cualquier proyecto de progreso. [jornada.com.mx], [infoespacial.com], [fronteraespacial.com], [infoespacial.com]

El segundo escalón es la formación. Durante décadas, la migración dominicana fue admirada con razón por su capacidad de trabajo; hoy debe ser reconocida también por su capacidad de cualificación. En España, los procesos oficiales de homologación y convalidación de estudios extranjeros continúan abiertos de forma permanente, y el INDEX ha ampliado acuerdos de becas y programas de formación para dominicanos en el exterior. Esa combinación de estudio, certificación y actualización profesional es fundamental para dejar atrás la inserción laboral estrecha y avanzar hacia trayectorias más sólidas. En un mercado cada vez más exigente, la precariedad no castiga únicamente al que vino de fuera: castiga, sobre todo, al que deja de prepararse. [ground.news], [youtube.com], [abcnoticias.mx], [redmundial...ticias.com]

El tercer escalón consiste en convertir ingreso en patrimonio. La diáspora dominicana sostiene hogares, comunidades y una parte importante del equilibrio financiero nacional. El Banco Central informó que las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones en 2025, con Estados Unidos como principal origen y España en segundo lugar. Esa cifra expresa una responsabilidad económica gigantesca, pero también un desafío. El futuro de la diáspora no puede seguir descansando únicamente en el envío de dinero para el consumo inmediato. Una parte creciente de ese esfuerzo debe traducirse en ahorro, vivienda formal, salud, educación y pequeños negocios sostenibles. La remesa que socorre una urgencia es valiosa; la que cambia el destino de una familia es transformadora. [cis.org], [usafarmlabor.com], [sesolabor.com]

Finalmente, la diáspora necesita pasar de la heroicidad dispersa a la fuerza organizada. El tiempo del avance puramente individual se estrecha en ciudades donde la vivienda, el empleo y la presión emocional se vuelven cada día más costosos. El INDEX ha definido entre sus ejes la vinculación, el codesarrollo, la formación y el fortalecimiento comunitario, y ya dispone de programas concretos para la población dominicana en el exterior. Pero la pregunta decisiva no es cuántos dominicanos viven fuera del país, sino qué clase de poder social, económico y humano está siendo capaz de construir esa diáspora. Porque una comunidad que solo resiste sigue siendo vulnerable; en cambio, una comunidad que se documenta, se forma, invierte, se organiza y piensa en generaciones deja de ser solamente indispensable para el país y empieza, por fin, a ser decisiva para su propio destino y para el porvenir de la República Dominicana. [abcnoticias.mx], [redmundial...ticias.com], [s.giannini.ucop.edu], [cis.org]

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor


miércoles, 22 de abril de 2026

Arranca la 44ª Feria del Libro de Granada

 

44ª Feria del Libro de Granada | del 23 de abril al 03 de mayo de 2026 
 
 
 
 
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44ª FERIA DEL LIBRO DE GRANADA
 
La Feria del Libro abre sus puertas mañana 23 de abril, Día del Libro, con una intensa jornada dedicada a la educación, la ciencia, la literatura y la proyección cultural de Granada

La Feria del Libro de Granada vivirá una de sus jornadas más destacadas con motivo del Día Internacional del Libro, a través de una programación amplia y transversal que reunirá actividades educativas, encuentros literarios, divulgación científica y actos institucionales abiertos a la ciudadanía.
 

Granada, 22 abril de 2026.– Arranca la 44ª edición de la Feria del Libro de Granada que preludia 11 días de actividades en el centro de la ciudad, desde mañana jueves 23 de abril y hasta el 3 de mayo. La mañana del 23 estará especialmente dedicada al público escolar, con propuestas diseñadas para fomentar la lectura, la creatividad y el conocimiento intercultural. En el Pabellón Andalucía, la Fundación Euroárabe de Altos Estudios desarrollará varias sesiones del taller “Aprende una escritura antigua: la lengua de los amazighes (beréberes)”, una experiencia participativa en la que alumnado de Primaria y ESO podrá descubrir el alfabeto Tifinagh, escritura milenaria de la lengua amazigh. A través de juegos y ejercicios prácticos, los estudiantes podrán iniciarse en el tamazight, escribir su nombre en esta grafía y acercarse a la riqueza de las lenguas indígenas, en consonancia con el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).

La programación escolar se completa con la entrega del Premio del concurso artístico-literario: «La literatura convertida en música, el universo creativo de Manuel de Falla» celebrado con motivo de la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla (1876–2026), una de las figuras más universales de la música española y andaluza, y por su vinculación con la ciudad de Granada, la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, a través del Gabinete Pedagógico de Bellas Artes y la Red Profesional de Bibliotecas Escolares de Granada, con el patrocinio de El Corte Inglés.

Además, se celebran los talleres del Área de Ciencia, orientados a despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes, así como con la propuesta de Elena Busse, “Lara Cruz y el barco desaparecido”, una innovadora aventura narrativa interactiva organizada por la Editorial Cuentos con Valores, en la que el lector toma decisiones que modifican el rumbo de la historia y conducen a uno de sus diez finales posibles.

También durante la mañana, la Oficina de las Artes del Libro acogerá talleres de iniciación al grabado y, ya por la tarde, una exhibición de estampación de obra gráfica, de la mano de la EASD Val del Omar y la Diputación de Granada, acercando al público los procesos artesanales del libro y la imagen impresa.

La tarde se abrirá a públicos diversos con espacios para la reflexión y el diálogo. En la Biblioteca Provincial, la mesa redonda “Desafíos y realidades de la lectura juvenil en 2026” reunirá a especialistas como Mercedes Valenzuela, Pilar Mesa Arroyo y Roger Tejero Muriel, moderados por María Estévez Hornero, para analizar cómo leen hoy los jóvenes en un contexto marcado por las plataformas digitales y los algoritmos.

La literatura tendrá un papel protagonista con la presentación del poemario Ensueños Desafinados, de Raquel Matarán, publicado por Círculo Rojo, seguida de su firma en la Caseta Oficial. Asimismo, la Fundación Euroárabe impulsa el club de lectura internacional en torno a Una máscara del color del cielo, del escritor palestino Basim Khandaqji, una obra de gran profundidad humana y política.

La divulgación científica volverá a ocupar un espacio central con las charlas “¿Quién quiere ser… de Graná?” y “Granada en 5 años… y recetas del talento científico: ¿Genios o cabezotas?”, con la participación de investigadoras del CSIC, reforzando el vínculo entre ciencia, conocimiento y ciudadanía.

La jornada culminará a las 19:30 horas en el Patio del Ayuntamiento de Granada con el pregón oficial de la Feria, a cargo del escritor, profesor y poeta Álvaro Salvador, seguido de la entrega del Premio de la Feria del Libro de Granada, que este año reconocerá la candidatura de Granada como finalista a la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, en un acto institucional con presencia de autoridades y representantes de las entidades organizadoras.

Con esta programación, la Feria del Libro reafirma su compromiso con la educación, la diversidad cultural, la creación literaria y la proyección de Granada como ciudad de cultura y conocimiento.
 
Más información y programación completa:
www.ferialibrogranada.es