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sábado, 12 de septiembre de 2026

Recomendaciones para un sistema eléctrico sostenible, competitivo y resiliente en la República Dominicana

 PAPER DE POLÍTICA PÚBLICA Y SEGURIDAD ENERGÉTICA

Recomendaciones para un sistema eléctrico sostenible, competitivo y resiliente en la República Dominicana

Hoja de ruta para abastecer la expansión económica de Meta RD 2036 y evaluar la integración energética con Haití y Puerto Rico

Luis Orlando Díaz Vólquez

#GuasábaraEditor

Santo Domingo, República Dominicana12 de septiembre de 2026

Documento de análisis prospectivo. Las metas cuantitativas propuestas requieren validación mediante estudios de expansión, flujo de carga, estabilidad, hidrología, costos y evaluación ambiental.

Resumen

La viabilidad de Meta RD 2036 depende de que la electricidad deje de constituir una restricción fiscal y productiva y se convierta en una plataforma anticipada de crecimiento. Este trabajo desarrolla un diagnóstico de economía política, confiabilidad y seguridad de suministro del sistema eléctrico dominicano, con énfasis en pérdidas de distribución cercanas al 40 %, dependencia de combustibles importados, expansión de la demanda, congestión de redes, almacenamiento insuficiente y exposición a choques geopolíticos y tecnológicos. Mediante revisión documental y análisis de escenarios, se propone una arquitectura 2026-2036 basada en cinco resultados: pérdidas totales de 12-15 %; reserva firme de 15-20 %; matriz diversificada; almacenamiento multitecnología; y sostenibilidad financiera de las EDE. Se concluye que exportar electricidad a Haití y Puerto Rico puede ser estratégico, pero solo después de asegurar el abastecimiento interno, establecer capacidad adicional dedicada, contratos bancables, interconexiones seguras y reglas que impidan socializar riesgos. La respuesta a la concentración china de la cadena BESS no debe ser una exclusión automática, sino una política de doble vía: compras abiertas con requisitos estrictos de ciberseguridad, trazabilidad y control local, junto con proveedores alternativos y ensamblaje regional. El objetivo no es sustituir una dependencia por otra, sino construir opcionalidad.

Palabras clave: seguridad energética; pérdidas eléctricas; BESS; energías renovables; Meta RD 2036; interconexión; resiliencia; República Dominicana.

Resumen

La viabilidad de Meta RD 2036 depende de que la electricidad se convierta en una plataforma habilitadora para el crecimiento en lugar de una restricción fiscal y productiva. Este documento de política evalúa pérdidas de distribución, dependencia de combustibles importados, expansión de la demanda, congestión de la red, requisitos de almacenamiento y exposición geopolítica y tecnológica a la cadena de suministro. Propone una arquitectura 2026-2036 basada en menores pérdidas, reserva adecuada de firmas, una cartera de generación diversificada, almacenamiento multitecnológico y empresas de distribución financieramente sostenibles. Las exportaciones de electricidad a Haití y Puerto Rico son potencialmente estratégicas, pero solo deben avanzar mediante capacidad dedicada adicional, contratos bancables, interconexiones seguras y salvaguardas para los consumidores nacionales. La estrategia recomendada de baterías combina adquisiciones tecnológicamente neutrales, ciberseguridad y requisitos de control local, diversificación de proveedores y capacidades de ensamblaje regional.

Palabras clave: seguridad energética; pérdidas de energía; BESS; energías renovables; Meta RD 2036; interconexión; resiliencia.

1. Introducción y tesis central

La estrategia oficial se denomina Meta RD 2036, no “Meta RD 2026”. Su propósito es duplicar el PIB real y elevar el ingreso por habitante hacia 2036, lo que exige crecimiento sostenido, productividad y una infraestructura capaz de anticipar la demanda. La Comisión Nacional de Energía vincula el Plan Energético Nacional 2025-2038 con esa estrategia y plantea, en términos generales, duplicar la oferta energética.1

La tesis de este paper es que la República Dominicana no necesita una única tecnología salvadora. Necesita un portafolio coordinado de generación firme y flexible, renovables, almacenamiento, transmisión, distribución inteligente, eficiencia energética, reservas de combustible y gobernanza. La primera “fuente” nueva debe ser la energía recuperada al reducir pérdidas: con 39.1 % de pérdidas, el sistema monetiza apenas cerca de 60.9 unidades por cada 100 compradas. Reducirlas a 20 % elevaría en torno a 31 % la energía económicamente recuperada respecto de la base actual, sin construir una central equivalente.

2. Método y alcance

El estudio utiliza análisis documental de fuentes oficiales dominicanas, organismos multilaterales, información sectorial y documentos públicos de 2023-2026. Se emplea un enfoque de planeación robusta bajo incertidumbre: no se busca pronosticar un único futuro, sino identificar inversiones útiles bajo múltiples escenarios de demanda, precios de combustibles, hidrología, disponibilidad tecnológica y tensiones geopolíticas. Las recomendaciones combinan criterios de suficiencia, confiabilidad N-1, costo total del sistema, sostenibilidad fiscal, seguridad cibernética, resiliencia climática y viabilidad institucional.

Limitación principal: varias cifras de 2026 son cortes parciales, anuncios o capacidades en desarrollo. Por ello, se diferencia entre capacidad instalada, capacidad operativa, capacidad contratada y aspiraciones. En particular, MW mide potencia, mientras MWh mide energía almacenada; afirmar que “faltan 494 MW” por restar 106 MW operativos a una iniciativa de 600 MW es solo una aproximación y no sustituye un estudio de duración, localización y servicios requeridos.

3. Diagnóstico estructural

3.1 Distribución: el centro fiscal del problema

En el primer semestre de 2026, las pérdidas combinadas de las EDE se reportaron en 39.1 %, con Edeeste en 55.9 %, Edesur en 32.2 % y Edenorte en 26 %. Las transferencias públicas alcanzaron RD$68,744 millones en ese período. El Banco Mundial identifica redes viejas y sobrecargadas, conexiones ilegales, problemas de medidores y facturación inexacta entre los factores principales; estimó que las pérdidas promediaron US$1,200 millones anuales entre 2017 y 2021, equivalentes a 1.4 % del PIB.2

El déficit no es únicamente tarifario. Es un problema de gobernanza, ingeniería y gestión comercial. Si la tarifa sube sin mejorar calidad, medición y confianza, aumenta el incentivo a la informalidad. Si el subsidio permanece generalizado, se financian pérdidas, consumos altos y fraude junto con hogares vulnerables. La solución debe intervenir circuitos completos y mantenerlos: red, transformadores, medidores, contratos, cobranza, alumbrado, seguridad física, atención al cliente y control posterior.

3.2 Suficiencia aparente y confiabilidad efectiva

El Ministerio de Energía y Minas informó 7,432 MW instalados en el SENI en mayo de 2026. Sin embargo, capacidad nominal no equivale a potencia firme disponible: pesan mantenimientos, indisponibilidades, restricciones de combustible, variabilidad renovable y congestión. Una evaluación difundida para 2026 estimó una necesidad de 4,780.6 MW frente a una oferta efectiva de 4,947.8 MW, margen de apenas 3.5 %, lo que ilustra la sensibilidad del sistema a retrasos o salidas forzadas.3

La política correcta es contratar confiabilidad, no solo megavatios. Deben remunerarse potencia firme, respuesta rápida de frecuencia, reserva giratoria, control de rampas, black start, capacidad reactiva y disponibilidad en nodos críticos. Una planta económica pero indisponible en punta, o una batería ubicada detrás de una congestión, no resuelve la necesidad sistémica.

3.3 Transición renovable y almacenamiento

La CNE reportó en agosto de 2025 que 25 % de la electricidad producida provenía de fuentes renovables y mantiene una meta de 30 % para 2030. OLADE contabilizó aproximadamente 106 MW de BESS operativos en República Dominicana a agosto de 2026, mientras ETED impulsa una cartera de aproximadamente 600 MW para estabilidad, integración renovable, respuesta de frecuencia y arranque negro.4

La cifra de 600 MW debe convertirse en una cartera por servicios y duración: baterías de 1-2 horas para frecuencia y contingencias; 4 horas para desplazar generación solar hacia la punta nocturna; almacenamiento de mayor duración, hidrobombeo o gestión de demanda para eventos prolongados. La ubicación debe decidirse mediante estudios de red, no por disponibilidad de terrenos únicamente.

3.4 Exposición a combustibles y al estrecho de Ormuz

La insularidad hace que los costos marginales y fiscales sean sensibles al petróleo, al gas natural licuado, a los fletes, a los seguros y al tipo de cambio. El estrecho de Ormuz concentra una fracción significativa del comercio mundial de petróleo y GNL; aun sin cierre total, la percepción de riesgo encarece seguros y transporte. Para República Dominicana, el mecanismo de transmisión es múltiple: combustibles más caros, mayores compras de las EDE, subsidio superior, inflación, presión cambiaria y deterioro competitivo.

Diversificar no significa abandonar de inmediato el gas natural. Significa limitar su papel a combustible de transición y respaldo flexible, con terminales y contratos de orígenes diversos, capacidad de combustible alterno donde sea técnicamente razonable, inventarios estratégicos y una trayectoria descendente de horas de operación fósil conforme crezcan renovables, almacenamiento y eficiencia.

4. Escenarios 2026-2036

Escenario

Demanda y economía

Choque externo

Respuesta requerida

Riesgo residual

Base del transformador

Crecimiento cercano a la meta oficial

Precios moderados

Pérdidas <20 % en 2030; renovables+BESS; nueva transmisión

Ejecución institucional

Choque fósil

Demanda alta

Ormuz, fletes y GNL costosos

Reservas, contratos diversificados, eficiencia y despacho de almacenamiento

Costo fiscal temporal

Restricción tecnológica

Demanda media-alta

Baterías/celdas o inversores escasos

Doble abastecimiento, estándares abiertos, inventario de repuestos

Alcalde CAPEX

Clima extremo

Picos de demanda y daños

Huracanes/sequía

Red mallada, microrredes, black start, soterramiento selectivo

Eventos de cola

Hub caribeño

Demanda interna alta + exportación

Riesgo contractual transfronterizo

Capacidad adicional dedicada y cable bidireccional

Pago, regulación y soberanía

5. Arquitectura de solución

5.1 Recuperar energía y sanear las EDE

·        Adoptar metas vinculantes: 32 % en 2028, 24 % en 2030, 18 % en 2033 y 12-15 % en 2036, sujetas a auditoría independiente.

·        Intervenir circuitos completos con balance de energía por subestación, alimentador y transformador; usar medición avanzada, pero con protocolos de reclamación y protección de datos.

·        Crear contratos de desempeño para gerentes y operadores privados especializados, sin privatización automática, con pagos vinculados a pérdidas verificadas, calidad y satisfacción.

·        Focalizar BonoLuz y separar contablemente subsidio social, déficit tarifario, pérdidas técnicas, fraude y deuda pública.

·        Publicar mensualmente SAIDI, SAIFI, pérdidas, cobranza, energía no servida, costo medio, inversión y reclamaciones por circuito.

El proyecto de US$225 millones del Banco Mundial, orientado a rehabilitar redes, normalizar usuarios y modernizar datos, constituye una plataforma escalable. No obstante, su éxito debe medirse por pérdidas sostenidas tres años después de la intervención, no solo por kilómetros construidos o medidores instalados.5

5.2 Portafolio de generación de menor riesgo

Se recomienda evaluar el costo total del sistema mediante subastas tecnológicamente neutrales por bloques: energía solar diurna; energía firme nocturna; flexibilidad; reserva; y energía limpia 24/7. Esto evita comparar de manera incompleta el costo de un kWh solar sin respaldo con un kWh firme.

·        Solar: priorizar proyectos en zonas con capacidad de conexión, techos industriales, estacionamientos y terrenos degradados; exigir previsión de reciclaje y desempeño climático.

·        Eólica: completar mapas de recurso y red, repotenciar sitios buenos y explorar estudios marinos antes de comprometer subsidios.

·        Hidroeléctrica: modernizar turbinas y automatización, coordinar agua-energía-riego y evaluar bombeo reversible sin comprometer seguridad hídrica.

·        Biomasa y residuos: contratar solo proyectos con suministro verificable, control de emisiones y trazabilidad ambiental.

·        Gas flexible: completar ciclos combinados eficientes y terminales resilientes, evitando sobrecontratación que desplace renovables o cree activos varados.

·        Eficiencia: tratarla como recurso de capacidad mediante códigos de construcción, etiquetado, climatización eficiente y respuesta de demanda.

5.3 BESS con o sin suministro chino

La Orden Ejecutiva 14421 de Estados Unidos, de 26 de agosto de 2026, no establece literalmente una prohibición universal e inmediata de “todas las baterías chinas”. Prohíbe determinadas transacciones de equipos extranjeros para el sistema de potencia a granel cuando la autoridad competente determine que interviene una entidad extranjera cubierta y existe riesgo indebido; incluye BESS, inversores, software, firmware y acceso remoto. Además, prevé reglas de implementación dentro de 120 días, mitigaciones y proveedores precalificados.6

La orden no obliga jurídicamente a República Dominicana, pero puede afectar financiamiento estadounidense, seguros, proveedores, integración con Puerto Rico y condiciones del Proyecto Hostos. También eleva el estándar de debida diligencia cibernética. China conserva ventajas sustanciales en celdas y materiales, por lo que una ruptura brusca puede elevar costos y retrasar proyectos.

Camino recomendado: una estrategia de doble vía. Con suministro chino, permitir competencia solo si el sistema usa protocolos abiertos, control local, segmentación de redes, pruebas de penetración, código y firmware auditables, prohibición de accesos remotos no autorizados, escrow de software, inventario de repuestos y derecho contractual de sustitución. Sin suministro chino, diversificar hacia fabricantes y cadenas de Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, Europa e India; estandarizar contenedores e inversores; promover ensamblaje, integración y mantenimiento en RD; y usar química LFP, sodio-ion, flujo u otras según servicio, no por moda.

5.4 Transmisión, distribución y resiliencia climática

ETED debe pasar de una expansión reactiva a una cartera anticipada por corredores productivos. Deben priorizarse noroeste renovable, Manzanillo y Cibao industrial, Gran Santo Domingo, polos turísticos del Este, frontera, puertos y zonas francas. La red debe mallarse, digitalizarse y diseñarse para restauración por islas eléctricas, con black start, telecomunicaciones redundantes y centros de control alternos.

La resiliencia exige estándares de viento e inundación, subestaciones elevadas en zonas vulnerables, soterramiento selectivo donde el valor de carga lo justifique, vegetación gestionada, inventario estratégico de transformadores y acuerdos regionales de asistencia mutua. Hospitales, agua, telecomunicaciones, puertos, aeropuertos y centros de emergencia requieren microrredes con solar, BESS y respaldo firme.

6. Exportar electricidad a Haití y Puerto Rico

6.1 Haití: oportunidad condicionada

Una interconexión con Haití puede generar ingresos, apoyar el desarrollo fronterizo y mejorar el balance del sistema. Sin embargo, la situación de seguridad, la debilidad de pago y la infraestructura limitada hacen imprudente asumir exportaciones firmes nacionales en el corto plazo. La secuencia correcta es: proyectos fronterizos modulares; compradores solventes o garantías multilaterales; medición en frontera; protección física; contratos take-or-pay; y expansión gradual.

Las exportaciones no deben subsidiarse con la tarifa dominicana. Deben contratarse a costo pleno, incluir pérdidas, capacidad, reserva y riesgo país, y contar con mecanismos de suspensión que no afecten servicios esenciales. Una primera fase podría abastecer zonas económicas, hospitales, agua y parques industriales mediante microrredes, antes de una sincronización amplia.

6.2 Puerto Rico y Proyecto Hostos

El Proyecto Hostos se ha presentado como una interconexión HVDC submarina con nueva generación dedicada y capital privado; distintas divulgaciones públicas han señalado capacidades de 500 a 700 MW, longitudes y costos diferentes, por lo que la versión final debe verificarse en permisos y contratos. En julio de 2026, sus promotores describieron una inversión aproximada de US$2,100 millones, 700 MW y unos 200 km, con generación exclusiva para el enlace.7

La aprobación dominicana debe exigir bidireccionalidad real, capacidad adicional, estudio independiente de seguridad energética, garantía de que no se desplaza demanda interna, asignación privada de sobrecostos, ciberseguridad compatible con Estados Unidos, seguro por interrupción, fondo de desmantelamiento y reglas de emergencia. El proyecto debe evaluarse como interconexión y activo geoestratégico, no solo como planta exportadora.

7. Gobernanza, financiamiento y mercado

·        Crear un Consejo de Seguridad Energética con CNE, MEM, SIE, ETED, OC, CUED, Hacienda, Medio Ambiente, Industria y Comercio, inteligencia y sector privado, con tablero trimestral.

·        Relanzar el Pacto Eléctrico con compromisos cuantificables, responsables, fechas y verificación social.

·        Implementar subastas competitivas de largo plazo para energía, capacidad, servicios auxiliares y almacenamiento, con garantías de conexión.

·        Usar APP y capital privado para activos donde el riesgo sea asignable, preservando regulación fuerte y evitando garantías soberanas abiertas.

·        Crear bonos de resiliencia y líneas verdes, usar financiamiento multilateral y monetizar reducción de pérdidas y emisiones.

·        Establecer un fondo de transición para trabajadores y comunidades, reciclaje de baterías y paneles, y formación técnica en ITLA, INFOTEP y universidades.

·        Adoptar un precio sombra de carbono y un costo de energía no servida en la evaluación de proyectos.

8. Hoja de ruta priorizada

Horizon

Decisiones críticas

Indicadores

Responsable líder

0-18 meses

Auditar pérdidas; licitar BESS por servicios; mapa de congestión; reglas ciber; reservas de combustible; contratos EDE

Pérdidas dejan de crecer; 600 MW BESS adjudicados con MWh definidos; SAIDI/SAIFI publicados

MEM/CUED/ETAT/SIE

2028

Circuitos integrales; nueva transmisión; demanda flexible; renovación hidro; capacidad firme

Pérdidas ≤32 %; reserva ≥15 %; menos energía no servida

CUED/ETED/CNE

2030

Subastas limpias 24/7; almacenamiento multihora; subsidio focalizado; pilotos Haití

Pérdidas 22-24 %; renovables ≥30 %; costo fiscal descendente

Gobierno/sector privado

2033

Red mallada; microrredes críticas; exportación condicionada; reciclaje regional

Pérdidas ≤18 %; restauración más rápida; menor exposición fósil

ETED/EDE/OC

2036

Sistema regionalmente competitivo, exportador solo con excedente firme

Pérdidas 12-15 %; reserva 15-20 %; déficit operativo eliminado

Estado y mercado

9. Conclusiones

La competitividad eléctrica dominicana no se alcanzará escogiendo entre renovables o térmicas, entre baterías chinas o no chinas, ni entre mercado o Estado. Se alcanzará coordinando recursos, instituciones y riesgos. La prioridad inmediata es reducir pérdidas y elevar confiabilidad; la prioridad estratégica es diversificar; y la prioridad geopolítica es conservar opciones.

La exportación a Haití y Puerto Rico debe ser consecuencia de un sistema interno solvente y con capacidad adicional, no una vía para posponer sus reformas. Si el país reduce pérdidas a 12-15 %, asegura reserva firme, despliega almacenamiento por servicios, fortalece transmisión y profesionaliza las EDE, puede convertir su ubicación, dinamismo económico y base de inversión en una ventaja energética caribeña. Meta RD 2036 requiere que cada megavatio tenga red, combustible o recurso, flexibilidad, contrato, medición y responsable.

Notas

1. Presidencia de la República Dominicana, “Ministro Paliza presenta al Senado estrategia Meta RD 2036,” 7 de octubre de 2025; Comisión Nacional de Energía, “Plan Energético Nacional 2025-2038,” consultado el 12 de septiembre de 2026.

2. “Pérdidas de las distribuidoras eléctricas de la RD rozan el 40 %,” AlMomento.net, 8 de septiembre de 2026; Banco Mundial, “Banco Mundial impulsará distribución eficiente de electricidad en República Dominicana,” 13 de diciembre de 2023.

3. Ministerio de Energía y Minas, “Boletín de Generación y Gestión de Energía, mayo de 2026”; Energía Estratégica, “República Dominicana tendría solo 3,5 % de margen eléctrico en el SENI en 2026,” 2026.

4. Comisión Nacional de Energía, “RD alcanza 25 % de generación renovable,” 12 de agosto de 2025; Luis Ini, “América Latina y el Caribe alcanzan 3,4 GW de BESS en operación,” pv magazine Latinoamérica, 9 de septiembre de 2026; ETED, “Sala de Energía y Sostenibilidad… BESS,” 3 de agosto de 2026.

5. Banco Mundial, “Banco Mundial impulsará distribución eficiente”; Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras, “Banco Mundial y líderes del sector eléctrico dominicano revisan plan de modernización,” 27 de marzo de 2026.

6. La Casa Blanca, "Orden Ejecutiva 14421: Declarando una emergencia nacional para asegurar el sistema de energía masiva de Estados Unidos," 26 de agosto de 2026; Cris Tolomia, "Estados Unidos está corriendo para atrapar a China con baterías," Quartz, actualizado el 8 de septiembre de 2026.

7. “¿Puede República Dominicana exportar electricidad sin poner en riesgo su propio sistema? La apuesta del Proyecto Hostos,” Acento, 9 de julio de 2026; “EE. UU. aprueba cable submarino eléctrico…,” El Nacional, 2 de marzo de 2026.

Referencias

Banco Mundial. (2023, 13 de diciembre). Banco Mundial impulsará distribución eficiente de electricidad en República Dominicana. https://www.bancomundial.org/

Comisión Nacional de Energía. (2025, 12 de agosto). RD alcanza 25 % de generación renovable y se consolida como referente regional. https://www.cne.gob.do/

Comisión Nacional de Energía. (2026). Plan Energético Nacional 2025-2038. https://datacne.gob.do/plan-energetico-nacional/

Consejo Económico y Social. (2025). Informe de veeduría y seguimiento del Pacto Eléctrico.

Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras. (2026, 27 de marzo). Banco Mundial y líderes del sector eléctrico dominicano revisan plan de modernización.

Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana. (2026, 3 de agosto). Sala de Energía y Sostenibilidad: Sistema de almacenamiento de energía con baterías (BESS).

Ini, L. (2026, 9 de septiembre). América Latina y el Caribe alcanzan 3,4 GW de BESS en operación. pv magazine Latinoamérica.

Ministerio de Energía y Minas. (2026). Boletines de generación y gestión de energía.

Presidencia de la República Dominicana. (2024, 18 de junio). Decreto 337-24.

Presidencia de la República Dominicana. (2025, 7 de octubre). Ministro Paliza presenta al Senado estrategia Meta RD 2036.

La Casa Blanca. (26 de agosto de 2026). Orden Ejecutiva 14421: Declarando una emergencia nacional para asegurar el sistema de energía masiva de Estados Unidos.

Tolomia, C. (8 de septiembre de 2026). Estados Unidos compite por alcanzar a China con baterías, pero los analistas dicen que no lo logra. Cuarzo.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Una Aduana que protege, facilita y responde

Una Aduana que protege, facilita y responde

Agosto marcó una etapa de fortalecimiento institucional para la Dirección General de Aduanas, que respondió a los desafíos del comercio transfronterizo con mayores controles, diálogo con los sectores productivos, coordinación interinstitucional y una determinación inequívoca de proteger el mercado dominicano sin obstaculizar las operaciones comerciales legítimas.

La seguridad económica de una nación comienza en la capacidad de sus instituciones para conocer, vigilar y controlar lo que entra, sale o transita por su territorio. En un país conectado con los principales circuitos del comercio internacional, la labor aduanera trasciende el recaudo. Significa proteger la producción nacional, resguardar los ingresos públicos, facilitar las operaciones de quienes cumplen la ley y cerrar espacios al contrabando, el fraude y las actividades ilícitas.

Durante agosto de 2026, la Dirección General de Aduanas enfrentó uno de los asuntos más sensibles de la agenda comercial y fronteriza de la República Dominicana: la necesidad de fortalecer la trazabilidad de las mercancías que ingresan al país bajo el régimen de tránsito internacional con destino a Haití.

La inestabilidad política y de seguridad que afecta a la nación vecina ha creado circunstancias logísticas extraordinarias. Ante los riesgos existentes, determinadas navieras descargan en puertos dominicanos mercancías cuyo destino final es el mercado haitiano. Esta realidad obliga al Estado dominicano a facilitar el tránsito internacional como parte de sus compromisos comerciales, pero también exige garantizar que las cargas completen el recorrido declarado y que ninguna mercancía sea desviada irregularmente hacia el mercado nacional.

Frente a este desafío, la institución no optó por la indiferencia ni por las respuestas improvisadas. Bajo la dirección de Nelson Arroyo, la DGA anunció un conjunto de disposiciones orientadas a reforzar la supervisión, la seguridad y el seguimiento de cada operación. Las medidas incluyen la solicitud de los tránsitos con al menos 24 horas de antelación, la programación diaria de los movimientos, horarios específicos para la salida de las cargas hacia Haití y controles especiales para las operaciones identificadas con perfiles de riesgo elevados. También se estableció un límite máximo de veinte contenedores diarios por empresa y una franja de salida comprendida entre las 8:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde.

Estas decisiones representan mucho más que un ajuste operativo. Expresan una visión de Estado sustentada en la prevención, la inteligencia, la trazabilidad y la capacidad de anticipación. Una aduana moderna no espera que la irregularidad se consolide para actuar. Analiza los riesgos, organiza los flujos, verifica las rutas y coordina sus actuaciones con las demás autoridades competentes.

El objetivo no es detener el comercio legítimo ni desconocer la libertad de tránsito reconocida por los compromisos internacionales asumidos por la República Dominicana. La finalidad es asegurar que esa libertad se ejerza dentro de la legalidad, con información verificable, destino claramente identificado y mecanismos suficientes para confirmar la salida efectiva de las mercancías.

Fortalecer los controles tampoco significa abandonar la facilitación comercial. Control y facilitación no son principios contrapuestos. Por el contrario, se complementan. Cuando las operaciones están debidamente documentadas, los procedimientos son claros y las reglas se aplican de manera uniforme, las empresas formales pueden trabajar con mayor previsibilidad, disminuyen los espacios de discrecionalidad y aumenta la confianza en la cadena logística dominicana.

El respaldo expresado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana a la definición de procedimientos más precisos para el tránsito hacia Haití confirma la importancia de mantener una cooperación público-privada permanente. Los sectores productivos necesitan conocer qué exige la autoridad aduanera, mientras que el Estado necesita comprender las condiciones reales bajo las cuales se desarrollan las operaciones logísticas y comerciales.

Ese diálogo debe mantenerse abierto, técnico y constructivo. Las medidas de control alcanzan mayor eficacia cuando son socializadas con operadores logísticos, transportistas, administraciones fronterizas, importadores, exportadores y representantes empresariales. La comunicación oportuna ayuda a prevenir incumplimientos, corregir vulnerabilidades y promover una cultura de responsabilidad compartida.

La firmeza institucional también se manifiesta en los puertos y aeropuertos. Como continuación de las acciones desarrolladas durante agosto, el 4 de septiembre la DGA informó del decomiso de US$600.700 y 647.000 pesos colombianos no declarados en el Aeropuerto Internacional de Las Américas. El pasajero, de nacionalidad colombiana, pretendía salir hacia Panamá y fue puesto a disposición del Ministerio Público. La actuación fue realizada conjuntamente con el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil y la Unidad de Prevención y Persecución del Contrabando y el Tráfico Ilícito del Ministerio Público. 

Aunque este decomiso ocurrió en septiembre, su incorporación al cierre editorial del boletín permite mostrar la continuidad de una política de vigilancia que no se limita a declaraciones públicas. Es una demostración concreta de que la coordinación interinstitucional, la inteligencia y la presencia operativa pueden traducirse en resultados verificables.

A esta actuación se suman otros golpes recientes contra el comercio ilícito. La institución informó del decomiso de un contenedor con 4,5 millones de cigarrillos y otro con 961 televisores de distintas marcas y tamaños. Según la comunicación oficial, estas intervenciones evitaron pérdidas fiscales superiores a RD$42,2 millones en derechos e impuestos de importación.

Cada mercancía irregular detectada, cada divisa no declarada retenida y cada operación sometida al debido proceso representan una defensa concreta de la economía formal. El contrabando y la evasión no son infracciones sin consecuencias sociales. Reducen los recursos disponibles para financiar servicios públicos, colocan en desventaja a quienes cumplen sus obligaciones y pueden exponer a los consumidores a productos sin las verificaciones correspondientes.

Por eso, la respuesta aduanera debe sostenerse sobre tres pilares inseparables: legalidad, transparencia y eficacia. La legalidad garantiza el respeto al debido proceso. La transparencia permite que la sociedad conozca las medidas aplicadas y sus resultados. La eficacia demuestra que las decisiones institucionales producen cambios reales en la seguridad de las operaciones y en la protección del interés nacional.

Agosto deja una enseñanza decisiva. Los desafíos fronterizos requieren instituciones capaces de escuchar las alertas, evaluar la información disponible, corregir vulnerabilidades y comunicar con responsabilidad. Las denuncias deben investigarse sin prejuzgar responsabilidades, pero también sin restar importancia a los riesgos que puedan afectar los ingresos públicos, la salud de la población, la producción nacional o la confianza en el sistema aduanero.

La Dirección General de Aduanas asume este momento como una oportunidad para seguir fortaleciendo sus procedimientos y consolidar una gestión basada en riesgos, tecnología, cooperación e inteligencia. No se trata únicamente de reaccionar ante posibles irregularidades, sino de construir un sistema en el que cada operación pueda ser seguida, verificada y cerrada conforme a las normas.

El país necesita una Aduana que facilite el comercio seguro, proteja la frontera económica y actúe con firmeza ante quienes pretendan vulnerar la ley. Una Aduana que dialogue con el sector productivo, coopere con los organismos de seguridad y ofrezca resultados comprobables a la ciudadanía.

Ese es el compromiso reafirmado durante agosto: más control donde existe riesgo, mayor eficiencia para quienes cumplen, transparencia en las actuaciones y tolerancia cero frente al contrabando, la evasión y el tráfico ilícito.

Porque proteger el comercio legal es proteger la producción, el empleo, los ingresos del Estado y la confianza de toda la sociedad dominicana./

Luis Orlando Díaz Vólquez

lunes, 20 de julio de 2026

República Dominicana, Estados Unidos y Europa | Por Eduardo Sanz Lovaton

República Dominicana, Estados Unidos y Europa
Eduardo Sanz Lovaton
13/07/2026 00:00

Las veces que me ha tocado representar al país en reuniones oficiales, sea en Washington, Nueva York, Nueva Delhi, Panamá, Paris, Colombia, entre otros, un mensaje se queda en mi memoria. República Dominicana es un país admirado en el mundo. Esa realidad muchas veces contrasta con la diatriba que vemos en nuestros medios de comunicación, en nuestros discursos políticos y con mayor énfasis en las redes sociales.

Este fenómeno de la admiración internacional frente a la controversia interna es, hasta cierto punto, justo, puesto que, aun reconociendo el hecho de que nuestro país ha sostenido, durante 50 años, un ritmo de crecimiento económico por encima del 4%, y que gozamos de una singular estabilidad política combinada con la seguridad jurídica que permitió que solamente en el año 2025 recibiéramos más de 5,000 millones de dólares en inversión extranjera directa, no es menos cierto que todavía nuestra sociedad requiere de brincos en muchos indicadores de bienestar humano. La admiración internacional no puede ser una excusa para no continuar transformándonos. Estos casi 6 años de Luis han conseguido mejorar nuestra institucionalidad, diversificar las fuentes de crecimiento económico, como podemos ver con los ejemplos del nuevo polo turístico en Pedernales, el auge de nuestra industria logística, la diversificación y crecimiento de nuestras exportaciones.

Me quiero detener en el tema de las exportaciones, porque es extraordinario comprobar que hace apenas 7 u 8 años la matriz exportadora de nuestras zonas francas era, en más de un 50%, insumos textiles que, aunque productivos y convenientes durante muchos años, hoy han cedido terreno: la realidad es que el 35% de nuestras exportaciones de zonas francas son insumos médicos, y el 14%, insumos electrónicos, lo cual ejemplifica que nuestra matriz exportadora es hoy diversa, sofisticada y moderna.

Luis ha logrado hacer de la economía dominicana menos dependiente de las bendiciones del turismo y de los héroes y heroínas que nos mandan las remesas del exterior. Hoy, somos un Hub Logístico de calidad mundial. Hoy, somos un país que da pasos firmes para traer a nuestro tejido productivo e industrial la fabricación de los insumos necesarios para la era de la inteligencia artificial y los grandes centros de tecnología. En esas labores viajé hace unos días al reino de España y la República Federal de Alemania. Allí me reuní con potenciales inversionistas que pudieran estar desarrollando en nuestro país, a través del régimen de zonas francas, la producción de semiconductores para exportar. En reuniones con la Secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla y con el Secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, fue impresionante ver como ambos coincidían por separado, en que ven a República Dominicana como un puente natural para la inversión española en toda América Latina. Fueron muy enfáticos al explicarnos que más del 20% de toda la inversión extranjera que entra al país se produce del emprendedurismo español. Para nosotros, y lo comentaba con el vicecanciller Hugo Rivera que me acompañaba, es reconfortante poder anunciar al país que nuestra economía tiene en el comercio exterior la escalera ideal para llevar a Gualey, Guachupita, Cienfuegos, las ventajas que se desprenden desde las invenciones surgidas en el valle de California o en Arizona State. Otro nexo oportuno para nuestro futuro me lo señaló un empresario Alemán al preguntarme por las relaciones de R.D. con Estados Unidos, yo le contesté que: “siempre serán excelentes porque son los Estados Unidos nuestro principal socio comercial, al que más le exportamos y donde vive un número incontable de dominicanos”.

A modo de chiste, yo le dije al señor: “la segunda ciudad más poblada de la R.D. , después de Santo Domingo, es Nueva York. Al decirle esto, él me respondió algo parecido a lo que me habían dicho en España, en el sentido de que, así como R.D. puede ser el puente entre España, América Latina y Europa, también podíamos ser el puente entre Europa y Estados Unidos. Al ser un país que no rivaliza con las grandes potencias, que no tiene historia de radicalizaciones ideológicas, que no tiene historial de terrorismo ni de grandes bandas criminales, y al contar además con la afortunada realidad de vivir en un sistema político homologable al del coloso norteamericano y a los ideales de la Unión Europea, podemos ser a la vez un socio noble y conveniente.

Regrese al país más decidido que nunca a acompañar a Luis en este tramo final de un gobierno que terminará siendo histórico en lo económico, en los institucional y en lo social. Creo que el futuro económico del país tendrá virtud solo si abrazamos impulsar y proteger nuestra capacidad exportadora y la utilización de nuestra increíble ubicación geográfica coronada por el espíritu indómito de la dominicanidad. ¡Vamos!

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República Dominicana ante el mundo: confianza, inversión y desarrollo

Desde el 16 de agosto de 2020, el Poder Ejecutivo ha articulado estabilidad, promoción internacional, modernización logística, diversificación productiva y reputación país para convertir a la República Dominicana en una plataforma confiable entre Estados Unidos, Europa, América Latina y el Caribe.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La admiración internacional que hoy despierta la República Dominicana no es un accidente de coyuntura ni una simple expresión de optimismo diplomático. Es el resultado de una política pública sostenida que, desde el 16 de agosto de 2020, ha procurado colocar al país en una posición distinta frente al mundo: no solo como destino turístico de sol y playa, sino como una economía estable, abierta, confiable, competitiva y estratégicamente ubicada para conectar mercados, capitales, talento y cadenas globales de valor. En ese sentido, el planteamiento de Eduardo Sanz Lovatón en su artículo “República Dominicana, Estados Unidos y Europa” acierta al identificar una realidad cada vez más visible: el país está siendo observado desde fuera con una valoración superior a la que muchas veces se reconoce en el debate interno. 

Ese reconocimiento externo descansa, en primer lugar, sobre la estabilidad. En medio de pandemia, inflación global, guerras, tensiones geopolíticas y reconfiguración de cadenas de suministro, la República Dominicana ha preservado paz social, gobernabilidad democrática, seguridad jurídica y estabilidad macroeconómica. Esa combinación ha sido determinante para que la inversión extranjera directa alcanzara en 2025 los US$5,032.3 millones, un récord histórico y un crecimiento de 11.3 % respecto a 2024, según el Banco Central. No menos relevante es que, entre 2020 y 2025, los flujos de inversión extranjera prácticamente se duplicaron, con un crecimiento cercano al 97 %, conforme ha destacado la Presidencia. 

Pero la inversión no llega únicamente porque un país tenga ubicación geográfica. Llega cuando hay confianza, reglas claras, promoción activa y capacidad institucional para acompañar al inversionista. En esa ruta, ProDominicana ha asumido un papel decisivo mediante la promoción del país en más de 60 naciones y la realización de más de 350 actividades orientadas a posicionar oportunidades de inversión y exportación. A ello se suman la Ventanilla Única de Inversión y los programas de acompañamiento posterior al inversionista, instrumentos que buscan reducir fricciones, simplificar procesos y dar mayor previsibilidad al capital extranjero. 

La competitividad también se ha fortalecido con la reducción de trabas burocráticas. Burocracia Cero, concebido para digitalizar trámites, simplificar procesos y reducir costos, forma parte de una visión de Estado que entiende que la eficiencia pública es una condición de desarrollo. Para un ciudadano, menos burocracia significa menos pérdida de tiempo; para una empresa, significa menor costo operativo; para un inversionista extranjero, significa mayor certeza. En una economía global donde el capital compara destinos, los países que reducen incertidumbre tienen ventaja.

Otro avance fundamental ha sido la modernización logística y aduanera. El programa Despacho en 24 Horas, impulsado desde la Dirección General de Aduanas, ha sido más que una innovación administrativa: ha sido una señal de que la República Dominicana aspira a competir como hub logístico regional. Reducir tiempos de despacho, mejorar procesos, integrar sectores y aprovechar la conectividad marítima y aérea permite al país fortalecer su papel como plataforma natural entre Estados Unidos, Europa, el Caribe y América Latina.  

Esa visión se complementa con la transformación de la matriz productiva. Las zonas francas ya no son únicamente espacios de manufactura ligera o textil. Hoy representan una estructura exportadora más sofisticada, donde los dispositivos médicos, los productos eléctricos y electrónicos, los farmacéuticos y otros bienes de alto valor agregado ocupan un lugar creciente. En 2025, las exportaciones de zonas francas superaron los US$8,548 millones, mientras que el subsector de dispositivos médicos alcanzó en 2024 exportaciones por US$2,871.7 millones, equivalentes al 33.4 % de las exportaciones del régimen. Ese cambio revela una economía que empieza a competir por precisión, talento, tecnología y confiabilidad industrial. 

El turismo, por su parte, ha sido asumido no solo como fuente de divisas, sino como herramienta de desarrollo territorial. Cabo Rojo-Pedernales expresa esa nueva mirada: infraestructura, sostenibilidad, alianza público-privada, conservación ambiental e inclusión económica para una región históricamente rezagada. Si ese proyecto logra consolidarse con respeto al entorno y participación comunitaria, el sur puede convertirse en una frontera real de oportunidades, no en una promesa repetida.

La Marca País también ha sido parte de esta construcción. Lanzada en octubre de 2020 sobre los pilares de inversión, exportaciones, turismo, cultura y ciudadanía, ha servido para ordenar el relato dominicano ante el mundo. Su valor no está en sustituir la política económica, sino en comunicarla con coherencia. La reputación también atrae capital: cuando un país transmite estabilidad, talento, apertura y visión, mejora su posición en la mente de inversionistas, turistas, compradores y aliados estratégicos. 

En esa ecuación, Estados Unidos y Europa ocupan un lugar central. La relación con Estados Unidos se ha consolidado en comercio, seguridad, inversión, diáspora y cadenas de suministro. En 2025, el intercambio comercial bilateral rondó los US$18,977 millones, lo que confirma la profundidad de una relación que va mucho más allá de la vecindad geográfica. Europa, especialmente España, aporta capital, turismo, vínculos empresariales y una comunidad dominicana que sirve de puente cultural y económico. 

La diáspora es, quizás, el activo humano más poderoso de esta estrategia. Más de 3 millones de dominicanos residen en 129 países; 2.5 millones están en Estados Unidos y más de 207 mil en España. Esa comunidad envía remesas, consume productos dominicanos, promueve cultura, invierte, conecta redes empresariales y sostiene una diplomacia cotidiana que ninguna embajada puede sustituir. 

Por eso, la respuesta al artículo de Sanz Lovatón debe ser serena pero firme: la admiración internacional por la República Dominicana no surge de la casualidad. Es consecuencia de estabilidad, apertura, modernización, promoción, logística, diversificación productiva, reputación país y una diáspora que multiplica la presencia nacional en el mundo. El desafío pendiente es convertir esa confianza externa en bienestar interno más amplio, en empleos de calidad, innovación, mejores servicios y oportunidades reales para los barrios y provincias. Pero el punto de partida es innegable: desde 2020, el país ha ganado voz, respeto y capacidad para competir en el escenario global.
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