miércoles, 7 de enero de 2026

Trump exige a Venezuela que ponga fin a relaciones con China y Rusia, según ABC

Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, y Donald Trump, presidente de EE. UU.

Ultimátum petrolero, reglas de fuerza y logística caribeña: por qué el nuevo pulso sobre Venezuela importa y cómo se traduce para República Dominicana

Geopolítica y ‘petro‑condicionalidad’: lo que revela la exigencia de Trump a Venezuela

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | Editorial @GuasabaraEditor | 7 de enero de 2026

El anuncio de Washington de condicionar la extracción y comercialización del crudo venezolano a una ruptura de alianzas extrahemisféricas y a la prioridad de ventas para Estados Unidos no es una medida más en el repertorio de sanciones: es un rediseño del tablero energético convertido en lenguaje de poder. La tesis operativa es clara: convertir la logística —buques, tanqueros, terminales, seguros y rutas— en palanca decisiva para forzar decisiones políticas en Caracas y reordenar las esferas de influencia en el hemisferio. Que el petróleo recupere su carácter de instrumento geopolítico no debería sorprender a nadie; sí, en cambio, la escala y velocidad con que se intenta imponer una “petro‑condicionalidad” que articula coerción financiera, control físico de flujos y exclusividad comercial.

Este giro llega en un momento de alta tensión institucional. La captura del antiguo jefe de Estado venezolano y la asunción de una presidencia interina con mandato abreviado generan una ventana comprimida de decisiones de alto impacto. En ese marco, la promesa de “no guerra” pero “máximo apalancamiento” se traduce en una arquitectura de control sobre lo que realmente decide hoy la gobernanza material: los flujos, la trazabilidad y los seguros. Es decir, mientras se discute el derecho y la soberanía, la operación se desplaza hacia el terreno donde las capacidades —y no solo las normas— establecen límites y prioridades. Ahí reside su eficacia: el cerrojo logístico tiene efectos más inmediatos que cualquier declaración diplomática.

Ahora bien, ¿cómo se traslada este pulso a la geografía caribeña y, en particular, a la República Dominicana? En primer lugar, con serenidad: la exposición directa del país al crudo venezolano es prácticamente nula desde hace años. La refinería estatal opera con insumos mayoritariamente provenientes del Golfo de Estados Unidos y el resto de los hidrocarburos llega por mercados alternos de Europa y la región. Esto significa que el riesgo de un corte súbito de suministro por el lado venezolano es bajo. No obstante, ahí donde el riesgo directo se minimiza, el riesgo indirecto se incrementa: el impacto puede sentirse en los márgenes, tiempos y costos de la cadena logística energética dominicana.

El primer vector de transmisión es la reorientación de flujos hacia el Golfo de Estados Unidos. La prioridad a refinerías norteamericanas, combinada con bloqueos y controles sobre tanqueros sancionados, incrementa la ocupación en terminales del Golfo y estrecha las ventanas de atraque. Eso, a su vez, introduce variabilidad en las horas estimadas de llegada y salida, que repercute en escalas caribeñas para bunker y derivados. Para la República Dominicana, que opera como punto de reabastecimiento y tránsito, esto se traduce en mayores tiempos de espera, potenciales demoras (demurrage) en rada y necesidad de programación fina de slots portuarios, pilotos y equipos. En un entorno donde el ciclo operativo se vuelve más incierto, priorizar buques y cargas con trazabilidad limpia y documentación cerrada no solo es prudencia: es estrategia.

El segundo vector es el precio del bunker y los spreads de combustibles para navegación y generación. Incluso sin compras a Venezuela, una mayor demanda en el Golfo y la reconfiguración de rutas puede mover diferenciales de fuel oil y diésel que impactan en el costo de bunker en puertos dominicanos. La respuesta adecuada no es esperar el “nuevo equilibrio”, sino amarrar coberturas de precios (90–180 días), pactar contratos flexibles con proveedores del Golfo y Europa y asegurar ventanas operativas suficientes para atender picos de demanda. La anticipación financiera, sincronizada con la capacidad portuaria, es lo que evita que la volatilidad de mercado se convierta en estrés operativo.

El tercer vector es el seguro marítimo y el riesgo regulatorio. Cuando el debate se polariza, las primas de seguros —P\&I, casco y máquina, e incluso riesgo político— suelen ajustarse al alza para tránsitos cercanos a zonas bajo escrutinio y para cargas con trazas documentales menos transparentes. Aquí emerge una ventaja comparativa para la República Dominicana: puertos con protocolos robustos de compliance —conocer al cliente y al proveedor, listas de sanciones, beneficiarios finales, certificados de origen, auditoría de rutas previas— no solo reducen riesgos de sanciones secundarias; se convierten en plataformas preferidas por navieras y traders que necesitan demostrar integridad de extremo a extremo. La reputación de cumplimiento es, literal y figuradamente, un activo asegurador.

El cuarto vector es el flete. La inmovilización de buques sancionados y la congestión regional incrementan el costo de oportunidad de flotas disponibles. Si a eso se suman desvíos inevitables y ventanas de atraque más estrechas, los fletes tienden a encarecerse. Las exportaciones dominicanas de zonas francas, y las importaciones de derivados para la industria y el transporte, sentirán ese impacto por la vía del costo logístico. La mitigación exige más que negociar tarifas: impone construir mesas técnicas interinstitucionales —Industria y Comercio, ProDominicana, refinería estatal, navieras y aseguradoras— para monitorear semanalmente rutas, primas y fletes y tomar decisiones con datos y no con intuiciones.

El quinto vector es de cultura operativa: cumplimiento como ventaja competitiva. El énfasis estadounidense en la incautación (seizure) de buques y cargas sospechosas obliga a la cadena dominicana a elevar su estándar de documentación y verificación. Un protocolo OFAC práctico, didáctico y auditable —que guíe paso a paso a agentes navieros, operadores y autoridades— es el mejor amortiguador ante la volatilidad política. Diseño de listas, verificación de beneficiarios finales, consistencia documental, trazabilidad de puertos previos y mecanismos de actualización permanente forman el núcleo de una defensa operativa que protege al país y, de paso, lo vuelve más atractivo para tráfico lícito y de alto valor.

Traducido a un plan táctico, el país necesita actuar en cinco frentes: financiero, asegurando coberturas y líneas de suministro alternas con cláusulas de flexibilidad; portuario, reservando slots y reforzando la gestión de atraques con análisis predictivo de ETA/ETD; regulatorio, con protocolos de sanciones y auditorías externas que den certidumbre a navieras y traders; asegurador, negociando con P\&I clubs y brokers primas diferenciales para operaciones de alto cumplimiento; y comercial, empaquetando servicios conformes —almacenaje, inspección, blending bajo norma— que posicionen a Haina, Caucedo y La Romana como soluciones integrales en el corredor Golfo–Caribe–Atlántico. A eso se suma un componente de comunicación pública: reafirmar que la República Dominicana no adquiere crudo venezolano desde hace años y que su refinería opera bajo estándares de transparencia y cumplimiento, desmonta narrativas de vulnerabilidad y reduce ruido reputacional.

Por último, conviene recordar que el petróleo no solo alimenta motores; organiza influencias. Si el propósito de la “petro‑condicionalidad” es reconfigurar quién decide sobre los recursos y hacia dónde viajan las rentas, la defensa nacional ya no se juega únicamente en foros multilaterales ni en notas de chancillería: se juega en manifiestos de carga, pólizas, facturas y horas de atraque. Para la República Dominicana, el desafío es transformar una exposición directa mínima al crudo venezolano en una exposición máxima al cumplimiento y la previsión. Eso significa anticipar, asegurar, diversificar y cumplir. Y hacerlo con la convicción de que, en un Caribe tensionado por reglas de fuerza y cerrojos logísticos, la reputación de hub confiable vale tanto como un puerto profundo o un tanque lleno.

Sobre el autor

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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Ultimidad petrolera, reglas de fuerza y logística caribeña: por qué el nuevo pulso sobre Venezuela importa y cómo se traduce para República Dominicana

El crudo vuelve a ser lenguaje de poder. En el Caribe, la “petro‑condicionalidad” reordena rutas, seguros y costos de bunker. 🇩🇴 no compra petróleo a 🇻🇪 hace años, pero el impacto logístico se sentirá en fletes, demoras y compliance. Anticipar, asegurar, diversificar y cumplir. ⚓🛢️📈

#Geopolítica #Petróleo #Logística #RepúblicaDominicana #Caribe #Compliance #Puertos #Bunker #SupplyChain #Energía #ComercioInternacional
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Trump exige a Venezuela que ponga fin a relaciones con China y Rusia, según ABC

07 enero 2026 - 05:04 | 2 minutos
Washington, 6 ene (EFE).- La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha comunicado a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que el país deberá cumplir con finalizar relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba como parte de una serie de exigencias antes de extraer y comercializar su petróleo, según funcionarios citados por la cadena ABC.

un repaso semanal de las últimas noticias de la actualidad hispanohablante que se han publicado en distintos medios de comunicación de Suiza.
De acuerdo con los funcionarios citados por la cadena, Venezuela debe expulsar a China, Rusia, Irán y Cuba como parte de las exigencias de Estados Unidos que busca ser la única relación petrolera y favorecer a Estados Unidos en la venta de crudo pesado.

De acuerdo con uno de ellos, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó en una sesión informativa privada con legisladores que EE.UU. cree poder presionar a Caracas porque sus petroleros están llenos y advirtió que Venezuela tendría solo un par de semanas antes de caer en insolvencia financiera si no logra vender sus reservas.

En una entrevista con ABC News, el senador Roger Wicker confirmó que el plan se basa en el control del petróleo venezolano y aseguró que no contempla el despliegue de tropas estadounidenses.

Hasta el momento Venezuela, dirigido de forma provisional por Rodríguez no emite comunicación oficial sobre la exigencia adelantada por Trump.

Este martes, durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), países como Colombia, Chile, México y Brasil condenaron el actuar estadounidense en Caracas y advirtieron que una injerencia de este tipo pone en riesgo la soberanía de la región. EFE https://www.swissinfo.ch/spa/trump-exige-a-venezuela-que-ponga-fin-a-relaciones-con-china-y-rusia%2C-seg%C3%BAn-abc/90734983
dte/sbb
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Versión académica

Editorial | Ultimátum geopolítico y ‘petro‑condicionalidad’: por qué el nuevo pulso sobre el petróleo venezolano importa (y cómo impacta la logística de República Dominicana)

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | Editorial @GuasabaraEditor | 7 de enero de 2026

Resumen. La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha planteado a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, un paquete de demandas que incluye romper vínculos con China, Rusia, Irán y Cuba; aceptar una asociación exclusiva con Estados Unidos para la producción y venta de crudo pesado; y someter la logística del petróleo (buques y tanqueros) a control y bloqueo selectivo, bajo la premisa de que Venezuela enfrenta una ventana crítica de insolvencia si no liquida reservas (ABC News, 6 de enero de 2026; Bloomberg, 7 de enero de 2026). La OEA debatió de forma extraordinaria la crisis y varias delegaciones (Colombia, Chile, México y Brasil) condenaron la intervención por riesgo a la soberanía regional (EFE/Yahoo Noticias, 6 de enero de 2026; PRIMICIAS, 6 de enero de 2026), mientras China calificó la postura de Washington de “acto de intimidación” (Bloomberg, 7 de enero de 2026). Para República Dominicana, el riesgo de desabasto directo es bajo porque no compra petróleo a Venezuela desde 2015/2017 y se abastece mayoritariamente de Estados Unidos (elCaribe, 7 de septiembre de 2024; Diario Libre/EFE, 9 de septiembre de 2024; Acento, 24 de junio de 2025). Sin embargo, el impacto logístico indirecto puede ser relevante en rutas, seguros, bunker, tiempos de ciclo y cumplimiento (ABC News, 6 de enero de 2026; Acento, 2025). Se detallan escenarios y medidas tácticas (hedging, reservas de slots portuarios, protocolos OFAC, acuerdos con P\&I clubs) para absorber la volatilidad y convertir la reputación de cumplimiento de RD en ventaja competitiva. Palabras clave: Venezuela; petróleo; OEA; China; Estados Unidos; República Dominicana; logística; sanciones; bunker.


1) El anuncio que reordena la agenda hemisférica

La primicia de ABC News detalla que la Casa Blanca comunicó a Delcy Rodríguez que Venezuela debe “expulsar” a China, Rusia, Irán y Cuba y aceptar asociación exclusiva con EE. UU. para producir y vender crudo pesado, además de someter buques y tanqueros a un control directo que impida destinos como La Habana; el senador Roger Wicker confirmó que el plan pivota sobre el control del petróleo sin despliegue de tropas (ABC News, 06/01/2026). La no negación de la Casa Blanca a los detalles de la primicia, y la narrativa de “máximo apalancamiento” para frenar migración ilegal y drogas, refuerzan que no se trata de un episodio más de sanciones, sino de un cambio de escala en la intervención sobre recursos y logística (ABC News, 06/01/2026).

Simultáneamente, China calificó la postura estadounidense de “acto de intimidación” y advirtió que derechos e intereses de terceros en Venezuela deben ser respetados, anticipando fricciones por su huella en América Latina (Bloomberg, 07/01/2026). En el plano regional, la OEA debatió de forma extraordinaria la crisis y varias delegaciones (Colombia, Chile, México, Brasil) condenaron el accionar de EE. UU. por riesgo a la soberanía y al derecho internacional, subrayando que la transición en Venezuela debe ser definida por los venezolanos (EFE/Yahoo Noticias, 06/01/2026; PRIMICIAS, 06/01/2026).

Fuentes: ABC News (06/01/2026); Bloomberg (07/01/2026); EFE/Yahoo Noticias (06/01/2026); PRIMICIAS (06/01/2026).


2) La ‘petro‑condicionalidad’ y el control de la logística como lenguaje del poder

El paquete de exigencias—exclusividad petrolera con EE. UU., prioridad de ventas de crudo pesado a refinerías norteamericanas y control logístico de buques—constituye una forma de ‘petro‑condicionalidad’ que subordina la política energética venezolana a objetivos estratégicos de Washington (ABC News, 06/01/2026). Medios regionales replicaron este marco, incluyendo la idea de una entrega de 30–50 millones de barriles a EE. UU. para su venta a precio de mercado y bajo control del presidente (ABC News, 06/01/2026; Crónica Balear/EFE, 07/01/2026).

El bloqueo de tanqueros sancionados—anunciado por Trump a finales de diciembre—opera como palanca para inmovilizar crudo y forzar prioridades de venta; en términos prácticos, esto significa convertir la logística (tanques, terminales, rutas, seguros) en el punto de presión (ABC News, 06/01/2026; CiberCuba/EFE, 07/01/2026).

Fuentes: ABC News (06/01/2026); Crónica Balear/EFE (07/01/2026); CiberCuba/EFE (07/01/2026).


3) Contexto venezolano: interinato, captura de Maduro y calendario comprimido

Tras el operativo de EE. UU. que culminó en la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada por 90 días prorrogables, con base en los arts. 233–234 de la Constitución (RTVE, 05/01/2026; EFE, 05/01/2026). EL PAÍS consignó que Trump presiona para “acceso a todo” (petróleo, carreteras, puentes), mientras Rodríguez procura modular el discurso entre soberanía y cooperación, con el TSJ enmarcando la continuidad administrativa (EL PAÍS, 05/01/2026; RTVE, 05/01/2026).

Esta ventana de 90 días se superpone con el riesgo financiero: según el briefing atribuido a Marco Rubio, Venezuela tendría “un par de semanas” antes de insolvencia si no vende reservas (ABC News, 06/01/2026). Esa premura temporal explica la agresiva extracción de apalancamiento vía bloqueo logístico y control de tanqueros.

Fuentes: RTVE (05/01/2026); EFE (05/01/2026); EL PAÍS (05/01/2026); ABC News (06/01/2026).


4) Legalidad, soberanía y debate hemisférico

Mientras Colombia y otros Estados en la OEA califican lo ocurrido como violación del derecho internacional y “injerencia peligrosa” (EFE/Yahoo Noticias, 06/01/2026; PRIMICIAS, 06/01/2026; Aristegui Noticias, 06/01/2026), Washington insiste en que “no hay guerra” contra Venezuela: que se trata de aplicación de sanciones y captura de activos/líderes del narcotráfico, con la Guardia Costera y las cortes federales como instrumentos de incautación (U.S. State Department, 04/01/2026; Politico, 04/01/2026).

La tensión jurídica no es menor: captura extraterritorial de un jefe de Estado con promesa explícita de “dirigir” Venezuela reabre interrogantes sobre el principio de no intervención y la prohibición del uso de la fuerza entre Estados, aun si la narrativa oficial intenta encajar la operación en la zona gris de enforcement (U.S. State Department, 04/01/2026; EFE/Yahoo Noticias, 06/01/2026).

Fuentes: U.S. State Department (04/01/2026); Politico (04/01/2026); EFE/Yahoo Noticias (06/01/2026); PRIMICIAS (06/01/2026); Aristegui Noticias (06/01/2026).


5) Economía política del crudo: reservas gigantes, producción enana

Venezuela detenta las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (≈303.000 Mb), pero su producción efectiva está muy por debajo de ese potencial tras años de sanciones, desinversión y deterioro operativo (Infobae, 03/01/2026). La toma del control logístico—sumada a la prioridad de ventas a refinerías del Golfo de EE. UU.—busca traducir reservas en rentas inmediatas para financiar la transición bajo la órbita estadounidense, con implicaciones de gran alcance para normas de soberanía e intervención (TIME, 04/01/2026; CBS News, 06/01/2026).

Fuentes: Infobae (03/01/2026); TIME (04/01/2026); CBS News (06/01/2026).


6) Escenarios: corte abrupto vs. negociación ‘carve‑outs’

Si se impone la ’petro‑condicionalidad’, Caracas podría aceptar aperturas logísticas y prioridades de venta a cambio de alivio sancionatorio sin expulsar totalmente a socios asiáticos; China enfrenta el dilema de resistir con costo o negociar carve‑outs que preserven flujos y repagos (ABC News, 06/01/2026; Bloomberg, 07/01/2026). En todo caso, la región ingresaría en semanas de alta volatilidad logística y política.

Fuentes: ABC News (06/01/2026); Bloomberg (07/01/2026).


7) República Dominicana: realidad del abastecimiento y deuda residual

Hecho verificable: RD no compra actualmente petróleo a Venezuela. La última importación de crudo de importancia se realizó el 12 de diciembre de 2015, y un embarque puntual de diésel se registró el 20 de febrero de 2017; desde 2020, el presidente Luis Abinader ha reiterado que su gobierno “no ha comprado ni medio galón” a Venezuela (Diario Libre/EFE, 09/09/2024). La refinería estatal Refidomsa ha aclarado en múltiples ocasiones que ≈95% del crudo adquirido proviene del Golfo de EE. UU., con suministros puntuales desde Europa (Listín Diario, 07/09/2024; Refidomsa, sitio oficial). RD se abastece mayoritariamente de Estados Unidos (≈70–84% de hidrocarburos importados según cortes 2024–2025), con participación menor de Países Bajos y Colombia (Acento, 24/06/2025; RDÉ Digital/MEM, 05/07/2025).

Sobre la deuda de Petrocaribe, las cifras difieren según el universo contable: elCaribe reporta US$54.3 millones constantes (2020–julio 2024), mientras Noticias SIN—con base en la Dirección de Crédito Público—consigna US$214.3 millones sumando PDVSA (US$78.7 M) y Banco Central de Venezuela (US$135.6 M) por cesión de pagarés, dificultados por sanciones (elCaribe, 07/09/2024; Noticias SIN, 2024). En todo caso, el intercambio comercial con Venezuela es hoy muy reducido y las compras de derivados se concentran en EE. UU. y otros mercados (Listín Diario, 05/01/2026; Acento, 2025).

Fuentes: elCaribe (07/09/2024); Diario Libre/EFE (09/09/2024); Listín Diario (07/09/2024; 05/01/2026); Acento (24/06/2025; T3‑2025); RDÉ Digital/MEM (05/07/2025); Refidomsa (sitio oficial); Noticias SIN (2024).


8) Impacto logístico para RD ante la ‘petro‑condicionalidad’ y el bloqueo sobre Venezuela

8.1 Rutas y programación naviera

El bloqueo y el control logístico empujan más volumen hacia terminales del Golfo de EE. UU., con prioridad a refinerías estadounidenses. Efectos probables: mayor ocupación en el Golfo, ventanas de atraque más estrechas y variabilidad en ETA/ETD para buques con escala en RD (bunker y derivados). Aunque RD no compra crudo venezolano, la congestión regional puede encarecer fletes y elevar demoras (demurrage) (ABC News, 06/01/2026; Acento, 24/06/2025).

Fuentes: ABC News (06/01/2026); Acento (24/06/2025).

8.2 Capacidad portuaria, almacenaje y servicios

Puertos como Haina, Caucedo y La Romana pueden registrar picos de demanda para bunker, almacenaje temporal e inspección/blending conforme a sanciones, al reorientarse flujos desde hubs saturados. Refidomsa (≈34,500 bpd nominal) mantiene compras en el Golfo, lo que reduce el riesgo directo, pero exige programación fina de arrivals y rotación de tanques ante variaciones de ETA (Refidomsa, sitio oficial; Listín Diario, 07/09/2024).

Fuentes: Refidomsa (sitio oficial); Listín Diario (07/09/2024).

8.3 Seguros marítimos y riesgo regulatorio

La incertidumbre política (China habla de “intimidación”; OEA denuncia “injerencia”) puede elevar primas de seguros (P\&I, casco y máquina) y activar cláusulas por riesgo político en el Caribe; los puertos con protocolos robustos de KYC/KYS, screening de sanciones y trail documental serán preferidos por navieras y traders. RD puede capitalizar esta ventaja reforzando compliance y documentación (Bloomberg, 07/01/2026; EFE/Yahoo Noticias, 06/01/2026; U.S. State Dept., 04/01/2026).

Fuentes: Bloomberg (07/01/2026); EFE/Yahoo Noticias (06/01/2026); U.S. State Department (04/01/2026).

8.4 Bunker (combustible marino) y disponibilidad

Sin comprar a Venezuela, el bunker en RD depende de oferta estadounidense; aun así, los spreads pueden moverse por mayor demanda en el Golfo y por desvíos/reglas de cumplimiento, afectando precios en fuel oil y diésel. Es clave asegurar volúmenes y ventanas operativas para sostener competitividad como punto de reabastecimiento (Acento, T3‑2025; RDÉ Digital/MEM, 05/07/2025).

Fuentes: Acento (T3‑2025); RDÉ Digital/MEM (05/07/2025).

8.5 Fletes, demurrage y eficiencia del ciclo

Congestión y bloqueos incrementan coste de oportunidad de flotas disponibles, presionando fletes y demurrage; para RD, el impacto será indirecto en importaciones de derivados y exportaciones de zonas francas vía flete marítimo (ABC News, 06/01/2026; Acento, 24/06/2025).

Fuentes: ABC News (06/01/2026); Acento (24/06/2025).

8.6 Cumplimiento (OFAC) y trazabilidad

El énfasis de EE. UU. en seizure/enforcement exige debida diligencia extendida: listas de sanciones, beneficiarios finales, certificado de origen, verificación de puertos previos y coordinación con agencias estadounidenses. La no compra de crudo venezolano por RD desde 2015/2017 ayuda a blindar la posición de cumplimiento (U.S. State Dept., 04/01/2026; Diario Libre/EFE, 09/09/2024; Listín Diario, 29/10/2024).

Fuentes: U.S. State Department (04/01/2026); Diario Libre/EFE (09/09/2024); Listín Diario (29/10/2024).


9) Plan táctico para RD (acciones concretas)

  1. Hedging de bunker/diésel (90–180 días) con traders del Golfo y UE; definir gatillos por variación de spreads (Acento, T3‑2025; RDÉ Digital/MEM, 05/07/2025).
  2. Reserva de slots y ventanas de atraque en Haina/Caucedo/La Romana con ETA/ETD dinámico y prioridad a buques con screening limpio (Refidomsa, sitio oficial; Listín Diario, 07/09/2024).
  3. Protocolo OFAC: KYC/KYS, listas, beneficiario final, trazabilidad documental y revisión de puertos previos; capacitaciones mensuales para agentes navieros (U.S. State Dept., 04/01/2026).
  4. Acuerdos con P\&I clubs y brokers para primas preferenciales a operaciones con compliance reforzado (Bloomberg, 07/01/2026; EFE/Yahoo Noticias, 06/01/2026).
  5. Paquetes logísticos compliance‑ready (almacenaje, inspección, blending bajo norma) para traders del Golfo y Europa (Refidomsa, sitio oficial; Listín Diario, 07/09/2024).
  6. Mesa técnica (MICM–ProDominicana–Refidomsa–navieras–aseguradoras) para monitoreo semanal de rutas, primas y fletes (MICM/ONE, 2015‑2025; Acento, 24/06/2025).
  7. Contratos ‘swing’ con proveedores alternos (EE. UU., Países Bajos, Colombia) para flexibilizar volúmenes ante picos regionales (Acento, T3‑2025).
  8. Sistema de alertas (ETA/ETD, congestión, sanciones) conectado a autoridades portuarias y agregados estadounidenses (U.S. State Dept., 04/01/2026).
  9. Comunicación pública: Reafirmar que RD no compra crudo venezolano y que Refidomsa opera con cumplimiento total, contrarrestando narrativas de riesgo (elCaribe, 07/09/2024; Diario Libre/EFE, 09/09/2024; Listín Diario, 29/10/2024).
  10. Simulacros de contingencia: escenarios de congestión y desvío de buques con planes de priorización por tipo de carga/criticidad económica (Refidomsa, sitio oficial; Listín Diario, 07/09/2024).

10) Conclusión: geopolítica del crudo y logística inteligente

La ’petro‑condicionalidad’ eleva la logística a instrumento central de poder. Para República Dominicana, el riesgo directo de desabasto desde Venezuela es mínimo por su matriz actual (EE. UU. como principal suplidor); pero la volatilidad logística—rutas, seguros, bunker, fletes, cumplimiento—exige anticipación, coberturas y disciplina regulatoria. Convertir la reputación de cumplimiento en ventaja competitiva es posible si se alinean hedging, protocolos OFAC, acuerdos con aseguradores y paquetes logísticos conformes que hagan de RD un hub seguro y eficiente en el corredor Golfo–Caribe–Atlántico (ABC News, 06/01/2026; Acento, 24/06/2025).


Referencias

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Cómo puede influir la captura de Nicolás Maduro en los siguientes pasos de Rusia y China


Cómo puede influir la captura de Nicolás Maduro en los siguientes pasos de Rusia y China

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen. La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos federales abre un nuevo capítulo geopolítico con implicaciones para la disuasión estratégica de Estados Unidos y, por extensión, de Occidente. Este artículo de opinión académico, inclinado a la defensa de los valores occidentales (Estado de derecho, responsabilidad individual, seguridad colectiva y respeto a la dignidad humana), examina cómo este hito puede reconfigurar los incentivos de Rusia y China. Se argumenta que, bajo una arquitectura de principios y coaliciones, la acción estadounidense puede fortalecer la credibilidad disuasiva frente a actores revisionistas, siempre que se vincule a marcos legales, a la protección de civiles y a una hoja de ruta democrática para Venezuela. La cobertura en vivo de medios estadounidenses confirmó que el gobierno de EE.UU. ha indicado que administrará temporalmente Venezuela y que el país entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, añadiendo un componente económico a la estabilización política. [presidencia.gob.do]

La operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su posterior comparecencia en Nueva York ha sido documentada por múltiples coberturas en vivo y análisis internacionales. El presidente de EE.UU. ha señalado que se “administrará” Venezuela hasta una transición segura, mientras se materializa un esquema de suministro de 30–50 millones de barriles de crudo hacia Estados Unidos; esta dimensión económica puede funcionar como amortiguador inicial en la estabilización institucional si se gestiona con transparencia y propósito público. En paralelo, informes periodísticos indican que Washington ha planteado un horizonte de inversión y reconstrucción de la infraestructura petrolera venezolana, y que evalúa opciones estratégicas en el Ártico (Groenlandia), cuestión que ha generado respuestas europeas en defensa de la soberanía danesa y del marco OTAN, subrayando que el liderazgo occidental debe ejercerse con reglas. [presidencia.gob.do] [razon.com.mx], [warner.senate.gov], [listindiario.com]

Respecto de China, emergen dos vectores. Primero, el efecto demostración: Pekín puede intentar reforzar narrativas sobre la “inestabilidad estadounidense” para moldear percepciones internacionales, especialmente en debates de soberanía y derecho internacional; aun así, el caso de Taiwán —que China considera “asunto interno”— difiere sustantivamente del estatus de Venezuela como Estado soberano, por lo que el vínculo causal entre Caracas y el Estrecho no es automático según análisis recientes. Segundo, el cálculo de riesgos: la señal de capacidad expedicionaria estadounidense en el Caribe puede reforzar la disuasión indirecta en el Indo‑Pacífico si se combina con alianzas y presencia sostenida; voces en Washington —como el senador Mark Warner— alertan, no obstante, sobre la necesidad de preservar límites constitucionales para evitar abrir “cajas de Pandora” estratégicas. En el plano energético, China podría verse afectada por una eventual reorientación de flujos petroleros venezolanos; análisis de mercado estiman que el impacto de corto plazo sería amortiguado por existencias de crudo sancionado en almacenamiento flotante cerca de China y Malasia, y que el peso de los barriles venezolanos en la canasta china fue relativamente acotado el último año. [panorama.com.do] [cdn.com.do] [bloomberg.com]

Para Rusia, el desenlace en Caracas ofrece incentivos mixtos. El Kremlin puede intensificar la retórica de doble rasero y buscar réditos propagandísticos en Eurasia; pero, en términos de poder duro, la operación —rápida y con objetivos delimitados— recuerda que Washington conserva ventanas de iniciativa fuera del teatro europeo. Ello no implica una escalada automática en Ucrania, aunque sí puede empujar a Moscú a reforzar amenazas híbridas (ciberataques, desinformación, presión energética) y a probar márgenes de tolerancia occidental. En América Latina, la captura añade presión a la periferia de alianzas de Rusia, con Caracas —aliado clave— en transición forzada; además, quedan en suspenso reclamaciones de producción y derechos de empresas estatales extranjeras sobre crudo venezolano, lo que incrementa la incertidumbre contractual de mediano plazo. [larazon.do] [bloomberg.com]

El impacto en la coherencia occidental también se observa en Europa: mientras algunos gobiernos apoyan el fin de un régimen autoritario, otros subrayan límites del derecho internacional y defienden la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia, reafirmando que el orden liberal no es fuerza sin frenos, sino poder con reglas y respeto a compromisos de alianza. Este debate —sobre cómo ejercer liderazgo sin quebrar principios— es consustancial a la defensa de Occidente: credibilidad disuasiva y gobernanza multinivel (Alianza Atlántica, UE, OEA) para procesar crisis con legalidad, proporcionalidad y propósito político. [warner.senate.gov], [listindiario.com] [hoy.com.do]

En el hemisferio, la postura de la República Dominicana ante la OEA aporta un anclaje normativo valioso: rechazo a la proclamación de Maduro tras los comicios de 2024, exigencia de publicación íntegra de actas y llamado a una transición democrática pacífica, soberana y liderada por los venezolanos. Esta coherencia se alinea con los valores occidentales: libertad individual, instituciones democráticas, dignidad humana y solución pacífica de controversias. La región necesita un andamiaje cooperativo que evite escaladas y sostenga la reconstrucción institucional, con asistencia humanitaria y apoyo a mecanismos electorales verificables. [eldia.com.do], [cdn.com.do]

A la luz de la nueva información energética y financiera, conviene matizar tres puntos. Primero, Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo (alrededor de 303 mil millones de barriles, según estimaciones previas a la crisis), pero su infraestructura y producción se han deteriorado y requieren inversión significativa antes de un repunte sostenible. Segundo, aunque la operación en Caracas puede ser leída como intento de reafirmar la arquitectura del petrodólar, análisis recientes sostienen que los proyectos de desdolarización impulsados por los BRICS enfrentan barreras estructurales y de infraestructura financiera, por lo que el dólar mantiene ventajas decisivas a medio plazo. Tercero, el shock petrolero luce absorbible por el mercado global en el corto plazo debido a una expectativa de sobreoferta en 2026 y al reducido peso actual de la producción venezolana en el suministro mundial, aunque la reconstrucción del sector exigiría años. [eia.gov] [bloomberg.com] [bloomberg.com]

Con base en lo anterior, se proponen lineamientos de política para Estados Unidos y aliados: (1) sostener una coalición amplia que legitime acciones bajo marcos regionales (Carta de la OEA) y multilaterales, minimizando daños colaterales; (2) granular la disuasión estratégica hacia Rusia y China con señales de capacidad, continuidad y límites (apoyo sostenido a Ucrania y Taiwán, evitando equivalencias jurídicas espurias); (3) priorizar protección de civiles y escalamiento diplomático (contactos con actores internos venezolanos y países vecinos); (4) anclar cualquier gestión temporal en procedimientos judiciales transparentes, garantizando debido proceso y supervisión legislativa; y (5) construir una hoja de ruta realista para elecciones libres, con misiones de observación y verificación internacional. El objetivo último es demostrar que la fuerza al servicio de la ley —y no la ley al servicio de la fuerza— distingue el liderazgo occidental. [noticiassin.com], [acento.com.do], [cdn.com.do]

A título personal y profesional, sostengo que el desenlace en Caracas, correctamente encuadrado en principios y procedimientos, puede reforzar la disuasión occidental sin precipitar imitaciones peligrosas. La clave estará en cómo se administra lo que sigue: menos proclamas y más institución; menos improvisación y más planeación democrática.

Sobre el autor

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Palabras clave: Venezuela; disuasión; Rusia; China; Estado de derecho; valores occidentales; OEA; transición democrática; seguridad hemisférica.


Referencias

Chatham House. (2026, enero 3/6). US to ‘run’ Venezuela after Maduro captured, says Trump: Early analysis. https://www.chathamhouse.org/2026/01/us-attacks-venezuela-and-maduro-captured-early-analysis-chatham-house-experts

DW. (2026, enero 4). El mundo reacciona a la captura de Nicolás Maduro. https://www.dw.com/es/el-mundo-reacciona-a-la-captura-de-nicol%C3%A1s-maduro/a-75385978

El País. (2026, enero 6). El ataque de Estados Unidos a Venezuela agita las aguas de Taiwán. https://elpais.com/internacional/2026-01-06/el-ataque-de-estados-unidos-a-venezuela-agita-las-aguas-de-taiwan.html

Independent. (2026, enero 7). Live updates: Trump says Venezuela is turning over millions of barrels of oil; Greenland option under review. https://www.independent.co.uk/news/world/americas/trump-venezuela-greenland-live-updates-b2895706.html

NBC News. (2026, enero 7). Live updates: Venezuela to hand over up to 50M barrels of oil to U.S., Trump says. https://www.nbcnews.com/news/us-news/live-blog/live-updates-venezuela-crisis-trump-oil-greenland-rcna252736

Politico. (2026, enero 3). After Venezuela operation, Trump says the whole hemisphere is in play. https://www.politico.com/news/2026/01/03/trump-venezela-mexico-00710063

Presidencia de la República Dominicana (MIREX). (2026, enero 6). Gobierno dominicano reafirma ante la OEA su rechazo a la proclamación de Nicolás Maduro. https://presidencia.gob.do/noticias/gobierno-dominicano-reafirma-ante-la-oea-su-rechazo-la-proclamacion-de-nicolas-maduro-y

USA Today. (2026, enero 4/5). Trump renews push to annex Greenland after Venezuela strike. https://www.usatoday.com/story/news/politics/2026/01/04/greenland-trump-venezuela/88018306007/

Warner, M. (2026, enero 3). Senate Intelligence Vice Chairman Warner Responds to Military Action in Venezuela. Oficina del senador Mark R. Warner. https://www.warner.senate.gov/public/index.cfm/2026/1/senate-intelligence-vice-chairman-warner-responds-to-military-action-in-venezuela

El Tiempo. (2026, enero 4). Estos son los cuatro frentes de conflicto que desata el ataque de Estados Unidos en Venezuela. https://www.eltiempo.com/mundo/venezuela/invasion-a-taiwan-y-los-otros-frentes-que-desata-el-ataque-de-estados-unidos-en-venezuela-que-tensiones-se-abren-dentro-de-america-latina-3521769

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⚖️🇺🇸 La captura de Nicolás Maduro abre un nuevo capítulo para la disuasión de EE.UU. y Occidente: fuerza al servicio de la ley, protección de civiles y transición democrática en #Venezuela. El mensaje a 🇨🇳 y 🇷🇺 debe ser claro: liderazgo con reglas, no hegemonía sin límites. 🛡️🏛️
Claves: coordinación hemisférica (#OEA), transparencia judicial y hoja de ruta verificable hacia elecciones libres. Así se defienden los valores occidentales: Estado de derecho, responsabilidad individual y dignidad humana.
#EEUU #Occidente #TransiciónDemocrática #EstadoDeDerecho #Rusia #China #Taiwán #RepúblicaDominicana
— Luis Orlando Díaz Vólquez
Fuentes: DW (04/01/2026) · NBC News (07/01/2026) · Presidencia RD/MIREX (06/01/2026)

Operación Caracas y pulso en alta mar: disuasión con reglas, derecho marítimo y el liderazgo de Occidente

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narco‑terrorismo y armas ha reconfigurado, en cuestión de días, el tablero hemisférico y ha encendido una serie de señales simultáneas en tierra y mar. A la afirmación de que Estados Unidos “administrará” Venezuela hasta una transición “segura, adecuada y juiciosa” se sumó la promesa de recibir entre 30 y 50 millones de barriles de crudo; todo ello, según coberturas en vivo y cronologías judiciales divulgadas por medios internacionales que también han documentado la primera comparecencia de Maduro en el Distrito Sur de Nueva York. En paralelo, la región observó reacciones divergentes: condenas por violación de soberanía, apoyos a la responsabilización penal, y llamados a elecciones con verificación internacional. (Fuentes: NBC NewsDW)

China: efecto demostración, cálculo de riesgos y amortiguación energética. Para Pekín, el vínculo entre Caracas y el Estrecho de Taiwán no es automático: su narrativa insiste en que Taiwán constituye un “asunto interno”, mientras analistas apuntan a que la intervención estadounidense podría funcionar más como recordatorio de capacidad expedicionaria que como incentivo directo a una réplica en el Indo‑Pacífico. En términos energéticos, el impacto inicial por una eventual reorientación de flujos venezolanos sería amortiguado por inventarios en almacenamiento flotante cerca de China y Malasia, aunque los “teapots” —refinerías independientes— sufrirían más la pérdida de barriles pesados con descuento. La conclusión operativa: paciencia estratégica y juego largo, con ajustes de relato y de compras spot. (Fuentes: El PaísBloomberg)

Rusia: propaganda, señales navales y periferia de alianzas. El Kremlin ha planteado la tesis del “doble rasero” y ha buscado capitalizar el agravio, pero el episodio evidencia que Washington conserva ventanas de iniciativa fuera del teatro europeo. El foco inmediato se desplazó al mar: en el Atlántico Norte, medios y funcionarios reportaron el despliegue de un submarino ruso para escoltar el Marinera (ex Bella‑1), mientras la Guardia Costera y el Comando Europeo de EE. UU. intentaban interceptar o incautar la nave por su presunta pertenencia a una flota en la sombra que mueve crudo sancionado. Es una señal de que la disputa ya no es sólo legal‑económica: roza la señalización naval, con riesgo de errores de apreciación si no se anclan las acciones en bases jurídicas claras. (Fuentes: CNBCTV18France 24 (AFP live))

Caracas: coerción social y ritual político. Dentro de Venezuela, funcionarios condujeron marchas por la liberación de Maduro, al tiempo que se denunciaba y perseguía a quienes festejaban públicamente su captura; sin embargo, la tónica predominante fue el silencio cauteloso y la pragmatización de la vida cotidiana (filas en supermercados y gasolineras), más que un júbilo abierto en las calles. Verificaciones independientes desmontaron videos virales que atribuían “millones celebrando” en Caracas; buena parte del apoyo visible afloró fuera del país, mientras dentro pesó el miedo. La conclusión: coerción ritual para sostener el relato y disuadir la disidencia, sin crear consenso auténtico. (Fuentes: EFEPolitiFact)

Alta mar: UNCLOS, bandera, visita y persecución. En alta mar rigen las libertades de navegación (art. 87 UNCLOS) y la jurisdicción exclusiva del Estado de pabellón (art. 92), que debe ejercer control efectivo (art. 94). La interdicción o incautación de un buque con bandera extranjera exige base jurídica reconocida por el derecho del mar —por ejemplo, derecho de visita ante buque apátrida o con falsa bandera (art. 110), o hot pursuit iniciado en aguas bajo jurisdicción del Estado y mantenido ininterrumpidamente (art. 111)—, o consentimiento del Estado de pabellón. En este caso, la narrativa pública indica que el Bella‑1 cambió de nombre y registró bandera rusa tras repeler un abordaje previo cerca de Venezuela; si ese registro es válido, la pretensión de tratarlo como apátrida se debilita y vuelve crucial probar fraude registral o falsa bandera, ámbito en el que la OMI ha emitido mejores prácticas contra registros fraudulentos y subraya el requisito de “vínculo genuino” del art. 91. (Fuentes: UNCLOS – texto oficialIMO – Registro y fraude)

Bloqueo beligerante vs. interdicción en tiempo de paz. El San Remo Manual regula bloqueos en conflictos armados (notificación, efectividad, imparcialidad, trato a buques neutrales). El “bloqueo” anunciado por Washington a buques sancionados vinculados a Venezuela no se acompaña de una declaración de guerra, lo que sugiere más bien un marco de law enforcement extraterritorial en tiempo de paz. Llamar “bloqueo” a tales medidas —sin el presupuesto de beligerancia— es jurídicamente controvertido y exige prudencia: la ampliación de la interdicción a rutas atlánticas podría ser vista por terceros como interferencia con la libertad de navegación de la alta mar si no se ancla en UNCLOS y/o consentimiento del Estado de pabellón. (Fuentes: San Remo Manual – ICRCDW (20/12/2025))

Implicaciones normativas y de responsabilidad. La proyección de órdenes judiciales y sanciones nacionales sobre alta mar no está prevista en UNCLOS como título general de intervención. Una incautación fuera de los supuestos del art. 110 o de un hot pursuit válido expone al Estado actuante a posibles reclamaciones por violación de la libertad de navegación y a controversias bajo el Parte XV de UNCLOS. La vía más sólida, por tanto, es: probar apatridia o falsa banderacoordinar con el Estado de pabellón y documentar la legalidad y proporcionalidad del uso de la fuerza en abordajes de cumplimiento. Paralelamente, los Estados de pabellón deben acreditar control efectivo sobre las naves que registran para evitar que el cambio de identidad en tránsito sea excusa o escudo ante medidas legítimas de cumplimiento. (Fuentes: UNCLOS – visión generalIMO – mejores prácticas contra fraude)

Liderazgo occidental: disuasión con reglas, no hegemonía sin límites. A nivel político, la estrategia que defiende Occidente debería combinar capacidad y contención: sostener la disuasión frente a redes ilícitas y apoyos estatales revisionistas, anclando cada acción en marcos legales y coaliciones, con protección de civiles y hojas de ruta democráticas verificables. El Hemisferio ya exhibe articulaciones normativas útiles: la República Dominicana reafirmó ante la OEA su rechazo a la proclamación de Maduro y pidió transición pacífica y soberana liderada por los venezolanos, coherente con los principios de dignidad humanainstituciones democráticas y solución pacífica de controversias. Esa coherencia—unida a una política marítima con bases transparentes—es la mejor manera de legitimar medidas firmes sin desbordar el orden jurídico que se busca preservar. (Fuentes: Presidencia RD/MIREXUSA Today)

Conclusión. La “Operación Caracas” y el caso Marinera/Bella‑1 exponen la intersección entre sanciones, derecho del mar y disuasión. Para que el episodio marque un punto de inflexión virtuoso, la respuesta debe ser doble: institucionalizar la transición venezolana con garantías procesales y elecciones verificables, y normalizar la aplicación de la ley en alta mar mediante fundamentos jurídicos verificablescooperación con Estados de pabellón y prudencia operacional. Así se evita que una interdicción de cumplimiento devenga ensayo de brinkmanship naval y se reafirma que, en Occidente, la fuerza está al servicio de la ley—no la ley al servicio de la fuerza. (Fuentes: NBC NewsUNCLOS – texto oficial)

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Implicaciones para el derecho marítimo internacional

Contexto inmediato. La interdicción o incautación de un petrolero con bandera rusa vinculado a Venezuela en el Atlántico Norte introduce un caso de estudio sobre la libertad de navegación en alta mar, la jurisdicción del Estado de pabellón y los límites de la aplicación extraterritorial de sanciones. Según reportes de última hora, la operación fue conducida por la Guardia Costera y el Comando Europeo de EE. UU., con versiones que ya hablan de seizure del buque “Marinera” (ex Bella‑1); Rusia, por su parte, habría desplegado unidades navales y expresó “preocupación” por la persecución del petrolero. Estos hechos sitúan el caso en el cruce entre cumplimiento sancionatorio y señalización naval interestatal, con riesgo de precedentes. [presidencia.gob.do][listindiario.com]

Alta mar, libertades y jurisdicción de pabellón. En alta mar rigen las libertades de navegación y comunicación (art. 87 UNCLOS) y, como regla, las naves están sometidas a la jurisdicción exclusiva del Estado cuyo pabellón enarbolan (art. 92), que debe ejercer control efectivo sobre ellas (art. 94). La intervención de un tercero sobre un buque debidamente registrado requiere base jurídica reconocida por el derecho del mar o autorización del Estado de pabellón; de lo contrario puede configurarse una interferencia ilícita con la libertad de navegación. Por eso, cualquier incautación en alta mar que no encaje en supuestos específicos (piratería, trata de esclavos, radiodifusión no autorizada, buques apátridas o hot pursuit válidamente iniciado) tensiona el marco de UNCLOS. [un.org][un.org]

Derecho de visita y buques apátridas vs. cambio de bandera. El derecho de visita (art. 110 UNCLOS) permite a un buque de guerra verificar identidad cuando existan motivos razonables para creer que la nave es apátrida o usa falsa bandera; si se confirma la apatridia, el abordaje y detención son legalmente más defendibles. El problema aquí es dinámico: se reporta que el Bella‑1 cambió nombre y registró bandera rusa, incluso pintando el pabellón en el casco, tras repeler un abordaje previo. Si ese registro cumple requisitos formales del Estado de pabellón, la pretensión de tratarlo como “apátrida” se debilita y vuelve central la prueba de falsa bandera o fraude registral. La OMI subraya que la nacionalidad de buque exige “vínculo genuino” y control efectivo del Estado, y alerta sobre registros fraudulentos; aun así, no existe hoy un régimen vinculante que homologue globalmente el proceso de registro, lo que complica la respuesta jurídica uniforme. [un.org][imo.org]

Hot pursuit y umbrales espaciales. El hot pursuit (art. 111 UNCLOS) faculta a un Estado ribereño a perseguir más allá de sus aguas una nave que violó sus leyes dentro del mar territorial o zona contigua, siempre que la persecución se inicie allí y sea ininterrumpida. En este caso, los reportes sitúan el intento de incautación en el Atlántico Norte, tras una persecución iniciada en el Caribe; si EE. UU. pretende ampararse en hot pursuit, debería demostrar una violación de sus leyes en zona marítima propia y continuidad estricta, extremo difícil cuando la persecución se desplaza por múltiples jurisdicciones y la nave alega nuevo pabellón. De lo contrario, el fundamento sería otra base (p. ej., mandato judicial y sanciones) cuya proyección en alta mar no encuentra respaldo expreso en UNCLOS. [youtube.com][un.org]

Bloqueo, conflicto armado y el San Remo Manual. Los bloqueos marítimos clásicos se regulan por el San Remo Manual aplicable a conflictos armados en el mar: exigen notificaciónefectividadimparcialidad y respeto a salvaguardias para buques neutrales; además, presuponen un estado de beligerancia o conflicto armado internacional. EE. UU. ha anunciado un “bloqueo” de buques sancionados vinculados a Venezuela, pero no ha declarado estado de guerra; de ahí que calificar la operación como “bloqueo” beligerante es jurídicamente controvertido y abre debate sobre si se trata de medidas de cumplimiento (law enforcement) ajenas al ius in bello, o de un bloqueo incompatible con el régimen de paz de UNCLOS. La pertinencia del San Remo Manual ayuda a ilustrar estándares, pero no convierte automáticamente la operación en lícita bajo ese marco si falta el presupuesto de conflicto armado. [ihl-databa…s.icrc.org][acento.com.do]

Sanciones, extraterritorialidad y riesgos de responsabilidad. La narrativa estadounidense invoca órdenes judiciales internas y regímenes de sanciones para perseguir la red logística de crudo sancionado; sin embargo, UNCLOS no otorga una facultad general de ejecución extraterritorial de sanciones en alta mar sobre buques con pabellón extranjero. La intervención se sostiene mejor si se demuestra apatridia/falsa bandera o consentimiento del Estado de pabellón; de lo contrario, el Estado que interfiere se expone a reclamaciones por violación de la libertad de navegación y responsabilidad internacional, activándose mecanismos de solución de controversias del Parte XV de UNCLOS. Por su parte, el Estado de pabellón debe acreditar que ejerce jurisdicción y control efectivos (art. 94) y que el registro no es meramente instrumental para frustrar una medida de cumplimiento. [un.org][un.org]

Fraude registral y “vínculo genuino”. La OMI recuerda que el registro fraudulento puede envolver documentación falsa y alteraciones de identidad (nombres/IMO), y recomienda verificaciones cruzadas (CSR, GISIS, listas de sanciones del Consejo de Seguridad). En la práctica, el “vínculo genuino” del art. 91 UNCLOS ha funcionado más como estándar programático que como requisito exigible con consecuencias automáticas, dado que el Convenio de 1986 sobre condiciones de registro no está en vigor. Este vacío normativo explica por qué cambios de pabellón en tránsito complican la aplicabilidad del derecho de visita y, al mismo tiempo, no blindan al buque si el registro es fraudulento o no conlleva control real del Estado. [imo.org][wwwcdn.imo.org]

Uso de la fuerza y proporcionalidad en alta mar. Aun en operaciones de law enforcement, el uso de la fuerza debe ser necesario, proporcional y gradual; las prácticas codificadas en el San Remo Manual sobre trato a buques neutrales y advertencias antes del ataque son útiles por analogía, aunque su texto esté pensado para conflicto armado. En entornos de interdicción sancionatoria sin guerra declarada, la seguridad de tripulación y carga y la prevención de daños colaterales devienen parámetros de debida diligencia, y cualquier lesión grave podría alimentar reclamaciones de reparación bajo el derecho de la responsabilidad[ihl-databa…s.icrc.org][un.org]

¿Hacia dónde se mueve la aguja? El caso Marinera/Bella‑1 puede empujar a: i) mayor precisión estatal al invocar apatridia/falsa bandera antes de abordar; ii) cooperación con Estados de pabellón para autorización de visita/abordaje (marcos de shiprider, acuerdos bilaterales); iii) fortalecer estándares OMI contra registros fraudulentos; y iv) clarificar en foros multilaterales los límites entre bloqueo beligerante y interdicción sancionatoria en tiempo de paz. Sin esa clarificación, la práctica de “bloqueo global” a buques sancionados corre el riesgo de normalizar interferencias que UNCLOS no contempla, elevando el potencial de litigios y escaladas en zonas de alto tráfico[imo.org][un.org]

Conclusión operativa. Para permanecer dentro del derecho marítimo internacional, las autoridades que ejecutan sanciones deben anclar cada abordaje en bases jurídicas verificables (apátrida/falsa bandera, consentimiento del Estado de pabellón, hot pursuit válido) y publicar los fundamentos de las órdenes judiciales que invocan, minimizando así la percepción de arbitrariedad y la exposición a reclamaciones. A la vez, los Estados de pabellón deberían reforzar la trazabilidad del registro y el control efectivo sobre naves que enarbolan su bandera, para que los cambios de identidad en tránsito no sean excusa ni escudo frente a medidas de cumplimiento legítimas. Sólo así se evita que un caso de aplicación de sanciones desborde el marco de UNCLOS y derive en una crisis de navegación que afecte la estabilidad del sistema. [un.org][imo.org]

Referencias clave: