martes, 7 de abril de 2026

Recaudaciones de Aduanas crecieron RD$1,328.30 millones en marzo pese a la crisis global

Recaudaciones de Aduanas crecieron RD$1,328.30 millones en marzo pese a la crisis global

Enero–marzo marca el mayor nivel de recaudación para un primer trimestre en la historia de la DGA, en un contexto internacional adverso para el comercio mundial

Santo Domingo, R.D., 7 de abril de 2026. – Las recaudaciones de la Dirección General de Aduanas (DGA) registraron un crecimiento interanual de RD$1,328.30 millones durante el mes de marzo, en comparación con igual período de 2025, fortaleciendo los ingresos del Estado dominicano pese al entorno de incertidumbre generado por el conflicto bélico en el Medio Oriente, iniciado a finales de febrero y con impacto directo en el comercio global.

Con estos resultados, el primer trimestre de 2026 se consolida como el de mayor recaudación en la historia de la DGA para ese período, al igual que el mes de marzo, que se posiciona como el de mayor ingreso recaudatorio en términos comparativos históricos. Este desempeño otorga un carácter histórico a la actual gestión encabezada por el director general, Nelson Arroyo.

Durante marzo, la DGA mantuvo un promedio diario de recaudación superior a RD$1,056.15 millones, alcanzando un total de RD$23,235.32 millones, cifra que supera los RD$21,907.02 millones recaudados en marzo del año pasado.

Estos resultados responden a las directrices establecidas por el director general Nelson Arroyo al asumir sus funciones en enero de este año, orientadas a reforzar la eficiencia institucional y contribuir al equilibrio fiscal y presupuestario del país, como prioridad estratégica del Gobierno dominicano.

Asimismo, las recaudaciones del mes representaron un superávit de RD$310.63 millones respecto a lo estimado, para un cumplimiento de la meta de 101.35 %, reflejando una gestión eficaz en la administración de los ingresos aduaneros.

En paralelo, las actividades comerciales del país mantuvieron su dinamismo, de acuerdo con las cifras de importación bajo el régimen nacional. Solo en marzo se registraron 29,785 contenedores importados, lo que representa un crecimiento interanual de 15.06 %, evidencia del sostenido comportamiento de la demanda interna.

Desempeño del primer trimestre

Entre enero y marzo de 2026, la DGA sostuvo un promedio diario de recaudación superior a RD$1,065 millones, alcanzando un total de RD$62,870.54 millones, lo que equivale a RD$1,323.84 millones adicionales en términos interanuales.

En cuanto a la actividad comercial, durante el primer trimestre se contabilizaron 74,661 contenedores importados bajo el régimen nacional, para un incremento de 2.04 % con respecto al mismo período de 2025.

Estos indicadores confirman la resiliencia del comercio dominicano y el fortalecimiento del rol de la Dirección General de Aduanas como pilar clave de la sostenibilidad fiscal, aun en un escenario internacional desafiante para las cadenas logísticas y el comercio exterior.

Resumen | La Dirección General de Aduanas (DGA) alcanzó en marzo de 2026 un crecimiento interanual de RD$1,328.30 millones en recaudaciones, pese al contexto de incertidumbre global derivado del conflicto bélico en el Medio Oriente y sus efectos sobre el comercio internacional.

El primer trimestre enero–marzo de 2026 se convirtió en el de mayor recaudación en la historia de la DGA, con un total de RD$62,870.54 millones, superando en RD$1,323.84 millones al mismo período de 2025. Marzo, a su vez, se posicionó como el mes con mayor recaudación histórica, alcanzando RD$23,235.32 millones, con un promedio diario superior a RD$1,056 millones.

Las recaudaciones de marzo superaron la meta estimada, generando un superávit de RD$310.63 millones, para un cumplimiento del 101.35 %, resultado directo de las directrices de eficiencia institucional y disciplina fiscal impulsadas por la gestión del director general Nelson Arroyo desde enero de 2026.

El desempeño recaudatorio estuvo acompañado por un dinamismo sostenido del comercio exterior, reflejado en el aumento de las importaciones bajo el régimen nacional: 29,785 contenedores en marzo (+15.06 % interanual) y 74,661 contenedores en el primer trimestre (+2.04 % interanual).

Estos resultados confirman la resiliencia de la economía dominicana, la recuperación de la demanda interna y el rol estratégico de la DGA como soporte clave de la estabilidad fiscal del Estado, incluso en escenarios internacionales adversos.

OPINIÓN | Recaudar en la tormenta: Aduanas, resiliencia fiscal y el pulso real del comercio
Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En tiempos de incertidumbre global, cuando el comercio internacional se tensiona y las cadenas logísticas se vuelven más frágiles, hay indicadores que funcionan como termómetros de la economía real. Las recaudaciones aduaneras son uno de ellos: no solo porque representan ingresos claves para el Estado, sino porque reflejan —con una crudeza difícil de maquillar— el ritmo de las importaciones, el consumo interno, la actividad productiva y la capacidad institucional para administrar con eficiencia un sistema complejo y altamente expuesto al riesgo.

Por eso, los resultados informados por la Dirección General de Aduanas (DGA) correspondientes a marzo y al primer trimestre de 2026 merecen una lectura que vaya más allá del titular. No se trata únicamente de un crecimiento interanual de RD$1,328.30 millones en marzo, ni de un acumulado histórico de RD$62,870.54 millones entre enero y marzo. Se trata del significado estratégico de estos datos en el contexto actual: un escenario internacional adverso, marcado por un conflicto bélico en el Medio Oriente iniciado a finales de febrero, con repercusiones directas sobre el comercio global, los fletes, los seguros, los tiempos de tránsito y las expectativas de los mercados.

En ese entorno, que el mes de marzo haya cerrado con RD$23,235.32 millones recaudados —frente a RD$21,907.02 millones del mismo mes del año anterior— y con un promedio diario superior a RD$1,056.15 millones, no es un evento menor. Es una señal doble: por un lado, de resiliencia económica, y por el otro, de capacidad operativa y gerencial dentro de la administración aduanera. Más aún, cuando el mes registró un superávit de RD$310.63 millones sobre lo estimado, para un cumplimiento de 101.35 % de la meta. En la gestión pública, cumplir y superar metas en un escenario normal ya es meritorio; hacerlo cuando el entorno global complica los flujos comerciales, y eleva la volatilidad, es un mensaje institucional de alto valor.

Hay que subrayar, además, que estos resultados se producen al inicio de una nueva etapa gerencial, con un director general que asumió en enero y que, desde el primer día, ha transmitido una directriz clara: trabajar con enfoque en el equilibrio fiscal y presupuestario del país. Esa orientación es crucial porque ubica a la DGA no como una entidad que solo “cobra” o “libera cargas”, sino como un pilar del Estado moderno: una institución que protege la sostenibilidad financiera de las políticas públicas, fortalece la capacidad del gobierno para planificar y ejecutar, y reduce la vulnerabilidad fiscal ante choques externos.

Cuando se observa el primer trimestre completo, la magnitud del hito se vuelve aún más evidente. Entre enero y marzo, la DGA sostuvo un promedio diario de recaudación superior a RD$1,065 millones, alcanzando un total de RD$62,870.54 millones, lo que representa RD$1,323.84 millones adicionales en términos interanuales. En otras palabras: estamos ante el mayor nivel de recaudación para un primer trimestre en la historia de la institución, y eso coloca a la DGA en el centro de la conversación sobre estabilidad macroeconómica, cumplimiento de metas públicas y credibilidad institucional.

Pero el editorial sería incompleto si se quedara solo en la cifra recaudatoria. Hay un segundo dato que ilumina el trasfondo económico: el comportamiento del régimen nacional en términos de volumen de importación. Solo en marzo se registraron 29,785 contenedores importados, para un crecimiento interanual de 15.06 %. En el trimestre, el régimen nacional acumuló 74,661 contenedores, un incremento de 2.04 % respecto al mismo período de 2025. Estos números sugieren que, pese a las tensiones globales, el país mantiene un nivel de demanda interna que empuja el movimiento comercial. Y cuando la demanda se sostiene, las recaudaciones encuentran una base real —no simplemente contable— para crecer.

Ahora bien, este desempeño debe interpretarse con equilibrio. No es el momento de triunfalismos, sino de comprensión estratégica. La coyuntura internacional que hoy pesa sobre el comercio mundial puede intensificarse y traducirse en presiones sobre los costos de importación, los tiempos logísticos y la disponibilidad de ciertos bienes. Esto implica que la gestión aduanera tendrá que sostener el rendimiento sin sacrificar los dos valores que la legitiman: facilitación y control. En un entorno volátil, el desafío no es solo recaudar más; es recaudar bien, con transparencia, previsibilidad y una administración del riesgo que no ahogue la competitividad.

Ahí se juega el verdadero significado de “gestión histórica”. Porque la historia no la escriben los números por sí solos; la escriben las instituciones cuando convierten un buen resultado en un estándar y lo sostienen en el tiempo. Para lograrlo, hay que proteger y fortalecer varios frentes: la modernización tecnológica, la trazabilidad de los procesos, la coordinación interinstitucional, la integridad del sistema, la comunicación proactiva con los actores del comercio y la disciplina organizacional para mantener metas sin distorsionar el mercado.

En el plano fiscal, los resultados de la DGA ofrecen una ventaja innegable: mayor espacio para la estabilidad presupuestaria. En un Estado que necesita sostener inversión pública, servicios esenciales y políticas sociales, la recaudación aduanera aporta oxígeno y reduce la presión sobre otras fuentes. Sin embargo, esa ventaja debe administrarse con visión de Estado: preservar el equilibrio no es solo recaudar; es hacerlo con reglas claras, evitando arbitrariedades, minimizando la discrecionalidad y reforzando la confianza de los contribuyentes y operadores comerciales.

En el plano económico, las cifras del régimen nacional sugieren que el motor interno se mantiene activo. Pero también pueden implicar nuevos retos: mayor volumen exige mayor capacidad operativa, más eficiencia en despacho, mejor coordinación logística y un control más inteligente. Si el comercio crece, el sistema tiene que crecer con él: sin filas interminables, sin sobrecostos por demoras, sin fricciones innecesarias que terminen encareciendo la vida de los ciudadanos. La meta de la aduana moderna es clara: facilitar sin debilitar el control y controlar sin bloquear el comercio.

Este momento, entonces, debe servir para consolidar un mensaje institucional: la DGA no solo recauda; la DGA ordena, protege, facilita y sostiene. Los resultados de marzo y del primer trimestre de 2026 confirman que la República Dominicana cuenta con una administración aduanera capaz de entregar rendimiento fiscal incluso en un contexto internacional complejo. Ese desempeño, atribuido a directrices de gestión enfocadas en eficiencia y equilibrio fiscal, no solo fortalece el Estado; también fortalece la confianza en la capacidad del país para navegar incertidumbres.

De cara a los próximos meses, la pregunta estratégica no es si se podrá repetir el récord, sino cómo se consolidará la ruta para que lo excepcional se convierta en norma. Si la DGA mantiene el foco en tecnología, integridad, gestión de riesgo y facilitación, no solo sostendrá la recaudación: también contribuirá a que el comercio dominicano gane competitividad, el Estado gane estabilidad y la ciudadanía gane confianza en sus instituciones.

Porque recaudar en medio de una tormenta global no es solo un logro financiero. Es, sobre todo, una prueba de fortaleza institucional. Y esa, en tiempos como los que vivimos, es una de las noticias más valiosas para el país./

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