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jueves, 13 de agosto de 2026

República Dominicana ante la hora estratégica de la integración regional


Diálogo Ministerial del BID celebrado en Ciudad de Panamá, espacio de alto nivel donde autoridades gubernamentales, líderes empresariales y representantes de organismos internacionales debatieron estrategias para fortalecer la conectividad, la integración logística y la competitividad regional.

República Dominicana ante la hora estratégica de la integración regional

La participación de Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial del BID proyecta una visión de país que procura convertir la ubicación geográfica, la seguridad jurídica, la conectividad y el crecimiento económico en instrumentos de competitividad, inversión, empleo y bienestar colectivo.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La República Dominicana se encuentra ante una oportunidad histórica que no puede interpretarse únicamente desde las estadísticas macroeconómicas ni reducirse a la colocación del país en los mapas del comercio internacional. La participación de los ministros Magín Díaz y Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial “Conectividad e integración para una región más competitiva”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Ciudad de Panamá los días 11 y 12 de agosto de 2026, representa la expresión de una política pública orientada a convertir las ventajas dominicanas en capacidades productivas, logísticas y comerciales sostenibles. [hacienda.gob.do], [mef.gob.pa]

La ubicación geográfica es, sin duda, uno de los principales activos nacionales. Sin embargo, la geografía por sí sola no garantiza desarrollo. Estar cerca de Estados Unidos, disponer de acceso privilegiado al Caribe y encontrarse en una posición estratégica respecto de Centroamérica constituye una ventaja solamente cuando esa localización está acompañada de infraestructura eficiente, seguridad jurídica, estabilidad institucional, conectividad portuaria y aeroportuaria, capital humano preparado y procedimientos comerciales previsibles. Precisamente, el planteamiento dominicano ante el BID procuró presentar esas fortalezas como componentes de una política integral de competitividad. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

La intervención del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, colocó el debate en el contexto correcto. El nearshoring, entendido como la relocalización de procesos productivos hacia territorios cercanos a los principales mercados de consumo, abre una ventana extraordinaria para Centroamérica, Panamá y la República Dominicana. No obstante, esa oportunidad se desarrolla en medio de incertidumbres comerciales, transformaciones tecnológicas y reconfiguraciones de las cadenas globales de valor. Por tanto, aprovecharla demanda políticas coherentes y una coordinación regional capaz de ofrecer conectividad, previsibilidad y eficiencia operativa. [eldia.com.do], [mef.gob.pa]

El crecimiento de 4.5 % registrado por la economía dominicana durante el primer semestre de 2026 fortalece la credibilidad del planteamiento presentado en Panamá. Ese desempeño constituye una señal favorable de dinamismo económico, pero también plantea la responsabilidad de traducir el crecimiento en una transformación productiva más profunda. Las cifras adquieren sentido social cuando se convierten en empleos formales, mejores salarios, oportunidades para las mipymes, modernización industrial, expansión de las exportaciones y mayor capacidad de participación en los mercados internacionales. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

En este punto cobra especial significado la perspectiva expresada por Yayo Sanz Lovatón. Detrás de los indicadores logísticos se encuentra el trabajador de una zona franca, el productor agropecuario, el industrial, el emprendedor y el pequeño empresario que necesita condiciones para competir. La integración no debe limitarse a conectar puertos, carreteras, aeropuertos y plataformas digitales. Tiene que conectar el esfuerzo de la gente con nuevas oportunidades económicas. Una política comercial solamente puede considerarse exitosa cuando aquello que producen las manos dominicanas llega más lejos, conquista nuevos mercados y genera prosperidad dentro del territorio nacional. [hacienda.gob.do], [cdn.com.do]

Esa visión humana de la competitividad resulta fundamental. Durante demasiado tiempo, América Latina ha discutido la integración mediante declaraciones políticas que no siempre terminan transformándose en beneficios perceptibles para sus pueblos. La nueva integración debe medirse por la reducción de los tiempos de tránsito, la disminución de los costos logísticos, la simplificación de los procedimientos, el aumento de las exportaciones, la incorporación de las mipymes a las cadenas de valor y la generación de empleos de calidad. El desafío consiste en pasar de la retórica integracionista a una arquitectura regional basada en resultados verificables. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

La propuesta de avanzar desde controles secuenciales hacia fronteras que gestionen riesgos, compartan información y faciliten el comercio legítimo constituye uno de los puntos más relevantes de la posición dominicana. Una frontera moderna no es aquella que multiplica indiscriminadamente las inspecciones, sino la que utiliza inteligencia, interoperabilidad tecnológica, trazabilidad y análisis de riesgo para distinguir entre las operaciones confiables y las que requieren una fiscalización más rigurosa. Facilitar el comercio legítimo no significa debilitar los controles. Significa hacerlos más inteligentes, coordinados y eficaces. [hacienda.gob.do], [eldia.com.do]

La estrategia regional Cargo Pass apunta precisamente hacia la creación de un ecosistema logístico que combine tecnología, infraestructura, armonización regulatoria y modernización de los pasos fronterizos. El proyecto contempla inicialmente una inversión de US$130 millones en el Corredor Pacífico, por donde circula cerca del 70 % de la carga regional, y sus beneficios económicos potenciales han sido estimados en US$700 millones anuales. Aunque la República Dominicana posee una condición insular distinta, la interoperabilidad, la digitalización y la trazabilidad promovidas por esta iniciativa ofrecen enseñanzas relevantes para su aspiración de consolidarse como centro logístico del Caribe. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

El programa América en el Centro reconoce que ninguna nación podrá responder de manera aislada a los desafíos que afectan la movilidad de mercancías, la infraestructura sostenible, la conectividad energética, la transformación digital y la inserción en las cadenas globales de valor. La competitividad contemporánea ya no se evalúa exclusivamente por países, sino también por regiones capaces de actuar como plataformas confiables de producción y distribución. En consecuencia, la República Dominicana necesita ejercer un liderazgo cooperativo, consciente de que el progreso de sus vecinos puede ampliar las oportunidades de toda la zona. [infobae.com], [mef.gob.pa]

La integración regional, sin embargo, debe construirse sobre principios de reciprocidad, equidad y beneficio compartido. Caminar juntos no significa renunciar a los intereses nacionales, sino comprender que estos pueden fortalecerse mediante alianzas inteligentes. La cooperación con países como Costa Rica, Panamá, Honduras y las demás economías centroamericanas puede generar complementariedades productivas, ampliar mercados y atraer inversiones que difícilmente llegarían a una región fragmentada. El liderazgo dominicano tendrá mayor legitimidad si contribuye a crear riqueza y oportunidades tanto dentro del país como en su entorno regional. [infobae.com], [mef.gob.pa]

También es necesario evitar que la legítima aspiración de convertir al país en el gran centro logístico del Caribe se convierta en una consigna sin suficiente contenido institucional. Para alcanzar esa meta habrá que profundizar la modernización de puertos y aeropuertos, fortalecer la coordinación entre organismos públicos, reducir duplicidades regulatorias, mejorar la infraestructura terrestre, desarrollar talento especializado y garantizar transparencia en cada eslabón de la cadena logística. La seguridad jurídica debe manifestarse no solo en las leyes, sino también en la consistencia de las decisiones administrativas y en la confianza que inspire el Estado. [hacienda.gob.do], [mef.gob.pa]

Igualmente, la competitividad debe alcanzar a las mipymes y a los productores que todavía enfrentan dificultades para incorporarse al comercio internacional. Si la integración logística beneficia únicamente a las grandes corporaciones, su impacto social será limitado. El gran desafío de las políticas públicas consiste en democratizar el acceso a la tecnología, el financiamiento, la capacitación, las certificaciones y los canales de exportación. El país necesita que una mayor cantidad de empresas dominicanas pueda producir con calidad, escalar sus operaciones y participar en cadenas regionales y globales de valor. [dailynews507.com], [mef.gob.pa]

La presencia de Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón en el encuentro del BID proyecta, en definitiva, una República Dominicana consciente de sus fortalezas y dispuesta a asumir responsabilidades regionales. No basta con afirmar que el país está preparado. Es indispensable demostrarlo mediante resultados, continuidad institucional y políticas de Estado que sobrevivan a las coyunturas. La logística, la facilitación del comercio y la integración productiva deben ocupar un lugar permanente en la agenda nacional porque inciden directamente en la inversión, la productividad y la calidad del empleo. [hacienda.gob.do], [cdn.com.do]

La verdadera medida del éxito no será solamente el volumen de mercancías movilizadas ni la cantidad de inversiones anunciadas. Será la capacidad de hacer que la economía se sienta mejor en la vida cotidiana de la población. Si la ubicación estratégica, el crecimiento económico y la conectividad se traducen en más empleos, mejores ingresos y oportunidades para quienes producen, entonces el país habrá convertido sus ventajas comparativas en prosperidad compartida. Ese es el horizonte que debe guiar la política económica dominicana: integrarse para competir, competir para producir y producir para elevar el bienestar de la gente.

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Colomna de opinión

Los ministros Magín Díaz y Yayo Sanz Lovatón durante su participación en el Diálogo Ministerial del BID en Ciudad de Panamá, donde destacaron las condiciones estratégicas de la República Dominicana para impulsar la competitividad, la conectividad y el desarrollo regional 

República Dominicana ante la oportunidad de liderar la integración regional

La ubicación estratégica, la estabilidad jurídica y la conectividad del país representan ventajas importantes, pero convertirlas en empleos, inversiones y bienestar exige políticas sostenidas, instituciones eficientes y una integración orientada a resultados.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La participación de los ministros Magín Díaz y Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón en el Diálogo Ministerial organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Ciudad de Panamá proyecta una República Dominicana consciente de su potencial y dispuesta a ejercer un liderazgo constructivo en la integración regional.

El país posee una ubicación geográfica privilegiada, cercanía con Estados Unidos, seguridad jurídica, conectividad aérea y marítima, estabilidad institucional y un sector privado dinámico. Estas condiciones constituyen una base favorable para aprovechar el nearshoring y avanzar hacia la consolidación de la República Dominicana como centro logístico, industrial y comercial del Caribe.

Sin embargo, la geografía no produce desarrollo por sí sola. Para convertir esa ventaja en prosperidad se requieren puertos y aeropuertos eficientes, carreteras adecuadas, procedimientos aduaneros ágiles, infraestructura tecnológica, capital humano preparado y reglas previsibles. La competitividad moderna depende tanto de la infraestructura física como de la capacidad institucional para simplificar procesos, compartir información y garantizar trazabilidad.

En ese sentido, resulta pertinente la propuesta de avanzar desde controles secuenciales hacia fronteras inteligentes, sustentadas en análisis de riesgo, interoperabilidad y cooperación entre organismos. Facilitar el comercio legítimo no significa debilitar la fiscalización, sino hacerla más precisa, eficiente y segura.

El crecimiento económico de 4.5 % registrado durante el primer semestre de 2026 fortalece la posición dominicana. No obstante, el verdadero desafío es conseguir que ese desempeño se traduzca en empleos formales, mejores ingresos, crecimiento de las mipymes, expansión de las exportaciones y nuevas oportunidades para los productores nacionales.

La integración regional tampoco debe permanecer encerrada en declaraciones diplomáticas. Tiene que medirse mediante resultados concretos: reducción de costos logísticos, menores tiempos de tránsito, simplificación de trámites, apertura de mercados y mayor participación de las empresas locales en las cadenas globales de valor.

La visión expresada por Sanz Lovatón coloca correctamente a la gente en el centro. Detrás de cada cifra logística están los trabajadores de las zonas francas, los industriales, los productores agropecuarios y los emprendedores que necesitan una cancha abierta para competir.

República Dominicana tiene condiciones para liderar, pero ese liderazgo deberá sostenerse con planificación, transparencia y continuidad institucional. La meta no puede limitarse a movilizar más mercancías. Debe consistir en transformar la conectividad, la inversión y el comercio en prosperidad compartida.

Integrarse para competir, competir para producir y producir para mejorar la vida de la gente: ese debe ser el horizonte nacional.

martes, 23 de junio de 2026

Haití centra la agenda de la 56 Asamblea de la OEA en Panamá

Haití centra la agenda de la 56 Asamblea de la OEA en Panamá

Compartió la atención con el Mundial de Fútbol y expectativas por comicios en Colombia

Indhira Suero Acosta | Panamá - jun. 23, 2026 | 12:01 a. m.| 3 min de lectura

Haití centra la agenda de la 56 Asamblea de la OEA en Panamá
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, habla durante la 56 Asamblea General de la OEA este lunes, en Ciudad de Panamá (Panamá). (EFE)

La fiebre por el Mundial de Fútbol y la expectativa regional por los resultados de la segunda vuelta presidencial en Colombia marcaron ayer el inicio de la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Panamá. Sin embargo, entre los múltiples asuntos de la agenda, Haití emergió como uno de los temas prioritarios de las discusiones.

La importancia otorgada a la crisis haitiana quedó reflejada tanto en las declaraciones del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, como en la agenda oficial de la República Dominicana, con la visita del canciller Roberto Álvarez para insistir en la necesidad de que la comunidad internacional mantenga su respaldo a la nación vecina. 

La preocupación por Haití también ocupó un lugar destacado en la conferencia de prensa inaugural de la Asamblea. Ramdin recordó que la OEA presentó un evento dedicado al apoyo internacional al país y destacó la cooperación que Panamá brinda en áreas hospitalarias y médicas.

"El apoyo a Haití debe estar guiado por las prioridades y el liderazgo de los propios haitianos", afirmó el secretario general, quien exhortó a los Estados miembros a respaldar la hoja de ruta impulsada por la organización para alcanzar la estabilidad y la paz.

Ramdin subrayó que la seguridad constituye el principal desafío para Haití y advirtió que sin avances en ese ámbito será imposible consolidar otros objetivos institucionales. En ese sentido, valoró el respaldo financiero de la Unión Europea, que destinó 11.6 millones de dólares a la OEA para la instalación de cinco bases operativas avanzadas orientadas a fortalecer la seguridad en territorio haitiano.

Elecciones

"Necesitamos elecciones lo antes posible para que Haití cuente con un gobierno legítimamente elegido y pueda seguir adelante", sostuvo.

Horas antes, durante el encuentro "Sociedades más seguras: cooperación entre la Unión Europea y la OEA sobre Haití", Ramdin reafirmó el compromiso conjunto de ambas organizaciones para apoyar a esa nación en materia de seguridad, gobernanza democrática y desarrollo sostenible.

En un mensaje dirigido a la comunidad internacional, el secretario general destacó que Haití, como miembro fundador de la OEA y nación con un papel histórico en las Américas, merece la solidaridad del continente. "Su éxito no es solo una prioridad para Haití; es una responsabilidad hemisférica". 

TEMAS - 

Periodista y docente universitaria, creadora de la columna Negrita Come Coco. Es exbecaria Fulbright y posee una maestría de la Universidad del Sur de la Florida. Entre sus coberturas se destacan historias sobre derechos humanos, migración, género y temas del Caribe.

jueves, 14 de mayo de 2026

Presidente Luis Abinader regresa al país y se reintegra de inmediato a sus labores en el Palacio Nacional

Presidente Luis Abinader regresa al país y se reintegra de inmediato a sus labores en el Palacio Nacional

_Tras agotar una agenda de Estado en Panamá y Guyana, el mandatario arribó a la Casa de Gobierno a las 3:30 de la tarde para continuar con la agenda oficial_

Santo Domingo, R.D.  14 de mayo de 2026.– El presidente Luis Abinader regresó este jueves al país tras concluir una agenda de trabajo en Panamá y Guyana e inmediatamente se reintegró a sus labores cotidianas en el Palacio Nacional. 

El jefe de Estado partió desde territorio guyanés a las 12:46 de la tarde y arribó directamente a la Casa de Gobierno a las 3:30 de la tarde para continuar despachando los asuntos prioritarios de la administración pública.

Panamá

Durante su primera parada en Panamá, el mandatario dominicano participó como orador principal en el Congreso Mundial de Zonas Francas, espacio que aprovechó para promover las ventajas competitivas de la República Dominicana en la captación de inversiones de manufactura y tecnología. 

Asimismo, sostuvo una reunión bilateral con el presidente panameño, José Raúl Mulino, y encabezó una mesa de trabajo con empresarios locales destinada a fortalecer las exportaciones y el intercambio comercial estratégico entre ambas naciones.

Guyana

Posteriormente, el jefe de Estado se trasladó a Georgetown, Guyana, donde fue recibido con honores militares por el primer ministro Mark Phillips y el canciller Hugh Todd, para luego asistir a una recepción en la Casa de Gobierno ofrecida por el presidente guyanés, Mohamed Irfaan Ali. 

En la jornada final del jueves, Abinader, junto a su comitiva, participó en un desayuno ofrecido por su homólogo, luego pasaron a un salón privado donde se desarrolló una reunión bilateral ampliada y culminó con la firma entre ambos gobiernos, de un nuevo convenio bilateral enfocado en la exploración de petróleo. 

Durante su estadía en Panamá, el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, y la directora ejecutiva de ProDominicana, Biviana Riveiro. Mientras, en Guyana le acompañaron el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, el presidente del Consejo de Administración de la Refinería Dominicana de Petróleo, Samuel Pereyra, y el embajador dominicano en Guyana, Ernesto Torres Pereyra.
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El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes y DP World anuncian inversión adicional de USD$100 millones para 2026

El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes y DP World anuncian inversión adicional de USD$100 millones para 2026

La expansión del ecosistema de zonas económicas, coordinada por el MICM, fortalecerá el encadenamiento productivo y la competitividad del país ante los mercados globales.

CIUDAD DE PANAMÁ, R.D., 14 de mayo de 2026. – En el marco del Congreso Mundial de Zonas Francas, el Gobierno de la República Dominicana, bajo la visión macroeconómica del presidente Luis Abinader, y la multinacional logística DP World oficializaron una inversión adicional de USD$100 millones proyectada para el año 2026. Esta inyección de capital, coordinada a través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes bajo el liderazgo del ministro Yayo Sanz Lovatón, está diseñada para expandir y modernizar el ecosistema de zonas económicas y la infraestructura logística del país.

Este movimiento estratégico capitaliza la ventaja competitiva de la República Dominicana en la región del Caribe y las Américas. El Estado dominicano posiciona esta alianza como un hito en la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), evidenciando ante los mercados globales que la estabilidad jurídica y la seguridad operativa son los principales motores para liderar la relocalización de las cadenas de suministro.

Al respecto, el ministro Sanz Lovatón resaltó que este marco de colaboración garantiza que la expansión de la infraestructura portuaria y de almacenamiento trascienda la logística convencional. El objetivo central es integrar de manera directa a las micro, pequeñas y medianas empresas en el comercio internacional, fomentando un encadenamiento productivo que genere valor agregado nacional.

El anuncio contó con la participación de Manuel Martínez, CEO de DP World en la República Dominicana, quien lidera la transformación operativa para convertir al país en el nodo logístico más avanzado y resiliente del hemisferio. Este esfuerzo público-privado es apoyado por actores clave como Angie Berges, Vicepresidenta de Relaciones Institucionales de INICIA, evidenciando un modelo de colaboración que asegura transferencia tecnológica y empleos de alto valor, Simon Sonoo, Vicepresidente de Desarrollo de Zonas Económicas del Grupo DP World; Jorge Díaz, Vicepresidente de Zonas Económicas para la República Dominicana; y Leila Alagroobi, Gerente Senior de Relaciones Gubernamentales del Grupo DP World.

Con esta inversión, la República Dominicana reafirma su posición como el destino más competitivo de la región para la manufactura y la distribución global, consolidando un modelo de gobernanza que alinea el crecimiento corporativo con el desarrollo económico sostenible del país.

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EDITORIAL

Inversión estratégica y soberanía logística: la apuesta dominicana hacia 2026

La inversión adicional de USD$100 millones anunciada por DP World, en coordinación con el MICM, consolida a la República Dominicana como nodo logístico clave del hemisferio y profundiza un modelo de desarrollo basado en encadenamiento productivo, nearshoring y competitividad global.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La reciente oficialización de una inversión adicional de USD$100 millones por parte de DP World, en coordinación con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), no constituye un anuncio aislado dentro del ecosistema económico dominicano, sino una señal estructural del posicionamiento estratégico que la República Dominicana ha venido consolidando como plataforma logística, industrial y comercial en el hemisferio. Este movimiento, presentado en el marco del Congreso Mundial de Zonas Francas, proyecta hacia 2026 una visión de país anclada en la competitividad global, la atracción sostenida de inversión extranjera directa y la integración productiva nacional.

En un contexto internacional caracterizado por la fragmentación de las cadenas de suministro, tensiones geopolíticas persistentes y una creciente tendencia al nearshoring, la República Dominicana ha sabido capitalizar su estabilidad macroeconómica, su ubicación geográfica privilegiada y, sobre todo, la consistencia de sus políticas públicas. La inversión anunciada confirma que el país no solo es un receptor confiable de capital, sino también un socio estratégico dentro de las nuevas configuraciones del comercio global.

La articulación de esta iniciativa a través del MICM, bajo el liderazgo del ministro Yayo Sanz Lovatón, refleja una comprensión clara de los desafíos de la nueva economía internacional. No se trata únicamente de ampliar infraestructura portuaria o fortalecer la capacidad logística, sino de redefinir el concepto mismo de zonas económicas como verdaderos ecosistemas de valor, donde convergen la manufactura avanzada, la innovación tecnológica y la integración empresarial. En este sentido, la expansión de las zonas económicas se convierte en una plataforma para escalar hacia un modelo de desarrollo más sofisticado y resiliente.

Particular relevancia adquiere el énfasis en el encadenamiento productivo. La inclusión de las micro, pequeñas y medianas empresas dentro de esta arquitectura logística representa un cambio cualitativo en la política industrial dominicana. Durante décadas, el desafío ha sido cómo lograr que la inversión extranjera genere efectos multiplicadores reales en la economía local. Esta apuesta, respaldada por alianzas público-privadas de alto nivel, apunta precisamente a cerrar esa brecha, integrando a las mipymes en las cadenas globales de valor y promoviendo una mayor generación de contenido nacional.

La participación de DP World, uno de los actores logísticos más influyentes a nivel global, aporta no solo capital, sino también conocimiento, tecnología y estándares operativos de clase mundial. La presencia de su liderazgo regional en el anuncio, junto con el acompañamiento de actores estratégicos como INICIA, evidencia que este proyecto trasciende la dimensión financiera y se inscribe en una lógica de transformación sistémica. La transferencia tecnológica y la creación de empleos de alto valor agregado son elementos clave para garantizar que esta inversión tenga impactos sostenibles en el tiempo.

En este punto, resulta fundamental comprender el alcance geopolítico de esta decisión. En un momento en que las grandes economías buscan diversificar sus fuentes de producción y reducir riesgos logísticos, la República Dominicana se posiciona como un nodo articulador en el Caribe y las Américas. La consolidación de un hub logístico avanzado no solo responde a intereses económicos, sino también a consideraciones estratégicas de seguridad, resiliencia y conectividad regional. En otras palabras, el país está transitando hacia una forma de soberanía logística, donde su capacidad de conectarse eficientemente con los mercados internacionales se convierte en un activo de poder.

Asimismo, la coherencia entre esta inversión y la visión macroeconómica impulsada por el presidente Luis Abinader refuerza la credibilidad del país ante los inversionistas globales. La estabilidad jurídica, la seguridad operativa y la transparencia institucional han pasado de ser declaraciones aspiracionales a convertirse en ventajas competitivas concretas. En un entorno global donde la incertidumbre es la norma, estos factores adquieren un valor determinante en la toma de decisiones de inversión.

No se puede obviar, además, que esta expansión del ecosistema de zonas económicas se produce en un momento en que la economía dominicana demuestra una notable capacidad de adaptación frente a choques externos. Mientras otras economías de la región enfrentan desaceleraciones significativas, la República Dominicana ha mantenido ritmos de crecimiento positivos, fortaleciendo su balanza comercial y diversificando sus fuentes de ingreso. Este desempeño no es casual, sino resultado de políticas coherentes orientadas a la apertura, la innovación y la competitividad.

Sin embargo, los retos no desaparecen. El éxito de esta estrategia dependerá en gran medida de la capacidad del Estado y del sector privado para garantizar que los beneficios de esta inversión se distribuyan de manera equitativa y sostenible. La formación de capital humano, la mejora continua de la infraestructura, la simplificación de procesos y el fortalecimiento institucional serán variables determinantes en este proceso. Asimismo, será clave mantener una visión de largo plazo que evite caer en esquemas de dependencia o concentración excesiva.

En definitiva, la inversión adicional anunciada por DP World, en coordinación con el MICM, representa mucho más que un incremento de capital. Es la manifestación de un modelo de desarrollo que busca alinear la inserción internacional del país con el fortalecimiento de sus capacidades internas. Es, también, una apuesta por un crecimiento que combine eficiencia económica con inclusión productiva, y que coloque a la República Dominicana en una posición de liderazgo dentro de la nueva geografía del comercio global.

La oportunidad está sobre la mesa. Convertir esta visión en una realidad tangible dependerá de la continuidad de las políticas públicas, la madurez del tejido empresarial y la capacidad de adaptación ante un entorno internacional cada vez más complejo. Pero si algo deja claro este anuncio es que la República Dominicana no está reaccionando a los cambios del mundo, sino participando activamente en su redefinición.

#GuasábaraEditor

Luis Orlando Díaz Vólquez

República Dominicana: la inversión que se convierte en alianza | Presidente Abinader presenta a República Dominicana como una de las mejores decisiones de inversión del hemisferio en Congreso Mundial de Zonas Francas


República Dominicana: la inversión que se convierte en alianza

En el Congreso Mundial de Zonas Francas en Panamá, el presidente Luis Abinader presentó al país como una de las mejores decisiones de inversión del hemisferio, apoyado en cifras récord de IED, una plataforma exportadora liderada por las zonas francas y una estrategia de nearshoring que apuesta por innovación, seguridad jurídica y competitividad logística. 

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La competencia global por el capital productivo ha dejado de parecerse a un mercado de oportunidades dispersas y se asemeja cada vez más a una carrera por la confiabilidad. En tiempos de cadenas de suministro fragmentadas, shocks geopolíticos y presión sobre los costos logísticos, los inversionistas han afinado una pregunta esencial: ¿dónde puedo producir con estabilidad, escalar con rapidez y dormir con previsibilidad normativa? En ese tablero, el mensaje del presidente Luis Abinader desde Panamá fue deliberadamente directo: “La República Dominicana es hoy una de las mejores decisiones de inversión en el hemisferio”, dijo al encabezar el 12.º Congreso Mundial de Zonas Francas, presentando el modelo dominicano no como un conjunto de incentivos, sino como una propuesta país.

El contexto importa. Panamá acogió un congreso que reúne a líderes gubernamentales y empresariales del sector y que, según reportes internacionales, se celebra bajo el lema “Zonas francas en el nuevo modelo operativo global: desafíos y oportunidades”, con una agenda enfocada en innovación, transformación digital, sostenibilidad y nuevas arquitecturas del comercio. En ese escenario, Abinader pronunció el discurso central “Zonas Francas de la República Dominicana: motor de transformación productiva y competitividad global”, y colocó la tesis de fondo: el país no solo “resiste” en la reconfiguración del capital, sino que “se destaca” porque ha logrado convertir parques industriales en ecosistemas de inversión —manufactura avanzada, servicios globales y economía digital— con una narrativa que combina pragmatismo y ambición.

La fortaleza de esa tesis se apoya en datos que, por sí solos, explican por qué las zonas francas ya no son un apéndice económico, sino una columna vertebral. El presidente recordó que el régimen genera más de 200 mil empleos y aporta más del 60 % de las exportaciones nacionales, con más de 850 empresas instaladas en una red de parques distribuidos en todo el territorio. Esa fotografía coincide con los datos oficiales sectoriales que muestran para 2025 más de 200,231 empleos, exportaciones por alrededor de US$8,604.6 millones y 858 empresas operando, lo que retrata un engranaje productivo robusto que no solo emplea: exporta, encadena, entrena y multiplica.

En un hemisferio donde muchos países siguen atrapados entre volatilidad y estancamiento, la República Dominicana está jugando una carta estratégica: convertir la “estabilidad” en ventaja competitiva. La inversión extranjera directa es el termómetro más visible de esa confianza. El Gobierno sostiene que en 2025 se registró un récord histórico de IED de US$5,032.3 millones, apoyado en estadísticas del Banco Central, consolidando una tendencia de máximos consecutivos; y esa cifra no se queda en el titular, porque expresa continuidad en un ambiente internacional desafiante. Abinader añadió otra señal de escala: más de US$35,000 millones acumulados de IED en la última década, una acumulación que, leída con cuidado, indica que el país ya no compite únicamente por proyectos puntuales, sino por portafolios de largo plazo. 

Sin embargo, el punto más relevante de su presentación no fue la cantidad, sino el énfasis en la “calidad” de la inversión: capital orientado a sectores estratégicos, industrias de valor y proyectos conectados con el futuro productivo. En esa línea, mencionó la atención de grandes compañías tecnológicas —como Google y NVIDIA— y proyectos no convencionales como un puerto espacial en Pedernales, elementos que buscan transmitir que el país piensa más allá de la maquila tradicional y se proyecta hacia la economía del conocimiento. Aun si algunos anuncios se consolidan por etapas, el gesto político-económico es claro: la marca país aspira a ubicarse donde se diseñan y se protegen capacidades, no solo donde se ensamblan productos. 

La palabra “nearshoring” ya no funciona como moda: es una realineación de riesgos. Abinader insistió en que esta relocalización productiva “ya no es una tendencia, sino una realidad”, y colocó a la República Dominicana en una posición privilegiada dentro del nuevo mapa comercial. Para sostener esa idea, destacó el acceso ampliado a mercados —más de 1,200 millones de consumidores a través de acuerdos— y la posibilidad de producir “con acceso, con eficiencia y con escala global”. Más allá de la cifra exacta, el concepto estratégico es correcto: quien gane el nearshoring no será solo el país “cerca” de Estados Unidos, sino el país que combine conectividad, tiempos aduaneros competitivos, energía confiable, talento y un Estado capaz de sostener reglas claras. 

Y aquí aparece el corazón institucional de la propuesta: la seguridad jurídica como infraestructura invisible. Abinader subrayó que la confianza se construye con instituciones, normas claras y Estado de derecho, apoyándose en el marco legal del régimen de zonas francas —la Ley 8-90— y en reformas orientadas a consolidar estabilidad y previsibilidad. La Ley 8-90, en su esencia, define la zona franca como un área sujeta a controles aduaneros y fiscales especiales para promover inversión y exportación, y establece el rol del control aduanero en entradas y salidas de cargas, lo que recuerda una verdad técnica: competitividad también es gobernanza, trazabilidad y cumplimiento. Cuando un inversionista percibe que las reglas no cambian por capricho y que el Estado coordina —sin capturar— al mercado, el riesgo baja y el retorno esperado sube.

Pero una opinión honesta debe mirar, además, el reto que se esconde detrás del aplauso. Si la República Dominicana aspira a pasar de competir en costos a competir en capacidades —como planteó el presidente al hablar de manufactura avanzada, inteligencia artificial, semiconductores e industria 4.0— entonces el país necesita acelerar una agenda de productividad nacional: formación técnica y bilingüe a escala, certificaciones, más I+D aplicada, energía más barata y limpia, logística interna más rápida y un sistema regulatorio que reduzca fricción sin debilitar controles. Porque el “ecosistema completo” no se sostiene solo en parques y exenciones; se sostiene en talento, infraestructura, integridad y una cultura de mejora continua. Y en el mundo actual, donde la reputación país puede depender de la trazabilidad de una exportación o de la consistencia de un proceso, la eficiencia institucional es tan valiosa como una autopista o un muelle. 

El discurso en Panamá también deja una lectura política de mayor alcance: la República Dominicana está intentando convertirse en “socio”, no solo en “destino”. Esa frase —“quien invierte encuentra un socio, no solo un destino”— es una definición de diplomacia económica moderna: un Estado que acompaña, facilita, articula y, sobre todo, cumple. La invitación final del mandatario a “venir a invertir” y “venir a descubrir” busca justamente eso: convertir la atracción de capital en una relación de largo plazo, donde el inversionista encuentre un país que no improvisa, sino que planifica y ejecuta.

En suma, la intervención del presidente Abinader en el Congreso Mundial de Zonas Francas no fue únicamente una presentación de ventajas comparativas; fue una apuesta por ventajas competitivas sostenibles. En un entorno global que premia la confiabilidad, la República Dominicana tiene activos reales —exportación, empleo, parques, logística, récord de IED— y, al mismo tiempo, una obligación estratégica: convertir el buen momento en una política de Estado que eleve la productividad, fortalezca la institucionalidad y escale la sofisticación del aparato productivo. Si el país logra sostener ese rumbo, la frase “una de las mejores decisiones de inversión del hemisferio” dejará de ser consigna para convertirse en reputación: una reputación que se gana no por lo que se promete en un podio, sino por lo que se cumple cada día en las fábricas, los puertos, las aulas y las instituciones.

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_El mandatario expuso ante líderes globales las ventajas competitivas del país para atraer capital extranjero, expandir zonas francas y fortalecer el nearshoring_

Miércoles,  13 de mayo de 2026

*Panamá.–* El presidente Luis Abinader presentó este miércoles a República Dominicana como una de las mejores decisiones de inversión del hemisferio, al exponer ante líderes empresariales, inversionistas y representantes del sector zonas francas las fortalezas que posicionan al país como un destino confiable, competitivo y estratégico para la inversión global.

Durante su participación en el 12.º Congreso Mundial de Zonas Francas, el mandatario pronunció el discurso central titulado “Zonas Francas de la República Dominicana: motor de transformación productiva y competitividad global”, donde destacó el desempeño del país en materia de inversión extranjera, estabilidad económica, seguridad jurídica, manufactura avanzada, nearshoring y competitividad exportadora.

Durante su intervención, el jefe de Estado presentó el caso dominicano como una historia de transformación económica en marcha, destacando cómo el país ha convertido sus zonas francas en un motor de crecimiento, competitividad e integración global.

“La República Dominicana es hoy una de las mejores decisiones de inversión en el hemisferio”, afirmó el mandatario al señalar que, en un escenario global marcado por la reconfiguración de las cadenas de valor y el reposicionamiento de la inversión, el país no solo resiste, sino que se destaca.
Indicó que, en el contexto actual, los inversionistas buscan seguridad, previsibilidad y rentabilidad, asegurando que en República Dominicana “invertir es sencillo, operar es eficiente y crecer es posible”.
“Pero hay algo más importante aún: en la República Dominicana, quien invierte encuentra un socio, no solo un destino”, expresó.

El mandatario sostuvo que el país no solo ofrece parques industriales, sino ecosistemas completos de inversión donde convergen la manufactura avanzada, los servicios globales y la economía digital, como parte de una estrategia orientada a reducir riesgos, acelerar retornos y abrir puertas a nuevos mercados.

Zonas francas: pilar de la economía dominicana

El presidente Abinader destacó que las zonas francas generan más de 200 mil empleos, representan más del 60 % de las exportaciones nacionales y constituyen uno de los pilares más sólidos de la economía dominicana.

Asimismo, señaló que con más de 850 empresas y una red de parques industriales distribuidos en todo el territorio nacional, República Dominicana ha construido un ecosistema productivo robusto, diversificado y en constante evolución.

Sectores como dispositivos médicos, industria eléctrica, BPO, tabaco y logística, indicó, reflejan la capacidad del país para competir y liderar en distintos segmentos productivos.

“Hoy el capital global busca destinos donde pueda crecer con confianza y escalar con rapidez. Y la República Dominicana ofrece exactamente eso: velocidad, estabilidad y visión de largo plazo”, manifestó.

En ese sentido, afirmó que el país no compite únicamente en costos, sino también en resultados. “Y eso, en el mundo de hoy, marca la diferencia entre invertir o liderar”, expresó.

Récord histórico de inversión extranjera

El gobernante afirmó que la confianza internacional en República Dominicana se refleja en cifras concretas, destacando que el país ha superado los 35 mil millones de dólares acumulados en inversión extranjera directa durante la última década.

Asimismo, informó que en 2025 el país registró un récord superior a los 5,000 millones de dólares en inversión extranjera directa y aseguró que la tendencia es continuar superando esas barreras año tras año.

“Pero más importante que la cantidad es la calidad de esa inversión”, expresó el mandatario, al indicar que el país está atrayendo capital hacia sectores estratégicos, industrias de valor y proyectos orientados al futuro.

“Hoy estamos atrayendo capital hacia sectores estratégicos, hacia industrias de valor, hacia proyectos que construyen y moldean el futuro”, afirmó.

Nuevas inversiones y visión de futuro


Durante su ponencia, el presidente Abinader señaló que grandes empresas globales continúan apostando por República Dominicana y mencionó proyectos de compañías tecnológicas como Google y NVIDIA. “Proyectos de compañías tecnológicas como Google o NVIDIA no solo validan nuestro modelo: lo proyectan hacia el futuro”, expresó.

Asimismo, destacó iniciativas como el desarrollo del puerto espacial en Pedernales, como reflejo de una visión de país enfocada en anticiparse al mañana.
Nearshoring y posición estratégica

El mandatario afirmó que el nearshoring ya no es una tendencia, sino una realidad, y destacó que República Dominicana ocupa una posición estratégica privilegiada dentro del nuevo mapa global del comercio.

Resaltó que el país cuenta con acceso a más de 1,200 millones de consumidores a través de su red de acuerdos comerciales, lo que permite a las empresas producir con ventajas preferenciales y llegar de forma competitiva a mercados como Estados Unidos, Europa, Centroamérica y el Caribe.

“Producir en la República Dominicana no es solo producir bien. Es producir con acceso, con eficiencia y con escala global”, expresó.

Y agregó: “En definitiva, producir en la República Dominicana es producir para el mundo y hacerlo con ventaja competitiva”.

Evolución del modelo de zonas francas

El jefe de Estado explicó que el modelo de zonas francas del país ha evolucionado desde un esquema orientado a generar empleo y atraer inversión hacia una nueva etapa centrada en la transferencia tecnológica, la innovación y la sofisticación productiva.

Indicó que hoy el objetivo no es solo crecer, sino hacerlo con valor, inteligencia y sostenibilidad.
“Hablamos de manufactura avanzada. Hablamos de integración logística. Hablamos de inteligencia artificial, semiconductores e industria 4.0. Pero, sobre todo, hablamos de un país que ha sabido reinventarse”, expresó.

Asimismo, sostuvo que República Dominicana ha pasado de competir en costos a competir en capacidades, integrándose a procesos productivos complejos y cadenas de suministro cada vez más sofisticadas.

“Hoy nuestras zonas francas no solo producen bienes. Producen soluciones, innovación y valor agregado”, aseguró.

Seguridad jurídica, confianza y eficiencia
El presidente Abinader destacó además el marco legal competitivo del país, sustentado en reglas claras, estabilidad y seguridad jurídica para los inversionistas y en ese sentido, explicó que la Ley 8-90 y las reformas recientes han consolidado un régimen que combina incentivos con estabilidad y competitividad con certeza.

“En la República Dominicana, esa confianza se construye con instituciones, con normas claras y con un compromiso firme con el Estado de derecho”, afirmó.

Igualmente, resaltó las ventajas no fiscales del país, entre ellas el talento humano competitivo, la formación especializada, la eficiencia operativa, la logística ágil y la coordinación público-privada.
“Porque entendemos algo fundamental: en el mundo de hoy, la competitividad no se mide solo en costos, se mide en eficiencia”, expresó.

Y añadió: “En la República Dominicana, invertir no es complejo. Es eficiente, es ágil y es escalable”.

Invitación a invertir en República Dominicana

Al concluir su participación, el mandatario invitó a empresarios e inversionistas a visitar República Dominicana y conocer de primera mano las oportunidades que ofrece el país.

“La República Dominicana no es solo una economía que crece. Es una economía que sabe hacia dónde va. Así que vengan. Vengan a invertir, sí. Pero también vengan a descubrir”, manifestó.

El presidente Abinader concluyó destacando que República Dominicana no es solo un destino de inversión, sino un lugar donde el futuro ya empezó. “Porque cuando uno conoce la República Dominicana, entiende que no es solo un destino de inversión. Es un lugar donde el futuro ya empezó. Y dónde queremos construirlo con ustedes. Con pasión caribeña y con convicción dominicana”.



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