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miércoles, 17 de diciembre de 2025

Presupuesto 2026 de la República Dominicana: Análisis y Reflexiones Estratégicas

En proceso.....

Presupuesto 2026 de la República Dominicana: análisis y reflexiones estratégicas (versión balanceada a favor del Gobierno)

El Presupuesto General del Estado 2026, aprobado por el Congreso Nacional por RD$ 1,841,701,394,621, consolida una apuesta por la estabilidad macroeconómica y el gasto social, en un contexto regional de menor dinamismo y mayores riesgos externos. La pieza se sustenta en supuestos de crecimiento real del PIB en el rango 4.5–5.0 %, inflación promedio ≈ 3.8 % y tipo de cambio de RD$ 65.50 por dólar; al mismo tiempo, contempla un déficit financiero consolidado cercano a 3.2 % del PIB, junto con fuentes de financiamiento que permitirían atender obligaciones y aplicaciones financieras sin comprometer la continuidad de programas prioritarios. Al cierre del ciclo legislativo, el Senado ratificó el proyecto tal como lo aprobó la Cámara de Diputados, y defendió tanto la orientación social del gasto como la reducción de la razón deuda/PIB frente a 2020, lo que constituye una señal de prudencia fiscal en un periodo de tasas internacionales elevadas.

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Un aspecto donde el Gobierno sale mejor parado es la composición funcional del gasto: los servicios sociales concentran aproximadamente el 45.5 %, reforzando prioridades en educación, salud y protección social; adicionalmente, se preserva la continuidad de proyectos de inversión articulados con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030), con RD$ 460,096.4 millones (≈ 35.4 % del gasto primario) para bienes y servicios públicos vinculados a desarrollo local, innovación y sostenibilidad. Esta arquitectura sugiere un presupuesto que no solo paga compromisos, sino que también invierte en capital humano y cohesión territorial, coherente con un enfoque de crecimiento de mediano plazo.

La priorización sectorial se refleja en asignaciones robustas al Ministerio de Educación (≈ RD$ 332,030.6 millones) y al Ministerio de Salud (≈ RD$ 180,686.7 millones), además de la Administración de la Deuda Pública (≈ RD$ 362,550 millones), que ordena el cumplimiento de obligaciones financieras y evita presiones disruptivas sobre el resto del gasto. Que el presupuesto preserve—y en algunos rubros incremente—recursos para educación y salud en un entorno de incertidumbre externa, es un punto a favor de la administración, porque protege los pilares del bienestar y la productividad futura.

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La estrategia de ingresos y financiamiento también muestra elementos positivos. El ITBIS mantiene su liderazgo como fuente de recaudación (≈ 32.4 % del total; ≈ 5.45 % del PIB), mientras el sector minero—en particular Pueblo Viejo—aportaría cerca de US$ 475.5 millones (≈ RD$ 31,151.2 millones) en 2026, lo que diversifica el origen de los recursos y ayuda a sostener el balance fiscal. Aun con un financiamiento autorizado de RD$ 401,767.8 millones, la combinación de bonos globales y emisiones internas, gestionada bajo una estrategia de deuda de mediano plazo, busca reducir costos, diversificar riesgos y mantener una senda de sostenibilidad. Que el Gobierno haya defendido públicamente la reducción de la deuda en relación al PIB frente a 2020, se alinea con esta orientación prudencial.

El Gobierno también se beneficia de un marco institucional recientemente reforzado: la Ley 35‑24 de Responsabilidad Fiscal establece una regla de gasto primario (crecimiento ≤ inflación proyectada + 3 pp) y una meta de deuda de 40 % del PIB para 2035. Si bien análisis críticos han señalado que la regla se concentra en el gasto primario y podría requerir complementos (reglas sobre el balance total o la deuda efectiva), su sola existencia ya crea un ancla de disciplina que favorece la credibilidad del programa fiscal y la transparencia de la ejecución, especialmente cuando se publican lineamientos y marcos plurianuales. En este punto, la administración obtiene rédito por institucionalizar una práctica de previsión y control del gasto que antes era más difusa.

En el terreno macroeconómico, la versión oficial y las expectativas de mercado sugieren que la inflación permanece anclada dentro del rango meta del Banco Central (4 % ± 1 %), y que el tipo de cambio convergería hacia los supuestos del presupuesto (≈ RD$ 65.50/US$). Aunque la CEPAL ha revisado a la baja el crecimiento esperado para el país (2.9 % en 2025 y 3.6 % en 2026), la República Dominicana seguiría por encima del promedio regional en 2026, lo cual respalda el enfoque de mantener la inversión social y productiva mientras se cuidan los equilibrios fiscales. La prudencia que el Ejecutivo exhibe en la proyección y ejecución del gasto resulta congruente con un entorno regional que transitaría un cuarto año de bajo crecimiento.

Otro flanco donde el Gobierno muestra manejo responsable es el servicio de la deuda: el pago de intereses proyectado para 2026 (≈ RD$ 324,257 millones; ≈ 3.7 % del PIB) es elevado, pero su explicitación y cobertura dentro del presupuesto reduce incertidumbre y evita ajustes abruptos en otras partidas. Asimismo, el reconocimiento de la presión que este renglón ejerce sobre el espacio fiscal y la apuesta por un financiamiento diversificado—con una mayor base de inversionistas locales y mejor perfil de vencimientos—apunta a mitigar vulnerabilidades ante shocks externos de tasas y tipo de cambio. Este enfoque es consistente con prácticas de gestión prudente de portafolios soberanos y, de cara a 2026–2028, puede consolidar un descenso gradual del riesgo.

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En territorialidad y END 2030, el énfasis en provincias fronterizas (Dajabón, Pedernales, Monte Cristi) responde a brechas históricas de inversión y servicios, y sugiere una política pública de equilibrio regional. Las obras y proyectos integrales (conectividad, agua, salud, energía, seguridad) buscan catalizar industrias localizadas (turismo sostenible, agroencadenamientos, servicios logísticos), siempre que se acompañen con métricas de resultado y evaluación continua. Este diseño le favorece al Gobierno porque muestra una coherencia programática entre la planificación de largo plazo (END) y la asignación presupuestaria, reforzando la legitimidad del gasto y la narrativa de desarrollo inclusivo.

La controversia por la indexación salarial—reiteradamente pospuesta pese al mandato del Código Tributario de 1992—sigue siendo el mayor costo político del proyecto, pero incluso aquí la administración puede argumentar prudencia: abrir una mesa tripartita (Gobierno, sector privado y trabajadores) para acordar una indexación progresiva y compatible con estabilidad de precios reduce el riesgo de inercia inflacionaria y preserva la ruta de consolidación fiscal. De hecho, la aprobación del presupuesto sin la indexación ya gatilló críticas y advertencias de recursos de inconstitucionalidad; no obstante, el plan de gasto salvaguarda el desempeño macro, la continuidad social y la articulación con END, que son dimensiones cruciales para el año 2026.

En síntesis, el Presupuesto 2026 presenta un balance favorable al Gobierno por: (i) protección del gasto social y la inversión alineada a END 2030; (ii) gestión explícita del servicio de la deuda y uso prudente del financiamiento; (iii) marco institucional reforzado (Ley 35‑24) que ancla el gasto; y (iv) una lectura macro consistente con inflación anclada y crecimiento que, aun moderado, permanece sobre la media regional. Quedan desafíos—calidad del gasto, progresividad tributaria, indexación salarial con gobernanza, multiplicadores de la inversión y gestión de riesgos externos—pero, como diseño, la pieza presupuestaria permite al Gobierno salir mejor parado: cuida la estabilidad, sostiene la política social y mantiene el horizonte de transformación productiva en un entorno complejo.

Fuentes consultadas: Senado de la República Dominicana (16/12/2025); Cámara de Diputados (11/12/2025); El Caribe; El Día; Diario Digital RD; Hoy Digital; Listín Diario; Dominican Today; Ministerio de Hacienda (Ley 35‑24); Banco Central (Encuesta de expectativas); CEPAL.

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Luis Orlando Díaz Vólquez

Presupuesto 2026 de la República Dominicana: Análisis y Reflexiones Estratégicas

Resumen | Este documento examina el Presupuesto General del Estado de la República Dominicana para 2026, aprobado por el Congreso Nacional por un monto consolidado de RD$ 1,841,701,394,621, con un déficit financiero estimado cercano al 3.2 % del PIB y un esquema de financiamiento que autoriza emisiones de deuda por más de RD$ 401,767 millones. Se analizan las principales líneas de gasto (servicios sociales, servicio de la deuda, servicios económicos), la composición entre gasto corriente e inversión de capital, las controversias asociadas a la ausencia de indexación salarial y las implicaciones de sostenibilidad fiscal. Asimismo, se presentan reflexiones estratégicas sobre la necesidad de un pacto fiscal, la calidad del gasto, la inversión territorial y sectorial, y la alineación con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030). El análisis se fundamenta en fuentes oficiales y periodísticas recientes, incluyendo el Senado de la República, Diario Digital RD, El Caribe, El Día, Hoy Digital y Listín Diario.

Introducción

El Presupuesto General del Estado para el año fiscal 2026 constituye la principal herramienta de política pública para la asignación de recursos y la ejecución de las prioridades del Gobierno. Con un monto consolidado de RD$ 1.84 billones, su aprobación en dos lecturas por el Senado el 16 de diciembre de 2025, siguiendo a la Cámara de Diputados (11 de diciembre de 2025), marca el cierre del ciclo presupuestario de fin de año y da paso a la promulgación ejecutiva. La pieza se sustenta en supuestos macroeconómicos de crecimiento del PIB entre 4.5 % y 5 %, inflación promedio en torno a 3.8 %, y una tasa de cambio estimada de RD$ 65.50 por dólar, en un entorno internacional de tasas elevadas y riesgos comerciales. Estos parámetros, junto con la estructura del gasto y las fuentes de financiamiento, orientan las metas de estabilidad y crecimiento para 2026.

Cifras clave y estructura del presupuesto

El monto consolidado aprobado asciende a RD$ 1,841,701,394,621, mientras que los ingresos consolidados proyectados suman RD$ 1,439,933,579,891. El déficit financiero consolidado se estima en RD$ 278,654,040,137, y el financiamiento autorizado contempla emisiones de deuda pública por hasta RD$ 401,767,814,730, con una mezcla de fuentes internas y externas. Dentro del gasto total, el componente corriente representa el 86.7 %, con RD$ 1,407,548.7 millones, y la inversión de capital alcanza el 13.3 %, con RD$ 215,284.7 millones. Desde la perspectiva funcional, los Servicios Sociales concentran aproximadamente el 45.5 % del gasto, seguidos por el servicio de la deuda pública (alrededor del 22–23 % del gasto corriente) y los servicios económicos (≈15.4 %). Entre las instituciones con mayores asignaciones figuran el Ministerio de Educación (≈RD$ 332,030.6 millones), el Ministerio de Salud (≈RD$ 180,686.7 millones) y la Administración de la Deuda Pública (≈RD$ 362,550 millones).

La orientación programática destaca una partida de RD$ 460,096.4 millones (35.4 % del gasto primario del Gobierno Central) alineada con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), y un enfoque territorial que prioriza provincias fronterizas como Dajabón, Pedernales y Monte Cristi, consideradas rezagadas por indicadores oficiales. En la estructura de ingresos, el ITBIS se mantiene como principal fuente de recaudación (≈32.4 % del total y 5.45 % del PIB), mientras que el sector minero, particularmente Barrick Gold, aportaría alrededor de US$ 475.5 millones (≈RD$ 31,151.2 millones), impulsado por precios del oro y mayores volúmenes de producción.

Controversias y debate legislativo

La aprobación del presupuesto estuvo marcada por controversias, especialmente en torno a la indexación salarial prevista en el Código Tributario desde 1992, que ha sido pospuesta reiteradamente. El informe bicameral de la semana del 10 de diciembre de 2025 omitió la discusión sustantiva y volvió a diferir la indexación, generando críticas por parte de la oposición y advertencias de eventuales recursos de inconstitucionalidad. Los senadores de oposición, como Omar Fernández y Eduard Espíritusanto, cuestionaron la baja proporción de inversión pública y el predominio del gasto corriente, así como la ausencia de medidas para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores. En contraste, voces oficialistas defendieron la suficiencia del diseño para sostener programas sociales, obras y estabilidad macroeconómica, subrayando la reducción de la deuda pública en porcentaje del PIB respecto a 2020 y la orientación pro-END del gasto.

Adicionalmente, análisis especializados advierten sobre un patrón de déficit primario desde 2020, en el que los ingresos corrientes no alcanzan para cubrir los gastos corrientes, forzando al Estado a endeudarse para atender compromisos cotidianos (nómina, subsidios, pensiones e intereses). Estudios como ‘Un presupuesto sin pacto’ señalan un ‘bucle fiscal’ de ingresos estancados, gasto rígido y déficit crónico, con una nómina pública que absorbe el 34 % del presupuesto 2026 y un crecimiento acumulado del empleo estatal entre 2005 y 2025. Este cuadro enfatiza la urgencia de una reforma fiscal con enfoque de progresividad y eficiencia del gasto para romper la inercia.

Sostenibilidad fiscal, servicio de la deuda y riesgos

El servicio de la deuda proyectado para 2026 (≈RD$ 324,257 millones) representa cerca del 3.7 % del PIB y más de una quinta parte del gasto corriente. Esta carga ha aumentado significativamente desde 2020, producto de mayor acumulación de deuda y de tasas de interés internacionales elevadas. De acuerdo con proyecciones, el saldo de la deuda del Gobierno Central podría ubicarse cerca del 49–50 % del PIB al cierre de 2026. La estrategia de financiamiento combina bonos globales, deuda externa y emisiones en el mercado local, con una proporción externa superior al 70 % del total previsto, lo que introduce vulnerabilidades ante shocks financieros, de tipo de cambio y de tasas.

El contexto macro regional (menor dinamismo, demanda externa débil, volatilidad financiera) y la senda de crecimiento moderado prevista por organismos internacionales para 2025–2026 exigen prudencia fiscal y priorización de inversiones con alto multiplicador. La asignación a educación y salud es consistente con objetivos sociales, pero el margen de inversión en infraestructura, tecnología y logística debería ampliarse para impactar productividad total de los factores, encadenamientos industriales y competitividad exportadora, especialmente en sectores de alto valor agregado (dispositivos médicos, farmacéutico, eléctrico/electrónico).

Enfoque territorial, END 2030 y equidad

El énfasis en provincias fronterizas responde a brechas históricas de inversión y servicios. La mayor inversión per cápita en Dajabón, Pedernales y Monte Cristi tiene el potencial de catalizar desarrollo regional, turismo sostenible y encadenamientos productivos, siempre que las obras prioricen conectividad vial, agua, energía, salud, educación técnica y seguridad. La END 2030 demanda coherencia interinstitucional y evaluación de impacto: el 35.4 % del gasto primario alineado a la END es un punto de partida, pero se requiere seguimiento con indicadores de resultado (acceso, calidad, productividad, empleo formal).

La equidad fiscal y social también amerita revisar la estructura tributaria: el predominio del ITBIS y de impuestos al consumo sobre las rentas altas y patrimonios concentra la carga en las mayorías, reproduciendo desigualdades. Un pacto fiscal debería abordar progresividad, combate a la evasión, ampliación de bases, y una regla fiscal que ancle el déficit y el crecimiento del gasto corriente, a la vez que protege inversión crítica en capital humano e infraestructura.

Recomendaciones de política para 2026–2028

1) **Regla fiscal y anclaje del déficit**: Establecer metas plurianuales que limiten el crecimiento del gasto corriente por debajo del crecimiento potencial del PIB y que prioricen superávit primario en el mediano plazo.
2) **Calidad del gasto y gestión por resultados**: Revisar programas con baja eficiencia; consolidar unidades ejecutoras; fortalecer compras públicas con trazabilidad digital; expandir presupuestos por desempeño.
3) **Progresividad tributaria**: Evaluar escalas de IR, gravámenes a rentas de capital y patrimonios elevados, y cerrar brechas de evasión y elusión; reducir exenciones ineficientes y gastos tributarios.
4) **Inversión en infraestructura y productividad**: Aumentar la inversión de capital hacia logística, energía renovable, agua y saneamiento, conectividad digital y educación técnica (STEM), con enfoque territorial en provincias de menor desarrollo relativo.
5) **Financiamiento responsable**: Optimizar el mix deuda externa/interna para reducir riesgos de tipo de cambio; ampliar la base de inversionistas locales; evaluar mecanismos de cobertura (hedging) y mejorar el perfil de vencimientos.
6) **Indexación salarial y diálogo social**: Abrir una mesa técnica tripartita (Gobierno, sector privado, trabajadores) para discutir indexación progresiva, protegiendo poder adquisitivo y evitando impactos inflacionarios.
7) **Transparencia y rendición de cuentas**: Publicar tableros de ejecución trimesuales por función y territorio; incluir indicadores de impacto; reforzar la auditoría externa e interna.

Conclusiones

El Presupuesto 2026 consolida la estabilidad macroeconómica y la continuidad de la inversión social, pero expone tensiones estructurales: un gasto corriente elevado, servicio de la deuda creciente, y una inversión pública aún limitada para acelerar la productividad. La controversia por la indexación salarial revela el reto de equilibrar sostenibilidad fiscal con protección del ingreso real. Romper el ‘bucle fiscal’ exige un pacto que integre progresividad tributaria y eficiencia del gasto, mientras se robustecen las capacidades del Estado para transformar recursos en derechos y desarrollo regional equilibrado. En un entorno de crecimiento moderado y riesgos externos, las decisiones de 2026–2028 definirán si la estabilidad se convierte en una trayectoria de alto valor agregado, innovación y resiliencia.

Referencias

Senado de la República Dominicana. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba Presupuesto General del Estado para el año 2026. https://www.senadord.gob.do/senado-aprueba-presupuesto-general-del-estado-para-el-ano-2026/

El Caribe. (2025, 17 de diciembre). Convierten en ley Presupuesto General del Estado para 2026. https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/senado-aprueba-presupuesto-por-rd1-8-billones/

Diario Digital RD. (2025, 11 de diciembre). Diputados aprueban Presupuesto General del Estado 2026. https://diariodigitalrd.com/2025/12/11/diputados-aprueban-presupuesto-general-del-estado-2026.html/

El Día. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba de urgencia el Presupuesto 2026. https://eldia.com.do/senado-aprueba-de-urgencia-el-presupuesto-2026/

Hoy Digital. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba Presupuesto General del Estado para 2026 por RD$1.84 billones. https://hoy.com.do/el-pais/senado-aprueba-presupuesto-general-ano-2026-rd-1-84-billones_1070061.html

Listín Diario. (2025, 18 de octubre). Presupuesto 2026. https://listindiario.com/puntos-de-vista/20251018/presupuesto-2026_878699.html

Dominican Today. (2025, 10 de diciembre). Dominican Congress approves 2026 budget report without salary adjustment. https://dominicantoday.com/dr/local/2025/12/10/dominican-congress-approves-2026-budget-report-without-salary-adjustment/

Hoy Digital. (2025, 18 de noviembre). Presupuesto del 2026 mantiene a la República Dominicana en un estancamiento fiscal crítico, según estudio. https://hoy.com.do/economia/presupuesto-2026-mantiene-republica-dominicana-estancamiento-fiscal-critico-estudio_1061230.html

Dominicanos Hoy. (2025, 19 de noviembre). Estudio advierte que, sin pacto fiscal, Presupuesto 2026 repite ciclo de parches. https://www.dominicanoshoy.com/2025/11/19/estudio-advierte-que-sin-pacto-fiscal-presupuesto-2026-repite-ciclo-de-parches/

Palabras clave

Presupuesto 2026; déficit fiscal; inversión pública; servicio de la deuda; indexación salarial; pacto fiscal; República Dominicana.

17 de diciembre de 2025

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El documento analiza el Presupuesto General del Estado de la República Dominicana para 2026, destacando su estructura, controversias y retos fiscales, así como recomendaciones estratégicas para asegurar la sostenibilidad y el desarrollo alineado con la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030.

·         Monto y déficit presupuestario: El presupuesto consolidado aprobado es de RD$ 1.84 billones con un déficit financiero estimado en 3.2 % del PIB y financiamiento autorizado para emisiones de deuda por más de RD$ 401,767 millones.

·         Composición del gasto: El gasto corriente representa el 86.7 % y la inversión de capital el 13.3 %. Los servicios sociales concentran el 45.5 % del gasto, seguido por el servicio de la deuda (22–23 %) y servicios económicos (15.4 %).

·         Fuentes de ingreso: El ITBIS es la principal fuente con 32.4 % de la recaudación y el sector minero, especialmente Barrick Gold, aporta alrededor de US$ 475.5 millones.

·         Controversias legislativas: La ausencia de indexación salarial ha generado críticas y advertencias de inconstitucionalidad, mientras la oposición cuestiona la baja inversión pública y el predominio del gasto corriente.

·         Sostenibilidad fiscal y deuda: El servicio de la deuda representa 3.7 % del PIB y más de una quinta parte del gasto corriente, con un saldo de deuda cercano al 50 % del PIB proyectado para 2026, lo que implica vulnerabilidades financieras.

·         Enfoque territorial y END 2030: Se priorizan provincias fronterizas rezagadas para catalizar desarrollo regional y se alinea el gasto con la Estrategia Nacional de Desarrollo, aunque se requiere seguimiento con indicadores de impacto.

·         Estructura tributaria y equidad: La carga impositiva recae mayoritariamente sobre impuestos al consumo, reproduciendo desigualdades, por lo que se plantea la necesidad de un pacto fiscal que mejore progresividad y combata evasión.

·         Recomendaciones políticas: Se sugieren reglas fiscales que anclen el déficit, mejorar la calidad del gasto, promover progresividad tributaria, aumentar inversión en infraestructura y productividad, optimizar financiamiento, discutir indexación salarial y fortalecer transparencia y rendición de cuentas. 

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VERSIÓN AMPLIADA

Presupuesto 2026 de la República Dominicana: Análisis y Reflexiones Estratégicas (Versión ampliada)

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen

El Presupuesto General del Estado 2026, aprobado por el Congreso Nacional por RD$ 1,841,701,394,621, se sustenta en supuestos de crecimiento real del PIB en el rango 4.5–5.0 %, inflación promedio ≈ 3.8 % y tipo de cambio de RD$ 65.50/US$, con un déficit financiero consolidado cercano a 3.2 % del PIB. La estructura del gasto privilegia los servicios sociales (≈ 45.5 %) y el gasto corriente (86.7 %), mientras la inversión de capital (13.3 %) y el patrón de financiamiento (con participación externa superior al 70 %) exponen vulnerabilidades ante choques de tasas y tipo de cambio. Se analiza la controversia por la no indexación salarial, el peso del servicio de la deuda (≈ RD$ 324,257 millones; ≈ 3.7 % del PIB), la alineación con la Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030) y la necesidad de un pacto fiscal que combine progresividad tributaria, eficiencia del gasto y reglas fiscales efectivas. Se presentan recomendaciones para 2026–2028 orientadas a fortalecer la sostenibilidad y el desarrollo territorial y sectorial.

Introducción

La Ley de Presupuesto 2026 fue sancionada por el Senado el 16 de diciembre de 2025, en dos lecturas de urgencia, tras la aprobación previa de la Cámara de Diputados el 11 de diciembre. El monto consolidado asciende a RD$ 1,841,701,394,621; los ingresos consolidados proyectados a RD$ 1,439,933,579,891; y el financiamiento autorizado a RD$ 401,767,814,730. Estos agregados se inscriben en un marco macroeconómico que prevé crecimiento real del 4.5–5.0 %, inflación promedio ≈ 3.8 %, y tipo de cambio RD$ 65.50/US$ para 2026, con una estrategia de deuda de mediano plazo que combina bonos globales, deuda externa y emisiones locales. A pesar de ese escenario, la CEPAL redujo recientemente las proyecciones de crecimiento para República Dominicana (2.9 % en 2025 y 3.6 % en 2026), reflejando el menor dinamismo regional y riesgos externos, lo que exige prudencia en la ejecución del gasto y en la gestión del financiamiento.

Cifras clave y estructura del presupuesto

Desde la perspectiva económica, el gasto total estimado para 2026 es de RD$ 1,622,833.4 millones (≈ 18.7 % del PIB), con un gasto corriente de RD$ 1,407,548.7 millones (86.7 %) y un gasto de capital de RD$ 215,284.7 millones (13.3 %). Funcionalmente, los servicios sociales concentran ≈ 45.5 % del gasto, seguidos por intereses de la deuda (≈ 22.3 % del gasto corriente) y servicios económicos (≈ 15.4 %). En términos institucionales, destacan la Administración de la Deuda Pública (≈ RD$ 362,550 millones), el Ministerio de Educación (≈ RD$ 332,030.6 millones) y el Ministerio de Salud (≈ RD$ 180,686.7 millones). En la estructura de ingresos, el ITBIS representa ≈ 32.4 % del total y ≈ 5.45 % del PIB, mientras el sector minero—con Pueblo Viejo— aportaría alrededor de US$ 475.5 millones (≈ RD$ 31,151.2 millones). El financiamiento prevé RD$ 401,767.8 millones, de los cuales ≈ 70.6 % serían fuentes externas (incluidos bonos globales), intensificando la exposición a shocks financieros internacionales.

Marco macroeconómico y escenarios

El Marco Macroeconómico Plurianual 2025–2029 elaborado por Hacienda, Economía y el Banco Central actualizó supuestos clave: para 2026, crecimiento real en torno a 4.5–5.0 %, inflación promedio controlada y una depreciación del tipo de cambio hacia RD$ 65.50/US$. Encuestas de expectativas del Banco Central muestran inflación anclada dentro del rango meta (4 % ± 1 %) y tipo de cambio convergente con las proyecciones oficiales. No obstante, la desaceleración del consumo privado y la demanda externa en la región (CEPAL) obliga a incorporar escenarios alternativos que, de materializarse, presionarían ingresos tributarios y, por ende, el balance fiscal. Una regla fiscal centrada sólo en el gasto primario podría no ser suficiente para anclar el déficit total y la trayectoria de deuda si el crecimiento potencial se modera.

Balance primario, servicio de la deuda y dinámica del endeudamiento

El servicio de la deuda (intereses) ascendería a ≈ RD$ 324,257 millones en 2026 (≈ 3.7 % del PIB), prácticamente el valor del mandato constitucional del 4 % del PIB para educación en términos comparativos. El incremento respecto a 2020 obedece a mayor acumulación de deuda y a tasas internacionales elevadas. Proyecciones independientes sitúan el saldo de la deuda del Gobierno Central alrededor de 49–50 % del PIB al cierre de 2026. Dada la composición con preponderancia externa, las necesidades brutas de financiamiento y el perfil de vencimientos deben gestionarse con criterios de costo-riesgo, incluyendo diversificación de instrumentos, ampliación de la base de inversionistas locales y mecanismos de cobertura (p. ej., swaps de tasa y de moneda) cuando la normativa y el mercado lo permitan.

Composición de ingresos y esfuerzo tributario

En ingresos, el predominio de impuestos al consumo—en especial el ITBIS—continúa concentrando la carga en los hogares. La progresividad efectiva del sistema se ve limitada por exenciones, tratamientos preferenciales y brechas de control. La literatura sugiere que reformas enfocadas en ampliar bases, simplificar figuras y fortalecer fiscalización mejoran la recaudación sin elevar excesivamente las tasas. En el caso dominicano, la discusión de un pacto fiscal debería considerar ajustes en el Impuesto sobre la Renta de personas físicas (tramos y deducciones), gravámenes razonables a rentas de capital y patrimonios, y una revisión exhaustiva de los gastos tributarios con criterios de costo-beneficio.

Inversión pública y multiplicadores

La inversión pública programada (≈ 13.3 % del gasto; ≈ 2.5 % del PIB) requiere priorización rigurosa. Evidencia regional muestra que proyectos en logística (puertos, carreteras secundarias, intermodales), agua y saneamiento, energía renovable y conectividad digital tienden a exhibir multiplicadores más altos y efectos perdurables sobre productividad. Complementar estas apuestas con educación técnica y formación STEM, ligadas a clusters con ventajas reveladas (dispositivos médicos, farmacéutico, eléctrico/electrónico) potencia encadenamientos hacia exportaciones de mayor valor agregado, alineadas con la END 2030.

Enfoque territorial y END 2030

El enfoque territorial hacia provincias fronterizas (Dajabón, Pedernales, Monte Cristi) busca corregir brechas históricas mediante inversiones en conectividad vial, agua, salud, energía y seguridad. La evidencia de gestión multianual sugiere que estos territorios requieren paquetes integrales: infraestructura + servicios + desarrollo productivo + gobernanza local. La articulación con el Proyecto Pedernales y obras en Dajabón debe acompañarse de métricas de resultado: reducción de tiempos de viaje, cobertura de agua potable y saneamiento, tasas de empleo formal, matriculación técnica y seguridad ciudadana. Publicar tableros trimestrales con metas y avance fortalecería rendición de cuentas y coordinación interinstitucional.

Controversias legislativas: indexación salarial y calidad del gasto

La no indexación salarial, pese al mandato del Código Tributario, concentra la polémica. La suspensión reiterada afecta el ingreso real de asalariados formales y tensiona la percepción de cumplimiento de la ley. El debate legislativo evidenció diferencias sobre la proporción de gasto corriente, el nivel de inversión y la oportunidad de proteger el poder adquisitivo en un contexto de inflación moderada. Si bien el oficialismo subraya la reducción de la deuda/PIB frente a 2020 y la continuidad de programas sociales, la oposición advierte sobre el riesgo de perpetuar un déficit primario y el endeudamiento para gastos recurrentes. Una mesa tripartita (Gobierno–sector privado–trabajadores), con cronograma, parámetros de inflación esperada y salvaguardas anti‑indexación inercial, podría conciliar objetivos de estabilidad y equidad.

Gobernanza del gasto: PFM, compras y auditoría

La calidad del gasto depende de sistemas de gestión financiera pública (PFM) robustos: presupuestos por desempeño, trazabilidad en compras, control interno, auditoría independiente y evaluación ex‑post. Avances en transparencia deben consolidarse con datos abiertos de ejecución por función y territorio, contratos estandarizados, registro de beneficiarios finales y uso de analítica para detección de anomalías. La coordinación entre Hacienda, Economía y Contraloría, con soporte de la Cámara de Cuentas, es central para mejorar eficiencia y confianza.

Riesgos y mitigación (2026–2027)

Principales riesgos para 2026–2027: (i) menor crecimiento global y comercio internacional; (ii) volatilidad financiera y cambios en tasas y spreads soberanos; (iii) shocks de materias primas (petróleo, oro) que afectan subsidios y recaudación; (iv) desastres naturales y vulnerabilidad climática; (v) retrasos en ejecución de inversión por cuellos de botella. La respuesta debe incluir planificación de contingencias, colchones de liquidez, y priorización flexible de inversiones de alto impacto con maduración técnica avanzada.

Recomendaciones de política (2026–2028)

1) Reglas fiscales integrales: Complementar la regla de gasto primario (Ley 35‑24) con metas de balance y deuda que impidan deslizamientos del déficit total, incluyendo sendas explícitas para un superávit primario sostenible.

2) Revisión programática: Auditorías de desempeño a programas y subsidios; cierre de iniciativas de baja efectividad; reasignación a proyectos con evidencia de alto multiplicador.

3) Reforma tributaria progresiva: Ajustes a escalas del IR, tributación de rentas de capital y patrimonios; revisión de gastos tributarios con umbrales de productividad/cumplimiento.

4) Gestión de deuda y riesgos: Diversificar base inversora local; alargar vencimientos; explorar coberturas; limitar exposición cambiaria en nuevas emisiones.

5) Inversión transformadora: Paquetes territoriales integrales (infraestructura + servicios + capital humano); priorización de logística, agua/saneamiento, energía renovable y digital.

6) Indexación con gobernanza: Mesa tripartita con reglas de indexación progresiva y cláusulas anti‑inercia; monitoreo de impacto en inflación y consumo.

7) Transparencia y M&E: Tableros trimestrales por función/territorio; indicadores END; auditorías externas; publicación de contratos y riesgos de proyectos.

Conclusiones

El Presupuesto 2026 refleja continuidad social y prudencia macro, pero también rigideces y riesgos que limitan el avance sobre productividad y resiliencia. Romper el “bucle fiscal” exige integrar reglas fiscales efectivas, reforma tributaria progresiva, gestión de deuda responsable y una agenda de inversión pública transformadora, con gobernanza PFM de alto estándar. En el marco de la END 2030 y de un entorno externo incierto, 2026–2028 debe convertirse en un trienio de consolidación institucional y de salto cualitativo hacia un crecimiento de mayor valor agregado. La clave: disciplina fiscal con justicia social y métricas verificables que conviertan recursos en derechos y competitividad.

Referencias

Senado de la República Dominicana. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba Presupuesto General del Estado para el año 2026. https://www.senadord.gob.do/senado-aprueba-presupuesto-general-del-estado-para-el-ano-2026/

El Caribe. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba con urgencia el Presupuesto 2026: RD$ 1.84 billones. https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/senado-aprueba-con-urgencia-el-presupuesto-2026-rd1-84-billones/

El Caribe. (2025, 17 de diciembre). Convierten en ley Presupuesto General del Estado para 2026. https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/senado-aprueba-presupuesto-por-rd1-8-billones/

Diario Digital RD. (2025, 11 de diciembre). Diputados aprueban Presupuesto General del Estado 2026. https://diariodigitalrd.com/2025/12/11/diputados-aprueban-presupuesto-general-del-estado-para-el-ano-2026.html/

Dominican Today. (2025, 10 de diciembre). Dominican Congress approves 2026 budget report without salary adjustment. https://dominicantoday.com/dr/local/2025/12/10/dominican-congress-approves-2026-budget-report-without-salary-adjustment/

Dominican Today. (2025, 11 de diciembre). Ruling party dominance delivers 2026 budget despite opposition push for indexation. https://dominicantoday.com/dr/economy/2025/12/11/ruling-party-dominance-delivers-2026-budget-despite-opposition-push-for-indexation/

Listín Diario. (2025, 18 de octubre). Presupuesto 2026. https://listindiario.com/puntos-de-vista/20251018/presupuesto-2026_878699.html

El Día. (2025, 16 de diciembre). Senado aprueba de urgencia el Presupuesto 2026. https://eldia.com.do/senado-aprueba-de-urgencia-el-presupuesto-2026/

Ministerio de Hacienda (RD). (2024, 5 de agosto). Ley núm. 35‑24 de Responsabilidad Fiscal. https://www.hacienda.gob.do/wp-content/uploads/2024/08/Ley-de-Responsabilidad-fiscal.pdf

Diario Libre. (2025, 30 de octubre). ¿Una ley de responsabilidad fiscal insuficiente? https://www.diariolibre.com/economia/finanzas/2025/10/30/una-ley-de-responsabilidad-fiscal-insuficiente/3294751

Diario Libre. (2025, 16 de diciembre). La CEPAL reduce proyección de crecimiento de la economía dominicana. https://www.diariolibre.com/economia/macroeconomia/2025/12/16/la-cepal-reduce-proyeccion-de-crecimiento-de-la-economia-dominicana/3379032

Hoy Digital. (2025, 16 de diciembre). CEPAL reduce proyecciones y anticipa crecimiento más lento para la economía dominicana. https://hoy.com.do/economia/cepal-reduce-proyecciones-anticipa-crecimiento-lento-economia-dominicana_1070046.html

Banco Central de la República Dominicana. (2025, julio). Encuesta de Expectativas Macroeconómicas. https://www.bancentral.gov.do/a/d/6281

17 de diciembre de 2025

Palabras clave
Presupuesto 2026; déficit fiscal; inversión pública; servicio de la deuda; indexación salarial; pacto fiscal; END 2030; República Dominicana.
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Presupuesto 2026 de la República Dominicana: análisis y reflexiones estratégicas

El Presupuesto General del Estado 2026, aprobado por el Congreso Nacional por RD$ 1,841,701,394,621, se sustenta en supuestos de crecimiento real del PIB en el rango 4.5–5.0 %, una inflación promedio en torno a 3.8 % y un tipo de cambio de RD$ 65.50 por dólar, con un déficit financiero consolidado cercano a 3.2 % del PIB. La estructura del gasto privilegia los servicios sociales (≈ 45.5 %) y el gasto corriente (86.7 %), mientras que la inversión de capital (13.3 %) y el patrón de financiamiento —con participación externa superior al 70 %— exponen vulnerabilidades ante choques de tasas y de tipo de cambio. Este marco obliga a discutir con rigor la sostenibilidad fiscal, la calidad del gasto y la protección del ingreso real de los trabajadores.

La ley fue sancionada por el Senado el 16 de diciembre de 2025, tras dos lecturas de urgencia, luego de la aprobación previa de la Cámara de Diputados el 11 de diciembre. El presupuesto consolida ingresos por RD$ 1,439,933,579,891 y autoriza financiamiento por RD$ 401,767,814,730. A nivel funcional, los servicios sociales concentran la mayor proporción del gasto público, seguidos por los intereses de la deuda y los servicios económicos. En términos institucionales, destacan las asignaciones a la Administración de la Deuda Pública (≈ RD$ 362,550 millones), al Ministerio de Educación (≈ RD$ 332,030.6 millones) y al Ministerio de Salud (≈ RD$ 180,686.7 millones). En la estructura de ingresos, el ITBIS mantiene su predominio (≈ 32.4 % de la recaudación y ≈ 5.45 % del PIB), mientras el sector minero —con Pueblo Viejo— aportaría alrededor de US$ 475.5 millones (≈ RD$ 31,151.2 millones).

El Marco Macroeconómico Plurianual 2025–2029, elaborado por las autoridades económicas, actualiza supuestos clave para 2026: crecimiento real en torno a 4.5–5.0 %, inflación promedio controlada y depreciación del tipo de cambio hacia RD$ 65.50 por dólar. Encuestas de expectativas del Banco Central muestran la inflación anclada dentro del rango meta (4 % ± 1 %) y un tipo de cambio convergente con las proyecciones oficiales. No obstante, la CEPAL redujo recientemente las proyecciones de crecimiento para República Dominicana (2.9 % en 2025 y 3.6 % en 2026), reflejando menor dinamismo regional y riesgos externos. Este telón de fondo sugiere prudencia en la ejecución del gasto y cautela en la gestión del financiamiento, con escenarios alternativos por si la demanda interna y externa se moderan más de lo previsto.

El servicio de la deuda (intereses) ascendería a ≈ RD$ 324,257 millones en 2026 (≈ 3.7 % del PIB), cifra que, por sí sola, equivale aproximadamente al esfuerzo que representa el 4 % del PIB en educación. El aumento respecto al cierre de 2020 obedece a la mayor acumulación de deuda y al entorno de tasas internacionales elevadas. Proyecciones independientes sitúan el saldo de la deuda del Gobierno Central alrededor de 49–50 % del PIB al cierre de 2026. Dada la alta participación de financiamiento externo, las necesidades brutas de financiamiento y el perfil de vencimientos deben administrarse con criterios de costo-riesgo, diversificando instrumentos, ampliando la base de inversionistas locales y evaluando, cuando la normativa y el mercado lo permitan, mecanismos de cobertura (p. ej., swaps de tasa y de moneda).

En materia de ingresos, el predominio de impuestos al consumo —en especial el ITBIS— mantiene una carga significativa sobre los hogares. La progresividad efectiva del sistema se ve limitada por exenciones, tratamientos preferenciales y brechas de control. La experiencia comparada sugiere que reformas orientadas a ampliar bases, simplificar figuras y fortalecer la fiscalización permiten mejorar la recaudación sin elevar excesivamente las tasas. En el caso dominicano, cualquier pacto fiscal debería considerar ajustes en el Impuesto sobre la Renta de personas físicas (tramos y deducciones), gravámenes razonables a rentas de capital y patrimonios, y una revisión exhaustiva de los gastos tributarios según criterios de costo-beneficio y de impacto en productividad.

La inversión pública programada (≈ 13.3 % del gasto; ≈ 2.5 % del PIB) exige una priorización rigurosa. La evidencia regional muestra que proyectos de logística (puertos, carreteras secundarias, conexiones intermodales), agua y saneamiento, generación y transmisión de energía renovable, y conectividad digital exhiben multiplicadores más altos y efectos más duraderos sobre la productividad. Complementar estas apuestas con educación técnica y formación STEM, ligada a clusters con ventajas reveladas —como dispositivos médicos, farmacéutico y eléctrico/electrónico— potencia encadenamientos hacia exportaciones de mayor valor agregado, en coherencia con la END 2030.

El enfoque territorial hacia provincias fronterizas (Dajabón, Pedernales y Monte Cristi) busca corregir brechas históricas de inversión y servicios mediante proyectos de conectividad vial, agua, salud, energía y seguridad. La experiencia sugiere que estos territorios se benefician de paquetes integrales: infraestructura más servicios y desarrollo productivo, acompañados de gobernanza local. Para garantizar resultados, deben establecerse métricas claras: reducción de tiempos de viaje, cobertura de agua potable y saneamiento, tasas de empleo formal, matrícula en educación técnica y seguridad ciudadana. Publicar tableros trimestrales con metas y avances fortalecería la rendición de cuentas y la coordinación interinstitucional.

La no indexación salarial, pese al mandato del Código Tributario de 1992, concentra la polémica del proceso presupuestario. La suspensión reiterada afecta el ingreso real de asalariados formales y tensiona la percepción de cumplimiento de la ley. Si bien el oficialismo subraya la reducción de la deuda/PIB frente a 2020 y la continuidad de programas sociales, la oposición advierte sobre el riesgo de perpetuar un déficit primario y el endeudamiento para gastos recurrentes. Una mesa tripartita (Gobierno, sector privado y trabajadores), con cronograma, parámetros de inflación esperada y salvaguardas contra indexaciones inerciales, podría conciliar objetivos de estabilidad y de equidad.

La calidad del gasto depende de sistemas de gestión financiera pública (PFM) robustos: presupuestos por desempeño, trazabilidad en compras, control interno, auditorías independientes y evaluación ex‑post. Los avances en transparencia deben consolidarse con datos abiertos de ejecución por función y territorio, contratos estandarizados, registro de beneficiarios finales y uso de analítica para detección de anomalías. La coordinación entre las entidades rectoras de Hacienda, Economía y la Contraloría, con soporte de la Cámara de Cuentas, es central para mejorar la eficiencia y recuperar confianza ciudadana.

Los principales riesgos para 2026–2027 incluyen el menor crecimiento global y del comercio internacional, la volatilidad financiera y los cambios en tasas y spreads soberanos, los shocks de materias primas (petróleo y oro) que inciden en subsidios y recaudación, la exposición a desastres naturales y vulnerabilidad climática, y los retrasos de ejecución por cuellos de botella administrativos y técnicos. La respuesta debe prever planificación de contingencias, colchones de liquidez y una priorización flexible de inversiones de alto impacto con maduración técnica avanzada.

De cara al trienio 2026–2028, el país necesita integrar medidas coherentes y simultáneas: complementar la regla de gasto primario (Ley 35‑24) con metas de balance y de deuda que impidan deslizamientos del déficit total y que tracen sendas explícitas hacia un superávit primario sostenible; realizar auditorías de desempeño a programas y subsidios para cerrar iniciativas de baja efectividad y reasignar recursos a proyectos con evidencia de alto multiplicador; avanzar en una reforma tributaria progresiva que ajuste escalas del IR, tribute rentas de capital y patrimonios con razonabilidad y revise los gastos tributarios bajo umbrales de productividad y cumplimiento; gestionar la deuda con diversificación de la base inversora local, alargamiento de vencimientos y uso responsable de coberturas, limitando la exposición cambiaria en nuevas emisiones; impulsar paquetes territoriales integrales que combinen infraestructura, servicios y capital humano con prioridad en logística, agua/saneamiento, energía renovable y digital; negociar una indexación salarial con gobernanza clara, cláusulas anti‑inercia y monitoreo de sus efectos en inflación y consumo; y fortalecer la transparencia y el monitoreo y evaluación (M&E) con tableros trimestrales por función y territorio, indicadores END y auditorías externas.

En síntesis, el Presupuesto 2026 refleja continuidad social y prudencia macro, pero también rigideces y riesgos que limitan el avance sobre productividad y resiliencia. Romper el “bucle fiscal” exige combinar reglas fiscales efectivas, reforma tributaria progresiva, gestión de deuda responsable y una agenda de inversión pública transformadora, con gobernanza PFM de alto estándar. En el marco de la END 2030 y de un entorno externo incierto, 2026–2028 debe convertirse en un trienio de consolidación institucional y de salto cualitativo hacia un crecimiento de mayor valor agregado. La clave será disciplina fiscal con justicia social y métricas verificables que conviertan recursos en derechos y competitividad.

Fuentes consultadas: Senado de la República Dominicana (16/12/2025); Cámara de Diputados (11/12/2025); El Caribe; Diario Digital RD; El Día; Hoy Digital; Listín Diario; Dominican Today; Ministerio de Hacienda (Ley 35‑24); Banco Central (Encuesta de expectativas); CEPAL.

....RESUMEN

El Presupuesto General del Estado 2026 de República Dominicana se basa en supuestos macroeconómicos prudentes con un crecimiento del PIB estimado entre 4.5 % y 5.0 %, inflación controlada y un déficit financiero cercano al 3.2 % del PIB, priorizando el gasto social y corriente pero enfrentando vulnerabilidades por su alta dependencia del financiamiento externo. A continuación, se presentan los puntos clave del análisis y reflexiones estratégicas sobre este presupuesto.

·         Crecimiento y marco macroeconómico: El presupuesto se fundamenta en un crecimiento real del PIB de 4.5–5.0 %, inflación promedio de 3.8 % y tipo de cambio de RD$ 65.50 por dólar, aunque organismos como la CEPAL proyectan un crecimiento más bajo, lo que sugiere prudencia en la ejecución del gasto y la gestión del financiamiento.

·         Estructura de ingresos y gastos: Los servicios sociales concentran cerca del 45.5 % del gasto, con un predominio del gasto corriente (86.7 %), mientras que la inversión de capital representa solo el 13.3 %. El ITBIS es la principal fuente de ingresos, con un 32.4 % de la recaudación, y el sector minero aporta significativamente.

·         Deuda y servicio financiero: El pago de intereses de la deuda asciende a RD$ 324,257 millones (3.7 % del PIB), cifra comparable al gasto en educación, con un saldo de deuda estimado en 49–50 % del PIB para 2026. Se recomienda diversificar instrumentos y gestionar riesgos cambiarios y de tasas.

·         Reforma tributaria y progresividad: El sistema tributario depende principalmente de impuestos al consumo, con limitaciones en progresividad debido a exenciones y brechas de control. Se sugiere ampliar bases, ajustar el impuesto sobre la renta y revisar gastos tributarios para mejorar la recaudación sin aumentar tasas.

·         Prioridades en inversión pública: La inversión pública (2.5 % del PIB) debe priorizar proyectos con alto impacto productivo como infraestructura logística, agua y saneamiento, energía renovable y conectividad digital, complementados con educación técnica y formación STEM para potenciar exportaciones de mayor valor agregado.

·         Desarrollo territorial: Se enfatiza la atención a provincias fronterizas con proyectos integrales que combinen infraestructura, servicios y desarrollo productivo, acompañados de gobernanza local y métricas claras para evaluar avances en empleo, educación y seguridad.

·         Indexación salarial y estabilidad: La suspensión de la indexación salarial afecta el ingreso real de los trabajadores y genera debate político. Se propone una mesa tripartita para negociar una indexación con parámetros claros que equilibren estabilidad macroeconómica y equidad social.

·         Calidad y transparencia del gasto: Mejorar la gestión financiera pública mediante presupuestos por desempeño, trazabilidad, auditorías independientes y transparencia con datos abiertos, fortaleciendo la coordinación entre entidades rectoras para aumentar eficiencia y confianza ciudadana.

·         Riesgos y recomendaciones para 2026–2028: Se identifican riesgos externos e internos como menor crecimiento global, volatilidad financiera, shocks de materias primas y vulnerabilidad climática. Se recomienda complementar la regla fiscal con metas claras, auditorías de desempeño, reforma tributaria progresiva, gestión responsable de deuda, paquetes territoriales integrales, negociación salarial con gobernanza y fortalecimiento del monitoreo y evaluación. 


sábado, 22 de noviembre de 2025

Resiliencia macroeconómica y vulnerabilidad fiscal en República Dominicana: entre la estabilidad externa y la urgencia de reformas


Resiliencia macroeconómica y vulnerabilidad fiscal en República Dominicana: entre la estabilidad externa y la urgencia de reformas

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen Ejecutivo

La economía dominicana enfrenta una paradoja: exhibe fundamentos macroeconómicos sólidos y una capacidad probada para atraer inversión extranjera directa (IED), lo que ha permitido financiar con holgura el déficit de cuenta corriente en un contexto internacional adverso. Sin embargo, persisten debilidades estructurales que amenazan la sostenibilidad fiscal y el crecimiento de mediano plazo. El FMI advierte sobre la urgencia de reformas fiscales y eléctricas, mientras el Banco Central destaca el dinamismo de la IED. El Presupuesto 2026 revela rigidez del gasto y dependencia del endeudamiento. La agenda mínima incluye regla fiscal, reforma eléctrica, mejora del gasto, reforma tributaria y estrategia de IED vinculada a productividad.

Tesis

República Dominicana exhibe fundamentos macroeconómicos robustos y una capacidad probada para atraer inversión extranjera directa (IED), que incluso en un contexto global adverso ha financiado con holgura su cuenta corriente. Sin embargo, persisten debilidades estructurales—especialmente en el frente fiscal y en el sector eléctrico—que obligan a una agenda de reformas con plazos y prioridades claras.

1) Señales de resiliencia

El FMI, en su Consulta del Artículo IV (noviembre 2025), resaltó tres hechos: la desaceleración observada a finales de 2024 y en el primer semestre de 2025 se está revirtiendo; la inflación se mantiene cerca de la meta (≈3.7% en 2025); y la posición externa es consistente con fundamentos y políticas recomendadas, con un déficit de cuenta corriente estimado en ~2.5% del PIB, plenamente financiado por IED.

2) Un desempeño externo que cubre la fragilidad interna

Pese al descenso global de la IED (−11% en 2024), RD logró aumentar dichos flujos un 3% hasta US$4,523 millones en 2024; comparado con 2019, la IED creció 49.7%. Estos recursos han cubierto con holgura el déficit de cuenta corriente y reforzado la posición relativa del país en la región.

3) La otra cara: un bucle fiscal

Desde 2020, los ingresos corrientes no cubren los gastos corrientes; el Estado se endeuda para operar, no para invertir. Uno de cada cinco pesos del PGE 2026 se destinaría al servicio de la deuda, y la nómina pública absorbe ~34% del presupuesto.

4) Electricidad y reforma

El FMI insiste en que las pérdidas del sector eléctrico y la mala focalización de subsidios presionan las cuentas fiscales y deben reducirse para crear espacio a mayor inversión pública.

5) Política y crítica

En un clima electoral, sectores opositores extreman sus juicios y sectores oficialistas resaltan solo lo positivo. Ambas visiones tienen parte de razón: hay fundamentos sólidos y, a la vez, rigideces y déficits que requieren reformas.

6) Agenda mínima de reformas

Marco fiscal y regla ancla; reforma eléctrica integral; calidad del gasto y reorganización institucional; reforma tributaria con enfoque de equidad; estrategia de IED y nearshoring 2.0.

Conclusión

La economía ha demostrado resiliencia—con inflación controlada, repunte de actividad y cuenta corriente financiada por IED—pero la política fiscal exhibe señales preocupantes. Celebrar lo que funciona y corregir lo que falla es la mejor defensa frente a la crítica indiscriminada y el triunfalismo complaciente.

Referencias

Banco Central de la República Dominicana. (2025). Informe sobre la evolución de la inversión extranjera directa y la balanza de pagos 2024–2025. Santo Domingo: BCRD.

Cañete Alonso, R. (2025). Análisis del Presupuesto General del Estado 2026: riesgos y desafíos. PNUD.

CDN. (2025, noviembre). Un presupuesto sin pacto: análisis crítico del PGE 2026. https://www.cdn.com.do

Diario Libre. (2025, noviembre 18). FMI advierte sobre reformas fiscales y eléctricas en RD. https://www.diariolibre.com

El Nacional. (2025, noviembre). Flujos de inversión extranjera directa en RD superan expectativas. https://www.elnacional.com.do

Fondo Monetario Internacional. (2025). Consulta del Artículo IV con República Dominicana. Washington, D.C.: FMI.

Ministerio de Hacienda. (2025). Informe de Coyuntura Fiscal 2025 – Primer trimestre. Santo Domingo: MH.

UNCTAD. (2024). World Investment Report 2024: Trends and Outlook. Ginebra: Naciones Unidas.

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Palabras clave: República Dominicana, déficit fiscal, inversión extranjera directa, reforma eléctrica, política fiscal, FMI, Banco Central.

viernes, 6 de junio de 2025

Exenciones fiscales cuestan al Estado más de RD$243 mil millones al año

El director de Impuestos Internos, Luis Valdez, señaló que en los primeros cinco meses se recaudó RD$397,000 MM.

El director de Impuestos Internos, Luis Valdez, señaló que en los primeros cinco meses se recaudó RD$397,000 MM.

Sauro Scalella / 06/06/2025 

Exenciones fiscales cuestan al Estado más de RD$243 mil millones al año

El gasto tributario ha sido objeto de múltiples debates en el país, debido a su impacto en la capacidad del Estado para financiar políticas públicas, invertir en infraestructura y reducir la desigualdad social.

Las exenciones fiscales en República Dominicana representan un gasto tributario estimado en unos RD$243 mil millones al año, lo que afecta significativamente el presupuesto nacional, que opera en condición de déficit, según dijo ayer el director general de Impuestos Internos (DGII), Luis Valdez.

"Son ahora mismo unos 240 mil, 243 mil millones de pesos al año. Un presupuesto deficitario fruto de este gasto tributario que se tiene", afirmó Valdez a los periodistas.

El titular de la DGII evitó profundizar sobre las causas o posibles soluciones al tema: "Yo no quiero entrar en detalle de por qué ni cómo; solamente que ese es el dato que manejamos".

Ante la ausencia de una reforma tributaria estructural, Valdez indicó que la institución se concentra en cumplir con su responsabilidad institucional: alcanzar las metas de recaudación dentro del marco legal vigente.

En los primeros cinco meses de 2025, la DGII recaudó RD$397 mil millones, lo que representa un cumplimiento del 100.1% con respecto a las proyecciones para ese período.

El director destacó que sectores como turismo y restaurantes han sido clave en este desempeño.

“El movimiento de la economía, sigue siendo básicamente el turismo dominicano”, indicó Valdez.

Exoneraciones de vehículos

Las exoneraciones para la importación de vehículos representaron un sacrificio fiscal de RD$3,854.6 millones para el Estado entre 2020 y 2024, únicamente bajo disposiciones que otorgan una exención del 100%, según datos de la DGII.

Esta cifra ha reavivado los cuestionamientos sobre la equidad y efectividad del régimen de incentivos fiscales vigentes.

En un reportaje publicado el lunes pasado, Listín Diario ofreció una radiografía detallada sobre el impacto de las exoneraciones de vehículos en el país, cuyos beneficiarios abarcan desde el Congreso Nacional hasta diversas iglesias.

En el proyecto de modernización fiscal sometido por el Poder Ejecutivo —y ampliamente rechazado por diversos sectores de la sociedad civil— el gobierno propuso la reducción y eliminación de las exoneraciones fiscales aplicadas a la importación de vehículos de motor.

Iglesias

Las iglesias, por ejemplo, figuran entre los sectores con mayor acceso a ese tipo de privilegio fiscal en el país: entre 2020 y 2024, diversas congregaciones religiosas importaron cientos de vehículos —incluidos modelos de lujo— sin pagar un solo centavo en impuestos, amparadas en un régimen fiscal que ha permanecido prácticamente inalterado por décadas.

Así lo reveló otro reportaje de este diario: “Las instituciones religiosas adquirieron vehículos por un valor superior a RD$713 millones durante ese período, lo que implicó una pérdida fiscal de RD$294,746,725.31 en concepto de impuestos aduanales e internos”, reseñó el artículo.

No indexación del salario

En cuanto a la no indexación del salario —otro punto sensible en materia tributaria— Valdez recordó que desde 2016 se incluye en el proyecto de ley de presupuesto una disposición que impide el ajuste por inflación en los tramos del Impuesto Sobre la Renta para personas físicas.

Esta práctica, originalmente prevista solo hasta 2015, se ha mantenido cada año a través de artículos específicos en la ley de presupuesto.

“La DGII está para cumplir las leyes (…) nosotros lo que hacemos es administrar la ley que aprueba el Congreso y que promulga el Poder Ejecutivo”, subrayó Valdez, quien puntualizó que cualquier revisión al respecto corresponde al Congreso Nacional.

El gasto tributario ha sido objeto de múltiples debates en el país, debido a su impacto en la capacidad del Estado para financiar políticas públicas, invertir en infraestructura y reducir la desigualdad social.

Hasta el momento, no se ha anunciado un plan oficial para revisar o reducir las exenciones vigentes.

https://listindiario.com/economia/20250606/exenciones-fiscales-cuestan-mas-rd-243-mil-millones-ano_860763.html

miércoles, 12 de marzo de 2025

Bernardo Vega: "Los dos grandes problemas son Haití y el gasto público: sobra un 30 %"

Bernardo Vega: "Los dos grandes problemas son Haití y el gasto público: sobra un 30 %"

El legado de Bernardo Vega, de la economía a los secretos de la historia

Bernardo Vega: "Los dos grandes problemas son Haití y el gasto público: sobra un 30 %"
Bernardo Vega, economista, historiador y periodista,
comparte en sus memorias Intimidades en la Era Global
sus experiencias y reflexiones sobre política, economía,
medios de comunicación y arqueología. (NEAL CRUZ)

 

Bernardo Vega: "Los dos grandes problemas son Haití y el gasto público: sobra un 30 %"

Bernardo Vega, economista, historiador y periodista, comparte en sus memorias Intimidades en la Era Global sus experiencias y reflexiones sobre política, economía, medios de comunicación y arqueología. (NEAL CRUZ)

Inés Aizpún / Santo Domingo - mar. 12, 2025

Bernardo Vega es de esa generación a la que le interesó todo. A la que hoy le importa todo. Decidió contar sus 87 años de edad, tiempo que le ha permitido vivir muchas vidas diferentes o por lo menos, muchos oficios. Economista, historiador, analista político, escritor, empresario, arqueólogo, diplomático, editor... Temas no faltan; el tiempo siempre es corto para hablar de una vida larga.

—¿Por qué titula sus memorias Intimidades en la Era Global?

Porque realmente digo cosas íntimas. Y porque en este momento de la Era Global hay tanta incertidumbre...

—Entre la publicación del tercer tomo de sus memorias y esta conversación... ¿qué ha pasado?

Ha pasado Trump. Yo creo que se está dando cuenta de los errores que está cometiendo y que irá echando para atrás. Todo depende de cuán fuerte e independiente es el sistema judicial norteamericano. Porque va a llegar un momento en que una Corte va a obligar al presidente a no hacer las cosas... y él las va a hacer.

—Siempre creemos que el sistema americano es lo suficientemente fuerte.

Bueno, nunca se ha llegado a eso, a que un presidente haga algo que le prohíba el sistema. Pero los cambios que ha hecho entre los militares es para que todos le obedezcan, aun cuando la orden que él de sea ilegal. Son gente que le dicen que sí. Veremos, me preocupa mucho.

—La noticia de hoy han sido los aranceles.

¡Sí! Pero acaban de decir que él decidió que tres compañías de automóviles van a estar exentas. Es decir, exonera empresas individuales, no a todas las empresas, sino a tres solamente. Eso es una locura.

"Un hombre que no va a la reelección debería poder hacer la reforma tributaria."“

—¿Cómo ve el papel de Europa en este momento?

En los últimos tres días Alemania se está fortaleciendo. El euro está a 1,07. Las inversiones de las compañías europeas armamentistas han aumentado muchísimo. Es decir, parece que por fin tomaron la decisión de que no puede depender de los Estados Unidos y han dicho "vamos nosotros mismos a armarnos aquí y ayudar a Ucrania sin ayuda americana". Esa parece que es la decisión tomada en Europa. Lo que quería Trump era que aumentaran su inversión militar y lo está logrando.

—Y ha conseguido también lo que quería en el canal de Panamá...

Yo pensé que el gobierno chino iba a prohibir a los dueños de esa compañía china vender, por ser un lugar estratégico, pero Trump lo logró. Y parece que ya los 87,000 ciudadanos de Groenlandia están dispuestos a cambiar.

—Es que son muy poca gente...

Y el país al que pertenece no se ha portado bien.

—¿Cree que EE. UU. conseguirá Groenlandia?

Sí, yo creo que ofrecerá un dinero al país europeo para que se salga de ahí o que sean socios en las minas, lo que sea. Pero sí, lo va a conseguir. Groenlandia va a ser parte de Estados Unidos.

"El oro está ahora en el nivel más alto pero la Barrick está produciendo el 40 % de lo que producía antes porque el gobierno no autoriza que haga una presa de colas. "“
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Infografía

Prensa

—Empecemos por su etapa en la prensa...

Desde muy joven comencé a publicar artículos en el Listín Diario con Rafael Herrera, lo hice hasta 1990. Pasé después, con mi amigo Bienvenido Álvarez Vega a publicar en el periódico Hoy... y hasta hoy. Además tengo dos colaboraciones semanales con El Despertador. Ahí trato de hablar de todo lo que me interesa. Y no hay censura.

—Fue director de El Caribe

Sí, el periódico había sido adquirido a Germán Emilio Ornes. El dueño era el Banco Popular. En el trasfondo lo que había era un pleito entre bancos. Fue el primer caso, creo, de televisión y periódico al mismo tiempo. Realmente se metieron ahí para competir con Ramoncito Báez, que tenía muchos medios. Y yo me daba cuenta por los estados financieros de Baninter que algo malo había ahí, pero no podía, como director de un periódico perteneciente a otro banco, hablar sobre eso. Yo duré un año y lo de Baninter vino como seis meses después.

—¿Por qué dejó la dirección?

Primero, porque el acuerdo era estar un año. Y obviamente... el conflicto con el otro banco me impedía decir lo que yo quería como editor. Llegó un momento que tenía que mandar los editoriales antes de publicarlos.  

—Después fundó una revista.

Sí, La Lupa Sin Trabas, con Fernando Hasbún. Y esa revista fue muy buena, pero perdió toda la plata, perdimos todas las inversiones. No conseguíamos anuncios del gobierno porque éramos muy independientes. También hubo un error: era una publicación en papel, por suscripción, en un momento en que ya todo se encaminaba hacia lo digital.

—¿Cómo ve el ecosistema informativo actual?

Lo de aquí se parece a lo que está pasando en todos lados. Porque la gente lo que ve son las redes sociales.Yo no las veo, aunque debería... Las encuestas preguntan: "¿Cómo usted se entera de la situación política? En redes sociales". Y esa es la fuente más prejuiciada, porque es la opinión de un señor que no es periodista y que no es independiente.

"El problema no es cuantificar cuánta tierra rara hay. Es la tecnología para hacerlo, que no ha aparecido."“

Minería en el Sur

—Su primer trabajo, ha contado, fue en una mina en Cabo Rojo.

Cuando yo me gradué de economista decidí que yo no iba a trabajar para el gobierno aunque en esa época solo había empleo que en el gobierno, no había compañías grandes que emplearan economistas. Entonces coincidió con la inauguración de la ARCOA Corporation Company y me fui a trabajar con 21 o 22 años de edad a Cabo Rojo.

—¿Cómo era el Sur en ese momento?

Cabo Rojo... aquello era... yo le llamo Macondo sur-mer. Por ejemplo, el único que tenía un vehículo para ir de Cabo Rojo a Pedernales los sábados a tomarse uno trago era yo. En dos ocasiones estaba ahí y se me acercaron "mire, esta señora está dando a luz... Por favor llévela en su carro al hospital". Y la segunda vez, me gritó una mujer: "¡Blanquito, préñame a mi para que tú no tengas que andar con barriga ajena!". Eso era  Macondo sur-mer. Y desde que mataron a Trujillo vine para acá.

—¿Qué opina del hallazgo de las tierras raras en Pedernales?

Yo he dicho públicamente y se lo he dicho en privado al presidente: en ninguna parte del mundo se ha encontrado una fórmula para poder sacar tierras raras de la bauxita de una forma económica. El país que más bauxita tiene en el área es Jamaica. Ha gastado varios millones de dólares con una compañía japonesa tratando de sacarle tierras raras a la bauxita y no lo ha logrado. Y he dicho que ya, por ejemplo, los empresarios están diciendo, "¿para qué una reforma tributaria si vamos a ser ricos?" El problema no es cuantificar cuánta tierra rara hay. Es la tecnología para hacerlo, que no ha aparecido.

—Pero es un tema estratégico, no solo económico.

Los norteamericanos obviamente están interesados -aun cuando no se ha hablado económicamente- para que los chinos no se metan. Pero lo que te quiero decir es que la prospección o los estudios duran años y ¿por qué gastar tanto dinero si la tecnología no existe hasta ahora? Es hacer todo eso sujeto a que no solamente aparezcan las cantidades necesarias sino que la tecnología surja.

—También hay un proyecto turístico en Pedernales.

También he criticado ese proyecto. Mira... cuando pasé al Banco Central en 1965 con Diógenes Fernández, fui a una reunión en Ciudad de México y por pura coincidencia fui al que sería después el famoso Cancún. Al regresar convencí a Diógenes de pedirle al Banco Mundial un objetivo parecido. Vino el técnico y yo lo llevé a los dos puntos factibles: Macao y Puerto Plata. El técnico dijo que tenía que ser Puerto Plata porque ahí había agua, gente, infraestructura. Diógenes Fernández era de Puerto Plata y estaba feliz. Pero toda la infraestructura la hizo el Estado y los hoteles los construyó el sector privado. Todo lo de Puerto Plata y todo lo del Este por supuesto también.

Ahora el Estado está construyendo los hoteles con fondos del Estado y del Banco Central, sujetos a un acuerdo previo de que tal o cual cadena de hoteles los va a administrar. Pero si el ambiente no está para eso... los hoteles no lo van a hacer. A mí me preocupa que el Estado se esté metiendo a ser dueño de los hoteles. Eso es complicado.

"El mayor problema del país hoy es Haití. Y el presupuesto, que no hay forma de que los políticos quieran reducirlo. "“

Un cemí y una poblada

—De toda su trayectoria profesional, ¿qué ha disfrutado más?

La arqueología. Mi tío Emil de Boyrie fue el primer arqueólogo dominicano y yo de niño lo acompañaba a las visitas, como por ejemplo a la plaza ceremonial de San Juan... Cuando murió José Antonio Caro, me metí en el Museo del Hombre, que era solo un museo arqueológico. José Antonio estudió en París en el Museo del Hombre. El de allá es arqueología, el de aquí era arqueología solamente y yo lo convertí en Museo de Antropología. Es decir, museo de la herencia indígena, española y africana. Somos el país más mulato del mundo como proporción de la población local. Ahí incluí la religiosidad popular, el carnaval, etc. Y puse tres estatuas a la entrada de Tony Prats Ventós para intentar explicar que esos son nuestros orígenes. Me siento muy orgulloso también que descubrí el destino del cemí de algodón.

—¿Y de su etapa como economista?

Como economista me tocó, lamentablemente, la Década Perdida. Cuando entré como gobernador del Banco Central la moneda era un dólar por un peso. Pero la mitad de las operaciones se hacían en un mercado paralelo ilegal. Yo tuve que unificar un solo tipo de cambio y lo logré. Desde entonces todos mis sucesores hacen lo mismo. Y además en toda América Latina, excepto Argentina, Cuba -bueno, vamos a ver qué pasa con Argentina ahora- y los países dolarizados. Es decir, logré que se estableciera un sistema monetario que se ha mantenido. Me costó mucho. La gente lo que recuerda es la Poblada de Abril de 1984.

—Un recuerdo muy duro...

Sí, me conmocionó, porque aunque estoy orgulloso de que logré la unificación cambiaria, que nadie ha querido echar para atrás, fue el momento más difícil. La Década Perdida, dieciocho países, once de América Latina, tuvieron que hacer acuerdos con el Fondo Monetario. Desde entonces yo participo muy poco en asuntos económicos.

"Es una economía frágil por la cantidad de empleqdos del sector público y por la reestatización de la economía."“

—¿Por qué?

Primero porque reconozco mi obsolescencia en el área. Ya todos los muchachos han estudiado cosas que yo no estudié. Y además, habiendo sido Gobernador del Banco Central, se ve muy feo que yo critique, además siendo jubilado de ahí también. Entonces, aunque puedo no tener algunas ideas parecidas con ellos algunas veces, no critico.

—También estaba en el Banco Central en Abril del 65...

Eso fue una historia complicadísima. Yo era asesor económico de Diógenes Fernández, que se había ido a una reunión del BID en Uruguay cuando estalló la guerra. Entonces todos los bancos estaban en la zona constitucionalista.  Me toca a mí, que era asesor y no ejecutivo, estar ahí sin que esté el gobernador en medio de una guerra civil.

 (Las memorias narran detalladamente lo sucedido tanto con un bando como con otro y sus intereses en abrir la bóveda del Banco Central.)

El de Balaguer era un régimen semi-totalitario, con muchos muertos, ya yo sabía que no podía ascender más porque por encima estaban  el vicegobernador y el gobernador. Y necesitaba ganar dinero, estaba casado y ya tenía una hija. Y renuncié. A Diógenes Fernández no le gustó. Esa es una etapa en que yo me convierto en empresario.

—¿En qué ramo?

Los americanos nos daban todos los dólares del mundo para que importáramos comida mientras Lyndon Johnson fuera presidente. Pero cuando yo me voy, me digo, "aquí van a seguir importando comida pero sin recursos donados". Entonces va a haber concursos. Y me metí con una compañía americana. Yo hice plata en ese entonces, me convertí en empresario. Entonces arrancó una  etapa de viajes. Cynthia y yo decidimos conocer el tercer mundo antes de que cambiara. Fuimos a Nueva Guinea, hicimos muchos viajes por esa región, además de las Indias Orientales... Ese tercer mundo lo conocí en los años 70 y es muy diferente hoy. Ahora estoy conociendo Europa.

—La globalización ha limado muchas identidades culturales...

Así es. Me acuerdo que en la montaña de Nueva Guinea me dijeron que habían conocido al hombre blanco en 1933. Pregunté si había alguien que lo recordara. Y había un viejito. ¿Cómo fue la cosa? "Bueno, ellos llegaron. Se pusieron afuera. Pero nosotros concluimos que tenían que ser dioses porque tenían unos tubos hasta ahí. (Eran los pantalones) Pero la costumbre nuestra, contaban, es cuando llega el extranjero le mandamos unas mujeres" Y por la madrugada las mujeres decían, "son igualitos que nosotros". El medio de intercambio eran caracoles.

"Somos el país más mulato del mundo como proporción de la población local."“
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El país, hoy

—¿Cómo definiría la etapa actual?

Hemos pasado de la dictadura de Trujillo a un régimen semidictatorial de Balaguer. Viene la etapa de Antonio Guzmán y Jorge Blanco. Después Balaguer otra vez. Desde el 96 tenemos elecciones. No hay inestabilidad política. Digamos que hemos madurado de un país agrícola que exportaba azúcar, café y cacao. Somos un país con el 70 % de la población es urbana y el 30 % rural. Somos una economía de servicios que vive esencialmente del turismo, las zonas francas y remesas. Que más del 10 % de la población... no, más del 20 % de la población vive fuera del país.

Es una economía totalmente diferente con términos políticos totalmente diferentes. Pero, todavía es un país donde las nóminas estatales son inmensas. Ahora, el 9 % de lo que recauda el gobierno va para inversiones. Cuando Balaguer era el 50 %.

—¿Por qué tan poco?

Porque el tamaño de la nómina pública es inmenso. Vino el COVID. Correctamente, el presidente del PLD emitió tarjetas de crédito para que la gente que no podía salir de la casa tuviera con qué comer. Pero desaparece el COVID y siguen las tarjetas. Y las aumentan. Y entonces, cuando el COVID decidieron "si no pagan la luz, le seguimos dando luz porque no pueden salir de la casa".  Y ahora, el 40 % de la gente tiene luz y no paga. El 25% de lo que se recauda en el impuesto se va para pagar los intereses de la deuda. Tú sumas todo eso y quedan nueve. Ya es un modelo que va a explotar por algún lado.

—Pero la economía crece más que en el resto del continente...

Hay crecimiento económico por la inversión privada nacional y extranjera, pero eso es impredecible. Por cualquier razón, puede... De pronto alguien dice, "las exportaciones de la zona franca dominicana pagan impuestos" y ya desapareció la zona franca. Se fueron todos a otro lado. Y lo mismo el turismo. En el turismo puede pasar cualquier cosa.

—¿Siente que es una economía frágil?

Es una economía frágil. Por el sector público, con esa cantidad de empleados y con la reestatización de la economía: el Estado es dueño de la Refinería y dueño de la planta de generación más grande del país que es Catalina, dueño de las tres distribuidoras de electricidad, del banco más grande del país, Banreservas, de los hoteles de Pedernales, del aeropuerto y el puerto de Cabo Rojo, de la compañía minera nueva...  es que hay un proceso de montar empresas estatales en vez de ser un Estado donde haya dinero para invertir en obras públicas. Y todo, pesar de la mala experiencia de las 22 empresas de Corde y los doce ingenios locales. 

—Esa dirección... ¿no es una contradicción siendo Abinader un exitoso empresario privado?

Sí. Pero heredó eso del PLD. Nadie ha querido volver al esquema anterior. Los gobiernos de Abinader ya aumentaron la nómina un 15 % de cantidad de empleados públicos. Ahora vienen los aumentos de sueldo. Un hombre que no va a la reelección debería poder hacer la reforma tributaria.

—¿No se atrevió o estaba mal planteada?

No se preparó el ambiente. Para eso se prepara todo un teatro, para que la gente lo acepte. Es una reforma que gravaba más a los ricos que a los pobres. Pero no se hizo público el asunto, no se comunicó bien.

—¿Cómo se calificaría políticamente? Ha dicho que en la época de la guerra civil dijeron "ahí va el comunista Vega". Otros le han relacionado siempre con el PRD.

No, mira... Yo nada más me he inscrito en un partido, el Partido Dominicano para poder conseguir pasaporte. Y después cuando surge la Unión Cívica me inscribo cuando era un movimiento. No he pertenecido a ningún partido. Ahora, durante los años el gobierno de Balaguer estaba con Diógenes Fernández en el Banco Central. En la campaña electoral Jorge Blanco me decía, consígueme dinero. Y yo, "en vez de darte dinero, déjame conseguir dinero de empresarios para que te hagan encuestas políticas". Aquí no se había hecho nunca, excepto la CIA que había hecho encuestas política para su uso interno.  Y desde entonces yo he estado haciendo encuestas hasta hace un año que renuncié a hacerlas.

El Museo del Hombre fue honorífico. En los gobiernos del PRD sí ayudé en la campaña electoral con encuestas, así que por esa vía pueden ligarme. Y era amigo de Peña Gómez. Con Balaguer era una relación puramente intelectual.  Yo lo entrevistaba para mi libro y sé que hablaba bien de mí. Y a Leonel Fernández yo lo ayudé en la campaña electoral también con encuestas.

"Trump quría que Europa aumentara su inversión militar y lo está logrando."“

El país, hoy

—¿Cuál es el mayor problema que tiene este país?

Haití. Y el presupuesto, que no hay forma de que los políticos quieran reducirlo.

—¿Cuánto le sobra?

Le sobra un 30 % del gasto público. Mucho, mucho, mucho. Porque con eso las inversiones llegarían a 39, 40 %. Además está el endeudamiento. Si tú tienes que dedicar un 25 % de tu recaudación a pagar intereses solamente con una tendencia de crecimiento de los intereses, llega un momento, nadie sabe cuándo, en que te hace muy difícil conseguir financiamiento. ¿Cuándo es se momento en que te dicen que no?, ¿cuándo será? Nadie sabe. Porque por ahora  hay un afán de prestarnos, estamos muy bien.

—¿La crisis bancaria de 2003 se resolvió en falso o se resolvió bien?

Nunca se encontrará la respuesta correcta, pero yo pensé y sigo pensando, aunque admito que puede ser que esté equivocado, que honrar la portabilidad de los depósitos no importa el monto, incluyendo los de las compañías internacionales que pertenecían a Baninter, fue un error. Esa sería una buena entrevista con Hipólito, porque fue una decisión de él. Le decían que el sistema iba a colapsar si no se honraba la portabilidad de todos los depósitos.

—¿Usted cree que no?

Hay antecedentes de otros países que se hizo eso y se honró a todo el mundo. Pero honrando hasta $100,000 dólares o $150,000 dólares, creo que el sistema hubiese sobrevivido y la inflación y el endeudamiento no hubieran sido tan fuertes. Pero yo no estaba ahí con todo eso.

—¿Qué final tiene el déficit cuasi fiscal?

No lo ven como prioritario. Por ejemplo, el oro está ahora en el nivel más alto en el mundo. Pero la Barrick está produciendo el 40 % de lo que producía antes porque el gobierno no autoriza al gobierno que haga una presa de colas.

—Pero tampoco autoriza el proyecto de Romero.

Sí, Romero... Ahí están oportunidades de conseguir divisas rápidas y utilizarlas rápidamente para pagar la deuda externa o lo que sea. Pero tienen miedo de autorizar.

"Me preocupa que el Estado se esté metiendo a ser dueño de hoteles. Eso es complicado. "“
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Haití

—¿Cómo ha llevado la diplomacia dominicana el tema de Haití estos años?

Creo que el gobierno lo ha llevado bien, pero a veces usa el tema haitiano para fines electorales internos. Como cuando el bendito canal... ¡todavía no reparte agua! ¡Si no hay ningún sector agrícola haitiano que se beneficie de eso! Por aquí se arma el reperpero, cuando desde aquí se puede controlar el flujo de agua que le llega, incluso para que no llegue nada. Yo he dicho públicamente y el gobierno me ha oído, pero reconozco que no lo puede hacer: la solución en Haití son soldados pagados. Mercenarios.

—No sería la primera vez...

Los americanos tienen una compañía de mercenarios, Blackwater. En varios países como Afganistán, el grueso de las tropas americanas son de estas compañías. Ahora con Trump me imagino que les irá muy bien. Que le den un dinerito a Haití para que lo controle y haga labores de las tropas especiales. Un pequeño grupo con aviones.  Si tú lees un periódico haitiano de hace cuatro días, dicen que están allá en Blackwater. Barbecue dijo que lo atacaron con un dron. Y que va a conseguir un dron más grande.

—¿Qué es lo que más te interesa ahora?

Viajar. Mira, con 87 años de edad, con limitaciones, yo casi no puedo escribir. No me sale la letra. En algún momento el cerebro comenzará a fallar. Se me hace difícil hacer investigaciones históricas por problemas físicos. Yo tengo previstos dos viajes, pero en barco y en tren, con mis limitaciones no puedo andar subiendo lomas... Sigo leyendo mucho.  Sí estoy escribiendo, por ejemplo, en la revista de la Academia de Historia. Establecí una fundación en el año 80 y ahí he publicado como 30 libros de otros autores. Y presidiendo la Academia de Historia y presidiendo los Bibliófilos publiqué como 30 más. Son como setenta y pico de libros entre los que yo soy autor y que yo soy editor.

Pero pendiente de aceptar un cargo público, no. Y ningún empresario entra en una empresa con 87 años de edad. Soy presidente de la Fundación Rodríguez Demorici y vamos a reeditar cinco de sus libros, que ya están a punto de salir. Es el tipo de labor que toca ahora, de editor otra vez.

https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2025/03/12/bernardo-vega-de-la-economia-a-los-secretos-de-la-historia/3028206

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