viernes, 24 de octubre de 2025

Consolidación Democrática y Proyección Internacional de la República Dominicana: Un Análisis Institucional del Liderazgo del Presidente Luis Abinader | @PresidenciaRD #LASemanal @LuisAbinader @RobalsdqAlvarez

Consolidación Democrática y Proyección Internacional de la República Dominicana: Un Análisis Institucional del Liderazgo del Presidente Luis Abinader

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen
La República Dominicana ha experimentado avances significativos en gobernanza democrática, transparencia institucional, seguridad ciudadana y atracción de inversiones bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader. Este artículo de opinión analiza, desde una perspectiva institucional y de estadista, los logros presentados por el mandatario en octubre de 2025, sustentados en indicadores internacionales. Se examinan los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción, el Índice de Democracia, el Índice de Paz Global, el Índice de Libertad de Prensa, así como los informes del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre clima de inversión y derechos humanos. Se concluye que la República Dominicana se posiciona como un referente regional en institucionalidad democrática, seguridad jurídica y desarrollo económico sostenible.
Palabras clave: República Dominicana, Luis Abinader, democracia, transparencia, corrupción, inversión extranjera, seguridad, gobernanza.

Introducción

En un contexto regional marcado por desafíos institucionales, la República Dominicana ha emergido como un modelo de gobernanza democrática y desarrollo sostenible. El presidente Luis Abinader ha liderado una agenda de reformas que han fortalecido la institucionalidad, promovido la transparencia y mejorado la percepción internacional del país. Este artículo analiza los avances presentados por el mandatario en octubre de 2025, contextualizados en indicadores globales y políticas públicas estratégicas.

Transparencia y Lucha contra la Corrupción

Uno de los logros más destacados es el ascenso de 33 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional, ubicando al país en el puesto 104 de 180 naciones. Este avance se atribuye a la independencia del Ministerio Público, el fortalecimiento de los órganos de control y la implementación de una política de cero tolerancia a la corrupción. La creación de la Unidad Antifraude de la Contraloría General y la designación de una Procuradora General no partidaria refuerzan la credibilidad institucional.

Fortalecimiento Democrático

El Índice de Democracia 2025 de The Economist Intelligence Unit posicionó al país en el lugar 52 de 167, subiendo nueve posiciones respecto al año anterior y ocupando el octavo puesto en América Latina y el Caribe. Este progreso revierte la tendencia de deterioro democrático observada en años anteriores y se fundamenta en una mayor participación ciudadana, respeto al Estado de derecho y fortalecimiento institucional. La reforma constitucional que garantiza la alternancia en el poder y la independencia judicial representa un hito democrático.

Seguridad Ciudadana y Paz Social

En el ámbito de la seguridad, el país ha logrado una reducción significativa en la tasa de homicidios, pasando de 11.5 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 7.8 en 2025. El Índice de Paz Global otorgó a la República Dominicana una puntuación de 1.99 sobre 5, ubicándola como el sexto país más pacífico de América Latina y el número 73 a nivel mundial. Estos resultados reflejan la efectividad de las políticas de prevención social, baja militarización y estabilidad política.

Libertad de Prensa y Derechos Humanos

El Índice de Libertad de Prensa 2025 de Reporteros Sin Fronteras posicionó al país en el lugar 43 de 180 naciones, y quinto en América Latina y el Caribe, con una puntuación de 70 sobre 100, muy superior al promedio regional. En materia de derechos humanos, el Informe sobre Trata y Tráfico de Personas del Departamento de Estado de EE.UU. reconoció los avances legislativos y programáticos, como la implementación del Plan Nacional contra la Trata 2025–2028.

Clima de Inversión y Desarrollo Económico

El Informe de Clima de Inversión 2025 del Departamento de Estado reafirma que la República Dominicana es uno de los principales destinos de inversión extranjera en la región. Los sectores de turismo, energía, zonas francas, telecomunicaciones y minería han sido impulsados por la estabilidad macroeconómica, reformas estructurales y alianzas público-privadas. La salida de la lista de vigilancia de propiedad intelectual refleja una mayor confianza internacional.

Liderazgo Regional y Cooperación Internacional

La aprobación de la Resolución 2793 por el Consejo de Seguridad de la ONU, que transforma la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití en una Fuerza de Supresión de Pandillas, evidencia el liderazgo regional del país. Esta iniciativa, promovida por el presidente Abinader, refuerza el compromiso dominicano con la estabilidad regional y la cooperación internacional.

Conclusión

Los avances presentados por el presidente Luis Abinader consolidan a la República Dominicana como un referente regional en gobernanza democrática, transparencia, seguridad y desarrollo económico. La mejora en los indicadores internacionales valida una gestión pública comprometida con los valores democráticos y humanos, proyectando al país como una nación que inspira respeto y confianza en el escenario global.
https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-presenta-avances-que-consolidan-fortaleza-rd-en-democracia





Presidente
Presidente Abinader presenta avances que consolidan fortaleza RD en democracia, transparencia, seguridad y atracción de inversiones
El país asciende 33 posiciones a nivel global en Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional
20 de Octubre 2025 | 18:20 | Seguridad

Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader encabezó este lunes la presentación de índices e informes internacionales que demuestran cómo la República Dominicana continúa consolidando su liderazgo regional en materia de gobernanza democrática, lucha contra la corrupción y transparencia institucional, seguridad ciudadana y desarrollo económico.

Durante LA Semanal con la Prensa, el jefe de Estado se hizo acompañar del ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, quien presentó el resultado del Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional, en el cual, desde 2020, el país alcanzó su mejor puntuación en más de una década, ascendiendo 33 posiciones a nivel global y situándose en el puesto 104 de 180 naciones analizadas.

Este progreso responde a la independencia del Ministerio Público, el fortalecimiento de los organismos de control y la aplicación de una política de cero tolerancia a la corrupción.


En materia democrática, el Índice de Democracia 2025 de The Economist Intelligence Unit colocó al país en la posición 52 de 167, de modo que subió nueve lugares respecto al año anterior y ocupa el octavo puesto en América Latina y el Caribe, revirtiendo además la tendencia a la pérdida de calidad democrática de años anteriores. Este avance se atribuye a una mayor participación ciudadana, al fortalecimiento institucional y al respeto a las libertades y al Estado de derecho.

Índices de Paz Global y Libertad de Prensa

Asimismo, continuó exponiendo el canciller, el Índice de Paz Global del Institute for Economics & Peace destacó que República Dominicana obtuvo una puntuación de 1.99 de 5, siendo 1 la mejor puntuación.

Esto nos ubica como el sexto país más pacífico de la región y el número 73 a nivel mundial, superando el promedio latinoamericano de 2.18.  Dicha posición refleja la reducción del crimen, la efectividad de la prevención social, la baja militarización y la estabilidad política sostenida.

En cuanto a la libertad de expresión, el Índice de Libertad de Prensa 2025 de Reporteros Sin Fronteras posicionó al país en el lugar 43 de 180 naciones, y quinto en América Latina y el Caribe, con una puntuación de 70 sobre 100, muy superior al promedio regional de 54.18. República Dominicana sobresalió en los indicadores de contexto político, gobernabilidad social y marco legal.


RD se mantiene entre principales destinos de inversión extranjera en la región

Por otra parte, el Informe de Clima de Inversión 2025 del Departamento de Estado de los Estados Unidos reafirmó que República Dominicana es uno de los principales destinos de inversión extranjera en la región. El informe resalta los avances en turismo, energía, zonas francas, telecomunicaciones y minería, impulsados por la estabilidad macroeconómica, las reformas estructurales y la promoción de alianzas público-privadas.

Además, el país salió de la lista de vigilancia de propiedad intelectual, lo cual refleja una mayor confianza internacional.

Derechos humanos

En materia de derechos humanos, Álvarez manifestó que el Informe sobre Trata y Tráfico de Personas (TIP Report), también del Departamento de Estado de Estados Unidos, reconoció los avances alcanzados por el país luego de que el gobierno propusiera el Proyecto de Ley de Modificación Integral al Marco de Trata y Tráfico y la implementación del Plan Nacional contra la Trata 2025–2028, medidas que permitieron salir de la lista de vigilancia.

ONU aprueba Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en Haití

Otro de los logros alcanzados tras varios años solicitando la cooperación internacional, es que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2793 el pasado mes de septiembre, que transforma la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS) en una Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), con un esquema de financiamiento híbrido y la participación de 5,550 efectivos, incluyendo personal militar.

Estos reconocimientos internacionales confirman que la República Dominicana avanza con pasos firmes hacia una gestión pública más sólida y transparente, con un mejor ambiente para todo los ciudadanos y creando cada vez más empleos. “El mundo reconoce hoy al país como una nación que inspira respeto, abre oportunidades y defiende los valores democráticos y humanos”.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-presenta-avances-que-consolidan-fortaleza-rd-en-democracia
🇩🇴 República Dominicana avanza con firmeza hacia el futuro
📈 En la presentación de indicadores internacionales, el presidente @LuisAbinader reafirmó el compromiso del país con la democracia, la transparencia y el desarrollo sostenible.
✅ Subimos 33 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de @TransparenciaInternacional.
✅ Ocupamos el 8.º lugar en democracia en América Latina según @TheEconomist.
✅ Somos el 6.º país más pacífico de la región según el Índice de Paz Global.
✅ 5.º en libertad de prensa en América Latina según @RSF.
✅ Uno de los principales destinos de inversión extranjera en la región según el @StateDept.
✅ Salimos de la lista de vigilancia en materia de trata de personas.
✅ Lideramos esfuerzos regionales con la aprobación de la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití por la @UN.
🌍 El mundo reconoce a la República Dominicana como una nación que inspira respeto, abre oportunidades y defiende los valores democráticos y humanos.
#RDAvanza #LuisAbinader #DemocraciaRD #Transparencia #InversiónRD #SeguridadCiudadana #LibertadDePrensa #Gobernanza #OrgulloDominicano

Consolidación Democrática y Proyección Internacional de la República Dominicana: Un Análisis Institucional del Liderazgo del Presidente Luis Abinader

Por Luis Orlando Díaz Volquez

Resumen: La República Dominicana ha experimentado avances significativos en gobernanza democrática, transparencia institucional, seguridad ciudadana y atracción de inversiones bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader. Este artículo de opinión analiza, desde una perspectiva institucional y de estadista, los logros presentados por el mandatario en octubre de 2025, sustentados en indicadores internacionales. Se examinan los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción, el Índice de Democracia, el Índice de Paz Global, el Índice de Libertad de Prensa, así como los informes del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre clima de inversión y derechos humanos. Se concluye que la República Dominicana se posiciona como un referente regional en institucionalidad democrática, seguridad jurídica y desarrollo económico sostenible.


Introducción

En un contexto regional marcado por desafíos institucionales, la República Dominicana ha emergido como un modelo de gobernanza democrática y desarrollo sostenible. El presidente Luis Abinader ha liderado una agenda de reformas que han fortalecido la institucionalidad, promovido la transparencia y mejorado la percepción internacional del país. Este artículo analiza los avances presentados por el mandatario en octubre de 2025, contextualizados en indicadores globales y políticas públicas estratégicas.


Transparencia y Lucha contra la Corrupción

Uno de los logros más destacados es el ascenso de 33 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional, ubicando al país en el puesto 104 de 180 naciones. Este avance se atribuye a la independencia del Ministerio Público, el fortalecimiento de los órganos de control y la implementación de una política de cero tolerancia a la corrupción. La creación de la Unidad Antifraude de la Contraloría General y la designación de una Procuradora General no partidaria refuerzan la credibilidad institucional.


Fortalecimiento Democrático

El Índice de Democracia 2025 de The Economist Intelligence Unit posicionó al país en el lugar 52 de 167, subiendo nueve posiciones respecto al año anterior y ocupando el octavo puesto en América Latina y el Caribe. Este progreso revierte la tendencia de deterioro democrático observada en años anteriores y se fundamenta en una mayor participación ciudadana, respeto al Estado de derecho y fortalecimiento institucional. La reforma constitucional que garantiza la alternancia en el poder y la independencia judicial representa un hito democrático.


Seguridad Ciudadana y Paz Social

En el ámbito de la seguridad, el país ha logrado una reducción significativa en la tasa de homicidios, pasando de 11.5 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 7.8 en 2025. El Índice de Paz Global otorgó a la República Dominicana una puntuación de 1.99 sobre 5, ubicándola como el sexto país más pacífico de América Latina y el número 73 a nivel mundial. Estos resultados reflejan la efectividad de las políticas de prevención social, baja militarización y estabilidad política.


Libertad de Prensa y Derechos Humanos

El Índice de Libertad de Prensa 2025 de Reporteros Sin Fronteras posicionó al país en el lugar 43 de 180 naciones, y quinto en América Latina y el Caribe, con una puntuación de 70 sobre 100, muy superior al promedio regional. En materia de derechos humanos, el Informe sobre Trata y Tráfico de Personas del Departamento de Estado de EE.UU. reconoció los avances legislativos y programáticos, como la implementación del Plan Nacional contra la Trata 2025–2028.


Clima de Inversión y Desarrollo Económico

El Informe de Clima de Inversión 2025 del Departamento de Estado reafirma que la República Dominicana es uno de los principales destinos de inversión extranjera en la región. Los sectores de turismo, energía, zonas francas, telecomunicaciones y minería han sido impulsados por la estabilidad macroeconómica, reformas estructurales y alianzas público-privadas. La salida de la lista de vigilancia de propiedad intelectual refleja una mayor confianza internacional.


Liderazgo Regional y Cooperación Internacional

La aprobación de la Resolución 2793 por el Consejo de Seguridad de la ONU, que transforma la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití en una Fuerza de Supresión de Pandillas, evidencia el liderazgo regional del país. Esta iniciativa, promovida por el presidente Abinader, refuerza el compromiso dominicano con la estabilidad regional y la cooperación internacional.


Conclusión

Los avances presentados por el presidente Luis Abinader consolidan a la República Dominicana como un referente regional en gobernanza democrática, transparencia, seguridad y desarrollo económico. La mejora en los indicadores internacionales valida una gestión pública comprometida con los valores democráticos y humanos, proyectando al país como una nación que inspira respeto y confianza en el escenario global.


References

Sanae Takaichi: El redoble conservador que sacude a Japón

Sanae Takaichi: El redoble conservador que sacude a Japón

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La elección de Sanae Takaichi como primera ministra de Japón marca un momento de inflexión en la historia política del país. No solo se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo más alto del gobierno japonés, sino que lo hace con una mezcla desconcertante de conservadurismo ideológico y rebeldía cultural. Takaichi, baterista de heavy metal y admiradora de Margaret Thatcher, encarna una dualidad que desafía los estereotipos de género, liderazgo y modernidad.

Su ascenso fue posible gracias a una alianza entre el Partido Liberal Democrático y el populista Partido de la Innovación de Japón, desplazando al socio tradicional de gobierno y consolidando una agenda más dura en temas como inmigración, defensa y relaciones exteriores. Esta coalición no solo reconfigura el mapa político japonés, sino que también plantea interrogantes sobre el rumbo ideológico del país en un contexto global cada vez más polarizado.

Pero lo que realmente distingue a Takaichi es su capacidad de proyectar una imagen que combina autoridad y autenticidad. Su afición por el heavy metal —una pasión que cultiva desde su juventud y que aún practica en la intimidad de su hogar— le otorga una dimensión humana que conecta con sectores tradicionalmente alejados de la política. En una era donde la empatía y la transparencia son valores en alza, su figura se vuelve magnética, aunque no exenta de contradicciones.

La paradoja de Takaichi reside en que rompe el techo de cristal sin romper las estructuras que lo sostienen. Su conservadurismo férreo, su defensa de valores tradicionales y su cercanía con figuras como Shinzo Abe la alinean con una visión de Japón que privilegia la continuidad sobre la transformación. Sin embargo, su mera presencia en el poder —como mujer, como artista, como figura disruptiva— ya transforma el imaginario colectivo.

Para Japón, esta elección representa una oportunidad y un riesgo. La oportunidad de redefinir el liderazgo femenino en clave nacionalista y culturalmente compleja. El riesgo de que esa redefinición perpetúe exclusiones bajo una nueva fachada. El mundo observa con atención si el redoble de Takaichi será el preludio de una sinfonía renovadora o el eco de una marcha hacia el pasado.

Referencia:
Rich, M. (2025, October 22). Breaking News: Sanae Takaichi is Japan’s first female prime minister. She’s a heavy metal drummer and hard-line conservative. The New York Times. https://nyti.ms/42PadWr

Balaguer: Historias poco conocidas del anillo del poder

El fenecido expresidente Joaquín Balaguer (1906-2002) fue una figura central y controversial en la historia política de la República Dominicana.
El fenecido expresidente Joaquín Balaguer (1906-2002) fue una figura central y controversial
en la historia política de la República Dominicana.

Balaguer: Historias poco conocidas del anillo del poder

Su sucesor. El escritor e historiador Miguel Reyes Sánchez aseguró que no fue casual el apoyo que le brindó Balaguer a Leonel Fernández para que asumiera la Presidencia de la República, en 1996.

Wendy Santana | Listín Diario | ​Santo Domingo, RD 24/10/2025 00:00 | 

Para amigos o adversarios, Joaquín Balaguer fue un hombre profundamente enigmático y, más aún, impredecible. Pocas personas tuvieron el privilegio de conocer algo del “Santus santorum” de este estadista, el hombre que más tiempo ha gobernado el país después de Trujillo.

El escritor e historiador Miguel Reyes Sánchez es uno de ellos, quien sonriente y complacido de poder contar a la sociedad dominicana y al mundo algunas particularidades del expresidente reformista, expuso en la “Mesa de Podcast” del programa Entre Periodistas, lo que vivió cerca del mandatario.

Siendo un mozalbete en el equipo de protocolo del Palacio Nacional observó detalles que en ese entonces debía callar, pero hoy, siendo presidente de la Academia Dominicana de la Historia y ex presidente de la Academia Dominicana de Ciencia, siente el deber de consignar esos hechos inéditos. Como un modelo de grandeza humana y resistencia ante adversidades políticas describió la figura del doctor Joaquín Balaguer Ricardo.

El estadista lo consultaba, a pesar de ser muy joven, para asegurarse de que lo que le decían los miembros de su gabinete era la verdad.

Reyes Sánchez recordó su llegada al Palacio Nacional en 1986, cuando Balaguer regresó al poder, ciego, tras una transición de Gobierno dominada por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). “No teníamos guías especiales, pero el general (Rafael) Pérez Bello actuaba como un lazarillo, y nosotros preparábamos espacios libres para evitar tropiezos”, explicó.

Al referirse a lo que le llamaba la atención del Presidente y líder del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el invitado al podcast detalló que Balaguer manejaba documentos con “lectores humanos” como Bello Andino, hombre de confianza que fungía como secretario general. También con las secretarias Enedina (Rodríguez) y Rosa (Domínguez), además de Ramón Lorenzo Perelló para asuntos periodísticos.

Los periodistas Wendy Santana y Miguel Franjul conversan en su programa “Entre Periodistas”, con el escritor e historiador Miguel Reyes Sánchez.

Los periodistas Wendy Santana y Miguel Franjul conversan en su programa “Entre Periodistas”, con el escritor e historiador Miguel Reyes Sánchez.

“Nunca mandó matar a nadie. Había operaciones como El Águila Feliz, conspiraciones contra él”, afirmó, y mencionó en ese orden, también, a la Operación Cóndor de la CIA para contener el comunismo en América Latina.

Una anécdota memorable fue cuando Reyes Sánchez estaba buscando en la Consultoría Jurídica del Palacio, el decreto de “pompas fúnebres”, que detalla el protocolo para el sepelio de los hombres o mujeres de Estado, “por si acaso” lo necesitaría un día, y al llegarle a Balaguer un reporte de inteligencia sobre esas gestiones, lo llamó a su despacho para inquirirle y pedirle una explicación

No se quería morir

“El Presidente me preguntó si veía algo mal en su semblante, y yo respondí que lo veía mejor que nunca”, relató el historiador revelando que Balaguer, si bien estaba preocupado pensando que el joven podía tener información sobre su estado de salud, conectaba con su curiosidad por saber cómo debía actuar ante una acción semejante, y así ponía a prueba a sus colaboradores.

El círculo íntimo del doctor Balaguer incluía a Aníbal Páez y Guaroa Liranzo, en lo personal, así como a Rafael Bello Andino (fallecido recientemente) en lo público, sacrificando lealtades cuando era necesario. “Trabajaba hasta las 11:00 de la noche, y su despacho era el centro de todo”, señaló.

Lo fuerte y lo débil de un líder

Sánchez describió a Balaguer como un líder político que estallaba en ira cuando descubría falsedades o acciones en contra del interés nacional y de su gestión de Gobierno.

Citó el caso de Fernando Rainieri, secretario de Turismo, quien le llevó el borrador de un decreto en el que se abría la posibilidad de arrendar la Isla Catalina, con el cual no estaba de acuerdo, y Balaguer, indignado, por considerarlo “antihistórico” y prohibido por la Constitución de la República, ordenó la destitución del subconsultor jurídico al que le atribuía el yerro.

Otro ejemplo fue cuando el administrador de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) fue despedido por ocultar la realidad sobre el suministro de energía eléctrica, afirmando que todo estaba de maravilla, cuando la verdad era que el país pedía a gritos el cese de los apagones.

“Cortaba problemas de raíz, sin dar segundas oportunidades”, explicó Reyes Sánchez destacando el “anillo impenetrable” de confianza que rodeaba al Presidente, con grupos leales como los de Guaroa y Bello Andino.

Balaguer, radical en decisiones, sacrificaba lealtades cuando era necesario, pero mostraba empatía con humildes, como la “bruja de San Cristóbal”, y figuras como José Manuel Bello Cámpora.

Citó, además, el respeto del mandatario por mujeres influyentes como doña Altagracia Bautista de Suárez, Mariana Binet y Licelott Marte. Evitó nombrar a quien Balaguer tenía por “aborrecibles”, tanto cerca como distantes de los círculos del poder.

Balaguer y líderes semejantes

Como opositores locales, Balaguer admiraba a José Francisco Peña Gómez, visitándolo en la clínica cuando tenía problemas de salud, y revelando una versión inédita: “Peña no fue presidente por negarse a cambiar su candidato vicepresidencial, único requisito de Balaguer”.

Sobre el fundador del PRD, profesor Juan Bosch, precisó que lo consideraba su adversario a carta cabal, pero lo admiraba por su fortaleza ante las adversidades políticas y los principios de libertad e igualdad de estatus social y oportunidades que profesaba.

El sucesor de Balaguer no reformista

Al ser preguntado sobre la figura que el doctor Joaquín Balaguer consideraba que podía sustituirlo en el liderazgo político, aún estuviera fuera de su partido, Reyes Sánchez reveló que indiscutiblemente era Leonel Fernández, a quien visualizó como su heredero natural.

Aseguró que no fue casual el apoyo que le brindó para que asumiera la primera presidencia de la República en 1996, acortando su período de cuatro años (1994-1998), y propiciando pactos impensables, incluso en políticas de desarrollo industrial más alineadas con Balaguer que con Juan Bosch, la figura que había formado políticamente a Leonel.

Otros de los elementos importantes señalados por el invitado a la “Mesa de Podcast” fue que Balaguer exhibía una memoria excepcional, pronunciando discursos improvisados de horas sin notas, aunque grababa citas para precisión.

Sus debilidades más notables, según explicó, incluían traiciones que lo entristecían, pero las superaba con resiliencia. Nunca lloró, aseguró. Cuidaba a personas vulnerables, como Héctor, un empleado cuidador del estacionamiento con problemas mentales, a quien protegió tras un incidente durante una visita del escritor español Camilo José Cela.

El lado personal e íntimo

En asuntos personales, Balaguer controlaba presupuestos al centavo, revisando gastos semanalmente y esperando reportes incluso en Nochebuena.

El misterio de su familia persiste, como quedó consignado en este conversatorio con el veterano periodista Miguel Franjul y quien suscribe esta nota. “Está claro que no reconoció hijos públicamente, aunque los apoyó económicamente y explicó su soltería con humor”, dijo Reyes Sánchez.

“Me gusta desmontarme de la cama por cualquiera de los dos lados”, era la frase con la que el líder reformista registrado en la historia como el político dominicano de mayor trascendencia y acierto, justificaba su desdén por el matrimonio y los amarres propios del hogar y los hijos.

https://listindiario.com/la-republica/politica/20251024/balaguer-historias-poco-conocidas-anillo_879511.html

Minerd inicia campaña “¡Soy Ciudadano al 100!”, para potenciar la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana | @LuisAbinader #SoyCiudadanoAl100 @EducacionRDo @LMDeCamps #CiudadanoAl100

Minerd

Minerd inicia campaña “¡Soy Ciudadano al 100!”, para potenciar la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana

17 de Octubre 2025 | Educación

Santo Domingo.- El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, explicó que la campaña va en consonancia con la reciente inclusión de la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el currículo nacional a partir de este año y promueve entre los estudiantes la conciencia de derechos y deberes, el respeto a los símbolos nacionales, la convivencia democrática, la honestidad y el sentido de responsabilidad social.

En procura de maximizar el alcance de la campaña, el Minerd estableció una alianza con la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom), mediante la cual los mensajes de “¡Soy Ciudadano al 100!” serán difundidos durante los torneos invernales y a través de las plataformas sociales de los equipos, con miras a promover así los valores de respeto, honestidad y comportamiento ciudadano responsable.

De Camps destacó que “educar en valores compartidos es un compromiso de nación” y subrayó que la campaña pretende unir a escuelas, familias, deportistas y medios de comunicación en un esfuerzo conjunto por fortalecer la identidad ciudadana dominicana.

Asimismo, la iniciativa se enmarca dentro de la apuesta de esta gestión por impulsar contenidos de carácter formativo, tanto en la plataforma educativa y cultural Edumas como en medios tradicionales y digitales de todo el país, lo que refuerza el compromiso institucional con la formación integral de los estudiantes.

El Minerd invitó a la población a asumir esta campaña como una oportunidad para renovar el compromiso con los principios que sustentan la democracia, la solidaridad y la ética pública, pilares fundamentales de una convivencia social justa y armoniosa.

https://presidencia.gob.do/noticias/minerd-inicia-campana-soy-ciudadano-al-100-para-potenciar-la-educacion-moral-civica-y

“¡Soy Ciudadano al 100!”: Un paso firme hacia la formación integral

La reciente campaña del Ministerio de Educación, “¡Soy Ciudadano al 100!”, marca un hito en la apuesta por una educación que trascienda lo académico para abrazar la formación en valores. En un contexto donde la convivencia democrática y el respeto por las normas se ven constantemente desafiados, esta iniciativa no solo es oportuna, sino necesaria.

La inclusión de la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana en el currículo nacional responde a una deuda histórica: preparar ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, comprometidos con la honestidad, la solidaridad y la responsabilidad social. No se trata únicamente de enseñar conceptos, sino de sembrar actitudes que fortalezcan el tejido social.

La alianza con la LIDOM es un acierto estratégico. El deporte, especialmente el béisbol, es un lenguaje común que une generaciones y territorios. Llevar estos mensajes a los estadios y plataformas deportivas amplifica el alcance y conecta con un público diverso, demostrando que la educación en valores no se limita al aula.

Sin embargo, el reto va más allá de la campaña. Para que esta siembre frutos, se requiere coherencia institucional, participación activa de las familias y un compromiso real de los medios de comunicación. Educar en valores no es tarea de un ministerio, sino de toda la sociedad.

En tiempos donde la polarización y la falta de civismo amenazan la cohesión social, iniciativas como esta son faros de esperanza. Ser ciudadano al 100 no es un eslogan; es una responsabilidad compartida.

Minerd inicia campaña “¡Soy Ciudadano al 100!”, para potenciar la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana | @LuisAbinader #SoyCiudadanoAl100 @EducacionRDo @LMDeCamps MINERD

📚🇩🇴 ¡La educación en valores es tarea de todos!
El @EducacionRDo lanza la campaña #SoyCiudadanoAl100 para fortalecer la Educación Moral, Cívica y Ética en nuestras escuelas.
💡 Respeto, honestidad y responsabilidad son la base de una mejor sociedad.
¿Te unes? 🙌

@LuisAbinader #SoyCiudadanoAl100 @EducacionRDo @LMDeCamps 
#EducaciónRD #Valores #ConvivenciaCiudadana

Reescribir la historia para presentar a la República Dominicana como parte de Haití es un intento de reducir nuestra soberanía.

Dos pueblos, una isla: el cruce de caminos entre Haití y Santo Domingo

Pierre Josué Agénor Cadet, escritor e intelectual haitiano, figura habitual de la gran feria literaria Livres en folie, ha escrito un texto de notable profundidad histórica.

Pierre Josué Agénor Cadete pijac02@yahoo.fr

08 de octubre de 2025 — Lectura: 5 min.

Mapa geográfico de la isla que divide dos repúblicas
Foto: Foto Foto

Pierre Josué Agénor Cadet, escritor e intelectual haitiano, figura habitual en la gran feria literaria Livres en folie , ha escrito un texto de notable profundidad histórica. En este extracto de su próximo libro "Historia política de Haití de 1804 a 2025 o Memoria de un Estado capturado", el autor recorre con rigor y crítica la agitada trayectoria de la unificación haitiano-dominicana de 1822. Entre archivos, contexto diplomático y memoria colectiva, Cadet arroja luz sobre las complejas dinámicas que moldearon las relaciones entre las dos naciones que comparten la isla de Haití (Quisqueya o Bohío).

Los historiadores coinciden en que España, mediante el Tratado de Basilea del 22 de julio de 1795, cedió la parte oriental de la isla de Santo Domingo a Francia. A partir de entonces, todo el antiguo Haití quedó bajo dominio francés. Cuando los esclavos insurgentes obtuvieron la victoria sobre los colonos, la independencia, proclamada preliminarmente en Fort-Liberté el 19 de noviembre de 1803 y solemnemente en Gonaïves el 1 de enero de 1804, abarcó toda la isla, ocupada al oeste por los haitianos y al este por los antiguos colonos españoles que se habían convertido al dominicano.

Los documentos oficiales de la época no distinguían entre las dos partes de la isla (francesa y española desde el Tratado de Ryswick del 20 de septiembre de 1697). El 1 de enero de 1804, la isla parecía, por tanto, ser enteramente haitiana. Al momento de la capitulación del Cabo en 1803, Rochambeau había considerado retirarse al este para continuar la lucha. Este plan no pudo llevarse a cabo debido al asedio del Cabo por las tropas nativas. Sin embargo, Jean-Louis Ferrand, comandante de Santiago, mediante una estratagema, arrebató el mando de Santo Domingo a Kerverseau. A pesar de la independencia de la colonia, Ferrand y los 1500 hombres de la expedición de Leclerc adoptaron una política de fuerza contra el joven estado. No obstante, el fracaso de la campaña oriental emprendida por Dessalines en febrero de 1805 permitió que esta región escapara a la autoridad haitiana durante mucho tiempo.


Oriente en crisis internacional

Entre 1807 y 1810, la zona oriental participó en el vasto movimiento de resistencia latinoamericano contra la ocupación napoleónica de España. Estuvo temporalmente bajo protección británica antes de recaer en la anarquía política. En 1815, el Congreso de Viena devolvió oficialmente este territorio a España.

Durante este período, el rey Enrique Cristóbal mantuvo una influencia indirecta sobre Oriente. En 1810, apoyó a los insurgentes contra Ferrand, y Serapio Reynoso ocupó temporalmente Santiago en su nombre. Algunos patriotas españoles incluso buscaron la anexión de su territorio al reino del norte, pero Cristóbal, preocupado por la división de Occidente, se limitó a proporcionarles armas y apoyo en 1811.


La efímera República del Este

En 1821, José Núñez de Cáceres (1772-1846), escritor y estadista dominicano, proclamó la independencia de Oriente bajo el nombre de Haití Español (la primera independencia de la República Dominicana antes de la anexión de 1822). Esta iniciativa, declarada el 30 de noviembre de 1821 y apoyada por una minoría, dio lugar a varios proyectos rivales: la adhesión a la Gran Colombia de Bolívar o el acercamiento a Haití. En las provincias fronterizas, en particular La Vega y el Cibao, donde ondeaba la bandera azul y roja de Haití en los frontones, predominaba el sentimiento prohaitiano.

Al mismo tiempo, Francia aún albergaba la esperanza de reconquistar su antigua colonia de Santo Domingo, como lo evidenciaban las misiones de 1814 y 1816, y el Artículo 18 del Tratado de París de 1815, que aún consideraba a Haití como territorio colonial. Esta amenaza reforzó la necesidad de unidad entre los líderes haitianos.


El llamado a los haitianos y la decisión de Boyer

El presidente Jean-Pierre Boyer percibió claramente los riesgos que representaba la división de la isla: rivalidades internas entre dominicanos, incursiones inglesas y ambiciones francesas. El 25 de diciembre de 1821, escribió al Senado haitiano:

"No olvidemos que ocupamos una isla cuya población entera debe ser una e indivisible, puesta bajo un mismo liderazgo para garantizar su independencia por los medios esenciales para su mantenimiento."

Así, aunque los historiadores dominicanos contemporáneos minimizan el atractivo que se le da a los haitianos, el testimonio de Jean Price-Mars sigue siendo inequívoco:

Obviamente, hubo una apelación, digan lo que digan los dominicanos de hoy. Pero no solo hubo una apelación, sino que de los demás hechos del problema se desprende que, de no haberse presentado esta apelación, Boyer se habría visto obligado a intervenir en los asuntos dominicanos, dado que la reunificación de todo el territorio bajo administración haitiana respondía entonces a una necesidad absoluta: la seguridad y la libertad de la nación haitiana.


La unificación de 1822

En febrero de 1822, Boyer cruzó la frontera con 12.000 soldados. Un ala, comandada por él mismo, avanzó hacia Santo Domingo vía San Juan y Azua, mientras que la otra, al mando del general Guy Joseph Bonnet, avanzó vía Dajabón y Santiago. El ejército haitiano llegó rápidamente a la capital, donde fue recibido con el sonido de campanas y cañones.

Núñez de Cáceres pronunció un discurso en el que destacó las diferencias lingüísticas, sociales, étnicas y religiosas entre ambos pueblos, antes de entregar simbólicamente las llaves de la ciudad a Boyer. Este último declinó el homenaje con estas palabras:

"No fue la fuerza de las armas la que me trajo aquí, sino la voluntad de los habitantes que libremente recurrieron a mí para que les garantizara derechos y privilegios que nunca han disfrutado."

Los límites de la unión

Sin embargo, el entusiasmo inicial dio paso rápidamente a tensiones. Errores administrativos, el nombramiento de funcionarios inexpertos y la inflexibilidad del general Bonnet irritaron a los dominicos. A pesar de su reemplazo en 1831 por el general Bernard Philippe Alexis Carrié, los esfuerzos de fusión fracasaron.

Mal gobernada por Boyer y abandonada tras su caída, la región oriental rechazó gradualmente la unión haitiana. El 27 de febrero de 1844, proclamó su independencia bajo el nombre de República Dominicana, esta vez para siempre.

Pierre Josué Agénor Cadete

https://lenouvelliste.com/article/260636/deux-peuples-une-ile-les-chemins-croises-dhaiti-et-de-saint-domingue

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Reescribir la historia para presentar a la República Dominicana como parte de Haití es un intento de reducir nuestra soberanía. El 27 de febrero de 1844 marcó la independencia definitiva de un pueblo con identidad propia. 🇩🇴 #Soberanía #HistoriaRD @LuisOrlandoDia1 @GUASABARAeditor

➡️ En síntesis: La intención del autor es reinterpretar la historia de la isla desde una óptica haitiana, presentando la independencia de 1804 como un hecho que abarcaba “toda la isla” y justificando la unificación de 1822 como una necesidad histórica y de seguridad nacional para Haití. Esto perjudica a la República Dominicana porque relativiza su soberanía, diluye la legitimidad de su independencia de 1844 y alimenta narrativas que podrían usarse para cuestionar sus fronteras o su identidad nacional.


📌 Intención del autor

  • Relectura histórica desde Haití: Pierre Josué Agénor Cadet plantea que, tras el Tratado de Basilea (1795) y la independencia haitiana de 1804, toda la isla debía considerarse haitiana.
  • Justificación de la unificación de 1822: Presenta la entrada de Boyer no como una invasión, sino como respuesta a un “llamado” de sectores dominicanos y como una necesidad estratégica para la seguridad haitiana.
  • Narrativa de indivisibilidad: Recurre a citas de Price-Mars y Boyer para sostener que la isla debía ser “una e indivisible”, bajo un solo liderazgo.

En conjunto, el texto busca legitimar la visión haitiana de la isla como un territorio históricamente unificado, donde la separación dominicana sería un episodio posterior y no un derecho originario.


⚠️ Riesgos y perjuicios para la República Dominicana

  1. Cuestionamiento de la soberanía: Al presentar la independencia de 1804 como abarcando toda la isla, se minimiza la independencia dominicana de 1844 y se proyecta la idea de que la República Dominicana fue “escindida” de un todo haitiano.
  2. Reducción simbólica del territorio: La narrativa sugiere que el territorio dominicano fue, en algún momento, parte legítima de Haití, lo que puede alimentar discursos políticos o intelectuales que relativicen las fronteras actuales.
  3. Erosión de la identidad nacional: Al destacar supuestos “sentimientos prohaitianos” en regiones dominicanas y presentar la anexión de 1822 como voluntaria, se debilita la narrativa dominicana de resistencia y autodeterminación.
  4. Instrumentalización política: Este tipo de relatos puede ser usado en foros internacionales para presionar a la República Dominicana en temas de migración, cooperación o delimitación territorial, proyectando la idea de una “deuda histórica” con Haití.

🎯 Conclusión

El artículo no es solo un repaso histórico: es una intervención ideológica que busca reposicionar a Haití como heredero legítimo de toda la isla y relativizar la soberanía dominicana. Para la República Dominicana, el peligro radica en que estas narrativas, si no se contrarrestan con investigación y divulgación histórica propia, pueden erosionar la legitimidad internacional de su independencia y su derecho a un territorio definido.

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jueves, 23 de octubre de 2025

Europa refuerza su coordinación migratoria: Italia lidera encuentro informal con impacto potencial en América Latina

Europa refuerza su coordinación migratoria: Italia lidera encuentro informal con impacto potencial en América Latina

📍 Bruselas, Bélgica | 23 de octubre de 202

Europa refuerza su coordinación migratoria con una reunión informal celebrada esta mañana en Bruselas, al margen del Consejo Europeo. Convocada por los primeros ministros de Italia, Dinamarca y Países Bajos —Giorgia Meloni, Mette Frederiksen y Dick Schoof—, la sesión reunió a representantes de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Grecia, Letonia, Malta, Polonia y Suecia, junto con la Comisión Europea, para avanzar en soluciones innovadoras frente a los desafíos migratorios.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, presentó los principales ejes de trabajo, haciendo énfasis en la necesidad de acelerar las negociaciones sobre el Reglamento de Retorno y la lista europea de países de origen seguros. Por su parte, la primera ministra italiana reafirmó el compromiso de su país con un enfoque innovador y compartió avances sobre el análisis en curso respecto a la capacidad de las convenciones internacionales para responder a la migración irregular. Anunció además una reunión técnica en Roma el próximo 5 de noviembre para continuar el trabajo conjunto.

Aunque centrado en el espacio europeo, este esfuerzo tiene implicaciones directas para América Latina, región históricamente marcada por flujos migratorios complejos. Países como República Dominicana, Colombia, México y Brasil enfrentan desafíos similares en materia de retorno humanitario, gestión de fronteras y cooperación consular. La definición europea de “país seguro de origen” y los mecanismos de retorno podrían influir en las relaciones bilaterales y servir como referencia para iniciativas regionales como el Plan de Acción de Quito o los diálogos migratorios impulsados por la CELAC.

Este momento representa una oportunidad para que América Latina articule propuestas multilaterales que aborden la migración desde una perspectiva de corresponsabilidad, desarrollo sostenible y protección de derechos humanos. La coordinación con la Unión Europea puede abrir nuevas vías de cooperación técnica, intercambio de buenas prácticas, fortalecimiento de capacidades institucionales y participación en foros sobre movilidad laboral y migración circular.

La reunión en Bruselas no solo reafirma el compromiso europeo con una migración ordenada y segura. También abre espacio para que América Latina se posicione como socio estratégico en la construcción de soluciones globales, donde la innovación migratoria no sea solo una respuesta, sino una oportunidad compartida.

🔗 Declaración oficial en X


Questa mattina, a margine del Consiglio europeo, insieme ai Primi Ministri danese e olandese, Mette Frederiksen e Dick Schoof, abbiamo ospitato una nuova riunione informale tra alcuni degli Stati membri più interessati al tema delle soluzioni innovative in ambito migratorio.… pic.twitter.com/Kao7g7oK2p

— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) October 23, 2025

HAITÍ | ¿Qué pasaría si la producción de arroz en el Valle del Artibonito colapsara ante la furia de las pandillas? Un escenario de colapso.

 
¿Qué pasaría si la producción de arroz en el Valle del Artibonito colapsara ante la furia de las pandillas? Un escenario de colapso.

El 18 de octubre de 2025, un vídeo difundido por Infos Partage capta lo que los economistas del desarrollo llamarían modestamente una "perturbación de los sistemas de producción agrícola", un eufemismo que apenas oculta la brutalidad de lo que allí está sucediendo.

Reginald Surin
22 de octubre de 2025 — Lectura: 14 min.
🇺🇸 Leer en inglés
¿Qué pasaría si la producción de arroz en el Valle del Artibonito colapsara ante la furia de las pandillas? Un escenario de colapso.
Un campo de arroz en Artibonite (archivo)

El 18 de octubre de 2025, un video transmitido por Infos Partage captura lo que los economistas del desarrollo llamarían tímidamente una "alteración de los sistemas de producción agrícola", un eufemismo que apenas disimula la brutalidad de lo que está sucediendo allí. Muestra siluetas en los campos de Artibonite, participando en lo que los medios describen como la destrucción metódica de las plantaciones de arroz por parte de bandas armadas. El texto en criollo haitiano que acompaña estas imágenes, "Men sa kap pase nan latibonit" (Esto es lo que está sucediendo en Artibonite), posee una economía lingüística que, paradójicamente, dice más que los largos reportajes: violencia que se ha vuelto común, destrucción que se ha vuelto cotidiana, una catástrofe que se ha normalizado tanto que ya ni siquiera es un evento.


Arrozales en llamas en Artibonite
Esta normalización de la destrucción es quizás, en muchos sentidos, el síntoma más preocupante de la crisis haitiana contemporánea. Más allá de la impactante imagen de campos saqueados y campesinos expulsados, surge una pregunta económica vertiginosa: ¿qué implicaciones tendría el colapso de la producción agrícola en el Artibonito para la arquitectura económica de Haití?


Concentración espacial de la producción

Las 28.000 hectáreas de tierras de regadío en la llanura de Artibonite representan solo una pequeña fracción de las 281.500 hectáreas de tierras cultivables de Haití. Sin embargo, según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para 2025/26, aproximadamente el 80 % de la producción arrocera del país proviene de esta zona. Esta extrema concentración geográfica crea una vulnerabilidad que los economistas especializados en seguridad alimentaria, desde el influyente trabajo de Amartya Sen sobre las hambrunas, han identificado repetidamente como un factor de inestabilidad estructural.

Para comprender la magnitud de esta concentración, es importante situarla en su contexto histórico. A principios de la década de 1950, cuando la empresa estadounidense Knappen Tippets Abbett McCarthy llevó a cabo los importantes proyectos de irrigación que transformaron la llanura de Artibonite en una moderna zona arrocera, el objetivo era loable: crear un centro de producción capaz de satisfacer una parte sustancial de las necesidades nacionales. La presa de Péligre, inaugurada en 1956, y los sistemas de irrigación resultantes propiciaron el crecimiento del cultivo intensivo de arroz. Sin embargo, este éxito técnico creó gradualmente una dependencia territorial cuyos diseñadores probablemente no apreciaron plenamente su alcance.

La concentración ha aumentado a lo largo de las décadas por razones tanto agronómicas como económicas. Por un lado, otras zonas productoras de arroz, en particular en el noreste y el sur, han visto estancarse o incluso disminuir su capacidad de producción debido a la falta de inversión en infraestructura de riego y mantenimiento de los sistemas existentes. Por otro lado, las economías de escala alcanzables en el Artibonite, gracias a parcelas más grandes y al riego controlado, han marginado gradualmente a otras cuencas productoras. Como resultado, una sola región concentra ahora casi toda la producción del país.

Esta situación evoca otras configuraciones históricas donde la concentración geográfica de la producción alimentaria transformó crisis locales en catástrofes nacionales. La Irlanda del siglo XIX, con su dependencia de la papa cultivada principalmente en los condados del oeste y el sur, ofrece el ejemplo trágico más conocido. Cuando el tizón tardío azotó estas regiones entre 1845 y 1852, la falta de zonas de producción alternativas transformó una epidemia de plagas en una hambruna que mató a un millón de personas y obligó a otros dos millones al exilio. Bengala en 1943 ilustra otro mecanismo: la interrupción del sistema de suministro de arroz, concentrado en unos pocos distritos, sumada a decisiones políticas desastrosas, provocó una hambruna que costó la vida a unos tres millones de personas.

En el caso haitiano, la vulnerabilidad es aún más aguda porque no se trata simplemente de especialización regional, un fenómeno banal y a menudo eficiente en economía, sino de una dependencia casi total de un solo territorio para un alimento que se ha vuelto fundamental. Esta centralización crea lo que los teóricos de sistemas complejos y resiliencia, como C. S. Holling o Brian Walker, denominan «falta de redundancia funcional»: cuando un sistema solo tiene un medio para realizar una función crítica, el fallo de este medio compromete a todo el sistema.

Los riesgos inherentes a esta configuración son múltiples e interdependientes. Un shock climático —una sequía prolongada, inundaciones catastróficas o un huracán devastador que afecte específicamente al Artibonite— tendría repercusiones nacionales inmediatas. Una epidemia fitosanitaria que afecte a las variedades de arroz cultivadas en la región podría diezmar la producción sin que otras zonas puedan compensarla. Y ahora, con el aumento de la violencia causada por bandas armadas que destruyen metódicamente la capacidad productiva de la región, se trata de un shock antropogénico que amenaza con desestabilizar todo el sistema.

Esta concentración geográfica se ve agravada por la concentración de infraestructura crítica. Sistemas de riego, canales de distribución de agua, vías de acceso a los mercados, instalaciones de almacenamiento y procesamiento —todo lo que permite que la producción se convierta en alimentos disponibles para la población— también se concentran en esta zona. La destrucción o paralización de esta infraestructura tendría efectos en cascada que irían mucho más allá de la producción agrícola.

Cifras de dependencia: una aritmética de la vulnerabilidad

Haití importa actualmente aproximadamente el 80% de su consumo de arroz, o casi 515.000 toneladas anuales, según el informe del USDA 2025/26, con un costo aproximado de 200 millones de dólares. Esta enorme dependencia de las importaciones coloca al país en una situación de "vulnerabilidad alimentaria estructural", donde las perturbaciones externas se transmiten directa y brutalmente a las poblaciones más vulnerables.

El 20% restante del consumo nacional proviene principalmente del Artibonite. Es importante aclarar qué representa realmente esta proporción de la producción local en la ecuación de la soberanía alimentaria haitiana. La soberanía alimentaria, tal como la conceptualiza Vía Campesina y la adoptan los movimientos campesinos de todo el mundo, no se limita a la capacidad de producir un producto específico, por estratégico que sea. Se refiere más bien a la capacidad de un país para garantizar, mediante su propia producción diversificada, el abastecimiento de alimentos de su población según sus preferencias culturales, sin depender estructuralmente de los mercados externos.

Desde esta perspectiva más amplia, Haití aún cuenta con una importante base agrícola: producción de tubérculos (ñame, batata, yuca), maíz, sorgo, frijoles, plátanos y frutas tropicales. Estos productos, en gran parte derivados de la agricultura familiar y campesina, contribuyen significativamente a la dieta nacional. Pero el arroz ocupa un lugar especial, no solo por su peso en la ingesta calórica (30%) y el gasto alimentario (20%), sino también por su dimensión simbólica y cultural: se ha convertido en el alimento básico, el que estructura las comidas diarias, sobre todo en las zonas urbanas.

Por lo tanto, cuando hablamos de la producción del Artibonite como un "estrecho margen de soberanía alimentaria", esta formulación debe entenderse en un sentido preciso y limitado: es el único margen de maniobra que Haití tiene para evitar la dependencia total de las importaciones para los alimentos que se han convertido en la base de la dieta de la población. Este matiz es crucial, ya que revela la naturaleza particular de la vulnerabilidad haitiana: no una incapacidad absoluta para producir alimentos, sino una dependencia casi total de las importaciones para el producto básico que, sociológica y económicamente, se ha vuelto el más crítico.

Esta producción local de arroz, aunque modesta en volumen, cumple varias funciones que van más allá de su simple contribución cuantitativa. En primer lugar, constituye un amortiguador parcial contra las fluctuaciones de los precios internacionales, ofreciendo una alternativa, aunque limitada, al arroz importado cuando este se encarece. En segundo lugar, representa una reserva de conocimientos agronómicos y variedades locales adaptadas a las condiciones haitianas, un capital intangible que se perdería irremediablemente con el fin del cultivo nacional de arroz. Por último, mantiene viva la posibilidad teórica, sin duda, pero simbólicamente importante, de una reconquista gradual de la autonomía alimentaria.

El colapso de esta producción local, concentrada en el Artibonite, transformaría una dependencia ya masiva (80%) en una dependencia absoluta (100%) del arroz. Pero más allá de la cifra, se cerraría todo un horizonte de posibilidades: el de un Haití capaz de alimentar a sus hijos con arroz producido en su propia tierra. Esta configuración crea lo que los teóricos de sistemas complejos denominarían una "fragilidad en cascada": el fallo de un elemento en el Artibonite bastaría para provocar el colapso de todo el sistema local de producción de arroz, transformando una grave vulnerabilidad en vulnerabilidad absoluta.

Shock de importaciones: cuando la aritmética se convierte en política

Si la producción de Artibonite colapsara permanentemente, la primera consecuencia sería un aumento mecánico de las importaciones. Para una población de aproximadamente 11 millones de habitantes, la necesidad anual ronda las 550.000 toneladas métricas. El aumento necesario para compensar la pérdida de producción local representaría aproximadamente 110.000 toneladas adicionales.

A un precio promedio de entre 450 y 550 dólares por tonelada, esto representaría un costo anual adicional de aproximadamente 50 a 60 millones de dólares. Para un país con un PIB total de entre 8 y 9 mil millones de dólares y con un déficit crónico de reservas de divisas, este gasto adicional constituiría una carga macroeconómica considerable.

Pero este enfoque contable no captaría la esencia. Lo que está en juego en este aumento de las importaciones no es solo una cuestión de la balanza comercial; es una transformación cualitativa de la relación de dependencia que vincula a Haití con los mercados internacionales. El trabajo de Harriet Friedmann y Philip McMichael sobre los "regímenes alimentarios" nos ha enseñado que los flujos de alimentos nunca son puramente económicos: también son relaciones de poder, instrumentos de dependencia, vectores de influencia geopolítica.

La inflación como mecanismo de transmisión de vulnerabilidad

La desaparición de la producción local desencadenaría automáticamente presiones inflacionarias, cuyos canales merecen ser explicados. En su estudio «De la distorsión de las señales de precios a la vulnerabilidad alimentaria: un análisis de la transmisión asimétrica en el mercado del arroz importado en Haití» , realizado en 2020, Réginald demostró, mediante rigurosos modelos econométricos con modelos autorregresivos de umbral (TAR), que esta transmisión es profundamente asimétrica.

Los resultados son inequívocos: los aumentos en los precios mundiales del arroz se reflejan en los precios minoristas en Haití en más del 80 % en un mes, mientras que las disminuciones solo se transmiten en un 50 % y con un desfase promedio de 3 a 6 meses. Esta asimetría refleja una falla en el funcionamiento competitivo del mercado, vinculada a su estructura oligopólica.

El análisis estructural de Reginald revela que el mercado de arroz importado está dominado por un puñado de grandes importadores-mayoristas, no más de 3 a 5, con un consumo de más de 30.000 toneladas mensuales. El índice Herfindahl-Hirschman calculado se sitúa entre 1000 y 2000, lo que indica un mercado "moderadamente concentrado" según los estándares del Departamento de Justicia de EE. UU., pero en realidad, un mercado altamente oligopólico en el contexto haitiano. Estos oligopolistas pueden imponer sus márgenes, y existen pruebas que sugieren la existencia de una colusión tácita para mantener precios altos.

Esta vulnerabilidad a las fluctuaciones de los precios internacionales, ya de por sí aguda, se volvería absoluta en ausencia de un mecanismo de amortiguación de la producción local. La historia reciente lo ilustra: en 2007-2008, cuando el precio mundial del arroz aumentó más del 50 % en pocos meses, Haití sufrió disturbios por alimentos que dejaron varias víctimas mortales y conmocionaron al gobierno.

Los datos recientes hablan por sí solos: entre agosto de 2024 y julio de 2025, la inflación superó el 30%, mientras que el coste de los alimentos aumentó un tercio. En este contexto, cualquier presión inflacionaria adicional no se mediría en puntos porcentuales abstractos, sino en comidas salteadas, niños sin escolarizar y familias al borde de la inanición.

La crisis de los medios de vida: la economía moral de la supervivencia

Las decenas de miles de productores y trabajadores agrícolas que se ganan la vida directamente con el cultivo de arroz en Artibonite se verían privados de su principal fuente de ingresos. El efecto dominó no se limitaría a la producción propiamente dicha. Los 342 molinos identificados que procesan arroz paddy en arroz blanco cesarían sus operaciones. Los más de 8.000 Madan Sara, los comerciantes que constituyen la columna vertebral del sistema de distribución informal, verían desaparecer una parte sustancial de su facturación.

James C. Scott, en su magistral análisis de las sociedades campesinas, mostró cómo las comunidades rurales desarrollan complejas "economías morales", sistemas de reciprocidad y solidaridad que facilitan la supervivencia colectiva. La brutal destrucción de estos sistemas no solo causa pérdida de ingresos, sino que también desgarra el tejido social, rompe los lazos de solidaridad y fragmenta las comunidades.

Puerto Príncipe, un destino tradicional del éxodo rural, ya es una ciudad asfixiante donde las pandillas controlan aproximadamente el 85% del área metropolitana, según estimaciones de la ONU. La afluencia masiva de refugiados económicos ejercería una presión insostenible sobre una infraestructura urbana ya de por sí deteriorada. Mike Davis, en su análisis del "planeta de los barrios marginales", ha documentado cómo la urbanización sin industrialización crea barrios marginales abarrotados de poblaciones sin empleo formal, sin servicios básicos y viviendo en condiciones de extrema precariedad.

La soberanía alimentaria como un horizonte perdido

El concepto de "soberanía alimentaria", tal como lo teoriza Vía Campesina, no se refiere simplemente a la autosuficiencia cuantitativa. Se refiere al derecho de los pueblos a definir sus propios sistemas alimentarios, a controlar sus recursos productivos y a no depender estructuralmente de decisiones tomadas en el extranjero para su alimentación diaria.

La trágica ironía de la situación haitiana reside en que hace cuarenta años, el país producía suficiente arroz para alimentar a su población. Lo que ha cambiado no es la capacidad agrícola, sino las reglas del juego económico. Las políticas de ajuste estructural impuestas por el FMI en la década de 1980, la drástica reducción de los aranceles aduaneros del 50% en 1986 al 3% en 1995, mientras que Estados Unidos mantuvo sus aranceles entre el 3% y el 24%, y la entrada masiva de arroz estadounidense subsidiado: todas estas decisiones han desmantelado gradualmente la capacidad productiva de Haití.

Bill Clinton emitió una disculpa pública en 2010, reconociendo que estas políticas habían "privado a los agricultores haitianos de la capacidad de producir arroz para alimentar a su nación". Este reconocimiento tardío no cambia la realidad actual. La desaparición de la producción en el Artibonite llevaría esta dependencia a tal nivel que la noción misma de soberanía alimentaria quedaría obsoleta.

El círculo vicioso de la desestructuración

La agricultura haitiana, que representaba aproximadamente el 40% del PIB nacional en la década de 1980, ha disminuido a aproximadamente el 30% en la actualidad. La producción de arroz en Artibonite, aunque debilitada, sigue siendo un pilar simbólico y material del sector agrícola. Su desaparición enviaría una señal devastadora: si incluso el granero histórico del país, la zona mejor equipada con infraestructura de riego, ya no puede funcionar, ¿qué esperanza queda?

Los efectos psicológicos se propagarían rápidamente. Los inversores se mostrarían aún más reticentes a invertir recursos en un sector percibido como condenado al fracaso. Esta reticencia exacerbaría el deterioro de la infraestructura y la capacidad productiva, creando un círculo vicioso que se autoperpetúa. Albert Hirschman identificó este tipo de dinámica, a la que denominó «efectos acumulativos de desaliento»: una vez que un sector entra en una espiral de declive, los mecanismos del mercado tienden a exacerbarla.

Las generaciones más jóvenes abandonarían la tierra para siempre. Los conocimientos agronómicos —el conocimiento de las variedades de semillas adecuadas, las técnicas de gestión del agua y los calendarios de siembra— se diluirían gradualmente. Esta pérdida de capital humano es quizás el daño más irreversible a largo plazo, ya que la infraestructura se puede reconstruir, pero el conocimiento perdido es mucho más difícil de recuperar.

Consecuencias macroeconómicas: una pérdida de demanda efectiva

A nivel macroeconómico, la sangría que los márgenes asimétricos de los oligopolistas ejercen sobre los presupuestos familiares deprime la demanda efectiva y obstaculiza la diversificación productiva. Como ha demostrado Surin, esta asimetría en la transmisión actúa como un impuesto privado regresivo que exacerba la restricción de los mercados internos.

Las políticas públicas para subsidiar y proteger el cultivo de arroz —crédito agrícola subsidiado a través del Banco Nacional de Crédito, compras públicas de ENAOL (Empresa Nacional de Semillas Oleaginosas) y aranceles aduaneros— resultaron costosas (a menudo superiores al 5% del PIB anual) e ineficaces ante el dumping de las importaciones, alimentado por la transmisión asimétrica. Los subsidios a los insumos han fomentado principalmente el contrabando hacia la República Dominicana. Las compras públicas han sido irregulares y a menudo desviadas. La tasa de reembolso de los préstamos agrícolas no ha superado el 30%.

Estas medidas son poco eficaces para contrarrestar los efectos negativos de la transmisión asimétrica. Una mejor regulación de la transmisión de precios habría sido, sin duda, más eficaz y menos costosa para alcanzar los objetivos de soberanía alimentaria. Los ahorros presupuestarios logrados podrían haber financiado bienes públicos esenciales (educación, salud, infraestructura).

IV. Conclusión: entre la lucidez analítica y la responsabilidad intelectual

Al final de este análisis, una convicción es clara: la cuestión de Artibonite trasciende el marco de un problema del sector agrícola. Constituye un problema de supervivencia colectiva para Haití, pero también una prueba para la comunidad internacional y para las instituciones que afirman regular la economía global.

Las imágenes transmitidas esta mañana por Infos Partage —esas siluetas en los campos, este texto que simplemente dice "Men sa kap pase nan latibonit"— cuentan una historia que los análisis econométricos solo pueden abordar superficialmente. Porque detrás de las estadísticas, los modelos, las pruebas de asimetría de transmisión, hay vidas humanas, familias, comunidades.

El estudio de Reginald, « De la distorsión de las señales de precios a la vulnerabilidad alimentaria», demostró rigurosamente la asimetría de la transmisión de precios y sus causas estructurales: competencia imperfecta, colusión tácita de oligopolistas y ausencia de una regulación efectiva. Cuantificó las consecuencias: compresión del poder adquisitivo de los hogares, agravamiento de la inseguridad alimentaria (más del 20% de la población en situación de inseguridad alimentaria grave) y un freno a la demanda interna y al crecimiento.

Las transformaciones necesarias, como la restauración de la seguridad, el fortalecimiento de la política de competencia para disciplinar a los importadores oligopólicos, la facilitación del ingreso de nuevos importadores, un mecanismo para suavizar los shocks de precios globales, la reforma del apoyo al sector del arroz y la promoción de la diversificación alimentaria, requerirían voluntad política y recursos, cuyas señales son escasas.

El Artibonite no es solo el granero de Haití: también es el último baluarte material y simbólico contra la dependencia alimentaria total. Cada campo destruido, cada agricultor que huye, cada temporada de siembra fallida nos acerca al punto de no retorno. Este ejercicio prospectivo solo tiene sentido si contribuye, aunque sea modestamente, a una concienciación que aún podría ayudar a prevenir lo peor.
Fuente: https://lenouvelliste.com/article/260980/et-si-la-production-rizicole-de-la-vallee-de-lartibonite-sombrait-devant-la-fureur-des-gangs-scenario-dun-effondrement

Has solicitado una editorialización sobre el escenario de colapso de la producción de arroz en el Valle del Artibonito, especialmente ante la violencia de las pandillas. Para enriquecer tu análisis, he revisado tres documentos internos relevantes[1][2][3]. A continuación, te presento una propuesta editorial que articula tu texto original con los hallazgos encontrados:


Editorial: Artibonito, el último bastión de la soberanía alimentaria haitiana

El 18 de octubre de 2025, un vídeo difundido por Infos Partage mostró una escena que, más allá de la semántica técnica de los economistas del desarrollo, representa una herida abierta en el corazón agrícola de Haití. La destrucción sistemática de los arrozales del Valle del Artibonito por bandas armadas no es solo una "perturbación de los sistemas de producción agrícola", como se ha querido suavizar. Es un acto de guerra contra la soberanía alimentaria de un país que ya depende en un 80% de las importaciones para satisfacer su consumo de arroz.

Este escenario de colapso no es una distopía lejana. Es una posibilidad tangible que se cierne sobre Haití, y que recuerda tragedias históricas como la hambruna irlandesa del siglo XIX o la de Bengala en 1943. En ambos casos, la concentración geográfica de la producción alimentaria y la falta de alternativas convirtieron crisis locales en catástrofes nacionales. Haití, con su dependencia casi total del Artibonito para el arroz, se encuentra en una situación aún más precaria.

La República Dominicana, país vecino, ha tomado medidas para blindar su producción nacional de arroz frente a amenazas externas. Mediante el decreto 693-24, se ha garantizado que el arroz consumido por los dominicanos siga siendo de producción local, protegiendo tanto a los productores como a la seguridad alimentaria del país[2]. Esta decisión contrasta con la vulnerabilidad haitiana, donde la falta de políticas de protección y el abandono de la infraestructura agrícola han dejado al Artibonito como un punto de falla sistémico.

La editorialización de este escenario exige una reflexión profunda sobre el papel de los Estados, las organizaciones internacionales y la sociedad civil. ¿Cómo es posible que, en pleno siglo XXI, un país con capacidad agrícola suficiente para alimentar a su población esté al borde de perder su último bastión de autonomía alimentaria? ¿Qué responsabilidad tienen los actores regionales ante esta crisis que amenaza con desatar una hambruna silenciosa?

La respuesta no puede limitarse a la contabilidad de toneladas importadas ni al cálculo del impacto inflacionario. Como bien señala Réginald Surin, detrás de cada punto porcentual de inflación hay una familia que salta comidas, un niño que abandona la escuela, una comunidad que se desintegra. La economía moral de la supervivencia, esa red de solidaridad que sostiene a las comunidades rurales, está siendo desgarrada por la violencia y la indiferencia.

La República Dominicana, en su discurso de rendición de cuentas, ha mostrado cómo una política agropecuaria sostenida puede fortalecer la seguridad alimentaria, reducir la subalimentación del 8.3% al 4.6% y aspirar al hambre cero[1]. Haití, por el contrario, se enfrenta a una "fragilidad en cascada", donde el colapso del Artibonito podría desencadenar una dependencia absoluta de las importaciones, con todas las implicaciones geopolíticas, sociales y económicas que ello conlleva.

La comunidad internacional no puede seguir mirando hacia otro lado. La declaración de las bandas haitianas como organizaciones terroristas por parte del gobierno dominicano[2] es un llamado de alerta. La seguridad alimentaria no es solo una cuestión de producción; es también una cuestión de paz, de gobernanza, de dignidad.

El Artibonito no es solo una llanura fértil. Es el símbolo de una Haití que aún resiste, que aún sueña con alimentar a sus hijos con el fruto de su tierra. Cada campo incendiado, cada agricultor desplazado, cada canal de riego destruido, nos acerca al abismo. Pero también nos recuerda que aún hay tiempo para actuar. Que la soberanía alimentaria no es una utopía, sino una urgencia.

References