Mostrando las entradas con la etiqueta WCO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta WCO. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2026

Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

.....
Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

El narcotráfico ya no opera solamente en la frontera física; se infiltra en cadenas logísticas, tecnologías emergentes, contenedores, manifiestos, rutas comerciales y grietas institucionales. Por eso, la aduana moderna no puede limitarse a decomisar: debe producir inteligencia, articular investigaciones y contribuir a desmantelar redes criminales completas.

El crimen organizado ha entendido antes que muchos Estados que la globalización no solo mueve mercancías, capitales y personas: también mueve riesgos. La sofisticación del narcotráfico contemporáneo confirma que las redes criminales ya no dependen únicamente del ocultamiento rudimentario ni de la corrupción fronteriza tradicional. Hoy penetran cadenas de suministro globales, manipulan flujos logísticos, explotan tecnologías emergentes, diversifican rutas, modifican sustancias sintéticas y convierten operaciones aparentemente comerciales en plataformas de distribución ilícita. La Organización Mundial de Aduanas ha advertido, en el marco de sus sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo, que combatir esta amenaza exige pasar de la lógica limitada de la incautación a una estrategia integral orientada a investigaciones, judicialización y desmantelamiento de redes transnacionales. 

Esta reflexión tiene una importancia directa para países como la República Dominicana, cuyo valor geoestratégico reside precisamente en su condición de punto de conexión entre mercados, rutas marítimas, comercio regional, turismo, zonas francas, puertos, aeropuertos y corredores logísticos. En un país que aspira a consolidarse como hub logístico del Caribe, la seguridad aduanera no puede ser tratada como un asunto accesorio ni como una función meramente recaudatoria. La Aduana del siglo XXI está llamada a ser una institución de soberanía económica, seguridad nacional, facilitación comercial y protección social. Su desafío consiste en permitir que el comercio legítimo fluya con eficiencia, mientras detecta, interrumpe y documenta las operaciones ilícitas que intentan esconderse dentro de ese mismo comercio.

La incautación, por sí sola, ya no basta. Un cargamento decomisado representa una victoria táctica, pero no necesariamente una derrota estructural para la red criminal. Si después del decomiso no se identifica la arquitectura financiera, logística, empresarial, tecnológica y judicial que sostiene la operación, el crimen reorganiza su ruta, cambia de intermediario, sustituye el contenedor y vuelve a intentarlo. Por eso la OMA insiste en fortalecer la cooperación entre Aduanas, Policía y Poder Judicial, así como el intercambio oportuno de información, el análisis de datos y la aplicación de la ley basada en inteligencia.

La verdadera frontera ya no está únicamente en el puerto, el aeropuerto o el paso terrestre. Está en la calidad de los datos, en la trazabilidad de los manifiestos, en la interoperabilidad de los sistemas, en la capacidad de perfilar riesgos, en la lectura anticipada de patrones comerciales anómalos y en la articulación de expedientes capaces de sostener procesos penales exitosos. Una Aduana moderna no solo abre contenedores; abre líneas de investigación. No solo revisa mercancías; interpreta comportamientos. No solo decomisa drogas; debe ayudar a identificar quién financia, quién coordina, quién transporta, quién documenta, quién encubre, quién lava y quién se beneficia.

El auge de las drogas sintéticas agrava todavía más el escenario. Según la OMA, estas sustancias son más baratas de producir, más fáciles de ocultar y constantemente modificadas para evadir los mecanismos de detección. Eso obliga a revisar los modelos tradicionales de inspección. La lucha contra el narcotráfico ya no puede depender exclusivamente de intuiciones operativas ni de perfiles estáticos. Requiere laboratorios, escáneres, analítica predictiva, cooperación internacional, capacitación constante de oficiales de primera línea, intercambio de inteligencia y modelos dinámicos de gestión de riesgo. El volumen del comercio global hace imposible revisarlo todo; por eso la clave está en saber qué revisar, cuándo revisar, por qué revisar y cómo convertir esa revisión en evidencia útil para la justicia. 

Esa es la diferencia entre una Aduana reactiva y una Aduana estratégica. La primera espera que el delito llegue a la frontera. La segunda estudia las rutas antes de que llegue el cargamento. La primera celebra el decomiso como punto final. La segunda lo entiende como punto de partida. La primera mide su éxito por toneladas incautadas. La segunda lo mide por redes desarticuladas, condenas obtenidas, activos recuperados, operadores identificados y vulnerabilidades cerradas. En esa transición se juega buena parte de la seguridad institucional de los Estados.

La cooperación interinstitucional es indispensable, pero debe ser real, no ceremonial. Aduanas, Dirección Nacional de Control de Drogas, Ministerio Público, Policía, organismos de inteligencia, autoridades portuarias, aeroportuarias, marítimas, financieras y judiciales tienen que operar bajo protocolos compartidos, intercambio seguro de información y objetivos comunes. Si cada institución guarda sus datos como feudo, el crimen organizado gana por fragmentación estatal. Si cada decomiso se convierte en una rueda de prensa y no en una investigación ampliada, la red criminal conserva su núcleo operativo. Si el expediente judicial no se construye desde el primer indicio aduanero, la frontera habrá hecho su parte, pero el sistema habrá fallado en la consecuencia.

También hay una dimensión ética y política que no puede ignorarse. El narcotráfico no solo transporta sustancias prohibidas: transporta corrupción, violencia, lavado de activos, deterioro institucional y captura de territorios. Allí donde una red criminal logra contaminar una cadena logística, también intenta contaminar funcionarios, empresas, intermediarios, comunidades y decisiones públicas. Por eso la protección de la sociedad, lema de la OMA para 2026 bajo el concepto de vigilancia y compromiso aduanero, debe asumirse como una doctrina de Estado y no como una consigna administrativa. 

Para la República Dominicana, este debate llega en un momento decisivo. El país ha avanzado en modernización aduanera, digitalización, gestión de riesgo, facilitación del comercio y posicionamiento logístico. Pero precisamente esos avances elevan la responsabilidad. Cuanto más relevante sea el país en el comercio regional, más atractivo será para quienes buscan utilizar el flujo legítimo como cobertura de operaciones ilícitas. La competitividad no puede divorciarse de la seguridad. Un hub logístico sin controles inteligentes puede convertirse en una autopista del crimen. Pero un hub logístico con Aduanas robustas, tecnología, cooperación judicial y gobernanza de datos puede ser un modelo regional de comercio seguro.

El reto, entonces, no consiste en cerrar el comercio, sino en protegerlo. No se trata de convertir la frontera en obstáculo, sino en filtro inteligente. No se trata de perseguir al operador económico legítimo, sino de impedir que el crimen se disfrace de operador legítimo. La facilitación comercial y la seguridad aduanera no son objetivos contradictorios; son dos caras de una misma institucionalidad madura. Un país que reduce tiempos, mejora procesos y digitaliza trámites también debe elevar sus capacidades de detección, investigación y judicialización.

La OMA ha colocado el punto exacto sobre la mesa: hay que ir más allá de las incautaciones. Esa frase encierra una advertencia y una ruta. La advertencia es que el crimen organizado aprende, innova y se adapta. La ruta es que los Estados deben aprender, innovar y adaptarse más rápido. En esa carrera, la Aduana no puede ser una simple puerta de entrada y salida; debe ser un centro neurálgico de inteligencia económica, seguridad logística y defensa institucional.

La sociedad no se protege únicamente decomisando cargamentos. Se protege desmontando estructuras. Se protege fortaleciendo expedientes. Se protege cerrando brechas tecnológicas. Se protege entrenando oficiales. Se protege compartiendo información. Se protege llevando ante la justicia no solo al transportista capturado, sino al financista, al coordinador, al lavador, al facilitador y al beneficiario final. Ese es el salto cualitativo que exige esta época.

Porque en la nueva geografía del narcotráfico, la frontera ya no termina donde se revisa un contenedor. Termina donde el Estado logra convertir información en inteligencia, inteligencia en investigación, investigación en acusación, acusación en condena y condena en desmantelamiento real de la red criminal. Todo lo demás, aunque necesario, seguirá siendo apenas una victoria parcial frente a un enemigo que ya aprendió a operar más allá de la frontera.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

[wcoomd.org]

NOTICIAS RELACIONADAS

ooo

El tráfico de drogas se está volviendo más sofisticado, con redes criminales que explotan las cadenas de suministro globales, las tecnologías emergentes y nuevos métodos de ocultamiento. Enfrentar este desafío requiere más que incautaciones en las fronteras: exige una acción coordinada entre Aduanas, fuerzas del orden y el poder judicial.

El último artículo de noticias de la OMA reflexiona sobre las discusiones celebradas durante las Sesiones del Consejo de la OMA acerca de cómo las Aduanas pueden fortalecer su rol en la protección de la sociedad mediante el fortalecimiento de la aplicación de la ley basada en inteligencia, el profundización de la cooperación interinstitucional y el apoyo a investigaciones y procesamientos exitosos que desmantelen redes criminales transnacionales.

Leer más: https://wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx

World Customs Organization @WCO_OMD | Más allá de las incautaciones: Desmantelando redes criminales

.ooooo
World Customs Organization @WCO_OMD | Beyond Seizures: Dismantling Criminal Networks

Drug trafficking is becoming more sophisticated, with criminal networks exploiting global supply chains, emerging technologies, and new concealment methods. Addressing this challenge requires more than border seizures—it demands coordinated action across Customs, law enforcement, and the judiciary.

The latest WCO news article reflects on the discussions held during the WCO Council Sessions on how Customs can strengthen its role in protecting society by enhancing intelligence-led enforcement, deepening inter-agency cooperation, and supporting successful investigations and prosecutions that dismantle transnational criminal networks.

Read more: https://wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx

Aduanas, puertos y seguridad: la nueva frontera de la cooperación dominico-belga

La firma del Memorando de Entendimiento entre la República Dominicana y el Reino de Bélgica trasciende el protocolo diplomático: coloca la seguridad aduanera, la inteligencia operativa y la protección de la cadena logística global en el centro de una agenda bilateral llamada a enfrentar con visión moderna las amenazas de la delincuencia organizada transnacional.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La suscripción del Memorando de Entendimiento en materia aduanera entre la República Dominicana y el Reino de Bélgica debe ser leída con una dimensión que supera ampliamente el acto formal de cooperación entre dos administraciones públicas. En un mundo donde el comercio internacional se ha convertido simultáneamente en motor de desarrollo y en espacio de vulnerabilidad estratégica, los acuerdos que fortalecen la inteligencia aduanera, la trazabilidad logística y la capacidad de respuesta frente al crimen organizado constituyen instrumentos esenciales de soberanía, seguridad nacional y competitividad económica.

La delincuencia organizada transnacional ya no opera solamente en los márgenes visibles de la ilegalidad. Ha aprendido a infiltrarse en los circuitos formales del comercio, a utilizar contenedores, rutas marítimas, puertos de alto volumen, intermediarios logísticos y cadenas de suministro globalizadas para desplazar mercancías ilícitas bajo la cobertura del intercambio legítimo. Esa realidad obliga a los Estados a abandonar las respuestas aisladas, reactivas o exclusivamente policiales. La seguridad contemporánea exige integración institucional, intercambio de inteligencia, análisis de riesgo, cooperación portuaria y una comprensión profunda de cómo se mueven hoy los flujos comerciales y criminales a escala internacional.

Desde esa perspectiva, el acuerdo suscrito en Bruselas por el director general de Aduanas de la República Dominicana, Nelson Arroyo, y el administrador general de Aduanas e Impuestos Especiales del Reino de Bélgica, Kristian Vanderwaeren, representa un paso de alto valor estratégico. No se trata únicamente de prevenir infracciones aduaneras ni de combatir el tráfico ilícito de drogas como fenómeno aislado. Se trata de construir una arquitectura de cooperación capaz de anticipar amenazas, compartir información sensible, identificar patrones de riesgo y articular operaciones coordinadas entre plataformas portuarias de primer orden, como Amberes y Caucedo.

El Puerto de Amberes ocupa una posición determinante en la logística europea, mientras que Caucedo se ha consolidado como un nodo clave del Caribe y de la conexión dominicana con los grandes mercados internacionales. La cooperación entre ambos espacios no es, por tanto, un detalle técnico, sino una decisión geopolítica y comercial de considerable alcance. Allí donde convergen volúmenes crecientes de carga, rutas marítimas complejas y operaciones globales de distribución, también se multiplican los riesgos de penetración criminal. La respuesta inteligente no consiste en cerrar el comercio, sino en hacerlo más seguro, más transparente y más resistente frente a las redes ilícitas.

Este Memorando adquiere mayor relevancia porque forma parte de una secuencia institucional más amplia. La República Dominicana y Bélgica ya habían avanzado, primero, mediante un entendimiento entre la Policía Nacional dominicana y la Policía Federal de Bélgica; luego, mediante un acuerdo en materia de seguridad marítima entre la Dirección Nacional de Control de Drogas y el Servicio Público Federal de Movilidad y Transporte belga. Ahora, con la incorporación del componente aduanero, la cooperación bilateral alcanza una tercera dimensión concreta y complementaria: la del comercio exterior, los puertos, la fiscalización inteligente y la protección de la cadena internacional de suministro.

Esa continuidad revela algo más que voluntad diplomática. Revela método. Revela una visión de Estado orientada a construir capacidades permanentes, no simples gestos coyunturales. En materia de seguridad transnacional, los países que improvisan quedan rezagados frente a organizaciones criminales que planifican, innovan y se adaptan con rapidez. Por eso resulta fundamental que la República Dominicana impulse, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y de su Embajada en Bélgica y Misión ante la Unión Europea, una agenda integral que conecte seguridad, aduanas, diplomacia, movilidad marítima y cooperación policial.

La administración aduanera moderna ya no puede limitarse a recaudar, inspeccionar y despachar mercancías. Su rol ha evolucionado hacia una función estratégica dentro del Estado. Las aduanas son hoy centros de inteligencia económica, filtros de seguridad, garantes de la legalidad comercial y actores indispensables en la defensa de la integridad logística. Cada contenedor que entra o sale de un puerto representa una oportunidad para el comercio legítimo, pero también un posible punto de explotación para estructuras criminales. De ahí la importancia de fortalecer los mecanismos de alerta temprana, el intercambio de análisis de riesgo y la identificación de tendencias utilizadas por redes ilícitas.

En este contexto, el acuerdo dominico-belga se inscribe también en la lógica de la Organización Mundial de Aduanas, que ha promovido durante años la necesidad de facilitar el comercio sin sacrificar la seguridad. La gran tarea de nuestro tiempo es equilibrar ambos objetivos: que las mercancías legales circulen con mayor rapidez y que las operaciones sospechosas sean detectadas con mayor precisión. La eficiencia aduanera no se mide únicamente por la velocidad del despacho, sino por la capacidad de distinguir, con inteligencia y tecnología, entre el operador confiable y la amenaza encubierta.

La República Dominicana, por su posición geográfica, su conectividad marítima y su creciente importancia logística, no puede actuar como espectadora en esta conversación global. El país está llamado a desempeñar un papel más activo en la seguridad del Caribe, en la protección de las rutas comerciales y en la construcción de alianzas con socios estratégicos de Europa y otras regiones. La cooperación con Bélgica, en ese sentido, no solo fortalece la relación bilateral; también proyecta al país como un actor responsable dentro del sistema internacional de comercio seguro.

Este Memorando debe traducirse ahora en resultados medibles. La firma es importante, pero su verdadero valor dependerá de la implementación: intercambio oportuno de información, protocolos ágiles de comunicación, formación técnica, operaciones coordinadas, interoperabilidad institucional y evaluación permanente de riesgos. Los acuerdos internacionales se validan en el terreno, no en el papel. Se justifican cuando permiten decomisos más efectivos, investigaciones mejor articuladas, alertas más tempranas y una reducción real de las brechas utilizadas por la criminalidad organizada.

También es necesario subrayar que la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada no puede descansar exclusivamente sobre la persecución. Requiere prevención, inteligencia, cooperación internacional y fortalecimiento institucional. Cuando dos países deciden compartir capacidades, experiencias y mecanismos de control, están reconociendo que las amenazas actuales no respetan fronteras y que ninguna nación, por fuerte que sea, puede enfrentarlas sola. La seguridad portuaria del siglo XXI es necesariamente cooperativa, tecnológica y transnacional.

La presencia de la embajadora Joan M. Cedano, del equipo técnico dominicano y de altos funcionarios belgas en este proceso confirma, además, la importancia de la diplomacia operativa: aquella que no se limita al discurso, sino que produce instrumentos concretos de coordinación institucional. En tiempos de amenazas híbridas, crimen sofisticado y comercio global interdependiente, la diplomacia debe servir también para proteger puertos, asegurar rutas, fortalecer agencias y anticipar riesgos.

La República Dominicana y Bélgica han dado, con este acuerdo, una señal correcta: el comercio legítimo necesita seguridad; la seguridad necesita cooperación; y la cooperación necesita confianza, continuidad y resultados. Amberes y Caucedo no son solo puntos geográficos en un mapa logístico. Son puertas de entrada y salida de economías conectadas, y por tanto deben ser también espacios de vigilancia inteligente, responsabilidad compartida y defensa del interés público.

En definitiva, este Memorando de Entendimiento coloca a la cooperación aduanera en el lugar que le corresponde: en el corazón de la seguridad económica y de la soberanía moderna. Porque proteger la cadena logística global no es una tarea secundaria; es proteger la legalidad del comercio, la reputación del país, la confianza de los mercados y la seguridad de nuestras sociedades. La delincuencia organizada transnacional actúa sin fronteras. Los Estados, si quieren vencerla, deben aprender a cooperar con igual velocidad, mayor inteligencia y más firmeza institucional.

| #GuasábaraEditor

Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

El narcotráfico ya no opera solamente en la frontera física; se infiltra en cadenas logísticas, tecnologías emergentes, contenedores, manifiestos, rutas comerciales y grietas institucionales. Por eso, la aduana moderna no puede limitarse a decomisar: debe producir inteligencia, articular investigaciones y contribuir a desmantelar redes criminales completas.

El crimen organizado ha entendido antes que muchos Estados que la globalización no solo mueve mercancías, capitales y personas: también mueve riesgos. La sofisticación del narcotráfico contemporáneo confirma que las redes criminales ya no dependen únicamente del ocultamiento rudimentario ni de la corrupción fronteriza tradicional. Hoy penetran cadenas de suministro globales, manipulan flujos logísticos, explotan tecnologías emergentes, diversifican rutas, modifican sustancias sintéticas y convierten operaciones aparentemente comerciales en plataformas de distribución ilícita. La Organización Mundial de Aduanas sostuvo, durante sus sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo, que el combate contra el tráfico de drogas exige ir más allá de las incautaciones fronterizas y avanzar hacia una cooperación más profunda entre aduanas, fuerzas del orden y poder judicial, con inteligencia, análisis de datos e intercambio oportuno de información orientados a investigaciones y procesamientos exitosos (World Customs Organization [WCO], 2026a). [wcoomd.org]

Esa reflexión tiene una importancia directa para países como la República Dominicana, cuyo valor geoestratégico reside precisamente en su condición de punto de conexión entre mercados, rutas marítimas, comercio regional, turismo, zonas francas, puertos, aeropuertos y corredores logísticos. En un país que aspira a consolidarse como hub logístico del Caribe, la seguridad aduanera no puede ser tratada como un asunto accesorio ni como una función meramente recaudatoria. La aduana del siglo XXI está llamada a ser una institución de soberanía económica, seguridad nacional, facilitación comercial y protección social. Su desafío consiste en permitir que el comercio legítimo fluya con eficiencia, mientras detecta, interrumpe y documenta las operaciones ilícitas que intentan esconderse dentro de ese mismo comercio. La propia OMA ha insistido en que las administraciones aduaneras ocupan una posición única dentro de la cadena de suministro global y deben pasar de modelos tradicionales de perfilamiento hacia esquemas de selección basados en inteligencia, gestión dinámica de riesgos, tecnología innovadora y capacitación permanente de los oficiales de primera línea (WCO, 2026a). [wcoomd.org]

La incautación, por sí sola, ya no basta. Un cargamento decomisado representa una victoria táctica, pero no necesariamente una derrota estructural para la red criminal. Si después del decomiso no se identifica la arquitectura financiera, logística, empresarial, tecnológica y judicial que sostiene la operación, el crimen reorganiza su ruta, cambia de intermediario, sustituye el contenedor y vuelve a intentarlo. Por eso, la lucha aduanera moderna debe concebir el decomiso no como punto final, sino como punto de partida. La OMA fue precisa al señalar que la inteligencia, el intercambio oportuno de información y el análisis de datos facilitan tanto las incautaciones como las investigaciones penales capaces de desmantelar redes criminales transnacionales (WCO, 2026a). [wcoomd.org]

La verdadera frontera ya no está únicamente en el puerto, el aeropuerto o el paso terrestre. Está en la calidad de los datos, en la trazabilidad de los manifiestos, en la interoperabilidad de los sistemas, en la capacidad de perfilar riesgos, en la lectura anticipada de patrones comerciales anómalos y en la articulación de expedientes capaces de sostener procesos penales exitosos. Una aduana moderna no solo abre contenedores; abre líneas de investigación. No solo revisa mercancías; interpreta comportamientos. No solo decomisa drogas; debe ayudar a identificar quién financia, quién coordina, quién transporta, quién documenta, quién encubre, quién lava y quién se beneficia. Esa visión coincide con el Marco SAFE de la OMA, concebido para asegurar y facilitar el comercio global mediante cooperación aduanera, alianzas con el sector privado, gestión de riesgos, información anticipada de carga y coordinación con otras agencias gubernamentales (WCO, 2021). [wcoomd.org]

El auge de las drogas sintéticas agrava todavía más el escenario. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advirtió en su Informe Mundial sobre las Drogas 2026 que los mercados ilícitos se están transformando rápidamente, impulsados por nuevas tecnologías, sustancias novedosas, inestabilidad global y expansión de rutas criminales; además, estimó que 331 millones de personas consumieron drogas en 2024, equivalente al 6.2 % de la población mundial entre 15 y 64 años (United Nations Office on Drugs and Crime [UNODC], 2026). El mismo informe señala que los fabricantes ilícitos continúan inventando sustancias sintéticas para evadir regulaciones y mecanismos de detección, con 755 nuevas sustancias psicoactivas reportadas en circulación en 2024, de las cuales 118 fueron identificadas por primera vez (UNODC, 2026). [unodc.org] [unodc.org], [unodc.org]

Ese cambio obliga a revisar los modelos tradicionales de inspección. La lucha contra el narcotráfico ya no puede depender exclusivamente de intuiciones operativas ni de perfiles estáticos. Requiere laboratorios, escáneres, analítica predictiva, cooperación internacional, capacitación constante, intercambio de inteligencia y modelos dinámicos de gestión de riesgo. El volumen del comercio global hace imposible revisarlo todo; por eso la clave está en saber qué revisar, cuándo revisar, por qué revisar y cómo convertir esa revisión en evidencia útil para la justicia. La OMA también ha advertido que la crisis del fentanilo y de otras drogas sintéticas demanda operaciones regionales y globales que no solo detecten e intercepten sustancias ilícitas, sino que activen investigaciones destinadas a desmontar las redes que las producen, transportan y comercializan (WCO, 2026b). [wcoomd.org]

Esa es la diferencia entre una aduana reactiva y una aduana estratégica. La primera espera que el delito llegue a la frontera. La segunda estudia las rutas antes de que llegue el cargamento. La primera celebra el decomiso como punto final. La segunda lo entiende como evidencia inicial. La primera mide su éxito por toneladas incautadas. La segunda lo mide por redes desarticuladas, condenas obtenidas, activos recuperados, operadores identificados y vulnerabilidades cerradas. En esa transición se juega buena parte de la seguridad institucional de los Estados. La OMA ha colocado este principio en el centro de su agenda de 2026 bajo el lema de proteger a la sociedad mediante vigilancia y compromiso, subrayando que la cooperación internacional e interinstitucional es indispensable para hacer más seguro y resiliente el sistema global de comercio (WCO, 2026c). [wcoomd.org]

La cooperación interinstitucional es indispensable, pero debe ser real, no ceremonial. Aduanas, Dirección Nacional de Control de Drogas, Ministerio Público, Policía, organismos de inteligencia, autoridades portuarias, aeroportuarias, marítimas, financieras y judiciales tienen que operar bajo protocolos compartidos, intercambio seguro de información y objetivos comunes. Si cada institución guarda sus datos como feudo, el crimen organizado gana por fragmentación estatal. Si cada decomiso se convierte únicamente en una rueda de prensa y no en una investigación ampliada, la red criminal conserva su núcleo operativo. Si el expediente judicial no se construye desde el primer indicio aduanero, la frontera habrá hecho su parte, pero el sistema habrá fallado en la consecuencia.

También hay una dimensión ética y política que no puede ignorarse. El narcotráfico no solo transporta sustancias prohibidas: transporta corrupción, violencia, lavado de activos, deterioro institucional y captura de territorios. Allí donde una red criminal logra contaminar una cadena logística, también intenta contaminar funcionarios, empresas, intermediarios, comunidades y decisiones públicas. Por eso la protección de la sociedad debe asumirse como una doctrina de Estado y no como una consigna administrativa. La seguridad aduanera, cuando se ejerce con inteligencia, legalidad y cooperación, no protege únicamente la frontera; protege la reputación del país, la confianza de los mercados, la integridad de las instituciones y la vida cotidiana de los ciudadanos.

Para la República Dominicana, este debate llega en un momento decisivo. El país ha avanzado en modernización aduanera, digitalización, gestión de riesgo, facilitación del comercio y posicionamiento logístico. Pero precisamente esos avances elevan la responsabilidad. Cuanto más relevante sea el país en el comercio regional, más atractivo será para quienes buscan utilizar el flujo legítimo como cobertura de operaciones ilícitas. La competitividad no puede divorciarse de la seguridad. Un hub logístico sin controles inteligentes puede convertirse en una autopista del crimen. Pero un hub logístico con aduanas robustas, tecnología, cooperación judicial, gobernanza de datos y alianzas internacionales puede ser un modelo regional de comercio seguro.

El reto, entonces, no consiste en cerrar el comercio, sino en protegerlo. No se trata de convertir la frontera en obstáculo, sino en filtro inteligente. No se trata de perseguir al operador económico legítimo, sino de impedir que el crimen se disfrace de operador legítimo. La facilitación comercial y la seguridad aduanera no son objetivos contradictorios; son dos caras de una misma institucionalidad madura. Un país que reduce tiempos, mejora procesos y digitaliza trámites también debe elevar sus capacidades de detección, investigación y judicialización.

La OMA ha colocado el punto exacto sobre la mesa: hay que ir más allá de las incautaciones. Esa frase encierra una advertencia y una ruta. La advertencia es que el crimen organizado aprende, innova y se adapta. La ruta es que los Estados deben aprender, innovar y adaptarse más rápido. En esa carrera, la aduana no puede ser una simple puerta de entrada y salida; debe ser un centro neurálgico de inteligencia económica, seguridad logística y defensa institucional.

La sociedad no se protege únicamente decomisando cargamentos. Se protege desmontando estructuras. Se protege fortaleciendo expedientes. Se protege cerrando brechas tecnológicas. Se protege entrenando oficiales. Se protege compartiendo información. Se protege llevando ante la justicia no solo al transportista capturado, sino al financista, al coordinador, al lavador, al facilitador y al beneficiario final. Ese es el salto cualitativo que exige esta época.

Porque en la nueva geografía del narcotráfico, la frontera ya no termina donde se revisa un contenedor. Termina donde el Estado logra convertir información en inteligencia, inteligencia en investigación, investigación en acusación, acusación en condena y condena en desmantelamiento real de la red criminal. Todo lo demás, aunque necesario, seguirá siendo apenas una victoria parcial frente a un enemigo que ya aprendió a operar más allá de la frontera.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Referencias

United Nations Office on Drugs and Crime. (2026, 26 de junio). UNODC World Drug Report 2026: Global drug markets transforming rapidly as technology, novel drug types and instability present traffickers with new opportunities. https://www.unodc.org/unodc/press/releases/2026/June/unodc-world-drug-report-2026_-global-drug-markets-transforming-rapidly-as-technology--novel-drug-types-and-instability-present-traffickers-with-new-opportunities.html [unodc.org]

World Customs Organization. (2021). SAFE Framework of Standards 2021. https://www.wcoomd.org/-/media/wco/public/global/pdf/topics/facilitation/instruments-and-tools/tools/safe-package/safe-framework-of-standards.pdf [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026a, 30 de junio). From border to bust: Sharpening Customs’ role in protecting society against drug trafficking. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026b, 30 de abril). WCO Secretary General launches Webinar Series on “Customs Protecting Society through Vigilance and Commitment”. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/april/wco-secretary-general-launches-webinar-series-on-customs-protecting-society.aspx [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026c, 26 de junio). WCO Council Sessions open with Customs’ role in protecting society high on the agenda. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/wco-council-sessions-open-with-customs-role-in-protecting-society-high-on-the-agenda.aspx [wcoomd.org]

.....

lunes, 29 de junio de 2026

Los datos como nueva frontera de soberanía aduanera

Los datos como nueva frontera de soberanía aduanera

Las sesiones del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas en Bruselas han dejado una señal inequívoca: la Aduana del siglo XXI ya no será medida únicamente por su capacidad de controlar mercancías, recaudar ingresos o facilitar operaciones, sino por su inteligencia institucional para convertir los datos en confianza, anticipación, seguridad y competitividad. En ese horizonte, la República Dominicana tiene ante sí una oportunidad estratégica: no solo modernizar procesos, sino construir una verdadera cultura aduanera basada en evidencia, gobernanza y visión de Estado.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

En la arquitectura contemporánea del comercio global, los datos han dejado de ser un insumo técnico para convertirse en un activo estratégico de primer orden. La Organización Mundial de Aduanas (OMA) lo ha planteado con claridad durante sus sesiones del Consejo de junio de 2026: el desafío ya no consiste en convencer a las administraciones aduaneras sobre el valor de los datos, sino en asegurar que cada país disponga de la gobernanza, las capacidades, las salvaguardias y la confianza necesarias para utilizarlos eficazmente. En otras palabras, la pregunta central ya no es si una Aduana debe digitalizarse, sino si está construyendo las bases institucionales para que la digitalización produzca inteligencia, eficiencia y seguridad real.

Ese giro conceptual es decisivo. Durante años, la modernización aduanera fue asociada casi exclusivamente con plataformas electrónicas, automatización de trámites, reducción de tiempos y mejora de servicios. Todo ello sigue siendo esencial, pero ya no basta. La nueva discusión global se desplaza hacia un terreno más profundo: la calidad de los datos, su trazabilidad, su clasificación, su interoperabilidad, su protección, su uso ético, su valor analítico y su capacidad para alimentar sistemas avanzados de gestión de riesgo, inteligencia artificial y cooperación internacional. Si los datos son defectuosos, fragmentados, inseguros o mal gobernados, ninguna tecnología —por poderosa que parezca— podrá producir una administración más inteligente. La inteligencia artificial, sin datos confiables, se convierte apenas en una sofisticación vacía; una promesa costosa apoyada sobre cimientos débiles.

La mesa redonda celebrada por la OMA bajo el título “Los datos como activo estratégico: definiendo el papel de la OMA en un panorama aduanero basado en datos” introduce una advertencia que las administraciones públicas deben tomar con seriedad: la gobernanza de datos no existe para limitar el uso de la información, sino para habilitar su uso confiable. Esa frase encierra una doctrina de enorme valor institucional. Gobernar los datos no es burocratizarlos; es protegerlos para que puedan circular con legitimidad. No es cerrar la información; es ordenar su utilización. No es frenar la innovación; es impedir que la innovación se despliegue de manera improvisada, descoordinada o vulnerable.

En materia aduanera, esta visión adquiere una importancia mayor porque la Aduana opera en uno de los puntos más sensibles del Estado moderno: la frontera. Allí convergen comercio legítimo, seguridad nacional, recaudación fiscal, protección sanitaria, propiedad intelectual, lucha contra el narcotráfico, crimen organizado transnacional, facilitación logística y competitividad. Cada declaración, manifiesto, inspección, contenedor, clasificación arancelaria, operador económico autorizado, régimen especial o alerta de riesgo genera datos. Pero el verdadero salto institucional ocurre cuando esos datos dejan de estar dispersos en sistemas aislados y pasan a formar parte de una arquitectura integrada de conocimiento operativo.

Por eso, el debate de Bruselas no debe ser leído como una conversación técnica reservada a especialistas informáticos. Es una discusión de política pública. Es una conversación sobre soberanía funcional del Estado en la era digital. Una Aduana que no gobierna sus datos depende de intuiciones, reacciones tardías y controles fragmentados. Una Aduana que estructura sus datos puede anticipar riesgos, segmentar operadores, detectar patrones de fraude, combatir ilícitos, reducir inspecciones innecesarias, acelerar el comercio legítimo y fortalecer la confianza entre el sector público, el sector privado y los socios internacionales. La diferencia entre una Aduana reactiva y una Aduana estratégica está, cada vez más, en la calidad de su inteligencia de datos.


Las sesiones del Consejo de la OMA también colocaron este debate dentro de una agenda más amplia: la Aduana como pilar de protección social. Al reunir a 187 jefes de administraciones aduaneras, la Organización reafirmó que las aduanas son esenciales para proteger a las sociedades, asegurar los sistemas de comercio global y responder colectivamente frente al comercio ilícito y las amenazas transnacionales. Ian Saunders, secretario general de la OMA, recordó que los Estados exigen seguridad y correcta recaudación, mientras la comunidad comercial demanda eficiencia y certeza. Ese equilibrio —control sin parálisis, velocidad sin caos— define la legitimidad de la Aduana contemporánea.

En ese equilibrio, los datos son el nuevo lenguaje de la confianza. Sin datos oportunos y confiables no hay gestión de riesgo robusta. Sin estándares comunes no hay interoperabilidad. Sin acuerdos claros no hay intercambio internacional seguro. Sin capacidades internas no hay innovación sostenible. Sin salvaguardias no hay legitimidad. Y sin legitimidad, toda transformación digital corre el riesgo de convertirse en un simple cambio de herramientas, no en una transformación del modelo institucional.

Para la República Dominicana, esta conversación tiene una relevancia directa. Un país que aspira a consolidarse como hub logístico regional, plataforma de comercio exterior, destino de inversión y punto estratégico de conexión entre América, Europa y el Caribe no puede mirar la gobernanza de datos como una opción secundaria. La modernización aduanera dominicana debe seguir avanzando hacia una arquitectura donde la tecnología, la analítica, la cooperación internacional, la ciberseguridad, la capacitación del talento humano y la gestión avanzada de riesgos formen parte de una misma visión. La competitividad no dependerá únicamente de puertos eficientes, aeropuertos modernos o acuerdos comerciales; dependerá también de la capacidad institucional para convertir información en decisiones oportunas.

La OMA ha señalado, además, que la brecha entre administraciones puede ampliarse si no se invierte en desarrollo de capacidades. Este punto es crucial para las economías emergentes. La inteligencia artificial, el aprendizaje automático y los ecosistemas digitales no pueden ser patrimonio exclusivo de las administraciones con mayores recursos. Si la comunidad aduanera global no trabaja en estándares, formación, cooperación y asistencia técnica, la digitalización podría crear nuevas asimetrías: países capaces de operar con inteligencia predictiva frente a países condenados a controles manuales, lentos y fragmentados. La agenda de datos, por tanto, también es una agenda de equidad institucional en el comercio internacional. 

La gobernanza de datos exige inversión, pero sobre todo exige visión. Requiere equipos especializados, roles definidos, políticas de privacidad, normas de clasificación, mecanismos de auditoría, sistemas interoperables, controles de acceso, protección frente a ciberamenazas y capacidad para evaluar éticamente el uso de tecnologías emergentes. Requiere, además, una cultura administrativa distinta: menos dependencia de compartimentos aislados y más trabajo interfuncional entre áreas legales, operativas, tecnológicas, analíticas y estratégicas. La Aduana del futuro no será solo una institución con buenos sistemas; será una institución capaz de aprender de sus propios datos.

En ese sentido, República Dominicana debe asumir esta coyuntura como una oportunidad de posicionamiento. Cada avance en digitalización aduanera, cada acuerdo de cooperación, cada sistema de alerta temprana, cada mejora en pagos electrónicos, interoperabilidad o gestión de riesgo debe entenderse como parte de una misma narrativa: construir una Aduana moderna al servicio de la seguridad, la facilitación del comercio y el desarrollo nacional. El país no puede limitarse a observar la agenda global; debe insertarse en ella con criterio, audacia y continuidad.

La gran lección que deja el Consejo de la OMA es que los datos no son el futuro de la Aduana: son ya su presente más decisivo. Pero los datos, por sí solos, no transforman instituciones. Lo que transforma es la capacidad de ordenarlos, protegerlos, interpretarlos y convertirlos en decisiones legítimas. Una Aduana que gobierna sus datos gobierna mejor sus fronteras. Una Aduana que anticipa riesgos protege mejor a su sociedad. Una Aduana que comparte información con confianza fortalece el comercio global. Y una nación que entiende esta verdad no solo moderniza su administración aduanera: eleva su soberanía, su competitividad y su lugar en el mundo.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor  

[wcoomd.org] 

#OMA, #GuasábaraEditor,@WCO_OMD,@WCOAMERICARIBE, @iansaunders, @WCOSG

Bashir Adewale Adeniyi, Contralor General del Servicio de Aduanas de Nigeria
y Presidente del Consejo de la OMA

Ian Saunders, Secretario General de la OMA

El secretario general de INTERPOL, Valdecy Urquiza, se dirigió a los participantes mediante un mensaje de vídeo
El presidente de la JIFE, Dr. Sevil Atasoy, se dirigió a los participantes mediante un mensaje de vídeo.

.ooooo

World Customs Organization @WCO_OMD | Dando a los datos la atención que merecen: El Consejo de la OMA discute cómo construir las bases para que la Aduana aproveche los datos como un activo estratégico



Las Sesiones del Consejo de la OMA reúnen a 187 Jefes de Aduanas para establecer la agenda global de Aduanas para el año venidero.



📊🛃 Los datos como nueva frontera de soberanía aduanera
Las sesiones del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) en Bruselas dejan una señal clara: la Aduana del siglo XXI ya no será medida solo por su capacidad de controlar mercancías, recaudar ingresos o facilitar operaciones, sino por su inteligencia institucional para convertir los datos en confianza, anticipación, seguridad y competitividad. 🌍📦🔐
En la nueva arquitectura del comercio global, los datos son un activo estratégico. Su gobernanza, calidad, trazabilidad, protección e interoperabilidad definirán la capacidad de las aduanas para anticipar riesgos, combatir ilícitos, fortalecer la gestión de riesgo y facilitar el comercio legítimo con mayor precisión. 💡📈⚙️
Para la República Dominicana, esta agenda representa una oportunidad decisiva: avanzar hacia una Aduana moderna, basada en evidencia, tecnología, cooperación internacional y visión de Estado. Porque una Aduana que gobierna sus datos, gobierna mejor sus fronteras; y una nación que entiende el valor estratégico de la información fortalece su soberanía, su competitividad y su lugar en el mundo. 🇩🇴🚢
Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/06/los-datos-como-nueva-frontera-de.html
#AduanasRD @aduanasrd @WCO_OMD @WCOAMERICARIBE
#WCO #OMA #WCO #Datos #GobernanzaDeDatos #InteligenciaAduanera #ComercioExterior #SeguridadAduanera #GestiónDeRiesgo #TransformaciónDigital #LogísticaGlobal #RepúblicaDominicana #Competitividad #SoberaníaDigital #ComercioSeguro #GuasábaraEditor
.ooooo

lunes, 23 de marzo de 2026

¡Seguimos elevando la vara de la facilitación del comercio en #AduanasRD!

 

¡Seguimos elevando la vara de la facilitación del comercio en #AduanasRD!

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En un contexto global donde la competitividad se mide —cada vez más— por la agilidad, transparencia y previsibilidad en frontera, la #DGA reafirma su compromiso con los estándares internacionales al recibir una comisión de la #OMA (WCO), integrada por Leonardo Correia Lima, asesor del Programa Mercator, y Mailen Rosentein, asesora preacreditada del mismo programa, quienes permanecerán ocho (8) días en el país dando seguimiento a la misión de diagnóstico realizada en 2017.

Esta visita no es un trámite: es una evaluación técnica de avances y una oportunidad de mejora continua para seguir alineando procesos, capacidades y resultados con los estándares modernos de facilitación del comercio, especialmente los previstos en el Acuerdo de Facilitación del Comercio (TFA) y los instrumentos de la #OMA. El Programa Mercator, precisamente, es la iniciativa insignia de la OMA para apoyar a sus miembros en la implementación del TFA mediante instrumentos y herramientas aduaneras, combinando asistencia técnica a la medida y fortalecimiento institucional. 

Más allá de los indicadores, el enfoque es claro: menos fricción, más eficiencia. La evidencia internacional muestra que reducir trámites y “cinta roja” en la frontera se traduce en beneficios económicos concretos —mayor potencial exportador, más inversión y mejor acceso a bienes—, y ese es el norte que guía la modernización aduanera. Además, el TFA apunta justamente a agilizar el movimiento, levante y despacho de mercancías, fortaleciendo la cooperación entre aduanas y otras autoridades fronterizas.

Con este acompañamiento técnico, la #DGA consolida una ruta: diagnóstico, ajustes y resultados, con estándares medibles y buenas prácticas internacionales, en beneficio del comercio, la logística, el turismo y, sobre todo, del ciudadano que depende de cadenas de suministro más confiables y competitivas.

#OMA WCO #Mercator #TFA #FacilitaciónDelComercio #DGA #AduanasRD #RepúblicaDominicana https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/03/seguimos-elevando-la-vara-de-la.html

🔗 https://www.facebook.com/share/16mrEr5ZaS/ 

@nelsonarroyop @aduanard @WCOAMERICARIBE @WCO_OMD

lunes, 26 de enero de 2026

Editorial | La Aduana protectora y el hub logístico: la fórmula dominicana para competir y cuidar a la sociedad | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La Aduana protectora y el hub logístico: la fórmula dominicana para competir y cuidar a la sociedad

Editorial | Luis Orlando Díaz Vólquez @GuasabaraEditor

El Día Internacional de las Aduanas 2026 llega con una consigna que, más que un eslogan, funciona como hoja de ruta: “Las Aduanas protegen a la sociedad mediante la vigilancia y el compromiso”. La Organización Mundial de Aduanas (OMA/WCO) ha insistido en que este día sirve para honrar al personal, educar al público sobre la misión aduanera y movilizar a los decisores para que las Aduanas cuenten con herramientas y recursos con los cuales innovar y responder a desafíos complejos.

En su mensaje, el secretario general de la OMA, Ian Saunders, subraya una realidad incómoda: aun con la Aduana en una posición visible en la frontera, su aporte a la seguridad y al bienestar social no siempre se comprende plenamente como parte de su misión institucional. Por eso, el llamado es claro: elevar la comprensión pública del rol aduanero y demostrar con hechos que una Aduana sólida es indispensable para la seguridad nacional e internacional, la salud pública, el medioambiente, la facilitación del comercio y la integridad de la cadena de suministro. 

Esta mirada global coincide con una apuesta nacional que la República Dominicana ha venido declarando y operativizando: consolidarse como el HubRD, hub logístico de clase mundial y el más pujante de la región, convirtiendo la logística en un nuevo eje económico. En la conversación pública, esa visión se ha expresado como la transición hacia una “nación logística”, apoyada en mejoras de seguridad y eficiencia promovidas desde la Dirección General de Aduanas (DGA).

La pregunta decisiva no es si la idea es atractiva —lo es—, sino si cómo el país, en el gobierno del presidente Luis Abinader ha construido los pilares que convierten una aspiración en realidad: marco normativo moderno, coordinación interinstitucional, tecnología, alianzas público‑privadas, compliance y un desempeño que se expresa en resultados: más recaudaciones, más exportaciones, más interdicciones, y más confianza.


1) Ley 168‑21 y Reglamento 755‑22: seguridad jurídica como infraestructura del hub

Un hub logístico no se sostiene sobre trámites inciertos ni reglas dispersas. Por eso, la Ley 168‑21 marca un antes y un después: la propia DGA la presenta como una actualización de la ley 3489, de1953 (68 años de vigencia), alineada con estándares internacionales, y su portal institucional coloca junto a ella el Reglamento 755‑22 de aplicación como instrumento que “regulará y garantizará” la correcta aplicación del nuevo marco aduanero.

Más aún: la DGA comunicó la promulgación del reglamento general como un paso de modernización logística que permitiría posicionar a República Dominicana entre los países más competitivos e innovadores de la región, vinculado explícitamente a la aspiración de convertirse en “el hub logístico más importante” en las Américas.

En términos institucionales, el Reglamento 755‑22 contiene un conjunto de considerandos que no son meros formalismos: declara su finalidad de eliminar dispersión normativa, aumentar previsibilidad, transparencia y seguridad jurídica para las operaciones de comercio exterior, y documenta la realización de consultas, vistas y audiencias públicas bajo marcos de procedimiento administrativo y acceso a la información.

Cuando Ian Saunders afirma que una Aduana fuerte y bien equipada es indispensable para la seguridad y la facilitación, está diciendo —en términos sencillos— que el “hub logístico” no es solo infraestructura: es también derecho, reglas claras, capacidad de control y confianza.


2) CNFC y VUCE: la frontera coordinada que exige la economía moderna

La OMA insiste en que la protección de la sociedad exige “respuesta unificada” y alianzas interinstitucionales. En la práctica dominicana, esa respuesta se canaliza mediante arquitectura de coordinación: el Comité Nacional de Facilitación del Comercio (CNFC) y la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE).

El marco del CNFC descansa en dos capas: creación por Decreto 431‑17 y fortalecimiento normativo posterior, incluyendo su incorporación en la Ley 168‑21 (según documentos de trabajo/reglamentación publicados en el portal de la DGA).

En la práctica operativa, la VUCERD es el “sistema nervioso” de esa coordinación. La Memoria Institucional 2025 reporta que integra 301 servicios de 44 instituciones, con más de 7,000 usuarios conectados, y que se tramitaron más de 400,000 permisos en el período referido.

Esto no es un dato administrativo; es una señal de que la frontera dominicana busca operar como sistema, reduciendo duplicidades y elevando trazabilidad, condición indispensable cuando la protección social incluye permisos sanitarios, ambientales y controles de seguridad. Y esto, precisamente, es lo que Saunders define como “compromiso”: alianzas con otras autoridades y operadores para asegurar cadenas de suministro íntegras.


3) Facilitación inteligente: Despacho 24 Horas como disciplina, no como excepción

Un hub logístico no gana reputación por prometer velocidad, sino por cumplirla sin sacrificar control. El programa Despacho 24 Horas se define institucionalmente como meta país y se vincula a declaración previa, perfil de riesgo y operadores confiables (incluyendo OEA/OEA‑S), lo que sugiere un enfoque de facilitación basada en cumplimiento.

La Memoria 2025 aporta datos con fuerza: 78.34% de los importadores que despacharon en 24 horas son medianas y pequeñas empresas; 90.2% de las declaraciones del programa se presentan anticipadamente; y se estiman ahorros acumulados superiores a RD$2,000 millones.

En paralelo, prensa económica reseña la modernización como parte de una estrategia mayor. Proceso reportó cifras sobre automatización y cambios tecnológicos (por ejemplo, “700 cambios tecnológicos” y “78 servicios automatizados”), reforzando el argumento de que la velocidad depende de digitalización y reingeniería, no de improvisación.

El punto medular es que la facilitación es parte del mandato de protección: un comercio más fluido reduce costos, atrae inversión y fortalece la formalidad, pero solo es sostenible si la Aduana mantiene vigilancia selectiva por riesgo. Ese es el equilibrio que la OMA exige en 2026.


4) Alianzas público‑privadas: la logística no se construye sola

La OMA plantea que la protección eficaz exige alianzas con operadores del comercio y la logística. En la evidencia dominicana, uno de los ejemplos más claros es la expansión de tecnología no intrusiva mediante cooperación público‑privada en terminales estratégicas.

La DGA informó que se han instalado escáneres de rayos X en DP World Caucedo para la inspección no intrusiva del 100% de la carga que entra y sale por esa terminal, en coordinación con la DNCD y con la inversión asumida por el operador portuario, lo que refuerza la seguridad y la fluidez operativa. Previamente, el Puerto Río Haina (HIT), Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA), terminal de Puerto Plata, Santiago y Aeropuerto Internacional de Punta Cana (PUJ), entre otras, ya contaban con escáneres de rayos X de última generación, instalados en alianza con la Dirección General de Aduanas (DGA) para aumentar la seguridad y la eficiencia; esta tecnología permite inspeccionar más de 1,000 contenedores diarios, incrementando el despacho promedio y detectando eficazmente mercancías ilícitas, contrabando y armas.

Y a nivel de resultados institucionales, la Memoria 2025 reporta que el país cuenta con seis máquinas de rayos X plenamente operativas en puertos principales, además de describir el Centro de Procesamiento Courier (CPC‑AILA) operando 24/7, con reducción del 50% del tiempo de despacho e inspecciones 100% no intrusivas en ese flujo.

En el lenguaje de la OMA, esto es “vigilancia” (detección no intrusiva) y “compromiso” (cooperación y articulación con operadores y agencias). 


5) OEA y compliance: la confianza como moneda del hub

Un hub logístico compite con reputación. Ningún operador global apuesta por una plataforma donde el cumplimiento sea incierto o la integridad esté en duda. En ese punto, el Operador Económico Autorizado (OEA) funciona como instrumento de confianza, con requisitos, auditorías, controles y beneficios.

El subportal OEA‑DGA define el programa como dependencia encargada de promover certificación de actores logísticos, realizar auditorías e inspecciones y emitir certificaciones, con el objetivo de garantizar niveles mínimos de seguridad en la cadena de suministro y facilitar el comercio, fomentando alianzas público‑privadas. 

Su historia institucional remite al origen del OEA en el marco SAFE de la OMA y a su institucionalización en República Dominicana mediante Decreto 144‑12, reforzando el enfoque de comercio seguro y facilitado.

En cifras, la Memoria 2025 reporta 700 empresas certificadas en el esquema OEA, con desglose por modalidad. Y el debate público registró hitos intermedios como 685 OEA (septiembre 2025), destacando modalidades y el rol del programa para pymes, reforzando la tendencia.

En materia de integridad institucional, la DGA reportó certificaciones como ISO 37001 Antisoborno, vinculadas a transparencia y gestión, un componente clave del “compliance” estatal que un hub logístico necesita para ser creíble. 


6) Más exportaciones, más recaudación, más interdicción: el triángulo de una Aduana protectora

La OMA pide narrativas basadas en hechos: demostrar logros operativos y herramientas que los hacen posibles. En la evidencia dominicana, hay tres vectores que ayudan a medir la madurez del modelo: 

a) Exportaciones y dinamismo logístico

La Memoria 2025 reporta resultados del programa Exporta Más (+): USD 30,850,576,640.54 FOB exportados, 313,833 contenedores exportados y 315,009 operaciones de exportación a diciembre de 2025.
A nivel de narrativas públicas, Proceso reseñó exportaciones 2024 por encima de US$13 mil millones y avances 2025, sugiriendo expansión de alcance y destinos. 

b) Recaudación y eficiencia

La documentación de hitos recaudatorios vincula a modernización con desempeño fiscal, mientras la proyección de cierre 2025 superó los RD$266,100 millones, junto con indicadores de eficiencia y automatización.

c) Interdicción contra ilícitos (protección social)

La Memoria 2025 reporta incautaciones relevantes: 15.1 millones de unidades de cigarrillos, 3.9 millones de mercancías infractoras de derechos marcarios y 667,373 unidades de municiones. 

Ese conjunto de resultados —comercio más dinámico, recaudación y control— expresa el sentido real del lema 2026: proteger a la sociedad no solo con discursos, sino con vigilancia y compromiso medibles.


7) La visión país: del “hub” como idea al “hub” como realidad competitiva

La visión de convertir la logística en eje económico ha sido sostenida públicamente. La prensa reportó declaraciones presidenciales donde se resaltan estrategias para convertir al país en nación logística y consolidar el hub regional, apoyadas en tecnologías y mejoras de seguridad impulsadas por la DGA.
Y la Presidencia mantiene una sección temática “Hub logístico” con entradas recientes que posicionan al país como plataforma de logística e industria, reforzando que la agenda es transversal y de largo plazo.

En lo institucional, la Ley 168‑21 y su Reglamento 755‑22 consolidan el piso normativo; el CNFC y la VUCE organizan la coordinación; D24H, OEA, no intrusivo y 24/7 operativizan la competitividad; y la evidencia publicada (memorias, recaudaciones, incautaciones) fortalece legitimidad pública.


Cierre: 2026 exige consolidación, no solo innovación

El mensaje de Saunders plantea un estándar: una Aduana protectora debe demostrar que sus acciones preservan la seguridad y el bienestar de sociedades enteras, apoyándose en hechos, herramientas y alianzas.
República Dominicana exhibe señales de avance hacia esa dirección: actualización normativa, interoperabilidad, tecnología no intrusiva, programas de confianza, crecimiento exportador, recaudación y resultados de control. 

El reto del hub logístico de clase mundial es sostener la ecuación completa: seguridad jurídica + coordinación + tecnología + compliance + resultados. Porque, al final, el mundo no premia la promesa: premia la confiabilidad. Y donde hay frontera, debe haber una Aduana que proteja, facilite y rinda cuentas.

El autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero en sistemas de computación, escritor, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. 

Santo Domingo, República Dominicana | 

26 de enero de 2026

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Versión redes sociales
🛃🇩🇴 La Aduana protectora y el hub logístico: la fórmula dominicana para competir y cuidar a la sociedad.

El #DíaInternacionalDeLasAduanas2026 nos recuerda que la Aduana no es “solo frontera”: es seguridad nacional, salud pública, medioambiente, integridad de la cadena de suministro y facilitación del comercio 🛡️🌱📦

República Dominicana avanza hacia el #HubRD y la “nación logística” con pilares concretos:
⚖️ Seguridad jurídica (Ley 168-21 / Regl. 755-22)
🤝 Coordinación (CNFC + VUCE)
⏱️ Facilitación inteligente (Despacho 24 Horas)
🔍 Tecnología no intrusiva (rayos X)
✅ Confianza y compliance (OEA + estándares)
📈 Resultados: más exportaciones, recaudación e interdicciones

Porque al final, el mundo no premia la promesa: premia la confiabilidad. 🌎✨

✍️ Editorial | Luis Orlando Díaz Vólquez @GuasabaraEditor

#Aduanas #DGA #Logística #ComercioExterior #CadenaDeSuministro #FacilitaciónDelComercio #Seguridad #Transparencia #OEA #VUCE #Despacho24Horas #RepúblicaDominicana #HubLogístico
......................................................
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Versión artículo de opinión
Día Internacional de las Aduanas 2026: “vigilancia y compromiso”, hub logístico y modernización aduanera en República Dominicana

Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen

El Día Internacional de las Aduanas 2026 adopta el lema “Las Aduanas protegen a la sociedad mediante la vigilancia y el compromiso”, con énfasis en inteligencia, gestión de riesgos, equipos de detección, análisis de datos y alianzas interinstitucionales. En República Dominicana, la trayectoria de modernización aduanera se articula a la visión de consolidar un hub logístico regional, apoyada en reformas normativas —Ley 168‑21 y Reglamento 755‑22—, expansión de la interoperabilidad (VUCE), programas de confianza (OEA), tecnología no intrusiva, cooperación público‑privada y fortalecimiento institucional orientado a compliance y transparencia. [aduanas.gob.do], [wcoomd.org] [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do], [diariolibre.com], [diariolibre.com]

Palabras clave: OMA, Ley 168‑21, Reglamento 755‑22, CNFC, hub logístico, VUCE, OEA, control no intrusivo, compliance, República Dominicana. [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do], [diariolibre.com], [elcaribe.com.do]


1. Introducción

La OMA sitúa el Día Internacional de las Aduanas como un ejercicio anual de legitimidad pública: honrar al personal, educar sobre la misión aduanera y movilizar decisiones para asegurar herramientas y recursos. El mensaje del Secretario General Ian Saunders para 2026 insiste en que la contribución aduanera al bienestar social suele ser subestimada y llama a ampliar el reconocimiento público del valor de una Aduana fuerte y bien equipada para seguridad, salud, ambiente, facilitación e integridad de la cadena de suministro. [aduanas.gob.do], [wcoomd.org]

En República Dominicana, esta agenda global converge con una visión estratégica nacional: consolidar al país como hub logístico regional y de clase mundial, articulando reformas legales, modernización tecnológica, coordinación interinstitucional y alianzas con el sector privado. El análisis que sigue reconstruye ese enlace entre la pauta OMA 2026 y la evidencia institucional dominicana (memorias, estadísticas y marcos programáticos), complementada con prensa económica para contraste público. [diariolibre.com], [presidencia.gob.do] [diariolibre.com], [wcoomd.org], [diainterna...onalde.com]


2. Marco internacional: OMA 2026 y el estándar “vigilancia y compromiso”

El lema 2026 (“vigilancia y compromiso”) define vigilancia como método (inteligencia, cooperación, riesgo, detección, análisis de datos) y compromiso como gobernanza (alianzas con autoridades, fuerzas del orden, organizaciones internacionales, operadores logísticos y comerciales; y uso de estándares/herramientas OMA). Además, amplía el mandato protector: no se limita a armas, narcóticos o mercancías peligrosas; incluye salud pública, protección ambiental y respuesta ante desastres. [aduanas.gob.do], [wcoomd.org] [wcoomd.org], [aduanas.gob.do]

Este marco se vuelve operativo cuando las aduanas: (a) disponen de capacidades técnicas (equipos, sistemas, datos) y (b) sostienen coordinación efectiva con otras agencias y con el sector privado, haciendo visible el impacto mediante evidencia verificable. [aduanas.gob.do], [wcoomd.org]


3. Marco normativo dominicano: Ley 168‑21, Reglamento 755‑22 y robustecimiento institucional

Un paso estructural para el “hub logístico” es la modernización del marco jurídico aduanero. La DGA presenta la Ley 168‑21 como una actualización alineada a estándares internacionales y la vincula explícitamente con el Reglamento 755‑22 de aplicación. La promulgación del reglamento general fue comunicada como un avance para la reforma y modernización aduanera en materia logística y adopción de buenas prácticas internacionales. [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do] [aduanas.gob.do]

El propio Reglamento 755‑22 incorpora “considerandos” de seguridad jurídica, previsibilidad y eliminación de dispersión normativa, además de referenciar el procedimiento de consulta pública conforme a marcos de procedimiento administrativo y acceso a la información. Esta arquitectura normativa es coherente con el principio OMA 2026: la protección efectiva requiere instituciones fuertes y bien equipadas, apoyadas en reglas claras y procesos transparentes. [consultoria.gov.do], [aduanas.gob.do] [aduanas.gob.do], [wcoomd.org]

A su vez, en la práctica regulatoria se observan reglamentos sectoriales vinculados a la Ley 168‑21, como el Decreto 609‑24 (reglamento sobre operadores aduaneros), que documenta el enfoque de formalidades, requisitos, deberes y obligaciones y el sometimiento a consulta pública. [aduanas.gob.do]


4. Gobernanza de facilitación: CNFC, VUCE y coordinación interinstitucional

La facilitación moderna exige coordinación interna. En República Dominicana, el Comité Nacional de Facilitación del Comercio (CNFC) fue creado por Decreto 431‑17 y luego incorporado a la Ley 168‑21 (art. 399), según el propio proyecto/reglamento institucional disponible en el portal de la DGA. En “Proyectos Legales”, la DGA publica versiones de trabajo/actualización del reglamento del CNFC conforme a la Ley 168‑21, evidenciando un enfoque de institucionalización progresiva. [aduanas.gob.do], [do.vlex.com] [aduanas.gob.do]

La Memoria Institucional 2025 sitúa a la VUCE como plataforma central: integra 301 servicios de 44 instituciones, con más de 7,000 usuarios, y reporta más de 400,000 permisos tramitados en el período referido. Este dato conecta con el mensaje OMA 2026 sobre “respuesta unificada” y valor añadido de alianzas intergubernamentales y con operadores logísticos. [diariolibre.com], [wcoomd.org] [aduanas.gob.do], [wcoomd.org]


5. Visión de hub logístico: política pública y resultados operativos

La visión de convertir la logística en un eje económico ha sido formulada públicamente como prioridad de Estado. En 2024, Diario Libre reportó declaraciones del presidente Abinader sobre la estrategia para convertir al país en “nación logística” y consolidar la República Dominicana como hub logístico regional, citando mejoras promovidas por la DGA en tecnología y seguridad. De manera complementaria, el portal oficial de la Presidencia agrupa comunicaciones del eje “hub logístico” y presenta iniciativas recientes vinculadas al posicionamiento del país como centro logístico, aeronáutico e industrial. [diariolibre.com], [diainterna...onalde.com] [presidencia.gob.do]

En términos de ejecución, la Memoria 2025 describe avances en despacho y operación logística, con foco en interoperabilidad y programas de alto impacto institucional. Esta visión también se asocia a la atracción de servicios y operadores de clase mundial, según comunicaciones públicas de agenda “hub logístico”. [diariolibre.com] [presidencia.gob.do], [diariolibre.com]


6. Facilitación con control: D24H, digitalización y cumplimiento (compliance)

La DGA define “Despacho 24h” como meta país y lo vincula a declaración previa, perfiles de riesgo y operadores confiables (OEA/OEA‑S).

17 La Memoria 2025 reporta: 78.34% de los importadores que despacharon en 24 horas son medianas y pequeñas empresas; 90.2% de declaraciones del programa se presentan anticipadamente; y ahorros acumulados > RD$2,000 millones. [diariolibre.com]

En el plano de digitalización, Proceso reportó (septiembre 2025) “700 cambios tecnológicos” y “78 servicios automatizados”, incluyendo app y automatización de servicios de exportación, lo cual refuerza la narrativa de simplificación y trazabilidad. También se reportó (diciembre 2025) automatización de 87 servicios, seis certificaciones vinculadas a gestión/transparencia/transformación digital y mejoras de eficiencia de costos operativos. [rdedigital.com] [internatio...aldays.org]

En compliance y gobernanza, Diario Libre destacó la obtención de certificación ISO 37001 Antisoborno y reconocimientos vinculados a calidad/gestión, como parte de la consolidación institucional. (En un enfoque editorial-institucional, estos elementos operan como “prueba” de compromiso con integridad, coherente con la pauta OMA 2026 de legitimidad pública basada en hechos.) [diainterna...onalde.com] [aduanas.gob.do], [wcoomd.org]


7. Alianzas público‑privadas y capacidad operativa: tecnología no intrusiva y cadenas seguras

El mensaje OMA 2026 subraya equipos de detección y cooperación. En República Dominicana, la evidencia de alianzas público‑privadas incluye acuerdos para expandir infraestructura de inspección no intrusiva: por ejemplo, la DGA informó (2023) la instalación de escáneres en DP World Caucedo para inspección no intrusiva del 100% de la carga en esa terminal, en coordinación con DNCD y con inversión asumida por el operador portuario. [wcoomd.org], [aduanas.gob.do] [es.linkedin.com]

La Memoria 2025 reporta seis máquinas de rayos X operativas en principales puertos y describe el Centro de Procesamiento Courier (CPC‑AILA) operando 24/7, reduciendo 50% el tiempo de despacho y realizando inspecciones 100% no intrusivas en ese flujo. [diariolibre.com]


8. Exportaciones y facilitación: evidencia cuantitativa y programas

Para el eje exportador, la Memoria 2025 reporta resultados del programa Exporta Más (+): USD 30,850,576,640.54 FOB exportados, 313,833 contenedores y 315,009 operaciones de exportación (a diciembre 2025), además de talleres y medidas para optimizar seguridad y rapidez.
En prensa, Proceso reportó exportaciones 2024 superiores a US$13 mil millones y cifras acumuladas 2025 (primeros meses) de US$6,881.57 millones, reforzando el argumento de dinamismo exportador. [diariolibre.com] [rdedigital.com]


9. Interdicciones y lucha contra ilícitos: protección social con evidencia

Una Aduana protectora debe exhibir resultados contra ilícitos. La Memoria 2025 reporta interdicciones e indicadores: incautación de 15.1 millones de unidades de cigarrillos, 3.9 millones de mercancías infractoras de derechos marcarios y 667,373 unidades de municiones, además de fiscalizaciones asociadas.
En contraste, Diario Libre también vinculó la tecnología no intrusiva a mayor seguridad y decomisos, reforzando la narrativa de protección con herramientas. [diariolibre.com] [diainterna...onalde.com]


10. Implicaciones normativas y de gestión pública (doctrinal)

(i) Seguridad jurídica y predictibilidad. La Ley 168‑21 y su Reglamento 755‑22 buscan eliminar dispersión normativa y aumentar transparencia y seguridad jurídica, lo que reduce costos de transacción y favorece inversión logística. [consultoria.gov.do], [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do]

(ii) Coordinación y cumplimiento regulatorio. La institucionalización del CNFC conforme a Ley 168‑21 y la ampliación de VUCE son piezas clave para una frontera coordinada, necesaria cuando el mandato protector incluye salud y ambiente. [aduanas.gob.do], [diariolibre.com], [aduanas.gob.do]

(iii) Integridad y compliance. Certificaciones antisoborno y de transformación digital, junto a automatización de servicios, fortalecen confianza pública, reducen discrecionalidad y facilitan cumplimiento. [diainterna...onalde.com], [internatio...aldays.org]

(iv) Alianzas público‑privadas. La expansión de capacidad no intrusiva en puertos mediante acuerdos con operadores y entidades de seguridad sugiere un modelo de co‑inversión y gobernanza compartida, alineado al “compromiso” OMA 2026. [es.linkedin.com], [aduanas.gob.do]


Conclusiones

El enfoque OMA 2026 demanda aduanas capaces, coordinadas y legitimadas por evidencia. La República Dominicana muestra avances consistentes con ese marco: reforma normativa (Ley 168‑21 y Reglamento 755‑22), fortalecimiento de coordinación (CNFC/VUCE), facilitación basada en riesgo (D24H), expansión de programas de confianza (OEA), tecnologías no intrusivas, alianzas público‑privadas, y publicación de resultados y recaudaciones.
El reto 2026 es consolidar estas capacidades como sistema: gobernanza de datos, coordinación interinstitucional sostenida, y mejora continua para que el hub logístico crezca con seguridad, compliance y competitividad. [aduanas.gob.do], [wcoomd.org] [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do], [diariolibre.com], [wcoomd.org] [diariolibre.com], [aduanas.gob.do], [livio.com]

Notas finales

  1. World Customs Organization (WCO), “WCO dedicates 2026 to Customs protecting society through vigilance and commitment,” 26 January 2026. [aduanas.gob.do]
  2. WCO, “Mensaje del Secretario General – Día Internacional de la Aduana 2026,” PDF, 26 de enero de 2026. [wcoomd.org]
  3. Dirección General de Aduanas (DGA), “Ley 168‑21,” y descarga del Reglamento 755‑22. [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do]
  4. DGA, “Memoria Institucional 2025,” PDF. [diariolibre.com]
  5. DGA, “Recaudaciones (Estadísticas institucionales),” publicación Q4‑2025 (16/01/2026). [wcoomd.org]
  6. Diario Libre, “Recaudaciones de Aduanas alcanzan RD$821,866.07 millones…,” 1 agosto 2024. [diainterna...onalde.com]
  7. Diario Libre, “La DGA ya tiene 685 Operadores Económicos Autorizados,” 17 septiembre 2025. [aduanas.gob.do]
  8. Proceso, “Recaudación 2025 supera RD$266,100 millones…,” 30 diciembre 2025. [internatio...aldays.org]
  9. OEA‑DGA, “¿Quiénes somos?” y “Historia” (Decreto 144‑12) y Brochure OEA (condiciones/requisitos/beneficios). [aduanas.gob.do], [noticiasgu...ogspot.com], [elcaribe.com.do]
  10. DGA, “Proyectos Legales” (reglamento CNFC vinculado a Ley 168‑21) y documento CNFC‑reglamento. [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do]
  11. Decreto 431‑17 (creación CNFC) – vLex. [do.vlex.com]
  12. Presidencia de la República Dominicana, sección “Hub logístico.” [presidencia.gob.do]
  13. Diario Libre, “Lo que considera Abinader sobre hub logístico en RD,” 31 julio 2024. [diariolibre.com]
  14. DGA‑DP World Caucedo: instalación de escáneres y protocolos (PPP). [es.linkedin.com]
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

La Aduana protectora y el hub logístico: la fórmula dominicana para competir y cuidar a la sociedad

Editorial | Luis Orlando Díaz Vólquez @GuasabaraEditor

El Día Internacional de las Aduanas 2026 llega con una consigna que, más que un enunciado ceremonial, funciona como una brújula estratégica para los Estados que desean crecer sin desproteger a su gente: “Las Aduanas protegen a la sociedad mediante la vigilancia y el compromiso”. En un mundo atravesado por cadenas de suministro extensas, economías altamente interconectadas y amenazas transnacionales que mutan con rapidez, la Aduana dejó de ser una simple oficina de cobro o un punto de revisión en frontera. Es, cada vez con mayor claridad, una institución de primera línea para la seguridad pública, la salud colectiva, la defensa del medioambiente, la integridad del comercio y la estabilidad económica.

Esa idea, sin embargo, todavía compite con una percepción incompleta: se suele mirar a la Aduana como “el lugar donde se paga”, “la entidad que retiene”, “el trámite que demora”. Pero en la práctica moderna, cuando se entiende el comercio como infraestructura crítica, la frontera se convierte en un sistema sensible cuya falla abre puertas a ilícitos, afecta la recaudación, distorsiona mercados, compromete la trazabilidad y pone en riesgo a consumidores y comunidades. Por eso, el verdadero desafío institucional no es solo operar, sino hacerse comprender: explicar que la Aduana no es un obstáculo inevitable, sino un regulador inteligente que, al equilibrar control y facilitación, protege a la sociedad mientras habilita la competitividad.

En esa conversación global, la República Dominicana decidió pasar de la teoría a la acción. En los últimos años el país ha impulsado una apuesta ambiciosa: consolidarse como HubRD, un hub logístico de clase mundial y el más dinámico de la región, convirtiendo la logística en un eje económico capaz de multiplicar oportunidades, atraer inversión, aumentar las exportaciones y mejorar la calidad del empleo. La visión de “nación logística” del presidente Luis Abinader va más allá del discurso: se sustenta en reglas claras, coordinación efectiva entre instituciones, aplicación de tecnología, alianzas con el sector privado, cultura de cumplimiento y resultados verificables. En otras palabras, se apoya en una Aduana simultáneamente protectora y moderna —firme, eficiente, rigurosa y predecible— que estamos construyendo.

Un hub logístico no puede florecer sobre incertidumbres. La seguridad jurídica es tan determinante como una autopista, un puerto o una terminal aérea. Si los actores económicos perciben discrecionalidad, dispersión normativa o cambios imprevisibles, el hub se debilita antes de despegar. En ese sentido, el tránsito hacia un marco aduanero moderno es parte de la infraestructura invisible del país: una arquitectura legal que clarifique procedimientos, estandarice prácticas, fortalezca la transparencia y reduzca espacios para arbitrariedad. Donde hay previsibilidad, hay inversión; donde hay confianza, hay volumen; donde hay control bien diseñado, hay reputación.

Pero la legalidad por sí sola no basta. El comercio exterior contemporáneo exige una frontera coordinada, y esa coordinación solo es posible cuando el Estado opera como sistema. Cada permiso sanitario, cada requisito ambiental, cada verificación de seguridad, cada certificación de origen, cada inspección especializada es una pieza que, si no se integra, se convierte en fricción, costo y demora. Por eso, la facilitación del comercio no debe entenderse como concesión, sino como política pública: coordinar no es “hacer más fácil” por capricho; es hacer más eficiente sin renunciar al control, elevando la trazabilidad y el estándar de cumplimiento. Cuando la frontera se integra, el control mejora, porque la información circula, los riesgos se identifican mejor y la intervención se vuelve selectiva, oportuna y proporcional.

En ese punto, la tecnología deja de ser un adorno y se convierte en disciplina. La promesa de despacho rápido no puede depender de milagros operativos, sino de procesos rediseñados, analítica de riesgo, digitalización y capacidad de respuesta 24/7. Un hub gana prestigio cuando la velocidad es consistente, no cuando aparece de manera excepcional. La facilitación inteligente descansa en un principio esencial: quien cumple debe fluir; quien representa riesgo debe ser intervenido con precisión. Esa lógica premia al operador formal, fortalece a las pequeñas y medianas empresas que necesitan certidumbre para competir y, al mismo tiempo, concentra la fuerza del control donde realmente importa. Es una forma de protección social, porque reduce costos de vida al abaratar logística, evita distorsiones del mercado, incentiva la formalidad y mejora la recaudación sin aumentar la presión sobre el contribuyente cumplidor.

La otra cara de esa modernización es la vigilancia eficaz. En el siglo XXI, vigilar no significa detenerlo todo, abrirlo todo o sospechar de todos. Significa inspeccionar mejor, con métodos no intrusivos, capacidades técnicas y coordinación con agencias especializadas. Los escáneres, la inspección no intrusiva, los centros de procesamiento de alto rendimiento y la operación continua elevan la seguridad sin paralizar la economía. Esa combinación es clave para un país que aspira a ser plataforma regional: si la carga se mueve rápido y seguro, el país se vuelve confiable; si se mueve rápido pero sin control, el país se vuelve vulnerable; si se controla con rigidez improductiva, el país pierde competitividad. La ecuación correcta es la que protege sin asfixiar, y facilita sin debilitar.

En esa ecuación, las alianzas público‑privadas representan un componente decisivo. La logística no se construye sola, y el Estado no puede, ni debe, operar aislado de los operadores portuarios, aeroportuarios, transportistas, agentes de carga y demás actores de la cadena. Cuando el sector privado invierte y se alinea con estándares de seguridad e integridad, se multiplica la capacidad del país para elevar controles, modernizar instalaciones y mantener ritmo de innovación. Pero esas alianzas deben descansar en reglas transparentes y en una idea rectora: la cooperación es válida cuando fortalece el interés público, eleva la seguridad y mejora el servicio sin erosionar la autoridad del Estado.

En el corazón de todo esto está la confianza, la moneda más difícil de ganar y la más fácil de perder. Un hub logístico compite, sobre todo, con reputación. Ningún operador global serio apuesta por una plataforma donde el cumplimiento sea incierto, el riesgo de corrupción sea alto o la trazabilidad sea débil. Por eso, los programas de operadores confiables, las auditorías, las certificaciones, la cultura de cumplimiento y las prácticas de integridad institucional no son asuntos periféricos: son la garantía de que el país es un socio seguro. En logística, el tiempo importa, pero la credibilidad importa más. Y la credibilidad se construye con instituciones que controlan bien, facilitan con criterio y rinden cuentas con datos.

Los resultados, en última instancia, son la prueba de la madurez del modelo. Una Aduana protectora no se mide por su retórica, sino por su impacto: más exportaciones, más eficiencia recaudatoria, más interdicciones contra ilícitos, menos contrabando, mayor protección a la propiedad intelectual, mayor seguridad en la cadena de suministro, más formalidad y mejores indicadores de servicio. Cuando esos resultados se acumulan, la sociedad entiende el valor real de la Aduana: no solo recauda, también cuida; no solo controla, también habilita; no solo revisa, también ordena. Y ese orden es el que permite que un país se convierta en plataforma, porque nadie elige un hub donde la cadena se compromete o la previsibilidad es frágil.

La visión país, impulsada en el marco del gobierno del presidente Luis Abinader, ha colocado la logística en el centro de la conversación sobre competitividad y desarrollo. Esa visión tiene lógica estratégica: la ubicación geográfica, la conectividad, la experiencia exportadora y la infraestructura disponible son ventajas reales, pero solo se transforman en liderazgo regional cuando se combinan con institucionalidad robusta. No hay “hub” sin Estado capaz. No hay “nación logística” sin frontera inteligente. No hay competitividad sostenible sin una Aduana que sea, a la vez, un escudo social y un motor económico.

El 2026, en consecuencia, no debe asumirse como año de consignas, sino como año de consolidación. La innovación es necesaria, pero la permanencia es decisiva. Consolidar significa proteger la coherencia normativa y evitar regresiones; profundizar la interoperabilidad institucional para que la frontera opere como sistema; mantener inversiones tecnológicas y talento humano con visión de largo plazo; fortalecer el cumplimiento y la integridad como cultura, no como campaña; y, sobre todo, sostener una narrativa pública basada en hechos: explicar con claridad cómo la Aduana protege la salud, la seguridad, el medioambiente y el mercado, mientras habilita crecimiento y oportunidades.

Porque al final, el mundo no premia la promesa: premia la confiabilidad. En la frontera se juega una parte esencial de la soberanía económica y de la seguridad social. Y si la República Dominicana aspira a competir como hub logístico regional, su fórmula debe seguir siendo la correcta: vigilancia inteligente y compromiso sostenido. Una Aduana que proteja, facilite y rinda cuentas, no como excepción, sino como estándar.

Santo Domingo, República Dominicana | 26 de enero de 2026
Luis Orlando Díaz Vólquez