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martes, 1 de septiembre de 2026

DGA fortalece las medidas para garantizar la trazabilidad de las mercancías hacia Haití

DGA fortalece las medidas para garantizar la trazabilidad de las mercancías hacia Haití

A partir del 15 septiembre se implementarán nuevas acciones como parte de una estrategia integral de fortalecimiento institucional que incluye definición de un horario límite para las salidas de mercancías hacia el vecino país.
1 de septiembre de 2026

Santo Domingo, RD. - Ante el debate de los últimos días en varios medios de comunicaciones en torno al tránsito de mercancías hacia la República de Haití, creado por denuncias hechas por algunos empresarios, la Dirección General de Aduanas (DGA), se encuentra en el proceso de adopción de nuevas medidas para fortalecer el control y la trazabilidad de las cargas con destino final hacia dicho país.

Se recuerda que, el comercio fronterizo es una actividad que se realiza desde hace muchos años, la cual se ha agravado a raíz de la crisis que vive este país de Haití, tras el asesinato de presidente Jovanel Moise. Cabe destacar que es a partir de 1998 que empiezan a instalarse pequeños almacenes alrededor de las zonas fronterizas, los cuales fueron creciendo con el tiempo.

El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, explicó que las nuevas medidas incluyen la obligatoriedad de solicitar las operaciones de tránsito con al menos 24 horas de antelación, definición de un horario límite para las salidas de mercancías hacia Haití y se reforzarán la supervisión, seguridad y el cumplimiento de las normas internacionales.

Entre las disposiciones establece la obligatoriedad de solicitar las operaciones de tránsito con al menos 24 horas de antelación, así como una supervisión reforzada a través de las áreas de inteligencia, control y seguridad aduanera.

Se establecerá la medida de control para el despacho de mercancías y se le otorgará un límite de la cantidad de contenedores que podrá despachar cada empresa, el cual no podrá exceder de veinte.

Las mercancías deben salir hacia Haití en horario de ocho de la mañana a una de la tarde. Y aquellas que no estén en listas serán despachadas al día siguiente con la misma programación.

También, se establecerán mecanismos especiales de custodia para operaciones consideradas de alto riesgo y se fortalecerá el monitoreo en los principales puntos fronterizos del país para evitar desvíos o intentos de comercialización irregular dentro del territorio nacional.

“Las operaciones identificadas con perfiles de riesgo elevados estarán sujetas a protocolos especiales de vigilancia y custodia, con el objetivo de garantizar que las mercancías completen su recorrido conforme a las normativas vigentes y a los procedimientos establecidos por la autoridad aduanera” expresó el titular.

Así mismo, el director de la DGA precisó que las mercancías que ingresan al territorio nacional bajo el régimen de tránsito internacional están sujetas a reglas y compromisos establecidos por acuerdos multilaterales de los que la República Dominicana es signataria, entre ellos el Convenio de Kioto Revisado de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y el artículo 5 del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que garantizan la libertad de tránsito de mercancías entre los países.

Enfatizó, además, que el régimen de tránsito internacional opera bajo normas claramente definidas y que la institución mantiene controles permanentes para asegurar que estas operaciones se realicen conforme a la ley y bajo estándares internacionales.

La aduana dominicana hace lo que cualquier otra aduana del mundo haría. El tránsito internacional está regulado por convenios internacionales y por normas que la República Dominicana está obligada a cumplir. Las mercancías deben venir manifestadas desde su origen, con su destino claramente identificado.

La entidad señaló que lo que está haciendo es reforzar los controles ya existentes y de tener la mayor trazabilidad posible respecto al tema del tránsito. Así mismo, han instruido a todos los administradores fronterizos a ser más enfáticos en el cumplimiento de los controles y a implementar mecanismos para que las mercancías salgan en horarios que permitan una mejor supervisión y una vigilancia más efectiva de cada operación.

Las nuevas acciones buscan proteger la competitividad de los sectores productivos nacionales, fortalecer la confianza en las operaciones de comercio exterior y asegurar que el tránsito internacional se desarrolle con mayores niveles de seguridad y control.



Cumplimiento internacional y protección del interés nacional

La DGA recordó que el Convenio de Kioto, en su Anexo Específico E, Capítulo 1, establece principios fundamentales para el tránsito internacional, entre ellos la suspensión de impuestos a las mercancías en tránsito, la mínima intervención aduanera, el uso selectivo de medidas de control basadas en análisis de riesgo y la obligación de garantizar la integridad de la carga durante toda la operación.

La institución subrayó que apartarse de estas disposiciones implicaría desconocer compromisos internacionales asumidos por el Estado dominicano y obstaculizar prácticas logísticas que forman parte esencial del comercio mundial.

Aduanas no puede prohibir el tránsito internacional hacia Haití ni hacia ningún otro destino cuando se cumplen las disposiciones legales. Existe una realidad comercial global donde una parte importante de las mercancías cruza varios países antes de llegar a su destino final. Su deber como institución es controlar, supervisar y garantizar la trazabilidad, no impedir una actividad legítima regulada por acuerdos internacionales.

El organismo recaudador destacó, además, que la situación en la frontera dominico-haitiana constituye un desafío histórico que ha debido ser gestionado por distintas administraciones a lo largo de décadas y que las actuales condiciones de seguridad en Haití exigen fortalecer continuamente las medidas de vigilancia sin afectar el comercio legítimo.

Competencias claras y coordinación interinstitucional


Respecto al tema relacionado con registros sanitarios, la DGA aclaró que las disposiciones sanitarias son competencia de las autoridades correspondientes de cada país de destino y que las mercancías en tránsito conservan dicha condición mientras permanecen bajo control aduanero y dirigidas a su destino final.

No obstante, la entidad mantiene una coordinación permanente con las autoridades nacionales competentes en materia sanitaria, fitosanitaria y agropecuaria para actuar oportunamente ante cualquier riesgo que pudiera afectar la salud pública, la producción nacional o el medio ambiente.

Aduanas aseguró que apoya plenamente a las autoridades competentes cuando existe algún riesgo para la salud, la agricultura o el medio ambiente. Sin embargo, las regulaciones sanitarias corresponden a las instituciones llamadas por ley a ejercer esas funciones. La responsabilidad de Aduanas es garantizar el control y la trazabilidad de las operaciones bajo el régimen que establece la normativa internacional.

Tolerancia cero frente a las irregularidades


La Dirección General de Aduanas reiteró que cualquier mercancía que sea desviada o introducida de manera irregular al mercado dominicano será perseguida y sancionada conforme a las disposiciones legales vigentes.

Del mismo modo, confirmó que se han sostenido reuniones de coordinación con administradores fronterizos, áreas operativas y representantes del sector comercial para fortalecer la supervisión de los flujos de mercancías y garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

La Aduana informó que está tomando todas las medidas posibles dentro de las facultades que le concede la legislación para asegurar el control de las operaciones de tránsito. De igual manera, manifestó que no existe ninguna política de permisividad frente a prácticas irregulares. Si una mercancía es introducida al territorio nacional al margen de la ley, la Aduana actuará conforme a derecho y aplicará las sanciones correspondientes.

Compromiso con la transparencia y el comercio seguro
La DGA reiteró su disposición de continuar trabajando junto al sector productivo, comerciantes, transportistas y operadores logísticos para fortalecer la seguridad de las operaciones de tránsito internacional y garantizar un entorno comercial transparente y confiable.

La Aduana está abierta a escuchar a todos los sectores. Toda información sobre posibles irregularidades será investigada y atendida conforme a la ley. También, indicó que lo que no pueden hacer es incumplir las normas internacionales que rigen el tránsito de mercancías. Su compromiso es garantizar la trazabilidad, proteger el comercio legítimo y actuar siempre dentro del marco legal.

Articulación con sectores logísticos y de transporte del país

Asimismo, informó que las nuevas directrices operativas, se encuentran en fase de articulación interna para ser socializadas con los distintos actores vinculados al régimen de tránsito internacional, con el objetivo de consolidar un sistema más robusto de supervisión, monitoreo y trazabilidad, alineado con las mejores prácticas promovidas por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y el Convenio de Kioto Revisado.
Con estas medidas, la Dirección General de Aduanas reafirma su compromiso de fortalecer los controles fronterizos, proteger el mercado dominicano, combatir cualquier intento de desviación o comercio irregular y asegurar que las operaciones de tránsito internacional se desarrollen bajo los más altos estándares de transparencia, seguridad, legalidad y facilitación del comercio.

martes, 30 de junio de 2026

Aduanas y competitividad: cuando el Estado deja de ser ventanilla y se convierte en estrategia

Aduanas y competitividad: cuando el Estado deja de ser ventanilla y se convierte en estrategia

La gestión de Nelson Arroyo al frente de la Dirección General de Aduanas coloca una idea central en el debate económico dominicano: exportar más no depende solo de producir mejor, sino de tener un Estado capaz de reducir tiempos, costos, incertidumbre y fricciones en la frontera. En esa transformación, la Aduana deja de ser un punto de control para convertirse en una plataforma de confianza, facilitación y competitividad nacional.

La competitividad de una nación no se decreta: se construye en los detalles. Se construye en cada trámite que se simplifica, en cada inspección que deja de ser una demora innecesaria, en cada proceso que se digitaliza, en cada exportador que encuentra en el Estado no un obstáculo, sino un aliado confiable. Por eso, cuando Nelson Arroyo afirma que no hay una República Dominicana competitiva sin exportadores fuertes, y que no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza, no está pronunciando una frase ceremonial; está definiendo una doctrina moderna de gestión pública aplicada al comercio exterior.

La Dirección General de Aduanas atraviesa una etapa decisiva. Tradicionalmente percibida como una institución asociada al control, la fiscalización y la recaudación, hoy se proyecta como un actor estratégico del desarrollo productivo. Ese cambio no es menor. En un país insular, abierto, dependiente de su capacidad de conectarse con los mercados internacionales y obligado a competir con velocidad, calidad y credibilidad, la Aduana es mucho más que una frontera administrativa: es una bisagra entre la economía nacional y el mundo.

Los datos presentados en el almuerzo de ADOEXPO ofrecen una lectura elocuente: las exportaciones dominicanas alcanzaron los US$14,000 millones en 2025; desde 2021 se han exportado más de US$36,000 millones; se han incorporado más de 500 nuevos exportadores y se han movilizado 366,000 contenedores, según la información difundida por la DGA en el mes de mayo de 2026. Pero detrás de esas cifras hay algo más profundo que una estadística comercial: hay una economía que comienza a comprender que su futuro no puede depender únicamente del consumo interno, de las remesas o de sectores tradicionales, sino de su capacidad de producir, certificar, exportar y competir con estándares globales. 

La Aduana moderna no se mide únicamente por cuánto recauda, sino por cuánto facilita sin renunciar al control. Esa es la ecuación compleja del siglo XXI: proteger la legalidad sin paralizar el comercio; combatir el ilícito sin castigar al operador legítimo; recaudar con eficiencia sin convertir la formalidad en una carrera de obstáculos. En esa dirección, la digitalización de más de 90 servicios, incluidos ocho directamente vinculados a procesos de exportación, constituye una señal institucional relevante. Cuando Arroyo sostiene que digitalizar Aduanas no es un discurso tecnológico, sino una decisión económica, acierta en el núcleo del problema: cada minuto perdido en un proceso aduanero tiene un costo; cada duplicidad documental resta productividad; cada incertidumbre logística debilita la confianza del exportador.

La competitividad exportadora dominicana necesita exactamente eso: menos incertidumbre y más predictibilidad. El exportador no compite únicamente con precio y calidad; compite con tiempos de entrega, trazabilidad, reputación, cumplimiento normativo y capacidad de respuesta. En mercados sofisticados, una demora puede significar la pérdida de un cliente; un rechazo sanitario o técnico puede cerrar una puerta comercial; una inspección tardía puede encarecer toda una operación. Por eso, la gestión de riesgo inteligente y el uso de tecnología no son lujos administrativos, sino infraestructuras invisibles de la competitividad.

El dato de que el 96 % de las inspecciones se realicen de manera no intrusiva expresa una transición relevante hacia un modelo más eficiente de control aduanero. El Estado no puede controlar mejor simplemente inspeccionando más de forma física; debe controlar mejor usando inteligencia, datos, perfiles de riesgo, cooperación internacional y tecnologías que permitan distinguir al operador confiable del actor irregular. Ahí se juega una parte esencial de la nueva gobernanza aduanera: menos discrecionalidad, más evidencia; menos burocracia, más inteligencia institucional.

La agenda reciente de la DGA confirma que esta transformación no se limita al sector exportador tradicional. El taller sobre Zonas Francas de Servicios 360 expresa una preocupación estratégica por un subsector que combina empleo, conocimiento, tecnología y servicios de alto valor agregado. Las zonas francas de servicios representan una fase más sofisticada de la economía dominicana: no solo ensamblar, no solo manufacturar, sino prestar servicios globales, procesar información, operar plataformas, crear empleos urbanos de mayor especialización y vincular el talento nacional con cadenas internacionales. Si este subsector cuenta con 213 empresas y más de 36,000 empleos directos, su relación con Aduanas debe ser necesariamente moderna, ágil y técnicamente clara.

Lo mismo ocurre con el sector courier y el correo expreso. En la economía digital, el comercio electrónico ya no es una actividad marginal: es una arteria cotidiana del comercio global. La coordinación con empresas courier no debe verse como una concesión operacional, sino como una respuesta institucional a una economía donde la frontera física se cruza millones de veces a través de plataformas digitales, envíos urgentes, pequeñas compras, repuestos, insumos, documentos y mercancías de rápida rotación. Donde antes el comercio era contenedor y puerto, hoy también es paquete, aplicación móvil y trazabilidad en tiempo real.

Pero facilitar no basta. Un país que quiere exportar con reputación también necesita blindar su mercado contra el fraude, la falsificación y el comercio ilícito. En ese punto, la DGA asume otra dimensión crítica: la defensa de la propiedad intelectual, la protección del consumidor y la preservación de la competencia leal. La retención de más de siete millones de unidades vinculadas a posibles infracciones de propiedad intelectual en 2026, con un incremento de 160 %, revela que la modernización aduanera no significa flexibilización irresponsable, sino control más preciso y más efectivo. Un mercado formal no puede competir si el contrabando, la falsificación o la subvaluación operan con ventaja indebida.

También es significativo que la República Dominicana, a través del Centro Regional de Capacitación de la Organización Mundial de Aduanas, haya acogido la reunión preoperacional de la Operación LYNX para las Américas y el Caribe. Ese hecho coloca al país en una lógica de cooperación internacional contra el contrabando de tabaco, bebidas alcohólicas y otros productos sujetos a impuestos especiales. El comercio ilícito no es un problema menor ni meramente fiscal: erosiona recaudaciones, financia redes criminales, distorsiona mercados, afecta la salud pública y debilita la autoridad del Estado. Una Aduana moderna debe ser facilitadora para el comercio legítimo y severa frente al comercio ilegal.

La noción de confianza técnica, impulsada mediante espacios vinculados a laboratorios, acreditación, normas y sistema nacional de calidad, es otro componente esencial. La competitividad del futuro dependerá cada vez menos de ventajas simples y cada vez más de capacidades verificables. Exportar cacao, tabaco, dispositivos médicos, farmacéuticos o manufacturas implica cumplir requisitos, demostrar trazabilidad, superar evaluaciones, evitar rechazos y sostener estándares. La calidad no es ornamento institucional; es pasaporte comercial. Y la Aduana, articulada con el Sistema Dominicano para la Calidad, puede convertirse en un factor decisivo para que el país no solo venda más, sino venda mejor.

En el plano humano, programas como las jornadas de pasantías y las acciones de bienestar institucional recuerdan que ninguna modernización es sostenible sin cultura organizacional. La tecnología automatiza procesos, pero son las personas quienes sostienen la ética, la continuidad, el criterio técnico y la vocación de servicio. Incorporar jóvenes universitarios, reconocer a las madres colaboradoras, fortalecer la capacitación y profesionalizar áreas sensibles no son gestos secundarios: son parte de la arquitectura interna de una institución que quiere trascender la administración rutinaria y consolidarse como columna del desarrollo nacional.

La gestión de Nelson Arroyo parece comprender que la Aduana del presente no puede limitarse a cobrar, revisar y autorizar. Debe anticipar riesgos, integrar sectores, escuchar operadores, digitalizar procesos, proteger derechos, facilitar exportaciones, combatir ilícitos y generar confianza país. Esa es la verdadera dimensión estratégica de la DGA: convertirse en una institución que no solo observa el comercio desde la frontera, sino que participa activamente en la construcción de una República Dominicana más productiva, más ordenada y más competitiva.

El desafío, por supuesto, no está agotado. La transformación aduanera requiere continuidad, métricas públicas, interoperabilidad plena, mayor integración con puertos, zonas francas, ministerios, laboratorios, cámaras empresariales y organismos internacionales. Requiere también que el sector privado asuma su parte: cumplimiento, formalidad, inversión, innovación y cultura exportadora. La competitividad no puede descansar solo en la eficiencia estatal ni solo en la iniciativa empresarial; necesita una alianza madura donde cada actor entienda que el desarrollo no se improvisa.

Si la República Dominicana quiere insertarse con mayor fuerza en las cadenas globales de valor, debe cuidar cada eslabón: producción, calidad, logística, aduanas, certificación, reputación y cumplimiento. En ese mapa, la DGA ya no es una estación de paso. Es una plataforma de país. Y cuando una Aduana reduce tiempos, baja costos, combate ilícitos, protege marcas, acompaña exportadores y digitaliza servicios, no solo mejora trámites: cambia la velocidad de la economía.

La gran lección es clara: una nación que quiere exportar futuro necesita una Aduana que piense en futuro. Y en esa dirección, la gestión de Nelson Arroyo coloca sobre la mesa una visión correcta y urgente: la frontera no debe ser el lugar donde se detiene la competitividad dominicana, sino el punto exacto desde donde comienza a proyectarse hacia el mundo.

✍️ Autor: Luis Orlando Díaz Vólquez

Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

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Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

El narcotráfico ya no opera solamente en la frontera física; se infiltra en cadenas logísticas, tecnologías emergentes, contenedores, manifiestos, rutas comerciales y grietas institucionales. Por eso, la aduana moderna no puede limitarse a decomisar: debe producir inteligencia, articular investigaciones y contribuir a desmantelar redes criminales completas.

El crimen organizado ha entendido antes que muchos Estados que la globalización no solo mueve mercancías, capitales y personas: también mueve riesgos. La sofisticación del narcotráfico contemporáneo confirma que las redes criminales ya no dependen únicamente del ocultamiento rudimentario ni de la corrupción fronteriza tradicional. Hoy penetran cadenas de suministro globales, manipulan flujos logísticos, explotan tecnologías emergentes, diversifican rutas, modifican sustancias sintéticas y convierten operaciones aparentemente comerciales en plataformas de distribución ilícita. La Organización Mundial de Aduanas ha advertido, en el marco de sus sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo, que combatir esta amenaza exige pasar de la lógica limitada de la incautación a una estrategia integral orientada a investigaciones, judicialización y desmantelamiento de redes transnacionales. 

Esta reflexión tiene una importancia directa para países como la República Dominicana, cuyo valor geoestratégico reside precisamente en su condición de punto de conexión entre mercados, rutas marítimas, comercio regional, turismo, zonas francas, puertos, aeropuertos y corredores logísticos. En un país que aspira a consolidarse como hub logístico del Caribe, la seguridad aduanera no puede ser tratada como un asunto accesorio ni como una función meramente recaudatoria. La Aduana del siglo XXI está llamada a ser una institución de soberanía económica, seguridad nacional, facilitación comercial y protección social. Su desafío consiste en permitir que el comercio legítimo fluya con eficiencia, mientras detecta, interrumpe y documenta las operaciones ilícitas que intentan esconderse dentro de ese mismo comercio.

La incautación, por sí sola, ya no basta. Un cargamento decomisado representa una victoria táctica, pero no necesariamente una derrota estructural para la red criminal. Si después del decomiso no se identifica la arquitectura financiera, logística, empresarial, tecnológica y judicial que sostiene la operación, el crimen reorganiza su ruta, cambia de intermediario, sustituye el contenedor y vuelve a intentarlo. Por eso la OMA insiste en fortalecer la cooperación entre Aduanas, Policía y Poder Judicial, así como el intercambio oportuno de información, el análisis de datos y la aplicación de la ley basada en inteligencia.

La verdadera frontera ya no está únicamente en el puerto, el aeropuerto o el paso terrestre. Está en la calidad de los datos, en la trazabilidad de los manifiestos, en la interoperabilidad de los sistemas, en la capacidad de perfilar riesgos, en la lectura anticipada de patrones comerciales anómalos y en la articulación de expedientes capaces de sostener procesos penales exitosos. Una Aduana moderna no solo abre contenedores; abre líneas de investigación. No solo revisa mercancías; interpreta comportamientos. No solo decomisa drogas; debe ayudar a identificar quién financia, quién coordina, quién transporta, quién documenta, quién encubre, quién lava y quién se beneficia.

El auge de las drogas sintéticas agrava todavía más el escenario. Según la OMA, estas sustancias son más baratas de producir, más fáciles de ocultar y constantemente modificadas para evadir los mecanismos de detección. Eso obliga a revisar los modelos tradicionales de inspección. La lucha contra el narcotráfico ya no puede depender exclusivamente de intuiciones operativas ni de perfiles estáticos. Requiere laboratorios, escáneres, analítica predictiva, cooperación internacional, capacitación constante de oficiales de primera línea, intercambio de inteligencia y modelos dinámicos de gestión de riesgo. El volumen del comercio global hace imposible revisarlo todo; por eso la clave está en saber qué revisar, cuándo revisar, por qué revisar y cómo convertir esa revisión en evidencia útil para la justicia. 

Esa es la diferencia entre una Aduana reactiva y una Aduana estratégica. La primera espera que el delito llegue a la frontera. La segunda estudia las rutas antes de que llegue el cargamento. La primera celebra el decomiso como punto final. La segunda lo entiende como punto de partida. La primera mide su éxito por toneladas incautadas. La segunda lo mide por redes desarticuladas, condenas obtenidas, activos recuperados, operadores identificados y vulnerabilidades cerradas. En esa transición se juega buena parte de la seguridad institucional de los Estados.

La cooperación interinstitucional es indispensable, pero debe ser real, no ceremonial. Aduanas, Dirección Nacional de Control de Drogas, Ministerio Público, Policía, organismos de inteligencia, autoridades portuarias, aeroportuarias, marítimas, financieras y judiciales tienen que operar bajo protocolos compartidos, intercambio seguro de información y objetivos comunes. Si cada institución guarda sus datos como feudo, el crimen organizado gana por fragmentación estatal. Si cada decomiso se convierte en una rueda de prensa y no en una investigación ampliada, la red criminal conserva su núcleo operativo. Si el expediente judicial no se construye desde el primer indicio aduanero, la frontera habrá hecho su parte, pero el sistema habrá fallado en la consecuencia.

También hay una dimensión ética y política que no puede ignorarse. El narcotráfico no solo transporta sustancias prohibidas: transporta corrupción, violencia, lavado de activos, deterioro institucional y captura de territorios. Allí donde una red criminal logra contaminar una cadena logística, también intenta contaminar funcionarios, empresas, intermediarios, comunidades y decisiones públicas. Por eso la protección de la sociedad, lema de la OMA para 2026 bajo el concepto de vigilancia y compromiso aduanero, debe asumirse como una doctrina de Estado y no como una consigna administrativa. 

Para la República Dominicana, este debate llega en un momento decisivo. El país ha avanzado en modernización aduanera, digitalización, gestión de riesgo, facilitación del comercio y posicionamiento logístico. Pero precisamente esos avances elevan la responsabilidad. Cuanto más relevante sea el país en el comercio regional, más atractivo será para quienes buscan utilizar el flujo legítimo como cobertura de operaciones ilícitas. La competitividad no puede divorciarse de la seguridad. Un hub logístico sin controles inteligentes puede convertirse en una autopista del crimen. Pero un hub logístico con Aduanas robustas, tecnología, cooperación judicial y gobernanza de datos puede ser un modelo regional de comercio seguro.

El reto, entonces, no consiste en cerrar el comercio, sino en protegerlo. No se trata de convertir la frontera en obstáculo, sino en filtro inteligente. No se trata de perseguir al operador económico legítimo, sino de impedir que el crimen se disfrace de operador legítimo. La facilitación comercial y la seguridad aduanera no son objetivos contradictorios; son dos caras de una misma institucionalidad madura. Un país que reduce tiempos, mejora procesos y digitaliza trámites también debe elevar sus capacidades de detección, investigación y judicialización.

La OMA ha colocado el punto exacto sobre la mesa: hay que ir más allá de las incautaciones. Esa frase encierra una advertencia y una ruta. La advertencia es que el crimen organizado aprende, innova y se adapta. La ruta es que los Estados deben aprender, innovar y adaptarse más rápido. En esa carrera, la Aduana no puede ser una simple puerta de entrada y salida; debe ser un centro neurálgico de inteligencia económica, seguridad logística y defensa institucional.

La sociedad no se protege únicamente decomisando cargamentos. Se protege desmontando estructuras. Se protege fortaleciendo expedientes. Se protege cerrando brechas tecnológicas. Se protege entrenando oficiales. Se protege compartiendo información. Se protege llevando ante la justicia no solo al transportista capturado, sino al financista, al coordinador, al lavador, al facilitador y al beneficiario final. Ese es el salto cualitativo que exige esta época.

Porque en la nueva geografía del narcotráfico, la frontera ya no termina donde se revisa un contenedor. Termina donde el Estado logra convertir información en inteligencia, inteligencia en investigación, investigación en acusación, acusación en condena y condena en desmantelamiento real de la red criminal. Todo lo demás, aunque necesario, seguirá siendo apenas una victoria parcial frente a un enemigo que ya aprendió a operar más allá de la frontera.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

[wcoomd.org]

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El tráfico de drogas se está volviendo más sofisticado, con redes criminales que explotan las cadenas de suministro globales, las tecnologías emergentes y nuevos métodos de ocultamiento. Enfrentar este desafío requiere más que incautaciones en las fronteras: exige una acción coordinada entre Aduanas, fuerzas del orden y el poder judicial.

El último artículo de noticias de la OMA reflexiona sobre las discusiones celebradas durante las Sesiones del Consejo de la OMA acerca de cómo las Aduanas pueden fortalecer su rol en la protección de la sociedad mediante el fortalecimiento de la aplicación de la ley basada en inteligencia, el profundización de la cooperación interinstitucional y el apoyo a investigaciones y procesamientos exitosos que desmantelen redes criminales transnacionales.

Leer más: https://wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx

World Customs Organization @WCO_OMD | Más allá de las incautaciones: Desmantelando redes criminales

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World Customs Organization @WCO_OMD | Beyond Seizures: Dismantling Criminal Networks

Drug trafficking is becoming more sophisticated, with criminal networks exploiting global supply chains, emerging technologies, and new concealment methods. Addressing this challenge requires more than border seizures—it demands coordinated action across Customs, law enforcement, and the judiciary.

The latest WCO news article reflects on the discussions held during the WCO Council Sessions on how Customs can strengthen its role in protecting society by enhancing intelligence-led enforcement, deepening inter-agency cooperation, and supporting successful investigations and prosecutions that dismantle transnational criminal networks.

Read more: https://wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx

Aduanas, puertos y seguridad: la nueva frontera de la cooperación dominico-belga

La firma del Memorando de Entendimiento entre la República Dominicana y el Reino de Bélgica trasciende el protocolo diplomático: coloca la seguridad aduanera, la inteligencia operativa y la protección de la cadena logística global en el centro de una agenda bilateral llamada a enfrentar con visión moderna las amenazas de la delincuencia organizada transnacional.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La suscripción del Memorando de Entendimiento en materia aduanera entre la República Dominicana y el Reino de Bélgica debe ser leída con una dimensión que supera ampliamente el acto formal de cooperación entre dos administraciones públicas. En un mundo donde el comercio internacional se ha convertido simultáneamente en motor de desarrollo y en espacio de vulnerabilidad estratégica, los acuerdos que fortalecen la inteligencia aduanera, la trazabilidad logística y la capacidad de respuesta frente al crimen organizado constituyen instrumentos esenciales de soberanía, seguridad nacional y competitividad económica.

La delincuencia organizada transnacional ya no opera solamente en los márgenes visibles de la ilegalidad. Ha aprendido a infiltrarse en los circuitos formales del comercio, a utilizar contenedores, rutas marítimas, puertos de alto volumen, intermediarios logísticos y cadenas de suministro globalizadas para desplazar mercancías ilícitas bajo la cobertura del intercambio legítimo. Esa realidad obliga a los Estados a abandonar las respuestas aisladas, reactivas o exclusivamente policiales. La seguridad contemporánea exige integración institucional, intercambio de inteligencia, análisis de riesgo, cooperación portuaria y una comprensión profunda de cómo se mueven hoy los flujos comerciales y criminales a escala internacional.

Desde esa perspectiva, el acuerdo suscrito en Bruselas por el director general de Aduanas de la República Dominicana, Nelson Arroyo, y el administrador general de Aduanas e Impuestos Especiales del Reino de Bélgica, Kristian Vanderwaeren, representa un paso de alto valor estratégico. No se trata únicamente de prevenir infracciones aduaneras ni de combatir el tráfico ilícito de drogas como fenómeno aislado. Se trata de construir una arquitectura de cooperación capaz de anticipar amenazas, compartir información sensible, identificar patrones de riesgo y articular operaciones coordinadas entre plataformas portuarias de primer orden, como Amberes y Caucedo.

El Puerto de Amberes ocupa una posición determinante en la logística europea, mientras que Caucedo se ha consolidado como un nodo clave del Caribe y de la conexión dominicana con los grandes mercados internacionales. La cooperación entre ambos espacios no es, por tanto, un detalle técnico, sino una decisión geopolítica y comercial de considerable alcance. Allí donde convergen volúmenes crecientes de carga, rutas marítimas complejas y operaciones globales de distribución, también se multiplican los riesgos de penetración criminal. La respuesta inteligente no consiste en cerrar el comercio, sino en hacerlo más seguro, más transparente y más resistente frente a las redes ilícitas.

Este Memorando adquiere mayor relevancia porque forma parte de una secuencia institucional más amplia. La República Dominicana y Bélgica ya habían avanzado, primero, mediante un entendimiento entre la Policía Nacional dominicana y la Policía Federal de Bélgica; luego, mediante un acuerdo en materia de seguridad marítima entre la Dirección Nacional de Control de Drogas y el Servicio Público Federal de Movilidad y Transporte belga. Ahora, con la incorporación del componente aduanero, la cooperación bilateral alcanza una tercera dimensión concreta y complementaria: la del comercio exterior, los puertos, la fiscalización inteligente y la protección de la cadena internacional de suministro.

Esa continuidad revela algo más que voluntad diplomática. Revela método. Revela una visión de Estado orientada a construir capacidades permanentes, no simples gestos coyunturales. En materia de seguridad transnacional, los países que improvisan quedan rezagados frente a organizaciones criminales que planifican, innovan y se adaptan con rapidez. Por eso resulta fundamental que la República Dominicana impulse, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y de su Embajada en Bélgica y Misión ante la Unión Europea, una agenda integral que conecte seguridad, aduanas, diplomacia, movilidad marítima y cooperación policial.

La administración aduanera moderna ya no puede limitarse a recaudar, inspeccionar y despachar mercancías. Su rol ha evolucionado hacia una función estratégica dentro del Estado. Las aduanas son hoy centros de inteligencia económica, filtros de seguridad, garantes de la legalidad comercial y actores indispensables en la defensa de la integridad logística. Cada contenedor que entra o sale de un puerto representa una oportunidad para el comercio legítimo, pero también un posible punto de explotación para estructuras criminales. De ahí la importancia de fortalecer los mecanismos de alerta temprana, el intercambio de análisis de riesgo y la identificación de tendencias utilizadas por redes ilícitas.

En este contexto, el acuerdo dominico-belga se inscribe también en la lógica de la Organización Mundial de Aduanas, que ha promovido durante años la necesidad de facilitar el comercio sin sacrificar la seguridad. La gran tarea de nuestro tiempo es equilibrar ambos objetivos: que las mercancías legales circulen con mayor rapidez y que las operaciones sospechosas sean detectadas con mayor precisión. La eficiencia aduanera no se mide únicamente por la velocidad del despacho, sino por la capacidad de distinguir, con inteligencia y tecnología, entre el operador confiable y la amenaza encubierta.

La República Dominicana, por su posición geográfica, su conectividad marítima y su creciente importancia logística, no puede actuar como espectadora en esta conversación global. El país está llamado a desempeñar un papel más activo en la seguridad del Caribe, en la protección de las rutas comerciales y en la construcción de alianzas con socios estratégicos de Europa y otras regiones. La cooperación con Bélgica, en ese sentido, no solo fortalece la relación bilateral; también proyecta al país como un actor responsable dentro del sistema internacional de comercio seguro.

Este Memorando debe traducirse ahora en resultados medibles. La firma es importante, pero su verdadero valor dependerá de la implementación: intercambio oportuno de información, protocolos ágiles de comunicación, formación técnica, operaciones coordinadas, interoperabilidad institucional y evaluación permanente de riesgos. Los acuerdos internacionales se validan en el terreno, no en el papel. Se justifican cuando permiten decomisos más efectivos, investigaciones mejor articuladas, alertas más tempranas y una reducción real de las brechas utilizadas por la criminalidad organizada.

También es necesario subrayar que la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada no puede descansar exclusivamente sobre la persecución. Requiere prevención, inteligencia, cooperación internacional y fortalecimiento institucional. Cuando dos países deciden compartir capacidades, experiencias y mecanismos de control, están reconociendo que las amenazas actuales no respetan fronteras y que ninguna nación, por fuerte que sea, puede enfrentarlas sola. La seguridad portuaria del siglo XXI es necesariamente cooperativa, tecnológica y transnacional.

La presencia de la embajadora Joan M. Cedano, del equipo técnico dominicano y de altos funcionarios belgas en este proceso confirma, además, la importancia de la diplomacia operativa: aquella que no se limita al discurso, sino que produce instrumentos concretos de coordinación institucional. En tiempos de amenazas híbridas, crimen sofisticado y comercio global interdependiente, la diplomacia debe servir también para proteger puertos, asegurar rutas, fortalecer agencias y anticipar riesgos.

La República Dominicana y Bélgica han dado, con este acuerdo, una señal correcta: el comercio legítimo necesita seguridad; la seguridad necesita cooperación; y la cooperación necesita confianza, continuidad y resultados. Amberes y Caucedo no son solo puntos geográficos en un mapa logístico. Son puertas de entrada y salida de economías conectadas, y por tanto deben ser también espacios de vigilancia inteligente, responsabilidad compartida y defensa del interés público.

En definitiva, este Memorando de Entendimiento coloca a la cooperación aduanera en el lugar que le corresponde: en el corazón de la seguridad económica y de la soberanía moderna. Porque proteger la cadena logística global no es una tarea secundaria; es proteger la legalidad del comercio, la reputación del país, la confianza de los mercados y la seguridad de nuestras sociedades. La delincuencia organizada transnacional actúa sin fronteras. Los Estados, si quieren vencerla, deben aprender a cooperar con igual velocidad, mayor inteligencia y más firmeza institucional.

| #GuasábaraEditor

Más allá de la incautación: la nueva frontera aduanera contra el crimen transnacional

El narcotráfico ya no opera solamente en la frontera física; se infiltra en cadenas logísticas, tecnologías emergentes, contenedores, manifiestos, rutas comerciales y grietas institucionales. Por eso, la aduana moderna no puede limitarse a decomisar: debe producir inteligencia, articular investigaciones y contribuir a desmantelar redes criminales completas.

El crimen organizado ha entendido antes que muchos Estados que la globalización no solo mueve mercancías, capitales y personas: también mueve riesgos. La sofisticación del narcotráfico contemporáneo confirma que las redes criminales ya no dependen únicamente del ocultamiento rudimentario ni de la corrupción fronteriza tradicional. Hoy penetran cadenas de suministro globales, manipulan flujos logísticos, explotan tecnologías emergentes, diversifican rutas, modifican sustancias sintéticas y convierten operaciones aparentemente comerciales en plataformas de distribución ilícita. La Organización Mundial de Aduanas sostuvo, durante sus sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo, que el combate contra el tráfico de drogas exige ir más allá de las incautaciones fronterizas y avanzar hacia una cooperación más profunda entre aduanas, fuerzas del orden y poder judicial, con inteligencia, análisis de datos e intercambio oportuno de información orientados a investigaciones y procesamientos exitosos (World Customs Organization [WCO], 2026a). [wcoomd.org]

Esa reflexión tiene una importancia directa para países como la República Dominicana, cuyo valor geoestratégico reside precisamente en su condición de punto de conexión entre mercados, rutas marítimas, comercio regional, turismo, zonas francas, puertos, aeropuertos y corredores logísticos. En un país que aspira a consolidarse como hub logístico del Caribe, la seguridad aduanera no puede ser tratada como un asunto accesorio ni como una función meramente recaudatoria. La aduana del siglo XXI está llamada a ser una institución de soberanía económica, seguridad nacional, facilitación comercial y protección social. Su desafío consiste en permitir que el comercio legítimo fluya con eficiencia, mientras detecta, interrumpe y documenta las operaciones ilícitas que intentan esconderse dentro de ese mismo comercio. La propia OMA ha insistido en que las administraciones aduaneras ocupan una posición única dentro de la cadena de suministro global y deben pasar de modelos tradicionales de perfilamiento hacia esquemas de selección basados en inteligencia, gestión dinámica de riesgos, tecnología innovadora y capacitación permanente de los oficiales de primera línea (WCO, 2026a). [wcoomd.org]

La incautación, por sí sola, ya no basta. Un cargamento decomisado representa una victoria táctica, pero no necesariamente una derrota estructural para la red criminal. Si después del decomiso no se identifica la arquitectura financiera, logística, empresarial, tecnológica y judicial que sostiene la operación, el crimen reorganiza su ruta, cambia de intermediario, sustituye el contenedor y vuelve a intentarlo. Por eso, la lucha aduanera moderna debe concebir el decomiso no como punto final, sino como punto de partida. La OMA fue precisa al señalar que la inteligencia, el intercambio oportuno de información y el análisis de datos facilitan tanto las incautaciones como las investigaciones penales capaces de desmantelar redes criminales transnacionales (WCO, 2026a). [wcoomd.org]

La verdadera frontera ya no está únicamente en el puerto, el aeropuerto o el paso terrestre. Está en la calidad de los datos, en la trazabilidad de los manifiestos, en la interoperabilidad de los sistemas, en la capacidad de perfilar riesgos, en la lectura anticipada de patrones comerciales anómalos y en la articulación de expedientes capaces de sostener procesos penales exitosos. Una aduana moderna no solo abre contenedores; abre líneas de investigación. No solo revisa mercancías; interpreta comportamientos. No solo decomisa drogas; debe ayudar a identificar quién financia, quién coordina, quién transporta, quién documenta, quién encubre, quién lava y quién se beneficia. Esa visión coincide con el Marco SAFE de la OMA, concebido para asegurar y facilitar el comercio global mediante cooperación aduanera, alianzas con el sector privado, gestión de riesgos, información anticipada de carga y coordinación con otras agencias gubernamentales (WCO, 2021). [wcoomd.org]

El auge de las drogas sintéticas agrava todavía más el escenario. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advirtió en su Informe Mundial sobre las Drogas 2026 que los mercados ilícitos se están transformando rápidamente, impulsados por nuevas tecnologías, sustancias novedosas, inestabilidad global y expansión de rutas criminales; además, estimó que 331 millones de personas consumieron drogas en 2024, equivalente al 6.2 % de la población mundial entre 15 y 64 años (United Nations Office on Drugs and Crime [UNODC], 2026). El mismo informe señala que los fabricantes ilícitos continúan inventando sustancias sintéticas para evadir regulaciones y mecanismos de detección, con 755 nuevas sustancias psicoactivas reportadas en circulación en 2024, de las cuales 118 fueron identificadas por primera vez (UNODC, 2026). [unodc.org] [unodc.org], [unodc.org]

Ese cambio obliga a revisar los modelos tradicionales de inspección. La lucha contra el narcotráfico ya no puede depender exclusivamente de intuiciones operativas ni de perfiles estáticos. Requiere laboratorios, escáneres, analítica predictiva, cooperación internacional, capacitación constante, intercambio de inteligencia y modelos dinámicos de gestión de riesgo. El volumen del comercio global hace imposible revisarlo todo; por eso la clave está en saber qué revisar, cuándo revisar, por qué revisar y cómo convertir esa revisión en evidencia útil para la justicia. La OMA también ha advertido que la crisis del fentanilo y de otras drogas sintéticas demanda operaciones regionales y globales que no solo detecten e intercepten sustancias ilícitas, sino que activen investigaciones destinadas a desmontar las redes que las producen, transportan y comercializan (WCO, 2026b). [wcoomd.org]

Esa es la diferencia entre una aduana reactiva y una aduana estratégica. La primera espera que el delito llegue a la frontera. La segunda estudia las rutas antes de que llegue el cargamento. La primera celebra el decomiso como punto final. La segunda lo entiende como evidencia inicial. La primera mide su éxito por toneladas incautadas. La segunda lo mide por redes desarticuladas, condenas obtenidas, activos recuperados, operadores identificados y vulnerabilidades cerradas. En esa transición se juega buena parte de la seguridad institucional de los Estados. La OMA ha colocado este principio en el centro de su agenda de 2026 bajo el lema de proteger a la sociedad mediante vigilancia y compromiso, subrayando que la cooperación internacional e interinstitucional es indispensable para hacer más seguro y resiliente el sistema global de comercio (WCO, 2026c). [wcoomd.org]

La cooperación interinstitucional es indispensable, pero debe ser real, no ceremonial. Aduanas, Dirección Nacional de Control de Drogas, Ministerio Público, Policía, organismos de inteligencia, autoridades portuarias, aeroportuarias, marítimas, financieras y judiciales tienen que operar bajo protocolos compartidos, intercambio seguro de información y objetivos comunes. Si cada institución guarda sus datos como feudo, el crimen organizado gana por fragmentación estatal. Si cada decomiso se convierte únicamente en una rueda de prensa y no en una investigación ampliada, la red criminal conserva su núcleo operativo. Si el expediente judicial no se construye desde el primer indicio aduanero, la frontera habrá hecho su parte, pero el sistema habrá fallado en la consecuencia.

También hay una dimensión ética y política que no puede ignorarse. El narcotráfico no solo transporta sustancias prohibidas: transporta corrupción, violencia, lavado de activos, deterioro institucional y captura de territorios. Allí donde una red criminal logra contaminar una cadena logística, también intenta contaminar funcionarios, empresas, intermediarios, comunidades y decisiones públicas. Por eso la protección de la sociedad debe asumirse como una doctrina de Estado y no como una consigna administrativa. La seguridad aduanera, cuando se ejerce con inteligencia, legalidad y cooperación, no protege únicamente la frontera; protege la reputación del país, la confianza de los mercados, la integridad de las instituciones y la vida cotidiana de los ciudadanos.

Para la República Dominicana, este debate llega en un momento decisivo. El país ha avanzado en modernización aduanera, digitalización, gestión de riesgo, facilitación del comercio y posicionamiento logístico. Pero precisamente esos avances elevan la responsabilidad. Cuanto más relevante sea el país en el comercio regional, más atractivo será para quienes buscan utilizar el flujo legítimo como cobertura de operaciones ilícitas. La competitividad no puede divorciarse de la seguridad. Un hub logístico sin controles inteligentes puede convertirse en una autopista del crimen. Pero un hub logístico con aduanas robustas, tecnología, cooperación judicial, gobernanza de datos y alianzas internacionales puede ser un modelo regional de comercio seguro.

El reto, entonces, no consiste en cerrar el comercio, sino en protegerlo. No se trata de convertir la frontera en obstáculo, sino en filtro inteligente. No se trata de perseguir al operador económico legítimo, sino de impedir que el crimen se disfrace de operador legítimo. La facilitación comercial y la seguridad aduanera no son objetivos contradictorios; son dos caras de una misma institucionalidad madura. Un país que reduce tiempos, mejora procesos y digitaliza trámites también debe elevar sus capacidades de detección, investigación y judicialización.

La OMA ha colocado el punto exacto sobre la mesa: hay que ir más allá de las incautaciones. Esa frase encierra una advertencia y una ruta. La advertencia es que el crimen organizado aprende, innova y se adapta. La ruta es que los Estados deben aprender, innovar y adaptarse más rápido. En esa carrera, la aduana no puede ser una simple puerta de entrada y salida; debe ser un centro neurálgico de inteligencia económica, seguridad logística y defensa institucional.

La sociedad no se protege únicamente decomisando cargamentos. Se protege desmontando estructuras. Se protege fortaleciendo expedientes. Se protege cerrando brechas tecnológicas. Se protege entrenando oficiales. Se protege compartiendo información. Se protege llevando ante la justicia no solo al transportista capturado, sino al financista, al coordinador, al lavador, al facilitador y al beneficiario final. Ese es el salto cualitativo que exige esta época.

Porque en la nueva geografía del narcotráfico, la frontera ya no termina donde se revisa un contenedor. Termina donde el Estado logra convertir información en inteligencia, inteligencia en investigación, investigación en acusación, acusación en condena y condena en desmantelamiento real de la red criminal. Todo lo demás, aunque necesario, seguirá siendo apenas una victoria parcial frente a un enemigo que ya aprendió a operar más allá de la frontera.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Referencias

United Nations Office on Drugs and Crime. (2026, 26 de junio). UNODC World Drug Report 2026: Global drug markets transforming rapidly as technology, novel drug types and instability present traffickers with new opportunities. https://www.unodc.org/unodc/press/releases/2026/June/unodc-world-drug-report-2026_-global-drug-markets-transforming-rapidly-as-technology--novel-drug-types-and-instability-present-traffickers-with-new-opportunities.html [unodc.org]

World Customs Organization. (2021). SAFE Framework of Standards 2021. https://www.wcoomd.org/-/media/wco/public/global/pdf/topics/facilitation/instruments-and-tools/tools/safe-package/safe-framework-of-standards.pdf [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026a, 30 de junio). From border to bust: Sharpening Customs’ role in protecting society against drug trafficking. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/from-border-to-bust-sharpening-customs-role-in-protecting-society-against-drug-trafficking.aspx [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026b, 30 de abril). WCO Secretary General launches Webinar Series on “Customs Protecting Society through Vigilance and Commitment”. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/april/wco-secretary-general-launches-webinar-series-on-customs-protecting-society.aspx [wcoomd.org]

World Customs Organization. (2026c, 26 de junio). WCO Council Sessions open with Customs’ role in protecting society high on the agenda. https://www.wcoomd.org/en/media/newsroom/2026/june/wco-council-sessions-open-with-customs-role-in-protecting-society-high-on-the-agenda.aspx [wcoomd.org]

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Aduanas inteligentes: la nueva frontera del Estado moderno


  • Las sesiones anuales del Consejo de la OMA reúnen a 187 jefes de aduanas para establecer la agenda aduanera mundial para el año venidero.
Aduanas inteligentes: la nueva frontera del Estado moderno
Las sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas, celebradas en Bruselas, dejan una lección estratégica para la República Dominicana y para el mundo: la Aduana del siglo XXI debe ser entendida no solo como una entidad de control fiscal, sino como una institución decisiva para proteger a la sociedad, facilitar el comercio legítimo, enfrentar el crimen transnacional y sostener la competitividad de las economías abiertas.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Las sesiones anuales del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas, celebradas del 25 al 27 de junio de 2026 en Bruselas, reúnen a 187 jefes de administraciones aduaneras para definir la agenda global del sector. Pero en esta ocasión el mensaje ha sido más profundo que una simple deliberación técnica: la Aduana moderna está llamada a convertirse en una de las columnas estratégicas del Estado contemporáneo. La propia OMA ha colocado en el centro de estas sesiones el papel de las aduanas en la protección de la sociedad, bajo el liderazgo del presidente del Consejo, Bashir Adewale Adeniyi, y del secretario general Ian Saunders. [carecprogram.org]

La frontera ya no es únicamente una línea geográfica ni la Aduana una ventanilla de trámites, declaraciones y aranceles. La frontera es hoy un espacio de inteligencia, datos, interoperabilidad, gestión de riesgo, cooperación internacional y defensa institucional. Por ella circulan mercancías legítimas que sostienen la economía, pero también intentan penetrar redes de contrabando, drogas ilícitas, mercancías falsificadas, especies protegidas, productos peligrosos, armas, dinero ilícito y amenazas transnacionales que erosionan la seguridad de los Estados y la confianza de las sociedades.

Por eso el lema de la OMA para 2026 —“La Aduana protege a la sociedad mediante la vigilancia y el compromiso”— no debe entenderse como una consigna ceremonial, sino como una redefinición del mandato aduanero. La OMA ha subrayado que las aduanas fuertes y bien equipadas son esenciales para la seguridad nacional e internacional, la salud pública, la protección ambiental, la facilitación del comercio y la integridad de las cadenas de suministro. [customs.govt.nz]

Ian Saunders lo expresó con claridad al recordar que, aunque las condiciones de cada país sean distintas, las expectativas sobre todas las administraciones aduaneras son las mismas: el Estado exige seguridad y correcta recaudación; el comercio y la ciudadanía exigen eficiencia y protección. Esa tensión permanente entre control y agilidad define la calidad de una aduana moderna. Si el control se vuelve lento, paraliza el comercio; si la facilitación se ejerce sin inteligencia, abre espacio al riesgo. La excelencia aduanera consiste precisamente en equilibrar ambas dimensiones sin sacrificar ninguna. [carecprogram.org]

La frase de Bashir Adewale Adeniyi, al comparar la operación aduanera con la logística de la Copa Mundial de la FIFA 2026, resume el dilema de nuestro tiempo: “La velocidad sin control genera caos; el control sin velocidad provoca colapso”. En esa sentencia cabe toda la filosofía de la Aduana del siglo XXI. Los países no competirán solo por tener puertos más grandes, aeropuertos más modernos o zonas francas más dinámicas; competirán por la calidad de sus instituciones fronterizas, por su capacidad de liberar rápido lo confiable y detener con precisión lo riesgoso. [carecprogram.org]

La agenda presentada por la OMA confirma esa transición. Las Enmiendas del Sistema Armonizado 2028, la actualización de la Guía del Estudio de Tiempo de Liberación —TRS—, el lanzamiento del ecosistema digital del Carnet ATA y las operaciones internacionales contra el fraude constituyen piezas de una misma arquitectura: clasificar mejor, medir mejor, digitalizar mejor, controlar mejor y facilitar mejor. La OMA ha informado que el SA 2028 entrará en vigor el 1 de enero de 2028 e incorpora 299 conjuntos de cambios, con nuevas partidas y subpartidas orientadas a salud pública, vacunas, suplementos alimenticios, residuos plásticos, protección ambiental y transformaciones tecnológicas del comercio. [wcotechcon...events.org], [wcotechcon...events.org]

Para la República Dominicana, esta agenda no puede verse desde la distancia. Un país que aspira a consolidarse como hub logístico regional, fortalecer sus zonas francas, ampliar exportaciones, atraer inversión y elevar su competitividad debe leer estas decisiones como una hoja de ruta. La implementación del SA 2028 no será un simple cambio de códigos arancelarios; será una prueba de preparación institucional. Exigirá actualizar sistemas, capacitar clasificadores, orientar al sector privado, ajustar perfiles de riesgo, revisar bases estadísticas y evitar que la transición genere incertidumbre operativa para importadores, exportadores, agentes aduanales y operadores logísticos.

Lo mismo ocurre con la medición de la eficiencia. La OMA reconoce el Time Release Study como una metodología ampliamente aceptada para medir el tiempo transcurrido desde la llegada de las mercancías hasta su liberación física. Su versión 4 de 2025 fortalece el análisis por intervalos, la visualización de datos, el seguimiento continuo y la coordinación entre Aduanas, otras agencias fronterizas y actores privados. Para AduanasRD, el TRS no debe ser un ejercicio ocasional, sino una política permanente de gestión. Una administración moderna no gobierna por intuición; gobierna por evidencia. [despachant...ntinos.com], [mexicoindustry.com]

Medir los tiempos de despacho no es un capricho estadístico. Es una forma de saber dónde se detiene la competitividad. Puede ser en la declaración, en la inspección, en el pago, en la validación documental, en la intervención de otra agencia, en el puerto, en el transporte interno o en la salida física del recinto. Sin medición, la demora se convierte en una queja genérica; con medición, se convierte en una responsabilidad identificable y corregible.

También la digitalización del Carnet ATA abre una señal importante. La OMA y la Cámara de Comercio Internacional lanzaron el eATA el 1 de junio de 2026, inicialmente en los 27 Estados miembros de la Unión Europea, Noruega, Suiza y Reino Unido, con la expectativa de una transición global hacia procedimientos digitales para el 1 de enero de 2028. Para República Dominicana, prepararse para ese ecosistema significaría facilitar con mayor trazabilidad la admisión temporal de equipos profesionales, muestras comerciales, mercancías para ferias, exposiciones, eventos deportivos, producciones audiovisuales y operaciones de alto valor logístico. [european-u....europa.eu], [en.wikipedia.org]

Pero ninguna tecnología sustituye la visión institucional. Escáneres, tableros, inteligencia artificial, ventanillas únicas, modelos de datos y sistemas de riesgo solo producen resultados cuando existe una cultura de cumplimiento, integridad, capacitación y coordinación. La OMA ha insistido en que la gestión de riesgo es un principio rector de la aduana moderna y que debe apoyarse en inteligencia, perfiles, criterios de selectividad y análisis avanzado de datos. La frontera inteligente no es la que inspecciona más, sino la que inspecciona mejor. [publicnow.com], [article.wn.com]

En el caso dominicano, el salto cualitativo debe consistir en pasar de la modernización administrativa a la inteligencia aduanera integral. No basta con digitalizar trámites; hay que integrar datos. No basta con facilitar comercio; hay que facilitar comercio seguro. No basta con recaudar; hay que recaudar con eficiencia, transparencia y capacidad estratégica. No basta con controlar; hay que controlar con precisión, proporcionalidad y evidencia.

Esa transformación requiere una gobernanza público-privada real. El comercio exterior no se mueve solo desde la Aduana. Se mueve con puertos, aeropuertos, zonas francas, navieras, agentes de aduanas, exportadores, importadores, transportistas, almacenes, cámaras empresariales, bancos y organismos reguladores. Toda reforma que ignore esa red terminará siendo parcial. La nueva agenda demanda mesas técnicas permanentes, indicadores compartidos, capacitación conjunta, interoperabilidad de datos y compromisos verificables.

La Aduana, cuando funciona bien, casi no se nota; pero cuando falla, todo el sistema lo siente. Se retrasan los despachos, aumentan los costos, se pierde previsibilidad, se afecta la inversión, se debilita la reputación logística y se abre espacio al ilícito. Por eso fortalecer AduanasRD no debe verse como una agenda sectorial, sino como una política de Estado. En la Aduana convergen comercio, seguridad, recaudación, salud pública, medio ambiente, inversión, logística y confianza internacional.

Bruselas deja una señal inequívoca: las aduanas del futuro no serán aquellas que acumulen más controles, sino aquellas que entiendan mejor los riesgos. Las que puedan leer datos, anticipar patrones, coordinar agencias, interoperar con socios internacionales, colaborar con el sector privado y actuar con firmeza frente al delito sin castigar innecesariamente al comercio legítimo.

Para la República Dominicana, el desafío es convertir esa visión en acción. Adaptarse al SA 2028, institucionalizar un TRS permanente, avanzar hacia tableros de eficiencia en tiempo real, fortalecer la gestión de riesgo basada en datos, preparar capacidades para el eATA, capacitar al talento humano y profundizar la coordinación público-privada no son tareas accesorias: son condiciones para competir en el nuevo comercio global.

La Aduana del siglo XXI será una institución de confianza o no será moderna. Confianza para el Estado, porque protege ingresos y fronteras; confianza para el sector privado, porque reduce incertidumbre y costos; confianza para la ciudadanía, porque impide que entren mercancías peligrosas; y confianza para la comunidad internacional, porque opera bajo estándares verificables.

Las fronteras separan territorios, pero una aduana inteligente conecta economías, protege comunidades y sostiene soberanía. Esa es la gran lección de la OMA. Esa es la oportunidad dominicana. Y esa debe ser la vara con la que se mida el futuro de AduanasRD: no solo como una entidad de control, sino como una plataforma estratégica del desarrollo nacional, capaz de proteger la sociedad mientras mantiene abierto, seguro y competitivo el pulso del comercio internacional.

Aduanas inteligentes: la nueva frontera del Estado moderno
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Recomendación final para AduanasRD

#AduanasRD debería institucionalizar el TRS como un sistema permanente de medición del desempeño fronterizo, apoyado en tecnología, datos interoperables y gobernanza público-privada. La meta debe ser pasar de estudios ocasionales a una medición continua; de diagnósticos generales a tableros en tiempo real; y de reformas aisladas a una agenda nacional de eficiencia logística.

El TRS será verdaderamente efectivo cuando permita reducir tiempos, anticipar cuellos de botella, mejorar la selectividad, transparentar resultados, coordinar mejor a las agencias y elevar la competitividad del país. En la nueva aduana inteligente, medir no es un trámite técnico: es una forma de gobernar la frontera.

PAPER


Aduanas inteligentes: seguridad, facilitación y gobernanza global en la nueva agenda de la OMA

Las sesiones 147.ª y 148.ª del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas, celebradas en Bruselas del 25 al 27 de junio de 2026, confirman que la Aduana contemporánea dejó de ser una oficina de control fiscal para convertirse en una infraestructura estratégica del Estado moderno: protege a la sociedad, sostiene la recaudación, combate el comercio ilícito, facilita el intercambio legítimo y define, con datos y cooperación internacional, la calidad de inserción de cada país en el comercio global.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Las sesiones anuales del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas constituyen uno de los espacios más determinantes para la gobernanza del comercio internacional. En su edición 147.ª y 148.ª, celebrada en Bruselas, Bélgica, del 25 al 27 de junio de 2026, la OMA reunió a 187 jefes de administraciones aduaneras para definir la agenda global del sector para el año venidero, bajo la conducción del presidente del Consejo, Bashir Adewale Adeniyi, y del secretario general de la OMA, Ian Saunders. La apertura colocó en el centro del debate una idea de enorme densidad institucional: las aduanas son un pilar de la protección de la sociedad y, al mismo tiempo, una condición operativa para que el comercio mundial funcione con seguridad, resiliencia y previsibilidad (World Customs Organization [WCO], 2026a). [carecprogram.org]

La elección del tema no es meramente retórica. La OMA ha dedicado el año 2026 al lema “Customs protecting society through vigilance and commitment”, una formulación que redefine el mandato aduanero hacia una dimensión más amplia que incluye seguridad nacional e internacional, salud pública, protección ambiental, integridad de la cadena logística, facilitación del comercio, lucha contra mercancías peligrosas y respuesta ante amenazas transfronterizas (WCO, 2026b). En esa visión, la Aduana ya no puede entenderse como una institución encerrada en el trámite, la declaración o el arancel; debe ser vista como un nodo de inteligencia pública, gestión de riesgo y cooperación internacional. [customs.govt.nz]

El planteamiento de Ian Saunders en la apertura del Consejo resume el dilema esencial de la aduana moderna. Aunque cada miembro de la OMA enfrenta realidades distintas, las expectativas sobre todas las administraciones son semejantes: el Estado exige seguridad y adecuada recaudación; la comunidad comercial y la ciudadanía exigen eficiencia y protección. Esa doble exigencia obliga a las aduanas a resolver una tensión que define la competitividad contemporánea: controlar sin paralizar, facilitar sin abdicar de la vigilancia, recaudar sin crear fricción innecesaria y proteger sin cerrar el comercio legítimo. Saunders recordó que el sistema comercial funciona porque ninguna administración aduanera tiene que actuar sola, lo que eleva la cooperación de una conveniencia técnica a una necesidad estructural (WCO, 2026a). [carecprogram.org]

La analogía utilizada por Bashir Adewale Adeniyi con la Copa Mundial de la FIFA 2026 ofrece una metáfora precisa de esa tensión. Al referirse a un evento realizado por primera vez en 16 ciudades de tres territorios soberanos, señaló que jugadores, oficiales, equipos y cientos de miles de aficionados necesitarán cruzar fronteras de manera rápida y segura. “La velocidad sin control genera caos; el control sin velocidad provoca colapso”, advirtió. Esa frase sintetiza el código operativo de la Aduana del siglo XXI: velocidad y control ya no pueden ser objetivos contradictorios; deben convertirse en capacidades simultáneas apoyadas en información anticipada, interoperabilidad, tecnología, confianza y gestión inteligente del riesgo (WCO, 2026a). [carecprogram.org]

Desde esa perspectiva, la participación de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes y de INTERPOL en la jornada inaugural no es accidental. La presidenta de la JIFE, Sevil Atasoy, y el secretario general de INTERPOL, Valdecy Urquiza, reafirmaron que las aduanas ocupan una posición crítica en la lucha contra drogas ilícitas, tráfico transfronterizo, crimen organizado y amenazas que deterioran el tejido social. La OMA destacó que la alianza entre aduanas, organismos internacionales y agencias nacionales de aplicación de la ley se basa en intercambio de información, coordinación operativa y confianza institucional, dimensiones indispensables para enfrentar amenazas que ya no respetan jurisdicciones ni fronteras administrativas (WCO, 2026a). [carecprogram.org]

El valor de estas sesiones también radica en los avances técnicos presentados por la OMA. Entre ellos figuran la publicación de las Enmiendas del Sistema Armonizado 2028, la actualización de herramientas vinculadas a la medición de tiempos de liberación de mercancías, el lanzamiento de un ecosistema digital para el Carnet ATA y los resultados de operaciones internacionales de aplicación de la ley como Thunder y Global Gateway. Estos elementos no son accesorios documentales; son la infraestructura normativa, tecnológica y operativa que permite a las aduanas clasificar mejor, medir mejor, controlar mejor y facilitar mejor (WCO, 2026a). [carecprogram.org]

Las Enmiendas del Sistema Armonizado 2028 representan una de las transformaciones más significativas de la arquitectura técnica del comercio mundial. La OMA ha confirmado que la edición 2028 del Sistema Armonizado entrará en vigor el 1 de enero de 2028 y comprende 299 conjuntos de cambios, con una nomenclatura de 1,229 partidas y 5,852 subpartidas; frente a la edición 2022, se crean seis nuevas partidas y 428 nuevas subpartidas, mientras se eliminan cinco partidas y 172 subpartidas. Estos cambios responden a nuevas prioridades del comercio global vinculadas con salud pública, vacunas, suplementos alimenticios, residuos plásticos, protección ambiental, evolución tecnológica y necesidades regulatorias emergentes (WCO, 2026c, 2026d). [wcotechcon...events.org], [wcotechcon...events.org]

Para la República Dominicana, este proceso tiene una implicación estratégica directa. Una nación que aspira a consolidarse como hub logístico regional, fortalecer sus zonas francas, ampliar exportaciones, atraer inversión y elevar su reputación como plataforma comercial no puede adoptar el SA 2028 como simple actualización de códigos. Debe asumirlo como una reforma de inteligencia comercial. La transición exige una matriz nacional de correlación SA 2022–SA 2028, actualización de sistemas, capacitación técnica, revisión de perfiles de riesgo, orientación al sector privado, adecuación de declaraciones y coordinación con los organismos que emiten permisos o regulan mercancías sensibles. Clasificar mejor no es solo cumplir con la OMA; es producir mejores estadísticas, reducir controversias, fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la capacidad del Estado para leer su comercio exterior (WCO, 2026c, 2026d). [wcotechcon...events.org], [wcotechcon...events.org]

La medición de la eficiencia aduanera constituye otro eje fundamental. La OMA reconoce el Time Release Study, o TRS, como una metodología consolidada para medir el tiempo transcurrido desde la llegada de las mercancías hasta su liberación física. La versión 4 de la Guía TRS, actualizada en 2025, incorpora planificación estructurada, mapeo de procesos, mejores técnicas de muestreo, análisis por intervalos, visualización de datos, manejo de valores atípicos, seguimiento continuo y coordinación entre Aduanas, otras agencias fronterizas y actores privados. Además, el TRS está vinculado al artículo 7.6 del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, que alienta la medición y publicación periódica de los tiempos promedio de liberación de mercancías (WCO, 2025a, 2025b). [despachant...ntinos.com], [mexicoindustry.com]

En términos dominicanos, el TRS debe dejar de verse como un estudio ocasional y convertirse en un sistema permanente de medición del desempeño fronterizo. Medir el tiempo total de despacho es importante, pero insuficiente. Es indispensable desagregar cada fase: llegada, descarga, manifiesto, presentación de declaración, validación documental, selectividad, inspección, pago, autorización, levante y salida física del recinto. Solo así puede determinarse si la demora se origina en Aduanas, en otro organismo regulador, en el operador portuario, en el agente, en el importador, en el sistema de pago, en la documentación o en el transporte. La eficiencia real no se demuestra con percepciones, sino con evidencia operacional verificable (WCO, 2025a, 2025b). [despachant...ntinos.com], [mexicoindustry.com]

La efectividad del TRS debe evaluarse por su capacidad para producir decisiones. Un TRS útil no es el que genera un informe voluminoso, sino el que identifica cuellos de botella, reduce tiempos, mejora la selectividad, disminuye inspecciones sin hallazgos, aumenta la previsibilidad, optimiza la coordinación con otras agencias y crea confianza en la comunidad comercial. En el caso dominicano, tendría sentido avanzar hacia un Tablero Nacional de Desempeño Aduanero en tiempo real, conectado a SIGA, VUCE, puertos, aeropuertos, depósitos, navieras, couriers, bancos, organismos reguladores y sistemas de pago. Ese tablero permitiría administrar la frontera con criterios de gestión pública avanzada: saber dónde se detiene una operación, cuánto tiempo lleva detenida, quién debe intervenir y qué decisión corresponde tomar (WCO, 2025a, 2025b). [despachant...ntinos.com], [mexicoindustry.com]

La gestión de riesgo es el tercer pilar de esta transformación. La OMA considera la gestión de riesgo como uno de los principios rectores de la administración aduanera moderna, especialmente en un entorno marcado por el aumento del volumen del comercio, la complejidad logística y la necesidad de intervenir tan temprano como sea posible en la cadena de suministro. El Compendio de Gestión de Riesgo de la OMA establece marcos organizacionales, procesos de evaluación, perfiles, criterios de selectividad y herramientas de focalización orientadas a identificar envíos, pasajeros y medios de transporte de alto riesgo (WCO, s. f.-a). [publicnow.com]

La actualización del Compendio como aplicación web dinámica incorpora técnicas modernas de análisis de datos, incluyendo inteligencia artificial aplicada a la gestión de riesgo aduanero, y reconoce nuevos desafíos como amenazas internas en la cadena logística. Para AduanasRD, este punto es central: la frontera inteligente no es la que inspecciona más, sino la que inspecciona mejor. Eso implica perfiles dinámicos, analítica predictiva, datos anticipados, historial de operadores, alertas internacionales, patrones de valoración, clasificación, origen, rutas inusuales, frecuencia de operaciones, resultados de inspecciones y control posterior al despacho (WCO, s. f.-a; WCO, 2024). [publicnow.com], [article.wn.com]

La tecnología, sin embargo, no produce transformación por sí sola. Requiere arquitectura de datos. En ese sentido, el Modelo de Datos de la OMA resulta decisivo porque ofrece un lenguaje universal para el intercambio transfronterizo de información, facilita la implementación de ventanillas únicas, alimenta la analítica de datos, armoniza definiciones y permite interoperabilidad entre Aduanas y otros organismos reguladores de frontera. La OMA destaca que este modelo reduce costos, mejora eficiencias y permite avanzar hacia entornos modernos con formatos como JSON y API para intercambio electrónico de información (WCO, s. f.-b). [wcoomd.org]

La digitalización del Carnet ATA mediante el ecosistema eATA confirma la misma tendencia. La OMA y la Cámara de Comercio Internacional lanzaron el Carnet ATA digital el 1 de junio de 2026, con implementación inicial en los 27 Estados miembros de la Unión Europea, Noruega, Suiza y Reino Unido, equivalentes a 30 países. El eATA permite digitalizar el ciclo de vida del Carnet ATA, incluyendo emisión, declaraciones, transacciones, seguimiento y reclamaciones, con herramientas como ATA Carnet Core, ATA Carnet Customs y ATA Carnet App. Esto mejora trazabilidad, seguridad, calidad de datos y eficiencia para empresas, cámaras y administraciones aduaneras (International Chamber of Commerce [ICC], 2026; WCO, 2026e). [european-u....europa.eu], [en.wikipedia.org]

Para República Dominicana, prepararse para el eATA no debe verse como un asunto marginal. El país puede beneficiarse de un instrumento que facilita la admisión temporal de equipos profesionales, muestras comerciales, mercancías para ferias, exposiciones, eventos deportivos, producciones audiovisuales y bienes de alto valor logístico. En una economía que busca fortalecer turismo de eventos, zonas francas, servicios, industrias creativas, comercio internacional y conectividad regional, la admisión temporal digital puede convertirse en un componente de competitividad, especialmente si se articula con ventanilla única, gestión de riesgo y trazabilidad documental (ICC, 2026; WCO, 2026e). [european-u....europa.eu], [en.wikipedia.org]

La capacitación del talento humano es una condición indispensable. La OMA dispone de plataformas como WCO Academy, que ofrece cursos, webinars y materiales especializados en instrumentos, conceptos y herramientas aduaneras, con más de 500 horas de formación orientadas al fortalecimiento de capacidades. Pero la República Dominicana debe ir más allá de la capacitación episódica. Necesita una escuela o programa permanente de inteligencia aduanera, con rutas de certificación en clasificación, valoración, origen, gestión de riesgo, análisis de datos, SA 2028, Modelo de Datos de la OMA, TRS, eATA, inspección no intrusiva, ciberseguridad e interoperabilidad (WCO, s. f.-c). [iris.who.int]

El sector privado debe participar desde el diseño, no solo como usuario final de la modernización. Importadores, exportadores, agentes de aduanas, zonas francas, navieras, operadores portuarios, couriers, almacenes fiscales, cámaras empresariales, transportistas, bancos y usuarios de VUCE poseen información crítica sobre tiempos reales, costos ocultos, duplicidades, permisos, demoras, inspecciones repetidas y fricciones operativas. La OMA ha enfatizado que herramientas como el TRS requieren participación inclusiva, coordinación interinstitucional y un enfoque de desempeño de toda la frontera, lo que convierte la gobernanza público-privada en una condición de éxito y no en un componente decorativo (WCO, 2025a, 2025b). [despachant...ntinos.com], [mexicoindustry.com]

La propuesta institucional para AduanasRD debería articularse en una Mesa Nacional de Implementación integrada por la Dirección General de Aduanas, el Comité Nacional de Facilitación del Comercio, VUCE, organismos reguladores de frontera, autoridades portuarias y aeroportuarias, zonas francas, sector privado organizado, academia, centros de formación y socios internacionales. Esta mesa debería producir tres resultados verificables: un cronograma nacional de adaptación al SA 2028, un plan permanente de medición TRS con indicadores públicos y una hoja de ruta tecnológica para gestión de riesgo e interoperabilidad. La reforma aduanera no puede depender de proyectos aislados; debe convertirse en un sistema de gobernanza, medición y mejora continua (WCO, 2025a; WCO, 2026c). [despachant...ntinos.com], [wcotechcon...events.org]

En última instancia, las sesiones de Bruselas confirman que la Aduana se ha convertido en una institución bisagra entre seguridad y desarrollo. Su misión moderna consiste en proteger a la sociedad sin sofocar el comercio, facilitar operaciones legítimas sin abrir espacio al ilícito, recaudar con justicia sin multiplicar fricciones y operar con estándares globales sin perder sensibilidad nacional. Para la República Dominicana, esta agenda es una oportunidad. Si AduanasRD logra integrar SA 2028, TRS continuo, análisis de riesgo, eATA, Modelo de Datos de la OMA, capacitación especializada y gobernanza público-privada, podrá consolidarse como una plataforma estratégica del desarrollo nacional y no simplemente como una entidad de control.

La frontera del futuro no será la más cerrada ni la más permisiva. Será la más inteligente. Y una frontera inteligente exige instituciones capaces de leer datos, anticipar riesgos, coordinar actores, proteger comunidades y facilitar el comercio legítimo con transparencia, velocidad y confianza. Esa es la vara que deja Bruselas. Esa es la nueva agenda de la OMA. Y esa debe ser, también, la brújula de una Aduana dominicana llamada a competir con visión en el comercio internacional del siglo XXI.

Referencias

International Chamber of Commerce. (2026, June 1). Digital ATA Carnet launches in 30 countries. [en.wikipedia.org]

World Customs Organization. (s. f.-a). WCO Customs Risk Management Compendium. [publicnow.com]

World Customs Organization. (s. f.-b). WCO Data Model. [wcoomd.org]

World Customs Organization. (s. f.-c). WCO Academy. [iris.who.int]

World Customs Organization. (2024, June 5). Updated version of WCO Risk Management Compendium now available as a dynamic web application. [article.wn.com]

World Customs Organization. (2025a). Time Release Study Guide – Version 4. [despachant...ntinos.com]

World Customs Organization. (2025b, October 23). Version 4 of Time Release Study Guide now available. [mexicoindustry.com]

World Customs Organization. (2026a, June 26). WCO Council Sessions open with Customs’ role in protecting society high on the agenda. [carecprogram.org]

World Customs Organization. (2026b, January 26). WCO dedicates 2026 to Customs protecting society through vigilance and commitment. [customs.govt.nz]

World Customs Organization. (2026c, January 21). HS 2028 amendments: Adapting the Harmonized System to global priorities and trade evolution. [wcotechcon...events.org]

World Customs Organization. (2026d). Amendments effective from 1 January 2028. [wcotechcon...events.org]

World Customs Organization. (2026e, June 1). Global trade takes a digital leap with eATA rollout in 30 countries. [european-u....europa.eu]

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