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miércoles, 3 de junio de 2026

Aduanas facilitará pago de impuestos con tarjetas de crédito o débito


Aduanas facilitará pago de impuestos con tarjetas de crédito o débito

Con el propósito de promover el pago de impuestos a través de credenciales digitales, la DGA firmó un acuerdo con Visa y las empresas adquirentes CardNET, AZUL y PORTAL.

Santo Domingo, R.D., 2 de junio de 2026. – La Dirección General de Aduanas (DGA) pone en funcionamiento la Plataforma de Pagos con Tarjetas de Crédito y Débito para ciudadanos dominicanos y extranjeros, dando pasos firmes, con esta acción, hacia la transformación digital y el fortalecimiento en sus canales de servicio.

Estos pagos, ya sean con tarjetas físicas o dispositivos móviles, podrán realizarse de manera gradual en las diferentes administraciones de la institución, así como, en sus plataformas digitales. Esto ayudará a agilizar la recaudación, reducir el uso de efectivo y mejorar la trazabilidad.

Esta iniciativa facilitará el cumplimiento de las obligaciones aduaneras, impactando especialmente a las MIPYMES, que son clave para la economía del país. Asimismo, permite pagos inmediatos, mejora el flujo de caja y aumenta la competitividad.

Este anuncio se realizó en el marco de una firma de un convenio que contó con la presencia del presidente Luis Abinader Corona y en el que participaron la DGA, la empresa Visa y las entidades adquirentes CardNET, AZUL y PORTAL.

El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, destacó que la entidad que dirige tiene como objetivo facilitar y agilizar el cumplimiento de las obligaciones de pago, ofreciéndoles a los usuarios una experiencia más práctica y segura.

“Esto muestra nuestro compromiso con la transparencia y la eficiencia en la gestión pública”, expresó Arroyo en el acto del lanzamiento.

Arroyo indicó que actualmente, el 99 % de la recaudación se realiza por canales electrónicos, mientras que apenas un 1 % se canaliza por medios tradicionales. El pago con tarjeta de crédito y débito complementa este ecosistema digital, ampliando las opciones para transacciones de menor monto y alta frecuencia.

De su lado, Gustavo Turquia, gerente general de Visa República Dominicana, señaló: “Nos enorgullece trabajar con la Dirección General de Aduanas, CardNET, PORTAL y AZUL en la habilitación de pagos digitales en el sistema aduanero”.

Esta iniciativa genera valor para todo el ecosistema al simplificar procesos para importadores y agentes, fortalecer la eficiencia y la transparencia en la gestión pública, y contribuir a dinamizar la economía. Precisamente, para acompañar ese avance y promover la adopción de estos medios de pago, durante el período comprendido entre el 2 de junio y el 31 de julio de 2026, a través de sus bancos emisores en República Dominicana, se pondrá a disposición de los tarjetahabientes de Visa, de tarjetas de crédito, un beneficio de cashback de hasta un 10 %, al pagar sus impuestos aduaneros, tanto en ventanillas de la DGA como en sus canales digitales habilitados, agregó.

En tanto, Luis Bencosme, presidente ejecutivo de CardNET, indicó que “las empresas de aquerencia tenemos una clara visión de futuro sobre la aceptación de medios de pago y su impacto en el desarrollo integral del país. Agradecemos a la Dirección General de Aduanas por la confianza depositada en nosotros para hacer posible este proyecto y reiteramos nuestra disposición de seguir colaborando en iniciativas que generen eficiencia, innovación y valor”.

Los representantes de las diversas entidades coincidieron en destacar la importancia de este acuerdo como un hito en la modernización del comercio al garantizar mayor eficiencia, seguridad y cumplimiento normativo.


🚀💳 Más facilidad, más agilidad y más transformación digital.

La Dirección General de Aduanas (@aduanard) habilita el pago de impuestos y tasas aduaneras con tarjetas de crédito y débito, en alianza con @Visa, @CardNETRD , AZUL y PORTAL. 🇩🇴✨📲

La medida da seguimiento a un… pic.twitter.com/6tzRPK2yU4

— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) June 2, 2026

Una nueva forma de conectar contigo. #AduanasRDConectaContigo#PagoConTarjetaDGA pic.twitter.com/32TL4ew6ER

— Dirección General de Aduanas (@aduanard) June 2, 2026

En #AduanasRD ponemos en funcionamiento la Plataforma de Pagos con Tarjetas de Crédito y Débito para ciudadanos dominicanos y extranjeros, fortaleciendo nuestros canales de servicio y avanzando hacia una experiencia más ágil, segura y eficiente. pic.twitter.com/niNxLIWMq9

— Dirección General de Aduanas (@aduanard) June 2, 2026
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🚀💳 Más facilidad, más agilidad y más transformación digital.

La Dirección General de Aduanas (@aduanard) habilita el pago de impuestos y tasas aduaneras con tarjetas de crédito y débito, en alianza con @Visa, @CardNETRD , AZUL y PORTAL. 🇩🇴📲

La medida da seguimiento a un anuncio del presidente @LuisAbinader (27 de febrero 📅), reafirmando el compromiso de #AduanasRD con la modernización 🚀 y la facilitación del comercio 🌎.

🗣️ @nelsonarroyop, director general de Aduanas, destacó:
“Esto muestra nuestro compromiso con la transparencia 🔍 y la eficiencia ⚙️ en la gestión pública”.

💬 Gustavo Turquía, de Visa RD:
“Nos enorgullece trabajar con la DGA, CardNET, PORTAL y AZUL en la habilitación de pagos digitales en el sistema aduanero”.

💬 Luis Bencosme, de @CardNETRD:
“Esta iniciativa impulsa la innovación, la eficiencia y el desarrollo del país”.

Los pagos podrán realizarse con tarjetas físicas o dispositivos móviles, de manera gradual en administraciones y plataformas digitales, agilizando la recaudación ⏱️, reduciendo el uso de efectivo 💵 y mejorando la trazabilidad 🔎.

Esta iniciativa facilita el cumplimiento de las obligaciones aduaneras, impactando especialmente a las MIPYMES 🏭, clave para la economía nacional, al permitir pagos inmediatos, mejorar el flujo de caja 💼 y elevar la competitividad 📈.

📊 Actualmente, el 99 % de la recaudación de la DGA se realiza por canales electrónicos, y esta nueva modalidad fortalece el ecosistema digital, ampliando opciones para transacciones de menor monto y alta frecuencia.

🎯 Además, del 2 de junio al 31 de julio de 2026, los usuarios de tarjetas de crédito Visa podrán recibir hasta un 10 % de cashback 💸 al pagar sus impuestos aduaneros.

🤝 Un paso firme que fortalece la transparencia, la seguridad 🔐 y el cumplimiento normativo, marcando un hito en la modernización del comercio en República Dominicana.
#PagoConTarjetaDGA 💳 #AduanasRD #TransformaciónDigital 🚀 #PagosDigitales #FacilitaciónDelComercio 🌎 #InnovaciónPública #GobiernoDigital #Eficiencia ⚙️ #Transparencia 🔍 #ComercioExterior #EconomíaDigital #CardNETRD #RepúblicaDominicana 🇩🇴 #Fintech #Bancarización #MIPYMES #ServiciosDigitales #Competitividad #DGA
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Pagar mejor para competir mejor

La decisión de la Dirección General de Aduanas de habilitar el pago de impuestos y tasas con tarjetas de crédito y débito no es un simple ajuste operativo: es una señal de madurez institucional, una apuesta por la eficiencia del comercio y una respuesta concreta a las necesidades de una economía que exige servicios públicos más ágiles, trazables y alineados con la transformación digital.

En la administración pública contemporánea, la modernización no se mide únicamente por la incorporación de tecnología, sino por la capacidad de convertirla en soluciones concretas para la ciudadanía y el aparato productivo. En esa lógica, la puesta en funcionamiento de la Plataforma de Pagos con Tarjetas de Crédito y Débito de la Dirección General de Aduanas representa un paso de fondo, no de forma. La medida permite que ciudadanos dominicanos y extranjeros puedan pagar impuestos y tasas aduaneras con tarjetas físicas o mediante dispositivos móviles, de manera gradual, tanto en las administraciones de la institución como en sus canales digitales. Ese cambio, aparentemente técnico, tiene un impacto directo sobre la recaudación, la reducción del uso de efectivo y la trazabilidad de las operaciones, tres pilares esenciales de una gestión pública moderna y confiable.

Lo verdaderamente relevante de esta decisión es que no se limita a incorporar un nuevo medio de pago, sino que fortalece una visión de Estado en la que el servicio público deja de girar alrededor de la burocracia y comienza a organizarse en función del usuario. Cuando Aduanas facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias con una modalidad más práctica y segura, no solo simplifica un trámite: reduce fricciones, acorta tiempos, ordena procesos y mejora la experiencia de quienes participan en el comercio. El propio director general de Aduanas, Nelson Arroyo, subrayó que el objetivo es facilitar y agilizar el cumplimiento de las obligaciones de pago, en coherencia con una institución que ya procesa el 99 % de su recaudación por canales electrónicos, mientras apenas un 1 % se maneja por vías tradicionales. Ese dato revela que la decisión no nace de la improvisación, sino de una evolución consistente hacia un ecosistema digital cada vez más robusto. 

Desde la perspectiva económica, el mayor mérito de esta iniciativa es su impacto potencial sobre las micro, pequeñas y medianas empresas. En países como la República Dominicana, donde las MIPYMES constituyen una base determinante del tejido productivo, cualquier política pública que reduzca costos transaccionales y mejore el flujo de caja tiene un valor estratégico. La nueva plataforma permite pagos inmediatos, introduce flexibilidad financiera y aumenta la competitividad de quienes dependen de operaciones frecuentes, muchas veces de bajo y mediano monto. De acuerdo con las informaciones difundidas durante el lanzamiento, en 2025 la DGA captó ingresos por más de 270 mil millones de pesos, de los cuales alrededor de 30 mil millones fueron aportados por pequeños y medianos contribuyentes. En otras palabras, el peso de este segmento justifica plenamente la necesidad de habilitar instrumentos de pago más ágiles, flexibles y modernos. 

Hay además un ángulo de enorme importancia que a menudo se subestima: el pago con tarjeta no solo simplifica, también ordena. En tiempos donde la transparencia y la trazabilidad son exigencias ciudadanas permanentes, cada transacción electrónica deja una huella verificable que fortalece el control fiscal, mejora la capacidad de supervisión y reduce los riesgos asociados al manejo de efectivo. Esa combinación entre facilidad y control es una de las grandes virtudes de la transformación digital bien entendida: no sustituye la responsabilidad institucional, sino que la fortalece. En el caso aduanero, esto se traduce en mejores condiciones para la gestión del riesgo, mayor previsibilidad para los operadores y una administración más alineada con estándares internacionales de cumplimiento y facilitación del comercio. 

No menos importante es el mensaje que envía esta alianza entre la DGA, Visa, CardNET, AZUL y PORTAL. En sociedades que aspiran a competir globalmente, la colaboración público-privada deja de ser un discurso y se convierte en una herramienta concreta de progreso. El acuerdo demuestra que cuando las capacidades institucionales del Estado se articulan con la experiencia tecnológica y operativa del sector privado, el resultado puede traducirse en mejores servicios, mayor inclusión financiera y más confianza para los actores económicos. La valoración expresada por los representantes de Visa y CardNET no debe verse como un formulismo corporativo, sino como la constatación de que el sistema aduanero dominicano está avanzando hacia modelos de pago interoperables, seguros y funcionales para una economía cada vez más digitalizada.

La promoción de cashback de hasta un 10 % para tarjetahabientes de Visa crédito, vigente del 2 de junio al 31 de julio de 2026 a través de bancos emisores en la República Dominicana, también merece una lectura más amplia. Más allá de su valor comercial inmediato, funciona como un incentivo a la adopción y acelera el cambio cultural que toda innovación pública necesita para consolidarse. Ninguna plataforma se legitima solo por existir; debe ser usada, comprendida y apropiada por sus usuarios. En ese sentido, el incentivo ayuda a que contribuyentes, importadores y agentes se familiaricen con una modalidad que, de mantenerse con eficacia, podría redefinir la forma en que muchas obligaciones aduaneras se pagan en el país.

La trascendencia de esta medida, sin embargo, va más allá de la comodidad transaccional. Se inscribe en un proceso más amplio de reforma silenciosa pero decisiva: la construcción de una administración pública dominicana capaz de dialogar con las exigencias del presente. En materia aduanera, eso significa pasar de esquemas centrados en la tramitación a modelos orientados a resultados; dejar atrás procedimientos pesados para sustituirlos por soluciones digitales que reduzcan costos logísticos, mejoren tiempos de respuesta y eleven la competitividad del país. Cuando una mercancía se despacha con menos fricción, cuando un importador paga con mayor facilidad, cuando una MIPYME preserva su liquidez y cuando el Estado gana trazabilidad, el beneficio es colectivo. No se trata únicamente de cobrar mejor, sino de crear mejores condiciones para producir, importar, exportar y crecer. 

Por eso, la nueva plataforma de pagos de Aduanas debe interpretarse como un hito institucional y no como una anécdota tecnológica. Su valor reside en que combina innovación, facilitación del comercio, inclusión financiera y transparencia en una misma decisión. La República Dominicana necesita más políticas públicas de esta naturaleza: concretas, útiles, medibles y conectadas con las necesidades reales del sector productivo. En una economía donde la competitividad se juega también en la calidad de los servicios del Estado, facilitar el pago de impuestos con tarjetas de crédito y débito equivale a algo más profundo que modernizar una ventanilla: equivale a reconocer que el tiempo del ciudadano, la liquidez de la empresa y la confianza en las instituciones también forman parte del desarrollo. Y cuando un país entiende eso, da un paso firme no solo hacia la digitalización, sino hacia una mejor gobernanza. 

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

🚀💳 Pagar mejor para competir mejor.
La Dirección General de Aduanas habilita el pago de impuestos y tasas aduaneras con tarjetas de crédito y débito, una medida que fortalece la transformación digital, amplía los canales de servicio y mejora la experiencia de los usuarios. 

📲 Esta nueva modalidad permitirá realizar pagos con tarjetas físicas o desde dispositivos móviles, de manera gradual, en las administraciones de la institución y en sus plataformas digitales, agilizando la recaudación, reduciendo el uso de efectivo y elevando la trazabilidad de las operaciones. 

🏭 El impacto será especialmente positivo para las MIPYMES, al facilitar pagos inmediatos, mejorar el flujo de caja y fortalecer la competitividad de quienes mueven una parte esencial del comercio nacional.

📊 Hoy, el 99 % de la recaudación de Aduanas ya se realiza por canales electrónicos, y esta innovación complementa ese ecosistema con más opciones para transacciones de menor monto y alta frecuencia. 

🤝 La alianza entre DGA, Visa, CardNET, AZUL y PORTAL marca un paso firme hacia una gestión pública más eficiente, segura, transparente y alineada con las mejores prácticas del comercio moderno. 

💸 Además, los tarjetahabientes de Visa crédito podrán acceder a un cashback de hasta 10 % al pagar sus impuestos aduaneros del 2 de junio al 31 de julio de 2026, a través de bancos emisores en República Dominicana.

#AduanasRD #TransformaciónDigital #PagosDigitales #FacilitaciónDelComercio #InnovaciónPública #ComercioExterior #MIPYMES #RepúblicaDominicana #Eficiencia #Transparencia #EconomíaDigital #DGA #ServiciosDigitales #Competitividad #GuasábaraEditor

martes, 19 de mayo de 2026

DGA consolida liderazgo en protección de la propiedad intelectual con récord de incautaciones en 2026


DGA consolida liderazgo en protección de la propiedad intelectual con récord de incautaciones en 2026

La institución fortalece sus medidas de frontera, articula acciones con el sector legal y eleva la eficacia en la lucha contra el comercio ilícito en la República Dominicana.

Santo Domingo, R.D., 19 de mayo de 2026.- La Dirección General de Aduanas (DGA) reafirma su rol como pilar del comercio legítimo en la República Dominicana al consolidar una estrategia integral de protección de la propiedad intelectual, sustentada en el fortalecimiento de sus medidas de frontera y en la articulación efectiva con actores clave del sector legal. Como resultado de estos esfuerzos, la institución alcanzó en 2026 la retención de 7,018,084 unidades de mercancías, lo que representa un incremento del 160 % respecto a períodos anteriores y establece un nuevo estándar nacional en la lucha contra el comercio ilícito.

El impacto de estas acciones se refleja en la focalización de operativos en rubros de alto riesgo, destacándose la incautación de 6,874,920 unidades de materia prima para calzados, así como 34,800 unidades de productos de salud y farmacéuticos, 27,698 unidades de accesorios de celulares y 15,825 unidades de bolsos y carteras, evidenciando la amplitud del control ejercido en distintos segmentos del comercio.


En el marco de esta estrategia, la DGA, a través de su Departamento de Propiedad Intelectual, desarrolló un encuentro estratégico con firmas de abogados representantes de marcas, orientado a fortalecer la coordinación institucional y optimizar la capacidad de respuesta frente a las nuevas modalidades del comercio ilícito. Esta iniciativa se inscribe dentro de una agenda de modernización que reconoce el papel de los representantes de titulares como aliados fundamentales para la detección temprana de mercancías sospechosas y la protección efectiva de los derechos marcarios.

Como parte de este proceso, la institución ha priorizado el registro de titulares, herramienta clave para robustecer los mecanismos de control en los puntos de entrada al país. A la par, ha implementado nuevos procesos de perfilado y análisis de riesgo que permiten identificar posibles infracciones desde etapas tempranas de la cadena logística, incrementando así la eficacia de las medidas de retención.


De igual manera, la DGA ha fortalecido su presencia operativa mediante la designación de nuevos equipos especializados en puertos y aeropuertos estratégicos, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), Punta Cana, Puerto Plata y Santiago, ampliando significativamente su capacidad de vigilancia en las principales puertas de entrada del territorio nacional.

Este despliegue institucional se complementa con un programa continuo de capacitación y actualización técnica del personal, orientado a elevar su nivel de especialización frente a las dinámicas cambiantes del comercio ilícito. Asimismo, la entidad ha reforzado los procesos de destrucción de mercancías retenidas, garantizando una gestión integral, transparente y alineada con la normativa vigente.

El enfoque adoptado por la DGA no solo fortalece la protección de los derechos de propiedad intelectual, sino que impacta directamente en la seguridad del consumidor, la salud pública y la competitividad del mercado formal, al reducir la circulación de productos ilícitos y promover condiciones de comercio justo en el país.

Con estos avances, la Dirección General de Aduanas consolida una gestión firme, moderna y orientada a resultados, reafirmando su compromiso con la legalidad, la institucionalidad y el bienestar de la sociedad dominicana.

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🚢✨ DGA consolida su liderazgo en la protección de la propiedad intelectual en RD

🔍 En 2026 alcanzamos un récord histórico con la retención de más de 7 millones de unidades, fortaleciendo la lucha contra el comercio ilícito 💼⚖️

🤝 Impulsamos alianzas con firmas legales y titulares de marcas para detectar mercancías sospechosas a tiempo
📦 Reforzamos controles en puertos y aeropuertos clave del país
🎓 Elevamos la capacitación técnica de nuestro personal

✅ Protegemos al consumidor
✅ Defendemos la salud pública
✅ Garantizamos un comercio justo

En #AduanasRD seguimos avanzando con una gestión firme, moderna y orientada a resultados 🇩🇴

#DGA #PropiedadIntelectual #ComercioJusto #SeguridadAduanera #RDAvanza #LuchaContraElIlícito #Institucionalidad #Transparencia

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Cuando la frontera protege la innovación: el nuevo estándar dominicano en propiedad intelectual

El récord de retenciones de la DGA en 2026 —más de 7 millones de unidades— revela algo más profundo que eficiencia operativa: confirma una política de Estado que defiende al consumidor, protege la salud pública y fortalece la competitividad del mercado formal frente al comercio ilícito.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

Hay cifras que, por su magnitud, obligan a detenerse. Pero hay cifras que, además, explican un cambio de época. La retención de 7,018,084 unidades vinculadas a infracciones de propiedad intelectual en 2026, con un incremento de 160 % respecto a períodos anteriores, pertenece a esta segunda categoría. No es un dato para el archivo estadístico, sino una señal inequívoca de que la frontera dominicana está dejando de ser una línea de paso para convertirse en un espacio inteligente de protección del comercio legítimo. Y en un mundo donde la falsificación y el contrabando se han profesionalizado como industrias transnacionales, ese giro institucional no es accesorio: es estratégico.

Durante años, la propiedad intelectual fue vista por muchos como un asunto de marcas, abogados y trámites. Hoy, esa lectura resulta insuficiente. La propiedad intelectual es, en realidad, un componente central de la economía contemporánea: sostiene reputaciones, moviliza inversión, incentiva innovación, preserva empleos formales y protege al consumidor de productos inseguros. Cuando una aduana controla con precisión la entrada de mercancías que vulneran derechos marcarios, no está defendiendo únicamente un logotipo; está defendiendo la confianza del mercado, la trazabilidad de la cadena de suministro y la integridad de la competencia. En ese sentido, lo que la Dirección General de Aduanas está demostrando con estos resultados es que la legalidad también se administra con método, tecnología, alianzas y presencia territorial.

La composición de las retenciones confirma la lectura de riesgo que se está aplicando. Que el grueso esté concentrado en 6,874,920 unidades de materia prima para calzados habla de un fenómeno particularmente sensible: la falsificación no llega siempre como producto terminado; muchas veces entra como insumo, como componente “inocente” que luego alimenta talleres y cadenas informales, diluyendo responsabilidades y multiplicando el daño. A esto se suman 34,800 unidades de productos de salud y farmacéuticos, que no pueden interpretarse solo como contrabando: ahí se juega la salud pública, el riesgo de falsificación de medicamentos, la exposición a productos sin registro, sin control sanitario y sin garantías. Y cuando aparecen 27,698 accesorios de celulares y 15,825 bolsos y carteras, el mapa queda completo: la infracción es transversal, apunta a consumo masivo, erosiona al comercio formal y contamina la percepción de calidad del mercado nacional.

Frente a ese tipo de amenazas, la respuesta más peligrosa es la improvisación. Por eso tiene relevancia que la estrategia aduanera esté incorporando una dimensión que tradicionalmente se subestimaba: la articulación sistemática con el sector legal y con los representantes de titulares de derechos. El encuentro estratégico desarrollado por el Departamento de Propiedad Intelectual con firmas de abogados representantes de marcas es, en esencia, una decisión de inteligencia institucional. Nadie conoce mejor la anatomía de una marca, sus patrones de falsificación, sus señales de alerta y sus rutas típicas que quienes la defienden todos los días en los tribunales y en los mercados. Convertir ese conocimiento en cooperación operativa, y no en comunicación tardía, mejora la calidad del control, reduce los falsos positivos y acelera la capacidad de reacción.

Este enfoque colaborativo se vuelve aún más potente cuando se traduce en herramientas concretas. La priorización del registro de titulares no es un trámite más: es un mecanismo de orden. Permite identificar con mayor rapidez, establecer contactos verificables, documentar autenticidad y activar procesos con información completa. Al mismo tiempo, la implementación de nuevos procesos de perfilado y análisis de riesgo indica un salto cualitativo: se pasa del control generalista al control basado en señales, patrones, trazabilidad y comportamiento logístico. En el comercio contemporáneo, donde el volumen crece, el tiempo apremia y las rutas se diversifican, la efectividad no proviene de revisar más, sino de revisar mejor. Y revisar mejor exige datos, coordinación y criterio técnico.

La dimensión territorial también importa, porque la frontera no es un lugar abstracto: son puntos concretos por donde entra la economía. El fortalecimiento de equipos especializados en nodos como el AILA, Punta Cana, Puerto Plata y Santiago responde a una realidad ineludible: el comercio ilícito se mueve por donde hay flujo, conectividad y oportunidad. Allí donde hay más tránsito, hay más incentivo para vulnerar controles. Ampliar capacidades en esas puertas de entrada equivale a cerrar grietas históricas y a enviar una señal disuasiva al mercado ilegal, que siempre calcula costos, riesgos y probabilidades.

Pero una estrategia integral no se sostiene solo en despliegue. Se sostiene en continuidad. Por eso, el componente de capacitación y actualización técnica es crucial: las modalidades del comercio ilícito cambian, se adaptan, se sofisticaron. La aduana que se queda con manuales viejos pierde la batalla en silencio. Formar y especializar al personal es formar músculo institucional, elevar criterios, mejorar la calidad de la evidencia y blindar procedimientos. En paralelo, fortalecer el proceso de destrucción de mercancías retenidas completa el círculo de integridad: lo que se incauta no puede volver al circuito por puertas laterales, ni alimentar mercados de reventa, ni convertirse en incentivo perverso. La destrucción transparente, conforme a norma, es parte de la credibilidad del sistema.

Al final, el punto decisivo es el impacto: ¿qué gana el país con este enfoque? Gana seguridad del consumidor, porque disminuye la circulación de productos falsificados y potencialmente peligrosos. Gana salud pública, porque contiene la entrada de bienes farmacéuticos y sanitarios sin trazabilidad confiable. Gana competitividad, porque protege a quienes cumplen la ley, pagan impuestos, generan empleos y sostienen estándares. Y gana reputación internacional, porque los socios comerciales observan con lupa la capacidad de un país para garantizar legalidad en su logística, especialmente en tiempos donde la inversión y el nearshoring valoran estabilidad regulatoria y cadenas de suministro confiables.

Por eso, el récord de 2026 debe leerse como lo que realmente es: la evidencia de un Estado que entiende que la frontera no es solo recaudación y facilitación, sino también protección del mercado formal y defensa activa de la legalidad. La propiedad intelectual, en este marco, no es un lujo jurídico: es infraestructura institucional para el desarrollo. Y cuando una aduana convierte esa visión en resultados medibles —con coordinación, tecnología, presencia y transparencia— lo que está construyendo no es un operativo del momento, sino un estándar país.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

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🇩🇴🛃 Cuando la frontera protege la innovación, gana el país

📦✨ Más de 7 millones de unidades retenidas en 2026 confirman un nuevo estándar en la lucha contra el comercio ilícito en República Dominicana

⚖️ La #DGA fortalece sus medidas de frontera
🤝 Articula esfuerzos con el sector legal
🔍 Detecta a tiempo mercancías que violan derechos de marca

💊 Protegemos la salud pública
🛍️ Defendemos el comercio formal
👥 Cuidamos al consumidor

Este no es solo un logro operativo, es una visión de Estado que apuesta por la legalidad, la competitividad y la confianza 🇩🇴

#AduanasRD #PropiedadIntelectual #ComercioJusto #LuchaContraElIlícito #SeguridadAduanera #RDAvanza #Transparencia #EconomíaFormal

00000 Resumen

El récord de más de 7 millones de unidades retenidas por la Dirección General de Aduanas (DGA) en 2026 no es solo un indicador de eficiencia operativa, sino la evidencia de una transformación estratégica en la gestión de la frontera dominicana. Este incremento del 160 % refleja una política de Estado que entiende la protección de la propiedad intelectual como un pilar del comercio legítimo, en un contexto global donde la falsificación y el contrabando operan como redes altamente sofisticadas.

La propiedad intelectual ha dejado de ser un tema exclusivamente legal para convertirse en un eje central de la economía moderna. Su protección no solo resguarda marcas, sino que fortalece la confianza del mercado, impulsa la inversión, protege empleos formales y garantiza la seguridad del consumidor. En este sentido, la DGA demuestra que la legalidad se construye mediante una combinación de tecnología, coordinación institucional y presencia efectiva en los puntos de entrada del país.

El análisis de las incautaciones revela la complejidad del comercio ilícito. El predominio de materia prima para calzados evidencia que la falsificación inicia desde los insumos, mientras que los productos farmacéuticos retenidos alertan sobre riesgos directos a la salud pública. A esto se suman artículos de consumo masivo como accesorios electrónicos y bolsos, confirmando que el problema es transversal y afecta tanto la economía formal como la percepción de calidad del mercado.

Frente a este escenario, la DGA ha fortalecido su estrategia mediante la articulación con el sector legal y representantes de marcas, convirtiendo la cooperación en una herramienta clave de inteligencia. A la par, ha impulsado el registro de titulares y el uso de análisis de riesgo, permitiendo detectar infracciones de manera temprana y mejorar la eficacia del control. Este enfoque se complementa con la ampliación de equipos especializados en puntos estratégicos como aeropuertos y puertos clave del país.

El impacto de esta política es claro: mayor protección al consumidor, fortalecimiento de la salud pública y mejores condiciones para la competitividad del comercio formal. El récord alcanzado en 2026 confirma que la frontera dominicana se está consolidando como un espacio inteligente de defensa de la legalidad, posicionando a la propiedad intelectual como una herramienta fundamental para el desarrollo y la reputación internacional del país.

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DGA consolida liderazgo en protección de propiedad intelectual

La institución impulsa una estrategia integral de medidas de frontera, fortaleciendo vínculos con el sector legal y elevando la eficacia en la lucha contra el comercio ilícito.

Santo Domingo, R.D., 19 de mayo de 2026. - La Dirección General de Aduanas (DGA) reafirma su rol como garante del comercio legítimo en la República Dominicana, al avanzar en la implementación de medidas de frontera más robustas que le permitieron alcanzar en 2026 la retención de 7,018,084 unidades, cifras que marcan un incremento del 160 % respecto a períodos anteriores y establece un nuevo estándar en la protección de la propiedad intelectual en el país.

Estas medidas han permitido focalizar los esfuerzos en rubros de alto impacto, con resultados significativos en la incautación de 6,874,920 unidades de materia prima de calzados; 34,800 unidades de productos de salud y farmacéuticos; 27,698 unidades de accesorios de celulares y 15,825 unidades de bolsos y carteras.

En el marco de este fortalecimiento institucional, la DGA, a través de su Departamento de Propiedad Intelectual, desarrolló un encuentro estratégico con firmas de abogados representantes de marcas, orientado a estrechar la articulación con el sector legal y consolidar una respuesta más efectiva frente al comercio ilícito.

La iniciativa forma parte de una agenda de modernización que reconoce a los representantes de titulares como aliados clave en la protección de marcas, impulsando mecanismos de colaboración que facilitan la identificación oportuna de mercancías sospechosas y aumentan la efectividad de las retenciones.

Como parte de esta estrategia, la institución ha priorizado el registro de titulares, herramienta esencial para fortalecer la capacidad de respuesta en los puntos de control, así como la implementación de nuevos procesos de perfilado y análisis, que optimizan la detección de posibles infracciones desde la llegada de las mercancías al país.

De igual manera, la DGA ha reforzado su presencia operativa mediante nuevas designaciones en puertos y aeropuertos clave, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), Punta Cana, Puerto Plata y Santiago, ampliando su capacidad de control en las principales puertas de entrada del territorio nacional.

Este proceso se complementa con un programa continuo de capacitación y actualización técnica que permitirá elevar el nivel de especialización del personal frente a las dinámicas cambiantes del comercio ilícito, así como con el fortalecimiento del proceso de destrucción de mercancías retenidas, garantizando una gestión integral, transparente y alineada con la normativa vigente.

El enfoque adoptado por la institución impacta directamente en la protección del consumidor, la salud pública y la competitividad del mercado formal, asegurando condiciones de comercio justo y reduciendo la circulación de productos ilícitos en el país.

Con estos avances, la Dirección General de Aduanas consolida una gestión firme, articulada y orientada a resultados, reafirmando su compromiso con la legalidad, el fortalecimiento institucional y el bienestar de la sociedad dominicana.


miércoles, 13 de mayo de 2026

DGA fortalece la supervisión tecnológica institucional con la puesta en marcha del Centro de Observabilidad TIC


DGA fortalece la supervisión tecnológica institucional con la puesta en marcha del Centro de Observabilidad TIC

El nuevo centro operará 24/7 para monitorear, en tiempo real, la infraestructura tecnológica, la ciberseguridad y los servicios digitales que sostienen las operaciones aduaneras del país.

Santo Domingo, R.D., 13 de mayo de 2026.– La Dirección General de Aduanas (DGA) puso en funcionamiento el Centro de Observabilidad TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), una iniciativa estratégica orientada a reforzar la supervisión, estabilidad y continuidad de los servicios tecnológicos institucionales.

Este centro permitirá a los equipos especializados de la DGA mantener una vigilancia permanente sobre la infraestructura tecnológica, las aplicaciones críticas, las redes, la seguridad y los servicios digitales que soportan las operaciones aduaneras a nivel nacional, con capacidad de monitoreo las 24 horas del día, los siete días de la semana.

El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, destacó que una de las principales ventajas de esta implementación es la reducción significativa de los tiempos de detección y respuesta ante incidentes, así como el incremento en la disponibilidad y confiabilidad de los sistemas críticos. “Con esta plataforma de supervisión continua, fortalecemos la capacidad institucional para anticiparnos a eventos y actuar con mayor rapidez y precisión”, expresó.

El alcance del Centro de Observabilidad TIC incluye la detección temprana de incidentes, el análisis de desempeño de los sistemas, la gestión proactiva de alertas, el seguimiento de eventos de seguridad y el apoyo a la continuidad operativa, mediante la integración de herramientas especializadas de monitoreo y observación.


Durante un recorrido por las instalaciones, el subdirector de Transformación Digital de la DGA, Frederick López, explicó que el centro garantizará visibilidad en tiempo real del estado de los servicios tecnológicos, contribuirá al fortalecimiento de la ciberseguridad mediante monitoreo continuo y respaldará una mejor toma de decisiones basada en datos operativos.

“Con esta implementación, la DGA avanza con determinación en su proceso de transformación digital, elevando la eficiencia, la resiliencia tecnológica y la confiabilidad de sus servicios”, afirmó López.

Con la puesta en marcha del Centro de Observabilidad TIC, la DGA consolida su compromiso con una gestión pública moderna, sustentada en la innovación y en el uso estratégico de la tecnología para garantizar servicios cada vez más ágiles y seguros en beneficio de los ciudadanos y del comercio.


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OPINIÓN

DGA fortalece la supervisión tecnológica institucional con la puesta en marcha del Centro de Observabilidad TIC

Operación 24/7, monitoreo en tiempo real y una respuesta más rápida ante incidentes elevan la resiliencia digital que sostiene las operaciones aduaneras y la continuidad del comercio.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En la República Dominicana, la modernización del Estado ya no se mide solo por la cantidad de trámites digitalizados, sino por la capacidad real de sostenerlos con estabilidad, seguridad y continuidad. En instituciones como la Dirección General de Aduanas (DGA), donde cada minuto cuenta y cada sistema impacta el flujo de mercancías, la recaudación y la confianza de los operadores, la tecnología deja de ser un “soporte” para convertirse en infraestructura crítica. Por eso, la puesta en marcha del Centro de Observabilidad TIC representa un paso estratégico: no es un anuncio tecnológico, es una decisión de gobernanza institucional orientada a garantizar que lo digital funcione siempre, funcione bien y funcione de forma segura.

El nuevo centro operará 24 horas al día, 7 días a la semana, con capacidad de vigilancia permanente sobre la infraestructura tecnológica, las aplicaciones críticas, las redes, los servicios digitales y los componentes de ciberseguridad que sostienen las operaciones aduaneras en todo el territorio nacional. En un entorno donde la demanda de servicios en línea crece y los riesgos cibernéticos se vuelven más sofisticados, la observabilidad se convierte en una ventaja pública: permite mirar el “estado de salud” del ecosistema digital en tiempo real, anticipar fallos y responder con precisión cuando surge una amenaza o una interrupción.

El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, lo sintetizó con claridad al destacar una de las principales ventajas: la reducción significativa de los tiempos de detección y respuesta ante incidentes, junto con el incremento de la disponibilidad y confiabilidad de los sistemas críticos. Ese punto es crucial. La diferencia entre enterarse tarde y actuar temprano puede determinar si un incidente se queda en una alerta controlada o escala hacia una interrupción que afecte servicios, usuarios y operaciones. La observabilidad no promete “cero eventos”, porque eso sería irreal; promete algo más valioso: capacidad institucional para anticiparse, acortar el tiempo de reacción y recuperar la normalidad con mayor rapidez y mejor información.

El alcance operativo del Centro de Observabilidad TIC incluye funciones esenciales para una institución que opera con estándares de continuidad: detección temprana de incidentes, análisis del desempeño de los sistemas, gestión proactiva de alertas, seguimiento de eventos de seguridad y apoyo a la continuidad operativa, mediante la integración de herramientas especializadas de monitoreo y observación. Esto marca un cambio de enfoque: pasar de la corrección reactiva al control preventivo, de “resolver cuando se cae” a “evitar que se caiga”, y de diagnósticos aislados a una visión integral donde datos y alertas se conectan con decisiones oportunas.

Durante el recorrido por las instalaciones, el subdirector de Transformación Digital de la DGA, Frederick López, explicó que el centro garantiza visibilidad en tiempo real del estado de los servicios tecnológicos, fortalece la ciberseguridad con monitoreo continuo y respalda una mejor toma de decisiones basada en datos operativos. En términos institucionales, ese triángulo —visibilidad, seguridad y decisiones informadas— es la base de la resiliencia digital. Y la resiliencia, en aduanas, no es un concepto abstracto: se traduce en servicios disponibles, trámites ágiles, operaciones más estables, y mayor confianza del comercio y de la ciudadanía.

Conviene entender por qué esto importa más allá de lo técnico. Hoy la aduana es un nodo de competitividad nacional. Cuando el país apuesta por la facilitación del comercio, por el nearshoring, por cadenas de suministro más confiables y por procesos digitales que reduzcan tiempos, también está apostando por una infraestructura tecnológica que no puede fallar. La continuidad operativa de una institución como la DGA incide en costos logísticos, en cumplimiento de plazos, en la experiencia del usuario y en la percepción de seguridad jurídica y operativa del país. Por eso, fortalecer la supervisión tecnológica es, en la práctica, fortalecer la capacidad del Estado para sostener el comercio con eficiencia y previsibilidad.

Además, el Centro de Observabilidad TIC contribuye a una visión moderna de la seguridad: no se limita a “blindar” sistemas, sino que mejora la capacidad institucional de detectar patrones, correlacionar señales, priorizar riesgos y actuar con evidencia. Ese enfoque es coherente con los principios contemporáneos de ciberseguridad y con la necesidad de proteger servicios públicos digitales que hoy son parte de la vida económica del país. En otras palabras, la observabilidad eleva el estándar: permite que la DGA no solo tenga tecnología, sino que la gobierne con disciplina, método y capacidad de respuesta.

Hay también un componente de cultura organizacional. Un centro de esta naturaleza impulsa coordinación entre equipos, protocolos claros, métricas de desempeño, aprendizaje continuo y una rutina de mejora basada en información verificable. Cuando una institución mide, ve y comprende lo que ocurre en su plataforma tecnológica, reduce incertidumbre interna y mejora la calidad del servicio externo. Ese es un valor público tangible: los usuarios no necesitan conocer los detalles técnicos para beneficiarse de ellos; lo perciben cuando los sistemas están disponibles, cuando las operaciones fluyen y cuando la respuesta institucional es rápida y consistente.

Con esta implementación, la DGA consolida su compromiso con una gestión pública moderna, sustentada en la innovación y en el uso estratégico de la tecnología para garantizar servicios cada vez más ágiles y seguros. En un mundo donde la reputación institucional también se construye en lo digital, el Centro de Observabilidad TIC envía un mensaje claro: la transformación digital no se improvisa, se sostiene. Y sostenerla exige vigilancia permanente, decisiones basadas en datos y una arquitectura de respuesta que proteja la continuidad operativa.

En definitiva, poner en funcionamiento un centro de observabilidad no es simplemente inaugurar una sala con pantallas; es dar un paso hacia una administración más resiliente, más confiable y más preparada para enfrentar incidentes, amenazas y exigencias crecientes del comercio. Esta iniciativa permitirá responder con mayor rapidez, optimizar la toma de decisiones y garantizar servicios más eficientes para todos. Y cuando la tecnología se administra con visión, el beneficio se multiplica: gana la institución, gana el usuario y gana el país.

Luis Orlando Díaz Vólquez

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DGA continúa trabajando en el fortalecimiento de la supervisión tecnológica institucional

El Centro de Observabilidad TIC operará las 24 horas del día, los siete días de la semana.

Santo Domingo, R.D.– La Dirección General de Aduanas (DGA) ha puesto en marcha el Centro de Observabilidad TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) una iniciativa clave dirigida a robustecer la supervisión, estabilidad y continuidad de los servicios tecnológicos institucionales.

Este centro permitirá a los equipos de DGA una vigilancia constante de la infraestructura tecnológica, aplicaciones críticas, redes, seguridad y servicios digitales que soportan las operaciones aduaneras del país.

Nelson Arroyo, director general de Aduanas, destacó que unas de las ventajas de esta, es la reducción significativa en los tiempos de detección y respuesta ante incidentes. Así como una mayor “disponibilidad y confiabilidad de los sistemas críticos.

El alcance del Centro Observabilidad TIC incluye la detección temprana de incidentes, análisis de desempeño de los sistemas, gestión proactiva de alertas, seguimiento a eventos de seguridad y apoyo a la continuidad operativa, integrando herramientas especializadas de monitoreo.

Durante el recorrido realizado por las instalaciones, el subdirector de Transformación Digital de la DGA, Frederick López, explicó a los presentes que el centro garantizará visibilidad, en tiempo real, del estado de los servicios tecnológicos, fortalecimiento de la ciberseguridad mediante monitoreo continuo y mejora en la toma de decisiones basada en datos operativos.

“Con esta implementación, la DGA avanza en su transformación digital, elevando la eficiencia y confiabilidad de sus servicios”, destacó López. 

viernes, 8 de mayo de 2026

Aduanas reafirma su compromiso con el crecimiento del sector exportador dominicano durante encuentro de ADOEXPO


Aduanas reafirma su compromiso con el crecimiento del sector exportador dominicano durante encuentro de ADOEXPO

La DGA destacó los avances en digitalización, facilitación del comercio y gestión de riesgos como pilares para fortalecer la competitividad, diversificar exportaciones y consolidar la confianza del sector exportador dominicano.

Santo Domingo, República Dominicana – 7 de mayo de 2026.- La Dirección General de Aduanas (DGA) reiteró su compromiso de seguir impulsando el crecimiento y la competitividad del sector exportador de la República Dominicana, en el marco de un encuentro organizado por la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), que reunió a autoridades gubernamentales, legisladores y líderes empresariales.

Durante la actividad, el director general de Aduanas, Nelson Arroyo, resaltó que el desempeño exportador del país evidencia no solo crecimiento, sino una transformación estructural respaldada por la alianza público‑privada. “No hay una República Dominicana competitiva sin exportadores fuertes y no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza”, afirmó Arroyo al valorar la relevancia estratégica del sector para la economía nacional.

Arroyo subrayó que, en poco más de una década, las exportaciones dominicanas se duplicaron, pasando de alrededor de US$7,000 millones a más de US$14,000 millones anuales, con una expansión sostenida hacia 165 destinos internacionales, lo que refleja una economía más abierta, diversificada e integrada a los mercados globales. En ese contexto, señaló que más del 60% de las exportaciones se concentra en bienes de alto valor y especialización —como dispositivos médicos, tabaco, cacao, agroindustria, manufacturas y productos farmacéuticos—, resultado de inversiones sostenidas y una clara orientación a la competitividad.

ADOEXPO: aliado clave del desempeño exportador

El director general de la DGA destacó el papel de ADOEXPO como actor determinante del avance exportador, al agrupar empresas innovadoras con visión de largo plazo y capacidad de generar empleo, divisas y reputación país. De acuerdo con las cifras presentadas, las empresas miembros de ADOEXPO representan una parte relevante del dinamismo exportador y han ampliado su huella internacional, llevando productos dominicanos a 119 mercados.

Por su parte, el presidente de ADOEXPO, Karel Castillo, valoró el desempeño reciente de las exportaciones nacionales en un entorno internacional exigente. “La presencia de productos dominicanos en más de 165 destinos confirma la capacidad del país para mantenerse competitivo en un contexto internacional desafiante”, expresó Castillo, al tiempo que resaltó la importancia de sostener la coordinación entre el sector productivo y las instituciones públicas para preservar el ritmo de crecimiento.

Aduanas como facilitador del comercio: digitalización, eficiencia y gestión de riesgos

Arroyo enfatizó que la DGA ha consolidado una transformación institucional para convertirse en un facilitador del comercio exterior, sin debilitar la función de control. “Una aduana moderna no frena el comercio, lo impulsa, lo facilita”, sostuvo, al explicar que la visión de la institución se centra en tres objetivos fundamentales para el exportador: tiempo, costos y predictibilidad.

En esa línea, indicó que la DGA ha impulsado la mayor modernización tecnológica de su historia, con énfasis en la continuidad institucional y la consolidación de reformas iniciadas en gestiones anteriores, apostando por mejoras sostenibles y medibles para el usuario. Como parte de ese proceso, la institución ha automatizado más de 90 servicios, incluyendo ocho directamente vinculados a operaciones de exportación, integrados en plataformas digitales que reducen trámites presenciales, eliminan duplicidades y aumentan la trazabilidad.

Al explicar el impacto económico de estas medidas, Arroyo fue enfático: “Digitalizar aduanas no es un discurso tecnológico para ganar like; es una decisión económica. Cada proceso que se automatiza es menos tiempo perdido, menos costo logístico y más competitividad para el exportador dominicano”.

“Aduana Virtual”: nueva arquitectura para un servicio más ágil y seguro

Como parte de la agenda de modernización, la DGA avanza en la implementación de “Aduana Virtual”, un ecosistema digital que permitirá a los usuarios realizar sus trámites en un entorno único, más ágil y seguro. Esta nueva arquitectura incorpora un API Manager, diseñado para facilitar la integración de los actores del ecosistema aduanero y habilitar transacciones en línea a lo largo de todo el ciclo de procesos.

El proyecto contempla, además, una aplicación móvil y el pago con tarjeta de crédito, ya implementado, con un lanzamiento integral previsto para junio, reforzando la orientación de la DGA hacia un servicio centrado en el ciudadano y el contribuyente.

Control inteligente: más fluidez para quien cumple y mayor foco donde hay riesgo

Arroyo precisó que facilitar el comercio no significa disminuir el control, sino hacerlo más inteligente. En ese sentido, la DGA ha fortalecido un modelo de gestión de riesgo apoyado en tecnología, logrando que el 96% de las inspecciones en puerto se realicen de forma no intrusiva, mediante el uso de rayos X y escáneres móviles. Esto, explicó, permite asegurar la carga sin detener innecesariamente la cadena logística, ofreciendo mayor agilidad a los operadores cumplidores y concentrando la acción donde realmente existe riesgo.

Confianza internacional: más empresas certificadas como OEA

Otro de los pilares destacados fue el fortalecimiento de la credibilidad internacional del país a través de la certificación de Operador Económico Autorizado (OEA). Actualmente, más de 700 empresas dominicanas cuentan con esta certificación, incluyendo empresas vinculadas a ADOEXPO, lo cual reduce fricciones, facilita acceso a mercados y mejora la percepción de la República Dominicana como socio confiable.

Resultados y proyección

Entre los resultados compartidos durante el encuentro se destacan: más de 500 exportadores registrados en el último año, más de US$36,000 millones exportados desde 2021, y más de 366,000 contenedores movilizados en el mismo período, como evidencia tangible de una alianza público‑privada que produce impactos concretos.

Arroyo concluyó reiterando la visión de futuro de la institución: profundizar la digitalización, ampliar servicios especializados para exportadores, facilitar el reconocimiento internacional y consolidar una aduana centrada en el usuario. “Cuando las aduanas son ágiles y eficientes, la competitividad se multiplica y cuando el exportador avanza, el país progresa”, finalizó.

Sobre la Dirección General de Aduanas 

La Dirección General de Aduanas es la institución responsable de la administración aduanera en la República Dominicana. Su misión es facilitar y asegurar el comercio exterior mediante procesos modernos, tecnología, gestión de riesgos y servicios orientados al ciudadano, garantizando el cumplimiento normativo y fortaleciendo la competitividad del país./

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OPINIÓN | Aduanas, exportaciones y Estado competitivo: cuando facilitar es desarrollar

En un mundo donde la geopolítica encarece el flete, multiplica los riesgos y castiga los retrasos, la competitividad de un país exportador se decide —cada vez más— en sus aduanas. El reciente encuentro entre la Dirección General de Aduanas y la Asociación Dominicana de Exportadores confirma una idea central de las políticas públicas modernas: un Estado que simplifica, digitaliza y gestiona riesgos con inteligencia no “cede control”; gana productividad nacional y crea confianza para invertir.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En la República Dominicana se habla con frecuencia de crecimiento, de inversión, de empleo y de productividad. Sin embargo, el desarrollo no ocurre por proclamación ni por inercia: ocurre cuando las instituciones convierten la estrategia en servicios concretos, medibles y previsibles. En ese sentido, el encuentro organizado por ADOEXPO —bajo el título “Aduanas como motor de competitividad exportadora”— y la reiteración del compromiso institucional de la Dirección General de Aduanas (DGA) con el sector exportador colocan en primer plano una discusión que trasciende lo sectorial: ¿cómo se construye un Estado que acompañe el comercio sin frenar su dinamismo? 

La coyuntura internacional vuelve la pregunta más urgente. Los propios actores del sector han reconocido que los conflictos bélicos y las crisis globales imponen presiones simultáneas sobre cadenas de suministro, tiempos de tránsito y costos logísticos. En ese contexto, la competitividad ya no depende únicamente de producir más, sino de mover mejor: garantizar trazabilidad, reducir incertidumbre, asegurar cumplimiento y acortar ciclos operativos. Lo expresó con claridad el liderazgo exportador al subrayar que el gran desafío no es solo “producir más o mejor”, sino sostener procesos logísticos eficientes donde los tiempos, la digitalización y la trazabilidad inciden directamente en el cumplimiento de compromisos internacionales. 

Los números, aun con matices según la fuente y el corte estadístico, describen una tendencia robusta. Solo en el primer trimestre de 2026 las exportaciones dominicanas se ubicaron alrededor de los US$3.7 mil millones, con variaciones reportadas entre US$3,738.6 millones y US$3,773 millones, una señal de resiliencia y diversificación en mercados clave. A ello se suma el dato —relevante en términos de estrategia-país— de que los productos dominicanos alcanzan más de 165 destinos, lo que confirma una inserción global más amplia y menos dependiente de un número reducido de mercados. 

Pero un artículo de opinión no puede quedarse en la contabilidad del desempeño; debe interpretar su significado. La expansión exportadora, para ser sostenible, exige un “piso institucional” que reduzca el costo país: trámites menos onerosos, reglas claras, capacidad de respuesta y un aparato público que entienda que cada hora de demora en puerto es un impuesto oculto a la productividad. Por eso el énfasis de la DGA en tres variables —tiempo, costos y predictibilidad— no es retórico: es una lectura económica correcta sobre dónde se pierden ventajas comparativas en el siglo XXI.

Aquí aparece el aporte estratégico de ADOEXPO como “arquitecto de músculo exportador”, articulando empresas con vocación de mercado, cultura de innovación y capacidad de competir. La evidencia reciente indica que el dinamismo exportador ha venido acompañado de diversificación y de una discusión más madura sobre logística y facilitación, precisamente porque el comercio internacional ya no premia únicamente el producto: premia el sistema completo que lo produce, certifica, moviliza y entrega. 

Ahora bien, si el objetivo de las políticas de desarrollo del presidente Luis Abinader es consolidar un crecimiento más sofisticado —más valor agregado, mayor productividad y mejor empleo—, entonces las aduanas se convierten en una plataforma de política pública, no solo en una institución recaudadora. De hecho, la visión-país que busca posicionar la logística como nuevo eje económico se ha apoyado en mejoras operativas y de seguridad basadas en tecnología, y ha sido presentada como parte de un “círculo virtuoso” de comercio, reputación y crecimiento. No es un detalle menor: cuando se pretende ser hub, el diferencial competitivo está en la confiabilidad del sistema. 

Ese es el punto donde el encuentro DGA–ADOEXPO adquiere valor como símbolo de continuidad institucional y de alianza público‑privada: el Estado no puede reemplazar al mercado, pero sí puede —y debe— diseñar un entorno donde competir sea más fácil para quien cumple. La facilitación moderna funciona así: se vuelve más estricta con el riesgo y más ágil con el cumplimiento. En otras palabras, el control ya no es sinónimo de freno; es sinónimo de inteligencia.

Por eso, en la agenda de modernización aduanera, la digitalización no debe entenderse como un “proyecto tecnológico”, sino como una auténtica reforma económica. Cuando un trámite migra de la ventanilla a la plataforma, el beneficio no es solo comodidad: es reducción de costos de transacción, menor discrecionalidad, mayor trazabilidad y mejores incentivos para la formalidad. En su comunicación institucional, la DGA —liderada actualmente por su director general, Nelson Arroyo— ha subrayado su orientación hacia los servicios en línea y la incorporación de medios de pago electrónicos para los impuestos aduanales como parte de esa transformación.

Esa lógica se alinea con una discusión más amplia sobre modernización del Estado: simplificar, integrar y automatizar para que el usuario no “transite” por el Estado como si fuera un laberinto. El exportador que compite en 165 destinos no puede depender de procesos analógicos; requiere un Estado interoperable, capaz de hablar con el ecosistema logístico y con los sistemas de los operadores, y de ofrecer certezas en tiempos compatibles con la economía global.

Sin embargo, la facilitación efectiva tiene una condición: confianza. Y la confianza se gana con estándares. Aquí entra el valor de programas como el Operador Económico Autorizado (OEA), que en la región se ha convertido en un lenguaje común de seguridad y cumplimiento en la cadena logística. La República Dominicana alcanzó el hito de 700 empresas certificadas bajo este esquema, una cifra que refuerza la narrativa de confiabilidad comercial y reduce fricciones en los intercambios internacionales. En el mundo real del comercio, esa certificación no es un adorno: es una ventaja competitiva porque acorta inspecciones, mejora la reputación del exportador y, sobre todo, envía un mensaje: aquí hay reglas, y se respetan.

El contexto de 2026 aporta otro matiz que conviene subrayar. Los datos desagregados para el primer trimestre muestran que el empuje exportador no se explica por un solo factor; hay componentes como el oro que pueden distorsionar el crecimiento interanual, pero también hay señales de expansión en rubros y regímenes con implicaciones estructurales, incluyendo el aumento del régimen nacional y la composición por vías (marítima, aérea y terrestre) que revela un país que se organiza, cada vez más, como nodo logístico. Si se quiere sostener esa trayectoria, la agenda pública debe cuidar el “ecosistema” completo: puertos, aeropuertos, ventanillas únicas, inspección inteligente, talento humano y financiamiento productivo.

Y aquí es donde el debate se vuelve verdaderamente político (en el sentido noble del término): ¿qué tipo de Estado necesita una economía exportadora que aspira a dar el salto hacia mayor valor agregado? La respuesta no está en más burocracia ni en menos control; está en mejor Estado. Mejor Estado es aquel que mide tiempos, estandariza procesos, integra plataformas y rinde cuentas con indicadores. Mejor Estado es aquel que entiende que cada contenedor retenido sin causa justificada no solo afecta una empresa: afecta empleo, reputación país y oportunidades futuras.

El encuentro con ADOEXPO debe leerse, entonces, como parte de una política de desarrollo que privilegia tres principios: (1) alianza público‑privada como método de gestión; (2) digitalización como reforma económica; y (3) gestión de riesgos como equilibrio entre control y fluidez. No se trata de escoger entre recaudar y facilitar; se trata de comprender que la recaudación sostenible y la seguridad real dependen de un comercio formal, eficiente y trazable. Ese es el paradigma que han adoptado los países que compiten con éxito en cadenas globales: aduanas que protegen sin paralizar.

Hay, además, un componente cultural que no conviene omitir. En sociedades donde históricamente se ha confundido servicio público con “favor”, una aduana centrada en el usuario —en el contribuyente— representa un cambio de mentalidad: el ciudadano no pide permiso para ejercer derechos; exige calidad en la prestación de servicios que ya financia. Y ese giro cultural es indispensable para reducir discrecionalidad, combatir la informalidad y elevar la productividad nacional.

Por supuesto, todavía queda camino. La diversificación exportadora exige políticas complementarias: innovación, certificaciones, cumplimiento de estándares sanitarios y técnicos, infraestructura logística, energía competitiva, formación técnica, y financiamiento que acompañe al productor que quiere convertirse en exportador. Pero sería un error subestimar el poder de la aduana como catalizador: una aduana que reduce tiempos y costos puede ser, de hecho, la política industrial más silenciosa y más efectiva.

En definitiva, lo ocurrido en el encuentro DGA–ADOEXPO confirma una tesis: cuando una institución pública se moderniza con propósito, se convierte en política de desarrollo. Y cuando el Estado se alinea con el exportador —sin renunciar a control, pero sí renunciando a fricciones innecesarias—, la competitividad deja de ser una consigna y se vuelve una práctica.

La República Dominicana está exportando más, llegando más lejos y enfrentando un entorno global más duro. El reto ahora es sostener ese impulso con instituciones que no se queden atrás. Porque al final, lo que se juega en aduanas no es un trámite: es la velocidad del desarrollo. /

Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Palabras clave: Aduanas modernas · Facilitación del comercio · Competitividad exportadora · Digitalización del Estado · Alianza público‑privada

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