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martes, 9 de junio de 2026

Empresarios destacan al Infotep como aliado clave para la competitividad y el desarrollo del talento humano

Empresarios destacan al Infotep como aliado clave para la competitividad y el desarrollo del talento humano

 Educación | 8 de Junio 2026 | 09:58
Infotep

Santo Domingo.- Representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) destacaron el papel estratégico que desempeña el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) en el fortalecimiento del capital humano y la competitividad, en el marco de un encuentro encabezado por el presidente y el vicepresidente del organismo empresarial, Celso Juan Marranzini y César Dargam, respectivamente, y la directora general del Infotep, Maira Morla.

El presidente del Conep destacó la disposición del Infotep de mantener una relación cercana con las organizaciones empresariales, promoviendo espacios permanentes de diálogo que permiten identificar necesidades de capacitación y desarrollar soluciones conjuntas.

El líder empresarial resaltó que esta articulación fortalece la capacidad de la institución para responder de manera oportuna a los retos del sector productivo, impulsando programas de formación alineados con las demandas reales de las empresas y los procesos de innovación y transformación económica.

De su lado, el vicepresidente ejecutivo del Conep, César Dargam Espaillat, definió al Infotep como una plataforma de formación que ha demostrado una gran capacidad para adecuarse a las necesidades particulares de cada sector productivo, ofreciendo respuestas efectivas a los requerimientos del mercado laboral.

“Cada vez es más notorio que las empresas necesitan menos administradores y contables, abogados; en cambio, requieren más plomeros, carpinteros y técnicos especializados. Ahí es donde el Infotep juega un papel fundamental para responder a esa demanda”, expresó Dargam.

La reunión, sostenida con la Comisión de Educación del Conep, permitió socializar los principales avances, proyectos y metas contemplados en el Plan Estratégico Institucional del Infotep, así como intercambiar impresiones sobre los desafíos actuales del mercado laboral y las necesidades de formación de los distintos sectores productivos.

Durante el encuentro, la directora general del Infotep presentó los principales logros institucionales y las metas contempladas en el Plan Estratégico 2025-2028, orientadas a fortalecer la formación técnico-profesional, ampliar la cobertura de los servicios y contribuir al desarrollo económico nacional.

Morla Pineda explicó que el Infotep ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, pasando de ocho centros propios a una red integrada por 67 centros de formación distribuidos en todo el territorio nacional, además de 56 talleres móviles y 237 centros operativos.

Asimismo, destacó que la institución dispone actualmente de 685 programas de formación diseñados bajo un enfoque por competencias y orientados a áreas prioritarias para el desarrollo económico, entre ellas Industria 4.0, carreras STEM, formación virtual, diplomados especializados y programas sociales.

Como parte de las metas institucionales para el año 2026, el Infotep proyecta capacitar a más de 918,000 participantes, brindar servicios a 5,610 empresas, formar cerca de 19,000 técnicos de nivel 3 e incorporar más de 1,300 participantes a programas de formación dual.

La titular del Infotep también presentó diversas iniciativas de innovación y transformación digital, entre ellas el Observatorio de la Formación Técnico Profesional, la Academia Huawei, la Red Unificada de Centros de Formación, el Aula Polimedia y la Biblioteca Virtual, herramientas que fortalecen la pertinencia de la oferta formativa y permiten anticipar las necesidades del mercado laboral.

Los representantes empresariales coincidieron en que la educación técnico-profesional constituye una de las principales herramientas para impulsar la productividad, la empleabilidad y la competitividad del país, resaltando la contribución que realiza el Infotep para garantizar la disponibilidad del talento humano que demanda la economía dominicana.

https://presidencia.gob.do/noticias/empresarios-destacan-al-infotep-como-aliado-clave-para-la-competitividad-y-el-desarrollo

miércoles, 27 de mayo de 2026

Confianza que se construye, competitividad que se sostiene

Presidente AbinaderOPINIÓN | Confianza que se construye, competitividad que se sostiene

El reconocimiento del sector empresarial a los avances de la República Dominicana en manufactura, exportaciones, logística, energía, turismo e inversión extranjera invita a una reflexión más amplia: el desarrollo duradero no depende de consignas, sino de instituciones estables, acuerdos nacionales, productividad creciente y una visión compartida de futuro.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La intervención del presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini, en el marco del 63.º aniversario de esa organización y del Día Nacional de la Empresa Privada, no debe leerse únicamente como una valoración coyuntural de la economía dominicana. Debe asumirse, más bien, como una señal de que el país ha logrado consolidar ciertas bases que hoy le permiten ser observado con interés en una región donde el crecimiento se ha vuelto más lento, la productividad más débil y la incertidumbre más persistente. El señalamiento de avances en manufactura, exportaciones, infraestructura logística, energía, turismo e inversión extranjera coloca sobre la mesa un hecho significativo: la República Dominicana ha construido un perfil económico más robusto, diversificado y visible en el escenario regional. 

Esa percepción no surge por casualidad. Cuando el liderazgo empresarial habla de estabilidad, capacidad productiva, diversificación y confianza internacional, está identificando elementos que, en la práctica, son decisivos para atraer inversión, sostener empleo y ampliar oportunidades. En economías pequeñas y abiertas como la dominicana, la credibilidad es un activo tan importante como la infraestructura o el capital. Un país puede tener ubicación estratégica, acceso preferencial a mercados o una demografía favorable, pero si no ofrece previsibilidad, normas claras y capacidad de ejecución, esas ventajas se diluyen. Por eso, la confianza no debe entenderse como una abstracción retórica, sino como el resultado de años de acumulación institucional, de aprendizaje económico y de coordinación entre actores que comprenden que el desarrollo no se decreta: se construye.

El contexto internacional refuerza aún más la importancia de esa lectura. En su discurso, Marranzini vinculó el posicionamiento dominicano con las transformaciones que atraviesa la economía global, desde la reorganización de las cadenas de suministro hasta el auge de nuevas industrias y la creciente competencia por atraer capital productivo. También participaron en la actividad el presidente Luis Abinader e Ian Bremmer, fundador de Eurasia Group, en una señal de que el debate económico nacional ya no puede separarse del entorno geopolítico que redefine mercados, alianzas y prioridades productivas. La República Dominicana no compite solo con sus vecinos; compite con todos los destinos que hoy intentan mostrarse como plazas seguras, eficientes y estratégicas para producir, exportar e innovar. En ese tablero, la ventaja no se obtiene únicamente por costo, sino por confianza, agilidad y capacidad para anticipar el cambio. 

En ese sentido, resulta especialmente revelador que se destaque al país como una economía observada con interés por centros de análisis internacionales. El Harvard Growth Lab proyecta a la República Dominicana entre las economías con mayor potencial de crecimiento del PIB real y del ingreso per cápita en la próxima década, al punto de ubicarla como la única nación de América Latina y el Caribe dentro de los primeros lugares del ranking global de crecimiento per cápita para el período 2024-2034. Esa proyección, difundida por distintos medios y sustentada en el Atlas of Economic Complexity, no constituye una garantía automática de éxito, pero sí valida que el país dispone de capacidades productivas y de una base económica diversificada que pueden sostener un desempeño superior al promedio regional. 

Ahora bien, toda buena noticia económica debe ser leída con sentido de realidad. Si algo muestran las experiencias internacionales es que el crecimiento proyectado puede frustrarse cuando no se enfrenta a tiempo aquello que limita la productividad. Y justamente ahí reside uno de los puntos más valiosos del mensaje empresarial: no hubo complacencia. Junto al reconocimiento de avances, también se señalaron desafíos estructurales como la informalidad, el sistema eléctrico, el ordenamiento territorial y la necesidad de fortalecer la educación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Es decir, se valoró lo alcanzado, pero sin perder de vista que la sostenibilidad del progreso dependerá de la capacidad de corregir debilidades históricas que todavía restringen la competitividad nacional y limitan la incorporación de más ciudadanos a la economía formal. 

Esa combinación entre reconocimiento y exigencia debería asumirse como una actitud saludable para el debate público. A veces, los países se estancan no porque les falte potencial, sino porque sustituyen la planificación por la improvisación o el consenso por la confrontación. El vicepresidente ejecutivo del CONEP, César Dargam, insistió en que el desarrollo dominicano ha sido posible porque distintas generaciones decidieron creer, invertir, arriesgar y apostar por un país aún en construcción, y subrayó que los grandes saltos al desarrollo no se logran desde la confrontación entre sectores, sino desde acuerdos nacionales, visión compartida e instituciones que funcionen. Esa idea merece ser resaltada: el progreso durable exige cooperación social, no uniformidad ideológica; exige reglas, continuidad y prioridades comunes, aunque existan diferencias legítimas en el debate. 

Hay, además, un aspecto que conviene subrayar con énfasis: el sector privado no es una realidad abstracta ni una consigna de élites. Cuando se afirma que su composición incluye pequeños negocios, jóvenes emprendedores, agricultores, industriales, comerciantes y profesionales independientes, y que en conjunto genera la mayor parte del PIB, de la inversión y del empleo, se está recordando que el tejido productivo es, en realidad, una expresión concreta de la sociedad trabajando. Marranzini afirmó que el sector privado representa el 85 % del PIB, el 90 % de las inversiones y el 86 % de los empleos del país. Más allá de la cifra puntual, el mensaje de fondo es claro: la defensa de un entorno propicio para producir, emprender e innovar no debe verse como un interés sectorial aislado, sino como una condición necesaria para multiplicar oportunidades en toda la estructura social. 

Desde esa perspectiva, el concepto de institucionalidad adquiere una dimensión mucho más concreta. No se trata solo de respetar leyes o mantener formas administrativas; se trata de crear condiciones estables para que la inversión llegue, el talento se forme, la innovación se expanda y la productividad mejore. Un país institucionalmente confiable es aquel en el que los proyectos avanzan con reglas claras, donde las políticas sobreviven a los ciclos, donde el capital humano encuentra caminos de ascenso y donde el Estado y el sector productivo pueden dialogar sin sospechas permanentes. Esa es, probablemente, una de las claves del momento dominicano: entender que la competitividad no nace solo en el mercado, sino también en la calidad de las instituciones que organizan la vida económica y en la seriedad con que se ejecutan las prioridades nacionales.

La República Dominicana parece estar ante una oportunidad histórica. Tiene sectores dinámicos, una ubicación estratégica, un empresariado que reconoce fortalezas pero también reclama reformas, y una sociedad que ha demostrado resiliencia y capacidad de trabajo. Sin embargo, ninguna oportunidad se convierte por sí sola en bienestar. Para que el crecimiento proyectado se transforme en progreso tangible, será indispensable traducir la confianza en empleos de calidad, la inversión en encadenamientos productivos, la modernización en inclusión y la estabilidad en movilidad social. Ahí radica el verdadero desafío nacional. No basta con ser vistos como una economía prometedora; hace falta consolidarse como una nación capaz de convertir esa promesa en prosperidad compartida, con visión de largo plazo, sentido institucional y la convicción de que el desarrollo, cuando se construye sobre acuerdos y productividad, deja de ser una aspiración para convertirse en destino.

Si desea, también puedo prepararle ahora una versión más periodística, una columna de 7 párrafos, o una adaptación para prensa digital y redes sociales.

🇩🇴📈 República Dominicana fortalece su crecimiento y atrae más inversiones
El sector privado reconoce los avances del país en áreas clave como manufactura, exportaciones, energía, turismo e infraestructura logística 💼⚙️🌍. La estabilidad, la diversificación económica y la… pic.twitter.com/qTa99Zl1mb

— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) May 27, 2026
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EDITORIAL | Institucionalidad, competitividad y confianza: señales de una economía que busca consolidarse

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El reconocimiento expresado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) sobre los avances de la República Dominicana en manufactura, exportaciones, infraestructura logística, energía, turismo e inversión extranjera coloca sobre la mesa una realidad que merece ser observada con rigor: el país continúa proyectándose como una de las economías más dinámicas del entorno regional. En un contexto latinoamericano marcado por bajo crecimiento, rezagos de productividad e incertidumbre internacional, que el sector empresarial destaque la estabilidad, la diversificación y la confianza como activos nacionales no es un dato menor, sino una señal de madurez institucional y de capacidad de adaptación económica.

Más allá del valor simbólico del pronunciamiento, lo relevante es el fondo. Cuando el empresariado reconoce mejoras en áreas estratégicas, está validando condiciones que inciden directamente sobre la decisión de invertir, expandirse y generar empleo. La competitividad de una nación no depende únicamente de sus indicadores macroeconómicos, sino de la articulación entre infraestructura, seguridad jurídica, capacidad logística, disponibilidad energética, capital humano y visión de largo plazo. En ese sentido, la República Dominicana ha venido construyendo una narrativa de confiabilidad que, bien administrada, puede traducirse en mayores oportunidades productivas y en una inserción más inteligente dentro de las cadenas globales de valor.

El énfasis de CONEP en la relación estratégica con los Estados Unidos también refleja una comprensión acertada del momento internacional. La reorganización del comercio global, el rediseño de las cadenas de suministro y la búsqueda de destinos más cercanos, estables y eficientes para la inversión están abriendo espacios concretos para economías como la dominicana. Sectores como dispositivos médicos, manufactura especializada, logística, agroindustria avanzada y servicios tecnológicos pueden encontrar en este nuevo escenario una plataforma de expansión, siempre que el país continúe fortaleciendo sus condiciones estructurales y su capacidad para responder con rapidez a la demanda internacional.

Sin embargo, ningún reconocimiento debe conducir a la autocomplacencia. El propio planteamiento empresarial identifica desafíos que siguen siendo determinantes: la informalidad, el sistema eléctrico, el ordenamiento territorial y la necesidad de elevar la calidad de la educación, especialmente en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Es decir, el país exhibe fortalezas evidentes, pero su sostenibilidad dependerá de la capacidad de transformar esas ventajas en una agenda de reformas continuas. Crecer no basta; también es necesario elevar productividad, reducir brechas, fortalecer instituciones y ampliar el acceso de más ciudadanos a los beneficios del desarrollo.

Hay otro punto medular que no debe perderse de vista: el sector privado no actúa en abstracto. Como recordó la dirigencia empresarial, detrás de la actividad productiva están los pequeños negocios, los jóvenes emprendedores, los agricultores, los industriales, los comerciantes y los profesionales que dinamizan la economía real. Esa afirmación introduce una idea central para cualquier visión moderna de desarrollo: la empresa no es solo una unidad de rentabilidad, sino también un vehículo de movilidad social, innovación y generación de oportunidades. Por eso, promover un entorno favorable para la libre iniciativa, dentro de reglas claras e instituciones sólidas, forma parte de una arquitectura democrática orientada al progreso.

Del mismo modo, el llamado a construir consensos nacionales merece una lectura estratégica. Las economías que logran saltos cualitativos no lo hacen únicamente por acumulación de capital o apertura comercial, sino por la existencia de acuerdos básicos entre Estado, sector privado y sociedad. La experiencia comparada demuestra que el desarrollo duradero necesita continuidad, coordinación y confianza entre actores. Cuando el debate público se concentra en lo esencial —educación, productividad, institucionalidad, innovación, formalización y competitividad— se crean mejores condiciones para avanzar sin que cada coyuntura interrumpa el horizonte nacional.

La República Dominicana parece estar ante una oportunidad que no debe desperdiciar. La confianza internacional, el interés inversor, el posicionamiento logístico y la resiliencia de su tejido productivo son activos importantes, pero su verdadero valor radica en la capacidad de traducirlos en bienestar tangible, empleos de calidad, mayor formalidad y crecimiento más inclusivo. El reconocimiento del empresariado, por tanto, no debe leerse solo como un respaldo coyuntural, sino como un recordatorio de que el país dispone de bases reales para consolidar su ascenso, siempre que mantenga el rumbo de la institucionalidad, el diálogo y la visión estratégica.

#GuasábaraEditor

Conep reconoce acciones del Gobierno para fortalecer el crecimiento económico y atracción de inversiones

Destacó, además, la confianza internacional y los avances alcanzados por la República Dominicana en áreas estratégicas.

Conep reconoce acciones del Gobierno para fortalecer el crecimiento económico y atracción de inversiones

27 de Mayo 2026 | 14:26 | Institucionalidad

Presidente Abinader

Santo Domingo.– El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, destacó este miércoles los avances que ha consolidado la República Dominicana en áreas estratégicas como manufactura, exportaciones, infraestructura logística, energía, turismo e inversión extranjera, al tiempo que reconoció los esfuerzos del gobierno del presidente Luis Abinader para continuar fortaleciendo la competitividad nacional y la relación estratégica con los Estados Unidos.

Durante su intervención, Marranzini afirmó que el país ha logrado posicionarse de manera diferenciada en América Latina gracias a su estabilidad, diversificación económica, capacidad productiva y confianza internacional.

Marranzini habló en estos términos en el marco de la celebración del 63. ° aniversario del Conep y el Día Nacional de la Empresa Privada, que contó con la participación del presidente Luis Abinader y del conferencista internacional Ian Bremmer, presidente y fundador de Eurasia Group, quien analizó las tendencias que están redefiniendo el orden internacional y sus implicaciones para países como la República Dominicana.

“Pero antes de mirar hacia afuera, conviene reconocer lo que la República Dominicana ha sido capaz de consolidar desde hace décadas. Lo vemos en nuestra manufactura, en exportaciones cada vez más diversificadas, en una infraestructura logística que nos conecta con el mundo, en una matriz energética más moderna y en niveles históricos de inversión extranjera que reflejan la confianza internacional en nuestro país”, manifestó Marranzini.

Asimismo, sostuvo que mientras gran parte de América Latina enfrenta una etapa de bajo crecimiento, la República Dominicana continúa destacándose por su capacidad de generar confianza y crecimiento sostenido.

“Y al observar esos avances, debemos reconocer que mientras América Latina enfrenta una trampa de bajo crecimiento marcada por el estancamiento de su productividad, el mundo sigue mirando a la República Dominicana de una manera distinta. Y eso no ocurre por casualidad. Ocurre porque el país ha logrado construir estabilidad, diversificación económica, capacidad productiva y confianza”, expresó.

El presidente del Conep indicó además que organismos internacionales como el Harvard Growth Lab proyectan a la República Dominicana entre las economías con mayor potencial de crecimiento de capital per cápita durante la próxima década, siendo la única nación de América Latina y el Caribe incluida en ese grupo.

En ese sentido, reconoció los esfuerzos que ha venido realizando el gobierno del presidente Luis Abinader para seguir fortaleciendo la relación estratégica con los Estados Unidos, principal socio comercial del país, y aprovechar las oportunidades que surgen de la reorganización de las cadenas globales de suministro y del crecimiento de industrias como dispositivos médicos, manufactura especializada y servicios tecnológicos.

Marranzini afirmó que el sector privado ha sido un actor fundamental en la transformación económica, institucional y social de la República Dominicana desde la fundación del gremio hace 63 años y agregó que no es un grupo aislado de la sociedad, sino que representa a millones de dominicanos que trabajan, emprenden, innovan y generan oportunidades para el desarrollo del país.

Indicó que el sector privado está conformado por pequeños negocios, jóvenes emprendedores, agricultores, industriales, comerciantes y profesionales independientes que, en conjunto, generan el 85 % del producto interno bruto (PIB), el 90 % de las inversiones y el 86 % de los empleos de la República Dominicana.

Asimismo, sostuvo que la libre empresa representa el derecho de cada ciudadano a transformar su esfuerzo en progreso y aseguró que el Conep nació precisamente para defender esa libertad y promover una sociedad democrática, abierta e institucional.

Marranzini consideró necesario impulsar reformas orientadas a mejorar la competitividad nacional, incluyendo el fortalecimiento de la educación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, así como enfrentar desafíos estructurales relacionados con la informalidad, el sistema eléctrico y el ordenamiento territorial. “Y justamente por eso, iniciativas como la Estrategia Nacional de Desarrollo y Meta-RD 2036 adquieren tanta relevancia”, indicó.

Finalmente, el presidente del Conep expresó que el principal activo de la República Dominicana es su gente, a la que definió como una población joven, trabajadora, resiliente y con gran capacidad de aprendizaje, al tiempo que llamó a construir consensos nacionales que permitan al país convertirse en una de las economías más dinámicas y prósperas de América Latina.

Oportunidades para todos los ciudadanos 

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, aseguró que el futuro de la República Dominicana debe seguir construyéndose sobre la esperanza, la confianza y la capacidad de generar oportunidades para todos los ciudadanos.

Aseguró que el desarrollo del país ha sido posible gracias a generaciones que apostaron por el crecimiento nacional y mantuvieron la fe en el futuro. “La República Dominicana moderna no nació por accidente, sino que fue construida por generaciones que decidieron creer, invertir, arriesgar y apostar por un país que todavía estaba en construcción”, expresó.

Dargam afirmó que promover la iniciativa privada y la libertad de empresa no significa defender intereses particulares, sino impulsar oportunidades capaces de transformar vidas y reiteró que los países que han logrado dar el salto al desarrollo no lo han hecho mediante la confrontación entre sectores, sino a través de acuerdos nacionales, visión compartida, instituciones que funcionan y una sociedad capaz de coincidir en lo esencial, incluso en medio de sus diferencias.

El vicepresidente ejecutivo del Conep aseguró que la República Dominicana ha demostrado en distintas etapas de su historia su capacidad de avanzar cuando apuesta por sí misma. “Cuando una sociedad logra multiplicar esa convicción millones de veces, entonces comienza a transformar su realidad y construir un mejor futuro para todos”. 

En la actividad acompañaron al presidente, los presidentes, del Senado, Ricardo de los Santos; de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; los ministros de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez; de Trabajo, Eddy Olivares;  de Educación, Luis Miguel De Camps; de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor “Ito” Bisonó; de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; de Agricultura, Oliverio Espaillat; de Administración Pública, Sigmund Freund; de Energía y Minas, Joel Santos, y de Justicia, Antoliano Peralta, entre otros.

https://presidencia.gob.do/noticias/conep-reconoce-acciones-del-gobierno-para-fortalecer-el-crecimiento-economico-y-atraccion

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EDITORIAL

Institucionalidad, competitividad y confianza: señales de una economía que busca consolidarse

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El reconocimiento expresado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) sobre los avances de la República Dominicana en manufactura, exportaciones, infraestructura logística, energía, turismo e inversión extranjera coloca sobre la mesa una realidad que merece ser observada con rigor: el país continúa proyectándose como una de las economías más dinámicas del entorno regional. En un contexto latinoamericano marcado por bajo crecimiento, rezagos de productividad e incertidumbre internacional, que el sector empresarial destaque la estabilidad, la diversificación y la confianza como activos nacionales no es un dato menor, sino una señal de madurez institucional y de capacidad de adaptación económica.

Más allá del valor simbólico del pronunciamiento, lo relevante es el fondo. Cuando el empresariado reconoce mejoras en áreas estratégicas, está validando condiciones que inciden directamente sobre la decisión de invertir, expandirse y generar empleo. La competitividad de una nación no depende únicamente de sus indicadores macroeconómicos, sino de la articulación entre infraestructura, seguridad jurídica, capacidad logística, disponibilidad energética, capital humano y visión de largo plazo. En ese sentido, la República Dominicana ha venido construyendo una narrativa de confiabilidad que, bien administrada, puede traducirse en mayores oportunidades productivas y en una inserción más inteligente dentro de las cadenas globales de valor.

El énfasis de CONEP en la relación estratégica con los Estados Unidos también refleja una comprensión acertada del momento internacional. La reorganización del comercio global, el rediseño de las cadenas de suministro y la búsqueda de destinos más cercanos, estables y eficientes para la inversión están abriendo espacios concretos para economías como la dominicana. Sectores como dispositivos médicos, manufactura especializada, logística, agroindustria avanzada y servicios tecnológicos pueden encontrar en este nuevo escenario una plataforma de expansión, siempre que el país continúe fortaleciendo sus condiciones estructurales y su capacidad para responder con rapidez a la demanda internacional.

Sin embargo, ningún reconocimiento debe conducir a la autocomplacencia. El propio planteamiento empresarial identifica desafíos que siguen siendo determinantes: la informalidad, el sistema eléctrico, el ordenamiento territorial y la necesidad de elevar la calidad de la educación, especialmente en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Es decir, el país exhibe fortalezas evidentes, pero su sostenibilidad dependerá de la capacidad de transformar esas ventajas en una agenda de reformas continuas. Crecer no basta; también es necesario elevar productividad, reducir brechas, fortalecer instituciones y ampliar el acceso de más ciudadanos a los beneficios del desarrollo.

Hay otro punto medular que no debe perderse de vista: el sector privado no actúa en abstracto. Como recordó la dirigencia empresarial, detrás de la actividad productiva están los pequeños negocios, los jóvenes emprendedores, los agricultores, los industriales, los comerciantes y los profesionales que dinamizan la economía real. Esa afirmación introduce una idea central para cualquier visión moderna de desarrollo: la empresa no es solo una unidad de rentabilidad, sino también un vehículo de movilidad social, innovación y generación de oportunidades. Por eso, promover un entorno favorable para la libre iniciativa, dentro de reglas claras e instituciones sólidas, forma parte de una arquitectura democrática orientada al progreso.

Del mismo modo, el llamado a construir consensos nacionales merece una lectura estratégica. Las economías que logran saltos cualitativos no lo hacen únicamente por acumulación de capital o apertura comercial, sino por la existencia de acuerdos básicos entre Estado, sector privado y sociedad. La experiencia comparada demuestra que el desarrollo duradero necesita continuidad, coordinación y confianza entre actores. Cuando el debate público se concentra en lo esencial —educación, productividad, institucionalidad, innovación, formalización y competitividad— se crean mejores condiciones para avanzar sin que cada coyuntura interrumpa el horizonte nacional.

La República Dominicana parece estar ante una oportunidad que no debe desperdiciar. La confianza internacional, el interés inversor, el posicionamiento logístico y la resiliencia de su tejido productivo son activos importantes, pero su verdadero valor radica en la capacidad de traducirlos en bienestar tangible, empleos de calidad, mayor formalidad y crecimiento más inclusivo. El reconocimiento del empresariado, por tanto, no debe leerse solo como un respaldo coyuntural, sino como un recordatorio de que el país dispone de bases reales para consolidar su ascenso, siempre que mantenga el rumbo de la institucionalidad, el diálogo y la visión estratégica.

#GuasábaraEditor

OPINIÓN | Confianza que se construye, competitividad que se sostiene

El reconocimiento del sector empresarial a los avances de la República Dominicana en manufactura, exportaciones, logística, energía, turismo e inversión extranjera invita a una reflexión más amplia: el desarrollo duradero no depende de consignas, sino de instituciones estables, acuerdos nacionales, productividad creciente y una visión compartida de futuro.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La intervención del presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini, en el marco del 63.º aniversario de esa organización y del Día Nacional de la Empresa Privada, no debe leerse únicamente como una valoración coyuntural de la economía dominicana. Debe asumirse, más bien, como una señal de que el país ha logrado consolidar ciertas bases que hoy le permiten ser observado con interés en una región donde el crecimiento se ha vuelto más lento, la productividad más débil y la incertidumbre más persistente. El señalamiento de avances en manufactura, exportaciones, infraestructura logística, energía, turismo e inversión extranjera coloca sobre la mesa un hecho significativo: la República Dominicana ha construido un perfil económico más robusto, diversificado y visible en el escenario regional. 

Esa percepción no surge por casualidad. Cuando el liderazgo empresarial habla de estabilidad, capacidad productiva, diversificación y confianza internacional, está identificando elementos que, en la práctica, son decisivos para atraer inversión, sostener empleo y ampliar oportunidades. En economías pequeñas y abiertas como la dominicana, la credibilidad es un activo tan importante como la infraestructura o el capital. Un país puede tener ubicación estratégica, acceso preferencial a mercados o una demografía favorable, pero si no ofrece previsibilidad, normas claras y capacidad de ejecución, esas ventajas se diluyen. Por eso, la confianza no debe entenderse como una abstracción retórica, sino como el resultado de años de acumulación institucional, de aprendizaje económico y de coordinación entre actores que comprenden que el desarrollo no se decreta: se construye.

El contexto internacional refuerza aún más la importancia de esa lectura. En su discurso, Marranzini vinculó el posicionamiento dominicano con las transformaciones que atraviesa la economía global, desde la reorganización de las cadenas de suministro hasta el auge de nuevas industrias y la creciente competencia por atraer capital productivo. También participaron en la actividad el presidente Luis Abinader e Ian Bremmer, fundador de Eurasia Group, en una señal de que el debate económico nacional ya no puede separarse del entorno geopolítico que redefine mercados, alianzas y prioridades productivas. La República Dominicana no compite solo con sus vecinos; compite con todos los destinos que hoy intentan mostrarse como plazas seguras, eficientes y estratégicas para producir, exportar e innovar. En ese tablero, la ventaja no se obtiene únicamente por costo, sino por confianza, agilidad y capacidad para anticipar el cambio. 

En ese sentido, resulta especialmente revelador que se destaque al país como una economía observada con interés por centros de análisis internacionales. El Harvard Growth Lab proyecta a la República Dominicana entre las economías con mayor potencial de crecimiento del PIB real y del ingreso per cápita en la próxima década, al punto de ubicarla como la única nación de América Latina y el Caribe dentro de los primeros lugares del ranking global de crecimiento per cápita para el período 2024-2034. Esa proyección, difundida por distintos medios y sustentada en el Atlas of Economic Complexity, no constituye una garantía automática de éxito, pero sí valida que el país dispone de capacidades productivas y de una base económica diversificada que pueden sostener un desempeño superior al promedio regional. 

Ahora bien, toda buena noticia económica debe ser leída con sentido de realidad. Si algo muestran las experiencias internacionales es que el crecimiento proyectado puede frustrarse cuando no se enfrenta a tiempo aquello que limita la productividad. Y justamente ahí reside uno de los puntos más valiosos del mensaje empresarial: no hubo complacencia. Junto al reconocimiento de avances, también se señalaron desafíos estructurales como la informalidad, el sistema eléctrico, el ordenamiento territorial y la necesidad de fortalecer la educación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Es decir, se valoró lo alcanzado, pero sin perder de vista que la sostenibilidad del progreso dependerá de la capacidad de corregir debilidades históricas que todavía restringen la competitividad nacional y limitan la incorporación de más ciudadanos a la economía formal. 

Esa combinación entre reconocimiento y exigencia debería asumirse como una actitud saludable para el debate público. A veces, los países se estancan no porque les falte potencial, sino porque sustituyen la planificación por la improvisación o el consenso por la confrontación. El vicepresidente ejecutivo del CONEP, César Dargam, insistió en que el desarrollo dominicano ha sido posible porque distintas generaciones decidieron creer, invertir, arriesgar y apostar por un país aún en construcción, y subrayó que los grandes saltos al desarrollo no se logran desde la confrontación entre sectores, sino desde acuerdos nacionales, visión compartida e instituciones que funcionen. Esa idea merece ser resaltada: el progreso durable exige cooperación social, no uniformidad ideológica; exige reglas, continuidad y prioridades comunes, aunque existan diferencias legítimas en el debate. 

Hay, además, un aspecto que conviene subrayar con énfasis: el sector privado no es una realidad abstracta ni una consigna de élites. Cuando se afirma que su composición incluye pequeños negocios, jóvenes emprendedores, agricultores, industriales, comerciantes y profesionales independientes, y que en conjunto genera la mayor parte del PIB, de la inversión y del empleo, se está recordando que el tejido productivo es, en realidad, una expresión concreta de la sociedad trabajando. Marranzini afirmó que el sector privado representa el 85 % del PIB, el 90 % de las inversiones y el 86 % de los empleos del país. Más allá de la cifra puntual, el mensaje de fondo es claro: la defensa de un entorno propicio para producir, emprender e innovar no debe verse como un interés sectorial aislado, sino como una condición necesaria para multiplicar oportunidades en toda la estructura social. 

Desde esa perspectiva, el concepto de institucionalidad adquiere una dimensión mucho más concreta. No se trata solo de respetar leyes o mantener formas administrativas; se trata de crear condiciones estables para que la inversión llegue, el talento se forme, la innovación se expanda y la productividad mejore. Un país institucionalmente confiable es aquel en el que los proyectos avanzan con reglas claras, donde las políticas sobreviven a los ciclos, donde el capital humano encuentra caminos de ascenso y donde el Estado y el sector productivo pueden dialogar sin sospechas permanentes. Esa es, probablemente, una de las claves del momento dominicano: entender que la competitividad no nace solo en el mercado, sino también en la calidad de las instituciones que organizan la vida económica y en la seriedad con que se ejecutan las prioridades nacionales.

La República Dominicana parece estar ante una oportunidad histórica. Tiene sectores dinámicos, una ubicación estratégica, un empresariado que reconoce fortalezas pero también reclama reformas, y una sociedad que ha demostrado resiliencia y capacidad de trabajo. Sin embargo, ninguna oportunidad se convierte por sí sola en bienestar. Para que el crecimiento proyectado se transforme en progreso tangible, será indispensable traducir la confianza en empleos de calidad, la inversión en encadenamientos productivos, la modernización en inclusión y la estabilidad en movilidad social. Ahí radica el verdadero desafío nacional. No basta con ser vistos como una economía prometedora; hace falta consolidarse como una nación capaz de convertir esa promesa en prosperidad compartida, con visión de largo plazo, sentido institucional y la convicción de que el desarrollo, cuando se construye sobre acuerdos y productividad, deja de ser una aspiración para convertirse en destino.

Si desea, también puedo prepararle ahora una versión más periodística, una columna de 7 párrafos, o una adaptación para prensa digital y redes sociales.

jueves, 30 de abril de 2026

CONEP: “Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad”


CONEP: “Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad”

  • Marranzini confirma la prioridad debe ser asegurar estabilidad de precios y proteger canasta básica.
  • Paliza: “Mantenemos un diálogo público-privado permanente para preservar estabilidad y competitividad”.

Santo Domingo, 29 de abril de 2026.– Los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Hacienda y Economía, Magín Díaz; y de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, sostuvieron este miércoles un encuentro con representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), para analizar la coyuntura geopolítica global, evaluar la situación nacional y fortalecer la alineación con el sector privado frente a los posibles embates suscitados por la crisis en Medio Oriente sobre la República Dominicana.

La reunión, desarrollada en el contexto de la Asamblea General Ordinaria y Pleno del CONEP, permitió a los funcionarios intercambiar perspectivas con Celso Juan Marranzini y César Dargam, presidente y vicepresidente ejecutivo de la entidad, respectivamente, así como con otros directivos del sector empresarial, sobre las principales medidas que ejecuta el Gobierno para amortiguar el impacto del escenario internacional en la economía nacional.

En ese contexto, Paliza explicó que, frente a la crisis en Medio Oriente, el Gobierno ha sostenido una amplia jornada de diálogo con representantes de los sectores político, empresarial, social, religioso y sindical, con el propósito de socializar las acciones implementadas para proteger el crecimiento económico, preservar la estabilidad social y fortalecer el bienestar de la población.

“Queremos mantener una conversación público-privada abierta, directa y permanente, para que cualquier sector pueda expresar sus preocupaciones y aportar soluciones que nos permitan mantener la estabilidad, la competitividad y las condiciones económicas del país”, aseveró Paliza. 


En representación del sector privado, Celso Juan Marranzini destacó la importancia de estos espacios para robustecer la planificación económica nacional frente a esta coyuntura global, priorizando iniciativas que aseguren el suministro de combustibles, mantengan la estabilidad de precios y protejan la canasta básica, mediante políticas que preserven el dinamismo económico, focalicen subsidios y fortalezcan la confianza en la inversión privada.

Por su parte, César Dargam resaltó que, a pesar de la incertidumbre derivada del cambiante panorama internacional, República Dominicana ha logrado mantener estabilidad económica, sin enfrentar problemas de abastecimiento ni incrementos significativos en los precios, gracias al monitoreo constante y al trabajo articulado entre el sector privado y el Gobierno.

“Reconocemos la transparencia y responsabilidad con la que el Gobierno ha actuado frente a esta crisis, gestionando riesgos que escapan al control del país y preservando un clima de articulación, confianza y estabilidad que distingue al país”, expresó Dargam. 

Dentro de las medidas implementadas para amortiguar el impacto de la crisis internacional, el Gobierno dominicano mantiene congelados los precios de los principales combustibles mediante un subsidio de RD$1,143.9 millones, ha destinado RD$1,000 millones para subsidiar fertilizantes y absorber aumentos de hasta un 40 % en esos insumos, y preserva sólidos fundamentos macroeconómicos respaldados por reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, adecuados niveles de liquidez y acceso a financiamiento, con el objetivo de proteger la economía, la producción nacional y la estabilidad de la canasta básica.

Este encuentro forma parte del proceso de consultas multisectoriales promovido por el presidente Luis Abinader, orientado a fortalecer el diálogo, construir consensos y articular acciones conjuntas con los sectores productivos y sociales ante el complejo contexto internacional.

En la reunión participaron, por parte del CONEP, su primer vicepresidente, Julio Virgilio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD); el secretario, Leonardo Matos; el tesorero, Christopher Paniagua, del Banco Popular; así como otros destacados directivos y representantes del sector empresarial.

Celso Juan Marranzini
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José Ignacio Paliza, ministro de la Presidencia
OPINIÓN
Transparencia y coordinación: el “activo invisible” que sostiene la estabilidad dominicana en tiempos de tormenta1

En economías pequeñas y abiertas, la confianza no es un sentimiento: es un instrumento de política económica. Se construye con información clara, decisiones previsibles y una articulación público‑privada capaz de proteger precios, producción y canasta básica sin hipotecar el futuro.1

Por Luis Orlando Díaz Vólquez #GuasábaraEditor

En economías como la dominicana, expuestas a choques externos por su dependencia de importaciones energéticas y por su integración comercial, la estabilidad no se decreta: se administra. Y se administra, sobre todo, cuando el entorno geopolítico se tensa y el riesgo se traduce en presiones de costos, volatilidad financiera y expectativas inflacionarias. Hoy, con un escenario internacional convulso y con aumentos relevantes en materias primas asociados al conflicto en Medio Oriente, el reto es doble: proteger la canasta básica y, simultáneamente, preservar la confianza que sostiene la inversión, el empleo y la paz social.2

Por eso tiene un peso especial que el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) haya colocado en el centro de la conversación dos palabras que rara vez se valoran con rigor técnico en la esfera pública: transparencia y articulación. No es un elogio retórico; es un reconocimiento de que la coordinación reduce incertidumbre, y la reducción de incertidumbre baja el costo económico del miedo. En el encuentro celebrado en el marco de la Asamblea General Ordinaria y Pleno del CONEP, el empresariado destacó que la transparencia y la articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad, aun cuando los riesgos que se gestionan “escapan al control del país”.1

Cuando un shock externo amenaza, lo primero que puede romperse no es el abastecimiento, sino la expectativa. La expectativa es la antesala del ajuste: si los agentes creen que subirá el combustible, sube el transporte; si creen que subirán los fletes, suben los inventarios; si creen que subirá el dólar, se acelera la demanda de divisas. Esa cadena puede crear inflación por anticipación, incluso antes de que el costo real se materialice. De ahí que el diálogo público‑privado sea más que un gesto: es una herramienta para alinear información, fijar criterios y evitar que el rumor se convierta en precio.1

En esa misma lógica, la insistencia del ministro de la Presidencia en mantener una conversación “abierta, directa y permanente” con sectores políticos, empresariales, sociales, religiosos y sindicales tiene una lectura económica: anclar expectativas en torno a una estrategia de respuesta y no dejar el espacio vacío para la especulación.1 Ese enfoque dialogante, cuando se sostiene en datos verificables, fortalece la credibilidad institucional y permite que las decisiones —aun las difíciles— resulten más comprensibles para la sociedad y para los mercados.3

Ahora bien, la articulación no vive solo de discursos: exige medidas concretas y coherentes. En el encuentro se enumeraron acciones de amortiguación del impacto, especialmente en combustibles y fertilizantes. Se indicó que el Gobierno mantiene congelados precios de combustibles mediante un subsidio de RD$1,143.9 millones y que destinó RD$1,000 millones para subsidiar fertilizantes, absorbiendo aumentos de hasta un 40% en esos insumos.1 En términos prácticos, esto busca frenar el “traspaso” del shock energético hacia el transporte, la logística y la producción agropecuaria, donde el fertilizante es un componente crítico que, si se encarece abruptamente, termina reflejándose en los alimentos y por tanto en la canasta básica.1

Sin embargo, un subsidio —por necesario que sea— no puede convertirse en sustituto de la estrategia. Su mayor virtud es el tiempo que compra para ordenar la respuesta. Su mayor riesgo es el costo fiscal si se prolonga sin reglas claras. La clave está en el diseño: focalización, temporalidad, criterios de entrada y salida, y monitoreo de resultados. Esto es consistente con el propio énfasis del sector privado en “focalizar subsidios” y preservar el dinamismo económico, un recordatorio de que la estabilidad de precios no puede perseguirse sacrificando la estabilidad fiscal, porque la segunda suele volver a la primera por la vía de expectativas y riesgo país.1

En este punto, el país cuenta con un respaldo que conviene dimensionar: la fortaleza externa. Se resaltó que la economía preserva fundamentos macroeconómicos respaldados por reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, junto con niveles adecuados de liquidez y acceso a financiamiento.1 Ese “colchón” no es ornamental: es el seguro macroeconómico que permite amortiguar volatilidad cambiaria, atender pagos internacionales y sostener la confianza de inversionistas y agentes económicos ante episodios de turbulencia.4

El Banco Central, al referirse al contexto global, reforzó ese marco de prudencia: mantuvo la tasa de política monetaria en 5.25% anual y señaló que el panorama internacional se mantiene convulso, con mayores precios del petróleo y otras materias primas por el conflicto en Medio Oriente.2 A la vez, indicó que, aunque la inflación interanual se moderó a 4.63% en marzo (dentro del rango meta), el choque energético podría empujarla temporalmente por encima del límite superior en los próximos meses, antes de retornar al rango objetivo al cierre del año, conforme se disipe el impacto de los mayores precios del crudo.2 Esta comunicación no solo informa: también disciplina expectativas, que es uno de los roles más subestimados —y más decisivos— de la política monetaria moderna.2

El empresariado, por su lado, introdujo un matiz esencial: el principal desafío no necesariamente radica en el abastecimiento, sino en las presiones de costos asociadas al entorno internacional, particularmente en fletes y materias primas.3 Esa advertencia es estratégica, porque desplaza el debate desde la emergencia hacia la productividad. Si el shock viene por costos, la respuesta estructural no se agota en subsidios; incluye eficiencia logística, facilitación del comercio, digitalización, competencia y aceleración de autorizaciones para inversión productiva. En otras palabras, el país necesita una estabilidad que no sea frágil, sino basada en capacidad de gestión.3

En ese sentido, la transparencia no debe limitarse a comunicar “qué se hace”, sino “por qué se hace”, “hasta cuándo” y “con qué métricas se evaluará”. La articulación, por su parte, debe traducirse en coordinación operativa: vigilancia de cadenas de suministro, prevención de prácticas especulativas, seguimiento de inventarios y planificación conjunta en sectores sensibles. La evidencia de que, pese a la incertidumbre internacional, el país ha mantenido estabilidad sin problemas de abastecimiento ni incrementos significativos en precios ha sido atribuida precisamente al monitoreo constante y al trabajo articulado entre el sector privado y el Gobierno.1

La oportunidad histórica está en convertir esta cultura de coordinación en arquitectura permanente de resiliencia. Si el diálogo se institucionaliza con tableros públicos de riesgos (energía, fertilizantes, fletes, alimentos), con reglas explícitas para políticas de amortiguación, y con mecanismos de protección social capaces de escalar rápidamente cuando el shock golpea a los más vulnerables, la economía no solo resistirá mejor: también se volverá más competitiva. Porque competitividad, al final, es la capacidad de producir y sostener empleo aun cuando el mundo cambie de golpe.3

En tiempos de tormenta, el activo más valioso es el que no se ve: confianza. Y la confianza —a diferencia de los discursos— se acumula con consistencia, datos, coordinación y resultados. La señal que deja este episodio es que la República Dominicana está entendiendo una lección crucial: la estabilidad no se defiende únicamente con medidas coyunturales, sino con instituciones que sepan explicar, coordinar y ejecutar. Esa es la diferencia entre resistir una crisis y salir fortalecidos de ella.1


Notas

  1. Ministerio de la Presidencia de la República Dominicana, “CONEP: ‘Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad’”, Notas de Prensa, 29 de abril de 2026, https://minpre.gob.do/comunicacion/notas-de-prensa/conep-transparencia-y-articulacion-del-gobierno-han-permitido-preservar-confianza-y-estabilidad/. [minpre.gob.do]
  2. Banco Central de la República Dominicana, “BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual” (comunicado de política monetaria, 30 de abril de 2026), https://www.bancentral.gov.do/a/d/6553. [bancentral.gov.do]
  3. Noticias SIN, “CONEP y Gobierno alinean estrategias ante economía global”, 29 de abril de 2026, https://noticiassin.com/economia/mundial/2026/04/29/conep-y-gobierno-alinean-estrategias-ante-economia-global-1989038/. [noticiassin.com]
  4. Alexis Álvarez, “Reservas internacionales de RD vuelven a colocarse por encima de los US$16,000 millones”, El Nacional, 23 de marzo de 2026, https://elnacional.com.do/reservas-vuelven-a-colocarse-us16000-millones/. [elnacional.com.do]

🌪️ Transparencia y coordinación: el activo invisible que sostiene la estabilidad 🇩🇴

En tiempos de turbulencia global, la confianza no es discurso: es política económica.
Información clara, decisiones previsibles y articulación público‑privada han sido claves para proteger precios, producción y canasta básica, incluso ante choques externos que no controla el país.

📊 Cuando el riesgo amenaza, alinear expectativas evita que el rumor se convierta en inflación.
🤝 El diálogo abierto reduce incertidumbre, baja costos y fortalece la inversión.
🛡️ Subsidios bien diseñados compran tiempo; instituciones sólidas sostienen la estabilidad.

La lección es clara: la estabilidad no se decreta, se administra con datos, coordinación y resultados.

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

#Transparencia #ArticulaciónPúblicoPrivada #Confianza #EstabilidadEconómica #Resiliencia #CanastaBásica #EconomíaRD #Gobernanza 📈🤝🇩🇴

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez #GuasábaraEditor https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/04/conep-transparencia-y-articulacion-del.html 
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jueves, 16 de octubre de 2025

Estabilidad macroeconómica, política industrial y evidencia empírica de atracción de IED en República Dominicana: el caso del Hub de Transformación Logística de la CND / Presidente de Cervecería resalta que desde el 2021, gracias a la estabilidad y condiciones favorables del país, han invertido más de RD 17,000 millones

Presidente Abinader

Estabilidad macroeconómica, política industrial y evidencia empírica de atracción de IED en República Dominicana: el caso del Hub de Transformación Logística de la CND

Por Luis Orlando Díaz Vólquez
15 de octubre de 2025 — Santo Domingo

Resumen. La inauguración del Hub de Transformación Logística de la Cervecería Nacional Dominicana (CND) ofrece una oportunidad para analizar, desde un enfoque académico y de políticas públicas, la interacción entre estabilidad macroeconómica, clima de inversión y desarrollo industrial en República Dominicana. A partir de evidencia reciente —récord histórico de inversión extranjera directa (IED) en 2024 y un proyecto logístico‐industrial de gran escala— se argumenta que la coordinación público‑privada, la seguridad jurídica y la orientación estratégica del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), en articulación con ProDominicana y la Dirección de Información y Prensa de la Presidencia (DIPP), han facilitado una trayectoria de crecimiento con señales de sofisticación productiva y sostenibilidad. Se discuten además los riesgos y desafíos pendientes para consolidar la competitividad sistémica y asegurar el derrame social de las inversiones.

Palabras clave: DIPP; MICM; inversión; inversión extranjera directa; logística; política industrial; sostenibilidad.


Introducción

La apertura del nuevo Hub de Transformación Logística de la CND, encabezada por el presidente Luis Abinader, se inscribe en un contexto de dinamismo inversor y consolidación de la confianza país. En 2024, la IED alcanzó los USD 4,523 millones —un máximo histórico— y las proyecciones oficiales de 2025 han señalado la posibilidad de superar la marca del año previo, tras contabilizarse USD 2,893 millones en el primer semestre. 1 La evidencia microeconómica complementa este cuadro: el hub de la CND representa una inversión superior a RD$ 2,900 millones, con 145,000 m² de extensión y capacidad de almacenamiento de más de 115 millones de cervezas (equivalentes a 25 días de la demanda nacional). 23

Tesis. La convergencia entre estabilidad macroeconómica, certidumbre regulatoria y estrategias de upgrading logístico–industrial ha creado un ecosistema que no solo atrae capital, sino que también potencia encadenamientos productivos, innovación y empleo de calidad; el caso CND constituye una pieza empírica que ilustra dicha dinámica y orienta recomendaciones de política pública para su sostenibilidad intertemporal. 123

Estabilidad, señales pro‑mercado y récord de IED

El reconocimiento oficial del récord de IED en 2024, divulgado por la Presidencia y sustentado por ProDominicana, aporta una señal de mercado relevante sobre la percepción de riesgo y el atractivo del país: USD 4,523 millones en 2024, con una senda 2025 que —a mitad de año— acumulaba USD 2,893 millones y proyectaba un cierre superior a USD 4,860 millones. 1 Tales cifras se inscriben en un marco de estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica destacado por el propio Poder Ejecutivo en foros empresariales, lo que refuerza el rol de la IED como motor de innovación, empleo y transferencia tecnológica hacia sectores estratégicos (turismo, energía, zonas francas, telecomunicaciones e industria). 1

Desde una perspectiva de economía política, la consistencia de señales pro‑inversión —coherencia normativa, apertura comercial y fortalecimiento institucional— genera expectativas que reducen el costo de capital y alargan horizontes de planeación corporativa, propiciando proyectos de mayor escala y complejidad operativa. El “Reconocimiento a la Inversión” organizado por ProDominicana simboliza esa narrativa y su papel coordinador. 1

Evidencia microeconómica: el Hub de Transformación Logística de la CND

El hub de la CND funciona como “experimento natural” para observar cómo una gran inversión privada internaliza eficiencias logísticas, tecnológicas y ambientales. La infraestructura, ubicada en el entorno de la circunvalación de Santo Domingo, suma 145,000 m² y puede almacenar más de 115 millones de cervezas, con una inversión superior a RD$ 2,900 millones y la generación de más de 500 empleos directos e indirectos. 23 Este activo operativo se integra a un plan 2021–2026 por RD$ 17,640 millones, del cual ya se han ejecutado RD$ 17,029 millones, orientado a expansión de capacidad, optimización de distribución e iniciativas de sostenibilidad. 3

La literatura sobre cadenas de suministro sugiere que hubs de esta escala producen economías de alcance (mejor utilización de activos, reducción de tiempos de ciclo, mayor resiliencia) y externalidades positivas hacia transporte, comercio y servicios conexos. Los discursos oficiales del MICM vinculan explícitamente este proyecto con el dinamismo de la economía y la madurez sectorial, conectando el caso CND con el clima general de inversión que explica el desempeño de la IED. 24

Encadenamientos productivos y sostenibilidad

Más allá del ladrillo y el acero, el hub agrega valor por su diseño bajo criterios de eficiencia energética y aspiración a certificación LEED, lo que alinea la operación con estándares internacionales de ecoeficiencia y reducción de emisiones. 3 En paralelo, la estrategia corporativa refuerza una cadena de valor nacional integrada: operación con energía 100 % renovable, fabricación local de botellas de vidrio y programas de colaboración con Mipymes y comercio minorista. 4 Estos elementos no solo mejoran la huella ambiental y reducen costos operativos, sino que impulsan encadenamientos con proveedores domésticos (vidrio, logística, embalaje), favoreciendo la sustitución competitiva de importaciones y la creación de capacidades productivas. 34

La evidencia internacional sugiere que la reinversión de utilidades es un indicador clave de confianza: en 2024, dicho componente representó más de un tercio del total de la IED, según datos divulgados por ProDominicana. 1 Ello es consistente con el mensaje empresarial de CND y AB InBev de compromiso de largo plazo con el mercado dominicano. 2

Gobernanza económica y coordinación público‑privada (DIPP–MICM–ProDominicana)

El caso analizado también revela una arquitectura institucional funcional. La DIPP, como nodo de comunicación estratégica del Ejecutivo, y ProDominicana, como agencia de promoción, contribuyen a difundir información y a coordinar expectativas con inversionistas. 1 A su vez, el MICM ha articulado un discurso de política industrial pragmática que —sin renunciar a la disciplina macro— impulsa modernización productiva, logística e integración a cadenas globales de valor; la inauguración del hub se presentó explícitamente como “símbolo de dinamismo y madurez sectorial”, reforzando la narrativa de certidumbre y propósito. 24

Desde el ángulo de gobernanza, la sinergia entre Presidencia, MICM y el sector privado produce un “círculo virtuoso” de información, credibilidad y ejecución que reduce costos de transacción, acelera permisos y habilita infraestructura complementaria (vial, energética, digital). El reconocimiento público de sectores estratégicos —turismo, energía, zonas francas, logística— también orienta la asignación de capital hacia actividades con mayores spillovers. 1

Riesgos y desafíos

Aunque la trayectoria es favorable, persisten retos estructurales. Primero, la congestión logística y urbana: la expansión de hubs exige inversiones sostenidas en conectividad vial y ordenamiento territorial para evitar cuellos de botella que erosionen las ganancias de productividad. (Los proyectos de gran escala en la periferia metropolitana demandan coordinación interinstitucional sostenida). Segundo, el capital humano: la productividad total de factores solo escalará si se profundiza la formación técnica y la adopción de tecnologías de gestión (WMS, IoT, analítica) en toda la cadena. Tercero, la gobernanza regulatoria: mantener ventanas únicas, plazos perentorios y marcos claros para permisos ambientales y urbanísticos preserva la certidumbre que hoy explica el récord de IED. 12

En sostenibilidad, el desafío pasa por ampliar los esquemas de economía circular (vidrio y PET) y trazabilidad de emisiones (Alcances 1–3), de modo que la certificación LEED y el uso de energías renovables se integren a metas más ambiciosas de descarbonización sectorial y compras públicas verdes. 34

Conclusión

El desempeño reciente de la IED y la inauguración del Hub de Transformación Logística de la CND constituyen, en conjunto, una prueba de concepto del modelo dominicano: estabilidad macro, certidumbre regulatoria y cooperación público‑privada orientada a la competitividad y la sostenibilidad. La evidencia sugiere que la política industrial en clave “light but smart” —con foco en logística, energía limpia y encadenamientos— puede catalizar upgrading productivo y derrame social cuando se acompaña de instituciones coordinadoras efectivas (DIPP, MICM, ProDominicana). Sostener esta trayectoria requerirá disciplina macro, inversión en infraestructura y capital humano, y un marco regulatorio que preserve la previsibilidad que hoy coloca a República Dominicana como destino líder de inversión en el Caribe. 123


Referencias 

  • Presidencia de la República Dominicana. (2025, 11 de septiembre). Presidente Abinader destaca récord histórico en inversión extranjera directa en la República Dominicana. https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-destaca-record-historico-en-inversion-extranjera-directa-en-la 1

  • Caraballo, J. (2025, 15 de octubre). Inauguran nuevo hub logístico de la Cervecería en SDO. Diario Libre. https://www.diariolibre.com/economia/negocios/2025/10/15/inauguran-nuevo-hub-logistico-de-la-cerveceria-en-sdo/3278721 2

  • Solano, J. (2025, 15 de octubre). Cervecería Nacional Dominicana inaugura Hub Logístico de RD$ 2,900 millones. Acento. https://acento.com.do/economia/cerveceria-nacional-dominicana-inaugura-hub-logistico-de-rd-2900-millones-9564472.html 3

  • Quezada, D. (2025, 16 de octubre). Cervecería abre hub logístico: almacena 115 MM de botellas. El Caribe. https://www.elcaribe.com.do/panorama/dinero/cerveceria-abre-hub-logistico-almacena-115-mm-de-botellas/ 4


República Dominicana: estabilidad que se traduce en inversión y desarrollo 🇩🇴

La inauguración del Hub de Transformación Logística de la Cervecería Nacional Dominicana (CND), encabezada por el presidente Luis Abinader, es más que un proyecto industrial: es evidencia del impacto de la confianza país en la atracción de capital global.

📊 Datos clave:

  • RD$17,640 millones invertidos por CND desde 2021.
  • USD$4,523 millones en inversión extranjera directa (IED) en 2024, récord histórico.
  • Proyección 2025: USD$5,000 millones.
  • Hub logístico: 145,000 m², capacidad para 115 millones de cervezas, inversión superior a RD$2,900 millones y más de 500 empleos.

🌱 Además, la operación incorpora energía 100 % renovable, fabricación local de botellas y prácticas alineadas con los ODS, fortaleciendo la cadena de valor nacional.

💡 Reflexión: Cuando convergen estabilidad macroeconómica, visión estratégica y talento humano, se generan oportunidades que transforman la economía y posicionan al país como líder en el Caribe.

👉 ¿Cómo podemos seguir potenciando este ecosistema?

  • Inversión en infraestructura logística.
  • Formación en capital humano especializado.
  • Profundización de encadenamientos productivos sostenibles.

🔗 Este es el momento de apostar por República Dominicana como hub regional de competitividad y sostenibilidad.

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Ministro de Industria y Comercio dice que en 2024 la inversión extranjera directa alcanzó los USD 4,523 millones, una cifra récord que se proyecta que podría llegar a USD 5,000 millones este año

15 de Octubre 2025 | Santo Domingo.– 

El presidente de la Cervecería Nacional Dominicana (CND), Fabián Suárez, resaltó que la compañía ha ejecutado, desde 2021, un plan de inversiones que supera los RD 17,640 millones, impulsado por la estabilidad económica y las condiciones favorables que ofrece el país para atraer capital extranjero.

“Esa confianza global es un reconocimiento a la estabilidad del país y a sus condiciones para invertir. Pero, más que todo esto, la principal razón por la que en AB InBev invertimos y miramos a la República Dominicana como un mercado de referencia en el Caribe y el mundo tiene un nombre y un apellido: el talento dominicano”, afirmó Suárez, durante el acto encabezado por el presidente Luis Abinader para inaugurar el nuevo Hub de Transformación Logística de la Cervecería Nacional Dominicana.

Este proyecto forma parte del plan de inversiones 2021–2026 de la compañía, que totaliza RD 17,640 millones, de los cuales ya se han ejecutado RD 17,029 millones. El plan impulsa la ampliación de la capacidad productiva y de envasado, optimiza la distribución y desarrolla iniciativas de sostenibilidad, con un propósito común: generar oportunidades y fortalecer el desarrollo del país, explicó Suárez.

En cuanto a su infraestructura, el nuevo centro logístico ocupa 145,000 metros cuadrados y combina una gran capacidad de almacenamiento con alta eficiencia operativa. Tiene espacio suficiente para almacenar más de 115 millones de cervezas, equivalente a 25 días de la demanda nacional.

El nuevo complejo, ubicado en la circunvalación de Santo Domingo, representó una inversión superior a RD 2,900 millones y generará más de 500 empleos directos e indirectos, sumándose a los más de 44,000 puestos que aporta la industria cervecera en el país.

Simboliza la confianza y el dinamismo de la economía dominicana

De su lado, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Víctor “Ito” Bisonó, afirmó que la inauguración del Hub de Transformación Logística de la CND simboliza la confianza y el dinamismo de la economía dominicana, impulsada por la estabilidad y la visión del gobierno del presidente Abinader.

El titular del MICM destacó los avances de la empresa, que opera con energía 100 % renovable, fabrica sus propias botellas de vidrio y mantiene una cadena de valor completamente integrada en territorio nacional.

Bisonó señaló que, el crecimiento de la Cervecería refleja el clima de inversión y estabilidad que ofrece la República Dominicana, recordando que en 2024 la inversión extranjera directa alcanzó los USD 4,523 millones, una cifra récord que podría llegar a USD 5,000 millones este año.

En el acto estuvieron presentes los ministros de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre; de Obras Públicas, Eduardo Estrella; de Trabajo, Eddy Olivares; sin cartera, Deligne Ascención; así como los senadores de Santo Domingo, Antonio Taveras; de María Trinidad Sánchez, Alexis Victoria Yeb; de Samaná, Pedro Catrain; de La Altagracia, Rafael Duluc; de San José de Ocoa, Aneudy Ortiz, y de Santiago, Daniel Rivera.

También asistieron el vicepresidente ejecutivo de la Cervecería Nacional Dominicana; los directores de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara; de ProDominicana, Biviana Riveiro; los alcaldes de Los Alcarrizos, Junior Santos, y de Santiago de los Caballeros, Ulises Rodríguez; el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, y el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-de-cerveceria-resalta-que-desde-el-2021-gracias-la-estabilidad-y-condiciones

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