Si miraron los mercados este lunes, probablemente terminaron atentos a Brasil. El Ibovespa marcó un nuevo récord, el real se fortaleció más de 4% frente al dólar y hubo acciones con avances superiores a 20%.
Detrás del salto estuvo la sorpresa electoral: Flávio Bolsonaro terminó la primera vuelta por delante de Luiz Inácio Lula da Silva.
¿Y qué compró exactamente el mercado? La posibilidad de mayor disciplina fiscal y, con ella, menores tasas de largo plazo al punto que JPMorgan (JPM) calcula un potencial de revalorización cercano a 22% para el MSCI Brazil.
La apuesta se vio clarísima en la bolsa. El dinero fue directo hacia algunas de las compañías que podrían beneficiarse de menores tasas y una economía doméstica más fuerte.
Wall Street también avanzó, aunque con una historia distinta en las tasas. El S&P 500 quedó cerca de máximos históricos, pero lo hizo mientras el rendimiento del Tesoro a 10 años llegó a tocar el 5,34%, máximo desde 2002.
Mientras en Estados Unidos las acciones intentan convivir con tasas cada vez más exigentes, en Brasil el mercado hizo justamente la apuesta contraria: que una mejora fiscal termine abriendo espacio para tasas más bajas.
Ahora vienen las encuestas, las señales sobre política fiscal y la segunda vuelta del 25 de octubre. Ahí veremos cuánto más está dispuesto a comprar el mercado. Cuéntenme cómo vieron la elección en carlos.rodriguez@bloomberglinea.com.
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