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jueves, 30 de abril de 2026

CONEP: “Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad”


CONEP: “Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad”

  • Marranzini confirma la prioridad debe ser asegurar estabilidad de precios y proteger canasta básica.
  • Paliza: “Mantenemos un diálogo público-privado permanente para preservar estabilidad y competitividad”.

Santo Domingo, 29 de abril de 2026.– Los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Hacienda y Economía, Magín Díaz; y de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, sostuvieron este miércoles un encuentro con representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), para analizar la coyuntura geopolítica global, evaluar la situación nacional y fortalecer la alineación con el sector privado frente a los posibles embates suscitados por la crisis en Medio Oriente sobre la República Dominicana.

La reunión, desarrollada en el contexto de la Asamblea General Ordinaria y Pleno del CONEP, permitió a los funcionarios intercambiar perspectivas con Celso Juan Marranzini y César Dargam, presidente y vicepresidente ejecutivo de la entidad, respectivamente, así como con otros directivos del sector empresarial, sobre las principales medidas que ejecuta el Gobierno para amortiguar el impacto del escenario internacional en la economía nacional.

En ese contexto, Paliza explicó que, frente a la crisis en Medio Oriente, el Gobierno ha sostenido una amplia jornada de diálogo con representantes de los sectores político, empresarial, social, religioso y sindical, con el propósito de socializar las acciones implementadas para proteger el crecimiento económico, preservar la estabilidad social y fortalecer el bienestar de la población.

“Queremos mantener una conversación público-privada abierta, directa y permanente, para que cualquier sector pueda expresar sus preocupaciones y aportar soluciones que nos permitan mantener la estabilidad, la competitividad y las condiciones económicas del país”, aseveró Paliza. 


En representación del sector privado, Celso Juan Marranzini destacó la importancia de estos espacios para robustecer la planificación económica nacional frente a esta coyuntura global, priorizando iniciativas que aseguren el suministro de combustibles, mantengan la estabilidad de precios y protejan la canasta básica, mediante políticas que preserven el dinamismo económico, focalicen subsidios y fortalezcan la confianza en la inversión privada.

Por su parte, César Dargam resaltó que, a pesar de la incertidumbre derivada del cambiante panorama internacional, República Dominicana ha logrado mantener estabilidad económica, sin enfrentar problemas de abastecimiento ni incrementos significativos en los precios, gracias al monitoreo constante y al trabajo articulado entre el sector privado y el Gobierno.

“Reconocemos la transparencia y responsabilidad con la que el Gobierno ha actuado frente a esta crisis, gestionando riesgos que escapan al control del país y preservando un clima de articulación, confianza y estabilidad que distingue al país”, expresó Dargam. 

Dentro de las medidas implementadas para amortiguar el impacto de la crisis internacional, el Gobierno dominicano mantiene congelados los precios de los principales combustibles mediante un subsidio de RD$1,143.9 millones, ha destinado RD$1,000 millones para subsidiar fertilizantes y absorber aumentos de hasta un 40 % en esos insumos, y preserva sólidos fundamentos macroeconómicos respaldados por reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, adecuados niveles de liquidez y acceso a financiamiento, con el objetivo de proteger la economía, la producción nacional y la estabilidad de la canasta básica.

Este encuentro forma parte del proceso de consultas multisectoriales promovido por el presidente Luis Abinader, orientado a fortalecer el diálogo, construir consensos y articular acciones conjuntas con los sectores productivos y sociales ante el complejo contexto internacional.

En la reunión participaron, por parte del CONEP, su primer vicepresidente, Julio Virgilio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD); el secretario, Leonardo Matos; el tesorero, Christopher Paniagua, del Banco Popular; así como otros destacados directivos y representantes del sector empresarial.

Celso Juan Marranzini
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José Ignacio Paliza, ministro de la Presidencia
OPINIÓN
Transparencia y coordinación: el “activo invisible” que sostiene la estabilidad dominicana en tiempos de tormenta1

En economías pequeñas y abiertas, la confianza no es un sentimiento: es un instrumento de política económica. Se construye con información clara, decisiones previsibles y una articulación público‑privada capaz de proteger precios, producción y canasta básica sin hipotecar el futuro.1

Por Luis Orlando Díaz Vólquez #GuasábaraEditor

En economías como la dominicana, expuestas a choques externos por su dependencia de importaciones energéticas y por su integración comercial, la estabilidad no se decreta: se administra. Y se administra, sobre todo, cuando el entorno geopolítico se tensa y el riesgo se traduce en presiones de costos, volatilidad financiera y expectativas inflacionarias. Hoy, con un escenario internacional convulso y con aumentos relevantes en materias primas asociados al conflicto en Medio Oriente, el reto es doble: proteger la canasta básica y, simultáneamente, preservar la confianza que sostiene la inversión, el empleo y la paz social.2

Por eso tiene un peso especial que el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) haya colocado en el centro de la conversación dos palabras que rara vez se valoran con rigor técnico en la esfera pública: transparencia y articulación. No es un elogio retórico; es un reconocimiento de que la coordinación reduce incertidumbre, y la reducción de incertidumbre baja el costo económico del miedo. En el encuentro celebrado en el marco de la Asamblea General Ordinaria y Pleno del CONEP, el empresariado destacó que la transparencia y la articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad, aun cuando los riesgos que se gestionan “escapan al control del país”.1

Cuando un shock externo amenaza, lo primero que puede romperse no es el abastecimiento, sino la expectativa. La expectativa es la antesala del ajuste: si los agentes creen que subirá el combustible, sube el transporte; si creen que subirán los fletes, suben los inventarios; si creen que subirá el dólar, se acelera la demanda de divisas. Esa cadena puede crear inflación por anticipación, incluso antes de que el costo real se materialice. De ahí que el diálogo público‑privado sea más que un gesto: es una herramienta para alinear información, fijar criterios y evitar que el rumor se convierta en precio.1

En esa misma lógica, la insistencia del ministro de la Presidencia en mantener una conversación “abierta, directa y permanente” con sectores políticos, empresariales, sociales, religiosos y sindicales tiene una lectura económica: anclar expectativas en torno a una estrategia de respuesta y no dejar el espacio vacío para la especulación.1 Ese enfoque dialogante, cuando se sostiene en datos verificables, fortalece la credibilidad institucional y permite que las decisiones —aun las difíciles— resulten más comprensibles para la sociedad y para los mercados.3

Ahora bien, la articulación no vive solo de discursos: exige medidas concretas y coherentes. En el encuentro se enumeraron acciones de amortiguación del impacto, especialmente en combustibles y fertilizantes. Se indicó que el Gobierno mantiene congelados precios de combustibles mediante un subsidio de RD$1,143.9 millones y que destinó RD$1,000 millones para subsidiar fertilizantes, absorbiendo aumentos de hasta un 40% en esos insumos.1 En términos prácticos, esto busca frenar el “traspaso” del shock energético hacia el transporte, la logística y la producción agropecuaria, donde el fertilizante es un componente crítico que, si se encarece abruptamente, termina reflejándose en los alimentos y por tanto en la canasta básica.1

Sin embargo, un subsidio —por necesario que sea— no puede convertirse en sustituto de la estrategia. Su mayor virtud es el tiempo que compra para ordenar la respuesta. Su mayor riesgo es el costo fiscal si se prolonga sin reglas claras. La clave está en el diseño: focalización, temporalidad, criterios de entrada y salida, y monitoreo de resultados. Esto es consistente con el propio énfasis del sector privado en “focalizar subsidios” y preservar el dinamismo económico, un recordatorio de que la estabilidad de precios no puede perseguirse sacrificando la estabilidad fiscal, porque la segunda suele volver a la primera por la vía de expectativas y riesgo país.1

En este punto, el país cuenta con un respaldo que conviene dimensionar: la fortaleza externa. Se resaltó que la economía preserva fundamentos macroeconómicos respaldados por reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, junto con niveles adecuados de liquidez y acceso a financiamiento.1 Ese “colchón” no es ornamental: es el seguro macroeconómico que permite amortiguar volatilidad cambiaria, atender pagos internacionales y sostener la confianza de inversionistas y agentes económicos ante episodios de turbulencia.4

El Banco Central, al referirse al contexto global, reforzó ese marco de prudencia: mantuvo la tasa de política monetaria en 5.25% anual y señaló que el panorama internacional se mantiene convulso, con mayores precios del petróleo y otras materias primas por el conflicto en Medio Oriente.2 A la vez, indicó que, aunque la inflación interanual se moderó a 4.63% en marzo (dentro del rango meta), el choque energético podría empujarla temporalmente por encima del límite superior en los próximos meses, antes de retornar al rango objetivo al cierre del año, conforme se disipe el impacto de los mayores precios del crudo.2 Esta comunicación no solo informa: también disciplina expectativas, que es uno de los roles más subestimados —y más decisivos— de la política monetaria moderna.2

El empresariado, por su lado, introdujo un matiz esencial: el principal desafío no necesariamente radica en el abastecimiento, sino en las presiones de costos asociadas al entorno internacional, particularmente en fletes y materias primas.3 Esa advertencia es estratégica, porque desplaza el debate desde la emergencia hacia la productividad. Si el shock viene por costos, la respuesta estructural no se agota en subsidios; incluye eficiencia logística, facilitación del comercio, digitalización, competencia y aceleración de autorizaciones para inversión productiva. En otras palabras, el país necesita una estabilidad que no sea frágil, sino basada en capacidad de gestión.3

En ese sentido, la transparencia no debe limitarse a comunicar “qué se hace”, sino “por qué se hace”, “hasta cuándo” y “con qué métricas se evaluará”. La articulación, por su parte, debe traducirse en coordinación operativa: vigilancia de cadenas de suministro, prevención de prácticas especulativas, seguimiento de inventarios y planificación conjunta en sectores sensibles. La evidencia de que, pese a la incertidumbre internacional, el país ha mantenido estabilidad sin problemas de abastecimiento ni incrementos significativos en precios ha sido atribuida precisamente al monitoreo constante y al trabajo articulado entre el sector privado y el Gobierno.1

La oportunidad histórica está en convertir esta cultura de coordinación en arquitectura permanente de resiliencia. Si el diálogo se institucionaliza con tableros públicos de riesgos (energía, fertilizantes, fletes, alimentos), con reglas explícitas para políticas de amortiguación, y con mecanismos de protección social capaces de escalar rápidamente cuando el shock golpea a los más vulnerables, la economía no solo resistirá mejor: también se volverá más competitiva. Porque competitividad, al final, es la capacidad de producir y sostener empleo aun cuando el mundo cambie de golpe.3

En tiempos de tormenta, el activo más valioso es el que no se ve: confianza. Y la confianza —a diferencia de los discursos— se acumula con consistencia, datos, coordinación y resultados. La señal que deja este episodio es que la República Dominicana está entendiendo una lección crucial: la estabilidad no se defiende únicamente con medidas coyunturales, sino con instituciones que sepan explicar, coordinar y ejecutar. Esa es la diferencia entre resistir una crisis y salir fortalecidos de ella.1


Notas

  1. Ministerio de la Presidencia de la República Dominicana, “CONEP: ‘Transparencia y articulación del Gobierno han permitido preservar confianza y estabilidad’”, Notas de Prensa, 29 de abril de 2026, https://minpre.gob.do/comunicacion/notas-de-prensa/conep-transparencia-y-articulacion-del-gobierno-han-permitido-preservar-confianza-y-estabilidad/. [minpre.gob.do]
  2. Banco Central de la República Dominicana, “BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual” (comunicado de política monetaria, 30 de abril de 2026), https://www.bancentral.gov.do/a/d/6553. [bancentral.gov.do]
  3. Noticias SIN, “CONEP y Gobierno alinean estrategias ante economía global”, 29 de abril de 2026, https://noticiassin.com/economia/mundial/2026/04/29/conep-y-gobierno-alinean-estrategias-ante-economia-global-1989038/. [noticiassin.com]
  4. Alexis Álvarez, “Reservas internacionales de RD vuelven a colocarse por encima de los US$16,000 millones”, El Nacional, 23 de marzo de 2026, https://elnacional.com.do/reservas-vuelven-a-colocarse-us16000-millones/. [elnacional.com.do]

🌪️ Transparencia y coordinación: el activo invisible que sostiene la estabilidad 🇩🇴

En tiempos de turbulencia global, la confianza no es discurso: es política económica.
Información clara, decisiones previsibles y articulación público‑privada han sido claves para proteger precios, producción y canasta básica, incluso ante choques externos que no controla el país.

📊 Cuando el riesgo amenaza, alinear expectativas evita que el rumor se convierta en inflación.
🤝 El diálogo abierto reduce incertidumbre, baja costos y fortalece la inversión.
🛡️ Subsidios bien diseñados compran tiempo; instituciones sólidas sostienen la estabilidad.

La lección es clara: la estabilidad no se decreta, se administra con datos, coordinación y resultados.

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

#Transparencia #ArticulaciónPúblicoPrivada #Confianza #EstabilidadEconómica #Resiliencia #CanastaBásica #EconomíaRD #Gobernanza 📈🤝🇩🇴

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez #GuasábaraEditor https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/04/conep-transparencia-y-articulacion-del.html 
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martes, 28 de abril de 2026

CONEP afirma que precios y abastecimiento se mantienen estables pese a la incertidumbre internacional


CONEP afirma que precios y abastecimiento se mantienen estables pese a la incertidumbre internacional

César Dargam destaca la resiliencia de los sectores productivos y el diálogo permanente con el Gobierno como factores clave para preservar la estabilidad del mercado y proteger el poder adquisitivo de los consumidores.

Santo Domingo, República Dominicana – 28 de abril de 2026. El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, aseguró que en la República Dominicana no se han registrado, hasta el momento, problemas de abastecimiento ni alzas significativas en los precios, aun en un contexto internacional marcado por incertidumbres y tensiones en los mercados. Según explicó, la estabilidad actual responde en gran medida a la resiliencia de los sectores productivos nacionales y a una coordinación constante entre el sector privado y las autoridades.

En declaraciones ofrecidas a la prensa, Dargam señaló que la normalidad en la oferta de bienes y la relativa estabilidad de los precios constituyen una señal positiva para la economía y para los consumidores. “La buena noticia es que República Dominicana el día de hoy no ha habido un tema de abastecimiento, no ha habido cambios significativos en los precios; eso en gran parte se debe a la resiliencia de nuestros sectores productivos”, afirmó, subrayando la capacidad de adaptación del aparato productivo ante escenarios complejos.

El ejecutivo del CONEP explicó que esta estabilidad no es producto del azar, sino de un seguimiento cercano de los indicadores económicos y del impacto que estos pueden tener sobre el costo de vida. En ese sentido, destacó que el empresariado mantiene un diálogo permanente con el Gobierno, con reuniones de trabajo semanales orientadas a evaluar la evolución de los precios y anticipar posibles presiones. “Estamos en diálogo permanente con el gobierno… semanal, se hacen reuniones. Mañana habrá una nueva reunión y ahí evaluamos los indicadores y cómo va esto afectando directamente al bolsillo de los consumidores”, indicó.

Dargam enfatizó que este monitoreo coordinado permite generar alertas tempranas y contribuir a la toma de decisiones oportunas que ayuden a preservar la estabilidad y la confianza en los mercados. A su juicio, la comunicación fluida entre los sectores público y privado resulta esencial para gestionar adecuadamente un entorno global volátil, donde los costos logísticos, energéticos y financieros pueden variar de forma acelerada.

Asimismo, reconoció que cada empresa debe reflejar en sus precios los costos reales de su operación, pero resaltó que el sector empresarial está aplicando medidas preventivas para amortiguar impactos abruptos y reducir la incertidumbre en la cadena de suministro. “Al final del día quien produce debe reflejar los costos que le cuesta esa operación”, puntualizó, al tiempo que explicó que se han intensificado acciones como el monitoreo constante de los fletes, la revisión de inventarios, las compras adelantadas y el uso de contratos futuros que permitan cierta estabilidad en los costos y en la planificación.

No obstante, advirtió que la coyuntura sigue siendo dinámica y que las condiciones pueden cambiar de un día a otro, por lo que el seguimiento debe ser continuo y riguroso. Aun así, reiteró el compromiso del empresariado de contribuir a mantener la normalidad en el abastecimiento y evitar alteraciones innecesarias en los precios. “Esta es una situación que cambia todos los días, pero hay el compromiso de mantener las condiciones actuales”, concluyó.

Desde el CONEP se reafirmó la disposición de continuar aportando información, análisis y coordinación junto a las autoridades para preservar la estabilidad del mercado, priorizando el bienestar de los consumidores y la sostenibilidad de la actividad económica. La organización reiteró que la colaboración institucional y la responsabilidad compartida son claves para atravesar escenarios complejos sin afectar de manera significativa el poder adquisitivo de la población.

El Consejo Nacional de la Empresa Privada es la principal organización cúpula del empresariado dominicano y agrupa asociaciones y empresas de diversos sectores productivos. Su labor se centra en promover la competitividad, el diálogo público-privado y un desarrollo económico sostenible que fortalezca la estabilidad y el crecimiento del país.

📊🇩🇴 CONEP: estabilidad en precios y abastecimiento pese a la incertidumbre global

El vicepresidente ejecutivo del CONEPCésar Dargam, aseguró que en la República Dominicana no se han registrado alzas significativas de precios ni problemas de abastecimiento, aun en medio de un escenario internacional incierto 🌍⚖️.

✅ La clave: resiliencia de los sectores productivos,
🤝 diálogo permanente con el Gobierno,
📈 y monitoreo constante de los indicadores económicos, siempre con la mirada puesta en proteger el poder adquisitivo de los consumidores.

🗣️ “La buena noticia es que hoy no hay temas de abastecimiento ni cambios significativos en los precios”, destacó Dargam, subrayando el compromiso del sector empresarial con la estabilidad del mercado y la planificación responsable ante un entorno global volátil.

💬 Sector público y privado continúan trabajando juntos para anticipar riesgos, mantener la normalidad en la oferta y evitar impactos innecesarios en el bolsillo de la gente.

🔎 Seguimiento continuo, coordinación y responsabilidad compartida: pilares para sostener la confianza y la estabilidad económica del país.

#CONEP #EconomíaRD #EstabilidadDePrecios #Abastecimiento #SectorPrivado #DiálogoPúblicoPrivado #ResilienciaEconómica #PoderAdquisitivo #RepúblicaDominicana 📦💰📊

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OPINIÓN

Cuando la estabilidad se vuelve noticia: precios, abastecimiento y confianza en tiempos de volatilidad  

En un entorno internacional que cambia “todos los días”, el mensaje de César Dargam, del Conep, pone el foco en lo esencial: disponibilidad de bienes, seguimiento de costos y un diálogo público‑privado que debe traducirse en protección real del consumidor.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En economía, lo extraordinario suele hacerse visible por sus rupturas: faltan productos, suben los precios, se rompe la cadena de suministro, y la incertidumbre se instala en el hogar. Por eso, cuando una voz representativa del sector privado afirma que “no ha habido un tema de abastecimiento” y que “no ha habido cambios significativos en los precios”, lo que está diciendo —en el fondo— es que la normalidad se está defendiendo activamente. Y en una coyuntura volátil, la normalidad es un activo.

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, resumió el punto con una frase que, bien leída, describe una política económica no escrita: la estabilidad requiere gestión, coordinación y resiliencia. “La buena noticia es que República Dominicana el día de hoy no ha habido un tema de abastecimiento, no ha habido cambios significativos en los precios; eso en gran parte se debe a la resiliencia de nuestros sectores productivos”, expresó. Esa “resiliencia” no es una palabra decorativa: es la capacidad de producir, importar, distribuir y reponer inventarios aun cuando el entorno —fletes, combustibles, riesgos geopolíticos, tasas, seguros, disponibilidad— se mueve de forma abrupta.

Ahora bien, el ciudadano no vive de conceptos; vive de resultados. Y el resultado que hoy importa es concreto: poder encontrar lo que necesita y pagarlo sin sobresaltos. Dargam apunta a esa dimensión social cuando coloca el foco en “el bolsillo de los consumidores”: “Estamos en diálogo permanente con el gobierno… semanal, se hacen reuniones. Mañana habrá una nueva reunión y ahí evaluamos los indicadores y cómo va esto afectando directamente al bolsillo de los consumidores”. En esa línea, el valor del diálogo público‑privado no está en la foto de la reunión, sino en la capacidad de anticipar presiones antes de que lleguen a la góndola, al colmado, a la farmacia o a la factura del transporte.

Sin embargo, hay un matiz que no debe ignorarse. La estabilidad de precios no es un deseo; es una ecuación. Y Dargam lo reconoce sin ambigüedad: “Al final del día quien produce debe reflejar los costos que le cuesta esa operación”. Esta frase, que puede sonar fría, en realidad describe una verdad estructural: si los costos suben y el mercado no permite absorberlos, tarde o temprano se trasladan. El reto de un país —y de su política económica— es impedir que ese traslado sea súbito, desordenado o injusto; es amortiguar choques para que la economía no se vuelva una montaña rusa.

Ahí entran las medidas empresariales que Dargam enumera con intención pedagógica, “que la gente las entienda y que tengan tranquilidad”. “Entonces, el monitoreo constante, cambios en los fletes, revisión de los inventarios, compras adelantadas, contratos futuros que permitan traer algo de estabilidad”. Traducido al lenguaje del consumidor: vigilar el costo de traer productos, saber cuánta mercancía hay disponible, comprar con previsión cuando se anticipan alzas y usar instrumentos de cobertura (contratos) para reducir el impacto de la volatilidad. Esto es gestión de riesgo aplicada a la vida diaria.

Pero también es un recordatorio de que el mercado no opera en piloto automático. La estabilidad que hoy se observa puede ser el resultado de decisiones tomadas semanas antes: inventarios bien planificados, compras oportunas, contratos negociados, logística afinada. Y, por tanto, es frágil si la volatilidad se prolonga o se intensifica. Por eso Dargam insiste: “Sin embargo, insisto, esta es una situación que cambia todos los días, pero hay el compromiso de mantener las condiciones actuales”. La frase “cambia todos los días” no es un recurso retórico; es la descripción de un tablero en el que un evento externo —un aumento de flete, un cambio de ruta, un ajuste de seguros, una disrupción en puertos— puede reconfigurar costos en cuestión de horas.

En este punto, vale una reflexión de fondo: cuando el sector productivo afirma que la situación está bajo control, el país debe convertir esa afirmación en un plan de acción verificable. No para poner en duda lo dicho, sino para fortalecerlo. ¿Cómo se hace? Con información clara, indicadores públicos y coordinación efectiva. Si hay reuniones semanales, la ciudadanía se beneficia cuando se comunican —sin alarmismo— los hallazgos: tendencia de fletes, niveles de inventario en rubros sensibles, comportamiento de precios en canasta prioritaria, tiempos de reposición. La transparencia, en crisis, es un estabilizador psicológico y económico.

Además, la estabilidad de precios no se mide solo por “no subir”, sino por su distribución. Un promedio nacional puede ocultar alzas puntuales en productos específicos o en zonas con mayor costo logístico. Por eso, el enfoque en el “bolsillo” debe traducirse en microdatos: alimentos básicos, medicamentos, transporte, materiales esenciales. Si el objetivo es tranquilidad, debe ser tranquilidad con evidencia.

También hay un equilibrio delicado entre estabilidad y competencia. En mercados tensos, la tentación de “alinear” precios puede aparecer por simple incertidumbre. La defensa del consumidor pasa por mantener la competencia viva, garantizar abastecimiento y vigilar prácticas abusivas sin criminalizar la actividad productiva. La economía funciona cuando la confianza no se rompe: confianza del consumidor para comprar, del comerciante para reponer, del productor para invertir y del importador para traer mercancías con previsibilidad.

La declaración de Dargam, entonces, es más que un mensaje coyuntural: es un mapa de prioridades. Primero, abastecimiento. Segundo, monitoreo de costos y logística. Tercero, coordinación con el Estado. Cuarto, comunicación que explique —sin tecnicismos innecesarios— por qué los precios pueden resistir o por qué podrían moverse. En esa arquitectura, el consumidor no es un espectador; es el indicador final.

De cara a los próximos días, la clave será sostener lo que hoy luce positivo sin caer en complacencia. Si “cambia todos los días”, la respuesta debe ser igual de dinámica: inteligencia de mercado, reacción temprana, ajustes logísticos, inventarios prudentes y, sobre todo, un canal de diálogo que no se limite a “monitorear”, sino que sea capaz de acordar medidas concretas cuando se enciendan señales de alerta. La economía real no espera a que los informes estén listos.

En resumen, que “no ha habido cambios significativos en los precios” y que no exista “tema de abastecimiento” es una noticia que merece atención, porque refleja una operación país funcionando en condiciones complejas. Pero el verdadero valor de esta buena noticia estará en su continuidad. El compromiso expresado debe sostenerse con datos, coordinación y responsabilidad en toda la cadena: desde quien importa y produce, hasta quien distribuye y vende, con un Estado que facilite, vigile y comunique. Porque si algo enseña la volatilidad es esto: la estabilidad no se declara; se construye cada día.

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miércoles, 15 de abril de 2026

El Conep sugiere reorientación del gasto, subsidios focalizados y menos burocracia

El presidente del Conep, Celso Juan Marranzini, junto al vicepresidente ejecutivo, César Dargam.
Ecuentro con la prensa
El Conep sugiere reorientación del gasto, subsidios focalizados y menos burocracia
El presidente de la entidad, Celso Juan Marranzini manifestó que el papel de los sectores productivos en este contexto es mantener la estabilidad en los precios, suministros, empleos e inversiones como una forma de organizar la actividad económica nacional, permitiendo el desarrollo sostenible.
    El presidente del Conep, Celso Juan Marranzini, junto al vicepresidente ejecutivo, César Dargam.

    El presidente del Conep, Celso Juan Marranzini, junto al vicepresidente ejecutivo, César Dargam.

    Las medidas oportunas para mitigar los efectos del escenario geopolítico actual, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) las resume en tres claves: focalización de los subsidios, reorientación del gasto público y el alivio al sector privado reduciendo la burocracia y facilitando las inversiones.

    “En ese equilibrio está la prosperidad”, señaló con convicción su presidente, Celso Juan Marranzini, afirmando que estos mismos puntos son analizados con el Estado dominicano en el diálogo permanente que se mantiene con los sectores para definir acciones que mitigen la situación.

    Según explicó en un encuentro con los medios de comunicación, junto al vicepresidente ejecutivo del Conep, César Dargam, ante una situación caracterizada por su volatilidad y su repercusión mundial, el objetivo es mantener la cooperación entre todas las partes, para lograr mantener la estabilidad económica nacional junto con el clima de estabilidad y paz social, y enfatizó en la importancia del diálogo para obtener estos propósitos.

    En representación del sector empresarial, Marranzini destacó la visión estratégica de desarrollo que se mantiene ante el panorama con una capacidad de planificación, respuesta y visión para soluciones a largo plazo, a la vez que se realiza un diálogo fluido con el Gobierno.

    El Conep sugirió priorizar la inversión pública como motor de desarrollo, por su capacidad de aumento de la productividad a largo plazo y mejora en la calidad de vida, resultando como un eje clave ante la crisis internacional.

    Marranzini manifestó que el papel de los sectores productivos en este contexto es mantener la estabilidad en los precios, suministros, empleos e inversiones como una forma de organizar la actividad económica nacional, permitiendo el desarrollo sostenible.

    “Trabajar de la mano con los colaboradores, creer en el país, seguir invirtiendo y generando empleos”, resumió.

    Resultado de las reuniones

    Sobre los encuentros realizados con el Gobierno, Marranzini expresó que permiten mantener un seguimiento constante a los suministros, identificar posibles puntos de restricciones o amenazas de desabastecimiento en rubros específicos, brindando un canal de comunicación actualizado que permite tomar acciones y prever situaciones en tiempo real.

    Según sus observaciones, la situación nacional se muestra parcialmente favorable, con un suministro general adecuado, y descartó un posible aumento en la canasta básica, mientras dijo que, sectores más dependientes de materiales de empaque alertan sobre altos de costos que pueden impactar en sus productos.

    Motivan al diálogo

    El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, valoró las constantes sesiones con el sector público para trazar los lineamientos a seguir en esta situación.

    “Solamente el diálogo entre el sector privado y el sector oficial es lo que nos va a sacar adelante como país en esta situación tan adversa que tenemos con motivo de la guerra”, indicó y expuso que los procesos burocráticos necesitan ser agilizados, en especial con la permisología, para no atrasar las importaciones de materia prima, además de no tomar en cuenta el alza repentina que hay en los fletes, sino más bien su precio anterior, tomando en cuenta la medida del gobierno de subsidiar los fertilizantes y combustibles.

    Mientras, evalúan cómo reducir los costos operativos lo más posible para que los aumentos de precios no afecten al consumidor y, aun cuando hay incrementos fuera de su alcance, alegó que buscan realizar las compras en el hemisferio occidental con nuevas alternativas de suplidores para evitar reducir el costo de los productos.

    Editorial

    Encuentro con la prensa: Conep propone medidas para la estabilidad nacional

    El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, acompañado del vicepresidente ejecutivo, César Dargam, presentó ante los medios de comunicación un planteamiento estratégico para enfrentar los efectos del escenario geopolítico actual.  

    Las medidas se resumen en tres ejes fundamentales:  

    - Reorientación del gasto público hacia áreas de mayor impacto.  

    - Subsidios focalizados que beneficien directamente a los sectores más vulnerables.  

    - Reducción de la burocracia, facilitando la inversión y el dinamismo empresarial.  

    “En ese equilibrio está la prosperidad”, afirmó Marranzini, subrayando que el papel de los sectores productivos es garantizar estabilidad en precios, suministros, empleos e inversiones, como base para el desarrollo sostenible.  

    El Conep enfatizó la necesidad de mantener un diálogo permanente con el Estado, asegurando cooperación y coordinación para preservar la estabilidad económica y la paz social. Asimismo, destacó la importancia de priorizar la inversión pública como motor de productividad y bienestar a largo plazo.  

    En este contexto, el sector empresarial reafirma su compromiso de trabajar de la mano con los colaboradores, creer en el país, seguir invirtiendo y generando empleos, como respuesta responsable ante la crisis internacional.  

    La visión expuesta por Marranzini y Dargam refleja un enfoque estratégico que busca no solo mitigar los efectos inmediatos, sino también proyectar soluciones sostenibles para el futuro de la República Dominicana.  

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    martes, 14 de abril de 2026

    Conep sugiere acciones para enfrentar presión por alzas

    El gasto público debe orientarse hacia áreas prioritarias, indicaron los empresarios.
     El gasto público debe orientarse hacia áreas prioritarias, indicaron los empresarios.
    Publicado: 14/04/2026 - 12:15 AM

    Santo Domingo.-Focalizar los subsidios, reorientar el gasto público, eliminar erogaciones superfluas, preservar la inversión en infraestructura y facilitar la inversión privada son las principales medidas que deben adoptarse para enfrentar la actual coyuntura económica internacional.

    Así planteó el presidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini , al indicar que uno de los mayores desafíos es lograr un equilibrio entre mitigar los efectos de la crisis, especialmente sobre empresas y consumidores y mantener el dinamismo de la economía. En ese contexto, señaló que el aumento en los precios de los combustibles impacta de forma transversal a todos los sectores, lo que obliga a diseñar respuestas más eficientes y sostenibles.

    En materia fiscal, insistió en la necesidad de que los subsidios sean estrictamente focalizados, evitando presiones innecesarias sobre el déficit en el corto y mediano plazo.

    Asimismo, subrayó que el gasto público debe orientarse hacia áreas prioritarias, ya que mantener partidas que no aportan valor podría agravar la situación fiscal sin generar crecimiento.

    Sostuvo el empresario en un encuentro periodistas.
    Retos actuales
    Los crecientes desafíos en materia de costos y eficiencia, junto a la alta informalidad laboral y las trabas burocráticas, se han convertido en los principales retos que enfrenta actualmente la economía dominicana, en medio de un entorno internacional volátil y presionado por factores geopolíticos.

    Así afirmó César Dargam, vicepresidente ejecutivo del Conep, quien además, explicó que, en el caso del sector energético, el país no presenta riesgos de suministro, pero sí enfrenta una presión significativa en los costos, impulsada por el aumento en los precios internacionales del petróleo, lo que impacta directamente la generación eléctrica, el transporte y la estructura general de precios. “No estamos ante un problema de abastecimiento, sino ante un desafío de costos y de eficiencia que puede variar dependiendo de cómo evolucione la coyuntura internacional”.

    Informalidad laboral
    Señaló que uno de los principales obstáculos estructurales identificados es la informalidad laboral, que se situó en torno al 54 % en 2025, superando el promedio regional.

    El dirigente empresarial indicó que esta realidad afecta la productividad, limita la protección social de los trabajadores y reduce significativamente la capacidad de recaudación del Estado.

    “Reducir la informalidad tendría un impacto directo y positivo en toda la actividad económica”, afirmó.

    Sectores

    — Burocracia
    Dargam destacó que la economía mostró resiliencia en 2025, con resultados positivos en reservas internacionales, inversión extranjera, exportaciones y remesas y reconoció hay desaceleración.

    Sobre el autor

    Eymi Silvestre