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martes, 1 de septiembre de 2026

DGA fortalece las medidas para garantizar la trazabilidad de las mercancías hacia Haití

DGA fortalece las medidas para garantizar la trazabilidad de las mercancías hacia Haití

A partir del 15 septiembre se implementarán nuevas acciones como parte de una estrategia integral de fortalecimiento institucional que incluye definición de un horario límite para las salidas de mercancías hacia el vecino país.
1 de septiembre de 2026

Santo Domingo, RD. - Ante el debate de los últimos días en varios medios de comunicaciones en torno al tránsito de mercancías hacia la República de Haití, creado por denuncias hechas por algunos empresarios, la Dirección General de Aduanas (DGA), se encuentra en el proceso de adopción de nuevas medidas para fortalecer el control y la trazabilidad de las cargas con destino final hacia dicho país.

Se recuerda que, el comercio fronterizo es una actividad que se realiza desde hace muchos años, la cual se ha agravado a raíz de la crisis que vive este país de Haití, tras el asesinato de presidente Jovanel Moise. Cabe destacar que es a partir de 1998 que empiezan a instalarse pequeños almacenes alrededor de las zonas fronterizas, los cuales fueron creciendo con el tiempo.

El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, explicó que las nuevas medidas incluyen la obligatoriedad de solicitar las operaciones de tránsito con al menos 24 horas de antelación, definición de un horario límite para las salidas de mercancías hacia Haití y se reforzarán la supervisión, seguridad y el cumplimiento de las normas internacionales.

Entre las disposiciones establece la obligatoriedad de solicitar las operaciones de tránsito con al menos 24 horas de antelación, así como una supervisión reforzada a través de las áreas de inteligencia, control y seguridad aduanera.

Se establecerá la medida de control para el despacho de mercancías y se le otorgará un límite de la cantidad de contenedores que podrá despachar cada empresa, el cual no podrá exceder de veinte.

Las mercancías deben salir hacia Haití en horario de ocho de la mañana a una de la tarde. Y aquellas que no estén en listas serán despachadas al día siguiente con la misma programación.

También, se establecerán mecanismos especiales de custodia para operaciones consideradas de alto riesgo y se fortalecerá el monitoreo en los principales puntos fronterizos del país para evitar desvíos o intentos de comercialización irregular dentro del territorio nacional.

“Las operaciones identificadas con perfiles de riesgo elevados estarán sujetas a protocolos especiales de vigilancia y custodia, con el objetivo de garantizar que las mercancías completen su recorrido conforme a las normativas vigentes y a los procedimientos establecidos por la autoridad aduanera” expresó el titular.

Así mismo, el director de la DGA precisó que las mercancías que ingresan al territorio nacional bajo el régimen de tránsito internacional están sujetas a reglas y compromisos establecidos por acuerdos multilaterales de los que la República Dominicana es signataria, entre ellos el Convenio de Kioto Revisado de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y el artículo 5 del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que garantizan la libertad de tránsito de mercancías entre los países.

Enfatizó, además, que el régimen de tránsito internacional opera bajo normas claramente definidas y que la institución mantiene controles permanentes para asegurar que estas operaciones se realicen conforme a la ley y bajo estándares internacionales.

La aduana dominicana hace lo que cualquier otra aduana del mundo haría. El tránsito internacional está regulado por convenios internacionales y por normas que la República Dominicana está obligada a cumplir. Las mercancías deben venir manifestadas desde su origen, con su destino claramente identificado.

La entidad señaló que lo que está haciendo es reforzar los controles ya existentes y de tener la mayor trazabilidad posible respecto al tema del tránsito. Así mismo, han instruido a todos los administradores fronterizos a ser más enfáticos en el cumplimiento de los controles y a implementar mecanismos para que las mercancías salgan en horarios que permitan una mejor supervisión y una vigilancia más efectiva de cada operación.

Las nuevas acciones buscan proteger la competitividad de los sectores productivos nacionales, fortalecer la confianza en las operaciones de comercio exterior y asegurar que el tránsito internacional se desarrolle con mayores niveles de seguridad y control.



Cumplimiento internacional y protección del interés nacional

La DGA recordó que el Convenio de Kioto, en su Anexo Específico E, Capítulo 1, establece principios fundamentales para el tránsito internacional, entre ellos la suspensión de impuestos a las mercancías en tránsito, la mínima intervención aduanera, el uso selectivo de medidas de control basadas en análisis de riesgo y la obligación de garantizar la integridad de la carga durante toda la operación.

La institución subrayó que apartarse de estas disposiciones implicaría desconocer compromisos internacionales asumidos por el Estado dominicano y obstaculizar prácticas logísticas que forman parte esencial del comercio mundial.

Aduanas no puede prohibir el tránsito internacional hacia Haití ni hacia ningún otro destino cuando se cumplen las disposiciones legales. Existe una realidad comercial global donde una parte importante de las mercancías cruza varios países antes de llegar a su destino final. Su deber como institución es controlar, supervisar y garantizar la trazabilidad, no impedir una actividad legítima regulada por acuerdos internacionales.

El organismo recaudador destacó, además, que la situación en la frontera dominico-haitiana constituye un desafío histórico que ha debido ser gestionado por distintas administraciones a lo largo de décadas y que las actuales condiciones de seguridad en Haití exigen fortalecer continuamente las medidas de vigilancia sin afectar el comercio legítimo.

Competencias claras y coordinación interinstitucional


Respecto al tema relacionado con registros sanitarios, la DGA aclaró que las disposiciones sanitarias son competencia de las autoridades correspondientes de cada país de destino y que las mercancías en tránsito conservan dicha condición mientras permanecen bajo control aduanero y dirigidas a su destino final.

No obstante, la entidad mantiene una coordinación permanente con las autoridades nacionales competentes en materia sanitaria, fitosanitaria y agropecuaria para actuar oportunamente ante cualquier riesgo que pudiera afectar la salud pública, la producción nacional o el medio ambiente.

Aduanas aseguró que apoya plenamente a las autoridades competentes cuando existe algún riesgo para la salud, la agricultura o el medio ambiente. Sin embargo, las regulaciones sanitarias corresponden a las instituciones llamadas por ley a ejercer esas funciones. La responsabilidad de Aduanas es garantizar el control y la trazabilidad de las operaciones bajo el régimen que establece la normativa internacional.

Tolerancia cero frente a las irregularidades


La Dirección General de Aduanas reiteró que cualquier mercancía que sea desviada o introducida de manera irregular al mercado dominicano será perseguida y sancionada conforme a las disposiciones legales vigentes.

Del mismo modo, confirmó que se han sostenido reuniones de coordinación con administradores fronterizos, áreas operativas y representantes del sector comercial para fortalecer la supervisión de los flujos de mercancías y garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

La Aduana informó que está tomando todas las medidas posibles dentro de las facultades que le concede la legislación para asegurar el control de las operaciones de tránsito. De igual manera, manifestó que no existe ninguna política de permisividad frente a prácticas irregulares. Si una mercancía es introducida al territorio nacional al margen de la ley, la Aduana actuará conforme a derecho y aplicará las sanciones correspondientes.

Compromiso con la transparencia y el comercio seguro
La DGA reiteró su disposición de continuar trabajando junto al sector productivo, comerciantes, transportistas y operadores logísticos para fortalecer la seguridad de las operaciones de tránsito internacional y garantizar un entorno comercial transparente y confiable.

La Aduana está abierta a escuchar a todos los sectores. Toda información sobre posibles irregularidades será investigada y atendida conforme a la ley. También, indicó que lo que no pueden hacer es incumplir las normas internacionales que rigen el tránsito de mercancías. Su compromiso es garantizar la trazabilidad, proteger el comercio legítimo y actuar siempre dentro del marco legal.

Articulación con sectores logísticos y de transporte del país

Asimismo, informó que las nuevas directrices operativas, se encuentran en fase de articulación interna para ser socializadas con los distintos actores vinculados al régimen de tránsito internacional, con el objetivo de consolidar un sistema más robusto de supervisión, monitoreo y trazabilidad, alineado con las mejores prácticas promovidas por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y el Convenio de Kioto Revisado.
Con estas medidas, la Dirección General de Aduanas reafirma su compromiso de fortalecer los controles fronterizos, proteger el mercado dominicano, combatir cualquier intento de desviación o comercio irregular y asegurar que las operaciones de tránsito internacional se desarrollen bajo los más altos estándares de transparencia, seguridad, legalidad y facilitación del comercio.

miércoles, 1 de julio de 2026

2026: cuando el desorden mundial muestra su verdadero rostro

2026: cuando el desorden mundial muestra su verdadero rostro

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El año 2026 se perfila como una frontera histórica en la que el orden internacional revela, con mayor crudeza, sus fracturas acumuladas. Las instituciones que durante décadas sostuvieron la gobernanza global muestran signos evidentes de desgaste; los consensos se debilitan; y las naciones comienzan a comprender que la estabilidad del sistema no era una condición permanente, sino una arquitectura sostenida por intereses, equilibrios y voluntades políticas. El mundo ya no transita bajo la confianza plena en la globalización, el libre comercio, las alianzas tradicionales y el multilateralismo como mecanismos suficientes para administrar los conflictos entre potencias.

La nueva geopolítica está marcada por la desconfianza estratégica, la competencia tecnológica y el regreso de la fuerza —económica, militar, diplomática y comercial— como lenguaje dominante. El comercio deja de ser solo intercambio para convertirse en campo de disputa industrial; la tecnología se transforma en instrumento de supremacía; la energía adquiere valor geopolítico; las rutas marítimas se convierten en corredores de poder; y los datos, chips, cables submarinos, sistemas de pago, inteligencia artificial y estándares digitales pasan a ocupar el centro real de la competencia global. Como ha advertido el Fondo Monetario Internacional en su análisis sobre fragmentación geoeconómica, “tras varias décadas de creciente integración económica global, el mundo enfrenta el riesgo de una fragmentación geoeconómica impulsada por políticas públicas”. Esa advertencia resume el nuevo signo de los tiempos: la economía dejó de ser un territorio neutral de intercambio para convertirse en escenario de protección industrial, disputa tecnológica y redefinición del poder mundial. [imf.org], [imf.org]

El multilateralismo no ha desaparecido, pero ha perdido autoridad. La Organización de las Naciones Unidas enfrenta límites visibles para contener guerras, crisis humanitarias y violaciones al derecho internacional; la Organización Mundial del Comercio ya no opera como árbitro incuestionable de la economía global; y los organismos financieros internacionales actúan bajo presiones crecientes de deuda, tensión fiscal, desigualdad y financiamiento climático. Las reglas internacionales siguen proclamándose, pero su cumplimiento se vuelve desigual cuando chocan con los intereses de actores con suficiente poder para imponer excepciones. Esta contradicción desnuda una crisis no solo institucional, sino civilizatoria: la relación entre democracia, soberanía, mercado y seguridad está siendo redefinida.

En ese sentido, la advertencia del secretario general de la ONU, António Guterres, resulta especialmente pertinente: “No podemos crear un futuro adecuado para nuestros nietos con un sistema construido por nuestros abuelos”. La frase, pronunciada en el contexto del debate global sobre el Pacto para el Futuro, condensa la urgencia de reformar un sistema internacional diseñado para otro tiempo, otra correlación de fuerzas y otros desafíos. [un.org], [unric.org]

En este nuevo contexto, la eficiencia ya no basta. Las cadenas globales de suministro, que durante años fueron presentadas como símbolo de integración y productividad, hoy son vistas también como fuentes de vulnerabilidad. Los países buscan resiliencia, autonomía estratégica y control sobre sectores críticos: alimentos, energía, medicamentos, tecnología, puertos, combustibles, semiconductores y manufactura avanzada. La economía mundial se reorganiza menos alrededor del costo mínimo y más alrededor de la seguridad nacional. Por eso, el Munich Security Report 2024, elaborado por la Conferencia de Seguridad de Múnich, advierte que el mundo debe evitar caer en escenarios cada vez más frecuentes de “perder-perder” derivados de la fragmentación del orden global. La cooperación sigue siendo indispensable, pero los Estados actúan con más cautela, más cálculo defensivo y mayor preocupación por las ganancias relativas que por los beneficios compartidos. [presidencia.gob.do], [hoy.com.do]

Para América Latina y el Caribe, el desafío es decisivo: actuar como espectadores periféricos de la reorganización global o convertirse en actores con visión estratégica. La región posee recursos naturales, biodiversidad, ubicación geográfica privilegiada, talento humano, potencial energético y un mercado relevante. Sin embargo, continúa limitada por ciclos de improvisación, baja productividad, polarización política, debilidad institucional y dependencia externa. Si actúa dividida, será tratada como zona de influencia; si negocia con inteligencia, puede posicionarse como plataforma de transición energética, seguridad alimentaria, nearshoring, servicios digitales, manufactura avanzada y diplomacia climática.

La República Dominicana debe asumir esta realidad con especial lucidez. Como economía abierta, turística, logística y comercial, cada tensión global impacta sus puertos, aduanas, zonas francas, energía, exportaciones, importaciones, migración y seguridad. La política exterior dominicana debe dejar de ser un ejercicio protocolar para convertirse en instrumento de desarrollo, defensa nacional y posicionamiento estratégico. En el siglo XXI, cada embajada debe operar como una antena de inteligencia económica; cada puerto y aeropuerto como infraestructura crítica; cada zona franca como plataforma de valor agregado; y cada política educativa como inversión en soberanía productiva.

En esa perspectiva, Meta RD 2036 representa una apuesta valiosa porque introduce ambición, planificación y sentido de dirección. Pero solo será verdaderamente transformadora si no se limita a duplicar el Producto Interno Bruto, sino que contribuye a duplicar capacidades nacionales: productividad, educación, tecnología, energía, logística, diplomacia económica, agroindustria avanzada e innovación. El propio presidente Luis Abinader lo expresó con claridad durante su rendición de cuentas del 27 de febrero de 2026: “Hoy no basta con crecer, hoy el reto es cómo crecemos y para quién crecemos”. Esa frase coloca el debate del desarrollo dominicano en su verdadera dimensión: no se trata únicamente de expandir cifras macroeconómicas, sino de construir una economía más productiva, inclusiva, competitiva y socialmente sostenible. [securityco...erence.org]

El desafío, por tanto, no consiste solo en crecer más, sino en crecer mejor. Meta RD 2036 debe traducirse en empleos formales de calidad, mejores salarios, reducción sostenida de la pobreza, fortalecimiento de la clase media, servicios públicos más eficientes y mayor capacidad del Estado para acompañar la transformación productiva. En palabras del presidente Abinader, “Meta RD 2036 no es un plan para el futuro lejano. Es una estrategia que ya está en ejecución”. Esa afirmación tiene importancia política y estratégica porque compromete al país con una agenda que no puede depender de coyunturas, improvisaciones ni ciclos electorales, sino de una visión nacional de largo plazo. [securityco...erence.org], [securesustain.org]

La República Dominicana necesita fortalecer sus sectores tradicionales, pero elevándolos de nivel: turismo más sofisticado, logística más digital, manufactura más tecnológica, agricultura más exportadora, energía más limpia y diplomacia más agresiva en lo económico. Los incentivos fiscales deben atraer inversión, pero también transferencia tecnológica, empleos calificados, encadenamientos locales e innovación. Las universidades deben dejar de ser simples proveedoras de títulos para convertirse en centros de productividad, investigación aplicada y formación de talento global.

La soberanía moderna ya no se mide únicamente por símbolos patrios, discursos solemnes o fronteras formales. Se mide por resiliencia institucional, capacidad productiva, autonomía tecnológica, seguridad energética, formación de talento y poder de negociación internacional. La geopolítica del siglo XXI no esperará a los países rezagados. Avanzará con o sin ellos. Y en esa marcha, cada nación deberá escoger entre reaccionar tarde ante los acontecimientos o construir, con visión de Estado, el lugar que quiere ocupar en la nueva historia mundial.

Luis Orlando Díaz Vólquez,
Ing. de sistemas de computadoras,
editor bibliográfico y
productor de medios de comunicación

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🌍♟️ 2026: cuando el desorden mundial muestra su verdadero rostro
✍️ Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El mundo entra en una etapa decisiva. Las viejas certezas de la globalización, el libre comercio y el multilateralismo muestran señales de agotamiento, mientras la geopolítica del siglo XXI revela un escenario más duro, competitivo y fragmentado.

Hoy el comercio es también disputa industrial; la tecnología, instrumento de poder; la energía, asunto de seguridad nacional; y los datos, chips, inteligencia artificial, puertos, cables submarinos y cadenas de suministro, piezas centrales del nuevo tablero global. 🌐⚙️💻

En este contexto, América Latina y el Caribe deben decidir si actuarán como espectadores periféricos o como actores estratégicos capaces de negociar con inteligencia, aprovechar sus recursos, fortalecer su productividad y posicionarse en transición energética, seguridad alimentaria, nearshoring, servicios digitales y manufactura avanzada. 🌎🤝

Para la República Dominicana, el desafío es claro: leer la geopolítica como parte esencial del desarrollo nacional. Cada tensión internacional impacta puertos, aduanas, zonas francas, energía, exportaciones, importaciones, migración y seguridad. Por eso, la política exterior dominicana debe dejar de ser protocolo y convertirse en herramienta de desarrollo, defensa y posicionamiento estratégico. 🇩🇴🚢📦

Meta RD 2036 representa una oportunidad para elevar la mirada nacional. Como afirmó el presidente Luis Abinader: “Hoy no basta con crecer, hoy el reto es cómo crecemos y para quién crecemos”. Y también: “Meta RD 2036 no es un plan para el futuro lejano. Es una estrategia que ya está en ejecución”. 📈🏛️

La soberanía moderna ya no se mide solo por símbolos patrios o fronteras formales. Se mide por resiliencia institucional, capacidad productiva, autonomía tecnológica, seguridad energética, talento humano y poder de negociación internacional.

La geopolítica del siglo XXI no esperará a los países rezagados. Avanzará con o sin ellos. La República Dominicana debe escoger entre reaccionar tarde o construir, con visión de Estado, el lugar que quiere ocupar en la nueva historia mundial. 🇩🇴🌍♟️

#GuasábaraEditor #LuisOrlandoDíazVólquez #Geopolítica #MetaRD2036 #RepúblicaDominicana #DiplomaciaEconómica #DesarrolloNacional #SoberaníaProductiva #OrdenMundial #Globalización #Multilateralismo #AméricaLatina #Caribe #Nearshoring #InteligenciaArtificial #Innovación #Competitividad #PolíticaExterior #RD2036 #VisiónDeEstado

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Versión paper de opinión |

2026: cuando el desorden mundial muestra su verdadero rostro

Meta RD 2036 ante la nueva geopolítica: de duplicar el PIB a construir poder nacional productivo, tecnológico y diplomático

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor | guecin.com

Resumen | El año 2026 representa una frontera estratégica para la República Dominicana, América Latina y el sistema internacional. La crisis del multilateralismo, la fragmentación geoeconómica, la competencia tecnológica, el retorno de la política industrial, la disputa por cadenas de suministro, la transición energética y la emergencia de la inteligencia artificial como tecnología de propósito general están redefiniendo las condiciones del desarrollo nacional. En ese contexto, Meta RD 2036 constituye una iniciativa relevante porque introduce ambición, planificación, articulación público-privada y metas cuantificables orientadas a duplicar el producto interno bruto real, crear empleos, elevar ingresos y erradicar la pobreza extrema. Sin embargo, este artículo sostiene que, frente al nuevo desorden mundial, duplicar el PIB no será suficiente si la República Dominicana no duplica también sus capacidades productivas, tecnológicas, educativas, logísticas, energéticas, institucionales y diplomáticas. El objetivo de desarrollo debe pasar de una lógica de crecimiento agregado a una estrategia de soberanía inteligente, productividad avanzada e inserción internacional selectiva. El documento propone interpretar Meta RD 2036 como una plataforma que debe evolucionar hacia una agenda de capacidades nacionales, capaz de convertir a la República Dominicana en una economía más sofisticada, resiliente y estratégicamente relevante en el Caribe ampliado.

Palabras clave: Meta RD 2036, República Dominicana, geopolítica, fragmentación geoeconómica, multilateralismo, productividad, diplomacia económica, inteligencia artificial, zonas francas, desarrollo nacional.


Introducción | El año 2026 se perfila como una frontera histórica en la que el orden internacional muestra con mayor crudeza sus fracturas acumuladas. Las instituciones que durante décadas sostuvieron la gobernanza global evidencian desgaste; los consensos se debilitan; y las naciones comienzan a comprender que la estabilidad del sistema no era una condición permanente, sino una arquitectura sostenida por intereses, equilibrios y voluntades políticas. La globalización, el libre comercio, las alianzas tradicionales y el multilateralismo no han desaparecido, pero han dejado de operar como garantías automáticas de estabilidad, prosperidad y resolución pacífica de conflictos. El Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial identifica la confrontación geoeconómica como el principal riesgo global inmediato y describe un escenario en el que los mecanismos cooperativos se debilitan, los gobiernos se repliegan hacia marcos nacionales y la confianza internacional pierde valor como moneda de coordinación colectiva (World Economic Forum, 2026). [weforum.org], [ebs.publicnow.com]

La nueva geopolítica está marcada por la desconfianza estratégica, la competencia tecnológica y el retorno de la fuerza —económica, industrial, militar, diplomática y comercial— como lenguaje dominante. El comercio ya no se interpreta únicamente como intercambio; se ha convertido también en campo de disputa industrial. La tecnología funciona como instrumento de supremacía. La energía vuelve a ser un recurso de seguridad nacional. Las rutas marítimas son corredores de poder. Los datos, chips, cables submarinos, sistemas de pago, inteligencia artificial y estándares digitales ocupan el centro real de la competencia global. El Fondo Monetario Internacional ha advertido que, tras varias décadas de creciente integración económica global, el mundo enfrenta el riesgo de una fragmentación geoeconómica impulsada por políticas públicas, con costos potenciales en comercio, capitales, tecnología, migración y provisión de bienes públicos globales (Aiyar et al., 2023). [imf.org], [imf.org]

En consecuencia, la economía mundial ha dejado de organizarse exclusivamente alrededor de la eficiencia y el costo mínimo. Ahora se reordena alrededor de la resiliencia, la seguridad económica, la autonomía tecnológica y la capacidad de adaptación ante choques externos. UNCTAD sostiene que el comercio global entra en 2026 bajo presión por el menor crecimiento, la fragmentación geopolítica, las transiciones digital y verde, y regulaciones nacionales más estrictas que están redibujando flujos comerciales, inversiones y cadenas globales de valor (UN Trade and Development, 2026). Esta transformación obliga a los países pequeños y medianos a repensar su estrategia de desarrollo. La apertura económica sigue siendo necesaria, pero ya no basta por sí sola. En el siglo XXI, la apertura sin estrategia puede convertirse en vulnerabilidad. [unctad.org], [unctad.org]

El desgaste del multilateralismo y la crisis de legitimidad del orden global

El multilateralismo no ha desaparecido, pero ha perdido autoridad. La Organización de las Naciones Unidas enfrenta límites visibles para contener guerras, crisis humanitarias y violaciones al derecho internacional. La Organización Mundial del Comercio ya no opera como árbitro incuestionable del comercio global. Los organismos financieros internacionales deben actuar en un entorno cruzado por deuda, tensión fiscal, desigualdad, cambio climático y nuevas demandas de financiamiento para el desarrollo. Las reglas internacionales siguen proclamándose, pero su cumplimiento se vuelve desigual cuando chocan con los intereses de actores con suficiente poder para imponer excepciones. Esa contradicción revela una crisis no solo institucional, sino civilizatoria: la relación entre democracia, soberanía, mercado y seguridad está siendo redefinida.

La advertencia del secretario general de la ONU, António Guterres, resulta especialmente pertinente: “No podemos crear un futuro adecuado para nuestros nietos con un sistema construido por nuestros abuelos”. La frase, utilizada en el contexto del Pacto para el Futuro de Naciones Unidas, condensa la urgencia de reformar un sistema internacional diseñado para otra correlación de fuerzas, otra economía política y otro tipo de amenazas (United Nations, 2024). El desafío no consiste en abandonar el multilateralismo, sino en actualizarlo. Pero esa actualización ocurre en un contexto adverso: las grandes potencias cooperan menos, compiten más y utilizan instrumentos económicos, tecnológicos y regulatorios como herramientas de presión estratégica. [un.org], [unric.org]

El Munich Security Report 2024 también advierte sobre las dinámicas de “perder-perder” derivadas de la fragmentación del orden global. Su argumento central es que, cuando los Estados priorizan excesivamente las ganancias relativas frente a los beneficios absolutos de la cooperación, aumenta el riesgo de una espiral en la que todos pierden: se deteriora el comercio, se encarece la seguridad, se debilitan las instituciones y se reduce la capacidad colectiva para responder a problemas globales (Munich Security Conference, 2024). Esa advertencia resulta clave para América Latina y el Caribe, una región que no posee poder militar comparable al de las grandes potencias, pero sí recursos estratégicos, ubicación geográfica, biodiversidad, capacidad alimentaria, potencial energético y oportunidades logísticas. [presidencia.gob.do], [hoy.com.do]

La geoeconomía como nuevo lenguaje del poder

La principal transformación del presente no es solamente geopolítica; es geoeconómica. La geoeconomía puede entenderse como el uso de instrumentos económicos con objetivos estratégicos de poder. Aranceles, subsidios, restricciones tecnológicas, controles a la inversión, sanciones, normas digitales, financiamiento climático, estándares ambientales, acuerdos de suministro, minerales críticos y cadenas productivas funcionan ahora como herramientas de influencia internacional. En este escenario, el comercio no desaparece, pero cambia de sentido: deja de ser visto como un espacio neutral de eficiencia y pasa a ser interpretado como un terreno de vulnerabilidad o ventaja estratégica.

UNCTAD ha señalado que las cadenas de valor globales continúan reconfigurándose por razones geopolíticas, regulatorias, digitales y ambientales. Las empresas diversifican proveedores, buscan producción cercana o confiable, incorporan criterios de resiliencia y evalúan riesgos políticos que antes eran secundarios (UN Trade and Development, 2026). Esto abre oportunidades para países como la República Dominicana, especialmente en nearshoring, zonas francas, logística, manufactura avanzada, servicios digitales y exportaciones agroindustriales. Pero esas oportunidades no se materializan por simple ubicación geográfica. Requieren infraestructura, energía competitiva, talento humano, estabilidad regulatoria, instituciones eficientes, seguridad jurídica y una diplomacia económica activa. [unctad.org], [tralac.org]

La inteligencia artificial añade una capa adicional de complejidad. El Banco Mundial advierte que la IA puede ayudar a los países en desarrollo a superar fallas de mercado, mejorar servicios de educación y salud, aumentar la productividad de pequeñas empresas y optimizar procesos productivos; sin embargo, también puede ampliar brechas entre países de altos y bajos ingresos debido a la concentración de cómputo, datos, habilidades y grandes plataformas tecnológicas (World Bank, 2026). Para la República Dominicana, la IA no puede ser una moda discursiva. Debe convertirse en política pública transversal: educación, productividad, aduanas, puertos, salud, seguridad, agricultura, turismo, fiscalidad, justicia y servicios públicos. La soberanía moderna también dependerá de la capacidad de usar datos y algoritmos con sentido nacional. [worldbank.org], [thedocs.wo...ldbank.org]

América Latina y el Caribe ante la reorganización global

Para América Latina y el Caribe, la nueva etapa plantea una pregunta decisiva: ¿será la región un espacio periférico de disputa entre potencias o actuará como actor estratégico con voz propia? La región posee activos relevantes: minerales críticos, agua, biodiversidad, producción alimentaria, energías renovables, cercanía con Estados Unidos, capacidad turística, mercados urbanos y talento joven. Sin embargo, continúa afectada por baja productividad, informalidad, fragmentación política, desigualdad, limitada inversión en ciencia y tecnología, y baja sofisticación exportadora.

El riesgo es que América Latina vuelva a ser tratada como zona de influencia, proveedora de materias primas o plataforma de competencia externa sin agenda propia. La oportunidad, en cambio, consiste en construir una inserción internacional inteligente: transición energética con valor agregado, seguridad alimentaria, industria farmacéutica, economía digital, logística regional, turismo sostenible, servicios modernos y manufactura avanzada. Para ello, los países deben pasar de la diplomacia declarativa a la diplomacia económica basada en información, negociación, inteligencia comercial y alianzas tecnológicas.

En el Caribe, este desafío es todavía más sensible. Las economías insulares y semiinsulares enfrentan vulnerabilidad climática, dependencia energética, mercados internos pequeños y exposición a choques externos. Pero también poseen ventajas logísticas, marítimas, turísticas, culturales y geográficas. La República Dominicana, por su tamaño relativo, estabilidad, conectividad, infraestructura portuaria, zonas francas y relación con Estados Unidos, tiene condiciones para jugar un papel más relevante. No obstante, esa relevancia no será automática. Debe construirse con visión de Estado.

República Dominicana: fortalezas, vulnerabilidades y ventana estratégica

La República Dominicana llega a esta coyuntura con fortalezas reales. El Banco Mundial reconoce que el país ha registrado un crecimiento económico superior al promedio latinoamericano durante las últimas dos décadas, pero señala que, para convertirse en una nación de ingresos altos, debe mejorar la productividad, generar más empleos de calidad, fortalecer capital humano, promover competencia, incentivar innovación, mejorar eficiencia fiscal y aumentar resiliencia ante choques externos y eventos climáticos (World Bank, 2026). Esta lectura es fundamental: el país ha crecido, pero el desafío del futuro es la calidad estructural de ese crecimiento. [bancomundial.org]

El sector externo muestra señales positivas. ProDominicana informó que las exportaciones dominicanas alcanzaron en 2025 un récord de USD 14,645.2 millones, con un crecimiento interanual de 13.4 %, en un contexto internacional de tensiones geopolíticas y restricciones comerciales (Presidencia de la República Dominicana, 2026a). Asimismo, fuentes oficiales y sectoriales destacan que la República Dominicana mantiene un desempeño relevante en inversión extranjera directa, zonas francas y posicionamiento logístico regional, aunque persisten desafíos asociados al costo eléctrico, brechas de talento, burocracia, permisos y costos operativos (El Día, 2026; ProDominicana, 2026). [presidencia.gob.do] [eldia.com.do], [prodominicana.gob.do]

Las zonas francas constituyen uno de los principales pilares de la economía dominicana. El Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación reporta para 2025 unos 200,231 empleos, USD 8,604.6 millones en exportaciones y 858 empresas operando (CNZFE, 2026). Sin embargo, el desafío no consiste únicamente en preservar el régimen. Consiste en elevar su complejidad productiva. Las zonas francas deben pasar de ser plataformas de empleo y exportación a convertirse en ecosistemas de aprendizaje tecnológico, innovación, proveedores locales, formación técnica avanzada y transferencia de conocimiento. Cada empresa instalada debe evaluarse no solo por lo que exporta, sino por las capacidades que deja en el país. [cnzfe.gob.do]

Meta RD 2036: valor estratégico y riesgo de insuficiencia

Meta RD 2036 representa una apuesta valiosa porque introduce ambición, planificación y sentido de dirección. Según el Consejo Nacional de Competitividad, el plan busca duplicar el PIB real hacia 2036, eliminar la pobreza extrema, crear 1.7 millones de empleos, triplicar el salario medio y alcanzar grado de inversión para posicionar a la República Dominicana entre las economías más prósperas y competitivas de América Latina (Consejo Nacional de Competitividad, 2025). Esta ambición es positiva. Un país necesita metas. Sin metas, la política pública se convierte en administración rutinaria del presente. [cnc.gob.do], [cnc.gob.do]

El presidente Luis Abinader ha definido esta agenda en términos que trascienden el mero crecimiento estadístico. Durante su rendición de cuentas del 27 de febrero de 2026 afirmó: “Hoy no basta con crecer, hoy el reto es cómo crecemos y para quién crecemos”. También sostuvo que “Meta RD 2036 no es un plan para el futuro lejano. Es una estrategia que ya está en ejecución” (Presidencia de la República Dominicana, 2026b). Ambas frases son políticamente significativas porque colocan el desarrollo en una dimensión cualitativa: no basta aumentar el tamaño de la economía; hay que transformar su composición, su productividad, su inclusión social y su capacidad competitiva. [securityco...erence.org]

Sin embargo, Meta RD 2036 puede resultar insuficiente si se limita a duplicar el PIB sin duplicar capacidades nacionales. El PIB puede crecer con baja productividad. Puede crecer concentrado territorialmente. Puede crecer con empleos de baja complejidad. Puede crecer con déficit tecnológico. Puede crecer con dependencia energética. Puede crecer sin innovación local. Puede crecer, incluso, sin aumentar suficientemente el poder negociador del Estado. Por eso, la pregunta no es si Meta RD 2036 es necesaria; lo es. La pregunta es si está suficientemente calibrada para un mundo fragmentado, competitivo y tecnológicamente acelerado.

El siglo XXI exige una noción ampliada de desarrollo. Ya no se trata solamente de crecer, sino de construir capacidades productivas, científicas, educativas, institucionales, logísticas, energéticas y diplomáticas. En un mundo de fragmentación geoeconómica, los países no prosperarán solo porque produzcan más, sino porque sepan proteger, sofisticar, diversificar y proyectar mejor lo que producen. Meta RD 2036 debe convertirse, por tanto, en una estrategia de poder nacional productivo.

Hacia una Meta RD 2036 Plus: productividad, tecnología y soberanía estratégica

La República Dominicana necesita evolucionar hacia una versión ampliada de Meta RD 2036: una Meta RD 2036 Plus basada en productividad, tecnología y soberanía estratégica. Esta propuesta no sustituye la meta original; la eleva. El objetivo no sería únicamente duplicar el PIB, sino duplicar la capacidad nacional de competir, innovar, negociar y resistir choques externos.

La primera misión debe ser productividad total. El crecimiento dominicano no puede depender indefinidamente de más consumo, más construcción, más visitantes o más endeudamiento. Debe apoyarse en educación, competencia, tecnología, infraestructura, innovación, gestión empresarial, digitalización y eficiencia pública. La productividad debe convertirse en obsesión nacional.

La segunda misión debe ser industrialización selectiva. La República Dominicana no necesita producirlo todo, pero sí debe escoger áreas donde pueda construir ventajas: dispositivos médicos, farmacéutica, agroindustria avanzada, servicios digitales, manufactura ligera avanzada, logística regional, energías renovables, turismo médico, economía naranja, ciberseguridad y centros de datos. Esa selección debe basarse en evidencia, demanda internacional, capacidades existentes y posibilidad de encadenamientos locales.

La tercera misión debe ser educación superior productiva. Las universidades no pueden limitarse a otorgar títulos. Deben convertirse en centros de investigación aplicada, innovación empresarial, formación STEM, inteligencia artificial, ciencias de datos, logística, idiomas, ingeniería, biotecnología, economía digital y gestión pública. En el nuevo orden mundial, la educación superior es infraestructura de poder.

La cuarta misión debe ser diplomacia económica. Cada embajada dominicana debe operar como antena de inteligencia comercial, tecnológica y financiera. Asia, Medio Oriente, África y Europa deben ser abordados con estrategias diferenciadas. La relación con Estados Unidos seguirá siendo central, pero no debe ser excluyente. Diversificar mercados, inversiones, cooperación tecnológica y alianzas educativas es una forma de seguridad nacional.

La quinta misión debe ser infraestructura crítica. Puertos, aeropuertos, aduanas, cables submarinos, centros de datos, redes eléctricas, sistemas de pago, parques logísticos y plataformas digitales no son simples activos económicos. Son estructuras de soberanía material. Su protección, modernización y gobernanza deben convertirse en prioridad nacional.

La sexta misión debe ser energía competitiva y resiliente. Un país importador neto de combustibles no puede hablar de soberanía productiva sin abordar su vulnerabilidad energética. La transición hacia renovables, almacenamiento, redes modernas, eficiencia energética y diversificación de fuentes no es solo una agenda ambiental; es una agenda macroeconómica, industrial y geopolítica.

La séptima misión debe ser inteligencia pública. El Estado dominicano debe usar datos para anticipar riesgos, medir impacto, evaluar incentivos, focalizar políticas, reducir corrupción, mejorar servicios y tomar decisiones basadas en evidencia. La OCDE advierte que los incentivos tributarios pueden atraer inversión, pero no siempre son efectivos y pueden generar altos costos y distorsiones si no se diseñan, monitorean y evalúan adecuadamente (OECD, 2026). Esta advertencia es especialmente relevante para un país que utiliza incentivos como parte de su estrategia de atracción de inversión. [oecd.org], [oecd.org]

Riesgos de una estrategia de crecimiento sin transformación

Si Meta RD 2036 mantiene una visión demasiado concentrada en duplicar el PIB, podría enfrentar varios riesgos. El primero es el crecimiento sin sofisticación. El país podría producir más, exportar más o atraer más inversión, pero sin elevar suficientemente el contenido tecnológico de su estructura productiva. El segundo es el empleo sin movilidad social real. Crear empleos es indispensable, pero si una parte significativa corresponde a ocupaciones de baja productividad, el salto salarial será limitado.

El tercer riesgo es la inversión sin transferencia tecnológica. La inversión extranjera directa puede convertirse en motor de desarrollo si transfiere conocimiento, crea proveedores locales, eleva salarios, introduce tecnología y conecta al país con cadenas globales de mayor valor. Pero si opera como enclave, su impacto transformador será reducido. El cuarto riesgo es la apertura sin seguridad económica. Una economía abierta necesita protocolos de resiliencia energética, ciberseguridad, seguridad portuaria, protección de datos, defensa comercial y análisis de riesgos geopolíticos.

El quinto riesgo es la planificación sin narrativa nacional. Meta RD 2036 no debe ser solo un documento técnico. Debe convertirse en una causa colectiva, una narrativa de transformación nacional capaz de movilizar al Estado, al sector privado, a las universidades, a la diáspora, a los trabajadores, a las provincias y a la juventud. Los países no se transforman únicamente con indicadores; se transforman cuando una sociedad asume una dirección compartida.

RD 2044: una visión de Estado para el bicentenario

Una estrategia más ambiciosa podría proyectar Meta RD 2036 hacia RD 2044, año del bicentenario de la independencia nacional. Esa fecha posee valor simbólico y estratégico. Permitiría conectar desarrollo económico, soberanía, identidad, tecnología, diplomacia, defensa, educación y cohesión social en una visión de Estado. La ambición debería ser clara: convertir a la República Dominicana en la economía más productiva, innovadora, logística, digital, sostenible e influyente del Caribe ampliado.

RD 2044 no debería medirse solo por el tamaño del PIB, sino por la calidad de las capacidades nacionales. ¿Cuánto invierte el país en investigación y desarrollo? ¿Cuántos ingenieros, científicos de datos, técnicos especializados y docentes de alto nivel forma cada año? ¿Cuánta tecnología incorporan las zonas francas? ¿Cuántas empresas dominicanas exportan servicios digitales? ¿Cuántos proveedores locales participan en cadenas globales? ¿Cuánta energía limpia y resiliente produce el país? ¿Cuántas embajadas generan oportunidades comerciales medibles? ¿Cuántos territorios fuera de Santo Domingo, Santiago y Punta Cana se convierten en polos productivos?

La visión RD 2044 debe asumir que la soberanía moderna ya no se mide únicamente por símbolos patrios, discursos solemnes o fronteras formales. Se mide por resiliencia institucional, capacidad productiva, autonomía tecnológica, seguridad energética, formación de talento y poder de negociación internacional. En un mundo fragmentado, la soberanía real pertenece a los países capaces de decidir con margen propio.

Conclusión | El año 2026 marca el momento en que el desorden mundial muestra su verdadero rostro. La globalización ya no garantiza prosperidad automática. El multilateralismo ya no asegura reglas equitativas por sí solo. El comercio ya no es solo comercio: es seguridad, tecnología, energía, logística y poder. La diplomacia ya no puede limitarse a ceremonias: debe abrir mercados, atraer inversión inteligente, proteger exportadores, anticipar riesgos y construir coaliciones.

Meta RD 2036 es una señal positiva porque introduce ambición, planificación y articulación público-privada. Pero debe ser recalibrada para el nuevo contexto internacional. Su objetivo no puede ser únicamente duplicar el PIB. Debe duplicar capacidades nacionales. Debe colocar en el centro la productividad, la educación superior, la innovación, la diplomacia económica, la seguridad energética, la infraestructura crítica, la inteligencia artificial, la industrialización selectiva y la cohesión territorial.

La República Dominicana no está condenada a la irrelevancia. Posee ubicación, estabilidad, talento, diáspora, marca turística, puertos, zonas francas, conectividad y vocación comercial. Pero esos activos deben convertirse en estrategia. En el siglo XXI, los países pequeños no fracasan por falta de tamaño; fracasan por falta de visión, coordinación y disciplina estratégica.

Si Meta RD 2036 se queda en crecimiento, será una iniciativa valiosa pero incompleta. Si evoluciona hacia Meta RD 2036 Plus y se proyecta hacia RD 2044, puede convertirse en la base de una transformación histórica: una República Dominicana de alta productividad, soberanía inteligente, economía diversificada, diplomacia activa y presencia estratégica en el Caribe ampliado.

La geopolítica del siglo XXI no preguntará si el país está preparado. Simplemente avanzará. Y en esa marcha, la República Dominicana deberá decidir si quiere ser una economía que reacciona ante el mundo o una nación que construye, con visión de Estado, el lugar que merece ocupar en la historia que ya empezó.

Referencias

Aiyar, S., Chen, J., Ebeke, C. H., García-Saltos, R., Gudmundsson, T., Ilyina, A., Kangur, A., Kunaratskul, T., Rodríguez, S. L., Ruta, M., Schulze, T., Soderberg, G., & Trevino, J. P. (2023). Geoeconomic fragmentation and the future of multilateralism. International Monetary Fund. https://www.imf.org/en/publications/staff-discussion-notes/issues/2023/01/11/geo-economic-fragmentation-and-the-future-of-multilateralism-527266

Consejo Nacional de Competitividad. (2025). Plan Meta RD 2036. https://cnc.gob.do/wp-content/uploads/2025/10/Informe_Meta_RD_2036_septiembre_2025.pdf

Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación. (2026). Datos del sector zonas francas 2025. https://cnzfe.gob.do/

Munich Security Conference. (2024). Munich Security Report 2024: Lose-Lose? https://securityconference.org/en/publications/munich-security-report-2024/

OECD. (2026). A practical guide to investment tax incentives. OECD Publishing. https://www.oecd.org/en/publications/a-practical-guide-to-investment-tax-incentives_427c66a9-en.html

Presidencia de la República Dominicana. (2026a, 14 de enero). Exportaciones dominicanas rompen récord en 2025 y superan los USD 14,600 millones. https://presidencia.gob.do/noticias/exportaciones-dominicanas-rompen-record-en-2025-y-superan-los-usd-14600-millones

Presidencia de la República Dominicana. (2026b, 27 de febrero). Presidente Luis Abinader reafirma compromiso con la transparencia y presenta Meta RD 2036. https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-luis-abinader-reafirma-compromiso-con-la-transparencia-y-presenta-meta-rd-2036

ProDominicana. (2026). República Dominicana: una tierra llena de oportunidades. https://prodominicana.gob.do/

UN Trade and Development. (2026). Global Trade Update: Top trends redefining global trade in 2026. https://unctad.org/publication/global-trade-update-january-2026-top-trends-redefining-global-trade-2026

United Nations. (2024). Pact for the Future. https://www.un.org/pact-for-the-future/en

World Bank. (2026). República Dominicana: panorama general. https://www.bancomundial.org/ext/es/country/dominicanrepublic

World Bank. (2026). World Development Report 2026: Decoding AI. https://www.worldbank.org/en/publication/wdr2026

World Economic Forum. (2026). The Global Risks Report 2026. https://www.weforum.org/publications/global-risks-report-2026/digest/

Paper de opinión con enfoque de think tank

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor | guecin.com

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miércoles, 4 de marzo de 2026

Facilitación del comercio como política de Estado: del CNFC a Meta RD 2036

Opinión | 

 

Facilitación del comercio como política de Estado: del CNFC a Meta RD 2036

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La competitividad de un país no se mide únicamente por el tamaño de su economía, sino por la calidad de sus procesos: cuánto tarda una mercancía en liberarse, cuántas veces se repite un trámite, cuánta incertidumbre se acumula entre ventanillas, permisos y plataformas. En esa lógica, la Vigésima Séptima Sesión Plenaria del Comité Nacional de Facilitación del Comercio (CNFC) dejó un mensaje que merece ser leído como algo más que un acto institucional: la República Dominicana intenta pasar de la coyuntura a la estrategia y de la promesa al desempeño. Y esa transición coincide con la arquitectura de transformación que impulsa el presidente Luis Abinader a través de Meta RD 2036, concebida como una hoja de ruta para duplicar el PIB real, elevar productividad, crear empleo y reducir vulnerabilidades estructurales. 

Que la plenaria haya sido encabezada por Nelson Arroyo, en su doble rol de director general de Aduanas y presidente del CNFC, no es un simple dato de protocolo: es una señal de gobernanza. Cuando un país decide competir como hub logístico regional y destino de Nearshore, el centro de gravedad no está en los discursos, sino en la capacidad institucional de convertir flujos complejos —documentos, permisos, riesgos, pagos, inspecciones, puertos— en procesos predecibles, trazables y medibles. En esa línea, Arroyo lo resumió con una frase que define el momento: “Hoy nosotros reafirmamos el compromiso de esta nueva gestión con la transparencia, la innovación y la excelencia institucional”. Ese compromiso, si se sostiene, es la diferencia entre un Estado que facilita y un Estado que estorba; entre una economía que atrae cadenas de valor y otra que las pierde por fricción.

La sesión, además, colocó resultados concretos sobre la mesa. Se reportó el cumplimiento total del Acuerdo de Facilitación del Comercio de la OMC (Convenio de Bali) y una mejora de 29 posiciones en el Índice de Desempeño Logístico (LPI) del Banco Mundial entre 2018 y 2023. La relevancia de estas cifras no está en el aplauso, sino en su implicación: cuando el Estado y el sector privado se alinean con metas operativas, el desempeño se vuelve verificable y el país gana reputación, confianza y previsibilidad para inversión y relocalización productiva. Ese “método” —metas, seguimiento y ejecución— es precisamente el tipo de disciplina que Meta RD 2036 promueve al plantear un salto estructural de productividad para lograr sus objetivos nacionales. 

La clave, sin embargo, es no caer en el triunfalismo. La pregunta editorial no es si vamos “bien” o “mal” en facilitación del comercio; la pregunta es más exigente: ¿podemos convertir estos avances en una política de Estado sostenida y alineada a Meta RD 2036? El plan nacional no se limita a un objetivo macroeconómico: plantea metas estructurales como duplicar el PIB real, eliminar la pobreza extrema, crear 1.7 millones de empleos y triplicar el salario medio, lo que exige reducir el costo de transacción de producir, importar, exportar y distribuir. En términos prácticos, una aduana más ágil y un ecosistema logístico eficiente son multiplicadores de productividad; por eso su conexión con Meta RD 2036 es directa, no decorativa.

En la apertura, Francesca Rainieri, presidenta de AMCHAMDR y secretaria del CNFC, describió la esencia del modelo dominicano cuando afirmó: “Desde la creación de este grupo de trabajo, la colaboración público-privada ha impulsado una agenda clara de facilitación del comercio, enfocada en simplificar, modernizar y hacer más eficiente y transparente nuestro entorno comercial”. Esa idea —colaboración como ventaja competitiva— encaja con la lógica de Meta RD 2036, que se estructura sobre comités sectoriales y coordinación público-privada para identificar iniciativas de alto impacto y acompañar su implementación con rigor técnico.

En el mismo tono, William Malamud, vicepresidente de AMCHAMDR, aportó una advertencia que conviene subrayar: el reconocimiento regional “no es casualidad”, pero tampoco es permanente. Malamud lo dijo con claridad al plantear que los avances actuales son fruto de “años de diálogo técnico, de soluciones prácticas y de una visión compartida”; y, precisamente por eso, llamó a evitar la complacencia y avanzar hacia una estructura de trabajo más eficiente, con objetivos medibles y un mapa de ruta compartido. Esa conversación —cómo organizarse mejor para ejecutar mejor— es coherente con el enfoque de Meta RD 2036, donde se ha insistido en convertir propuestas en una ruta crítica con responsables y cronogramas, evitando la dispersión que mata cualquier estrategia nacional.

Donde la plenaria mostró mayor capacidad de “aterrizar” la estrategia fue en la transformación digital. Hablar de competitividad hoy sin hablar de digitalización es hablar incompleto. Meta RD 2036 prioriza la modernización institucional y la innovación tecnológica como condiciones para elevar productividad y competitividad. En el ámbito aduanero, esa prioridad se traduce en lo que el usuario siente: trazabilidad de expedientes, menor discrecionalidad, autogestión y reducción de tiempos. En ese marco, el proyecto “Despacho en 24 horas” y las mejoras operativas en plataformas como SIGA apuntan al corazón del problema: la fricción administrativa que encarece la economía sin necesidad. 

Las funcionalidades explicadas por el equipo técnico —notificaciones más inteligentes, lectura trazable, consulta de días hábiles/no laborables, listados de declaraciones listas para pagar o despachar, consulta de embarques manifestados pendientes y automatizaciones para traslados— son piezas de un modelo más amplio: convertir la facilitación en sistema, no en “excepción”. Aquí la filosofía correcta es sencilla: lo que no se mide, no se mejora; y lo que no se automatiza, se vuelve cuello de botella. Si Meta RD 2036 busca elevar la efectividad del Estado como parte de su visión-país, el camino lógico es que estos avances no queden como anuncios, sino que se conviertan en estándares operativos sostenidos.

Pero el reto mayor sigue siendo la consistencia. Meta RD 2036 exige ritmo y continuidad, no solo hitos. En el proceso reportado por los comités sectoriales se habló de consolidar propuestas, priorizar acciones y pasar “de las palabras a la acción”, definiendo responsables y cronogramas. Esa es, en realidad, la prueba de fuego del CNFC: sostener una agenda técnica sin superposición de mesas, sin fatiga institucional y sin pérdida de foco. La facilitación del comercio no se hereda; se construye todos los días. Y se pierde rápido si no se protege con gobernanza, métricas y transparencia. 

La dimensión de promoción internacional también debe leerse con disciplina estratégica. Paul Machuca, en representación de la Asociación de Centros Logísticos (ASOLOGIC), presentó el eslogan “Closure by Nature” como eje creativo para proyectar al país. La marca puede abrir puertas, pero el producto —insisto— es la operación. En Meta RD 2036, el componente de Transporte y Logística incluye explícitamente el fortalecimiento del plan de promoción del hub logístico y la consolidación de capacidades de monitoreo e inteligencia logística. En otras palabras: promoción sí, pero respaldada por desempeño verificable. La mejor campaña para un hub es un despacho que funciona de forma consistente, incluso en días pico, incluso bajo presión.

De ahí que integrar Meta RD 2036 a la planificación del CNFC no deba quedarse en una mención simbólica. Debe convertirse en alineamiento explícito de objetivos e indicadores: tiempos promedio de despacho por régimen, porcentaje real de trámites 100% digitales, tiempos de respuesta ante notificaciones, predictibilidad del proceso, interoperabilidad con puertos y reguladores, y calidad de la gestión de riesgos. Meta RD 2036 fue diseñada con una arquitectura multisectorial de comités precisamente para atacar cuellos de botella de productividad que ningún actor resuelve solo. El CNFC, por su naturaleza público-privada, está llamado a ser uno de esos brazos ejecutores con mayor impacto transversal.

En conclusión, la plenaria del CNFC exhibe avances que merecen reconocimiento, pero también revela la magnitud del desafío: convertir la facilitación del comercio en política de Estado, integrada al método y la ambición de Meta RD 2036. Si el país quiere duplicar su PIB real y sostener un desarrollo más inclusivo, no puede permitirse retrocesos en aduanas, puertos y logística. El liderazgo institucional, la cooperación público-privada y la digitalización útil —la que cambia procesos, no solo pantallas— deben traducirse en una sola palabra: ejecución. Porque en desarrollo, los planes importan; pero lo que transforma, al final, es lo que se hace, se mide y se sostiene. 

Santo Domingo, 4 de marzo de 2026 //

Sobre el autor

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. 

Post: 

🧭 Facilitación del comercio como política de Estado

La competitividad no se mide solo en cifras, sino en procesos: tiempos de despacho, digitalización, previsibilidad y gobernanza.
La reciente plenaria del CNFC muestra avances reales, pero el reto es mayor: convertir la facilitación del comercio en un pilar estructural alineado a Meta RD 2036.

🚢 Aduanas ágiles
💻 Transformación digital útil
🤝 Colaboración público-privada
📈 Productividad como meta país

Porque en desarrollo, los planes importan… pero lo que transforma es la ejecución sostenida.

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez @LuisOrlandoDia1 @GuasabaraEditor
📍 Santo Domingo | 4 de marzo de 2026

#FacilitaciónDelComercio #MetaRD2036 #Competitividad #Logística #AduanasRD #PolíticaDeEstado #Productividad #Nearshoring #HubLogístico #TransformaciónDigital

@aduanard @NelsonArroyoP 

Información relacionada:

jueves, 22 de enero de 2026

Principio de incertidumbre y razón de Estado, según Amorim: una columna dominicana ante el (des)orden internaciona | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Incertidumbre, reglas y razón de Estado: una lectura dominicana del desorden internacional

Por Luis Orlando Díaz Vólquez | @GuasabaraEditor

La idea de que el “principio de incertidumbre” ha escapado del laboratorio para instalarse en la esfera de la política internacional resume de forma precisa el clima geopolítico de 2026. Las reglas multilaterales pierden fuerza ejecutoria; los foros de solución de controversias atraviesan una crisis de eficacia; proliferan acuerdos asimétricos bajo presiones comerciales; y el clima multiplica la frecuencia de choques extremos con impactos agregados sobre infraestructura, turismo, salud pública y finanzas. Para una economía abierta y de tamaño medio como la de la República Dominicana, el desafío no es retórico: exige construir un andamiaje de certidumbre incremental capaz de resistir turbulencias externas sin renunciar a la inserción productiva, y de ordenar, con legalidad y humanidad, los flujos migratorios derivados del colapso institucional del vecino Haití.

Ese andamiaje tiene, al menos, tres pilares. Primero, un anclaje normativo que preserve la previsibilidad donde todavía existe: el armazón preferencial de CAFTA‑DR, la integración en SICA y el uso inteligente —y crítico— de los espacios interamericanos y de Naciones Unidas. Segundo, una gestión cooperativa de riesgos transfronterizos, con énfasis en la frontera norte‑oeste, que combine control territorial, justicia migratoria y salvaguardas de derechos, y que articule la acción dominicana con las capacidades de la fuerza multinacional autorizada para restablecer seguridad en Haití. Tercero, una agenda de resiliencia económica y climática que potencie el nearshoring en zonas francas, mejore la productividad doméstica, y asegure financiamiento ex‑ante frente a desastres, todo ello con gobernanza por resultados.

La erosión del llamado “orden basado en reglas” no es puramente conceptual. La desaceleración del sistema multilateral de comercio —en particular, la parálisis del mecanismo de apelación— ha debilitado la exigibilidad de la norma, favoreciendo el caso por caso, el acuerdo bajo presión, y la bilateralización de fricciones que antes se procesaban con cierta previsibilidad. Las consecuencias para los exportadores dominicanos son concretas: se encarecen el cumplimiento y la gestión de riesgos regulatorios; se vuelve más valiosa la trazabilidad en reglas de origen; y aumenta la prima de incertidumbre en decisiones de inversión. Frente a ese cuadro, la plena culminación del cronograma arancelario de CAFTA‑DR a enero de 2025 refuerza el valor del tratado como “regla doméstica” del comercio exterior dominicano, a la vez que exige, por coherencia, mejoras en facilitación aduanera, interoperabilidad de ventanillas y justicia comercial ágil. El nearshoring ha mostrado, además, que el país puede insertarse en cadenas de valor con mayor contenido tecnológico —médico‑dispositivo, electrónica ligera y textil— si consolida su reputación de cumplimiento y reduce tiempos y variabilidad en los recintos.

A ese plano económico se superpone la vecindad crítica con Haití. La reorganización de bandas armadas, la captura de territorios urbanos y la fragilidad del Estado haitiano conforman un entorno de altísimo riesgo. La respuesta de seguridad internacional —reconfigurada en 2025 mediante un nuevo mandato con mayor robustez operativa— ofrece una ventana para aliviar la presión en el mediano plazo si cuenta con financiamiento predecible, reglas claras de coordinación y estándares de derechos exigentes. La posición dominicana ha sido doble: reforzar el control interior en toda la línea limítrofe y participar, desde sus capacidades, en el esfuerzo regional de estabilización, insistiendo en que el país no puede cargar con una crisis que no provocó y que desborda cualquier frontera.

En ese contexto, las quince medidas anunciadas por el presidente Luis Abinader en abril de 2025 constituyeron un punto de inflexión en la política pública migratoria. La racionalidad de conjunto se advierte en cuatro planos. Primero, el control territorial: la división de las tres brigadas en seis zonas operativas bajo mando superior, la incorporación de mil quinientos soldados adicionales —para un despliegue cercano a once mil efectivos— y la aceleración de la verja perimetral con trece kilómetros nuevos sobre los cincuenta y cuatro existentes. El objetivo fue incrementar el costo esperado de los cruces irregulares y reducir las oportunidades para el delito conexo. En corredores como Dajabón, los reportes locales apuntaron a descensos significativos de delitos rurales, como el robo de ganado, un indicador proxy de mayor control sobre rutas históricas de ilícitos.

Segundo, el fortalecimiento del marco normativo y de las capacidades administrativas: el envío al Congreso de un proyecto para agravar sanciones a funcionarios, empleadores y arrendadores que faciliten la irregularidad; la propuesta de crear una Procuraduría Especializada en Asuntos Migratorios para elevar la judicialización de redes de tráfico; la incorporación de setecientos cincuenta agentes de Migración; y la instalación de oficinas provinciales con el fin de descentralizar el control y agilizar trámites. En una materia habitualmente capturada por discursos, la señal fue institucional: alinear incentivos y dotar al Estado de herramientas procesales para que la ley se cumpla.

Tercero, la regulación de espacios sensibles de flujo: la modificación de reglas en los mercados binacionales para evitar su conversión en “puertas” de cruce irregular, y la implementación de protocolos hospitalarios en la red pública —identificación, acreditación laboral y prueba de domicilio— que ordenen la demanda de servicios, sin negar la atención de casos de emergencia ni el deber humanitario. Este elemento ha concitado críticas y exige vigilancia permanente: debe blindarse con salvaguardas para niñez, mujeres, emergencias y poblaciones vulnerables, así como con mecanismos de derivación y cooperación sanitaria transfronteriza que reduzcan la presión sobre centros dominicanos sin desconocer obligaciones básicas de derechos.

Cuarto, la intervención sobre la demanda laboral que incentiva la irregularidad: el paquete articuló aumentos salariales en zonas francas y turismo para atraer mano de obra local, compatibilizó el empleo formal temporal con la permanencia en programas sociales como Supérate, y amplió la mecanización con financiamiento de BANDEX en agricultura y construcción. El mensaje económico fue inequívoco: junto a la fiscalización al facilitador, conviene corregir las señales del mercado de trabajo que, por diferencial salarial y costos, terminan premiando la informalidad y la contratación irregular.

Los resultados tempranos son alentadores en varios frentes. La reorganización operativa y el despliegue reforzado se implementaron con rapidez, la licitación de los trece kilómetros avanzó y, como se señaló, hubo evidencias de reducción delictual en zonas acotadas. También aumentó la capacidad de control de la Dirección General de Migración y se crearon condiciones para que procuradores especializados aborden con mayor eficacia la cadena delictiva vinculada al tráfico de personas. A la par, creció el escrutinio nacional e internacional sobre protocolos en hospitales y prácticas de repatriación, así como la demanda de datos abiertos y verificación independiente. Ese escrutinio no es un obstáculo; bien encauzado, puede ser un mecanismo de mejora continua y de amortiguación de costos reputacionales.

El eslabón siguiente es convertir este enfoque en política de Estado medible, auditable y coherente con la ambición de Meta RD 2036, la estrategia oficial que busca duplicar el PIB real en doce años y llevar el país a la categoría de ingreso alto, elevando la formalidad laboral, la productividad sectorial y la efectividad gubernamental. La relación es directa: un perímetro fronterizo bajo control reduce pérdidas logísticas y delictivas en corredores estratégicos; la formalización y mecanización en agro y construcción alivian presiones sobre demanda de mano de obra irregular; la mejora en justicia migratoria y en datos de gestión fortalece la credibilidad institucional imprescindible para sostener el nearshoring. La política migratoria deja entonces de ser una respuesta reactiva para convertirse en un componente funcional de la transformación productiva.

¿Cómo traducir esta lógica en un programa de gobierno 2026–2028? Primero, con auditorías trimestrales de derechos humanos en la frontera, realizadas por mecanismos regionales y publicadas con planes de mejora, que consoliden estándares de debido proceso, protección a grupos vulnerables y canales humanitarios. Segundo, con la puesta en marcha efectiva de la Procuraduría Migratoria, dotada de presupuesto, perfiles técnicos y metas anuales de investigación, acusación y condenas contra redes de tráfico y empleadores reincidentes, en coordinación estrecha con Migración, Defensa y el Ministerio Público. Tercero, con un observatorio ciudadano que opere un tablero público de indicadores —cruces detectados por corredor, incidentes, tiempos de respuesta, repatriaciones, quejas y resoluciones— y que promueva que la conversación pública se ancle en evidencia.

Cuarto, con la formalización operativa de los pasos de los mercados binacionales: identificación biométrica, horarios definidos, inspección conjunta, corredores seguros para cargas, y un régimen sancionatorio que disuada las “zonas grises” sin lesionar el comercio legítimo. Quinto, con un Programa de Formalización y Mecanización para agro y construcción que combine incentivos tributarios condicionados, líneas de financiamiento para maquinaria, formación técnica corta con certificación y una bolsa de empleo georreferenciada, de modo que el ajuste no recaiga de forma pasiva sobre el salario, sino que se traduzca en productividad y en trayectorias laborales dignas.

Sexto, con ventanas humanitarias sanitarias bien definidas —salud materno‑infantil, traumatología de emergencia, enfermedades transmisibles— articuladas a un sistema de referencia transfronterizo en coordinación con la misión de seguridad y con agencias especializadas, que alivien la carga de hospitales dominicanos sin exponer al país a responsabilidades ilimitadas. Séptimo, con interoperabilidad aduanera plena y trazabilidad digital en las cadenas más expuestas a reglas de origen complejas —médico‑dispositivo, textil, electrónica—, fijando metas verificables de reducción de tiempos y de su variabilidad. Octavo, con una estrategia clara en foros comerciales para evitar que eventuales controversias queden en el limbo, preservando el valor del acceso preferencial y de la disciplina.

Noveno, con una ley‑marco de financiamiento del riesgo que cree un fondo de contingencia multianual, habilite instrumentos catastróficos o seguros soberanos y escale microseguros agrícolas, mientras incorpora el costo del riesgo en la evaluación de la inversión pública. El clima no espera y su inestabilidad es el mayor multiplicador de incertidumbre para una economía insular: tratarlo como política de Estado es condición para cumplir con la trayectoria de crecimiento que exige Meta RD 2036.

Nada de lo anterior prosperará sin una arquitectura de gobernanza por resultados. La experiencia reciente del Consejo Nacional de Competitividad y de la gestión por comités sectoriales sugiere una ruta: un consejo interinstitucional de frontera y movilidad —Defensa, Interior, Relaciones Exteriores, Migración, Salud, Ministerio Público, Hacienda, Economía y sector privado—, con secretaría técnica robusta, cronogramas, responsables y entregables auditados. El vínculo con Meta RD 2036 no es cosmético: se trata de que los tableros de desempeño ya desplegados para productividad y formalidad incorporen metas de control y ordenamiento migratorio, y que los informes trimestrales al más alto nivel político den cuenta, sin ambages, de los avances y cuellos de botella.

Conviene, además, reconocer los riesgos: desplazamiento de rutas y aparición de corredores alternos que requieran flexibilidad operativa; tensiones reputacionales si fallan los protocolos y la comunicación estratégica; limitaciones fiscales que exijan priorización y cooperación; y la posibilidad de que los logros de corto plazo pierdan tracción si no se institucionalizan. Anticipar y gestionar esos riesgos no resta legitimidad a la acción, la refuerza. La incertidumbre bien gobernada se reduce a riesgo calculable; el riesgo bien gestionado se transforma en resiliencia y, a la larga, en competitividad.

La incertidumbre que describe Amorim no invita a la parálisis. Llama a un tipo de gobierno que actúa con escenarios, que usa las reglas donde existen, construye coaliciones donde faltan y capitaliza la resiliencia donde ninguna de las dos basta. En ese sentido, la República Dominicana tiene ante sí una oportunidad estratégica: blindar sus logros comerciales y logísticos, ordenar con firmeza y humanidad su frontera, y convertir la política migratoria en pieza clave de una transformación productiva que, de cumplirse, la coloque —por primera vez— en la liga de los países de ingreso alto. En tiempos donde “cualquier cosa puede suceder”, el deber de la política pública es anticipar, medir y corregir. Gobernar, al fin, la incertidumbre.

Fecha: 21 de enero de 2026

Sobre el autor:

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero en sistemas de computación, escritor, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Es autor de artículos de opinión y análisis en los ámbitos de la geopolítica, la seguridad y el comercio internacional, y ha documentado procesos regionales y eventos de alto impacto, incluidos certámenes internacionales, congresos sectoriales y coyunturas relacionadas con la seguridad nacional.

Su producción se distingue por un enfoque centrado en la institucionalidad, la concepción de un Estado mínimo funcional, la apertura económica y el cumplimiento normativo (compliance) como pilares para la normalización institucional, la competitividad y el desarrollo sostenible.

Dirige el servicio informativo @GUASABARAeditor, espacio comprometido con la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, la protección del medio ambiente y la promoción cultural. Desde Santo Domingo, República Dominicana, mantiene una línea editorial que integra opinión, información y comentario, y entiende la erradicación de la pobreza como un compromiso ético y social permanente.

Palabras clave: incertidumbre; gobernanza global; DRCAFTA, CAFTA‑DR; Haití; SICA; nearshoring; OMC; cambio climático; migración; Meta RD 2036; República Dominicana.

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Incertidumbre bien gobernada = competitividad.
República Dominicana puede transformar un entorno geopolítico volátil en ventaja estratégica con tres movimientos:

Previsibilidad comercial: CAFTA‑DR como ancla; aduanas paperless, trazabilidad y defensa de reglas de origen para escalar nearshoring.
Frontera ordenada: implementar plenamente las 15 medidas (control territorial, capacidad migratoria y judicial) con estándares de DD. HH. y datos abiertos.
Resiliencia productiva y climática: “dominicanización” del empleo, formación técnica corta, mecanización; fondo de contingencia y seguros catastróficos.

Alinear esta agenda con Meta RD 2036 (duplicar PIB y salto a ingreso alto) exige gestión por resultados y reportes públicos de desempeño. Gobernar la incertidumbre es convertirla en certidumbre incremental y crecimiento inclusivo. 🇩🇴

#EstrategiaPaís #MetaRD2036 #Soberanía #FronteraRD #Haití #Migración #Nearshoring #ZonasFrancas #CAFTADR #Productividad #InversiónPública #ResilienciaClimática #GestiónDeRiesgos #Innovación #Gobernanza

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Versión académica

Incertidumbre, reglas y razón de Estado: una lectura dominicana del desorden internacional (2026)

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen | La tesis de Celso Amorim —según la cual el “principio de incertidumbre” ha migrado de la física cuántica a la geopolítica— condensa el estado actual de la gobernanza global: parálisis parcial de mecanismos multilaterales, auge del bilateralismo coercitivo en comercio, crisis de seguridad vecinal y aceleración de riesgos climáticos que actúan como multiplicadores de vulnerabilidad. En ese entorno, la República Dominicana (RD) necesita una estrategia de certidumbre incremental que combine anclajes normativos (CAFTA‑DR, SICA, OEA/ONU), gestión cooperativa de riesgos transfronterizos (con Haití al centro) y una agenda de resiliencia económica y climática (nearshoring, zonas francas, financiamiento del riesgo). Esta columna ofrece un marco analítico, una evaluación académica de las 15 medidas anunciadas por el presidente Luis Abinader para enfrentar la migración irregular y resguardar la soberanía, así como su articulación con la estrategia Meta RD 2036 para duplicar el PIB y alcanzar el estatus de ingreso alto hacia 2036. (Amorim, 2026; DefesaNet, 2026; USTR, s. f.; CBP, 2025; World Bank, 2025; Meta RD 2036) [economist.com], [defesanet.com.br], [ustr.gov], [cbp.gov], [worldbank.org], [meta2036.gob.do]

Palabras clave: incertidumbre; gobernanza global; CAFTA‑DR; Haití; SICA; nearshoring; OMC; cambio climático; migración; Meta RD 2036; República Dominicana.


1) Introducción: del Heisenberg cuántico al Heisenberg geopolítico

En su ensayo para The Economist, Amorim sostiene que la política internacional se ha “cuantizado”: la previsibilidad cede ante amplitudes de probabilidad y shocks discretos que pueden colapsar en cualquier dirección (“cualquier cosa puede suceder en cualquier momento”). La metáfora sintetiza tres transiciones concurrentes: (i) debilitamiento de los árbitros y reglas multilaterales, (ii) securitización de interdependencias económicas y tecnológicas, y (iii) eventos climáticos de cola gruesa con impactos acumulativos. (Amorim, 2026; DefesaNet, 2026) [economist.com], [defesanet.com.br]

Para una economía abierta y de tamaño medio como RD, el imperativo estratégico no es negar la incertidumbre, sino convertirla en riesgo asegurable y ventaja de posicionamiento meso‑caribeño a través de instituciones, alianzas y finanzas públicas resilientes. (World Bank, 2025; Ley 1‑12, 2012) [worldbank.org], [presidencia.gob.do]


2) Del “orden basado en reglas” a la indeterminación operativa

La “joya de la corona” del comercio multilateral —el sistema de solución de diferencias de la OMC— funciona de modo parcial desde 2019: el bloqueo de nombramientos dejó inoperante al Órgano de Apelación, y la práctica de apelar al vacío ha deprivado de fuerza jurídica a numerosos paneles, con una caída drástica de casos y de cumplimiento. (European Parliament Research Service, 2024; Hopewell, 2025) [europarl.europa.eu], [academic.oup.com]

En paralelo, se expanden medidas unilaterales y “acuerdos por presión arancelaria” que vulneran principios del GATT (NMF y consolidaciones), desplazando la solución de disputas hacia arreglos bilaterales asimétricos. (Harvard ILJ, 2025) Esta combinación reduce la exigibilidad de normas, aumenta la prima de riesgo regulatorio y obliga a exportadores a invertir más en compliance contractual y trazabilidad. (European Parliament Research Service, 2024) [journals.l…arvard.edu] [europarl.europa.eu]


3) Implicaciones para RD: CAFTA‑DR como ancla, nearshoring como palanca

En medio de la erosión multilateral, CAFTA‑DR conserva valor como “rulebook operativo” para RD: consolida acceso preferencial a EE. UU., facilita aduanas y establece reglas de origen claras. El cronograma de liberalización culminó el 1 de enero de 2025, de modo que “virtualmente todo” el comercio cubierto entra libre de aranceles, reforzando la previsibilidad de las cadenas. (U.S. Customs and Border Protection, 2025; USTR, s. f.) [cbp.gov], [ustr.gov]

El nearshoring y la resiliencia de cadenas han afianzado a las zonas francas como motor exportador: datos del Banco Central citados por ADOZONA señalan que fueron el sector más dinámico en 2024, mientras el USDA cuantifica el incremento del comercio agroalimentario bilateral desde la vigencia del acuerdo. (Tamboril Free Zone/ADOZONA, 2025; USDA FAS, 2025) [tamborilfreezone.com], [fas.usda.gov]

No obstante, los Investment Climate Statements del Departamento de Estado recuerdan que el atractivo inversor coexiste con fricciones (percepción de corrupción, heterogeneidad aduanera, litigiosidad), alertando sobre la importancia de profundizar la agenda de integridad y eficiencia regulatoria para no erosionar la ventaja del nearshoring. (U.S. Department of State, 2024, 2025) [state.gov], [state.gov]


4) Seguridad y “vecindad crítica”: Haití como test de realismo responsable

La resolución 2793 (30/09/2025) del Consejo de Seguridad autorizó la transición desde la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) hacia una Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), con un tope de 5,550 efectivos y una Oficina de Apoyo de la ONU para sostener operaciones, logística y estándares de derechos humanos. (UN Geneva, 2025) CARICOM respaldó la resolución y reclamó financiamiento predecible, subrayando el nexo entre seguridad, acceso humanitario y condiciones para elecciones. (Jamaica Observer, 2025; CARICOM, 2025) [ungeneva.org] [jamaicaobserver.com], [caricom.org]

Del lado dominicano, el endurecimiento del control fronterizo (refuerzo de tropas, avance del muro, medidas migratorias) respondió a riesgos reales, pero atrajo escrutinio por estándares de derechos humanos y prácticas de deportación, con potenciales costos reputacionales si no se ajustan protocolos y cooperación. (Al Jazeera, 2025; Democracy Now!, 2025) [aljazeera.com], [democracynow.org]


5) Clima y desastres: el multiplicador de incertidumbre

El IPCC AR6 es inequívoco: las islas pequeñas enfrentan ciclones más intensos, marejadas, erosión y olas de calor marinas que afectan turismo, agua y asentamientos; la ventana de adaptación se estrecha. (IPCC WGII, 2022) La temporada 2024 lo ratificó con Beryl, el mayor huracán observado en junio, que puso a prueba sistemas de alerta temprana multihazard del Caribe, con resultados mixtos. (UN Caribbean/UNDRR, 2024) [ipcc.ch] [caribbean.un.org]

UNDRR advierte que 9 de cada 10 desastres en ALC ya están ligados al clima y que la subinversión en prevención “financia” pérdidas futuras; urge transformar la inversión pública con criterios de resiliencia y finanzas del riesgo. (UNDRR RAR24, 2024) En RD, el diagnóstico PNUD‑IRFF (2024) identifica la ausencia de una estrategia nacional de financiamiento de desastres y recomienda microseguros, seguros soberanos y fondos contingentes ex‑ante. (PNUD/IRFF, 2024) [undrr.org], [undrr.org] [irff.undp.org]


6) Gobernanza regional: SICA como plataforma de certidumbre incremental

La asunción dominicana de la Presidencia Pro Témpore del SICA en enero de 2026 habilita una agenda para estandarizar políticas de seguridad democrática, integración económica, gestión de riesgo y cambio climático, con foco en transparencia, gobernanza y cooperación. (Presidencia RD/MIREX, 2026; Wikipedia SICA, s. f.) En 2025, MIREX destacó avances —como la diplomacia del sargazo en UNEA‑7 y nuevas posiciones en organismos— que pueden capitalizarse como bienes públicos regionales. (Dominican Today/MIREX, 2025) [presidencia.gob.do], [en.wikipedia.org] [dominicantoday.com]


7) Marco doméstico: END 2030 como brújula y Meta RD 2036 como vector de largo plazo

La Ley 1‑12 (END 2030) articula ejes de sostenibilidad, gestión de riesgo y cohesión territorial; su valor radica en traducirlos a priorización presupuestaria, compras públicas y PPP con métricas de resultados. (Ley 1‑12, 2012) En línea, el Gobierno lanzó Meta RD 2036, una estrategia oficial (Decreto 337‑24) para duplicar el PIB hacia 2036 y llevar el ingreso per cápita por encima de US$22,000, apoyada por comités sectoriales, metas de formalidad laboral, capital humano e innovación, y una arquitectura de gobernanza por resultados. (Meta RD 2036; Diario Libre, 2025; CNC, 2025) Presentaciones ante el Senado delinearon prioridades y el carácter interinstitucional del plan, subrayando su vocación de política de Estado. (El Caribe, 2025; El Nacional, 2025) [presidencia.gob.do] [meta2036.gob.do], [diariolibre.com], [cnc.gob.do] [elcaribe.com.do], [elnacional.com.do]


8) Evaluación de las 15 medidas de Abinader ante la crisis haitiana: diseño, implementación y resultados iniciales

El 6 de abril de 2025 el presidente Luis Abinader anunció un paquete de 15 medidas “firmes” para frenar la migración irregular y reforzar la soberanía, combinando control territorial, reformas legales, capacidad administrativa y medidas de mercado laboral. (Presidencia RD, 2025; Diario Libre, 2025; Listín Diario, 2025) [presidencia.gob.do], [diariolibre.com], [listindiario.com]

8.1 Control territorial y contención

  • División de 3 brigadas en 6 áreas operativas y 1,500 soldados adicionales (hasta ~11,000 efectivos) en la frontera. Resultado inicial: mayor presencia disuasiva y capacidad de respuesta, con reportes de reducción de delitos conexos en zonas específicas. (Presidencia RD, 2025; El Día, 2025) [presidencia.gob.do], [eldia.com.do]
  • Aceleración de la verja perimetral: licitación de 13 km adicionales a los 54 km ya construidos. Autoridades han señalado impactos positivos en Dajabón (ej., reducción reportada de 80 % en robo de ganado y otros ilícitos locales), un indicador proxy de control territorial más efectivo. (Listín Diario, 2025; Diario Libre, 24/04/2025) [listindiario.com], [diariolibre.com]

Valoración: en lógica de “barreras de red” (fuerza+infraestructura), las medidas incrementan el costo esperado del cruce irregular y dificultan operaciones de tráfico; retos: evitar desplazamiento de rutas (efecto globo) y asegurar protocolos de uso proporcional de la fuerza. (Al Jazeera, 2025; Democracy Now!, 2025) [aljazeera.com], [democracynow.org]

8.2 Fortalecimiento institucional y legal

  • Reforma del marco migratorio con sanciones más severas a funcionarios, empleadores y arrendadores que faciliten la irregularidad; propuesta de Procuraduría Especializada en Asuntos Migratorios y comisión jurídica (Milton Ray Guevara) para actualizar normativa. (Presidencia RD, 2025; El Caribe, 2025) [presidencia.gob.do], [elcaribe.com.do]
  • Aumento de 750 agentes de Migración e instalación de oficinas provinciales para descentralizar el control y agilizar trámites/operativos. (Diario Libre, 2025; El Día, 2025) [diariolibre.com], [eldia.com.do]
  • Observatorio Ciudadano de Política Migratoria (coordinado por Miguel Franjul) para monitoreo independiente. (Diario Libre, 2025; El Día, 2025) [diariolibre.com], [eldia.com.do]

Valoración: el rediseño normativa‑operativo alinea incentivos y crea capacidad de supervisión/judicialización; el éxito dependerá de recursos, coordinación con Ministerio Público y transparencia de datos (informes periódicos del Observatorio). (Diario Libre, 2025; El Día, 2025) [diariolibre.com], [eldia.com.do]

8.3 Regulación de flujos en espacios sensibles

  • Reglas para mercados binacionales (evitar que sean “puertas” de cruce irregular) y protocolos hospitalarios del SNS (identificación, carta de trabajo, prueba domiciliaria) para ordenar demanda de servicios públicos, con atención y posterior repatriación cuando aplique. (Diario Libre, 2025; El Día, 2025; DiarioDigitalRD, 2025) [diariolibre.com], [eldia.com.do], [diariodigital.com.do]

Valoración: medidas ordenadoras con impacto fiscal y de seguridad, pero expuestas a críticas y a la necesidad de salvaguardas humanitarias (debido proceso, grupos vulnerables), así como de coordinación con GSF/ONU y CARICOM para estándares y derivaciones. (UN Geneva, 2025; CARICOM, 2025) [ungeneva.org], [caricom.org]

8.4 Ordenamiento del mercado laboral y oferta de trabajo local

  • “Dominicanización del empleo”: aumentos salariales 25 % (zonas francas) y 30 % (turismo) para atraer mano de obra local; compatibilidad de empleo temporal en agricultura/construcción con Supérate; mecanización (fondo BANDEX) para reducir dependencia de trabajo irregular. (Diario Libre, 2025; El Día, 2025) [diariolibre.com], [eldia.com.do]

Valoración: corrige distorsiones de demanda laboral en sectores intensivos en mano de obra y complementa la fiscalización al empleador; su efectividad se asocia a productividad sectorial y formación técnica, convergiendo con Meta RD 2036 (formalidad y capital humano). (Diario Libre, 2025; CNC, 2025) [diariolibre.com], [cnc.gob.do]

8.5 Resultados iniciales observables (2025–2026)

  • Despliegue de tropas y reorganización operativa implementados; inicio/licitación de 13 km adicionales de verja; reportes locales de reducción del delito rural (p. ej., robo de ganado) en zonas con verja. (El Día, 2025; Diario Libre, 24/04/2025) [eldia.com.do], [diariolibre.com]
  • Aceleración de controles y repatriaciones: el Gobierno ha sostenido políticas de deportación más activas (hasta “miles por semana”), con amplio despliegue fronterizo, lo cual confirma capacidad operativa —si bien sujeto a escrutinio por DD. HH. y necesidad de protocolos. (Al Jazeera, 2025; Democracy Now!, 2025) [aljazeera.com], [democracynow.org]
  • Arquitectura normativa en proceso legislativo/administrativo: reformas sometidas, creación propuesta de Procuraduría, crecimiento del personal migratorio y Observatorio anunciado. (Presidencia RD, 2025; Listín Diario, 2025; Diario Libre, 2025) [presidencia.gob.do], [listindiario.com], [diariolibre.com]

Indicadores recomendados (2026–2028):
(i) Cruces irregulares detectados vs. disuasión (serie mensual por corredor), (ii) tiempo de respuesta ante eventos en frontera, (iii) tasa de judicialización de tráfico ilícito y condenas, (iv) cumplimiento de protocolos humanitarios (auditorías trimestrales CARICOM/OEA), (v) formalidad laboral en sectores intensivos y rotación tras aumentos salariales, (vi) impacto fiscal neto en servicios (salud/educación) en provincias fronterizas. (CARICOM, 2025; UN Geneva, 2025; U.S. Department of State, 2024/2025) [caricom.org], [ungeneva.org], [state.gov], [state.gov]


9) Enfoque Meta RD 2036: vincular soberanía, formalidad y productividad

La Meta RD 2036 propone duplicar el PIB real en 12 años, llevar el ingreso per cápita >US$22,000 y elevar formalidad laboral y efectividad gubernamental, mediante comités sectoriales y gestión por resultados. (Meta RD 2036; Diario Libre, 2025; CNC, 2025) Integrar las 15 medidas en esta hoja de ruta implica: [meta2036.gob.do], [diariolibre.com], [cnc.gob.do]

  • Soberanía y competitividad: una frontera segura reduce costos logísticos, pérdidas y riesgo país en el perímetro norte‑oeste (hub Dajabón‑Manzanillo), alineado con el impulso logístico y de zonas francas. (Diario Libre, 24/04/2025; USDA FAS, 2025) [diariolibre.com], [fas.usda.gov]
  • Formalización del empleo: la “dominicanización” más fiscalización al empleador, mecanización (BANDEX) y formación técnica, forman un paquete coherente con la meta de formalidad y productividad sectorial que exige la transformación a ingreso alto. (El Día, 2025; CNC, 2025; World Bank, 2025) [eldia.com.do], [cnc.gob.do], [worldbank.org]
  • Gestión por resultados: la creación de una Procuraduría migratoria, el Observatorio y los KPI propuestos permiten anclar la política en evidencia, con revisiones trimestrales y reportes públicos —la misma gramática de Meta 2036. (Diario Libre, 2025; El Caribe, 2025; CNC, 2025) [diariolibre.com], [elcaribe.com.do], [cnc.gob.do]

10) Políticas públicas (paquete priorizado 2026–2028)

(a) Previsibilidad comercial y solución de controversias.
Adherir al MPIA u otros arreglos arbitrales interinos y crear una Estrategia Nacional de Litigio Comercial que priorice sectores con reglas de origen complejas (médico, textil) y defina tablas de trazabilidad digital interoperables (GS1). (European Parliament Research Service, 2024; CBP, 2025) [europarl.europa.eu], [cbp.gov]

(b) Nearshoring 2.0 con encadenamientos.
Metas de contenido local y certificación en clústeres priorizados, con ventanilla única paperless y métricas de tiempo de levante; conectar estos KPI al tablero de Meta RD 2036. (USTR, s. f.; U.S. Department of State, 2024/2025) [ustr.gov], [state.gov], [state.gov]

(c) Seguridad cooperativa en Haití con DD. HH.
Protocolos fronterizos auditables por CARICOM/OEA y coordinación con la GSF para evacuaciones médicas, inteligencia y canales humanitarios, junto a comunicación estratégica que minimice costos reputacionales. (CARICOM, 2025; UN Geneva, 2025) [caricom.org], [ungeneva.org]

(d) Finanzas del riesgo climático.
Ley‑marco de financiamiento de desastres (fondo contingente, seguro soberano/bonos cat, microseguros); etiquetado climático del CAPEX con análisis costo‑beneficio ajustado por riesgo (CBAR). (World Bank LAC DRFM, 2024; UNDRR RAR24, 2024) [worldbank.org], [undrr.org]

(e) Gobernanza por resultados.
Consejo Interinstitucional de Certidumbre Económica (MIREX, MICM, DGII, Aduanas, Hacienda, Defensa, Salud, DGM, sociedad civil) con informes semestrales públicos sobre: cruces irregulares; tiempos aduaneros; judicialización; impacto fiscal en frontera; formalidad sectorial. (U.S. Department of State, 2024/2025; CNC, 2025) [state.gov], [state.gov], [cnc.gob.do]


11) Conclusión: gobernanza por escenarios, certidumbre incremental

El diagnóstico de Amorim no demanda fatalismo, sino gobernanza por escenarios: reglas donde existan (CAFTA‑DR), coaliciones donde falten (SICA/Caribe con OEA/ONU) y precificación del riesgo donde ninguna baste (finanzas del riesgo climático). La evaluación de las 15 medidas sugiere avances concretos en control territorial, capacidad institucional y ordenamiento del mercado laboral, con resultados tempranos medibles (despliegue, licitaciones, reducción delictual local, mayor capacidad de control) y con retos de derechos humanos, datos abiertos y sostenibilidad fiscal. Vincular esta agenda a Meta RD 2036 permite que la política migratoria contribuya a los objetivos de formalización, productividad y gobernanza eficaz que exige el salto a ingreso alto. En tiempos de incertidumbre, el propósito nacional debe ser convertir sorpresas en riesgos gestionables y diplomacia en acuerdos funcionales. (Amorim, 2026; Presidencia RD, 2025; Meta RD 2036; UNDRR, 2024) [economist.com], [presidencia.gob.do], [meta2036.gob.do], [undrr.org]


Referencias

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Amorim, C. (2026, January 19). How can we live in a world without rules? The Economist (By Invitation). https://www.economist.com/ [economist.com]

CARICOM. (2025, October 1). Statement on adoption of UN Security Council Resolution 2793 on Haiti. https://caricom.org/ [caricom.org]

Council on National Competitiveness (CNC). (2025, September). Informe Meta RD 2036. https://cnc.gob.do/ [cnc.gob.do]

DefesaNet. (2026, January 20). Celso Amorim – Como podemos viver em um mundo sem regras? https://www.defesanet.com.br/ [defesanet.com.br]

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Diario Libre. (2025, August 8). La Meta RD 2036 ya tiene su hoja de ruta hacia el desarrollo. https://www.diariolibre.com/ [diariolibre.com]

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El Caribe. (2025, April 7). Abinader anuncia 15 medidas ante crisis migratoria haitiana. https://www.elcaribe.com.do/ [elcaribe.com.do]

El Día. (2025, April 6–7). Gobierno reforzará vigilancia en la frontera; Gobierno anuncia 15 medidas para frenar migración ilegal desde Haití. https://eldia.com.do/ [eldia.com.do], [eldia.com.do]

El Nacional. (2025, October 7). Gobierno presenta a senadores Plan Meta RD 2036. https://elnacional.com.do/ [elnacional.com.do]

Listín Diario. (2025, April 6–7). Presidente Abinader anuncia 15 medidas “firmes”… https://listindiario.com/ [listindiario.com]

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PNUD/IRFF. (2024, May 7). Inclusive insurance and risk financing in the Dominican Republic: Snapshot and way forward. https://irff.undp.org/ [irff.undp.org]

Presidencia de la República Dominicana. (2025, April 6). Presidente Abinader anuncia 15 medidas para enfrentar la migración ilegal y garantizar la soberanía nacional. https://presidencia.gob.do/ [presidencia.gob.do]

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World Bank. (2025, October 6). Dominican Republic: Overview. https://www.worldbank.org/ [worldbank.org]


Firma: Luis Orlando Díaz Vólquez

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