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jueves, 18 de octubre de 2018

Las posibilidades de la reelección hoy | Andrés L. Mateo

Las posibilidades de la reelección hoy

Andrés L. Mateo - 18 de octubre de 2018 - 12:12 am 

Andrés L. MateoLo único que le queda a Danilo Medina es el aparato clientelar del Estado, y la desgracia de que vivamos en un país en el cual la construcción de ciudadanía es una desventurada apuesta al futuro. Lo demás, aquella puntillosa imagen construida a fuerza de propaganda y de una inversión obscena de fondos públicos, está hecha añicos y fundida a los pies del más espectacular descrédito. Danilo Medina es un presidente desprestigiado montado en un furioso Tíguere, y su miedo es apearse, abandonar las posibilidades de manipulación y control que proporciona el poder, y quedar al desnudo, expuesto a que se lo coma el Tíguere. 
      Una de las aventuras más difíciles que se puede emprender en la República Dominicana, es la de construirle argumentos originales a la reelección. Luego de ser cabeza de los gobiernos más corruptos de la historia republicana, ¿qué puede desplegar el danilismo para justificar la reelección? La reelección es siempre la misma cantaleta. Se suele pintar como “la continuidad del progreso”, “el encomio de un imprescindible”, “la fábula impura del predestinado”. Pero la triste contabilidad  de la mentira en nuestro país nos enseña que la verdad y la libertad son las primeras bajas de la ambición desmedida de poder. Un “intelectual” vergonzante que trabaja en la DIAPE suele argüir que Danilo “le adelanta la agenda”. Y uno se sonríe porque toda propuesta de reelección quiere hacernos confundir la memoria con la imaginación, y obligarnos a creer que el predestinado es la Patria, que todo pende de ese mito feliz que nos salvará. “Me adelanta la agenda”, dice el asalariado, como si algo cambiara. El aspaviento de un ambicioso creyéndose insustituible es la continuidad de la historia nacional. Horacio Vásquez se exponía al ridículo de ser “La virgen de la Altagracia con chiva”, perdiendo la cualidad histórica de las cosas, y renunciando así a su propia convicción antireeleccionista que desplegó con saña en la manigua dominicana. Buen ejemplo, porque fue sobre los despojos del horacismo que se abrió ese torbellino clásico de la vida cortesana que justificó toda la desmesura que el trujillismo clavó en la historia. Y fue el trujillismo el que nos legó a Balaguer embutido en el don divino de ser un Ángel celestial al que le estorbaba la tierra; y éste a su vez nos legó a Leonel Fernández, quien se disfrazó de “nuestro destino”, y todavía, descuajeringado, seco y caprichoso sigue siendo una sombra temible. Y después vino Hipólito y se llevó de encuentro la única conquista tangible de José Francisco Peña Gómez: prohibir constitucionalmente la reelección. Y volvió Leonel, y vino Danilo Medina y se llevó de encuentro también el precepto constitucional que prohibía la reelección. Y ahora, zorruno, se lo quiere llevar de nuevo. 
     ¿Cuáles son las posibilidades concretas de que el grupo económico de Danilo Medina imponga la reelección en el PLD? Ciertamente son mínimas hoy día. Pero el aparato clientelar del estado con el que cuenta, el alto nivel de acumulación originaria de capital provenientes de la corrupción, y el control político casi total del partido, lo convierten en una opción nada desdeñable. Y hay que sumar, además, la maquinaria propagandística financiada con fondos públicos. La República Dominicana es una nación secuestrada. El PLD es un partido-estado y Danilo Medina, como Leonel antes, son proyectos de dominación a largo plazo. El danilismo no tiene sucesor, y el propio Danilo Medina es la alternativa para detener a Leonel. Las condiciones no son las mismas del 2016 hacia dentro del partido para imponer la reelección. El PLD es hoy un partido dividido. Pero no nos podemos engañar, el pujo reeleccionista es la necesidad del grupo económico de Danilo de seguir disfrutando de los beneficios del poder, y aunque son pocas las posibilidades de la reelección, serían capaces de cualquier cosa para lograrla.   
https://acento.com.do/2018/opinion/8615925-las-posibilidades-la-reeleccion-hoy/
Andrés L. Mateo | Del tiempo presente |
Escritor, novelista, poeta, educador, critico literario, ensayista, investigador y filósofo. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2004. Estudió Filología en la Universidad de La Habana. Actualmente es Decano de Estudios Generales, de la Universidad APEC. autor de las novelas Pisar los dedos de Dios,1979. La otra Penélope, 1982. La balada de Alfonsina Bairán, 1992. El Violín de la Adúltera, 2007. Mail

miércoles, 12 de septiembre de 2018

viernes, 24 de agosto de 2018

OPINION | Yo, yo, yo, yo, y… yo | Por Andrés L. Mateo

Yo, yo, yo, yo, y… yo

Lo compró todo.  Generalizó la corrupción y la convirtió en política de estado, configuró una estructura de poder (lo que Michel Foucault llama “retícula de poder”) y expandió su vocación de eternidad.
Andrés L. Mateo - 23 de agosto de 2018 - 12:12 am 
Andrés L. Mateo
Andrés L. Mateo
Del tiempo presente
En la ya célebre entrevista cosmética, mil veces ensayada, y aún peor actuada; el presidente Danilo Medina empleó el pronombre “YO” en no menos de 174 ocasiones. YO es un pronombre de rasgo imperativo que encarna la primera persona del singular, y la sobreabundancia en el discurso es una forma de subrayar la hegemonía sicológica que tiene el sujeto hablante, haciendo explícita la propiedad, cercanía o relación entre una persona gramatical y un elemento gramatical. La neurolingüística moderna ha sacado a flote los límites y las angustias de un hablante que se enchiva en el YO; y la vertiginosa perplejidad de quien no alcanza a ver más allá de sus propias narices.
Lo que revela ése calvario del YO en el “pensamiento” de Danilo Medina, son sus pobrezas mentales, sus atrasos; y no veo por qué en ello tendría que haber nada de reprobable, si no fuera porque ése YO sobreimpuesto lleva implícita la omisión de alguien: El Estado. En cada uno de los empleos del pronombre YO, explícito e implícito, lo que Danilo Medina sustituía era al Estado. El poder suele volver heroico  a los sujetos. Si en una “Visita sorpresa” le presta fondos públicos a los cafetaleros para modificar la cepa de café, el Estado desaparece y es él como sujeto el político bondadoso que realiza la acción. En el país hay pendientes un poco más de dos millones de soluciones habitacionales, y él entrega el proyecto  de “La Barquita”, que tiene mil seiscientas, como si la humanidad  tuviera los ojos fijos en lo que él hace, y todo el problema se conjugara. Es él, su YO desplegado, no la acción del Estado quien realiza las obras. Ése YO es solo un Dios, un demiurgo, inflado como un paño sagrado.
Lo que la neurolingüística  explica de la asfixia del YO que trabó el habla de Danilo Medina en la entrevista rosa que preparó para tratar de detener el deterioro  de su imagen y el cerco de hastío que cubre  a la población que él gobierna, es que es un hombre cuya mentalidad no pasa del siglo XIX; y que su idea del Estado es patrimonialista, instrumental y corrupta. La historia del pensamiento dominicano nos ha enseñado que las angustias existenciales de los intelectuales pesimistas del siglo XIX se empinaban en esa imposibilidad traumática de constituir el  Estado-nación.  El continuismo, el caudillismo, el afán desmedido de poder, y la concepción patrimonial del estado, hicieron que la aventura espiritual de erigir la nación se convirtiera en un escenario de incertidumbres y frustraciones. Esa mentalidad de un YO hegemónico que en su despliegue crea las cosas, revela que no hemos superado la concepción del Estado del generalato de la manigua, y que la larga tradición autoritaria de nuestra historia se impone en el enfermo narcisismo de un presidente anacrónico, que anula la función del Estado como sujeto plural de la organización social.
En la ideología de ése YO predominante es a partir de él que todo se filtra, como un sueño rosado en el cual los habitantes de éste país real no se reconocen. ¿Por qué Danilo Medina se comporta como un Dios tutelar, como un ser sobrenatural, como un demiurgo que prefigura “hechos” en el silencio? Simplemente, porque él es el Estado. Porque su idea decimonónica del Estado lo gobierna. Y porque en su megalomanía él se ha llegado a creer todo lo que sus panegiristas han zurcido sobre su grandeza, a un costo casi demencial que el país ha pagado con sacrificios para erigir un super YO inaguantable y lejano. En la coyuntura del 2016 él proclamó que “su reelección había remontado el malestar institucional del continuismo”, aunque la realidad fue otra cosa. Siguió en el poder prostituyendo la frágil estructura institucional que desde el 1844 se había dado la nación. Lo compró todo.  Generalizó la corrupción y la convirtió en política de estado, configuró una estructura de poder (lo que Michel Foucault llama “retícula de poder”) y expandió su vocación de eternidad. Lo que trota en ése YO, YO, YO, Y…YO; es el atraso, las limitaciones mentales, el cerco infranqueable del miedo a sus propios actos.  
https://acento.com.do/2018/opinion/8599317-yo-yo-yo-yo-y-yo/
Andrés L. Mateo | Del tiempo presente 
Escritor, novelista, poeta, educador, critico literario, ensayista, investigador y filósofo. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2004. Estudió Filología en la Universidad de La Habana. Actualmente es Decano de Estudios Generales, de la Universidad APEC. autor de las novelas Pisar los dedos de Dios,1979. La otra Penélope, 1982. La balada de Alfonsina Bairán, 1992. El Violín de la Adúltera, 2007.
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sábado, 14 de julio de 2018

La justicia simulada (su razón práctica) | Por ANDRÉS L. MATEO



La justicia simulada (su razón práctica)
POR: ANDRÉS L. MATEO
JUEVES 05 JULIO, 2018 - 7:10 AM | ENFOQUES
Como mañana se inicia la fase preliminar del juicio ODEBRECHT, vuelvo a algunas ideas sobre el caso.  Hay que huir de la razón práctica de la justicia dominicana, no perderse en los simulacros de “realidad” con los cuales vivimos. Para Platón la justicia era una convención del alma y no de la virtud humana, y se materializaba fundándose en ese concepto de la armonía que tanto buscaron los griegos, y que el célebre pensador, maestro del estagirita Aristóteles, fundía en la sabiduría, el valor y la templanza. El mundo griego era un mundo de equilibrio, un balance inestable que se apoyaba en que cada quien realizara lo que le correspondía por naturaleza, y, según Platón, de ello brotaría lo justo, lo que debe ser. El observar a los ciudadanos como un enorme cuerpo, y las tres virtudes platónicas guindando en el desenvolvimiento de lo social, arrojó al pensador griego sobre uno de sus hallazgos fundamentales: “Vivir en la polis requiere de un ideal ético de la justicia”, y es por eso que, según Platón, “la peor injusticia es la justicia simulada”.
Y yo creo que ése acierto platónico es la esencia de la vida política de nuestros días. La justicia dominicana es una justicia simulada. Agobia ver cómo ése equilibrio que la justicia encarna en el gobierno de la polis, adopta la forma, en nuestro país, de una farsa grotesca que se adelanta mostrando la inoperancia del sistema. El hombre y la mujer que integran el sustrato vital de la interactuación social, existen  formando parte de una estructura, dentro de la cual el componente de la justicia es el equivalente de el “ideal ético” del equilibrio griego. La vieja conciencia del dominicano cuando habla de la justicia lo hace pensando en otra cosa. La justicia es una aspiración, una herencia metafórica. La palabra justicia revela la ilusión de una solidaridad verdadera, y en cambio, quienes nos gobiernan lo que nos ofrecen es una justicia simulada. ¿No es justicia simulada el sometimiento de un puñado de exfuncionarios de diversos partidos por el caso ODEBRECHT? Ningún acto  proveniente de la Procuraduría, hubiera llevado a instrumentar un expediente a políticos de tanta trascendencia. Fue el grito iracundo del pueblo (La plebe), el que en verdes marejadas obligó a configurarlo. Un expediente  tejido exprofeso para que se caiga en el juicio de fondo. Todos en libertad, ni una brizna de esperanza de que la justicia verdadera actúe. Tan solo, Justicia simulada.
El soborno en el caso de los TUCANOS es otra prueba de justicia simulada. La presión internacional, y los gritos del pueblo(La plebe) contra la impunidad, obligaron a construir un expediente. Los verdaderos culpables están excluidos. La voluntad del Procurador y sus fines de manipulación política ocupan la verdad. Justicia simulada. La justicia es una ramera en este país, adquiriendo un poder que ahora es absoluto, porque puede mostrar los secretos resortes de las cosas y al mismo tiempo cómo manejarlos. ¿No fue eso lo que ocurrió con el caso de la OISOE? Los condenados no eran más que los operativos de la mafia que funcionaba en esa institución, y en el juicio citaron los nombres de los verdaderos dueños del negocio. ¿Qué pasó? El juicio fue una burla humillante al pueblo (La plebe), y al espíritu indignado que ha cabalgado las calles del país bramando contra la impunidad. Justicia simulada, la esencia de la vida política de nuestros días.  Podría seguir citando casos recientes de justicia simulada, y como la peor injusticia-según Platón-  es la justicia simulada quienes gobiernan éste país  en cada acto de justicia simulada nos hacen creer que somos unos pobres diablos, unos pendejos; y que los poderosos no pueden ser juzgados, como se juzga al pueblo(La plebe). En última instancia, la esencia de la vida política dominicana es ésa: somos una polis en la cual la justicia es una justicia simulada. Y ésa es la razón práctica por la cual existe.
https://noticiassin.com/enfoques/2018/07/05/la-justicia-simulada-su-razon-practica/

jueves, 28 de junio de 2018

Una carta de Juan | Andrés L. Mateo

Una carta de Juan

Andrés L. Mateo - 28 de junio de 2018 - 12:12 am 
Andrés L. Mateo

Juan Bosch murió el primero de noviembre del 2001. No era un santo, no era perfecto, no tenía ninguna pasta divina, ni su trayectoria de vida  estaba libre de errores. Era, sencillamente, un ser humano.  Un arco tendido de moralidad en la práctica política dominicana.  ¿Por qué, entonces, me preguntaba, el partido que él fundó no ha recuperado su valor de paradigma; y el modelo que él encarnó se ha transformado en su contrario en la práctica política del partido que fundó con tanta esperanza? La respuesta la encontré en esta carta  que Juan Bosch escribió en el Palacio Nacional, y que creo Milagros Ortiz Bosch sacó a escondidas al día siguiente del golpe septembrino. 
El 26 de septiembre de 1963 Juan Bosch estaba preso.
Desde el primer día de su gobierno había soportado todo el martirio de la conspiración, y sabía que la honradez era una empresa cruel. Horas antes, los militares golpistas y la recua indecorosa de políticos corruptos que los acompañaba, habían asaltado el palacio. No era un hombre desengañado, curado de una amarga y dulce locura, volvía a ser el viajero sin boleto que en un momento palpitante elige lo que será su gloria.
Entonces escribió una Carta al pueblo dominicano, que era como levantar la cabeza hacia el porvenir: “Ni vivos ni muertos, ni en el poder ni en la calle se logrará de nosotros que cambiemos nuestra conducta. Nos hemos opuesto y nos opondremos siempre a los privilegios, al robo, a la persecución, a la tortura. Creemos en la libertad, en la dignidad y en el derecho del pueblo dominicano a vivir y a desarrollar su democracia con libertades humanas pero también con justicia social. En siete meses de gobierno no hemos derramado una gota de sangre ni hemos ordenado una tortura ni hemos aceptado que un centavo del pueblo fuera a parar a manos de ladrones.” Eso decía el Juan Bosch que quieren ocultar, cogido ya en los engranajes de la decepción.
¿Qué queda de ese vibrante testimonio?
Únicamente el lazo del soliloquio. Quienes han pretendido domesticar la figura de Juan Bosch han esgrimido el argumento del pragmatismo. No era un político, era un politólogo. Apenas fue un teórico. Sus ideas eran sólo palabras, y las palabras se destiñen sobre las cosas. Pero ese Juan Bosch preso el 26 de septiembre de 1963, lo que  demuestra en su carta es  que nunca amó el poder sin medidas, y que en el país podía haber otra forma de hacer política. Casi se puede decir que esa era la prueba de que  su virtud no era cosa fácil: oponía a la decepción el espesor infinito de su propia vida, su práctica era una forma diferente de hacer política: “(…) no hemos derramado una gota de sangre, ni hemos ordenado una tortura ni hemos aceptado que un centavo del pueblo fuera a parar a manos de ladrones”.
¿Por qué en el gobierno de sus discípulos son muchos los dineros del pueblo que han ido a parar a manos de ladrones? ¿Por qué son sus vástagos los protagonistas de los gobiernos más corruptos de la historia republicana? Simplemente, porque se han abandonado todos los escrúpulos, y la libido desencadenada ama el poder sobre todas las cosas, el poder sin medidas. Aún preso en una habitación del Palacio Nacional, el 26 de septiembre de 1963, Juan Bosch lo advertía: “Los hombres pueden caer, pero los principios no”.  Quizás era éste el mensaje fundamental de esta carta redactada en medio de la ignominia. Quizás, el hombre que moriría el primero de noviembre del 2001, se adelantaba al horror del presente, y proclamaba que su opción de goce no era el dinero. Quizás esa carta es el testimonio de su virtud, que se dibujaría en su muerte muchos años después, en la más absoluta humildad, sin fortuna material, con el decoro que quienes lo eluden no tienen. Y todas estas interrogantes son válidas, porque el país dominicano está a las puertas de un gran estallido social. El PLD ha sumido la nación en la más negra decepción de la historia contemporánea. Agitando la bandera de la honestidad, y empinándose sobre un discurso optimista que desplegaba una ética, alborotaron el gallinero de  la ilusión de  justicia, y de la equidad. Y todo se ha diluido en cinismo y ambición desmedida. En corrupción y en un nivel de impunidad inimaginable. Pero, está a la vista que el estallido es inevitable. https://acento.com.do/2018/opinion/8580693-una-carta-juan/
Andrés L. Mateo
Del tiempo presente
Escritor, novelista, poeta, educador, critico literario, ensayista, investigador y filósofo. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2004. Estudió Filología en la Universidad de La Habana. Actualmente es Decano de Estudios Generales, de la Universidad APEC. autor de las novelas Pisar los dedos de Dios,1979. La otra Penélope, 1982. La balada de Alfonsina Bairán, 1992. El Violín de la Adúltera, 2007.

miércoles, 13 de junio de 2018

Andrés L. Mateo cita efecto negativo actos de corrupción

Publicado el: 13 junio, 2018 Por: Soila Paniagua e-mail: s.paniagua@hoy.com.
Andrés L. Mateo cita efecto negativo actos de corrupción

Andrés L. Mateo en el conversatorio.
República Dominicana debe abocarse a poner un freno definitivo a los actos de corrupción y a la falta de transparencia en el uso de los fondos, planteó anoche el escritor Andrés L. Mateo en el conversatorio sobre el caso Odebrecht, que se ventila en los tribunales.
Mateo habló en el campamento que mantiene el Movimiento Marcha Verde y otros grupos sociales frente a la Suprema Corte de Justicia en reclamo de que se condene a los implicados en el caso de sobornos por US$92 millones pagados por la empresa de capital brasileño Odebrecht.
Planteó la importancia de que se haga una justa distribución de las riquezas nacionales, inclusive que los patronos paguen un justo salarios a sus trabajadores, para evitar que el país se convierta en una sociedad sin movilidad social, por falta de ingresos que les permitan mejorar su nivel de vida.
Abogó porque el sistema judicial dominicano haga su trabajo de investigar y condenar a los implicados de actos reñidos con la ley que sirvan de ejemplo y de freno a quienes se puedan ver tentados a cometer corrupción.
Afirmó que la corrupción impide el desarrollo integral de la sociedad.
En el conversatorio estuvieron dirigentes del movimiento Marcha Verde y personas que comparten sus reclamos, que desde el fin de semana pasado instalaron un campamento frente a la Suprema Corte de Justicia.
Reclaman que se condene a los implicados en el caso Odebrecht, entre estos a Angel Rondón, Andrés Bautista, Víctor Díaz Rúa, Chu Vásquez y Tommy Galán. http://hoy.com.do/andres-l-mateo-cita-efecto-negativo-actos-de-corrupcion/

jueves, 12 de abril de 2018

La relación entre el intelectual y el poder POR: ANDRÉS L. MATEO

La relación entre el intelectual y el poder 
POR: ANDRÉS L. MATEO
MIÉRCOLES 04 ABRIL, 2018 - 12:52 PM | ENFOQUES

El escritor Guillermo Piña-Contreras, en uno de los coloquios organizados por la Universidad APEC, y refiriéndose a la función del intelectual escribió: “El tema viene rodando desde finales del siglo XIX cuando Emile Zola, el conocido novelista, se lanzó en defensa de Alfred Dreyfus, un oficial francés de origen judío acusado, injustamente de traición”.   En ese momento, el término intelectual se usó como un calificativo peyorativo, que los contrarios a Dreyfus utilizaban despectivamente para designar al grupo de personajes de la ciencia, el arte y la cultura, que con sus posiciones contrarias al poder, apoyaban la liberación del militar. Éste es un caso célebre, y su invocación suele predecir el debate de ése comportamiento angustioso entre los intelectuales y el poder. La relación entre el intelectual y el poder, ha sido un tópico en el discurrir de la historia de la humanidad,  que ha concitado apasionados debates y análisis reflexivos sobre este vínculo de “amor y desamor” producido entre dos naturalezas que tienen el don de la seducción.
El intelectual, ese ente creador de universos alternativos y de nuevas opciones de realidad, que nos encanta y cautiva con su discurso creativo, ha sido a su vez sujeto embriagado por las mieles de ese poder que lo condiciona, y convierte su arenga, como bien dice Andrea Revuelta, “en una crítica cortesana que jamás toca lo esencial de los mecanismos del poder y mas bien los oculta”.
Desde el sabio Sócrates, filósofo de ideas que aun tutelan la vida contemporánea y quien muriera por defender la democracia contra la tiranía, hasta su antítesis, el divino Platón, consejero oficioso de gobernantes, las visiones de los intelectuales han estado en contraposición, influidas siempre por las ópticas de sus conciencias y de las conductas éticas, que los mueven a plantear y asumir ideas capaces de influir en sus congéneres. El intelectual, como ideólogo del poder, puede transformar el imaginario de los individuos instituyendo valores, dogmas y símbolos que lo apalanquen; como también, desde la acera contraria, asumir el discurso crítico que lo impugne. Recordemos la posición de Borges, en defensa de las dictaduras militares de Argentina; Octavio Paz y sus escritos contra el totalitarismo; Ezra Paund absorbido por el fascismo; Heidegger y su romanticismo con el nacismo o  las posiciones de izquierda de Neruda y Gabriel García Márquez
En nuestra aldea insular, su historia republicana esta preñada de intelectuales corifeos de caudillos y déspotas, así como de otros, que por sus posiciones e ideas confrontadas contra el poder de turno, pagaron su osadía con arbitrariedades, vejámenes, y hasta con sus vidas. Siempre recuerdo el macabro espectáculo de la guardia republicana destrozando a machetazos a Santiago Guzmán Espaillat, un tribuno idealista que cabalgó inflexible en su potro de rebeldía, y que a principio del siglo XX encarna el primer martirologio intelectual del país. Frente a cada derrota derivada de sus encontronazos con la fría objetividad de lo real, el intelectual dominicano planeó en el mito ambiguo que lo alejaba de la tierra sólida del sentido común. Si estamos sometidos a la degradación del espíritu, si experimentamos solo furtivamente los sentimientos de la angustia, de la náusea, del autodesprecio porque la reproducción de la vida material nos obliga al lambonismo, a la miseria moral. Me llega a la memoria el desgarramiento de Hostos, su obcecación por tratar de que su discipulado no perdiera el rumbo; y la decepción que lo sobrecoge, porque el hostosianismo, y los hostosianos, desembocarán en la encrucijada de la ideología trujillista, como uno de sus soportes fundamentales.
Escribo estas notas de golpe, luego de leer una entrevista que el diario “El caribe” le hizo al Ministro de cultura Pedro Vergés. ¡Oh, Dios, cuánta degradación moral!
https://noticiassin.com/2018/04/la-relacion-entre-el-intelectual-y-el-poder/

lunes, 26 de marzo de 2018

[AUDIO ] Mateo critica al ministro de Cultura por sugerir modificación a Ley de Cine

TEMAS
 
OPINIÓN

[AUDIO ] Mateo critica al ministro de Cultura por sugerir modificación a Ley de Cine

PUBLICADO 26 de marzo de 2018
El comentarista de El Gobierno de la Tarde Andrés L. Mateo consideró este lunes que la Ley de Cine de República Dominicana debe ser protegida y perfeccionada, debido que a su juicio ha dado resultados en el ámbito de la cultura, y que sus frutos están allí.  
Mateo reflexionó sobre el planteamiento del ministro de Cultura, Pedro Vergés, de realizar una posible modificación a la referida Ley.
Dijo que si hay leyes que han perseguido sus objetivos en el país y lo han logrado, ha sido la Ley 108-10 de Cine, al indicar que ésta ha estimulado una atmósfera de creatividad en el séptimo arte en el país.
Mateo precisó que a pesar de que no está de acuerdo con la calidad de algunas de las producciones que se han realizado, dijo que se evidencia que ya están saliendo espigas de las cuales se puede sentir satisfecho y orgulloso.
Aseveró que el principal deber de un ministro de Cultura, vinculado con la necesidad de expansión y fortalecimiento de la cultura nacional, debería  ser defender con dientes y garras la actual Ley de Cine.
Mateo aseguró que la Ley 108-10 ha dado resultados, y que el peso específico que puede tener, en lo que respecta al nivel de recaudación, no es significativo frente al bien que puede producir a la nación.
El catedrático indicó: “El ministro de Cultura que se ‘culipandea’ con todo, pues es una persona que no ama y no quiere a la cultura del país; es un individuo alejado y negador de la cultura nacional”.  http://z101digital.com/articulos/audio-mateo-critica-al-ministro-de-cultura-por-sugerir-modificacion-a-ley-de-cine-03-26-2018
Foto: Kelvin de la Cruz / Audio: Jason Tavarez

jueves, 15 de marzo de 2018

El PLD: las castas del poder y la reelección

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El PLD: las castas del poder y la reelección

Publicado el: 15 marzo, 2018 e-mail:amateo@adm.unapec.edu.do
El PLD se definió a sí mismo como un dechado de virtudes, se empinó sobre su gloria futura que era su causa verdadera, y desplegó el áspero placer del resentimiento pequeño burgués golpeando con un látigo pavoroso toda conducta antiética. Los peledeístas eran franciscanos, curas de clausura, carmelitas descalzos. Tenían dos vidas y las dos falsas. Comenzamos a saberlo con el “Frente patriótico”, en el 1996; de un partido de cuadros escogidos pasaron a conocer todas las tentaciones del poder. El Juan Bosch que levantaba de un lado la mano de Joaquín Balaguer, y del otro la de Leonel Fernández; ignoraba, sin ningún dominio ya de sus facultades, el ciclo de degradación que se abría. Bajo la superficie del pragmatismo, el PLD desembocaba en la apología de la podredumbre.
Se transformaron en una maquinaria electoral, descubrieron que la revolución no era posible, y navegaron con viento favorable, sin las restricciones de lo concreto que impone un discurso moralista. Aprendieron a manejar todos los tinglados de las instituciones públicas, utilizaron cuantos recursos hay para manipular la voluntad individual, impusieron un discurso hegemónico en los medios de comunicación, fraguaron el manto frío de la impunidad, intimidaron a las cúpulas empresariales y a los poderes fácticos, cooptaron artistas, intelectuales, historiadores, e incluso grupos de izquierda; la corrupción configuró castas e hicieron de la justicia un teatro bufo con esperpénticos jueces que no son más que políticos disfrazados con togas y birretes. Y, finalmente, se embriagaron con el poder del dinero. Las castas de privilegiados y enriquecidos dentro del PLD pautan todas las decisiones que atañen al desenvolvimiento de la vida del país. No hay nadie en la sociedad dominicana de hoy que no haya sentido y temido ese clima de rebajamiento y de sumisión general; esa ráfaga de incredulidad en la cual la ilusión peledeísta cuajaba en la corrupción de los ideales liberacionistas (no olvidemos que decían ser un “Partido de liberación dominicana”), para devenir en el más desencarnado proyecto de dominación totalitaria y corrupción.
Esas castas políticas que han obtenido grandes beneficios del poder en los gobiernos del PLD constituyen hoy una amenaza a las débiles conquistas democráticas de la nación. Al danilismo no le importa la violación a los principios de respeto a la constitución, y el uso demencial del presupuesto para reelegirse; la casta del Comité político, nuevo club de millonarios al vapor, ni se inmuta ante el deterioro galopante de las instituciones en el país. Los beneficios económicos que la estructura de castas le ha proporcionado a su dirigencia, ha originado que en el PLD ya nadie sienta asco de ver los mismos esquemas de gobierno que reproducen y ahondan las lacras históricas reiteradas de nuestras vicisitudes. ¡Es como si regresáramos al siglo XIX! El mismo control, las mismas argucias de centralización de las reelecciones de Ulises Heureaux. Lilís era la transgresión desordenada de todo el liberalismo del partido azul al conservadurismo de los rojos, que culmina en la dictadura plena. Las castas del PLD, concretada en la ambición de Danilo Medina hoy y en la determinación de mantenerse en poder a toda costa, nos conducen a una dictadura cumplimentando todo el plano formal de una democracia.
Lo que se ha abierto es un espacio dictatorial en el país. La imposición de la segunda reelección y la nueva vulneración constitucional es concretar la vocación de eternidad de Danilo Medina. Lo repito porque ya no es un planteamiento abstracto, Danilo Medina gasta once millones de pesos diarios en promoción personal, dispone del presupuesto del Estado, con la sumisión del asistencialismo que domestica las masas; con la incertidumbre existencial de la clase media, con la corrupción desplegada anulando voluntades, y la determinación de prostituirlo todo con tal de quedarse en el poder.
La configuración del dominio en el PLD es de castas enriquecidas que tienen ya más de quince años saqueando el Estado, y harán lo que sea para mantenerse en el poder, incluso la dictadura disfrazada. Ese “dechado de virtudes” que decían ser tiene hoy un absoluto desdén por los valores, y en ellos el cinismo ocupa el lugar de la verdad. Las castas del poder aman la riqueza, la impunidad. El vivo retrato de que todo aquello en que decían creer se ha desmoronado. Y ahora sólo queda la búsqueda del dinero, y la ambición infinita de poder.
http://hoy.com.do/el-pld-las-castas-del-poder-y-la-reeleccion/

miércoles, 14 de marzo de 2018

[ AUDIO ] Mateo califica de “palo acechao” aumento de salarios de pleno de la Cámara de Cuentas

OPINIÓN

[ AUDIO ] Mateo califica de “palo acechao” aumento de salarios de pleno de la Cámara de Cuentas

14 de marzo de 2018. 
santo domingo
El comentarista de El Gobierno de la Tarde Andrés L. Mateo calificó este miércoles de “palo acechado” contra el pueblo dominicano el aumento de sueldo que se realizaron los miembros del pleno de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD).   
Mateo cuestionó que el presidente de CCRD, Hugo Álvarez Pérez, se aumentara el sueldo de RD$370 mil a RD$423 mil al mes.   
Dijo que el alza de RD$63. 500 que se hizo el presidente de la Cámara de Cuentas y los RD$75.700, de los demás miembros de esa entidad, salió del jugoso aumento adicional realizado por el Congreso Nacional al presupuesto de esa institución. 
El historiador recordó que el pleno de la CCRD hizo varias gestiones ante el Congreso Nacional para que le sea aumentado el presupuesto, argumentanto que no podían hacer el nivel apropiado de experticio a las instituciones públicas por la falta de fondos.
Mateo añadió que en la pasada discusión del Presupuesto General del Estado 2018, el Congreso Nacional le aumentó a la designación económica de la CCRD unos RD$50 millones adicionales, al tiempo de indicar que de esos recursos, la primera partida llegó en el mes de febrero, y que la primera resolución de los miembros del pleno fue aumentarse los salarios. 
Foto y audio: Kelvin de la Cruz

martes, 13 de marzo de 2018

[ AUDIO ] Mateo sobre reelección: "Medina prostituyó todo para llegar al poder"

TEMAS

OPINIÓN

[ AUDIO ] Mateo sobre reelección: "Medina prostituyó todo para llegar al poder"

12 de marzo de 2018 SANTO DOMINGO

El comentarista de El Gobierno de la Tarde Andrés L. Mateo aseguró este lunes que el presidente Danilo Medina prostituyó todo para poder llegar al poder, desarticulando todas las instituciones del Estado y poniéndolas a su servicio.
Dijo que el mandatario lo pregonó con las frases: “Mi gobierno”, “mis diputados”, “mis senadores” y “mi jueces”.
Mateo expuso que Medina tenía a la Junta Central Electoral, así como el Tribunal Superior Electoral, al que definió como una basura.
Agregó que el jefe Estado tenía el control además, del presupuesto del Estado, al que valoró como un peso específico tan demoledor en una sociedad de tantas inequidades y con tantas diferenciaciones sociales, respecto a las posibilidades del poder adquisitivo.
Sustentó que el dominio del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el país se ha constituido por una configuración de castas enriquecidas, que tienen más de 15 años “saqueando” el Estado.
Mateo afirmó que esas castas harán lo que sea para mantenerse en el poder, incluso la dictadura: “No lo digo yo, lo dijo Leonel Fernández… y habló incluso de un ‘Trujillito del siglo XXI’, le indilgó directamente ese calificativo al presidente Danilo Medina”.
Sostuvo que lo cierto es que las castas del poder, que se han creado en el país a partir de las gestiones continuas del PLD, aman las riquezas y la impunidad: “Y allí está, ese Danilo Medina lleno de poder, de dinero y de soberbia deseando eternizarse en el solio presidencial como si fuera, tal y como lo dijo Leonel Fernández, ‘Trujillito del siglo XXI’”.
Andrés L. Mateo indicó que no es entrañable el "globo de ensayo" de la reelección presidencial de Medina, y aseveró que todo lo que ha estado ocurriendo en término de difusión y control mediático, de las primarias, la ley de partidos y hasta una parte importante del tema haitiano, está vinculado con este intento de postulación del mandatario.
Foto y Audio: Kelvin de la Cruz http://z101digital.com/articulos/audio-mateo-sobre-reeleccion-medina-prostituyo-todo-para-llegar-al-poder-03-12-2018

viernes, 16 de febrero de 2018

Leonel y su discurso contra el continuismo | Andrés L. Mateo

Leonel y su discurso contra el continuismo

Andrés L. Mateo - 15 de febrero de 2018 

Andrés L. MateoLeonel Fernández tuviera razón si su discurso sobre el continuismo estuviera destinado no a que él vuelva al poder, sino a cambiar la práctica política que convierte la Constitución del país en  la ramera predilecta de quienes tienen vocación de eternidad.  De Pedro Santana a Horacio Vásquez, hasta llegar a Danilo Medina, no solo hay la vulneración descarada de la Constitución de la república; sino un poco más del 64% de la vida republicana arropada por la ambición de poder y el autoritarismo, ciento once años de continuismo desintitucionalizador y corrupto, más numerosas alteraciones constitucionales que llevaron a prolongar en el poder a déspotas y ladrones disfrazados de redentores. Y lo peor para Leonel es que ése dato demoledor lo incluye a él mismo como actor de la historia. Que cite a Horacio Vásquez y lo  que su ambición abrió al totalitarismo trujillista, debería llevarlo a citar también lo que  ocurrió con el movimiento del 23 de febrero del 1930.
El movimiento del 23 de febrero de 1930 es una excelente demostración de lo que en la historia es la ilusión y la realidad. En la misma medida en que el gobierno de Horacio Vásquez se desgastaba, Trujillo se fortalecía; y aunque el liderazgo aparente del movimiento recaía en la figura del arielista Rafael Estrella Ureña, al final lo que sucedió fue otra cosa. Trujillo emergió de la sombra, conculcó rápidamente las libertades públicas, y ahogó los ímpetus de tribunos como Leoncio Ramos, quien había sido un portaestandarte del antireeleccionismo contra Horacio Vásquez, y luego apoyó a Trujillo sin ningún miramiento. Por el camino de la ilusión que fingía luchar contra las violaciones constitucionales de Horacio Vásquez, se nos introdujo el absolutismo.  En la historia dominicana los gobernantes no se han ceñido al espíritu de la constitución, y presidentes como Horacio Vásquez, o Danilo Medina ahora, cuyas historias políticas se han levantado sobre la base de sus luchas contra la reelección, han obligado a amoldarse a sus ambiciones el espíritu de la ley, reformando la constitución de la república en su propio beneficio. Leonel Fernández no tuvo que hacerlo porque la ambición de Hipólito Mejía, en el 2004,  le hizo el trabajo y le abrió el camino. Pero la constitución del 2010 fue su obra, y un año después el propio Leonel Fernández intentó violarla. Igual que Pedro Santana, quien hizo cuatro constituciones y violó tres. O Buenaventura Báez, que se enseñoreó sobre cinco periodos. O Lilís, con cinco también. O Trujillo, que iba al sanitario con un pedazo de la constitución en la mano. Y Balaguer, seis veces presidente, y la constitución le importaba un carajo. O el tiburón podrido que se comió ése turpén de  Danilo Medina.
El discurso contra el continuismo de Leonel Fernández, por lo tanto, es una forma de meternos de contrabando la continuidad del modelo. Porque en los hechos concretos su diferencia con Danilo Medina es solo de forma. Y porque aunque Danilo se ha diluido en agua de borraja, Leonel no significa un cambio verdadero.  La dictadura que él pronostica si se viola  la constitución para permitir de nuevo la reelección de Danilo  ya existe. No requiere de presos políticos, de perseguidos ni opositores en el exilio; la dictadura  es ése manejo despótico del aparato institucional, la concepción patrimonial del estado que lleva a la hipercorrupción, el peso brutal de la impunidad como política de estado, las ventajas que se derivan de haberse convertido en amo y señor del presupuesto. Nadie mejor que Leonel lo sabe, porque él mismo lo ha sufrido en carne propia.  Nosotros vivimos en el marco formal del juego democrático, pero bajo el predominio de un partido estado, cuyo control lo ejerce un grupo económico que invirtió en el proyecto político de Danilo Medina, y ahora cobra opíparamente sus beneficios. Esa es la dictadura real, y Leonel no está al margen de su creación, aunque ahora se crea víctima. 
https://acento.com.do/2018/opinion/8537403-leonel-discurso-continuismo/
Andrés L. Mateo / Del tiempo presente
Escritor, novelista, poeta, educador, critico literario, ensayista, investigador y filósofo. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2004. Estudió Filología en la Universidad de La Habana. Actualmente es Decano de Estudios Generales, de la Universidad APEC. autor de las novelas Pisar los dedos de Dios,1979. La otra Penélope, 1982. La balada de Alfonsina Bairán, 1992. El Violín de la Adúltera, 2007.

domingo, 4 de febrero de 2018

Historia y reelección | por Andrés L. Mateo

Historia y reelección

Andrés L. MateoAndrés L. Mateo - 1 de febrero de 2018 
Tuve una discusión muy aguda con un joven sociólogo dominicano que asegura que Danilo Medina no buscará una segunda reelección. Empinaba sus juicios en la observación de que el deterioro del gobierno era tan profundo que la contaminación directa del presidente con la corrupción (caso ODEBRECHT, por ejemplo) lo convertían en el peor de los candidatos. Pero quienes apuestan a que el presidente Medina no buscará la reelección, deberían volver a leer la desvergonzada aventura de Horacio Vásquez, porque para los que saben que  hemos vivido  una historia circular que se repite angustiosamente una y otra vez, este aspaviento de un ambicioso creyéndose insustituible no es más que la continuidad de la inflación moral que habita nuestra historia. Además, lo que no ocurría con Horacio Vásquez, Danilo Medina responde a un grupo económico que necesita preservar el poder.     
Horacio Vásquez se había apegado al poder con una enorme pasión, y forzó una modificación constitucional que el 17 de junio de 1927 había prorrogado su mandato por dos años más. Este capítulo de la historia se conoce como “La prolongación”, pero no bastó al ansia incontenible de poder de “La Virgen María con chiva” que se creía ser Horacio. Para el período presidencial de 1930 a 1934 sus partidarios armaron la reelección y desplegaron la leyenda de un ser providencial  y mesiánico, pese a que Horacio estaba gravemente enfermo, y las instituciones despedazadas por la práctica de la corrupción. Hay una relación dialéctica entre el continuismo y la corrupción, la reelección de Horacio la desencadenó. Exactamente lo mismo del presidente Danilo Medina, cuyo gobierno encarna el más alto nivel de la corrupción histórica de la vida republicana. 
Las páginas de los periódicos dominicanos de la época están llenas de puntos  de vistas encontrados alrededor de la conveniencia de modificar la constitución de la República para permitir la reelección del máximo líder del Partido Nacional. Horacio callaba, pero cortejaba con su silencio los signos rituales de su  desmedida ambición de poder. En la penosa historia de la reelección presidencial en nuestro país, el pequeño burgués que se traga el suspiro de su condición de insustituible, construye siempre un mundo de justificaciones hecho a la medida de su comercio. Santana, Báez, Hereaux,  Trujillo y Balaguer. ¡Hasta Hipólito Mejía!, atribuían sus propias ambiciones de poder a encantadoras cláusulas conjuratorias de todos los males del país, y el lenguaje oficial y su sustantivación hacían creer que únicamente ellos, los detentadores del poder, podían resolverlo todo. El destino sagrado de la patria quedaba así ligado a las manipulaciones para la permanencia en el poder de una determinada persona. Horacio Vásquez sabía del peligro a que exponía el país, pero sus ínfulas de mito fundaban como naturaleza y eternidad lo que no era más que su propia ambición. Todos sabemos que fue sobre los despojos de esa “Virgen con chiva” que se erigió la dictadura de Trujillo, y que más allá de su tragedia personal, el horacismo abrió ese torbellino clásico de la vida cortesana que justificó toda la desmesura que el trujillismo clavó en la historia durante treinta y un años.
No es otra cosa lo que estamos viviendo con Danilo Medina. La vida dominicana es aterradoramente circular, y la representación de la ambición de los “líderes” en la historia roza sin cesar el cinismo. Horacio se creía “La virgen María con chiva”, perdiendo la cualidad histórica de las cosas. Por eso fue a la reelección. Danilo Medina irá a la reelección, porque él se cree “La Virgen María con bigote”, y porque se imagina que desde el poder todo es fácil puesto que tiene bajo su control el marco institucional del país, y el presupuesto. Danilo Medina es incapaz de producir una idea, es lo más alejado del pensamiento que pueda existir; pero responde a un grupo económico que depreda el Estado, y se cree una criatura celestial insustituible.    https://acento.com.do/2018/opinion/8532840-historia-y-reeleccion/