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viernes, 18 de agosto de 2017

Madre de "Esperancita" lleva muerte de su hija ante la CIDH


ABORTO
Madre de "Esperancita" lleva muerte de su hija ante la CIDH
7DIAS.COM.DO DERECHOS HUMANOS 17 AGO 2017
SANTO DOMINGO.- La madre de una adolescente dominicana embarazada de 16 años que murió de leucemia hace cinco años, después de que los médicos se negaran en un principio a aplicarle quimioterapia, reveló hoy que acudió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que esclarezca el caso.
Rosa Hernández dijo que se dirigió a la justicia internacional porque en el país no han hecho nada, "y porque a la justicia de mi país no le interesa saber qué hicieron los médicos mal o qué no hicieron para que casos como este no vuelvan a repetirse".
El caso de Rosaura Almonte Hernández, conocida como "Esperancita", revivió el tema del aborto en el país, pues el hospital donde fue ingresada aquejada de leucemia se negó en las primeras semanas a aplicarle quimioterapia alegando que la Constitución dominicana prohíbe la interrupción del embarazo.
El tratamiento a "Esperancita" inició tras 20 días de haber sido internada en el hospital, pero la adolescente no respondió a la quimioterapia y su estado empeoró súbitamente antes de morir.
En un acto público en homenaje a "Esperancita", su madre reclamó al Estado dominicano por las "fallas del sistema de salud" que no le brindó atención adecuada ni oportuna a su hija.
Hernández solicita a la CIDH investigar, juzgar y eventualmente sancionar las violaciones de derechos humanos como las sufridas por "Esperancita", a iniciativa del Ministerio Público y no a partir de las reclamaciones de las víctimas, sus familiares o terceros.
Asimismo, crear una unidad especializada en mala praxis médica, para garantizar que en el sistema de justicia existan operadores con el conocimiento técnico y las herramientas necesarias para llevar a cabo una investigación diligente.
Además, garantizar que todas las instituciones de salud brinden información precisa y sencilla sobre la condición de salud de las pacientes, sobre los exámenes diagnósticos y procedimientos médicos necesarios y sobre las expectativas del tratamiento, entre otros.
Rosa Hernández es apoyada en sus demandas por las organizaciones Women's Link Worldwide y la Colectiva Mujer y Salud, que reclaman al Estado evitar que una mujer muera en República Dominicana por causas asociadas con el embarazo.
Recientemente, el presidente dominicano, Danilo Medina, volvió a vetar la aprobación de un nuevo Código Penal en el país, porque el Congreso Nacional (bicameral) ha sancionado condenar el aborto desde la concepción, tal y como reza la Constitución.
El jefe de Estado, sin embargo, considera que el embarazo debe ser interrumpido en las causales de violación, incesto y la inviabilidad de la criatura. EFE
http://www.7dias.com.do/portada/2017/08/17/i232971_madre-esperancita-lleva-muerte-hija-ante-cidh.html#.WZbHnCjyjIU

miércoles, 6 de mayo de 2015

La madre de "Esperancita" reclama justicia por la muerte de su hija

PORTADA 7DIAS.COM.DOABORTO


SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- La madre de 'Esperancita', la adolescente embarazada y paciente de leucemia aguda que murió en 2012 y revivió el polémico tema del aborto en el país, reclamó hoy justicia en el caso de su hija, y pidió al Tribunal Constitucional (TC) que mantenga la despenaliza del aborto terapéutico.
Rosaura Almonte Hernández (Esperancita), de 16 años, murió el 17 de agosto de 2012 en el Centro de Salud del Seguro de los Maestros (Semma) en medio de una hemorragia masiva, según denunció entonces su madre y organizaciones defensora de los derechos de la mujer.
Según las denuncias, la menor falleció debido al retraso "injustificado" de los médicos en aplicar el tratamiento para la leucemia que le diagnosticaron estando embarazada.
"El mundo tiene que saber qué pasó con mi hija", dijo la madre de la menor, Rosa Hernández en rueda de prensa.
La mujer aseguró que el anterior Código Penal mató a su única hija.
"A nadie le importó nunca la vida de mi hija. Solo les importaba ese embarazo que estaba enfermo, igual que mi hija", subrayó, y dijo que "ese embarazo apenas tenía tres semanas de gestación, pero para todos era más importante que mi niña, que era linda y fuerte y tenía tantos deseos de vivir".
"Quién sabe las mujeres, las niñas y adolescentes que han dejado morir por ese Código Penal", se preguntó la mujer.
Hernández aseguró que no permitirá que otras madres y mujeres pasen por la misma situación que ella.
"Todos mis sueños y mi vida se fueron con mi hija que iba a tener 19 años el pasado 2 de abril, pero ya no está. No voy a descansar hasta que se haga justicia", agregó.
Casi tres años después de la muerte de la menor, el caso se encuentra bajo investigación en Fiscalía del Distrito Nacional.
En ese sentido, Hernández pidió a la justicia dominicana que no le falle y al Tribunal Constitucional que no eche para atrás la ley que despenaliza el aborto, "para que ninguna otra niña o mujer muera y ninguna madre tenga que pasar" lo que ella pasó.
El TC está pendiente de fallar tres recursos de inconstitucionalidad presentados en contra de los artículos del Código Penal que apoyan o dejan abierta la posibilidad del aborto.
Dichos recursos fueron presentados, por separado, por las fundaciones Matrimonia Feliz, de la iglesia católica; Justicia y Transparencia (FJT) y Transparencia y Democracia.
El presidente Danilo Medina promulgó el pasado 19 de diciembre el nuevo Código Penal, que despenaliza la interrupción del embarazado en algunos casos.EFE
http://www.7dias.com.do/portada/2015/05/05/i187772_madre-esperancita-reclama-justicia-por-muerte-hija.html#.VUn_zI5_NHw

domingo, 14 de diciembre de 2014

Lo que está en juego: recordando el caso Esperancita - Por SERGIA GALVÁN ORTEGA

SERGIAPor SERGIA GALVÁN ORTEGA 
13 diciembre, 2014 2:00 am
La aprobación por parte del Congreso Nacional del Código Penal y su posterior observación y devolución al Congreso por parte del presidente Danilo Medina, ha reavivado en el país el debate sobre la despenalización del aborto en casos excepcionales: cuando la vida de la mujer embarazada está en riesgo; cuando el embarazo es consecuencia de una violación o incesto; o cuando el feto tenga malformaciones incompatibles con la vida.
A los argumentos jurídicos y datos que acompañan esta discusión pública, me gustaría añadir una historia real y reciente, la del caso Esperancita. Porque traer los debates a lo concreto, al suelo que pisamos y a las realidades que vivimos siempre ayuda a ampliar nuestra mirada.
El 2 de julio de 2012 la señora Rosa Hernández, madre de Rosaura Almonte (conocida en los medios como Esperancita), joven de 16 años, acudió a un hospital de la ciudad capital. El mismo día de su ingreso fue diagnosticada con Leucemia Aguda, un tipo de cáncer de la sangre que requiere de la administración inmediata de quimioterapia. Sin embargo, esta adolescente no recibió tratamiento oportuno, junto a la leucemia se detectó un embarazo de siete semanas, inviable dada su condición de salud. Dado que la administración de quimioterapia requiere previamente de la interrupción del embarazo, los médicos tratantes se negaron a administrar tratamiento aduciendo que la legislación dominicana penaliza el aborto sin excepciones. Gracias a la fuerte presión mediática y a la indignación pública que suscitó este caso, Esperancita recibió quimioterapia veinticuatro días después de su ingreso, cuando su cuerpo ya se encontraba destrozado por la enfermedad y el embarazo. Su madre, a pesar de todos sus esfuerzos sólo pudo contemplar el deterioro progresivo de su única hija a la que no se ofreció la oportunidad que merecía de luchar contra la enfermedad.
La quimioterapia llegó tarde, el cáncer de sangre no es una enfermedad que espera a que los debates morales, religiosos y legales en torno al aborto se resuelvan. Rosaura falleció en la unidad de cuidados intensivos el 17 de agosto de 2012. Causa de la muerte: aborto completo, hemorragia masiva, leucemia aguda.
Este caso tan doloroso es un aviso de aquello que no debemos olvidar y que tan bien ha aclarado la Corte Interamericana (hoy bajo amenaza), “el objeto de protección del derecho a la vida es la mujer y la defensa del no nacido se realiza a través de la protección de la mujer” (caso Artavia Murillo Vs. Costa Rica). Recordando también las palabras de la Corte Constitucional Colombiana (sentencia C355/06), “la penalización del aborto en todas las circunstancias implica el sacrificio absoluto de los derechos fundamentales de la mujer embarazada así como el desconocimiento de su dignidad humana al reducirla a un mero receptáculo de la vida en gestación”.
El triste saldo de esta historia es que una joven de 16 años perdió la vida y una madre perdió a su única hija por razones que podríamos, como sociedad, haber evitado. Su caso ha pasado a ser emblemático y como tal constituye una advertencia del precio que pagamos, de las vidas que sacrificamos cuando decidimos ignorar la dignidad humana de las mujeres. Actualmente el caso se encuentra en manos de los tribunales y confiamos en que estos cumplan con su responsabilidad de hacer justicia y garantizar su no repetición. Pero con independencia de eso y en medio de este debate que parece que nunca termina, es nuestra obligación traerlo a la memoria. Porque no se trata de un caso aislado, es lo que le ocurre a las mujeres y niñas dominicanas día a día en hospitales públicos y clínicas privadas cuando su vida y salud se encuentran en riesgo por motivos de un embarazo. Es también el riesgo potencial que corremos las mujeres que aún no estamos embarazadas, nuestras hijas, hermanas, amigas, primas. Es el sufrimiento de los padres, maridos, hermanos, tíos que las pierden. Es el sufrimiento de familias completas. Y la pérdida de las sociedades en capital humano.
Precisamente por esto, la despenalización del aborto terapéutico es la lucha de toda la ciudadanía, hombres y mujeres, por un país más justo, por un país más humano.
http://hoy.com.do/lo-que-esta-en-juego-recordando-el-caso-esperancita/