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jueves, 7 de febrero de 2019

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FAO: El hambre está aún muy arraigada en República Dominicana
HispanTV
Publicado el 1 dic. 2017
Pese a esfuerzos para erradicar el hambre, todavía más de un millón de dominicanos atraviesan dificultades para adquirir alimentos.
El hambre golpea a más de un millón 400.000 dominicanos, según establece el informe “Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2017”, publicado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO, en inglés).
Aunque el problema es más grave en comunidades del interior del país en la capital de la República, Santo Domingo, miles de familias tampoco tienen acceso a una adecuada alimentación.
Pese a destacar que se han producido avances, la embajadora especial del programa Hambre Cero de la FAO para América Latina y el Caribe, Guadalupe Valdez, afirma que el Estado debe reforzar las políticas para erradicar el problema de forma definitiva.
El informe de la FAO establece que la subalimentación en República Dominicana pasó de afectar a 24.4 % de la población en el periodo 2004-2006 hasta 13.5 % para el lapso 2014-2016.
En República Dominicana se han ejecutado programas como “comer es primero” mediante el cual las familias vulnerables reciben unos 20 dólares al mes, recursos insuficientes con el que se adquieren alimentos para el sustento de dos o tres días.
Stephanie Andújar, Santo Domingo.

viernes, 9 de noviembre de 2018

La desigualdad agrava el hambre, la desnutrición y la obesidad en América Latina y el Caribe

La desigualdad agrava el hambre, la desnutrición y la obesidad en América Latina y el Caribe

Cada año se suman 3,6 millones de personas obesas a la región, mientras que el hambre aumentó en tres países desde 2014, según un nuevo informe de FAO, OPS, UNICEF y WFP.
Servicios de Acento.com.do - 7 de noviembre de 2018 - 12:00 pm
Santiago de Chile/Ciudad de Panamá – El hambre, la desnutrición, la carencia de micronutrientes, el sobrepeso y la obesidad afectan más a las personas de menores ingresos, a las mujeres, a los indígenas, a los afro-descendientes y a las familias rurales de América Latina y el Caribe, según un nuevo informe de Naciones Unidas.
El Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018, se centra en el estrecho vínculo entre la desigualdad económica y social y los mayores niveles de hambre, obesidad y malnutrición de las poblaciones más vulnerables.
Según el informe, en América Latina el 8,4% de las mujeres viven en inseguridad alimentaria severa, en comparación con el 6,9% de los hombres, mientras que las poblaciones indígenas sufren por lo general mayor inseguridad alimentaria que las no indígenas. En diez países, el 20% de los niños y niñas más pobres sufren tres veces más la desnutrición crónica que el 20 % más rico.
El Panorama indica que una de las principales causas del alza de la malnutrición en los grupos de población especialmente vulnerables son los cambios que han sufrido los sistemas alimentarios de la región –el ciclo de los alimentos desde su producción hasta su consumo.
Estos cambios han afecta a toda la población, pero sus efectos más adversos los sufren los sectores más excluidos de la sociedad, los cuales, si bien han aumentado su consumo de alimentos saludables como leche y carne, muchas veces deben optar por productos con alto contenido en grasa, azúcar y sal, ya que tienen menor costo.
Por ello, la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y el Programa Mundial de Alimentos (WFP), llaman a los países a aplicar políticas públicas que combatan la desigualdad y promuevan sistemas alimentarios saludables y sostenibles.
Cada año, 3,6 millones de obesos más
La obesidad se ha convertido en la mayor amenaza nutricional de América Latina y el Caribe. Casi uno de cada cuatro adultos es obeso. El sobrepeso afecta al 7,3 % (3,9 millones) de los niños y niñas menores de 5 años, una cifra que supera el promedio mundial de 5,6 %, indica el informe.
“La obesidad está creciendo descontroladamente. Cada año estamos sumando 3,6 millones de obesos a esta región. 250 millones de personas viven con sobrepeso, el 60 % de la población regional. La situación es espantosa”, dijo el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué.
“Aunque la desnutrición persiste en la región, en particular en poblaciones vulnerables, también se suma la obesidad y el sobrepeso que afectan de manera particular a esos grupos. Es necesario un enfoque multisectorial, que va desde asegurar el acceso alimentos balanceados y saludables hasta abordar otros factores sociales que también impactan sobre estas formas de malnutrición, como el acceso a la educación, el agua y saneamiento y los servicios de salud”, indicó Carissa F. Etienne, Directora de la OPS. “Debemos avanzar en el acceso a la salud universal para que todas las personas puedan recibir la atención y medidas de prevención que necesitan por temas de malnutrición y sus consecuencias a largo plazo”, indicó.
Por tercer año consecutivo aumenta el número de personas con hambre
Según el Panorama, el hambre afecta a 39,3 millones de personas, el 6,1 % de la población regional. Entre 2015 y 2016, el número de personas subalimentadas creció en 200 mil personas. Entre 2016 y 2017, el incremento fue de 400 mil; esto muestra que la velocidad del deterioro está aumentando.
Desde 2014, Argentina, Bolivia y Venezuela vieron incrementos en su número de personas subalimentadas. El mayor aumento ocurrió en Venezuela: 600 mil personas más sólo entre 2014-2016 y 2015-2017.
Venezuela es hoy uno de los países con mayor número de personas subalimentadas en la región (3,7 millones, el 11,7 % de su población), junto con Haití (5 millones, el 45,7% de su población) y México (4,8 millones, 3,8% de su población). Cabe destacar que en Haití y México el hambre se redujo en los últimos tres años, así como en Colombia y República Dominicana. Son los únicos cuatro países que han logrado esta reducción desde 2014.
Once países mantienen sin cambios su cantidad de personas subalimentadas: Chile, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú. Por su lado, Brasil, Cuba y Uruguay son los tres países de la región con porcentajes de hambre inferiores al 2,5 % de su población.
Las desigualdad económica y social está asociada a la desnutrición crónica infantil
Según el Panorama, las desigualdades sociales y económicas se ven también en la nutrición infantil: en Honduras, la desnutrición crónica afecta al 42 % de los niños y niñas en familias de menores ingresos y solo al 8 % de los que viven en contextos de mayores ingresos. En Guatemala la diferencia es mayor: afecta al 66 % más pobre y sólo al 17 % de los niños de familias de mayores ingresos.
La desnutrición crónica infantil también es mayor en la población indígena. En Ecuador, el 42 % de los niños y niñas indígenas vivía con desnutrición crónica comparado con el 25 % del promedio nacional (2012). En Guatemala, la desnutrición crónica afectaba en 2014-2015 al 61 % de los niños y niñas indígenas y sólo al 34 % de los no indígenas.
Los niños de las zonas rurales también tienen peores indicadores que los que viven en las zonas urbanas. En Belice, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, y Surinam las tasas de desnutrición crónica infantil en las zonas rurales superan en más de 50 % las tasas observadas en las áreas urbanas.
“La desnutrición crónica tiene estrecha correlación con las desigualdades y la pobreza, pero también el sobrepeso está afectando de manera creciente a los niños y niñas más pobres. Éstos se enfrentan a condiciones de alta vulnerabilidad social y económica y sufren el acceso inequitativo a servicios de salud y a dietas saludables”, señaló María Cristina Perceval, directora regional para UNICEF América Latina y el Caribe.
Más mujeres sufren inseguridad alimentaria que hombres
El Panorama indica que 19 millones de mujeres sufren inseguridad alimentaria severa, en comparación con 15 millones de los hombres. En todos los países de la región, la tasa de obesidad de las mujeres adultas es mayor a la de los hombres; en 19 de ellos, la tasa de obesidad femenina es al menos 10 puntos porcentuales superior a la de los hombres.
Pero la desigualdad que afecta a las mujeres no sólo se ve en términos de género: la anemia en mujeres en edad fértil, por ejemplo, afecta en mayor medida a las mujeres de menos recursos.
“La equidad de género es un valioso instrumento de política para reducir desigualdades Necesitamos fortalecerla en la práctica, lo cual involucra promover la igualdad en el acceso y control de los recursos del hogar, así como en las decisiones para empoderar a las mujeres en desigualdad”, dijo Miguel Barreto, Director Regional de WFP para América Latina y el Caribe.
https://acento.com.do/2018/actualidad/8622402-la-desigualdad-agrava-hambre-la-desnutricion-la-obesidad-america-latina-caribe/

HAMBRE | Informe de la FAO indica reducción del hambre en República Dominicana

LATINOAMÉRICA
Informe de la FAO indica reducción del hambre en República Dominicana
También en Haití hubo una reducción en el número de personas consideradas subalimentadas
AP - REPÚBLICA DOMINICANA 08 / 11 / 2018, 03:44 PM
$!Informe de la FAO indica reducción del hambre en República Dominicana
Imagen de archivo de un mercado de República Dominicana. 
PANAMÁ. República Dominicana redujo el hambre desde 2006 al 2017, de un 24.4% a 10.6%, según un informe de Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria y nutrición en la región, el que indica que en los últimos tres años América Latina tuvo pocos avances en ese sentido.
El estudio concluye que la región se quedó corta en la reducción del hambre que padecen unas 39 millones de personas, un drama que golpea principalmente a poblaciones vulnerables que además enfrentan, paradójicamente, la amenaza de la obesidad.
De acuerdo con un informe de Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria y nutrición en la región, desde 2015 el hambre aumentó en tres países: Argentina, Bolivia y Venezuela.
Según el documento el hambre golpea a 39,3 millones de personas, el 6,1% de la población regional. Haití es el país con mayor número de personas subalimentadas con 5 millones, el equivalente al 45,7% de su población. Le sigue Venezuela con 3,7 millones, el 11,7% de sus habitantes.
No obstante, en Haití el hambre se redujo en los últimos tres años, así como en Colombia, México y República Dominicana.
A ello se ha sumado el avance de la obesidad. Unas 250 millones de personas tienen sobrepeso en Latinoamérica, una realidad que preocupa a los especialistas.
“La obesidad se ha convertido en la mayor amenaza nutricional de América Latina y el Caribe. Casi uno de cada cuatro adultos es obeso. El sobrepeso afecta al 7,3% (3,9 millones) de los niños y niñas menores de cinco años, una cifra que supera el promedio mundial de 5,6%”, señaló el informe.
El representante regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Julio Berdegué, dijo que “la obesidad está creciendo descontroladamente... La situación es espantosa”.
Por su parte, Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, indicó que aunque la desnutrición persiste en la región, en particular en las poblaciones vulnerables, la obesidad y el sobrepeso afectan de manera particular a esos grupos.
“Debemos avanzar en el acceso a la salud universal para que todas las personas puedan recibir la atención y medidas de prevención que necesitan por temas de malnutrición y sus consecuencias a largo plazo”, indicó.
El hambre, la desnutrición, el sobrepeso y la obesidad afectan más a las personas de menores ingresos, a las mujeres, a los indígenas, a los afrodescendientes y a las familias rurales, según el informe.
Los cambios en los patrones de alimentación fueron señalados como la principal causa de la obesidad en los sectores más vulnerables. Si bien en esos grupos ha aumentado el consumo de alimentos saludables como la leche y la carne, muchas veces deben optan por productos con alto contenido en grasa, azúcar y sal porque tienen un menor costo.
El reporte indicó que 11 países han logrado mantener estable la cantidad de personas subalimentadas: Chile, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú.
Por su lado, Brasil, Cuba y Uruguay son las tres naciones de la región con porcentajes de hambre inferiores al 2,5 % de su población.
El informe fue divulgado el miércoles en forma simultánea en Chile y Panamá.
https://www.diariolibre.com/actualidad/internacional/informe-de-la-fao-indica-reduccion-del-hambre-en-republica-dominicana-PE11263837
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miércoles, 4 de julio de 2018

1 millón 400 mil dominicanos están subalimentados

FAO: Informe “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe” 
María Teresa Morel | 4 julio, 2018 91
1 millón 400 mil dominicanos están subalimentados 


El 13.5% de los dominicanos no se alimenta bien.
El 13.5% de los dominicanos todavía no alcanza a cubrir los requerimientos energéticos mínimos para llevar una vida saludable, lo que equivale a decir que 1 millón 400 mil personas están subalimentadas.

El informe “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe”, publicado a finales del año pasado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) revela que a pesar de que el porcentaje de población subalimentada se redujo del 24.4% al 13.5% en un periodo de diez años, todavía persisten importantes desafíos a nivel de malnutrición.
Asimismo, evidencia una caída de la tasa de desnutrición crónica, medida por la proporción de niños con retraso en el crecimiento, que pasó de 21.2% en la década de los 90, a un 7.1% en el año 2013.
La situación actual refleja que siete de cada 100 niños menores de 5 años presentan deficiencias acumulativas de la salud o la nutrición, resultado de condiciones sanitarias, nutricionales y alimentarias inadecuadas que, a su vez, tienen repercusión en capacidades cognitivas reducidas y alteraciones en el sistema inmunológico. La FAO asocia la desnutrición crónica a las condiciones económicas de los hogares y de los países, y particularmente a la desigualdad; “así, mientras mayor sea la desigualdad, mayor será la concentración de la desnutrición crónica en los hogares más pobres”, dice el estudio.
La desnutrición aguda, es decir la deficiencia de peso para la altura en niños menores de cinco años, se sitúa en 2.4%, mientras que el sobrepeso por la ingesta excesiva de alimentos y/o de alimentos de alto contenido calórico, sodio y grasa, en ese mismo periodo, es de 7.6%.
30 de cada mil niños muere en RD
La investigación también pone su atención en indicadores relativos a la mortalidad materna e infantil y a las enfermedades no transmisibles como la diabetes e hipertensión, dada su vinculación con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2, que busca poner fin al hambre y garantizar la seguridad alimentaria.
Según la OMS, el 45% de las muertes infantiles a nivel mundial están asociadas a problemas de malnutrición, particularmente en los niños que padecen malnutrición aguda grave, que tienen mayores probabilidades de morir por diarrea y enfermedades como la neumonía.
Según el estudio, del 1990 a la fecha, todos los países de la región avanzaron en la reducción de la tasa de mortalidad gracias al reforzamiento de los programas de vacunación, promoción de la lactancia materna, programas de ayuda alimentaria y control prenatal, con excepción de cinco países, incluido la República Dominicana, donde por cada mil niños que nacen, mueren 30, en su mayoría por causas prevenibles. Sólo le supera Haití, donde la relación es de 89 muertes por cada 1,000 nacimientos.
Lactancia materna incide en muertes neonatales
Un problema que incide en la mortalidad infantil es la baja tasa de lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. Según la OMS, esta práctica reduce la posibilidad de que el recién nacido padezca enfermedades potencialmente graves para los neonatos como la diarrea e infecciones respiratorias, además de que previene el sobrepeso y algunas enfermedades no transmisibles. En el país, la tasa de lactancia exclusiva en menores de seis meses es de apenas 4.7%, la segunda más baja de la región, por detrás de Surinam que tiene una tasa de 2.8%.
http://www.elcaribe.com.do/2018/07/04/1-millon-400-mil-dominicanos-estan-subalimentados-2/

domingo, 14 de enero de 2018

Venezuela: “La escala del pillaje crece”

AMÉRICA LATINA

Venezuela: “La escala del pillaje crece”

Ciudad Guayana empieza a reflejar con relativa fidelidad la desazón imperante en otros rincones de Venezuela. DW habló con la periodista Oriana Faoro, cronista de los saqueos que azotan a esa urbe del estado de Bolívar.
Venezuela Krise Plünderung (Oriana Faoro)
Fundada el 2 de julio de 1961 en el norte del estado Bolívar –fusionando los poblados de Alta Vista Norte y Sur, Cambalache, Matanzas, Puerto Ordaz, San Félix y Unare–, Ciudad Guayana es una urbe venezolana concebida con ambiciones de grandeza. Sin embargo, los últimos tiempos no han sido fáciles para sus habitantes; sus calles han empezado a reflejar con relativa fidelidad el descontento social prevalente en otros rincones de la nación caribeña. 2018 quedó inaugurado con malas noticias: protestas y saqueos acapararon titulares durante la segunda semana del año. DW habló al respecto con la periodista Oriana Faoro; ella ha cubierto esos sucesos para del diario Correo del Caroní, uno de los más importantes del sur del país, y es corresponsal en Bolívar del sitio web informativo El Pitazo.
Deutsche Welle: En entrevista con DW, Daniel León, investigador de la Universidad de Leipzig, comentaba que le parecía exagerado describir las recientes manifestaciones de descontento popular en Venezuela como ‘el amargo despertar’ de los sectores que tradicionalmente han apoyado al chavismo, sencillamente porque nunca ha dejado de haber protestas en el país… ¿Comparte usted su opinión?
Oriana Faoro: Hasta cierto punto, sí. Este año, yo empecé a cubrir los saqueos que tuvieron lugar en Ciudad Guayana el 8 de enero, un día después de que comenzaron. Pero yo vengo informando sobre protestas y tumultos desde 2015. A mis ojos, ese fue el momento en que empezó el fenómeno de las rebatiñas por alimentos, en que se dio el primer pillaje de gran magnitud. Hoy día, la escala del pillaje es tres veces más grande.
Venezuela Oriana Faoro Journalistin 1990 (William Urdaneta)
La periodista Oriana Faoro escribe para el diario “Correo del Caroní” y el sitio web El Pitazo.
En Ciudad Guayana, las principales causas de descontento social suelen ser el encarecimiento o la interrupción del servicio de transporte público y agua, y la escasez de alimentos. A veces, la protesta por una razón desencadena protestas por otros motivos: en 2015, manifestaciones relacionadas con el transporte público derivaron en el desvalijamiento de numerosos comercios. Ese suceso llamó tanto la atención que el primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, le dio el nombre de ‘el Guayanazo’ –en alusión al ‘Caracazo’, la ola de saqueos del 27 de febrero de 1989 que marcó la historia del país– y, sin mostrar evidencias, acusó a dos personas de haber instigado los disturbios: al dirigente opositor Wilson Castro, que llegó a aspirar a la alcaldía de Caroní, y al periodista de opinión Damián Prat.
Fuera de Venezuela, muchos se preguntan si los saqueos son causados por la necesidad o por un impulso criminal. En su artículo La delincuencia se camufla en el descontento por hambre, publicado el 9 de enero de 2018 por el diario Correo del Caroní, usted tilda de ‘anárquica’ la atmósfera predominante en Ciudad Guayana. Como testigo ocular de los tumultos, ¿es fácil diferenciar un tipo de pillaje de otro?  
Generalmente, los saqueos comienzan a causa del hambre. Los alimentos están muy caros, para encontrar comestibles más o menos variados es necesario recorrer toda la ciudad y el sistema de transporte público funciona muy mal en el estado Bolívar. Los pequeños comercios en las barriadas populares, que de por sí tienen poco que ofrecer, terminan siendo saqueados porque los rumores sobre un presunto acaparamiento de mercancía circulan muy rápidamente y la desesperación es palpable. Sin embargo, también las licorerías, las ferreterías y las peluquerías tienden a ser robadas… A mi modo de ver, el pillaje es atizado por la necesidad porque, ahora mismo, nada en Venezuela es accesible. Pero el asalto colectivo de comercios que no venden comestibles es obra de ladrones.
En un artículo publicado el 10 de enero por el sitio web El Pitazo, su colega Algimiro Montiel sostiene que cincuenta y cinco agentes de la Guardia Nacional fueron detenidos en el estado occidental de Zulia tras protestar por la escasez de alimentos. También han circulado rumores sobre el involucramiento de agentes del orden en los saqueos. ¿Usted ha sido testigo de robos perpetrados por policías o militares?
Hasta ahora no. Pero hace pocos días hablé con un comerciante de Core 8, un vecindario de Puerto Ordaz que ha sido blanco de saqueos, y él aseguraba que una mueblería había sido arrasada, primero por ciudadanos comunes y corrientes, y luego por los policías que llegaron para dispersar a la muchedumbre. En el barrio de Villa Bahía, los vecinos comentaban que agentes policiales habían saqueado un supermercado. Yo no vi lo que pasó, pero no dudo que pueda haber ocurrido. En 2016, cuatro uniformados fueron detenidos por incurrir en ese tipo de delitos; la Policía local fue intervenida por el Ministerio del Interior por esa razón, pero nunca se supo cómo se cerró ese caso. 
Como periodista, ¿ha sido usted objeto de algún tipo de presión para autocensurarse y no publicar información sobre las protestas y los saqueos de los que usted es testigo?
Hasta ahora no he recibido presiones de ese tipo. Lo que he percibido son reacciones peculiares de la gente hacia mi condición de periodista. Reportar saqueos en desarrollo es un trabajo delicado. Son muchos los que participan en esos tumultos y muy pocos los que lo admiten. Cuando llega la prensa para cubrir el suceso, la mayoría de los involucrados baja la cabeza, esconde la cara y se rehúsa a ofrecer declaraciones. Y los que dan entrevistas te piden que no los fotografíes. En el peor de los casos también han sido hostiles conmigo y son esas las ocasiones en las que me he sentido intimidada. Pero nadie me ha disuadido de publicar informaciones. En relación con los saqueos, la presión la ejerce la necesidad de corroborar todo lo que se reporta –conversando exhaustivamente con testigos o vecinos– y el temor a que un artículo de mi autoría pueda ser usado en mi contra bajo el amparo de la Ley Contra el Odio*. Uno nunca sabe qué disparate puede inventar alguien para alegar que mi cobertura de los saqueos incita el odio.
*La Ley Contra el Odio fue aprobada el 8 de noviembre de 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela. Aunque esa instancia no es reconocida por la comunidad internacional, debido a las condiciones bajo las cuales fue elegida, la oposición ha emitido señales confusas que impiden saber a ciencia cierta si reconocen su autoridad o no. La normativa en cuestión contempla penas de entre diez y veinte años para quien “incite al odio, la discriminación o la violencia contra una persona o conjunto de personas en razón de su pertenencia real o presunta a determinado grupo social, étnico, religioso, político”. El Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela denuncia que la ley “sólo legitimará la censura y criminalizará la opinión”.
Evan Romero-Castillo (ER)

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