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lunes, 28 de septiembre de 2015

Bruselas reitera que si una región se separa sale de la UE

Bruselas reitera que si una región se separa sale de la UE

“Cataluña quedaría fuera y debería iniciar un largo proceso de reconocimiento internacional”, asegura una alta fuente comunitaria

El candidato número cinco de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, este domingo. / ANDREA COMAS
Cataluña es tremendamente europeísta: la pertenencia a la UE ha sido uno de los ejes de la campaña. Bruselas es clara al respecto —si una región de un Estado miembro se declara independiente, sale de la UE y debe solicitar su ingreso—, pero los partidarios de la secesión niegan la mayor. Se escudan en que esa opinión no tiene valor jurídico. Si hay voluntad se puede encontrar un encaje, dicen fuentes catalanas. Fuentes europeas niegan en redondo esa interpretación.
Romano Prodi lo dijo en 2004 por primera vez. Su sucesor al frente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, repitió lo mismo durante 10 años en respuestas parlamentarias e infinidad de entrevistas y ruedas de prensa. Y el actual Ejecutivo de la Unión no se ha desviado un milímetro de esa doctrina, que es la siguiente: "Si una parte de un Estado miembro deja de ser parte de ese Estado porque se independiza, los tratados ya no se aplicarían a este territorio"; esa región "se convertiría en un país tercero, que debería solicitar su entrada" y "estaría automáticamente fuera de la UE".
Una alta fuente comunitaria aseguraba a este diario que la situación es indiscutible desde el punto de vista jurídico: "Cataluña quedaría fuera y debería iniciar unlargo proceso de reconocimiento internacional". "Los firmantes del tratado son los Estados miembros", según la misma fuente, "y una independencia unilateral iría contra los intereses y la estabilidad de muchos Estados, que a buen seguro pondrían las cosas difíciles". "Es muy sencillo. La palabra Cataluña no figura en los tratados. Para incluirla tienen que modificase los tratados, y eso requiere unanimidad", reitera.
Tanto el exjurisconsulto Jean-Claude Piris —que redactó el Tratado de Lisboa— como los actuales juristas de Bruselas comparten esa postura sin fisuras. Piris, según cuenta él mismo, llegó a exponérsela personalmente a Artur Mas cuando fue preguntado por la Generalitat al respecto. Y aun así el bloque partidario de la independencia lleva años sembrando dudas, dando la batalla jurídica y diplomáticamente para señalar que, como demuestra la crisis del euro, si hay voluntad política los tratados son lo suficientemente maleables como para permitir un encaje de Cataluña en el euro, en la UE, donde haga falta. Los soberanistas aseguran que esa doctrina solo ha aparecido en respuestas a la Eurocámara. No tiene valor jurídico, dicen. Los juristas de la Comisión, sin embargo, apuntan que no ha habido una opinión jurídica porque nadie la ha pedido: eso sería dar carta de naturaleza a una independencia que no se ha producido.
Bruselas se ha metido en un fenomenal embrollo en los últimos días. A preguntas de un eurodiputado, Juncker aseguró que una declaración unilateral de independencia por parte de un Parlamento regional no tendría valor jurídico. Al cabo de unas horas, se desdijo: la verdadera respuesta era que Bruselas no va a meterse en un asunto interno de España.

Limbo jurídico

El patinazo fue sensacional: Madrid lo califica de "anécdota", pero ese episodio resume a la perfección el estado de la cuestión. En privado, Bruselas es firme y subraya que la doctrina Juncker, a pesar del error, sigue intacta: una región que se separa sale automáticamente de la UE. En caso de declaración unilateral de independencia, las grandes cancillerías tampoco dudan. Los soberanistas, sin embargo, ha utilizado ese lío para encastillarse en que nada se puede dar por seguro; la independencia, afirman, metería a Cataluña en un limbo jurídico del que se sale con voluntad política.
La incertidumbre se resolverá si realmente va el cántaro a la fuente: en ese caso el servicio jurídico de la Comisión y del Consejo emitirán opiniones vinculantes. Hasta entonces, hay que creer a los tres últimos presidentes de la Comisión. O eso, o dar carta de naturaleza a la existencia del limbo jurídico y de la voluntad política a la que se agarra Cataluña.
http://politica.elpais.com/politica/2015/09/27/actualidad/1443380810_713703.html

Rajoy no cambiará su discurso inmovilista pese al fracaso del PP

Rajoy no cambiará su discurso inmovilista pese al fracaso del PP

Tras el flojo resultado del 27-S, el PP insiste en presentarse como el único partido que garantiza la unidad de España

Elecciones Catalanas 2015: Xavier Garcia Albiol
Xavier Garcia Albiol valora los resultados. / T. ALBIR (EFE)
El PP ha caído en 128.700 votos y ha perdido ocho escaños en Cataluña en un escenario que el partido en el Gobierno central ya se temía como previsible. Mariano Rajoy se contenta con que la derrota de su formación, superada por el PSC y más que doblada por el tifón de Ciutadans, no llega, además, con una victoria de los independentistas en votos (47,8%). El presidente del PP no retocará su discurso de la firmeza constitucional al menos hasta después de las generales de diciembre.
Nadie esperaba en el PP ni en el Gobierno central que el candidato popular, Xavier García Albiol, se acercase siquiera al techo histórico de 19 escaños que logró en 2012 su antecesora, Alicia Sánchez Camacho, en 2012. Rajoy tampoco. Se trataba, en las peores elecciones a las que se podía enfrentar desde hace años ese partido, de aguantar el tipo. De no bajar de dos dígitos: al final se quedaron en 11. Se daba por descontado que Ciutadans superaría al PP con creces, pero su auge al final hasta 25 escaños les desbordó. Esa cota jamás la ha alcanzado el PP catalán en toda su historia.
La pérdida del 4,5% de las papeletas logradas hace tres años (2012) retrotrae la influencia del PP en Cataluña casi a épocas pretéritas, como cuando en 1992 cosechó su peor dato con siete actas y el 5,97% de los escrutinios.
El fracaso del PP no es atribuible, en este caso, al candidato. Hace apenas dos meses, cuando se designó con urgencia a Albiol para relevar a la hastiada Alicia Sánchez Camacho, las encuestas les despeñaban a seis parlamentarios, casi los últimos del nuevo Parlament. Ahora serán los cuartos empatados con los quintos,CatSíqueesPot, la marca local de Podemos, otra de las grandes derrotadas de la noche. Albiol, en privado, se contentaba con superar los dos dígitos: entre 10 y 12. Anoche ensalzó que el partido ha emprendido el camino de la recuperación y se prepara para una larga y dura disputa en el nuevo Parlament.

Sin puentes de diálogo

Las miradas del varapalo al PP catalán sin embargo se situaron hacia el papel que ha jugado el presidente del Gobierno y del partido en estos últimos años, desde que se desató el desafío independentista. Rajoy rechazó entonces, en aquella primera entrevista veraniega en 2012, la reclamación de Artur Mas de un nuevo pacto fiscal para Cataluña y luego ambos apenas han mantenido ningún puente de diálogo. El presidente del Gobierno central sostiene que Mas solo plantea monólogos. Los populares esperaban que un mal resultado ayer de Junts pel Sí forzara la salida de la política de Mas y la llegada de otro interlocutor, ahora que han perdido por el camino ese papel en la figura de Josep Antoni Duran Lleida, que no ha logrado para Unió ninguna representación.
El resultado retrotrae la influencia del PP en Cataluña casi a épocas pretéritas
La meta realista de Rajoy en estas catalanas estaba puesta no en los escaños que obtuviera el PP sino en que los soberanistas de Junts pel Sí y la CUP no tuvieran una mayoría absoluta muy holgada (72 escaños son cuatro más de lo necesario) y, sobre todo, que no la tuvieran en votos (47,8% frente a 48,04%). Esa fue la primera suma que se hizo anoche en Génova 13, la sede central del PP. Y ese fue el mensaje que emitió el portavoz autorizado que compareció, Pablo Casado, delante de otros vicesecretarios: el plebiscito del soberanismo ha fracasado.
Pablo Casado reseñó así que el PP no moverá sus posiciones: “Desde el partido que respalda al Gobierno de España vamos a seguir garantizando la legalidad, vamos a seguir defendiendo la unidad de España y diciendo a los españoles que tengan la tranquilidad de que el Gobierno sigue garantizando el Estado de Derecho y la democracia en España. Evidentemente, en Cataluña todo sigue igual”. El vicesecretario de Comunicación del PP reclamó a Mas que haga caso a las urnas, empiece a gobernar para los ciudadanos y se olvide de los debates independentistas e identitarios.
Rajoy convocará este lunes en Madrid a la ejecutiva de su partido y ratificará que no piensa variar un ápice su discurso y su estrategia ante las generales. Cree que no tiene tiempo ni opción alguna de cicatrizar las heridas abiertas ni tampoco de matizar que ahora, en plena precampaña nacional, lo único importante es asegurar la “firmeza constitucional” y presentarse como el único partido que garantiza la unidad de España ante los desafíos que puedan llegar desde el Parlament y el nuevo Gobierno catalán. http://politica.elpais.com/politica/2015/09/28/actualidad/1443417452_416401.html