Mostrando las entradas con la etiqueta Elías Piña. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Elías Piña. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de junio de 2026

Puertos secos sí, pero con justicia

Enfoque
Puertos secos sí, pero con justicia
Luis Orlando Díaz |
10/06/2026 00:00
La discusión surgida en Jimaní en torno a la construcción de un puerto seco no puede reducirse a una consigna simplista entre modernidad y atraso. Lo expresado por comerciantes, legisladores, autoridades municipales y comunicadores en la Alcaldía de ese municipio revela una preocupación legítima: que una infraestructura concebida para ordenar el comercio termine alterando la economía real que durante décadas ha sostenido a miles de familias en Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales. Los mercados binacionales no son un mecanismo marginal; son una red de ingresos, empleo, circulación de mercancías y estabilidad social en una franja históricamente vulnerable y estratégicamente decisiva para la República Dominicana.

Sería injusto, sin embargo, ignorar que la propuesta de puertos secos tiene una lógica de Estado. El Gobierno dominicano anunció en febrero de 2026 una red de puertos secos en la frontera con Haití, bajo régimen de zona franca y con una inversión privada superior a los US$300 millones, como parte de una estrategia para formalizar el comercio, fortalecer el control aduanero y cerrar espacios a la irregularidad. Esa visión fue reforzada por el Decreto 166-26, que declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de estas instalaciones en la zona fronteriza. Desde el punto de vista logístico, aduanero y fiscal, el planteamiento tiene sentido.

El problema comienza cuando la racionalidad técnica no conversa con la realidad social. La Ley 168-21 de Aduanas y su reglamentación apuntan a insertar al país en estándares modernos de facilitación del comercio, mientras distintos estudios han advertido que el intercambio dominico-haitiano sigue dependiendo en gran medida de flujos terrestres y de una alta informalidad. El FMI ha señalado que cerca del 85 % del comercio bilateral se mueve por vía terrestre, y diagnósticos sobre la relación económica entre ambos países han recomendado mejorar la infraestructura física y administrativa de la frontera. Todo eso respalda la necesidad de modernizar. Pero modernizar no debe significar desalojar a quienes hoy viven del comercio tradicional.

En Dajabón, reportes periodísticos describen un movimiento semanal superior a RD$400 millones y la participación de más de mil pequeños comerciantes. Ese dato ayuda a entender por qué en Jimaní se teme que un puerto seco mal diseñado concentre operaciones, favorezca a grandes operadores y deje fuera a comerciantes minoritarios, transportistas, cargadores y pequeños suplidores. Una política pública puede ser eficiente en los papeles y, al mismo tiempo, profundamente regresiva en el territorio si no mide quiénes pagan el costo de la transición. No tendría sentido ordenar la mercancía mientras se desordena la vida de los ciudadanos de la frontera.

La salida razonable no es rechazar de plano toda infraestructura logística, sino exigir una política de Estado inclusiva, gradual y territorialmente justa. Si los puertos secos han de existir, deben ser complementarios y no sustitutivos de los mercados binacionales. Eso implica diseñar un modelo dual: una plataforma moderna para carga, inspección, almacenamiento y despacho, y al mismo tiempo reglas de protección y acceso preferente para comerciantes tradicionales, cooperativas, transportistas y mipymes locales. También exige financiamiento, acompañamiento técnico, formalización simplificada y participación real de los actores fronterizos en la gobernanza del proyecto.

Jimaní y los demás pueblos fronterizos no necesitan una modernización que los empobrezca en nombre de la eficiencia, sino una transformación que los incorpore al desarrollo nacional. La frontera dominicana tiene derecho a más institucionalidad, más competitividad y más seguridad, pero también tiene derecho a que el progreso no se construya sobre el sacrificio de su economía popular. Si los puertos secos han de formar parte del futuro, que lo hagan como instrumentos de inclusión, prosperidad compartida y justicia territorial. Solo así dejarán de ser una amenaza y podrán convertirse en una verdadera política de desarrollo.
https://listindiario.com/puntos-de-vista/20260610/puertos-secos-justicia_909178.html

 ......


El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

.....

jueves, 11 de junio de 2026

Puertos secos sí, pero con justicia territorial y sin desalojar la economía viva de la frontera | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Opinión

Puertos secos sí, pero con justicia territorial y sin desalojar la economía viva de la frontera

Luis Orlando Díaz Vólquez | 10/06/2026 00:00

La frontera dominico-haitiana necesita modernización, control y eficiencia logística. Pero ninguna política pública será legítima si, en nombre del orden, termina debilitando el tejido económico que durante décadas ha sostenido a Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales. El verdadero desarrollo no reemplaza a los pequeños comerciantes: los integra, los fortalece y les abre un lugar digno en el nuevo modelo productivo.

La discusión surgida en Jimaní alrededor de la posible instalación de un puerto seco no debe simplificarse como una confrontación entre modernidad y atraso. Lo expresado por comerciantes, legisladores, autoridades municipales y actores comunitarios en esa demarcación revela una preocupación legítima: que una infraestructura concebida para organizar el comercio termine alterando, o incluso desplazando, la economía real que hoy da sustento a miles de familias en la franja fronteriza. Los mercados binacionales no son un residuo del pasado ni una anomalía informal que deba ser removida del mapa; son una estructura de supervivencia, intercambio y cohesión social en provincias que han cargado históricamente con rezagos estructurales, baja inversión y fragilidad institucional.

Sería un error, sin embargo, negar que la propuesta de puertos secos tiene una lógica estratégica de Estado. El 27 de febrero de 2026, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader Corona anunció una red de puertos secos en la frontera con Haití, bajo régimen de zona franca, como parte de un proyecto logístico que busca formalizar el intercambio, fortalecer el control aduanero y cerrar espacios a la irregularidad; esa iniciativa fue presentada como un “muro económico” complementario al control territorial ya existente. La medida fue luego reforzada por el Decreto 166-26, que declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de estos puertos secos en la zona fronteriza. Además, la propuesta contempla una inversión privada superior a los US$300 millones, lo que confirma que no se trata de una medida marginal, sino de una apuesta estructural por reordenar el comercio binacional. 

Desde el punto de vista técnico, logístico y aduanero, el planteamiento tiene fundamentos atendibles. La Ley 168-21 modernizó el marco normativo de aduanas en la República Dominicana y fue concebida precisamente para alinear el país con estándares internacionales de facilitación del comercio, control y procedimientos aduaneros. A la vez, diagnósticos recientes del Consejo Económico y Social recuerdan que el comercio con Haití tiene una magnitud que supera por mucho lo que reflejan únicamente las operaciones formalizadas: en 2024, el intercambio oficial alcanzó US$909.5 millones, mientras estudios previos del Banco Central citados por el CES mostraron que solo el comercio informal fronterizo había representado US$429.6 millones en 2017. Es decir, la frontera no solo necesita vigilancia: necesita instituciones capaces de ordenar sin destruir y formalizar sin asfixiar.

Pero la racionalidad técnica no basta cuando no conversa con la sociología del territorio. En Dajabón, reportes periodísticos recientes describen un movimiento semanal superior a RD$400 millones en el mercado binacional y una participación de más de mil pequeños comerciantes entre dominicanos y haitianos. Ese dato no es anecdótico: permite dimensionar por qué en Jimaní y en otros puntos de la frontera existe el temor de que un puerto seco mal concebido concentre operaciones en pocos operadores, favorezca estructuras empresariales de mayor escala y arrincone a comerciantes minoristas, transportistas, cargadores, pequeños suplidores y economías familiares que viven del flujo cotidiano del intercambio. Una política pública puede ser eficiente en el papel y, al mismo tiempo, regresiva en el territorio si no mide quiénes pagan el costo de la transición.

En este punto conviene despejar una confusión importante: la línea oficial no ha sido la de eliminar los mercados binacionales, sino la de reordenarlos y hacerlos convivir con una infraestructura más moderna. El propio Gobierno, al presentar la estrategia “Frontera Fuerte”, anunció la construcción de un nuevo mercado binacional en Restauración, cerca de Tilorí, como parte del mismo paquete de seguridad, conectividad y desarrollo económico para la frontera. A eso se suma que el ministro de Defensa y otros voceros oficiales han sostenido públicamente que los puertos secos no están pensados para afectar el comercio fronterizo, sino para dinamizarlo y fortalecerlo. Incluso en el debate mediático posterior, voces como la de Julio Martínez Pozo resumieron un criterio clave: el puerto seco solo tendría legitimidad si no sustituye el mercado fronterizo, sino si lo ordena, lo formaliza y lo integra.

Ahí está, precisamente, el punto de equilibrio que debería asumir el Estado. La salida más inteligente no es rechazar toda infraestructura logística ni abrazar de forma acrítica cada promesa de modernización. La salida correcta es diseñar un modelo dual y territorialmente sensible: puertos secos para inspección, despacho, almacenamiento y trazabilidad de cargas; y, al mismo tiempo, mercados binacionales fortalecidos, formalizados y protegidos como espacios de economía popular transfronteriza. Eso exige reglas de transición, gobernanza local, crédito para mipymes, formalización simplificada, asistencia técnica, acceso a servicios logísticos y representación efectiva de comerciantes y transportistas en el diseño del nuevo esquema. Si la frontera va a modernizarse, debe hacerlo ampliando ciudadanía económica, no reduciéndola.

Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales no necesitan una modernización que los vacíe, sino una que los eleve. La frontera dominicana tiene derecho a más institucionalidad, más control, más competitividad y más seguridad; pero también tiene derecho a que la eficiencia no se construya sobre el sacrificio de quienes han sostenido durante décadas el intercambio comercial en condiciones adversas. Los puertos secos pueden ser parte del futuro, sí, pero solo tendrán legitimidad histórica si se convierten en una herramienta de prosperidad compartida y no en un mecanismo de concentración económica. Modernizar la frontera no puede significar desalojar su economía viva; debe significar, precisamente, reconocerla, protegerla y llevarla a una etapa superior de desarrollo.


Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

.....


El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

NOTICIA RELACIONADA

Enfoque
Puertos secos sí, pero con justicia
Luis Orlando Díaz |
10/06/2026 00:00

La discusión surgida en Jimaní en torno a la construcción de un puerto seco no puede reducirse a una consigna simplista entre modernidad y atraso. Lo expresado por comerciantes, legisladores, autoridades municipales y comunicadores en la Alcaldía de ese municipio revela una preocupación legítima: que una infraestructura concebida para ordenar el comercio termine alterando la economía real que durante décadas ha sostenido a miles de familias en Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales. Los mercados binacionales no son un mecanismo marginal; son una red de ingresos, empleo, circulación de mercancías y estabilidad social en una franja históricamente vulnerable y estratégicamente decisiva para la República Dominicana.

Sería injusto, sin embargo, ignorar que la propuesta de puertos secos tiene una lógica de Estado. El Gobierno dominicano anunció en febrero de 2026 una red de puertos secos en la frontera con Haití, bajo régimen de zona franca y con una inversión privada superior a los US$300 millones, como parte de una estrategia para formalizar el comercio, fortalecer el control aduanero y cerrar espacios a la irregularidad. Esa visión fue reforzada por el Decreto 166-26, que declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de estas instalaciones en la zona fronteriza. Desde el punto de vista logístico, aduanero y fiscal, el planteamiento tiene sentido.

El problema comienza cuando la racionalidad técnica no conversa con la realidad social. La Ley 168-21 de Aduanas y su reglamentación apuntan a insertar al país en estándares modernos de facilitación del comercio, mientras distintos estudios han advertido que el intercambio dominico-haitiano sigue dependiendo en gran medida de flujos terrestres y de una alta informalidad. El FMI ha señalado que cerca del 85 % del comercio bilateral se mueve por vía terrestre, y diagnósticos sobre la relación económica entre ambos países han recomendado mejorar la infraestructura física y administrativa de la frontera. Todo eso respalda la necesidad de modernizar. Pero modernizar no debe significar desalojar a quienes hoy viven del comercio tradicional.

En Dajabón, reportes periodísticos describen un movimiento semanal superior a RD$400 millones y la participación de más de mil pequeños comerciantes. Ese dato ayuda a entender por qué en Jimaní se teme que un puerto seco mal diseñado concentre operaciones, favorezca a grandes operadores y deje fuera a comerciantes minoritarios, transportistas, cargadores y pequeños suplidores. Una política pública puede ser eficiente en los papeles y, al mismo tiempo, profundamente regresiva en el territorio si no mide quiénes pagan el costo de la transición. No tendría sentido ordenar la mercancía mientras se desordena la vida de los ciudadanos de la frontera.

La salida razonable no es rechazar de plano toda infraestructura logística, sino exigir una política de Estado inclusiva, gradual y territorialmente justa. Si los puertos secos han de existir, deben ser complementarios y no sustitutivos de los mercados binacionales. Eso implica diseñar un modelo dual: una plataforma moderna para carga, inspección, almacenamiento y despacho, y al mismo tiempo reglas de protección y acceso preferente para comerciantes tradicionales, cooperativas, transportistas y mipymes locales. También exige financiamiento, acompañamiento técnico, formalización simplificada y participación real de los actores fronterizos en la gobernanza del proyecto.

Jimaní y los demás pueblos fronterizos no necesitan una modernización que los empobrezca en nombre de la eficiencia, sino una transformación que los incorpore al desarrollo nacional. La frontera dominicana tiene derecho a más institucionalidad, más competitividad y más seguridad, pero también tiene derecho a que el progreso no se construya sobre el sacrificio de su economía popular. Si los puertos secos han de formar parte del futuro, que lo hagan como instrumentos de inclusión, prosperidad compartida y justicia territorial. Solo así dejarán de ser una amenaza y podrán convertirse en una verdadera política de desarrollo.
https://listindiario.com/puntos-de-vista/20260610/puertos-secos-justicia_909178.html

 ......


.....

martes, 9 de junio de 2026

Puertos secos sí, pero con justicia territorial y sin desalojar la economía viva de la frontera

Puertos secos sí, pero con justicia territorial y sin desalojar la economía viva de la frontera

La modernización logística de la frontera dominico-haitiana puede ser una política de Estado pertinente, siempre que no se convierta en un atajo tecnocrático que sacrifique a Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales. El desarrollo verdadero no sustituye a los pequeños comerciantes: los incorpora, los fortalece y los convierte en protagonistas del nuevo modelo productivo.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La discusión abierta en Jimaní no debe simplificarse como una disputa entre “progreso” y “resistencia al cambio”. Lo que ha ocurrido en la Alcaldía de ese municipio, donde comerciantes, autoridades municipales, legisladores y comunicadores expresaron su rechazo a la propuesta de construir un puerto seco, revela algo más profundo: la frontera dominicana no quiere quedar atrapada entre el abandono de ayer y una modernización excluyente mañana. La advertencia hecha por los actores locales apunta a un temor legítimo: que una infraestructura pensada para ordenar el comercio termine desarticulando el tejido económico que hoy sostiene miles de hogares en la región.

Sería injusto negar que la idea de crear puertos secos tiene una lógica estratégica. El Gobierno anunció el 27 de febrero de 2026 una red de puertos secos en la frontera con Haití, bajo régimen de zona franca y con una inversión privada estimada en más de US$300 millones, como parte de una visión que busca formalizar el intercambio, reducir el contrabando y convertir la zona fronteriza en un corredor de mayor trazabilidad y control aduanero. Esa orientación fue luego reforzada por el Decreto 166-26, que declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de puertos secos en la frontera.

Desde una perspectiva técnica, el planteamiento tiene fundamento. La Ley 168-21 de Aduanas y su marco reglamentario procuran alinear al país con estándares internacionales de facilitación del comercio, y distintos diagnósticos sobre el comercio bilateral dominico-haitiano han insistido en la necesidad de mejorar la infraestructura administrativa, física y tecnológica en la frontera. Un estudio del FMI sobre el comercio transfronterizo con Haití recuerda, además, que alrededor del 85 % del intercambio bilateral se mueve por vía terrestre y que una parte importante permanece fuera de los registros oficiales, con impactos fiscales e institucionales evidentes. Un puerto seco, bien concebido, podría ayudar a corregir parte de esas distorsiones.

Pero el problema central no está en la teoría logística, sino en la sociología real de la frontera. Los mercados binacionales no son únicamente puntos de intercambio; son estructuras de supervivencia, cohesión social y circulación económica en territorios históricamente periféricos. En Dajabón, reportes periodísticos recientes sitúan el movimiento semanal del mercado en más de RD$400 millones y describen una dinámica de más de mil pequeños comerciantes que dependen directamente de ese flujo. Cuando los comerciantes de Jimaní alertan que un puerto seco mal diseñado podría desplazar actividades y concentrar operaciones, no están defendiendo privilegios: están defendiendo empleos, ingresos y estabilidad familiar en comunidades donde las opciones de reconversión no abundan

Ahí radica el punto más delicado de esta coyuntura. Una política pública puede ser eficiente en términos de recaudación, seguridad y control, y al mismo tiempo ser socialmente regresiva si desconoce quiénes pagan la transición. Las críticas al modelo han señalado que los requisitos técnicos, financieros y operativos contemplados para este tipo de instalaciones podrían favorecer a grandes operadores y dejar fuera a pequeños y medianos comerciantes fronterizos. Si eso ocurriera, la modernización se transformaría en sustitución social: el Estado formalizaría los flujos, pero informalizaría el destino de quienes hoy viven de ellos. Y el desarrollo no puede consistir en ordenar mercancías mientras se desordena la vida de la gente

Por eso, la respuesta políticamente más madura no es decir “no” a toda infraestructura logística, sino decir “sí” a una política de Estado inclusiva, gradual y territorialmente inteligente. La clave está en asumir que el puerto seco, si se ejecuta, debe ser complementario y no sustitutivo del mercado binacional tradicional. Un esquema dual permitiría que las operaciones de mayor escala, con exigencias de inspección, consolidación, almacenamiento y despacho aduanero, se canalicen por una plataforma moderna, mientras el comercio minorista y de subsistencia conserva un espacio regulado y protegido dentro de la economía fronteriza. Esa articulación es la única forma de modernizar sin desalojar.

Además, cualquier transición seria debe incluir instrumentos concretos de inclusión económica. No basta con prometer que habrá “oportunidades”; hay que diseñarlas. Eso supone acceso preferente o cuotas para comerciantes tradicionales, cooperativas, transportistas y mipymes de la zona; programas de financiamiento blando para adecuación operativa; asistencia técnica para formalización simplificada; y participación efectiva de los actores locales en la gobernanza del proyecto. La frontera no puede ser tratada como un simple corredor logístico de importación y reexportación. Debe ser concebida como una geografía humana donde el capital privado, la autoridad aduanera y el comercio popular convivan dentro de reglas transparentes y de beneficio compartido

También hace falta coherencia institucional. Mientras el país ha venido impulsando o supervisando nuevos mercados binacionales en Pedernales, Jimaní y Elías Piña como parte de la estrategia de desarrollo fronterizo, no tendría sentido levantar otra infraestructura que compita de manera desordenada con esas obras o que envíe señales contradictorias sobre el modelo económico deseado para la zona. Si el Estado invierte o supervisa mercados binacionales modernos y, al mismo tiempo, promueve puertos secos, entonces debe explicar con precisión cuál será la arquitectura funcional entre ambos sistemas, qué papel jugará cada uno y cómo se evitará la duplicidad burocrática y económica.

Jimaní y los pueblos fronterizos no necesitan una nueva promesa abstracta de desarrollo; necesitan una política de Estado con sentido humano, visión productiva y justicia territorial. La frontera dominicana tiene derecho a más institucionalidad, más seguridad y más competitividad, pero también tiene derecho a no ser empobrecida en nombre de la eficiencia. El país puede y debe modernizar su comercio con Haití, cerrar brechas de informalidad y fortalecer el control aduanero. Lo que no puede hacer es convertir a los comerciantes que durante décadas sostuvieron la economía fronteriza en víctimas de un modelo que no los reconoce. Si los puertos secos han de ser parte del futuro, que lo sean como palancas de inclusión y prosperidad, no como puertas de salida para la economía popular de la frontera.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuásabaraEditor

...

Noticia relacionada

Comerciantes y legisladores de la frontera rechazan propuesta de construir un puerto seco en Jimaní
Durante un encuentro en el Alcaldía de Jimaní, representantes de distintos sectores advirtieron sobre el impacto económico y social que podría generar el proyecto en los mercados binacionales de la zona fronteriza.
Santo Domingo, R.D., 7 de junio de 2026.– Comerciantes, autoridades municipales y legisladores de la zona fronteriza expresaron su rechazo a la propuesta de construir un “puerto seco” en el municipio de Jimaní, al considerar que esta iniciativa podría alterar la dinámica comercial que sostiene miles de empleos en las provincias fronterizas.
La posición fue presentada durante un encuentro celebrado en la Alcaldía de Jimaní, donde representantes de diversos sectores analizaron las implicaciones económicas y sociales que, a su juicio, tendría la ejecución del proyecto sobre los mercados binacionales de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales.
Durante la jornada, el diputado por la provincia San Juan, Carlos Morillo, advirtió que la centralización de operaciones logísticas en un puerto seco podría reducir las oportunidades de negocios para comerciantes minoritarios y medianos que dependen del actual esquema de intercambio comercial en la frontera.
En ese mismo sentido, el diputado por la provincia Independencia, Llanelis Matos, sostuvo que cualquier propuesta de desarrollo en la zona debe ser evaluada con responsabilidad, tomando en cuenta su impacto sobre los actores económicos que sostienen las actividades comerciales en los principales mercados fronterizos del país.
Los comerciantes también manifestaron su preocupación ante la iniciativa. Entre ellos, Sócrates Méndez (Socratín) afirmó que la construcción del puerto seco afectaría de manera directa a quienes durante décadas han sustentado la economía de la región mediante el comercio binacional.
A esta posición se sumaron Daniel Pérez Pérez, Aurín Dotel y Marcos López, quienes coincidieron en que el proyecto podría representar una amenaza para el sustento de numerosas familias que dependen de las actividades comerciales en la frontera.
Durante su intervención, Marcos López hizo un llamado a fortalecer la unidad entre los sectores comerciales de las provincias fronterizas, con el propósito de defender los intereses comunes de la región y preservar los espacios tradicionales de intercambio económico.
En el encuentro también participaron comunicadores locales, quienes respaldaron las inquietudes externadas por los comerciantes y advirtieron sobre los posibles efectos que, según señalaron, tendría la iniciativa sobre la economía regional.
Por su parte, el alcalde de Jimaní, Laureano Santana, expresó el respaldo del gobierno municipal a los comerciantes y reiteró su compromiso con la defensa de los mercados fronterizos.

“El ayuntamiento no puede respaldar iniciativas que pongan en riesgo el sustento de miles de familias que dependen directamente del comercio binacional en Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales”, expresó el ejecutivo municipal.

La actividad concluyó con una intervención del comerciante Juan Francisco González, quien exhortó a los presentes a mantener una posición firme frente al proyecto y a continuar defendiendo los mercados fronterizos tradicionales.
El encuentro fue convocado por la Asociación de Comerciantes de Jimaní-Mal Paso, junto a otras organizaciones vinculadas al sector comercial fronterizo. Los participantes informaron que la próxima reunión se llevará a cabo en la provincia de Pedernales, donde continuarán evaluando las implicaciones del proyecto y las acciones a seguir.

Fuente verificada: Beller Digital. [bellerdigital.net]

.....

Puertos secos sí, pero con justicia territorial para la frontera

La discusión surgida en Jimaní en torno a la construcción de un puerto seco no puede reducirse a una consigna simplista entre modernidad y atraso. Lo expresado por comerciantes, legisladores, autoridades municipales y comunicadores en la Alcaldía de ese municipio revela una preocupación legítima: que una infraestructura concebida para ordenar el comercio termine alterando la economía real que durante décadas ha sostenido a miles de familias en Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales. Los mercados binacionales no son un mecanismo marginal; son una red de ingresos, empleo, circulación de mercancías y estabilidad social en una franja históricamente vulnerable y estratégicamente decisiva para la República Dominicana. 

Sería injusto, sin embargo, ignorar que la propuesta de puertos secos tiene una lógica de Estado. El Gobierno dominicano anunció en febrero de 2026 una red de puertos secos en la frontera con Haití, bajo régimen de zona franca y con una inversión privada superior a los US$300 millones, como parte de una estrategia para formalizar el comercio, fortalecer el control aduanero y cerrar espacios a la irregularidad. Esa visión fue reforzada por el Decreto 166-26, que declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de estas instalaciones en la zona fronteriza. Desde el punto de vista logístico, aduanero y fiscal, el planteamiento tiene sentido. 

El problema comienza cuando la racionalidad técnica no conversa con la realidad social. La Ley 168-21 de Aduanas y su reglamentación apuntan a insertar al país en estándares modernos de facilitación del comercio, mientras distintos estudios han advertido que el intercambio dominico-haitiano sigue dependiendo en gran medida de flujos terrestres y de una alta informalidad. El FMI ha señalado que cerca del 85 % del comercio bilateral se mueve por vía terrestre, y diagnósticos sobre la relación económica entre ambos países han recomendado mejorar la infraestructura física y administrativa de la frontera. Todo eso respalda la necesidad de modernizar. Pero modernizar no debe significar desalojar a quienes hoy viven del comercio tradicional. 

En Dajabón, reportes periodísticos describen un movimiento semanal superior a RD$400 millones y la participación de más de mil pequeños comerciantes. Ese dato ayuda a entender por qué en Jimaní se teme que un puerto seco mal diseñado concentre operaciones, favorezca a grandes operadores y deje fuera a comerciantes minoritarios, transportistas, cargadores y pequeños suplidores. Una política pública puede ser eficiente en los papeles y, al mismo tiempo, profundamente regresiva en el territorio si no mide quiénes pagan el costo de la transición. No tendría sentido ordenar la mercancía mientras se desordena la vida de los ciudadanos de la frontera. 

La salida razonable no es rechazar de plano toda infraestructura logística, sino exigir una política de Estado inclusiva, gradual y territorialmente justa. Si los puertos secos han de existir, deben ser complementarios y no sustitutivos de los mercados binacionales. Eso implica diseñar un modelo dual: una plataforma moderna para carga, inspección, almacenamiento y despacho, y al mismo tiempo reglas de protección y acceso preferente para comerciantes tradicionales, cooperativas, transportistas y mipymes locales. También exige financiamiento, acompañamiento técnico, formalización simplificada y participación real de los actores fronterizos en la gobernanza del proyecto. 

Jimaní y los demás pueblos fronterizos no necesitan una modernización que los empobrezca en nombre de la eficiencia, sino una transformación que los incorpore al desarrollo nacional. La frontera dominicana tiene derecho a más institucionalidad, más competitividad y más seguridad, pero también tiene derecho a que el progreso no se construya sobre el sacrificio de su economía popular. Si los puertos secos han de formar parte del futuro, que lo hagan como instrumentos de inclusión, prosperidad compartida y justicia territorial. Solo así dejarán de ser una amenaza y podrán convertirse en una verdadera política de desarrollo. 

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuásabaraEditor

.....

jueves, 19 de octubre de 2023

Presidente Abinader inaugura primer tramo de la verja perimetral inteligente en Elías Piña; comienza a cambiar la frontera

 PRESIDENCIA

Presidente Abinader inaugura primer tramo de la verja perimetral inteligente en Elías Piña; comienza a cambiar la frontera

19 DE OCTUBRE 2023 | 14:08
Presidente Abinader inaugura primer tramo de la verja perimetral inteligente en Elías Piña que comienza a cambiar la frontera

Elías Piña.- El presidente Luis Abinader inauguró el primer tramo de la verja perimetral inteligente en la provincia fronteriza de Elías Piña y reiteró que la frontera ya no será nunca la misma.

Hemos cambiado y queremos tener una relación en la frontera más segura, regulada y controlada. Y esto es irreversible”, puntualizó de manera contundente.

El mandatario calificó este proyecto como irrenunciable e imperativo ante la preocupante situación de inestabilidad política y crisis económica y social que se vive en Haití.

Al mismo tiempo destacó que bajo ningún concepto se permitirá en territorio dominicano, la falta de control que existe en el lado haitiano.


Todo esto, busca mantener buenas relaciones de vecindad entre ambos países a la vez que se redoblan los esfuerzos para proteger nuestras fronteras y defender nuestra soberanía.

El tramo inaugurado este jueves tiene una longitud de 2.7 kilómetros con cuatro torres de vigilancia.

Control eficiente del comercio bilateral y combate del crimen organizado

La construcción de esta verja perimetral permitirá controlar de una forma mucho más eficiente el comercio bilateral, en beneficio de los dominicanos y dominicanas que diariamente intercambian productos a través de los pasos fronterizos, contribuyendo a la dinamización de la economía y al crecimiento económico.

De igual forma, permitirá regular los flujos migratorios para combatir las mafias que trafican con personas, hacer frente al narcotráfico, a la venta ilegal de armas y a proteger a los ganaderos y los productores agrícolas del robo de sus crianzas y sembradíos.


Otro de los propósitos del muro es combatir las distintas formas del crimen organizado que han querido tomar como base la frontera entre ambos países Vigilancia 24 horas

El ministro de Defensa, Carlos Luciano Díaz Morfa, apuntó que desde ya comienzan las operaciones de patrullaje y reconocimiento las 24 horas del día a ambos lados de la verja, construida en su totalidad sobre el territorio nacional.

También detalló las soluciones tecnológicas de la obra, integrando en un solo sistema la verja física con centros de mando que disponen de capacidad de comando, control, comunicaciones y computadoras C4, en los cruces formales de Dajabón, Elías Piña, Independencia

y Pedernales, integrados al centro C5i.


Tendrá también fibra óptica, iluminación, sensores de movimiento, cámaras de videovigilancia con visión nocturna y diurna, radares terrestres y marítimos, torres de comunicación y vigilancia, unidades aéreas no tripuladas, entre otras herramientas.

Estuvieron presentes, el ministro administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Industria y Comercio, Víctor -Ito- Bisonó; la gobernadora Mily Johanna Martínez; el viceministro de Defensa para asuntos navales y costeros, Ramón Gustavo Betances Hernández; el viceministro de Defensa para asuntos aéreos y especiales, Leonel Amílcar Muñoz Noboa, y el inspector general de las Fuerzas Armadas, Miguel Rubio Báez.

También los comandantes, Carlos Antonio Fernández Onofre, del Ejército; Agustín Morillo Rodríguez, de la Armada; Carlos Ramón Febrillet Rodríguez, de la Fuerza Aérea; el director de la Policía Nacional, Eduardo Alberto Then, el alcalde de Comendador, José Núñez, y el director de la obra, Luis Alberto Casanova.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-inaugura-primer-tramo-de-la-verja-perimetral-inteligente-en-elias-pina

lunes, 16 de octubre de 2023

ETED trabajará en la línea 69 kV San Juan II - Las Matas - Elías Piña, este martes

 ENERGÍA

ETED trabajará en la línea 69 kV San Juan II - Las Matas - Elías Piña, este martes

16 DE OCTUBRE 2023 | 10:18
   ETED trabajará en la línea 69 kV San Juan II - Las Matas - Elías Piña, este martes

San Juan.- La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) informa que, este martes, 17 de octubre, sustituirá estructuras en malas condiciones en la línea 69 kV San Juan II - Las Matas - Elías Piña, en horario de 9:00 a.m. a 2:00 p.m., como parte de los mantenimientos programados para fortalecer las infraestructuras eléctricas en el país.  

Por causa de estos trabajos, se verá afectado el servicio eléctrico en Las Matas de Farfán, en la provincia de San Juan y en Elías Piña. Además, en la Central Hidroeléctrica Domingo Rodríguez.  

La ETED pide disculpas por los inconvenientes que pueda causar esta apertura de línea y apela a la comprensión de los ciudadanos en las zonas afectadas.  

Dichas acciones son parte del compromiso de la empresa de garantizar un servicio de transporte de energía en alta tensión estable, eficiente y de calidad que dé respuesta a las necesidades de la ciudadanía, acorde a los mandatos del Gobierno. 

Sobre ETED 

La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana es una compañía eléctrica estatal descentralizada, cuyo objetivo es construir, expandir y operar el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), para proveer servicios de transporte de energía eléctrica en alta tensión y telecomunicaciones por fibra óptica a todo el territorio nacional.

https://presidencia.gob.do/noticias/eted-trabajara-en-la-linea-69-kv-san-juan-ii-las-matas-elias-pina-este-martes

jueves, 12 de octubre de 2023

Registro biométrico en Corredores Comerciales Provisionales sigue incrementándose en Elías Piña y Jimaní

 PRESIDENCIA

Registro biométrico en Corredores Comerciales Provisionales sigue incrementándose en Elías Piña y Jimaní

12 DE OCTUBRE 2023 | 10:19
Registro biométrico en Corredores Comerciales Provisionales sigue incrementándose en Elías Piña y Jimaní

Santo Domingo.- Según el vocero y director de Estrategia y Comunicación de la Presidencia, Homero Figueroa, "los comerciantes haitianos siguen entrando por Elías Piña y Jimaní para cumplir con el registro biométrico obligatorio".

Este proceso, que se lleva a cabo en los Corredores Comerciales Provisionales, no solo busca garantizar un intercambio comercial ordenado, sino también establecer un control riguroso en el tema migratorio. 

En palabras de Figueroa, "los Corredores Comerciales Provisionales garantizan orden en el intercambio comercial y control en el tema migratorio."

El impacto de estas medidas ya se siente en la región y Figueroa no duda en subrayar la magnitud de este cambio: "¡La frontera no será la misma!".

https://presidencia.gob.do/noticias/registro-biometrico-en-corredores-comerciales-provisionales-sigue-incrementandose-en-elias

miércoles, 11 de octubre de 2023

DGA inicia operaciones en puestos fronterizos formales para productos esenciales / Bajo estrictos controles en los Corredores Comerciales Provisionales dispuestos por el Consejo Nacional de Seguridad.

DGA inicia operaciones en puestos fronterizos formales para productos esenciales

Bajo estrictos controles en los Corredores Comerciales Provisionales dispuestos por el Consejo Nacional de Seguridad.

11 de octubre de 2023

Dajabón, RD. - La Dirección General de Aduanas (DGA) permitió desde este miércoles la exportación e importación de productos esenciales y medicinas en los pasos fronterizos formales de Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.

Esto, bajo estrictos controles, según lo dispuesto por el Consejo de Seguridad Nacional, a fin de fortalecer el cierre fronterizo.

Las operaciones iniciaron tan pronto se instaló el dispositivo protocolar y de seguridad especial para los fines.

El director general de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón, garantizó que dichos corredores se realizarán según las medidas anunciadas por el presidente Luis Abinader.

También, designó a una comisión especial, para que supervise las administraciones aduaneras fronterizas según las nuevas normas.

Tanto los oficiales como aforadores de Aduanas fueron instruidos para dar cumplimiento a la prohibición a la exportación de cemento, varillas metálicas y aparatos electrónicos, según las disposiciones del Poder Ejecutivo.

.....

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Ministerio de la Juventud otorgará 1,000 becas con prioridad para jóvenes vulnerables de Pedernales, Elías Piña y otras zonas fronterizas

 JUVENTUD

Ministerio de la Juventud otorgará 1,000 becas con prioridad para jóvenes vulnerables de Pedernales, Elías Piña y otras zonas fronterizas

13 DE SEPTIEMBRE 2023 | 12:17
Ministerio de la Juventud otorgará 1,000 becas con prioridad para jóvenes vulnerables de Elías Piña, Manzanillo y otras zonas fronterizas

Elías Piña.- El Ministerio de la Juventud (MJ) anunció que otorgará 1,000 becas a jóvenes para sus estudios de grado técnico superior, con prioridad para los de Pedernales, Elías Piña, Manzanillo, Miches y Dajabón.

También para la región Enriquillo, que abarca Barahona, Pedernales, Independencia y Bahoruco. Está iniciativa a entra en la tercera fase del programa de Apoyo Educativo Juvenil para beneficiar a los jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.

Así lo anunció el ministro de la Juventud, Rafael Jesús Féliz García, quien instó a los jóvenes de todo el país a participar y aplicar en la convocatoria de las becas y recibir oportunidades educativas y formativas a través de las ofertas académicas de estudios técnico superior que ofrece este programa.

“Estamos impregnando esa visión de nuestro presidente Luis Abinader de llevar las oportunidades donde dice la gente, porque siempre todo va a Santo Domingo. Estuvimos en Pedernales, ahora en esta provincia y seguiremos por las provincias fronterizas”, destacó Féliz.

En esta tercera fase de ese programa y cuya convocatoria se extenderá hasta el 30 de septiembre, los interesados podrán aplicar a través Sistema Nacional de becas (Becas.gob.do).

De igual forma se llevó a cabo la presentación de los diferentes programas desarrollados por el Ministerio de la Juventud, a través de los cuales los jóvenes pueden integrarse para ser parte activa de las políticas públicas generadas por el ministerio y también recibir los beneficios de formarse a través de las capacitaciones realizadas en las diferentes áreas de los programas.

Dentro de los programas se encuentran, en el área medioambiental; Eco Juventudes, en el área cultural; CapacitArtes, en lo que refiere a educación; Apoyo Educativo Juvenil, en el área de emprendimiento: el laboratorio de Emprendimiento y Políticas del Primer Empleo y las Ferias de Emprendimiento y Juventud.

Mi Barrio Tiene Talento y Juventudes Integrales también forman parte del catálogo de programas ejecutados por el Ministerio de la Juventud, los cuales tienen la finalidad de garantizar la inclusión y la participación colectiva de las juventudes de cara a mejorar las oportunidades de los jóvenes con capacidades y destrezas diversas.

A su vez, junto con el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), se destacaron las áreas a desarrollar en el territorio fronterizo con el objetivo de que los jóvenes puedan priorizar las necesidades de su comunidad en sus estudios y carrera a elegir.

Apoyo Educativo Juvenil

El objetivo de programa es propiciar el acceso a la educación superior a nuestros jóvenes artistas, deportistas y especialmente al género femenino, creando oportunidades de formación a través de una subvención estudiantil, de manera especia a los jóvenes en situación de vulnerabilidad y jóvenes con capacidades diferenciadas.

En esta tercera fase del programa de becas de encuentran las siguientes carreras: Ingeniería en Software, Artes Plásticas, Cinematografía, Física, Matemáticas, Administración Aeronáutica, Tecnólogo Desarrollo de Software, Tecnólogo Electricidad Industrial, Periodismo Digital y Gestión de Redes, Mecatrónica, Tecnólogo Redes y Seguridad Informática, Agronomía, entre muchas otras más.

En el encuentro estuvieron presentes el director de Ejecución y Desarrollo de Programas del Ministerio de la Juventud, Gary Ruiz; el encargado de la División de Educación, Darlin Toribio; el coordinador provincial de Juventud de Elías Piña, Esquerlin Carrasco, y Castulo Ayany, asistente de programas.

https://presidencia.gob.do/noticias/ministerio-de-la-juventud-otorgara-1000-becas-con-prioridad-para-jovenes-vulnerables-de

jueves, 7 de septiembre de 2023

MIVED entrega la ampliación del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Elías Piña

 VIVIENDA

MIVED entrega la ampliación del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Elías Piña

7 DE SEPTIEMBRE 2023 | 12:29
MIVED entrega la ampliación del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Elías Piña

Elías Piña.- El Ministro de Vivienda y Edificaciones, Carlos Bonilla,  entregó este jueves la ampliación del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Elías Piña, con una inversión que supera los RD 37 millones

Las nuevas instalaciones, fueron entregadas a la Procuraduría General de la República (PGR), para su puesta en funcionamiento.

El nuevo recinto cuenta con 24 celdas divididas en dos edificios de alojamiento

En la actividad, el Ministro Bonilla así se expresó: “En abril de 2023, producto de un acuerdo con la Procuraduría General de la República Dominicana, el MIVED recibió la obra de ampliación en un 50 % y hoy, 5 meses después, hacemos entrega de este proyecto completado, con un área aproximada de 505.88 metros cuadrados de construcción y la capacidad de 120 alojamientos internos en 2 edificios de 12 celdas. A partir de hoy, estas nuevas instalaciones del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Elías Piña serán un ejemplo para nuestro país”.

La obra, que abarca un área aproximada de 505.88 metros cuadrados de construcción, con capacidad de alojamiento para 120 privados de libertad, fue ejecutada en un 50 % por el MIVED, en un tiempo récord de 5 meses.

La ampliación de este recinto es producto de un acuerdo entre la Procuraduría General de la República y el MIVED, en el que la institución gubernamental asumió la terminación de los centros penitenciarios del país. 

El acuerdo establece que las políticas para la ubicación, diseño, construcción, equipamiento y seguridad de las edificaciones penitenciarias y correccionales serán regidos y supervisados por el Ministerio Público, en coordinación con el MIVED.

De su lado, el procurador adjunto Rodolfo Espiñeira dijo que, “con esta inauguración se reinicia la continuación de la reforma del sistema penitenciario y correccional en la República Dominicana”.

“Esto refuerza nuestra posición de ser el líder iberoamericano en los sistemas de reforma penitenciaria. Con esta acción del Poder Ejecutivo de entregar estas edificaciones se contribuye a que se tengan edificaciones dignas y seguras y que permitan una real reinserción de los privados de libertad que están cumpliendo penas por las faltas penales que han cometido”, expresó Espiñeira.

Los recintos carcelarios atenderán las necesidades de seguridad y el concepto de justicia restaurativa así como la aplicación consecuente del sistema progresivo, de conformidad con lo establecido en la Ley No. 113-21, que regula el Sistema Penitenciario y Correccional en la República Dominicana.

En el acto estuvieron presentes: la gobernadora de la provincia de Elías Piña, Milly Johanna Martínez; el titular de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), Roberto Hernández Basilio; Julio Núñez Pérez, alcalde de Comendador; Wendy Frías, directora de Ingeniería de la Procuraduría General de la República; Ramil Cadet, procurador fiscal Titular de Elías Piña; Cruz María Montero, directora del Centro de Corrección y Rehabilitación de Elías Piña, y el diácono Juan Carlos Castillo, de la Parroquia Santa Teresa de Jesús.

https://presidencia.gob.do/noticias/mived-entrega-la-ampliacion-del-centro-de-correccion-y-rehabilitacion-ccr-de-elias-pina