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miércoles, 25 de febrero de 2026

Innovar y formalizar: el verdadero “salto” que necesita la economía dominicana

Editorial | 

Innovar y formalizar: el verdadero “salto” que necesita la economía dominicana

Por: Luis Orlando Díaz Vólquez

La República Dominicana ha repetido durante décadas una misma consigna: crecer. Sin embargo, el desafío de esta etapa no es solo crecer, sino crecer mejor: con más productividad, mayor valor agregado, empleo formal y un tejido empresarial capaz de competir en cadenas globales. En ese contexto, la agenda planteada desde el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) —centrada en nuevos renglones económicosinnovación y apoyo directo a las mipymes— toca una fibra estratégica: la economía dominicana no puede sostener su futuro únicamente sobre actividades de baja sofisticación. [7dias.com.do][diariolibre.com]

El punto de partida es tan contundente como incómodo. Se reconoce que las mipymes aportan una porción relevante del producto y del empleo, pero arrastran un lastre histórico: la informalidad. En lo reportado, se subraya que este sector representa 32 % del PIB y 61 % del empleo, y aun así la informalidad sigue frenando su acceso a crédito, protección legal, escalabilidad y productividad. El dato, más que estadístico, es un diagnóstico de país: donde la mayoría trabaja, pero una parte importante lo hace sin red, sin incentivos claros para formalizar y sin un Estado que simplifique el camino. [7dias.com.do][diariolibre.com]

Por eso, la propuesta de formalización en 24 horas no debe leerse como un eslogan administrativo, sino como una apuesta económica. Reducir tiempos, costos y fricciones burocráticas puede ser el “gatillo” que mueva a miles de unidades productivas desde la sobrevivencia informal hacia la economía formal. Y si se hace bien, el efecto multiplicador podría sentirse en recaudación, bancarización, seguridad social y productividad. De acuerdo con lo publicado, ya se trabaja con la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo para diseñar ese mecanismo acelerado. La pregunta crucial es cómo se ejecuta: ¿será un proceso realmente digital y trazable, con requisitos mínimos, o solo un carril rápido que termina atorándose en la misma permisología de siempre? [7dias.com.do][diariolibre.com]

Aquí aparece el segundo gran eje: simplificar la permisología para que sea “menos gravosa, menos difícil y menos corrupta”. En países donde la innovación despega, el permiso no es una carrera de obstáculos, sino una garantía de estándares. Cuando la tramitación se vuelve confusa o discrecional, se convierte en impuesto oculto y, peor aún, en incentivo a la informalidad. Lo reportado también plantea integrar datos de Impuestos Internos y Aduanas con los del MICM para monitorear irregularidades y actuar cuando corresponda. En teoría, esta interoperabilidad es clave: permite fiscalización inteligente y enfoque en riesgos, en lugar de persecución indiscriminada. En la práctica, exige gobernanza de datos, protección de privacidad, reglas claras y auditoría institucional, para que la modernización no termine convertida en arbitrariedad. [7dias.com.do][diariolibre.com]

Ahora bien, formalizar sin innovar es apenas ordenar el tablero; no garantiza que el país suba de liga. Por eso, el tercer eje —impulsar renglones especializados como la industria de semiconductores— marca una conversación distinta: la del salto tecnológico. Según lo publicado, esta industria atrae empresas interesadas y se asocia a la formación de capital humano altamente calificado con salarios estimados entre US$5,000 y US$8,000 mensuales, contrastando con esquemas tradicionales de menor remuneración en segmentos “rudimentarios” de zonas francas. El atractivo es evidente: valor agregado, talento, productividad. El reto también: para competir en semiconductores no basta con voluntad; se requiere una política de formación técnica, inglés, certificaciones, energía confiable, logística, propiedad intelectual, encadenamientos locales y un entorno regulatorio tan competitivo como predecible. [7dias.com.do][diariolibre.com]

El cuarto eje conecta competitividad con legalidad: combatir contrabando, falsificaciones y fraude fiscal. La formalización y la trazabilidad comercial no solo benefician al fisco; protegen al consumidor y al empresario que compite limpiamente. Lo reportado coloca este objetivo como parte de una estrategia mayor: menos informalidad, más control, más capacidad estatal para identificar operaciones irregulares. En un mercado donde la competencia desleal puede destruir años de inversión en semanas, la lucha contra la ilegalidad no es un tema policial: es una política industrial. [7dias.com.do][diariolibre.com]

En paralelo, se plantea un componente territorial y geoeconómico: puertos secos en la zona fronteriza como centros obligatorios de recepción y despacho, para fortalecer comercio formal con Haití, reducir brechas de contrabando e impulsar zonas francas locales. La idea es pertinente: la frontera no puede ser solo línea de contención; debe ser también espacio de orden e intercambio regulado. Si los puertos secos se diseñan con tecnología, escaneo, trazabilidad y coordinación interagencial, podrían convertir un problema crónico (descontrol y comercio irregular) en una oportunidad logística (eficiencia y formalidad). Pero el éxito dependerá de su administración, transparencia y capacidad real de ejecución, porque no hay infraestructura que aguante si se reproduce la cultura de excepción. [7dias.com.do], [diariolibre.com]

Finalmente, la agenda no ocurre en el vacío. En lo publicado se menciona un “buen momento” en la relación con Estados Unidos y, al mismo tiempo, la incertidumbre por el contexto arancelario, incluido un giro tras un fallo judicial y una orden ejecutiva que impondría un arancel global de 15 %. Más allá del detalle coyuntural, el mensaje de fondo es claro: el mundo se está moviendo hacia mayor proteccionismo y reorganización de cadenas de suministro. Para un país abierto y exportador, la respuesta inteligente no es el lamento, sino la anticipación: diversificar mercados, subir valor agregado, cumplir estándares y convertir la logística en ventaja comparativa. [7dias.com.do], [diariolibre.com]

¿Qué debería medir el país para saber si esta agenda funciona? Tres cosas: (1) aumento sostenido de la formalización neta y reducción de tiempos reales de apertura; (2) crecimiento de productividad y exportaciones de mayor complejidad, con encadenamientos locales; y (3) caída verificable de contrabando y falsificación en rubros sensibles. Sin métricas, toda visión corre el riesgo de convertirse en narrativa. Con métricas, la visión se convierte en Estado.

La oportunidad está sobre la mesa: formalizar para incluir, innovar para competir, y especializarse para prosperar. La economía dominicana ya demostró que sabe crecer. Ahora toca demostrar que sabe transformarse. [7dias.com.do], [diariolibre.com]

Sobre el autor

 

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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jueves, 22 de agosto de 2019

Comercio, agricultura y construcción absorben el 57.6% de la informalidad laboral

Comercio, agricultura y construcción absorben el 57.6% de la informalidad laboral
Las economías informales tienen alta incidencia de pobreza y graves déficit de trabajo decente
Grissell Medina | Santo Domingo | 22 de agosto, 2019 
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La informalidad no ha disminuido con el tiempo, sino que está aumentando en muchos países. La preocupación expresada por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) no excluye a República Dominicana, donde la población perteneciente a la economía informal se ha incrementado en los últimos años.
De acuerdo con la OIT, las economías informales se caracterizan por una alta incidencia de pobreza y graves déficit de trabajo decente. Además, comprenden más de la mitad de la mano de obra mundial y más del 90% de las micro y pequeñas empresas en el mundo.
Cifras del Banco Central indican que la población económicamente activa en el primer trimestre de 2019 totaliza 4,649,282. De esa cantidad, 2,242,559 (48.2%) personas trabajan en el sector formal y 2,145,924 (46.2%) en el informal. El 5.6% (260,799) restante pertenece al servicio doméstico.
Sin embargo, a marzo de este año 2,582,804 (55.6%) trabajadores formaban parte de la informalidad total, la cual, según el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), mide la cantidad de empleados que laboran en las empresas informales y en las formales que realizan parte de sus actividades fuera del sistema legal.
En los últimos cinco años hubo un incremento de un 12.5% en la informalidad total, si se compara con los 2,296,759 empleos informales que habían en 2014. Significa que en la actualidad hay 286,045 puestos de trabajo informales que no existían hace cinco años.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que la expansión del trabajo por cuenta propia y, en varios países, una mayor informalidad del empleo asalariado, representan nuevos retrocesos en el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8.
“Al mismo tiempo, se teme que siga en aumento la informalidad laboral, tanto por la debilidad en la generación de empleo asalariado —la categoría de ocupación que suele aportar la mayor parte del empleo formal— como por la informalización de los empleos existentes como consecuencia de estrategias de reducción de costos”, señalan las entidades en el informe Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, de mayo de este año.

Sectores

La informalidad laboral está extendida en la economía dominicana, principalmente en sectores donde se demanda más mano de obra. El comercio, la agricultura y la construcción suman 1,236,541 empleados informales, equivalente al 57.6% del total (2,145,924).
Según datos del Banco Central a marzo de este año, esos sectores, sumados al transporte, las industrias y los hoteles, bares y restaurantes, emplean a 1,748,411 personas, que representa el 81.5% del total.
El comercio ocupa la primera posición de la lista. Con 578,802 trabajadores, cuenta con el 26.9% de los empleos informales. En el período 2014-2019 esa actividad generó 52,591 puestos de trabajo, para un aumento de un 10%.
Le sigue la agricultura y la ganadería, donde trabajan 349,835 personas, es decir, el 16.3% del sector informal. En los últimos cinco años la cantidad de trabajadores del sector se ha reducido en un 4.6%, puesto que en 2014 contaba con 366,783.
En tercer lugar se encuentra la construcción. En ese sector hay 307,904 empleados informales, que representa el 14.3%. Desde 2014 hasta marzo de este año produjo 67,331 nuevos puestos, para un incremento de un 28%.
Un estudio del Banco Mundial publicado en 2017 explica que “trabajar en los sectores de la agricultura, la construcción y el comercio aumenta considerablemente la probabilidad de desempeñarse en la informalidad”.
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De acuerdo con la entidad, en el caso de quienes trabajan en el sector del comercio, la probabilidad de desempeñarse en la informalidad es cuatro veces mayor que para quienes trabajan en otros sectores. En la construcción aumenta la razón de verosimilitud casi 10 veces, mientras que trabajar en el sector de la agricultura la aumenta 6.4 veces.
“Cabe destacar que estas tres actividades constituyen los principales sectores receptores de mano de obra inmigrante que ingresa al país ilegalmente”, señala el documento.
A la construcción le sigue el transporte y las comunicaciones, con 221,742 (10.3%) puestos de trabajo; los hoteles, bares y restaurantes, con 160,626 (7.5%); y las industrias, con 129,502 (6%).
Las actividades informales agrupadas bajo el renglón “otros servicios” cuentan con 349,626 personas ocupadas, que equivale a un 16.3%.
En cambio, la electricidad, con 441 (0.02%) empleados informales; salud y asistencia social, con 3,872 (0.18%); y enseñanza, con 19,901 (0.9%) tienen menores niveles de informalidad.

Razones

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Para el Banco Central, las razones subyacentes de la informalidad incluyen factores relacionados con la segmentación o exclusión en el mercado laboral, que impide que trabajadores (en su mayoría de bajo nivel de preparación o habilidades) se inserten en el mercado formal. También indica que las regulaciones e impuestos representan una carga “onerosa” para que las empresas puedan formalizarse e incentivan a la evasión de impuestos.
“Estas, además de los bajos ingresos de los trabajadores formales, podrían ser las principales causas que contribuyen a aumentar la informalidad en República Dominicana”, destaca el BC en el artículo “Algunas consideraciones sobre la informalidad y los ingresos en el mercado laboral de República Dominicana, parte II”, publicado en 2014.
No obstante, el Banco Mundial considera que en República Dominicana el logro educativo constituye el factor más fuerte y sistemáticamente correlacionado con la informalidad. La entidad explica que la educación contribuye en gran medida a la formalización y que la formalización será más difícil de lograr si no se producen mejoras en el nivel de logro educativo.
“Mejorar los logros educativos podría impulsar la productividad de los trabajadores, lo cual redundaría en una mayor predisposición por parte de los empleadores a asumir el costo que suponen los aportes al sistema de seguridad social, las protecciones para los trabajadores y los beneficios obligatorios”, señala la investigación.
Además, el organismo asegura que los trabajadores formales perciben mayores ingresos salariales, en promedio, que los informales, pero si se toma en cuenta el nivel de educación y el sector económico al que pertenecen, los trabajadores informales en realidad parecen ganar salarios ligeramente superiores a los de sus contrapartes del sector formal.

Precariedad

Matías Bosch, vicepresidente de la Fundación Juan Bosch, considera que el problema no es la informalidad, sino el modelo económico, que a su entender está regido por sectores “rentistas, improductivos e importadores” y que su preocupación no es tener un mercado interno ni tener trabajadores bien pagados.
Bosch asegura que el objetivo de esos sectores no es crear valor, sino la acumulación de renta.
De igual manera, critica que las normas salariales tengan 22 salarios mínimos a gusto del sector empresarial. Además del no sectorizado y del salario público mínimo.
“Cuando tú tienes esa realidad, tú tienes una formalidad súper precaria, con salarios de hambre y que no tiene espacio. La informalidad jurídica termina siendo una vía de escape por lo menos para no tener que pagar los impuestos y una supuesta seguridad social, que cuando tú necesitas lo que te cubre es una miseria de la cantidad de necesidades de una familia, en la farmacia, servicios médicos y si una persona tiene un accidente tiene que salir a buscar RD$150,000 o RD$200,000”, explica.
Agrega que el sector empresarial ve el trabajo, los salarios y la seguridad social como un costo, y tienden a bajarlo cuando necesitan que les vaya mejor o cuando tienen una dificultad.
https://www.eldinero.com.do/88659/comercio-agricultura-y-construccion-absorben-el-57-6-de-la-informalidad-laboral/

lunes, 16 de abril de 2018

Informalidad laboral en RD es de 58.7%

Informalidad laboral en RD es de 58.7%

Informalidad laboral en RD es de 58.7%
El porcentaje de informalidad laboral en República Dominicana es de 58.7%, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) correspondientes al trimestre octubre-diciembre 2017.
Así lo documenta el Banco Central en un comunicado de prensa difundido durante este fin de semana en el que defiende la calidad de los datos de empleo que genera, que indican que en el país se han creado 606,019 puestos de trabajo desde octubre de 2012.
Ante el hecho de que la mayoría de estos empleos son informales, el organismo expresa que “si bien la formalidad laboral es deseable y necesaria en materia de seguridad social y el ámbito fiscal, lo más importante en economías en vías de desarrollo con niveles de desempleo y subempleo similares a los de República Dominicana es que la gente trabaje, se gane la vida y pueda sustentar a su familia”.
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Explica que en algunos grupos ocupacionales los trabajadores informales son mejor remunerados que los formales, por lo que hay un estímulo económico para la informalidad.
“Un análisis de los ingresos por hora de los diferentes grupos ocupacionales a partir de los resultados de la ENCFT muestra que los trabajadores técnicos del nivel medio, operarios, artesanos, conductores y trabajadores no calificados, devengan en promedio ingresos/hora más elevados en el sector informal que el formal. La realidad es que muchos trabajadores (en su mayoría con bajos niveles de escolaridad) deciden ser informales voluntariamente al realizar un análisis costo-beneficio de sus alternativas, debido a los menores ingresos que devengarían en el sector formal”, asegura.
La institución agrega que “trabajar en el sector informal no significa que los trabajadores estén insatisfechos con su empleo, por el contrario, trabajar por cuenta propia es muy bien valorado por los trabajadores ocupados en esta categoría”, citando los resultados del estudio La Informalidad en el Mercado Laboral Urbano de la República Dominicana, de 2007 (Banco Mundial y el Banco Central de la República Dominicana).
Con respecto a la metodología de medir la informalidad, el Banco Central expresa que República Dominicana incorpora los lineamientos del Manual de Informalidad de la OIT del año 2013 para estimar la informalidad total de la economía. Este criterio establece que un trabajador es informal “si no tiene acceso a la seguridad social a través de su ocupación, independientemente del sector donde trabaje”.
En su comunicado, publicado en respuesta a una crítica que le hiciera el economista Miguel Ceara Hatton, el órgano ejecutor de la política monetaria defiende la calidad técnica de los datos de empleo presentados por el presidente Danilo Medina el pasado 27 de febrero, asegurando que son producto de una serie estadística homogénea y comparable. https://www.argentarium.com/veedor/noticias/37393-informalidad-laboral-en-rd-es-de-58-7/
Redacción Argentarium

Redacción Argentarium

lunes, 26 de marzo de 2018

La informalidad laboral crece pese a sus pocos beneficios

ECONOMÍA INFORMAL|26 MAR 2018, 12:00 AM |AMÍLCAR NIVAR | 1
La informalidad laboral crece pese a sus pocos beneficios
Mayoría de informales no están en el SDSS.
SANTO DOMINGO. La informalidad laboral representa para República Dominicana un problema que en lugar de mejorar el año pasado empeoró y rn tal sentido más personas viven con bajos ingresos y sin los beneficios del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
De acuerdo con estadísticas presentadas por el Centro Regional de Estrategias Económicas (CREES), al 2016 el ingreso promedio por hora de los empleados en el sector formal era de RD$110.10, mientras que el de los trabajadores en el área informal fue de RD$85.47.
Asímismo, la entidad mostró que la relación de cotizantes-afiliados en el Sistema Dominicano de Capitalización Individual ha venido deteriorándose, porque cada vez hay más afiliados en el Sistema que no están cotizando.
Explica que hasta enero de 2018, la relación Cotizantes-Afiliados se colocó en 47.8%.
Según los datos de la Superintendencia de Pensiones hasta diciembre de 2017 hay registrado 3.7 millones de afiliados, en tanto que de cotizantes la suma sólo llega a 1.8 millones.
El CREES sostiene que las cifras de la informalidad, la cual se colocó en un 58.7% en diciembre de 2017, están enviando una señal a las autoridades de que el sistema formal dificulta las actividades económicas y es necesario reducir los costos de operar en la República Dominicana. https://www.diariolibre.com/economia/la-informalidad-laboral-crece-pese-a-sus-pocos-beneficios-ND9489197