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viernes, 19 de enero de 2024

Davos: O capitalismo socioliberal o capitalismo salvaje - Diario Red _ EDITORIAL - @PabloIglesias {R} ✍️

Pedro Sánchez interviene en el foro de Davos — Guo Chen / Zuma Press / ContactoPhoto

Editorial

Davos: o capitalismo socioliberal o capitalismo salvaje

Nadie puede pensar que el modelo que representa Sánchez en España es algo diferente al capitalismo de toda la vida con un pequeño toque social. Mantener la ficción de que es otra cosa al tiempo que se afirma que la única alternativa es la extrema derecha entraña un grave riesgo

Los problemas más graves que afronta la humanidad en nuestra época —las guerras en general y el genocidio en la Franja de Gaza en particular, el calentamiento global desbocado y la destrucción del medioambiente, la desigualdad social extrema, el reinado mediático y político de la mentira y la violencia, etc.—, todos ellos están causados por la actividad depredadora, inmoral y cortoplacista de una clase parasitaria obscenamente rica que, sin embargo, representa mucho menos del 0,1% de la población del planeta. Esta afirmación no es ninguna clase de posicionamiento político sino tan solo un hecho puramente científico. Por mencionar únicamente los problemas anteriormente citados, es absolutamente obvio que las guerras y la matanza industrial de seres humanos solamente beneficia a los fabricantes de armas y a los gobiernos que trabajan para ellos; al mismo tiempo, solamente hacen falta matemáticas básicas para demostrar que la huella de carbono de un multimillonario es miles de veces superior a la de una persona trabajadora; que la desigualdad extrema es el resultado directo de la acumulación absurda de riqueza y poder en poquísimas manos es la conclusión de cualquier informe económico mínimamente serio; y, por último, y sin ánimo de ser exhaustivos, la extensión de la mentira como forma de hacer política que ha creado monstruos como Trump, Bolsonaro o Milei es responsabilidad directa de unos medios de comunicación que no son propiedad de las mayorías trabajadoras sino de las oligarquías. Pues bien, estos días, una nutrida representación de estos corsarios modernos de cuello blanco, una muestra de los mayores criminales económicos del planeta, se reúne en el resort de lujo de Davos en Suiza para analizar los problemas que tiene la humanidad —es decir, los que ellos causan— y proponer soluciones. ¿Qué podría salir mal?

Por si fuera poco, mientras multimillonarios y presidentes de los diferentes gobiernos desembarcan de sus aviones privados en el medio de los Alpes suizos y se dedican a cerrar acuerdos secretos entre comida de lujo y comida de lujo, el poder mediático a su servicio se dedica a blanquear el encuentro con todas sus fuerzas. En vez de ocultar la ostentación y la indecencia que supone la mayor reunión de ladrones, mentirosos y criminales de guerra con las cuentas bancarias a reventar con el botín de sus expolios, en vez de guardar un poco de pudor ante la obscenidad de los datos de aumento de la riqueza de unos pocos mientras se empobrece la mayoría que acaba de publicar —un año más— Intermón Oxfam, la mayor parte de los medios de comunicación corruptos cubren con melosa adulación el cónclave delincuencial para ver si así consiguen que la población no se dé cuenta de lo que está teniendo lugar allí, o incluso se sienta agradecida a sus modernos señores feudales por perdonarles la vida. La parka de 88€ que lleva a Pedro Sánchez ya se ha agotado en las tiendas, publica la prensa libre española. El capo multimillonario de la Inteligencia Artificial ha hablado positivamente de la capacidad humana para tener sentimientos, nos cuentan. Un grupo de señores muy ricos han firmado un documento pidiendo que se le suban los impuestos, añaden, ocultando que lo hacen precisamente porque saben que eso no va a pasar. Cualquiera que encienda el telediario estos días y que no esté muy atento llega rápidamente a la conclusión de que nosotros, los pobres mortales, tendríamos que estar agradecidos a los magnánimos filántropos y próceres que estos días departen en Davos sobre cómo mejorar nuestras vidas gracias a su infinita generosidad.

En España, además, la mayoría de los medios de comunicación aprovechan la reunión en Davos para explicarnos —casi a modo de amenaza— cuáles serían las dos alternativas posibles de organización social entre las que tendríamos que elegir en esta época. De un lado, Pedro Sánchez, líder planetario de la socialdemocracia, que —como se puede demostrar del hecho de que diga cosas de izquierdas— representa un modelo de organización de la economía que ya está tan cerca de la erradicación definitiva de la pobreza, de las tres comidas al día, vivienda digna, educación universitaria y un mes de vacaciones para todos que no sería exagerado describirlo como «el paraíso en la Tierra» (esto es lo que te cuenta la progresía mediática y la derecha mediática lo confirma llamándolo «comunista»). Del otro lado, la extrema derecha racista, machista, negacionista, brutalmente capitalista y desquiciada de Milei —nos cuentan los medios afines al PSOE— o, sencillamente, la libertad frente al intervencionismo bolivariano que conduce a los países a su destrucción —nos explican desde el otro lado del parteaguas mediático—. Por cierto, un Milei que ha recibido el aplauso de buena parte de los delincuentes multimillonarios que se reúnen en Davos; demostrando una vez más que el fascismo no es otra cosa que la versión más violenta del capitalismo.

Mientras multimillonarios y presidentes de los diferentes gobiernos desembarcan de sus aviones privados en el medio de los Alpes suizos y se dedican a cerrar acuerdos secretos entre comida de lujo y comida de lujo, el poder mediático a su servicio se dedica a blanquear el encuentro con todas sus fuerzas

Fuera de bromas y ya dejando al margen la exageración sardónica —aunque tampoco tanto—, es importante entender políticamente cómo opera esta falsa dicotomía y cuáles son las consecuencias de comprarla. Cuando los mismos piratas que hoy se reúnen en Davos hicieron estallar el sistema financiero global a base de jugarse los ahorros de cientos de millones de familias en el casino y después decidieron aplicar a sangre y fuego la austeridad, los recortes y la violencia económica contra las mayorías trabajadoras, lo que nos decían la práctica totalidad de los medios de comunicación es que no había otra alternativa; que no había otro mundo posible. Tal es así, que la afirmación cristalizó en su propio acrónimo: «There Is No Alternative» (TINA). En España, tanto el PP como el PSOE se abonaron a ese mantra y eso acabó dando lugar al 15M y al final histórico del bipartidismo en nuestro país con la irrupción de Podemos. «Si tú me dices que no hay alternativa a mi precariedad y a mi opresión en tu sistema, entonces te dejo de escuchar y la alternativa la construyo yo con mis propias manos», fue lo que le dijeron millones de españoles a los dos partidos dinásticos del régimen del 78. Lo que estamos viendo estos días en Davos —y todos los días en los principales medios— es una suerte de TINA 2.0 o TAOTA («There Are Only Two Alternatives»). Ahora solamente hay dos alternativas: Pedro Sánchez o Milei. Lo que hay o el horror de la extrema derecha. El capitalismo de toda la vida o una versión mucho más salvaje y más violenta del mismo capitalismo. Tú eliges.

Esto no solamente es una estrategia electoral para concentrar el voto útil en el PSOE. Además, es una dicotomía falsa enormemente peligrosa. Es evidente que la praxis política de lo que se nos vende como los diques de contención al avance de la extrema derecha —Pedro Sánchez en España, Emmanuel Macron en Francia, Joe Biden en Estados Unidos, etc.— no son otra cosa que el business as usual con menores o mayores cantidades de maquillaje. Independientemente de lo que diga de ellos un ecosistema mediático gravemente escorado hacia la extrema derecha, ninguna persona mínimamente seria puede pensar que el modelo de organización social que representa Sánchez en España es algo diferente al capitalismo de toda la vida con un pequeño toque social. Y mantener la ficción de que esto es otra cosa al tiempo que se le dice a la gente que la única alternativa es la extrema derecha entraña un grave riesgo. Por mucho que los poderes mediáticos afines al PSOE intenten convencer a la gente más precaria de que todo va muy bien, la realidad material es la que es. Con Sánchez, los muy ricos están ganando más que antes y los que no son muy ricos están prácticamente igual. Si a esta realidad —que no se puede soslayar con ninguna cantidad de propaganda ya que millones de compatriotas la viven en su propia piel— se le añade la afirmación de que la única alternativa a ello es un gobierno de Feijóo con Abascal, puede perfectamente ocurrir que muchas personas acaben prefiriendo probar suerte con esa alternativa antes que seguir malviviendo en la situación actual. Si encima se intenta aplastar política y mediáticamente a la otra alternativa —la que propone la izquierda verdaderamente transformadora—, llegando incluso a negar su existencia, entonces se está construyendo una autopista de 10 carriles para que lleguen a los palacios de gobierno de los diferentes países del mundo aquellos a los que la progresía dice querer frenar.
https://diariored.canalred.tv/editorial/davos-o-capitalismo-socioliberal-o-capitalismo-salvaje/
Madrid –
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miércoles, 12 de mayo de 2021

Los medios de comunicación son los nuevos ejércitos

Pablo Iglesias
Los medios de comunicación son los nuevos ejércitos
Ana Rosa Quintana, Pablo Motos, Vicente Vallés o Susana Griso no son periodistas, son militares.
ANÁLISIS 

Pablo Iglesias ha dimitido. Se ha ido. No ha podido más. Lo han echado. Ha preferido proteger a su familia que seguir jugándose la vida por defender sus ideas de justicia. Ha dicho basta a los ataques, bulos, odio y veneno mediático y judicial del que ha sido víctima. El hombre al que las encuestas le otorgaban un 28% de intención de voto en 2014 se ha ido porque los medios de comunicación lo han convertido en el ser más odiado de España para evitar que fuera presidente del Gobierno.

Le preguntaba el otro día a una amiga personal de Pablo Iglesias cómo es él en privado y qué relación tiene con sus hijos. Me habló de un padre tierno, cariñoso y rabiosamente volcado en la educación de sus hijos, que se tiraba a jugar con sus tres niños en el suelo de casa y que cuadraba a diario la agenda para dormir siempre en casa y darle un beso de buenas noches a cada uno de ellos. El relato me parecía tan hermoso que se me hizo un nudo en la garganta de la emoción.  "Es como si me hablaras de otra persona, nadie lo diría” , le dije. A lo que ella me respondió: “Él es así, no como lo pintan los medios. Es tierno, cariñoso, cuida a su gente, te llama si intuye que estás mal y te habla siempre de una forma delicada para no herirte. Son los medios de comunicación quienes llevan siete años trabajando para que parezca que es el diablo y un macho alfa”.

La conversación lleva resonándome sin parar desde que Iglesias abandonó la política el pasado martes. Estudié Periodismo y tuve asignaturas que explicaban la estructura de propiedad de los medios. Los profesores me explicaron que los grandes medios de comunicación tienen la capacidad de dirigir un país a base de titulares y de convertir en un trapo a quien se atreva a defender al pueblo de la voracidad del poder económico. Por cuestiones que no vienen al caso, conozco algo la política argentina y el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, quien perdió las elecciones en 2015 después de años de tertulias, titulares y mentiras sobre su supuesta corrupción que años después ha quedado en nada.

Vi en directo cómo decenas de motos con cámaras siguieron a la expresidenta argentina, como si fuera el Tour de Francia, desde su casa hasta los juzgados a declarar cuando la denunció la oposición y como esos mismos medios de comunicación no hicieron la misma espectacularización cuando fue ella la que denunció a la derecha argentina por haberla estando espiando en una versión propia de las cloacas del Estado que han operado en España contra Pablo Iglesias. Una red parapolicial, creada por el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz y que conocían miembros de PP y PSOE, ha estado creando informes falsos contra Podemos, casi desde su nacimiento, que se filtraban a medios de comunicación que luego los difundían sabiendo de antemano que eran mentira y que habían sido mandados a fabricar. Que la gente piense que Venezuela ha financiado a Podemos se debe a informes policiales falsos que han sido reproducidos por los medios de comunicación. No creo que haya siglos para tapar esta vergüenza democrática que recae sobre el establishment mediático, político y judicial de España.

En una de las vistas orales, la expresidenta argentina le dijo al juez algo más o menos así: “Nos intentan acusar de que somos chorros (ladrones) porque lo que no pueden decir es que nos sientan en este banquillo por defender a los pobres frente al poder económico concentrado”. El kirchnerismo no sólo aprobó planes en contra de la pobreza extrema en un país rico como Argentina, sino que se atrevió a aprobar una ley para restringir la entrada del poder económico concentrado en la propiedad de los medios de comunicación. Es decir, aprobó una ley para evitar que lo que la gente lee, oye o ve esté en propiedad de pocas manos. O lo que es lo mismo, aprobó la democratización de un derecho fundamental como la información para que ningún grupo empresarial diera un golpe de Estado a través de los medios de comunicación de su propiedad.

El todopoderoso Grupo Clarín, vinculado con el Grupo Prisa (El País o la Ser), impugnó los artículos de la ley que limitaban al 25% el máximo de acciones que un grupo empresarial podía tener sobre un mismo medio de comunicación. En 2015, Cristina Fernández de Kirchnner perdió las elecciones, gracias a la violencia desmedida de los medios de comunicación. Su sustituto, Mauricio Macri, hijo de uno de los mayores empresarios del país, lo primero que hizo nada más llegar fue anular los artículos que limitaban  el peso que una misma corporación podía tener sobre la propiedad de los medios de comunicación. Ni que decir tiene que Macri contó con el apoyo inestimable del Grupo Clarín en Argentina y del Grupo Prisa en España, a pesar de que aumentó la pobreza en cuatro millones de personas y de que el país sudamericano se volvió a endeudar de nuevo con el FMI, después de que el kirchnerismo saldara toda la deuda externa que llevó a Argentina al colapso.

La violencia fue tal que la hija de Cristina Fernández de Kirchner acabó ingresada en una clínica de salud mental y se tuvo que ir fuera del país para poder alejarse del odio y la violencia de los medios de comunicación. El marido de Cristina Fernández, el también expresidente Néstor Kirchner, murió de un infarto en 2010. En realidad, más que medios de comunicación, sería más acertado si habláramos de ejércitos, que son propiedad del poder económico concentrado. Los nuevos golpes de Estado contra los progresistas del mundo ya no son militares, no hace falta. Un opositor denuncia sin base, un juez de instrucción abre una investigación que tarda años y los medios de comunicación informan sobre la investigación como si fueran hechos probados y hubiese una sentencia en firme. Horas y horas de difamación, señalamiento y mentiras o medias verdades, que es la peor forma de mentir, son suficiente para hacer caer la imagen pública de quien se atreva a desprivatizar una empresa que antes fue pública, subir el sueldo a los trabajadores, regular los precios del mercado del alquiler o ponerle límites al poder económico concentrado.

No son periodistas, son militares

Hoy ha sido Pablo Iglesias, ayer fue Cristina Fernández de Kirchner, anteayer fue Lula da Silva o Dilma Rousseff y mañana será Yolanda Díaz si dice que se tiene que cumplir el acuerdo de gobierno con el PSOE y derogar la reforma laboral en contra de la postura de Nadia Calviño, que no es más que una de las representantes del poder económico concentrado en el Consejo de Ministros. La democracia está herida de muerte cuando, como ocurre en España, dos grandes corporaciones, Mediaset (Telecinco, Cuatro) y Atresmedia (La Sexta, Onda Cero, Antena 3, Planeta), controlan la casi totalidad de lo que se lee, se oye o se ve por televisión. Ana Rosa Quintana, Pablo Motos, Vicente Vallés o Susana Griso no son periodistas, son militares. 

España debe ir pensando muy en serio, si hay algún político que se atreva a tanto sabiendo a qué se atiene, en regular los ejércitos comunicativos y ponerle límites al poder económico concentrado en la propiedad de lo que se ve, se lee y se oye. De la misma manera que uno de los mayores logros de la Transición fue democratizar el Ejército, en esta segunda transición que vive España es urgente democratizar los nuevos ejércitos, los medios de comunicación, si queremos que la democracia siga existiendo.

Los medios de comunicación han conseguido destruir la imagen pública de un hombre bueno, que tenía como objetivo acabar con la pobreza que sufre un tercio de la población española. Un tercio de gente en pobreza en la cuarta economía de la Eurozona es un delito de lesa humanidad. Los medios te dejan organizar un telemaratón para recaudar fondos contra la pobreza infantil, pero no te permiten preguntarte por qué hay niños y niñas pobres en un país rico y tomar medidas de redistribución de la riqueza para acabar con la pobreza en perjuicio de los que lo tienen todo y quieren todavía más. Si se te ocurre mirar de frente al poder económico concentrado, lo que te espera es un ejército cuyas bombas son televisiones, radios y periódicos que publican lo mismo en varios colores para que el pueblo crea que pluralidad es decir lo mismo con diferentes presentadores. Ya no hacen falta secuestros, torturas o aviones de la muerte para eliminar a líderes progresistas incómodos para el poder económico. Matar civilmente a un político incómodo es tan fácil como disparar mentiras y odio desde los medios de comunicación. A Pablo Iglesias no lo ha echado el pueblo, lo han matado civilmente los medios de comunicación. 

https://laultimahora.es/los-medios-de-comunicacion-son-los-nuevos-ejercitos/https://laultimahora.es/autor/raul-solis/

Por Raúl Solís / 9 de mayo de  2021 12:21

martes, 20 de marzo de 2018

Pablo Iglesias sobre "el juego de naipes" de los medios españoles


Pablo Iglesias sobre "el juego de naipes" de los medios españoles

El político español reflexionó sobre los medios de comunicación españoles durante su participación en el programa 'Conversando con Correa', presentado por el expresidente ecuatoriano


https://youtu.be/X2krQNG7n7s

 RT en Español
Publicado el 20 mar. 2018


Conversando con Correa': Pablo Iglesias


Conversando con Correa': Pablo Iglesias

https://youtu.be/7kbnOVlFVjw
En esta nueva edición de 'Conversando con Correa', el expresidente de Ecuador dialoga con Pablo Iglesias, líder de la formación política Podemos. En la charla, profundizan en las implicaciones existentes entre los poderes económicos y los medios de comunicación, y exploran alternativas saludables para la democracia
RT en Español Emitido en directo el 15 mar. 2018 

miércoles, 14 de marzo de 2018

La lección de Pablo Iglesias en Twitter a un diputado del PP sobre la Biblia

La lección de Pablo Iglesias en Twitter a un diputado del PP sobre la Biblia

Publicado: 14 mar 2018 22:34 GMT
José Alberto Martín-Toledano se burló de un supuesto error del líder de Podemos, pero este le demostró que tenía razón.
La lección de Pablo Iglesias en Twitter a un diputado del PP sobre la Biblia
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados. Madrid, 13 de junio de 2017.
Juan Medina / Reuters
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Durante su discurso en un pleno parlamentario monográfico sobre las pensiones, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se ha referido al pasaje bíblico de las plagas de Egipto para parodiar la crítica habitual que recibe su partido por parte de las formaciones más conservadoras: "Dice que nuestras propuestas no le gustan y que si nosotros gobernáramos llegarían las diez plagas de Egipto, pero en los ayuntamientos donde nosotros gobernamos se genera superávit".
Poco después, el diputado del PP por Ciudad Real José Alberto Martin-Toledano se burlaba del líder de Podemos en su cuenta de  Twitter: "Fijaros [sic] cómo se le dan las cuentas a Pablo Iglesias que habla de las 10 plagas de Egipto cuando fueron 7!!! Si no sabe ni contar hasta el 10 va a garantizar las pensiones?"
Sin embargo, según el Antiguo Testamento, las plagas fueron efectivamente diez. Y así se lo indicó Pablo Iglesias como respuesta, recomendando al diputado popular que volviera "a tomar clases de religión".
El diputado, por su parte, reconoció su error y se disculpó:
"Te honra reconocerlo. Cualquiera nos podemos equivocar. Saludos", respondió Pablo Iglesias.
La primera respuesta de Pablo Iglesias, especificando el número de plagas, se ha retuiteado más de 1.800 veces y supera los 4.500 'me gusta'. https://actualidad.rt.com/actualidad/265540-leccion-pablo-iglesias-twitter-diputado-biblia?utm_source=browser&utm_medium=aplication_chrome&utm_campaign=chrome