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lunes, 4 de febrero de 2019

Largo camino hacia la libertad | por MARIO VARGAS LLOSA

PIEDRA DE TOQUE TRIBUNA 

Largo camino hacia la libertad

Algún día, no lejano, se escribirá una gran novela tolstoyana sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro. Y el final será, por supuesto, un final feliz

venezuela
Algún día se escribirá un gran libro sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro, que recuerde los sufrimientos que ha padecido todos estos años sin cesar de resistir, pese a los torturados y a los asesinados, a la catástrofe económica —probablemente la más atroz que recuerde la historia moderna— que ha llevado a un país potencialmente muy rico a la hambruna colectiva y ha obligado a cerca de tres millones de ciudadanos a huir, a pie, a los países vecinos para no perecer por la falta de trabajo, de comida, de medicinas y de esperanza. Menos mal que el martirio de Venezuela parece llegar a su fin, gracias al nuevo ímpetu que han inoculado Juan Guaidó y otros jóvenes dirigentes a la resistencia.
Parece imposible, ¿no es cierto?, que una dictadura rechazada por todo el mundo democrático, la OEA, la Unión Europea, el Grupo de Lima, las Naciones Unidas y, cuando menos, por tres cuartas partes de su población, pueda sobrevivir a esta última arremetida de la libertad con la proclamación, por la Asamblea Nacional de Venezuela (el único organismo más o menos representativo del país), de Juan Guaidó como presidente encargado de convocar nuevas elecciones que devuelvan a la nación la legalidad perdida. Y, sin embargo, el tirano sigue todavía allí. ¿Por qué? Porque las Fuerzas Armadas aún lo protegen y han tendido un escudo protector en torno suyo. Los hemos visto, allí en la televisión, a esos generales y almirantes empastelados de medallas, mientras el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, juraba lealtad al régimen espurio. Lo que explica esta supuesta lealtad no son afinidades ideológicas. Es el miedo. El recurso del que se valió Chávez, y que continuó Maduro con esta cúpula militar para asegurar su complicidad, fue comprarla, entregándole prácticamente el negocio del narcotráfico, de tal manera que buen número de estos oficiales se han hecho ricos y tienen sus fortunas en paraísos fiscales. Pero casi todos ellos están fichados internacionalmente y saben que, cuando caiga el régimen, irán a la cárcel. Las promesas de amnistía que les ha hecho llegar Guaidó no los tranquilizan, porque sospechan que no valen fuera del territorio venezolano, y sus sucias operaciones están perseguidas y serán penadas por tribunales internacionales a lo largo y ancho del planeta.
Es indispensable que los países e instituciones internacionales multipliquen la presión contra Maduro
¿Pero por qué no se rebelan, entonces, contra la tiranía de Maduro esos jóvenes oficiales —tenientes, capitanes— y soldados a los que golpea la atroz crisis económica igual que al resto de la población venezolana? Por una razón también muy simple. Por la vigilancia estricta e implacable que ejercen sobre las Fuerzas Armadas de Venezuela los técnicos y profesionales de Cuba, a quienes el comandante Chávez entregó prácticamente el control de la seguridad militar y civil del régimen que implantó. Se trata de algo sin precedentes; un país renuncia a su soberanía y entrega a otro el control total de sus Fuerzas Armadas y policiales. Y los comunistas, como ha sido comprobado hasta la saciedad, arruinan la economía, destruyen las instituciones representativas, regimentan y aplastan la cultura, pero han llevado la censura y la represión de toda forma de insumisión y rebeldía a poco menos que la perfección artística. No olvidemos que todas las instituciones militares venezolanas han sido sometidas a purgas sistemáticas y que hay varios cientos de oficiales expulsados o encarcelados por no ser considerados “seguros” para la dictadura.
Sin embargo, la URSS se desplomó como un castillo de naipes, y también sus satélites centroeuropeos se desmoronaron y hoy día son verdaderos baluartes contra aquel régimen que había prometido bajar el paraíso a la tierra y más bien creó las peores satrapías que conoce la historia. El régimen de Maduro se ufana de la protección que le prestan dictaduras como la rusa, la china, la turca, y la solidaridad de otras tiranías latinoamericanas como Cuba, Nicaragua o Bolivia. Vaya compañeros de viaje, para quienes vale el famoso refrán: “Mira con quién andas y te diré quien eres”. En el caso de Rusia y de China, ambos países han hecho préstamos tan extravagantes a la dictadura de Maduro —que sólo sirvieron para agravar la corruptela reinante— que temen, con muchísima razón, que jamás podrán cobrarlos. Lo tienen bien merecido: querían asegurarse fuentes de materias primas fortaleciendo económicamente a una tiranía corrupta y lo más probable es que terminen siendo también parte de sus víctimas. La fiera que va a morir se defiende con uñas y dientes y no hay duda que el régimen, ahora que se siente acorralado y presiente su fin, puede causar mucho dolor y derramar todavía más sangre inocente. Por eso es indispensable que los países e instituciones democráticas internacionales multipliquen la presión contra el Gobierno de Maduro, extendiendo los reconocimientos a la presidencia de Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional, y logrando el aislamiento y la orfandad del régimen a fin de precipitar su caída antes de que haga más daño del que ha causado a la desdichada Venezuela.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo ha dicho con claridad: “No hay nada que negociar con Maduro”. Todos los intentos de diálogo se han visto frustrados porque la dictadura pretendía utilizar las negociaciones sólo para ganar tiempo, sin hacer la menor concesión, y conspirando sin tregua, gracias a la ayuda que le prestaban gentes ingenuas o maquiavélicas, para sembrar la discordia entre las fuerzas de oposición. Las cosas han ido ya demasiado lejos y la primera prioridad es ahora acabar cuanto antes con la dictadura de Maduro a fin de que se convoquen elecciones libres y los venezolanos puedan por fin dedicarse a la reconstrucción de su país.
Los intentos de diálogo se han visto frustrados porque la dictadura pretendía utilizar la negociación para ganar tiempo
La movilización del mundo democrático, empezando por los países occidentales, ha sido algo sin precedentes. Yo no recuerdo haber visto nada parecido en los muchos años que tengo. Al mismo tiempo que diversos gobiernos, empezando por los Estados Unidos y Canadá y los principales países europeos, reconocían a Guaidó como presidente, la Unión Europea, la OEA, las Naciones Unidas y todos los países democráticos latinoamericanos, con excepción de Uruguay y México (algo previsible), rompían con la dictadura y se movilizaban a fin de apresurar la caída del régimen sanguinario de Maduro. No hay que olvidar, en estos momentos en que por fin se ve una luz al final de este largo camino, que nada de esto hubiera sido posible sin el sacrificio del pueblo de Venezuela, que, si en un primer momento se rindió a los cantos de sirena de Chávez, luego reaccionó con ejemplar valentía y ha mantenido todos estos años su resistencia, sin dejarse amilanar por la ferocidad de la represión.
Gracias Julio Borges, María Corina Machado, Leopoldo López, Lilian Tintori, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Juan Guaidó y los miles de miles de mujeres y hombres que los siguieron todos estos años demostrando en las calles, y en los calabozos y en el exilio, que América Latina ya no es, como en el pasado, tierra de sátrapas y de ladrones, y que un pueblo que ama la libertad no puede ser indefinidamente encadenado. Algún día, no lejano, un retoño de uno de esos grandes escritores que ha dado ya Venezuela a nuestra lengua escribirá esa gran novela tolstoyana sobre lo que ocurrió y está ocurriendo allá. Y el final será, por supuesto, un final feliz.
Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2018. © Mario Vargas LLosa, 2019.
https://elpais.com/elpais/2019/02/01/opinion/1549036512_989959.html?id_externo_rsoc=TW_CC

domingo, 3 de febrero de 2019

¡Atención #Venezuela! Estos son los próximos pasos que daremos como parte de nuestra ruta. Vamos a ejercer nuestras competencias para atender la crisis, restablecer la democracia y lograr la libertad. ¡Vamos juntos, que #VamosBien! Pendientes el #12Feb! | Juan Guaidó (@jguaido)

Dos jefes militares de EE.UU. visitan la zona fronteriza de Colombia con Venezuela

El jefe del Comando Sur, almirante Craig Faller, llegó el jueves a Cúcuta

El jefe del Comando Sur, almirante Craig Faller, llegó el jueves a Cúcuta - ABC

Dos jefes militares de EE.UU. visitan la zona fronteriza de Colombia con VenezuelaSu presencia desata la especulación tras la enigmática nota de Bolton sobre los «5.000 soldados en Colombia»@Poly Martínez | Bogotá Actualizado: 02/02/2019 15:34hNadie da razón de los 5.000 soldados que, al menos sobre el papel y no en tierra colombiana, estaría preparando el gobierno de Estados Unidos para presionar la salida de Nicolás Maduro o disuadirlo de generar una crisis fronteriza para tapar la implosión interna a la que ha conducido a Venezuela. El primer movimiento en el tablero lo hizo, el pasado 29 de enero, el Asesor de Seguridad Nacional del gobierno de Trump, John Bolton, un curtido diplomático que dejó ver en su libreta de notas una simple pero mediática anotación: «Afganistán, damos la bienvenida a los diálogos… 5.000 tropas a Colombia». Desde entonces el escándalo ha corrido como la pólvora y la mecha de las especulaciones no ha dejado de arder.La diplomacia y el juego político internacional están plagados de gestos. Y también de errores, que en este caso resultarían de desconocer el rechazo que causa en la región cualquier intervención militar por parte de Estados Unidos. Una cosa es que caiga Maduro y otra que el gobierno de Trump entre a sacudir la estantería.Además, y esto no es menor, para poder enviar esas tropas, el Ejecutivo debe pedir autorización al congreso estadounidense. También el presidente colombiano Iván Duque tendría que solicitar permiso al Senado colombiano, pues requiere su autorización para el tránsito de tropas extranjeras por suelo de la república. Los demócratas ya le anunciaron a Trump que no respaldarán una acción armada, y cabría esperar que los partidos de oposición colombianos y la opinión pública nacional, rechazarían cualquier aventura militarista a lo largo de una frontera de más de 2.200 kilómetros.Mientras los especialistas siguen debatiendo las implicaciones y los más alarmistas ven la antesala de la tercera guerra mundial en esta esquina norte de América del Sur, dado el respaldo de Rusia y China al régimen de Maduro, el teatro de guerra sigue avanzando. El martes pasado Colombia movió tanquetas a la frontera, argumentando la necesidad de reforzar la seguridad de la zona por la presencia de grupos armados ilegales; y el jueves el jefe del Comando Sur, almirante Craig Faller, llegó al país para visitar la zona fronteriza de Cúcuta, donde sostuvo reuniones con miembros de las fuerzas armadas colombianas. Allí mismo, dos días antes, había estado en la zona el comandante del Ejército Sur de EE.UU., general Mark Stammer.Esta semana de amenazas y gestos beligerantes la cerró el asesor Bolton, quien el viernes en la mañana prometió a Maduro que, de no abandonar el Palacio de Miraflores, le tiene lista una celda en la prisión de Guantánamo, ubicada justamente en un pedacito de Cuba que tiene en arriendo EE.UU. desde 1903 y donde opera una prisión de alta seguridad que guarda talibanes, terroristas y tendría espacio para dictadores de diferente cuño. https://www.abc.es/internacional/abci-jefes-militares-eeuu-visitan-zona-fronteriza-colombia-venezuela-201902020238_noticia.htmlJefe del Comando Sur de EEUU llegó a Cúcuta para recorrer la frontera con VenezuelaPor Caraota Digital 30 enero, 2019 



Craig Faller, comando sur
Foto: Cortesía _Caraotadigital.

El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, llegó este miércoles a Cúcuta, Colombia. El militar estadounidense recorrerá  la frontera con Venezuela.

El objetivo de la visita de Faller, reportaron medios colombianos, es para reforzar la seguridad migratoria y las alianzas entre Colombia y Estados Unidos.

Este martes por la noche se observó un movimiento de tanques militares al norte de Santander. Se desplazaban hacia el puente Internacional Simón Bolívar que conecta a Colombia con Venezuela.
Recientemente se generó además un debate por una nota en el cuaderno de el secretario de Estado de Estados Unidos, John Bolton. Allí se leía “5.000 tropas a Colombia”, hecho que el propio gobierno de Colombia afirmó desconocer.
Lea también: Colombia prohibió el ingreso de 200 personas cercanas a Maduro 
http://www.caraotadigital.net/internacionales/jefe-del-comando-sur-de-eeuu-llego-a-cucuta-para-recorrer-la-frontera-con-venezuela/

viernes, 1 de febrero de 2019

Mike Pence informa que la DEA se encuentra tras la narcodictadura de Maduro

Mike Pence informa que la DEA se encuentra tras la narcodictadura de Maduro


Foto cortesía de Bustle
Tras las innumerables sanciones que el gobierno de Estados Unidos le ha interpuesto a varios funcionarios chavistas por actos de corrupción, así como a empresarios que supuestamente no tienen nada que ver con la revolución, tal es el caso de los directivos del canal de Globovisión, el vicepresidente de EEUU le lanzó una tremenda amenaza a la dictadura de Nicolás Maduro en materia de drogas.
Redacción Venezuela Al Día
El segundo al mando en la presidencia de EEUU Mike Pence, informó este jueves en rueda de prensa, que las investigaciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) han apuntado al corrupto régimen de Nicolás Maduro.
.@DEAHQ’s investigations have targeted the corrupt narco-dictatorship of Nicolas Maduro. Freedom is rising in Venezuela, and the efforts of the @DEAHQ have made a difference in empowering the people of Venezuela to reclaim their liberty.
6.638 personas están hablando de esto
Y mediante su cuenta en la plataforma social Twitter, el vicepresidente americano añadió que “la libertad está aumentando en Venezuela, y los esfuerzos de la DEA han hecho una diferencia en empoderar al pueblo de Venezuela para reclamar su libertad”.

Reino Unido apuesta por el “coraje” de Guaidó para defender las instituciones de Venezuela


La rueda de prensa que sostuvo Pence fue luego de reunirse con los directores la agencia. “El trabajo de los hombres y las mujeres en la DEA son tan difíciles y peligrosos”, puntualizó. http://www.venezuelaaldia.com/2019/01/31/mike-pence-dea-informa-narcodictadura-maduro/

miércoles, 30 de enero de 2019

Sí, Venezuela es una catástrofe socialista| Por Bret Stephens

THE NEW YORK TIMES
Sí, Venezuela es una catástrofe socialista
OPINIÓN - Por Bret Stephens
28 de enero de 2019
Un mural del presidente Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela (Meridith Kohut / The New York Times)
Un mural del presidente Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela (Meridith Kohut / The New York Times)
La palabra "socialismo" es evidente por su ausencia en gran parte de la cobertura noticiosa de la crisis política de Venezuela. Sí, todo observador sensato está de acuerdo en que el país más rico de América Latina, situado en la cima de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, es un caso de desastre económico, un desastre humanitario y una dictadura cuya desaparición no puede llegar lo suficientemente pronto.
Pero… ¿socialista? ¡Ni pensarlo!.
O eso dice una línea argumental que insiste en que el buen nombre del socialismo no debe ser empañado por los resultados de la experiencia. Sobre Venezuela, lo que es más probable que se lea es que la crisis es producto de la corrupción, el amiguismo, el populismo, el autoritarismo, la dependencia de los recursos, las sanciones y los engaños de Estados Unidos, e incluso los residuos del capitalismo mismo. No menciones la palabra con "S" porque, ya sabes, está funcionando muy bien en Dinamarca.
Curiosamente, no es así como los admiradores del régimen venezolano solían hablar del "socialismo del siglo XXI", como lo apodó Hugo Chávez. El difunto presidente venezolano, dijo el británico Jeremy Corbyn, "nos mostró que hay una forma diferente y mejor de hacer las cosas. Se llama socialismo, se llama justicia social, y es algo hacia lo que Venezuela ha dado un gran paso". Noam Chomsky se mostró igualmente entusiasmado cuando elogió a Chávez en 2009. "Lo que es tan emocionante de visitar por fin Venezuela", dijo el lingüista, es que "puedo ver cómo se está creando un mundo mejor y puedo hablar con la persona que lo ha inspirado".
Tampoco muchos de los admiradores de Chávez estaban demasiado preocupados por los lados más tenebrosos de su régimen. Chomsky se retractó de algunos de sus elogios a medida que Venezuela se volvía más abiertamente dictatorial, pero otros en la izquierda no eran tan aprensivos. En un largo obituario en The Nation, el profesor de la Universidad de Nueva York Greg Grandin opinó que “el mayor problema que enfrentó Venezuela durante su gobierno no fue que Chávez fuera autoritario, sino que no lo fue lo suficiente”.
Por lo menos Grandin admitió implícitamente que el socialismo en última instancia requiere coerción para lograr sus objetivos políticos; de lo contrario, forma parte de la naturaleza humana que la gente encuentre escapatorias y soluciones para mantener como puedan la mayor parte de sus propiedades.
Eso es más de lo que se puede decir de algunos de los antiguos defensores de Chávez, que preferirían olvidar cuán cerca estaba Venezuela de la escritura socialista ortodoxa. ¿Gasto gubernamental en programas sociales? Verificado: De 2000 a 2013, el gasto aumentó al 40 por ciento del P.I.B., desde el 28 por ciento. ¿Aumentar el salario mínimo? Verificado. Nicolás Maduro, el actual presidente, lo hizo no menos de seis veces el año pasado (aunque no hace ninguna diferencia frente a la hiperinflación). ¿Una economía basada en cooperativas, no en corporaciones? Verificado de nuevo. Como Naomi Klein escribió en su adulador libro de 2007, "La Doctrina del Choque", "Chávez ha hecho de las cooperativas una prioridad política máxima… Para el 2006, había aproximadamente 100.000 cooperativas en el país, empleando a más de 700.000 trabajadores".
Y, para que no se nos olvide, todo esto se hizo cuando Chávez ganó una elección tras otra durante los años de auge petrolero. De hecho, uno de los principales puntos de venta del chavismo a sus seguidores occidentales no era sólo que era un ejemplo de socialismo, sino también de socialismo democrático.
Si las prescripciones en materia de políticas públicas eran familiares, las consecuencias fueron asimismo predecibles.
El exceso de gastos del gobierno creó déficits catastróficos cuando los precios del petróleo cayeron en picado. Las cooperativas de trabajadores terminaron en manos de compinches políticos incompetentes y corruptos. El gobierno respondió a sus problemas presupuestarios imprimiendo dinero, lo que provocó la inflación. La inflación llevó a controles de precios, lo que provocó escasez. La escasez provocó protestas, represión y destrucción de la democracia. De ahí la hambruna generalizada, la escasez crítica de médicos, una explosión en la criminalidad y una crisis de refugiados que rivaliza con la de Siria.
Todo esto solía ser bastante obvio, pero en la época de Alexandria Ocasio-Cortez hay que explicarlo todo de nuevo. ¿Por qué el socialismo nunca funciona? Porque, como Margaret Thatcher explicó, "al final el dinero de los demás se agota".
¿Y ahora qué? La administración Trump dio exactamente el paso correcto al reconocer al líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como el presidente constitucional legítimo de Venezuela. Puede reforzar su seguridad personal al advertir a los generales venezolanos que si Guaidó sufre algún daño ellos sufrirán también. Puede mejorar la posición política del nuevo presidente al proporcionarle acceso a fondos que pueden ayudarle a establecer un gobierno alternativo y atraer a figuras vacilantes en el grupo de Maduro para que cambien de bando. Puede poner a Venezuela en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, y advertir a Cuba que volverá a la lista si continúa ayudando al aparato de inteligencia de Caracas.
Y puede ayudar a preparar inmunidad legal y un avión para Maduro, su familia y otros miembros destacados del régimen si aceptan renunciar ahora. Seguramente hay un recinto en La Habana donde esa banda pueda pasar sus días sin tiranizar a una nación.
Mientras tanto, la lección más grande de la catástrofe de Venezuela debe ser aprendida. Veinte años de socialismo, animados por Corbyn, Klein, Chomsky y compañía, llevaron a la ruina de una nación. Puede que ellos no se sientan muy avergonzados, y mucho menos perjudicados personalmente, por lo que ayudaron a hacer. Ahora bien, el resto de nosotros debemos ocuparnos de que nunca nos pase esa tragedia.
Copyright: 2019 New York Times News Service.
ttps://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2019/01/28/si-venezuela-es-una-catastrofe-socialista/

viernes, 25 de enero de 2019

Venezuela contiene el aliento ante una etapa llena de incógnitas

Venezuela contiene el aliento ante una etapa llena de incógnitas

El país vuelve a una normalidad aparente después de la gran marcha opositora. El anuncio de Guaidó multiplica las expectativas de sus seguidores


Un manifestante protesta contra Nicolás Maduro el miércoles. En vídeo, quién apoya a quién en Venezuela. 
Venezuela regresó el jueves a un aparente estado de normalidad después de las marchas opositoras que el día anterior movilizaron a cientos de miles de personas y el comienzo de un proceso de transición proclamado por el anuncio de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional. El tráfico volvió a fluir en Caracas, en los alrededores de la plaza de Altamira, símbolo de los críticos con el chavismo, los disturbios y los bloqueos de la calzada dieron paso de nuevo a la rutina en el municipio de Chacao. Incluso al cruzar el sector popular de Catia, escenario de saqueos y violentos enfrentamientos en los últimos días, no se percibía el nivel de tensión que precedió a la manifestación.
La jornada del miércoles supuso un punto de inflexión en el choque entre la oposición y el Gobierno de Nicolás Maduro, pero ahora el país contiene el aliento ante una etapa llena de incógnitas. El anuncio de Guaidó, que se proclamó presidente interino y de inmediato recibió el apoyo sin matices de Estados Unidos y de las principales potencias de la región con la excepción de México, multiplicó las expectativas de millones de venezolanos hartos del régimen. Del desarrollo de ese movimiento, que ha dejado de ser estrictamente simbólico al haber tenido consecuencias políticas, depende ahora la viabilidad de una nueva etapa.
Los últimos años han estado marcados en Venezuela por una deriva institucional sin precedentes. En medio hubo decenas de convocatorias y fechas simbólicas con las que los opositores buscaban el quiebre del régimen. Todas ellas se quedaron en simples sobresaltos. El chavismo y las fuerzas armadas, que tardaron unas horas en calificar de “golpe de Estado” las palabras de Guaidó, siempre han logrado restablecer su propio orden. Y la población, incluso amplísimos sectores de las clases populares, cada vez iba incubando más frustración. Sin embargo, desde las protestas de 2017 no se veía en el país una muestra de hartazgo colectivo de estas características. Las que comenzaron esta semana ya han dejado más de 25 muertos y un saldo de alrededor de 300 detenidos.
La diferencia es que hoy la oposición asegura tener un plan más definido y un apoyo internacional que va más allá de las declaraciones de solidaridad. “Hermanos y hermanas, estamos dando pasos importantes, haciendo lo que debemos hacer para lograr un Gobierno de transición y tener elecciones libres. Recuerden siempre que, si resistimos e insistimos esta lucha valdrá la pena”, manifestó el presidente de la Asamblea Nacional, el Parlamento elegido en 2015 que sigue funcionando pese a haber sido anulado de facto por el oficialismo hace dos años.
¿En qué se traducen esos pasos? Según aseguró Guaidó en su cuenta de Twitter, ya se trata de “resultados concretos”. En primer lugar, el envío de 20 millones de dólares para ayuda humanitaria anunciado por el secretario de Estado de Estados Unidos. En segundo lugar, el haber recibido el respaldo de otra institución que en América garantiza el acceso a fondos. “El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) manifiesta su voluntad de trabajar con el presidente interino de Venezuela para asegurar la continuidad de nuestro apoyo al desarrollo del pueblo venezolano”, dijo Luis Alberto Moreno, responsable de esa institución. A eso se suma el reconocimiento recibido por la Administración de Donald Trump, de Canadá, Brasil Colombia, Argentina, Perú, Ecuador o Chile.

Acusaciones de Maduro

Ante el incremento de la presión internacional e interna, Maduro, apoyado por las fuerzas armadas, lanzó este jueves algunas acusaciones habituales. “El Gobierno de EE UU está empujando a la derecha opositora a un estado de locura, violencia y caos”. El sucesor de Hugo Chávez, que el pasado 10 de enero empezó un segundo mandato que la oposición considera ilegítimo, llamó a la población, las comunidades, las familias a convertirse en “defensores activos de la paz”. Ordenó la salida antes del domingo de todos los diplomáticos estadounidenses y anunció el regreso de los funcionarios venezolanos en ese país.
El líder chavista, que cuenta con el apoyo político de Rusia, China y Turquía, se dirigió también al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y al de Uruguay, Tabaré Vázquez, para agradecerles su postura a favor de un proceso de negociación. “Yo al Gobierno de México y al de Uruguay les digo: ‘Estoy de acuerdo con una iniciativa diplomática de diálogo”, continuó durante la inauguración del año judicial. Y dejó a todos claro que seguirá en el poder al menos hasta el 2025. “Pretenden imponer un Gobierno paralelo, un Gobierno de payasos”, enfatizó. “El Gobierno que presido seguirá gobernando (…) seguiremos gobernando, aplicando la ley”, recalcó.
https://elpais.com/internacional/2019/01/25/america/1548377198_088379.html

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