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miércoles, 25 de febrero de 2026

Banco Central: cuando el empleo marca récord… y la informalidad aún dicta las reglas | Gobierno del presidente Luis Abinader resalta cifras históricas de empleo en 2025 con 133,915 nuevos ocupados

 Banco Central

Editorial | Banco Central: cuando el empleo marca récord… y la informalidad aún dicta las reglas

Hay cifras que, por sí solas, cuentan una historia de avance. Y hay cifras que, al mirarlas con más calma, obligan a formular preguntas incómodas. Los datos difundidos por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) sobre el mercado laboral en 2025 —y destacados por el gobierno— pertenecen a ambas categorías: son una señal potente de dinamismo económico, pero también un recordatorio de lo mucho que falta para convertir el crecimiento en bienestar sostenido y empleo de calidad para la mayoría. 

Las cifras que entusiasman (y que conviene entender)

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), el país registró en 2025 un aumento interanual promedio de 133,915 personas ocupadas, elevando el total promedio de ocupados a 5,139,951.
Más relevante aún: 131,901 de esos nuevos ocupados —el 98.5%— se generaron en la formalidad, lo que empujó la tasa de informalidad promedio a 54.1%, por debajo del 55.5% de 2024. 

En el cuarto trimestre de 2025 (octubre-diciembre), el total de ocupados alcanzó 5,168,878, con 117,948 nuevos empleos netos frente al mismo período del año previo. De esos, el 72.7% (85,764) fue formal y el 27.3% (32,184) informal; la informalidad trimestral se ubicó en 54.2%, 0.6 puntos menos que un año antes.

A esto se suman dos hitos estadísticos que hablan de un mercado de trabajo “encendido”: la tasa de ocupación promedió 62.9% y la tasa global de participación 66.2%, ambas en niveles históricos para la serie anual.
Y del lado del desempleo, la desocupación abierta (SU1) se colocó en 5.0% (promedio anual y también en oct-dic), mientras la subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2% al cierre del año. 

En limpio: más gente trabajando, más participación y más empleo formal. Es una combinación que cualquier economía quisiera mostrar.

Lo que el récord sugiere: avance real en la “calidad” del empleo

Que casi todo el empleo neto del año provenga de la formalidad es, sin duda, la señal más importante del informe. Porque el empleo formal no solo “cuenta” como ocupación: suele significar cotización, cobertura, trazabilidad, crédito, estabilidad y, sobre todo, una relación laboral menos vulnerable. El propio BCRD atribuye a ese crecimiento formal la reducción de la informalidad desde el pico observado en pandemia, cuando el indicador llegó a 58.9%. 

Este punto merece una lectura estratégica: la formalidad se construye. No aparece por azar. La estabilidad macro, la recuperación sectorial, la inversión y la certidumbre regulatoria suelen ser parte del “combo” que empuja al empleador a formalizar y al trabajador a preferir un puesto con protección.

Pero la calidad del empleo no se mide solo por la condición formal. También cuenta el ingreso real, la productividad, la jornada, la protección efectiva, la movilidad y la posibilidad de ascenso. Y ahí es donde el país se juega el próximo capítulo.

La pregunta clave: ¿por qué, con récord, seguimos con 54% de informalidad?

Aquí está el núcleo del debate. Celebrar el descenso de la informalidad es justo. Pero 54.1% (promedio anual) significa que más de la mitad de los ocupados permanece fuera o en los márgenes del sistema de protección.
Y aunque el Banco Central señala que el país se ubica “en torno a la mediana regional” en comparación con otras economías latinoamericanas, eso no debe funcionar como consuelo: debe operar como punto de partida para acelerar la transición.

Porque la informalidad, en la práctica, implica:

  • Menos acceso real a seguridad social y pensiones.
  • Mayor fragilidad ante choques (salud, inflación, desaceleración).
  • Menor productividad promedio.
  • Menos recaudación y menor capacidad estatal de invertir en servicios.

El reto 2026 no es solo crear empleo; es formalizarlo de forma sostenida y masiva.

Empleo femenino: un avance que exige políticas de apoyo (para que no sea coyuntural)

El informe también destaca que la generación de empleo se concentró “principalmente en la población femenina”, sugiriendo una mayor integración de la mujer al mercado laboral.
Esta tendencia es positiva, pero plantea otra agenda: ¿en qué sectores y condiciones se está insertando la mujer? La integración no puede quedar confinada a nichos de baja remuneración o alta rotación. El país debería leer este dato como mandato para: 

  • Expandir redes de cuidados (guarderías, estancias, atención a dependientes).
  • Mejorar la empleabilidad con formación técnica y digital.
  • Promover entornos laborales seguros y con movilidad interna.

Un crecimiento con rostro femenino es un hito; convertirlo en progreso con equidad es la tarea.

Banco Central y ENCFT: por qué la credibilidad estadística importa tanto

Más allá del debate político, el valor de este informe es institucional: cuando un país mide bien su mercado laboral, puede diseñar mejor su política pública. La ENCFT se ha vuelto la columna vertebral para leer ocupación, participación, desempleo e informalidad con consistencia metodológica y periodicidad. 

En una región donde la confianza en las cifras suele erosionarse, el rol técnico del Banco Central —como emisor de datos y como referencia— aporta una ganancia silenciosa: reduce la incertidumbre, mejora el análisis y obliga a que el debate público se ancle en evidencia, no en consignas.

Agenda editorial (propositiva): del récord a la transformación

Si 2025 dejó números históricos, 2026 debería enfocarse en consolidar y profundizar. Algunas líneas de acción razonables:

  1. Formalización “inteligente” para micro y pequeños negocios
    Menos fricción para registrarse, declarar y cotizar; más beneficios visibles por formalizar.

  2. Formación técnica ligada a demanda real
    Empleo formal crece cuando hay capacidades. Alianzas empresa–centros técnicos con metas medibles.

  3. Productividad como política laboral
    No hay mejora salarial sostenible sin productividad. El empleo récord debe convertirse en empleo mejor pagado.

  4. Cuidado y empleabilidad femenina
    Si el empleo creció con mayor peso femenino, el siguiente paso es asegurar permanencia y ascenso.

  5. Fiscalización focalizada y simplificación
    No se formaliza solo “persiguiendo”; se formaliza también haciendo que cumplir sea más fácil que evadir.

  6. Lectura territorial del empleo
    Los promedios nacionales esconden brechas provinciales. La política laboral debe tener enfoque territorial.

Conclusión: buenas noticias… con responsabilidad

Los datos del Banco Central muestran un cierre de 2025 con ocupación cerca de máximos y desempleo en niveles históricamente bajos, con un rasgo especialmente valioso: el peso del empleo formal en la expansión del trabajo.
Pero el mismo informe deja claro el desafío: la informalidad sigue siendo la regla para una mayoría, y ese hecho limita el impacto social del crecimiento.

En definitiva, el récord es una señal de que el país puede. Ahora toca lo más difícil: convertir la estadística favorable en un contrato social más justo, donde trabajar no sea solo “tener ocupación”, sino tener protección, ingresos dignos y futuro,

Autor_ @GuasabaraEditor: Luis Orlando Díaz Vólquez

Fuentes: [presidencia.gob.do], [elnacional.com.do]

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22 de Febrero 2026 | Empleo

Santo Domingo.- El gobierno del presidente Luis Abinader resaltó los resultados presentados por el Banco Central de la República Dominicana, los cuales indican que la economía dominicana registró un aumento interanual promedio de 133,915 personas más trabajando durante el año 2025, elevando el total promedio de personas ocupadas a 5,139,951 trabajadores, según los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT).

El crecimiento del empleo estuvo impulsado principalmente por la generación de puestos formales, que aportaron 131,901 nuevos ocupados, equivalentes al 98.5 % del total, lo que contribuyó a que la tasa de informalidad promedio descendiera a 54.1 % en 2025, inferior en 1.4 puntos porcentuales respecto al 55.5 % registrado en 2024.

Al cierre del cuarto trimestre (octubre-diciembre) de 2025, el total de ocupados alcanzó los 5,168,878 trabajadores, para un incremento interanual de 117,948 nuevos empleos netos. De este total, el 72.7 % (85,764) correspondió a trabajadores formales, mientras que el 27.3 % (32,184) fueron informales. En ese período, la tasa de informalidad se situó en 54.2%, 0.6 puntos porcentuales por debajo del mismo trimestre del año anterior.

El informe destaca que la generación de empleos estuvo concentrada principalmente en la población femenina, reflejando una mayor integración de la mujer al mercado laboral.

En cuanto a los principales indicadores del mercado de trabajo, la tasa de ocupación promedió 62.9 % en 2025 y la tasa global de participación alcanzó 66.2 %, ambos valores históricos en sus respectivas series anuales, evidenciando una elevada participación relativa en el mercado laboral.

Respecto a la tasa de desocupación abierta (SU1), esta se ubicó en 5.0 % tanto en el promedio anual como en el trimestre octubre-diciembre de 2025, mostrando una reducción de 0.1 puntos porcentuales en comparación con 2024. Asimismo, la tasa de subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2 % al cierre del año.

El Banco Central resaltó que el crecimiento sostenido del empleo formal ha permitido reducir significativamente la informalidad desde el máximo histórico de 58.9 % registrado durante la pandemia, manteniendo al país en torno a la mediana regional en comparación con otras economías de América Latina.

La institución indicó que la expansión del empleo, principal fuente de ingresos de los hogares, junto con los programas sociales implementados, ha fortalecido el poder adquisitivo de la población y contribuido a que más dominicanos superen el umbral de la pobreza monetaria.

Con estos resultados, el mercado laboral dominicano cerró 2025 con indicadores de ocupación cercanos a máximos históricos y niveles de desempleo en torno a sus mínimos desde el inicio de la serie estadística de la ENCFT en 2014.

https://presidencia.gob.do/noticias/gobierno-del-presidente-luis-abinader-resalta-cifras-historicas-de-empleo-en-2025-con

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Del récord de empleo a la “segunda ola” del desarrollo: formalización, productividad y cohesión social en la República Dominicana (2026)

Firma: Luis Orlando Díaz Vólquez
Fecha: 23 de febrero de 2026


Resumen

La República Dominicana cerró 2025 con señales laborales que merecen ser leídas como un hito estadístico y, al mismo tiempo, como una advertencia estructural: el país alcanzó un promedio anual de 5,139,951 personas ocupadas y sumó 133,915 nuevos ocupados netos, con tasas récord de ocupación (62.9%) y participación (66.2%), mientras el desempleo abierto (SU1) se ubicó en 5.0%. En paralelo, casi todo el crecimiento neto de empleo provino de la formalidad (131,901 nuevos ocupados formales; 98.5%), lo que contribuyó a reducir la informalidad promedio a 54.1% (−1.4 p.p. respecto a 2024). [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

La buena noticia es evidente: se crea empleo y se formaliza más que antes. La noticia incómoda también: más de la mitad de la población ocupada continúa en la informalidad, un “techo de cristal” que limita productividad, cobertura contributiva y sostenibilidad de la protección social, como advierte CEPAL en lecturas sobre el caso dominicano. Este artículo sostiene una tesis: 2025 confirma capacidad de expansión laboral; 2026 debe convertirse en el año de la transformación cualitativa del trabajo, con una agenda que conecte formalización, productividad, ingresos reales y estabilidad fiscal. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [bavaronews.com] [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]


1. El dato como punto de partida: crecimiento sí, pero con composición

Las cifras del Banco Central basadas en la ENCFT ofrecen una lectura que trasciende el titular del récord: el mercado laboral no solo creció, sino que cambió su composición al concentrar el incremento en el empleo formal. De los 133,915 nuevos ocupados netos promedio en 2025, 131,901 correspondieron a ocupación formal, equivalente a 98.5% del total. Esta proporción es, por sí misma, una señal de fortalecimiento institucional: donde crece la formalidad, tienden a crecer la trazabilidad económica, la bancarización y la capacidad de protección social contributiva. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

Para entender el alcance, conviene precisar qué significa “formal” en la medición del Banco Central: el análisis considera formales a los asalariados con acceso a beneficios de seguridad social vía su ocupación y también a los independientes cuya unidad productiva cuenta con Registro Nacional de Contribuyente (RNC). Es decir, el concepto no se agota en “estar empleado”, sino en empleo con protección y registro, un estándar que permite diferenciar crecimiento meramente cuantitativo de progreso social. [oig.cepal.org], [hoy.com.do] [hoy.com.do], [bavaronews.com]


2. Los récords de 2025: lectura técnica y lectura estratégica

En promedio anual, la tasa de ocupación se ubicó en 62.9% y la tasa global de participación en 66.2%, ambos máximos históricos en sus series anuales; mientras la tasa de desempleo abierto (SU1) fue 5.0%, y la subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2% al cierre del año. En el cuarto trimestre (octubre–diciembre) de 2025, el total de ocupados alcanzó 5,168,878, con 117,948 nuevos empleos netos interanuales; de ellos, 72.7% fueron formales. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

En términos macro, estas cifras se insertan en un contexto en el que el país venía mostrando dinamismo económico y estabilidad relativa en indicadores agregados; por ejemplo, el Banco Mundial reporta para 2024 un PIB de US$124.28 mil millones y crecimiento de 5.0%, además de inflación anual de 3.3%. Aunque mercado laboral y PIB no siempre se mueven al unísono, el cuadro sugiere que la economía ha tenido base para sostener creación de empleo y recuperación tras el shock pandémico. [news.un.org], [one.gob.do] [elnacional.com.do], [bavaronews.com]

Pero lo estratégico no es el récord, sino lo que habilita: una ventana de oportunidad para consolidar la formalización y, con ella, la productividad y la sostenibilidad de la protección social. Si el país se limita a celebrar los récords sin atacar el núcleo del problema —la informalidad persistente—, corre el riesgo de convertir un avance coyuntural en una promesa incompleta. [diariolibre.com], [noticiasacn.com]


3. La informalidad como “techo de cristal”: por qué 54% debe preocupar aun cuando baja

La informalidad promedio se redujo a 54.1% en 2025 (desde 55.5% en 2024), y el Banco Central subraya que este indicador ha bajado desde el máximo observado durante la pandemia (58.9%). Sin embargo, aun con esa mejora, el país mantiene el rasgo estructural más difícil de remover en América Latina: más de la mitad de los trabajadores fuera de los marcos plenos de protección y contribución. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [infoelnuevonorte.com]

La CEPAL ha insistido en que la informalidad elevada limita la sostenibilidad financiera del sistema de protección social, restringe la expansión de políticas contributivas y complica la erradicación de la pobreza. En paralelo, la OIT advierte que, en América Latina y el Caribe, la informalidad sigue afectando a cerca de la mitad de la fuerza laboral regional (con estimaciones alrededor de 46.7% en la primera mitad de 2025), incluso cuando la ocupación mejora. Esta doble mirada —nacional y regional— permite entender por qué el problema no se resuelve solo con crecimiento: la informalidad es una combinación de baja productividad, costos de cumplimiento, segmentación empresarial y debilidades en protección social y fiscalización inteligente. [diariolibre.com], [bavaronews.com] [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

Por eso, reducir la informalidad no es un “tema laboral” aislado. Es una estrategia de desarrollo. Un país puede crear empleo y, sin embargo, seguir atrapado en un equilibrio de baja productividad si la mayoría del trabajo se genera en unidades pequeñas, poco capitalizadas, con escaso acceso a crédito y tecnología. La informalidad, en ese sentido, no solo describe una condición: describe una frontera. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]


4. Empleo femenino: avance real, agenda pendiente

El Banco Central destaca que la generación de empleos estuvo concentrada principalmente en la población femenina, reflejando mayor integración de la mujer al mercado laboral. Esta señal es valiosa por dos razones. Primero, porque la participación de las mujeres suele ser el primer indicador en deteriorarse ante crisis y el último en recuperarse; segundo, porque cuando la participación femenina crece, suele arrastrar mejoras en bienestar familiar, capital humano y cohesión social. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

Sin embargo, la calidad de esta inserción importa tanto como la inserción misma. La OIT ha subrayado que la informalidad afecta especialmente a mujeres y jóvenes, elevando vulnerabilidad y precariedad, y que las brechas de género persisten en participación y calidad del empleo. En términos de política pública, si 2025 muestra un componente femenino relevante en el crecimiento del empleo, 2026 debe consolidarlo con una arquitectura de cuidados, formación y condiciones laborales que reduzcan rotación, subempleo y tramos de informalidad. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

El punto es sencillo: empleo femenino no puede ser sinónimo de empleo frágil. Si el país quiere convertir el avance estadístico en reputación internacional de desarrollo inclusivo, debe convertir la integración en trayectorias laborales sostenibles, con movilidad salarial y cobertura social. [noticiasacn.com], [diariolibre.com]


5. Empleo, ingresos y pobreza: relación plausible, pero no automática

El Banco Central asocia la expansión del empleo —principal fuente de ingresos de los hogares— con fortalecimiento del poder adquisitivo y avances para superar pobreza monetaria. La evidencia oficial sobre pobreza respalda una trayectoria favorable: el boletín trimestral de pobreza monetaria indica que en 2024 la pobreza monetaria se ubicó en 18.98%, el nivel más bajo registrado según esa serie. Asimismo, mediciones trimestrales para 2025 muestran niveles cercanos a ese rango (por ejemplo, 18.45% en julio–septiembre de 2025), resaltando el papel del ingreso nominal de los hogares y el efecto adverso de la inflación en el resultado neto. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [efe.com], [ilo.org] [diariofinanciero.do], [efe.com]

La relación empleo–pobreza funciona por canales claros: más ocupación tiende a elevar ingresos laborales; más formalidad tiende a estabilizarlos y a ampliar acceso a protección social y crédito. Pero la relación no es automática cuando la inflación erosiona el ingreso real o cuando el crecimiento de empleo se concentra en baja productividad. Los propios boletines de pobreza reconocen el papel de inflación y distribución del ingreso en la variación de pobreza. [bavaronews.com], [hoy.com.do] [efe.com], [diariofinanciero.do]

En 2026, el desafío de reputación no será demostrar que se crea empleo (las cifras ya lo sugieren), sino demostrar que ese empleo aumenta ingresos reales, reduce vulnerabilidad y sostiene avances sociales sin depender excesivamente de transferencias o ciclos favorables. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]


6. Qué significa “segunda ola”: del empleo creado al trabajo decente

La OIT insiste en que la recuperación cuantitativa del empleo no basta si no viene acompañada de mejoras en calidad, formalización y protección social. Bajo ese marco, el desempeño de 2025 debe interpretarse como el final de una primera fase (recuperación y expansión) y el inicio de una segunda fase: institucionalizar el empleo formal y elevar productividad. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

La “segunda ola” exige abandonar la falsa dicotomía entre “crecer o formalizar”. En realidad, formalizar es parte de crecer bien: la formalidad mejora acceso a financiamiento, facilita inversión y eleva la productividad media, mientras fortalece la base contributiva para sostener salud, pensiones y seguros. A la vez, la formalización requiere productividad: no se le puede exigir a una microempresa de subsistencia el mismo nivel de cargas sin ofrecer un camino gradual y beneficios tangibles. [diariolibre.com], [hoy.com.do] [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Por tanto, la agenda de 2026 debería definirse con una pregunta guía: ¿cómo convertir el impulso de empleo formal en una transformación estructural sostenida? Esa pregunta nos lleva directamente al componente fiscal.


7. Implicaciones fiscales: el empleo formal como base de sostenibilidad del Estado social

La formalización no es solo un logro laboral: es una variable fiscal. Cuando aumenta el empleo formal, tiende a ampliarse la base contributiva (seguridad social), la base imponible (impuestos vinculados a la actividad formal) y la trazabilidad económica, lo que reduce evasión y mejora eficiencia del gasto social. La CEPAL ha advertido que la alta informalidad tensiona la sostenibilidad financiera de los sistemas de protección social; por implicación, reducirla fortalece la capacidad del Estado para sostener políticas contributivas. [diariolibre.com], [hoy.com.do] [diariolibre.com], [infoelnuevonorte.com]

En 2025, el dato clave para la discusión fiscal es que el crecimiento del empleo neto se dio mayormente en formalidad (98.5% del incremento anual). Si esta tendencia se consolida, el Estado gana un espacio de maniobra: más cotizantes y más actividad registrada tienden a mejorar la relación entre ingresos recurrentes y obligaciones sociales. Además, la reducción de pobreza monetaria en 2024 (18.98%) y los niveles cercanos de 2025 sugieren que, si el empleo formal sostiene ingresos, podría disminuir gradualmente la presión por transferencias compensatorias en algunos segmentos, o permitir focalización más eficiente. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [hoy.com.do], [efe.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]

No obstante, aquí aparece un dilema de diseño: muchas estrategias efectivas de formalización incluyen incentivos (subsidios temporales a cotización, simplificación tributaria, régimen escalonado), lo cual implica costos fiscales de corto plazo. El criterio de un think tank no es negar esos costos, sino exigir que se gestionen con tres principios: (1) temporalidad y focalización; (2) evaluación de impacto; (3) condición de productividad (capacitación, tecnología, acceso a crédito) para que la formalización sea sostenible sin subsidio permanente. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com] [hoy.com.do], [diariolibre.com]

En síntesis fiscal: más formalidad puede significar mejor sostenibilidad, pero solo si la política evita crear “dependencias” y si la productividad acompaña. [diariolibre.com], [noticiasacn.com]


8. Riesgos 2026: dónde puede romperse la tendencia

Si 2025 fue un umbral, 2026 trae riesgos concretos que pueden frenar o revertir la dinámica positiva.

Riesgo 1: desaceleración externa y menor absorción de empleo

La región enfrenta incertidumbres recurrentes en comercio, costos financieros y cadenas de valor; cuando el crecimiento se modera, el mercado laboral suele resentirse primero en segmentos informales o de baja productividad. Si la economía pierde impulso, la informalidad puede reaparecer como “válvula de escape” laboral, reduciendo el avance logrado. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Riesgo 2: formalización “estadística” sin mejora suficiente en ingresos reales

Es posible aumentar formalidad sin elevar productividad al ritmo necesario; en ese caso, la formalización puede no traducirse en mejoras sustantivas de bienestar si los salarios reales permanecen presionados por inflación o baja productividad. Los boletines de pobreza muestran que inflación puede contrarrestar mejoras de ingreso nominal, afectando especialmente a hogares vulnerables. [efe.com], [infoelnuevonorte.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]

Riesgo 3: persistencia de brechas (mujeres y jóvenes)

Aunque el empleo femenino mostró dinamismo, las brechas de participación y calidad del empleo son estructurales en la región, y la informalidad suele concentrarse en esos grupos. Si no se implementan políticas de cuidados, formación y protección, la tendencia podría convertirse en una mejora temporal y no en convergencia sostenible. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

Riesgo 4: tensiones fiscales por incentivos mal diseñados

Si los incentivos a formalización no son temporales o no están sujetos a evaluación, pueden generar presión sobre ingresos fiscales sin lograr formalización duradera. Esto no es un argumento contra los incentivos, sino contra la improvisación: la formalización debe ser un “contrato” con condiciones y metas. [noticiasacn.com], [hoy.com.do]

Riesgo 5: choque inflacionario o pérdida de poder adquisitivo

Incluso con baja inflación promedio en datos recientes, un repunte podría afectar de manera desproporcionada a hogares de menores ingresos, alterando el vínculo empleo–reducción de pobreza. La evidencia de boletines de pobreza confirma que inflación puede elevar pobreza aun cuando el ingreso nominal sube. [news.un.org], [efe.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]


9. Una agenda 2026–2028 con enfoque de resultados: seis palancas

El país necesita convertir el logro estadístico en política de Estado. Aquí una agenda operativa —no exhaustiva— con foco en métricas.

1) Formalización inteligente para MIPYMES

Simplificación y escalonamiento de cumplimiento (tributario y de seguridad social) con beneficios visibles (acceso a crédito, compras públicas, capacitación). La definición de formalidad del Banco Central (seguridad social y/o RNC) hace medible la meta. [hoy.com.do], [oig.cepal.org]

2) Productividad sectorial como política laboral

La OIT insiste en que la informalidad se vincula a baja productividad; formalizar exige elevar capacidades, tecnología y gestión. El objetivo no es formalizar “por decreto”, sino hacer rentable y sostenible la formalidad. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

3) Cuidados y empleo femenino

Si el empleo femenino fue motor parcial del crecimiento laboral, la infraestructura de cuidados y políticas de corresponsabilidad deben convertirse en prioridad para sostener participación. [bavaronews.com], [infoelnuevonorte.com]

4) Inspección basada en riesgo + acompañamiento

Mejorar cumplimiento no solo con sanción, sino con asistencia y transición gradual. La informalidad es estructural; la respuesta también debe serlo. [infoelnuevonorte.com], [diariolibre.com]

5) Integración empleo–protección social

Avanzar hacia mecanismos que reduzcan “trampas” de informalidad: transiciones que no castiguen de golpe a microproductores, pero que los incorporen al sistema contributivo de manera progresiva. [diariolibre.com], [hoy.com.do]

6) Datos, transparencia y evaluación

El Banco Central ya ofrece una base estadística robusta con boletines laborales y definición de informalidad/formalidad; el reto es usarla para evaluar políticas y ajustar. La política pública con reputación se fundamenta en evidencia, no en narrativa. [hoy.com.do], [bavaronews.com]


Conclusión: 2025 no debe ser una fotografía, sino un umbral

Las cifras de 2025 confirman una realidad alentadora: la República Dominicana generó empleo neto, alcanzó máximos históricos de ocupación y participación, y lo hizo con un componente formal predominante. Pero el mismo conjunto de datos revela el desafío estructural: la informalidad continúa por encima del 50%, un límite que condiciona productividad, protección social y sostenibilidad fiscal, como advierte CEPAL. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [bavaronews.com]

En 2026, el país tiene dos caminos. El primero es celebrar el récord y administrar el presente. El segundo es usar el récord como plataforma para la segunda ola: formalización sostenida, productividad, trabajo decente y cohesión social, en línea con las advertencias regionales de OIT sobre informalidad persistente. La reputación de un proyecto nacional no se mide por un año excepcional; se mide por la capacidad de transformar una tendencia favorable en un modelo sostenible. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Firma:
Luis Orlando Díaz Vólquez


Referencias

  • Banco Central de la República Dominicana. (2025). Boletín trimestral del mercado laboral enero–marzo 2025 (ENCFT). [hoy.com.do]
  • Presidencia de la República Dominicana. (2026, 22 febrero). Gobierno del presidente Luis Abinader resalta cifras históricas de empleo en 2025… [bavaronews.com]
  • Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2025). Panorama Laboral 2025: América Latina y el Caribe. [noticiasacn.com]
  • Naciones Unidas (Noticias ONU). (2025, 11 diciembre). Las cifras de empleo mejoran… pero persisten informalidad y desigualdades. [infoelnuevonorte.com]
  • Ministerio de Hacienda y Economía / ONE (RD). (2025). Boletín trimestral de pobreza monetaria: julio–septiembre 2025. [efe.com]
  • Diario Libre. (2025, 11 octubre). CEPAL: la alta informalidad laboral es uno de los mayores retos de RD. [diariolibre.com]
  • Banco Mundial. (s. f.). Datos país: República Dominicana. [news.un.org]

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Sobre el autor

 

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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martes, 4 de julio de 2023

Mercado laboral dominicano crece en 128,627 nuevos ocupados / La tasa de desocupación abierta se ubicó en 5.2 % en enero-marzo de 2023

Encuesta del mercado laboral del Banco Central arroja crecimiento interanual de 128,627 ocupados en el trimestre enero-marzo de 2023

• La ocupación total (incluyendo los formales e informales) se situó en 4,768,740 personas en el primer trimestre del año 2023, generándose 128,627 nuevos puestos de trabajo respecto a enero-marzo de 2022. De estos trabajadores adicionales 118,718 corresponden a la ocupación formal, mientras 9,910 a ocupados informales.

• La tasa de desocupación abierta (SU1) se ubicó en 5.2 % en enero-marzo de 2023, exhibiendo una reducción interanual de 1.2 puntos porcentuales.

3 de julio de 2023. SANTO DOMINGO

El Banco Central de la República Dominicana, en el interés de mantener debidamente edificados a los agentes económicos y al público en general, y en su calidad de responsable del levantamiento de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), presenta un análisis sobre la evolución de los principales indicadores relacionados al mercado laboral con los últimos datos disponibles a enero-marzo de 2023.

El levantamiento de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) correspondiente al primer trimestre de 2023 arrojó que el total de personas ocupadas (incluyendo los formales e informales) alcanzó los 4,768,740 trabajadores. Este resultado es equivalente a 128,627 nuevos ocupados netos al comparar respecto a enero-marzo del año 2022, para un crecimiento interanual de 2.8 %.


Cónsono con lo anterior, la tasa de ocupación (TO), es decir la relación entre el total de ocupados y la población en edad de trabajar (PET), se situó en 60.4 %, 1.0 punto porcentual (p.p.) mayor a la registrada en enero-marzo del año 2022. Igualmente, se observa un comportamiento favorable en el grado de inserción de las personas mayores de 15 años en el mercado laboral, medida mediante la tasa global de participación (TGP), la cual se ubicó en 63.7 % para el primer trimestre de 2023, 0.3 p.p. superior a la obtenida en igual período de 2022.

Resulta importante puntualizar que la generación de nuevos puestos de trabajo (128,627) estuvo concentrada en un 92 % en la ocupación formal, es decir aquellos que tienen acceso a los beneficios de la seguridad social vía su ocupación, al verificarse un incremento de 118,718 personas en dicha categoría; mientras que, en el período de referencia, la informalidad total significó unos 9,910 ocupados más en términos interanuales. Con estos resultados, el porcentaje de informalidad respecto al total de ocupados estuvo 1.4 p.p. por debajo del alcanzado en enero-marzo de 2022, al pasar de 58.1 % a 56.7 % en el mismo trimestre de 2023.

En lo referente a la evolución de las estadísticas de subutilización de la mano de obra, se observa que la tasa de desocupación oficial, es decir el primer indicador de subutilización (SU1) conocido como tasa de desocupación abierta o el porcentaje de desocupados que están buscando activamente trabajo, se redujo en 1.2 puntos porcentuales al pasar del 6.4 % reportado en enero-marzo de 2022 a 5.2 % en igual trimestre de 2023.

En el caso de la tasa de subutilización SU2, la cual incluye además de los desocupados abiertos a aquellos


que, aunque están ocupados desearían trabajar más horas (subocupados), la misma se situó en 7.7 % para enero-marzo de 2023, registrando 1.2 p.p. menos respecto al mismo trimestre del año anterior.

En cuanto a la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo SU3, muy similar a la anteriormente conocida como tasa de desocupación ampliada, que toma en consideración tanto a los desocupados abiertos (buscando activamente trabajo) como a los desocupados desalentados (que están incluidos en la denominada fuerza de trabajo potencial), es decir los que no llevaron a cabo actividades de búsqueda de empleo pero estaban disponibles, presentó una disminución de 0.9 p.p., al pasar de 12.6% en enero-marzo de 2022 a 11.7% en igual período de 2023.

Por último, la tasa de subutilización SU4, que agrega todas las condiciones mencionadas anteriormente y se estima como el cociente de los desocupados abiertos, los subocupados por insuficiencia de horas y la fuerza de trabajo potencial entre la fuerza de trabajo ampliada que incluye a la fuerza de trabajo potencial, se colocó en 14.0 % en el trimestre enero-marzo de 2023 para una reducción interanual de 0.9 puntos porcentuales.

Adicionalmente, al evaluar el mercado de trabajo desde una perspectiva anual, es decir considerando el promedio de los últimos cuatro trimestres, se evidenció una tasa de ocupación de 60.0 % y una tasa global de participación (TGP) en 63.1 %. Respecto a los indicadores de subutilización, los mismos continúan mostrando una tendencia decreciente, al observarse que la tasa de desocupación abierta (SU1) promedió 5.0 % durante el referido período, la tasa de subutilización SU2 se situó en 7.3 %, la tasa SU3 en 11.4 % y la SU4 en 13.6 %.

La información más detallada del resto de los indicadores concernientes al desempeño de la fuerza de trabajo se encuentra en el Boletín Trimestral del Mercado Laboral de enero-marzo 2023, el cual está disponible en www.bancentral.gov.do.

3 de julio de 2023

lunes, 16 de abril de 2018

Banco Central responde artículo de Ceara-Hatton sobre generación empleos en RD; El empleo en el discurso de Medina: algunas precisiones

Economía Por El Nuevo Diario domingo 15 de abril, 2018   
Banco Central responde artículo de Ceara-Hatton sobre generación empleos en RD


SANTO DOMINGO.- El Banco Central presentó, este domingo, algunas puntualizaciones y notas aclaratorias sobre el desempeño del mercado laboral en los últimos años, en ocasión de un artículo del economista Miguel Ceara-Hatton titulado “El empleo en el discurso de Medina: algunas precisiones”, donde cuestiona las cifras sobre la generación de empleos en el país en el periodo 2012-2017, divulgadas el pasado 27 de febrero en el discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional.
“Este analista ha planteado que la afirmación del Presidente sobre la generación de 606,019 puestos de trabajo entre septiembre de 2012 y finales de 2017, surge de comparar cifras obtenidas con metodologías completamente diferentes y no comparables, transmitiendo la idea de que al estimar esas cifras se estaría incurriendo en serias e insuperables inconsistencias”, indica la institución en un comunicado.
Reacción del Banco Central:
“Esta afirmación es incorrecta por las razones que se exponen a continuación: Precisamente para poder tener una serie homogénea y comparable de la generación de nuevos empleos, los técnicos del Banco Central actualizaron los factores de expansión de la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo (ENFT) tradicional para que tuviesen los mismos techos poblacionales de la nueva Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), los cuales se corresponden con las proyecciones de población realizadas por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) a partir del último Censo de Población y Viviendas realizado en 2010. En tal sentido, debido a que ambas encuestas fueron homogeneizadas para hacerlas comparables en los niveles de ocupación, los datos ofrecidos en el reciente discurso de rendición de cuentas de que la generación de empleos netos ha estado creciendo  un ritmo de aproximadamente 120,000 empleos por año durante el periodo 2012-2017, son técnicamente correctos.
“Por este medio el Banco Central, como responsable del levantamiento de las encuestas nacionales de fuerza de trabajo y que ejecuta actualmente la ENCFT  con una muestra de 8,480 viviendas por trimestre en todo el territorio nacional, tiene a bien compartir con la ciudadanía que los 606,019 nuevos ocupados netos en el país surgen de la comparación del total de 4,431,912 ocupados de 15 años y más que estima la ENCFT para el trimestre octubre-diciembre de 2017, con los 3,825,893 ocupados en octubre 2012 que arrojaba la ENFT tradicional, esta última ajustada a las mismas proyecciones de población de la nueva encuesta ENCFT para que las estimaciones sean comparables.

“Tanto la serie de indicadores del mercado laboral que compila el Banco Central como la de pobreza y desigualdad que publica el Comité Técnico Interinstitucional para la medición de la Pobreza, fueron actualizadas y homologadas para el período 2000-2016, cónsono con la realidad demográfica del país.
“Estas series actualizadas de la ENFT tradicional se encuentran disponibles en la página web de la institución en la sección de Estadísticas > Mercado de Trabajo> Encuesta Tradicional (ENFT) con población ajustada por zona y regiones en el enlace https://www.bancentral.gov.do/estadisticas_economicas/mercado_trabajo/fa/.
“Resulta importante señalar que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sugirió al Banco Central que la serie de indicadores laborales de la ENFT tradicional fuese actualizada una vez disponibles los factores de expansión a partir de las nuevas proyecciones de población asociadas al último Censo.
“No se entiende la razón por la cual un analista como Ceara- Hatton, se aventurara a emitir juicios de valor sin sustento y realizara sus comparaciones utilizando la versión de la ENFT asociada al Censo anterior del año 2002, sin percatarse de la disponibilidad de las series actualizadas de la ENFT tradicional asociadas a las últimas proyecciones de población en la misma sección de estadísticas laborales del portal del Banco Central. Sorprende este hecho, ya que el referido economista ha reconocido los esfuerzos técnicos realizados por esta institución para poder capturar mejor y más información con la asesoría de expertos de organismos internacionales.
“Otra de las críticas realizadas en el referido artículos que los empleos generados, apenas logran cubrir la cantidad de personas que entran anualmente al mercado de trabajo, es decir compensar por el incremento en la Población Económicamente Activa (PEA), reduciendo mínimamente el total de personas desocupadas. Este no resulta ser el caso dominicano en años recientes, pues los ocupados han crecido más que la PEA y el total de desocupados ha disminuido en los últimos años.
“En todo caso, la crítica que realiza el analista exhibe una línea argumental muy débil, pues aún en el caso “hipotético” de que el valor absoluto de los desocupados de un país se mantuviese fijo por un periodo de tiempo, mientras la población y la PEA aumentan de forma vegetativa en igual lapso de tiempo, esto lo que reflejaría es una disminución del desempleo, es decir habría una menor proporción de desocupados con respecto al mayor tamaño de la PEA, algo que parecería ser positivo y no debería de generar preocupación alguna. Además no existe una relación vis-a-vis entre la generación de nuevos empleos netos y el incremento de la PEA que se mantenga estable en el tiempo, lo normal es que la relación entre estas variables fluctúe con el ciclo económico.
“Al analizar los resultados de la nueva ENCFT para los trimestres octubre-diciembre 2014 y octubre-diciembre 2017, se puede observar que se generaron 380,608 nuevos ocupados netos en los últimos 3 años.
En este mismo período la PEA aumentó en 279,981 personas y el total de desocupados buscando activamente trabajo se redujo en 100,627 personas, para una caída en la tasa de desocupación abierta de 7.7% a 5.1%, lo que invalida totalmente los argumentos de que no ha habido una reducción en la desocupación en el país en los últimos años.
“Otro tema que ha sido objeto de críticas es el de la informalidad en el mercado laboral. El Banco Central ha planteado en varias ocasiones que existe un delicado equilibrio en la forma de abordar el tema de la informalidad, pues si bien la formalidad laboral es deseable y necesaria en materia de seguridad social y el ámbito fiscal, lo más importante en economías en vías de desarrollo con niveles de desempleo y subempleo similares a los de República Dominicana es que la gente trabaje, se gane la vida y pueda sustentar a su familia, mientras se continúa trabajando en crear las condiciones para que cada vez más trabajadores dominicanos se formalicen y tengan acceso a la seguridad social y a un retiro digno vía su ocupación.
“En la medida que el poder adquisitivo de las familias dominicanas vaya mejorando en el tiempo, esto  contribuirá a que cada vez más hogares salgan de la pobreza.
“Un análisis de los ingresos por hora de los diferentes grupos ocupacionales a partir de los resultados de la ENCFT muestra que los trabajadores técnicos del nivel medio, operarios, artesanos, conductores y trabajadores no calificados, devengan en promedio ingresos/hora más elevados en el sector informal que el formal.
La realidad es que muchos trabajadores (en su mayoría con bajos niveles de escolaridad) deciden ser informales voluntariamente al realizar un análisis costo-beneficio de sus alternativas, debido a los menores ingresos que devengarían en el sector formal.
“Las características de los trabajadores informales en términos de edad, zona de residencia urbana o rural, género y educación difieren significativamente de las de los ocupados formales.
“En adición, existen estudios econométricos que han determinado que si se controla por variables como nivel educativo y sector económico, reconociendo que el perfil de los trabajadores formales e informales no es homogéneo, los informales, en determinados grupos ocupacionales ganan más que los formales, dando sustento empírico a la decisión voluntaria de permanecer en la informalidad.
“Resulta importante puntualizar que trabajar en el sector informal no significa que los trabajadores estén insatisfechos con su empleo, por el contrario, trabajar por cuenta propia es muy bien valorado por los trabajadores ocupados en esta categoría, según los resultados del estudio “La Informalidad en el Mercado Laboral Urbano de la República Dominicana” elaborado por el Banco Mundial y el Banco Central de la República Dominicana y publicado en 2007 en coordinación con la entonces Secretaría de Estado de Economía Planificación y Desarrollo.
“Cabe señalar, que la mayoría de los países de la región aún utilizarlos criterios del Programa de Empleo Regional para América Latina y el Caribe (PREALC) de 1982, los cuales consideran que un trabajador pertenece al sector informal si labora en una empresa con menos de 5 empleados, o bien si se trata de un trabajador por cuenta propia o patronos que laboran en los grupos ocupacionales: agricultores y ganaderos, operadores y conductores, artesanos y operarios, comerciantes y vendedores, trabajadores no calificados, trabajadores familiares no remunerados y el servicio doméstico.
“Por esta razón, y también por el hecho de que muchos países solo levantan la información en la zona urbana, la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) realizó un estudio en el año 2014 para comparar la informalidad en la región a partir de las bases de datos de las encuestas laborales de cada país, aplicando los criterios anteriormente señalados.
“Sin embargo, resulta oportuno precisar que República Dominicana que es el primer país de la región en incorporar los lineamientos del Manual de Informalidad de la OIT del año 2013 para estimar la informalidad total de la economía, a partir de su nueva encuesta continua ENCFT. Esto es, el criterio utilizado actualmente para determinar si un trabajador es informal, es si el mismo no tiene acceso a la seguridad social(Fondo de Pensión y/o Seguro de Salud)a través de subocupación, independientemente del sector donde trabaje. Esto hace que el análisis de la informalidad sea más exhaustivo y arroje un porcentaje de informalidad más alto que aquel que se obtiene con el criterio anterior(PREALC 1982).
“El porcentaje de informalidad total a nivel nacional que arroja la ENCFT en el trimestre octubre-diciembre 2017 es de 58.7%. Este resultado no debe ser utilizado para realizar comparaciones con los niveles de informalidad de otros países de América Latina, a menos que los mismos hayan adoptado los lineamientos del Manual de Informalidad de la OIT de 2013 y homogenizado los criterios de estimación.
“En principio, se esperaría que la República Dominicana, en un escenario en el que se pudiesen comparar los niveles de informalidad utilizado los nuevos lineamientos, mantenga su posición en torno al promedio la región.
“Las nuevas series de indicadores del mercado laboral constituyen un reflejo del esfuerzo continuo de mejoramiento de las estadísticas que compila el Banco Central, en el marco de su política de transparencia y divulgación de informaciones económicas oportunas y de calidad, que sin lugar a dudas serán aprovechadas por los usuarios en sentido general en sus análisis sobre la economía dominicana.
“Finalmente, el Banco Central reitera su mejor disposición de aclarar cualquier duda de los analistas económicos y de la ciudadanía en general.
“Esto serviría para satisfacer sus inquietudes y ofrecerles las debidas explicaciones, evitando así conclusiones erróneas que desinformen a los agentes económicos”.
https://elnuevodiario.com.do/banco-central-responde-articulo-de-ceara-hatton-sobre-generacion-empleos-en-rd/

El empleo en el discurso de Medina: algunas precisiones

Miguel Ceara Hatton - 5 de abril de 2018 - 
Miguel Ceara HattonLas notas que presento a continuación muestran que los datos que presentó el Presidente de la República en su discurso del 27 de febrero de 2018 en materia de empleos presentan serias e insuperables inconsistencias, ya que:
  1. Comparó cifras obtenidas con metodologías completamente diferente, llevándolo a sumar “peras con manzanas” (datos construidos de diferente manera).
  2. Ese error le permitió abultar la cifra de empleos creados anualmente. Entre 2013-2016, se crearon 113 mil nuevos puestos de trabajo no 120 mil.
  3. El número de empleos creados equivale prácticamente a los que entran al mercado de trabajo anualmente, razón ésta por la cual no se reduce de manera significativa la cantidad de personas desempleadas: entre 2012-2016 la reducción acumulada fue de mil personas anuales para el caso de desempleo ampliado, y de 4.6 mil anual para el caso del desempleo abierto.
  4. En 2017, usando la nueva metodología de medición se crearon 120 mil empleos, como indicó el Sr. Presidente, pero le faltó reconocer ante el país que el 87% era informal y entre los formales, la mayor parte es empleos públicos mientras los asalariados formales no estatales se redujeron.
Para llegar a estas conclusiones se elaboró el siguiente argumento.
En su discurso del 27 de febrero de 2017 el presidente de la República Danilo Medina hizo 33 referencias al tema del empleo. Entre las numerosas referencias a la cuestión la más importante, por ser la que sintetiza su argumento principal fue la siguiente afirmación:
“En 2017 volvimos a cumplir ampliamente nuestra meta: se crearon 120,237 puestos de trabajo adicionales. (Es el promedio del año 2017). Y si revisamos la cifra total de nuevos ocupados desde septiembre del 2012 a diciembre del 2017, encontramos que el número de empleo ha aumentado en 606,019 puestos de trabajo.
“Vemos entonces que nuestros empleos no están creciendo 100,000 por año, que ya era una meta ambiciosa, sino 120,000 empleos por año, lo que es un resultado sin precedentes.
“Se trata, además, de empleos cada vez más formalizados y con más derechos, como muestra la cifra de cotizantes del régimen contributivo de la Seguridad Social, que registró 111 mil nuevos afiliados a lo largo del 2017” (Danilo Medina, Discurso del 27 de febrero 2018).
En otra oportunidad el vocero del Gobierno, el Sr. Rodríguez de Marchena repitió la cifra del presidente de 606 mil nuevos puestos de trabajo y agregó que se habían creado 546 mil formales.
Es necesario hacer algunas precisiones a las afirmaciones del Presidente de la República.
  1. Error metodológico. La única fuente de información para medir el empleo total es la del Banco Central a través de la encuesta de fuerza de trabajo, la cual ha sufrido numerosos cambios metodológicos para poder capturar mejor y más información. La última fue la introducción de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo en noviembre de 2016 y que trae estadísticas desde el último semestre de 2014 hasta 2017 completo, siendo publicada cada cuatrimestre.
Esta nueva encuesta incorpora significativos cambios conceptuales y metodológicos en relación con la encuesta tradicional que se venía realizando desde 1991 y que había servido para calcular los niveles de pobreza monetaria desde el año 2000.
    Estos cambios son de tal magnitud, que el Sr. Bolívar Pino -asesor del Banco Central contratado para implementar la nueva metodología- indicó en noviembre de 2016 que como consecuencia de estos cambios se “corta la serie” de datos sobre los temas de empleo que se venían utilizando desde 1991, así como la serie sobre medición de pobreza monetaria que se venían calculando desde el año 2000.
¿Qué significa esa ruptura metodológica? Que antes se contaban peras y ahora manzanas. Los resultados no son compatibles. No es correcto comparar resultados obtenidos de forma desigual metodológicamente. No se puede ni se debe pegar en una misma serie los datos de 2012 a 2016 con el dato de 2017, ni muchos menos sumarlos como se hace en el último discurso presidencial del pasado 27 de febrero a menos que se haga una transformación de las series que permita la homogenización de ambas, cosa que hasta el día de hoy no se ha hecho. 
El cuadro 1 muestra una comparación del mismo indicador capturado por las encuestas diferentes: la vieja y la nueva para 2015 y 2016.
Se aprecia que en la encuesta nueva de 2016 hay menos empleos que en la vieja. El aumento del empleo de 2016 con relación a 2015 hay una diferencia 1.15 veces. Las tasas de desempleos son muy diferentes. Pero atención, la consecuencia del error de empalmar datos diferentes elaborados con diferentes metodologías, es que no permite responder la pregunta crucial: ¿el empleo fluctuó porque cambió la metodología o porque variaron las variables reales de la economía?
2. No son 120 mil sino 113 mil en promedio. Las cifras del cuadro 2 -que expone las únicas cifras comparables y sumables (pertenecientes a la misma encuesta entre 2012 y 2016) – recogen información de 4 de los 5 años que lleva la administración Medina e indican que se crearon en promedio 113 mil empleos anuales entre 2012-2016 (no 120 mil como afirma el Presidente)
Si bien los empleos están creciendo a un ritmo de 113 mil por año, ese resultado no es ni puede ser motivo de satisfacción, pues no se puede ocultar o ignorar que cada año están entrando al mercado de trabajo unos 112 mil jóvenes cuando se toma la población económicamente activa (PEA) ampliada y 109 mil por año cuando se refiere a la PEA abierta, de manera que los empleos que se crean apenas logran cubrir a las personas que entran al mercado de trabajo y reducen poco a los que ya estaban desempleados. En efecto, la cantidad de personas desocupadas abiertas disminuyó en apenas -4,654 promedio anual y los desocupados ampliados disminuyeron en -1,038 personas anuales.
En otras palabras, la cuestión del empleo refleja una situación de lo comido por lo servido. Reitero, los empleos nuevos apenas cubren a los que entran al mercado de trabajo, dejando casi intacta la cantidad de personas que permanecen desempleadas. Casi 700 mil personas en promedio se mantuvieron en una situación de desempleo ampliado (buscan trabajo activamente y no encuentran o están desalentadas) en el período 2012-2016 y 280 mil en desempleo abierto (están buscando activamente empelo y no encuentran) (cuadro 3).
Lo que sí podía afirmar el presidente de la República, en función de la encuesta vieja del BCRD, es que de los 453 mil nuevos empleos creados entre 2012-2016, el 85% fueron formales (alrededor de 384 mil personas) y el 15% informales (69 mil). Dentro de los puestos formales tantos como el 28.4% los generó el Estado, a un ritmo de 27 mil nuevos empleos anuales.
El Presidente Medina también se refirió a los datos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) para subrayar el aumento de la formalidad en los puestos de trabajo generados. Procede hacer una anotación adicional. Según el registro de dicha institución en septiembre de 2012 había 1.4 millones de personas que pagaban seguridad social (empleos formales) y en diciembre de 2016 esa cifra se había elevado a 1.8 millones, eso es, un aumento de 478 mil personas ó 24% más que el aumento de empleos formales que registra la Encuesta del Banco Central. A la luz de esa discrepancia de totales, las cifras del TSS no son un buen indicador del aumento de los empleos formales, pues el aumento en esta cifra puede significar empleos nuevos, pero también empleos informales que se están formalizando.
3. En 2017 aumentó el empleo en 120 mil, pero casi el 87% es informal y entre los formales fue empleo estatal.  Indiqué previamente que las cifras de 2015 a 2017 capturadas con la nueva metodología no son comparables con las cifras de la vieja metodología. Cierto, el Presidente mezcló ambas fuentes, pero al referirse a los resultados en materia de empleo indicó que se habían creado 120,237 empleos, que es la diferencia entre los promedios de empleos creados en 2017 y 2016.
Ahora bien, ¿qué le faltó decir? Pues que el 87% de esos 120 mil nuevos empleos estaba en situación de informalidad y un pírrico 13% de formalidad. Aumentaron básicamente los de “Cuenta propia informal”, que explican el 83% del aumento total de los informales y el 72% del aumento de los empleos totales.
Como se aprecia en cuadro 4, los empleos formales totales aumentaron en casi 16 mil, dentro estos los empleos del Estado aumentaron en esa misma cantidad (16 mil), mientras que los asalariados no estatales se redujeron en poco más de mil, igual ocurrió con los patronos formales y los asalariados formales que trabajan en el sector informal. Es decir, el aumento del empleo estatal prácticamente explica el aumento del empleo formal porque los otros componentes de la formalidad se compensaron unos con otros.
En materia de informalidad se puede concluir que el uso de la nueva encuesta señala de manera preliminar (3 años) una tendencia diferente al obtenido en la vieja encuesta. En la vieja se reportaba una tendencia de que aumenta el empleo formal mientras que la nueva aumenta el empleo informal.
En resumidas cuentas, los datos que presentó el Presidente de la República en su discurso en materia de empleos presentan graves inconsistencias: comparó cifras obtenidas con metodologías completamente diferente, lo cual lo llevó a abultar la cifra de empleos, le faltó decir que los empleos creados apenas cubren a los que entran al mercado de trabajo, reduciendo poco la tasa de desempleo y en 2017, si bien se crearon 120 mil empleos, estos fueron informales y empleos públicos.
https://acento.com.do/2018/opinion/8552270-empleo-discurso-medina-algunas-precisiones/
Miguel Ceara Hatton | Quiero decir...
Economista, especialista en temas de desarrollo, macroeconomía y economía internacional. Autor de numerosos estudios, ensayos y libros sobre economía dominicana y caribeña. Fue director Coordinador Nacional de Desarrollo Humano en el PNUD, asesor de política comercial en la Cancillería, director de Comercio y Turismo en la Asociación de Estados del Caribe, y fundador y director del Centro de Investigación Económica para el Caribe (CIECA).
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