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miércoles, 27 de mayo de 2026

BCRD informa que la economía dominicana registró un aumento interanual de 118,631 nuevos ocupados netos en el primer trimestre de 2026


BCRD informa que la economía dominicana registró un aumento interanual de 118,631 nuevos ocupados netos en el primer trimestre de 2026

• En enero-marzo 2026 el total de ocupados alcanzó 5,236,178 personas, para un aumento interanual de 118,631 nuevos ocupados netos.

• La tasa de desocupación abierta (SU1), es decir, el porcentaje de los desocupados que están buscando activamente trabajo como proporción de la fuerza laboral, se ubicó en 5.0 % en enero-marzo de 2026, similar al promedio registrado en el año 2025.

De acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), al primer trimestre de 2026 el total de ocupados de la economía dominicana alcanzó 5,236,178 trabajadores, de los cuales 2,403,395 corresponden a empleos formales. Dicha cifra de puestos de trabajo formales resulta ser consistente con el total reflejado en los registros administrativos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS).

Al comparar el total de trabajadores en enero-marzo 2026 con respecto al mismo periodo de 2025, se observa un incremento interanual de 2.3 %, equivalente a 118,631 nuevos ocupados netos. Con este resultado de enero-marzo de 2026, la tasa de ocupación (TO) y la tasa global de participación (TGP) se situaron en 63.0 % y 66.3 %, respectivamente, ambas muy cercanas a sus valores máximos de las series, niveles que reflejan una alta ocupación y participación relativa en el mercado laboral en el contexto de la región.


En términos de composición de la generación de empleos se observa que, del incremento interanual de 118,631 ocupados netos en los últimos doce meses, los ocupados formales contribuyeron con 20,504 trabajadores (17.3 %) mientras que los trabajadores informales aportaron 98,127 ocupados adicionales (82.7 %). De esta manera, la tasa de informalidad total se ubicó en 54.1 % en el primer trimestre de 2026. Cabe destacar que la proporción de empleo informal en la economía permanece similar al promedio de 2025 y continúa por debajo del promedio histórico de 56.7 % registrado en la serie de la ENCFT desde 2014.


Desde el punto de vista demográfico, la composición del total de 5,236,178 ocupados se distribuye en 56.1% hombres y 43.9% mujeres. Cabe destacar que el empleo femenino ha ganado participación en los últimos 12 meses, explicando en mayor medida la generación de nuevos puestos de trabajo con 157,078 ocupadas adicionales en dicho período.


En cuanto a los indicadores de desempleo o subutilización de la fuerza de trabajo, la tasa de desocupación abierta (SU1), es decir, el porcentaje de personas desocupadas que se encuentran buscando activamente empleo como proporción de la fuerza laboral, se ubicó en 5.0 % en enero-marzo de 2026, manteniéndose en torno al promedio registrado en el año 2025.

Por su parte, la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo (SU3), indicador equivalente a la anteriormente denominada tasa de desocupación ampliada, que incorpora tanto a las personas desocupadas que se encuentran buscando activamente empleo y aquellas disponibles para trabajar, aunque no estén buscando, se situó en 8.8 % en enero-marzo de 2026, mostrando una disminución de 0.5 puntos porcentuales en comparación con el 9.3 % registrado en el mismo período del año anterior.

En tanto que la población inactiva, compuesta por aquellos en edad de trabajar que no se encuentran ocupados ni en búsqueda activa de trabajo, como son aquellos con responsabilidades familiares o quehaceres del hogar, estudiantes y personas con condiciones de salud permanentes o temporales, entre otros, se situó en 2,802,339 personas en el primer trimestre de 2026, para una tasa de inactividad de 33.7 %, inferior en 0.3 puntos porcentuales respecto al 34.0 % registrado en el trimestre enero-marzo de 2025.

Finalmente, los resultados del mercado laboral correspondiente al primer trimestre de 2026, muestran tasas de desocupación que se mantienen relativamente bajas respecto a la serie histórica de la ENCFT, no obstante el entorno internacional convulso y complejo con elevados niveles de incertidumbre provocado por el conflicto en el Medio Oriente, el cual ha impactado el transporte y los precios de las materias primas, incluyendo el petróleo, y ha afectado de forma generalizada a los países, moderando el crecimiento económico global.

Jueves 21 de mayo, 2026

https://www.bancentral.gov.do/a/d/6576-bcrd-informa-que-la-economia-dominicana-registro-un-aumento-interanual-de-118631-nuevos-ocupados-netos-en-el-primer---trimestre-de-2026

📊🇩🇴 Más empleos, más oportunidades: avance del mercado laboral dominicano
El Banco Central (BCRD) informó que la economía dominicana sumó 118,631 nuevos ocupados en el primer trimestre de 2026, alcanzando más de 5.2 millones de trabajadores en el país. 💼📈
La tasa de desempleo se mantiene baja, en 5.0 %, reflejando estabilidad en el mercado laboral, mientras que la participación y ocupación siguen en niveles cercanos a máximos históricos.
Destaca el crecimiento del empleo femenino, con una mayor participación en la generación de nuevos puestos, así como el dinamismo de la economía a pesar de un entorno internacional desafiante. 👩‍💼🌍
🔎 Aunque persiste la informalidad (54.1 %), el empleo continúa expandiéndose, evidenciando resiliencia y capacidad de adaptación del país.
🔗 Leer informe completo del @BancoCentralRD https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/bcrd-informa-que-la-economia-dominicana.html
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Más empleo, pero no todo es progreso: la hora decisiva de formalizar el crecimiento

El mercado laboral dominicano suma 118.631 nuevos ocupados y mantiene el desempleo bajo, pero el país sigue construyendo demasiada prosperidad sobre la informalidad; la gran tarea de 2026 es convertir cantidad en calidad, productividad y protección social.

La noticia, en apariencia, es inequívocamente positiva: la economía dominicana cerró el primer trimestre de 2026 con 5.236.178 personas ocupadas, lo que supone un aumento interanual de 118.631 nuevos ocupados netos (2,3%). A la vez, la tasa de desocupación abierta (SU1) se mantuvo en 5,0%, un nivel similar al promedio de 2025, y los indicadores de participación laboral se colocan cerca de máximos de serie: tasa de ocupación (63,0%) y tasa global de participación (66,3%). En un entorno internacional descrito como convulso e incierto, estas cifras proyectan resiliencia y continuidad de dinamismo económico. Pero precisamente por eso —porque el dato es bueno— conviene leerlo con lupa: los países no se miden solo por cuántos empleos crean, sino por cuánta estabilidad, productividad y derechos acompaña a esos empleos. [noticiassin.com], [elcaribe.com.do] [noticiassin.com], [hoy.com.do] [noticiassin.com], [listindiario.com]

La primera clave del trimestre es la composición del crecimiento: del incremento de 118.631 ocupados netos, solo 20.504 corresponden a empleo formal (17,3%), mientras 98.127 fueron empleos informales (82,7%). El resultado es una tasa de informalidad de 54,1% en enero–marzo de 2026. Que la informalidad esté por debajo del promedio histórico que se cita para la serie desde 2014 no cambia el núcleo del problema: más de la mitad de la ocupación se sostiene fuera del perímetro pleno de seguridad social, estabilidad contractual y productividad medible. Este patrón tiene un coste nacional silencioso: limita la capacidad de los hogares para amortiguar shocks, estrecha el acceso a protección social y reduce el potencial de recaudación y de inversión en capital humano. Si el crecimiento del empleo no logra “pasar” de la economía informal a la formal, el país corre el riesgo de consolidar un mercado laboral robusto en cantidad, pero frágil en calidad. [elcaribe.com.do], [diariolibre.com] [acento.com.do], [listindiario.com] [acento.com.do], [elcaribe.com.do] [listindiario.com], [diariolibre.com]

La segunda clave es, a la vez, un avance social y una advertencia estratégica: la feminización del crecimiento del empleo. La estructura de ocupación se distribuye en 56,1% hombres y 43,9% mujeres, y el informe destaca que el empleo femenino ganó participación, explicando en mayor medida la generación de nuevos puestos con 157.078 mujeres ocupadas adicionales en doce meses. Este dato merece celebrarse, porque sugiere mayor inserción de mujeres en el mercado laboral y una mejora relativa en participación; pero también obliga a formular una pregunta de política pública: ¿en qué condiciones se está incorporando ese empleo femenino? La respuesta no puede ser retórica cuando la informalidad concentra la mayor parte de los nuevos ocupados. Si la entrada de mujeres al mercado se realiza, en gran proporción, a través de ocupaciones informales o de baja protección, el país avanzará en participación, pero no necesariamente en autonomía económica ni en bienestar sostenible. El desafío es doble: aumentar el empleo femenino y elevar su calidad, con políticas de cuidados y conciliación que permitan formalidad real, ingresos previsibles y continuidad de carrera. [acento.com.do], [elcaribe.com.do] [acento.com.do], [diariolibre.com] [listindiario.com], [hoy.com.do]

La tercera clave está en el “lado B” del desempleo: no basta con mirar la SU1. El propio reporte divulgado destaca que la tasa de subutilización (SU3) —que incorpora a personas desocupadas que buscan activamente y también a disponibles para trabajar aunque no estén buscando— se situó en 8,8%, bajando 0,5 puntos porcentuales respecto al 9,3% del mismo periodo del año anterior. Esta cifra sugiere que el mercado está absorbiendo mano de obra y reduciendo holguras, pero también recuerda que existe una bolsa de capacidad laboral que puede ampliarse cuando cambian expectativas, condiciones de búsqueda o restricciones de tiempo (cuidados, transporte, salud). Junto a ello, la población inactiva se sitúa en 2.802.339 personas, con una tasa de inactividad de 33,7%, ligeramente por debajo del dato del año anterior. En términos de agenda país, esto significa que el reto no es únicamente “crear empleo”, sino movilizar talento y reducir barreras de entrada al trabajo productivo, especialmente para mujeres y jóvenes, donde la carga de cuidados y la informalidad se suelen cruzar. [hoy.com.do], [listindiario.com] [hoy.com.do], [noticiassin.com]

Conviene subrayar un punto que a veces se pierde entre titulares: el número de empleos formales reportado —2.403.395— se indica como consistente con los registros administrativos de la Tesorería de la Seguridad Social. Esa consistencia es una buena noticia institucional, porque habla de trazabilidad y alineación estadística; pero también pone en evidencia el tamaño del “resto” informal, que supera los 2,8 millones de personas según recuentos publicados en medios a partir de la misma fuente. Dicho de otro modo: el país está generando ocupación, pero gran parte de esa creación ocurre donde la productividad suele ser más baja, el crédito es más caro o inaccesible, la capacitación es irregular y la cobertura social es incompleta. La informalidad no es solo un problema “laboral”: es un problema de competitividad, de igualdad de oportunidades y de capacidad del Estado para sostener políticas públicas sin asfixiar a quienes sí cumplen. [noticiassin.com], [elcaribe.com.do] [diariolibre.com], [listindiario.com] [diariolibre.com], [acento.com.do]

Entonces, ¿qué lectura estratégica deja este trimestre? La primera es que la República Dominicana muestra un mercado laboral dinámico en términos de ocupación y con desempleo relativamente bajo. La segunda es que el “modelo” de generación de empleo sigue siendo intensivo en informalidad, lo que reduce el efecto transformador del crecimiento. Y la tercera es que el protagonismo del empleo femenino abre una ventana de progreso social que debe consolidarse con políticas que reduzcan la vulnerabilidad y fortalezcan la protección, de lo contrario el avance será parcial. Mi opinión es que 2026 debería ser el año en que el debate público cambie de pregunta: de “¿cuántos empleos?” a “¿cuánta formalidad, productividad y movilidad social generan esos empleos?”. Para avanzar, el país necesita combinar incentivos a la formalización (simplificación, reducción de costes de entrada, apoyo a mipymes), fortalecimiento de inspección inteligente y, sobre todo, una agenda de productividad: formación, digitalización, encadenamientos y acceso a financiamiento para que el salto a la formalidad sea deseable y posible, no un salto al vacío. [noticiassin.com], [hoy.com.do] [elcaribe.com.do], [diariolibre.com] [elcaribe.com.do], [acento.com.do]

Porque el empleo —como cifra— puede crecer sin que el bienestar crezca a la misma velocidad. Y el gran aprendizaje de los países que logran dar el salto es simple: la prosperidad no se sostiene solo con trabajo, sino con trabajo protegido, productivo y con futuro. Hoy tenemos el dato que invita al optimismo; ahora toca la parte difícil: convertirlo en una mejora estructural del mercado laboral dominicano, sin dejar a más de la mitad de la fuerza de trabajo en la periferia de los derechos.

Para consulta del informe oficial: Ver nota del Banco Central (BCRD).

A la firma de:
Luis Orlando Diaz Volquez
#GuasábaraEditor

📊🇩🇴 Buenas noticias para el empleo… con un reto pendiente
El BCRD informó que en el 1.º trimestre de 2026 la economía dominicana sumó 118.631 nuevos ocupados netos, alcanzando 5.236.178 personas ocupadas. La desocupación abierta (SU1) se mantuvo en 5,0%, mientras la subutilización (SU3) bajó a 8,8%, señal de un mercado laboral dinámico pese a la incertidumbre internacional.
Pero el dato clave para el debate público es la calidad del empleo: del aumento total, 82,7% de los nuevos ocupados fueron informales (98.127) y solo 17,3% formales (20.504), dejando la informalidad en 54,1%. Además, destaca el empuje del empleo femenino, con 157.078 mujeres ocupadas adicionales en 12 meses.
🔎 En resumen: más empleo, sí, pero el gran desafío de 2026 es convertir crecimiento en formalidad, productividad y protección social.
📰 🔗 Leer informe completo del @BancoCentralRD https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/bcrd-informa-que-la-economia-dominicana.html
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miércoles, 25 de febrero de 2026

Banco Central: cuando el empleo marca récord… y la informalidad aún dicta las reglas | Gobierno del presidente Luis Abinader resalta cifras históricas de empleo en 2025 con 133,915 nuevos ocupados

 Banco Central

Editorial | Banco Central: cuando el empleo marca récord… y la informalidad aún dicta las reglas

Hay cifras que, por sí solas, cuentan una historia de avance. Y hay cifras que, al mirarlas con más calma, obligan a formular preguntas incómodas. Los datos difundidos por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) sobre el mercado laboral en 2025 —y destacados por el gobierno— pertenecen a ambas categorías: son una señal potente de dinamismo económico, pero también un recordatorio de lo mucho que falta para convertir el crecimiento en bienestar sostenido y empleo de calidad para la mayoría

Las cifras que entusiasman (y que conviene entender)

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), el país registró en 2025 un aumento interanual promedio de 133,915 personas ocupadas, elevando el total promedio de ocupados a 5,139,951.
Más relevante aún: 131,901 de esos nuevos ocupados —el 98.5%— se generaron en la formalidad, lo que empujó la tasa de informalidad promedio a 54.1%, por debajo del 55.5% de 2024

En el cuarto trimestre de 2025 (octubre-diciembre), el total de ocupados alcanzó 5,168,878, con 117,948 nuevos empleos netos frente al mismo período del año previo. De esos, el 72.7% (85,764) fue formal y el 27.3% (32,184) informal; la informalidad trimestral se ubicó en 54.2%, 0.6 puntos menos que un año antes.

A esto se suman dos hitos estadísticos que hablan de un mercado de trabajo “encendido”: la tasa de ocupación promedió 62.9% y la tasa global de participación 66.2%, ambas en niveles históricos para la serie anual.
Y del lado del desempleo, la desocupación abierta (SU1) se colocó en 5.0% (promedio anual y también en oct-dic), mientras la subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2% al cierre del año. 

En limpio: más gente trabajando, más participación y más empleo formal. Es una combinación que cualquier economía quisiera mostrar.

Lo que el récord sugiere: avance real en la “calidad” del empleo

Que casi todo el empleo neto del año provenga de la formalidad es, sin duda, la señal más importante del informe. Porque el empleo formal no solo “cuenta” como ocupación: suele significar cotización, cobertura, trazabilidad, crédito, estabilidad y, sobre todo, una relación laboral menos vulnerable. El propio BCRD atribuye a ese crecimiento formal la reducción de la informalidad desde el pico observado en pandemia, cuando el indicador llegó a 58.9%

Este punto merece una lectura estratégica: la formalidad se construye. No aparece por azar. La estabilidad macro, la recuperación sectorial, la inversión y la certidumbre regulatoria suelen ser parte del “combo” que empuja al empleador a formalizar y al trabajador a preferir un puesto con protección.

Pero la calidad del empleo no se mide solo por la condición formal. También cuenta el ingreso real, la productividad, la jornada, la protección efectiva, la movilidad y la posibilidad de ascenso. Y ahí es donde el país se juega el próximo capítulo.

La pregunta clave: ¿por qué, con récord, seguimos con 54% de informalidad?

Aquí está el núcleo del debate. Celebrar el descenso de la informalidad es justo. Pero 54.1% (promedio anual) significa que más de la mitad de los ocupados permanece fuera o en los márgenes del sistema de protección.
Y aunque el Banco Central señala que el país se ubica “en torno a la mediana regional” en comparación con otras economías latinoamericanas, eso no debe funcionar como consuelo: debe operar como punto de partida para acelerar la transición.

Porque la informalidad, en la práctica, implica:

  • Menos acceso real a seguridad social y pensiones.
  • Mayor fragilidad ante choques (salud, inflación, desaceleración).
  • Menor productividad promedio.
  • Menos recaudación y menor capacidad estatal de invertir en servicios.

El reto 2026 no es solo crear empleo; es formalizarlo de forma sostenida y masiva.

Empleo femenino: un avance que exige políticas de apoyo (para que no sea coyuntural)

El informe también destaca que la generación de empleo se concentró “principalmente en la población femenina”, sugiriendo una mayor integración de la mujer al mercado laboral.
Esta tendencia es positiva, pero plantea otra agenda: ¿en qué sectores y condiciones se está insertando la mujer? La integración no puede quedar confinada a nichos de baja remuneración o alta rotación. El país debería leer este dato como mandato para: 

  • Expandir redes de cuidados (guarderías, estancias, atención a dependientes).
  • Mejorar la empleabilidad con formación técnica y digital.
  • Promover entornos laborales seguros y con movilidad interna.

Un crecimiento con rostro femenino es un hito; convertirlo en progreso con equidad es la tarea.

Banco Central y ENCFT: por qué la credibilidad estadística importa tanto

Más allá del debate político, el valor de este informe es institucional: cuando un país mide bien su mercado laboral, puede diseñar mejor su política pública. La ENCFT se ha vuelto la columna vertebral para leer ocupación, participación, desempleo e informalidad con consistencia metodológica y periodicidad. 

En una región donde la confianza en las cifras suele erosionarse, el rol técnico del Banco Central —como emisor de datos y como referencia— aporta una ganancia silenciosa: reduce la incertidumbre, mejora el análisis y obliga a que el debate público se ancle en evidencia, no en consignas.

Agenda editorial (propositiva): del récord a la transformación

Si 2025 dejó números históricos, 2026 debería enfocarse en consolidar y profundizar. Algunas líneas de acción razonables:

  1. Formalización “inteligente” para micro y pequeños negocios
    Menos fricción para registrarse, declarar y cotizar; más beneficios visibles por formalizar.

  2. Formación técnica ligada a demanda real
    Empleo formal crece cuando hay capacidades. Alianzas empresa–centros técnicos con metas medibles.

  3. Productividad como política laboral
    No hay mejora salarial sostenible sin productividad. El empleo récord debe convertirse en empleo mejor pagado.

  4. Cuidado y empleabilidad femenina
    Si el empleo creció con mayor peso femenino, el siguiente paso es asegurar permanencia y ascenso.

  5. Fiscalización focalizada y simplificación
    No se formaliza solo “persiguiendo”; se formaliza también haciendo que cumplir sea más fácil que evadir.

  6. Lectura territorial del empleo
    Los promedios nacionales esconden brechas provinciales. La política laboral debe tener enfoque territorial.

Conclusión: buenas noticias… con responsabilidad

Los datos del Banco Central muestran un cierre de 2025 con ocupación cerca de máximos y desempleo en niveles históricamente bajos, con un rasgo especialmente valioso: el peso del empleo formal en la expansión del trabajo.
Pero el mismo informe deja claro el desafío: la informalidad sigue siendo la regla para una mayoría, y ese hecho limita el impacto social del crecimiento.

En definitiva, el récord es una señal de que el país puede. Ahora toca lo más difícil: convertir la estadística favorable en un contrato social más justo, donde trabajar no sea solo “tener ocupación”, sino tener protección, ingresos dignos y futuro,

Autor_ @GuasabaraEditor: Luis Orlando Díaz Vólquez

Fuentes: [presidencia.gob.do][elnacional.com.do]

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Santo Domingo.- El gobierno del presidente Luis Abinader resaltó los resultados presentados por el Banco Central de la República Dominicana, los cuales indican que la economía dominicana registró un aumento interanual promedio de 133,915 personas más trabajando durante el año 2025, elevando el total promedio de personas ocupadas a 5,139,951 trabajadores, según los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT).

El crecimiento del empleo estuvo impulsado principalmente por la generación de puestos formales, que aportaron 131,901 nuevos ocupados, equivalentes al 98.5 % del total, lo que contribuyó a que la tasa de informalidad promedio descendiera a 54.1 % en 2025, inferior en 1.4 puntos porcentuales respecto al 55.5 % registrado en 2024.

Al cierre del cuarto trimestre (octubre-diciembre) de 2025, el total de ocupados alcanzó los 5,168,878 trabajadores, para un incremento interanual de 117,948 nuevos empleos netos. De este total, el 72.7 % (85,764) correspondió a trabajadores formales, mientras que el 27.3 % (32,184) fueron informales. En ese período, la tasa de informalidad se situó en 54.2%, 0.6 puntos porcentuales por debajo del mismo trimestre del año anterior.

El informe destaca que la generación de empleos estuvo concentrada principalmente en la población femenina, reflejando una mayor integración de la mujer al mercado laboral.

En cuanto a los principales indicadores del mercado de trabajo, la tasa de ocupación promedió 62.9 % en 2025 y la tasa global de participación alcanzó 66.2 %, ambos valores históricos en sus respectivas series anuales, evidenciando una elevada participación relativa en el mercado laboral.

Respecto a la tasa de desocupación abierta (SU1), esta se ubicó en 5.0 % tanto en el promedio anual como en el trimestre octubre-diciembre de 2025, mostrando una reducción de 0.1 puntos porcentuales en comparación con 2024. Asimismo, la tasa de subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2 % al cierre del año.

El Banco Central resaltó que el crecimiento sostenido del empleo formal ha permitido reducir significativamente la informalidad desde el máximo histórico de 58.9 % registrado durante la pandemia, manteniendo al país en torno a la mediana regional en comparación con otras economías de América Latina.

La institución indicó que la expansión del empleo, principal fuente de ingresos de los hogares, junto con los programas sociales implementados, ha fortalecido el poder adquisitivo de la población y contribuido a que más dominicanos superen el umbral de la pobreza monetaria.

Con estos resultados, el mercado laboral dominicano cerró 2025 con indicadores de ocupación cercanos a máximos históricos y niveles de desempleo en torno a sus mínimos desde el inicio de la serie estadística de la ENCFT en 2014.

https://presidencia.gob.do/noticias/gobierno-del-presidente-luis-abinader-resalta-cifras-historicas-de-empleo-en-2025-con

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Del récord de empleo a la “segunda ola” del desarrollo: formalización, productividad y cohesión social en la República Dominicana (2026)

Firma: Luis Orlando Díaz Vólquez
Fecha: 23 de febrero de 2026


Resumen

La República Dominicana cerró 2025 con señales laborales que merecen ser leídas como un hito estadístico y, al mismo tiempo, como una advertencia estructural: el país alcanzó un promedio anual de 5,139,951 personas ocupadas y sumó 133,915 nuevos ocupados netos, con tasas récord de ocupación (62.9%) y participación (66.2%), mientras el desempleo abierto (SU1) se ubicó en 5.0%. En paralelo, casi todo el crecimiento neto de empleo provino de la formalidad (131,901 nuevos ocupados formales; 98.5%), lo que contribuyó a reducir la informalidad promedio a 54.1% (−1.4 p.p. respecto a 2024). [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

La buena noticia es evidente: se crea empleo y se formaliza más que antes. La noticia incómoda también: más de la mitad de la población ocupada continúa en la informalidad, un “techo de cristal” que limita productividad, cobertura contributiva y sostenibilidad de la protección social, como advierte CEPAL en lecturas sobre el caso dominicano. Este artículo sostiene una tesis: 2025 confirma capacidad de expansión laboral; 2026 debe convertirse en el año de la transformación cualitativa del trabajo, con una agenda que conecte formalización, productividad, ingresos reales y estabilidad fiscal. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [bavaronews.com] [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]


1. El dato como punto de partida: crecimiento sí, pero con composición

Las cifras del Banco Central basadas en la ENCFT ofrecen una lectura que trasciende el titular del récord: el mercado laboral no solo creció, sino que cambió su composición al concentrar el incremento en el empleo formal. De los 133,915 nuevos ocupados netos promedio en 2025, 131,901 correspondieron a ocupación formal, equivalente a 98.5% del total. Esta proporción es, por sí misma, una señal de fortalecimiento institucional: donde crece la formalidad, tienden a crecer la trazabilidad económica, la bancarización y la capacidad de protección social contributiva. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

Para entender el alcance, conviene precisar qué significa “formal” en la medición del Banco Central: el análisis considera formales a los asalariados con acceso a beneficios de seguridad social vía su ocupación y también a los independientes cuya unidad productiva cuenta con Registro Nacional de Contribuyente (RNC). Es decir, el concepto no se agota en “estar empleado”, sino en empleo con protección y registro, un estándar que permite diferenciar crecimiento meramente cuantitativo de progreso social. [oig.cepal.org], [hoy.com.do] [hoy.com.do], [bavaronews.com]


2. Los récords de 2025: lectura técnica y lectura estratégica

En promedio anual, la tasa de ocupación se ubicó en 62.9% y la tasa global de participación en 66.2%, ambos máximos históricos en sus series anuales; mientras la tasa de desempleo abierto (SU1) fue 5.0%, y la subutilización ampliada (SU3) descendió a 9.2% al cierre del año. En el cuarto trimestre (octubre–diciembre) de 2025, el total de ocupados alcanzó 5,168,878, con 117,948 nuevos empleos netos interanuales; de ellos, 72.7% fueron formales. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

En términos macro, estas cifras se insertan en un contexto en el que el país venía mostrando dinamismo económico y estabilidad relativa en indicadores agregados; por ejemplo, el Banco Mundial reporta para 2024 un PIB de US$124.28 mil millones y crecimiento de 5.0%, además de inflación anual de 3.3%. Aunque mercado laboral y PIB no siempre se mueven al unísono, el cuadro sugiere que la economía ha tenido base para sostener creación de empleo y recuperación tras el shock pandémico. [news.un.org], [one.gob.do] [elnacional.com.do], [bavaronews.com]

Pero lo estratégico no es el récord, sino lo que habilita: una ventana de oportunidad para consolidar la formalización y, con ella, la productividad y la sostenibilidad de la protección social. Si el país se limita a celebrar los récords sin atacar el núcleo del problema —la informalidad persistente—, corre el riesgo de convertir un avance coyuntural en una promesa incompleta. [diariolibre.com], [noticiasacn.com]


3. La informalidad como “techo de cristal”: por qué 54% debe preocupar aun cuando baja

La informalidad promedio se redujo a 54.1% en 2025 (desde 55.5% en 2024), y el Banco Central subraya que este indicador ha bajado desde el máximo observado durante la pandemia (58.9%). Sin embargo, aun con esa mejora, el país mantiene el rasgo estructural más difícil de remover en América Latina: más de la mitad de los trabajadores fuera de los marcos plenos de protección y contribución. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [infoelnuevonorte.com]

La CEPAL ha insistido en que la informalidad elevada limita la sostenibilidad financiera del sistema de protección social, restringe la expansión de políticas contributivas y complica la erradicación de la pobreza. En paralelo, la OIT advierte que, en América Latina y el Caribe, la informalidad sigue afectando a cerca de la mitad de la fuerza laboral regional (con estimaciones alrededor de 46.7% en la primera mitad de 2025), incluso cuando la ocupación mejora. Esta doble mirada —nacional y regional— permite entender por qué el problema no se resuelve solo con crecimiento: la informalidad es una combinación de baja productividad, costos de cumplimiento, segmentación empresarial y debilidades en protección social y fiscalización inteligente. [diariolibre.com], [bavaronews.com] [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

Por eso, reducir la informalidad no es un “tema laboral” aislado. Es una estrategia de desarrollo. Un país puede crear empleo y, sin embargo, seguir atrapado en un equilibrio de baja productividad si la mayoría del trabajo se genera en unidades pequeñas, poco capitalizadas, con escaso acceso a crédito y tecnología. La informalidad, en ese sentido, no solo describe una condición: describe una frontera. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]


4. Empleo femenino: avance real, agenda pendiente

El Banco Central destaca que la generación de empleos estuvo concentrada principalmente en la población femenina, reflejando mayor integración de la mujer al mercado laboral. Esta señal es valiosa por dos razones. Primero, porque la participación de las mujeres suele ser el primer indicador en deteriorarse ante crisis y el último en recuperarse; segundo, porque cuando la participación femenina crece, suele arrastrar mejoras en bienestar familiar, capital humano y cohesión social. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do]

Sin embargo, la calidad de esta inserción importa tanto como la inserción misma. La OIT ha subrayado que la informalidad afecta especialmente a mujeres y jóvenes, elevando vulnerabilidad y precariedad, y que las brechas de género persisten en participación y calidad del empleo. En términos de política pública, si 2025 muestra un componente femenino relevante en el crecimiento del empleo, 2026 debe consolidarlo con una arquitectura de cuidados, formación y condiciones laborales que reduzcan rotación, subempleo y tramos de informalidad. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

El punto es sencillo: empleo femenino no puede ser sinónimo de empleo frágil. Si el país quiere convertir el avance estadístico en reputación internacional de desarrollo inclusivo, debe convertir la integración en trayectorias laborales sostenibles, con movilidad salarial y cobertura social. [noticiasacn.com], [diariolibre.com]


5. Empleo, ingresos y pobreza: relación plausible, pero no automática

El Banco Central asocia la expansión del empleo —principal fuente de ingresos de los hogares— con fortalecimiento del poder adquisitivo y avances para superar pobreza monetaria. La evidencia oficial sobre pobreza respalda una trayectoria favorable: el boletín trimestral de pobreza monetaria indica que en 2024 la pobreza monetaria se ubicó en 18.98%, el nivel más bajo registrado según esa serie. Asimismo, mediciones trimestrales para 2025 muestran niveles cercanos a ese rango (por ejemplo, 18.45% en julio–septiembre de 2025), resaltando el papel del ingreso nominal de los hogares y el efecto adverso de la inflación en el resultado neto. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [efe.com], [ilo.org] [diariofinanciero.do], [efe.com]

La relación empleo–pobreza funciona por canales claros: más ocupación tiende a elevar ingresos laborales; más formalidad tiende a estabilizarlos y a ampliar acceso a protección social y crédito. Pero la relación no es automática cuando la inflación erosiona el ingreso real o cuando el crecimiento de empleo se concentra en baja productividad. Los propios boletines de pobreza reconocen el papel de inflación y distribución del ingreso en la variación de pobreza. [bavaronews.com], [hoy.com.do] [efe.com], [diariofinanciero.do]

En 2026, el desafío de reputación no será demostrar que se crea empleo (las cifras ya lo sugieren), sino demostrar que ese empleo aumenta ingresos reales, reduce vulnerabilidad y sostiene avances sociales sin depender excesivamente de transferencias o ciclos favorables. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]


6. Qué significa “segunda ola”: del empleo creado al trabajo decente

La OIT insiste en que la recuperación cuantitativa del empleo no basta si no viene acompañada de mejoras en calidad, formalización y protección social. Bajo ese marco, el desempeño de 2025 debe interpretarse como el final de una primera fase (recuperación y expansión) y el inicio de una segunda fase: institucionalizar el empleo formal y elevar productividad. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

La “segunda ola” exige abandonar la falsa dicotomía entre “crecer o formalizar”. En realidad, formalizar es parte de crecer bien: la formalidad mejora acceso a financiamiento, facilita inversión y eleva la productividad media, mientras fortalece la base contributiva para sostener salud, pensiones y seguros. A la vez, la formalización requiere productividad: no se le puede exigir a una microempresa de subsistencia el mismo nivel de cargas sin ofrecer un camino gradual y beneficios tangibles. [diariolibre.com], [hoy.com.do] [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Por tanto, la agenda de 2026 debería definirse con una pregunta guía: ¿cómo convertir el impulso de empleo formal en una transformación estructural sostenida? Esa pregunta nos lleva directamente al componente fiscal.


7. Implicaciones fiscales: el empleo formal como base de sostenibilidad del Estado social

La formalización no es solo un logro laboral: es una variable fiscal. Cuando aumenta el empleo formal, tiende a ampliarse la base contributiva (seguridad social), la base imponible (impuestos vinculados a la actividad formal) y la trazabilidad económica, lo que reduce evasión y mejora eficiencia del gasto social. La CEPAL ha advertido que la alta informalidad tensiona la sostenibilidad financiera de los sistemas de protección social; por implicación, reducirla fortalece la capacidad del Estado para sostener políticas contributivas. [diariolibre.com], [hoy.com.do] [diariolibre.com], [infoelnuevonorte.com]

En 2025, el dato clave para la discusión fiscal es que el crecimiento del empleo neto se dio mayormente en formalidad (98.5% del incremento anual). Si esta tendencia se consolida, el Estado gana un espacio de maniobra: más cotizantes y más actividad registrada tienden a mejorar la relación entre ingresos recurrentes y obligaciones sociales. Además, la reducción de pobreza monetaria en 2024 (18.98%) y los niveles cercanos de 2025 sugieren que, si el empleo formal sostiene ingresos, podría disminuir gradualmente la presión por transferencias compensatorias en algunos segmentos, o permitir focalización más eficiente. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [hoy.com.do], [efe.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]

No obstante, aquí aparece un dilema de diseño: muchas estrategias efectivas de formalización incluyen incentivos (subsidios temporales a cotización, simplificación tributaria, régimen escalonado), lo cual implica costos fiscales de corto plazo. El criterio de un think tank no es negar esos costos, sino exigir que se gestionen con tres principios: (1) temporalidad y focalización; (2) evaluación de impacto; (3) condición de productividad (capacitación, tecnología, acceso a crédito) para que la formalización sea sostenible sin subsidio permanente. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com] [hoy.com.do], [diariolibre.com]

En síntesis fiscal: más formalidad puede significar mejor sostenibilidad, pero solo si la política evita crear “dependencias” y si la productividad acompaña. [diariolibre.com], [noticiasacn.com]


8. Riesgos 2026: dónde puede romperse la tendencia

Si 2025 fue un umbral, 2026 trae riesgos concretos que pueden frenar o revertir la dinámica positiva.

Riesgo 1: desaceleración externa y menor absorción de empleo

La región enfrenta incertidumbres recurrentes en comercio, costos financieros y cadenas de valor; cuando el crecimiento se modera, el mercado laboral suele resentirse primero en segmentos informales o de baja productividad. Si la economía pierde impulso, la informalidad puede reaparecer como “válvula de escape” laboral, reduciendo el avance logrado. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Riesgo 2: formalización “estadística” sin mejora suficiente en ingresos reales

Es posible aumentar formalidad sin elevar productividad al ritmo necesario; en ese caso, la formalización puede no traducirse en mejoras sustantivas de bienestar si los salarios reales permanecen presionados por inflación o baja productividad. Los boletines de pobreza muestran que inflación puede contrarrestar mejoras de ingreso nominal, afectando especialmente a hogares vulnerables. [efe.com], [infoelnuevonorte.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]

Riesgo 3: persistencia de brechas (mujeres y jóvenes)

Aunque el empleo femenino mostró dinamismo, las brechas de participación y calidad del empleo son estructurales en la región, y la informalidad suele concentrarse en esos grupos. Si no se implementan políticas de cuidados, formación y protección, la tendencia podría convertirse en una mejora temporal y no en convergencia sostenible. [infoelnuevonorte.com], [noticiasacn.com]

Riesgo 4: tensiones fiscales por incentivos mal diseñados

Si los incentivos a formalización no son temporales o no están sujetos a evaluación, pueden generar presión sobre ingresos fiscales sin lograr formalización duradera. Esto no es un argumento contra los incentivos, sino contra la improvisación: la formalización debe ser un “contrato” con condiciones y metas. [noticiasacn.com], [hoy.com.do]

Riesgo 5: choque inflacionario o pérdida de poder adquisitivo

Incluso con baja inflación promedio en datos recientes, un repunte podría afectar de manera desproporcionada a hogares de menores ingresos, alterando el vínculo empleo–reducción de pobreza. La evidencia de boletines de pobreza confirma que inflación puede elevar pobreza aun cuando el ingreso nominal sube. [news.un.org], [efe.com] [efe.com], [diariofinanciero.do]


9. Una agenda 2026–2028 con enfoque de resultados: seis palancas

El país necesita convertir el logro estadístico en política de Estado. Aquí una agenda operativa —no exhaustiva— con foco en métricas.

1) Formalización inteligente para MIPYMES

Simplificación y escalonamiento de cumplimiento (tributario y de seguridad social) con beneficios visibles (acceso a crédito, compras públicas, capacitación). La definición de formalidad del Banco Central (seguridad social y/o RNC) hace medible la meta. [hoy.com.do], [oig.cepal.org]

2) Productividad sectorial como política laboral

La OIT insiste en que la informalidad se vincula a baja productividad; formalizar exige elevar capacidades, tecnología y gestión. El objetivo no es formalizar “por decreto”, sino hacer rentable y sostenible la formalidad. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

3) Cuidados y empleo femenino

Si el empleo femenino fue motor parcial del crecimiento laboral, la infraestructura de cuidados y políticas de corresponsabilidad deben convertirse en prioridad para sostener participación. [bavaronews.com], [infoelnuevonorte.com]

4) Inspección basada en riesgo + acompañamiento

Mejorar cumplimiento no solo con sanción, sino con asistencia y transición gradual. La informalidad es estructural; la respuesta también debe serlo. [infoelnuevonorte.com], [diariolibre.com]

5) Integración empleo–protección social

Avanzar hacia mecanismos que reduzcan “trampas” de informalidad: transiciones que no castiguen de golpe a microproductores, pero que los incorporen al sistema contributivo de manera progresiva. [diariolibre.com], [hoy.com.do]

6) Datos, transparencia y evaluación

El Banco Central ya ofrece una base estadística robusta con boletines laborales y definición de informalidad/formalidad; el reto es usarla para evaluar políticas y ajustar. La política pública con reputación se fundamenta en evidencia, no en narrativa. [hoy.com.do], [bavaronews.com]


Conclusión: 2025 no debe ser una fotografía, sino un umbral

Las cifras de 2025 confirman una realidad alentadora: la República Dominicana generó empleo neto, alcanzó máximos históricos de ocupación y participación, y lo hizo con un componente formal predominante. Pero el mismo conjunto de datos revela el desafío estructural: la informalidad continúa por encima del 50%, un límite que condiciona productividad, protección social y sostenibilidad fiscal, como advierte CEPAL. [bavaronews.com], [cdn.bancen...ral.gov.do] [diariolibre.com], [bavaronews.com]

En 2026, el país tiene dos caminos. El primero es celebrar el récord y administrar el presente. El segundo es usar el récord como plataforma para la segunda ola: formalización sostenida, productividad, trabajo decente y cohesión social, en línea con las advertencias regionales de OIT sobre informalidad persistente. La reputación de un proyecto nacional no se mide por un año excepcional; se mide por la capacidad de transformar una tendencia favorable en un modelo sostenible. [noticiasacn.com], [infoelnuevonorte.com]

Firma:
Luis Orlando Díaz Vólquez


Referencias

  • Banco Central de la República Dominicana. (2025). Boletín trimestral del mercado laboral enero–marzo 2025 (ENCFT). [hoy.com.do]
  • Presidencia de la República Dominicana. (2026, 22 febrero). Gobierno del presidente Luis Abinader resalta cifras históricas de empleo en 2025… [bavaronews.com]
  • Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2025). Panorama Laboral 2025: América Latina y el Caribe. [noticiasacn.com]
  • Naciones Unidas (Noticias ONU). (2025, 11 diciembre). Las cifras de empleo mejoran… pero persisten informalidad y desigualdades. [infoelnuevonorte.com]
  • Ministerio de Hacienda y Economía / ONE (RD). (2025). Boletín trimestral de pobreza monetaria: julio–septiembre 2025. [efe.com]
  • Diario Libre. (2025, 11 octubre). CEPAL: la alta informalidad laboral es uno de los mayores retos de RD. [diariolibre.com]
  • Banco Mundial. (s. f.). Datos país: República Dominicana. [news.un.org]

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Sobre el autor

 

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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