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miércoles, 28 de febrero de 2018

Opinión: Tarjeta amarilla medioambiental para Alemania

ECOLOGÍA

Opinión: Tarjeta amarilla medioambiental para Alemania

El tribunal decidió: los vehículos a diésel podrán ser desterrados de las ciudades y comunas cuando la calidad del aire sea mala. Una declaración de bancarrota para los políticos y la industria, según Jens Thurau.
Deutschland Symbolbild Stau (picture alliance/dpa/D. Naupold)
¿Cómo era el asunto? Sobre todo al comienzo de su gobierno, Angela Merkel era apodada "la canciller del medio ambiente". Ella contribuyó al avance de la política de protección climática a nivel internacional, hizo labor de convencimiento en el círculo de las grandes potencias industrializadas del G8 y luego el G7. Declaró prioritario el cambio de la matriz energética. Pero olvidó llevar consigo a la poderosa industria automotriz alemana por la senda hacia un futuro respetuoso del medio ambiente.
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La industria siguió produciendo vehículos potentes, dejó pasar el momento adecuado para subirse al carro de la electromovilidad y finalmente apostó por los motores a diésel, porque emiten menos gases de efecto invernadero que los motores a gasolina. En cambio, emiten mucho óxido nitroso. Y las empresas engañaron a diestra y siniestra para encubrir esos altos niveles.
El tribunal habló claro
Ahora, el Tribunal Federal Contencioso-Administrativo, con sede en Leipzig, dio la razón a los ambientalistas que presentaron una demanda: si no hay otra solución, si se siguen sobrepasando los niveles permitidos de óxido nitroso -y eso ocurre en docenas de ciudades alemanas- las autoridades municipales podrán (y a la larga deberán) desterrar a los vehículos a diésel de sus calles y centros urbanos. El tribunal impone lo que los políticos eludieron.
Jens Thurau
Jens Thurau
La cuenta será presentada por lo pronto a quienes compraron de buena fe automóviles a diésel, entre ellos muchos pequeños empresarios. Los esfuerzos de los políticos y la industria automotriz por resolver el problema dotando a los vehículos de un mejor software han sido hasta ahora tibios. Un reequipamiento caro pero efectivo, cuesta varios miles de euros por vehículo. Y la industria no quiere pagarlos. Por lo menos hasta ahora. Eso podría cambiar si se aplican prohibiciones de circulación. La esfera política, que no quiere incomodar aún más a este importante sector económico, se esfuerza entretanto por solucionar el asunto con todo tipo de medidas complementarias. Piensa en un transporte colectivo gratuito, quiere que en el futuro los buses y autos oficiales sean eléctricos. Y, sin embargo, sabe que solo se podrá reducir realmente los niveles de contaminación con autos a diésel reacondicionados y limpios.  De lo contrario, podrá haber prohibiciones de circular, no de inmediato, pero a mediano plazo. Y no solo en las ciudades de Düsseldorf y Stuttgart, que fueron objeto de la demanda, sino también en muchas otras.
Presión de la UE
Varios políticos regionales ya han hecho notar que las eventuales prohibiciones de circulación serán difíciles de imponer. Argumentan que faltan policías. Al final, probablemente se llegará a dotar de un sello propio a los vehículos a diésel más nuevos, que cumplen con las estrictas normas de la UE y que podrán circular sin restricción. Los autos más antiguos solo lo obtendrían si son reacondicionados. Pero en el Parlamento alemán no hay una mayoría dispuesta a aprobar semejante reglamentación a nivel nacional.
Apropósito de la Unión Europea: nueva es la experiencia de que en asuntos polémicos concernientes a la industria automotriz, el gobierno alemán ya no logra imponerse en Bruselas. Pero eso no es tan terrible: Alemania ha sepultado a la energía atómica y ha instalado miles de plantas eólicas y solares en su territorio. Ahora, el país de las autopistas sin límites de velocidad y de los símbolos de status cromados, tendrá también una nueva movilidad. Con algo de presión de parte de Bruselas y los tribunales  alemanes.
Jens Thurau (ERS/VT)
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viernes, 23 de febrero de 2018

Autos diésel, política e industria automotriz

POLÍTICA

Autos diésel, política e industria automotriz

¿Podrán los autos diésel circular por las ciudades o no? Independientemente de la decisión que tome la Justicia, tanto la política como la industria automotriz tendrán que implementar cambios.
IAA - Eröffnung VW-Chef Müller schiebt Merkel (picture-alliance/dpa/A. Arnold)
El Center Automotive Research CAR de la Universidad de Duisburg-Essen midió en las primeras seis semanas de 2018 niveles excesivos de óxido de nitrógeno en 35 ciudades alemanas. Para ello se analizaron datos de 399 estaciones por todo el país. El jefe de CAR, Ferdinand Dudenhhöffer, exige por ello el reacondicionamiento de los autos diésel. Si no, no se podrá evitar prohibir su circulación.
Este debate ya ha originado que en 2017 se pusieran en circulación un 13% menos de autos diésel y un 14% más de autos de gasolina.
La batalla por el aire puro
"La industria automotriz tiene un problema de credibilidad si los coches de tres o cuatro años de edad no pueden circular más por las ciudades”, dijo Stefan Bratzel, coordinador del Center of Automotive Management, de la Escuela Superior de Economía de Bergisch Gladbach. Si los autos diésel se reequiparan, el problema se solucionaría. Pero, ¿quién pagaría los 2.000 euros por auto, teniendo en cuenta que seis millones de vehículos diésel circulan en Alemania? Bratzel opinó que "la industria automotriz podría permitirse correr con los gastos, aunque con mucho malestar”. Pero, si los fabricantes de coches en Alemania pagasen dicha factura, esto se podría exigir también en los otros países europeos. Entoces, "ya estaríamos hablando de 50 hasta 60 millones de autos”, explicó el experto. Y eso sí que no sería posible para la industria automotriz.
Sin embargo, esta no es la única culpable. La política se lo ha puesto muy fácil: en Bruselas, los gobernantes alemanes han impedido durante mucho tiempo la aplicación de regulaciones de emisiones más duras. En Alemania, los fabricantes han tenido siempre a su alcance resquicios legales, por la carencia de una clara regulación. "La política ha empeorado la situación con su cultura de hacer la vista gorda”, juzgó Bratzel.
Gasolinera de diésel.
¿Desaparecerán los autos diésel de las ciudades alemanas?
El miedo de los sindicatos
Probablemente, una "placa azul” para autos con baja emisión de óxido de nitrógeno habría ayudado hace años para que los fabricantes cumpliesen los límites de emisión, como lo exige desde hace mucho tiempo la Asociación Alemana de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza (BUND). Sin embargo, el Ministro de Transportes, Alexander Dobrindt, se ha negado rotundamente. En la próxima coalición gubernamental tampoco parece ser un tema relevante. El partido socialdemócrata (SPD) sí se preocupa por las consecuencias sociales de la prohibición de los autos diésel, ya que estos perderían mucho valor. El jefe del sindicato Unión Industrial de Trabajadores del Metal, IG Metall, Jörg Hofmann, habla de "expropiación fría”. No solo está preocupado por la pérdida de valor de los autos afectados, sino también por los puestos de trabajo que dependen de los autos diésel.
"No hay una receta mágica para salir de este atolladero", dijo el experto Dudenhöffer. Bratzel recomienda que "no se reaccione con pánico”. Un ejemplo en su opinión es la "imprudente idea” del Gobierno de ofrecer servicios gratis de trenes de cercanía con el fin de reducir el impacto medioambiental. Por eso, llama a analizar primero los aspectos económicos, ecológicos y sociales.
Brigiite Scholtes (RMR/ER)
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jueves, 21 de septiembre de 2017

Canadá: registran oficinas de Volkswagen por motores trucados

EL MUNDO

Canadá: registran oficinas de Volkswagen por motores trucados

Las autoridades canadienses registraron las oficinas de Volkswagen (VW) en Canadá como parte de la investigación del trucaje de los motores diésel para evitar las normas sobre emisiones de óxidos de nitrógeno.
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La semana pasada, el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Ontario, donde se encuentra la sede de VW Canadá, imputó al fabricante alemán por permitir que sus vehículos no cumplan las normativas provinciales sobre emisiones.
Tras las revelaciones en 2015 de que VW había instalado un software para ocultar las emisiones reales de sus motores diésel, el Gobierno de la provincia de Ontario inició una investigación contra VW y Audi por la venta de vehículos con software para ocultar sus emisiones reales.
105.000 afectados por fraude de motores diésel de Volkswagen
El ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Ontario, Chris Ballard, dijo en un comunicado que el registro, que se realizó este martes, "es parte de la investigación en marcha del Ministerio en esta materia". Por su parte, el fabricante alemán informó que está colaborando con las autoridades.
En Canadá, 105.000 personas están afectadas por el fraude de los motores diésel de Volkswagen. En abril, tribunales de Ontario y Quebec aceptaron un acuerdo con los afectados canadienses en esas dos provincias que permite a Volkswagen comprar los vehículos afectados y compensar a sus usuarios.
JOV (efe, TorontoSun)

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