SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
El economista Willem Buiter, considera preocupante la inmensa deuda de las empresas chinas, y cree que existe una gran probabilidad de que se produzca una recesión global 'made in China' en un futuro cercano.
Willem Buiter, economista en jefe de Citigroup, considera que existe un 55 por ciento de posibilidades de que se produzca una recesión global 'made in China' en un futuro no muy lejano. Su pronóstico respecto a la crisis económica es pesimista, mientras el gigante asiático intenta proteger al yuan de una nueva devaluación.
Según Buiter, sin un plan masivo de estímulo centrado en el consumidor, el crecimiento de la economía china se deslizará por debajo del 4 por ciento. Y dicho escenario supondría una recesión para la segunda economía más grande del mundo, según Buiter, situación ante la que el resto del mundo no quedaría a salvo, informa'Bloomberg'.
Al economista le preocupa la inmensa deuda que las empresas chinas han acumulado en un período corto de tiempo. Durante la última década, el endeudamiento del sector privado de China se ha disparado, superando la deuda de EE.UU., rpñol en China", sostiene el economista. "Hasta que los problemas del sector bancario, el sector financiero, en general, y el sector empresarial sean abordados por el Gobierno, creo que las perspectivas para la reanudación de un crecimiento saludable en China son tenues", advierte.
Más allá de las previsiones pesismistas sobre su futuro, China trabaja para tratar de salvar su economía vendiendo reservas y protegiendo al yuan de una nueva devaluación buscando nuevos caminos para desarrollar la banca privada y abrir más su sector financiero al resto del mundo.
BPI: crece la incertidumbre sobre China y la política monetaria global
Fráncfort (Alemania). El Banco de Pagos Internacionales (BPI) observa que aumenta la incertidumbre sobre la situación económica de China y la política monetaria que acometerán los principales bancos centrales, en definitiva, sobre el crecimiento global.
En su último informe trimestral, publicado hoy, el BPI dice que aumenta la preocupación de los inversores “por la creciente vulnerabilidad de las economías de mercado emergentes, particularmente China, a medida que reconsideran las perspectivas de crecimiento mundial”.
En el informe el BPI recuerda también la crisis griega, pero considera que su “impacto en los mercados mundiales fue relativamente limitado”.
Además, el BPI analiza la caída del precio de las materias primas, especialmente del petróleo.
“El factor explicativo más probable fue la percepción de una menor demanda debido al debilitamiento de la actividad económica en una serie de economías emergentes”, según el BPI.
A su vez, el abaratamiento de las materias primas empeoró las perspectivas de crecimiento en las economías emergentes que las producen y como consecuencia, se depreciaron los tipos de cambio de numerosos productores de materias primas, añade el BPI.
El jefe del departamento Monetario y Económico del BPI, Claudio Borio, dijo en la presentación del informe que los mercados “se preguntan qué consecuencias tendrá esta nueva coyuntura para las políticas monetarias en las grandes jurisdicciones con monedas internacionales, empezando por Estados Unidos”.
La Reserva Federal (Fed) decidirá la próxima semana si eleva su tasa de interés oficial o, de lo contrario, si es mejor esperar.
“Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) parece estar dispuesto a relajar aún más su política monetaria en caso de deteriorarse la situación, mientras que el Banco de Japón se enfrenta a un debilitamiento del producto interior bruto (PIB) y de la inflación”, señaló Borio.
Solo el Banco Central de Brasil ha endurecido su política monetaria durante el periodo analizado, principalmente julio y agosto, ante el repunte de la inflación pese al agravamiento de la recesión.
Borio observó que “la reciente evolución de la economía mundial ya presagiaba los actuales acontecimientos” y destaca la desaceleración del crédito hacia las economías emergentes, que están muy endeudadas, a partir del último trimestre de 2014 y posteriormente con más intensidad.
“Los datos muestras cierta bifurcación en la liquidez mundial, con una especial debilidad del crédito hacia China, Rusia y en menor medida Brasil”, según Borio.
El crédito en dólares a entidades no bancarias fuera de EEUU creció en más del 50 % desde principios de 2009, hasta alcanzar los 9,6 billones de dólares (8,5 billones de euros) a finales de marzo de 2015, y casi se duplicó en el caso de las emergentes, superando los 3 billones de dólares (2,6 billones de euros).
Gran parte de esta financiación ha ido dirigida a las empresas, por lo que pueden tener dificultades financieras. Pero el préstamo transfronterizo a las emergentes se contrajo en 52.000 millones de dólares (46.017 millones de euros) en el primer trimestre de 2015, según cifras del BPI.
El préstamo a China ha caído por segundo trimestre consecutivo y la tasa de crecimiento interanual se sitúa cerca del cero. Los créditos a Rusia y Ucrania han caído de nuevo y se contraen ya un 29 y 48 % interanual respectivamente.
Protagonizar la yuanización de la economía mundial
porAriel Noyola Rodríguez
Mucha tinta corre en la prensa internacional alrededor del BRICS. Es indudable que el bloque pentapartita ha incrementado en los últimos años su participación en la economía mundial, compitiendo de modo directo con Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, los detalles del nuevo banco de desarrollo y el Acuerdo de Reservas de Contingencia ponen de manifiesto que sus miembros se resisten a abandonar la órbita del dólar para de esta manera, destruir el cascarón de las instituciones de Bretton Woods. RED VOLTAIRE | CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO) | 17 DE JULIO DE 2015 FRANÇAIS ENGLISH РУССКИЙ ITALIANO
En la ciudad rusa de Ufá, casi al pie de los montes Urales, se llevaron a cabo las cumbres del BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que integra a China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.
En materia de cooperación financiera, el BRICS anunció los detalles de su nuevo banco de desarrollo, así como de su Acuerdo de Reservas de Contingencia. Sin embargo, el modus operandi de ambas instituciones reveló que ninguna promueve el proceso de desdolarización global [1]. Es que los créditos del nuevo banco de desarrollo del BRICS se denominarán en dólares, lo mismo pasará con la liquidez provista por el Acuerdo de Reservas de Contingencia, que además necesitará del aval [2] del Fondo Monetario Internacional (FMI) para actuar como estabilizador de las balanzas de pagos del BRICS [3].
En cambio, China sí socava –en solitario– la dominación del dólar a través de la yuanización de la economía mundial. Bien sea estableciendo permutas de divisas (‘swap’) de carácter bilateral entre bancos centrales, bien sea instalando bancos de liquidación directa (‘clearing bank’), bien sea otorgando licencias para participar en el Programa Chino de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados en Renminbi (RQFII, por sus siglas en inglés), la «moneda del pueblo» (‘renminbi’) se abre camino.
Sin embargo, cabe destacar que China impulsa el yuan únicamente a través de acuerdos bilaterales, desaprovechando así el extraordinario potencial de sus instituciones para el financiamiento de infraestructura, apoyadas de manera mayoritaria por las economías emergentes. Las operaciones de crédito del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), el Fondo de la «Ruta de la Seda» (‘Silk Road Fund’) y el nuevo banco de desarrollo del BRICS, se llevarán a cabo todas ellas en dólares.
Por lo tanto, si bien es cierto que por la cantidad de recursos a disposición de las 3 instituciones (240 000 millones de dólares) China desafía el poderío del FMI y el Banco Mundial, a su vez sostiene sobre sus hombros el Imperio del dólar, la piedra angular del Sistema Monetario Internacional establecido en 1944.
En el seno del BRICS, el impulso del yuan es marginal. Hasta la fecha ningún miembro del BRICS ha mostrado disposición a participar en el RQFII. Tan sólo apenas la semana pasada, la República de Sudáfrica se convirtió en el primer integrante del BRICS en instalar un banco de liquidación directa (‘clearing bank’) para facilitar las operaciones en yuanes.
En el caso de la India, ni la proximidad geográfica ni la complementariedad geoeconómica con China animan a que el primer ministro, Narendra Modi, solicite un acuerdo ‘swap’ a las puertas del Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas inglés) para proteger a su país de la volatilidad del dólar.
¿Por qué hay resistencia a apoyar el yuan? ¿Qué sucede con la cooperación en el bloque? De acuerdo con el FMI, el PIB combinado del BRICS alcanzó los 16.9 billones de dólares (a precios corrientes) en 2014, monto que representa más de la cuarta parte (27%) del PIB mundial. Aunque sus tasas de acumulación de capital se han visto disminuidas, el BRICS contribuyó con la mitad del crecimiento de la economía mundial durante la última década.
Sin embargo, esos registros históricos contrastan con los escasos volúmenes de comercio y de inversión entre los países del BRICS. Mientras que las exportaciones del BRICS (336 000 millones de dólares) constituyen 16% de las exportaciones globales, los intercambios de mercancías intra-bloque apenas representan 1.5% del total mundial.
Lo mismo sucede en el caso de las inversiones, a excepción de los proyectos multimillonarios lanzados por China, los flujos de capitales entre Brasil, Rusia, India y Sudáfrica son muy pequeños, equivalen a menos de 5% del total invertido por los 4 países, según la base de datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).
Frente a ese escenario, es necesario que el BRICS asuma el compromiso hacia 3 tareas fundamentales. En primer lugar, el BRICS debe acelerar la construcción de una ‘asociación económica integral’ [4] para profundizar la cooperación industrial, tecnológica, energética, financiera, etcétera.
En segundo lugar, la creación de un Área de Libre Comercio (FTA, por sus siglas en inglés) del BRICS sería un paso decisivo con vistas a aumentar los vínculos económicos entre los miembros del bloque pentapartita [5]. En ese sentido, China debería incrementar el monto de sus importaciones para disminuir los desequilibrios comerciales [6].
En tercer lugar, finalmente, es urgente abandonar la órbita del dólar. Bien sea creando una ‘canasta de divisas’, bien sea promoviendo el uso del yuan [7], el BRICS debe comenzar a desafiar la hegemonía de la divisa norteamericana [8].
En definitiva, si el BRICS continúa sin colocar el yuan en la mayor parte de sus transacciones será imposible que más adelante, las iniciativas de financiamiento de infraestructura (AIIB, Fondo de la «Ruta de la Seda» y banco de desarrollo del BRICS) auspiciadas por China se conviertan en los cimientos de un sistema monetario multipolar.
Quién gana, quién pierde y quién debe preocuparse por la nueva caída de la bolsa en China
Marcelo JustoBBC MundoLos inversores de la bolsa de Nueva York, EE.UU., comenzaron la semana con agitación por los datos que llegan de China.
Las bolsas de valores de Europa y Estados Unidos cayeron este lunes conforme los temores a una desaceleración económica en China continúan inquietando a los inversores.
El mundo financiero internacional está preocupado por los datos de crecimiento de la segunda economía más grande del planeta.
¿Son justificados estos temores?
BBC Mundo le presenta los detalles de lo que está sucediendo.
El mercado bursátil chino cayó un 8,5% en un día tumultoso que llevó a la misma autoridad china a hablar de un "lunes negro": es la peor jornada para la bolsa de Shanghái desde 2007.
Esta caída se diseminó primero por el resto de las bolsas de Asia.
El precio del petróleo cayó a su nivel más bajo en seis años y el valor promedio de lascommodities(materias primas) experimentaron su mayor disminución en lo que va de este siglo.
El precio del oro, metal refugio en tiempos de incertidumbre, también fue arrastrado por la debacle con una caída del 0,6%.
El temor por los vaivenes de la economía china no es nuevo pero se ha incrementado en las últimas semanas.
El efecto dominó alcanzó a las bolsas europeas el lunes por la mañana y se extendió por el resto del planeta.
¿Por qué?
Los mercados bursátiles globales han perdido unos US$5 billones (casi un tercio del PIB estadounidense) desde que el pasado 11 de agosto el Banco Popular de China devaluó el yuan.
Esta pérdida refleja un temor por la economía china que no es nuevo, pero que se ha disparado con las noticias de los últimos dos meses.
En julio, el gobierno de China intervino drásticamente en la bolsa de valores luego de que más de la mitad de las compañías suspendieran sus operaciones bursátiles.
En una reacción interpretada por algunos como draconiana, el gobierno bajó las tasas de interés, flexibilizó reglas para que los fondos de pensión y la seguridad social pudieran invertir más, cerró la venta de acciones del poderoso sector estatal y usó bonos para prestar US$42.000 millones a corredores de bolsa a fin de que sostuvieran el precio de las acciones con mayor demanda.
Los problemas de la bolsa
10ª sesión
consecutiva en que cae el FTSE (índice de referencia de la bolsa de Londres)
caída del 8,5%en las bolsas de China: la pérdida más grande en un solo día desde 2007
US$42,51 por barril:el precio del crudo Brent cayó a su nivel más bajo desde marzo de 2009
caída del 0,67%del índice Dow Jones de Wall Street hasta la media sesión, logrando frenar el desplome del inicio de la jornada
Estas medidas calmaron las aguas, perolas tres devaluaciones de agosto, equivalentes a una caída del 3% en el valor del yuan, volvieron a generar incertidumbre.
El tiro de gracia fue el viernes pasado cuando se dio a conocer un índice industrial que por sexto mes consecutivo estaba por debajo de los 50 puntos, porcentaje equivalente a una contracción industrial.
¿Por qué este dato fue tan impactante?
A pesar de las malas noticias, China es la segunda economía mundial, una de las que más crece a nivel global, y tanto su producción industrial, que se refleja en los mercados decommodities, como su crecimiento, fundamental para países como Alemania, son datos clave del paisaje global.
El índice industrial marcó el peor desempeño del sector desde marzo de 2009 en plena recesión mundial luego del estallido financiero del año previo.
Sumado a la devaluación y la volatilidad bursátil, el cocktail resultó explosivo, según le indicó a BBC Mundo Kamel Mellahi, especialista en mercados emergentes de laWarwick Business Schoolde Reino Unido.
"La expectativa generalizada era que la economía china iba a tener una primera mitad de año difícil y que mejoraría en la segunda mitad. Los datos no reflejaron esta premisa. Más bien lo contrario.El pulso económico de la actividad fabril está bajando mucho más rápido de lo esperado", indicó Mellahi.
¿Cuánto afecta realmente a la economía global?
Los mercados financieros tienen una fuerte tendencia a una volatilidad de "lunes negros" seguidos por titulares rutilantes en las siguientes semanas sobre grandes recuperaciones bursátiles con fabulosas ganancias.
Esta volatilidad se alimenta del fuerte elemento especulativo presente en mercados que operan a la velocidad de internet y del comportamiento "manada" durante las crisis.
Pero también puede reflejar el estado de la economía real.
La bolsa de Londres, Reino Unido, también se vio afectada por los resultados de los mercados de valores de Asia.
En este caso, la dimensión de la bolsa china es menor que la de países desarrollados: el valor bursátil es un tercio del PIB chino mientras que en la mayoría de las economías desarrolladas es más del 100%.
En comparación con Estados Unidos, en que la mitad de la población invierte en acciones, sólo un 6% de los chinos lo hacen.
En otras palabras,la correa de transmisión entre la bolsa y la economía real china es débil.
La voluntad del Estado de intervenir si las cosas se descarrilan es además una válvula de oxígeno.
Pero en los países desarrollados una caída sostenida del valor bursátil puede impactar el crecimiento económico y el consumo.
Una situación así afectaría aún más a una alicaída economía global con la consiguiente espiral negativa de caída de la demanda por menor consumo con su inevitable impacto en la producción y exportación.
Todo depende de la duración de la crisis.
¿Y América Latina?
La región viene sintiendo el impacto de la desaceleración china desde hace un par de años.
En su último informe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, señaló que la regiónsólo crecería un 0,5%este año y citó a la caída de los precios de las materias primas debido a la desaceleración china como una de las principales causas.
El impacto de la desaceleración china se siente en América Latina desde hace unos años.
Este impacto se ha hecho sentir en los grandes productores de materias primas en la región.
Venezuela por el petróleo y Chile por el cobre se encuentran entre los más perjudicados, pero no son los únicos.
Sin embargo, el impacto de la economía china sobre la región no se limita al precio de las materias primas.
La devaluación del yuan produjo una caída del real brasileño del 1% mientras que el peso chileno también sufrió el impacto de las noticias chinas con una caída a su más bajo nivel en 12 años.
"Será fundamental ver la capacidad de reacción de cada economía y cómo sustituyen la caída en las materias primas.Hay países como México que pueden sustituir el mercado chino por el estadounidense y por lo tanto tienen más capacidad de reacción.
"Estos países pueden beneficiarse porque la devaluación de sus monedas los hará más competitivos", indicó a BBC Mundo Kamel Mellahi.
¿Hay algo que pueda hacer el gobierno chino para aplacar la crisis?
El gobierno chino no tiene el prejuiciolaissez fairede los países desarrollados: siempre que tiene que intervenir, lo hace.
Lo hizo en la recesión económica mundial con un enorme programa de inversión estatal que le permitió ser el primero en salir de la recesión e impulsar a buena parte del mundo, en especial a los países en desarrollo.
Al mismo tiempo China se embarcó desde 2010 en un gigantesco cambio de modelo económico para pasar de uno basado en la inversión y exportación a otro más dependiente del consumo.
China dejó en claro que este cambio disminuiría las tasas de crecimiento que en las tres décadas previas habían sido de dos dígitos y que pasaría a ser de un 7%.
La voluntad intervencionista y el cambio de modelo apuntan a resoluciones diferentes de la crisis.
Sin embargo, si la situación empeora, crecerá la tentación de usar todo el poder de fuego estatal.
El gobierno de China tiende a intervenir si lo ve necesario, al contrario de cómo reaccionan los países desarrollados.
"China tiene una línea roja: el empleo. Esto lo ha dicho el gobierno oficialmente porque es esencial para el contrato social con su población y la paz social.
"Si la situación empeora y se afecta el nivel de empleo, entonces va a ser irresistible la tentación de volver a estimular la economía con una inversión en infraestructura", señaló a BBC Mundo Mellahi.
¿Hay cosas que no sabemos y que pueden causar una crisis mucho mayor?
En este punto, permanece en la memoria colectiva lo que sucedió con la crisis financiera delsub-prime ohipotecas basura que llevó al estallido de 2008.
Un gran enigma en la crisis bursátil china es en qué medida se usaron las acciones como colaterales (garantías) de préstamos bancarios-hipotecarios.
Si la suma es muy grande tenemos una pequeña bomba de tiempo que podría explotar con bancarrotas y un rojo en las cuentas financieras de los bancos.
Bastan dos datos para ver la dimensión de este posible agujero negro.
El plan de estímulo chino de 2008-2009 cuadruplicó el nivel de deuda hasta llegar a US$28 billones, un 282% del PIB chino.
Según la consultora McKinsey, casi la mitad de esta deuda está vinculada con el sector inmobiliario.