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jueves, 1 de mayo de 2025

Wall Street abre en verde tras resultados de tecnológicas y ante estabilidad de los tipos

Agencias

Wall Street abre en verde tras resultados de tecnológicas y ante estabilidad de los tipos

Wall Street experimenta ganancias moderadas tras los resultados de Meta, Microsoft y Tesla, mientras inversores esperan los informes de Apple y Amazon, y la Reserva Federal mantiene los tipos de interés

Por Newsroom Infobae / 01 May, 2025 02:04 a.m. EST

Nueva York, 30 ene (EFE).- Wall Street abrió este jueves en verde y uno de sus principales índices, el S&P 500 subía un 0,46 %, hasta las 6.067 puntos, después de que la anterior jornada se publicaran los resultados trimestrales de algunas de las principales empresas tecnológicas y que se conociera la decisión de la Reserva Federal (Fed) de mantener los tipos de interés.

Diez minutos después del toque de campana, el tecnológico Nasdaq, ganaba un 0,36 %, hasta las 19.702 unidades; mientras que el Dow Jones de Industriales subía un 0,18 %, hasta los 44.794 enteros.

En la tarde del miércoles se publicaron los resultados trimestrales de tres de los gigantes tecnológicos.

Meta superó las expectativas, mientras que Microsoft decepcionó a los inversores con el pronóstico de sus datos y Tesla reportó ganancias e ingresos que no cumplieron con las expectativas.

A la hora de la apertura, Meta registraba unas ganancias del 4,56 % en bolsa y Tesla, del 2,41 %, mientras que Microsoft perdía un 5,1 %.

Los inversores estarán pendientes de la publicación de los resultados de Apple este jueves y los de Amazon la próxima semana.

Ayer también se conoció la decisión de la Fed de mantener los tipos de interés tras la primera reunión del año ante las 'órdenes' del presidente de EE.UU., Donald Trump, que exigía recientemente bajar los tipos "de inmediato".

El presidente del banco central, Jerome Powell, demostró que no se plegará fácilmente al mandatario: "No necesitamos tener prisa para ajustar nuestra postura", aseguró en la rueda de prensa posterior a que el banco central anunciara que mantiene los tipos en el rango actual del 4,25 al 4,5 %.

Además, en la mañana del jueves se hizo público la cifra del PIB estadounidense del último trimestre del año pasado, que creció un 2,3 %, lo que refleja una desaceleración tras la expansión del 3,1 % registrada en el trimestre anterior, según los datos publicados este jueves por la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio.

En cuanto al fabricante de microchips Nvidia, cuyas acciones cayeron un 17 % el lunes por la irrupción de la competidora china DeepSeek en el ámbito de la inteligencia artificial, caía un 1,42 % en el bolsa en la hora de la apertura.

Esta caída se enmarca dentro de un contexto en el que la tecnológica también cerró con pérdidas la jornada anterior, después de que se filtraran los planes de la Administración Trump de limitar la venta de chips a China para precisamente frenar a DeepSeek, según la agencia Bloomberg.

Entre las 30 mayores cotizadas del Dow, avanzaban IBM (10,07 %) y Visa (1,8 %); mientras que retrocedían Microsoft, Caterpillar (-4,29 %) y Salesforce (-2,78 %).

Por sectores, principalmente crecían el de comunicaciones (2,16 %), el de servicios públicos (1,48 %) y el inmobiliario (1,45 %), mientras que el único que registraba pérdidas era el tecnológico (-0,72 %).

En otros mercados, el bono a 10 años bajaba al 4,524 %; el petróleo de Texas subía un 0,4 %, hasta los 72,91 dólares el barril; el oro registraba ganancias y se cambiaba por 2,829 la onza; mientras que el euro subía y se cambiaba a 1,0426 dólares. EFE

 

https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/30/wall-street-abre-en-verde-tras-resultados-de-tecnologicas-y-ante-estabilidad-de-los-tipos/



martes, 8 de junio de 2021

El mito del déficit y la TMM, de Stephanie Kelton / Por Michael Roberts: es un mito que el estado no puede acumular déficits sin sufrir las consecuencias

Michael Roberts 20/06/2020

El mito del déficit y la TMM 

Stephanie Kelton es profesora de economía y políticas públicas en la Universidad Stony Brook, ex economista jefe del Comité de Presupuestos del Senado de los Estados Unidos (asesora demócrata) y fue asesora de política económica del senador Bernie Sanders, el aspirante presidencial que fue la esperanza de la izquierda estadounidense. Kelton es una destacado exponente y divulgadora de la llamada Teoría Monetaria Moderna (TMM).

En un nuevo libro, The Deficit Myth , Kelton explica cuál es la conclusión más importante que se puede extraer de la TMM: es un mito que si el gobierno tiene grandes déficits presupuestarios (es decir, gasta más de lo que obtiene en ingresos fiscales) y pide prestada la diferencia, finalmente la deuda del sector público se volverá insostenible (es decir, el pago de la deuda y de los intereses se volverán imposibles para el gobierno), lo que implica fuertes aumentos fiscales o recortes en el gasto público y posiblemente una huida de la moneda nacional por parte de los acreedores extranjeros.

Kelton afirma que este argumento de los 'austeridanos' es un mito. En su libro, presenta los principales argumentos de la TMM: primero, que "los gobiernos de las naciones que mantienen el control de sus propias monedas, como Japón, Gran Bretaña y Estados Unidos, y a diferencia de Grecia, España e Italia, pueden aumentar el gasto sin necesidad de aumentar los impuestos o pedir dinero prestado a otros países o inversores". El estado (el gobierno nacional) controla la unidad de moneda aceptada y utilizada por el público, por lo que puede crear la cantidad que desee de esa moneda para gastar. Por lo tanto, el estado no necesita emitir bonos para pedir crédito al sector privado, simplemente puede 'imprimir' digitalmente el dinero. De hecho, continúa el argumento, eso es lo que está sucediendo en este momento durante la pandemia de COVID-19. La administración Trump y otros gobiernos están gastando billones en pagar a los trabajadores para que se queden en sus hogares y las empresas entren en hibernación. Sí, está financiando algo de esto mediante la emisión de bonos, pero son la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra los principales compradores de estos bonos, por lo que en realidad están "imprimiendo" dinero para gastar.

El argumento de la TMM y Kelton es que es una nueva forma de ver las finanzas públicas y la política monetaria. Verán, de lo que nadie se ha dado cuenta hasta que por fin se escuchó a los chicos de la TMM es que, históricamente, "es la capacidad del estado de legislar y hacer cumplir sus leyes impositivas lo que sostiene su demanda, lo que a su vez hace que esos dólares tengan valor". Esta es la teoría del chartalismo , desarrollada por un economista alemán de la década de 1920, George Knapp y por otros, de que el dinero ha surgido en las economías modernas como resultado de la necesidad del Estado de gastar y de la necesidad de inventar una unidad monetaria en la que pueda gravar a la gente. Así que la demanda de dinero de la gente ha sido creada por el estado para que paguen impuestos. El dinero es creado por el estado y luego devuelto (destruido) mediante impuestos. Por lo tanto, como ve, el estado controla el dinero y, por lo tanto, puede controlar la economía moderna. Puede gastar sin los limites impuestos por el aumento de la deuda.

Kelton señala lo que todos los partidarios de la TMM defienden: "la TMM simplemente describe cómo funciona realmente nuestro sistema monetario". Su poder explicativo no depende de ideología o partido político". Cuando leo o escucho eso a los partidarios de la TMM, me preocupo. Por supuesto, la verdad y la realidad se pueden distinguir de la ideología, pero la ideología usa la verdad que quiere revelar: nunca hay una objetividad neutral. ¿Es realmente la TMM la base de la política económica socialista o de izquierda como tantos de sus seguidores afirman? - Bueno, no según Kelton. Aparentemente, la TMM es tan útil para los republicanos de derecha como para los marxistas. De hecho, la idea de que los gobiernos pueden incurrir en el déficit que quieran atrae tanto a la izquierda como a la derecha en el espectro capitalista. Como dijo Dick Cheney, el vicepresidente de extrema derecha de George W. Bush, cuando el gasto militar se disparó para financiar la invasión de Irak: "los déficits no importan".

¿Pero tiene razón la TMM de que el dinero emerge en las economías modernas debido a la necesidad de gastar del estado? Esta afirmación del chartalismo es ciertamente cuestionable. Los historiadores del dinero y los grandes economistas de la economía política clásica lo negarían. En particular, Marx no estaría de acuerdo. Para Marx, el dinero emerge en la sociedad como un medio universal de intercambio en el comercio en y entre las comunidades locales. ( Grundrisse: " La circulación de mercancías es la condición previa original de la circulación de dinero" p165 - no el estado). En el capitalismo, el dinero asume el papel de capital a medida que el dinero compra mano de obra y medios de producción para la explotación y la producción de valor y plusvalía "el dinero en sí mismo solo puede existir como un momento desarrollado de la producción donde y cuando existe trabajo asalariado" p 223 ) El dinero representa el valor creado en una economía (" Es la representación integral de las mercancías ", p210).

Para Marx, el dinero no surge fuera del proceso de intercambio en los mercados o de la acumulación de capital. No es exógeno, proveniente del estado, como afirma la TMM; en cambio, es profundamente endógeno al modo de producción capitalista, cuyo objetivo es ganar dinero. Como dice Marx en los Grundrisse: “El dinero no surge por convención, como tampoco lo hace el estado. Surge de un intercambio y surge naturalmente del intercambio: es un producto de lo mismo”. p 165. Para Marx, ni el Estado ni el dinero son exógenos o neutrales al modo de producción capitalista. Así, la teoría monetaria marxista, en oposición a la teoría monetaria moderna, es ideológica. Está del lado del trabajo, basado en la ley del valor y la explotación de la fuerza de trabajo. La TMM no tiene un concepto de valor o de la ley del valor en las economías capitalistas, a saber, que la producción es con fines de lucro, no para satisfacer una necesidad social; la producción es para crear valor de cambio, no valor de uso; esta basada en la explotación en la producción, no en la creación de dinero para impuestos. El beneficio ni aparece en la TMM.

Pero tal vez la teoría monetaria moderna tenga razón y la teoría monetaria marxista esté equivocada. En su libro, Kelton les cuenta a los lectores su conversión a la primera TMM. Sucedió cuando conoció al 'padre de la TMM', el ex gerente de fondos de inversión Warren Mosler. Kelton le visitó en su casa de la playa en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Mosler le explicó que consiguió que sus hijos hicieran sus tareas al insistir en que debían pagar impuestos y que si no podían pagar, les retiraría todos sus privilegios. Su impuesto tomó la forma de sus tarjetas de visita (esta fue la unidad de moneda creada por Mosler, que representa 'el estado'). Para obtener estas tarjetas de visita, los niños tenían que realizar tareas. Así, el 'estado de Mosler' creó dinero (tarjetas de visita) que la gente necesitaba para pagar impuestos. Kelton se sintió abrumada por esta prueba de "cómo funciona el sistema monetario" y se convirtió. Y, como dice el viejo dicho, los conversos pueden ser aún más fanáticos que los profetas originales. Kelton es ahora la mayor defensora de la TMM, al menos en Estados Unidos.

Lo que Kelton no pudo reconocer en el ejemplo de Mosler es que había tareas que hacer. Las cosas tenían que ser producidas y el trabajo humano tenía que ser realizado. O los niños trabajan o la familia se hunde. Pero el hogar Mosler no producía para el intercambio, sino para el consumo dentro del hogar. El hogar Mosler no comerciaba con otros hogares e intercambiaba bienes o servicios. Si lo hiciera, las tarjetas de visita de Mosler tendrían que representar de alguna forma el valor de cambio, no solo el tiempo de trabajo involucrado dentro del hogar de Mosler. Las tarjetas tendrían que ser aceptables como representación del tiempo de trabajo en otros hogares. Su 'estado' (Mosler) no pudo decidir eso. En los Grundrisse, Marx explica por qué tener fichas de trabajo no es dinero y no puede funcionar como dinero en una economía capitalista, donde la producción (trabajo) es para el intercambio, no para el consumo.

Tome un ejemplo tópico. Actualmente, muchas aerolíneas que cancelan vuelos por el COVID están tratando de evitar reembolsar a los clientes con dinero (dólares) y, en cambio, están ofreciendo cupones. Cualquiera puede ver que estos vales no son dinero, no son una representación universal del valor de cambio de todos los vuelos y de otras mercancías, sino simplemente boletos con esa aerolínea en particular y por lo tanto solo valen el precio en dólares de los viajes con esa única aerolínea. Dentro de esa “casa” de la aerolínea, estos cupones son 'dinero', pero en ningún otro lugar.

La idea de que es el poder del estado para gravar la explicación del surgimiento del dinero y de la explotación parece descabellada, de todos modos. Kelton afirma que "el Imperio Británico, y otros antes que él, pudieron gobernar de forma efectiva: conquistar, borrar la legitimidad de la moneda original de un pueblo determinado, imponer la moneda británica a los colonizados, y luego observar cómo la economía local entera comenzaba a girar en torno a la moneda británica, sus intereses y poder". ¿Realmente creemos que el imperialismo británico funcionó porque controlaba la moneda de otras naciones? ¿No sería más exacto decir que debido a que el imperialismo británico se impuso a través de la fuerza y ​​conquistó muchas naciones, fue capaz de explotar su población y luego controlar su moneda? ¿Estados Unidos gobierna el mundo porque tiene la moneda de reserva internacional, el dólar? ¿O el dólar se convirtió en la moneda de reserva internacional porque el imperialismo estadounidense dominaba el mundo en sectores como el comercio, la tecnología, las finanzas y militarmente?

Kelton cita el comentario de Mosler de que "dado que el gobierno de los Estados Unidos es el único emisor de su moneda, dijo, era una tontería pensar que el Tío Sam necesitaba obtener dólares del resto de nosotros". " Bueno, sí, eso está bien para el Tío Sam, pero para muchos países explotados por el imperialismo, que no controlan sus propias monedas y dependen en gran medida de las decisiones de las instituciones financieras y multinacionales extranjeras, ¿pueden esos gobiernos imprimir dinero sin restricciones para gastar e imponer impuestos? Pregúntenle a Argentina y otras economías emergentes en la actual crisis del COVID. Su 'espacio fiscal' está muy limitado por el capital internacional. La TMM no les sirve de nada.

Pero el verdadero problema para mí del libro de Kelton y la TMM es si saber que los gobiernos pueden gastar dinero y tener déficits sin la restricción de la carga de la deuda creciente es realmente decir algo nuevo o radical. La teoría económica keynesiana siempre ha argumentado que los déficits públicos y el aumento de la deuda del sector público no tienen que volverse 'insostenibles', siempre que el gasto adicional produzca un crecimiento económico más rápido. Si el crecimiento real del PIB es mayor que el coste del interés de la deuda (g> r), entonces la deuda (pública) puede ser sostenible. Todo lo que parece añadir la TMM es que los gobiernos ni siquiera necesitan aumentar la deuda en forma de bonos del gobierno; el banco central / estado puede 'imprimir' dinero para financiar el gasto.

Pero existen restricciones sobre el gasto gubernamental ilimitado que la TMM admite. Kelton señala: "las únicas limitaciones económicas que enfrentan los estados emisores de divisas son la inflación y la disponibilidad de mano de obra y otros recursos materiales en la economía real". Dos grandes limitaciones, me parece. ¿Cómo surgiría la inflación? Según la TMM, es cuando la capacidad no utilizada en una economía se agota, de modo que hay pleno empleo de la fuerza de trabajo y de la tecnología dada. Después de eso, si no hay capacidad adicional, un mayor gasto gubernamental financiado mediante la impresión de dinero será inflacionario. Si los gobiernos siguen imprimiendo dinero para gastar, la inflación de precios se producirá porque la oferta ha alcanzado su máximo.

Pero Kelton dice que esta restricción nos permite concentrarnos en el problema real: "la TMM nos pide que nos centremos en los límites que importan. En cualquier momento, cada economía enfrenta una especie de límite de velocidad, regulado por la disponibilidad de sus recursos productivos reales: el estado de la tecnología y la cantidad y calidad de sus tierras, trabajadores, fábricas, máquinas y otros recursos materiales. Si algún gobierno intenta gastar demasiado en una economía que ya funciona a toda velocidad, la inflación se acelerará”.

¡Exactamente! Y aquí emerge el verdadero problema. ¿Cómo expande una economía capitalista la capacidad, la inversión y la producción? Hay límites en su capacidad para hacer eso. Pero la TMM en realidad no se centra en estos 'límites que importan', solo en los que no importan (tanto): el déficit y la deuda. Lo más importante de entender es por qué hay capacidad no utilizada; y por qué cae el crecimiento y hay crisis. De hecho, ¿por qué hay crisis regulares y recurrentes en las economías capitalistas? La TMM no aborda ni responde estas preguntas. Según Kelton, "La TMM simplemente describe cómo funciona realmente nuestro sistema monetario". Incluso si eso fuera así, lo cual he cuestionado antes, no nos lleva muy lejos.

En contraste, la teoría monetaria marxista aborda la "restricción" que importa, porque se basa en la ley del valor; a saber, ese valor es creado por el esfuerzo del trabajo humano. Bajo el capitalismo, la fuerza de trabajo humana es comprada por el capital (que posee los medios de producción) para explotar y producir valor y plusvalía (ganancia). Bajo el capitalismo, el valor no es creado por el estado que emite dinero; en cambio, el dinero representa el valor creado por la explotación de la fuerza de trabajo. Imprimir más dinero para que los gobiernos puedan gastar más dinero no producirá más valor a menos que el capital explote más la fuerza de trabajo como resultado de ello.

Kelton dice que "en 2020, el Congreso nos ha estado mostrando, en la práctica, no en teoría, exactamente cómo funciona la TMM: esta primavera comprometió billones de dólares que en el sentido económico convencional "no tenía". Si eso es correcto, no es una buena noticia para la TMM. Porque ¿todos estos billones servirán para producir más y proveer más recursos para satisfacer las necesidades sociales? Gran parte de esta generosidad en la "impresión digital" de dinero para las reservas bancarias no implicará una mayor producción, empleo e inversión. La mayor parte de esos billones está siendo atesorada por las grandes compañías, mientras aumentan más su deuda a tasas cero; o es invertida en los mercados de acciones y bonos para obtener ganancias de capital. No aumentará la capacidad en los sectores productivos, porque la rentabilidad del capital es muy baja, como he demostrado en otros artículos. La TMM no tiene nada que decir sobre esto, porque lo confía todo a aumentar la cantidad de una unidad monetaria estatal. La teoría marxista sí: acaparar dinero es la señal de que el dinero se ha convertido en un fetiche, un objetivo en sí mismo, en lugar de ser utilizado como capital para extraer más plusvalía de la explotación del trabajo en la producción.

Puede ser un mito "austeridano" que los gobiernos no pueden tener déficit y necesitan "equilibrar los libros de cuentas". Pero es una ilusión considerar que la naturaleza tendencial a la crisis de la producción capitalista puede ser 'gestionada' por medio del 'arte del dinero', es decir, mediante la manipulación del dinero, el crédito y los déficits públicos. Esto se debe a que las causas estructurales de las crisis y de la falta de capacidad no se encuentran en el sector financiero o monetario o fiscal, sino en el sistema de producción capitalista globalizada.

La TMM y Kelton no abordan los temas importantes del fracaso del capitalismo para satisfacer las necesidades sociales y la explotación subyacente de muchos por unos pocos. Sobre esas cuestiones, la TMM no tiene nada que decir y diferentes partidarios de la TMM tienen puntos de vista distintos. Estoy seguro de que la mayoría, si no todos los partidarios de la TMM (como los keynesianos tradicionales), quieren que los gobiernos intervengan para satisfacer las necesidades sociales. Algunos (como Bill Mitchell) apoyan medidas socialistas para reemplazar la ley del valor y el modo de producción capitalista; otros (como Kelton) no lo hacen. Ah, dicen Kelton y los partidarios de la TMM, ese no es objetivo de la TMM. Solo queremos mostrar que es un mito que el estado no puede acumular déficits sin sufrir las consecuencias.  Nuevamente, eso no parece muy nuevo, ni muy radical y ni siquiera es correcto en todas las circunstancias.

FUENTE: https://www.sinpermiso.info/textos/el-mito-del-deficit-y-la-tmm

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
uente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2020/06/16/the-deficit-myth/
Traducción:
G. Buster


Temática: 

lunes, 12 de noviembre de 2018

#SepaQue El banco central de Estados Unidos afirma que la economía avanza con fuerza y los riesgos están equilibrados |La Reserva Federal de EE UU prepara el terreno para subir tipos en diciembre

La Reserva Federal de EE UU prepara el terreno para subir tipos en diciembre

El banco central de Estados Unidos afirma que la economía avanza con fuerza y los riesgos están equilibrados

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell  AP
La Reserva Federal optó por dejar los tipos de interés intactos entre el 2% y el 2,25%. Era lo esperado en Wall Street, tras el incremento de un cuarto de punto que se decidió en septiembre. Esta reunión del banco central de Estados Unidos, que coincidió con la digestión del resultado de las elecciones legislativas, sirvió para preparar el terreno para volver a encarecer el precio del dinero en diciembre pese a la presión política y la volatilidad reciente de los mercados.
La atención se concentró en el lenguaje del comunicadopara buscar pistas. Cualquier cambio en la redacción podía tener efectos en las expectativas del mercado. El tipo del bono a 10 años estaba por encima del 3,2% antes de la decisión. En su análisis de la economía, confirma que tanto la expansión como las condiciones en el mercado laboral son robustas. Señala, sin embargo, que la inversión se moderó, lo que podría atribuirse a la incertidumbre que genera la batalla arancelaria.
El término acomodaticio se retiró del comunicado en septiembre, porque se consideró entonces que los tipos de interés están ya en una zona que no estimulan la economía como en el pasado aunque la estrategia actual sigue apoyando. Sí se vuelve a insistir en que la subida de tipos será “gradual”, consistente con la actividad económica y que los riesgos están “equilibrados”. La Fed, por tanto, se siente cómoda en este momento con su estrategia.
La última encuesta interna indicaba que serán al menos necesarios cuatro incrementos más de tipos para llevarlos a un nivel neutral. Uno se decidiría ya en la próxima reunión de diciembre y al menos dos más llegarían a lo largo de 2019. Hay uno más como posible en 2020, pero varios miembros del banco central indicaron que sería conveniente reexaminar la estrategia actual cuando se llegue al 3%. La evolución de los indicadores económicos será clave.
La tasa de paro se mantiene en el 3,7%, el nivel más bajo en casi medio siglo, desde la guerra de Vietnam, y la actividad económica va camino de cerrar año avanzando cerca de un 3% de media. El consumo se muestra robusto y la inflación está contenida cerca del nivel de referencia del 2%. Eso permite a la Fed seguir adelante con el plan, pese a las duras críticas del presidente Donald Trumpcon la estrategia de la institución que dirige Jerome Powell.
Esta reunión es la última sin rueda de prensa de Jerome Powell. El presidente de la Fed comparecerá a partir de diciembre ante los medios tras cada reunión para explicar la decisión del comité. Hasta ahora lo hacía con una candencia trimestral, lo que permitía anticipar sus movimientos. Esa previsibilidad se pierde porque el proceso de normalización de la política monetaria se acerca a su fin.
La comunicación fue determinante para preservar la estabilidad tras la crisis financiera, hace una década. Wall Street se mantuvo este jueves a la expectativa, tras remontar sus índices con solidez la jornada posterior a las elecciones. La Fed, en paralelo, tiene que demostrar que no se deja influir en la búsqueda de un difícil equilibrio que evite que la economía se recaliente o se frene excesivamente. El incremento en diciembre será el cuarto este año.
https://elpais.com/economia/2018/11/08/actualidad/1541690668_375889.html

MÁS INFORMACIÓN

https://elpais.com/economia/2018/11/08/actualidad/1541690668_375889.html

#SepaQue La reciente caída de la Bolsa sugiere que la economía estadounidense podría estar apurando las últimas fases del ciclo alcista | Referéndum en Wall Street

Referéndum en Wall Street

La reciente caída de la Bolsa sugiere que la economía estadounidense podría estar apurando las últimas fases del ciclo alcista

Edificio de la Bolsa de Wall Street.
Edificio de la Bolsa de Wall Street. 
La recta final de las legislativas ha coincidido con un momento de ansiedad en Wall Street que no se veía desde la crisis financiera. Es como si los inversores no se creyeran la solidez del crecimiento en Estados Unidos ni los resultados de las empresas. El alza de tipos, la batalla comercial con China, la moderación de la economía global y la salida de dinero de las acciones tecnológicas metieron mucha presión. Esta fragilidad ha obligado a Donald Trump a tomar una posición más bien defensiva.
La retórica del presidente se vio mermada por un mercado en 2018 mucho más volátil que en su primer año de mandato. El nivel de los 25.000 puntos en el Dow Jones se convirtió en un verdadero campo de batalla en el parqué neoyorquino, hasta el extremo de que la dinámica actual se ve más como un referéndum sobre si la recesión empieza a tomar forma. Los datos no reflejan una amenaza inminente. Pero todo va muy rápido y la confusión invita al dinero a buscar cobijo.
El Dow Jones subió un 25% desde la toma de posesión de Trump hasta el cierre de 2017. En ese mismo periodo, el S&P 500 subió un 18% y un 24% el Nasdaq. Sin embargo, la situación es muy diferente en 2018. La partitura cambió en febrero, con un primer gran revés que acercó a los mercados a la zona de corrección, al perder cerca de un 10% desde el máximo. Los índices lograron remontar y en septiembre marcaron nuevos récord. Pero la tendencia volvió a cambiar de golpe.
El menor vigor del mercado ha obligado a Trump a tener una posición más defensiva
Los tres indicadores bursátiles volvieron a temblar por segunda vez en lo que va de curso. El Dow Jones se dejó cerca de un 5% en octubre y casi un 7% lo hizo el S&P 500, en el peor mes desde agosto de 2015 y mayo de 2010, respectivamente. El Nasdaq perdió un 9%, la mayor caída en diez años. La renta variable estadounidense sigue en positivo en el balance anual, pero los analistas de Glenmede señalan que la reciente volatilidad es la muestra de que se “acerca el fin del ciclo alcista en el mercado”.
“Los beneficios corporativos se desaceleran, también el crecimiento económico, los tipos de interés suben y el dinero busca empresas concretas”, coinciden desde American Century Investments. Estos expertos, además, señalan que la última remontada del mercado se apoyó en las grandes tecnológicas, que ahora acusan las leyes de la gravedad tras tocar máximos en verano, cuando Apple y Amazon alcanzaron el billón de capitalización bursátil.

Síntomas de cansancio

Signos de agotamiento también hay en la grandes compañías industriales. Caterpillar, United Technologies, Ford Motor, Honeywell y 3M alimentaron con sus resultados la preocupación que hay por el impacto de los aranceles en los costes, lo que puede mermar su rentabilidad. Como advierten los analistas de CFRA Research, “es posible que se esté viendo un pico en el crecimiento de los beneficios”.
Los vientos de cola se agotan y los inversores se enfrenta a tipos de interés más altos
En Wall Street nada es terrible, pero tampoco fantástico. La rebaja de impuestos y la desregulación hicieron de sustento para el mercado junto al crecimiento económico y el alza de los ingresos de las compañías. Pero el impulso de la reforma fiscal empieza a perder fuerza, como señalan en Capital Economics. A esta situación hay que sumar la desaceleración en China, la tensión comercial, el alza de tipos, la fortaleza del dólar y al alza de los salarios.
La mezcla de moderación del crecimiento y una política monetaria restrictiva “nunca fue buena amiga de la Bolsa”, recuerdan en RBC Global. Por su parte, en Bespoke Investment señalan que esta combinación se refleja en el hecho de que una tercera parte de las empresas que presentaron resultados en el trimestre cayera en Bolsa. Es el peor registro desde 2011.

CÓMODO CON EL STATUS QUO

S.P.
La volatilidad podría reflejar en parte la incertidumbre política por las elecciones. Wall Street no anticipa un “tsunami azul” en el que los demócratas acabarían controlando las dos cámaras legislativas. Por tanto, es improbable que el resultado final de las legislativas vaya a cambiar la dirección de la política económica durante los próximos dos, anticipa Rebecca Karnovitz desde Moody´s.
En el parqué, en principio, estarían contentos si se preserva el status quo. Sí anticipan que si los demócratas se hacen con la Cámara de Representantes, habrá un mayor escrutinio que podría reducir el paso en la aplicación de la agenda económica de Trump. Lo que no está claro es que pasará si los republicanos mantienen el control, porque como señala JPMorgan, no hay margen del lado fiscal para meter más estímulos.
La estrategas de Xerion Investments recuerdan que los inversores se acostumbraron a estar protegidos por la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y las acciones del Gobierno, como el recorte de impuestos. “Es la vuelta al mundo real”, indican, “la volatilidad era lo normal antes de la crisis”. La composición del crecimiento en el tercer trimestre muestra, además, una vuelta al viejo modelo apoyado en el consumo.
Para Jill Carey, de Bank of America, la pelea que se libra en el mercado hace que se pierdan de vista los fundamentales. Wells Fargo también discrepa que sea el fin del bull market o mercado alcista entre otras cosas porque la política monetaria sigue siendo acomodaticia. Y aunque los aranceles y los tipos pueden frenar la inercia de crecimiento, este banco cree que las perspectivas ofrecidas por las de las empresas son positivas.
La debilidad actual puede ser, por tanto, un buen punto de entrada en el mercado. “Hay que ser constructivos”, insisten BMO Capital, “la correcciones son naturales y saludables”. Los analistas de SunTrust reconocen que es difícil de cuantificar el impacto de todos estos factores de incertidumbre en los resultados. Dependerá, indican, de lo que haga la Fed y del dólar. Pero incluso si hubiera una contracción, Morgan Stanley anticipa que será suave porque no hay excesos que llevaron a la última crisis. https://elpais.com/economia/2018/11/01/actualidad/1541096045_464020.html