SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
miércoles, 22 de julio de 2026
Sector público y privado reafirman compromiso con la calidad como vía para el desarrollo
miércoles, 15 de julio de 2026
Yayo Sanz visita a ejecutivos de Grupo SID para escuchar inquietudes de la industria nacional
Sanz Lovatón visita a ejecutivos de Grupo SID para escuchar inquietudes de la industria nacional
Destacó el interés del Gobierno de robustecer la industria local y elevar su competitividad.
Santo Domingo, D.N. 14 de julio de 2026.- El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón, sostuvo un encuentro con ejecutivos del Grupo SID, como parte de su agenda de acercamiento con los principales actores del sector productivo nacional.
La visita se enmarca en el propósito del titular del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, de escuchar a todos los actores de la industria nacional, con miras a fortalecer, desde la institución, a los grupos y empresas que impulsan la producción en el país.
Durante el encuentro, el ministro Sanz Lovatón valoró al Grupo SID como una “familia exitosa que encarna nuestra industria nacional, con una visión innovadora y de sostenibilidad que aporta a la economía dominicana”.
Asimismo, destacó que el desarrollo productivo del país cuenta hoy con una plataforma productiva y logística más sólida, lo cual contribuye a elevar la competitividad de la industria dominicana, así como con más estabilidad institucional y confianza internacional lo cual genera un clima más favorable para los negocios y la inversión.
Igualmente resaltó el interés del Gobierno de robustecer la industria local, porque esto a su vez significa más empleos de calidad, mayor soberanía económica y una inserción más estratégica en la economía global, lo cual es posible con una colaboración público-privada más efectiva.
De su lado, la presidente ejecutiva de Grupo SID, Ligia Bonetti, destacó la importancia del diálogo con las autoridades, valorando positivamente la apertura del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes para escuchar las situaciones por las que atraviesa el sector industrial.
En la reunión participaron el ministro Yayo Sanz Lovatón; la presidente ejecutiva de Grupo SID, Ligia Bonetti; el vicepresidente ejecutivo de Grupo SID, José Miguel Bonetti; así como ejecutivos de dicho grupo empresarial y miembros del gabinete del MICM.
El Grupo SID es uno de los mayores conglomerados de empresas de consumo masivo en la República Dominicana, con más de 2,000 productos y presencia en 21 países.
Gracias a @Ligiette, José Miguel Bonetti y a todo el equipo de @GrupoSID por recibirnos y por la apertura al diálogo. Desde el @MIC_RD seguiremos trabajando de la mano con la industria nacional para fortalecer la competitividad, la innovación y el desarrollo de la República… pic.twitter.com/9LnyceKGsc
— Yayo (@SanzLovaton) July 13, 2026
En el día de ayer recibimos la visita del Ministro de Industria, Comercio y Mipymes @MIC_RD, Eduardo Sanz Lovatón, y su equipo, en un encuentro orientado a fortalecer el diálogo entre los sectores público y privado e impulsar iniciativas que promuevan el desarrollo industrial y… pic.twitter.com/qBFErZRNJD
— Grupo SID (@GrupoSID) July 14, 2026
🇩🇴🏭 #LuisOrlandoDíazVólquez 👍 #GuasábaraEditor
La visita de Yayo Sanz Lovatón a Grupo SID reafirma una visión estratégica: fortalecer la industria nacional mediante el diálogo y la colaboración público-privada. 🤝📈
Más industria significa más empleos, más competitividad y mayor soberanía económica para la República Dominicana. 🚀🇩🇴
#YayoSanzLovatón #GrupoSID #MICM #IndustriaDominicana #Competitividad #Inversión #Empleo #DesarrolloEconómico #RepúblicaDominicana 🔥💼📊
Industria nacional: diálogo productivo para una economía con soberanía
La visita de Eduardo "Yayo" Sanz Lovatón a Grupo SID no debe verse como un gesto protocolar, sino como una señal estratégica de una política pública que entiende que el desarrollo dominicano se construye escuchando, articulando y fortaleciendo a quienes producen, emplean, innovan y compiten desde el territorio nacional.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
La visita del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, a los ejecutivos de Grupo SID, encabezados por Ligia Bonetti y José Miguel Bonetti, representa mucho más que un encuentro institucional entre el Estado y una empresa emblemática del país. Es, ante todo, una expresión concreta de una visión moderna de gobernanza económica: aquella que reconoce que la industria nacional no puede ser tratada como un actor secundario del crecimiento, sino como columna vertebral de la productividad, el empleo, la innovación y la soberanía económica de la República Dominicana.
En tiempos en que el mundo reorganiza sus cadenas de suministro, redefine sus patrones de consumo y compite con mayor agresividad por inversión, tecnología y mercados, el diálogo entre el Gobierno y los sectores productivos adquiere un valor estratégico. Escuchar a la industria no es una concesión política ni un acto de cortesía administrativa. Es una necesidad de Estado. Un país que no escucha a quienes producen corre el riesgo de diseñar políticas desconectadas de la realidad, regulaciones sin sensibilidad operativa y estrategias económicas incapaces de traducirse en bienestar social.
Grupo SID encarna una parte importante de esa historia productiva dominicana. Su presencia en sectores de consumo masivo, su catálogo de más de 2,000 productos y su expansión hacia 21 países lo convierten en un referente de lo que puede lograr una empresa nacional cuando combina tradición empresarial, innovación, sostenibilidad, visión exportadora y capacidad de adaptación. Por eso, la valoración hecha por Sanz Lovatón al definirlo como una familia empresarial que representa la industria dominicana no es una frase ceremonial: es el reconocimiento a un modelo de acumulación productiva que ha generado empleo, encadenamientos, marcas nacionales y reputación empresarial dentro y fuera del país.
Pero el mensaje de fondo está en la política pública que se desprende de este acercamiento. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes tiene ante sí el desafío de convertir el diálogo en resultados, la escucha en reformas y la articulación público-privada en una agenda concreta de competitividad. La industria dominicana necesita menos discursos dispersos y más coherencia institucional; menos trámites innecesarios y más facilitación; menos improvisación normativa y más reglas claras; menos visión de corto plazo y más planificación productiva. En ese terreno, el liderazgo ministerial debe funcionar como puente entre las necesidades legítimas del empresariado, las prioridades sociales del Gobierno y las exigencias de una economía global cada vez más exigente.
Robustecer la industria local significa mucho más que proteger empresas. Significa defender empleos formales, fortalecer capacidades nacionales, reducir vulnerabilidades externas, estimular la innovación, ampliar las exportaciones y consolidar una base productiva capaz de sostener el crecimiento con mayor calidad. Una economía que depende excesivamente de importaciones estratégicas o que no desarrolla suficiente valor agregado interno queda expuesta a crisis internacionales, alzas de precios, rupturas logísticas y presiones cambiarias. En cambio, una economía que produce más, transforma mejor y exporta con inteligencia fortalece su autonomía y eleva su capacidad de resistir los choques externos.
La competitividad, sin embargo, no se decreta. Se construye. Requiere infraestructura, energía confiable, financiamiento oportuno, capacitación laboral, innovación tecnológica, simplificación administrativa, seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica y una institucionalidad que acompañe sin asfixiar. Requiere también una cultura empresarial comprometida con la productividad, la formalidad, la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social. En ese equilibrio se juega el futuro de la industria dominicana: un Estado que facilite y un sector privado que invierta, innove y asuma su papel como socio del desarrollo nacional.
La presencia de Ligia Bonetti en este diálogo aporta además una lectura relevante sobre el liderazgo empresarial contemporáneo. La industria de hoy no puede limitarse a producir bienes; debe producir confianza, competitividad, empleo digno, sostenibilidad y visión de país. Que una de las principales ejecutivas empresariales del país valore positivamente la apertura del MICM para escuchar las inquietudes del sector industrial revela que existe una oportunidad para avanzar hacia una relación más madura entre Gobierno y empresa: una relación menos marcada por la distancia burocrática y más orientada a construir soluciones compartidas.
Desde el 16 de agosto de 2020, la República Dominicana ha procurado proyectar una narrativa de estabilidad, recuperación económica, apertura a la inversión y fortalecimiento institucional. Esa confianza externa, sin embargo, solo será sostenible si se traduce en una base productiva interna más robusta. La reputación internacional de un país no se mide únicamente por sus indicadores macroeconómicos o por su capacidad de atraer capitales; también se mide por la fortaleza de sus empresas nacionales, por la calidad de sus empleos, por la formalización de su economía y por la capacidad de sus industrias de competir en mercados cada vez más sofisticados.
Por eso, la visita de Yayo Sanz Lovatón a Grupo SID debe ser leída como una señal correcta, pero también como un compromiso exigente. No basta con visitar industrias. Hay que convertir esas visitas en diagnósticos, los diagnósticos en políticas y las políticas en resultados medibles. La industria dominicana requiere una agenda agresiva de transformación productiva, con énfasis en digitalización, exportación, innovación, encadenamientos con mipymes, sostenibilidad energética, calidad regulatoria y aprovechamiento estratégico de las oportunidades del nearshoring.
El país tiene ante sí una oportunidad histórica. La cercanía geográfica con Estados Unidos, la estabilidad democrática, la infraestructura logística, el régimen de zonas francas, el dinamismo del consumo interno y la ubicación estratégica del territorio nacional ofrecen condiciones favorables para una nueva etapa de industrialización inteligente. Pero esa oportunidad no se materializará sola. Requiere liderazgo público, visión empresarial, coordinación institucional y una política industrial moderna que mire más allá del calendario político y piense en la República Dominicana de las próximas décadas.
En definitiva, este encuentro entre el MICM y Grupo SID reafirma una verdad esencial: no hay desarrollo sostenible sin industria nacional fuerte. No hay soberanía económica sin capacidad productiva. No hay competitividad real sin colaboración público-privada. Y no hay futuro posible si el Estado y el sector productivo caminan de espaldas. La tarea ahora es profundizar ese diálogo, convertirlo en agenda nacional y demostrar que la República Dominicana puede producir más, competir mejor y crecer con mayor inclusión. Porque cuando la industria nacional avanza, no solo crecen las empresas: crece el país.
miércoles, 3 de junio de 2026
Ministro Sanz Lovatón destaca unificación y modernización del registro mercantil
Ministro Sanz Lovatón destaca unificación y modernización del registro mercantil

Miércoles, 3 de junio del 2026
La unificación de criterios en el Registro Mercantil provee más seguridad jurídica y pone en condiciones de equidad a todas las empresas.
Santo Domingo, D.N.– La unificación de criterios en el Registro Mercantil dominicano, representa una revolución para el clima de negocios en el país, afirmó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Yayo Sanz Lovatón durante la celebración del Día Nacional de las Cámaras de Comercio de la República Dominicana.
El funcionario destacó que el contar hoy con criterios claros, homogéneos y aplicables a
los 32 Registradores Mercantiles del país elimina la discrecionalidad, garantiza reglas claras y públicas, y asegura que una misma situación jurídica reciba la misma respuesta en cualquier punto del país.
Estas normas vinculantes fueron adoptadas mediante resolución del MICM, como órgano regulador de los Registros Mercantiles, conforme al marco legal vigente y apoyadas en procesos de consulta pública.
El presidente de la Federación Dominicana de Cámaras de Comercio (Fedocámaras), Manuel Aníbal García, valoró el trabajo conjunto realizan los sectores público y privado para robustecer el ecosistema de negocios, impulsar la formalidad, atraer inversiones y ser el aliado fundamental en la evolución de nuestras mipymes y emprendedores.
“Las 32 cámaras provinciales de Fedocámaras hemos transformado la gestión del Registro Mercantil a nivel nacional para agilizar los procesos, la trazabilidad de las transacciones, y resguardar la seguridad jurídica empresarial en la República Dominicana. Nada de esto se logra de forma aislada. Se ha requerido la unión y el trabajo en conjunto de todas para lograrlo”, añadió García.
El ministro Sanz Lovatón ofreció la conferencia: “El rol de las Cámaras de Comercio y Producción en el desarrollo económico y social de la República Dominicana”.
La actividad contó con la presencia de los viceministros del MICM, Rainiero Olivo Bordas, viceministro de Comercio Interno; Gianna Franjul, viceministra de Desarrollo Industrial; Celso Juan Maranzini y César Dargam, presidente y vicepresidente, respectivamente, del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP).
También Fantino Polanco, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santo Domingo, así como presidentes y representantes de las distintas cámaras de comercio nacionales y binacionales e instituciones empresariales.
Reconocimiento al ministro Yayo
La Federación aprovechó para reconocer al ministro por sus valiosos aportes y excelencia en la gestión estatal, el galardón otorgado por la Cámara de Comercio de la provincia Duarte y entregado por Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes.
Asimismo, se destacó la implementación de la plataforma FEDOCÁMARAS Digital y la simplificación de procesos a través de la Ventanilla Única de Formalización han transformado radicalmente el entorno empresarial dominicano, reduciendo en un 80% el tiempo de registro, permitiendo formalizar una empresa en menos de 48 horas.
Esta modernización impacta directamente al tejido productivo nacional, donde las Mipymes representan el 32% del Producto Interno Bruto (PIB), abarcan el 98% de las empresas dominicanas y generan el 61.6% del empleo nacional.
En el Día Nacional de las Cámaras de Comercio, quiero reconocer el trabajo de las 32 cámaras del país y de @fedocamarasdo, liderada por Manuel Aníbal García, por su compromiso con la formalización, la seguridad jurídica y el fortalecimiento de nuestro tejido productivo. pic.twitter.com/3RXek7Ynxz
— Yayo (@SanzLovaton) June 2, 2026
Cuando hacemos más fácil la formalización, ganan las mipymes, los emprendedores y la economía dominicana. Desde el @MIC_RD seguiremos impulsando la modernización, la transparencia y la producción en acción para que nuestro país siga creciendo sobre bases sólidas pic.twitter.com/vkTcrpGLya
— Yayo (@SanzLovaton) June 2, 2026
.....El ministro @sanzlovaton te invita a participar en la consulta pública sobre los nuevos criterios unificados del Registro Mercantil.
— Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (@camarasd) June 3, 2026
Para participar ingresa al apartado Consulta Pública dentro de la sección de Transparencia en la página web del @MIC_RD .
Ingresa a este enlace:… pic.twitter.com/MJTQ3h6jg0
Registro Mercantil: la reforma silenciosa que puede cambiar el clima de negocios en la República Dominicana
La unificación de criterios en los 32 registros mercantiles del país no es un ajuste administrativo menor, sino una señal de madurez institucional que fortalece la seguridad jurídica, reduce la discrecionalidad, acelera la formalización y crea mejores condiciones para la inversión, la competencia y el crecimiento de las mipymes dominicanas.
Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
El anuncio realizado el 3 de junio de 2026 sobre la unificación y modernización del Registro Mercantil debe leerse más allá de la coyuntura y de la noticia del día. Lo que está en juego no es únicamente una mejora de procedimientos, sino la corrección de una vieja distorsión institucional: que una misma situación jurídica pudiera recibir respuestas distintas según la provincia donde se tramitara. Ese problema, que durante años introdujo incertidumbre, costos ocultos y barreras para empresas y emprendedores, comienza ahora a enfrentarse con criterios homogéneos aplicables a los 32 registradores mercantiles del país, bajo la rectoría del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
La relevancia de esta decisión reside en que la seguridad jurídica no se sostiene solo en las leyes escritas, sino también en la previsibilidad de su aplicación. Un sistema registral confiable no es aquel que simplemente recibe documentos, sino el que ofrece reglas claras, públicas y estables para todos los actores económicos. En ese sentido, Fedocámaras ha subrayado que la estandarización permitirá mayor claridad sobre los requisitos y parámetros de decisión, reducirá tiempos de respuesta y eliminará espacios de discrecionalidad que históricamente afectaban la experiencia de los usuarios del sistema cameral. Cuando el derecho deja de depender del territorio y pasa a depender de una norma uniforme, el país gana en institucionalidad.
No debe pasarse por alto que esta transformación no aparece de forma improvisada. Las referencias públicas conocidas indican que el MICM impulsó el proceso a través de una resolución sometida a consulta pública, dentro del marco regulatorio correspondiente, mientras Fedocámaras informó que el documento fue consensuado y aprobado por los 32 registradores mercantiles del país. Esa combinación de consulta, consenso técnico y carácter vinculante es importante porque evita que la reforma sea un simple anuncio y la convierte en una arquitectura normativa con vocación de permanencia. En otras palabras, no se trata solo de modernizar trámites; se trata de construir confianza mediante reglas que puedan ser verificables y exigibles.
La dimensión económica del tema es aún más relevante cuando se observa el peso real del segmento empresarial que más puede beneficiarse de esta reforma. Las mipymes dominicanas aportan alrededor del 32 % del PIB y generan el 61.6 % del empleo nacional, mientras su presencia domina el tejido productivo formal registrado del país. En ese contexto, cada mejora en el proceso de formalización, registro, trazabilidad y gestión societaria tiene un efecto multiplicador sobre la economía, porque impacta al segmento que más empleo produce, más capilaridad territorial tiene y más necesita certidumbre para crecer, financiarse y competir. Por eso la modernización del Registro Mercantil no es un asunto de escritorio: es una pieza central de la política productiva.
También conviene valorar el peso de la digitalización en esta reforma. En la actividad del Día Nacional de las Cámaras de Comercio se destacó que herramientas como FEDOCÁMARAS Digital y la Ventanilla Única de Formalización han reducido en un 80 % el tiempo de registro y permiten formalizar una empresa en menos de 48 horas. Ese dato expresa una ruptura con la cultura del trámite lento que durante demasiado tiempo penalizó la iniciativa empresarial en la República Dominicana. Menos tiempo para registrar significa menos costo de entrada a la formalidad, menor desgaste administrativo y un entorno más favorable para que los pequeños negocios den el salto hacia estructuras más organizadas, trazables y bancarizables.
Desde una perspectiva de competitividad, la unificación del Registro Mercantil envía una señal positiva a inversionistas locales y extranjeros. Los mercados valoran no solo el tamaño de una economía o sus incentivos fiscales, sino también la consistencia regulatoria y la previsibilidad institucional. Cuando un inversionista sabe que una operación societaria recibirá el mismo tratamiento en cualquier provincia del país, disminuye el riesgo regulatorio y mejora la percepción del clima de negocios. No es casual que tanto el MICM como Fedocámaras hayan vinculado esta iniciativa con la atracción de inversiones, el fortalecimiento del ecosistema empresarial y el robustecimiento de la formalidad. La institucionalidad económica, al final, también compite.
Hay además un componente de equidad que merece destacarse. En países con asimetrías territoriales, la dispersión de criterios administrativos suele traducirse en ventajas para quienes tienen más recursos legales, más contactos o mayor capacidad de navegar la burocracia. La homogeneización de los criterios registrales corrige parte de esa desigualdad porque coloca a todas las empresas bajo una misma lógica de evaluación, independientemente de su tamaño o del lugar donde operen. Eso es especialmente importante para las mipymes y los emprendedores, que suelen ser los más vulnerables ante los costos de la incertidumbre y los retrasos. Un buen sistema registral no solo facilita hacer negocios; también democratiza el acceso a la formalidad.
El desafío, por supuesto, comienza después del anuncio. La efectividad de la reforma dependerá de la calidad de su implementación, de la capacitación continua de los registradores, de la interoperabilidad tecnológica, de la supervisión sostenida y de la capacidad de corregir desviaciones sin perder coherencia nacional. El propio MICM mantiene una estructura de supervisión del registro de comercio y un espacio formal de consultas públicas para la emisión de regulaciones, lo cual sugiere que existen bases institucionales para acompañar el proceso. Pero la credibilidad del cambio se consolidará únicamente si los usuarios —abogados, comerciantes, inversionistas y emprendedores— perciben en la práctica que el sistema es más rápido, más claro y más uniforme que antes.
En definitiva, la modernización del Registro Mercantil puede convertirse en una de esas reformas que, sin hacer demasiado ruido, alteran positivamente la estructura de incentivos de toda una economía. Si logra consolidarse con rigor técnico, continuidad institucional y disciplina regulatoria, la República Dominicana habrá dado un paso importante hacia un modelo de desarrollo más formal, más competitivo y más confiable. En un país donde las mipymes sostienen buena parte del empleo y de la actividad productiva, ordenar el registro, transparentar los criterios y acelerar los procesos no es un gesto administrativo: es una apuesta por un Estado que entiende que el crecimiento económico comienza, muchas veces, en la calidad de sus instituciones. /
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🏛️📑 La unificación de criterios en el Registro Mercantil fortalece la seguridad jurídica, reduce la discrecionalidad y crea reglas más claras para las empresas en todo el país.
💻✅ Con la modernización de procesos, la trazabilidad mejora, los trámites se simplifican y la formalización empresarial avanza con mayor agilidad, apoyada en herramientas como FEDOCÁMARAS Digital y la Ventanilla Única de Formalización.
🇩🇴📈 Este paso resulta clave para el clima de negocios y para el fortalecimiento de las mipymes, que tienen un peso determinante en la economía y el empleo nacional.
#RegistroMercantil #SeguridadJurídica #FormalizaciónEmpresarial #ClimaDeNegocios #MipymesRD #TransformaciónDigital #RepúblicaDominicana #Competitividad #Institucionalidad #DesarrolloEconómico
lunes, 1 de junio de 2026
República Dominicana y la hora de la inteligencia artificial productiva | Por Luis Orlando Díaz Vólquez
La elección del país como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes no debe leerse como un simple anuncio institucional, sino como una señal estratégica de hacia dónde debe moverse la competitividad dominicana. Cuando la innovación deja de ser discurso y empieza a entrar en la operación diaria de las pequeñas empresas, lo que está en juego no es solo modernización tecnológica, sino productividad, supervivencia empr
esarial y capacidad de inserción en la economía digital.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
Lo verdaderamente importante del anuncio es que reconoce una verdad que ya no admite evasivas: en el mundo de hoy, la inteligencia artificial no es un lujo reservado a grandes corporaciones, sino una herramienta que empieza a definir la capacidad de competir de las pequeñas y medianas empresas. El propio ministro Eduardo Sanz Lovatón advirtió que la adopción de IA ya no debe verse únicamente como una ventaja competitiva, sino como una condición de supervivencia para un sector que representa una parte mayoritaria del empleo formal dominicano. En otras palabras, lo que antes era innovación aspiracional hoy comienza a convertirse en requisito mínimo para operar con eficiencia en mercados cada vez más digitales y exigentes.
Ese enfoque resulta particularmente acertado porque muchas empresas de menor escala ya usan herramientas digitales, pero todavía carecen de la capacidad para integrarlas con sentido estratégico en sus operaciones diarias. La información publicada por el MICM subraya que numerosas pymes de la región utilizan soluciones basadas en IA sin saber cómo aplicarlas eficazmente en áreas como productividad, organización, ventas o toma de decisiones, lo que incrementa su riesgo de rezago competitivo. El valor del piloto, por tanto, no está solo en enseñar tecnología, sino en traducirla a necesidades empresariales concretas, de modo que cada empresa adopte herramientas ajustadas a su realidad y no a una moda pasajera.
La noticia también revela que este programa no aparece en el vacío, sino sobre una base institucional que el país ya venía construyendo. El MICM ha desarrollado iniciativas previas de transformación digital, como la segunda edición del Programa Ejecutivo en Transformación Digital MICM-EOI y otras capacitaciones vinculadas a Industria 4.0, con contenidos sobre herramientas de inteligencia artificial generativa, liderazgo digital, análisis de datos y adaptación organizacional. Eso significa que el piloto con The Trust for the Americas no es una improvisación aislada, sino una prolongación de una política pública que ha venido entendiendo la digitalización como parte central del desarrollo empresarial dominicano.
Del lado del socio internacional, también hay razones para valorar la seriedad del proyecto. The Trust for the Americas es una organización sin fines de lucro afiliada a la OEA, fundada para promover proyectos de desarrollo social y económico en América Latina y el Caribe mediante alianzas entre sector público, privado y sociedad civil. Su trayectoria incluye redes de centros de tecnología, programas de inclusión digital y cursos aplicados a emprendimiento e inteligencia artificial, como IAprende y Emprende, orientado justamente a fortalecer negocios con herramientas de IA y criterios prácticos de uso.
Por eso, una de las virtudes más relevantes de esta iniciativa es su carácter multiactor. El programa fue posible a partir de un puente institucional facilitado por la Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA, mientras el MICM coordinará la selección de sectores, los Centros MiPymes apoyarán la demostración y capacitación con las empresas y el Banco BHD contribuirá con experiencia en desarrollo empresarial no financiero e identificación de beneficiarios. Esta arquitectura de colaboración importa porque la transformación digital de las pymes no puede depender solo de un ministerio o de una entidad financiera: requiere ecosistema, acompañamiento, formación, financiamiento y continuidad institucional.
Ahora bien, el verdadero examen no será el anuncio, sino el resultado. Linda Eddleman, CEO de The Trust for the Americas, planteó que el éxito del piloto no debe medirse solamente por cuántas empresas adopten inteligencia artificial, sino por cuántas logren crecer, fortalecer operaciones y competir mejor en una economía digital. Esa es la métrica correcta: la IA vale en la medida en que aumente productividad, reduzca ineficiencias, amplíe mercados y democratice oportunidades para negocios que normalmente no tienen acceso a asesorías tecnológicas de alto nivel.
En el caso dominicano, esa apuesta puede tener un efecto multiplicador particularmente valioso. Si el país consigue demostrar que una pyme local puede incorporar inteligencia artificial de forma práctica, ética y rentable, entonces no solo estará mejorando el rendimiento de 50 empresas: estará produciendo un modelo replicable para cientos o miles más. El MICM ya reconoce que sus políticas buscan formalización, competitividad y crecimiento para las mipymes, mientras The Trust for the Americas ha construido experiencia regional replicando iniciativas de inclusión tecnológica y desarrollo económico en distintos países. Convertir este piloto en una política escalable sería, en consecuencia, una forma concreta de pasar del discurso de innovación a una estrategia de modernización productiva con rostro territorial y empresarial.
República Dominicana haría bien en entender el sentido profundo de este momento. Ser elegida para este plan no es solo un reconocimiento al camino recorrido, sino una oportunidad para definir el siguiente paso del desarrollo empresarial nacional. En una economía donde la velocidad del cambio tecnológico puede agrandar o cerrar brechas en muy poco tiempo, poner la inteligencia artificial al alcance de las mipymes significa disputar el futuro desde la inclusión y no desde el rezago. Si el piloto cumple lo que promete, el país no solo habrá recibido un programa innovador: habrá demostrado que la transformación digital puede dejar de ser privilegio de unos pocos para convertirse en palanca real de competitividad, empleo y crecimiento para la base productiva dominicana.
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🤖🇩🇴 ¡República Dominicana fue elegida para poner en marcha un piloto nacional de inteligencia artificial para las mipymes!
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) June 1, 2026
El MICM y The Trust for the Americas lanzaron un programa de asesoría en IA que capacitará a 50 pymes dominicanas durante 7 meses, con alcance nacional y… pic.twitter.com/YPTMgbr60M
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Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación.
Palabras claves: Inteligencia artificial en las mipymes; Mipymes dominicanas; República Dominicana; MICM; The Trust for the Americas; transformación digital; competitividad empresarial; innovación tecnológica; pymes y tecnología; digitalización empresarial; productividad de las pymes; ecosistema pyme dominicano; Banco BHD; Centros MiPymes; modernización empresarial; inclusión económica digital; adopción de inteligencia artificial; desarrollo empresarial; economía digital; liderazgo en innovación empresarial
Durante mi viaje a Washington D.C., tuve la oportunidad de reunirme con @Trust4Americas y conversar sobre cómo acercar nuevas oportunidades de crecimiento a nuestras mipymes. Hoy, esa conversación comienza a dar resultados concretos para la República Dominicana. 🇩🇴 pic.twitter.com/mANzebWXTg
— Yayo (@SanzLovaton) June 1, 2026
La IA que baja al taller, al colmado y a la finca
Que la República Dominicana haya sido escogida para poner en marcha un piloto nacional de inteligencia artificial para pymes no es una anécdota tecnológica: es una señal política, económica y cultural de que el país comienza a ser leído como terreno fértil para la innovación productiva. El reto, sin embargo, no será celebrar el anuncio, sino convertir esta oportunidad en una verdadera democratización del conocimiento, la productividad y la competitividad nacional.
Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
Hay noticias que no deben leerse solo como hechos, sino como síntomas de una época. La decisión de The Trust for the Americas, entidad afiliada a la OEA, de escoger a la República Dominicana como sede de un programa piloto de asesoría en inteligencia artificial para 50 pymes durante siete meses, con alcance nacional y modalidad virtual, entra exactamente en esa categoría: no es apenas un proyecto de capacitación, sino una declaración de confianza en la capacidad del país para absorber futuro. La iniciativa será implementada junto al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, con apoyo de los Centros MiPymes y financiamiento del Banco BHD, dentro de una alianza que el propio MICM ha presentado como un modelo de cooperación entre gobierno, sector privado y organismos internacionales.
En esencia, lo que está en juego aquí es una idea poderosa: poner las máquinas al servicio del talento dominicano. Gabriel del Gotto lo expresó con intuición certera al imaginar la inteligencia artificial no como un lujo reservado al programador o al gran corporativo, sino como una herramienta útil para el mecánico, el vendedor de empanadas, el exportador de cacao, el pequeño comerciante, el chofer y el emprendedor de barrio. Esa visión merece ser tomada en serio, porque la verdadera revolución tecnológica no ocurre cuando una élite accede a sistemas complejos, sino cuando la productividad cotidiana de la mayoría comienza a mejorar por efecto de nuevas capacidades. La inteligencia artificial solo tendrá sentido social en la República Dominicana si logra dejar de ser un concepto de conferencia para convertirse en una herramienta concreta de trabajo, ahorro de tiempo, reducción de errores, mejor atención al cliente y ampliación de mercados.
Por eso este piloto tiene un valor que rebasa, con mucho, el número inicial de empresas beneficiarias. Cincuenta pymes parecen poco frente al universo empresarial nacional, pero son suficientes para ensayar una pedagogía nueva: la de la apropiación tecnológica con acompañamiento real. Lo importante no será únicamente cuántas empresas entren al programa, sino cuántas consigan traducir la capacitación en mejoras visibles en sus operaciones, sus ventas, su trazabilidad, su mercadeo, sus inventarios, su servicio y su capacidad de competir. La propia CEO de The Trust for the Americas, Linda Eddleman, ha planteado que el éxito del piloto no debe medirse por la mera adopción de IA, sino por la capacidad de las empresas para crecer, fortalecer sus operaciones y competir en una economía cada vez más digital.
La importancia de esta apuesta se entiende mejor cuando se mira el momento histórico. El ministro Yayo Sanz Lovatón advirtió que para las pymes la inteligencia artificial ya no constituye una ventaja competitiva opcional, sino una condición de supervivencia. Esa afirmación, más que retórica, describe el nuevo mapa económico. Las pequeñas y medianas empresas no están compitiendo ya solo con el negocio vecino, sino con ecosistemas comerciales que usan automatización, analítica, segmentación de clientes, respuestas inteligentes, publicidad personalizada y optimización de procesos. Cuando una pyme no sabe usar estas herramientas, no solo pierde eficiencia: pierde tiempo, margen y capacidad de adaptación. En un mercado donde la velocidad y la personalización pesan cada vez más, la brecha tecnológica se convierte rápidamente en brecha de ingresos.
Pero hay algo todavía más relevante en este anuncio: la elección de República Dominicana como país piloto no ocurrió por azar. Según el MICM, la decisión respondió al liderazgo del país en políticas de desarrollo empresarial, a la fortaleza de su ecosistema pyme y a la voluntad política para modernizar el sector. Eso significa que la tecnología no aterriza en el vacío: llega donde ya existen señales institucionales de estabilidad, articulación y visión. En un Caribe y una América Latina donde muchas veces la conversación sobre transformación digital se queda atrapada entre el entusiasmo y la improvisación, el caso dominicano empieza a mostrar una ruta distinta: la del alineamiento entre política pública, cooperación internacional y sector financiero.
Desde esa perspectiva, el programa también debe leerse como una forma de diplomacia productiva. El MICM ha explicado que la Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA abrió el canal institucional que permitió conectar al país con The Trust for the Americas, y que luego esa base diplomática se tradujo en una arquitectura operativa clara: el ministerio seleccionará sectores prioritarios, los Centros MiPymes facilitarán la formación y el Banco BHD aportará experiencia en desarrollo empresarial no financiero e identificación de empresas. Esa cadena institucional es importante porque demuestra que el desarrollo contemporáneo no depende solo de recursos, sino de coordinación. La innovación, en el mundo real, no avanza por inspiración aislada, sino por alianzas eficaces.
El papel del Banco BHD en este proceso tampoco es menor. Su presidente, Steven Puig, recordó que la entidad sirve a más de 155,000 pymes dominicanas, y precisamente por eso su involucramiento ofrece una posibilidad concreta de escalamiento. Si la banca entiende que la inteligencia artificial puede elevar productividad, reducir fricciones y fortalecer la competitividad del tejido empresarial, entonces el acceso a tecnología deja de ser un tema exclusivamente académico y pasa a ser un asunto de desarrollo económico. La conversación sobre inclusión financiera debe comenzar a integrar, sin demora, la inclusión tecnológica. Porque en adelante no bastará con tener cuenta bancaria, crédito o formalización; será indispensable disponer también de herramientas para competir en un mercado digitalizado.
Ahora bien, conviene evitar el triunfalismo fácil. La inteligencia artificial no resolverá por sí sola los problemas estructurales de las pymes dominicanas. No sustituirá la necesidad de financiamiento asequible, ni arreglará por arte de magia la informalidad, ni corregirá las deficiencias logísticas, ni reemplazará la educación de base. Incluso puede crear nuevas brechas si se implementa sin acompañamiento humano, sin criterios de pertinencia sectorial y sin comprensión de las realidades territoriales. Capacitar no es simplemente mostrar herramientas: es enseñar a pensar con ellas, a decidir con ellas y, sobre todo, a no depender ciegamente de ellas. Una pyme no necesita una moda digital; necesita soluciones que le ahorren costos, le abran mercado y le permitan sobrevivir mejor.
Ahí reside la verdadera prueba del piloto. Si este esfuerzo logra traducirse en casos de éxito concretos —un pequeño taller que organiza mejor su inventario, una agroempresa que predice demanda, un colmado que mejora su atención al cliente, una exportadora que optimiza documentos y tiempos de respuesta, una emprendedora que segmenta mejor su publicidad— entonces el país habrá encontrado una narrativa poderosa: la de una inteligencia artificial que no desplaza al trabajador, sino que amplifica su capacidad. En sociedades como la nuestra, donde el ingenio popular ha sido históricamente una forma de resistencia económica, la tecnología puede convertirse en multiplicadora de creatividad si se acerca con humildad y utilidad.
No es menor, además, que The Trust for the Americas acumule casi 30 años de experiencia y haya impactado a más de 6.3 millones de personas en 29 países. Si la organización ha anunciado que evaluará los resultados del caso dominicano para replicar el modelo en otros países de la región, entonces la República Dominicana no solo participa en una prueba: puede convertirse en referencia. Y en tiempos en que tanto se habla del país como hub logístico, sería inteligente comenzar a pensar también en su potencial como plataforma regional de innovación aplicada a las pequeñas empresas. La competitividad del siglo XXI no se medirá solo por puertos, carreteras o zonas francas, sino por la capacidad de una nación para integrar talento humano, datos, automatización y formación continua.
La noticia, por tanto, debe ser entendida en su justa dimensión. No se trata únicamente de un programa más. Se trata de un punto de inflexión simbólico: el momento en que la República Dominicana empieza a ensayar, de forma más deliberada, la socialización de la inteligencia artificial en su base empresarial. Si este piloto se gestiona con seriedad, evaluación y vocación de escala, el país podría estar sembrando algo más importante que un curso de capacitación: una nueva cultura productiva. Una cultura donde la innovación deje de ser patrimonio de unos pocos y comience a circular entre quienes sostienen, día a día, la economía real del país.
Porque al final, la discusión de fondo no es tecnológica, sino nacional. La pregunta es si queremos una República Dominicana que consuma innovación ajena o una que convierta la innovación en herramienta de movilidad social, de modernización económica y de dignificación del trabajo. Este piloto sugiere que hay razones para optar por lo segundo. Y si esa apuesta se mantiene, quizá dentro de algunos años podremos decir que la inteligencia artificial comenzó a transformar el país no cuando llegó a los laboratorios, sino cuando entró al taller, al colmado, a la finca, a la oficina pequeña y al sueño grande del emprendedor dominicano.
Eligen a RD para plan de inteligencia artificial en las mipymes |
República Dominicana y la hora de la inteligencia artificial productiva
La elección del país como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes no debe leerse como un simple anuncio institucional, sino como una señal estratégica de hacia dónde debe moverse la competitividad dominicana. Cuando la innovación deja de ser discurso y empieza a entrar en la operación diaria de las pequeñas empresas, lo que está en juego no es solo modernización tecnológica, sino productividad, supervivencia empresarial y capacidad de inserción en la economía digital.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
La decisión de seleccionar a la República Dominicana como sede de un piloto nacional de inteligencia artificial para mipymes tiene un significado que trasciende el simbolismo. El MICM y The Trust for the Americas anunciaron un programa de asesoría en IA que capacitará a 50 pymes dominicanas durante siete meses, en modalidad virtual y con alcance nacional, apoyado por los Centros MiPymes y el Banco BHD. Esa elección respondió, según la información oficial, al liderazgo del país en políticas de desarrollo empresarial, a la fortaleza de su ecosistema pyme y a la voluntad de modernizar el sector productivo.
Lo verdaderamente importante del anuncio es que reconoce una verdad que ya no admite evasivas: en el mundo de hoy, la inteligencia artificial no es un lujo reservado a grandes corporaciones, sino una herramienta que empieza a definir la capacidad de competir de las pequeñas y medianas empresas. El propio ministro Yayo Sanz Lovatón advirtió que la adopción de IA ya no debe verse únicamente como una ventaja competitiva, sino como una condición de supervivencia para un sector que representa una parte mayoritaria del empleo formal dominicano. En otras palabras, lo que antes era innovación aspiracional hoy comienza a convertirse en requisito mínimo para operar con eficiencia en mercados cada vez más digitales y exigentes.
Ese enfoque resulta particularmente acertado porque muchas empresas de menor escala ya usan herramientas digitales, pero todavía carecen de la capacidad para integrarlas con sentido estratégico en sus operaciones diarias. La información publicada por el MICM subraya que numerosas pymes de la región utilizan soluciones basadas en IA sin saber cómo aplicarlas eficazmente en áreas como productividad, organización, ventas o toma de decisiones, lo que incrementa su riesgo de rezago competitivo. El valor del piloto, por tanto, no está solo en enseñar tecnología, sino en traducirla a necesidades empresariales concretas, de modo que cada empresa adopte herramientas ajustadas a su realidad y no a una moda pasajera.
La noticia también revela que este programa no aparece en el vacío, sino sobre una base institucional que el país ya venía construyendo. El MICM ha desarrollado iniciativas previas de transformación digital, como la segunda edición del Programa Ejecutivo en Transformación Digital MICM-EOI y otras capacitaciones vinculadas a Industria 4.0, con contenidos sobre herramientas de inteligencia artificial generativa, liderazgo digital, análisis de datos y adaptación organizacional. Eso significa que el piloto con The Trust for the Americas no es una improvisación aislada, sino una prolongación de una política pública que ha venido entendiendo la digitalización como parte central del desarrollo empresarial dominicano.
Del lado del socio internacional, también hay razones para valorar la seriedad del proyecto. The Trust for the Americas es una organización sin fines de lucro afiliada a la OEA, fundada para promover proyectos de desarrollo social y económico en América Latina y el Caribe mediante alianzas entre sector público, privado y sociedad civil. Su trayectoria incluye redes de centros de tecnología, programas de inclusión digital y cursos aplicados a emprendimiento e inteligencia artificial, como IAprende y Emprende, orientado justamente a fortalecer negocios con herramientas de IA y criterios prácticos de uso.
Por eso, una de las virtudes más relevantes de esta iniciativa es su carácter multiactor. El programa fue posible a partir de un puente institucional facilitado por la Misión Permanente de la República Dominicana ante la OEA, mientras el MICM coordinará la selección de sectores, los Centros MiPymes apoyarán la demostración y capacitación con las empresas y el Banco BHD contribuirá con experiencia en desarrollo empresarial no financiero e identificación de beneficiarios. Esta arquitectura de colaboración importa porque la transformación digital de las pymes no puede depender solo de un ministerio o de una entidad financiera: requiere ecosistema, acompañamiento, formación, financiamiento y continuidad institucional.
Ahora bien, el verdadero examen no será el anuncio, sino el resultado. Linda Eddleman, CEO de The Trust for the Americas, planteó que el éxito del piloto no debe medirse solamente por cuántas empresas adopten inteligencia artificial, sino por cuántas logren crecer, fortalecer operaciones y competir mejor en una economía digital. Esa es la métrica correcta: la IA vale en la medida en que aumente productividad, reduzca ineficiencias, amplíe mercados y democratice oportunidades para negocios que normalmente no tienen acceso a asesorías tecnológicas de alto nivel.
En el caso dominicano, esa apuesta puede tener un efecto multiplicador particularmente valioso. Si el país consigue demostrar que una pyme local puede incorporar inteligencia artificial de forma práctica, ética y rentable, entonces no solo estará mejorando el rendimiento de 50 empresas: estará produciendo un modelo replicable para cientos o miles más. El MICM ya reconoce que sus políticas buscan formalización, competitividad y crecimiento para las mipymes, mientras The Trust for the Americas ha construido experiencia regional replicando iniciativas de inclusión tecnológica y desarrollo económico en distintos países. Convertir este piloto en una política escalable sería, en consecuencia, una forma concreta de pasar del discurso de innovación a una estrategia de modernización productiva con rostro territorial y empresarial.
República Dominicana haría bien en entender el sentido profundo de este momento. Ser elegida para este plan no es solo un reconocimiento al camino recorrido, sino una oportunidad para definir el siguiente paso del desarrollo empresarial nacional. En una economía donde la velocidad del cambio tecnológico puede agrandar o cerrar brechas en muy poco tiempo, poner la inteligencia artificial al alcance de las mipymes significa disputar el futuro desde la inclusión y no desde el rezago. Si el piloto cumple lo que promete, el país no solo habrá recibido un programa innovador: habrá demostrado que la transformación digital puede dejar de ser privilegio de unos pocos para convertirse en palanca real de competitividad, empleo y crecimiento para la base productiva dominicana.
#GuasábaraEditor
viernes, 15 de mayo de 2026
Gobierno reajusta combustibles y mantiene congelado el GLP
Gobierno reajusta
combustibles y mantiene congelado el GLP
La gasolina premium y el gasoil óptimo suben
RD$8.00, mientras la gasolina y el gasoil regular RD$4.00 por galón.
Santo Domingo, D.N., 15 de mayo de 2026. – El Ministerio de
Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó que el Gobierno dominicano destinó
RD$1,435.0 millones en subsidios para mantener congelado el GLP, y hacer un
reajuste parcial en los precios de las gasolinas y gasoil para la semana del 16
al 22 de mayo.
Actualmente,
el petróleo intermedio de Texas (WTI), de referencia para nuestro país, ronda
los 105 dólares por barril, tras haber subido unos 4.00 dólares en la última
jornada, lo que representa un alza en torno al 3.86%.
Las gasolinas
premium y regular, así como los gasoil óptimo y regular, recibirán reajustes en
sus precios de venta por galón, debido a la permanencia de los altos precios
del petróleo y sus derivados en los mercados internacionales.
Mientras que
el Avtur, Kerosene, Fueloil #6 y Fueloil #1 bajan de precio, combustibles
utilizados por para el trasporte aéreo y las industrias.
El Gobierno
está subsidiando a los consumidores por cada galón de combustible de la
siguiente manera: en el GLP con RD$21.50, gasolina premium con RD$54.59,
gasolina regular con RD$71.48, gasoil regular con RD$79,73 y en el gasoil
óptimo con RD$83.99, para no transferir el total de las alzas del precio
internacional.
Con esta
medida, el Gobierno continúa ejecutando su plan de tres ejes para enfrentar el
impacto sobre la economía dominicana de la crisis en Medio Oriente, una
variable externa que incide directamente en la estabilidad de los mercados
internacionales, al tiempo que mantiene un manejo responsable de las finanzas
públicas, para no comprometer la estabilidad fiscal del país.
Esto, en
momentos en que países productores de petróleo registran los precios más altos
de los combustibles de los últimos años.
A la fecha,
solo en subsidios a los combustibles el Gobierno ha destinado ya más de RD$15
mil millones, asumiendo su rol de protector de la población al absorber el
mayor impacto de la crisis internacional y preservar la estabilidad de la
economía nacional.
Para la semana del 16 al 22 de mayo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes dispone que los combustibles se comercialicen a los siguientes precios:
Gasolina
Premium se venderá a RD$331.10 por galón sube RD$8.00.
Gasolina
Regular RD$305.50 por galón sube RD$4.00.
Gasoil
Regular RD$257.80 por galón sube RD$4.00.
Gasoil Óptimo
RD$283.10 por galón sube RD$8.00.
Avtur RD$299.14
por galón baja RD$5.30.
Kerosene RD$338.30
por galón baja RD$6.40.
Fuel Oil #6 RD$197.39
por galón baja RD$8.64.
Fuel Oil 1%
RD$218.74 por galón baja RD$14.00.
Gas licuado
de petróleo (GLP) RD$137.20 por galón mantiene su precio.
Gas Natural RD$43.97 por m3 mantiene su precio.
La tasa de
cambio promedio semanal es de RD$59.65, según las publicaciones diarias del
Banco Central.
ooooo
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, informó que el Gobierno dominicano, destinó RD$1,435.0 millones en subsidios para la semana del 16 al 22 de mayo, con el objetivo de reducir el impacto de las alzas internacionales en los combustibles y mantener congelado el Gas… pic.twitter.com/4lucOi5Ohe
— Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (@MIC_RD) May 15, 2026
oooooEn Vivo | Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes informa precios de los Combustibles, semana del 16 al 22 de mayo 2026. https://t.co/x9VheZVNWY
— Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (@MIC_RD) May 15, 2026

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