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jueves, 2 de enero de 2025

Fin de año con temores de fin de siglo | César Pérez | OPINION

Opinión | César Pérez 

| enero 1, 2025 05:00 | Actualizado en diciembre 31, 2024 16:30

  Fin de año con temores de fin de siglo

Fin de año con temores de fin de siglo 

Este año termina con un mundo sumergido en una profunda y generalizada convulsión más que un fin de año, parece un fin de siglo. 

En los fines de siglo siempre ha prevalecido la subjetividad y el temor de que, con la llegada de uno nuevo terminará el recorrido de la historia, el fin del tiempo o la llegada del juicio final. 

Con este nuevo año no terminará la historia, ni se producirá la hecatombe que algunos auguran y como se auguraba en los fines de siglo.

Pero, la profundidad de los cambios producidos en los liderazgos y correlación de fuerzas en singulares países y enteras regiones podrían agudizar irremediablemente los conflictos políticos, económicos, militares y las fracturas sociales que redireccionarían el curso de la historia.

El temor, esta vez con bases definitivamente objetivas, es que de esos conflictos y de esos nuevos liderazgos surgiría un nuevo e incierto orden mundial.

Son prácticamente incontables los elementos que configuran estos conflictos y es casi imposible establecer una jerarquización que dé conocimiento sobre cuál es el más peligroso.

Entre los más salientes podría citarse: la profundidad e impacto de las migraciones tanto en los países receptores como emisores, el sistemático genocidio que lleva a cabo Israel en Palestina, el Líbano y ahora en Siria, la posible extensión de guerra entre Rusia y Ucrania, el saqueo de algunas potencias de oriente y occidente de los minerales de África, el auge del nazi/fascismo y la ultraderecha y lo que puede conducir la guerra económica entre China y EEUU, etc. 

A ellos se suman la mediocridad, irresponsabilidad y cinismo del liderazgo político de las principales potencias mundiales y los dilemas morales, políticos y científicos que se derivarían del uso y abuso de la inteligencia artificial.

Sin embargo, prima la idea de que el conflicto entre China y los EEUU, es el más determinante en este nuevo orden o curso de la historia que comienza a despuntar.

En cierto modo, podrían no estar descaminados quienes tienen y pregonan esa idea. Durante su milenaria historia, China se sintió a gusto en la zona de confort de su aislamiento.

Durante siglos fue invadida, saqueada, humillada y hasta mutilada por algunas potencias occidentales y por Japón, la Rusia zarista… y soviética.

En los últimos cincuenta años, de la mano de Deng Xiaoping, que en los 20 vivió cinco en París trabajando y estudiando, además militar activamente en el de Partido Comunista Chino, ese país (China) se ha convertido en la más pujante potencia económica mundial, despojándose de su ancestral gusto por el aislamiento y volcándose hacia el mundo con una inusitada, agresiva y sostenida búsqueda de predominio económico.

En la caracterización de Xiaoping, autores como Amin Maalouf, dicen que este no se encorsetaba en ideología, sino que frecuentemente decía “debemos dejar que nos guíen los hechos y la experiencia”.

Eso podría estar indicando que no es el predominio de una idea o ideología lo que debía guiar el desarrollo y expansión mundial de su país, sino su economía

Esto es importante para aclarar algunos equívocos. A lo largo de su historia, China ha tenido imborrables y mortíferos conflictos con Japón y Rusia, ella recela de estos y estos de ella. Ninguna santa alianza podrá sellarse entre ellos para asaltar la “fortaleza” de Occidente.

Esta parte del mundo sabe que a pesar de su aún incuestionable poderío económico y militar no puede doblegar el dragón chino, el más potente que Asia haya tenido.

Por tanto, la nueva, como la vieja guerra fría, se caracteriza por esa suerte de equilibrio (que puede ser catastrófico) que resulta de la conciencia de que ninguna potencia o región puede salir con vida de una guerra militar total entre ellas. 

Quizás el problema más acuciante y peligroso que enfrentemos es cómo detener la deriva autoritaria, de violaciones a los derechos humanos, la inexistencia de instituciones internacionales con capacidad de detener guerras puntuales y mortíferas que son verdaderos genocidios, como el referido de Israel en Oriente próximo, la barbarie en Ucrania, en Haití, en el cuerno de África, etc. Con grandes potencias como Rusia y China dirigidas por autócratas y la otra, aún la primera potencia del mundo, dirigida por un presidente que ha sido condenado por 34 delitos graves y con líderes sin ideas dirigiendo algunas potencias europeas.

En esta región, qué nos deparará un año que se iniciará con la fuga de cerebros de algunos países hacia otros más ricos, huyendo de regímenes autoritarios, ilegítimos o ilegales o de las desigualdades sociales. 

El año que iniciamos no será el del fin de los tiempos, del fin del mundo, será como dice Maalouf, una pausa, una suerte de tregua. Pero sería insensato no advertir de que si el mundo sigue el derrotero que lleva cualquier chispa lo incendiaría irremediablemente.

Por eso, algunos piensan que en este nuevo de año podría ocurrir lo que siempre se ha esperado de los fines de siglo. No creo que así será, por el contrario, será útil para seguir luchando para evitarlo. Albergo esa esperanza.

César Pérez

https://hoy.com.do/fin-de-ano-con-temores-de-fin-de-siglo/


miércoles, 22 de noviembre de 2023

El desplome del muro de la 27 y sus lecciones / OPINIÓN / César Pérez

 

El desplome del muro de la 27 y sus lecciones

El desplome del muro de la 27 y sus lecciones

César Pérez

El desplome del muro del paso a desnivel 27-Máximo Gómez que segó la vida de ocho personas, entre ellas cuatro puertorriqueños, constituye el más impactante de los tantos lamentables hechos registrados durante el torrencial que anegó el país el pasado fin de semana. La magnitud del desastre en zonas rurales y urbanas más que de las lluvias, en última instancia, es resultado de los graves desaciertos de la gestión de los espacios naturales y construidos, de la pobre institucionalidad y las fracturas sociales que nos lastran. Que se conocieran previamente las malas condiciones del muro, la dimensión el colapso del tránsito, transporte y tráfico, básicamente en el Gran Santo Domingo, la cantidad de desechos sólidos que obstruían su drenaje pluvial, son ejemplos.

En efecto, reportan los medios de comunicación que desde más de dos décadas ingenieros del CODIA advirtieron vicios estructurales del muro. De ser así, no se actuó con la debida diligencia, máxime cuando el noviembre pasado advirtió la magnitud y peligrosidad de los cambios climáticos con una cantidad de lluvia récord en 24 horas, roto por las caídas en el presente. La pregunta es ¿Quién no actuó diligentemente? En cualquier país mínimamente institucionalizado sería el Ayuntamiento, es más, cuando suceden desgracias como esta, incluso de menor calado, es frecuente que el encargado de obra de esa institución renuncia. Pero, de formalizarse una demanda, ¿Cuál institución sería la demandada?

Puede leer: FU-PLD una alianza de inconveniencia mutua

Las obras más impactantes sobre las ciudades las hacen básicamente los ingenieros de Obras Públicas, pero, de acuerdo con el marco competencial de los entes locales, son estos quienes tienen la obligación, en primera instancia, de gestionar el impacto que estas tienen sobre el tránsito, transporte, tráfico, en lo urbano y el ordenamiento territorial. Además, en momentos de grandes eventos naturales, estos son desplazados por las acciones del Gobierno central con las conocidas improvisaciones, dejaciones y dejadez…

Defensa Civil, 911, comisiones varias y otras instancias son útiles en estos casos, pero lo determinante es una correcta gestión y ordenación del territorio, lo cual es competencia indeclinable del municipio. Toca a las federaciones de municipios y distritos municipales y fundamentalmente a la Liga Municipal Dominicana y al Gobierno central, pensar seriamente esta circunstancia y extraer la debida lección, les toca insistir en que el país se dote de un poder local que exprese consecuentemente el principio de descentralización y de la subsidiaridad del municipio. Es la mejor y única forma de ordenar eficientemente el territorio.

https://hoy.com.do/el-desplome-del-muro-de-la-27-y-sus-lecciones/

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Dajabón, sinrazón de una tensión _ César Pérez

 ÁGORA

Dajabón, sinrazón de una tensión

El cierre de la frontera penaliza gravemente el pequeño comercio bilateral, afecta la economía de la ciudad y a los pobres de ambos países que viven del mercado.

César Pérez

Por César Pérez

La conjunción de un asesinato, aun sin esclarecer el móvil y generales de quienes lo cometieron, y el avance en la construcción de un rudimentario canal privado en la parte haitiana del rio Masacre, ha provocado otra tensión fronteriza entre República Dominicana y Haití. El hecho de sangre ocurrió en Loma de Cabrera, pero, como casi siempre, el epicentro de la tensión se registra en Dajabón, sede del más importante mercado binacional. Del asesinato se ha derivado la recurrente barbarie de algunos desaprensivos que, con hechos o amenazas, expulsan de la zona a reales o supuestos haitianos. Para detener la construcción del canal, el gobierno dominicano ha sobredimensiona el hecho, diciendo que viola el tratado entre ambos países sobre las aguas fronterizas.

El gobierno ha sobreactuado en este punto. Inició con una movilización militar y de equipos mecánicos en Dajabón, a la que continuó una convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional para “tomar las acciones necesarias para proteger los intereses de la nación”. En ese sentido, alega que una toma de agua en la parte haitiana constituye una violación al tratado del 1929, que prohíbe se hagan obras que desvíen el curso de los ríos fronterizos, por lo que impedir que particulares haitianos (no su Estado, en este caso) significas hacer valer ese tratado y con el ello el “interés” nacional”. Pero, resulta que esta interpretación es bastante polémica pues, según informa la orden Jesuitas en Dajabón, nuestro país tiene 11 tomas de esas aguas.

Por consiguiente, el reclamo del gobierno debió plantearse en primera instancia en la Mesa Hídrica Binacional, independientemente de las limitaciones de la parte haitiana para tomar decisiones. En ese espacio podrían encontrarse vías más expeditas para llegar a un acuerdo entre las partes, tomando como referencia la información de los jesuitas y de otras fuentes sobre la existencia de tomas en la parte dominicana. Así se aplicaría el espíritu de justicia contenido en el Tratado, algo que no se logrará ordenando un cierre de frontera hasta que el tema será resuelto, interpelando a un interlocutor, al gobierno haitiano, se supone, que carece de autoridad para resolverlo. Entonces, ¿quién lo resolverá? ¿Quiénes lo están construyendo? Esas preguntas debieron ser sopesadas para establecer la pertinencia y viabilidad de los alcances de las medidas tomadas por el gobierno.

El cierre de la frontera penaliza gravemente el pequeño comercio bilateral, afecta la economía de la ciudad y a los pobres de ambos países que viven del mercado. Muchas loables iniciativas y discursos si se despliegan para “desarrollar la frontera”, pero de nada servirán si ante hechos de limitada y a veces inexistente relevancia tocamos los tambores de guerra para “defender la nación”. Pocos querrán vivir, ni mucho menos invertir, en una zona constantemente zarandeadas por el ruido de helicópteros, aviones de guerra y masiva presencia militar en las puertas de un país que no tiene ejército. Ni siquiera policía. ¿Qué debemos protegernos de las bandas de delincuentes de ese país? Sí, esto no solo es válido sino una responsabilidad del gobierno dominicano.

Por otro lado, en el caso del asesinato de miembros de una familia en Loma de Cabera, un llamado “comité defensor del pueblo” sin ningún examen exhaustivo sobre el hecho, ni de parte suya ni de las autoridades competentes, se lo atribuye a una supuesta banda haitiana y con la amenaza de “sangre por sangre” dice que irá a avisarle, casa por casa, a las familias de haitianos, reales o supuestas para que abandonen la zona. Una expresión de barbarie, recurrente en otras partes del país, que no es enfrentada decididamente por las autoridades de nuestro país. Según sacerdotes católicos de la Orden Jesuita, algunos ya se han marchado por miedo y otros estarían dispuestos hacerlo, entre ellos parte de más de 150 familias mixtas entre dominicanos y haitianos.

El clima de guerra que actualmente vive la provincia de Dajabón exacerba ese clima de miedo y barbarie que vive Loma de Cabrera y que se expande a lo largo de toda la frontera. Mientras se mantenga esa situación, todo esfuerzo de desarrollar esa zona será inútil, un despilfarro de recursos de todo tipo que bien hubiese podido servir para mejorar las condiciones de vida en una zona que una vez fue prospera y donde sus pobladores vivían en sana convivencia.  A eso es que debería apostarse, evitando los golpes de efectos en el tratamiento del tema migratorio y en algunos momentos de las relaciones dominico-haitiana, como el que estamos presenciando con el sobredimensionamiento del tema del referido canal.

Hay que insistir, la soberanía nacional no está en peligro como maliciosamente propaga un grupito de nostálgico de la satrapía trujillista y de otros sectores, entre los que se cuentan algunos que vienen del antitrujillismpo, envenenados por la prédica de un jefe familia que, durante esa satrapía, del “combate a curas y comunistas” hizo religión. Ironía de la historia. Hay que insistir en que la solución a la crisis haitiana depende básicamente de un decidido involucramiento internacional. Contribuiría a ese involucramiento, solucionar situaciones como las que actualmente viven Dajabón y Loma de Cabrera, evitando la sinrazón de las tensiones transfronterizas

https://acento.com.do/opinion/dajabon-sinrazon-de-una-tension-9245324.html

miércoles, 21 de junio de 2023

De juventud, encuestas y disonancias _ Por César Pérez

 ELECCIONES 2024

De juventud, encuestas y disonancias

En efecto, esa franja de votantes, según esas mediciones, favorecen al candidato del partido que hasta este momento la percepción y los números lo sitúan como el principal de la oposición: Fuerza del Pueblo

César Pérez

Por César Pérez

De juventud, encuestas y disonancias
Leonel Fernández entregando cajitas. A su lado el senador Félix Bautista

Nos adentramos en la campaña para las elecciones del próximo año y, como de costumbre, comienzan las encuestas. A pesar de las discusiones sobre la efectividad o no de ese instrumento de medición de las opiniones de la gente sobre determinados temas, este termina convirtiéndose en el centro del debate electoral. Sin embargo, a pesar de orientar sobre las momentáneas realidades, no siempre se lograr leer correctamente los números que este método arroja, porque a veces algunos números, aparentemente, se contradicen con otros o con determinados supuestos. Por ejemplo, llama la atención la coincidencia de algunas encuestas de reconocida solvencia sobre la intención de voto de los jóvenes de 18 a 24 para las próximas elecciones presidenciales.

En efecto, esa franja de votantes, según esas mediciones, favorecen al candidato del partido que hasta este momento la percepción y los números lo sitúan como el principal de la oposición: Fuerza del Pueblo. Es llamativo, porque ese partido está asociado al grupito más beligerante y dañino del ultra conservadorismo político y social del país y sin que se pueda desvincular de lo que fueron los gobiernos del PLD, con todo lo que estos significaron para la gran cantidad de jóvenes que marchó en Marcha Verde y participó en las grandes concentraciones en Plaza de las Banderas.  Sin embargo, no me sorprende que la mayoría de los jóvenes de 18 a 24, incluso hasta los 30, tiendan a votar por el colectivo en que medran los ultrareaccionarios más tozudamente impenitentes.   

No me sorprende, porque a nivel mundial desde hace más de cuatro décadas se observa una deriva de la juventud hacia posiciones que tipificaría de individualismo marcadamente conservador, y muy volcadas hacia el apoliticismo expresado como apartidismo que, a veces, raya en lo visceral. Eso los lleva a la tendencia a estar contra el que está, o ser indiferente sobre el que pueda venir y en el peor de los casos, a votarle. Tienden a batirse por cuestiones puntuales de carácter libertarias generalmente relacionadas con estilo de vida o de libertad opciones de consumo vario. En importantes círculos de pensadores de las ciencias sociales se debaten estas cosas con suma preocupación. 

Anteriormente, los jóvenes participaban en las jornadas de lucha contra dictaduras o gobiernos abiertamente reaccionarios, lo hacían junto a otros segmentos de la población y a veces como vanguardia. Recordemos el papel de los movimientos estudiantiles de los años 60/80 en las luchas políticas o laborales. En esas luchas, participaban jóvenes vinculados a colectividades de orientación tanto marxista como cristiana. Pero ese contexto, signado por las dos más grandes referencias política/ideológico de ese tiempo, ya no existe. Hoy, junto a la mujer, la juventud es el segmento más afectado por el desempleo, la dificultad de acceso a la vivienda y la incertidumbre sobre el futuro y la degradación de los espacios urbanos. El sistema no le ofrece nada.

Y eso es un grave problema no sólo en términos electorales, sino porque el hecho de que muchos jóvenes asuman posiciones de desafección política en este nuevo contexto de auge del conservadurismo constituye una seria amenaza para el futuro de la democracia. Por consiguiente, constituye un serio desafío tratar de revertir esa tendencia, lo cual podría lograrse impulsando cuestiones que son claves para conectarse con la juventud: gobernar para la gente, irrestricto respecto a la diversidad, freno a la degradación urbano/ambiental, políticas de acceso al suelo y viviendas, inversión efectiva en la educación, planes de inclusión laboral a los titulados y combate a toda expresión de corrupción e impunidad, entre otras acciones.

En relación con el tema de las encuestas arriba enunciado, hay cuestiones que generan polémica y equívocos y otras que constituyen temas para la reflexión política/intelectual. Por ejemplo, es frecuente que la mayoría de la población exprese incertidumbre sobre su futuro y como forma de crítica a la gestión de las autoridades del momento, diga: “la cosa está mal” y/o que “no mejorará”, pero a la pregunta por quién votará, en caso específico de un presidente en ejercicio que pretende reelegirse, la respuesta mayoritaria podría ser que de nuevo le votaría. Una aparente disonancia, pero una cosa es pensar que el país va mal, y otra es responder una pregunta, casi cerrada, sobre por cuál candidato votaría. La mala situación que vive o percibe el encuestado puede no atribuírsela mecánicamente a un presidente/candidato.

Un ejemplo concreto de aparente disonancia se registra en el presente proceso electoral español. Para la mayoría de la población, los temas relacionados con la vivienda, las desigualdades sociales, el cambio climático y la imagen exterior de España son de los más importantes y dice que PSOE los gestionaría mejor, pero la mayoría votaría por el adversario de este: el PP. La candidata de SUMAR, una coalición a la izquierda del PSOE es la figura política mejor valorada, pero ocupa un lejano tercer o cuarto lugar en la intención de votos. Son cosas que no pueden explicarse con números, por demás no siempre reales, por lo cual se requieren otras herramientas de análisis. 

A pesar de las dificultades y sus reales o aparentes disonancias, las encuestas son válidas. Saber leer lo que dicen o no y valerse de otros métodos para conocer la realidad es la cuestión. 

https://acento.com.do/actualidad/de-juventud-encuestas-y-disonancias-9215598.html

lunes, 10 de abril de 2023

Del PLD, la corrupción y los conservadores / Por César Pérez

Del PLD, la corrupción y los conservadores

Del PLD, la corrupción y los conservadores

La operación Calamar, en la que apresaron los principales miembros del mayor de los entramados de corrupción hasta ahora conocido, diseñados en las altas instancias de la cúpula del PLD para mantenerse en el poder y el debate generado por la inicua inclusión del general Ramiro Matos en la Academia Dominicana de la Historia, jalonan el debate político en estos últimos días. Para tener conocimiento del origen de esos hechos, es necesario que reflexionemos sobre el conservadurismo que, en los últimos años, con altivez, levantan cabeza y reclaman para sí el monopolio exclusivo del poder y de la verdad.

Los conservadores desterraron a Duarte, fusilaron a Sánchez y otros próceres y devolvieron la República a España. Después de la Insurrección de Abril, los EEUU impusieron a Balaguer, el cual rearticuló los conservadores políticos/religioso/económicos en desbandada por los efectos de esa insurrección. Con ellos gobernó 12 años y con ellos como parte de sus activos pactó con el PLD para formar el malhadado Frente Patriótico con el objetivo de impedir el ascenso al poder al PRD de Peña Gómez, por todo lo que este significaba. Esa abigarrada convergencia política con predominio ideológico del conservadurismo constituye el pecado original del del proyecto de poder del PLD.

Puede leer: Sí, general Matos: Emilio Cordero lo negó públicamente

Fueron los conservadores quienes llevaron a Santana al Panteón Nacional, y se ubican en ese sector quienes llevaron el general Matos a la ADH. A su vez, en esencia, son progresistas, por diversas razones, quienes dentro y fuera de esa institución adversan esa inclusión. El conservadurismo dominicano se amplió y profundizó con el advenimiento del PLD con sectores venidos del progresismo y de la izquierda fueron cooptados por ese poder, convirtiéndose en apoyo técnico e “ideológico”. La deriva conservadora de nuestro país está bien incrustada en otros partidos.

Por ejemplo, en la FUPU gravita poderosamente el grupúsculo más recalcitrante del conservadurismo y en ella están ingresando personajes que vienen del sombrío litoral del general Matos, por lo cual ese partido tiende a ser otro intento de reagrupamiento del conservadurismo. También debe preocupar la presencia/incidencia de sectores conservadores en las filas del PRM. El árbol dominicano de las libertades ha sido abonado con la sangre generosa de los héroes de Luperón, del 14 de junio de 1959 y de Las Manaclas; al igual que la de los periodistas Luis Reyes Acosta, Yolanda Guzmán y Orlando Martínez, entre otros, y de aquellos que hicieron tenaz resistencia al balaguerismo.

Esos hechos, son los sirven de referencia a quienes condenamos esa soberbia de los conservadores que, entre víctimas y verdugos defienden a los verdugos y que entre la justicia y los ladrones defienden a los ladrones.

https://hoy.com.do/del-pld-la-corrupcion-y-los-conservadores/

jueves, 10 de marzo de 2022

La municipal y la urbana: Dos reformas básicas

OPINIÓN

La municipal y la urbana: Dos reformas básicas

César Pérez  | 9 marzo, 2022

La municipal y la urbana: Dos reformas básicas

César Pérez

El presente Gobierno tiene entre sus principales objetivos, lograr un pacto nacional en torno a diversas reformas con la finalidad de fortalecer las instituciones claves del sistema político. Sin entrar en la valoración sobre cantidad, temas, pertinencia o alcances de ellas, creo de vital importancia para el país que la clase política y los diversos sectores de la sociedad civil, hagan conciencia de que cualquier reforma en las esferas política, social o económica serían insostenibles sin la existencia de un marco regulador del territorio y del espacio construido, sustentado en una reforma municipal y urbana en la que, junto a las organizaciones de la sociedad civil, la Liga Municipal Dominicana (LMD) y la Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU), deberán jugar un rol determinante.

Además de estas, otras instituciones del Estado, como el MEPYD y el MAP, están llamadas a participar en esas reformas. Los temas del territorio, urbano y municipio fueron tratados en programa del actual Gobierno de manera más seria que ningún otro programa de campaña en el pasado.

Ese elemento, y el giro que se le ha dado a la función y orientación a la actual LMD, permiten pensar que es posible el diseño de las referidas reformas involucrando a los principales actores políticos y de la sociedad civil. También, por pluralidad de capacidades que actualmente esta ha logrado aglutinar, al igual que FEDOMU y las otras instituciones del Estado arriba referidas.

Leer más: Gestión de la pandemia debe pautar reformas salud

La LMD está en un proceso de convertirse en ese espacio instruccional de encuentro entre el Gobierno central y los municipios que tanta falta le ha hecho al sistema político. En ese sentido, está impulsando diversas iniciativas de colaboración con otras instituciones del Estado para obtener conocimiento con la finalidad de una mejor actuación de ellas en el territorio.

A tal efecto, mediante acuerdos de colaboración con el SIUBEN y el MAP, se realizó una encuesta en la que se hicieron 69 mil entrevistas en 165 municipios y distritos municipales, para conocer los niveles de satisfacción de la población sobre la calidad de la gestión del manejo de residuos sólidos, ordenamiento del tránsito, funerarias y cementerios y los servicios de las infraestructuras municipales básicas

Los resultados obtenidos de esta iniciativa de trabajo interinstitucional, son claves para la gestión municipal y para que sea viable la elaboración de una propuesta conjunta de reforma municipal con énfasis en la gestión de lo urbano y su entorno rural. En esta tarea, la participación de los partidos y el involucramiento de la Academia y la comunidad es vital, porque sin la articulación de esa pluralidad de actores las referidas ni ninguna reforma podrá ser sostenible.

https://hoy.com.do/la-municipal-y-la-urbana-dos-reformas-basicas/

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Fallido e inexplicable intento de reforma fiscal

ÁGORA

Fallido e inexplicable intento de reforma fiscal

Los caminos de las reformas son más largos que los de la revolución, que los caminos de las reformas son de construcción, de hechos tangibles que convencen y se sedimentan en la conciencia colectiva, convirtiéndose en elementos básicos de la cultura de una sociedad.

Por CÉSAR PÉREZ 

Hizo muy bien el gobierno al desistir de su intento de reforma o pacto fiscal, pero hizo un cálculo equivocado al pretender llevar a puerto una iniciativa que a todas luces se veía inviable por razones objetivas y subjetivas/políticas. Desde que se esbozó, fue rechazada por importantes sectores con sólidos argumentos políticos, económicos, sociales y hasta de simple sentido común, por su inviabilidad y  poco sentido de pertinencia. Algunos sectores del gobierno que la apoyaban e inexplicablemente aún la sueñan, insistieron en una intención que culminó en un inapelable y eventualmente costoso traspié para una administración que discurre en un entorno extrasocietal altamente desfavorable.

Nadie niega que el gobierno necesita grandes recursos económico para poder acometer sus proyectos programáticos, centrados en la institucionalización y limitación de las grandes diferencias sociales y territoriales del país, agravadas por la pandemia. Es innegable que, en gran medida, esas urgencias no pueden ser financiadas sólo con préstamos y ayuda extranjera sino con mayores aportes de la población dominicana, para lo cual la carga fiscal es fundamental, obligando al recurso de iniciativas tendentes a establecer reformas y pactos fiscales. Sin embargo, acometerla no siempre es fácil porque suelen ser traumáticas. Por consiguiente, impulsarlas con un voluntarismo enceguecedor que impide ver objetivamente  la realidad y la fuerza con que se cuenta  para hacerla, puede conducir a un irremediable suicidio político.

In extremis, parece que finalmente se impuso la sensatez y se echó hacia atrás una iniciativa que de llevarla a cabo hubiese provocado una inmanejable ola de protestas sociales y de confusión política. No obstante, parece que hay sectores en el gobierno que todavía no han entendido que no se puede hacer una reforma fiscal en medio de una pandemia, con un  partido gobernante en crisis de identidad, con partidos opositores de exigua legitimidad y con vastos sectores de la sociedad civil, algunos propiciadores de esta nueva mayoría, que no están dispuestos a aceptar una disminución de sus ingresos y al mismo tiempo pagar más caro los servicios de salud, educación, suelo, vivienda, entre otros. Además, sin señal alguna del Estado de que ofrecerá  esos y otros servicios con calidad.

Por el momento, no hay reforma ni pacto fiscal, pero queda la insuficiencia de recursos económicos para enfrentar las ancestrales pobreza y desigualdad/iniquidad social en esta sociedad. Estos y otros lastres, lo ensanchan la voracidad de una oligarquía económica y social que siempre han estado enquistadas en esferas claves de todos los gobiernos que hemos tenido.  Algunas acciones tendentes a romper las amarras que sobre las diversas instancias del poder tienen esos sectores, podría ser un gesto que contribuiría a que cuando nuevamente se intente una reforma fiscal, justifique un eventual apoyo a esta de parte de  algunos sectores que con sobrada calidad moral y política adversaron la recién intentada/fallida.

El tema de las reformas fiscales, es que son justificadas básicamente como una medida para democratizar y hacer más eficiente y eficaz el gasto público, esa justificación parece lógica , en algunos casos, es el fin concreto perseguido, pero la percepción generalizada en la gente, sin importar nivel educativo, es que éstas constituyen una medida de un gobierno sólo para tener más recursos que deben ser agenciados por los singulares individuos. Además, estos entienden que ese dinero no será usado para incrementar la cobertura y calidad de los servicios. En países como este, esa percepción es objetiva, se corresponde con la realidad, pues el deterioro de los servicios es ancestral y  esa percepción sólo puede ser desmontada con hechos, no solamente con retórica y expresiones de buena intención.

No dudo de la sinceridad/honestidad de la gente de este gobierno más comprometidas con el principio de un gasto público más eficiente y con mayores posibilidades de combatir la pobreza y la desigualdad. Pero en un país donde en los últimos 50 años, servicios básicos como salud y educación la población tenga que agenciárselos de manera individual, donde alrededor del 90% de servicio del transporte de pasajero lo agencia el sector privado, donde el Estado carece de una política de vivienda y suelo edificable que permita un acceso digno a ese bien, difícilmente la gente puede esperar que una reforma fiscal contribuirá a mejorar su cotidianidad. Para que eso suceda, la gente tiene que ser persuadida a través de signos claros, objetivos, de que esa circunstancia será cambiada.

Finalmente, el tema no se ha engavetado, para muchos (entre los que se cuentan bien intencionados) sólo se ha postergado, a estos últimos hay que recordarles que los caminos de las reformas son más largos que los de la revolución, que los caminos de las reformas son de construcción, de hechos tangibles que convencen y se sedimentan en la conciencia colectiva, convirtiéndose en elementos básicos de la cultura de una sociedad. Por consiguiente, quienes asumieron las reformas para cambiar este país deben tener el coraje de la paciencia y el coraje de batirse contra los poderosos, que son los principales adversarios de toda medida que ponga límite a la voracidad de esos sectores https://acento.com.do/opinion/fallido-e-inexplicable-intento-de-reforma-fiscal-9002010.html

CÉSAR PÉREZ 

Sociólogo, urbanista y municipalista lagarita318@gmail.com Sociólogo, municipalista y profesor de sociología urbana. Autor de libros, ensayos y artículos en diversos medios nacionales y extranjeros sobre movimientos sociales, urbanismo, desarrollo y poder local. Miembro de varias instituciones nacionales y extranjeras, ex director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y ex dirigente del desaparecido Partido Comunista Dominicano, PCD.