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lunes, 28 de marzo de 2022

Gobierno de Estados Unidos prevé subir impuestos a los más ricos

 Economía & Negocios lunes, 28 de marzo de 2022

Gobierno de Estados Unidos prevé subir impuestos a los más ricos

AFP
Washington, Estados Unidos

El presidente Joe Biden quiere gastar más el próximo año en la "lucha contra la agresión rusa" en Ucrania y contra el crimen en Estados Unidos, según su proyecto presupuestario publicado este lunes, que también propone subir los impuestos a los más ricos.

La propuesta de presupuesto de la Casa Blanca para 2023 (que cubre el periodo de 1 de octubre al 30 de septiembre), un total de 5.8 billones de dólares, detalla las prioridades de gasto de la administración Biden para el próximo año.

"Envía un claro mensaje que valoramos la responsabilidad fiscal, la seguridad en dentro y fuera del país, y las inversiones necesarias para continuar nuestro crecimiento equitativo y construir un mejor Estados Unidos", dijo el mandatario al presentar el plan.

Pero es solo una solicitud dirigida al Congreso, que en definitiva es el que tiene las llaves a los fondos del gobierno, y el paquete será sometido a numerosas enmiendas en las dos cámaras, que los demócratas controlan por estrecho margen y están divididos en una serie de temas.

El gobierno de Biden propone un "impuesto mínimo" que "solo se aplicaría al 0.01% de los hogares más ricos -aquellos con más de 100 millones de dólares- y más de la mitad de los ingresos provendrían solo de los multimillonarios", precisó la Casa Blanca en un comunicado. 

"Esto garantizaría que en un año paguen al menos el 20% de sus ingresos totales en impuestos sobre la renta", añadió.

Desde hace tiempo el ala izquierda del Partido Demócrata de Biden pide un impuesto sobre los ingresos de los multimillonarios para luchar contra la desigualdad. 

El año pasado se consideró una propuesta similar como parte de las negociaciones del plan "Reconstruir mejor" (Build Back Better), un vasto proyecto de ley de gasto social y ambiental. 

Pero la administración de Biden renunció a ello en octubre para tratar de salvar el plan, que finalmente se estancó debido a las divisiones entre los demócratas en el Congreso.

El presupuesto de 2023 también planea aumentar la tasa del impuesto sobre las sociedades al 28%, revirtiendo la legislación aprobada en 2017 por el gobierno anterior del expresidente republicano Donald Trump (2017-2021), que la redujo al 21%. 

"Aunque sus ganancias se dispararon, su inversión en nuestra economía no lo hizo: las exenciones fiscales no llegaron a los trabajadores ni a los consumidores", justificó la Casa Blanca, que recalcó que la nueva tasa sigue siendo la más baja para las grandes empresas desde la Segunda Guerra Mundial, excepto en los años posteriores al recorte impositivo de 2017.

Washington recordó haber apoyado también un acuerdo negociado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que establece un impuesto mínimo del 15% para las empresas a nivel mundial. 

La administración Biden señala que el proyecto presupuestario contiene medidas adicionales para garantizar que las empresas multinacionales que operan en Estados Unidos no puedan usar paraísos fiscales para reducir el impuesto mínimo global.

 Crímenes y armas 

La Casa Blanca también propone 6.900 millones de dólares para ayudar a la alianza atlántica OTAN y en la "lucha contra la agresión rusa" a Ucrania, así como 1.000 millones adicionales de asistencia para Kiev.

Si el Congreso adopta el presupuesto, esta cantidad pasaría a engrosar otras ayudas ya desembolsadas a favor de Ucrania.

Los fondos se utilizarían para "mejorar las capacidades y la preparación de las fuerzas estadounidenses, de los aliados de la OTAN y de los socios regionales frente a la agresión rusa" a la soberanía ucraniana, informó la Casa Blanca.

Es probable que un fuerte aumento en el gasto de defensa moleste al ala izquierda del partido demócrata.

A nivel nacional, el plan incluye 3,200 millones de dólares para aumentar el número de policías sobre el terreno y 30,000 millones para combatir la criminalidad. 

La administración Biden también quiere incrementar los recursos para combatir la violencia con armas de fuego con una asignación de 1,700 millones de dólares

Ha presupuestado asimismo 1,400 millones para la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial. 

"Esta inversión restablece el papel histórico de Estados Unidos como el mayor donante del Banco Mundial para apoyar el desarrollo de los países de ingresos bajos y medios", informó la Casa Blanca, que afirma estar convencida de que contribuir a la estabilidad global, mitigar los riesgos climáticos y de salud es beneficioso para Estados Unidos y los estadounidenses.

https://listindiario.com/economia/2022/03/28/714816/gobierno-de-estados-unidos-preve-subir-impuestos-a-los-mas-ricos

lunes, 8 de enero de 2018

Una buena idea alemana para 2018

Una buena idea alemana para 2018

A Union Jack flag is lowered at half-mast in honor of the victims of the Manchester attack, outside the European Parliament in Brussels, Belgium May 23, 2017. REUTERS/Francois Lenoir - RC1B9BF51AF0

Image: REUTERS/Francois Lenoir - RC1B9BF51AF0
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Con la colaboración deProject Syndicate
En 2016, casi todos los europeos habían llegado a la conclusión de que la política radical y las reformas institucionales eran esenciales para revivir el proyecto europeo. Sin embargo, una reforma seria se vio impedida por el habitual desacuerdo sobre qué debería hacerse -una disputa que Emmanuel Macron, el nuevo presidente de Francia, alguna vez describió como una "guerra santa" entre las elites alemanas y francesas.
El año que acaba de terminar, en el que se destacó la elección de un presidente francés de más agrado de la canciller alemana Angela Merkel, demostró que, en definitiva, no importa realmente quién gobierna en Berlín y en París, o cuánto se agradan mutuamente. La "guerra santa" persiste, aún si los misiles con los que cada lado derriba las propuestas del otro hoy están envueltos en un terciopelo diplomático.
En el corazón de esta guerra franco-alemana está el enfrentamiento entre dos R: el compromiso alemán con la rectitud frente a la inclinación francesa por la redistribución
En el corazón de esta guerra franco-alemana está el enfrentamiento entre dos R: el compromiso alemán con la rectitud frente a la inclinación francesa por la redistribución. Cuando las autoridades alemanas reciben una propuesta del gobierno francés, computan mentalmente cuál será el costo para los contribuyentes alemanes. Y, detrás de cada contrapropuesta alemana, las autoridades francesas ven un plan para ocultarse detrás de reglas y regulaciones de manera que las elites alemanas puedan tenerlo todo. La continua caída de Europa en el estancamiento y el descrédito es el resultado natural.
Quizá la insistencia alemana en la rectitud sea correcta, aunque no de la manera en que las autoridades alemanes necesariamente apreciarán. Honradamente, no me podría poner del lado de ningún defensor francés, italiano o griego de la redistribución si sus propuestas violaran los principios de la rectitud. Hacer lo correcto es, sin duda, mejor que hacer lo incorrecto, pero conveniente. Pero luego surge la pregunta: ¿qué es lo que se debe hacer? ¿Y cómo podemos ponernos de acuerdo sobre alguna respuesta, considerando nuestros intereses, disposiciones y contextos culturales diferentes?
Una cosa es segura: nunca descubriremos qué manda la rectitud si estamos motivados exclusivamente por nuestros "intereses". El impasse de Europa se debe, en gran medida, a un enfrentamiento entre deseos, objetivos y preocupaciones encontrados: los temores alemanes de un rompimiento de las reglas greco-latino siempre superarán los temores franceses de una construcción de imperio alemana, y viceversa. Pero si los deseos prejuiciosos conducen a un callejón sin salida, y no logran revelar el curso de acción correcto, ¿dónde reside la clave para la rectitud?
"Todos debemos cumplir con nuestro deber" -una respuesta muy alemana- simplemente traslada el desacuerdo a otro plano, donde debatimos interminablemente obligaciones en pugna. Todos los locos en el poder, después de todo, creían que estaban cumpliendo con su deber. Entonces la pregunta que surge es la siguiente: "¿Cómo puedo saber qué conlleva mi deber?" Una respuesta teísta es igualmente inaceptable, dados los crímenes monstruosos perpetrados por fanáticos convencidos de que estaban cumpliendo con su deber divino.
La mejor respuesta que encontré es alemana: la de Immanuel Kant, para ser preciso. Para Kant, que se esforzó por redefinir la ética en una nueva era de sociedades de mercado, nuestro deber puede y debe ser inferido de nuestra capacidad para la racionalidad. A diferencia de los gustos personales, que son caprichosos y no ofrecen un camino seguro a la felicidad o la virtud, los deberes se pueden discernir mediante un mecanismo lógico que es común a todos los seres humanos.
Se podría considerar que Alemania y Francia estarían incumpliendo con sus obligaciones para que Europa funcione.
Ser racional significa algo más que poder desplegar nuestros medios de manera eficiente para alcanzar nuestros objetivos. Todos los tipos de animales son buenos para hacer coincidir los medios disponibles con determinados objetivos. Pero los seres humanos son únicos, insiste Kant, porque, a diferencia de los gatos y los perros, nosotros podemos aplicar un juicio racional a nuestros deseos. Nos podemos preguntar: "Me gusta X, ¿pero debería gustarme?" Y podemos decir: "Es mi deber hacer Y, aunque Y probablemente me conduzca a resultados que no me gustan, dadas mis expectativas de lo que harán los demás".
Pero si la marca de una persona racional es la capacidad de actuar por razones que trascienden un análisis de costo-beneficio, ¿cómo se puede inferir nuestro deber racional de manera imparcial, libre de la influencia de intereses o prejuicios personales?
Kant ofrece un ejemplo célebre: el idioma es lo que nos distingue de otras especies; sin él, somos simples bestias. Si bien la mentira siempre rinde, si todos mintiéramos todo el tiempo, el idioma se volvería obsoleto. Los seres humanos racionales, concluye Kant, deben reconocer que tienen la obligación de abstenerse de una práctica (mentir) que, si es adoptada por todos al mismo tiempo, anularía nuestra invención más preciosa (el idioma).
No es necesario ningún Dios, no hace falta ninguna moralina, para demostrar nuestra obligación de decir la verdad. Todo lo que se necesita es un razonamiento práctico: un mundo donde todos mienten es un mundo en el que la racionalidad humana, que depende enteramente del lenguaje, muere. De manera que es nuestra obligación racional decir la verdad, sin importar los beneficios que pudiera aportar la mentira en la práctica.
Aplicada a las sociedades de mercado, la idea de Kant ofrece conclusiones fascinantes. Las reducciones estratégicas de los precios para vender más barato que un competidor pasan la prueba de la obligación racional (siempre que los precios no caigan por debajo de los costos). Después de todo, producir cantidades máximas a precios mínimos es el santo grial de cualquier economía. Pero las reducciones estratégicas de los salarios a niveles cada vez más bajos (la uberización de la sociedad) no pueden ser racionales, porque el resultado sería un colapso catastrófico, debido a una demanda agregada que va desapareciendo.
Volviendo a Europa, el principio de Kant implica obligaciones importantes para los gobiernos y los sistemas gubernamentales. Y se podría considerar que Alemania y Francia estarían incumpliendo con sus obligaciones para que Europa funcione.
Si los excedentes de cuenta corriente de Alemania, que hoy rondan el 9% del PIB, fueran universalizados, y el gobierno, sector privado y hogares de cada estado miembro fueran ahorradores netos, el euro se dispararía a las nubes, destruyendo la industria de Europa. De la misma manera, déficits greco-latinos universalizados convertirían a Europa en un caso perdido.
El truco, y nuestro deber racional, es abrazar políticas y crear instituciones que sean consistentes con un comercio y flujos financieros equilibrados. En otras palabras, la auténtica rectitud alemana no se puede alcanzar sin una forma de redistribución que es proclive a chocar con los intereses, digamos, de una oligarquía francesa o griega demasiado perezosa como para aceptar su propia insostenibilidad.
Un crítico de esta idea alemana de reformar Europa posiblemente podría preguntar por qué alguien debería cumplir con su deber racional, en lugar de mantenerse en el camino consagrado del interés personal limitado. La única respuesta sensata es: porque no existe ninguna alternativa verdaderamente racional. O, más bien, las alternativas son pura palabrería.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Redistribuir la riqueza no debería ser cosa ni de izquierdas ni de derechas, sino de sentido común #wef

A woman walks into a subway in the central business district of Beijing April 16, 2007. China's economy probably gathered pace in the first quarter, partly on the back of resurgent loan growth and underscoring the need for Beijing to take further tightening steps in the months ahead. The median forecast of 12 economists polled by Reuters was for gross domestic product to have grown by 11.0 percent from a year earlier in the January-March period.  REUTERS/Claro Cortes IV    (CHINA) - GM1DVBBARIAA
Image: REUTERS/Claro Cortes

La economía del ascenso por descenso

 En colaboración con EL PAÍS 12 dic 2017
Jorge Marirrodriga+
  La noche es al periodismo lo que el dolor para el deportista. Si no lo has pasado mal, podrás presumir mucho en las redes sociales pero realmente nunca habrás practicado ese deporte. Es una especie de guardia permanente con altos y bajos de actividad donde, dependiendo de lo que suceda, las horas duran pocos segundos o se alargan eternas. Para algunos es una trinchera con el barro hasta las orejas. Un infierno. Para otros, un mirador silencioso. Un oasis. Francamente, es mucho más lo primero que lo segundo. Por eso quienes han pasado años en la noche comparten —además de problemas para dormir o acidez estomacal o hipertensión o todo ello a la vez— una especie de solidaridad del veterano y la experiencia de que hasta en la charla más banal se pueden aprender cosas.
Hace mucho, una de esas noches, una compañera explicó su teoría del ascenso por descenso: en una estructura social del tipo que sea una persona trata de subir, mejorar su posición, progresar. Pero le parece que no lo consigue. Sin embargo, pasado algún tiempo, descubre, para su sorpresa, que está mucho más alto en la escalera de lo que pensaba pero no porque haya subido sino porque casi todo a su alrededor se ha hundido. En términos montañeros sería como si el campamento base se hubiera convertido de pronto para muchos escaladores en un punto cercano a la cumbre.
Eso es exactamente lo que está sucediendo en nuestro país. La crisis está remontando en términos generales pero en los particulares —que es al final lo que afecta a la vida de cada uno— no es así. En una sociedad donde el nivel económico —que para la mayoría de los ciudadanos viene determinado por sus ingresos gracias al salario— marca la integración en el sistema social, estar sin trabajo supone tener un pie y medio fuera del sistema. Y hay algo que no es menos peligroso: tener un trabajo, o una cadena de trabajos, y no llegar a fin de mes.
Redistribuir la riqueza no debería ser cosa ni de izquierdas ni de derechas, sino de sentido común.
El que conseguir ser mileurista se haya convertido en una meta más que aceptable de ingresos para muchos trabajadores es un clarísimo ejemplo de ascenso por descenso. Pablo Iglesias (el algoritmo de Google aquí se dispara) calificó de ricas a las familias donde entraban 50.000 euros al año. Sin duda una exageración de político subido al atril, pero miremos más de cerca. Se trata de dos sueldos de 25.000 euros al año que después de impuestos se quedan cada uno en 1.400 al mes. Y hay que reconocer que para millones de españoles una pareja poco más que mileurista es una privilegiada: ambos tienen trabajo y superan los mil euros. Tal vez esta no sea exactamente la recuperación económica correcta.
Redistribuir la riqueza no debería ser cosa ni de izquierdas ni de derechas, sino de sentido común. Las sociedades tercermundistas destacan por su desigualdad. Las avanzadas, por la creación y distribución de riqueza y la posibilidad de movilidad social de sus ciudadanos. La microeconomía no es un detalle molesto de la macro. Suele ser su motor. El ascenso por descenso es un peligro para todos.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no del Foro Económico Mundial. https://www.weforum.org/es/agenda/2017/12/la-economia-del-ascenso-por-descenso/?utm_content=buffere18bc&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El crecimiento económico ya no es suficiente

El crecimiento económico ya no es suficiente

A woman walks into a subway in the central business district of Beijing April 16, 2007. China's economy probably gathered pace in the first quarter, partly on the back of resurgent loan growth and underscoring the need for Beijing to take further tightening steps in the months ahead. The median forecast of 12 economists polled by Reuters was for gross domestic product to have grown by 11.0 percent from a year earlier in the January-March period.  REUTERS/Claro Cortes IV    (CHINA) - GM1DVBBARIAA
Image: REUTERS/Claro Cortes IV 
Los datos macroeconómicos de las economías avanzadas del mundo pueden ser desconcertantes cuando se los ve de manera aislada. Pero cuando se los analiza en su conjunto, los datos revelan una verdad inquietante: si no se cambia la manera en que se genera y se distribuye la riqueza, las convulsiones políticas que han arrasado al mundo en los últimos años no harán más que agravarse.
Consideremos, por ejemplo, los salarios y el desempleo. En Estados Unidos y muchos países europeos, los salarios promedio se han estancado, a pesar de que la mayoría de las economías se han recuperado de la crisis financiera de 2008 en términos de PIB y crecimiento del empleo.
Es más, las alzas del empleo no han conducido a una desaceleración o reversión de la caída del porcentaje del ingreso nacional total que corresponde a los salarios. Por el contrario, la mayor parte de la riqueza creada desde la crisis de 2008 ha ido a parar a manos de los ricos. Esto podría explicar los bajos niveles de consumo que caracterizan a la mayoría de las economías avanzadas, y el hecho de que una política monetaria extremadamente laxa no pueda producir un repunte de la inflación.
El empleo también parece estar comportándose de maneras anómalas. La creación de empleo, donde la hubo, ha seguido un camino diferente de lo que sugiere la historia. Por ejemplo, la mayor parte del crecimiento del empleo se ha producido en ocupaciones que requieren altas cualificaciones o bajas cualificaciones, cavando un pozo en el medio. Mucha gente que alguna vez conformaba la clase media occidental hoy forma parte de las clases media baja y baja, y lleva una vida más precaria que nunca desde el punto de vista económico.
El crecimiento de la productividad también se ha polarizado. Según la OCDE, en la última década, la productividad de las "empresas frontera" -definidas como el 5% de empresas que lideran el crecimiento de la productividad- creció en más de un tercio, mientras que el resto del sector privado casi no experimentó ningún alza de la productividad. En otras palabras, un número más reducido de empresas han conseguido mayores incrementos de la eficiencia, pero prácticamente esos beneficios no se han propagado en la economía más amplia.
A esta altura debería resultar evidente que muchas de las economías del mundo están atravesando alguna forma de cambio estructural y que el triángulo de distribución "empleos-productividad-ingresos" se ha vuelto sesgado.
A nivel macro, la productividad agregada de Estados Unidos ha aumentado en más del 250% desde principios de los años 1970, mientras que los salarios por hora se han mantenido sin cambios. Esto significa que el crecimiento de la productividad no sólo ha estado circunscripto a un conjunto limitado de empresas sino que la productividad y el ingreso laboral del mercado se han desacoplado. La consecuencia fundamental de esto es que los salarios ya no desempeñan el papel redistributivo crucial que han tenido durante décadas. En otras palabras, los incrementos de la productividad del capital ya no se traducen en mayores ingresos medianos, una ruptura del contrato social en el que descansan las economías liberales.
A esta altura debería resultar evidente que muchas de las economías del mundo están atravesando alguna forma de cambio estructural y que el triángulo de distribución "empleos-productividad-ingresos" se ha vuelto sesgado. Este cambio de paradigma ha llevado a la erosión de la clase media occidental y al ascenso del precariado, una nueva clase socioeconómica que comprende no sólo a quienes no encuentran trabajo, sino también a quienes tienen un empleo informal, ocasional o inestable.
Ahora contamos con abundante evidencia que vincula la percepción de inseguridad económica en Occidente con el sentimiento anti-elite, la radicalización política y los ataques a las minorías. Es imposible explicar el reciente ascenso de la política populista sin considerar los efectos de estas patologías económicas en los trabajadores promedio en Estados Unidos y Europa.
Para entender por qué se produjeron las desviaciones de las trayectorias económicas esperadas, no hace falta mirar más allá del impacto de la tecnología en los empleos. Las tecnologías avanzadas, especialmente la informática y la robótica avanzadas, han permitido que se produjeran alzas de la productividad sin un incremento correspondiente en los salarios. La mayor riqueza generada por una mayor productividad va, en cambio, a manos de los dueños de esas tecnologías.
La automatización de empleos rutinarios bastante sofisticados está impulsando la polarización del mercado laboral. Lo que queda son tareas difíciles de automatizar que exigen pocas capacidades o ninguna, o tareas difíciles de automatizar que requieren capacidades muy altas. Estos últimos empleos son mucho menores en número que los primeros, y están en las empresas frontera que aprovechan los efectos de la tecnología para tener un mejor rendimiento que sus competidores directos y expandirse en nuevos mercados.
Esto nos lleva al interrogante central de nuestra época: ¿cómo pueden los líderes abordar las externalidades producidas por un cambio tecnológico veloz y así garantizar una sustentabilidad económica y política? En otras palabras, ¿cómo podemos construir un nuevo contrato social para la era digital?
Los remedios son más difíciles de conseguir que los diagnósticos. No resulta claro, por ejemplo, si aplicar viejos tratamientos económicos servirá para revertir las tendencias actuales. Querer aplicar "reformas estructurales" y diseñar políticas macroeconómicas limitadas destinadas exclusivamente a aumentar la productividad podría obligar a los trabajadores occidentales a competir con la tecnología a un nivel aún mayor, exacerbando la precariedad. Tal vez nuestros acuerdos económicos actuales puedan producir un crecimiento sólo a nivel agregado y, al mismo tiempo, empeorar la calidad de vida de la mayoría de la gente.
El debate sobre las soluciones acaba de comenzar. Reducir la desigualdad económica requerirá de reformas en el ámbito de la educación y la tributación, con un giro decisivo de la carga impositiva de la mano de obra al capital. Los países occidentales también tendrán que crear nuevos mecanismos redistributivos para complementar el rol menguante de los salarios en sus economías.
Los datos justifican ampliamente este tipo de reformas. Si los líderes occidentales aspiran a contener, y en definitiva sofocar, las convulsiones políticas que sus países están experimentando en este momento, no tienen otra opción que responder diseñando nuevos modelos de crecimiento inclusivo.

jueves, 31 de agosto de 2017

La economía dominicana creció 4,0 % en el primer semestre de 2017

ECONOMÍA
La economía dominicana creció 4,0 % en el primer semestre de 2017
7DIAS.COM.DOCRECIMIENTO30 AGO 2017
SANTO DOMINGO.- La economía de República Dominicana creció 4,0 % en el primer semestre de este año, mientras que la inflación en ese periodo fue de 1,02 %, informó hoy el gobernador del Banco Central (BC, emisor), Héctor Valdez Albizu.
Al crecimiento económico contribuyeron las actividades de intermediación financiera (8,1 %), hoteles, bares y restaurantes (7,8 %), agropecuario (6,2 %), comunicaciones (5,8 %) y transporte y almacenamiento (4,7 %), las cuales mantienen una expansión por encima del promedio, explicó el funcionario en rueda de prensa.
También contribuyeron las actividades inmobiliarias y de alquiler (3,7 %), minería (3,7 %), comercio (3,1 %), enseñanza (2,6 %), entre otras. Sin embargo, la actividad construcción, principal componente de la inversión, registró una caída de 2,7 % en el primer semestre.
Esta caída se debió, explicó Valdez Albizu, a la desaceleración en la demanda interna, principalmente en la inversión privada, "como resultado de cambios en las expectativas de los agentes económicos ante un escenario menos favorable".
Por otro lado, el funcionario explicó que la inflación acumulada durante el primer semestre de este año fue de 1,02 %, mientras que la inflación anualizada, medida desde junio de 2016 hasta junio de 2017, se situó en 2,55 %, debido fundamentalmente a la incidencia de los grupos transporte y alimentos.
El resultado de la inflación de julio fue de 0,18 %, llevando la inflación acumulada de los primeros siete meses del año a 1,20 % y la inflación interanual a 2,54 %. EFE
http://www.7dias.com.do/economia/2017/08/30/i233509_economia-dominicana-crecio-primer-semestre-2017.html#.WagmYLIjHIU

jueves, 20 de octubre de 2016

La advertencia de Pepe Abreu

Por  c.acosta[@]hoy.com.do 20 octubre, 2016QUÉ SE DICE

La advertencia de Pepe Abreu

Claudio Acosta.
A pesar de su dilatada militancia sindical,  su lucha sin treguas ni concesiones en defensa de los trabajadores, nadie puede acusar a Rafael–Pepe–Abreu de ser un agitador o un tremendista irresponsable, mucho menos en su condición  de “amigo” cercano del PLD.  Por eso hay que tomarse en serio su  advertencia  de que   en el país, en este paraíso tropical que los  peledeístas han construido endeudándonos  con las once mil vírgenes, están dadas las condiciones para un estallido social. ¿Cuáles son esas condiciones? El desproporcionado aumento del peaje, la eliminación del subsidio a los combustibles, que inevitablemente traerá alzas en los pasajes, y la negativa del gobierno a producir un incremento salarial en el sector público. Y lo peor del caso, a juicio del veterano sindicalista, es que esas condiciones las ha  creado el gobierno de Danilo Medina, al que –confiesa– ayudó a llegar hasta el Palacio Nacional. Tal vez por eso se atreve a pedirle al mandatario que reconsidere sus pasos, que tome medidas  en favor de la población, y se coloque al lado de los trabajadores convocando al Comité de Salarios. El problema está en que, empezando por el hombre al que “ayudó a subir”, los peledeístas no comparten su visión pesimista de la sociedad dominicana, mucho menos que las cosas anden  tan mal que estemos al borde de un estallido social, y no podemos culparlos si sus continuos éxitos electorales, así como las fortunas acumuladas durante su permanencia en el poder, los lleva a pensar que al país le ha ido tan bien como les ha ido a ellos, sus familias, amigos, socios y relacionados.  Un error tan explicable como garrafal que terminará sacándolos  del poder, lo que ocurrirá mas temprano que tarde precisamente por ignorar advertencias como la que acaba de hacerles  su enllave Pepe Abreu.
http://hoy.com.do/la-advertencia-de-pepe-abreu/ NOTICIAS RELACIONADAS

Confederación de Unidad Sindical advierte de posible “estallido social” por bajos salarios

miércoles, 19 de octubre de 2016

Confederación de Unidad Sindical advierte de posible “estallido social” por bajos salarios

Rafael-Pepe- Abreu, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS)
Rafael-Pepe- Abreu, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS)
ECONOMÍA | 18 OCT 2016, 10:29 AM |JOAQUÍN CARABALLO
Confederación de Unidad Sindical advierte de posible “estallido social” por bajos salarios
Convocan jornada de movilización en contra de modelo neoliberal
SANTO DOMINGO. El presidente Danilo Medina debe convocar una gran mesa de diálogo para evitar un estallido social como producto de los bajos salarios de los empleados públicos y privados, considera Rafael-Pepe- Abreu, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), quien advirtió que se debe evitar una “poblada” como la de 1984.
“No quisiéramos que ocurra algo parecido. Donde hubo heridos, muertos; hubo gente apresada y nadie sabe a esta fecha quién encabezó esa manifestación. Lo peor es cuando hay una insurrección y esa insurrección no tiene cabeza”, argumentó Abreu.
Dijo que no hay razón para no hacer un aumento salarial a los más deprimidos del sector público.
“No hay motivo a estas alturas para que el Ministro de Trabajo tenga en sus manos una solicitud del sindicato para que convoque al Comité y no lo haya hecho”, dijo Pepe Abreu.
Indicó que cuando se bloquean todas las salidas y se impide que la gente tenga una ventana de escape, se pueden provocar esas manifestaciones.
Sobre el subsidio, dijeron que tarde o temprano eso iba a ocurrir, pero que también debe ser eliminado a las empresas que lo reciben.
“Si tú se lo va a quitar a los transportistas tienes que al mismo tiempo quitárselo a esas empresas. Si no se lo quitan a esas empresas entonces tú no tienes calidad moral para quitárselo a los choferes y eso da motivo para que ellos tengan razón y protesten”, apuntó.
Dijo que junto a la eliminación del subsidio, también está negando un alza en los sectores público y privado.
“Se pretende modificar la ley de social sólo entre los empresarios y el Gobierno. Entonces están incentivando a un estallido social”, indicó Pepe Abreu.
De su lado, José Luis León, representante de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), dijo que “no es justo que a tres años de haber tocado las puertas del Palacio Nacional y de haber identificado las fuentes para que al sector público se les haga un aumento salarial, a estas alturas no se les haga caso”.
Dijo que este es el momento oportuno para que se pueda contemplar el aumento con la discusión del Presupuesto Nacional para 2017.
“Esto va a traer mucho disgusto, no es posible que el presidente de la República entienda que lo que le adornó en un momento coyuntural su popularidad, él entienda que con esa medida la gente se va a mantener callada, la gente va para la calle, los trabajadores y al pueblo dominicano no le quedará otro camino que salir a las calles”, expresó.
Luis León aseguró que “no es justo que el mismo Banco_Central diga que se necesitan más de 30 mil pesos para vivir mínimamente con dignidad y los empresarios pretendan mantener los salarios el más alto en RD$12,873, eso es imposible y que los servidores públicos tres mil, cuatro mil o cinco mil pesos; que una gran masa hayan dado sus vidas y sus plusvalía las dejaron a las empresas privadas, hoy tengan una pensión por debajo de seis mil pesos”.
Los representantes de las centrales sindicales hablaron en esos términos previo a la rueda de prensa donde anunciaron que el próximo cuatro de noviembre el movimiento sindical dominicano se une al de las Américas en una Jornada Continental por la democracia y contra el Neoliberalismo.
“La CASC, CNUS y CNTD llaman a los trabajadores dominicanos y a los movimientos sociales dominicanos desplegados por el modelo para acceder a sus derechos humanos, a movilizarse el cuatro de noviembre del 2016 desde las 9:00 de la mañana. Desarrollaremos una jornada contra el libre comercio y las transnacionales, respecto a los procesos legítimos democráticos y la defensa de las soberanías y la integración desde los pueblos y para denunciar y accionar contra la embestida del modelo neoliberal a que está sometida nuestra región...”, leyó Santos Sánchez, represente de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD).
Agregó que demandarán trabajos decentes, con salarios justos y con libertad sindical, “negociación colectiva y seguridad social verdadera. Exigimos la aplicación de los convenios de la OIT que protege nuestro ambiente laboral y ejercicio social como son el 187 sobre salud y seguridad en el trabajo , 183 que amplía a 14 semanas el periodo de licencia de maternidad de nuestras trabajadoras, el convenio 189 Trabajo Decente para los trabajadores domésticos, todos ratificados por el Estado dominicano”.
La actividad se desarrolló en el Hotel Radisson, en Plaza Naco.
http://www.diariolibre.com/economia/confederacion-de-unidad-sindical-advierte-de-posible-estallido-social-por-bajos-salarios-GI5219967
Miembros de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) durante una rueda de prensa este martes.
Miembros de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) durante una rueda de prensa este martes.

miércoles, 20 de enero de 2016

Cómo mejorar la distribución del bendito PIB / Por Bernardo Vega

Cómo mejorar la distribución del bendito PIB

Por Bernardo Vega. 19 de enero de 2016 
En Valdez Albizu luce que ha predominado más su enfoque desarrollista y justicialista, que la ortodoxia bancentraliana, pero no es coincidencia que plantee esas ideas precisamente en momentos de bonanza de divisas y de baja tasa de inflación, cuando el margen de maniobra frente a aumentos salariales es más holgado.
Bernardo Vega

Bernardo Vega

Economista, historiador, autor de decenas de libros. Impenitente columnista, fue gobernador del Banco Central y embajador ante la Casa Blanca. Ex director del periódico "El Caribe" y de la revista "La Lupa Sin Trabas". Actualmente es presidente de la Academia Dominicana de la Historia.
Las recientes declaraciones del veterano y experimentado Gobernador del Banco Central, Hector Valdez Albizu, en el sentido de que los beneficios del alto crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) no se están “derramando”, percolando (la teoría deltrickle down), hacia la clase media y pobre y que para enfrentar eso se deben de aumentar los salarios, más cuando la productividad entre nosotros ha mejorado, ha puesto en el tapete un tema tan antiguo como la civilización misma.
Ya en el siglo XIX Marx había planteado una teoría sobre cómo crear una sociedad más igualitaria, Kennedy trató, a través de su “Alianza para el Progreso”, hacia finales del siglo XX, con su reforma agraria y tributaria mejorar la distribución del ingreso en América Latina y en este siglo Picketty (“El capital en el siglo XX”) y Anthony Barnes (“Desigualdad. ¿Qué se puede hacer?”) han retomado el tema.
Para la mayoría de los economistas una buena política redistributiva debe de concentrarse en cuatro áreas:
1. A quién cobrar los impuestos. Si los que más contribuyen al presupuesto son los pobres y la clase media, a través de impuestos indirectos, como el ITBIS y los de aduanas, es decir una política tributaria regresiva, se empeora la distribución del ingreso.
2. En qué gasta el gobierno. Si el grueso del presupuesto se dedica a educación, salud, seguridad social, tarjetas de Solidaridad y ciertos subsidios, la política de gastos públicos es progresiva y contribuye al “derrame” del PIB. Si se concentra en grandes obras públicas, corrupción y gastos militares empeora la “curva de Gini” que es con lo que los economistas, en su jerga, miden la justicia social.
3. Tenencia de la tierra. Sobre todo en países agrícolas, la forma en que esté repartida la tierra afecta mucho la distribución del ingreso y por eso el énfasis sobre las reformas agrarias en América Latina durante los siglos XIX y XX. La revolución cubana es el mejor ejemplo.
4. La política laboral. En países donde los sindicatos son fuertes (y no simples apéndices de partidos políticos como en el caso dominicano) y donde los partidos laboristas han ejercido el poder, los aumentos de salarios, la seguridad social y los planes de pensiones han mejorado mucho la desigualdad social. El “derrame” ha devenido en un torrente, pues los obreros aumentan su participación en el pastel, a expensas de empresarios y rentistas.
Es muy inusual que un Gobernador de un Banco Central abogue por aumentos salariales. Todo lo contrario, pues normalmente estos perjudican a la balanza de pagos, al aumentar las importaciones y hacer menos competitivas las exportaciones. En Valdez Albizu luce que ha predominado más su enfoque desarrollista y justicialista, que la ortodoxia bancentraliana, pero no es coincidencia que plantee esas ideas precisamente en momentos de bonanza de divisas y de baja tasa de inflación, cuando el margen de maniobra frente a aumentos salariales es más holgado. Sus ideas coinciden con el abandono de la ortodoxia por parte de los grandes bancos centrales norteamericano y europeos, al haber promovido una enorme expansión del crédito y bajas tasas de interés, algo que era herejía hasta hace poco.
¿Peligros? Que las exportaciones de zonas francas textiles vuelvan a no ser competitivas, más ahora con la devaluación de la moneda china y que al turismo se le haga más difícil competir con una Cuba tan barata. Que, en fin se tenga que devaluar para “compensar”, pero el consecuente efecto inflacionario podría comerse parte del incremento salarial. Si es excesivo, el “derrame” deviene en un “derrame cerebral”. El peor enemigo de la justicia social, del percoleo, del derrame es la inflación. El devaluar no está en el recetario de Valdez Albizu
¿Por qué este gobierno reeleccionista no abraza las ideas de Valdez Albizu? Tal vez porque también tendría que aumentar la nómina pública, pero un incremento salarial acrecentaría la demanda interna y, consecuentemente, lo recaudado por Impuestos Internos, como el ITBIS, aunque posiblemente se reducirían los cobros del Impuesto sobre la Renta.
Pero mayores salarios reducen la proporción del PIB que se ahorra, por lo que eventualmente se reduce el crecimiento. Es el eterno debate sin solución: crecimiento o “derrame”. Que llueva. http://acento.com.do/2016/opinion/8316502-como-mejorar-la-distribucion-del-bendito-pib/