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jueves, 28 de marzo de 2019

DISMINUIR IMPUESTOS PARA AUMENTAR LA PRESIÓN TRIBUTARIA | Por Guillermo Caram @guillermocaram


DISMINUIR IMPUESTOS PARA AUMENTAR LA PRESIÓN TRIBUTARIA
Por Guillermo Caram | 28 de marzo de 2019. 
Guillermo CaramSANTO DOMINGO:-A propósito de un informe recientemente dado a conocer por el BID relativo a que nuestro país tiene una presión tributaria baja, conviene precisar, a fin de evitar tentaciones absurdas gubernamentales, de traducir este diagnóstico en nuevos impuestos, que esa baja presión tributaria es consecuencia del complicado sistema tributario vigente, diseñado por las últimas administraciones gubernamentales.
Este complicado sistema está caracterizado por muchos impuestos y múltiples y elevadas tasas que empujan al contribuyente, individual y empresarial, a la informalidad económica y a la evasión fiscal.
Para avalar esta afirmación bastaría citar que el 57% de los trabajadores son informales, según publica el Banco Central. Si los empleados son informales, significa que los empleadores lo son; de donde se infiere que más de la mitad de los empleadores son informales, lo cual significa que no pagan impuestos.
En otras palabras, la baja presión tributaria que el BID ha diagnosticado para República Dominicana, de 13.9%, coexiste con una evasión por informalidad del 57% de la economía. Por simple regla de tres se puede inferir que si se eliminara la informalidad, con los mismos impuestos establecidos se alcanzaría una presión tributaria de 24.4%.
En consecuencia, en lugar de imponer nuevos impuestos y/o incrementar tasas a los que seguramente estarán tentadas las presentes autoridades, lo pertinente es implementar la simplificación tributaria como ha sugerido el FMI. Una simplificación que consistiría básicamente en eliminar impuestos y unificar y reducir tasas, a lo cual hay que añadirle la eliminación de la discrecionalidad burocrática en aplicaciones impositivas así como las exenciones administrativas estimuladoras de clientelismo político y corrupción.
Por supuesto que el escenario ideal para discutir estos enfoques lo constituye el que se conforme para discutir l Reforma Fiscal mandada, hace 6 años, en la ley sobre la Estrategia de Desarrollo; a lo cual, lamentablemente, el gobierno, dentro del absolutismo que lo caracteriza, rehuye.
Hasta tanto esto se logre, hay que insistir en que para aumentar la presión tributaria, conviene reducir impuestos en lugar aumentarlos como probablemente se vea tentado el presente gobierno.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Exenciones cuestionables e improductivas | por Pavel Isa Contreras | @IsaPavel

Pavel Isa Contreras
Exenciones cuestionables e improductivas
Pavel Isa ContrerasPavel Isa Contreras  |  26 octubre, 2011
La escasez de recursos fiscales y la profunda insatisfacción con la forma en que el Estado gasta parecen dos hechos incontrovertidos. Además, la baja calidad del gasto es el obstáculo más importante para lograr apoyo ciudadano para una reforma que incremente los ingresos y la capacidad de gasto del gobierno.
Sin embargo, en el marco actual, la insuficiencia de recursos y la baja presión tributaria se deben a tres razones. La primera es que el crecimiento de los últimos años no ha incrementado significativamente las recaudaciones. Esto puede ser el resultado de que los sectores que han crecido tributan poco o que, por su informalidad o prácticas, los emprendimientos que han prosperado no se incorporan a la base contributiva.
La segunda es la evasión tributaria. A las históricas debilidades técnicas e institucionales a las que se les ha hecho frente en años recientes, se suman los fuertes incentivos a la evasión que genera una estructura tributaria muy desigual y con muchos agujeros legales y técnicos.
La tercera es las dimensiones que en el país alcanzan las exenciones tributarias, las cuales también se conciben como un gasto a favor de los sectores beneficiarios. Por eso se les denomina “gasto tributario”. La ley de presupuesto de 2012 las estima en RD$119 mil millones (5% del PIB). Desafortunadamente, una parte de ese “gasto” es poco productivo pues funciona como si se tratara de transferencias de dinero que no tienen la capacidad de promover el desarrollo que tienen, por ejemplo, los gastos en educación, infraestructura productiva, servicios municipales o en justicia.
Muchas de esas exenciones tienen fines muy justificables como no gravar el consumo de bienes básicos de la población pobre o servicios privados tan críticos como los de salud y educación, especialmente cuando no hay una oferta pública alternativa de calidad. Sin embargo, otras son difíciles de defender desde la perspectiva de la equidad y la promoción del desarrollo productivo.
Una de las más notables es la exención del Impuesto sobre la Renta (ISR) a las personas de altos ingresos que reciben intereses de instituciones financieras. Mientras quien invierte sus recursos en una empresa está sujeto al cobro del ISR sobre beneficios, quien lo haga en algún instrumento financiero como un certificado no lo está. Esta es una dualidad injustificable. Por ese concepto y otros de menor importancia, el Estado dejará de percibir RD$2,315 millones en 2012.
Otras procuran aliviar déficits estructurales, pero no abonan a soluciones definitivas y constituyen un desperdicio. La más destacada de ellas y frente a la cual no parece haber salida inmediata es la exención a los hidrocarburos para la generación de energía, la cual se tragará más de RD$7 mil millones. También son debatibles las exenciones del ISR que benefician a empresas de zonas francas, a las que se ubican en la frontera o en algunos polos turísticos, y las dedicadas a actividades como textiles y calzados, y la industria del cine. Por ese concepto y otros, el fisco dejará de percibir casi RD$10 mil millones.
Aunque el Estado debe dotarse de una política de apoyo al desarrollo de ciertos territorios y sectores, la exención del ISR no es el mejor instrumento. Por una parte, es un incentivo a la ganancia y no uno que promueve directamente el empleo o el aprendizaje tecnológico. Por otra parte, estos no logran compensar las desventajas de territorios o sectores cuyas carencias son de servicios públicos como infraestructura o personal calificado. En otras palabras, el Estado da lo que no es crucial y no provee lo que sí lo es para la viabilidad de las inversiones.
Por último, algunas exenciones de impuestos al patrimonio son también problemáticas. Por ejemplo, se eximen del Impuesto a la Vivienda Suntuaria a aquellas ubicadas en zonas rurales, lo que incluiría segundas residencias (campestres o de playa) de alto costo. Adicionalmente, a ciertas empresas se les exonera el pago del impuesto sobre los activos.
En síntesis, aunque la prioridad de la administración del Estado debe ser dar muestras claras de voluntad para mejorar la calidad del gasto, a mediano plazo hay espacio para incrementar las recaudaciones y proveer lo urgente e imprescindible para el desarrollo.
http://www.elcaribe.com.do/2011/10/26/exenciones-cuestionables-e-improductivas-pavel-isa-contreras/
El autor es economista 
pavel.isa.contreras@gmail.com/t:@isapavel

Una presión tributaria para el desarrollo - por Pavel Isa Contreras | @IsaPavel

Pavel Isa Contreras  |  19 octubre, 2011
Una presión tributaria para el desarrollo
Pavel Isa Contreras
Pavel Isa Contreras

Las prácticas políticas e institucionales hacen que el Estado gaste de manera insatisfactoria, y la correlación de fuerzas resulta en una carga impositiva desigualmente distribuida. En ese contexto, es entendible que se cuestione la calidad de lo que el Estado aporta al desarrollo. Además, de manera más general, tenemos un Estado pobre de recursos y la presión tributaria, que es el monto de las recaudaciones tributarias expresado como porcentaje del tamaño de la economía, es baja.
Se podría acordar que las cifras oficiales exageran el crecimiento recién pasado, que la economía es más pequeña y que el peso de los impuestos es mayor al presentado. También, que frente a las falencias de los servicios públicos, hogares y empresas incurren en gastos extraordinarios que actúan como impuestos encubiertos. Esto puede llevar a escepticismos entendibles sobre lo que dicen algunos indicadores.
Sin embargo, para lograr un debate constructivo, la claridad conceptual es muy importante: los gastos privados, aunque resulten de una precaria provisión pública, no son impuestos porque no se derivan de una imposición estatal. El más que justificado descontento con los servicios públicos no debe dar espacio a artificios e imprecisiones. Además, el argumento de los “impuestos escondidos” tiene dos efectos indeseados. Primero, desvía la atención de lo fundamental que es exigir y aportar a que el Estado cumpla con su obligación en materia de servicios públicos. Segundo, contribuye a legitimar la exclusión social porque al enfatizar en las cargas individuales, acepta implícitamente el estado de postración de los servicios públicos, la adquisición privada de éstos por parte de quienes pueden pagar, y el descarte de quienes no pueden hacerlo.
Por otra parte, aunque ajustemos rigurosamente las cifras del ingreso nacional a montos que podamos considerar más razonables, dicho ajuste nunca será tan grande como para concluir que las recaudaciones impositivas son adecuadas para acometer metas deseables de desarrollo.
La realidad es que las recaudaciones que resultan de la estructura tributaria actual son insuficientes. Ciertamente, se podría hacer muchísimo más con los recursos disponibles; de hecho, esto urge para dar legitimidad fiscal a un Estado que la ha perdido a fuerza de discrecionalidad, opacidad y corrupción. Pero si la apuesta es al desarrollo, acrecentar gradualmente el peso de los ingresos y del gasto público es una pieza de política clave.
La pregunta es: ¿Quién debe pagar? La respuesta debe ser: quien puede más. Esto apunta a reformar la tributación en al menos dos direcciones. Primero, gravar a quienes teniendo riqueza, no están gravados (eliminación de exenciones). Segundo, cobrar a quienes estando gravados y poseyendo riqueza, no pagan (combatir la evasión).
Datos oficiales cifran en casi RD$119 mil millones las exenciones para 2012. ¿Quiénes se benefician de ellas, y por tanto, quiénes cargarían con el peso de su eliminación? El grueso corresponde a las de ITBIS, que explican un 63% del total. De éstas, un 40% (RD$30 mil millones) es alimentos, y la mayor parte del resto es servicios de salud, educación, vivienda y transporte. Otros RD$27 mil millones (23%) corresponden al impuesto sobre la renta y el patrimonio. Finalmente, las exenciones a hidrocarburos son de RD$11,500 millones (9.6% del total); de éstas, más de RD$7 mil millones son para la generación de energía.
Lo anterior sugiere que el potencial recaudador de una eliminación de exenciones que no exacerbe la inequidad ni agudice las desventajas competitivas es limitado. Eliminar masivamente exenciones del ITBIS implica gravar alimentos, salud, educación y/o vivienda. El impacto social sería severo. Focalizar la eliminación en segmentos de ingresos elevados le quitaría poder recaudatorio. Eliminar las exenciones a los combustibles para generación de energía sería impensable en una situación energética como la actual.
Por lo tanto, el único espacio relevante de recaudación que queda sería la eliminación de exenciones al impuesto sobre la renta y el patrimonio. Esto es lo más sensato porque tiene un importante potencial recaudador y respeta el criterio de equidad sin comprometer la producción de riqueza.
A mediano plazo, los esfuerzos deberían concentrarse en reducir la evasión de grandes perceptores de ingresos. Pero para ello hace falta forjar consensos, tener determinación e impulsar un esfuerzo técnico e institucional sin precedentes.
http://www.elcaribe.com.do/2011/10/19/una-presion-tributaria-para-el-desarrollo-pavel-isa-contreras/
El autor es economista pavel.isa.contreras@gmail.com/t:@isapavel

jueves, 1 de diciembre de 2016

Industriales creen necesario aumentar la presión tributaria y un manejo racional del gasto

Industriales creen necesario aumentar la presión tributaria y un manejo racional del gasto

La AEIH advirtió que RD corre el riesgo de convertirse en un país más rezagado y pobre
Servicios de Acento.com.do - 1 de diciembre de 2016 - 2:50 pm - 0
Foto: Fuente Externa/Acento.com.do/El presidente de la AEIH, Antonio Taveras Guzmán.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La República Dominicana está compelida a reinventar su modelo de desarrollo productivo o podría quedar, a pesar del alto crecimiento relativo experimentado en los últimos años- en la fila de los países más rezagados y pobres de América Latina en las próximas décadas.
La advertencia fue hecha por el presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo (AEIH), en una tertulia de la entidad donde participaron el ministro de Industria y Comercio, Temístocles Montás, y la representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Flora Montealegre.
El empresario Antonio Taveras señaló que ese cambio se requiere una coordinación entre Gobierno, empresarios y ciudadanos en general, dentro de una nueva visión que ponga la mira central en el desarrollo en las exportaciones, y en relanzar los sectores generadores de divisas, como turismo, zonas francas y remesas.
Advirtió que un elemento fundamental para crear esa ruptura es la ejecución de una “revolución fiscal” que permita financiar el desarrollo con el aporte de los ciudadanos y ciudadanas mediante un aumento de la presión tributaria, al tiempo que se ejecuta una reforma institucional profunda que lleve a un manejo eficiente y racional del gasto.
“Los ciudadanos y ciudadanas dominicanas deben entender que tienen que ser parte activa de estos cambios que proponemos, porque finalmente son ellos los beneficiarios directos. Debemos aumentar el capital social y construir permanentemente ciudadanías que puedan exigir derechos y cumplir deberes”
En la tertulia, bajo el título “Hacia un nuevo modelo de desarrollo productivo en República Dominicana”, el presidente de la AEIH planteó la nueva visión del desarrollo productivo y social, “debe descansar en una fuerte sinergia común entre el Estado, el sector privado y la sociedad organizada, donde cada actor cumpla con su rol”.
Dijo que el Estado requiere una gran reingeniería a nivel del gobierno y sus agencias, para que las políticas públicas puedan ser llevadas a cabo con efectividad, transparencia y rendición de cuentas permanentes, indicando que las políticas populistas y clientelares desfavorecen el crecimiento sostenido, con equidad en la distribución del ingreso.
Al referirse al rol de los empresarios, los conminó a reinventar las empresas cuando éstas han dejado de ser competitivas o han cumplido un ciclo vital. Añadió que hay que dejar atrás la visión empresarial que solo se dedica a maximizar sus riquezas, amparándose en los gobiernos y funcionarios que solo buscan rentas, olvidando la responsabilidad social.
“Los ciudadanos y ciudadanas dominicanas deben entender que tienen que ser parte activa de estos cambios que proponemos, porque finalmente son ellos los beneficiarios directos. Debemos aumentar el capital social y construir permanentemente ciudadanías que puedan exigir derechos y cumplir deberes”, subrayó.
El dirigente empresarial aseguró que, de esa manera, se rompería la relación asimétrica entre crecimiento y desarrollo, que convierte a la República Dominicana en una de las sociedades más desiguales de América Latina y de menor movilidad social
“El modelo de desarrollo productivo luce hoy agotado e incapaz para enfrentar los grandes retos y desafíos que nos presenta un mundo y una economía global”, apuntó

lunes, 17 de octubre de 2016

Mala idea, penalizar a las industrias | INÉS AIZPÚN

17 OCT 2016, 12:00 AM

Mala idea, penalizar a las industrias

Cobrar el 50% del ITBIS (Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios) en Aduanas a la importación de materias primas es una pésima idea y una ataque directo a la Ley de ProIndustria de 2007.
El sector industrial es por su naturaleza un creador de empleo. No está pasando por sus mejores momentos y la economía necesita más industrias, mejores industrias, más rentables para que generen más y mejores empleos. (Confiar la creación de empleo al engorde de la nómina pública es una de las estrategias del PLD; ciertamente no una de sus mejores).
Necesitamos más empleo y generar más dólares. Para eso necesitamos industrias exportadoras más eficientes, innovadoras y arriesgadas. Crear empleo de calidad.
Imponer el pago de parte del ITBIS antes de vender lo que se fabrica es penalizar al sector, de la misma manera que con el anticipo se estrangula a las pequeñas empresas que tratan de sacar la cabeza o de generar autoempleo a los que el mercado de trabajo expulsa. Se les vende la poesía del “emprendimiento” y luego se atiza un anticipo que impide asentarse y crecer.
Penalizar a los que generan empleo y riqueza (dólares o pesos) es la estrategia económica más cortoplacista imaginable. En el mercado global en el que competimos, poner trabas administrativas e impuestos ilógicos nos condena a perder posiciones.
El “impuesto” que supone producir con el actual sistema eléctrico ya es una traba que nos pone en desventaja. Si además nos inventamos zancadillas para exprimir a los que ya pagan sus impuestos... no hay esperanza de crecer con menos endeudamiento.
IAizpun@diariolibre.com
http://www.diariolibre.com/opinion/am/mala-idea-penalizar-a-las-industrias-GF5205833ECONOMIA, 

lunes, 27 de julio de 2015

BBC Mundo_ Rep. Dominicana 4to entre países de América Latina pagamos más impuestos al hacer las compras

Lunes, 27 de julio de 2015
Noticias principales
  • El peso del IVA: en qué países de América Latina pagamos más impuestos al hacer las compras
    Se habla mucho del fuerte aumento del impuesto al valor agregado en Grecia. Pero en nuestra región también hay una tendencia al alza. ¿Cómo se compara con el resto del mundo? ¿Y qué países exigen más a nuestros bolsillos?

    El peso del IVA: en qué países de América Latina pagamos más impuestos al hacer las compras

    Max SeitzBBC Mundo, @maxseitzSupermercadoEl IVA impacta directamente en el bolsillo de los consumidores.

    Ya sabes cómo es. Cada vez que compras un producto o un servicio en la calle o por internet, recibes una factura que detalla el precio de aquello que adquieres y el monto que se le añade en concepto de IVA (impuesto al valor agregado).
    Y tú pagas por todo eso.
    Ese "extra" puede parecer poco dinero o no, dependiendo del país y del tipo de mercancía. Pero si sumas todo lo que compras en un mes, es bastante lo que terminas gastando en IVA, un tributo que afecta directamente tu bolsillo.
    En las últimas semanas se ha hablado mucho de este impuesto al consumo a raíz del fuerte aumento del 13% al 23% aplicado en Grecia, que ha golpeado a la gente común en una nación ya afectada por una profunda crisis económica.
    Sin embargo, en algunas partes de América Latina el fisco cobra un IVA similar al griego, tras una serie de incrementos registrados en los últimos tiempos.
    Facturas
    El impuesto se cobra por sobre el valor del mercancías o servicios.
    "Muchos países de la región están siguiendo la tendencia mundial de aumentar el impuesto o ampliar los sectores a los que se aplica", le explica a BBC Mundo Lucio Giaimo, analista tributario de la consultora internacional KPMG basado en Buenos Aires.
    Giaimo apunta que Argentina, por ejemplo, recientemente empezó a cobrar IVA a los servicios en general, que antes no estaban gravados.
    Pero no es el único caso. Uruguay reinstauró el impuesto a la compra de carnes blancas (pollo, cerdo y cordero) luego de siete años de exenciones. Y Puerto Rico, que actualmente no cuenta con un régimen de IVA, lo introducirá en 2016 con una tasa de 11,5%.
    En otras palabras, estamos hablando de alzas de precios para los ciudadanos de a pie.

    Cómo nos comparamos con el resto

    Entonces, ¿pagamos más o menos impuesto al valor agregado en América Latina que en el resto del mundo? ¿Y en qué países de la región se exige más a nuestros bolsillos?
    IVA
    En el mundo, los productos pagan un IVA promedio de 15%.
    Según datos de Baker & McKenzie, una firma legal que asesora a compañías globales, el promedio del IVA que se cobra a nivel mundial es de 15%. Y la media de América Latina está por debajo de ese porcentaje: 9%.
    Sin embargo, el panorama cambia cuando se consideran los casos particulares.
    Así, buena parte de los países de la región (8 en total) se encuentran por encima de la media global.
    Uruguay (22%) y Argentina (21%) son las naciones de América Latina donde los consumidores pagan más IVA, con índices similares a los de muchos Estados de la Unión Europea.
    Mientras que Paraguay (10%) y Panamá (7%) son los países que menos exigen a las carteras de los compradores.
    Cuba es un caso aparte, ya que es la única nación de la región en la que no se aplica el IVA.
    A continuación, la lista completa:

    Los que más y menos IVA cobran

    País / Porcentaje est ándar

    1. Uruguay
    22%
    2. Argentina
    21%
    • 3. Chile 19%
    • 4. Perú, República Dominicana 18%
    • 5. Brasil 17% en promedio (varía según el estado)
    • 6. México, Colombia 16%
    • 7. Honduras, Nicaragua 15%
    • 8. Bolivia, Costa Rica, El Salvador 13%
    • 9. Ecuador, Guatemala, Venezuela 12%
    • 10. Puerto Rico 11,5% (a partir de 2016)
    • 11. Paraguay 10%
    • 12. Panamá 7%

    ¿Y el IVA más caro del mundo?

    Lo que queda claro es que los porcentajes de IVA de los países de América Latina están lejos de los índices máximos y mínimos en el resto del mundo.
    Según la base de datos internacional sobre impuestos VATLive, actualizada al minuto, la nación que tiene el tributo más alto del planeta es una que en el pasado perteneció a la órbita soviética: Hungría (27%).
    Le siguen Dinamarca, Noruega, Suecia y Croacia (25%), y Finlandia, Islandia y Rumania (24%).
    Budapest
    A orillas del Danubio: donde más se cobra impuesto al valor agregado en el mundo.
    En el selecto grupo de los que cobran 0% de IVA figuran naciones tan diversas como Omán, Qatar, Siria, Tanzania, Gambia y Bután.
    Yemen (2%), Corea del Norte (2%-4%), Nigeria (5%) y Tailandia (7%), entre otros, también ocupan la parte inferior del ranking.

    Tabaco, salud, celulares...

    BBC Mundo hizo un relevamiento de los distintos regímenes impositivos en América Latina para ver por cuáles productos y servicios los consumidores deben pagar más IVA que el general, o bien tienen descuentos y exenciones.
    Si se piensa exclusivamente en el bolsillo de la gente común, la conclusión es que las reducciones son pocas y los "perdones" casi nulos.
    • En algunas naciones la gente debe abonar un IVA mayor que el estándar por el tabaco y las bebidas alcohólicas (por ejemplo: Chile, República Dominicana, México, Panamá).
    • En otros se paga más por la telefonía celular y los servicios de internet(Honduras), o por los productos de lujo (de nuevo Chile).
      Cigarillos
      En muchos países fumar tiene un costo extra.
    • En cambio, hay países en los que hay reducciones del IVA para la atención médica, los medicamentos, los alimentos o los servicios de enseñanza (Colombia, Uruguay, Venezuela).
    • O bien en los que hay descuentos por el suministro eléctrico (Costa Rica), las telecomunicaciones (México) o los bienes inmuebles (Paraguay).
    • Exenciones al pago del IVA (0%) no hay muchas en la región.
    • Los ejemplos más llamativos son los del transporte público (Perú) y la venta de hidrocarburos (Venezuela), entre otros. En este último caso, se trata sólo de combustibles producidos por Pdvsa o empresas mixtas.
    Por lo general, la decisión sobre qué bienes y servicios pagan más, menos o ningún IVA depende de la política económica de cada gobierno: a qué franja de la población desea beneficiar y a qué sector productivo quiere apoyar.

    "Fácil de recaudar", pero "regresivo"

    El analista de KPMG Lucio Giaimo le dice a BBC Mundo que la razón por la que América Latina ha seguido la tendencia global de aumentar o extender el IVA es porque se trata de un tributo fácil de recaudar.
    Teléfono celular
    En algunos países latinoamericanos, como Honduras, la telefonía celular paga menos IVA.
    "Los gobiernos saben que es mucho más sencillo y eficaz cobrarles a un gran número de consumidores que a un puñado de grandes empresas".
    Y los resultados están a la vista, añade: "En América Latina hay países como Argentina en los que el IVA representa un 30% del total de la recaudación fiscal. Eso es mucho".
    Claro que, desde la perspectiva de la gente común, el IVA es considerado un tributo "regresivo" y hasta "injusto" para algunos, ya que lo pagan todas las personas que hacen compras -y todas el mismo monto- sin importar su nivel socio-económico.
    Giaimo afirma que otra tendencia destacable en nuestra región es que los fiscos recurren cada vez más a la tecnología para mejorar el cobro de este tributo; por ejemplo, mediante el uso de la facturación electrónica y un mejor manejo de los datos de los contribuyentes.
    Campaña en Argentina
    Una campaña en Argentina contra la evasión de impuestos.
    "Como consecuencia, en algunas partes de América Latina está disminuyendo la economía informal, la venta de productos y servicios sin factura", apunta.
    No obstante, durante la III Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo realizada a mediados de julio en Addis Abeba, expertos tributarios advirtieron que la situación aún dista de ser ideal en los países de la región.
    Dijeron que los gobiernos latinoamericanos, si bien mejoraron su recaudación impositiva en general, siguen enfrentando el problema de la evasión del IVA, que oscila entre el 17% y el 37%del total de contribuyentes.
    Sea como fuere, la mayoría de los consumidores que sí pagan el IVA deberían estar preparados, según los analistas.
    Porque si los gobiernos de América Latina apuestan cada vez más a este impuesto como una manera fiable y eficiente de llenar sus arcas -siguiendo lo que sucede en otras partes del mundo-, podrían esperarse más aumentos del tributo o más productos afectados por él.
    ___________________________________________________________________
    Qué es IVA

    ¿Un tributo "injusto"?

    • El IVA es un impuesto al precio de compra. Es una carga fiscal sobre el consumo que es financiada por la persona que adquiere un producto o un servicio.
    • Si bien repercute directamente en nuestros bolsillos, los contadores lo consideran un tributo indirecto: el fisco no lo recauda directamente de quien lo paga -cada uno de nosotros-, sino de quien actúa como vendedor en el momento de la transacción comercial.
    • Salvo el consumidor final, el resto de los eslabones de la cadena comercial (el fabricante, el intermediario, el negocio en la calle) pueden descontar el IVA de su factura impositiva, de modo que no incide en sus costos.
    • Desde la perspectiva de la gente común, el IVA es considerado un tributo "regresivo", ya que lo pagan todas las personas que hacen una compra sin importar su nivel socio-económico.
    • El IVA fue introducido por primera vez en Francia en 1954, si bien la idea fue sugerida mucho antes, en 1918, por el industrial alemán Wilhelm von Siemens.
    http://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2015/07/150722_economia_america_latina_iva_consumidores_lista_ms?ocid=wsmundo.content-promo.email.newsletters..newsletter
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    Hasta el 8% de los combatientes del grupo insurgente podrían tener pasaportes rusos, según autoridades en Moscú. El ruso es ya el tercer idioma usado por los militantes, después de árabe e inglés.
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