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miércoles, 17 de diciembre de 2025

PCR, evidencia y política pública: una reflexión académica sobre innovación científica, justicia y salud desde República Dominicana

Kary Banks Mullis, bioquímico estadounidense.
En 1993 compartió el Premio Nobel de Química con Michael Smith,
debido a la invención de la reacción en cadena de la polimerasa.​
 

PCR, evidencia y política pública: una reflexión académica sobre innovación científica, justicia y salud desde República Dominicana

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La escena fundacional de la reacción en cadena de la polimerasa —PCR— suele narrarse con un tono casi literario: Kary Mullis conduciendo por la costa californiana, articulando en su mente la posibilidad de duplicar exponencialmente segmentos de ADN mediante ciclos térmicos y cebadores complementarios. Más allá del mito creativo, lo esencial es que esa intuición cristalizó en un método robusto que transformó la biología molecular, la medicina y la ciencia forense, y mereció el Premio Nobel de Química en 1993 por “la invención del método PCR”, compartido con Michael Smith por sus contribuciones a la mutagénesis dirigida (The Nobel Prize in Chemistry 1993; Kary B. Mullis – Facts). En su conferencia Nobel, Mullis explicó con claridad divulgativa y rigor técnico cómo la PCR permite convertir cantidades ínfimas de material genético en volúmenes analíticamente útiles, posibilitando identidades genéticas, diagnósticos precisos y avances antes inimaginables (Kary B. Mullis – Nobel Lecture). [nobelprize.org], [nobelprize.org] [nobelprize.org]

La modernización técnica de la PCR fue tanto conceptual como instrumental: del “proof of principle” inicial a su versión termoestable con Taq polimerasa, aislada de Thermus aquaticus, que permitió automatizar ciclos térmicos sin añadir enzima en cada paso, multiplicando especificidad, rendimiento y longitud de amplicones (Saiki et al., 1988; Erlich, Gelfand & Saiki, 1988). Ese salto técnico consolidó el lugar de la PCR como columna vertebral de la genética aplicada y abrió rutas para secuenciación directa de ADN amplificado, diagnóstico molecular de hemoglobinopatías y otras aplicaciones clínicas de amplio espectro (Nikiforov & Howles, 2003/Link Springer; Lo & Chan, 2006). Más tarde, la hibridación con nuevas plataformas —qPCR, RT‑PCR, microfluídica, digital PCR— y kits multiplex para STRs en forense reforzó la sensibilidad ante muestras degradadas y de baja plantilla, aunque persisten retos de inhibición y contaminación que exigen protocolos y acreditación estrictos (McDonald, Taylor & Linacre, 2024; Budowle et al., 2018/2020). [mun.ca], [nature.com] [link.springer.com], [experiment…nature.com] [mdpi.com], [link.springer.com]

Que la PCR sea un instrumento técnico no implica neutralidad social. En forense, su capacidad para perfilar ADN de trazas mínimas ha democratizado la verdad probatoria: permite vincular o exonerar personas con mayor certeza, identificar víctimas en desastres y fortalecer la cadena de custodia científica, siempre que existan marcos de protección de datos y control de sesgos en bases de perfiles (McDonald et al., 2024). En clínica, su rol durante la COVID‑19 evidenció otra dimensión: sistemas de salud que pudieron escalar pruebas moleculares con cooperación técnica internacional mantuvieron mejor vigilancia y respuesta; el Caribe y la República Dominicana recibieron apoyo en reactivos, equipos y formación para ampliar capacidad en tiempo récord (PAHO/WHO; WHO/PAHO – Donación al Laboratorio Nacional). El CDC, por su parte, ha trabajado con el Ministerio de Salud dominicano en programas de gestión de calidad hacia acreditación (SLMTA), vigilancia electrónica y fortalecimiento de laboratorios para arbovirosis y respiratorias; ese capital institucional es la base de resiliencia ante futuras epidemias (CDC in the Dominican Republic). [mdpi.com] [paho.org], [who.int] [cdc.gov]

República Dominicana ha dado pasos significativos también en el campo forense. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) ha comunicado avances en identificación de restos esqueletizados mediante odontogramas y toma de muestras para análisis de ADN, y anuncia interoperabilidad con otras instituciones —incluida cooperación internacional— para cruzar información antemortem y post mortem; este esfuerzo sintetiza bien la responsabilidad científica y ética de la genética forense moderna (PGR/INACIF, 2024). La consolidación de laboratorios de ADN en el ecosistema forense, con equipos y técnicas basadas en PCR y detección por láser, fue concebida para elevar la calidad probatoria y reducir la incertidumbre en procesos penales complejos (INACIF – laboratorio de ADN). [pgr.gob.do] [studylib.es]

Desde la perspectiva académica y de política pública, la PCR debe ser entendida no solo como técnica, sino como infraestructura de verdad: un conjunto de capacidades —humanas, regulatorias, tecnológicas y éticas— que habilitan decisiones más justas y saludables. El primer imperativo es la calidad. Acreditar laboratorios bajo normas ISO 15189/17025 y consolidar programas de mejora continua, controles internos y externos, y trazabilidad de muestras, reduce falsos negativos/positivos y amortigua el riesgo reputacional y judicial de errores; la evidencia comparada en forense y clínica insiste en ese anclaje metodológico (McDonald et al., 2024; Erlich et al., 1988). El segundo imperativo es la gobernanza de datos. La expansión de bases STR y perfiles genéticos exige marcos estrictos de protección de privacidad, acceso restringido y auditorías independientes para evitar usos indebidos y asegurar proporcionalidad legal, especialmente en poblaciones vulnerables; los mismos avances que amplifican trazas amplifican riesgos si el diseño institucional no acompaña (McDonald et al., 2024). [mdpi.com], [nature.com] [mdpi.com]

El tercer imperativo es el talento. Programas como el FETP han demostrado que la formación continua de epidemiólogos y laboratoristas potencia la interpretación crítica de resultados y el manejo de incertidumbre; en genética forense, la capacitación en control de inhibidores, manejo de baja plantilla y validación de kits multiplex es crucial para la robustez probatoria (CDC – SLMTA/FETP; McDonald et al., 2024). El cuarto imperativo es la cooperación. La respuesta de PAHO/WHO (OPS/OMS) a la pandemia y la interoperabilidad que impulsa INACIF ante casos transnacionales ilustran que la ciencia aplicada es una red; asegurar acuerdos de asistencia mutua, estandarización de protocolos y reconocimiento de resultados entre países acelera identificación y justicia, y rompe la lógica fragmentada que penaliza a quienes menos recursos tienen (WHO/PAHO; PGR/INACIF). [cdc.gov], [mdpi.com] [who.int], [pgr.gob.do]

El quinto imperativo es el acceso. La PCR debe estar donde los problemas están. Ello implica inversión en “satélites” moleculares regionales, rutas frías y logística para transportar muestras sin degradarlas, así como soluciones de diagnóstico rápido complementarias cuando la complejidad no justifica el envío a centros de referencia. Esa expansión inteligente reduce tiempos, evita cuellos de botella y democratiza el derecho a la prueba científica; la experiencia dominicana en escalamiento de pruebas moleculares y en fortalecimiento de laboratorios públicos es un punto de partida sólido (PAHO/WHO; CDC DR). [who.int], [cdc.gov]

De cara a 2026, la agenda nacional debiera integrar la PCR —en clínica y forense— como palanca de modernización integral: consolidar acreditación y controles, blindar la gobernanza de datos, financiar talento y equipamiento, y formalizar redes de cooperación y reconocimiento mutuo. La PCR no resuelve por sí sola dilemas de acceso o desigualdad, pero es una herramienta que, en manos de instituciones transparentes y equipos competentes, eleva el piso de certeza sobre el que se toman decisiones de salud y justicia. Ese es el sentido último de la innovación: construir infraestructura de verdad que sirva a las personas. Mullis quiso “explicar cómo inventó la PCR” para que otros entendieran el proceso creativo; nuestra tarea es asegurar que la PCR, ya inventada, se use con calidad y equidad en beneficio de la población (Kary B. Mullis – Nobel Lecture). [nobelprize.org]

Firma:
Luis Orlando Díaz Vólquez

Referencias

Budowle, B., Sajantila, A., Hochmeister, M. N., & Comey, C. T. (2018/2019/2020). The Application of PCR to Forensic Science. En The Polymerase Chain Reaction (pp. 244–256). Springer. Springer chapter

Centers for Disease Control and Prevention. (2024, May 15). CDC in the Dominican Republic. CDC country page

Erlich, H. A., Gelfand, D. H., & Saiki, R. K. (1988). Specific DNA amplification. Nature, 331, 461–462. Nature PDF

McDonald, C., Taylor, D., & Linacre, A. (2024). PCR in forensic science: A critical review. Genes, 15(4), 438. https://doi.org/10.3390/genes15040438. MDPI article

Mullis, K. B. (1993, December 8). Nobel Lecture: The polymerase chain reaction. NobelPrize.org. Lecture page

Nobel Prize Outreach. (2025). The Nobel Prize in Chemistry 1993 (Summary). NobelPrize.org. Summary

Nobel Prize Outreach. (2025). Kary B. Mullis – Facts. NobelPrize.org. Facts page

Pan American Health Organization / World Health Organization. (2020, July 30). Dominican Republic: PAHO supporting the National Laboratory with new equipment donation. WHO/PAHO feature

Pan American Health Organization. (2020, July 30). COVID‑19: Scaling up laboratory testing strategy. PAHO webinar note

PGR – Procuraduría General de la República Dominicana. (2024, August 9). INACIF avanza en el proceso de identificación de osamentas (comunicado). PGR/INACIF nota de prensa

Saiki, R. K., Gelfand, D. H., Stoffel, S., Scharf, S. J., Higuchi, R., Horn, G. T., Mullis, K. B., & Erlich, H. A. (1988). Primer-directed enzymatic amplification of DNA with a thermostable DNA polymerase. Science, 239(4839), 487–491. Science PDF

Nikiforov, Y. E., & Howles, P. N. (2003). Polymerase chain reaction. En Morphology Methods (pp. 181–207). Humana Press. SpringerLink chapter

Glosarario
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR), 
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (DCD), 
SLMTA (Strengthening Laboratory Management Toward Accreditation) 
Las bases STR (Short Tandem Repeats, o Repeticiones Cortas en Tándem) son secuencias cortas de ADN (2-6 pares de bases) que se repiten consecutivamente y son altamente variables entre individuos, usándose ampliamente en genética forense (huellas dactilares de ADN), pruebas de paternidad, y para rastrear enfermedades genéticas. 
También existe el término STR en computación (Suspend-to-RAM, ahorro de energía) y en marketing (Sell-Through Rate), pero "bases STR" se refiere comúnmente a estas secuencias genéticas en el contexto científico. 

NOTICIAS RELACIONADAS:

"¡EUREKA!" - Kary Mullis copió o "amplificó" con éxito por primera vez pequeños segmentos de ADN el 16 de diciembre de 1983.

Un viernes por la noche, iba conduciendo, como de costumbre, de Berkeley a Mendocino, donde tenía una cabaña en el bosque, lejos de todo. Mi novia, Jennifer Barnett, dormía. Yo pensaba... La PCR es un método que permite copiar una gran cantidad de fragmentos de ADN en tan solo unas horas. Esto la hace muy útil para la ciencia forense, por ejemplo, ya que permite que cantidades muy pequeñas de ADN presentes en muestras de sangre o cabello puedan ser suficientes para revelar la identidad de una persona. En su discurso de aceptación del Premio Nobel, Mullis ofrece un entretenido relato de su trayectoria que culminó en un poderoso invento. Lea la historia de Mullis, galardonado con el Premio Nobel de Química en 1993:

bit.ly/2IvhYKG

viernes, 14 de octubre de 2022

Luis Abinader, firme candidato a ser el próximo Premio Nobel de la Paz por su humanidad con Haití

Luis Abinader, firme candidato a ser el próximo Premio Nobel de la Paz por su humanidad con Haití

El presidente de República Dominicana ha demostrado ser un dirigente que coloca las infraestructuras humanas por encima de las infraestructuras de la economía, hecho que también aplica velando por los derechos fundamentales del pueblo dominicano y su diáspora

Luis Abinader
El presidente de República Dominicana durante su intervención en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno

República Dominicana y Haití son países vecinos, independientes desde el año 1844, cuando los dominicanos lograron independizarse de la intervención de los lideres haitianos tras varias batallas que costaron la vida a ciudadanos de ambas nacionalidades. Los dos países tienen idioma, cultura, costumbres, políticas y gobiernos diferentes con una estructura socioeconómica diferente.

El proceso histórico de ambas naciones es una realidad que no se puede obviar a la hora de hacer una evaluación de la relación existente entre los dos Estados. Durante 22 años República Dominicana fue ocupada por el Estado haitiano, quien dictó en toda la isla de La Española una serie de leyes como, por ejemplo, la restricción del uso del idioma español.

Hoy, casi dos siglos después de esos conflictos, Haití, desgraciadamente, se encuentra al borde del desastre y en situación de pobreza extrema, debido a la corrupción política que impera en el país, incluso, apoyada por estructuras de intereses económicos de dictadores privados nativos que cuentan con la complicidad de socios expresidentes y empresarios de otras nacionalidades. Este hecho quedó evidenciado en la forma en que fueron administrados los fondos de cooperación internacionales, incluso con infraestructuras reconstruidas en 2010, tras el desastroso terremoto que asoló al pueblo haitiano.

Otras de las causas que han colocado a Haití en esa situación son los continuos desastres naturales, la falta de un gobierno democrático, que se vio afectado por el magnicidio del presidente Jovenel Moise y el poco apoyo que reciben de los organismos y la comunidad internacional que pueden ayudarlo a salir hacia delante.

Haití, en la actualidad, es un Estado fallido porque prácticamente está controlado por bandas armadas que se han dedicado al secuestro de personas de diferentes nacionalidades, norteamericanos, dominicanos, europeos e incluso haitianos. Por ejemplo, en 2021 secuestraron a dos hermanos dominicanos que se encontraban en Haití por asuntos profesionales. Además, También fueron secuestrados el conductor de un camión que transportaba mercancías y 16 norteamericanos. Estas situaciones arrastran a República Dominicana a sufrir las consecuencias de la inestabilidad del pueblo haitiano.

En el mes de agosto de 2022 se produjo un violento enfrentamiento en el lado haitiano de la frontera Republica Dominicana-Haití, que terminó con la destrucción de parte de la infraestructura, varios heridos y un muerto, enfrentamiento del que fueron testigos decenas de ciudadanos dominicanos que sufrieron el miedo del desorden y la violencia que allí se vivió.

El hecho de que la violencia y la corrupción se hayan apoderado de Haití y de que el país se haya convertido en un Estado fallido, está obligando a sus ciudadanos a buscar la manera de llegar a otros países, ya sea por la vía legal o ilegal. Por razones de cercanía, el camino más fácil para ellos es República Dominicana porque solo tienen que pasar la frontera y porque ahí es donde esperan encontrar paz y un futuro, por la economía sólida del país dominicano, la cual les ofrece oportunidades que en Haití son impensables por la violencia y la inestabilidad.

Esta situación recuerda en gran medida lo que ahora está ocurriendo en Ucrania, donde millones de personas están huyendo de la guerra hacia la Unión Europea, o lo que ocurre en Oriente Medio en países como Siria, Irak, Afganistán o Palestina.

Tal como se ha publicado en varios medios internacionales, en España Diario16, Sabemos y otros, la ONU está ahora pidiendo para Haití lo que Luis Abinader lleva años reclamando. El presidente de República Dominicana, ante la situación de violencia, inseguridad y desgobierno que se vive casi de manera sistémica en el país vecino, ha realizado durante años múltiples llamamientos a la comunidad internacional para que intervenga en Haití y vaya en auxilio del pueblo que lo necesita. En el pasado, hubo quien calificó esos llamamientos de alarmistas. Sin embargo, el tiempo le está dando la razón al presidente Abinader.

La defensa de los derechos fundamentales es inherente a la gobernanza de todo Estado democrático. Sin duda, Luis Abinader cumple protegiendo a su pueblo y, como medida para mantener la paz y la seguridad, el mandatario ha confirmado que República Dominicana no activará una intervención militar en Haití. De igual manera, República Dominicana tampoco recibirá más asilo en el país, por lo peligroso que esto pudiera resultar para la estabilidad de la nación dominicana y, como consecuencia, para la paz.

La posición del Presidente Abinader es una cuestión puramente estratégica de defensa hacia la paz en República Dominicana, porque evitaría enfrentamientos que, sin lugar a duda, se podrían producir por la memoria histórica del pueblo dominicano.

Hay que destacar y poner en valor humano que en Republica Dominicana ya vive una cifra significativa de haitianos, que tienen derecho a la sanidad, educación y trabajo, entre otras cuestiones. Esto demuestra el perfil humanitario en favor de ese colectivo que ha sido acogido y aceptado. A esto hay que sumar la consideración por parte del gobierno de Abinader de las situaciones sociales y laborales en las que, en algunos casos, estaban viviendo los haitianos en algunos centros de trabajo, fundamentalmente, de la agricultura y la construcción, dando paso al respeto de sus derechos fundamentales.

También hay que considerar que existen países cercanos que tienen capacidad para acoger a los haitianos que huyen de la violencia, la corrupción y el desgobierno que están provocando desesperación y extrema pobreza. Panamá, Colombia, Estados Unidos o Canadá son algunos de ellos. Lo mismo se podría decir de determinados países europeos, fundamentalmente Francia, a quien le corresponde, más que a ningún otro, por responsabilidad y compensación histórica.

Una muestra de que República Dominicana no puede acoger a todos los haitianos ante una crisis es lo que se está viviendo con la guerra de Ucrania y Rusia. Todos los refugiados que salen de Ucrania se están repartiendo por toda Europa, es decir, no van todos a Polonia por ser el país fronterizo. Asumen la cantidad que pueden social y humanamente aceptar.

En la actualidad, República Dominicana tiene acogido aproximadamente al 10% de la población de Haití, manteniéndolo en términos sociales y con la intervención del presidente Abinader incluso con un nivel humano mucho mas aceptable que en los anteriores gobiernos del PLD, más aun de los de Leonel Fernández, por lo que se podría afirmar que el país dominicano ya ha cumplido sobradamente con su responsabilidad humanitaria de acogida.

El presidente Luis Abinader ha demostrado ser un mandatario que coloca las infraestructuras de las humanidades por encima de las infraestructuras de la economía. Eso también se hace, velando por los derechos fundamentales del pueblo dominicano y su diáspora.

Por esta razón, los constantes llamamientos a que la comunidad internacional intervenga en Haití para que el país pueda salir del desgobierno, la violencia y la corrupción que lo asola le convierten en un serio candidato al próximo Premio Nobel de la Paz. Este año, evidentemente, la situación en Ucrania ha hecho que el Comité Noruego del Nobel se lo concediera al activista político bielorruso Ales Bialiatski, la organización rusa de derechos humanos Memorial y la organización ucraniana de derechos humanos Centro para las Libertades Civiles.

Sin embargo, de cara a la próxima concesión, la lucha internacional de Luis Abinader por una solución para Haití confluye perfectamente con el perfil que Alfred Nobel determinó en su testamento: «La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyo interés se distribuirá cada año en forma de premios entre aquellos que durante el año precedente hayan trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y para la celebración o promoción de procesos de paz. El premio […] para el defensor de la paz [será concedido] por un comité formado por cinco personas elegidas por el Storting noruego. Es mi expreso deseo que, al otorgar estos premios, no se tenga en consideración la nacionalidad de los candidatos, sino que sean los más merecedores los que reciban el premio».

Abinader podría haber ordenado una serie de medidas que dejaran a su suerte al pueblo haitiano, implementando políticas de represión a la inmigración a través de una violencia institucional que no respetara los derechos humanos. Sin embargo, no lo ha hecho así porque, como dijo Gandhi, «los medios violentos nos darán una libertad violenta».

En cada foro internacional en que ha participado, en cada visita de Estado que ha realizado, Luis Abinader ha reclamado a la comunidad internacional su intervención para solucionar la gravísima situación de violencia, desgobierno y corrupción de Haití. Luis Abinader está luchando por la paz y la prosperidad del pueblo haitiano con más ahínco que sus propios dirigentes. Para el presidente dominicano es inconcebible ver cómo miles de familias mueren de hambre o son asesinadas por las bandas criminales que gobiernan el país.

Abinader no puede consentir, su conciencia humanista no se lo permite, que el resto del mundo permita lo que está permitiendo en Haití. Aleksandr Solzhenitsyn afirmó que «la violencia sólo puede ser disimulada por una mentira y la mentira sólo puede ser mantenida por la violencia». Luis Abinader no está dispuesto a que esto sea así y seguirá luchando para una solución para Haití basada en el respeto absoluto de los derechos fundamentales de un pueblo que lleva sufriendo demasiado tiempo las consecuencias de un desgobierno que, tal vez, esté permitido por fuerzas poderosas que viven en palacios de mármol. Y en Oslo, la voz de Abinader, vía la comunicación internacional de su transparencia como presidente, en el mundo, ya le están escuchando.

https://diario16.com/luis-abinader-firme-candidato-a-ser-el-proximo-premio-nobel-de-la-paz-por-su-humanidad-con-haiti/

lunes, 11 de octubre de 2021

Otorgan el Nobel a tres economistas por sus contribuciones a la economía laboral y las relaciones causales

Otorgan el Nobel a tres economistas por sus contribuciones a la economía laboral y las relaciones causales
Otorgan el Nobel a tres economistas por sus contribuciones a la economía laboral y las relaciones causales
Publicado: 11 oct 2021 10:11 GMT
Los galardonados de este año son David Card, Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens.

La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha anunciado este lunes que el Premio Nobel de Economía de 2021 ha recaído en el economista canadiense David Card, el estadounidense Joshua D. Angrist y el neerlandés-estadounidense Guido W. Imbens.
Card, que se lleva la mitad del premio, ha sido destacado "por sus contribuciones empíricas a la economía del trabajo", mientras que a Angrist e Imbens, que se reparten la otra mitad, se les reconocen "sus contribuciones metodológicas al análisis de las relaciones causales".
Según la academia, los tres galardonados han aportado "nuevos conocimientos sobre el mercado laboral y han mostrado qué conclusiones sobre causas y efectos pueden extraerse de los experimentos naturales". La institución sueca subraya, asimismo, que "su enfoque se ha extendido a otros campos y ha revolucionado la investigación empírica".
Card, que es profesor de Economía en la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.), analizó a través de experimentos naturales los efectos en el mercado laboral de los salarios mínimos, la inmigración y la educación, demostrando, entre otras cosas, que el aumento del salario mínimo no conduce necesariamente a la disminución de puestos de trabajo, o que los recursos de los colegios son mucho más importantes para el futuro éxito de los estudiantes de lo que se pensaba.
Por su parte, Angrist y Guido, del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de la Universidad de Stanford, respectivamente, resolvieron el problema metodológico para interpretar los datos de los experimentos naturales, demostrando cómo se pueden sacar conclusiones precisas sobre la causa y el efecto.
https://actualidad.rt.com/actualidad/406730-premio-nobel-economia

The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2021

David Card

Ill. Niklas Elmehed © Nobel Prize Outreach.

Prize share: 1/2

Joshua Angrist

Ill. Niklas Elmehed © Nobel Prize Outreach.

Prize share: 1/4

Guido Imbens

Ill. Niklas Elmehed © Nobel Prize Outreach.

Prize share: 1/4

The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2021 was divided, one half awarded to David Card "for his empirical contributions to labour economics", the other half jointly to Joshua D. Angrist and Guido W. Imbens "for their methodological contributions to the analysis of causal relationships."

To cite this section
MLA style: The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2021. NobelPrize.org. Nobel Prize Outreach AB 2021. Mon. 11 Oct 2021. <https://www.nobelprize.org/prizes/economic-sciences/2021/summary/>


.@paulkrugman 
Algunas reflexiones sobre el Nobel de economía de hoy, que por supuesto fue muy merecido (y es realmente trágico que Alan Krueger no pueda compartirlo, como seguramente lo habría hecho) 1 / HILO... https://twitter.com/paulkrugman/status/1447555249129000963?s=20
A few thoughts on today's economics Nobel, which was of course richly deserved (and it's truly tragic that Alan Krueger isn't able to share in it, as he surely would have) 1/

jueves, 7 de octubre de 2021

Nobel de Literatura 2021 para novelista tanzano, refugiado en Reino Unido, Abdulrazak Gurnah, "por su comprensión inflexible y compasiva de los efectos del colonialismo."; conmovedora su descripción

CULTURA

Nobel de Literatura 2021 para novelista tanzano Abdulrazak Gurnah

El Nobel de Literatura 2021 es para el novelista tanzano, basado en Reino Unido, Abdulrazak Gurnah, "por su comprensdión inflexible y compasiva de los efectos del colonialismo."

Nacido en Zanzíbar en 1948, Gurnah se instaló en Inglaterra a finales de los años sesenta.

Nacido en Zanzíbar en 1948, Gurnah se instaló en Inglaterra a finales de los años sesenta.

Abdulrazak Gurnah, novelista tanzano basado en Reino Unido, recibió el Nobel de Literatura 2021 "por su comprensión inflexible y compasiva de los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados en el abismo entre culturas y continentes", anunció la Academia Sueca, que otorga el premio, con un valor de 10 millones de coronas suecas (1,14 millones de dólares).

Nacido en Zanzíbar en 1948, Gurnah se instaló en Inglaterra a finales de los años sesenta y es autor de novelas como "Memory of Departure", "Pilgrims Way", "Dottie", "Paradise", "Admiring Silence" o "By the Sea". 

Más allá del dinero y el prestigio del premio, el Nobel de literatura genera una gran cantidad de atención para el autor ganador, a menudo estimulando las ventas de libros y presentando a los ganadores menos conocidos a un público internacional más amplio.

Los ganadores anteriores han sido principalmente novelistas como Ernest Hemingway, Gabriel García Márquez y Toni Morrison, poetas como Pablo Neruda, Joseph Brodsky y Rabindranath Tagore, o dramaturgos como Harold Pinter y Eugene O'Neill.

Pero otros escritores también han ganado por trabajos que incluyen ficción corta, historia, ensayos, biografía o periodismo. Winston Churchill ganó por sus memorias, Bertrand Russell por su filosofía y Bob Dylan por sus letras. El premio del año pasado fue ganado por la poeta estadounidense Louise Gluck.

El Nobel de Literatura tiene un valor de 10 millones de coronas suecas (1,14 millones de dólares).

El Nobel de Literatura tiene un valor de 10 millones de coronas suecas (1,14 millones de dólares).

Promesa de mayor diversidad geográfica

Círculos literarios en Estocolmo y alrededor del mundo especularon intensamente este 2021 sobre el anuncio. Los 18 miembros de la Academia Sueca son conocidos por sus métodos sigilosos, dignos de una novela de espías, para evitar que se filtren pistas, usando códigos para los autores y portadas falsas para esconder lo que están leyendo.

Con un palmarés copado mayoritariamente de hombres occidentales en sus 120 años de existencia y pese a su reciente compromiso de hacer más diverso el prestigioso laurel, el perfil del típico premiado es fácil de definir: masculino, de un país occidental, generalmente de Europa, a veces un poco oscuro, y que escribe o ha sido traducido a un idioma que puede ser leído por la Academia.

De los 117 laureados en literatura desde que el premio se instauró en 1901, 95 han sido europeos o norteamericanos, equivalente a 80% del total. Francia acumula 15 galardonados, más que cualquier otro país. Además, 101 hombres lo han ganado, frente a solo 16 mujeres.

La Academia insiste en que sus laureados son escogidos por sus méritos literarios y que no toma en cuenta la nacionalidad. Pero tras el escándalo #MeToo que sacudió a la Academia y obligó a aplazar el premio de 2018 durante un año, el organismo dijo que ajustaría sus criterios para tener mayor diversidad geográfica y de género. "Antes teníamos una perspectiva más eurocéntrica de la literatura, ahora estamos mirando a todo el mundo", dijo en 2019 el jefe del comité Nobel, Anders Olsson.

Meta parcialmente cumplida

Desde entonces, la Academia ha cumplido parcialmente su promesa. Dos mujeres fueron laureadas, la novelista polaca Olga Tokarczuk en 2018, otorgado con un año de atraso, y la poeta estadounidense Louise Gluck en 2020.

Pero en el medio de ellas, el premio de 2019 fue para el austriaco Peter Handke, una opción polémica por su apoyo al expresidente serbio Slobodan Milosevic, quien enfrentaba cargos por genocidio cuando murió en 2006.

La promesa de una mayor diversidad geográfica hasta ahora no se ha cumplido mucho. El novelista chino Mo Yan había sido el último galardonado no europeo o estadounidense, en 2012. Mientras, los críticos aseguran que hay una bandada de escritores talentosos no occidentales de donde escoger.

La Academia suele recibir 200 o 300 nominaciones para finales de enero, que se reducen a cinco para el verano boreal. Los cinco miembros del comité Nobel de la Academia estudian la obra de esos cinco autores antes de someter su elección al pleno de la Academia, que elige un ganador antes del anuncio de octubre. Sus deliberaciones permanecen en secreto por 50 años.

La temporada Nobel continúa el viernes en Oslo con el anuncio del premio de la paz, seguido el lunes con el de economía.

rml (afp, efe, twitter, noticia en desarrollo)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó que más de la mitad de las 110.000 muertes por COVID-19 registradas en Europa eran personas que vivían en residencias para mayores, una "tragedia humana inimaginable". 

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PREMIO NOBEL DE LITERATURA 
Abdulrazak Gurnah gana el Nobel de Literatura por su “conmovedora descripción de los efectos del colonialismo” 
El escritor tanzano, refugiado en el Reino Unido desde finales de los sesenta, se alza con el galardón más importante de las letras universales 
El escritor Abdulrazak Gurnah, en una fotografía de 2017 en el festival literario de Edimburgo.
El escritor Abdulrazak Gurnah, en una fotografía de 2017 en el festival literario de Edimburgo. 
SIMONE PADOVANI/AWAKENING (GETTY IMAGES) 
EL PAÍS Madrid - 07 OCT 2021 - 07:02 AST 2 El novelista tanzano Ab

El novelista tanzano Abdulrazak Gurnah afincado en el Reino Unido es el ganador del Premio Nobel de literatura 2021, según ha anunciado la Academia sueca, “por su conmovedora descripción de los efectos del colonialismo en África”. Nacido en 1948 en Zanzíbar, escribe en lengua inglesa y sus novelas más famosas son Paradise (1994), nominada al Booker Prize y al Whitebread Prize; By the Sea (2001) y Desertion (2005). Su último título, Afterlives, se publicó en 2020. Es el quinto africano que consigue este galardón desde que se instauró en 1901, después de Wole Soyinka (1986), Naguib Mahfouz (1988), Nadine Gordimer (1991) y John Maxwell Coetzee (2003).

El Comité Nobel ha destacado de la obra de Gurnah su “penetración intransigente y compasiva en los efectos del colonialismo y el destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes“. Su obra se aleja de las “descripciones estereotipadas y abre nuestra mirada a un África Oriental culturalmente diversa que es poco conocido en muchas partes del mundo“, ha explicado el jurado.

Nacido en Zanzíbar en 1948, Gurnah se instaló en Reino Unido a finales de los años sesenta tras salir de su país en un momento en que la minoría musulmana estaba siendo perseguida. Había estudiado en la Universidad Bayero Kano en Nigeria y desde allí se trasladó a la Universidad de Kent, donde obtuvo su doctorado en 1982 y donde aún es profesor y director de los estudios de grado en el departamento de inglés. Sus investigaciones se centran en el poscolonialismo, así como el colonialismo especialmente relacionado con África, el Caribe e India.

En español se han publicado tres de sus novelas. La más reciente y todavía disponible es En la orilla (2003), lanzada en España por Poliedro, que narra la historia de dos refugiados africanos en Reino Unido, Saleh Omar y Latif Mahmut, que han dejado atrás Zanzíbar. Las otras dos están descatalogadas, ambas editadas por el desaparecido sello El Aleph: Precario silencio (1998) y Paraíso (1997).

La distinción más importante de las letras universales, dotada con cerca de un millón de euros, recae así en esta edición en un escritor africano, después de que el año pasado fuera concedida a la poeta estadounidense Louise Glück y en 2019 se otorgara a dos autores, la polaca Olga Tokarczuk y el austriaco Peter Handke, tras los escándalos de abusos sexuales y filtraciones que llevaron a aplazar 12 meses la asignación del galardón de 2018.

Gurnah se ha impuesto en la decisión final a otros nombres que sonaban como posibles ganadores, como la francesa Annie Ernaux, el keniano Ngũgĩ wa Thiong’o, el japonés Haruki Murakami, el surcoreano Ko Un, la guadalupeña Maryse Condé o la china Can Xue. Otros autores que siempre suelen figurar como favoritos son Don Delillo, Salman Rushdie, Adonis, Jon Fosse, Mircea Cărtărescu, Hilary Mantel y Margaret Atwood. El único español en la lista de favoritos este año era Javier Marías.

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