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lunes, 11 de noviembre de 2019

La coyuntura, Estado y desarrollo / Manuel Salazar

¡En esta esquina...!
La coyuntura, Estado y desarrollo
Manuel Salazar | 11 de noviembre de 2019 | 12:05 am
En Chile y muchos otros países de América Latina,  los pueblos se han rebelado contra  el  neoliberalismo,  y el mercado, convertido por esa doctrina en  principal ordenador de la sociedad, quitándole gran parte de ese papel  al Estado.  Las masas populares han tomado las calles reclamando el fin de esas políticas que desde los años de 1980   han generado crecimiento de la economía, y al mismo tiempo han incrementado la pobreza.
Se ha roto la vitrina neoliberal que durante muchos años fue Chile. Porque tocó límite  la paradoja en que la riqueza aumenta  a condición de crecer la pobreza.  Es la esencia del neoliberalismo cualquiera que sea la vertiente desde la  que se lo observe.
Y más, es el cuestionamiento al  crecimiento económico como fin en si mismo.
La República Dominicana,  no escapa a esta paradoja, porque es  el mejor ejemplo  de que el crecimiento económico como fin,  es consustancial a la pobreza. Esta pervive incluso con afecciones de hambre en un millón de personas, como recientemente  ha señalado la FAO; a pesar de 60 años consecutivos de un PIB cada vez más grande.
Este es un  tema importante que debe encontrar un lugar en el debate  de la coyuntura  que deberá desembocar en las elecciones del próximo año.
¿Crecimiento o desarrollo?  Es la pregunta obligada a la cual responder.  Desde luego que teniendo en cuenta que el segundo necesita del primero.  La riqueza nacional debe crecer para que haya qué redistribuir. El asunto es garantizar el crecimiento,  pero que sus resultados tengan un impacto positivo en el bienestar material, la seguridad,  la cultura general del pueblo, y en la renovación de las bases productivas del país.
Y en este asunto, hay que ir más allá del simple mejorar la política de «caridad pública»,  con la  que mediante bonos diversos el actual gobierno trata de mitigar los efectos negativos del modelo centrado en el  crecimiento.  Esto hay que superarlo. No remendarlo.
El debate que  subyace, y que  sale a flote en esos países donde se dan grandes manifestaciones populares,  y que en Argentina,  por ejemplo, se ha expresado recientemente en las urnas con la derrota al presidente neoliberal  Mauricio  Macri,  gira en torno a si el Estado volverá a jugar un papel fundamental, o por lo menos importante, en el desenvolvimiento de la economía,  en procura del desarrollo.
Interpretando esta necesidad desde la perspectiva académica,  la Escuela de Economía de la UASD está planteando la importancia de volver a poner en primer plano el tema del desarrollo,  y así está ocurriendo en muchas universidades en América Latina.
El país político debiera hacer lo propio y  valorar  con  énfasis principal que, de entrada,  el gasto público debe  ser productivo y social;  contribuir al crecimiento económico, y a  producir bienes y servicios  que no entran en la lógica costo – ingresos- beneficios del sector privado;  generar empleos bien remunerados; invertir en educación, salud, seguridad social y ciudadana y  viviendas, que, al tiempo que  comporten  calidad  inclusiva,  también contribuyan a ampliar el mercado interno.
La política económica,  debería ser una diversidad de líneas  e   instrumentos en busca del desarrollo,  y no  reducirse a la monetaria,  que es la dominante y única,  supeditada al propósito del crecimiento económico.
En esta perspectiva podrían desarrollarse competencias y complementariedades entre lo público y lo privado, de beneficios mutuos, y especialmente para el pueblo.
A como se ven las cosas hoy, es muy posible que en el 2020 haya un cambio de partido/gobierno,  y sería una buena ocasión para que como parte de lo nuevo,  entre a la política pública esta visión Estado/crecimiento/desarrollo.
https://acento.com.do/2019/opinion/8749141-la-coyuntura-estado-y-desarrollo/

lunes, 5 de agosto de 2019

Es vital entender el significado del PLD en el gobierno | por Manuel Salazar

Es vital entender el significado del PLD en el gobierno |
Manuel Salazar | 5 de agosto de 2019 |
Manuel SalazarSi no se entiende el significado del PLD en el  gobierno,  será difícil asumir a conciencia la responsabilidad de aportar para desplazarlo  en el 2020.
Preocupa que mucha crítica de opositores al gobierno o al peledeísmo vaya dirigida a las personas relevantes de estos;  lo cual en si no es malo, pero si insuficiente y hasta superficial, porque debería insistirse en el significado histórico de ese partido en el gobierno, en el cual, la crítica a su carácter de “corporación” es una vertiente.
Hay que entender que el PLD como tal,  su discurso, métodos y maneras de hacer política fue asumido por las clases medias, las que en la historia nacional han quitado y puesto gobiernos, como el modelo de sociedad que han querido. Y de hecho, esos sectores han sido siempre referencia fundamental en el desempeño del sistema capitalista en cualquier país.
El PLD ha sido consciente, porque ha tenido la fortaleza intelectual suficiente para eso, de que un partido es una expresión simbólica del proyecto de sociedad que quiere construir. Es un modelo simplificado de sociedad. Por eso se erigió desde un principio como proyecto de la clase media, elaboró un discurso político, se comportó de tal manera que pudiera ser atractivo a ese sector, y construyó sus bases sociales principales en el mismo.
El orden,  la unidad, la eficiencia en todo lo que se propuso desde que surgió, hasta en la realización de sus mítines y marchas, fueron un recurso de propaganda, en la búsqueda de atraer las clases medias.
El PLD no es un partido fascista. No lo es en su esencia. Pero cuando se estudian experiencias del surgimiento y desarrollo de modelos fascistas, se encuentran elementos que aparecen en el desarrollo y la práctica del PLD: 1.- el asiento en principio en la clase media, basado en el miedo de esta a desaparecer, o caer a la condición de clase baja, destruida por el poder de la oligarquía; 2.- la condición de “puros”, casi semidioses, con la que se asumieron sus lideres y cuadros, y 3.- en sus años últimos, especialmente desde que es poder, su antihaitianismo, como un componente garante de la defensa de la unidad nacional y de convocatoria a los sentimientos de rechazo y competencia de los sectores más empobrecidos de la sociedad contra los haitianos.
Es el caso de un partido pensado para el poder, como proyecto de sociedad. Planificó su llegada al poder, y en todo el proceso de su desarrollo, se ganó a sindicalistas e intelectuales de izquierda; se propuso y trabajó con consecuencia trasvasar a sus filas las fuerzas sociales del neotrujillismo, y lo logró con el Frente Patriótico en 1996. Nada al azar. Ha dispuesto de un cuerpo de ideas como “la Dictadura con respaldo popular”, “el Pentagonismo, sustituto del imperialismo”, “el papel de la pequeña burguesía en la historia”, que, aunque las ha degenerado de la visión de su autor, les han proporcionado una guía general.
Aunque se ha masificado, es un partido de Sargentos Políticos, todos los cuales están bien establecidos económicamente y tienen a manos los resortes mediante los cuales mueven masas de votantes.
Controla el Estado. No solo al gobierno. Y sus valores los ha convertido en valores dominantes en capas de la sociedad. Hoy es un poder económico. Controla todas las instituciones del Estado. Mantiene cautivas a casi tres millones de personas en la nómina pública. Ha logrado ser reconocido como partido progresista y hasta de izquierda por foros internacionales de esas corrientes; sacó al peñagomismo de la Internacional Socialista y se agenció un lugar de respeto en la COPPAL, espacios donde el hoy PRM era la referencia.
Cayó el régimen trujillista del partido único hace 58 años, y el PLD ha devenido en sustituto, sin los crímenes ni las formas de represión absoluta de aquel, pero con unos métodos eficientes y eficaces que le garantizan ser poder.
No debe haber dudas de ningún tipo, el PLD es el principal garante de que perviva en el país el régimen centralizado que debió morir con Trujillo, y cuya superación se viene planteando desde los tiempos del programa planteado por los gloriosos patriotas del 14 y 20 de junio de 1959.
En este momento está afectado de una fisura en sus filas por la lucha entre sus dos grandes jefes, y es la oportunidad más significativa para que pueda ser derrotado en el 2020, y este hecho abra la posibilidad a cambios democráticos.
Contra esta posibilidad, dicho en otros términos, en favor de la pervivencia del PLD en el poder, atentan cuatro actitudes políticas, cuáles son, las siguientes:
La primera primero, es la pretensión, al menos eso dice su práctica, de la principal fuerza opositora, de que por inercia ganará los resultados del conflicto interno del PLD; y de no proponer nada que exprese que irá más allá de quitar aquel para ponerse en su lugar. Conducta que, además, aleja a quienes quieren hacer parte de un esfuerzo conjunto para desplazar al PLD, pero reclaman unas propuestas políticas de verdadero cambio.
La segunda primero, es la intención de proponer unas reformas constitucionales que, a fin de cuentas, solo darán aliento de vida al Danilismo, uno de los factores principales de la problemática nacional. Conducta que también anima a la desconfianza a quienes quisieran unir fuerzas para derrotar al PLD.
La primera segundo, es la proverbial actitud tangente de quienes se resisten a unir fuerzas para derrotar al PLD.
La segunda segundo, es la extraña actitud de convertir al PRM en el blanco principal, olvidando la enseñanza de Maximiliano Gómez “El Moreno”, según la cual “los gobiernos de turno son la expresión concreta de la dominación oligárquico- imperialista”.
La en curso, es una coyuntura en formación, y que requiere del análisis concreto, de búsqueda del aspecto principal de la contradicción a resolver que, en nuestra opinión, se centra en caracterizar al PLD-Gobierno, y sacar las conclusiones adecuadas.
https://acento.com.do/2019/opinion/8712621-es-vital-entender-el-significado-del-pld-en-el-gobierno/
Manuel Salazar
¡En esta esquina...!
Doctorado en Gobierno y Políticas Públicas; Maestría en Gobierno y Desarrollo Local; Economista. Secretario General del Partido Comunista del Trabajo (PCT). Ex Secretario General del FEFLAS y de la Federación de Estudiantes Dominicanos.

viernes, 5 de julio de 2019

Marcha Verde sigue viva en el Cibao, no en la capital, Manuel Salazar explicar los motivos

Foto: Emil Socías/Acento.com.do/Manuel Salazar.os de Acento.com.do 
Marcha Verde sigue viva en el Cibao, no en la capital, Manuel Salazar explicar los motivos
Servici

 | 5 de julio de 2019 | 10:40 am
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El movimiento Marcha Verde se disminuyó en la capital, pero se mantiene vivo y firme en el Cibao, debido a los errores cometidos por una parte de los dirigentes en el Distrito Nacional.
Dijo que, contrario a la disposición de los dirigentes del Cibao, que se han mantenido en una comunicación horizontal permanente con todos los sectores sociales que participan de Marcha Verde, en la capital y zonas aledañas el liderazgo quiso radicalizar el movimiento hacia sus propios propósitos políticos, unos hacia un tremendismo izquierdista que pedía la caída inmediata del Gobierno, y otros para sus proyectos electorales.
«Precipitación para la derecha, precipitación para la izquierda. Marcha Verde tuvo éxito porque se unió en una consigna, fin de la corrupción y de la impunidad, no otra», precisó Salazar.
Explicó que incluso Lenin orientó a sus seguidores, antes de la revolución de octubre, durante las grandes marchas obreras, en febrero de 1917, a mantenerse en protestas y luchas pacíficas, y en el proceso ir paulatinamente radicalizando los reclamos.
«Aquí no. Aquí, a tres días, desde cuando se dio la primer marcha, había cuatro o cinco mentalidades que entendía que la revolución ya estaba a la vuelta de la esquina, y que había que plantearse la consigna de abajo el gobierno. Creo que es inmadurez política, creo que es la enfermedad infantil del izquierdismo. Pero también había propósitos hacia la derecha, en el supuesto en que participar en las elecciones sea una posición de derecha», precisó.
Contra la reelección y contra el PLD
En otro aspecto, Manuel Salazar dijo que el PCT se opone a la reelección, porque sería negativo para la población.
Indicó que asumen esa posición, aunque se le quiera vincular a la posición del expresidente Leonel Fernández.
A juicio de Manuel Salazar, el PLD está al borde de la derrota. «Solo falta el sepulturero», expresó. «El sepulterero ha de ser el PRM junto a otros partidos políticos, con una propuesta que encante al pueblo dominicano».
https://acento.com.do/2019/video/videos/8701954-marcha-verde-sigue-viva-en-el-cibao-no-en-la-capital-manuel-salazar-explicar-los-motivos/

El 14 de Julio, vamos todos a la Gran Marcha Verde del Cibao por el #FindelaImpunidad El #CibaoMarcha #CorruptosTiemblan

martes, 12 de febrero de 2019

La unidad: ¿Entre la República y los Egos? | Por Manuel Salazar

La unidad: ¿Entre la República y los Egos?
Por: Manuel Salazar 
“El mismo diablo apelará a las Sagradas Escrituras si estas van bien a sus propósitos”. William Shakespeare.
Por cómo  han sido, y como se ven las cosas ahora,  en busca de cambios democráticos,  o por lo menos de una nueva ambientación política en el país, me pregunto,  y sé que otros se preguntan: ¿qué clase de gente es  la  de los políticos de izquierda y del progresismo;  qué nos anima a participar en la política; somos gente sin conocimiento y sin sentido de la historia, ni de  las categorías de análisis de la política;  es la República, o es  el Ego el espacio principal en que actuamos?
Las preguntas son objetivas.
En este momento, cuento que hay  en el país 73 grupos, y hasta confraternidades sin una síntesis mínima de un pensamiento o una plataforma de principios y propósitos,  que actúan como proyecto político; además de movimientos y partidos, que hacen parte del litoral progresista y de izquierda.
En los últimos 25 años se ha movido en América Latina  una tercera ola de cambios progresistas, marcada por el inicio de la revolución bolivariana en Venezuela,  y no ha tenido una expresión mínima en República Dominicana.
Pero hubo dos olas anteriores,  la de los años de 1950 que tuvo su más alta expresión en el triunfo de la revolución en Cuba; y la segunda, en los años de 1970, en la que triunfó la revolución sandinista,  y avanzó bastante en El Salvador.
Aquí, apenas ha habido  un tenue avance, muy fugaz, de democracia electoral, cuando el Dr. César Estrella Sahdalá presidió  la  Junta Central Electoral, entre 1994- 97, que por lo menos redujo el peligro del fraude electoral.  Pero todo eso ha vuelto atrás.
Seguimos cantando las glorias de los revolucionarios de 1949, 1959, 1963, 1965, 1972 y 1973; sin hacer en cada circunstancia lo que corresponde hacer para mover el país hacia delante.
Hemos desperdiciado muchas posibilidades de avances. En las elecciones de 1962, las primeras tras la caída de la dictadura de Trujillo, hubo una buena posibilidad de avanzar, pero entonces la izquierda más relevante del momento llamó a no votar.  En 1978, se presentó la oportunidad de pactar un acuerdo de cambios democráticos, pero algunos le hicieron el juego a Balaguer contra el PRD de entonces; otros llamamos a no votar, y unos poquísimos tuvieron el buen juicio de por lo menos insertarse en la corriente del cambio por donde iba casi todo el pueblo. En 1994 y 1996, cuando había la oportunidad de una inflexión en el rumbo político, una parte significativa del progresismo favoreció la pervivencia política y social del neotrujillismo, apoyando al Frente Patriótico (PLD y el Partido Reformista Social Cristiano), contra el Dr. Peña Gómez.
Estos dislates de parte del progresismo y la izquierda siguen; ahora también,  en   la coyuntura electoral  que se está configurando,  en la que cualquier iniciado en política,  puede concluir en que es imposible que con el PLD  en el poder  haya cambios democráticos; por lo que, si se reclaman esos cambios,  hay que derrotar ese partido,  y para eso es vital  unir a muchos opositores, dada su hegemonía  en el Estado,  y por esto, hegemónico  también en la sociedad.
¿Qué es lo que pasa con esto último, y puede que con todo lo anterior?
Entre otras, me parece una incongruencia de algún  político (la Real Academia de la Lengua establece que así debe decirse sea varón o hembra), que se autocalifica “alternativo”(varón o hembra), y amparado  en ese adjetivo,  rechaza una alianza amplía para derrotar al PLD en el  2020,  y hasta descalifica a los que somos partidarios de la misma, aunque muchos de estos partidarios no hayamos sido, no somos, ni seremos empleados a ningún nivel de gobierno alguno, a menos que este sea el resultado de una revolución popular. Y menos de lo que resultó del Frente Patriótico con el neotrujillismo.
¿Son alternativos? ¿A quién? ¿Al PRM, como siempre lo fueron al Peñagomismo? ¿O a qué?
Uno, que como es mi caso, se pretende marxista- leninista, debiera apelar al análisis de clase para explicar estas conductas, y de verdad se puede desde esta racionalidad teórica, si reconocemos que el nuestro es un país dominado por la pequeña burguesía, “ruidosa y arribista”, como la calificó Carlos Marx.
Pero no debemos descartar otra perspectiva de análisis, la del Ego, del débil principalmente; concebido por Inmanuel Kant como “una entidad”. Que distorsiona la realidad, y en su falta de sencillez y cargado de soberbia, la acomoda a su propia visión, convirtiéndola “en ilusión y fantasía”.
El ego es dimensión de lo personal, de lo privado; pero una vez los egos se involucran en el partidismo político, pasan a la esfera de lo público, a la cuestión de la República, en el caso de nuestro país, donde no hay una Monarquía como forma del Estado, aunque haya quienes con actitudes de monarcas.
Es de reflexionar con seriedad, cuánto influye el Ego en los asuntos de la República; el débil principalmente; con una necesidad extrema de ser reconocido o reconocida. Y cómo obstruye procesos, si es que estos no llevan agua a la “entidad” que es su Yo.
A menos que no atribuyamos todo a nuestra condición tropical.

martes, 8 de enero de 2019

Por un polo virtuoso | por Manuel Salazar

Por un polo virtuoso

Manuel Salazar - 7 de enero de 2019
Manuel Salazar+
No es negativo que cada partido de la oposición se tome un tiempo para proponerse crecer sus fuerzas, ganar la primacía en las preferencias electorales y encabezar la posible Coalición Opositora que pueda derrotar al PLD en el 2020. Es legítimo.
Es un hecho de la realidad la existencia de 27 partidos y nueve movimientos con registro de la Junta Central Electoral y faltaría pasar cuenta a otros 70 grupos más que, en dimensiones distintas, hacen política.
Este es un hecho que tenemos que asumir. En los años de 1970, en la izquierda y el progresismo atribuíamos algo como esto a un trabajo disociador de la CIA, y puede que todavía haya algo de esto; pero no es lo fundamental. Esa diversidad es expresión de nuestro Ser nacional y de la sociedad que se ha configurado con la imposición del mercado en la vida nacional, y la desaparición de las voluntades políticas trascendentes que dominaron el régimen político desde 1962 hasta los años de 1990 (Bosch, Peña Gómez y Balaguer).
Así que, si queremos trabajar la unidad hacia un propósito táctico de cambiar el gobierno del PLD en el 2020 y abrir así las compuertas a cambios democráticos en el régimen político, entonces tenemos que hacer la carpintería con los dispuestos en esa diversidad a ser parte de ese esfuerzo.
Porque también demos por establecido que hay personalidades, que no sus partidos, unidos por miles de hilos al “stabilishment”, estén o no en el poder fáctico, a los que la derrota del PLD no es cuestión prioritaria.
Comunidad de propósitos inmediatos, vocación realmente democrática, flexibilidad táctica, imaginación política y atreverse a recorrer caminos nuevos, son los requerimientos en esta realidad y momento para hacer posible una Alianza Amplía Opositora.
Lo que se acostumbra en el país en materia de alianzas,  es hacer unos acuerdos en el que los programas políticos no pasan de una declaración para las apariencias, y la fuerza que las encabeza hace unas concesiones en materia de candidaturas al congreso y los ayuntamientos, después de muchas protestas y  discusiones , e incluso de vencer  “sublevaciones”, reales algunas, ficticias, otras,  de aquellos que en todos los  sectores participantes ven afectadas sus aspiraciones por las concertaciones.
En esas concertaciones,  viciosas,  es normal que queden insatisfacciones que se transfieren como peso muerto a las campañas electorales y a la misma unidad de los partidos concernidos.
A los fines de la alianza deseada habría  que sacar provecho, convertir en algo virtuoso, la diversidad de partidos y la vocación legítima de cada uno de estos, a postular lo propio.
Si cada uno crece sus fuerzas,  estaría en mejores condiciones de aportar ideas programáticas, cuadros políticos y técnicos a la unidad, y votos por supuesto.
Lo negativo sería que cada uno,  o pactos entre partes del conjunto,  se propusieran  actuar hacia su propio fin, y a la larga terminen  restando votos a la posibilidad de derrotar al PLD, y este siga en el poder no porque haya ganado,  sino porque la oposición se haya auto derrotado.
Un polo virtuoso sería el que cada partido de la oposición corra un trecho durante un tiempo prudente en su propio carril; asuma el discurso de la unidad amplia opositora para derrotar al PLD,  que de hecho proporciona un auditorio mayoritario, toda vez que la mayoría del pueblo simpatiza con esa idea. Marcharía así en el mismo sentido que los demás, hacia el mismo objetivo; y sería la realidad construida con su propio esfuerzo la que le diga el lugar que ocupará en la Coalición y en el gobierno que de esta resulte.
Estas serían una especie de primarias efectivas, en las que el pueblo es el que da el posicionamiento.
Manuel Jiménez, candidato a alcalde por el Frente Amplio y otros partidos y movimientos en el Municipio Santo Domingo Este, ha formulado una ingeniosa propuesta para concertar la unidad en torno a su candidatura, que consiste precisamente en que cada quien ocuparía un lugar en función de su desempeño expresado en la práctica.
Si como han dicho todos los partidos opositores, “nadie le gana solo al PLD”, lo consecuente con esa posición es buscar la manera de entendimientos con otras fuerzas.
Nadie tiene que declinar a destiempo sus legítimas aspiraciones. Baste conque se asuma parte de un mismo polo, haga una carrera en su propio carril, y en el momento adecuado haga parte de la concertación en función de lo que haya acumulado.
Por ahora, cada quien en lo suyo, y todos a una en la oposición al blanco principal, que es el PLD.
https://acento.com.do/2019/opinion/8639862-por-un-polo-virtuoso/
Manuel Salazar
¡En esta esquina...!
Doctorado en Gobierno y Políticas Públicas; Maestría en Gobierno y Desarrollo Local; Economista. Secretario General del Partido Comunista del Trabajo (PCT). Ex Secretario General del FEFLAS y de la Federación de Estudiantes Dominicanos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Algo más que Juan Hubieres y Fenatrano | Por Manuel Salazar

30 de noviembre de 2018
Algo más que Juan Hubieres y Fenatrano
Por Manuel Salazar

El Gran Santo Domingo, Santo Domingo, DN 30 de nov. de 2018.- La oligarquía criolla, su gobierno,  medios y alcahuetes, no cesan los ataques contra Juan Hubieres y FENATRANO, amparados en el discurso de querer  "romper el monopolio del transporte" “.
Esta es la excusa, falsa por cierto, porque en el transporte de pasajeros no existe tal monopolio,  toda vez que en el sector concurren diversos sectores e intereses.
El propósito de fondo de esos ataques tiene dos vertientes:
1.-  Acaparar ese sector,  integrarlo a su dominio económico,  y continuar el proceso de concentración de la propiedad económica.  Como han ido arrinconando al comercio detallista,  a través de las grandes plazas y megacentros comerciales.
El pez grande sigue en su afán de comerse al chiquito.
El transporte popular público es de lo poquísimo que queda sin ser devorado por el gran capital.
2.- El otro propósito es quitar del medio al “respondon”, el que canta las verdades,  que dice las cosas por su nombre, que llama mafias a quienes controlan todo de mala manera,  y pretenden seguir controlandolo todo.
Juan Hubieres y Fenatrano, es de los pocos que critican, cuestionan, enfrentan, de manera directa a ese poder económico y político. Son un incordio para el Gran capital y su poder político.
Estas son las causas de fondo por las que se le quiere destruir.
Si lograran derrotar el transporte público popular, es cuestión de poco tiempo para que termine el recorrido largo a precios bajos por parte de la gente del pueblo, de los barrios y zonas aledañas a las ciudades.
Una vez los chóferes populares sean desplazados, el Gran capital impondrá sus rutas y  precios.
Así que, estamos ante un desafío para la lucha democrática y popular. No es exclusividad de Juan Hubieres y FENATRANO.  Es un asunto del pueblo.  De la causa nacional y democrática.
Así como defendemos la producción nacional de la voracidad del capital importador y de las empresas multinacionales, así mismo debemos defender el transporte popular.
http://www.elgransantodomingo.com/algo-mas-que-juan-hubieres-y-fenatrano/
EL PAIS/ Rueda de prensa en Fenatrano, se trató sobre el aunmento del pasaje. Juan Hubieres. Hoy Alcides Campos. 13-01-2010
Algo más que #JuanHubieres y #FENATRANO | Por Manuel Salazar
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=215322516035616&id=100026736083571

jueves, 29 de noviembre de 2018

Un Paro significativo | Por: Manuel Salazar

UN PARO SIGNIFICATIVO
Por: Manuel Salazar
27 de noviembre de 2018
La paralización en el día de hoy de la capital y municipios del Gran Santo Domingo,  es evidente y significativa en el transporte, el comercio y servicios como la educación.
La flota fundamental para el movimiento de pasajeros, liderada por FENATRANO y Juan Hubieres,  se paralizó en un 100%.
El transporte controlado por el gobierno y Antonio Marte, ha funcionado; ha andado en las calles a un costo elevado, sin beneficios,  porque muy pocas personas lo han abordado.
Muchos comercios abrieron sus puertas, pero sus ventas han sido exiguas.
El comercio que abrió sus puertas y no vendió,  o vendió el 10 % de lo habitual, fue impactado por el Paro, aunque no lo haya apoyado.
En el Gran Santo Domingo,  la actividad económica efectiva se ha reducido a un 25%, quizás menos.
Esto es lo que cuenta en el balance.
Este es un Paro significativo.
Más,  si se toma en cuenta la diversidad social y económica  de esta región,  dominada por dos polos, la gran empresa y la informalidad, cada una con sus particulares motivos para mantener sus actividades;  y de que políticamente ha sido plaza del  PLD- Gobierno.
Un elemento a destacar es,  que por parte de los convocantes del Paro,  no ha habido una palabra minima, ni mucho menos una acción, para inducir a la violencia y forzar por esta vía  a la paralización a aquellos que no aceptaran la cinvocatoria.
Es claro,  que un 75% de la actividad económica y social del Gran Santo Domingo, se ha paralizado de manera consciente. No por miedo.
Puede decirse entonces,  que esta ha sido una jornada de ejercicio de la conciencia democrática en el Gran Santo Domingo.
El Paro ha sido otro plebiscito,   que señala el rechazo al PLD- Gobierno, en una de sus plazas fundamentales.
La lucha sigue. Crece el ambiente de cambio.

martes, 13 de noviembre de 2018

Lo que faltaba en el debate nacional amplio | por Manuel Salazar

Lo que faltaba en el debate nacional amplio

Manuel Salazar - 12 de noviembre de 2018 - 12:09 am 
Manuel SalazarSe puede diferir de Juan Hubieres, y hasta rechazarlo.
No debería extrañar desde una visión de tolerancia a lo diferente, y porque, políticos de la estatura del profesor Juan Bosch y el Dr. Peña Gómez, tuvieron siempre una alta tasa de rechazo por sus posiciones políticas distantes con el conservadurismo.
Pero en lo adelante, a Juan Hubieres se le debería aceptar,  y por supuesto,  rechazar incluyendo desde luego a una parte de la izquierda,  a partir de que él  ha decidido entrar al debate de la coyuntura con propuestas que él mismo ha señalado como “de rompimiento” con el discurso político  predominante que ha mantenido la vida política del país en un círculo vicioso desde 1962 hasta hoy. A pesar de que todos los partidos mayoritarios han pasado por el gobierno.
En 56 años no se ha cuestionado la esencia del régimen político, económico y social que hace que la ”democracia dominicana” sea apenas de “electores”, víctimas las más de las veces de fraudes electorales; sin justicia social, excluyente de las mayorías y que, aunque genera crecimiento económico,  también genera pobreza creciente.
Pocas veces, o de una manera tangencial, se cuestiona la causa de que 60 años consecutivos de crecimiento de la riqueza en el país, paradójicamente mantiene y crece la pobreza de las mayorías.
Igual, no se le ha querido meter el diente a la relación directa desde que Trujillo cogió el poder hasta hoy, entre la concentración de la propiedad económica y la centralización del poder político; es decir, de la economía en pocas manos y un régimen político que le corresponde en consecuencia.
Juan Hubieres dice que expresa lo que faltaba en el debate nacional, y son las propuestas de lo popular y de izquierda, y con estas se propone aportar a la unidad para una salida del PLD del gobierno.
Terminar con el imperio del mercado, como política del neoliberalismo que lo ha impuesto como el organizador de la vida económica y social en detrimento de la sociedad;  recuperar un lugar para  lo público en todas sus dimensiones, incluyendo la empresarial; en armonía con otras formas de propiedad, como la privada y la cooperativa,  y  devolver la prioridad al bienestar general de la gente, es una propuesta de las tantas que Juan Hubieres considera,  que sólo una postura de izquierda como la que milita plantea con claridad meridiana.
Diversificar la propiedad económica, impulsando una verdadera democratización en la economía, dando importancia a las pymes, y garantizando  que este hecho impacte democratizando el régimen político.
Se trata de garantizar la democratización del país, reduciendo  la concentración de la propiedad económica ,  sin que esto implique eliminar la propiedad privada,  y estableciendo el régimen político democrático  correspondiente.
Parte esencial de esa visión es la de garantizar salarios dignos;  el derecho de los trabajadores a tener sindicatos; así como democratizar el crédito bancario y la inversión pública y privada,  haciendo partícipes a todos los municipios y sectores sociales y económicos.
Con Juan Hubieres está planteada la perspectiva formulada hace décadas por el presidente chino Mao Tse tung, de que ”se abran cien flores y cien escuelas del pensamiento”, y   del debate abierto surja la plataforma programática,  que una a la diversidad político y social de la oposición que pueda garantizar el cambio de gobierno  y una transición democrática.
https://acento.com.do/2018/opinion/8623661-lo-faltaba-debate-nacional-amplio/

martes, 25 de septiembre de 2018

OPINION | La cuestión principal: derrotar al PLD y echar abajo al régimen | Manuel Salazar | ¡En esta esquina...!

La cuestión principal: derrotar al PLD y echar abajo al régimen

Manuel Salazar - 23 de septiembre de 2018 - 12:09 am -
Manuel SalazarHace tiempo concluí en que la izquierda, los demócratas y el progresismo, debían valorar la importancia histórica de cada coyuntura electoral y tomar posición de acuerdo a esa valoración; porque, al menos en la República Dominicana, desde 1962 hasta hoy las elecciones han tenido importancias distintas.
En general, todas han sido el mecanismo de acceso al poder de las clases dominantes, pero hay particularidades concretas en algunas,
que han debido ser analizadas como recomendaba Lenin, haciendo” el análisis concreto de la situación concreta”.
Las de 1962, 1978, 1996, fueron elecciones que planteaban la posibilidad de un punto de inflexión en el proceso democrático.  En las primeras, también primeras tras la caída de la dictadura de Trujillo, el pueblo quería votar, buscaba la mediación política para hacerlo; se definiría el rumbo de la transición democrática, y la Izquierda con Manolo y el 14 de junio estaban bien habilitados para incidir.
En las de 1978, el pueblo quería salir de Balaguer y  conquistar las libertades públicas y los derechos democráticos, conculcados por el Neotrujillismo,  que hizo reciclaje apoyado con la intervención militar norteamericana de 1965 y convalidada imponiendo a Balaguer en las elecciones de 1966.
Las de 1996, plantearon la posibilidad de  evitar que el Neotrujillismo hiciera el trasvase de sus fuerzas sociales al PLD, como al efecto hasta hoy.
En ninguna de estas tres experiencias fuimos concretos,  y no pudimos determinar el aspecto principal de la contradicción en curso.  Más, por omisión, y algunos por comisión, contribuimos a la pervivencia del círculo vicioso del reciclaje trujillismo- balaguerismo- peledeismo, que ha atravesado el régimen político y social desde 1962.
Este reciclaje ha devenido en un Régimen, en el que el Presidencialismo ha cercenado los atributos básicos de la República.  Aquí no hay independencia de los tres poderes públicos. El ejecutivo se ha impuesto a los demás. El PLD se ha fusionado con el Estado.
Vivimos o sufrimos un Régimen.  La República es una ficción.
Y he aquí la cuestión hacía el 2020.
¿Podremos descarrilar el tren del PLD, valga decir, del círculo vicioso del reciclaje trujillismo- balaguerismo -peledeismo?
Emociones a un lado, el análisis concreto pasa por preguntar ¿Tenemos la fuerza para hacerlo? ¿La tiene alguna fuerza en particular? ¿La tiene toda la oposición, o una buena parte de esta, junta?
Creo que la fuerza necesaria está en la unidad amplia opositora, forjada en la lucha de masas y el debate abierto de propuestas políticas, en los que podrían surgir sinergias poderosas e interlocutores nuevos.
Es la posibilidad inmediata de derrotar al PLD y echar abajo al Régimen, para abrir las compuertas a una nueva transición democrática.
Hacia el 2020, hay que hacer el análisis concreto, y evitar que, por omisión, o por comisión, como ha sucedido, demos energía al tren del continuismo.
https://acento.com.do/2018/opinion/8607904-la-cuestion-principal-derrotar-al-pld-echar-al-regimen/
Manuel Salazar | ¡En esta esquina...!
Doctorado en Gobierno y Políticas Públicas; Maestría en Gobierno y Desarrollo Local; Economista. Secretario General del Partido Comunista del Trabajo (PCT). Ex Secretario General del FEFLAS y de la Federación de Estudiantes Dominicanos. Mail

lunes, 10 de septiembre de 2018

Cuestiones de la transición democrática post 2020 | por Manuel Salazar

Cuestiones de la transición democrática post 2020

Manuel Salazar - 10 de septiembre de 2018 - 12:09 am - 

Manuel SalazarToma cuerpo la idea de la necesidad de una transición democrática que siga al cambio de gobierno en el 2020. Es algo bueno, porque afirma que, hacia las elecciones de ese año, el propósito político va más allá de derrotar al PLD; que se trata de lograr ese hecho y continuar con un proceso de cambios democráticos en el régimen político y social.
Y a ese propósito,  siempre será bueno subrayar, tanto como se pueda, que hay que tener las miras permanentes sobre un elemento que ha atravesado el régimen político desde 1962.
¿Cuál es?
Que en 1961 cayó Trujillo, pero no desapareció el trujillismo,  porque sus fuerzas sociales reciclaron en el balaguerismo, a partir de 1966,  corporizando el Neotrujillismo en unas condiciones y formas diferentes.
Desapareció Balaguer a partir de 1994, pero sus fuerzas sociales y de poder reciclaron en el peledeísmo,  dando a este mañas  y  fortaleza para mantener el  poder político.
En la base de todo esto,  ha permanecido intacta la concentración oligárquica de la propiedad económica, aumentada de manera significativa con la privatización de las empresas públicas, decidida en el primer gobierno del PLD (1996- 2000), mediante la cual la oligarquía logró lo que se había propuesto desde la caída de Trujillo: sumar a sus riquezas las que el dictador le había robado al pueblo dominicano desde 1930 hasta 1961.
De tal manera, que plantearse la transición democrática pendiente  como un objetivo político que cruce la coyuntura electoral,  es definir unos cambios en el régimen,  que resulten en unas instituciones claras y fuertes,  que pongan fin al círculo vicioso del reciclaje   trujillismo- balaguerismo-  peledeísmo,  y le hagan imposible su regreso al uso y abuso del poder.
Son muchas las reformas de fondo que deben hacerse al régimen político y social; por lo pronto baste señalar cuatro: 1.- Incluir poderes decisivos de participación popular directa en los asuntos públicos; 2.- Reducir sustancialmente el Presidencialismo, los poderes del presidente de la República, y desconcentrar el poder político; 3.- Eliminar la militancia partidista en la Justicia y hacerla independiente de los otros poderes del Estado; y 4.- Democratizar la propiedad económica, desconcentrarla e impulsar el desarrollo económico teniendo lo público como un factor importante.
Para esto, hay que abrir ya un debate político.
https://acento.com.do/2018/opinion/8603930-cuestiones-la-transicion-democratica-post-2020/
Manuel Salazar
¡En esta esquina...!
Doctorado en Gobierno y Políticas Públicas; Maestría en Gobierno y Desarrollo Local; Economista. Secretario General del Partido Comunista del Trabajo (PCT). Ex Secretario General del FEFLAS y de la Federación de Estudiantes Dominicanos.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Advierten solo unidad podrá rescatar democracia RD

Advierten solo unidad podrá rescatar democracia RDAlPaís presenta su directiva en el Distrito Nacional.
Publicado el: 27 noviembre, 2017 Por: Juan María Ram­írez e-mail:j.ramirez@hoy.com.do
Solo la unidad de la oposición política podrá rescatar la democracia en la República Dominicana del autoritarismo y la corrupción a la que ha sido sometida por los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Así lo consideraron ayer el diputado nacional, Fidelio Despradel; el coordinador del Partido Alianza País (AlPaís), en el Distrito Nacional, Luis Salazar; y el presidente del Partido Comunista del Trabajo, Manuel Salazar.
Despradel considera que el PLD ha sido la organización que más daño ha ocasionado a la democracia, de ahí que no le interese que se aprueben las leyes de Partidos y la del Régimen Electoral. Dijo que el PLD sabe que su popularidad va en decadencia y que continuará ese ritmo, por lo que se opone a leyes que contengan disposiciones que impidan ejecutar maniobras para retener el poder.
En cambio, Luis Salazar abogó por una nueva mayoría que saque al PLD del poder, por considerar que ya el país está cansado de corrupción, impunidad, violencia, inseguridad y pobreza.
De su lado, Manuel Salazar advirtió que la única respuesta al autoritarismo del PLD es la movilización de la oposición.
El Consejo. El nuevo Consejo del Distrito de AlPaís está integrado, además, por los secretarios Melissa Nicolás, general; Francisco Tavárez, Organización; Gregorio Moya, Formación y Capacitación; Alicia Martínez, Finanzas; Martín Moya, Comunicación; Rosanna Luna, Asuntos Comunitarios; Pedro Hernández, Juventud; Mariel Olivo, Género; Sergio Holguín, Asuntos Electorales; y Reynaldo Cabral, Municipalidad. Carlos Campusano y Juan Luis Guerrero son miembros.://hoy.com.do/advierten-solo-unidad-podra-rescatar-democracia-rd/

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El PLD debe ser rematado desde la movilización popular y de las ideas - Manuel Salazar

El PLD debe ser rematado desde la movilización popular y de las ideas

Hace falta quien, una vez muerto el PLD- Gobierno, lo entierre de verdad, y le impida que  siga “desandando”, como difunto, dando tumbos, “saliéndole a la gente”  por aquí, allí y allá
Manuel Salazar - 12 de Septiembre de 2017 
Manuel SalazarLa lucha de masas y de ideas son las claves para construir la unidad opositora para el cambio político.
Un influyente periódico del país afirmó semanas atrás que “al PLD le llegó su cuarto de hora”, es decir, su muerte política y la refería a la pérdida de cualidades esenciales que hicieron que ese partido fuera atractivo hasta para gente de izquierda.
No entró el periódico, ni era el propósito, en el tema de si la llegada de su “cuarto de hora” era también  la  muerte de sus posibilidades de seguir siendo gobierno más  allá  del 2020.
Y creo pertinente decir algo sobre esto último en interés de contribuir a que no haya confusión al considerar la conclusión de que “al PLD le llegó su cuarto de hora”.
I.- Cierto, el PLD- Gobierno ha perdido mucho
Además de la pérdida de propiedades que hicieron del PLD un partido atractivo hasta para gente de izquierda, este está siendo afectado por los golpes de  la  Marcha Verde, y uno de los más contundentes propinados a ese partido es, haberlo revelado ante la clase media atravesado por una voluntad corrupta; y haber dado a esta que es su principal referente de proyecto político- social las posibilidades de expresar su descontento. 
Gran parte de la clase media  está impugnando al PLD- Gobierno, en las calles y plazas públicas, en las redes sociales y en los balcones de torres de apartamentos, y este, como se dice a nivel de pueblo es un “golpe de bolsón”,  porque aunque invierte miles de millones para mantener clientelas cautivas en los sectores populares de más abajo mediante programas de caridad pública proselitista, es un hecho de mucha significación que su imagen se haya deteriorado en la que ha sido su plataforma social principal.
La clase media ha sido reconocida siempre como la que quita y pone gobiernos con sus opiniones y votos.
II.- El PLD- Gobierno no está rematado
Ahora  bien , está el PLD- Gobierno rematado?
Golpeado si. La Marcha Verde, principalmente, le ha  dado duro, y puede seguirle dando. Pero  todavía  no  rematado.
Tiene dificultades internas, que todavía no llegan a la crisis, aunque potencialmente tienen significativas posibilidades de producir una grieta en la voluntad de ese partido, no necesariamente orgánica; aunque si en su habitual línea de marchar unánime de manera militante en un solo sentido.
En primer lugar, porque los gobiernos tienen siempre amplias posibilidades de mantenerse “arriba”, dado que disponen de recursos económicos, políticos, de propaganda, policiales y militares; y de uno muy importante cual es el recurso de la inercia que le viene dado por la actitud conservadora de  segmentos influyentes, especialmente los sectores empresariales, que fieles a sus intereses, se preocupan siempre en garantizar su hegemonía social y la estabilidad política que le es tan  necesaria como el oxígeno al ser humano; por lo que suelen ser reticentes a cambiar de gobiernos, a menos que la situación se les presente en extremo aguda y no tengan otra alternativa que optar por el cambio.
Lo sucedido en 1978, para el cambio del gobierno de los 12 años de Balaguer que hartaba a la saciedad, como harta ya el PLD- Gobierno, puede ser una experiencia a considerar.
Para llegar a ese cambio fue necesaria la movilización política  y  social  continua  durante cinco años consecutivos, pasando por la del Acuerdo de Santiago en  1974; con la participación de una fuerza con bases populares como el PRD de Peña Gómez,  y de un sector de la izquierda, beligerante y con vínculos amplios con el pueblo; además de  la voluntad de cambio en la mayoría del pueblo dominicano; y todavía faltaría la presión de varios gobiernos extranjeros, entre ellos el del presidente Carter, nada más y nada menos que de  los  Estados Unidos de Norteamérica.
Y  en  segundo lugar, por una razón principal de suma importancia política: el sepulturero no se avizora, y el muerto es de tales características que la gente no  lo dará  por muerto si no ve claro quién  es el sepulturero.
Hace falta quien, una vez muerto el PLD- Gobierno, lo entierre de verdad, y le impida que  siga “desandando”, como difunto, dando tumbos, “saliéndole a la gente”  por aquí, allí y allá;   muerto pero vivo así  sea encarnado en otro cuerpo;  con cosas pendientes de la vida que fue, y que no le dejarían morir así por así.
Esto, de acuerdo con  la creencia que se tiene de lo que es  un  “difunto” en algunas regiones de la tierra donde impera la fe católica.
El genio de Lenin diría alguna vez “que los gobiernos no caen, si no se les hace caer”.
III.- La unidad sigue siendo necesaria y debe seguir  el curso de la movilización popular y el debate de ideas.
Dicho lo anterior, habría que insistir en una idea socorrida desde mucho antes de la campaña electoral pasada: “nadie le gana solo al PLD”,  y que por no derivar en la unidad, como consecuencia práctica con lo dicho, resultó con la derrota de la oposición dividida frente al actual presidente, Danilo Medina.
No hay que hacer mucho análisis para darse cuenta de que se mantienen intactas las razones que motivaban una alianza amplia opositora para derrotar al PLD en las elecciones pasadas.
Y puestos a la tarea, es preciso advertir que hay que evitar dos vicios presentes en los escasos niveles de unidad que se logró a nivel de lo que se denominó Convergencia, cuales son, de una parte, la ausencia de  movilización  popular;  que es donde la unidad y el propósito de derrotar al gobierno ganan musculatura, ganan al pueblo.
Y por la otra, la ausencia de ideas, propuestas políticas de cambio de verdad, que convenzan a sectores progresistas de que se irá  más  allá del simple “quítate tú  para ponerme yo”.
El Acuerdo de Santo Domingo, que sustentó la candidatura presidencial del Dr. Peña Gómez en 1994- 96,  se forjó en la movilización de masas y en torno a un programa político  (Primero la Gente y Gobierno compartido) que también fue resultado de consultas y discusiones con gran parte de los sectores políticos y sociales progresistas, y  acumuló tanta fuerza que  para ser pírricamente derrotado fue necesaria la alianza entre el PLD, el partido reformista de Balaguer, más los recursos del gobierno de este último,
Dicho en términos propositivos, la unidad amplia opositora que pudiera derrotar al gobierno, tendría que surgir de dos movimientos vinculados entre sí, alimentándose el uno con  otro;  cuales son, las masas populares en calles y plazas públicas, y de las propuestas políticas, que señalen a un cambio de rumbo en el país, que se movería en los formatos adecuados a su carácter de movimiento de ideas.
Ahora mismo hay muchos focos de propuestas políticas, algunas hasta fenomenales; pero  dominan  las  de gente, grupos y sectores sociales que quieren de verdad un rumbo político, social y económico nuevo para el país.
Las  tantas  propuestas, y aún la misma Marcha Verde, deben ser valoradas como la expresión de una sociedad cada vez más diversa; que no es la misma que podía ser pautada por el discurso político de los caudillos Bosch, Balaguer y Peña Gómez, y que requiere un tratamiento político más directo y específico.  El Gran Santo Domingo (la capital y la provincia Santo Domingo con sus diversos municipios), para sólo señalar un caso, integra cuatro o cinco países sociales distintos.
La de hoy, es una sociedad en la que los conflictos, de la índole que sean, deben ser abordados con una diversidad de interlocutores.
Así las cosas, el diálogo, la concertación y movilización continuas, a nivel nacional y municipal, entre los diversos interlocutores relevantes de la sociedad, tienen que ocupar una atención principal en la dirección y actividad políticas, en la búsqueda de un rumbo nuevo para el país.
Por  esta  vía  habría  que cambiar las reglas del juego dominantes, el régimen político, que garantizan la inmovilidad política;  que favorece más, mucho más, al que es gobierno, en tanto le permite apelar a cualquier vía fraudulenta y excluyente para reeditarse en el poder.
En la movilización popular y en el debate político, se debería forjar la unidad para el cambio.  Esta es la urgencia, el ahora.
Poner el énfasis en decidir  a  destiempo  las candidaturas y además con las mismas normativas con las que el PLD ha devenido en Régimen, es darle un aliento al PLD- Gobierno que podría tener repercusiones negativas para los deseos populares  del cambio en el 2020.
Y más, podría dejar a los que entren en ese derrotero “oliendo donde guisan”.
http://acento.com.do/2017/opinion/8491210-pld-rematado-desde-la-movilizacion-popular-las-ideas/