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viernes, 22 de noviembre de 2024

Un proyecto de país indeseado y un futuro, sin duda, nefasto | @cjbaezevertsz Carlos Julio Báez Evertsz Politólogo y sociólogo

Espectador comprometido

Un proyecto de país indeseado y un futuro, sin duda, nefasto

Si la "solución" es dar la nacionalidad dominicana a 250 mil o 500 mil haitianos y regularizar la situación, legalizar, a un millón o más... y luego permitir la reunificación familiar, estamos hablando de tener en RD a 4 o 5 millones de haitianos. Entonces ya la RD no será RD, será lo que denomino un "Haití Dos".

Por Carlos Julio Báez Evertsz

El problema en RD respecto al flujo masivo, imparable, caótico, de población haitiana, es que los grandes agricultores (la burguesía agraria), los constructores, e incluso los constructores del Estado (contratistas públicos), y a parte de la clase media alta, les viene bien una gran masa de trabajadores haitianos con bajos salarios y sin derechos.

A ellos les importa objetivamente sus ganancias, no la patria, no el país como un conjunto. Y les importa un pepino los intereses de las clases populares.

Ese es el problema de fondo. Y los políticos, casi TODOS los que han gobernado, han mirado para otro lado. Tengo décadas, diciendo que se está acumulando una situación explosiva.

Y que habrá un conato de "guerra" entre dominicanos e haitianos en el país y otros conflictos graves y costosos para el fisco y la seguridad nacional. Pero allí las voces sensatas NO SE ESCUCHAN Y NO SE LES HACE CASO.

Los problemas de Estado se resuelven con políticas públicas, con perspectivas de futuro. La RD se ha ido poniendo la soga en el cuello y cuando se intente hacer algo serio será tarde y mal.

Cuando lo que importa, lo prioritario, es el lucro de una minoría y no el bien común, el resultado será a todas luces desastroso.

Una isla dividida en dos Estados, NO puede y NO debe aplicar las mismas políticas que un Estado territorial "normal". Los contextos son fundamentales en la toma de decisiones.

Más aún cuando Haití y RD solo pueden vivir en paz si la población haitiana en RD, es relativamente pequeña, está regulada, identificada y, por tanto, sujeta al control de un Estado democrático.

No como ahora que es masiva, descontrolada, y sin visos de que el flujo se detenga.

Parte de la culpa es de quienes constitucionalmente tienen como misión salvaguardar las fronteras, la parte putrefacta de las Fuerzas Armadas (seguro que una minoría) y los políticos corruptos y los pusilánimes, que nada eficaz hacen para detener el flujo masivo irregular.

No se trata de políticas de odio o racistas, como dice a manera de chantaje una minoría cada vez más minoritaria y aislada del pueblo, los voceros de la complicidad con el camino hacia el desastre de un país, la RD.

Se trata de la supervivencia de la RD como Estado unitario, con una identidad nacional, que no es idéntica sino muy distinta a la haitiana.

Ahora bien, si la "solución" es dar la nacionalidad dominicana a 250 mil o 500 mil haitianos y regularizar la situación, legalizar, a un millón o más… Y luego permitir la reunificación familiar, estamos hablando de tener en RD a 4 o 5 millones de haitianos. Entonces ya la RD no será RD, será lo que denomino un "Haití Dos". Con sus males, sumados a los males nuestros. Vaya, un sitio para escaparse de él. O para vivir allí en un ensilio, sufriendo cada día, en un infierno dantesco.

Y ya harto de tanta bobería disfrazada de biempensante, lo digo y lo proclamo. Si pensar lo que pienso es ser "racista", pues lo asumo. Como mi cáliz. Yo que soy un igualitarista de manual. No un oportunista acomodaticio.

Ese país que se está forjando no es el que yo he tratado de construir, ni mucho menos desear para los dominicanos. Mientras más se tarde en reaccionar, el escenario será peor. Y el principio esperanza se diluirá como un terrón de azúcar en una taza de café caliente.

Como dijo Rubén Darío: "Dichoso el árbol, que es, apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque esa ya no siente. Pues no hay dolor más grande, que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre, que la vida consciente".

https://acento.com.do/opinion/un-proyecto-de-pais-indeseado-y-un-futuro-sin-duda-nefasto-9424928.html

Carlos Julio Báez Evertsz

Carlos Julio Báez Evertsz

Politólogo y sociólogo

Doctor en sociología y politólogo. Autor de los libros Desigualdad y clases sociales, Madrid, 2017; La modernización fallida, Madrid, 2012; Partidos políticos y movimiento popular en la RD, Madrid, 2011; Dominicanos en España, españoles en Santo Domingo, UASD, 2001; La comunicación efectiva, INTEC, 2000, y recientemente ha publicado Rosa Luxemburgo hoy. Su legado para la izquierda democrática, 2021.

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lunes, 14 de junio de 2021

La gran brecha de la desigualdad _ Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ

 ESPECTADOR COMPROMETIDO

La gran brecha de la desigualdad

Muchos se hacían grandes ilusiones de que después de la pandemia nuestro mundo se inclinaría por una mayor solidaridad social a nivel de cada Estado y a escala internacional.

Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ 14-06-2021 00:05

Jeff Bezos, 205 mil millones de dólares y dos tercios de los países de bajos ingresos se hunden.

El accionista y creador de Amazon Jeff Bezos, ha llegado a la cima de la riqueza jamás alcanzada en el mundo. Es hoy por hoy la persona más rica con un patrimonio neto de 200.000 millones de dólares (¡sí, 204.600.000.000 de dólares!).

Le sigue en la jerarquía de riqueza de los ciento de miles de millones Bill Gates con 116.100 millones de dólares. O sea, Que Bezos le supera en 88.500 mil millones. En 1999 Gates tenía un patrimonio neto superior a los 100 mil millones, que serían en dólares de 2021 unos 158 mil millones.

El incremento del patrimonio de Jeff Bezos se debe, entre otras cosas, a que durante la pandemia se disparó la compra por internet, y aunque esas compras sólo representan en el volumen del comercio de EE.UU. un 25%, las acciones de Amazon subieron como la espuma hasta alcanzar un 80% desde inicios de 2021. Bezos tenía el 1 de enero de este año 115.000 millones, un 11% del total de las acciones y esto representa el 90% de su fortuna. También es dueño del Washington Post y de la empresa aeroespacial Blue Origin.

El número de poseedores de ciento de miles de millones ha aumentado. Además de Bezos y Gates, en esa aristocracia de los super millonarios se encuentra Zuckerberg de Facebook con 103.100 mil millones (ya que en un solo día su fortuna aumentó en 3.4 mil millones por las ganancias de sus acciones y un día después ganó 6 mil millones más), para alcanzar un patrimonio neto de 109.100 mil millones). Superado con 115 mil millones por Bernard Arnault, presidente de LVMH, que es hoy la tercera persona más rica del mundo.

Aunque se ha convertido en una frase tópica es cada vez más cierta que los ricos se hacen más ricos y concentran la riqueza mundial en muy pocas manos, mientras aumenta la desigualdad. Un reciente informe dado a conocer por ProPublica en los EE.UU, muestra que los super ricos siguen pagando muy bajos impuestos sobre el total de su patrimonio, de su riqueza. Los 25 estadounidenses más ricos pagaron “una tasa impositiva real” de apenas el 3,4% entre 2014 y 2018, mientras que su patrimonio colectivo neto aumentó en más de 400 mil millones de dólares.

Una familia promedio de ese país paga el 14% en impuestos federales. Bezos en 2007 siendo ya multimillonario no pagó impuestos federales. Buffet cuya riqueza creció entre 2014 y 2018 Unos 24.300 millones de dólares pagó un tipo impositivo real del 0,1%. Como dijera un combativo periodista de ese país años atrás, “la nuestra es la mejor Democracia que el dinero puede comprar”.

Así pues, la pandemia ha significado dolor, muerte e incremento de necesidades y de la pobreza para millones de personas en el mundo, pero para algunos propietarios de empresas y ha supuesto una ocasión para incrementar su tasa de beneficios. Las crisis, las guerras y los desastres naturales  siempre han supuesto ocasiones para hacer grandes negocios.

Lo interesante de esta pandemia es que ya ciertos analistas anuncian que la recuperación entre los países más ricos –aquellos que están vacunando a su población y que esperan culminar la inmunización a más tardar a fines de este año-, será más rápida de lo esperado. Según el Banco Mundial (BM) la economía mundial crecerá un 5,6% en 2021. EE.UU. se prevé crezca 6,8% y China un 8,5%. El BM es optimista, estima que el 50% de los países recuperarán el crecimiento que tenían antes de la recesión por la pandemia en 2022.

Sin embargo, las previsiones para los países de más bajos ingresos es de un crecimiento del 2,9% uno de los más lentos de los últimos 20 años. Y esto será así porque al no tener éstos países accesos a la vacuna tendrán que seguir luchando contra el virus y viendo enfermar y morir a parte de su población. Además de reducir su producción y ralentizar la actividad económica.

Sin embargo, ni el Banco Mundial ni tampoco en la reunión del G7 se ha acogido la propuesta de suspensión temporal de los derechos de propiedad sobre la vacuna del Covid-19 que propuso EE.UU. El Reino Unido se niega a renunciar  a las patentes de sus vacunas y esa misma idea es compartida por parte de sectores de la UE – en Alemania esa idea no ha sido bien recibida por las empresas farmacéuticas.

El argumento en contra se basa en que eso pondría en peligro el gasto destinado a investigación y desarrollo, ya que no habría incentivos para destinar fondos a descubrir vacunas y otros medicamentos si luego no se van a resarcir los gastos y obtener beneficios. Esto independientemente de que los Estados ofrecen grandes ayudas para la I+D+I.

Muchos se hacían grandes ilusiones de que después de la pandemia nuestro mundo se inclinaría por una mayor solidaridad social a nivel de cada Estado y a escala internacional. Lo que nos está mostrando la realidad es que esto no será así necesariamente. Que volveremos a las andadas. Nada surge de manera mágica, todo hasta ahora se ha logrado a través de la organización, de las luchas, de una conciencia social de cuáles son los intereses a defender. Y así seguirá siendo en el mundo post pandemia.

Y es que nuestro sistema económico y los valores neoliberales que son los suyos no se basan en los sentimientos, en  la justicia y la equidad, ni siquiera en la racionalidad de una especie de “egoísmo ilustrado”. El lema que debe estar inscrito en el frontispicio del sistema vigente es: “sálvese quien pueda”. Dicho en lenguaje popular: “el que no pueda vivir, que se muera”. O si queremos decirlo en plan cultista acudamos a un latinazgo: “Homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre)

https://www.acento.com.do/opinion/la-gran-brecha-de-la-desigualdad-8954344.html

CARLOS JULIO BAEZ EVERTSZLA GRAN BRECHA DE LA DESIGUALDAD

miércoles, 5 de mayo de 2021

Ayuso y el populismo conservador español - Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ

ESPECTADOR COMPROMETIDO

Ayuso y el populismo conservador español

Ayuso no tiene límites, parte de los intereses de los muy ricos hasta atraer -racionalmente inexplicable- a los votantes de vidas y salarios precarios.

Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ 

No ha sido una sorpresa que Isabel Ayuso ganara en Madrid. Desde hace 26 años los candidatos del PP ganan en Madrid. Sólo tres veces ha ganado la izquierda aquí. La apuesta de Ayuso ha resultado ser beneficiosa. Aprovechando una moción de censura fallída en Murcia, montada por el PSOE y Ciudadanos (Cs), disolvió la Asamblea de Madrid y convocó elecciones para el 4 de mayo.

Con ello apostaba por quitarse la limitación a su poder que significaba la coalición con Cs y, de paso, si tenía éxito, liquidar a ese partido como competidor de los votos de la derecha y del centro derecha. Aprovechaba el desgaste y la crítica que generan todos los gobiernos que han tenido que gestionar la plaga de la Covid-19 (ella de manera irracional cargaba de todas las culpas al Gobierno Central, mintiendo y negando hechos evidentes, pero eso ya en política parece no importar, sobre todo, si tienes una batería de medios de comunicación apoyándote y presentado mentiras como verdades, acríticamente).

La jugada le ha salido, no bien, sino sobresaliente. El 4 de mayo ha ganado en prácticamente todos los municipios de Madrid, los de mayores ingresos por habitante y en los más pobres, en barrios de postín y en la mayoría de los populares.

La sociología electoral de Madrid vendría a confirmar que la derecha es hegemónica en lo político y en lo ideológico. Ha logrado que temas como la bajada de impuestos (a los más ricos), que la supresión de impuestos de sucesiones y donaciones (que también beneficia a los que tienen más patrimonios, capital e ingresos), sea asumido como algo “bueno” para los que solo tienen un salario y, a lo más, una hipoteca sobre su vivienda.

La bajada de impuestos se traduce en menos recaudación y por ende en disminución de los gastos en educación, salud y servicios sociales, a la vez que en creación y mantenimiento de infraestructuras. ¿Quiénes son los principales perjudicados con ello? Los perceptores de ingresos más bajos.

Los de altos ingresos envían sus hijos a colegios concertados y privados. Si se enferman pueden optar por una clínica privada (aunque la calidad de los hospitales públicos es aún excelente). Y no necesitan de los servicios sociales de manera necesaria sino opcional y si lo hacen es simplemente para recuperar así parte de sus impuestos. No porque están obligados a hacerlo por falta de recursos económicos.

Así pues, que Ayuso haya arrasado en votos y obtenido 65 diputados, Más Madrid, 24, PSOE,24, VOX, 13, y Unidos-Podemos, 10, para acercarse a la mayoría absoluta de 69 diputados, muestra que ha conquistado el voto transversal al que tanto aspiraba Podemos desde su creación. Aunque esa transversalidad tenía como límite, en su caso, a la casta y a los muy ricos. Ayuso no tiene límites, parte de los intereses de los muy ricos hasta atraer- racionalmente inexplicable- a los votantes de vidas y salarios precarios.

Se requieren investigaciones profundas de psicología social para lograr saber que hay en las mentes de los trabajadores, de los empleados asalariados con ingresos entre 950 a 3000  o 4000 euros, para pensar que tienen identidad de intereses con los beneficiarios reales de las políticas de Ayuso. Hipótesis se pueden hacer varias. Me eximo de presentar algunas, porque lo importante es hacer ese trabajo de investigación no especular al respecto.

Debido al triunfo de Ayuso en Madrid, saca del tablero político en Madrid a Cs que ya no es un competidor para el PP, no necesita para gobernar a VOX, ya que, si lo desea, podría llegar a un acuerdo con Más Madrid, para que se abstenga en la votación a la investidura de la Presidencia de Madrid, a cambio de firmar, pongamos por ejemplo, un acuerdo de incremento de la inversión pública en materia sanitaria (contrataciones de personal médico, enfermeros y etc.). De modo que si lo quiere puede mandar a la marginalidad política a VOX.

Por otra parte, la “batalla de Madrid”, ha tenido otro actor político descalabrado, Pablo Iglesias, que aunque logró que UP subiera de 7 a 10 diputados, no ha sido decisivo para que su partido creciera sustancialmente y ha quedado como la última fuerza política en número de diputados en la Asamblea de Madrid.

Ayuso polarizó la campaña primero en Libertad o Comunismo (una falacia ya que ni lo uno ni lo otro estaban, obvio, en juego), pero como gran parte del aparato mediático de la derecha española tiene siete años enfocando sus cañones a desprestigiar, calumniar y zaherir a Pablo Iglesias, eso ha dejado su huella en la sociedad española y madrileña en particular. No entro ahora a analizar estos hechos.

A consecuencia de todo ello Iglesias de manera valiente y sensata renunció de sus cargos y afirmó que abandona la política partidista activa. Supongo que ahora se dedicara a la docencia universitaria y a dirigir programas de radio o televisión, como ya lo había hecho con anterioridad. Seguirá influyendo en la vida política pero no, por el momento, como actor protagónico.

Hay que señalar que en todo esto hay apoyos indirectos a Ayuso que no deben ser silenciados. Las críticas acérrimas de Felipe González, y otros ex dirigentes del PSOE al presidente Sánchez, al gobierno de coalición y a la línea del PSOE, no ha contribuido ni beneficiado electoralmente a ese partido, y si al PP. La prueba, de los 13 diputados perdidos por el PSOE solo siete los ha ganado Más Madrid y UP. El resto -6 diputados- es presumible que haya ido al PP con los votos de ex votantes del PSOE.

La impresión que han dejado estos ex dirigentes del PSOE, nostálgicos del pasado, es que preferían a Ayuso antes que a Gabilondo, que si gobernaba, tenía que hacerlo con Más Madrid y UP. Y ellos siguen pensando en el pasado, en el bipartidismo, un escenario que no existe en la España política de la segunda década del siglo XXI. Y, además, tienen una inquina no disimulada a los partidos que se sitúan aparentemente a la izquierda del PSOE https://acento.com.do/opinion/ayuso-y-el-populismo-conservador-espanol-8940867.html

viernes, 9 de octubre de 2020

En la leal oposición _ Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ

ESPECTADOR COMPROMETIDO

En la leal oposición

Los que tenemos posiciones de Izquierda Democrática estamos a favor de los impuestos. Sin impuestos no hay obras públicas, no hay sanidad pública, no hay educación pública primaria, secundaria, técnica y superior. Por ende, impuestos sí, pero lo más importante, no es subirlos sino cobrarlos.

Por CARLOS JULIO BÁEZ EVERTSZ 

El día antes de las elecciones del 15 de julio, pedí en nombre propio y de personas que nos adherimos a posiciones políticas y sociales  que se pueden adjetivar como de Izquierda Democrática, que la ciudadanía dominicana: primero, no votara por el PLD y su escisión FP, y segundo, que diera el voto por Alianza País.  Vid. https://acento.com.do/opinion/a-votar-si-pero-como-lo-hacen-los-ricos-y-privilegiados-8835742.html

Obviamente, algunos mostraron su asombro porque saben que no soy miembro de AP. Incluso propugno por el surgimiento de una nueva corriente política que, a título provisional, bautizamos como Izquierda Democrática. Otros pensaron que era una “torpeza” no dejar dudas sobre nuestra posición ante el PRM – que era el seguro ganador de las elecciones.

La pragmática política indica que ante un candidato seguro ganador de unas elecciones,  quienes no han servido a los gobiernos del PLD, le han combatido desde el 1996 y se sitúan a la izquierda del espacio de la socialdemocracia, pero compartiendo al menos valores democráticos comunes, deben guardar la mesura y flexibilidad suficiente para estar entre los posibles llamados. Esa praxis realista u oportunista de que, con un nuevo gobierno, hay que estar esperando o accionando por un cargo, sólo se puede romper manteniendo posiciones prístinas, súper claras: exponer públicamente cuál es el papel que uno se auto otorga, y el nuestro es, seguir estando en la oposición.

La oposición, cuando es verdadera, es un contrapoder. Quienes nos denominamos Izquierda Democrática optamos por ser y estar en la oposición a un gobierno que ya desde antes, en la gestación del mismo, se avizoraba como una coalición de intereses dónde, la dominancia política económica, estaba del lado del sector capitalista y conservador, y en el cual, el sector popular estaba allí como ornamentación, políticamente hablando, como simples floreros.

La composición del Gabinete es una muestra clara de lo que afirmamos. Conforme con una línea de socialdemocracia tradicional dominicana (bastante populista pero poco o nada de izquierda), solo está el Ministro de Interior y, quizá, el de Economía, éste más tecnócrata que  político, lo cual es lógico para ese puesto, por otra parte. Obviamente, no hay ningún ministro de la izquierda tradicional de los que han formado parte de la alianza electoral que le llevó al gobierno. El resto de ministros son claramente neoliberales, de una derecha tradicional o representantes de grupos empresariales, o bien, personas cuya trayectoria política  es una hoja en blanco o casi, o sea, está aún por descubrir.

En política las opiniones o puntos de vista siempre pueden ser discutibles. Otra cosa es cuando nos referimos a hechos. Los hechos sólo se pueden contraponer con otros hechos. Los hechos predominantes y más destacables del Gobierno, hasta ahora, son los siguientes: Primero, el positivo, cumplir con un deber de equidad y de Justicia conmutativa, al comprometerse a dar una pensión a los trabajadores de la caña, en su mayoría braceros, a quienes se les debía desde larga data. Nos congratulamos que el Gobierno tome esa decisión.

Las otras propuestas  son muy criticables. El lanzamiento del globo sonda de que se aumentaran los impuestos de manera general es muy impopular. Todo lo que sea aumentar los impuestos al consumo viene a ser un rudo golpe a las economías familiares, especialmente de quienes tienen bajos ingresos. Con la única excepción de que ese aumento se localice, exclusivamente, en el consumo de productos de importación que se puedan considerar objetivamente suntuarios y que sean consumidos en su gran parte por el 10% de la población con más altos ingresos.

Los que tenemos posiciones de Izquierda Democrática estamos a favor de los impuestos. Sin impuestos no hay obras públicas, no hay sanidad pública, no hay educación pública primaria, secundaria, técnica y superior. Por ende, impuestos sí, pero lo más importante, no es subirlos sino cobrarlos.

Si se evita que los abogados, oficinas dedicadas a asesorar para la evasión y la elusión fiscal, puedan salirse con la suya, las empresas y poseedores de altos ingresos y rentas, pagaran lo que se debe y el Estado vería aumentar sus ingresos. Esa es la vía. Y más aún en estos tiempos de crisis severa. ¡No, por tanto,  a la subida de impuestos!

Otra propuesta, que me parece increíble, es la del flamante Ministro de Trabajo: “que los empresarios no paguen la regalía de navidad a los trabajadores”. Y eso lo dice, no el Ministro de Industria y Comercio, sino ¡el Ministro de Trabajo! Obviamente, el presidente Abinader se equivocó de persona o de puesto para este señor.

No menos importante es otro hecho, la existencia de un nepotismo intolerable. Ministros que tienen a su mujer, hijos, hermanos, y otros familiares en cargos de nombramientos políticos: Directores generales, viceministros, embajadores, etc. Directores de instituciones financieras públicas que discrecionalmente nombran, presuntamente, a personas de su círculo íntimo en puestos de sueldos astronómicos sin que exista ese famoso CV  que avale su idoneidad para el cargo, que parece les piden a otros desgraciados sin la figura, las relaciones sociales, los encantos, la etnia o haber nacido en la familia adecuada cercana a los círculos de poder.

Por todo ello nos sentimos muy a gusto en la oposición y haremos todo lo que esté en nuestra mano para enfrentar las políticas negativas del gobierno y, a la vez, estimularemos todas las que entendemos son políticas populares a favor de la nación dominicana. Ahora bien, hay que decirlo en voz alta: el Gobierno ha empezado mal. Ojalá, rectifique.

https://www.acento.com.do/opinion/en-la-leal-oposicion-8869526.html

Torrelodones, 8 de octubre de 2020


lunes, 30 de marzo de 2020

¿Por qué Biden no es el mejor rival para vencer a Trump? 1/2 Carlos | por Julio Báez Evertsz

Espectador comprometido
¿Por qué Biden no es el mejor rival para vencer a Trump? 1/2
Carlos Julio Báez Evertsz | 30 de marzo de 2020 | 12:04 am
Joseph B. Biden no es alguien que se pueda tildar de ser un político impresentable. Por sus maneras, por su larga experiencia, por su carrera política. Su perfil  político es el de un representante de un amplio sector de la clase media blanca de ingresos elevados. Se ha dicho que es “Mr. middle class”, el señor clase media. `
Ahora bien, su quehacer político le ha conducido a que pueda tomar las mismas o parecidas decisiones que son las que  han permitido que un personaje como Trump sea presidente. Muchos políticos demócratas e incluso muchos  republicanos tienen las mismas características y carencias de Biden. Trump ha polarizado la política entre los políticos del sistema y él como el representante anti status quo. Biden es un arquetipo de la clase política. Uno de ellos. Para el relato que maneja Trump, Biden es pan comido.
No así Sanders, que es otra cosa y desarma el discurso de Trump ante la clase trabajadora blanca y multirracial, ante las carencias del sistema de Salud, respecto a la desigualdad y concentración de la riqueza, ante la necesidad de hacer políticas económicas expansivas. Ante Sanders, Trump se tiene que encajonar en lo que es, un empresario en busca de lucro, un defensor de la América blanca y excluyente, un proteccionista, un hombre de derecha extrema o nostálgico del pasado (un reaccionario), que no comprende los desafíos del mundo actual  y el multilateralismo, y que se aliena de los aliados de EE.UU. en el exterior.
Del consenso sobre el  New Deal…
Para entender esta afirmación hay que remontarse a los tiempos de Franklin Delano Roosevelt, quien durante sus cuatro mandatos transformó a los Estados Unidos de América, de un país con gran desigualdad social y económica, conflictos sociales y de clases, en otro muy diferente, gracias a una política de estímulos económicos, impuestos progresivos, grandes inversiones públicas en presas, carreteras y obras públicas en general.
También se aseguraron los derechos sociales, económicos y políticos del pueblo trabajador, es decir, de los asalariados. Evidentemente,  el llamado New Deal o Nuevo Trato, no era una arcadia, ni un paraíso terrenal, pero fue una especie de edad de oro para la gran mayoría de los norteamericanos.
La influencia del New Deal fue duradera. Se puede decir que se creó un consenso de hecho entre Demócratas y Republicanos, que duró décadas, en que el orden político y social creado por Roosevelt no debía vulnerarse. Y la razón para ello era pragmática, los políticos sabían que quienes fueran contra ese orden, simplemente  no obtendrían los votos necesarios para seguir adelante en su carrera política.
Obviamente, comparado con algunos países europeos que tenían estados de bienestar con políticas sociales, de salud y derechos de ciudadanía más universalistas, el estado de bienestar de los Estados Unidos era más limitado, ya que el individualismo en ese país siempre ha sido más acentuado que en Europa.
Hay que remontarse a los años de la década de los 60 para ver como las fuerzas opuestas al orden “Rooseveltiano” comenzaron a ganar terreno. Los acontecimientos decisivos fueron la lucha  llevada a cabo por  el movimiento por los Derechos civiles y la guerra de Vietnam. Ambos acontecimientos fueron creando un creciente malestar con la clase política  y con el Gobierno, entre muchos ciudadanos y especialmente entre las filas de votantes del Partido Demócrata. Se produjo una deserción de los miembros demócratas más racistas -opuestos a que se igualara en derechos civiles y políticos a la población negra-, hacia los republicanos y, eso  continuó, en la década de los 70.
El New Deal había contribuido a crear y a desarrollar a esa clase media blanca de los llamados suburbios o barrios residenciales de las afueras de las grandes ciudades, pero la movilización contra la guerra de Vietnam y la de los negros americanos, con sus reivindicaciones cívicas y políticas centradas en la identidad y la raza, contribuyó a que parte de esa clase trabajadora asalariada de ingresos medios y altos de los suburbios, se fuera haciendo más conservadora y reprodujo el modelo de pauta de conducta social de lo que fuera de EE.UU. se llamaría la reacción típica de miedo a los que se sitúan debajo de ellos, propia de la pequeña burguesía , muy conocida en Europa en los momentos de auge de movimientos fascistas.
al orden neoliberal conservador
Hay que señalar que aún incluso cuando había un consenso con las políticas del New Deal, los medios corporativos habían financiado la creación de poderosos “think tanks” y fundaciones, dedicados a estudios y difusión de políticas conservadoras, de elogio a las virtudes de la libre empresa y del mercado, y de los beneficios que tenía para todos, que se dejara actuar a las fuerzas del mercado sin ninguna restricción “autoritaria” o “totalitaria” de un Estado regulador  e intervencionista, bautizado como “socialista” o “para-comunista”.
Las ideas de un Hayek -que en Europa era considerado entonces poco menos que  un extremista individualista-, entre esos grupos de derecha radical era una guía. El Partido Republicano fue acogiendo esas ideas y a esos grupos en su seno. Y así se fue difundiendo una ideología de fundamentalismo de mercado en lo económico y racista en lo social, que fue calando entre sectores de medios y altos ingresos de la sociedad blanca e incluso en los sectores negros e hispanos o latinos, más privilegiados o simplemente más oportunistas, descerebrados o desorientados.
Así pues, se fue sustituyendo el consenso “progresista” o liberal de manera gradual pero sin pausas. La elección de Reagan fue el momento de lo que pedantemente se puede denominar la “ruptura epistemológica” con los valores del New Deal. Si como se afirma por algunos Roosevelt utilizó el poder del Estado con el objetivo de mejorar la vida de la gente, Reagan a partir  de 1980 dijo que haría lo mismo pero en dirección inversa, estableciendo un orden neoliberal conservador.
Los mantras de Reagan eran: bajar los impuestos especialmente a los que tienen ingresos y beneficios del capital más altos, menos intervención del gobierno en el mercado y la vida de las personas, y políticas  a favor de los negocios en general que, según los neoliberales, crearían prosperidad  y esta  se filtraría a todas las capas de la sociedad. Este era el mito neoliberal: al ayudar a los más ricos toda la sociedad, inclusive los más pobres, se beneficiarían.
Estas ideas se convirtieron en hegemónicas y fueron sustituyendo a las ya consideradas anticuadas  del Nuevo Trato. Keynes fue vilipendiado. Milton Friedman se convirtió en el nuevo profeta económico del neoliberalismo desde Chicago, pasando por Washington, hasta  el Chile de Pinochet.
En el Partido Demócrata también los políticos se adaptaron o aceptaron tales ideas y decidieron que era mejor y más beneficioso para ellos nadar a favor de la corriente que no en contra. Eso les permitía además obtener más financiación para sus campañas por las corporaciones. Si antes todos eran pro “new deal” o keynesianos, para evitar su suicidio político, ahora todos o casi todos, eran neoliberales friedmanianos, por igual motivo.
Lo que ocurre es que los resultados económicos y sociales no respondieron a las expectativas triunfalistas de los neoliberales. Las rebajas a los impuestos de las sociedades, al patrimonio, a la herencia, al impuesto de la renta de los de más altos ingresos, no se filtraron hacia toda la sociedad sino que llevaron a una hiper concentración de la riqueza y del capital en muy pocas manos.
El resultado de las políticas neoliberales
También se redujeron los programas sociales que aseguraban un relativo bienestar o la simple supervivencia a los trabajadores de menos ingresos. El neoliberalismo hizo que para la abrumadora mayoría de los americanos la vida les fuera peor. Resumo el resultado de estas políticas con lo expuesto por el premio Nobel de economía en 2001, Joseph E. Stiglitz (2015, La gran brecha):
“Todo el crecimiento de las últimas décadas -y más-ha beneficiado a los de arriba. Si hablamos de desigualdad de rentas, Estados Unidos está más atrasado que cualquier país de la vieja Europa (…) Los países que más se parecen a nosotros son Rusia, con sus oligarcas, e Irán.
(…) un motivo importante de que tengamos tanta desigualdad es que el 1 por ciento más rico quiere que sea así (…) Los miembros del  1 por ciento más rico poseen las mejores casas, los mejores colegios, los mejores médicos y las mejores formas de vida, pero hay una cosa que no parece que el dinero pueda comprar: saber que su suerte está unida a las condiciones de vida del 99 por ciento restante. Eso es algo que, a lo largo de toda la historia, el 1 por ciento ha acabado siempre por comprender. Pero demasiado tarde”.
https://acento.com.do/2020/opinion/8799517-por-que-biden-no-es-el-mejor-rival-para-vencer-a-trump-1-2/

lunes, 4 de junio de 2018

España, un test para la madurez de la izquierda | por Carlos Julio Báez Evertsz

España, un test para la madurez de la izquierda

Carlos Julio Báez Evertsz - 4 de junio de 2018 - 12:08 am
Carlos Julio Báez Evertsz
Máximo Gorki escribió que no es suficiente representarse las cosas como son, sino que es necesario pensar en lo que se desea y lo que es posible alcanzar, en una coyuntura determinada. Esta reflexión me parece que viene como anillo al dedo en el actual momento político español.
La vida sigue igual…hasta que se hace Justicia
Lo sucedido en los últimos días en la escena política española ha sido de una gran importancia. Los tribunales dictan una sentencia que condena una trama corrupta desarrollada en el seno del Partido Popular (PP) y aunque no tiene consecuencias penales para el partido como organización, si tiene civiles, ya que por el momento en que se desarrollan los hechos no estaban vigente las modificaciones actuales del Código Penal.
Esa sentencia vino a sumarse a un culebrón de casos de corrupción de dirigentes del PP que están sub iudice y, sobre todo, en dicha sentencia se pone en duda que en sus declaraciones ante el tribunal el entonces Presidente del Gobierno Mariano Rajoy hubiera dicho la verdad en su testimonio o declaración.
La reacción política ante la sentencia fue casi unánime de condena al PP, salvo la de ellos mismos, que como es habitual, la achacan siempre a “personas que ya no son miembros del partido”, o, que “esos son hechos ocurridos años atrás”. Lo cierto es que algunos eran hasta días antes de las sentencia miembros del PP, e incluso alguna condenada fue una prominente Ministra de Sanidad del gobierno de Rajoy. Con esa actitud entre cínica y prepotente (nosotros somos los que mandamos y desde el gobierno haremos lo que sea para continuar en él), pensaban que esa tormenta pasaría sin pena ni gloria. Mucho ruido y pocas nueces, como ya era habitual. Se sentían impunes. Es decir, por encima de los ciudadanos ordinarios sujetos a derechos y deberes. Para ellos solo había privilegios.
La vida te da sorpresas: la moción de censura
Pero he aquí que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, abandonando el comportamiento timorato y de subordinación a la égida del PP, que desde el estallido de la “cuestión Catalana” muchos barones de su partido y algunos notables ex dirigentes y ex ministros socialistas quieren imponerle, sorprendió a todos anunciando que pondría una moción de censura al Gobierno. El primer sorprendido fue Rajoy que pocos días antes de conocerse la sentencia de la Gurtel había recibido a Sánchez para pactar una posición común ante el President de la Generalitat y su posición de nombrar como miembros de su Gobierno a dirigentes políticos de su partido presos, como consecuencia de la convocatoria del referéndum no autorizado por la Constitución de 1978, de separación o independencia de esa región del Estado español. Posteriormente el President de la Generalitat optó por designar a personas que no están sujetos a una instrucción judicial.
¿Qué será será Pedro Sánchez? Tendremos la oportunidad de ver su faz real en la acción política, en sus decisiones. Cierto es que su campo de acción es reducido. El momento actual es de negociar, de forjar acuerdos a diestra y siniestra.
La reacción del PP fue absolutamente altiva, ya que estaban seguros en ese momento que la iniciativa de Sánchez no tendría éxito. Contaban con que el partido derechista Ciudadanos –que a la vez que sostenía el Gobierno de Rajoy le hace una feroz competencia para desplazarlo pescando en su nicho de votantes-, no apoyaría la moción de censura de Sánchez, como así fue, y sobre todo, que los cinco diputados del Partido Nacionalista Vasco (PNV), partido demócrata cristiano que es gobierno en el País Vasco y que acababa de apoyar el Presupuesto de 2018, que le beneficiaba con una partida extra de 540 millones de euros para esa región, tampoco votarían por la moción de censura.
Empero, hay momentos en que el tiempo se acelera de manera vertiginosa, y pasados dos o tres días, la seguridad del PP en la inviabilidad de la moción se vino abajo. Sus servicios de información, formales o informales, le hicieron llegar al PP que el “espíritu reinante”, en la dirección del PNV era que si Sánchez les aseguraba que apoyaría los actuales presupuestos sin desmedro de su partida de fondos, ellos le apoyarían. La razón de fondo era que percibían que si daban su apoyo a Rajoy tendrían una merma importante de votos en las ya cercanas elecciones municipales, ya que, entre otros síntomas de malestar, estaban las manifestaciones de los pensionistas, de mujeres, y de otros colectivos, descontentos con las políticas del PP.
A lo que se puede añadir –si uno se remonta a los valores del PNV-, que es un viejo partido democrático, con escasos o inexistentes casos de corrupción política, y que tampoco tienen nada que agradecerles al PP, cuyas políticas tendencialmente centralistas, no conviene a sus objetivos estratégicos, ni tampoco a su táctica electoral inmediata, ya que es en su grupo potencial de votantes, de centro derecha o de derecha moderada, dónde el PP les disputa votos.
De manera oficial el PNV le comunicó al Gobierno de Rajoy, antes de efectuarse la votación de la moción de censura por su grupo parlamentario, que por decisión de su Dirección la apoyarían y por tanto, que Pedro Sánchez podría ser Presidente del Gobierno. Las campanas doblaron por la defunción política de Rajoy como presidente del gobierno. El PP pasaba desde esa comunicación de buen uso protocolario a la oposición de hecho. Aunque habría que esperar los votos nominales de cada diputado para oficializar el cambio político del gobierno de España. Y el resultado fue 180 votos a favor del sí a la moción de censura, 169 al no y 1 voto de abstención. Sánchez fue proclamado el 1 de junio de 2018, nuevo Presidente del Gobierno, el séptimo presidente de la democracia y el tercer socialista en presidir el Gobierno de España en el llamado régimen de la Constitución 1978, que dura ya casi 40 años, después de Felipe González 14 años y Rodríguez Zapatero, 8 años.
Las izquierdas españolas, ¿libido o tanatos?
EL PSOE
La principal fuerza política socialdemócrata en España es el PSOE. Un partido tradicionalmente de izquierdas aunque desde que Felipe González puso a escoger en el 28 Congreso entre él o Marx, siendo rechazada su pretensión de eliminar el marxismo, cosa que si ocurrió en septiembre de 1979 en un Congreso extraordinario, el marxismo fue eliminado como principal orientador de los principios socialistas. Ese congreso extraordinario fue al PSOE lo que el de Bad Godesberg (1959) fue al Partido Socialdemócrata Alemán (SDP, en sus siglas en alemán). Se dice que Willy Brandt le sugirió a Felipe González que si el PSOE quería acceder al gobierno tenía que renunciar al marxismo como ellos habían hecho, ya que en la Europa de la OTAN y de la Comunidad Europea, en un ambiente político de la guerra fría, un marxista lo iba a tener difícil para ser admitido.
A partir de esa acción el PSOE se convirtió formalmente en un partido de reformas sociales, que aceptaba el capitalismo como marco económico inmutable, y además, cuando accedió al Gobierno en 1982, como típico síndrome del poder, se fue haciendo cada vez menos reformista y más conservador, menos propicio a las innovaciones y más sujeto a las dinámicas de los poderes establecidos, especialmente del económico-financiero y ya no solo aceptaba el capitalismo entendido en la visión socialdemócrata como un capitalismo regulado con elementos corporativos, sino que se pasó a la moda imperante de los Reagan y Thatcher, a aceptar como normalidad, como lo mainstream, el neoliberalismo, por muy atenuado que este fuera.
Recordemos que aún en esa fechas de finales de los años 70 e inicios de los 80 aunque existían dos partidos comunistas poderosos electoralmente en Europa Occidental el italiano y el francés, actuando normalmente dentro del sistema político, en Italia existía una organización secreta con un plan del gobierno norteamericano y de los servicios de Inteligencia italianos, el “Plan Espada” para evitar por todos los medios –los violentos incluídos- que el PCI accediera al poder. Claro, es cosa sabida, los no demócratas y totalitarios son siempre los demás.
Sería una falta de rigor histórico no reconocerle al PSOE en sus gobiernos que -pese a sus sombras y su acomodaticio apego al poder establecido y sus reglas de funcionamiento económico siempre favorables a los más poderosos-, los mismos llevaron a España a otra situación tanto en las libertades públicas y derechos ciudadanos, como en la educación pública y gratuita, lo que junto al ingreso en la Comunidad Europea y la etapa de prosperidad económica, condujeron a un mejoramiento de la vida de la población y a un sentimiento de Ciudadanía compartido. Fue una etapa dónde los españoles se han sentido orgullosos de su nacionalidad, pese a su diversidad regional o de clase social.
No reconocer eso sería propio de una lectura deformada de la realidad, se haga la misma desde la derecha, desde el radicalismo sentimental anarquizante de la raíz que éste sea: desde una lectura del anarco-sindicalismo derechista o confuso de Pestaña, hasta el milenarismo bakuninista o de Durruti. E incluso, cuando se trate de darle una pincelada a este argumentario de marxismo, pasado por un tamiz ”idealista”, alejado de todo análisis materialista histórico concreto.
Por ello caen en la caricatura grosera quienes de manera torpe, asimilan en plena igualdad las trayectorias de acción gubernamental del PP y del PSOE como “la misma m…. es”. Ese enfoque la única “utilidad marginal” que tiene para sus propugnadores es negativa, la resta de adhesiones a sus ideas o causa, la marginalización de centenas de miles o de millones de votantes (de un millón al menos constatado por los hechos electorales), que saben que es un reduccionismo grotesco, alejado de sus vivencias y de sus percepciones. Lo repito: lo que las personas creen también es un hecho social, y eso es esencial en su conducta política y en su voto.
Pedro Sánchez demuestra cualidades importantes en política: valentía, arrojo, unido a la audacia, y tozudez. Supo resistir al golpe palaciego de los barones más derechistas y ultra centralistas del PSOE contra él, y supo después imponerse a esa maquinaría del aparato partidario en unas primarias en la que volvió a ser elegido secretario general. En este tiempo se ha movido con una discreción que rondaba el clandestinaje, era tal su ausencia relativa de los medios que se le daba por desaparecido. Y en efecto, hacerlo desaparecer era lo que deseaban los poderes ocultos que deseaban controlar a su partido. Algunos medios, antes más o menos pro PSOE, como El País, se han convertido en un pasquín anti Sánchez. Pero él no cejaba y se dedicaba en relativo silencio a forjar su red de apoyos, a visitar agrupaciones, a crear redes, a confirmar sus personas de fieles y leales, o a utilizar a militantes ya desenmascarados como vacilantes e incluso traidores abiertos, pero de los cuales un secretario general no puede prescindir, aunque tenga su perfil político claro y sepa ya lo que se puede esperar de ellos.
Para mí en sus ideas sociales Pedro Sánchez es una incógnita. No sé si pretende ser o es un socialdemócrata de la vieja usanza, aunque sea joven, lo cual sería de agradecer ya que eso significa banca pública sin nacionalizar la privada, regulaciones a las finanzas, impuestos progresivos, políticas sociales y sensibilidad social. Nada revolucionario pero si reformismo e inclusión social, ampliación de los derechos y libertades.
También puede ser que sea un Renzi, el italiano que fue vapuleado por los electores y que pretendía aliarse con Berlusconi para tratar de reducir los derechos de los trabajadores italianos. No olvidemos que una de las causas de la disminución de votos de la socialdemocracia en Europa, de la llamada crisis de la socialdemocracia, se debe a esos políticos de la llamada Tercera Vía, neoliberales en lo económico, oportunistas en lo político, conservadores o indiferentes en lo social. Faltos de ética y valores para apoyar acciones bélicas ilegales del Imperialismo. Su representación o modelo es Tony Blair.
¿Qué será será Pedro Sánchez? Tendremos la oportunidad de ver su faz real en la acción política, en sus decisiones. Cierto es que su campo de acción es reducido. El momento actual es de negociar, de forjar acuerdos a diestra y siniestra. En no desmayar en persuadir, convencer, ir a puntos de encuentro comunes donde ganemos todos: me refiero a ganancias de los ciudadanos. Debe convencer a todos que dónde verdaderamente se desgasta un político y un partido es en la oposición. Y si él fracasa, van a fracasar todos y cada uno de los grupos que le dieron el Si en la moción de censura. Y les espera a todos un largo trajinar por un desierto sin oasis.
Sus enemigos principales no están tanto fuera de sus filas sino dentro. Por ejemplo, el barón de Aragón, Javier Lambán. Uno no acierta a explicarse por qué extraña razón un sujeto tan reaccionario y comunicativamente hablando tan en cierto modo repulsivo, puede ser el líder de un partido en una región tan importante. Alguien que es tan notorio en su repulsa contra Sánchez que ya ha comenzado a envenenar las relaciones con Podemos con declaraciones políticamente propias de un facha retrógrado y que no tardará en hacerlo con las otras fuerzas políticas (los nacionalistas vascos y catalanes) que le han permitido a Sánchez ser Presidente del Gobierno. Su objetivo parece claro: que Sánchez fracase. El enemigo principal está dentro del PSOE.
Unidos-Podemos
Cuando Unidos-Podemos anunció que daría un Si a la moción de censura tomó una decisión correcta. Cuando se adelantó a las maniobras de ver como se desmontaba la mayoría al sí, o se pensaba en que Rajoy se prestara a convocar elecciones –como deseaba ardientemente Ciudadanos (Cs) por fiarse de los sondeos que le daban un primer lugar en intención de voto antes de la moción de censura-, anunciando que si fracasaba la moción de Sánchez ellos plantearían a seguidas otra moción de censura y convocarían elecciones generales, acertaron, ya que ni el PP ni el PNV y tampoco el PSOE, deseaban unas elecciones en este momento político.
Y es que Unidos-Podemos necesitaba acertar. Desde que se negaron a votar a favor de Pedro Sánchez en 2016 han ido perdiendo fuelle, menos que el que desea la derecha, pero algo ha perdido. Permitiendo por pasiva que el PP y Rajoy continuaran en el poder, perdieron un millón de votos, difícilmente recuperables, porque fueron en gran parte los de votantes frustrados en sus expectativas de una unión factual de las izquierdas en sentido amplio, para impedir la continuidad del PP, que para una persona de izquierdas normal, no para un político profesional que está pensando en su interés de cargos y poder, era lo que se debía haber hecho y no se hizo, entre otras cosas por el cerco a que sometían a Pedro Sánchez los jefes regionales de su propio partido obsesionados contra Podemos, y también, por el cálculo optimista panglosiano de Podemos de que superarían en votos al PSOE y serían el primer partido en votos de la izquierda y en diputados del parlamento.
Esa fue una gran derrota de Podemos y de Pablo Iglesias y su círculo, ya que otros dirigentes o cercanos a Podemos apostaban por el voto a Sánchez a cambio de nada. Ese es también mi punto de vista, Podemos no gobernaría pero se convertiría en la única oposición de izquierda, pero está visto que las ansías de poder corto placista son en Podemos mayores que la visión estratégica, o que su visión estratégica es estar en el poder, en los ministerios, en Moncloa, no en organizar y educar para planear una alternativa política solida y no líquida, en lo político y en lo social. Ya sabemos, juventud egolatría que diría Pio Baroja.
El apoyo a la moción de censura y echar a Rajoy y al PP del Gobierno es también un aval a favor de Unidos-Podemos y una inyección de testosterona a su líder Pablo Iglesias, cuyo crédito político estaba a la baja. No tengo ningún elemento para dudar de la actitud firme de izquierdas de Iglesías, lo que me separa de él es su concepción de cesarismo democrático. En la Asamblea General de Podemos denominada Vista Alegre II tuvo la oportunidad de cambiar el modelo organizativo de este partido adoptando la propuesta de los Anticapitalistas de Dirección Coral o colectiva, pero se inclinó por lo viejo, por seguir el modelo de partidos de la II Internacional convertido después en modelo leninista-stalinista por la III internacional: un Secretario general más o menos todopoderoso, rodeado de una cohorte de ejecutores de órdenes y de las decisiones –más difusas-, de las bases.
Si de verdad se quería ser diferente había que tener un modelo de partido diferente. Mi apuesta era por una dirección colectiva con presidencia o secretario general rotatorio cada uno por un período de un año o seis meses, según se estableciese. No habría pues Un Jefe, sino Una Dirección. Pero eso, que no resta eficacia en la acción si resta “glamour” al ungido Secretario general. Y debilita el poder de los hombres de confianza y de los cortesanos e “Yes men”, que suelen convertirse en los más papistas que el Papa en toda organización verticalista autoritaria. El Rey y su corte de incondicionales: mal camino para renovar, para innovar, para revolucionar una organización que debe prefigurar el Estado que se piensa erigir en el futuro, por muy lejano que este se visualice.
Otro error, para algunos y acierto para otros, más reciente fue resolver de manera muy resolutiva un conato de trama conspirativa y de choque de trenes entre el rival oficial en Podemos de Iglesias, Iñigo Errejón, y el jefe de la organización de Madrid, por la configuración de los puestos para las futuras elecciones a la presidencia y diputados en la Comunidad de Madrid. Según Anticapitalistas lo correcto es que las bases de Madrid eligieran a Iñigo o a cualquier otra persona a esa candidatura y también a los candidatos a diputados. Lo que se hizo fue otorgar el cargo a Iñigo Errejón, éste quiso además nombrar a los que estimaba debían acompañarles y que luego las bases votaran en primarias. Aquí Errejón tampoco mostró demasiada apertura democrática pero al final Iglesias y él se pusieron de acuerdo y las bases con cambios mínimos aprobaron las listas. Mientras, Carolina Bescansa, una de las fundadoras de Podemos, socióloga especialista en temas electorales y encuestas, dejó filtrar o se filtró sin más, un escrito pidiéndole a Errejón un acuerdo de apoyarle en sus pretensiones a la Comunidad de Madrid si éste a su vez le daba su apoyo para disputarle la secretaría general a Iglesias. Errejón negó conocer dicho escrito y además mostró su lealtad a Iglesias. Bescansa sigue como diputada pero su poder en Podemos está en mínimos.
Y por último está el escándalo levantado por la compra por Iglesias e Irene Montero de una casa a unos 40 kilómetros de Madrid, en La Navata, un chalet con un precio de cerca de los 600 mil euros. La derecha mediática y política se rompió las vestiduras y quiso criminalizar a estos dirigentes de Podemos por adquirir un bien inmueble tan costoso, con piscina particular incluida. Para ellos ese bienestar o incluso lujo sólo debe ser accesible para ellos y sus iguales. En su argumentario para calumniar a una persona de izquierda, a un dirigente, este debe vivir en un barrio obrero y a ser posible ser tan pobre como una rata y si es analfabeto y mudo mejor que mejor, sería el izquierdista ideal, para esa derecha.
La realidad es que la pareja de Iglesias y Montero son dos profesionales con un magnifico currículo, son diputados, y aunque ella es de familia obrera de medios escasos es hija única y sus padres son propietarios de la vivienda en que viven. Los padres de Iglesias, divorciados, que también es hijo único, ambos tienen varias propiedades inmobiliarias que llegan o sobrepasan al millón de euros. Los dos son profesionales, licenciados en Derecho y el padre es además funcionario de carrera del Cuerpo de Inspectores de Trabajo. Es decir, son técnicamente trabajadores catalogados por los indicadores demoscópicos como de “clase media profesional de ingresos medio altos”. Por tanto, pueden respaldar con su patrimonio un préstamo hipotecario de su hijo y su compañera y futura madre de dos niños por venir. Por tanto, no hay nada que objetar a esta compra desde el punto de vista económico ya que ellos- como grupo familiar- tienen los medios para poder avalar dicha compra.
La cuestión que si es discutible es la imagen que han dado teniendo en cuenta que las declaraciones de Iglesias han sido extremistas e infantiles en algunos casos, respecto a terceros. Criticó a Felipe González, y a otros políticos, por vivir en un chalet, por estar fuera de Madrid (el de González en ese momento a sólo 9 kilometros del centro de Madrid, no a 40 kms. como el de Iglesias ahora, y después de haber sido casi ¡14 años presidente del Gobierno!), ya que según él eso los alejaba del pueblo y sus necesidades. En su demagogia barata Iglesias llegó a criticar a iñigo Errejón porque cuando comenzó su tarea de diputado usaba una chaqueta o americana, cosa que él ahora usa habitualmente. Es decir, como dice el refrán: cuando uno tiene la lengua larga tiene que tener las espaldas muy duras… ya que en las lides políticas el que las da las toma.
También dirigentes Anticapitalistas le criticaron públicamente por la compra de esa vivienda, por ser una muestra para ellos de incoherencia política, de una brecha entre lo que se proclama y lo que se hace. El asunto se resolvió llevando el caso a las bases para que decidieran si él e Irene Montero debían seguir en sus cargos de diputados y en la dirección de Podemos o renunciar a ellos. Las bases le respaldaron pero con un porcentaje mucho menor al obtenido en su elección en Vista Alegre II. El líder, obviamente, ya no es tan indiscutido.
Por tanto, es de esperar que para gente inteligente todas estas peripecias le hayan ayudado a madurar, a meditar sobre que primero debe reflexionar antes que hablar y que los argumentos deben ser acordes con la realidad en que vives. Un discurso válido para la situación social y económica de Bolivia no sirve quizás para Argentina o Chile, mucho menos para España, Francia o Alemania. También debería servir para hacer política anclado en la realidad sociológica de tu país no en tus elucubraciones o deseos. Por ello, votar Si a la moción de censura es un paso delante de Unidos-Podemos, ahora viene lo difícil. Gobernar.
Para Gobernar Unidos-Podemos debe ser un apoyo, crítico quizás pero un apoyo, ¡no una quinta columna!, dispuesta a dejar al PSOE y con él a todos los demócratas progresistas o más o menos progresistas con las vergüenzas al aire. Si fracasa Sánchez no es sólo él quien fracasará es toda la izquierda, la vacilante, la reformista, la revolucionaria, la izquierda, como un todo, se habrá hundido en el pantano del descrédito y la impotencia e irrelevancia política por años y años. Señores de Unidos-Podemos, del PSOE, de Compromis, de las Mareas, del ERC y todos los demás, nacionalistas varios incluidos, habrán dado no un paso atrás sino un salto en el vacío de la irrelevancia y la intrascendencia política.
Todo ello con un único beneficiario: la derecha tradicional del PP y el neo populismo de derecha o el “extremo centro” de Ciudadanos, que volverían al poder para gobernar y configurar en el más duro neoliberalismo la sociedad y el Estado español bajo la égida del mercado, del lucro, de las privatizaciones de servicios públicos, de la desigualdad y de la exclusión social de las mayoría, con el añadido de un centralismo ahogador de toda verdadera autonomía regional.
Termino con un llamado a la reflexión de aquellos que se creen más marxistas o más revolucionarios que nadie, y que prefieren el todo o nada, o que hacen suya la máxima: Mientras peor mejor… ¿Para quienes? No ciertamente para los pensionistas, para los derechos de las mujeres, para los necesitados de la inclusión social, para la libertad de expresión. La izquierda si no quiere ser irrelevante, testimonial, sino servir al pueblo para algo útil, deberá escoger entre su instinto de vida o su tendencia proveniente no del marxismo sino del sentimentalismo cristiano, del anarquismo, del blanquismo, de una lectura fascistoide de Nietzche, de buscar desesperadamente, obstinadamente, tercamente, la muerte, la marginalidad, la insignificancia política. Debe escoger entre su pulsión al tanatos o a la libido.
Insisto reflexionad esta frase de Lessing: NO ES CIERTO QUE LA LINEA MÁS CORTA ES SIEMPRE LA LINEA MÁS RECTA.
Torrelodones, 1 de junio de 2018
Carlos Julio Báez Evertsz | Espectador comprometido
Doctor en sociología y politólogo. Autor de Desigualdad y clases sociales, Madrid, 2017; La modernización fallida, Madrid, 2012; Partidos políticos y movimiento popular en la RD, Madrid, 2011; Dominicanos en España, españoles en Santo Domingo, UASD, 2001, y, La comunicación efectiva, INTEC, 2000.