lunes, 14 de noviembre de 2022

Parámetros de la solidaridad con Haití Por JUAN LLADO

Parámetros de la solidaridad con Haití

Por JUAN LLADO 

Haití es un hermano al cual debemos tener en cuenta siempre y extenderle nuestra mano amiga hasta donde se pueda. Pero nunca un hermano debe exigir que el otro se perjudique a su favor.

El tajante rechazo del presidente Abinader a la pretensión de la ONU de que el país detenga las deportaciones de inmigrantes ilegales haitianos podría parecer un áspero antihaitianismo. La atmósfera de la relación entre las dos naciones, enrarecida por la migración ilegal, daría pie a esa falaz acusación. Pero en tiempos de la turbulencia interna del vecino país el gobierno dominicano ha actuado con suma prudencia y la declaración presidencial es prueba de buen juicio. Para llegar a esa conclusión solo hay que definir los rangos y límites de la solidaridad dominicana frente a los tenebrosos efluvios de la situación haitiana.

La ONU ha encumbrado la solidaridad entre las naciones hasta convertirla en un deber. Su programa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible “pone en el centro a la persona y al planeta, se apoya en los derechos humanos y está respaldado por una alianza mundial decidida a ayudar a la gente a superar la pobreza, el hambre y las enfermedades. Se forjará por tanto sobre la base de una cooperación y solidaridad mundiales”. Lo que no hace la ONU es precisar la naturaleza de la solidaridad, su frecuencia, sus alcances y sus límites. Pero a cualquier mortal le queda claro que los límites dependerán de las posibilidades materiales, jurídicas y morales de cada nación.

Al calificar de inaceptable e irresponsable la petición de la ONU, el presidente Abinader recordó que nuestro país ha sido el más solidario del mundo con Haití. “Por lo tanto, a República Dominicana no se le puede pedir más”. La declaración no aludió a la masiva ayuda que nuestro país aportó contra la devastación causada por los terremotos del 2010 y 2021, ni al combate a la pobreza que significan las remesas que los haitianos residentes en nuestro territorio envían a Haití, ni a las miles de parturientas que son atendidas por nuestros hospitales, ni a los empleos que los sectores de la construcción y la agricultura asignan a los migrantes. Tampoco citó las conveniencias de los cuatro mercados binacionales de la frontera ni a los precios mas competitivos que representan los productos de nuestras exportaciones hacia el hermano país.

Es cierto que todas estas contribuciones palidecen, tanto en su cuantía como en su significación, frente a las enormes carencias de una población haitiana que califica como pobre en un 80%. Al desamparo y el hambre que eso comporta se añaden la crisis de gobernabilidad, la extrema inseguridad ciudadana y la enorme presión que sufre la población para emigrar a otros países.  Sin duda, Haití califica hoy día como un mendigo o pordiosero internacional a quien le debemos una mano amiga, tal y como es deber de otros países más pudientes. Pero la situación de nuestro país no nos permite excesos de solidaridad. Tenemos un 22% de nuestra población viviendo en la pobreza y, de acuerdo a CEPAL, un 5.6% en la indigencia y son ellos quienes deben recibir nuestra mayor prioridad en materia de solidaridad (ver cuadro adjunto).

Las deportaciones, por supuesto, son la otra cara de la migración ilegal. En términos generales, la migración es un recurso universal que usan muchos para buscar mejores oportunidades y medios de supervivencia. La creencia generalizada es que, en general, los migrantes contribuyen a enriquecer la economía de los países anfitriones y son una fuerza emprendedora que moviliza la sociedad. El cuadro adjunto de la CEPAL muestra cómo los dominicanos hemos emigrado y que, en términos proporcionales, hemos emigrado más que los haitianos. Mientras, la migración haitiana aquí ha permitido el bienestar de sectores tales como la construcción y la agricultura, además de suplir una mano de obra barata para otros menesteres. De manera que al enjuiciar esa migración debemos temperar los juicios reprobatorios ni tampoco satanizar las deportaciones.

 Cepal: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43582/S1800277_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Cepal: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43582/S1800277_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Es lamentable que nuestro presidente haya sentido la necesidad de anunciar, a raíz de la petición de la ONU, que las deportaciones de haitianos ilegales se incrementarán. Esto así porque debemos admitir que las deportaciones son una medida de nuestra propia incompetencia para controlar nuestra frontera. Hubiese sido preferible que las medidas más pertinentes fueran las de transparentar y consolidar el control militar en la misma. Pero mientras tanto las deportaciones deben seguir y nadie puede acusar al presidente Abinader de antihaitiano por eso. (El respaldo a esa medida ha sido generalizado.) Tampoco se le puede acusar de eso porque haya ordenado la construcción del muro fronterizo, aunque a muchos nos parezca una medida que no reportara los frutos esperados.

De cualquier modo, el presidente Abinader y nuestro canciller han pedido, en incontables ocasiones y foros, ayuda de la comunidad internacional para Haití. Los pedidos de ayuda no se han circunscrito a la asistencia humanitaria frente a la hambruna predominante en ese devastado país. Han llegado a pedir la intervención de la ONU para restablecer el orden y la gobernabilidad. Sin embargo, en una reciente comparecencia ante su Consejo de Seguridad nuestro canciller aclaró:“República Dominicana reitera su convicción de que, la única respuesta duradera y sostenible a la crisis haitiana debe venir de los haitianos”.Y actualmente se espera que un consenso de esa naturaleza pueda dar paso a unas elecciones, el puntal de arranque de la gobernabilidad.

Una cosa es ayudar a que se estabilice la nación haitiana y otra que nuestras acciones hacia nuestra hermana nación estén enmarcadas dentro de las prerrogativas de una nación soberana. Como bien especificó el vicecanciller Rubén Silie, quien fuera embajador dominicano en Puerto Príncipe, nuestro país “actúa conforme a su Constitución, los tratados internacionales ratificados por el país y la ley general de Migración 285-04”. Es decir, la determinación del alcance de nuestra solidaridad con Haití está definida en parte por un marco jurídico que protege nuestros derechos y orienta nuestras actuaciones. La otra parte definitoria es la de nuestras posibilidades materiales.

Para manejar adecuadamente nuestras relaciones con Haití cabe recordar la noción de Santo Tomás de Aquino sobre la solidaridad. Esta se presenta cuando “la persona humana renuncia a su individualismo egoísta a favor del bienestar del otro, e indirectamente a favor de la comunidad. Este acto de renuncia es la solidaridad, lo que nos permite creer que la virtud de la justicia se practica por medio de la solidaridad. En otras palabras, el ejercicio de la solidaridad es requisito imprescindible en la búsqueda del bien del otro y, por ende, del bien común”. Huelga decir que ese “otro” que es Haití es un hermano al cual debemos tener en cuenta siempre y extenderle nuestra mano amiga hasta donde se pueda. Pero nunca un hermano debe exigir que el otro se perjudique a su favor.

En términos generales, nuestro gobierno está manejando adecuada y prudentemente nuestras relaciones con Haití y con los haitianos residentes y no residentes. Su actitud es la de un hermano frente al descalabro del otro, aunque ese descalabro sea obra de ese otro. Medidas como las deportaciones, el muro y el decreto que establece sanciones contra la ocupación de propiedades por parte de extranjeros están dentro del rango de atribuciones soberanas del hermano que no quiere que el otro le perjudique. No son medidas xenófobas sino de seguridad propia.

 Evolución histórica de nuestra frontera con Haití.

Evolución histórica de nuestra frontera con Haití.

https://acento.com.do/opinion/parametros-de-la-solidaridad-con-haiti-9130126.html

Guy-Joseph Bonnet y la invasión de 1822

HISTORIA

Guy-Joseph Bonnet y la invasión de 1822

Bonnet había participado como jefe de Estado Mayor de Pétion -principal representante de los mulatos en el naciente Estado haitiano- en la “campaña de 1805”, dirigida por el emperador Jean Jacques Dessalines, jefe de Estado de Haití, ocasión en la que tomó multitud de notas acerca de la población, la economía y las costumbres de los dominicanos.

Por ROBERTO CASSÁ 

Guy-Joseph Bonnet .

Guy-Joseph Bonnet, general de división del ejército y uno de los funcionarios más capaces de la República de Haití, fue un actor sobresaliente de los procesos políticos desde 1791, todavía en plena juventud, cuando se unió al partido de los “viejos libres”, conocidos también como mulatos por el indicador del color de la piel. Recopiló multitud de documentos y llevó registros personales de las variadas situaciones que le tocó vivir, primero como  ayudante de André Rigaud -líder de su sector social-, jefe de tropa en la lucha contra los franceses en 1802-1803 junto a Alexandre Pétion, firmante de la declaración de independencia de Haití, protagonista connotado en la proclamación de la República en 1806, compromisario con Rigaud en la efímera secesión en Les Cayes en 1810 y uno de los ejecutores de avanzada de la incorporación a la República de la porción septentrional de Haití, el reino de Henri Christophe, en 1820.

Su hijo Edmond Bonnet recogió apuntes, notas y documentos, y preparó la obra Souvenirs historiques de Guy-Joseph Bonnet(París, 1864). Desde las primeras páginas se constata un compendio de extraordinaria riqueza acerca de las primeras décadas de Haití independiente hasta no mucho antes de su fallecimiento en 1843.

En el capítulo X de ese libro (pp. 313-324) se relata la posición de Bonnet respecto a la invasión de Santo Domingo, que él denomina Parte Este de Haití, en enero-febrero de 1822. Dada su posición en la nomenclatura del Estado haitiano, Bonnet fue consultado por el presidente Jean Pierre Boyer acerca del paso a dar tras la ruptura efectuada por los dirigentes dominicanos criollos con España el 1 de diciembre de 1821. Para tal fin, el presidente instruyó a su ayudante de campo comandante Béchet coordinar las acciones a tomar con relación al acontecimiento. También le encargó hacer entrega de una carta a Bonnet, fechada el 23 de diciembre, en la cual solicitaba su opinión acerca de cómo debería procederse. Es de suponer que otros dignatarios fueran consultados, pero hasta ahora solo ha trascendido la respuesta de Bonnet, en carta fechada el 27 de diciembre. Este texto, reproducido íntegro por su hijo, reviste una importancia especial, primero por la capacidad del autor, su centralidad en la política desde casi tres décadas atrás y su conocimiento de la “Parte del Este”. Bonnet había participado como jefe de Estado Mayor de Pétion -principal representante de los mulatos en el naciente Estado haitiano- en la “campaña de 1805”, dirigida por el emperador Jean Jacques Dessalines, jefe de Estado de Haití, ocasión en la que tomó multitud de notas acerca de la población, la economía y las costumbres de los dominicanos.

La postura sustancial de la misiva del 27 de diciembre de 1821 fue oponerse al designio de Boyer. Como hombre capaz y de prolongada experiencia política, Bonnet fue visionario acerca del error en que incurriría la República de Haití y las consecuencias que podría conllevar, como resultó en efecto poco tiempo después y tuvo su desenlace un año tras su deceso.

Lo trascendente, en dado caso, es que la misiva de Bonnet ilustra que la decisión de Boyer de ocupar Santo Domingo para aplastar el Estado Independiente de Haití Español se adoptó incluso al margen de los estamentos superiores del Estado haitiano

COMPARTIR

Los términos de la correspondencia muestran que Boyer ya tenía tomada una decisión en la fecha de remisión de la carta, acorde con lo que consideraba conveniencias de la República de Haití y sin relación con la “solicitud” de un “partido” de “haitianos del Este” o “españoles” favorable a la integración al país vecino. Edmond Bonnet, aleccionado por la ruptura unánime de los dominicanos con Haití en 1844, validó y desarrolló los pareceres de su padre.

Guy-Joseph Bonnet razonaba desde el ángulo de las ventajas y los inconvenientes que tendría la unión de la porción oriental de la isla a la República. Asumía ventajas en términos de seguridad nacional y de posibles ingredientes para una prosperidad futura de Haití por la vastedad del territorio y los recursos de la porción española de la isla. A renglón seguido, empero, presentaba una oposición decidida a que se efectúe esa unión “por la fuerza de las armas”, ya que, “aunque fácil (…), pienso que su resultado sería dañino y acaso incluso funesto para los intereses verdaderos y la seguridad futura de la República de Haití”. (Traducción propia, al igual que de las siguientes citas).

En todo caso, continuaba razonando el prestigioso general haitiano, “la posesión de este país, sin la voluntad unánime de sus habitantes, lejos de acrecentar nuestro poderío, lo debilitaría necesariamente a causa de los sacrificios de todo género que nos sería preciso hacer para permanecer en él”. (Cursivas en el original). Situaba la causa de este profético pronóstico en el atraso de Santo Domingo que, al igual que las otras colonias españolas, costaba más a la metrópoli que lo que obtenía de ella. De la misma manera que había sido costoso su sostenimiento para España, lo sería para Haití debido a sus exiguas exportaciones y escasas entradas tributarias.

Añadía Bonnet un ingrediente esencial para ponderar la naturaleza de la entrada de Boyer: la necesidad de “destinar un ejército suficientemente fuerte para hacer triunfar al partido que se iría a apoyar, conllevaría un gasto adicional.” (p. 318). En otros términos, este “partido” (que como procederé a demostrar en otro artículo fue hechura de comisionados de Boyer) no estaría en condiciones de imponerse sin la presencia de tropas haitianas. En la carta a Boyer está asumido implícitamente que no solo no existía una “voluntad unánime”, sino que sin la interferencia de tropas haitianas el Estado Independiente de Haití Español, un ordenamiento soberano fundado en el mismo mes de la misiva, se habría consolidado.

Lo que Bonnet no estuvo en condición de entrever es que la tenaz oposición a la libertad nacional de los dominicanos resultaría todavía más funesta para Haití, dado el costo económico y humano de las campañas de agresión desde 1844 y los efectos perjudiciales en la evolución política.

Pero, de momento, en 1821, el estadista haitiano advertía con preocupación que dudaba que las tropas ocupantes no acudiesen a cometer desordenes impropios en un “país amigo”. Seguramente basado en su trayectoria de general desde 1803, temía que los soldados, “arrastrados por el hábito, que es una segunda naturaleza”, fueran en plan de merodear (marauder), es decir, robar víveres y ganados a los lugareños, por lo que infería: “No hay duda de que tendríamos pronto de enemigos a aquellos que habríamos ido a defender”.

Bonnet mostraba comprensión por el temor a la presencia europea en la isla que acompañó la fundación del Estado haitiano. Pero ofrecía de nuevo muestra de lucidez cuando enunciaba que el régimen de los criollos del Este “ofrecerá menores peligros que la vecindad del rey de España” (p. 319). Todavía más: visto el conflicto de los habitantes del Este con España, consideraba que estos tendrían que contar con la asistencia haitiana, necesaria para ellos, dada la tenacidad de España por conservar sus antiguas posesiones en América. Registraba que Colombia, enfrascada en su propia defensa, no podría hacer mucho por la autonomía del país vecino.

Sus razonamientos derivaban en la conveniencia de suscribir un “tratado secreto” de defensa mutua. Es interesante la fórmula, debido a que, desde su creación en 1804, Haití se comprometió a no entrometerse en el desenvolvimiento de las colonias europeas en el Caribe. Indicaba Bonnet que, en caso de que los del Este solicitaran asistencia a Haití, mediante negociaciones se les llevaría a adoptar las posiciones convenientes. Es decir, en ningún momento perdía de vista el imperativo de la defensa de su país frente a la amenaza de una agresión europea, pero aconseja prudencia. Si la voluntad en el Este era unirse a la República de Haití, el hecho se terminaría produciendo por necesidad, por lo cual no era necesario precipitar la medida. Resumía la propuesta en cultivar la amistad con “nuestros vecinos”, con lo que les reconocía un estatus nacional diferente, por lo que en ningún caso procedía “inmiscuirse en sus asuntos, a menos que seamos llamados… por su consentimiento unánime”. Compartiendo el criterio prevaleciente en los altos círculos de que procedía conceder prioridad a un tratado con Francia que reconociese la independencia de Haití, derivaba que por el momento habría que asegurar la amistad con los dominicanos. Concluía con la ratificación de la necesidad de que Haití ingresase en una fase de paz de larga duración para “cicatrizar las heridas de nuestro cuerpo social, consolidar nuestras instituciones, restaurar la agricultura, restablecer la disciplina en nuestro ejército y favorecer… el incremento de nuestra población agotada” (p. 321).

Aunque probablemente en adelante Bonnet no manifestara disidencia taxativa frente a la conquista de Santo Domingo, su hijo Edmond, seguramente basado en las notas compiladas, llegó a la conclusión de que “la clase más elevada de la población siguió opuesta a nosotros. Una fuerte emigración se produjo…”. (p. 323). Poco más abajo formuló una evaluación todavía más concluyente: “La brutalidad de nuestro sistema militar pronto generó descontento entre los españoles. De todos los oficiales en comando en el Este, únicamente Jacques Simon supo ganarse el afecto de sus habitantes al respetar sus costumbres. En todas partes no hemos hecho más que destruir y ninguna institución útil se ha salvado. La universidad de Santo Domingo ofrecía a la juventud una instrucción conveniente y nosotros la hemos disuelto…”. Por si fuera poco, registraba que, dada la “resistencia sorda” ante las faltas, Boyer se inquietó: “Después de 1830, en una conversación íntima, el presidente enumeró al general (Bonnet) las dificultades que él experimentaba en el Este. Estaba permanentemente cuestionado en las medidas que deseaba tomar; en los tribunales se rechazaba exponer en francés. Esta oposición sistemática ofrecía una analogía chocante con lo que sucedió entre Bélgica y Holanda y llevaba al mismo presidente a prever una solución análoga en el Este”. (p. 324).

Su trascendental carta de 1821 concluía asegurando que, en caso de que el presidente y otros hombres esclarecidos adoptase otro criterio que el suyo, “yo suscribiré con gusto esa decisión”, por lo cual estuvo listo para “secundar las medidas que usted ordene”. Se adelantaba a una orientación que sabía tomada, por lo que le anunciaba al presidente que dispondría una revista de uniformes, armamentos y equipos en la zona bajo su jurisdicción. Por tanto, no resulta tan paradójico que el dictador haitiano, en respuesta a las consideraciones arriba glosadas, encomendara a Bonnet reunir las divisiones de todo el norte de Haití y comandar el cuerpo de ejército que debía dirigirse a Santiago de los Caballeros. Conforme al relato recogido por Edmond, Bonnet, al frente de la primera división, tomó previsiones para impedir que se produjera un pillaje. En dato no consignado en otro lugar, agregó que los habitantes principales de Santiago, bien impresionados, solicitaron al presidente que designase a Bonnet como comandante de la ciudad.

Más de medio siglo después, Pedro Francisco Bonó achacó a Boyer el error de no haber propiciado una confederación entre los dos países. Bonnet no llegó a una fórmula de ese estilo, más allá del “tratado secreto”, pero se adelantó a propugnar por el respeto a la determinación de los dominicanos como fórmula para la convivencia.

Lo trascendente, en dado caso, es que la misiva de Bonnet ilustra que la decisión de Boyer de ocupar Santo Domingo para aplastar el Estado Independiente de Haití Español se adoptó incluso al margen de los estamentos superiores del Estado haitiano, y sobre todo de una consulta a los dominicanos como pueblo. Obedeció a la voluntad de quien había heredado los poderes autocráticos que, como se ha abundado, hacían del Estado haitiano una virtual monarquía con rostro republicano. Las justificaciones a la invasión basadas en los pretendidos llamados de los dominicanos, ni siquiera tomados en consideración por Bonnet, se analizarán en otro artículo.

Roberto Cassá en Acento.com.do

https://acento.com.do/cultura/guy-joseph-bonnet-y-la-invasion-de-1822-9129609.html

Patrones migratorios, puntos ciegos y liderazgo | Por CÁNDIDO MERCEDES

DESHOJANDO PARADIGMAS

Patrones migratorios, puntos ciegos y liderazgo

Hay necesidad de un pacto sin maniqueísmo de proinmigrantes ni antiinmigrantes, allí donde el liderazgo dominicano deje de tener el efecto suelo y prevalezca la posibilidad de emerger y sinergizar para que las fuerzas sociales se enfoquen en lo que importa,

Por CÁNDIDO MERCEDES 

“A medida que cada vez más humanos cruzan cada vez más fronteras en busca de trabajo, seguridad y un futuro mejor, la necesidad de enfrentarse, de asimilar o de expulsar a extranjeros pone en tensión los sistemas políticos y las identidades colectivas que se crearon en épocas menos fluidas”. (Yuval Noah Harari: 21 Lecciones para el Siglo XXI).

Carlos Marx decía que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clase, así mismo, podemos decir que la historia de la propagación humana es el resultado del desplazamiento humano a lo largo de su evolución. Somos lo que somos como entes humanos como consecuencia del largo trajinar en la búsqueda de la existencia humana, de su sobrevivir y vivir, encontrando en el desplazamiento (movimiento) un eje nodal para su respiro y desarrollo.

Las migraciones, se puede decir, son “la propagación mundial de la especie humana”. No se puede entender el desarrollo alcanzado por la humanidad sin comprender el movimiento humano a lo largo de la historia y de sus distintas dimensiones. En gran medida, la cantera de la historia encierra, como corolario esencial, la habituación humana. Allí donde logra su realización y encuentro consigo mismo, como espina dorsal de su realización. La inmigración, nos la define Anthonny Giddens, “es el proceso de trasladarse a un país para establecerse en él, mientras que la emigración, es el proceso de abandonar un país para establecerse en otro lugar”. Alrededor de 300 millones de migrantes hay en el mundo en sus distintas mudanzas sociales.

Es que el proceso de migración implica, inexorablemente, cambios demográficos, económicos, sociales, de integración. 4% de la población mundial es una consecuencia, en gran medida, de la necesidad vital del ser humano. De vivir, de protegerse, de refugiarse de la guerra, de la hambruna, del terrorismo, de las bandas en los países donde existen estados fallidos o colapsados. El fenómeno social de las migraciones es una realidad en el mundo. En los últimos 50 años ha crecido el desplazamiento, esto es, personas que se han trasladado a otros países, en un 45%, creciendo un 3.6% anual. La década de los 70 no fue una excepción, encontrándonos que el proceso migratorio ha sido una constante y que se aceleró en el proceso de globalización.

Los patrones de migración han ido sufriendo mutaciones desde sus orígenes. John Macionis y Ken Plumer nos hablan de las 4 pautas o modelos de inmigración:

  1. a) El Modelo Clásico (Estados Unidos, Canadá y Australia).
  2. b) El Modelo Colonial (Francia, Holanda, Reino Unido: tratamiento especial a los inmigrantes de las antiguas colonias).
  3. c) El Modelo de los Trabajadores Temporales (En Alemania, Bélgica, se conceden visas de trabajos temporales y los inmigrantes no tienen expectativas de conseguir pasaportes o ciudadanía en ese país).
  4. d) El Modelo de la Inmigración Ilegal. (Hoy podemos decir que no hay país que no tenga una inmigración ilegal. De acuerdo a las condiciones de cada nación, la relación con los inmigrantes es de marginalidad y de los trabajos más penosos en sus condiciones de salarios y protección social).

En nuestro país la relación con los inmigrantes (extranjeros) acusa una gran diferenciación. Somos una sociedad aporofóbica y donde existe un racismo latente. La discriminación no es igual contra el venezolano, el cubano, el colombiano y el haitiano. Más allá de la escalera social-económica en que se encuentre cada una de las diferentes nacionalidades. Los patrones de la migración han variado en los últimos años. Los factores de atracción y expulsión: hay seres humanos que dejan sus países por guerra, hambre, terrorismo, crisis política institucional. Los factores de atracción, hoy en día, se han ampliado más allá del mercado de trabajo y de las condiciones del nivel de vida del país receptor.

Los patrones de la migración, que conlleva de manera intrínseca la movilidad, han venido variando, sobre todo de los países emergentes con respecto a los países ricos. Nos encontramos en nuestro país con ciudadanos jóvenes de clase media y media alta que están emigrando, no ya por necesidades vitales en su país de origen, sino por la perspectiva en el horizonte a mediano y largo plazo.

La generación que nacimos en los 50, 60 del siglo pasado sufrimos, en su inmensa mayoría, de una transformación de la movilidad social vertical ascendente. Nos vimos compelidos a coadyuvar con el desarrollo de nuestros padres. Hoy, aunque los hijos hayan estudiado niveles de postgrado y sean políglotas, no les garantiza la sociedad el vivir como sus padres. La movilidad intergeneracional se achica. Lo hijos, que tuvimos que ayudar a los padres, hemos tenido que contribuir con los vástagos con el apartamento, con el vehículo, con el pago de colegios a los nietos para, en gran medida, no verlos “disminuir en la escalera social” con relación a los progenitores. Es la migración denominada de estilos de vida que se viene generando en personas de clase media y media alta. Los patrones migratorios hoy, en su composición social, son diferentes a los años 60, 70 y hasta los 90.

Hoy en día es muy difícil encontrar personas de clase media, media alta que no tenga un hijo, dos, tres fuera del país. Debemos destacar, actualmente, que de cada inmigrante que ingresan al país, hay por lo menos dos dominicanos que emigran. Tenemos 2.5 millones de dominicanos fuera del territorio dominicano y de ellos cerca de 400,000 son ilegales. Esto quiere decir que en la problemática de la inmigración – emigración hay un enorme valladar ideológico, una ignorancia del fenómeno y una tautología histórica imposible de replicarse. Tenemos en consecuencia, vallas de puntos ciegos que nos impiden asumir cómo en el mundo cambian “el tamaño, la velocidad y el alcance de la migración contemporánea”.

En la sociedad dominicana se han realizado dos Encuestas ENI, una en el 2012 y otra en el 2017 y ahora se perfila otra para 2023. Constituyen una radiografía demográfica de los inmigrantes en el país, la procedencia de cada país, qué trabajan, composición, grado de integración, fecha en que vinieron. El punto ciego es que nunca he visto a un partido político discutir en serio el fenómeno inmigratorio en la sociedad dominicana. Incluso, ni los periodistas y comunicadores ventilan esta realidad social-institucional que deberíamos de abordar académicamente, científicamente, políticamente, socialmente.

Hay, en nuestra sociedad, un verdadero difuminado ético “es decir, la tendencia que muestran personas, que por lo demás son honradas, hacia la toma de decisiones no éticas, debido a que las consecuencias éticas han desaparecido de su proceso decisorio”. Nos encontramos con un liderazgo, a todos los niveles, con una ética delimitada que son “los modos sistemáticos en que las personas participan de una conducta no ética sin ser conscientes de ellos”, nos los recuerdan M. H. Bazerman y A. E. Tenbronsel. Que es el punto ciego para Daniel Goleman como parte de la psicología del autoengaño, parafraseándolo sería “es el que bloquea la atención y disminuye el impacto de la realidad, para evitar la ansiedad, el fracaso y el dolor ante el hecho o el fenómeno que no quiere ver en su verdadera dimensión. Es no registrar lo que justamente está ahí”.

Es como no nos referimos tampoco a la migración forzosa, que no es voluntaria, que se da en nuestro país como el tráfico de personas o la esclavitud moderna para realizar trabajos forzados, para realizar trabajos sexuales, para la prostitución. En este entramado se produce una alianza con el crimen y la delincuencia internacional. Es como la nueva dinámica de la emigración ya no es solo en yola para Puerto Rico. Se está produciendo un movimiento atroz por Guatemala para llegar a México, donde los célebres coyotes juegan su papel de gendarme en el Siglo XXI. Mahatma Gandhi decía “Mientras haya espacio para el uso de las armas, de la fuerza física o de la fuerza bruta, cualquiera que sea su intensidad, se reducen las posibilidades para la fuerza del alma”.

Se requiere de debates serios de los actores estratégicos (universidades, iglesias, empresarios, partidos políticos). Yuval Noah Harari en su libro 21 Lecciones para el Siglo XXI aborda en el capítulo nueve la temática “INMIGRACION” y en uno de sus párrafos nos dice “Lo que complica las cosas es que en muchos casos la gente quiere nadar y guardar la ropa. Numerosos países hacen la vista gorda ante la inmigración ilegal, o incluso aceptan a trabajadores extranjeros por un tiempo, porque quieren beneficiarse de la energía, el talento y el trabajo barato de estos. Sin embargo, los países rehúsan después legalizar las condiciones de estas personas, alegando que no quieren la inmigración….”.

Por ello la necesidad de un pacto sin maniqueísmo de proinmigrantes ni antiinmigrantes, allí donde el liderazgo dominicano deje de tener el efecto suelo y prevalezca la posibilidad de emerger y sinergizar para que las fuerzas sociales se enfoquen en lo que importa, en lo que contribuye al desarrollo sostenible y equilibro del país, en medio de una sociedad en redes, de una sociedad de riesgo, con la instalación de la incertidumbre como certidumbre cierta 

https://acento.com.do/opinion/patrones-migratorios-puntos-ciegos-y-liderazgo-9129009.html

CÁNDIDO MERCEDESPATRONES MIGRATORIOSPUNTOS CIEGOS Y LIDERAZGO

Las Barcazas De Azua, Boca Chica, Reserva Fría | Por BERNARDO CASTELLANOS

CONEXIONES

Las Barcazas De Azua, Boca Chica, Reserva Fría

La sociedad debe estar preparada para el casi seguro tablazo, asociado a la casi segura demanda judicial en arbitraje internacional, a que el país será sometido por el tema de las barcazas.

Por BERNARDO CASTELLANOS 

BARCAZA O CENTRAL EN TIERRA FIRME.

Las barcazas y una central de generación instalada en tierra firme, desde el punto de vista tecnológico y de eficiencia de generación, es la misma cosa. La única diferencia es el lugar de instalación. Mientras la barcaza se instala en el mar o río, la otra se instala en tierra firme.

Estrella del Mar III la última barcaza de Seaboard, es la central térmica de generación más eficiente con que cuenta el sistema eléctrico nacional. La otra barcaza de Seaboard, Estrella del Mar II, opera con gas natural y/o Búnker C o HFO, siendo esta barcaza, el mismo tipo de central que las centrales Quisqueya I, II y Los Orígenes, instaladas en San Pedro de Macorís, en las inmediaciones del rio Higuamo.

RESERVA FRÍA.

En un sistema eléctrico, la reserva fría se refiere a centrales de generación térmicas que la mayor parte del tiempo están apagadas y solo entran a generar en los casos de emergencia, como son mantenimientos y/o averías de las grandes centrales de generación térmica del sistema.

Generalmente la reserva fría en un sistema eléctrico, está constituida por centrales térmicas existentes que han sido desplazadas por la entrada de nuevas unidades de generación más eficientes. Estas centrales térmicas desplazadas, prácticamente han sido amortizadas en cuanto a los costos de inversión y utilidades esperadas.

Desde el punto de vista económico y financiero, no es recomendable, ni aconsejable, ni se acostumbra, contratar una central nueva como reserva fría de un sistema eléctrico y mucho menos que esa central sea a base de la tecnología más ineficiente para generar electricidad (turbina simple o abierta) y/o con el combustible más caro para producir electricidad (diésel).

La reserva fría de un sistema eléctrico, desde el punto de vista económico y financiero, se constituye de centrales que han sido amortizadas en su totalidad o casi en su totalidad, existentes o contratadas para esos fines, para de esa manera poder reducir significativamente el pago por capacidad o potencia, haciendo que dicho pago, se sitúe en un orden de magnitud similar al pago por capacidad o potencia del mercado spot. Además, no es razonable ni económica y financieramente atractivo, que el combustible de la reserva fría, sea el diésel, el más caro que existe para generar electricidad.

BOCA CHICA: UNA MALA DECISIÓN.

Las unidades de generación que se están instalando en Boca Chica, son más ineficientes que las barcazas que se encuentran instaladas en la Republica Dominicana y que las barcazas propuestas para instalarse en Azua, pues esas unidades son turbinas de ciclo simple o abiertas y si bien es cierto pueden operar a gas natural, inicialmente y durante mucho tiempo debido a la ausencia de suministro de gas natural, operaran solo con diésel, el cual es el combustible más caro que existe para producir electricidad. Por estas razones, tecnología más ineficiente y combustible más caro para generar electricidad, dichas unidades estarán apagadas la mayor parte del tiempo y solo generarán electricidad en situaciones de emergencia, como la salida de grandes unidades térmicas, por avería o mantenimiento.

Las turbinas de Boca Chica abiertas o de ciclo simple, aun operando a gas natural, producen electricidad a un precio más caro que las barcazas operando con HFO o Búnker C.

En el país, tenemos la experiencia de la central termoeléctrica San Lorenzo de unos 32 Mw, la cual es una turbina simple abierta, que opera a gas natural y que debido a sus altos costos de generación, prácticamente nunca es despachada y solamente genera electricidad, en casos de emergencia, como la salida de importantes centrales térmicas de generación para fines de mantenimiento o por avería.

Consideramos que la selección de las turbinas de Boca Chica, ha sido una mala decisión por parte del Comité de Licitaciones encabezado y presidido por el Ministro de Energía y Minas, a la sazón también, presidente del Consejo Unificado de las Distribuidoras y por el entonces, Vicepresidente Ejecutivo del Consejo Unificado de las Distribuidoras, a la sazón también, Administrador de Edeeste y hoy Superintendente de Electricidad, pues prendidas o apagadas, habrá que pagarles mensualmente alrededor de 4.6 millones de dólares, unos cincuenta y cinco (55) millones de dólares anuales, equivalentes a unos ciento sesenta y cinco (165) millones de dólares en tres (3) años, que es la duración inicial del contrato de venta de potencia y energía (power purchase agreement (PPA)), firmado por el Consejo Unificado de las Distribuidoras, en representación de las distribuidoras, a finales de agosto del 2022.

Las barcazas, que poseen la posibilidad de operar con HFO o Bunker C y/o gas natural, es una mejor solución técnica y más eficiente que las turbinas simples abiertas que se están instalando en Boca Chica, ya que las barcazas, por su costo variable de despacho, son despachables prácticamente 24/7, mientras que la central de Boca Chica, por su alto costo variable de despacho, solo serán despachables en situaciones de emergencia, como la salida por mantenimiento o avería de una de las grandes centrales térmicas de generación térmica del sistema (Punta Catalina, AES Andrés, Los Minas, Energas (Cogentrix), etc.).

Debido a la opacidad, torpeza y mal manejo, sobre todo  por parte del Ministerio de Energía y Minas, la instalación de las barcazas, cuya energía el país necesita urgentemente y esa necesidad no está en discusión, corren un altísimo riesgo y peligro de fracasar.

¿POR QUÉ BOCA CHICA O AZUA?

Inicialmente las barcazas se instalarían en Boca Chica y ante las protestas de los lugareños, comunidad y establecimientos turísticos, se trasladaron a Azua.

¿Por qué inicialmente se eligió Boca Chica y luego Azua? Para aprovechar las facilidades existentes de los muelles construidos en esas localidades, lo que facilita la instalación de las barcazas y reduce costos.

De no poderse instalar en Azua, como todo luce indicar, por la fuerte oposición de la comunidad, las autoridades y los promotores de las barcazas, están obligados a localizar otro lugar que tenga en la actualidad, las facilidades construidas de un muelle que permita la instalación de las barcazas de manera inmediata, ya que de no existir otro lugar que posea la infraestructura de muelle existente que permita la instalación inmediata de las barcazas, como sucede en Boca Chica y Azua, se tendría que construir toda la infraestructura de obras civiles, para la instalación de las barcazas, lo que incrementaría de manera importante, el costo y en consecuencia, el precio de venta de la energía, ya que se hace evidente y obvio, que los promotores de las barcazas, asumieron en su oferta económica, la existencia de las obras civiles de un muelle donde dichas barcazas pudrían instalase inmediatamente, sin mayores dificultades, ni costos adicionales.

400 MW DE GENERACIÓN TÉRMICA A SER INSTALADOS ENTRE JUNIO Y OCTUBRE 2022.

Los funcionarios del sector eléctrico pusieron al presidente de la Republica a declarar, que entre junio y septiembre del 2022, comenzarían a entrar paulatina y gradualmente, nueva generación térmica al sistema eléctrico, hasta completar en septiembre, la instalación de unos 400 Mw. Estamos a mediados de noviembre y es la fecha en que todavía no se ha instalado un solo vatio de los 400 prometidos y no se sabe, cuando entrarían los primeros vatios a generar electricidad y mucho menos, cuándo se podrán completar los famosos 400 Mw, ya que el tema de las barcazas está en el aire y en el limbo.

INFORME DEL ORGANISMO COORDINADOR (OC).

En fecha octubre 7 2022, el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC), publica el informe “INFORME ANÁLISIS IMPACTO INTERCONEXIÓN KARPOWERSHIP EN FLUJOS DE POTENCIA ÁREA SUR, OC-GO-08-IAKFP-20221007-V0”,(ver archivo adjunto), en donde se señala lo siguiente:

6.2.1 Aumento de la congestión en el área Sur

Como se puede observar en la gráfica siguiente, aproximadamente el 45% del tiempo ocurriría congestión en la red de transmisión del área sur, en especial en las horas de luz solar.

6.2.2 Aumento en la limitación de la generación renovable e hidroeléctrica en el área sur

Como se puede observar en la gráfica anterior, debido a la congestión en la red de transmisión, si se instala más generación en área sur sin la expansión en la red, se tendría que limitar generación de bajo costo en varios periodos del día (llegando incluso a los 70 MW de limitación).

Estas limitacionesen la generación renovable e hidroeléctrica podrían alcanzar los 8.5 GWh mensuales.

6.2.3 Aumento en el costo operativo y de la energía a costo marginal

Tal como se venido observado en las secciones anteriores, de instalarse nueva generación en el área sur sin expandir la red de transmisión en dicha área, la congestión en la red de transmisión limitaría la generación de bajo costo en el SENI y, por lo tanto, provocará un sobrecosto operativo e incrementará el costo de la energía a costo marginal.

Como puede observarse en las gráficas anteriores, se produciría un sobrecosto operativo en 47 millones de pesos, y un incremento en el costo de la energía a costo marginal de 167 millones de pesos, para un total de 207 millones de pesos de sobrecostos al mes aproximadamente.

  1. CONCLUSIONES

Se evidencia que, con la condición actual de red y la matriz de generación existente en condiciones normales, no es posible despachar toda la generación disponible en el área sur.

En el escenario 1, donde se simula el escenario representativo para horas de demanda máxima, las cargas que manejaban las líneas no alcanzaron a superar el 110% de su capacidad nominal, pero al aplicar el criterio de seguridad n-1 se determinó que se debe limitar la generación en aproximadamente 158 MW.

Para el escenario de demanda media, considerando los parques fotovoltaicos actuales, se obtienen porcentaje de cargabilidad que exceden los límites térmicos de las líneas de transmisión y los criterios seguridad de la operación una vez se considera el despacho de Karpowership. Al analizar el criterio de seguridad n-1 los resultados arrojaron que se requiere limitar la generación en aproximadamente 263 MW.

El tercer escenario, que contempla toda la generación renovable existente más los parques fotovoltaicos con concesión definitiva y que se encuentran en proceso de construcción, presenta lo mismo que los escenarios anteriores, pero más agravado; al punto de presentarse un 167.2% de sobrecarga en una de las líneas, mientras se analizaba condición de operación normal. Ante un escenario donde se requiera el despacho masivo de centrales de generación pertenecientes al área sur, se debe tener presente no considerar toda la generación instalada como generación disponible.

Durante el periodo de pruebas otorgado por la resolución SIE-061-2015-MEM (lo cual podría durar varios meses, según lo observado con otras centrales térmicas durante su proceso de ingreso al SENI, siempre han requerido más de 130 días laborables (al menos 6 meses) para completar los requerimientos de la resolución SIE-061-2015-MEM para la puesta en servicio y operación comercial), las centrales de Karpowership se despacharían fuera del orden del mérito establecido en los artículos 202 y 212 del RALGE 125-01, por lo tanto, provocarían congestiones de red (el 45% del tiempo) que limitarían la generación de menor costo en el área sur (alrededor de 8.5 GWh por mes), lo cual se traduce en un sobrecosto operativo de 47 millones de pesos y un incremento en el costo de la energía a costo marginal de 167 millones de pesos, para un total de 207 millones de pesos de sobrecostos al mes aproximadamente.

Una vez se encuentre en operación comercial las centrales de Karpowership, atendiendo a que las energías renovables tienen prioridad en el despacho, las centrales térmicas e hidroeléctricas serían las afectadas al limitar la generación en esta área. La selección del área sur como punto de inyección para Karpowership 1 y Karpowership 2, no cumple con la intención de brindar mayor confiabilidad al abastecimiento del sistema, sino que más bien contribuye a agravar el problema de congestión que se presenta en esta zona.

Según los resultados, se verifica que en caso de que el SENI requiera la potencia de las centrales Karpowership 1 y Karpowership 2 para el abastecimiento de la demanda, se tendrán escenarios en los que no se pueda contar con toda la generación disponible en la zona, debido a problemas de congestión en el área sur.

  1. RECOMENDACIONES

- La ETED debe priorizar la construcción de líneas contempladas en el plan de expansión para la zona sur.

- Evaluar alternativas para el punto de interconexión de las nuevas centrales térmicas Karpowership 1 y Karpowership 2.”

EMPRESA DE TRANSMISIÓN ELÉCTRICA DOMINICANA (ETED).

La Empresa De Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), según reseña periodística (https://www.diariolibre.com/planeta/medioambiente/2022/11/03/sorpresa-en-proyecto-de-las-barcazas-de-azua/2128652), condicionó “el despacho de electricidad en ciertas horas del día, a fin de no afectar a las plantas de energía renovables que se encuentran en el área”, cuando en el referido reportaje periodístico se señala “Matamorros indicó que acatarán una carta de no objeción extendida por la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), que condicionaba el despacho de electricidad en ciertas horas del día, a fin de no afectar a las plantas de energía renovables que se encuentran en el área.”

INSÓLITO.

¿Como es posible que el Comité de licitaciones encabezado por el Ministro de Energía y Minas, a la sazón también, presidente del Consejo Unificado de las Distribuidoras y por el entonces Vicepresidente Ejecutivo del Consejo Unificado de las Distribuidoras, a la sazón también, Administrador de Edeeste y hoy Superintendente de Electricidad, quienes por sus funciones en el sector eléctrico deberían estar al tanto de las limitaciones en las líneas de transmisión en la zona sur, hayan sido capaces de adjudicar la instalación de una central de generación en Azua, que produciría los trastornos señalados por el Organismo Coordinador en su informe?

¿Como es posible que los funcionarios del sector eléctrico, sigan insistiendo en instalar las barcazas en Azua, pese a la oposición radical de la comunidad y a las limitaciones en las líneas de transmisión en la zona sur, como señala el Organismo Coordinador y la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) (https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2022/11/11/autoridades-insisten-en-proyecto-de-barcaza-en-azua/2136896), sobre todo, cuando el propio Ministro de Energía y Minas, ha declarado públicamente, la existencia de otros lugares donde las barcazas podrían instalarse? ¿Por qué segur perdiendo el tiempo en Azua y no actuar con celeridad, de manera rápida y diligente, para que las barcazas se instalen en uno de los lugares que el Ministro de Energía y Minas ha declarado que existen?

RIESGO DE DEMANDA ARBITRAL INTERNACIONAL.

Como las barcazas tienen contrato de suministro de energía (PPA) firmado a finales del agosto del 2022, con el Consejo Unificado de las Distribuidoras, en representación de esas empresas, ante la posibilidad de que dichas barcazas no puedan ser instaladas en ningún lugar del país, corremos el riesgo de una casi segura demanda en arbitraje internacional, ya que según los promotores de las barcazas, el lugar de Azua fue recomendado y/o seleccionado por los funcionarios del gobierno. La sociedad debe estar preparada para el casi seguro tablazo, asociado a la casi segura demanda judicial en arbitraje internacional, a que el país será sometido por el tema de las barcazas, en el caso de que dichas unidades de generación finalmente no puedan instalarse en el país y generar electricidad.

Dios nos coja confesados y comulgados. Confiamos en que Dios, conjuntamente con la Virgen de la Altagracia y la Virgen de las Mercedes, derramen todas sus bendiciones y protecciones sobre la Republica Dominicana, a fin de que no se produzca una demanda en arbitraje internacional contra el país. 

https://acento.com.do/opinion/las-barcazas-de-azua-boca-chica-reserva-fria-9130217.html