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sábado, 4 de septiembre de 2021

Nuestro número de septiembre, en kioscos y en la web: https://mondiplo.com/

 Nuestro número de septiembre, en kioscos y en la web:

Dossier: ¿Hacia el fin de las guerras sin fin?

Por qué han vencido los talibanes

El pasado 26 de agosto, en Kabul, el doble atentado reivindicado por la Organización del Estado Islámico causó una matanza. Entre las víctimas, mayoritariamente civiles, hay soldados estadounidenses y combatientes talibanes. Desde que se hicieran con el control del país, los talibanes se encuentran a su vez desestabilizados por el terrorismo islamista. La intervención occidental en Afganistán ha terminado en caos, lo que socava la credibilidad de Estados Unidos. Sin embargo, una pregunta sigue pendiente de respuesta: ¿cómo es posible que los talibanes, calificados como “desharrapados en motocicleta”, hayan ganado?

por Adam Baczko y Gilles Dorronsoro, septiembre de 2021
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Mohsin Taasha. — De la serie "Tavalod-e dobareh-ye sorkh" (El renacimiento del rojo), 2020
© Mohsin Taasha - Courtesy Manuel Zoia Gallery, Milan

Pese a tratarse de un conflicto a primera vista muy desequilibrado, la derrota occidental tiene su origen en una visión errónea de Afganistán, elaborada en un campo de conocimiento experto donde confluyeron think tanks, administraciones, universidades, organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales o afganas y empresas privadas.

Sus interpretaciones conformaron una antropología imaginaria que definió a la sociedad afgana como localista en sus intereses y renuente a cualquier forma de presencia estatal. Aunque la historiografía reciente la contradice, la visión de una oposición cultural a Kabul se repitió una y otra vez en informes, artículos y libros ­dedicados a la intervención, y hasta en los discursos más oficiales.

En vísperas de su nombramiento como jefe de (...)

https://mondiplo.com/por-que-han-vencido-los-talibanes

lunes, 30 de agosto de 2021

Blinken: "No es probable" que EE.UU. tenga una "presencia diplomática en el terreno" de Afganistán el 1 de septiembre

 Blinken: "No es probable" que EE.UU. tenga una "presencia diplomática en el terreno" de Afganistán el 1 de septiembre

Publicado: 30 ago 2021 11:19 GMT

El secretario de Estado aseguró que Washington no tiene "fecha límite" para la evacuación, pero dispone de "mecanismos para facilitar la salida en curso de personas de Afganistán si deciden irse".

Blinken: "No es probable" que EE.UU. tenga una "presencia diplomática en el terreno" de Afganistán el 1 de septiembre

El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken.Olivier Douliery / ReuterS

El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, admitió que "no es probable" que Estados Unidos tenga una "presencia diplomática sobre el terreno" en Afganistán el 1 de septiembre, pero prometió que la Administración Biden continuará ayudando con las evacuaciones después de la fecha límite de retiro.

"Primero, en términos de tener una presencia diplomática sobre el terreno el 1 de septiembre, es poco probable que eso suceda. Pero lo que va a pasar es que nuestro compromiso de continuar ayudando a las personas que se van de Afganistán y que quieren irse y que no salieron antes del 1 de septiembre, perdurará", afirmó Blinken durante una entrevista con NBC.

Más de 90 países prometen continuar la evacuación de Afganistán, después de la retirada de las tropas de EE.UU., tras recibir garantías de paso seguro

Además, el secretario de Estado del país norteamericano aseguró que Washington no tiene "fecha límite para ese esfuerzo", pero dispone de "mecanismos para ayudar a facilitar la salida en curso de personas de Afganistán si deciden irse". 

El alto funcionario también expresó la esperanza de que los talibanes cumplan su promesa y dejen abiertas las fronteras de Afganistán después del 31 de agosto. "Ahora, por supuesto, no creemos en la palabra de los talibanes. Los evaluamos por sus acciones y también los observamos", aseveró.

Cuando se le preguntó cómo ayudará EE.UU. a evacuar a más afganos en riesgo, Blinken se negó a entrar en detalles, pero indicó que los funcionarios están trabajando con la comunidad internacional para asegurarse de que los talibanes cumplan su promesa de permitir a los afganos, que tengan la documentación adecuada, dejar el país después de finales de agosto.

"Tenemos más de 100 países, 114 países que firmaron una declaración que iniciamos dejando en claro que la comunidad internacional espera que los talibanes cumplan con su compromiso de permitir que las personas sigan saliendo del país después del 31 de agosto", precisó Blinken.

En ese sentido, el jefe de la diplomacia de EE.UU. subrayó que esa "libertad de viajar es esencial para las expectativas de la comunidad internacional sobre los talibanes en el futuro".

"Y trabajando muy de cerca con otros países, nos aseguraremos de poner en práctica los medios para hacerlo. Un aeropuerto que funcione, otras formas de salir del país, todo eso es en lo que estamos trabajando en los próximos días", agregó Blinken. 

EE.UU. ha comenzado la etapa final de la evacuación de ciudadanos de Afganistán, que debería completarse antes del 31 de agosto.

Desde el 14 de agosto, EE.UU., junto con sus aliados, han evacuado a más de 105.000 personas.  

La Casa Blanca admite que las armas estadounidenses están en manos de los talibanes

https://youtu.be/66dPlzMNHRc a través de @YouTube

Estado Islámico reivindica ataque con cohetes contra aeropuerto de Kabul

 

EL MUNDO

Estado Islámico reivindica ataque con cohetes contra aeropuerto de Kabul

La rama afgana del grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó el lanzamiento de proyectiles hacia el aeropuerto de Kabul, donde continúan operaciones de evacuación.

Auto destruido por cohetes dirigidos contra el aeropuerto de Kabul.

Auto destruido por cohetes dirigidos contra el aeropuerto de Kabul.

En un breve comunicado difundido por sus canales de propaganda en internet, el EI de Khorasán (EI-K) afirmó que "los soldados del califato atacaron el aeropuerto internacional de Kabul con seis cohetes tipo Katiusha que golpearon sus objetivos".

El comunicado, cuya veracidad no ha sido comprobada, no detalló cuáles eran esos objetivos ni los daños causados por el ataque.

Por su parte, el portavoz talibán Bilal Karimi afirmó a l agencia de noticias Efe que varios cohetes fueron disparados hacia el aeropuerto de Kabul y que en su mayoría aterrizaron en áreas desocupadas y no causaron bajas. 

"Hasta ahora no tenemos ningún informe de víctimas". "Estamos investigando los ataques con cohetes para determinar quién y por qué fueron llevados a cabo", agregó el portavoz. Otra fuente de los talibanes consultada por Efe, y que pidió el anonimato, aseguró que los artefactos fueron interceptados en su mayoría por el sistema de defensa de las fuerzas extranjeras en el aeropuerto.

Talibanes patrullan Kabul.

Talibanes patrullan Kabul.

La Casa Blanca informó posteriormente que continúan las operaciones estadounidenses "sin interrupción" en el aeropuerto internacional Hamid Karzai (HKIA) de Kabul tras el ataque. EE.UU. ha alertado de "amenazas creíbles" contra el aeropuerto de Kabul, donde se concentran las tropas estadounidenses y donde el jueves la rama afgana del EI perpetró un atentado que dejó al menos 170 muertos. 

Este domingo (29.08.2021), un dron estadounidense bombardeó un vehículo en el que se desplazaban hacia el aeropuerto supuestos yihadistas del EI y que suponía una "amenaza inminente", según el Ejército de EE.UU. 

rml (afp, efe)

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EE. UU. lanza nuevo ataque en Kabul

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jueves, 26 de agosto de 2021

Al menos 13 muertos en ataque suicida fuera del aeropuerto de Kabul

EL MUNDO

Al menos 13 muertos en ataque suicida fuera del aeropuerto de Kabul

Los talibanes aseguraron que entre las víctimas fatales hay también niños.

Proceso de evacuación en Kabul.

Proceso de evacuación en Kabul.

 

El Pentágono informó este jueves (26.08.2021) que se produjo una explosión en las afueras del aeropuerto de Kabul, justo cuando las autoridades estadounidenses habían advertido del creciente peligro de que tuvieran lugar atentados terroristas, debido a amenazas detectadas por sus servicios de inteligencia. De acuerdo con fuentes oficiales de los talibanes, hay al menos 13 víctimas fatales, entre ellos niños, y "varios milicianos" lesionados.

El portavoz estadounidense John Kirby escribió en Twitter que tan pronto como se tuvieran se entregarían más antecedentes. La agencia Reuters asegura que una fuente oficial de Washington informó que se trataría de un ataque suicida. Tres soldados estadounidenses habrían resultado lesionados.

Según Der Spiegel, no se tiene información de que entre las víctimas haya ciudadanos alemanes. Se reportan escenas de caos luego de la explosión, que tuvo lugar en las afueras del aeropuerto de la capital afgana, donde cientos de personas se aglomeran con la esperanza de abandonar el país.

Reino Unido, por su parte, informó que trabaja en la obtención de información sobre lo ocurrido. “Trabajamos urgentemente en establecer los hechos y su impacto en el esfuerzo de evacuación”, escribió el Ministerio de Defensa en Twitter, que reiteró que su principal objetivo es evacuar a su personal, a los ciudadanos británicos y a los afganos que colaboraron con el esfuerzo militar.

RRR/DZC (dpa, Der Spiegel, Reuters)

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Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

Publicado:
Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

TAYLOR CRUL / AFP +

El embajador de Francia en Afganistán, David Martinon, ha advertido este jueves sobre un posible segundo ataque en el aeropuerto internacional de Kabul.

"A todos nuestros amigos afganos: si están cerca de las puertas del aeropuerto, aléjense urgentemente y pónganse a salvo. Existe la posibilidad de una segunda explosión", escribió Martinon en su cuenta de Twitter.

Una explosión tuvo lugar este jueves ante la puerta este del aeropuerto de Kabul. Se reportan víctimas, pero su número se desconoce de momento.

La cadena estadounidense Fox News reportó que la explosión fue perpetrada por un terrorista suicida que se encontraba en la fila de ciudadanos estadounidenses y británicos que esperaban sus vuelos de evacuación.

El secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, confirmó en su cuenta de Twitter sobre la explosión, pero dijo que "las bajas no están claras en este momento".

Medios informan de que la explosión dejó al menos 13 heridos, entre ellos niños. Al menos tres soldados estadounidenses resultaron heridos en el atentado. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/402017-embajador-frances-afganistan-advierte-segundo-ataque-kabul

Recomiendo: 9 ¿Afganistán como clavo en el ataúd de la hegemonía de los Estados Unidos? / Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

 Recomiendo: 9 ¿Afganistán como clavo en el ataúd de la hegemonía de los Estados Unidos? 

Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

Fuentes: Rebelión

Las escenas mediáticas de colaboracionistas intentando trepar en aviones de la fuerza aérea estadounidense que despegan del aeropuerto de Kabul, evidencian las contradicciones geopolíticas y geoestratégicas de las «guerras de conquista» emprendidas por el complejo militar/industrial de los Estados Unidos desde 1950.

Pese a que Afganistán salió del foco mediático desde años atrás, los problemas latentes de esta invasión se intensificaron conforme el gobierno estadounidense derrochó recursos públicos para la ocupación de la nación asiática bajo la doctrina de la “seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo”. La instigación emocional desde los mass media dejó de lado una invasión de 20 años –la más larga de la historia estadounidense–, cuyos costos ascendieron a 2,26 billones de dólares (https://bit.ly/3Dj4N7N; https://bbc.in/3mqB2vI) –de los cuales 89 mil millones de dólares se destinaron al ejército afgano– y que masacró a 241 mil ciudadanos afganos, 66 000 militares y policías de ese país asiático y a 4 mil militares estadounidenses, dejando también a cientos de miles de lisiados y mutilados.  

Afganistán –al igual que Irak– es un ejemplo representativo de la privatización de la guerra (https://bit.ly/3Dj63b1), donde adquirieron relevancia los contratistas privados que proveyeron servicios a los invasores estadounidenses a través de grupos paramilitares, mercenarios, espías, y agentes de seguridad privada –estos últimos ascendieron a 7800 elementos en el 2020 (https://bbc.in/3mqB2vI).   

Más allá de enmarañarnos en las imágenes mediáticas y en las cifras relativas a esta invasión, cabe matizar que la abrupta salida del ejército estadounidense –abrupta porque mediáticamente olvidamos lo que allí pasó a lo largo de 20 años– y el retorno de los talibanes al gobierno afgano, evidencia un fracaso más de la élite plutocrática que abraza una agenda belicista/financiera/globalista, y de la cual las dinastías Bush, Clinton y Obama son conspicuos representantes (https://bit.ly/3bGyfJ9). Más todavía: si adoptamos una perspectiva histórica, ineludiblemente el análisis conducirá a identificar el agotamiento de la pax americana y el declive de la hegemonía de los Estados Unidos como articuladora incuestionable del sistema mundial. 

No es el primer fracaso bélico de los Estados Unidos: desde la llamada Guerra de Corea en los años cincuenta, el trago amargo de la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, pasando –por supuesto– por el fracaso de larga postergación en Vietnam, hasta llegar a las experiencias sombrías en Irán y Nicaragua en los años setenta, y la primera Guerra del Golfo Pérsico en 1991. Una tras otra de estas campañas militares evidencian que ser el hegemón en turno no garantiza incursionar sin restricciones en territorios que son estratégicos para sus objetivos geopolíticos.  

Particularmente, Afganistán contribuye al mito histórico al crearse una narrativa que le erige en una trampa que conforma un cementerio de las potencias imperialistas que históricamente pretendieron invadir al país asiático. En efecto, las peripecias del rey macedonio Alejandro Magno entre los años 330 y el 328 a.C.; las tres fracasadas invasiones británicas (1842, 1878 y 1919); y la ocupación por parte de la Unión Soviética iniciada en diciembre de 1979 y su retirada por la puerta de atrás en 1989. Si bien estos imperios fracasaron en sus expediciones militares en Afganistán, fueron otros los factores complejos que explican su caída.    

La misma mirada histórica contribuye a interiorizar justo en esos intereses geoestratégicos que los Estados Unidos ostentan desde 1979 respecto a la región de Asia Central. En ese año, como se introdujo, la antigua Unión Soviética emprendió una campaña militar en Afganistán, y como respuesta de los Estados Unidos se creó la llamada “Operación Ciclón” dirigida por la Central Intelligence Agency (CIA) con la finalidad de reclutar y entrenar a fundamentalistas islámicos –los llamados Muyahidines– capaces de combatir al gobierno de la República Democrática de Afganistán y al ejército soviético.  

En el meollo de esta Operación estaba el control del Golfo Pérsico y la explotación y circulación de hidrocarburos desde esta región asiática. A su vez, repentinamente se canceló el acuerdo para la comercialización de granos entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, en tanto primer intento para trabar relaciones comerciales y reducir la tensión suscitada entre los dos bloques desde el inicio de la segunda post-guerra. Con ese grupo de guerrilleros islámicos financiado por los Estados Unidos se pretendía desestabilizar a la Unión Soviética y a su área de influencia. Sin embargo, esta relación inicial de los Estados Unidos con Afganistán no terminó allí sino que se extendió hasta el año 2001 tras la caída de las Torres Gemelas. 

El ideólogo de esa incursión estadounidense fue Zbigniew Brzezinski​–asesor de seguridad nacional de James Carter– que al descender de un helicóptero en Afganistán pronunció las siguientes frases ante los nativos que le recibieron: “Ese país de allí les pertenece. Regresarán allí algún día porque ganarán la batalla. Y recuperarán sus casas, sus mezquitas. Porque su causa es buena. Dios está de su lado” (https://bit.ly/3sCQZQv, minuto 23:00). Cabe destacar la existencia de fotografías de Osama Bin Laden con el mismo Brzezinski​. Aunque la “Operación Ciclón” fue secreta, se arguye que su costo ascendió a 40 mil millones de dólares, y su propósito abierto fue el de hacer de Afganistán “un Vietnam para la Unión Soviética”. Por la intermediación de Pakistán, se entrenaron a alrededor de 100 mil Muyahidines, contando también con el apoyo del espionaje británico y con la ayuda de Israel para la compra/venta de armamento con destino final a Afganistán –destacando los misiles FIM-92 Stinger que se hicieron famosos en imágenes de afganos derribando aeronaves soviéticas. 14 mil muertos y 50 mil heridos fue el saldo para la Unión Soviética tras retirarse del país asiático en 1989. Toda esa infraestructura y apoyo militar financiados por la “Operación Ciclón” quedó en manos de los Talibanes, que se nutrieron de las huestes de Muyahidines capacitados por la misma CIA. 

El carácter geoestratégico de Afganistán se comprende a partir de sus 936 km de frontera con Irán, 2640 km con Pakistán, y sus 76 km de colindancia con China. En su momento, también compartió una frontera de alrededor de 2 100 km con la Unión Soviética, en lo que ahora son los territorios de naciones como  Tayikistán (1.206 km), Turkmenistán (744 km) y Uzbekistán (137 km). No menos importante es la posesión de recursos naturales como el gas, el petróleo, el oro, la plata, piedras preciosas (esmeraldas, lapislázuli, rubíes, turmalina, etc.), así como cobre, cromo, hierro, carbón, plomo, zinc, mármol y cobalto. En el año 2010 se descubrieron cuantiosos yacimientos de litio –similares a las reservas que posee Bolivia– (https://bit.ly/382XUZx); recurso crucial para las baterías de teléfonos móviles y autos eléctricos. 

De atraer la atención son los llamados minerales de tierras raras (https://bit.ly/3B5mnde; https://bit.ly/3zagKKv; https://bit.ly/3kjU43U) como el lantano, el cerio, el praseodimio, el neodimio o el disprosio –que son fundamentales en la generación de energía eólica, en la fabricación de motores y de armamento sofisticado, y en la producción de autos eléctricos–, aún sin explotar las reservas radicadas en Afganistán. Aunque se requiere una estructura jurídica y política estable para invertir en yacimientos recién descubiertos y que precisan tiempos largos para su explotación, si bien existe abundancia de estos minerales, el país no cuenta con esas condiciones desde 1979. Sin embargo, los cálculos realizados en el 2013 por la ONU y la Unión Europea sitúan estas reservas de minerales en alrededor de un billón de dólares; aunque el gobierno afgano depuesto estimó un monto de 3 billones de dólares al incluir los hidrocarburos y las riquezas subterráneas –solo por mencionar: esta cantidad equivale a tres veces el PIB de una economía como la mexicana. 

Otro elemento estratégico de Afganistán es la producción y comercialización de heroína. Se asegura que en el año 2001 se cultivaron en este país alrededor de 75 mil hectáreas de amapola, y que hacia el 2017 se elevó el cultivo a 328 mil hectáreas. Siendo ello fundamental para producir el 90% de la heroína que se comercia y consume en el mundo. De hecho, el principal financiamiento de los talibanes proviene del tráfico de heroína y se calcula que antes de la toma de Kabul se traficaban 1,6 billones de dólares por concepto de opio. Desde Afganistán se trazan las nuevas rutas del opio hacia China y hacia el resto del mundo, pese a que el gobierno de Estados Unidos invirtió 8 mil millones de dólares en el combate a la producción y tráfico de opio y heroína durante la ocupación de 20 años. Es de destacar que sin el opio afgano, en los Estados Unidos se suscitaría una crisis de heroína en el contexto de la epidemia de opiáceos que experimenta este país (https://bit.ly/3sCUkix).      

Tanto la minería –sobre todo la referida al cobre, al litio y al cobalto, minerales fundamentales en la transición del patrón energético–, como los hidrocarburos y la producción de estupefacientes son cruciales en los nuevos patrones de acumulación de capital y en la reconfiguración de la geopolítica global. Y ello no fue ajeno a la presencia militar de los Estados Unidos disfrazada de la trillada bandera de la democracia y de los derechos humanos y de género. Desde el año 2001, la ocupación no se dirigió a evitar otro ataque como el del 11 de septiembre –del cual se duda que fuese perpetrado por los Talibanes o por Al Qaeda–, sino a posicionarse en una región que hoy en día se relaciona con los trazos de la Nueva Ruta de la Seda (New Silk Road) o el Puente Terrestre Euroasiático; o con la alianza China/Pakistán que ya se prefigura con el China-Pakistan Economic Corridor (https://bit.ly/3D6sK1Q). 

“Estados Unidos está de regreso” para ejercer su liderazgo internacional (https://cnn.it/3sCNzNF), fue la frase proferida por Joe Biden luego de tomar posesión como Presidente de los Estados Unidos. Esa frase se entiende en el contexto de las disputas geoestratégicas entre China y la nación americana –relativamente frenadas durante cuatro años por Donald Trump– y como parte de los proyectos expansionistas de la élite plutocrática belicista/financiera/globalista. Sin embargo, en el contexto de un mundo fragmentado e incierto, el fracaso de Estados Unidos en Afganistán significa también el fin de las alianzas tejidas a lo largo de varias décadas y que le daban forma al orden mundial post-soviético. 

Pese a este fracaso, la estrategia de “guerra permanente” no cesará por ser consustancial a la “economía y finanzas de guerra” promovidas insaciablemente por el complejo militar/industrial. Vendrá, muy seguramente, un reposicionamiento internacional de los Estados Unidos, en el contexto de una hegemonía desafiada por el poder económico/financiero de China y el poderío nuclear de Rusia.  

Si bien el repliegue o retirada de las tropas estadounidenses en Afganistán no fue del todo repentino –el gobierno de Trump ya negociaba con los talibanes ese retiro desde 2019 y se firmó en 2020–, un escenario que se plantea es la reubicación de las mismas hacia el Mar del Sur de China y hacia la región Indo-pacífico. Mientras que China –y en menor medida Rusia– se posicionará favorablemente en Afganistán, particularmente en la explotación de los minerales de tierras raras, como lo evidencian los acercamientos en meses pasados entre los representantes talibanes y el gobierno chino (https://bit.ly/3zagKKv; https://bit.ly/3kjU43U; https://cnb.cx/3B0sZtx; https://cnb.cx/385lZz5). A su vez, China intentará proveerse del petróleo iraní transportándolo por territorio afgano sin necesidad de recurrir al traslado marítimo.       

La salida acelerada de Afganistán no responde a fallos táctico/militares, sino que se inscribe en la crisis de legitimidad del gobierno de los Estados Unidos y de sus estrategias de “guerras preventivas” con las cuales, a su vez, pretendió crear –con el argumento armamentista– “Estados modernos, capitalistas, democráticos y secularizados” regidos por una ideología conservadora. El excepcionalísimo americano que apela al uso de la fuerza como rasgo necesario para implantar sus valores, está en franca decadencia y parece que de ello no se enteran sus élites políticas, empresariales y militares, regidas por las tentaciones depredadoras y expoliadoras de los territorios. 

Afganistán es China, es Rusia, es India, y es la emergencia de un renovado eje articulador del sistema mundial dotado de nuevas hegemonías y que marca la pauta de un multilateralismo de inédito cuño que dista de la pax americana de la segunda post-guerra. El gran tropiezo de los Estados Unidos en Vietnam, primero, y posteriormente en Afganistán se relaciona con la incapacidad de sus élites para comprender y procesar las pautas culturales (los simbolismos y los usos y costumbres) de esas poblaciones militarmente invadidas y que generan un efecto bumerán sobre las pretensiones de las plutocracias americanas.  

Si la lección es aprendida por la élite plutocrática belicista/financiera/globalista tendrían que mirar a su el interior de su propio país y hacia la infinidad de problemas públicas que le asedian. Se trata tal vez del único Estado en el mundo que no provee de servicios de salud a sus habitantes –un país desbordado por la pandemia del Covid-19 y la epidemia de opiáceos, hay que decirlo– y que paradójicamente erogó 50 millones de dólares diarios en la invasión de Afganistán a lo largo de 20 años –dato este último provisto en declaraciones de Joe Biden (https://bit.ly/3j8H8P0).  

Solo un multilateralismo renovado atemperará los rasgos peligrosos que asume una potencia decadente. Sin nuevos acuerdos y pactos internacionales se corre el riesgo de que episodios como los de Afganistán (2001) e Irak (2003) se repitan en las siguientes décadas sin límites y contrapesos diplomáticos. Renovar la red de organismos internacionales creado al finalizar la Segunda Gran Guerra no solo es una necesidad, sino una urgencia de cara a los desafíos geopolíticos de las siguientes décadas.  

Isaac Enríquez Pérez. Investigador de El Colegio Mexiquense, A . C., escritor, y autor del libro La gran reclusión y los vericuetos sociohistóricos del coronavirus. Miedo, dispositivos de poder, tergiversación semántica y escenarios prospectivos. 

Twitter: @isaacepunam