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miércoles, 2 de agosto de 2017

Controlará John Kelly a Donald Trump?

POLÍTICA

¿Controlará John Kelly a Donald Trump?

Sólo diez días duró Anthony Scaramucci como director de Comunicación del presidente Trump. El nuevo jefe de gabinete, John Kelly, intenta ahora tomar control de la reestructuración de la Casa Blanca.
USA Trump feuert Anthony Scaramucci (picture alliance/dpa/AP/A. Harnik)
Después de la gestión más corta de la historia, el director de Comunicación Anthony Scaramucci fue despedido a 10 días después de haber sido nombrado por Trump. De acuerdo con la Casa Blanca,  Scaramucci ofreció su dimisión para que el nuevo Jefe de gabinete, John Kelly, pudiera integrar su propio equipo. Kelly tomó posesión de su nuevo cargo el mismo lunes. Su predecesor, Reince Priebus, tuvo que renunciar a su puesto el viernes después de sólo seis meses. La salida de Priebus y la instalación de Scaramucci marcaron el punto más alto de las intrigas y las luchas de poder en la Casa Blanca, hasta ahora.
Más vulgar que Trump
"Jamás ocurrió una cosa similar", dice Jeffrey Anderson, director del Centro de Estudios Alemanes y Europeos de la Universidad de Georgetown. "Por supuesto que el presidente mismo debería haberle despedido inmediatamente después de la publicación de su entrevista en la revista "New Yorker", pero este no es un gobierno normal".
John F. Kelly (Picture-Alliance/AP Photo/S. Walsh)
John F. Kelly, nueveo jefe de gabinete de Donald Trump
En la entrevista con la revista "New Yorker" Scaramucci insultó de manera muy vulgar a miembros de la Casa Blanca, al jefe de gabinete Priebus, así como también al estratega jefe Steve Bannon.
La salida de Scaramucci puede ser vista como una señal de que el nuevo jefe de gabinete Kelly trata de poner orden en la caótica presidencia de Trump "Desde este punto de vista, la salida de Scaramucci hace mucho sentido", dice Mark Rozell, Decano de Política en la Universidad de George Mason. En vez de ayudar al presidente a comunicar su mensaje político, Scaramucci alimentó aún más las luchas internas en la Casa Blanca, agrega Rozell.
Inadecuado para el puesto
Desde un principio, el hombre de negocios Scaramucci fue absolutamente inadecuado para el puesto, considera Steven Farnsworth, director del Centro para el Liderazgo y Ciencias de la Información de la Universidad de Mary Washington. "Ni siquiera tenía el conocimiento básico de cómo hacer para dejar bien a su jefe".
Más informacón:
Su salida repentina es vista por los expertos como paso correcto y necesario. "Incluso desde el punto de vista de Trump, Scaramucci fue demasiado vulgar y conflictivo", dice Rozell. Sin embargo, la salida turbulenta de Sean Spicer y la del jefe de gabinete Priebus muestran el problema fundamental de este gobierno. "La Casa Blanca se encuentra en medio de un caos extraordinario", dice Farnswoth. "Los despidos y las renuncias de las semanas pasadas presentan al gobierno de Trump como un puñado de aficionados que no saben lo que hacen".
Esa impresión no cambiará con la salida de Scaramucci y la inauguración de Kelly, subraya Anderson, de la Universidad de Georgetown. "Todo el mundo sabe que la raíz de todo el caos en la Casa Blanca es el propio presidente. Habrá que ver si Kelly logra controlar a Trump".
 
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La Casa Blanca no recupera la calma

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martes, 1 de agosto de 2017

Donald Trump, el presidente de los despidos

EL MUNDO

Donald Trump, el presidente de los despidos

En un abrir y cerrar de ojos, el presidente estadounidense, Donald Trump, despide a un alto funcionario de su administración tras otro. Estos políticos han tenido que abandonar la Casa Blanca.

Opinión: Scaramucci era un síntoma, el problema es Trump

EL MUNDO

Opinión: Scaramucci era un síntoma, el problema es Trump

Incluso tratándose del gobierno de Trump, el caos de los últimos días en la Casa Blanca no tiene precedentes. Aun cuando la partida de Antony Scaramucci sea un avance, el problema de fondo persiste, opina Michael Knigge.
USA Trump feuert Anthony Scaramucci (picture alliance/dpa/AP/P. M. Monsivais)
Quizás la meta secreta de Donald Trump sea efectivamente establecer el récord de los períodos más breves y los más rápidos cambios de personal en la Casa Blanca de toda la historia de Estados Unidos. Si ese fuera el caso, con el sorpresivo despido del director de Comunicaciones Anthony Scaramucci, nombrado apenas pocos días antes, su Gobierno iría "por buen camino" para cumplir tal objetivo.
Pero el relevo del portavoz Sean Spicer, del jefe de Gabinete Reince Priebus, y del recién designado director de Comunicaciones, en tan corto lapso, en realidad es demasiado problemático como para bromear al respecto. Porque las circunstancias en las que todos ellos abandonaron al Casa Blanca son tan dramáticas que ni siquiera habrían tenido cabida en la serie "West Wing" (El ala oeste de la Casa Blanca).
Permanentes disputas en la Casa Blanca
Las inevitables intrigas son una constante en la Casa Blanca de Trump desde su llegada a la presidencia, y hacen que la sede de Gobierno luzca acéfala y caótica, en tiempo de innumerables desafíos nacionales e internacionales. En circunstancias normales, la tarea de la Casa Blanca es elaborar una agenda política consistente para el Gobierno y organizar un trabajo fluido entre los diversos ministerios, reparticiones estatales y el Congreso. En lugar de ello, con Trump, la Casa Blanca está ocupada únicamente de querellas internas y traiciones.
La inexperiencia política y profesional de muchos de los más cercanos asesores de Trump de seguro ha contribuido a esta situación. Pero ese no es el motivo principal de que este centro gubernamental  sea incapaz de hacer avanzar la presidencia de Trump.
Seamos sinceros: el problema principal por el cual esta Casa Blanca no funciona hasta ahora en grandes áreas es el propio presidente. Donald Trump no solo eligió personalmente a la mayor parte de sus colaboradores (a menudo contraviniendo los consejos de observadores con experiencia), sino que cree que una enconada cultura de confrontación entre los diversos individuos y facciones dentro de la Casa Blanca arrojará buenos resultados. No es así.
Falta la cadena de mando
Michael Knigge
Michael Knigge
Tan problemática como el ambiente de trabajo imperante en la Casa Blanca es la incapacidad del presidente de permitir, y menos de exigir, una clara cadena de mano que no lo involucre en cada paso. Scaramucci, que se comportaba como el alter ego de Trump, no solo había predicho la salida de su rival Priebus, sino que también se había jactado de informar directamente al presidente y no al jefe de Gabinete, como es usual. A todas luces Trump disfruta de inmiscuirse en todo y de no ceñirse al protocolo establecido.
A ello se suma la inclinación de Trump a provocar controversias a través de su cuenta de Twitter con su, llamémoslo "poco convencional", punto de vista sobre acontecimientos de actualidad. Como resultado, este comportamiento del presidente redunda en que la Casa Blanca y todo su Gobierno, de facto, sea incapaz de gobernar.
Los límites del poder de John Kelly
El ejemplo más reciente: pocas horas después de la salida de Scaramucci, un tweet de Trump terminaba con las palabras "no hay caos en la Casa Blanca". Ese solo mensaje plantea dos interrogantes: "¿Creerá el propio presidente lo que escribe? Si es así, sería un gran problema, porque un presidente que pierde el sentido de la realidad no puede ser un buen presidente. Por eso, la segunda pregunta es aún más importante: ¿Permitirá Trump a su nuevo jefe de Gabinete, John Kelly, tomar decisiones no solo en el ámbito de la Casa Blanca sino también en el áreas de competencia formal del presidente?
Sobre la base de lo que se ha visto en los pasados seis meses, no cabe apostar eso. Aun cuando sigue siendo imposible prever nada de lo que ocurrirá en este Gobierno, si fracasa también este intento de poner orden en la Casa Blanca, sería un claro indicio de que la presidencia de Trump está condenada al fracaso.

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lunes, 15 de mayo de 2017

Trump amenaza con poner fin a conferencias de prensa diarias

Trump amenaza con poner fin a conferencias de prensa diarias

TITULAR15 MAY. 2017
H03 spicer briefing
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó el viernes con poner fin a las conferencias de prensa diarias y sugirió que podría simplemente organizar su propia conferencia de prensa cada pocas semanas. En Twitter, Trump también reconoció que el secretario de prensa, Sean Spicer, y la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, emitieron declaraciones falsas a la prensa en la última semana: “Como un presidente muy activo con un montón de cosas sucediendo a mi alrededor, ¡es imposible que mis representantes puedan situarse en el podio y dar una versión que sea absolutamente perfecta!”, alegó.
Mientras tanto, han comenzado a aparecer imágenes para adornar el jardín del rostro del secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, que hacen alusión al intento de Spicer de ocultarse entre los arbustos frente a la Casa Blanca por varios minutos mientras Sarah Huckabee Sanders y la asesora de Trump Kellyanne Conway daban entrevistas el martes sobre el despido de James Comey.
https://www.democracynow.org/es/2017/5/15/titulares/trump_threatens_to_end_daily_news_briefings