Mostrando las entradas con la etiqueta Ministro de Hacienda y Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ministro de Hacienda y Economía. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de junio de 2026

Magín admite que el plan anticrisis no es suficiente

Magín admite que el plan anticrisis no es suficiente
Según explicó, la iniciativa fue una respuesta viable ante la actual coyuntura, pero un pacto fiscal de mayor alcance continúa pendiente.
Andrés Tovar | 23 junio, 2026 4 minutos de lectura
Escuchar artículo4 minutos
0:00
-4:52

El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, defendió la Ley 30-26 sobre medidas procrecimiento económico, simplificación fiscal y mitigación de la crisis internacional, aunque admitió que el paquete aprobado por el Congreso no resuelve el problema estructural de las finanzas públicas dominicanas.

Según explicó, la iniciativa constituye una respuesta viable ante la actual coyuntura, mientras un pacto fiscal de mayor alcance continúa pendiente.

En conversación este lunes con Despierta con CDN, Díaz sostuvo que el objetivo de la ley era lograr una combinación entre nuevos ingresos, alivios para sectores productivos y corrección de distorsiones tributarias acumuladas durante décadas. El Gobierno había estimado una captación adicional de entre RD$40,000 y RD$50,000 millones, con énfasis en medidas de consolidación fiscal, combate a la evasión, simplificación y estímulos a la inversión. 

El funcionario insistió en que la Ley 30-26 no debe ser definida como una reforma fiscal integral ni como un simple parche. Aseguró que la pieza incorpora cambios al Código Tributario, formaliza acuerdos de pago, regula descuentos por pronto pago y actualiza definiciones que, a su juicio, requerían revisión desde hace años.

El ministro explicó que la derogación del impuesto de 1 % a la constitución de compañías tendrá aplicación inmediata. En cambio, la eliminación del impuesto de 2 % a las hipotecas se realizará de forma gradual durante dos años, mientras que el gravamen selectivo a los seguros de vida será desmontado en un período de tres años.

Díaz indicó que varias disposiciones comenzarán a regir a partir de enero de 2027, entre ellas la ampliación del régimen simplificado de tributación, la eliminación de anticipos para determinados contribuyentes y la indexación del mínimo exento del Impuesto sobre la Renta. Otras medidas, como los ajustes tributarios aplicables a bancas deportivas y transacciones financieras, entrarían en vigor desde julio, una vez la DGII complete los cambios operativos necesarios.

La Ley 30-26 contempla una sobretasa temporal de tres puntos porcentuales al ISR empresarial para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. Según el Gobierno, la medida alcanzaría a poco más de 1,000 empresas de unas 140,000 que presentaron declaración de ISR en 2025.

Combustibles, subsidios y la reforma fiscal pendiente

Sobre el comportamiento de los combustibles, Díaz afirmó que el Gobierno acumula más de RD$20,500 millones en subsidios durante las semanas de mayor presión internacional sobre el petróleo. Explicó que Hacienda analiza mecanismos de cobertura o seguros financieros para limitar la exposición del país a aumentos bruscos de los precios internacionales.

El ministro también defendió la necesidad de revisar la focalización de subsidios y señaló que el Sistema Único de Beneficiarios será sometido a un proceso de depuración para reducir errores de inclusión y exclusión. Sin embargo, advirtió que la revisión no necesariamente producirá un ahorro fiscal considerable, debido a que también existen hogares vulnerables que aún no reciben asistencia estatal.

Díaz sostuvo que la discusión de fondo sigue abierta: República Dominicana mantiene un déficit estructural cercano a 3 % del producto interno bruto y deberá abordar, en algún momento, una reforma más amplia sobre gasto público, ingresos, calidad institucional y protección social. El cierre fiscal de 2025 registró un déficit equivalente a 3.45 % del PIB, según datos oficiales.

Plataformas digitales no están gravadas

El Ministerio de Hacienda y Economía aclaró que la Ley 30-26, sobre Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, reduce de 27 % a 15 % la retención del Impuesto sobre la Renta (ISR) aplicable a determinados pagos realizados por empresas dominicanas a proveedores no residentes por concepto de licencias de software, regalías, derechos de autor, publicidad digital y servicios de almacenamiento en la nube, lo cual representa una reducción de doce puntos porcentuales respecto al régimen anterior.

Con este cambio, se genera un alivio para las empresas locales que utilizan herramientas tecnológicas provistas desde el exterior y se acerca el tratamiento tributario del país a los estándares aplicados en otras economías de la región.

Ante interpretaciones inexactas que han circulado en redes sociales sobre el alcance de la medida, Hacienda y Economía precisó que esta retención aplica exclusivamente en el ámbito de las relaciones comerciales entre empresas dominicanas y proveedores extranjeros. En ese sentido, explicó que son las compañías domiciliadas en el país las que actúan como agentes de retención al momento de realizar pagos al exterior.

https://www.elcaribe.com.do/panorama/dinero/magin-plan-anticrisis-no-es-suficiente/

Magín Díaz cataloga como un hito histórico el plan anticrisis
https://youtu.be/R4xTMJKLmgQ?si=jrAI2mQPyGmlaMny a través de @YouTube @Magindiazrd @MinHaciendard

Etiquetas

El funcionario insistió en que la Ley 30-26 no debe ser definida como una reforma fiscal integral ni como un simple parche. Aseguró que la pieza incorpora cambios al Código Tributario, formaliza acuerdos de pago, regula descuentos por pronto pago y actualiza definiciones que, a su juicio, requerían revisión desde hace años.

El ministro explicó que la derogación del impuesto de 1 % a la constitución de compañías tendrá aplicación inmediata. En cambio, la eliminación del impuesto de 2 % a las hipotecas se realizará de forma gradual durante dos años, mientras que el gravamen selectivo a los seguros de vida será desmontado en un período de tres años.

Díaz indicó que varias disposiciones comenzarán a regir a partir de enero de 2027, entre ellas la ampliación del régimen simplificado de tributación, la eliminación de anticipos para determinados contribuyentes y la indexación del mínimo exento del Impuesto sobre la Renta. Otras medidas, como los ajustes tributarios aplicables a bancas deportivas y transacciones financieras, entrarían en vigor desde julio, una vez la DGII complete los cambios operativos necesarios

La Ley 30-26 contempla una sobretasa temporal de tres puntos porcentuales al ISR empresarial para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. Según el Gobierno, la medida alcanzaría a poco más de 1,000 empresas de unas 140,000 que presentaron declaración de ISR en 2025.

Le recomendamos leer


Combustibles, subsidios y la reforma fiscal pendiente

Sobre el comportamiento de los combustibles, Díaz afirmó que el Gobierno acumula más de RD$20,500 millones en subsidios durante las semanas de mayor presión internacional sobre el petróleo. Explicó que Hacienda analiza mecanismos de cobertura o seguros financieros para limitar la exposición del país a aumentos bruscos de los precios internacionales.

El ministro también defendió la necesidad de revisar la focalización de subsidios y señaló que el Sistema Único de Beneficiarios será sometido a un proceso de depuración para reducir errores de inclusión y exclusión. Sin embargo, advirtió que la revisión no necesariamente producirá un ahorro fiscal considerable, debido a que también existen hogares vulnerables que aún no reciben asistencia estatal.

Díaz sostuvo que la discusión de fondo sigue abierta: República Dominicana mantiene un déficit estructural cercano a 3 % del producto interno bruto y deberá abordar, en algún momento, una reforma más amplia sobre gasto público, ingresos, calidad institucional y protección social. El cierre fiscal de 2025 registró un déficit equivalente a 3.45 % del PIB, según datos oficiales.

Plataformas digitales no están gravadas

El Ministerio de Hacienda y Economía aclaró que la Ley 30-26, sobre Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, reduce de 27 % a 15 % la retención del Impuesto sobre la Renta (ISR) aplicable a determinados pagos realizados por empresas dominicanas a proveedores no residentes por concepto de licencias de software, regalías, derechos de autor, publicidad digital y servicios de almacenamiento en la nube, lo cual representa una reducción de doce puntos porcentuales respecto al régimen anterior.

Le recomendamos leer


Con este cambio, se genera un alivio para las empresas locales que utilizan herramientas tecnológicas provistas desde el exterior y se acerca el tratamiento tributario del país a los estándares aplicados en otras economías de la región.

Ante interpretaciones inexactas que han circulado en redes sociales sobre el alcance de la medida, Hacienda y Economía precisó que esta retención aplica exclusivamente en el ámbito de las relaciones comerciales entre empresas dominicanas y proveedores extranjeros. En ese sentido, explicó que son las compañías domiciliadas en el país las que actúan como agentes de retención al momento de realizar pagos al exterior.

https://www.elcaribe.com.do/panorama/dinero/magin-plan-anticrisis-no-es-suficiente/

Etiquetas  

martes, 16 de junio de 2026

Comisión bicameral del Congreso inicia análisis del proyecto de ley de crecimiento económico del Gobierno


Comisión bicameral inicia análisis del proyecto de ley de crecimiento económico del Gobierno

El senador Pedro Catrain llamó a no adelantar conclusiones sobre la iniciativa legislativa, orientada a fortalecer la estabilidad fiscal. La comisión está integrada por representantes de todas las fuerzas políticas con presencia en el Congreso Nacional.

Nacionales | Por: La Redacción | Martes 16 de junio de 2026

Santo Domingo, RD.- La Comisión Bicameral designada para estudiar el proyecto de ley de Medidas Pro Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, sometido por el Poder Ejecutivo, celebró este lunes su primera reunión de trabajo, en la que acordó invitar al ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, así como a representantes de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), con el propósito de escuchar sus consideraciones sobre la iniciativa.

Durante la jornada, realizada en el Salón Polivalente del Senado de la República y encabezada por el presidente de la comisión, senador Pedro Catrain, se procedió a la lectura íntegra del proyecto de ley y de la comunicación remitida al Senado por el presidente de la República, Luis Abinader.

La reunión contó, además, con la participación del presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien estuvo presente al inicio de los trabajos de la comisión.

Según explicó el senador Catrain, la lectura de ambos documentos tuvo como finalidad que todos los integrantes conocieran en detalle el contenido, alcance y motivaciones de la propuesta legislativa.

Al responder preguntas de periodistas que cubren la fuente congresual, el legislador exhortó a no adelantar conclusiones y a esperar los resultados del proceso de análisis y deliberación de la pieza.

Catrain sostuvo que la comisión debe desarrollar su labor con responsabilidad y ponderación, al tiempo que recordó que la República Dominicana ha enfrentado importantes desafíos derivados de crisis internacionales, entre ellas la pandemia del COVID-19 y diversos conflictos bélicos que han impactado la economía mundial, situaciones ante las cuales el país ha respondido mediante la adopción de medidas pertinentes.

Entre las motivaciones del proyecto se establece que la estabilidad fiscal y económica constituye un elemento esencial para preservar la confianza en las instituciones y propiciar un entorno favorable para la inversión, la generación de empleos y el desarrollo productivo nacional.

Asimismo, la iniciativa plantea la necesidad de promover buenas prácticas e instrumentos normativos orientados a fortalecer la sostenibilidad fiscal, el manejo responsable de los recursos públicos y el cumplimiento tributario, sobre la base de los principios de equidad, progresividad y capacidad de pago.

La comisión bicameral está integrada por los senadores Pedro Catrain, quien la preside; Guillermo Lama, Alexis Victoria Yeb, Ramón Rogelio Genao, Félix Bautista, Lía Díaz, Ginnette Bournigal, Antonio Marte, Aracelis Villanueva, Moisés Ayala y Eduard Espíritusanto.

También forman parte de la comisión los diputados Francisco Paulino, vicepresidente; Ydenia Doñé, Jorge Frías, Sergio Moya, Gregorio Domínguez, Félix Hiciano, Enriqueta Rojas, Dorina Rodríguez, Dellys Féliz, Danilo Díaz, Carmen Ligia Barceló, Abelardo Ruthinel, Margarita Tejeda y Félix Michel Rodríguez.

De igual manera, la integran los voceros de las organizaciones políticas con representación en la Cámara de Diputados: Rafael Castillo, de Fuerza del Pueblo; Gustavo Sánchez, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD); Amado Díaz, del Partido Revolucionario Moderno (PRM); Braulio Espinal, de Dominicanos por el Cambio (DxC); y Ramón Raposo, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

jueves, 7 de mayo de 2026

Magín Díaz: “Gobierno enfrenta crisis con responsabilidad y sensibilidad social”

Magín Díaz: “Gobierno enfrenta crisis con responsabilidad y sensibilidad social”

El ministro de Hacienda y Economía habló durante un encuentro organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde destacó la importancia de una buena coordinación entre el sector público y la industria para sostener el crecimiento económico.

Magín Díaz: “Gobierno enfrenta crisis con responsabilidad y sensibilidad social”
Noticias

Santo Domingo. -  En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados energéticos, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, alertó sobre los desafíos que enfrenta la República Dominicana a corto y mediano plazo, al tiempo que resaltó la resiliencia económica del país, la acción proactiva del Gobierno frente a la coyuntura actual y la importancia de una coordinación fluida entre el sector público y la industria para sostener el crecimiento económico.

Las declaraciones fueron ofrecidas durante el Encuentro Industrial organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde se abordó la coyuntura global y sus efectos en la economía local, en un espacio de diálogo entre el sector público y privado orientado a construir un marco estratégico común para fortalecer la estabilidad macroeconómica y transformar el aparato productivo.

Durante su conferencia titulada “Coyuntura Internacional e Impacto en RD”, el ministro Díaz advirtió que el mundo atraviesa “la mayor disrupción en la historia del mercado petrolero”, lo que impacta directamente a economías como la dominicana.

Explicó que el precio del crudo WTI ha experimentado un incremento cercano al 80 % entre enero y abril, lo que limita el margen de maniobra de la política económica. En ese sentido, citó evaluaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la incidencia del petróleo en economías importadoras de energía.

A pesar de este escenario, destacó que la República Dominicana mantiene indicadores macroeconómicos estables, con una inflación por debajo del promedio regional y una proyección de crecimiento favorable.

Durante su exposición destacó que el Gobierno tiene claro que su objetivo es buscar un equilibrio para contener los impactos de la crisis sobre la inflación, balance fiscal y el crecimiento. 

“El Gobierno ha elegido una velocidad de ajuste que combina responsabilidad fiscal con sensibilidad social”, afirmó Díaz, al subrayar que el desafío es encontrar un balance político y socialmente viable frente a un choque externo de gran magnitud.

Como muestra de la responsabilidad gubernamental indicó que a diferencia de otros países como Chile, donde el gasoil y la gasolina han aumentado entre 62 y 32 %, la República Dominicana se encuentra con los menores porcentajes de incremento de estos combustibles en la región con acumulados de 13.6 % y un 11.4 %, respectivamente. 

El ministro también reveló, de ser necesario, que el Gobierno dispone de un margen de hasta RD$45,000 millones en gasto adicional sin incumplir la regla de gasto primario, aunque advirtió que esto pudiera implicar un aumento del déficit fiscal. No obstante, consideró que, ante la magnitud del choque externo, la prioridad es la estabilidad económica.

“Las calificadoras de riesgo valorarán a los países que logren un manejo racional en esta coyuntura, combinando déficits controlados, subsidios focalizados y políticas macroeconómicas prudentes”, sostuvo.

En ese sentido, destacó fortalezas actuales como altas reservas internacionales, estabilidad cambiaria, un sistema financiero sólido, así como el dinamismo de sectores como turismo, remesas, exportaciones e inversión extranjera directa. Además, señaló que la economía creció 4.1 % en el primer trimestre y que las recaudaciones fiscales se mantienen por encima de lo presupuestado.

Posición de los industriales 

Por su parte, el presidente de la AIRD, Julio Virgilio Brache, enfatizó que el país no puede limitarse a reaccionar ante los cambios globales, sino que debe anticiparse y consolidar su posición como una economía competitiva y resiliente.

“El momento exige remover trabas, corregir distorsiones y construir un entorno más ágil, predecible y favorable para producir”, expresó, al abogar por una política fiscal que simplifique procesos, fomente el cumplimiento y elimine cargas impositivas obsoletas.

El liderazgo industrial valoró la disciplina fiscal como pilar de la estabilidad económica, pero insistió en la necesidad de mejorar la calidad del gasto público y priorizar la inversión en infraestructura y desarrollo productivo.

La actividad concluyó con un panel moderado por Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, en el que el ministro respondió inquietudes de los participantes sobre el panorama económico y fiscal del país.

https://aird.org.do/es/prensa/2026/magin-diaz-%E2%80%9Cgobierno-enfrenta-crisis-con-responsabilidad-fiscal-y-sensibilidad-social%E2%80%9D

viernes, 13 de febrero de 2026

Reforma fiscal, ¿va o no? Magín Díaz responde

Magín Díaz detalla por qué la República Dominicana necesita más ingresos y
analiza los puntos críticos del fallido proyecto que se presentó el pasado año

OPINIÓN

Reforma fiscal, ¿va o no? Magín Díaz responde

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La pregunta “¿va o no?” vuelve cada vez que el país exige más servicios públicos, pero el debate suele empezar por el impuesto y no por el pacto. En su entrevista con elCaribe y CDN, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, coloca el tema en el punto correcto: un diagnóstico persistente y un costo creciente por la postergación. 

Díaz recuerda que la República Dominicana arrastra un déficit fiscal estructural cercano al 3% del PIB desde hace unos 20 años, independientemente de quién gobierne. Ese faltante se cubre con deuda, año tras año, y por eso —advierte— cada período sin reforma empuja la cuenta hacia adelante: la deuda pública crece en promedio unos US$5,000 millones anuales. No es una alarma apocalíptica; es la aritmética de un Estado que gasta más de lo que recauda.

El ministro también asume una verdad política: los intentos amplios de reforma de 2021 y 2024 fracasaron, y el “timing” de una nueva ofensiva lo decide el presidente, no el equipo técnico. Esa prudencia puede ser virtud si se usa para construir consenso; pero se vuelve riesgo si se convierte en excusa para la inacción. 

Porque margen hay. Díaz sostiene que el país no enfrenta un riesgo de crisis fiscal inmediata en el corto plazo, lo cual abre una ventana para escoger el momento y el alcance de los cambios sin la presión de una emergencia. Justamente por eso, la pregunta responsable no es “¿cuánto duele?”, sino “¿qué ganamos y cómo lo garantizamos?”.

El trasfondo se entiende mejor con una cifra comparativa: en 2023, la presión tributaria dominicana fue 14.3% del PIB, frente a un promedio regional de 21.6%, según el compendio regional basado en Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2025. Recaudar menos no es, por sí mismo, virtud: depende de qué servicios se prometen, qué desigualdades se corrigen y qué inversiones se requieren. 

Pero el obstáculo principal no está en Excel: está en la calle. Díaz señala que la clase media, hoy entre 60% y 70% de la población, es el terreno donde se gana o se pierde cualquier reforma. No alcanza con tocar solo al 1% más rico para recaudar lo necesario; y tocar a la mayoría sin un retorno visible genera resistencia. El propio ministro encuadra el fenómeno en un patrón regional de alta conflictividad: desde 2020, la mayoría de reformas tributarias intentadas en América Latina ha naufragado. 

La lección es clara: sin confianza, no hay reforma posible. Díaz lo dice sin rodeos: la ciudadanía debe creer que un ajuste marginal se traducirá en mejores servicios —energía más estable, agua, infraestructura— o el rechazo se impone. Ese es el corazón del debate dominicano: no se trata solo de recaudar, sino de demostrar capacidad de ejecución y honestidad en el uso del dinero. 

A la vez, conviene aprender del proyecto fallido del año anterior. Díaz coincide en que el objetivo de recaudar entre 1% y 1.5% del PIB era razonable, pero critica un diseño con puntos “agresivos” o difíciles de aplicar: generalizar el ITBIS al 18%, gravar intereses con 27% y subir selectivos a alcoholes y combustibles. Cuando una reforma parece una lista de castigos, pierde la batalla de la percepción antes de entrar al Congreso. 

El ITBIS resume el dilema entre técnica y política. La DGII define el ITBIS como un impuesto tipo IVA, con tasa general de 18%, y documenta un amplio universo de bienes y servicios exentos, incluidos salud, educación y servicios públicos básicos. Díaz reconoce que ampliar la base en este momento “no es políticamente viable” y que asuntos como colegios o clínicas exigen gradualidad y sensibilidad. 

Entonces, ¿va o no? Sí, pero solo si se presenta como pacto y no como sorpresa. Eso exige, mínimo, tres anclas: (1) un plan de gasto con metas e indicadores, coherente con la planificación fiscal de mediano plazo que el Estado recoge en su Marco Fiscal de Mediano Plazo; (2) revisar exenciones y gastos tributarios para repartir mejor la carga y mejorar eficiencia; y (3) una ruta gradual que proteja vulnerables y hable con franqueza a la clase media.

Además, la discusión debe incluir mecanismos de seguimiento: reportes de ejecución, evaluación de metas y reglas para que el endeudamiento financie inversión y no gasto corriente. Ese enfoque se alinea con la sostenibilidad y los riesgos fiscales que el Estado aborda en su Marco Fiscal de Mediano Plazo. 

La reforma fiscal no debe venderse como un sacrificio moral, sino como una inversión verificable: más ingresos a cambio de resultados medibles. Magín Díaz aporta el diagnóstico y, sobre todo, la advertencia: el país puede elegir el momento, pero no puede evitar el costo de seguir esperando. 

.....

NOTICIAS RELACIONADAS

Reforma fiscal, ¿va o no? Magín Díaz responde

Martín Polanco | 4 diciembre, 2025 6 minutos de lectura

El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, -en respuesta a preguntas formuladas en la Entrevista Especial de elCaribe y CDN- abordó en detalle el tema de la reforma fiscal.

Aunque el país viene discutiendo el tema desde hace varios años, el funcionario dejó claro que el diagnóstico no ha cambiado y que las razones que motivaron los intentos anteriores siguen presentes.
Recordó que ya en 2021 y 2024 el Gobierno buscó introducir una reforma amplia, y ambos procesos fracasaron. Sin embargo, Díaz explicó que la necesidad técnica se mantiene intacta. “El Estado opera con un déficit fiscal estructural que ronda el tres por ciento del producto interno bruto (PIB), independientemente de quién gobierne”, ha dicho.

En la conversación, acompañado por los viceministros Martín Francos y Alexis Cruz, el funcionario explicó que el déficit ha sido el promedio de los últimos 20 años. Algunos períodos han mostrado ligeras mejoras, otros repuntes, pero el patrón se sostiene. Para este año, proyecta un resultado “un poquito más alto”, debido a la decisión de aumentar la inversión pública para impulsar la economía. Aun así, consideró que un déficit de 3% del PIB sigue siendo sostenible para una economía como la dominicana. Pero esa sostenibilidad tiene un costo: todos los años el Gobierno debe emitir deuda para financiar el faltante.
“Como sociedad, tenemos que ponernos de acuerdo”, expresó, tras señalar que la pandemia complicó el panorama y dejó un escenario regional marcado por fracasos: desde 2020, en América Latina se han intentado diez reformas tributarias y ocho han fallado, incluida la dominicana.

En ese contexto, recordó que cuando el presidente Luis Abinader lo llamó para asumir el cargo, ya él tenía una posición clara como economista: el país requiere mayores ingresos para aumentar la inversión pública y reducir gradualmente el déficit. Pero dejó claro que el momento político lo define el presidente, no el Ministerio de Hacienda y Economía. Explicó que el equipo técnico hace su trabajo permanente de análisis, pero que la decisión de cuándo avanzar le corresponde al mandatario.

Desde el punto de vista de Magín, el país tiene una ventaja importante: no enfrenta riesgo de una crisis fiscal en los próximos dos o tres años.

Recordó que en el pasado, tanto en 1992 como en 2003-2004, fue la crisis la que forzó reformas. Hoy, en cambio, el país puede decidir aumentar ingresos antes de que las tensiones se acumulen. Aun así, reconoció que no ha discutido con el presidente el timing —el momento oportuno— para tomar decisiones. El Gobierno ha concentrado los esfuerzos en otros temas: el aumento de la inversión pública al llegar al cargo, la elaboración del Presupuesto 2026 y las medidas para estimular la economía en un 2025 que ha sido complejo.

Aclaró que el diagnóstico sigue siendo el mismo que motivó los intentos de reforma de 2021 y 2024, con una diferencia importante: cada año que pasa sin aprobarla, la deuda pública crece en promedio 5,000 millones de dólares.

A partir de ahí, reconoció que el diseño de una reforma enfrenta un reto mayor que el de otras décadas. Antes, la principal preocupación eran los hogares pobres, pero hoy existen mecanismos de compensación focalizados que funcionan con eficiencia. El desafío actual está en la clase media, que se ha expandido significativamente en las últimas dos décadas y representa entre 60% y 70% de la población. Explicó que los países de la región han enfrentado grandes dificultades porque las reformas suelen generar resistencia en ese segmento, que es amplio y diverso, con niveles distintos de vulnerabilidad.

Según el ministro, resulta prácticamente imposible diseñar una reforma que no toque de alguna manera a esa mayoría social. Las medidas dirigidas únicamente al 1% más rico no generan los ingresos necesarios. Por eso, el desafío es convencer a la clase media de que un ajuste marginal podría traducirse en beneficios a cambio, entre ellos mejores servicios públicos, más energía, mayor estabilidad del sistema eléctrico, mejor acceso al agua y posibilidad de financiar proyectos como hidroeléctricas y acueductos. Pero insistió en que la población debe creer en esos beneficios, porque de lo contrario el rechazo se impone. Recordó que Chile no ha podido concretar una reforma desde la explosión social de hace seis o siete años y que otros países han optado por incrementos más limitados, como mayores tasas al impuesto sobre la renta corporativa o cargos adicionales a sectores específicos.

Una revisión del año pasado

Consultado sobre el fallido proyecto de reforma del año pasado, el economista y ministro de Hacienda Magín Díaz afirmó haberlo analizado profundamente cuando estaba fuera del Gobierno. Reiteró que coincidía en la necesidad de la reforma y que el monto buscado —equivalente a entre 1% y 1.5% del PIB— le parecía razonable. Reconoció que la propuesta contenía conceptos correctos, como la ampliación de la base del ITBIS, pero consideró que varios aspectos eran muy complejos.

El ministro de Hacienda mencionó que generalizar el ITBIS al 18% resultaba agresivo, así como aplicar un impuesto de 27% a los intereses. También observó que se planteaba un aumento en los impuestos selectivos a alcoholes y combustibles, que ya son altos en el país. A su juicio, el proyecto tenía elementos que dificultaban su implementación y, en algunos casos, estaban mal diseñados.

El IVA a los colegios y a las clínicas, el abordaje

Sobre el Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), indicó que la ampliación de la base ya no es políticamente viable en este momento. Explicó que el ITBIS, desde el punto de vista técnico, es el mejor impuesto y que generalizarlo simplificaría el sistema tributario. Sin embargo, detalló que entre los bienes y servicios actualmente exentos figuran los alimentos, los medicamentos y servicios básicos como la electricidad.

Añadió que en la mayoría de países con IVA (Impuesto al Valor Agregado, equivalente al ITBIS dominicano), los colegios privados, las clínicas y las consultas médicas pagan el impuesto, pero en República Dominicana no. Sin embargo, tiene claro que se trata de temas de extrema sensibilidad en la población. Aunque considera que en algún momento el país tendrá que abordar esa discusión, sostiene que no debe hacerse ahora. Sugirió que cuando ocurra, podría hacerse con tasas más bajas para los bienes exentos. https://www.elcaribe.com.do/panorama/dinero/la-reforma-fiscal-va-o-no-el-ministro-de-hacienda-responde/